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Etiqueta: UCR

UCR: Innovador asentamiento mejoraría las condiciones laborales de la población Ngäbe en la caficultura

La propuesta se presentó como un trabajo final de graduación para optar por el grado de Licenciatura en Arquitectura

Los pueblos indígenas, los migrantes temporales y los trabajadores agrícolas experimentan situaciones de vulnerabilidad y posibles violaciones a sus derechos humanos fundamentales. Los trabajadores Ngäbe forman parte de estos grupos de alto riesgo. Foto Laura Rodríguez, UCR.

A Costa Rica se le reconoce mundialmente porque produce uno de los mejores cafés del mundo, esa bebida que nos acompaña durante el desayuno y a media tarde, aunque hay quienes la disfrutan en cualquier momento del día.

Según datos del Instituto del Café de Costa Rica (Icafe), existen ocho zonas productoras en las que se cultiva el grano de oro: Brunca, Turrialba, Tres Ríos, Orosi, Tarrazú, valles Central y Occidental, y Guanacaste.

Dicha entidad informa que el método de cosecha que se utiliza es el de recolección manual y selectiva, o sea, que se recoge solamente el grano que está maduro. Asimismo, existe un Convenio de Mejoramiento de la Calidad que agrupa a cada zona cafetalera mencionada, en el que se detalla el compromiso que asumen las empresas cafetaleras para recibir y procesar sólo la fruta madura, para garantizar la mejor calidad posible del producto final.

Sin embargo, ¿quiénes son las personas que trabajan en los cafetales recogiendo el café para llevarlo a los beneficios y que allí se encarguen de procesarlo? ¿Cuáles son las condiciones en las que realizan sus labores y conviven con los demás?

Para elaborar los diseños de cada módulo, la Arq. Katherina Boeglin tomó en cuenta variables como el clima, la adaptabilidad, el entorno y el uso que se le daría a los espacios. Imagen cortesía de Katherina Boeglin.

La Arq. Katherina Boeglin Claramunt en su trabajo final de graduación para optar por el grado de Licenciatura en Arquitectura, el cual defendió el pasado mes de abril, investigó y propuso soluciones para las vicisitudes que experimentan las y los trabajadores, específicamente la población indígena.

El título de su tesis es: Asentamiento para la población móvil Ngäbe concebido desde sus patrones arquitectónicos y cultura, para la zona cafetalera de Los Santos.

“La idea surgió al querer tratar de ayudar a una comunidad dejada de lado y demostrar cómo la arquitectura no es solo diseñar y construir, pues es una herramienta de cambio social que puede tener un gran impacto, y que hay mucho que se puede hacer con ella”, explicó Katherina.

Adentrándose en la problemática

Uno de los capítulos que compone esta investigación incluye los resultados de un Taller de Diseño Participativo, el cual se elaboró junto con recolectores de café de la población Ngäbe para lograr comprender sus vivencias y conocer cuál diseño de espacio sería adecuado para ellas y ellos.

Este proyecto busca aportarle a la población Ngäbe espacios de estancia dignos y adecuados a su cultura y tradición. Al ser una población marginal que migra estacionalmente, la idea de la autora es mejorar las condiciones de convivencia y crear un sentimiento de identidad con el espacio. Imagen cortesía de Katherina Boeglin.

En los periodos de cosecha del café, las empresas cafetaleras reciben en sus fincas a personas quienes se ofrecen para realizar esa labor, y hospedan principalmente a las personas migrantes, que generalmente son nicaragüenses o indígenas Ngäbes.

Dependiendo del tamaño del cultivo y del recurso económico que está dispuesto a invertir la empresa, las y los trabajadores son ubicados usualmente en tres tipos de espacios: albergues comunales alquilados, ranchos improvisados individuales o colectivos, y en ranchos permanentes construidos en las fincas, cerca de las plantaciones de café.

Toda la información que recopiló y analizó la Arq. Katherina Boeglin la obtuvo durante las visitas presenciales que realizó a fincas cafetaleras situadas en Los Santos, Alajuela, Heredia, Naranjo, Coto Brus y San Vito.

“Así logré comprender el funcionamiento de este sector y estudiar las situaciones de manera más específica. Se pudieron apreciar problemas de todo tipo, desde un muy mal estado de las estructuras que albergan a las personas trabajadoras, con goteras o paredes inestables, hasta hacinamiento, acceso inexistente a agua potable, y cocinas en plenos dormitorios arriesgando la salud y la vida de todos”, dijo la autora de la tesis.

En este trabajo de tesis se aplicó una metodología basada en la práctica de campo, documentación de las tipologías, identificación de los métodos constructivos, los usos de los espacios, y características de los patrones culturales de la población Ngäbe. Imagen cortesía de Katherina Boeglin.

También estuvo varios meses en comunidades indígenas Ngäbe de Costa Rica, como son Alto Laguna cerca de Las Palmas, y en la Casona cerca de San Vito, en donde además se desempeñó como maestra de inglés durante un semestre, para colaborar con las personas jóvenes en sus exámenes de bachillerato y poder tener un contacto más estrecho. Finalmente se mantuvo durante un mes en La Comarca, en Panamá, en donde visitó los pueblos Ngäbe.

Katherina aprovechó igualmente para medir y examinar las instalaciones de ocho albergues infantiles a los que se les conoce como Casa de la Alegría, y están destinadas para recibir a las y los hijos de las personas trabajadoras en los cafetales, en especial indígenas.

“Se estudiaron los materiales, los métodos constructivos, el uso del espacio, las variantes y otros factores del entorno que condicionan los lineamientos constructivos de las estructuras. Además se realizaron entrevistas detalladas, sobre viviendas tradicionales, a las y los recolectores de café Ngäbe en San Vito y San Marcos. Así obtuve una gran diversidad de elementos informativos que permitieron un análisis y registro profundo de tipologías arquitectónicas, de materiales y sobre lineamientos”, detalló Katherina.

Propuestas de diseño por módulos

Precisamente, la comunidad Ngäbe que trabaja en las fincas cafetaleras de Costa Rica proviene en su mayoría de La Comarca, ubicada en Panamá, y es común que estén en las mismas fincas cada año, en especial en la zona de Los Santos.

La comunidad Ngäbe-Buglé es una población transfronteriza, ya que fue dividida por el límite establecido dentro del Tratado Echandi Montero-Fernández Jáen, suscrito en 1941 entre Panamá y Costa Rica. Además, mantienen características de movilidad que ha estado sujeta a su cultura a través del tiempo. Foto cortesía de Katherina Boeglin

Katherina afirma en su tesis que, de acuerdo con datos publicados por el Ministerio de Relaciones Exteriores, en el 2011 el 53 % de los recogedores de café en Los Santos y León Cortes fueron indígenas Ngäbe-Buglé. Por su parte, en Dota ese porcentaje subió a 80-85 %.

“Los caficultores suelen preferir esta mano de obra por su menor costo, su eficiencia, y por el cuidado que le brindan a las plantas y al grano a la hora de recolectarlo. Entre 15 000 y 20 000 Ngäbes ingresan a nuestro país cada año para trabajar en los cafetales”, apuntó la investigadora.

A partir del análisis de la información recopilada sobre las tradiciones y cultura Ngäbe, y las necesidades que experimenta esta comunidad indígena para poder cumplir con su tarea en los cafetales, entre otras aristas, la Arq. Katherina Boeglin se dedicó a diseñar varias estructuras que pudieran cumplir con los requerimientos y las incluyó dentro de su trabajo final de graduación.

La idea es construir un asentamiento compuesto por una serie de espacios, cuya misión es ofrecer una estancia digna a las personas Ngäbe quienes trabajan en la recolección del café. Esta iniciativa surge gracias a la comprensión que logró reunir la autora sobre esta comunidad indígena, desde su cultura y sus formas tradicionales de construcción.

El asentamiento pueden utilizarse con fines turísticos en los meses en que no hay recolección del café, y así poder financiar la construcción y mantenimiento del proyecto. Foto Laura Rodríguez, UCR.

El asentamiento estaría conformado por dos módulos base, que se pueden adecuar a un número de recolectores en específico, al tipo de terreno y a los materiales disponibles para su construcción.

El primero es el Módulo Colectivo, que tiene dos opciones de materialidad y uso ya sea para cuido infantil o como espacio de reunión. El segundo es el Módulo de Baches, que tiene tres usos como estancia, aseo y fogones.

Estos componentes espaciales del asentamiento están divididos de la siguiente manera (con su nombre en lengua Ngäbe): el módulo colectivo Jamaca köi con un pabellón de hamacas, el módulo colectivo Kiatre Ngüba Köi para el cuido infantil, cinco módulos de bache Nunankrä con habitaciones para las familias, dos módulos de bache Kä sökagö para el aseo, y un módulo de bache Mröriá Kái para los fogones.

Según describió la autora en su tesis, los módulos Colectivo y Bache están construidos con un sistema de marcos en madera repetidos con tijeretas y vigas como arriostres, y lo que cambia son los usos internos. Los módulos se plantean elevados del nivel del suelo para aislarlos y con cambios en los cerramientos según sea la necesidad.

En su trabajo la Arq. Katherina Boeglin hizo hincapié en que el valor del patrimonio cultural indígena de Costa Rica es inmensurable y permite que comprendamos mejor de dónde venimos. En la foto aparece parte del grupo Kigaribu, durante una presentación cultural que exponía el baile de los diablitos. Foto Laura Rodríguez, UCR.

“El Módulo Colectivo se diseñó para resolver las necesidades de espacios de uso comunitario, mientras que el Módulo Bache se basa en una estructura modulada. Estos espacios son fundamentales para albergar a las y los recolectores de café, pues cumplen funciones esenciales para la estancia, el aseo y la preparación de alimentos”, explicó Katherina.

Cabe aclarar que esta propuesta está dirigida para ser implementada en Finca Parrita en San Marcos de Tarrazú, propiedad de la familia Gutiérrez, pero pueden adaptarse sin problemas de manera individual o todo el conjunto del asentamiento, en otras fincas caficultoras.

“Les escribí a todos los productores de café que están ubicados en los Santos, fueron más de 35 correos, y sólo obtuve dos respuestas: en la primera me decían que no contrataban ngäbes, mientras que la segunda fue de la familia Gutiérrez, dueña del microbeneficio La Montaña de Tarrazú, y se mostraron interesados en participar en la mejora de las condiciones de sus trabajadores. Esa familia me acogió y me ayudó a organizar el taller de diseño participativo, para constatar cuáles mejoras requería el espacio por parte de sus usuarios actuales”, recordó Katherina.

Para el caso descrito se proyectó un total de 50 personas usuarias, de las cuales 25 serían adultos y 25 niños; estos números fueron promediados por Daniela Gutiérrez encargada del beneficio La Montaña. De esta forma, se podría albergar a 10 familias, cada una compuesta por cinco personas.

El desarrollo de esta propuesta se basó fundamentalmente en los hallazgos realizados durante la etapa de análisis de la información, mientras que el contacto con las comunidades indígenas proporcionó una mejor comprensión sobre su cultura. En la imagen aparece Luis Palacios (al centro) y su familia, junto a Katherina Boeglin (derecha), en Alto Laguna de Osa. Foto cortesía de Katherina Boeglin.

“Se le podría dar un uso complementario a estas edificaciones, durante los meses restantes del año en los que no hay cosecha de café, ya que podrían utilizarlas las y los trabajadores permanentes de la zona, y potenciales turistas interesados en el etnoturismo y turismo rural”, subrayó la investigadora.

La intención es resolver los problemas con pocas estructuras, según comentó Katherina, para que además se convierta en un proyecto realista para los finqueros, en cuanto al costo económico y a las proyecciones de crecimiento.

“Este proyecto se puede realizar mediante financiamiento y apoyo tanto público como privado, pero podría funcionar como un plan piloto de mejora laboral y respeto a la cultura indígena. Gracias a su diseño, se trata de una propuesta adaptable y replicable para ser usada en cualquier parte del país”, destacó Katherina.

La arquitectura como herramienta que cambia el mundo

La autora de esta investigación afirmó que este tipo de proyectos ayuda a visibilizar la realidad que experimentan las poblaciones en riesgo, en este caso la comunidad indígena Ngäbe.

Y es que al conocer las características de las personas a las que está dirigido el proyecto, se logra que lo creado responda a los contextos, patrones y cultura particular de esta población, y que no exista una imposición del diseñador.

“El diseño surge como respuesta a una profunda investigación, que encierra a su vez un análisis de las condiciones actuales en los baches y los espacios de cuido infantil, como también una comprensión de la comunidad Ngäbe desde su cultura y sus formas tradicionales de construcción. Todo esto permitió obtener patrones de diseño adecuados para esta comunidad y generar una guía para un diseño adaptable a todo tipo de espacios para ellas y ellos”, manifestó Katherina.

La autora de esta tesis dijo además que cualquier propuesta que pretenda englobar todos los elementos en un diseño, debe comprender al usuario y a su entorno natural geográfico, climático, histórico, cultural, social, etc.

“Como sociedad debemos realizar mayores esfuerzos por mejorar las condiciones laborales de las y los trabajadores en todos los sectores de nuestra sociedad, pues todas las personas merecen vivir con dignidad y desenvolverse en espacios o entornos adecuados a sus necesidades básicas, y a sus costumbres culturales”, expresó Katherina.

Esta propuesta no busca diseñar y elaborar edificaciones que sean una copia a una vivienda tradicional de la cultura Ngäbe, con materiales como madera y hojas de palma, pues al tener en cuenta que las empresas cafetaleras no disponen de gran presupuesto para construcciones de este tipo, se debe dar cabida a ciertas modificaciones para disponer espacios más aptos y respetuosos de las costumbres indígenas.

“No es una interpretación literal de la cultura Ngäbe. Se buscó balancear las necesidades culturales con las realidades de un proyecto de esta índole. Pero gracias al proceso de elaboración de este proyecto, queda claro que la arquitectura puede tener gran incidencia al poder crear, conectar, proponer o resolver situaciones a través de una espacialidad. Además, es capaz de modificar e influir en las dinámicas y los comportamientos de las personas”, concluyó Katherina.

 

Otto Salas Murillo
Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

Programa: Costa Rica en juego

Este jueves 28 de octubre a las 8:00 pm, por medio de la señal de QuinceUCR, se estrenará el programa Costa Rica en juego. Éste se desarrollará todos los jueves a la misma hora, como parte del compromiso de los 3 medios de comunicación de la Universidad de Costa Rica de llevar un espacio de calidad periodística, con datos y argumentos, para de esa manera, informar acerca de temas relacionados a las próximas elecciones.

La transmisión se llevará a cabo en vivo por la señal de QuinceUCR o por medio de Facebook Live del Semanario Universidad y Radio Universidad de Costa Rica. 

Compartido con SURCOS por Gerardo Chavarría Vega.

UCR: Un abordaje 100 % tico para mejorar la respuesta a la quimioterapia llega al ámbito internacional

Mes contra el Cáncer de Mama

El abordaje consiste en definir cuáles fármacos le funcionan mejor a cada paciente con cáncer de mama

En la imagen está el Dr. Isaac Quirós Fernández, científico de la UCR y que en estos momentos se encuentra en el prestigioso Centro Alemán de Investigación en Cáncer (el más grande de Europa).

Si se realizan combinaciones de fármacos quimioterapéuticos, de acuerdo con la individualidad de cada paciente, existe una mayor posibilidad de que la respuesta al tratamiento mejore en mujeres con cáncer de mama. Y no solo eso, sino que también podría prevenir que la enfermedad regrese.

Así lo explican seis investigadores y una científica de la Universidad de Costa Rica (UCR) quienes, por primera vez ante la comunidad científica internacional, plantean un nuevo abordaje orientado a determinar los mejores marcadores. ¿Su función? Precisar las combinaciones terapéuticas más óptimas que podrían llevar a una mejor respuesta.

Pero no cualquier enfoque como se ha intentado antes, sino uno que incorpora dos elementos ampliamente estudiados, pero que esta vez son contemplados de manera simultánea: la autofagia y la inmunogenicidad de la muerte celular.

“La autofagia es utilizada por las células tumorales como un recurso para volver a prosperar cuando estas pierden su capacidad de multiplicarse. También, hay otro proceso conocido como inducción de muerte celular inmunogénica, que es cuando el mismo sistema inmunológico de la persona ataca al cáncer. Ambas han sido muy estudiadas por su importancia, pero nunca habían sido considerados de forma conjunta para diseñar enfoques terapéuticos combinados y esa es la propuesta innovadora del estudio”, manifestó el Dr. Isaac Quirós Fernández, primer autor de la publicación, investigador y docente de la Facultad de Microbiología de la UCR y el DCLab-UCR.

Después de pasar una rigurosa evaluación de otros científicos internacionales, el estudio de los costarricenses ya se encuentra publicado en la prestigiosa revista científica Metabolites, de la casa editorial Molecular Diversity Preservation International (MDPI por sus siglas en inglés). Al día de hoy su alcance ha sido internacional.

La contribución es un aporte fundamental ante una enfermedad que en estos momentos lidera la primera causa de muerte por cáncer en la población femenina. Datos del Ministerio de Salud muestran que este padecimiento continúa siendo la causa número uno de muerte por cáncer en las mujeres costarricenses. En el 2020, 427 mujeres fallecieron.

Aporte trascendental

Pero, ¿por qué esta investigación es tan importante en el mundo de la ciencia? La respuesta tal vez usted ya la conozca. Los tratamientos contra algunos tipos de cáncer de mama avanzado suelen enfocarse en matar a las células malignas pero, en la mayoría de las ocasiones, también dañan las células sanas del cuerpo.

Lo anterior provoca múltiples efectos adversos en la mujer e, incluso, que se presente una enfermedad residual. En otras palabras, células cancerosas sobrevivientes a la quimioterapia que ahora son más fuertes contra los tratamientos y poseen una mejor capacidad para multiplicarse, repoblar y causar recaídas.

Por eso, durante el abordaje terapéutico (y para aumentar las posibilidades de éxito) se requiere que el mismo sistema inmunológico de la persona pueda reconocer y eliminar a las células tumorales restantes.

“¿De qué depende que haya una respuesta completa que lleve a remisión a un paciente, es decir, la desaparición de los síntomas y signos del cáncer? De que la paciente deje de tener células tumorales detectables. Por más buena que sea la quimioterapia que utilizamos, si no hay una respuesta del sistema inmunológico de la mujer, es muy seguro que va a tener una recaída y esto siempre se trata de evitar”, manifestó el Dr. Quirós Fernández.

Desde el punto de vista médico y científico, las recaídas dan paso a un tumor más agresivo y resistente a las quimioterapias. Como resultado, el abanico de opciones para tratar a una paciente disminuye de manera considerable.

“Según datos del Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos de América, la tasa de supervivencia a cinco años de las pacientes con tumores de mama localizados es cercana al 99 %, pero una vez que hace metástasis a tejidos distantes, disminuye al 26 % a pesar del tratamiento”, se menciona en el artículo científico.

Ahora, tal vez usted se pregunte. Si ya los fármacos mataron a gran parte de las células cancerosas y solo se requiere que el sistema inmunológico elimine a las pocas sobrevivientes, ¿por qué a veces no logra hacerlo y el cáncer vuelve?

La razón la retoma el mismo estudio de los investigadores costarricenses: algunas de las células tumorales tienen la capacidad de morir en silencio sin advertir al sistema inmune. Entonces, toda la información que necesita el organismo para generar las defensas contra las células cancerosas sobrevivientes se pierde.

La autofagia y la inducción de muerte celular han sido ampliamente estudiados por su importancia. La diferencia con este estudio es que se propone personalizar los tratamientos y utilizar un sensor fluorescente para hacerlo. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.

El abordaje

Ante esa situación nace la pregunta más importante de todas: ¿qué se puede hacer? Justamente, lo que propone el equipo científico tico: eliminar el silencio que caracteriza la muerte de algunas células tumorales.

Cuando una célula maligna muere, esta atrae a los glóbulos blancos que reconocen las sustancias de desecho y obtienen de ellas los datos precisos para generar anticuerpos. Esas defensas protegerán al organismo si una amenaza similar se vuelve a presentar.

Dicho proceso es algo deseable desde el punto de vista del tratamiento quimioterapéutico. Pero, si las células cancerosas mueren en silencio, el sistema inmunológico jamás las podrá detectar, ni conseguir su información y, por lo tanto, no habrá una respuesta inmune futura.

Para solucionar ese reto, los costarricenses proponen usar los mismos fármacos de quimioterapia para modular la muerte de las células tumorales. ¿La combinación o receta ideal de medicamentos? Una que sea personalizada según el organismo de la misma paciente.

La idea es que la célula cancerosa al morir libere muchas sustancias y de una forma tan llamativa que capture la atención del sistema inmune. Así, se dará la oportunidad de que los glóbulos blancos se presenten, guarden la información y enfrenten a toda célula cancerosa similar que busque prosperar nuevamente.

“Lo que queremos es que los medicamentos no solo maten a las células del tumor, sino que activen el sistema inmunológico para que después haya una respuesta. Esto se ha estudiado desde muchos puntos de vista, pero nosotros lo estudiamos alterando una vía metabólica de las células en específico: la autofagia”, ahondó el Dr. Quirós.

Imagen interactiva. Haga clic sobre cada elemento para conocer más información.

Aliado

El objetivo ya estaba claro: es necesario que la célula maligna al morir libere esas “luces de bengala” que capturen la atención del sistema inmune. Pero, ¿cómo? Ya la respuesta la dimos: modular la autofagia.

La autofagia es uno de los mayores amigos del cuerpo humano, pues es una de las vías por la cual las células, en vez de desechar el contenido que no les sirve, lo reciclan cuando lo necesitan. Las células engloban los desechos en un compartimento, los degrada y los reutiliza para formar nuevas moléculas.

No obstante, también se sabe que la autofagia es utilizada por las células tumorales como un “salvavidas” para volver a prosperar si, por alguna razón, pierden su capacidad de proliferar.

Un caso es cuando están sometidas a la quimioterapia. Estudios recientes sugieren que la autofagia inducida por quimioterapia despierta en las células cancerosas una respuesta de protección que evita su muerte. Por lo tanto, no es raro que las células sobrevivientes terminen generando un tumor más agresivo.

“Ya hay algunos prototipos de fármacos que intentan regular esta respuesta de autofagia, como un tratamiento contra el cáncer, con el fin de evitar que estas células puedan seguir multiplicándose. En cambio, en este estudio nosotros hicimos un vínculo con estas dos cosas. Cómo con quimioterapias y la modulación de esa autofagia, la muerte de las células cancerosas puede atraer la respuesta del sistema inmunológico”, dijo el Dr. Quirós.

Con el modelo de los científicos y la investigadora, cada paciente podría saber cuáles fármacos actúan mejor en su organismo. Primero, para que mueran más células cancerosas y, segundo, para modular la autofagia con el fin de que la muerte de cada célula cancerosa atraiga la atención del sistema inmune, gran encargado de continuar atacando a las células tumorales remanentes.

Otro aspecto innovador del estudio es que se ha considerado como una verdad universal que la autofagia aumentada es requisito para que el sistema inmune genere anticuerpos capaces de eliminar a las células cancerosas. Pero no es del todo así. Contrariamente, algunos pacientes necesitan disminuir la autofagia para favorecer la respuesta inmune. Por eso se propone modular de acuerdo a la paciente. Foto: Karla Richmond, UCR.

Camino por recorrer

Llegar a ese abordaje no fue sencillo. Los investigadores usaron un sensor diseñado en la UCR enfocado en detectar la actividad de autofagia en tres líneas celulares de cáncer distintas. Esto simula a tres pacientes con modelos de cáncer de mama muy diferentes.

Uno es un tumor triple negativo, de los más complejos y con menores opciones terapéuticas. Los otros dos son líneas de cáncer de mama con receptores específicos caracterizados por ser menos agresivos pero muy frecuentes. Cada uno tiene un tratamiento distinto.

Ese sensor, que se prende y se apaga de acuerdo a qué tan activa esté la autofagia en una célula, dio insumos para elaborar un sistema con varios datos experimentales ante diversos tipos de tumores de mama y medicamentos quimioterapéuticos determinados.

“Según era el tumor que probábamos, la respuesta era muy diferente. No obstante, vimos que si se modifica la autofagia se podría generar una mayor liberación en cuanto a la cantidad de estos marcadores de muerte celular que puede atraer al sistema inmunológico. Con esto podemos llegar a un mejor pronóstico y a una mejor respuesta en pacientes a largo plazo”, mencionó el Dr. Quirós.

Con todos estos avances, ¿qué hace falta? Uno de los puntos más importantes: trabajar con pacientes reales. Si bien se trabajó con líneas celulares extraídas de pacientes, y que están estandarizadas a nivel mundial para el estudio, esto es solo el primer paso.

El siguiente es utilizar el mismo abordaje en tumores primarios. Tomar un tumor de una paciente, llevarlo al laboratorio, obtener las células e introducirlas en este sensor para hacer exactamente los mismos experimentos. Con ello, se puede analizar la combinación de tratamientos más eficaz para este tipo de tumor y poder identificar marcadores con una futura aplicación clínica en terapia personalizada.

Habrá que decidir muchas cosas. Puede ser que un tratamiento no sea tan tóxico pero que despierta mucho el sistema inmune (inmunogénico). O puede tener un tratamiento muy tóxico, que mata a muchas células dañinas, pero es poco inmunogénico. Entonces, a largo plazo un tratamiento más inmunogénico puede ser mejor”, concluyó el científico.

El estudio se encuentra aún en la etapa de ciencia básica, pero contribuye a determinar el papel de la autofagia en la estimulación del sistema inmune y sugiere su uso como marcador de muerte celular inmunogénica.

LEA EL ARTÍCULO CIENTÍFICO EN SU TOTALIDAD AL HACER CLIC AQUÍ

El equipo científico

El equipo científico estuvo constituido por Isaac Quirós Fernández (primer autor), Lucía Figueroa Protti, Jorge L. Arias Arias, Norman Brenes Cordero, Francisco Siles, Javier Mora y Rodrigo Antonio Mora Rodríguez (investigador Principal).

El proceso usó la biología de sistemas, un sensor molecular y tres líneas de células cancerosas distintas.

 

Jenniffer Jiménez Córdoba
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

UCR – Los frijoles ticos: más que un alimento nutritivo

Nuestras acciones son nuestro futuro

Todos los años, el 16 de octubre, se celebra el Día Mundial de la Alimentación. Este año, bajo el lema “Nuestras acciones son nuestro futuro. Es el momento de actuar conjuntamente por una mejor producción, una mejor nutrición, un mejor medioambiente y una vida mejor.”

El lema alude a la estrecha relación que existe entre la producción de alimentos, el consumo, el ambiente y la salud. El sistema alimentario es responsable de la generación de un 30 % de los gases de efecto invernadero relacionados con el cambio climático que vivimos. Esto nos plantea la necesidad urgente de cambios en las formas de producción agrícola y de consumo de alimentos.

Ante este panorama, una de las principales recomendaciones que se plantean es la de volver a lo propio, a nuestras raíces, a nuestras tradiciones alimentarias, priorizar el consumo de alimentos que se producen en la región en la que habitamos, preservando la biodiversidad alimentaria, a la vez que se promueve el consumo de alimentos frescos, la cultura gastronómica local y se beneficia la economía de la población, distribuyéndose de mejor manera la riqueza.

Al pensar en alimentos que permitan llevar a cabo las recomendaciones planteadas, definitivamente surgen los frijoles. Doña Juana Ramírez Carrera de Aragón, autora en 1903 de la primera obra impresa de cocina que se conoce en el país (reeditada por la Editorial UCR en el año 2009), cuando se refiere a los frijoles describe a los frijoles negros como el “PLATO NACIONAL”, señalando que las mejores calidades de éstos provenían de localidades como Santa Ana y Ujarrás.

Desgraciadamente los hábitos alimentarios de los costarricenses han cambiado y ya no tenemos la posibilidad de llamarle “plato nacional” a los frijoles. Sin embargo, dichosamente siguen siendo un componente presente en la dieta de las poblaciones de nuestro país. Quizá no en la cantidad y frecuencia que desearíamos que fueran consumidos, dados todos sus beneficios, pero sí se mantienen presentes, siguen siendo un alimento básico en la dieta y una de las principales fuentes de proteína para la población. Y no podemos negar que los frijoles están arraigados en nuestra cultura alimentaria. No en vano, constituyen un importante alimento para las poblaciones mesoamericanas desde hace más de 7000 años, cuando fueron domesticados.

Los frijoles constituyen una excelente fuente de proteínas, las cuales mejoran en calidad al mezclarlos con un cereal (arroz, maíz), con raíces y tubérculos o con plátano. Son también fuente de vitaminas como ácido fólico y tiamina, de minerales como hierro, calcio, zinc, magnesio y potasio. También son una excelente fuente de fibra, poseen un bajo índice glicémico (lo cual favorece a las personas que presentan diabetes) y contienen una considerable cantidad de sustancias antioxidantes (en especial los frijoles negros).

Sus cualidades nutricionales los hace ser un alimento que contribuye en la prevención de enfermedades crónicas comunes en nuestra población (diabetes, enfermedades cardiovasculares), de osteoporosis, de malformaciones congénitas, de anemia, de estreñimiento, de cáncer de colon, de cálculos renales y que contribuyen en la disminución de grasa corporal y de circunferencia de cintura (corroborado en estudios en mujeres). Sumado a esto, los frijoles son libres de gluten y casi no contienen grasa.

En la actualidad, vemos con preocupación que, de los frijoles rojos y negros que comemos los costarricenses, solamente un 15-20% son producidos en nuestro territorio (80% importados). Y esto resulta preocupante porque quiere decir que como país hemos ido abandonando la producción de un alimento básico y altamente nutritivo, haciéndonos dependientes de su importación. Al abandonar el cultivo, también se ha dado una práctica sistemática de abandonar a sus productores, dejándolos al juego del libre mercado, de los intermediarios, y de asumir solos los riesgos y las pérdidas, lo cual es lamentable al tratarse de muchos pequeños y pequeñas productores, en su mayoría familiares.

Y es que cada productor que se pierde no significa solamente menos personas agricultoras en el país, sino también menos conocimientos y menos posibilidades de un relevo generacional en la producción.

Si bien los criterios técnicos de quienes trabajan en la extensión agrícola vinculada con la producción de frijoles ponen en tela de duda la posibilidad de aumentar el área sembrada y el volumen de producción, la verdad es que incentivar la producción de frijoles en nuestro país traería muchos beneficios, ya que:

  • Los frijoles más frescos son más nutritivos y digeribles.
  • Los frijoles son producidos en nuestro país por pequeños productores que realizan un trabajo manual, cuidando la tierra y utilizando una baja o ninguna carga de agroquímicos, lo cual favorece al ambiente.
  • Los frijoles no son sembrados como monocultivo extensivo, lo cual contribuye a la preservación de la biodiversidad alimentaria.
  • El cultivo de frijoles mejora los suelos, al incorporar nitrógeno, y con ello permite un mayor contenido de nutrientes en los alimentos que se produzcan en esos suelos.
  • El cultivo de frijoles como fuentes de proteínas y base de dietas saludables, resulta ser una medida para combatir el cambio climático, al compararla con la producción de ganado.
  • Los frijoles producidos localmente disminuyen de manera sustancial la huella de carbono y la huella ecológica.
  • Incentivar la producción de frijoles sería de gran beneficio para muchas familias agricultoras, lo cual contribuiría a reducir los índices de pobreza rural y a lograr una mayor y mejor distribución de la riqueza.

Pero el mayor incentivo para los productores y las productoras de frijoles de nuestro país debe provenir de la población: ¡comamos más frijoles, porque son insustituibles en nuestra dieta y en nuestro paladar! Y apoyemos los mecanismos y las instituciones que permiten el desarrollo de mercados seguros y precios justos para los productores y las productoras.

 

Marcela Dumani Echandi
Docente de la Escuela de Nutrición de la UCR

Información de la UCR.

Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.

UCR: Conozca la historia de la literatura ramonense

San Ramón »Tierra de poetas»

El Dr. Francisco Rodríguez ofrece un aporte importante a la historia cultural de Costa Rica

El libro “Historia de la Literatura Ramonense desde los orígenes hasta el posmodernismo (1870-1970)” recopila la obra de autores y autoras ramonenses.

El libro “Historia de la Literatura Ramonense desde los orígenes hasta el posmodernismo (1870-1970)”, del Dr. Francisco Rodríguez Cascante, ofrece un sustento académico a una leyenda nacional, la de llamar al cantón San Ramón “Tierra de poetas”.

Más allá de esta leyenda, que se convirtió en una declaratoria oficial de la Asamblea Legislativa en julio de 2021, no existía una investigación que recopilara y que pusiera en valor, toda la obra literaria producida en este cantón alajuelense.

Rodríguez, profesor de la Sede de Occidente de la Universidad de Costa Rica y especialista en literatura costarricense y centroamericana, ha dedicado gran parte de su carrera a investigar sobre autores ramonenses, y gracias a ello, logra darle forma a una rica historia que merece ser documentada.

El autor de este libro explicó que todo empezó con su investigación sobre la obra de Lisímaco Chavarría Palma (máximo exponente de la poesía ramonense), fue en ese momento en que se “puso en alerta” con la gran cantidad de datos recopilados, y también se dio cuenta, que era imposible una sola publicación para documentarlo.

Señaló que la historiografía literaria costarricense tiene el gran vacío de las historias de la literatura regional. “La producción literaria de San Ramón es realmente significativa en relación con historia de la literatura costarricense. El estudio de la literatura regional, y el modelo de la historia literaria ramonense, nos permite comprende mejor y ampliar esa visión que tenemos acerca de la historia de la literatura costarricense y llenar esos vacíos sacando del olvido una gran cantidad de autores y textos”.

En la literatura ramonense, según Rodríguez, se encuentran apuestas de carácter histórico, de carácter literario y apuestas de carácter estético, con funciones estéticas que no estaban en la Costa Rica de ese momento. “No estamos en presencia de una literatura marginal, no estamos en presencia de una pequeña historia literaria en San Ramón, sino que estamos en presencia de una historia cultural, de una historia literaria que se puede comparar con cualquier historia centroamericana” aseguró.

Destacó que en la literatura de este cantón se encuentra el diálogo de autores ramonenses con las literaturas más legitimadas del mundo cultural del siglo XIX y del siglo XX. “Este estudio me hace apreciar cada día más la producción cultural ramonense y reclamar también, en el ámbito de los estudios literarios costarricenses, el lugar legítimo que debe ocupar la literatura ramonense y que no puede seguir siendo ignorada” aseguró.

Nidia Marina González, escritora ramonense y docente de la Sede de Occidente de la UCR, coincidió con Rodríguez, en cuanto al vacío existente a nivel nacional de la historia de la literatura regional. Señaló que la literatura en Costa Rica ha sido vista como el vallecentralismo, en donde las literaturas regionales no existen. “Es importante esta sistematización histórica (la realizada por Rodríguez), para que sea aplicada a otras literaturas regionales, y que realmente se construya una literatura nacional desde toda nuestra diversidad”.

Destacó que el “libro de Francisco marca un antes y un después de la leyenda (San Ramón “Tierra de poetas”), convierte esa magia imaginativa en una magia real y nos deja la responsabilidad a los escritores de esta tierra de seguir honrando lo que es un legado cultural profundo” aseguró.

Agregó que el libro ofrece una visión general de la historia de la literatura ramonense con gran sustento y que en cada una de sus páginas se encuentra una gran cantidad de autores y autoras que tienen una profundidad de obra sobresaliente.

González destacó el papel de la Sede de Occidente y de la Universidad de Costa Rica en esta historia, ya que, según su percepción, “la Sede es otro eslabón en el tejido enorme de la educación que hizo la gran diferencia en San Ramón a principios del siglo pasado, porque la educación es un eje fundamental. Que Francisco haga esto desde la Sede es más que significativo, es una persona de la región, producto de la regionalización, que ha demostrado una capacidad intelectual maravillosa y una capacidad de devolverle a la región con creces toda su formación” concluyó.

Otras publicaciones de Francisco Rodríguez Cascante

Colección obras completas Lisímaco Chavarría Palma (2 tomos)

Lisímaco Chavarría. Antología: poesía, narrativa y ensayo

Obra Literaria de Corina Rodríguez López

Lisímaco de mí

Autobiografía y dialogismo

Imaginarios utópicos. Filosofía y literatura disidentes en Costa Rica (1904-1945)

Obra literaria de Arturo García Solano

 

Grettel Rojas Vásquez
Periodista, Sede de Occidente

Autoritarismo y Estallido Social en América Latina: casos de Nicaragua, Colombia, Argentina y Chile

Este miércoles 20 de Octubre a las 5 p.m se estará realizando el conversatorio “Pensando en la región: Autoritarismo y Estallido Social en América Latina: casos de Nicaragua, Colombia, Argentina y Chile”. Se contará con la participación de personas expertas en el tema y el evento será transmitido por medio de la página de Facebook y la WebTV de la Facultad de Ciencias Sociales de la UCR.

UCR: RECUPERADORES DE TERRITORIOS REIVINDICAN DERECHOS

Semana por la Defensa Comunitaria de los Territorios

Autoría:
Esteban Umaña Picado (Periodista Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social)
Alfredo Villalobos Jiménez (Periodista Vicerrectoría de Acción Social)

Del 20 al 24 de setiembre se realizó de forma bimodal la Semana de Defensa de los Territorios en las instalaciones del edificio de Educación continua en la Ciudad de la Investigación de la Universidad de Costa Rica

En la actividad organizada por el programa de Kioscos Ambientales de la Vicerrectoría de Acción Social y el Observatorio de Acciones Colectivas del Instituto de Investigaciones de Sociales, se contó con los mensajes del Rector Dr. Gustavo Gutiérrez Espeleta y la Vicerrectora de Acción Social Dra. Marisol Gutiérrez Rojas y las discusiones se centraron en diferentes mesas temáticas relacionados a territorios, recursos, bienes comunes, espacios urbanos, agroindustria, migración, territorios indígenas y mujeres.

BIENES COMUNES Y EXTRACTIVISMOS

Durante la mesa bienes comunes y extractivismos la discusión se centró en el uso de bienes comunes como varias fuentes y cuerpos de agua. participaron Danny Villalobos Villalobos, Alianza de Comunidades por la Defensa del Agua Puntarenas y Angélica Alvarado Barrantes, Ríos Vivos Costa Rica así como Neftalí Reyes Méndez y Marcos Leiva Madrid de la organización EDUCA, de Oaxaca, México por vía remota.

Destacaron la concentración del uso del agua para empresas privadas limitando su acceso a las comunidades, así como la instalación de minas en las riberas de los ríos, el desbalance legal a favor de las empresas.

Al respecto Villalobos representante de la Alianza de Comunidades por la defensa del Agua de Puntarenas durante la Semana por la Defensa Comunitaria por los territorios

“En Costa Rica, una empresa cañera con un dólar puede comprar 4800 m³ de agua es decir 4 800 000 litros de agua. Es decir que con dólar una empresa cañera puede extraer la misma cantidad de agua de una comunidad de 1000 personas en el mismo tiempo. Ese mismo dólar lo paga al mes, extrae millones en ganancias y al Estado solo le quedan 30 dólares.”

FRONTERA, AGROINDUSTRIA Y MIGRACIÓN

En esta mesa, se contó con la participación de representantes de la Asociación de Agricultores 8 de abril, Yesenia Barraza Orozco, René Álvarez Obando, Miguel Calvo Sequira. Esta asociación en el 2011 protagonizó una lucha por la recuperación de tierras en la zona de Medio Queso en Los Chiles de la zona norte, la cual se caracterizó por tener un elemento migratorio importante, una influencia de la agroindustria agroexportadora de monocultivos como la piña y factores xenofóbicos hacia las personas nicaragüenses que participaron en la recuperación.

Se logró que el Instituto de Desarrollo Rural comprara los terrenos de la recuperación y se fundara con esto la comunidad del Triunfo. Sin embargo, la comunidad carece todavía del otorgamiento de los títulos de propiedad de los terrenos, de fluido eléctrico, zonas recreativas, escuelas y otros servicios básicos.  

Orozco, Presidenta de la Asociación, detalló cómo comenzó como vocal y el papel de las mujeres en la lucha por las tierras.

“En la lucha de Medio Queso nos pusieron al frente, decían era porque la policía nos iba a respetar un poco más pero no fue así, yo creo que nos pusieron al frente porque las mujeres somos más aventadas”

Destacó la complicidad entre las agroindustrias piñeras y las autoridades en las ocasiones en que dieron desalojos: “Los piñeros prestaban sus maquinarias para cuando se dieron los desalojos nos destruyeran los cultivos” concluyó.

Por otro lado, Obando, narró como llegó al país, cuando se tomó la decisión de recuperar tierras que se estaban concentrando en pocas manos.

Por su parte Miguel Calvo Sequira de la misma asociación. Describió la degradación del medio ambiente, las fuentes de agua y la deforestación y concentración de tierras en manos de transnacionales y la contaminación producto de las agroindustrias de cultivos como la piña.

DEFENSA COMUNITARIA DE LOS TERRITORIOS EN ESPACIOS URBANOS

Esta mesa se concentró en la recuperación y conservación de territorios naturales en las zonas urbanas como las comunidades de los Guidos, la Loma Salitral en Desamparados, así como los esfuerzos por recuperación de la Cuenca del Río Virilla en San Miguel de Santo Domingo de Heredia.

Como parte del Trabajo Comunal Universitario Andrea Sopronyi Kamarás, Coordinadora del TC-711 «Territorio urbano-natural, una oportunidad para el encuentro» de la Escuela de Arquitectura. describió los alcances del proyecto por recuperar y transformar la comunidad de los Guidos de Desamparados y como se fueron involucrando personas jóvenes en la transformación del espacio.

Por otro lado, Daniela Solís Rodríguez del Comité Conservación Cuenca del Río Virilla describió su experiencia tras las afectaciones que sufrieron en su comunidad el barrio del Socorro en San Miguel de Santo Domingo de Heredia por la instalación de dos fábricas de asfalto en una zona de protección ambiental en la riviera del Río Virilla.

Representando al Movimiento Salvemos La Loma Salitral, su coordinador Eduardo Gardela, describió los principales hitos en la lucha por recuperar y conservar el último vestigio de bosque premontano en la zona urbana de la Gran Área Metropolitana. Relató los principales aprendizajes de acercamiento y concienciación de la población para conservar esta zona natural de desarrollos inmobiliarios, destacó por otro lado la importancia de tener representación en los gobiernos locales y en instancias políticas como la Asamblea Legislativa para ejercer control político y exigir cuentas a las instituciones involucradas en el caso.

DIÁLOGOS ENTRE MUJERES DEFENSORAS DE LOS TERRITORIOS

Mediante el diálogo las mujeres defensoras de los territorios expresaron las principales necesidades de las comunidades que son obtener tierra y trabajo para salir de la difícil situación económica y sobrevivir.

Cinthya Hernández Chavarría representante de la Lucha Campesina en Finca Chánguena 2-4 en Palmar Sur de Osa destacó que las prioridades de las comunidades son tierras, trabajo y vivienda. Pero sin descartar que el agua es importante y la electricidad es complementaria, porque las condiciones en los territorios son difíciles y no cuentan con apoyo del Gobierno.

En relación con el apoyo de las instituciones, destacan las herramientas de capacitación que aporta la UCR a las comunidades abriendo puertas. “Mi deseo es que estas instituciones no desaparezcan, porque apoyan proyectos y son un soporte a las comunidades alejadas en territorios indígenas, para mi es muy importante ya que el apoyo de la UCR nos da más fuerza para seguir adelante y sabemos que no estamos solos y están de la mano con nosotros.

Las necesidades de nosotros son principalmente trabajo por la situación en la que estamos y por eso protestamos y vamos al puente de Térraba y tenemos un problema de tierra ni trabajo y Y no tenemos de que sobrevivir… El problema económico que tenemos es más grande y entramos en esta lucha campesina de trabajar las tierras y sobrevivir señala”: Hernández

Hernandez destaca que las comunidades levantan la voz, para reivindicar los derechos y la capacitación es una herramienta poderosa para empoderar a las mujeres en la lucha y defensa de los derechos. Nuestra voz expresa las necesidades de tierra y trabajo para salir adelante buscando alianzas y tejeres de voces en las comunidades y territorios indígenas.

Por su parte Kattya Cruz Espinoza, Cooperativa de Vivienda COOVIFUDAM R.L recalca que las universidades e instituciones del gobierno se deben comprometer para lograr la solución de vivienda y que no sea una mercancía, sino que es un derecho “la importancia de esta actividad es impulsar el modelo de la cooperativa. Es tener la oportunidad de que otras personas conozcan de cooperativas e impulsar estos modelos y decirles a las personas que necesitan vivienda, no solo 4 paredes, sino un entorno de seguridad, salud, higiene, de servicios básicos que se puede lograr en conjunto con capacitaciones de. Parte de las universidades, de cómo llegar a hablar con las instituciones del gobierno para lograr esa solución de vivienda y que no sea una mercancía la vivienda, sino que es un derecho que todas las personas tenemos” declaró: Cruz.

Por eso las Universidades deben de tener en cuenta las necesidades desde las comunidades indígenas, con asesoramiento legal y capacitación a las comunidades y territorios para poder subsistir, sembrar y cultivar los granos.

Territorios Indígenas: Resistencia y Recuperaciones

En esta mesa, Cindy Vargas Ortiz, Apoyo Consejo de Mayores del Territorio Brörán y Ruta de las Aves, Pablo Sivas Sivas, FRENAPI, recuperadores Crun Shurin e investigador Comunitario del CICDE, Osvaldo Durán Castro del Instituto Tecnológico de Costa Rica, Doris Ríos Ríos, de la Defensa del Territorio China Kichá, Lesner Figueroa Lázaro-Tuariwak del Concejo Ditsö Iriria Ajkönuk Wakpa describieron los diferentes procesos de recuperación de tierras ancestrales indígenas. Los problemas de violencia, acoso, usurpación de recursos en territorios y sobre todo problemas legales con la complicidad del Estado para evitar la recuperación del territorio y el disfrute pleno de sus derechos.

Si las tierras siguen usurpadas los indígenas vamos hacia la extinción “declaró Sivas sobre los conflictos ocasionados por la usurpación de sus tierras.

Nitre Ngäbe Nunanga Sixola Kugwe Nemen Bare Ka Nenguane / Pueblo Gnäbe en Sixaola: conflictos y situación actual

En esta mesa de saberes, los representantes de las comunidades indígenas Gnabe externaron su preocupación ante las dificultades que viven para obtener su documento de identidad ante Migración ya que el Gobierno incumple con la Ley de Naturalización el art 19 de las Naciones Unidas y violenta Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre entrega de documentación que los afectan para realizar trámites y recibir ayudas con el IMAS, servicios de salud con la CCSS, educación y circular libremente.

UCR: La misión científica del Proyecto Morazán

Entrevista con María José Molina Montero, investigadora de la Escuela de Geografía

El proceso de conceptualizar, diseñar e implementar el satélite y sus sensores para generar capacidades en las comunidades

La docente e investigadora de la escuela de Geografía de la Universidad de Costa Rica, María José Molina Montero, fue seleccionada para encabezar la Misión Científica del Satélite Morazán en Honduras. Su experiencia con las tecnologías geoespaciales y haber sido una de las impulsoras de este proyecto ganador en Call for Papers 2020 le valieron su designación. Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.

El proyecto Morazán consiste en lanzar un satélite tipo Cubosat, de pequeño tamaño, en el espacio que suministre información sobre condiciones hidrometeorológicas, geomorfológicas y comunales, con el objetivo de prevenir riesgos de inundaciones y deslizamientos, y fortalecer a comunidades aledañas a las cuencas de los ríos seleccionados, para que puedan prepararse ante estos fenómenos. Dicho proyecto, liderado por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, cuenta con ayuda de las Universidades San Carlos de Guatemala y Costa Rica, así como el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos del país, la Agencia Aeroespacial Japonesa y el Sistema de Integración Centroamericana.

María José Molina Montero, docente e investigadora de la Escuela de Geografía de la Universidad de Costa Rica que encabeza la misión científica de este proyecto, explica su rol en este proyecto centroamericano.

¿Como coordinadores científicos que son en esta iniciativa del satélite del Proyecto Morazán, coméntenos sobre eso, qué rol van a jugar?

María José Molina Montero: «Nosotros diseñamos y conceptualizamos hasta la implementación, capacitación a las comunidades en cómo se usan los datos del satélite, los datos de los sensores, y cómo sirve el satélite; y ejecutamos la misión científica, análisis, medición e instalación de sensores, y trabajo de campo con las comunidades de nuestros países».

¿Cuánto ayuda el apoyo de entidades claves como el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) y el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA)?

MJMM: El SICA y el CFIA coordinan el proyecto. Nosotros hicimos tema de ejecución. La UNOSA (Agencia Espacial de la Organización de las Naciones Unidas) y JAXA (Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón) brindan ayuda técnica al equipo que se encarga del diseño técnico y eléctrico; también la Universidad de Kyuta es parte importante en este proceso.

¿En qué va a consistir la colaboración que van a brindar para el Proyecto Morazán?

MJMM: La UCR se encarga de la misión científica, la conceptualización y el diseño del satélite y los sensores, así como la generación de capacidades en las comunidades.

¿Qué representa para usted haber participado en el rally femenino, en qué consiste y cómo lo va a aplicar?

MJMM: El rally femenino es un proyecto aparte de este. Es el rally femenino de tecnologías geoespaciales, De lo que trata es de ayudar a mujeres que trabajan en el campo a monitorear los niveles del agua, a diseñar, crear y utilizar dispsitivos georreferenciales, y poner los datos en un geovisor. Se busca capacitar mujeres de las comunidades para que solucionen problemas cotidianos en la agricultura y creen soluciones para sus comunidades.

¿Cuál es el plan de seguimiento al satélite Morazán que se le va a realizar?

MJMM: Ahorita se conceptualizó la misión científica; se diseñan el satélite y los sensores, luego hay que instalarlos en los lugares, y cada universidad debe instalarlos y monitorear en sus respectivas cuencas. Hay un trabajo muy fuerte con las universidades. Pensamos en un trabajo de diseño y luego pruebas en Japón, y ya posteriormente la instalación y puesta en funcionamiento del satélite y los sensores, así como las mediciones que se tomarían.

¿Qué representa para usted ser una de las primeras mujeres en incursionar en las tecnologías geoespaciales?

MJMM: Como mujer en el tema de tecnologías geoespaciales es algo histórico incursionar en un campo que históricamente ha sido dominado por hombres. Lo que hacemos es abrir brecha para que muchas mujeres logren ingresar. Para mí ha sido un reto, no es fácil incursionar en este sector de tecnología, pero ha sido muy enriquecedor.

¿De qué manera se podrían inspirar más mujeres a ingresar en esta rama de la tecnología?

MJMM: Nunca me he considerado un ejemplo a seguir. A mí me toca el tema de género y creo que la tecnología es el gran igualador social, donde hay más trabajo. Cuando hablamos de empoderamiento, también se impulsa a las mujeres en lo social, lo tecnológico y en lo económico. Al final decidí moverme en ese sector porque me gusta la tecnología y ahí pude conseguir más trabajo.

¿Cómo logró mezclar ambas actividades, su pasión por la tecnología con la geografía?

MJMM: Yo previamente trabajaba en una empresa privada de imágenes satelitales. Tengo empresas sobre eso y he trabajado en el mercado por tecnologías geoespaciales. En geografía soy profesora interina, así que no solo he sido docente, sino que tengo mis holdings de imágenes satelitales y geoespaciales. Cuando hablamos de mujeres emprendedoras en este sector, no conozco cuántas somos exactamente, no puedo decir que yo sea la única, pero sí que hay pocas, y es un honor abrir brecha en ese mercado.

 

Juan Pablo Rodríguez Campos
Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

La UCR vive Semana de Desconexión Tecnológica con diversidad de actividades presenciales y virtuales

Si en los últimos meses ha extrañado los espacios de la Universidad de Costa Rica (UCR), la próxima semana tendrá la oportunidad de volver y disfrutar de múltiples actividades centradas en fortalecer la salud mental de la comunidad universitaria.

Estas actividades presenciales, y muchas más en modalidad virtual, son parte del catálogo de propuestas de las vicerrectorías, unidades académicas y administrativas, la Federación de Estudiantes (FEUCR) y otras instancias, en el marco de la Semana de la Desconexión Tecnológica, la cual se llevará a cabo del lunes 11 al sábado 16 de octubre en todas las sedes y recintos universitarios. Consulte el calendario de actividades en el sitio web www.ucr.ac.cr/semana-desconexion.

“La finalidad de este proyecto es crear espacios de recreación, relajación, conversación y esparcimiento en los que se profundicen temas sobre la salud mental y física”, indica la circular de Rectoría R-60-2021, publicada este jueves 7 de octubre.

De acuerdo con esta comunicación, y en consonancia con las disposiciones contempladas en las circulares de la Vicerrectoría de Docencia VD-33-2021 y el VD-35-2021, durante esta semana no habrá lecciones (virtuales ni presenciales). Asimismo, las personas docentes no deben realizar ningún tipo de evaluación al estudiantado, sino facilitar de manera creativa e innovadora nuevos aprendizajes.

Además, durante estos días se insta a minimizar la cantidad de reuniones y encuentros virtuales, sin que esto afecte las labores sustantivas de la Institución.

La Semana de la Desconexión Tecnológica se llevará a cabo del lunes 11 al sábado 16 de octubre en todas las sedes y recintos universitarios.

Algunas de las actividades propuestas durante la Semana de la Desconexión Tecnológica tienen cupo limitado o requieren inscripción previa, por lo que se sugiere revisar la programación e inscribirse oportunamente para no perder la oportunidad de participar. Destacan meditaciones guiadas, charlas de autocuidado, clases de ejercicio físico, talleres artísticos, un rally y visitas guiadas por el mariposario de la Reserva Ecológica Leonelo Oviedo.

Entre las actividades que no requieren inscripción se encuentra la inauguración de la Semana de ofrendas; un espacio para honrar a quienes hoy están ausentes y los cambios que vendrán, el cual se realizará el lunes a las 5 p.m. en el pretil de la Sede Rodrigo Facio. En todas las sedes también habrá un espacio para ofrendas. Asimismo, habrá una cleteada y caminata por la milla universitaria, entre otras.

Esta semana tiene su origen en un acuerdo del Consejo Universitario, con la solicitud a la Administración para incorporar una pausa en el ciclo lectivo. Esta pausa se asienta en la necesidad de proteger el bienestar – en particular la salud mental – de la comunidad universitaria, especialmente en el contexto de trabajo remoto y estudio basado en la virtualidad, al cual se ha migrado en los últimos meses.

En efecto, la Semana de la Desconexión Tecnológica es una acción concreta que se suma a diversas actividades que han propuesto los diversos sectores universitarios para apoyar a la comunidad, en su proceso individual y colectivo, para sobrellevar los desafíos que ha traído la pandemia. Sin embargo, en los últimos años la Universidad de Costa Rica se ha preocupado por incentivar la atención en el campo de la salud mental; así lo demuestran las Políticas Institucionales 2021-2025, así como la declaratoria del Consejo Nacional de Rectores (CONARE) del año 2020 como el año de la salud mental con el lema “Nuestra salud mental importa”.

UCR: Comunidades del Pacífico costarricense se proponen cambiar el rumbo de sus barrios

Acción Social de la UCR promueve una atención e interacción transformadora

Aunque la violencia ha tocado gran cantidad de zonas en el país, incrementada por la vulnerabilidad asociada a las escasas oportunidades de trabajo, deserción educativa y vivienda digna y delincuencia, un grupo de personas de las comunidades del Pacífico costarricense se proponen cambiar el rumbo de sus barrios.

Mediante el proyecto “Consultorio comunitario: Un abordaje preventivo desde la construcción del vínculo” (TC-704), de la Sede Regional del Pacífico Arnoldo Ferreto Segura (SRP-UCR) apoya a personas líderes e instituciones que han identificado problemáticas comunitarias asociadas con formas de violencia social que afectan a sus poblaciones.

La idea de este proyecto es trabajar desde la prevención, y transformar la idea tradicional de la atención individual de ciertos comportamientos en acciones “que llevamos a cabo, destacando el valor de lo comunitario, trabajando en frases que tengan que ver con las ventajas de hacer comunidad, promover ese sentido tan importante de sentir que «somos comunidad», explicó la magister Marietta Villalobos Barrantes, coordinadora de esta iniciativa.

La profesora Villalobos explicó que el concepto asociado a consultorio alude a un desequilibrio en el supuesto ideal de salud, “de una normatividad donde supuestamente todos cabemos, cuando en realidad eso es un mito”. Esta idea incide especialmente en la población joven que carece de opciones de crecimiento personal, dado el bajo Índice de Desarrollo Humano, que ubica los cantones del Pacífico entre los más rezagados del país.

Entre las ventajas del proyecto está la posibilidad de articular entre distintas personas con las capacidades personales y profesionales de estudiantes de diversas disciplinas que participan en este Trabajo Comunal. “Esta interdisciplinariedad le da un gran valor, los y las estudiantes de TCU valoran y conocen las comunidades, conocen otras visiones y otras formas de vida e historias”, acotó Villalobos.

La docente reiteró que la población meta del proyecto son las personas menores de edad, y mujeres adultas del centro de Puntarenas, las islas y sus alrededores, donde se emprenden acciones preventivas, construyendo espacios de “producción de palabra” sobre temas educativos, psicoemocionales, recreativos y salud integral.

Sin límites sanitarios

Hasta marzo del 2020 el proyecto TC-704 trabajó en las comunidades de manera presencial, pero las limitaciones impuestas por el COVID-19 hizo que el ritmo de actividades mermara mientras se rediseñaba una estrategia para continuar.

Entre los años 2017 y 2020 se realizaron gran cantidad de sesiones grupales orientadas a la prevención, con el apoyo de instituciones educativas. Algunas tenían el objetivo de que las personas jóvenes hicieran un mapeo de las situaciones de riesgo en sus comunidades, mediante técnicas como el dibujo, ferias comunitarias, actividades grupales.

Además, con el trabajo entre universidad y comunidades se hizo el esfuerzo de embellecer espacios públicos, como parques y áreas infantiles.

Entre las comunidades a las que ha llegado el TC-704 están Orotina, Esparzol, Jacó, Chacarita, Barranca y Caldera y otras. Entre las actividades más concurridas estuvieron los talleres de percusión, con apoyo de la Etapa Básica de Música de la SRP. Además, se impartieron cursos de cómputo e inglés, con gran asistencia de niños, niñas y jóvenes, aunque también asistieron personas adultas.

Con talleres sobre violencia doméstica el proyecto «Consultorio comunitario: Un abordaje preventivo desde la construcción del vínculo» ha llegado a comunidades del Pacífico costarricense. Foto TC-704

“Las actividades exitosas han sido aquellas en colaboración con agentes comunitarios, en donde hemos podido sentarnos y reunirnos con ellos y ellas a conversar sobre las múltiples necesidades y expectativas y sueños que tienen para mejorar sus comunidades. Los espacios callejeros de convivencias han sido muy exitosos, donde niños y niñas de las comunidades juegan y se divierten en sus propios parques de manera segura. Durante estos espacios de convivencia, los mismos habitantes, identifican necesidades entre ellos, hablan de estas necesidades entre vecinos y procuran ayuda mutua”, añadió la docente Villalobos.

Como parte del rediseño del proyecto en tiempos de pandemia, estuvo la articulación con asociaciones de desarrollo, bibliotecas públicas, Ministerio de Educación Pública, Instituto Mixto de Ayuda Social y el Patronato Nacional de la Infancia. Durante año y medio de pandemia las acciones se han enfocado esencialmente hacia lo psicoeducativo, en Puntarenas centro, Esparzol, Esparza, Chacarita, El Roble, Barranca, isla Venado y escuelas públicas cercanas a Caldera.

Uno de los obstáculos durante la pandemia sanitaria es que se evidenciaron las brechas tecnológicas, como las pocas habilidades en el uso de computadoras, herramientas digitales para la interacción en línea y la baja conectividad de las regiones. No obstante, se ha logrado continuar dando tutorías en inglés, plataformas virtuales, computación y talleres de cuentos para niños y niñas.

La universidad esencial

Para Rigoberto Marín Moscoso, uno de los líderes de la Asociación de Integral Chacarita, la inserción de personas estudiantes universitarias y docentes en las comunidades es una tarea ineludible de las universidades públicas. “Para mi todo ha sido muy bueno, todo el mundo quedó muy contento con los cursos. Yo siento que si son universidades tienen que salir a las comunidades con problemáticas, prestando servicios como estos”, aseguró.

Sin embargo, Marín espera que pronto pase la pandemia porque la mayoría de personas no tienen computadoras para ingresar a la virtualidad, y afirmó que “esperando que en el año 2022 retomemos las actividades presenciales de taekwondo, música, inglés y cómputo”.

En otra comunidad, Elena Manzanarez Juarez, lideresa de Esparzol coincidió con Marín en que las universidades tienen el llamado de apoyar los procesos de organización comunitaria. En ese sitio, con la participación estudiantil se hizo un censo virtual para un posible proyecto de vivienda, cuyo informe ya está en manos del Banco Hipotecario de la Vivienda. También se hizo un mapeo de personas artesanas, talleres sobre violencia doméstica, inglés y cómputo.

“Como somos una comunidad vulnerable, hay muchas posibilidades que muchos se aprovechen de nosotros. La inclusión de la UCR se hace por el hecho de que otras instituciones estatales no entraban, y gracias a los trabajos comunales, la universidad ha sido un pilar fundamental para llegar al grado de organización que tenemos porque la gente no permitía el ingreso de otras instituciones como Dinadeco. Cuando se ve a gente de la universidad sentimos confianza de que nadie se va a aprovechar o sacarnos recursos”.

Finalmente, la profesora Villalobos tiene el deseo de regresar con sus estudiantes a recorrer las calles del Pacífico costarricense y para “el 2022 esperamos retomar la presencialidad y reanudar las ferias callejeras comunitarias, continuar con tutorías y talleres psicoeducativos y de prevención”.

El proyecto TC-704 se dirige especialmente a la niñez y adolescencia de comunidades del Pacífico, con el fin que desde sus experiencias cotidianas aprendan a identificar situaciones de riesgo y cómo prevenirlas. Foto TC-704

 

Eduardo Muñoz Sequeira
Periodista, Vicerrectoría de Acción Social