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Etiqueta: UCR

A 72 años del Crimen del Codo del Diablo

Por Alex García Cruz

Este 19 de diciembre fue una fecha que el pueblo costarricense debe colocar en su memoria colectiva y mantenerla siempre presente, el 19 de diciembre es un día de conmemoración, un día para rendir homenaje a 6 héroes de los trabajadores costarricenses que fueron asesinados el 19 de diciembre de 1948 en el Codo del Diablo, en los márgenes del río reventazón en la zona de Turrialba, 8 meses después de haber finalizado la guerra y a 7 meses de haber tomado el control político la Junta de Gobierno presidida por Jose Figueres Ferrer y a tan sólo 18 días del acto público que anunciaba la abolición del ejército en Costa Ria.

Los dirigentes comunistas fueron detenidos en sus casas en Limón, sin que mediara ningún cargo en su contra, excepto el ser todos miembros del Partido Comunista, el Partido Vanguardia Popular, una vez detenidos llegó la orden de trasladarlos a la capital, salieron de la cárcel esposados y en esa condición fueron subidos al vagón del tren con destino a San José.

Esta masacre, no fue el resultado de la irracionalidad o el abuso de un grupo indisciplinado de soldados del bando victorioso, el crimen, fue un crimen selectivo, fue un Crimen de Estado, planeado por altos dirigentes del grupo ganador con el fin de aterrorizar a los militantes y dirigentes comunistas del Partido Vanguardia Popular.

El crimen fue tan salvaje y la trama tan burda, que incluso varios miembros del grupo ganador reclamaron justicia y castigo contra los asesinos y la Junta de Gobierno se vio obligada a dejar que el poder judicial realizara un juicio, juicio que a su vez se convirtió en una de las farsas judiciales más vergonzosas de nuestra historia, pues aunque se conocieron los nombres de los sicarios y se dictó condena, ninguno fue a la cárcel, con ayuda del gobierno salieron del país, del asesino intelectual se conoció su nombre, aunque nunca se hizo público, se dice que ocupó altos puestos en el servicio exterior en la junta de gobierno y en luego repitió el cargo en varios gobiernos liberacionistas.

Este Crimen de Estado, no debe ser olvidado por el pueblo costarricenses. Toda persona con sensibilidad social, toda persona respetuosa de los valores de justicia, toda aquella persona interesada en la verdad histórica, toda aquella persona con interés en lograr una sociedad más justa e igualitaria, debe honrar a los mártires del Codo del Diablo e informarse sobre éste vergonzoso hecho de nuestra historia reciente. Debemos hacerlo del conocimiento de la juventud que hoy es víctima de un modelo educativo que no les enseña a conocer el pasado, debemos desarrollar lo que José Merino llamo la “estrategia de la memoria” como parte de la forma de lucha contra las políticas neoliberales que día a día nos van acorralando y quitando derechos que son producto de la lucha del pueblo, de la lucha que dieron los mártires del Codo del Diablo.

Gracias al trabajo de investigación y producción cinematográfica de los jóvenes, Antonio y Ernesto Jara Vargas, las nuevas generaciones hijas de la post guerra podemos conocer detalles del crimen en el documental El Codo del Diablo, que debe ser visto por todos los costarricenses: https://www.centrodecine.go.cr/producciones/codo-diablo

Hace pocos años la rectoría de la UCR publicó un excelente documental sobre los antecedentes, la confrontación y las consecuencias de la guerra de 1948, el director y realizador de ésta importante obra es el cineasta Andres Heindenreich, es un documental muy ilustrativo que también debe ser visto por todos los costarricenses.

También gracias a un importante grupo de jóvenes historiadores de la Escuela de Historia de la Universidad de Costa Rica, tenemos la oportunidad de leer varias importantes investigaciones que han publicado sobre los hechos ocultos durante décadas relacionados al conflicto armado de 1948.

https://webtv.fcs.ucr.ac.cr/watch/246/

 

Imagen: De izquierda a derecha, Lucio lbarra, Octavio Sáenz, Federico Picado, Narciso Sotomayor, Tobías Vaglio, y Carlos Aguilar.

UCR: Sede del Pacífico rinde cuentas a la ciudadanía

Una publicación recoge parte del intenso trabajo realizado en proyectos de Acción Social

Los proyectos de Acción Social de la Sede Regional del Pacífico abarcan variedad de temáticas, escogidas tras un diálogo con personas líderes y representantes de organizaciones comunitarias, privadas y públicas. Foto cortesía SRP.

La acción social como pilar fundamental de la Universidad de Costa Rica (UCR) permite a la academia darse cuenta de que no se trabaja en un universo aislado en los procesos de formación de nuevos profesionales. Más bien, ser conocedores de la realidad del país y del mundo en general permite adecuar el currículum académico y actualizar una oferta educativa de alto nivel”, asegura la magister María José Quedada Chaves, compiladora del libro “La acción social generadora de diálogo con las comunidades del Pacífico Central”.

La publicación es parte del sello editorial de la Sede Regional del Pacífico Arnoldo Ferreto Segura (SRP) y “abre el panorama de la labor gestada desde la acción social generadora de diálogo con las comunidades de esta región y es el inicio de un trabajo que pretende dar a conocer los resultados obtenidos en extensión docente, extensión cultural y trabajo comunal”, detalló Quesada.

En siete capítulos, la publicación detalla ampliamente el vínculo desarrollo entre las diferentes modalidades de la Vicerrectoría de Acción Social (VAS) en comunidades como Barranca, El Roble, Puntarenas, Orotina, Miramar, San Mateo, Esparza, Quebrada Ganado, Jacó, Quepos, Cóbano, Pitahaya, entre otras. “Es importante resaltar que se podrá identificar lo realizado con poblaciones en estado de vulnerabilidad social, tales como mujeres jefas de hogar, niños en estado de abandono, adultos mayores, jóvenes, pescadores, entre otras”, explicó la compiladora.

La SRP tiene 40 proyectos de acción social relacionados con las ocho carreras universitarias que se imparten en esa sede, lo que incide en la formación recibida por el estudiantado, que se enriquece con el vínculo desarrollado a lo largo de las décadas con las poblaciones del Pacífico Central costarricense.

Los autores de los capítulos contenidos en el libro son Sussan Zamora Cortés, Héctor Ferlini Salazar, Gerardo Hernández Sánchez, Alejandra Castro Murillo, Stephany Forester Delgado, Jonnathan Salas Alvarado, Kathia Cousin Brenes y María José Quesada Chaves.
SABERES COMPARTIDOS
El libro “La acción social generadora de diálogo con las comunidades del Pacífico Central” ya ha llegado a algunas de las comunidades con los proyectos, “y la recepción de parte de éstas ha sido de mucha satisfacción por haber sido tomados en cuenta por parte de la UCR”, manifestó la compiladora, quien también funge como coordinadora de Acción Social de la SRP.

Quesada comentó que la sede llega con sus proyectos de vinculación a más de 15 comunidades del Pacífico Central, y en el último año las solicitudes para nuevos proyectos aumentó el 50%.

Los proyectos de acción social se enmarcan en una gran variedad de temas, como la prevención de la violencia, comunicación, idioma, ambiente, artes, salud y opciones de educación abierta.

Uno de los capítulos comprende la experiencia del proyecto Cine-foro comunitario en Puntarenas (EC-146), coordinado por Sussan Zamora Cortés, y tiene el objetivo que tras la proyección de los filmes, las personas reflexionen sobre la las situaciones vividas en sus comunidades y promover cambios en la calidad de vida.

Por su parte, el proyecto Aportes Comunitarios para la construcción de la democracia participativa (ED-3250), bajo la responsabilidad de Héctor Ferlini, propone espacios para que sean las voces comunitarias las responsables de construir de manera activa y consciente los procesos sociales de su entorno y del país.

Por su parte, Gerardo Hernández, ex coordinador de la Cátedra José Martí de la SRP (EC-551) hace un recuento de lo realizado por esa instancia de reflexión, gracias a la cual la “sede ha sido asiento de múltiples coloquios, simposios y encuentros internacionales desde su fundación en el año 2000. Su espíritu de servicio a la comunidad universitaria costarricense y su compromiso ético y político es cardinal en la recuperación de su historia y sus logros académicos, culturales, históricos y sociales”.

En el siguiente capítulo, Alejandra Castro Murillo, María José Corrales Mora y Stefanny Forester Delgado, repasan los logros del proyecto “Promoción de iniciativas socioambientales (ED-3037), que inició en el año 2004 con el fin de enlazar a personas líderes y organizaciones, como asociaciones de desarrollo, centros educativos y entidades públicas para realizar charlas, talleres de sensibilización y ferias ambientales, entre otros. Como resultado las comunidades han conformado conglomerados, como la Red Barranca, en aras de la protección de las cuencas hidrográficas.

Jonnathan Salas Alvarado fue el responsable de presentar el capítulo sobre los resultados del proyecto de Promoción de los Estilos de Vida Saludable y la Sana Convivencia en la Población Puntarenense (TC-578). Con la consecución de alianzas comunitarias, busca incidir en mejorar la calidad de vida de las personas mediante el desarrollo de talleres y charlas. Se abordan temas sociales, de salud, afectivos y educativos con la población infantil, joven, adulta y adulta mayor.

Además, el libro incluye un capítulo al proyecto Acompañamiento y fortalecimiento de las áreas administrativas y técnicas al parque empresarial MIPYMES de la Región Pacífico Central (TC-653), cuyo aporte consiste en brindar herramientas para las pequeñas y microempresas de Puntarenas, Quepos y Jacó. Las acciones están dirigidas a dinamizar la economía, que presenta diferentes grados de desarrollo según la zona.

Todos los proyectos de la SRP están dirigidos a contribuir a mejorar la calidad de vida mediante un acercamiento horizontal con personas líderes y organizaciones de la región. Pese a su importancia estratégica para la economía nacional, el Pacífico Central muestra altos índices de desempleo, baja escolaridad, exclusión de los planes gubernamentales de desarrollo y problemas sociales.

Los proyectos de acción social inscritos en la UCR pretenden crear un diálogo de saberes entre la academia y las comunidades, donde ambos se enriquecen de manera conjunta. Se pretende impactar mediante espacios de educación no formal, construidos de acuerdo a las necesidades de cada zona, para mejorar sus condiciones de vida”, concluyó Quesada Chaves.

El libro “La acción social generadora de diálogo con las comunidades del Pacífico Central” es de descarga gratuita y disponible en el Repositorio Kérwá.

 

Eduardo Muñoz Sequeira (Vicerrectoría de Acción Social, UCR).

Democracia en digital: Facebook, Comunicación y Política en Costa Rica

El martes 01 de diciembre de 2020 se llevó a cabo la Conferencia: DEMOCRACIA EN DIGITAL: Facebook, Comunicación, y Política en Costa Rica, a cargo de la Dra. Carolina Carazo Barrantes, investigadora del Centro de Investigación en Comunicación de la Universidad de Costa Rica -CICOM-UCR y académica de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva-UCR.

En este espacio organizado por el Tribunal de Honor y Ética del Colegio de Periodistas de Costa Rica, el CICOM-UCR, el Ideario Costa Rica Bicentenaria Diálogo Nacional y el Programa Participación Ciudadana de la Asamblea Legislativa, se hizo referencia al contenido del libro (Democracia en Digital) publicado por CICOM-UCR, que es el resultado de un proyecto interdisciplinario de investigación entre personas de distintas unidades académicas, universidades y países realizado entre 2017 y 2019.

El Presidente del Tribunal de Honor y Ética (COLPER), P.h.D. Efraín Cavallini Acuña, indicó que dar a conocer este trabajo es muy pertinente, porque dicho proyecto es el resultado de un trabajo académico con alto rigor científico, que como indican sus autores, fungió como una incubadora de ideas provenientes de varias disciplinas. Por ello, el espacio permitió exponer el papel político de las redes sociales en Costa Rica durante los últimos años. Se suministraron datos elaborados producto de una investigación mixta y transdisciplinaria, sobre el significado político de Facebook como medio y plataforma de comunicación en Costa Rica.

El P.h.D Guillermo Acuña González, Académico de la Universidad Nacional, manifestó que el trabajo es un aporte necesario en un contexto donde los procesos democráticos experimentan cambios intensos: “Es simbólico presentar este ejercicio de investigación amplio en un momento como hoy, que se celebra en Costa Rica por primera vez a nivel formal una fecha importante como es la abolición de la institución del ejército, que tuvo mucho que ver en los procesos democráticos en Costa Rica en los años y décadas siguientes”.

Acuña, acotó que este es un estudio pionero en un momento en que las redes sociales se ha convertido en el estrado público y que han sustituido los espacios por donde las discusiones públicas se han venido dando para los temas esenciales.

El Presidente de la Junta Directiva del COLPER, Lic. Belisario Solano Solano, manifestó que el libro Democracia Digital pone en su verdadera dimensión que, todos los actores políticos tienen que replantearse el rol que se juegan en la democracia y la forma en que hay que enfrentar los procesos políticos en la actualidad donde las redes sociales y la digitalización llegaron para quedarse.

La investigadora Carazo indicó, que el resultado de la investigación contempló tanto lo urgente como lo trascendente, al enfocarse en el análisis específico de la elección presidencial de 2018, en donde se analiza una coyuntura que permite comprender de manera inmediata el papel de las redes sociales en la formación de esfera pública. Al comparar eventos políticos importantes con momentos de vida postelectoral, la investigación publicada también produce información para pensar las implicaciones de más largo plazo que tiene Facebook para el estado de la democracia en Costa Rica.

Se hizo del conocimiento de la audiencia que el libro producido y publicado el 2 de setiembre de 2020, fue organizado en dos partes, consta de 12 capítulos para un total de 314 páginas. La primera parte examina tendencias generales de consumo de noticias en Facebook en Costa Rica y la segunda se enfoca en el caso de las elecciones presidenciales de 2018 (vista desde Facebook). De ese modo, se buscó potenciar un análisis de lo longitudinal y lo específico, lo cotidiano y lo extraordinario. A su vez, cada una de esas dos partes está compuesta de cuatro capítulos empíricos y un comentario interpretativo escrito por colaboradores externos del proyecto.

Según los autores (Democracia en Digital) el libro es una reflexión sobre las lecciones para pensar la comunicación política contemporáneas. Entre estas, la brecha noticiosa entre el tipo de noticias que prefieren periodistas y audiencias, el peso de los eventos mediáticos en la comunicación política y la interacción entre las agendas alrededor de las cuales se definen temas de interés público.

Como lo indicó Silvio Waisbord en el epílogo, (Lecciones para la investigación en comunicación política) este escrito sitúa los resultados en una tensión doble entre su valor para entender el caso costarricense y su aporte para revisitar asuntos clásicos de la comunicación política.

Carolina Carazo, como investigadora de CICOM-UCR, apuntó que el libro presentado al país en setiembre de este año y puesto en perspectiva en la conferencia organizada por el Tribunal de Honor y Ética en el marco del Ideario Costa Rica Bicentenaria Diálogo Nacional, no solamente ayuda a entender lo ocurrido en Costa Rica, sino también poder comprender preguntas claves en la investigación contemporánea: el poder de los medios de imponer agenda de temas, el rol de Facebook en mediatizar la comunicación pública y las características de los intereses periodísticos y públicos en la noticia.

La investigación publicada en el libro Democracia en Digital, ofrece una descripción acabada y un análisis cuidadoso de una serie de fenómenos que convergieron en la campaña electoral.

El libro pueden accederlo al enlace: http://cicom.eccc.ucr.ac.cr/wp-content/uploads/2020/04/Siles_Democracia_en_digital.pdf

 

Por: Efraín Cavallini Acuña-Académico UNA.

Medalla institucional de la UCR reconoció el aporte estudiantil, docente, investigador y administrativo

Sexta entrega del galardón

Tres profesoras, el directorio de la Federación de Estudiantes (Feucr) y el Centro Coordinador Institucional de Operaciones (CCIO) recibieron el galardón

La Medalla Institucional se acuñó en el 2015 y, cada año, se entregarán 5 de ellas hasta que la Universidad de Costa Rica cumpla 100 años. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.

Tres profesoras, el directorio de la Federación de Estudiantes (Feucr) y el Centro Coordinador Institucional de Operaciones (CCIO) recibieron la Medalla Institucional de la Universidad de Costa Rica (UCR) en su sexta entrega desde su instauración en el año 2015.

Este galardón es un reconocimiento que la Rectoría entrega anualmente a miembros de la comunidad universitaria por su apoyo al estudiantado, a la misión formadora de profesionales, a la búsqueda del conocimiento por medio de la investigación, a la gestión administrativa institucional al servicio de la academia y a la relación universidad-sociedad para el logro del bien común.

En el marco de su septuagésimo quinto aniversario, en el año 2015, se acuñó una medalla conmemorativa como símbolo de la perdurabilidad y persistencia de los valores universitarios en la sociedad costarricense. Este reconocimiento se entregará anualmente hasta el centenario de la UCR, en la figura y labor de miembros destacados de la comunidad universitaria que reflejen los valores de la gestión administrativa y la enseñanza-aprendizaje, la investigación y la proyección institucional, como ejes sustantivos de la institución.

Carlos Araya Leandro, rector de la UCR, enmarcó la entrega de la Medalla de este año en el contexto de la pandemia por el virus SARS-CoV-2, situación que ha obligado a redoblar los esfuerzos, el compromiso y el trabajo del personal docente y administrativo, así como de los estudiantes, quienes, a su criterio, han sido “los principales sacrificados de este proceso de enseñanza virtual que, de manera emergente, tuvimos que asumir”.

“Creo que, posiblemente, habría que darle una Medalla Institucional a cada persona o instancia que laboró este año contra viento y marea en un momento tan convulso como el que la historia nos ha puesto de frente. Como eso es materialmente imposible hacerlo, nos hemos abocado a una tarea bastante compleja, que es realizar una selección de personas y grupos que han demostrado una labor extraordinaria a lo largo del año y que, a su vez, sean un símbolo representativo que cobije a toda la comunidad universitaria. Estoy seguro que las personas que van a recibir el galardón de la Medalla Institucional, efectivamente, representan a toda la comunidad universitaria”, manifestó en su discurso Araya.

Una docente que inspira con la danza

“Por la misión formadora de nuevos profesionales de nuestra institución desde una perspectiva humanística y de excelencia, se entrega la Medalla Institucional de la Universidad de Costa Rica a la Licenciada Flor Gaitán Montenegro”.

Flor Gaitán se integró a la Sede de Guanacaste de la UCR en el año 2008 y, desde el 2010, dirige el proyecto Danzarte, una propuesta en la que se aprende, como ella misma lo afirma, “a expresar ilusiones a través del cuerpo humano”.

La oportunidad de desarrollar proyectos de Acción Social, haciendo un puente libre con la Docencia, la ha llevado a dimensionar el poder de ser instrumento del saber, para tocar delicadamente la vida de sus estudiantes, de sus familias y de las comunidades a las que pertenecen.

Para Gaitán, llevar la danza es un aliciente que le permite transformar y pintar de colores un horizonte más humano. Es, además, desarrollar el potencial creativo, físico, emocional, mental y espiritual de cada joven. Durante este año, su mirada se ha enfocado en este proceso de crecimiento con el propósito de forjar una construcción mas humanista en sus estudiantes, que les permita abrir otras posibilidades y marcar nuevos horizontes.

Desde muy pequeña sintió amor por la danza. Inspirada por su padre y por las propias circunstancias sociopolíticas del país que la vio nacer, estudió en la Escuela Nacional de Danza en Nicaragua. Su baile la condujo a otras latitudes y, en el año 2002, se asentó en Liberia, Guanacaste; para dedicarse, en un principio, a la enseñanza de esta disciplina en el Colegio Artístico de Liberia.

Gaitán no pudo asistir a la ceremonia. Por este motivo no se cuenta con una fotografía de ella.

Tras la pista del SARS-CoV-2

“Por la generación del conocimiento mediante investigación que combina la pertinencia social con la relevancia académica, se entrega la Medalla Institucional de la Universidad de Costa Rica en la figura de la Doctora Eugenia Corrales Aguilar”.

Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.

Eugenia Corrales ingresó a estudiar la carrera de Microbiología y Química Clínica en 1996. Dos años después empezó a laborar como asistente en la sección de Virología y, desde entonces, no ha salido de ella. Luego de graduarse fue llamada a ejercer la docencia de manera interina y, después de realizar sus estudios de posgrado en el extranjero, pasó a ser profesora invitada. Desde el 2015 es catedrática en Virología en la Escuela de Microbiología y en el Centro de Investigación en Enfermedades Tropicales.

Corrales manifiesta que siempre se vio atraída por el origen y desarrollo de los virus, así como por su impacto en la salud humana. “Desde pequeña siempre tuve curiosidad por entender y explicar lo que me rodeaba. Tenía juegos de química, microscopio de juguete y solía desarmar todos mis juguetes para averiguar cómo funcionaban”, recordó.

Actualmente dedica la mitad de su tiempo a estudiar el virus SARS-CoV-2 con el propósito de informar y asesorar de manera acertada al Ministerio de Salud y a otras instituciones que la consultan.

“Es una gran alegría. No me lo esperaba. Uno siempre cree que no es merecedor de estas cosas. A mí me da mucha alegría porque lo que demuestra es que nosotros, los científicos, tenemos un papel importante en el laboratorio creando conocimiento. Pero, sobre todo, afuera, comunicando y educando, y eso es lo más importante. Este año, mi trabajo se ha concentrado en educar e informar con evidencia científica y asesorar al gobierno y a distintas instituciones para tomar las medidas necesarias para poder estar todos seguros y sanos, sin mucho riesgo en esta pandemia”, manifestó Corrales.

Trabajar en y con las comunidades

“Por la relación y fortalecimiento de la universidad-sociedad para el logro del bien común, se entrega la Medalla Institucional de la Universidad de Costa Rica en la figura de la Mag. Ana Patricia Rojas Hernández”.

Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.

Ana Patricia Rojas ingresó a laborar a la Escuela de Antropología de la UCR en 1996 y, actualmente, trabaja como docente de Turismo Ecológico en la Sede del Sur. También tiene a cargo proyectos de acción social, de extensión cultural y de Trabajo Comunal Universitario (TCU).

Rojas manifiesta que es feliz trabajando en y con las comunidades. Esto la ha llevado a impulsar proyectos como Museos y Patrimonio, el Centro de Promoción Cultural de la Sede del Sur y labores con poblaciones indígenas, entre muchas otras.

“Es un honor y me siento muy orgullosa de que la Institución me haya otorgado este reconocimiento y yo creo que no es solamente a mí, a Patricia Rojas, sino a la labor que hacemos en la Sede del Sur con las comunidades, al trabajo conjunto que realizamos y a todos esos chicos que me acompañan en el TCU y que trabajan conmigo y que han estado a lo largo de estos años aportando a las comunidades, tocando vidas.”

Estudiantes alcanzando estudiantes

“Por potenciar el papel del estudiantado como un elemento vital de nuestra institución, mediante iniciativas dirigidas a mejorar la equidad en el acceso y la permanencia en la educación superior, se entrega la Medalla Institucional de la Universidad de Costa Rica en la labor del directorio de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica”.

Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.

El trabajo del directorio de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica (Feucr) ha sido sobresaliente en medio de la pandemia por el virus SARS-CoV-2. Entre otras acciones, ha velado por el equipamiento tecnológico de la población estudiantil, sobre todo de aquellos que se encuentran en condiciones de alta vulnerabilidad económica.

Asimismo, el ente federativo articuló esfuerzos con diversos actores institucionales para generar apoyos estratégicos dirigidos a la comunidad estudiantil con el fin de asegurar su permanencia en la Universidad bajo la modalidad virtual. Este trabajo se ha evidenciado en todas las sedes y recintos de la Institución.

“Es un honor y es muy gratificante. Es la primera vez que el directorio de la Federación de Estudiantes y un órgano federativo recibe este galardón. Y también es muy simbólico, no solo porque son seleccionadas las personas o las organizaciones que las reciben sino también porque es un reconocimiento a todo el trabajo de este año que ha sido sumamente complejo para toda la Universidad, pero también para el sector y es una motivación para continuar con nuestro trabajo el próximo año, de forma responsable, de forma comprometida y siempre buscando el bienestar de la comunidad estudiantil, de la comunidad universitaria, pero también la presencia de la Federación de Estudiantes en un contexto nacional complejo en el cual hay intereses contrarios a los principios fundadores de la Universidad de Costa Rica”, manifestó Ana Catalina Chaves Arias, presidente del directorio de la Feucr.

Un equipo en alerta permanente

“Por la proyección de la UCR mediante una gestión administrativa institucional al servicio de la academia y la sociedad, se entrega la Medalla Institucional de la Universidad de Costa Rica en la labor del Centro de Coordinación Institucional de Operaciones”.

Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.

El Centro de Coordinación Institucional de Operaciones (CCIO) ha tenido que emplearse a fondo durante el 2020 para atender la emergencia por la pandemia del virus SARS-CoV-2 con el fin de asegurar el flujo y continuidad de los procesos esenciales de la Universidad.

Este equipo se ha encargado de gestionar diferentes acciones para enfrentar y mitigar la pandemia, reduciendo las posibilidades de contagio en la comunidad universitaria, la cual supera las 50 000 personas, entre estudiantes, personal docente y administrativo, en todo el país.

El CCIO nació como un órgano adjunto del Programa de Gestión del Riesgo y Reducción de Desastres y se activa por medio de un protocolo específico. Esta conformado por personas en posiciones clave dentro de la cadena de mando y de toma de decisiones en la UCR, quienes analizan técnicamente cada situación de emergencia y brindan recomendaciones desde sus áreas de conocimiento.

“Realmente es un honor representar a todo el equipo que conforma el Centro Coordinador Institucional de Operaciones y es un reconocimiento al esfuerzo que hemos realizado durante todo el tiempo que llevamos de pandemia, un esfuerzo articulado en las diferentes unidades, representadas por sus jefaturas y todos los equipos de trabajo que han estado incansablemente durante este tiempo atendiendo todos los temas desde un punto de vista técnico buscando la mejor y mayor seguridad para la comunidad universitaria”, manifestó Freddy Brenes, coordinador de la Unidad de Salud Ocupacional y Ambiental, quien recibió la Medalla Institucional en representación del CCIO.

 

Fernando Montero Bolaños
Periodista, Oficina de Divulgación e Información
Elena Jara Gómez
Funcionaria de la Rectoría

UCR: proyectos de Acción Social se transformaron para seguir presentes en las comunidades durante la pandemia

Vicerrectoría de Acción Social reafirmó su compromiso con las comunidades con el Plan de Acción VAS 2020

La situación de la pandemia exigió que la VAS direccionara la articulación de la acción social a partir de los insumos, aportes y visiones de los distintos proyectos así como las desarrolladas por las distintas organizaciones de la sociedad civil.

Durante este 2020 y debido a la crisis sanitaria por la COVID-19, la Acción Social de la Universidad de Costa Rica tuvo que enfrentar grandes desafíos tanto a lo interno como a lo externo para continuar construyendo y fortaleciendo el vínculo universidad-sociedad. Para esto, se realizaron diversos esfuerzos y ajustes para adaptarse a la virtualidad y mantener activo su trabajo con las comunidades.

La situación sanitaria, económica y social del país requirió de una nueva forma de pensar el trabajo con comunidades, por un lado, en relación con las necesidades e intereses de los grupos participantes de los diferentes proyectos de acción social y, por otro, con respecto a las herramientas individuales y colectivas con las que contaban las personas responsables y colaboradoras de los proyectos desde la modalidad virtual.

A partir de los esfuerzos realizados, más de 30 proyectos apoyaron con sus iniciativas en temáticas relacionadas con la pandemia y otros 100 formaron parte del Plan de Acción VAS 2020 el cual, busca contribuir a mantener la presencia de la acción social en el contexto actual y en la postemergencia, para fortalecer el vínculo de la universidad con las comunidades.

PLAN DE ACCIÓN VAS 2020

El plan de Acción VAS 2020 se elaboró con el fin de organizar diferentes acciones para que los proyectos de acción social se conozcan, reconozcan y establezcan alianzas dentro de las limitaciones y los desafíos de la modalidad virtual. En total, el plan contó con la participación de 113 proyectos, entre ellos: 13 proyectos de educación, 12 de salud-cultura-arte y recreación, 22 de socioproductividad, 27 de ambiente, 16 de derechos humanos y 10 de gestión del riesgo.

“La VAS lideró un plan de acción cuyo protagonismo lo tuvieron las personas responsables de proyectos de acción social articulados en ejes de trabajo. Sin lugar a dudas, el compromiso y la capacidad propositiva del personal docente y estudiantil contribuyeron en la buena marcha de este plan. La VAS aportó el establecimiento de canales efectivos de comunicación entre los distintos actores sociales, dinamizó y flexibilizó los procesos administrativos, facilitó los recursos requeridos por los proyectos y, en particular, acompañó el proceso por medio del propio equipo de trabajo de la VAS”, indicó Sandra Araya, Vicerrectora de Acción Social.

Gracias al Eje Ambiente, fue posible trabajar con las zonas geográficas Central, Pacífico Sur (Brunca), Huetar Norte, Chorotega, Pacífico Central y Huetar Caribe. Desde este eje se desarrolló un conversatorio en torno a la conversación sobre el veto de la Ley de Pesca de Arrastre, así como una memoria de la pandemia en temas ambientales.

Por otro lado, el Eje Educación se mantuvo activo en la zona Central y Pacífico Central por medio de cuatro capacitaciones que brindaron herramientas para el desarrollo de actividades virtualizables tales como el uso del programa PowToon para el desarrollo de material audiovisual, la sistematización de experiencias como herramienta de producción de conocimiento, el uso de la plataforma Zoom para reuniones virtuales y el uso de Wix y WordPress para elaborar páginas web.

De la misma manera, desde el Eje Educación se gestionaron cinco sesiones de preparación para la prueba de aptitud académica (PAA), las cuales fueron transmitidas por Facebook Live desde el perfil de la Vicerrectoría de Acción Social, durante la semana del 23 al 27 de noviembre.

Desde el Eje Socioproductividad, se trabajó con las zonas Central, Pacífico Sur (Brunca), Huetar Norte, Chorotega, Pacífico Central y Huetar Caribe. A partir del intercambio de ideas entre proyectos con poblaciones y procesos similares a nivel territorial o sectorial, se realizaron los conversatorios “Alternativas desde la Acción Social ante el contexto de la pandemia” y “Acompañamiento a iniciativas socioproductivas, contextos, estrategias y desafíos desde la Acción Social”. Además, se realizó un diagnóstico sobre emprendimientos en la Zona Norte y el Caribe y se analizó el estado actual de las Asociaciones de Desarrollo Federación de Guanacaste, Federación en Limón, Asociaciones en San Ramón y Unión Cantonal de San Ramón, Unión Cantonal de Grecia, Moravia y Corredores.

En materia de derechos humanos, se creó una página de Facebook para la difusión de información de actividades y productos y se llevó a cabo el conversatorio “Derechos Humanos y acción social: desafíos en el contexto de la pandemia”. Este Eje, trabajó principalmente en las zonas Central y Región Chorotega.

El Eje Salud, cultura, arte y recreación estuvo presente en las zonas Central, Chorotega, Pacífico Central y Huetar Norte. Los proyectos pertenecientes a este eje trabajaron principalmente por la articulación e identificación de intereses comunes según temas, territorios, metodologías de trabajo y recursos disponibles, vinculaciones y necesidades de instituciones u organizaciones externas a la universidad para crear esfuerzos conjuntos que beneficien el trabajo con las comunidades.

Finalmente, desde el Eje Gestión del riesgo, se elaboró un documento con la descripción de los escenarios de afectaciones, así como de estrategias para el abordaje local de la pandemia. De la misma manera, se creó un protocolo para la gestión local del riesgo, en diálogo con los actores locales y las instancias del Sistema Nacional del Gestión del Riesgo, ante la pandemia por COVID-19

OTROS ESFUERZOS INSTITUCIONALES DURANTE LA PANDEMIA

Además de los esfuerzos colectivos realizados por los proyectos, la Vicerrectoría de Acción Social brindó acompañamiento a distintos procesos institucionales orientados a contribuir con la crisis sanitaria, entre estos, destaca la labor del proyecto ED-3433 “Fortaleciendo la salud pública costarricense mediante el acceso equitativo a métodos diagnósticos y de información generada mediante la investigación-acción social realizada en el Centro de Investigación Hematología y Trastornos afines” (CIHATA), que trabajó en conjunto con el Centro de Investigaciones en Enfermedades Tropicales (CIET) para ofrecer una plataforma integral para la evaluación y respuesta de pacientes con COVID-19 en el Hospital San Juan de Dios.

El ED-3433 busca fortalecer el vínculo Universidad-Sociedad en el ámbito de la salud pública desde diversas áreas y temáticas.

La comunicación, jugó un papel fundamental tanto en la articulación de proyectos como en el diálogo con las comunidades, por lo que se priorizó la inversión en mecanismos que facilitaran el intercambio de información a distancia.

Para lograr un acceso efectivo a la plataforma UCR GLOBAL y para asegurar una frecuente comunicación con las personas participantes de los diferentes proyectos, se estableció un convenio con el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), el cual incluía paquetes telefónicos de 2GB de datos para navegación en internet, 35 minutos de llamada de voz, 50 mensajes de texto SMS, WhatsApp ilimitado y acceso a dominios ucr.ac.cr sin consumo de datos.

Estos paquetes se programaron por un periodo de tres meses con recargas mensuales de 5000 colones. En total, se entregaron un total de 428 chips entre los meses de agosto y octubre del presente año a los diferentes proyectos de acción social. Además, se realizó una gira para la entrega de materiales y chips telefónicos tanto en el Valle Central como en Golfito y las zonas indígenas del sur y norte.

“Si bien fue y es generadora de grandes incertidumbres, la pandemia también nos retó a configurar la acción social. Este fue un momento histórico en que se mantuvo el vínculo con la sociedad por medios virtuales así como con giras programadas en conjunto con las comunidades y los grupos. De igual manera fue clave la articulación de los distintos actores sociales (académicos, nacionales, locales, públicos y privados). En la la VAS pasamos de un discurso del «no se puede hacer o eso es difícil de lograr » al cómo hacer que suceda», expresó Araya.

 

Natalia Odio González (Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social)

UCR: Uno de cada cuatro ticos está dispuesto a celebrar la Navidad y el Año Nuevo fuera de su burbuja

Encuesta Actualidades 2020

La población que asumiría el riesgo son quienes tienen estudios universitarios y un mayor nivel económico, revela encuesta

Una cuarta parte de la población costarricense está dispuesta a arriesgarse al contagio del COVID-19 para celebrar la Navidad y el Año Nuevo con familiares fuera de su burbuja social. Así lo revela la Encuesta de Actualidades 2020 publicada el 16 de diciembre del presente año.

La Encuesta Actualidades es un esfuerzo realizado cada año por estudiantes de la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR), la cual consulta la opinión de los y las costarricenses sobre temas cotidianos.

En esta ocasión, la encuesta tuvo un enfoque especial a raíz de la pandemia y abordó un total de 12 temas. Entre ellos está el de las “Tradiciones de fin de año en época de pandemia”, efectuada por Sebastián Duarte Rojas, Sebastián Montero Jiménez y Natalia Núñez Calderón.

Al analizar los datos obtenidos de 1 287 entrevistas, cuya tasa de respuesta fue del 50 %, el equipo de investigación encontró que un 23,6 % piensa compartir las noches del 24 y del 31 de diciembre con otros familiares o amigos que no viven en el hogar; es decir, fuera de su burbuja social.

“Es posible afirmar que, de no tener los cuidados necesarios, aproximadamente una de cada cuatro personas se someterá a riesgo de infección por COVID-19 en las noches del 24 y 31 de diciembre, cifra que es mayor entre quienes han adoptado menos prácticas preventivas que son casi el 33,7 %”, indicó Sebastián Montero.

Dato poco usual

De acuerdo con Montero, las personas que más están dispuestas a arriesgarse son aquellas con educación universitaria (32,2 %) y entre costarricenses (25,1 %).

De igual forma, ese deseo se da más en aquellas personas que poseen mayores facilidades económicas y cuyos ingresos se vieron poco o nada afectados por el COVID-19.

“Un aspecto importante es que este porcentaje también es más alto entre quienes, por lo general, sostienen prácticas de riesgo (40,2 %) y aquellos que han adoptado menos medidas para prevenir el contagio (33,7 %)”, manifestó Montero.

Para la Dra. Ileana Vargas Ureña, directora de la Escuela de Salud Pública de la UCR, ese comportamiento podría deberse a que las personas con un nivel educativo más alto, y con mayores recursos económicos, podrían tener una sensación de mayor seguridad frente al virus.

“Muy posiblemente las personas con un nivel educativo más alto y con más recursos piensen que tienen un buen manejo de todas las medidas de protección como el protocolo o el distanciamiento. También, que tienen el dinero para comprar todo lo que necesiten, entonces eso les quita un poco el miedo al contagio. Otro aspecto es que tal vez estas personas cuentan con seguros privados adicionales que les podrían permitir recibir una atención más rápida a nivel privado. Por lo tanto, es tan solo una sensación de que, al tener los medios económicos, pueden sobrepasar cualquier problema”, opinó la Dra. Vargas.

Menos tamales

Debido al impacto del COVID-19, en este 2020 diversos hogares costarricenses consideran tener menos dinero para elaborar este alimento. Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.

Otro aspecto abordado por el grupo fue la cantidad de personas anuentes a preparar tamales. Como resultado, esta costumbre está presente en el 57,3 % de los hogares costarricenses y no se registran cambios con respecto al año 2014.

Sin embargo, si se dan importantes modificaciones en cuanto a la cantidad de hogares que podrán preparar este platillo. En relación con los datos expuestos, solo el 29,1 % de las personas consultadas dijo que los hará.

“Distinto a años anteriores, se espera que para finales del 2020 disminuya el número de hogares en los que se harán tamales. Esa disminución se explica, en parte, porque la tradición de hacerlos es más alta en hogares con grandes dificultades económicas y en los que han sido perjudicados económicamente por el COVID-19”, ahondó Montero.

Por lo tanto, según los estudiantes, no es de extrañar que los hogares que harán tamales sean aquellos que no han visto sus ingresos afectados por la pandemia (un 35,2 %) y los que pueden ahorrar con el ingreso familiar, quienes son cerca del 37,1 %.

De igual forma, la “tamaleada” podría guardar relación con la diseminación del virus. Los resultados sugieren que los hogares que harán tamales tienen la magnitud más alta de riesgo, cuando en estos residen personas que también celebrarán fuera de su burbuja en las noches del 24 y 31, si se compara con los hogares en los que no residen este tipo de personas.

“Aunque se espera que para este año el número de hogares dedicados a hacer tamales se reduzca considerablemente, lo cierto es que hay indicios de que esta actividad, de no tenerse los cuidados debidos, puede contribuir a diseminar el virus”, indicó el equipo en su documento.

En declaraciones anteriores, la Dra. Patricia Sedó Masís, docente de la Escuela de Nutrición de la UCR, manifestó que el tamal es uno de los mayores íconos de la tradición alimentaria costarricense.

Por lo tanto, y si se tiene la posibilidad económica, no hay que dejarlos de hacer. En cambio, hay que buscar formas seguras para preparar este alimento tradicional y emplear recetas más sanas.

“Lo que podemos hacer es innovar. Por ejemplo, que una burbuja de la familia haga los tamales y los reparta, y no esa gran unión familiar que se daba antes. Esto ayuda a evitar los contagios. De igual forma, si hay preocupación de que el alimento lleve el virus, por lo general es muy difícil debido a las altas temperaturas a las cuales está sometido el alimento”, destacó la Dra. Marcela Dumani Echandi, docente de la Escuela de Nutrición de la UCR.

Además, agregó: “Con respecto a la preparación, no hay que olvidar que este alimento se puede elaborar en formas más sanas, como incluir vainicas, zanahorias y, al hacer caldos de las carnes, desgrasarlos para que no sea una añadidura más a la grasa de la masa. También, medirse con la sal y aprovechar los vegetales ya sean crudos o con una cocción mínima previa al tamal”, concluyó la Dra. Dumani.

 

Jenniffer Jiménez Córdoba
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Análisis de coyuntura: “La Costa Rica Política en tiempos del FMI: segunda parte”

El Observatorio de Política Nacional (OPNA) de la Universidad de Costa Rica (UCR) publicó el cuarto análisis de coyuntura del año titulado “La Costa Rica Política en tiempos del FMI: segunda parte”, correspondiente al período que abarca entre octubre y noviembre.

En el análisis se abordan tres temas:

– Protesta y conflictividad social en la Costa Rica post-pandemia: es en este contexto económico, político, sanitario y social que se comprende el surgimiento del Movimiento Rescate Nacional.

– Tres semanas de diálogo multisectorial: actores y posiciones: ante la negativa de distintos sectores de participar en este proceso de diálogo multisectorial, los poderes Ejecutivo y Legislativo vuelven a convocar un tercer intento de diálogo.

– Análisis de los acuerdos: la oportunidad que no fue: se presenta un escenario de incertidumbre para el futuro cercano y que al no generarse consenso sobre medidas estructurales sobre gasto y captación de recursos como la Ley de Empleo Público, nuevos empréstitos internacionales o la depuración del presupuesto 2021, la economía costarricense sigue en peligro.

SURCOS invita a consultar el documento aquí

La UCR concluye con éxito la última etapa para seleccionar a sus mejores médicos residentes

La CCSS definió un total de 127 plazas para la UCR
Las y los admitidos solo serán aquellos que tengan el rendimiento más sobresaliente

Para conformar la prueba se cuenta con un equipo técnico integrado por personal académico del área de psicología, educación, filología y estadística. También, se tiene el apoyo de especialistas de las diversas ramas de la medicina que aportan criterios basados en los últimos avances de la Medicina, así como datos de epidemiología nacional. Foto: Karla Richmond, UCR.

En medio de la pandemia ocasionada por el COVID-19, y después de la aprobación de un estricto protocolo sanitario, el Programa de Posgrado en Especialidades Médicas de la Universidad de Costa Rica (PPEM-UCR) concluyó con éxito la segunda etapa para seleccionar al cuerpo estudiantil que iniciará su aprendizaje en una de las 24 especialidades médicas más requeridas por el país.

El proceso no ha sido sencillo. En febrero de 2020 (antes de la pandemia), la UCR llevó a cabo la primera fase basada en una prueba escrita.

Dicho examen estuvo orientado a evaluar los conocimientos en medicina general y cirugía de los aspirantes con un total de 150 ítems distribuidos en seis áreas de conocimiento: Cirugía, Ginecología y Obstetricia, Medicina Familiar y Comunitaria, Medicina Interna, Pediatría y Psiquiatría. Todas las preguntas debían ser contestadas en un tiempo máximo de tres horas.

Ahora, diez meses después de grandes cambios ocasionados por el COVID-19, y un estricto proceso de la UCR, las y los aspirantes que superaron favorablemente la primera etapa se enfrentaron, finalmente, al segundo examen. Quienes lo aprueben de forma favorable y pasen la valoración de los atestados podrán comenzar su preparación en el 2021.

«Si hay algo de lo que el país puede estar seguro, es que las personas admitidas han tenido un escrutinio de muy alta calidad. Es decir, que los estándares que cumplen son muy altos y que los residentes escogidos atenderán a la población con la más alta rigurosidad académica. Esto, incluso, ya la población lo ha notado. En esta pandemia, ‘¿en manos de quién hemos estado?’ La mayoría son médicos formados por la UCR como los especialistas de Cuidados Intensivos o Medicina Interna”, ahondó la Dra. Flory Morera González, jefa de Ginecología del Hospital México y directora del Programa de Posgrado en Especialidades Médicas de la UCR.

De igual forma, añadió: “la calidad de la UCR se ha mantenido en años anteriores y se seguirá manteniendo, porque para eso estamos: para proteger la salud de todo un país”.

La cantidad de espacios en los campos clínicos ya fue definido por el Centro de Desarrollo Estratégico e Información en Salud y Seguridad Social (Cendeisss) de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

En esta ocasión, la CCSS habilitó 127 espacios. Las especialidades con más campos clínicos para el 2021 son Medicina Interna con 15, Anestesiología y Recuperación (10) y Neonatología (10), de acuerdo con las necesidades expresadas directamente por la CCSS. Otras especialidades son Geriatría y Gerontología, Pediatría, Medicina Crítica y Terapia Intensiva, entre otras.

“La Caja tiene la responsabilidad de asignar y distribuir las plazas para el ingreso a residencias médicas, en concordancia con sus necesidades y prioridades institucionales. Por su parte, la Universidad tiene el deber de llevar a cabo un proceso de admisión, que garantice la participación e ingreso de las personas con las competencias idóneas para conformar el cuerpo médico de cada especialidad, mediante mecanismos acordes con la igualdad de oportunidades, la transparencia y el rigor científico”, aseguró Landy Chavarría Garita, coordinadora de la primera etapa y equipo técnico de las pruebas de admisión del PPEM.

Los admitidos serán quienes alcancen una nota mínima de 7 en una escala de 0 a 10. Las plazas se asignarán a los aspirantes elegibles académicamente según la nota obtenida, siguiendo el orden de mayor a menor.

En otras palabras, quienes desarrollen una especialidad en la UCR son las personas con las notas más sobresalientes, siempre y cuando cumplan con los requisitos y regulaciones propias de la CCSS.

“La selección que realiza la UCR se basa en altos estándares de calidad, con el fin de lograr un único objetivo: dotar al país de las personas especialistas en los diferentes campos de la Medicina, con los más altos niveles académicos y humanísticos”, indicó Chavarría.

Riguroso proceso

La aplicación de la segunda etapa estaba programada del 03 al 29 de agosto del 2020. Sin embargo, por la situación de emergencia nacional, el Posgrado construyó un protocolo para aplicar el examen. Ese protocolo fue revisado por el Centro de Coordinación Institucional de Operaciones (CCIO), y avalado por el Consejo del Sistema de Estudios de Posgrado, el Consejo de Rectoría y el Ministerio de Salud.

Al lograr todos los consentimientos, la aplicación logró realizarse del miércoles 02 al 14 de diciembre del presente año con algunas variaciones. Por ejemplo, en convocatorias previas algunas de las especialidades realizaban entrevistas.

No obstante, para este año, y por única, vez se otorgó este rubro a todos los aspirantes por igual, sin necesidad de llevar a cabo esa evaluación. Por otra parte, cada especialidad evaluó contenidos en la segunda etapa mediante un único examen escrito cuyo valor fue del 83 %.

“Se suspendió la aplicación de pruebas orales o prácticas, por esto, cada Especialidad deberá evaluar los contenidos en segunda etapa mediante un único examen escrito con valor de 83 %. Adicional a ese rubro también se contempla si la persona postulante realizó publicaciones científicas, ha procurado tener una educación médica continua y si maneja un segundo idioma”, dijo Chavarría.

La persona residente de la UCR tendrá una experiencia única de aprendizaje bajo la tutela de sus docentes y a través del contacto directo con las personas usuarias de la CCSS. Ese acercamiento les abrirá las puertas para aprender haciendo y tener acceso al conocimiento de diversas patologías, diagnósticos, tratamientos y procedimientos médicos de vanguardia. Foto: Karla Richmond, UCR.

Mediante el Sistema de Estudios de Posgrado de la UCR, el Programa de Especialidades Médicas se abasteció de los materiales e insumos para cumplir con el protocolo sanitario, como alcohol en gel, desinfectante, cloro, entre otros.

Además, gracias al permiso que otorgó el decanato y la jefatura administrativa de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Costa Rica, se estableció esa facultad como el único lugar de aplicación para el control y resguardo de las personas aspirantes, así como del personal administrativo y docente que llevó a cabo el proceso. En años previos se habían utilizado hospitales, aulas universitarias y las instalaciones del Cendeisss.

“En la subárea de administración de posgrados, campos clínicos e internados estamos haciendo más presencia para el control de las pruebas de primera y segunda etapa. Nosotros hicimos la supervisión de pruebas como invitados especiales y pude observar un excelente cumplimiento del protocolo sanitario. Por auditorio había casi catorce estudiantes, uno de por medio. Todos los muchachos estaban bajo una supervisión directa. En general, todo estuvo muy bien y se hizo de manera correcta. Les doy un 10 y les corresponde una merecida felicitación”, manifestó el Dr. Eduardo Zamora Méndez, coordinador de las residencias médicas del Cendeisss.

Esa felicitación no es para menos. El PPEM estableció horarios de entrada escalonados para evitar aglomeraciones, publicó lineamientos específicos para el ingreso y la permanencia en el campus (uso de mascarilla, protocolos de lavado de manos, entre otros).

Asimismo, se capacitó sobre el protocolo al personal docente y administrativo que participó en las aplicaciones y, por último, se estableció por aula la cantidad de aspirantes según el aforo permitido en el contexto actual.

“Tuvimos un proceso muy largo para cumplir con todos los protocolos sanitarios, hacer los trámites pertinentes y efectuar cambios. No tuvimos ningún problema y, desde el punto de vista académico, las pruebas llevaron todo un trámite de validación para que cumplieran con todos los criterios internacionales de una prueba de alto estándar. Como UCR estamos muy orgullosos de haber cuidado a nuestra población estudiantil y cumplir los estándares académicos”, expresó la Dra. Morera.

La prueba forma parte de la “Comisión interinstitucional para la construcción de estándares que garantizan la validez”, por lo tanto, es una prueba estandarizada que cumple con las normas estipuladas para las pruebas de altas consecuencias.

Retos del 2021

Para el 2021, a los y las residentes admitidos les corresponderá seguir afrontando el reto de la pandemia y atender un sistema de salud que actualmente se encuentra en la primera línea de atención del COVID-19. Por lo tanto, tendrán que adaptarse al contexto y desarrollar nuevas estrategias de aprendizaje.

“Como población mundial, la pandemia nos puso contra la pared para hacer cambios. Cosas que no pensamos que se podían lograr en un plazo muy corto se lograron: cursos en línea, virtuales y las rotaciones con medidas para que los jóvenes logren cumplir. Al final, la práctica es casi el 60 % de lo que ellos necesitan para seguir formando desde el ‘aprender haciendo’”, enfatizó la Dra. Morera.

Además, agregó: «La población también debe conocer que algunas especialidades tuvieron un receso, pues por la pandemia no podían continuar. Ese receso lo hicimos con un único propósito: mantener la calidad. Pudimos haber seguido todo virtual pero, al final, ¿qué clase de profesional tendría el país? Costa Rica merece lo mejor», resaltó la doctora.

La nota inicial de los admitidos se dará a conocer el 7 de febrero 2021. Los y las aspirantes tienen la posibilidad de interponer recursos de revocatoria y apelación, por lo que la nota final estará el 14 de marzo de 2021.

Se proyecta que el primer grupo de residentes ingrese a la CCSS en el primer y segundo semestre del 2021.

 

Jenniffer Jiménez Córdoba
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Gustavo Gutiérrez Espeleta será juramentado como nuevo rector de la UCR

Acto se realizará el jueves 17 de diciembre a las 10:00 a. m.

Dr. Gustavo Gutiérrez Espeleta. Foto: Anel Kenjekeeva.

Este jueves 17 de diciembre, en sesión solemne del Consejo Universitario, el Dr. Gustavo Gutiérrez Espeleta será juramentado como nuevo rector de la Universidad de Costa Rica (UCR) por un periodo de cuatro años.

La actividad se llevará a cabo a las 10:00 a. m., en el Aula Magna. Debido a las medidas sanitarias para prevenir el contagio del COVID-19, la asistencia de público será reducida; sin embargo, quienes deseen seguir el acto podrán hacerlo sintonizando la transmisión del Canal UCR, a través de Radio Universidad (96,7FM), del sitio web institucional (www.ucr.ac.cr) o por medio del Facebook del Consejo Universitario (@consejoucr) y de las redes sociales de las radioemisoras universitarias.

Durante esta sesión solemne, la directora del Órgano Colegiado, Prof. Cat. Madeline Howard Mora, también juramentará a las personas que tendrán a su cargo las cinco vicerrectorías: Dr. Oldemar Rodríguez Rojas, en Administración; Dr. José Ángel Vargas Vargas, en Docencia; Dra. María Laura Arias Echandi, en Investigación, y de quienes asuman las vicerrectorías de Acción Social y Vida Estudiantil, pues aún está pendiente la designación.

Trayectoria

El Dr. Gustavo Gutiérrez es el decimosexto rector de la Universidad de Costa Rica, es biólogo de profesión, ha trabajado más de 29 años para esta casa de estudios superiores y cuenta con una amplia experiencia en docencia, investigación y acción social.

Obtuvo el bachillerato y la maestría en Biología en la UCR y cursó el doctorado en la especialidad de Genética Molecular en la Universidad Estatal de Arizona. Ha realizado diversas pasantías en instituciones internacionales de gran prestigio, entre ellas: el Oak Ridge National Laboratory, Tennessee y el Brigham and Women’s Hospital de la Harvard Medical School, ambas en Estados Unidos, y en el Women’s College Research Institute, University of Toronto, en Canadá.

Es catedrático desde el año 2005, se desempeñó como director de la Escuela de Biología en el periodo 2009-2017 y ha participado en múltiples comisiones institucionales, tanto de materia ambiental como de otras temáticas de relevancia para el país.

 

Alejandra Amador Salazar
Periodista, Consejo Universitario