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Autor: Hector Ferlini Salazar

Proponen marcha de luto a Casa Presidencial en protesta porque a las familias pobres les están quitando su casa

BLOQUE DE VIVIENDA

Comunicado

La casa de los pobres no se toca

Debemos organizar a Casa Presidencial una marcha de luto en protesta porque a las familias pobres les están quitando su casa.

Hay luto y dolor en miles de familias pobres porque cada vez es más difícil obtener vivienda por medio del bono. Literalmente, el Poder Ejecutivo y la ministra de Vivienda están haciendo todo lo posible para que las familias no puedan tramitar el bono.

OJO: En este momento el gobierno impulsa el proyecto de ley 23.4350 para cerrar el BANHVI y quitar el bono de vivienda.

OJO: En este momento el ministro de Hacienda le está quitando 10.000 millones de colones al BANHVI. Uno de los sectores más afectados directamente serán los territorios indígenas.

OJO: Casa Presidencial ha elaborado un decreto ejecutivo que, entre otras cosas, eliminará la directriz 27, sin la cual no se pueden tramitar los bonos de vivienda.

OJO: El Ministerio de Vivienda (MIVAH) ha elaborado un reglamento para que no se puedan tramitar bonos individuales ni construir más proyectos de vivienda de interés social.

¿TE UNIRÁS A LA MARCHA DE LUTO PORQUE LE ESTÁN QUITANDO LA CASA A LOS POBRES?

FRENASS denuncia intento de destruir la CCSS para favorecer negocio de la enfermedad

Comunicado

… eliminan de un plumazo las Normas que regulan la Contratación de Servicios por medio de Proveedores Externos “Terceros” derogando tanto la Política como el Reglamento.

Como era de esperarse del gobierno neoliberal del mandatario Rodrigo Chaves Robles, según la doctrina económica destructora de lo social, bien aprendida durante años por el exempleado del Banco Mundial, hoy de manera irresponsable, temeraria y con acciones espurias, apoyadas por el obediente Concejo de Gobierno se violentan flagrantemente los Convenios de OIT, la Constitución Política y la misma Ley Constitutiva de la CCSS, metiéndole mano y secuestrando la Caja Costarricense de Seguro Social.

En claro zarpazo a los más elementales principios democráticos que caracterizan el ser costarricense, desconociendo el bloque de legalidad y violentando la Autonomía Constitucional de la Caja, se destituye a fuerza de imposición y en la verticalidad del autoritarismo, primero al Presidente Ejecutivo nombrado por el mismo gobierno y después a cinco Directores que no eran obedientes (como el concejo de gobierno), a los designios de quienes quieren el jugosos negocio de la enfermedad y ven con claridad que para alcanzarlo deben destruir a la Caja.

Posterior a ello nombran ilegalmente a cinco sumisos miembros en la Junta Directiva, poniendo precipitadamente en manos de estos neófitos, sin conocimiento ni experiencia en el modelo de Seguridad Social, la más sagrada Institución de Costa Rica, patrimonio del pueblo costarricense. Hoy la gloriosa Caja está secuestrada por amigos de la Presidencia Ejecutiva, que como una de sus primeras acciones, en el artículo 9 de la sesión #9315 celebrada el 27 de Febrero de 2023 en su Acuerdo Primero, eliminan de un plumazo las Normas que regulan la Contratación de Servicios por medio de Proveedores Externos “Terceros” derogando tanto la Política como el Reglamento.

Esta maniobra lo que pretende es allanar el camino a la privatización, ya que las normas “derogadas”, establecían en tutela Constitucional, el deber que tiene la Institución de ser no sólo recaudadora, sino prestadora de los servicios públicos de salud con sus trabajadores.

Estas normas que la ilegal Junta Directiva invalidó, garantizaban que las contrataciones por terceros eran medidas excepcionales, transitorias y temporales, con contratos de vigencia de un año, cuando se demostrara mediante estudios técnicos calificados, que la CCSS temporalmente no podría brindar esos servicios con una “Declaratoria de Inviabilidad” y con ello no afectar el interés público, dando la prestación por terceros, pero también establecía la obligación de la jerarquía de la Caja Costarricense de Seguro Social, de realizar los esfuerzos administrativos para que posterior a ese año los servicios tercerizados se institucionalizaran nuevamente.

La Coordinación de FRENASS hace un llamado a los sectores sociales y la población en general, a prepararse para combatir los intereses mercantilistas contra la CCSS y a confrontar las medidas privatizadoras solapadas de la Presidencia Ejecutiva y su séquito.

San José, viernes 03 de marzo de 2023

Día Mundial contra la Obesidad

José Luis Pacheco Murillo

Cada 4 de marzo se celebra el Día Mundial contra la Obesidad. Esta fecha busca concientizar a las personas sobre el terrible daño que conlleva para el organismo una dieta alta en grasa y azúcares, dieta que, a decir verdad, es una de las más populares y propagadas por todo el mundo.

Según datos de la misma Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad ha alcanzado proporciones epidémicas a nivel mundial. Es más, se estima que desde 1975 esta enfermedad se ha triplicado, logrando que, en 2016, 1.900 millones de adultos la padeciesen, así como 340 millones de niños y adolescentes.

La obesidad es el primer paso para otras patologías como hipertensión arterial, diabetes tipo II, índices elevados de colesterol y triglicéridos, problemas osteoarticulares, riesgo de padecer cáncer, apnea del sueño y problemas cardiovasculares.

La única manera de prevenir la obesidad es llevando una dieta alimenticia mucho más sana y no apostar por la conocida comida rápida, que posee todos los elementos para generar obesidad mórbida.

Además de una buena alimentación, es necesario que las personas tengan una rutina de ejercicio que les permita evitar la acumulación de grasa producto de sedentarismo.

Muchas personas en el mundo comen relativamente sano, pero aún se ven atacadas por una acumulación de grasa, sobre todo en la parte baja de abdomen.

Esto se debe principalmente a largas jornadas de trabajo sentados en un escritorio frente al ordenador. La falta de ejercicio también puede acarrear un poco de sobrepeso.

Es muy importante que tomemos conciencia de lo que representa la obesidad en nuestras vidas y proponernos a cambiar comportamientos con relación a la forma de comer y especialmente a la forma en que llevamos nuestra vida en cuanto a actividad física. Buena alimentación y buena actividad física da como resultado buena salud.

Sabemos que estamos inundados de publicidad relativa a comidas y especialmente a esa comida que llamamos “chatarra” que es la que propicia más calorías y más grasa a nuestro cuerpo. Sin embargo, no tenemos que hacerle caso a esa publicidad y lo que debemos hacer es tomar la decisión de cuidarnos y tratar de comer sanamente.

Dios quiera que podamos comprometernos con nuestra salud y hagamos lo necesario por evitar comidas que no nos ayudan y que podamos evitar la obesidad. Hay frases que pueden ayudarnos a motivarnos: “No se trata de perder peso, sino de cambiar tu estilo de vida”. Bernard Kizer, CEO y Fundador de Evolution Advance Nutrition. “Haz que tu alimento sea tu medicina, y tu medicina tu alimento”. Hipócrates, médico griego. “No es el peso que pierdes, es la vida que ganas”.

Nadie se queda afuera

Manuel Hernández

Los Concejos Municipales, uno tras otro, en un aluvión de acuerdos, han declarado que todos y todas las empleadas municipales desempeñan funciones exclusivas y excluyentes para el cumplimiento del cometido constitucional asignado a los gobiernos locales.

Por tanto, nadie quedará sometido a la gobernanza y rectoría de MIDEPLAN, que estableció la Ley Frankenstein.

De esta manera, los Consejos están forjando un poderoso dique, que contiene la intervención política del Poder Ejecutivo en el gobierno de los entes territoriales.

Los Concejos están honrando y siendo consecuentes con el pensamiento de los ilustres constituyentes que defendieron la autonomía municipal.

En un acalorado debate un diputado constituyente manifestó:

“Se debe desligar a las municipalidades-como cuerpos colegiados elegidos por el pueblo- de las influencias del Poder Ejecutivo.”

Otro constituyente enfatizó:

“Si se desea realmente otorgar a las municipalidades autonomía plena deben desligarse del Poder Ejecutivo.”

Aplausos, más que merecidos, para los concejos que no se doblegaron, resistieron someterse al tutelaje político de MIDEPLAN y cumplieron su deber salvaguardando la autonomía municipal.

¡Nadie se queda afuera!

Voces y Política: «Movimiento Girasol: desde otra perspectiva. Análisis del caso biorremediación con hongos»

Voces y Política invita al programa «Movimiento Girasol: desde otra perspectiva. Análisis del caso biorremediación con hongos», este próximo miércoles 1 marzo a las 5:00 p.m., contará con la participación de Johana Galit Akerman Sánchez e Ivonne Rodríguez Ramírez del proyecto Bio Fun. 

Puede escuchar el programa por la 96.7 FM en Radio Universidad, y puede verlo a través de la plataforma de Radio Universidad de Costa Rica:

https://www.facebook.com/radiouniversidad

Información compartida con SURCOS.

Hemingway en su soledad

Manuel Delgado

  Ernest Hemingway es uno de los autores más queridos en el mundo, sobre todo el mundo de habla hispana. En España por sus largas estadías en ese país, en particular en Pamplona, al disfrute de sus toros y sus encierros; en América Latina por esa predilección que mostró siempre por Cuba. De allá, de España, vino “Por quién doblan las campanas”; de aquí, de Cuba, “El viejo y el mar”.

  Sí, lo queremos de verdad. Yo lo disfruto mucho. Pero hay una obra suya que me es particularmente entrañable y que ahora, en mis relecturas, ha vuelto a lograr estatura. Se trata “Nick Adams”, que no es una novela, pero sí es una novela. Es una novela a pesar de ella misma y a pesar de Hemingway.

  “Nick Adams” es la colección de 24 cuentos que el autor fue publicando (algunos dejó inéditos) aquí y allá a partir de 1925, y que fueron reunidos en un libro con un orden particular y publicados como un solo corpus en 1972, once años después de la muerte de su autor.

  Lo fantástico de esta obra es que cada cuento mantiene su carácter autónomo, y por tanto recoge en pocas palabras toda la emoción, el dramatismo y el trauma de su situación que parece única pero que en realidad se entrelaza con las demás situaciones emotivas, dramáticas y traumáticas de los demás cuentos. Cualquiera diría que fue escrito como en realidad no lo fue, como una novela, con un argumento y clímax únicos en desarrollo y no 24 historias que nacen y mueren a cada instante.

  La segunda cosa fantástica es el minimalismo de su estilo, eso que Hemingway llamaba “teoría del iceberg”, que consiste en esconder cosas que son solo supuestas, y que están allí como esas sombras de la música en las sinfonías. Eso lo aprendió del periodismo: no contarlo todo, saber ocultar, que es lo que hace relevante el relato, según decía.

  La tercera es esa relación hombre-naturaleza, entre el nombre y las cosas o con las cosas. Los bosques quemados, los aserraderos destartalados, la trucha que corre sinuosa como el alma del personaje destruido por una guerra que no se menciona, todos esos espejos en que se refleja el drama interior de los personajes.

  El otro inmenso atractivo es el personaje Nick, ese niño nacido y criado en medio de los bosques, igual que el autor, hijo de un médico, igual que el autor, lanzado a la guerra, igual que el autor, y como él destruido por la trágica experiencia del mal y de la muerte.

  El juego de relevos es una tarea imposible. Posiblemente cada quien encontrará sus preferencias. Uno de los cuentos que más se recuerda es “Campamento indio”, una historia autobiográfica donde la vida, la muerte y la impotencia se reúnen en un personaje indígena que termina cortándose el cuello para no escuchar más a su esposa parturienta gritar de dolores de parto. El médico es muy posiblemente el padre del escritor y la experiencia uno de los retos psicológicos de su vida.

  Hay otros dos relatos que se publican seguidos (no nacieron así) y que relacionan a Nick con el río, con la pesca, con un pasado que olvidar y con un futuro que aún no se encuentra. En “El río de dos corazones” pareciera que no sucede nada. Luego del encuentro de Nick con el pueblo de Seney o lo que queda de él, no más que palos renegridos y piedras dañadas por un incendio presumiblemente forestal, el joven se dirige al río al encuentro de su soledad. En ese sitio desierto, ubicado posiblemente en la península norte de Michigan, en las cercanías del Lago Superior, Nick juega a la pesca de trucha. A solas en su carpa, en la cercanía del invierno, quizá juega no más que a olvidar, aunque esa soledad y la relación con la naturaleza no pueden sanar heridas similares a las de Seney, ese cúmulo de cenizas que es su vida.

  El otro, para mí más atrayente, es el siguiente, “El fin de algo”, así de vago como es la vida. Nick en este caso sale con su novia a un viaje de pesca por esos mismos bosques u otros similares, a un pueblo llamado Hortons Bay, hasta hace poco centro maderero y hoy complemente deshabitado (hay un sitio que se llama así en Michigan y que tiene por cierto un “drive” llamado Hemingway). Allí constata que ha perdido el interés por todo, incluso por el amor.

  “Nick Adams” es una de las obras más entrañables de la literatura norteamericana y se las recomiendo.

¿Quién se está comiendo el queque?

Luis Paulino Vargas Solís

Supóngase que agarramos la serie de datos de la Encuesta Continua de Empleo (ECE) del INEC, desde la primera vez que se publicó hasta la más reciente que se hizo pública. Supóngase que nos interesan los datos de ingresos de la población y, con ese fin, comparamos el primer dato registrado con el más reciente. En tal caso, miraremos el dato del trimestre julio-agosto-septiembre de 2010 y el del trimestre octubre-noviembre-diciembre de 2022. En total, habrán trascurrido algo más de 12 años entre el primer dato y el segundo. Supongamos, además, que vamos a considerar los precios, medidos según el Índice de Precios al Consumidor, de modo que consideraremos el nivel de precios promedio que ese Índice nos reporta para cada uno de los dos trimestres mencionados. De esa manera, trataremos de expresar el poder adquisitivo real de los ingresos, una vez hemos descontado el aumento de precios registrados a lo largo de esos 12 años y pico.

Hecha esa operación, la conclusión que resulta se resume en lo siguiente: en el trimestre octubre-noviembre-diciembre de 2022, el ingreso promedio en el sector privado es inferior en -15,3% respecto de nivel que tenía en el trimestre en julio-agosto-septiembre de 2010, más de 12 años atrás. En el sector público hay apenas un pequeño aumento de 3%. Eso sí, debemos indicar que, si hacemos la misma operación a fin de comparar lo ocurrido entre mediados de 2019 y finales de 2022, encontraremos que el ingreso en el sector público, descontada la inflación, se desplomó un -18,4%. El mismo dato para el sector privado fue de -7,4%. O sea: los últimos tres años y unos meses, registran un desbarranco generalizado y catastrófico.

Supongamos que ahora revisamos los datos del Banco Central sobre el Producto Interno Bruto (PIB) y, en particular, el PIB por habitante. Resulta que ese dato, tomado en términos “reales”, o sea, descontando la inflación, aumentó nada menos que un 29,1% entre 2010 y 2022. Inclusive en el período 2019-2022 se incrementa un 4,5%, no obstante que de por medio está la crisis pandémica. Ya vimos que, en este último período, los ingresos de la gente -en el sector privado y más agudamente en el público- sufren una fuerte contracción.

Compare la evolución del dato del PIB por habitante con los de los ingresos promedios de la población ¿cómo entender el abismo que se abre entre una cosa y otra?

Aquí hay anomalías diversas. Una de ellas se relaciona con el PIB, un indicador que ha perdido representatividad, y cada vez resulta más falaz y engañoso. Otra tiene que ver con el propio modelo de desarrollo. Algunos “alguienes” -tan privilegiados que las propias estadísticas del INEC no logran registrarlos- se están quedando con una tajada enorme del queque. Pero, la verdad, seguramente una parte sustancial de ese queque se va hacia el exterior.

Los movimientos sociales rurales en el Perú: constructores de la política, la ciudadanía y la democracia

Juan Huaylupo[1]

La política en el lenguaje cotidiano, tanto mediático como social, está asociado generalmente con las determinaciones gubernamentales, de las declaraciones de parlamentarios y de magistrados judiciales o de quienes se les otorga tener influencia caciquil en el Estado. Nunca la política, desde el poder oligárquico, ha tenido una significación vinculada con una facultad ciudadana en la valoración, fiscalización, actuación y devenir estatal.

Esto es, se asume que la política es una facultad del poder estatal prevaleciente, como en tiempos previos a la Revolución Americana y de la Revolución Francesa, o de la constitución moderna del Estado, la ciudadanía, el derecho y la política, para tener la significación de los autócratas en Estados atrasados o absolutos, caracterizados por la frase “el Estado soy yo” atribuida a Luis XIV en la Francia de 1655. 

En la historia del Estado peruano o las dictaduras del pasado y presente, no hemos conocido la conquista social de un Estado distinto al oligárquico, de terratenientes y empresarios, razón por la cual la significación del discurso del poder no ha cambiado, como no se ha modificado el ejercicio autocrático del poder estatal peruano.

El Estado Moderno, Nacional, Benefactor o del Estado Social de Derecho, como quiera ser denominado, solo ha sido una ilusión fantasmagórica, que se creía podía ser sustituido por el plagio de alguna normatividad jurídica, que sin conocimiento, participación, legitimidad social ni haber modificado las condiciones que viabilizaban el poder oligárquico, como el actual, solo han sido palabras vacías que sirven como adorno a discursos del poder y las demandas jurídicas.  Luego, los derechos formalmente concebidos como igualitarios, fueron de facto sustituidos por derechos desiguales y privativos, para la continuidad de la discriminación, la imposición racial y de clase, en correspondencia con el despótico poder oligárquico. El poder del ayer y hoy posee una Constitución y leyes y que los amparan, contra una inmensa mayoría a quienes se le niega incluso del derecho a la vida, como se privatiza el desarrollo y en bienestar, en favor de los pocos que parasitan de nuestro trabajo y los recursos y riquezas nacionales.

La política no es la administración del poder, tampoco es la voluntad decisoria gubernamental de lo que se hace en la sociedad, porque el Estado no es autónomo ni absoluto, pues la problemática nacional, las necesidades, perspectivas y anhelos ciudadanos son obligaciones que deben ser atendidas por las políticas y la institucionalidad gubernamental. La política es una hechura ciudadana de la ejecución gubernamental. Creer que la política es la acción autónoma del Estado sobre la sociedad, es una falsedad, como tampoco es la actuación gubernamental en razón de los intereses privados de gobernantes y de los grupos empresariales, que son evidencias tangibles de la negación de la política, por ser acciones ajenas, extrañas y antagónicas con los requerimientos ciudadanas y nacionales.

La política no es el ejercicio autocrático del poder, es la expresión y decisión ciudadana en el ejercicio del poder estatal. Los gobernados son parte constitutiva de los gobiernos, son carne y sangre de la legitimidad social y de la gobernabilidad estatal. Las dictaduras carecen de políticas, se sustentan en la violencia ante la crítica, oposición o con protestas y movilizaciones populares. Toda política gubernamental es publica, de lo que es común a todos, nunca privada de gobernantes ni de empresarios globales.

La emergencia identitaria de las poblaciones rurales, históricamente excluidas, muestran una extraordinaria madurez, que trasciende las demandas reivindicativas, para exigir y conquistar los derechos conculcados, así como poseen la capacidad y legitimidad social para construir un Estado dependiente de la participación decisoria para el bien común ciudadano y el progreso nacional.

Los gobernantes del pasado y del presente, aun creen ser los únicos determinadores del quehacer sobre la sociedad, independientemente de las necesidades y anhelos colectivos y comunes de la heterogeneidad social. Los derechos ciudadanos plasmados en la normatividad nacional y las suscritas internacionalmente por el Perú, han sido violentados unas y otras veces, sin un poder ni ente jurídico que los haga cumplir nacional ni internacionalmente. Un derecho sin poder es vacío.

Los derechos sociales en la historia peruana han sido negados o suspendidos con una regularidad extraordinaria, como lo muestra transparentemente la actual tirana, como por los gobiernos que hemos conocido indistintamente de sus posiciones partidarias, ideológicas, demagógicas o delincuenciales.

Hoy, la usurpadora de la presidencia gubernamental, asume con una natural ignorancia, que nuestras poblaciones rurales y sus movimientos sociales, carecen de todo derecho político al criticar, actuar y valorar la actuación estatal, cuando precisamente en nuestro país, son quienes han efectuado variados intentos por revolucionar las estructuras de explotación y dominación colonial-oligárquico, para construir una sociedad democrática y libre para el presente y futuro de todos los peruanos. Asimismo, la fantoche, en su estupidez supina, habla de paz haciendo la guerra y pregona democracia asesinando, cuando en paz y en democracia, la violencia y el terror son imposibles. Sin democracia, no existe ciudadanía.

La policía ni los militares tienen derecho alguno para reprimir y asesinar a la población y menos aún, cuando son justas y necesarias las demandas ciudadanas. La represión de policías y militares contra el pueblo, que nutren sus propias fuerzas, son convertidos en máquinas, que sin pensamiento ni decisión, asesinan vidas e ilusiones colectivas y nacionales. La posesión y uso de las armas de los órganos especializados ni la usurpación estatal, son patrimonios privados que permitan y determinen genocidios. La decisión y el ejercicio de la violencia no les pertenecen, es una facultad requerida por la ciudadanía, ante el riesgo dictatorial, el debilitamiento o liquidación de derechos, o la desaparición y muerte, física o jurídica, de la ciudadanía. El ejercicio de la violencia sin derecho, es ciego y sanguinario, como ha conocido y vivido en nuestra América Latina en diversos momentos, hoy reconocidos como experiencias insensatas y condenados sus autores por crímenes de lesa humanidad. El Perú no puede ni debe repetir la regresividad de la violencia dictatorial de autócratas y militares contra el pueblo.

Es inmoral e inhumano propiciar e incentivar el asesinato de nuestros hermanos que luchan contra los tiranos y codiciosos negociantes globales que pretenden condenarnos a la esclavitud, miseria y muerte. Las movilizaciones y luchas populares crean vidas en libertad y democracia para todos.


[1] Profesor e investigador Catedrático pensionado. Facultad de Ciencias Económicas. Universidad de Costa Rica.