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Autor: Hector Ferlini Salazar

La chispa

Manuel Delgado

Pocas veces el país ha estado enfrentado a un peligro tan determinante como la pretendida Ley de Empleo Público.

Es un adefesio jurídico; es un adefesio político, pero, sobre todo, es un adefesio moral.

Lo primero que llama la atención es que se le propone como una medida para ayudar a paliar la crisis fiscal y el déficit público. Pero la justificación económico-financiera no está ni medianamente clara. El gobierno dijo al principio que la ley iba a ahorrar un equivalente al 1,5% del PIB. Nunca dijo de dónde salió ese cálculo, pero más el Ministerio de Planificación estimó ese ahorro en una cifra situada entre un 0,6 y 0,9% del PIB. Ahora que se desvincularon de ella el Poder Judicial, las Universidades, las municipalidades y, al menos en parte, la Caja, ese mal llamado ahorro posiblemente sería muchos menos. Pero nadie ha dicho cuánto.

En los aspectos económicos ahondaremos más adelante, pero ahora quiero referirme a lo más aterrador de esa ley, que es el llamado Sistema de Gestión del Desempeño que le da al ejecutivo poderes absolutos sobre cuerpos y almas.

Se trata de darle a MIDEPLAN el poder rector sobre el empleado público, la posibilidad de determinar a quién se contrata y a quién se despide prácticamente sin cortapisas.

Para ello se le dota de una guillotina: los empleados públicos pueden ser despedidos con dos calificaciones anuales de menos del 70%. Los motivos de esa calificación son tan abstractos, que se le da al jerarca el poder omnímodo de echar sin responsabilidad patronal a los empleados que no le conviene a la administración o al partido de turno. O a él personalmente. Por supuesto, ya sabemos que los primeros que irán para fuera son los activistas sindicales.

Ese poder ilimitado de la administración, me decía una activista, alimentará el acoso laboral pero sobre todo el acoso sexual, porque los empleados y empleadas saben que tienen que estar bien con los jefes si quieren conservar sus puestos.

La ley le da a ese ministerio, además, potestades de adoctrinamiento de su mano de obra de manera ilimitada: formarán a los empleados de acuerdo con los intereses del grupo o grupos en el poder. Es lo que se conoce como Estado corporativo. Por cierto, esos grupos de poder y los partidos que los representan han dejado mucho que desear en materia moral como para que pongamos en sus manos tanta responsabilidad.

Todos queremos una administración pública más eficiente, pero ese proyecto no lleva como fin lograr esa meta. Muy al contrario: logrará un estado más autoritario, menos participativo, con jerarcas de más poder y, por tanto, un sistema más propenso a la corrupción.

Nosotros tenemos una excelente institución en materia de manejo del sector público. Es el Servicio Civil, creado por impulso de los trabajadores precisamente para frenar la práctica del clientelismo, que cada cuatro años cambiaba despedía a unos y contrataba a otros según la bandera del partido vencedor en las elecciones. Estamos a un tris de volver a esas prácticas de los años treintas y cuarentas.

Lo que hay que hacer es limpiar esa institución, e impulsar el control desde abajo, desde las asociaciones de beneficiarios, de pacientes del seguro, de clientes de los bancos, de abonados a los servicios de agua y luz, de estudiantes y padre de familia, de los ciudadanos corrientes. Precisamente la solución somos nosotros, los que financiamos ese aparato y no tenemos ningún poder en esas instituciones.

A las madres en su día

José Luis Pacheco Murillo

Hoy, en Costa Rica, celebramos el día de  la madre. una bella tradición que permite el reconocimiento a aquellas mujeres que, por bendición de Dios, han sabido compartir su vida con otras personas, ya sea que ellas mismas han cargado en su vientre por nueve meses o que en acto pleno de bondad y entrega han decidido dar su amor a niños que por diferentes circunstancias sus padres biológicos no lo hicieron.
El ser madre no necesariamente es dar a luz a un hijo o una hija. hay mucho más cosas que se encierran en esa sencilla palabra de cinco letras: MADRE. Nosotros podríamos darle un significado a cada una de ellas, tratando de alguna manera hacerles saber cuánto las admiramos, las respetamos y las amamos.
La «M» letra que nos recuerda que es MUJER y por este hecho esta revestida de una grandes características. De una fuerza espiritual que la lleva por los caminos aun siendo difíciles y a su vez de gran dulzura, de una gran belleza interior, de una disposición al servicio y especialmente de una sensibilidad como ningún otro ser la tiene.
La letra «A» que nos indica que está llena de AMOR y por ese amor está dispuesta a hacer lo que haya que hacer por sus hijos. Nos recuerda que Dios, al no poder estar presente físicamente a nuestro lado nos ha dado una madre para que refleje plenamente su Amor.
La letra «D» que nos habla de su DISPOSICIÓN  a entregarse a y por sus hijos, nadie como ella para cuidarnos, para rezar por nosotros, para protegernos de los que quieren hacernos daño. Nadie como ella para abrazarnos, para tenernos paciencia en todo aquello que hagamos mal. siempre dispuesta a perdonar.
La letra «R» que nos recuerda su RESPONSABILIDAD su deseo de hacer las cosas en el momento oportuno y con el amor por delante. Sabe cumplir y no espera que le digan que hacer. No espera que le agradezcan. Cumple cabalmente con cada una de las obligaciones dentro y fuera de casa y  que suponen tener bajo su cuidado una familia a veces con la ayuda del padre otras veces sin esa ayuda.
La letra «E» que nos hace recordar que es un ser ESPECIAL. que ninguna otra persona podrá ocupar su lugar, pues ella es un pedacito de Dios en la tierra y por ello la fuerza con que actúa, la delicadeza con que ama y la disposición con que se entrega.
Todo eso encierra la palabra madre y todo eso lo recibimos nosotros los hijos e hijas que a veces nos olvidamos de esa mujer tan abnegada y que siempre la que hacen lo  realizan con toda humildad.
Hoy las madres en Costa Rica viven este día de forma muy diferente. Unas trabajando fuertemente porque son jefas de hogar, y no pueden detenerse porque no habría dinero para el sustento. Otras madres adolescentes que apenas van entendiendo la responsabilidad que tienen en sus brazos. Otras
madres olvidadas por sus hijos en asilos y hospitales, con el deseo de poderles ver y siempre con el perdón a flor de labios. Muchas otras enfrentando la pandemia protegiéndose y protegiendo a los suyos. Otras madres acompañadas de sus hijos e hijas, disfrutando este día y bendiciendo al señor por el fruto de su amor.
También, hay muchos que hoy sufren la pérdida de su madre, ya sea hace mucho tiempo o incluso ahora por motivo de la pandemia, que de dios gocen y no las olvidemos nunca.
Pedimos al Señor por todas ellas, suplicándole a El que les permita a cada una poder realizar sus sueños e ilusiones y especialmente queremos decirles a todas ellas:  muchas gracias. Muchas gracias por haber aceptado el reto de ser madres y de no abandonar a sus hijos o permitir un aborto. Gracias porque por ustedes sabemos que el mundo tiene esperanza, pues existiendo el amor de una madre, existe la posibilidad de que todo sea mejor.
MUCHAS GRACIAS MADRES Y FELIZ DIA. QUE DIOS LAS BENDIGA.

En el Día de la Madre, las Madres, las Mujeres, las Trabajadoras, las Esposas o Compañeras y las Abuelas…

Vladimir de la Cruz

Los inicios de la celebración del día de las Madres

Cuenta la tradición y la leyenda histórica y mitológica que la celebración del Día de la Madre tuvo origen en la Grecia antigua, con motivo de festejar a Rhea o Rea, la madre de Júpiter o Zeus, Neptuno o Poseidón y Plutón.

Rea había tenido a estos, y otros hijos, de Cronos, su hermano, quien había sucedido en el Trono de los dioses a Urano, y según esa tradición Cronos sería igualmente depuesto del Trono por uno de sus hijos.

Por este motivo Cronos, para evitar ser depuesto, se tragó a sus primeros cinco hijos cada vez que nacían.

Cuando llegó el sexto hijo, que era Zeus, Rea, su esposa, y hermana, se propuso salvarlo y para ello engañó a Cronos, con una piedra tallada en forma de niño envuelta en mantillas, aparentando su reciente nacimiento. Cronos de esa manera se lo tragó pensando que evitaba así el crecimiento de su hijo que le depondría cuando llegara la edad y el momento.

Rea se encargó que Zeus fuera llevado a la Isla de Creta, donde fue ocultado en una cueva del Monte Ida, donde fue cuidado por Ninfas y alimentado con leche de una cabra, llamada Amaltea y con miel de abejas, y los sirvientes de Rea tenían la obligación de estar haciendo ruido y bulla para evitar que los llantos del niño llegaran a los oídos de Cronos.

Ya adulto Zeus convenció a Cronos de que devolviera a la luz a sus hermanos, incluida la piedra que se había tragado, que fue puesta en Delfos en memoria de todos los tiempos.

Los hermanos, después, aliados todos, de común acuerdo, expulsaron a Cronos del trono y llevaron a ese sitio a Zeus.

Con este cambio inició una historia de dioses y de guerras entre dioses, porque Zeus admitido por los dioses fue rechazado por los Titanes del Monte Otris, mientras Zeus habitaba el monte Olimpo, saliendo Zeus triunfante de estas batallas.

En la Isla de Creta se iniciaron festividades relacionadas con los dioses y sus actividades, donde no había límites para la alegría y los placeres.

Rea en estas condiciones, de Madre Salvadora de su hijo, empezó a adorarse, veneración que se extendió geográficamente en el Mediterráneo y Asia Menor.

Con los romanos, más tarde, Rea se asimiló a la diosa Cibeles, considerada Madre de los dioses o la Gran Diosa Madre.

Así, Rea aunque representó la naturaleza, la madre protectora y la civilización pacífica, su festividad se hacía con ruido, bulla, música, canciones. A Rea se le representaba en Roma como una mujer fuerte y grande. En Roma, la celebración del Día de la Madre, en honor a Rea, se realizaba iniciando el 15 de marzo, por tres días.

El simbolismo del Día de la Madre también se puede relacionar con el mar y la tierra, como receptáculos de vida, como matrices de vida, como cuerpos maternales, como símbolo de fertilidad. La Madre, como símbolo también significa la vida, el nacer, el salir a la vida.

La Madre es símbolo de seguridad, de protección, abrigo, ternura y alimento.

Con el cristianismo la idea de la Madre no solo se ubica en la Madre de Cristo, María, y no en su abuela Ana, sino que también se lleva a la idea de la Iglesia como Madre, entendida la Iglesia como el espacio o la comunidad donde se goza de la Gracia de Dios.

La Madre de Dios como dogma religioso es un concepto religioso de realidad histórica y no un símbolo, donde se conjuga la teología histórica y la teología simbólica.

En la India, por ejemplo, cuando se habla de Madre Divina se mezclan los conceptos de mitología, teología, filosofía y metafísica, representando una fuerza vital universal.

La Madre Divina es en cierta forma todo el Universo, todo lo real y existente.

Cuando se entiende a la Madre como “divina” también se idealiza en su perfección en el instinto más profundo del amor.

La universalización de la celebración

La celebración del Día de las Madres se extendió en los distintos países donde se establecieron diversos días para exaltarlo.

A principios del Siglo XVII se estableció en Inglaterra el cuarto domingo de la Cuaresma, “Domingo de las Madres”, como la celebración a todas las Madres Trabajadoras, a las Operarias.

Con el cristianismo católico se estableció su celebración el 8 de diciembre, Día de la Inmaculada Concepción.

En 1870 la poetisa y activista de movimientos feministas, Julia Ward Howe, escribió una Proclama del Día de las Madres, con contenido pacifista y con un llamado al Desarme.

En 1873 en Estados Unidos, 18 ciudades celebraron un Día de las Madres, que lo sostuvo en tradición la ciudad de Boston por una década.

El 12 de mayo de 1907 se atribuye a Ana Jervis la realización de la celebración del Día de la Madre, para recordar a su madre fallecida, dos años después de su deceso, evento que impulsó la celebración en todos los Estados Unidos.

En 1914 el Presidente Woodrow Wilson estableció el segundo domingo de mayo como Día de la Madre.

A partir de esta fecha se impulsó su celebración en distintos países, prácticamente en todo el mundo. Veamos.

El Segundo domingo de febrero en Noruega

El 3 de marzo en Georgia. El 8 de marzo en Albania, Bosnia y Herzegovina, en la República de Macedonia, en Montenegro, en Rumanía, en Serbia, en Bulgaria y en Rusia, fecha que se asocia también a la celebración del Día Internacional de la Mujer. El 21 de marzo en Arabia Saudita, Egipto, Líbano, Marruecos, Palestina, Siria.

El 10 de mayo se celebra en El Salvador, los Emiratos Árabes Unidos, en Guatemala, en la India, en Malasia, en México, en Omán, en Pakistán, en Catar. El 14 de mayo en Samoa. El 15 de mayo en Paraguay, simultáneamente con el «Día de la Independencia», considerando a su Patria como la Madre Patria. El 26 de mayo en Polonia. El 27 de mayo en Bolivia, asociada la fecha a las Heroínas de la Coronilla mujeres que en Cochabamba participaron activamente en la luchan por la Independencia en 1812. El 30 de mayo en Nicaragua, fecha establecida en honor al cumpleaños de Casimira Sacasa de Debayle, la suegra del dictador Anastasio Somoza García.

Primer domingo de mayo en España, Hungría, Lituania, Portugal, Sudáfrica y Rumanía. El segundo domingo de mayo en Alemania, Australia, Austria, Bélgica (excepto Amberes), Brasil, Chile, China, Canadá, Colombia (excepto en Cúcuta), Croacia, Cuba, Dinamarca, Ecuador, Estados Unidos, Estonia, Filipinas, Finlandia, Grecia, Países Bajos, Honduras, Italia, Japón, Letonia, Liechtenstein, Nueva Zelanda, Perú, Puerto Rico, República Checa, Suiza, Taiwán, Turquía, Ucrania, Uruguay y Venezuela.

El último domingo de mayo en República Dominicana, Suecia, Colombia y en Francia el primer domingo de junio si coincide con Pentecostés.

El Cuarto domingo de cuaresma en Irlanda y en el Reino Unido, el llamado Mothering Sunday, que es cuando se levanta la cuaresma para hacer un homenaje a la mujer como Madre.

El 12 de agosto en Tailandia, fecha que se asocia a la celebración del cumpleaños de la reina Sirikit Kitiyakara.

El 15 de agosto, Día de la Asunción, en Bélgica, en Amberes (Bélgica), y en Costa Rica.

El Tercer domingo de octubre en Argentina y Bielorrusia.

El 8 de diciembre en Panamá, asociado al Día de la Inmaculada Concepción y el 22 de diciembre en Indonesia

Las mujeres en la tradición y en la vida actual costarricense

Las mujeres en la Historia Nacional han tenido su papel. Obviamente, en el marco del desenvolvimiento institucional en sus distintas épocas, bajo esquemas machistas, excluyentes, misóginos y opresivos de distintas maneras, según los momentos más dominantes, pero también liberadores en otros.

Su reserva y colocación social principalmente se señalaba en el hogar, en el “corazón del hombre”, como se afirmaba, bajo influencia católica, hasta principios del siglo XX.

Pero, en el campo, en las zonas agrícolas y rurales, la mujer siempre estuvo vinculada también a las tareas, faenas y trabajos agrícolas. Su reserva estratégica era el “trabajo doméstico”, el “trabajo en el hogar”, que la hacía trabajar más que los hombres.

Ellas, las mujeres, atendían toda la administración del hogar, de la casa, cocina, limpieza, atención de niños, de familiares y de los esposos, colaborando en las faenas agrícolas de las milpas, de los solares y de las parcelas cuando las tenían. Cumplían las funciones de maestras iniciales de sus hijos e hijas, en todo sentido, y de maestras de religión, cuando de transmitir los valores religiosos imperantes se trataba, en íntima colaboración con la Iglesia, de asistentes de sus hijos y de instructoras domésticas de las obligaciones escolares que les dejaban, y aún les dejan a los hijos e hijas, para realizar en la casa después de las jornadas diarias de escuela o de colegio.

El marco general de la violencia institucional contra la mujer fue establecido desde la Conquista y la Colonia, heredado de esa forma al sistema republicano que le siguió.

Aún así, en la colonia, a finales, hubo mujeres a las que se les reconocieron derechos de propiedad, de herencia y de administración de tierras en su condición de viudas.

En el siglo XIX con la Independencia empezó la marcha de reconocimiento de derechos y libertades, y del camino hacia la igualdad con los hombre en todos los campos. Inició con su inserción en la educación tempranamente y en el trabajo. Durante la Campaña Nacional contra los filibusteros norteamericanos su papel fue estratégico en la producción, para mantener la economía de guerra y el abastecimiento de los soldados.

Poco a poco se fue insertando más en el proceso educativo, laboral e institucional.

Desde finales del siglo XIX en virtud de su participación en las luchas por la defensa del sufragio, en 1889, se empezó a hablar de reconocer su Derecho al voto. Le siguió esta lucha institucionalizada y organizada popularmente hasta que se logró dicho reconocimiento en 1949. A partir de allí esta lucha siguió hasta la plena igualdad de participación político electoral en las últimas elecciones.

En el siglo XX se incorporó más decisivamente en el proceso económico productivo nacional, constituyendo hoy la tercera parte de la fuerza productiva nacional, de la población económicamente activa.

Como parte de la fuerza laboral actual se ha convertido igualmente en el factor más estratégico de la estabilidad social nacional. Poco más de la mitad de la fuerza laboral femenina es considerada “cabeza de familia”, lo que significa que es el principal ingreso de sus hogares aún cuando tienen esposo o compañero, lo que equivale a que más de 300.000 mujeres tengan esta condición de “cabezas de familia”, de ser las timoneles de sus hogares.

Si el país tiene, en el 2018, poco más de 200.000 desempleados, estas “cabezas de familia”, “sostienen” a esos “desempleados” como abuelas, como madres, como esposas o compañeras, como hijas, o como todas ellas juntas, haciendo menos gravosa la situación social y económica de esas familias, y neutralizando en mucho las luchas sociales y las luchas sociales de la calle.

Esto ha hecho que hoy tengamos un ejército amplio de mujeres que tienen dobles y triples trabajos, como mujeres, como amas de casa, como trabajadores asalariadas directas, como madres y esposas, en las que se recarga casi el 100% de las tareas del hogar y de la familia.

Vemos violencia contra las mujeres, expresada en el bulling, en los feminicidios, en la agresión que sufren en sus propios hogares, en la calle, en sitios públicos, en los propios establecimientos escolares y de educación, en las instituciones públicas, en las empresas y establecimientos privados, en templos religiosos, especialmente, cristianos no católicos donde se han denunciado agresiones sexuales de sus pastores contra sus ovejas, y se han denunciado hasta agresiones de este tipo en los estrados e instituciones judiciales.

La mujer y la familia costarricense hoy no son la tradicional.

La vida institucional y el proceso económico social ha impuesto formas de familia que no descansan en la tradicional imagen de papá, mamá e hijos. Hoy, esa familia sigue existiendo, pero coexiste con otras formas reales de familias, las familias constituidas solo por los papás, solo por las mamás, la de las abuelas y abuelos atendiendo hijos y nietos, la de las abuelas o abuelos en la misma condición de atención de hijos y nietos, la de las madres trabajadoras, las de las madres solas trabajadoras, que son miles, la de las madres jóvenes y madres jóvenes solteras, que también son miles. Mas del 50% de los nacimientos de los últimos ocho años son de madres jóvenes, solteras, trabajadoras, estudiantes y menores de edad.

A esto se suman las familias que se han venido constituyendo de nuevo tipo, las monoparentales, las de los bisexuales, las de los homosexuales y lesbianas, sin hijos, y las que también crían hijos porque los aportan a sus relaciones familiares, de uniones o matrimonios anteriores, o porque los procuran por sistemas modernos de fertilización. Igualmente se suman las familias que se constituyen con adopciones, tanto de parejas heterosexuales como homosexuales, y de los hombres y mujeres que solos también tratan de constituir familias con adopciones, y también tenemos las familias de los inmigrantes con sus particularidades.

La tradición también se ha roto en cuanto a la velocidad de los jóvenes para buscar el matrimonio, la relación de pareja estable y la procreación.

Si en nuestros abuelos normal fue que tuvieran más de 10 hijos, la generación a la que pertenezco, que me casé relativamente joven, un primer matrimonio, a los 20 años y un segundo matrimonio a los 26, solo me llevó a tener una hija en el primer matrimonio, y tres hijos en el segundo, y espaciados, todos ellos, cada cinco años, por razones de trabajo y estudio, mías como de las madres de mis hijos. Yo tuve cuatro hijos de dos matrimonios, dos de mis hijos tienen tres hijos, más o menos seguidos, uno tiene dos hijos y mi hija tiene una hija.

A mi madre la hice abuela a los 41 años. Pero mis hijos nos hicieron abuelos, por primera vez, a mi esposa y a mí, cuando yo tenía 57 años y mi esposa 52.

De mis nueve nietos que tengo, el mayor hoy de quince, y los restantes nietos, menores de 7 años, empezaron a llegar cuando yo tenía 57 años y mi esposa 52. De hecho hemos sido “abuelos viejos”, y mis hijos han sido “padres viejos”, porque empezaron a tener sus hijos cuando estaban sobre los 30 y 35 años, lo que parece ser la tendencia o la “regla” hoy, especialmente entre jóvenes profesionales y que ya trabajan.

En lo particular me hubiera gustado haber sido abuelo más joven porque me parece que pude haber sido un mejor abuelo. Ahora hago el esfuerzo, con entusiasmo, de compartir el máximo posible con los nietos, dentro de las posibilidades que se den.

De mantenerse esta tendencia, mis hijos, ¿a qué edad podrán ser abuelos, si hoy los muchachos postergan sus matrimonios, y su propia vida de hogar, por razones de estudio, de trabajo, de estabilidad material, de seguridad personal y económica ante la vida?

Me temo que no voy a conocer bisnietos, como yo tuve la oportunidad de conocer una bisabuela, la paterna, y de haber compartido intensamente con mis dos abuelas, paterna y materna, y con un abuelo materno, y de los nietos de mi abuelo paterno solo yo lo conocí hasta los dos años que yo tenía cuando él falleció.

Dichosamente pertenecí a dos familias, la paterna como la materna, que rendían culto por sus antepasados, se les veneraba, se les recordaba con cariño y afecto cotidianamente, y ese vínculo con el pasado familiar enriquecía mucho el concepto de familia en el que me crié, y fue un factor determinante de valoración de las “otras” familias, las que no eran la mía, para comprender que si mi familia valía por la honradez y honestidad de mis antepasados, las otras también.

Mis Mujeres, mis “madres”

En este Día de la Madre costarricense, hago homenaje a mi familia inmediata, tanto paterna como materna, donde las mujeres desempeñaron un papel muy importante. En ambos casos como gestoras de vida, y de muchos hijos.

Fueron mujeres especiales y en cierta forma excepcionales. Mis dos abuelas, Carmen Martínez Iglesias y Ofelia Rodríguez Rodríguez, fueron mujeres Alfas. Yo me crie más con Ofelia. Fueron los sostenes de sus familias. Una por viudez, Carmen, con un esposo que le llevaba 30 años, muy propio de su época, que la dejó con 11 niños, nueve de ellos sobrevivientes, pues dos fallecieron infantes, que mi Abuela Carmen los sacó adelante a todos, haciéndolos profesionales y personas muy responsables y honorables. La otra por divorcio, Ofelia, tuvo que enfrentar igualmente la vida, sacando adelante a todos sus hijos, y cuidando a quien escribe, su nieto mayor, mientras mi madre trabajaba.

Ambas abuelas de una cocina exquisita, de una “mano” para cocinar que aún recuerdo, para “chuparse los dedos”, como se dice. Ambas con manos maravillosas para la pintura. Incursionaron en el arte. Mi abuela Carmen con más éxito. Mi abuela Ofelia, discípula de Tomás Povedano, no pudo desarrollarse con el éxito de su habilidad por razones económicas que le impidieron dedicarle más tiempo al arte…tenía que cuidar y sacar adelante a la familia.

Mi madre, Zayda de Lemos Rodríguez, joven madre a los 20 años, de su único hijo, que a los 22 años la atrapa la Guerra Civil del 48, que obliga a mi padre, de 22 años a marchar al exilio forzado por su militancia comunista, y que por razones de una enfermedad que tuvo que atenderme no pudo seguirlo a Venezuela, y terminó divorciándose. Mi padre hace en Venezuela, su segunda Patria y una nueva familia que me dio seis hermanos, uno de ellos ya fallecido.

Mi madre atendiéndome a mí, velando por su trabajo en condiciones adversas en esos años inmediatos a la Guerra Civil, trabajando de día y estudiando de noche. Vivíamos con gran austeridad sin sentir el hambre. Recuerdo cuando terminó sus estudios secundarios graduándose del Colegio nocturno Carlos Gagini.

Ingresó a la Universidad de Costa Rica, donde se graduó de Microbióloga, mejorando nuestra condición económico social, que había sido estrecha.

Siempre me apoyó en todos los proyectos que empecé a asumir desde muy joven, como estudiante, como deportista, nadador de competencia que fui, y en mis actividades políticas, así como en el apoyo que me dio para atender mis obligaciones familiares que muy joven asumí, sustituyéndome en esa responsabilidad, apenas empezando la Universidad, para que la pudiera terminar. Cuando tuve hijos ayudó atendiendo y cuidando, en sus ratos disponibles, a algunos de mis hijos, dos nietos principalmente, que por razones de trabajo y estudio teníamos que dejarlos con ella. También vió en muchos aspectos mis obligaciones con mi hija mayor

Recién casado, de mi segundo matrimonio, todavía estudiante en la Universidad, su apoyo fue muy importante.

Como Madre Padre, que fue, su presencia fue muy importante, enriquecedora. Gran lectora, que me inculcó ese hábito desde pequeñito, cuando todas las noches me leía. Ya pensionada dedicaba cerca de 6 horas diarias a leer, con una disciplina asombrosa. Terminaba los libros aún cuando desde el arranque, o empezada su lectura, sentía que no le gustaba. Cuando no pudo leer por razones de la vista, le suministré audiolibros, hasta que cerca de sus 80 años se jubiló de la lectura, por afectación de su audición. Jugadora de chances sin pegar nunca. Pero no creía que por esa vía se salía adelante…para ella la vía era el trabajo.

Profesional competente, seria, responsable, honrada y honesta en su trabajo a toda prueba.

La madre de mi primera hija, María Elena Figueroa García, y la madre suya, Carmen, fueron muy importantes para la formación de mi hija Yalena, como de su hermano Jorge, de su segundo matrimonio. Sin lugar a dudas jugaron un papel extraordinario en su desarrollo afectivo, intelectual y educativo, como en los valores que les inculcaron, que también se hicieron profesionales, mi hija Odontóloga, Jorge, Ingeniero.

Mi esposa Anabelle Picado Lagos, ha sido sin lugar a toda duda, el pilar y motor del hogar formado con ella. Estudiante ella, yo terminando la Universidad y empezando a trabajar cuando nos casamos. Tuvimos que espaciar los hijos a razón de uno cada cinco años, para que pudiera terminar su carrera de Medicina, su ingreso a la carrera, su internado y su especialidad en Patología, campo en el que ha brillado, ha sido muy exitosa, y sigue iluminando con su conocimiento, experiencia y profesionalismo, pero sobretodo con el amor y la pasión con que ha cultivado su Profesión de Médico, amor que inició al lado de su padre, el Dr. Bernardo Picado Prendas, con quien colaboraba desde su tiempo de estudiante, ayudándole en su consultorio y en la preparación de vacunas antialérgicas, que mi suegro por una de sus especialidades, de alergista, tenía que hacer. También fue pediatra y el médico de cabecera de nuestros hijos.

Para ella esa etapa fue dura por la misma naturaleza de sus estudios y trabajo que iba asumiendo. Dichosamente yo podía colaborar en la atención de los niños que iban naciendo.

Deportista ella, montadora de caballos y nadadora, como yo, hicimos que los hijos practicaran el deporte de la natación hasta que casi terminaron sus estudios secundarios, base muy importante para alejarlos de los vicios y del fumado. Cantante ella, con voz privilegiada, llegando a ser discípula y participante en actividades con el Maestro Oscar Scaglioni, que llegó a Costa Rica por el amor a una mujer costarricense dejando su Italia, con lo que le podía ofrecer, pero que nos dejó escuela de canto y tradición en la Opera. El canto de Anabelle la tuvo en el Coro Universitario, que le dio la beca para facilitar sus estudios, y participó en otras experiencias corales, donde yo la seguía. Practicó el Karate sin terminarlo en todas sus fases… el estudio demandaba casi 16 horas diarias o más de atención…fue además Reina de Belleza en su etapa estudiantil.

Empezó su especialidad de Patología en el Hospital San Juan de Dios, con grandes maestros y médicos. Se especializó en el Hospital Karolinska de Estocolmo y en la Clínica Mayo, en Estados Unidos. Se desarrolló en estos Hospitales con grandes médicos, y en el San Juan de Dios con los de otros Servicios Médicos. Obtuvo un Premio Nacional en un Congreso Médico, en su campo, con el Dr. Rodrigo Cordero Zúñiga, hoy Benemérito de la Patria, como coautora.

Anabelle sigue cultivando su gusto por la música, por el buen canto, por la ópera, por sus tenores y divas favoritos, porque es muy exigente con sus cantantes. Le gusta oír a todo volumen la música, que combina en distintos géneros.

Lectora igualmente infatigable de novelas y autores, como Francisco Herrera Luque, que le permitió describirle al Vicecanciller de Venezuela, cuando presenté credenciales de Embajador ante el Presidente Chaves, el Palacio de Miraflores, sin haber estado nunca allí, con tal rigurosidad, que le sorprendió, y por ello tuvo la amabilidad de “darnos” un paseo por la Casa de Gobierno venezolana precisando rincones y detalles, en rica conversación con Anabelle, que parecía una experta en ese edificio, que había conocido por lecturas.

Tiene un agudo sentido de la visión de la realidad social y el análisis político, lo que enriquece su compañía, y la convierte en una fuerte crítica de mis escritos. Fue militante política de la izquierda estudiantil, y militante de mis compromisos políticos y partidarios posteriores hasta el Partido Fuerza Democrática, donde nos tocó recorrer el país varias veces, y muchas absolutamente solos “buscando” en los pueblos remotos apoyos, situación que disfrutamos montones.

Fiel, leal, solidaria, generosa a toda prueba. Madre y esposa ejemplar. Sus “cachorros” la hacen actuar como leona atenta frente a cualquier situación que amenace sus crías, y hoy también a los hijos de sus crías, sus nietos.

Con clara visión de su vida, de su futuro, de lo que realmente quería para ella, y su familia, fue la que marcó siempre el derrotero de hacia donde ir como equipo, como familia, como grupo.

Frente a sus nueras, sus otras hijas, ha sido igualmente respetuosa.

Yalena, mi única hija, la mayor de todos los hijos, inquieta y estudiosa desde chiquitita, brillante en sus estudios, activista estudiantil durante la Universidad, situación que la llevó al Consejo Universitario y a dar peleas importantes en defensa de los estudiantes. Desarrolló también especial gusto por escribir comentando distintos asuntos nacionales, hasta que la invitaron a formar parte permanente de la página de escritores de opinión del periódico La Nación. Con casi una docena de libros, resultado de su pasión por investigación de la historia de la salud y medicina nacional, se desarrolla entre su práctica privada de la Odontología, la docencia universitaria y la Página de La Nación.

Hoy enfrenta nuevos retos con su familia y una niña pequeña, Sofía, la última de mis nietas, quien apenas “gatea”, a quien ya tiene activamente en diversas actividades de formación de vida y de carácter, de hábito y disciplina deportiva.

Junto a Sofía, están mis otras mujeres, las otras nietas, Elena, Emma y Constanza. Ellas, dos de diez y una de siete años, totalmente volcadas al estudio, a las disciplinas de diversas actividades deportivas, ya bilingües Elena, Emma, aprendiendo el segundo idioma como parte integral de sus vidas. Constanza va en ese camino. Las tres vinculadas al arte, la música, en el piano, y el canto, la gimnasia, el ballet, el baile flamenco, a la pintura donde me parece que heredan las venas artísticas de sus tatarabuelas Carmen y Ofelia, y más ancestralmente al Gran Lico Rodríguez, abuelo de mi abuela Ofelia.

Mis otras Madres

A esta familia de “mis” mujeres, mis “madres”, se suman mi suegra Martha Lagos Aquino, de origen salvadoreño, maestra de profesión, quien también jugó un papel trascendental, por el apoyo, la ayuda, que nos dieron, junto con mi suegro, recién casado con su hija Anabelle, que de igual manera lo hicieron con todos sus hijos.

Su casa no solo era nuestra casa, en toda la expresión del término sino que era el jardín de infantes, el área de juegos, el “restaurante” las 24 horas, el sitio de encuentro de esa familia, con todos sus hijos y los hijos de mis cuñados que con dos vivimos contiguo a mis suegros por varios años, enriqueciendo en ese sentido los lazos y sentimientos familiares de los niños, entre ellos y con sus abuelos maternos.

La Doña, como le decíamos cariñosamente a mi suegra, fue como una Madre para mí…de paso me chineaba bastante, especialmente con comidas y cafés, jugadora de chances y lotería y con una suerte sorprendente en ese campo, aunque jugaba numeritos sueltos.

Las otras mujeres, importantes para mí y para Anabelle, han sido las esposas de nuestros hijos, trabajadoras y madres a la vez, que como Madres han sido y son de todo terreno. En lo personal grandes trabajadoras, inteligentes, responsables en sus trabajos, extraordinarias, cuidadosas, y en cierta manera abnegadas madres.

Para mí también han estado rodeándome positivamente mis tías paternas y maternas, toda la vida, así como las otras tías, las esposas de mis tíos…y mis primas, extraordinarias en su calidad humana, responsables trabajadoras, excelentes profesionales, Damas de sus hogares.

Finalmente, en un día como hoy, no puedo dejar de señalar también a todas las mujeres, que me acompañaron en mi vida profesional, como Secretarias y Asistentes, que sin ellas, su inteligencia, su dedicación al trabajo, su responsabilidad, honestidad y compromiso institucional, no me hubieran permitido salir exitosamente adelante como me ha tocado en la vida.

En el Día de las Madres, de la Madre costarricense, exalto a la mujer, a la compañera o esposa, a la madre casada o soltera, divorciada o viuda, a la estudiante, a la trabajadora, de las instituciones públicas o de las empresas privadas, de cuenta propia, del trabajo formal o informal, a la profesional, en cualquier campo que se desempeñe, a la joven madre, a las abuelas que cumpliendo su función de ser dos veces mamás, siguen jugando ese papel tan especial y enriquecedor en nuestras vidas, a las madres que tratan de salir adelante en las dificultades de sus vidas, a las madres inmigrantes que han llegado a Costa Rica soñando con su oasis de Paz, Democracia, Justicia Social, Derechos Humanos, en procura de una nueva y mejor calidad de vida para ellas y sus familias.

A todas las Madres de Costa Rica mi gran abrazo fraternal, en este día, con el deseo real y sincero de que todas tengan las mejores posibilidades y oportunidades de salir adelante en sus propósitos de vida, de familia y de trabajo, de sacar adelante de la mejor forma posible a ellas mismas y a sus familias, de contribuir con ello a lograr una mejor Sociedad Democrática Nacional, más próspera, más justa, más inclusiva, cada vez más igualitaria, con mayores Libertades y mayor ejercicio de Libertades y Derechos Ciudadanos como de Derechos Humanos.

Post scriptum

La Pandemia ha puesto de relieve a las mujeres costarricenses. El número de desempleados que llegó a ser de 600.000 a finalizar el 2020, que está en 440.000 hoy, que ha reducido a las mujeres cabezas de familia en casi 100.000, haciendo que hoy casi 300.000 desempleados no tengan ese apoyo familiar, siguen siendo el sostén principal de esas miles de familia, y en cierta forma de la estabilidad social nacional.

Sobre las mujeres, en estos dos años, se han recargado todos los trabajos que ya tenían invisibilizados, de sus dobles y triples trabajos, agregando el de mayor cuido de niños, en sus tareas escolares a distancia, y el de más personas mayores concentradas en sus hogares, por el desempleo provocado, y por la limitaciones de carácter sanitario que se han impuesto.

Entre los héroes y heroínas de esta situación, de atención a la Pandemia, están todos los trabajadores de la salud, pero, particularmente destacan todas la mujeres de los hogares costarricenses.

Artículo publicado en el periódico La República el miércoles 15 de agosto del 2018, compartido con SURCOS por el autor.

Es el modelo económico, dice el director del OIJ

Óscar Madrigal

El día de ayer participé en un programa de radio llamado “Alternativas” sobre el tema de la criminalidad en el país. Resumo algunas ideas que expuse.

Hace unos tres días el director del OIJ, Walter Espinoza, decía en una entrevista en La Nación:

“Recientemente el Informe del Estado de la Región reveló que Centroamérica bajó sus índices de homicidios durante la última década con excepción de Costa Rica, que se mantiene con niveles similares al 2010.

De acuerdo con Espinoza, el enfrentamiento entre bandas narco locales, sumado a problemas de índole social como pobreza, desempleo, desigualdad, falta de oportunidades y poca distribución de la riqueza, hacen que la tasa nacional de homicidios no disminuya”.

El director del OIJ es consciente que el actual modelo de desarrollo económico que genera desigualdad, pobreza, desempleo, injusta distribución de la riqueza es también la causante de que los delitos, por ejemplo, de homicidios, no disminuyan.

Los estudios sobre la criminalidad también han demostrado que la delincuencia no es un problema de los pobres. Otras naciones mucho más pobres que la nuestra, muestras índices menores de delitos, como por ejemplo los homicidios.

Sin embargo, los partidos políticos que han gobernado en las dos últimas décadas han enfrentado el problema de la criminalidad solo desde la perspectiva de un derecho penal autoritario, aumentado las penas y los delitos desde mediados de los años 90, sin que esta política haya producido ningún beneficio. Solo ha aumentado el autoritarismo sin beneficio para la sociedad.

Las clases dominantes creen que las leyes penales resolverán problemas sociales, cuando es evidente que las leyes por sí solas no resuelven los problemas de la sociedad, lo que solo se logra con políticas públicas dirigidas a enfrentar las causas de la criminalidad. Sin embargo, las actuales políticas de austeridad, de recorte a los programas de atención social que impulsa el actual Gobierno, solo agudizará la criminalidad del país. Además, las leyes anti-huelgas, la criminalización de la protesta social, junto a las políticas autoritarias del proyecto de Empleo Público, se orientan a crear un sistema político cada vez más autoritario y, por tanto, menos democrático.

Costa Rica ha pasado a ocupar el top de los países más desiguales del mundo, según el Banco Mundial, y ahora también a estar entre los primeros 5 lugares del continente con la mayor cantidad de privados de libertad por habitantes y con el mayor índice de mujeres privadas de libertad de Centroamérica.

Se sabe también que las cárceles no resocializan a esas personas, las cuales por lo general se encuentran hacinadas y violándose en muchos casos sus derechos humanos.

A lo anterior debe agregarse que la aplicación de las leyes, lo que llamamos la justicia, no parece operar de la misma manera para todas las clases sociales. Los escándalos de corrupción no terminan en juicios o sentencias, sobre todo cuando se trata de personas adineradas o pertenecientes a las clases poderosas económicamente.

Las estadísticas así lo indican: de todos los casos denunciados por corrupción solo el 20% van a juicio después de 3 o 7 años; de los que van a juicio solo el 7% terminan con sentencia y solo la mitad de ellas en sentencias condenatorias. Pero lo más llamativo es que se trata de casos “menores” como el tráfico que pide una “mordida” o el funcionario municipal una “comisión”. Los grandes actos de corrupción que involucran a los miembros de los clanes poderosos económicamente no aparecen nunca juzgados.

La llamada clase política, por otra parte, está carcomida por la corrupción. Casi todos los partidos políticos han sido condenados por estafa o están siendo acusados por estos delitos: el PLN, el PAC, el partido evangélico de Justo Orozco, el PASE de Oscar López, el Libertario de Otto Guevara, el partido del doctor Hernández, el PUSC y muchos otros. De igual manera, prácticamente todos los expresidentes han enfrentado acusaciones por corrupción por casos como Alcatel, Caja, la Trocha, Cementazo, Cochinilla y otros.

La corrupción de los políticos produce una degeneración en la sociedad porque hay muy pocos referentes y porque la ética en la función pública parece no importar o importar bien poco, como el caso por ejemplo de Figueres. Ese es el mensaje equivocado que se dirige a la ciudadanía sobre los valores y la virtudes de los políticos.

Los componentes de orden social hacen que la criminalidad no descienda en Costa Rica, como lo afirma el director del OIJ. Es necesario, consecuentemente, cambiar el modelo de desarrollo económico, el modelo de acumulación de capital como dirían otros, que está generando o produciendo esos problemas.

En términos generales, solo una democratización de nuestra vida social, económica y cultural podrá disminuir y enfrentar acertadamente la creciente delincuencia nacional.

La obsesión imperial por Cuba

Marcos Chinchilla Montes

1. Vivir para consumir
Por motivos laborales he visitado Cuba en cinco oportunidades desde finales de los años 90, eso me ha dado la posibilidad de conocer el país desde una especificidad poco frecuente para el turista común. Así, he convivido con familias cubanas, he practicado la solidaridad latinoamericana, usé las guaguas y camellos, fui al cine, al teatro, a las bajadas de santos, participé en fiestas comunitarias y hasta en una ocasión terminé ejerciendo de padrino de una niña afrodescendiente en una Iglesia Ortodoxa Rusa. Ello me permitió conocer de cerca el sentir cubano, particularmente su cercanía con el proceso revolucionario, sus críticas; y porque no, conocí a quienes también adversaban la revolución casi que a muerte (claro, muchas menos personas que las primeras), buscando hacer maletas para salir de la isla y vivir plenamente el sueño americano. Con justa razón María José lo sintetizaba así en una clase, mientras unos “consumen para vivir, otros viven para consumir”. Vivir para consumir, una máxima del imperio capitalista que dicho sea de paso, tiene al planeta en una situación de crisis ambiental de enormes proporciones.

2. Venderse para sobrevivir
Finalizado el espectáculo, las puertas del cabaret en el centro de la Habana se abrieron para todo público. Al rato nos abordó una jinetera (trabajadora sexual), y me tomé el atrevimiento de consultarle por qué ejercía ese trabajo si tenía la libreta que le garantizada la alimentación, y además tenía acceso a educación, salud y vivienda gratis; me contestó que necesitaba comprarse jeans y perfumes. Esa misma pregunta se la hice a una trabajadora sexual colombiana radicada en Panamá: “yo trabajaba en una fábrica de helados, nos despidieron a todas las mujeres, y como no encontré trabajo en Pereira, me tuve que venir a bailar acá pues tengo que alimentar a mis dos hijas y a mi mamá. Hoy está cumpliendo años mi hija mayor, como me gustaría estar con ella celebrándola…”, e inmediatamente se puso a llorar. En América Latina miles de mujeres son empujadas al comercio sexual para garantizar la atención de sus más elementales necesidades; la trata, la violencia y la explotación están intrínsecamente arraigadas en el capitalismo latinoamericano, y bueno, en el capitalismo globalizado para ser justos.

3. Torpedear la dignidad, borrar la identidad
La primera visita que hice a Cuba coincidió con el complejo momento del periodo especial. Aún con acceso a “libreta” y a derechos sociales, los indicadores sociales y económicos se habían desplomado; vi escenas desgarradoras de colegas que se llevaban los alimentos de un almuerzo-bufete para llevárselo a sus familias; el bloqueo económico era implacable, pero estimulaba la creatividad, la dignidad y la capacidad crítica para entender que el verdadero responsable de la crisis era el gobierno de los Estados Unidos de América (EUA) y sus insensatas y retrogradas políticas imperialistas.
De las cinco visitas, solo en la última ya no estaba Fidel en el poder. El acoso sexual se había extendido por muchos lugares de la Habana, y se había integrado armónicamente con el reguetón, mientras los DJ desconocían qué era el guaguancó, el cha cha cha y el danzón; muchas colegas ni nos atrevimos a preguntar si conocían la “nueva” trova.
Violentar la dignidad de un pueblo, llevarles a situaciones de hambre y carestía y encima fracturar o anular su identidad, son estrategias que EUA ha ensayado en nuestros países para consolidar su hegemonía.

4. Seis décadas de guerra sostenida
El triunfo de la Revolución Cubana fue y sigue siendo una bofetada imperdonable para una buena parte del establishment de los Estados Unidos de América y sus acólitos distribuidos por todo el planeta.
Perder a Cuba en el contexto de la guerra fría, prácticamente fue instalar el conflicto geopolítico en casa; y si a eso le sumamos la construcción de un modelo económico socialista en oposición al capitalismo imperante en América Latina, la afrenta no solo era mayor, sino que obligaba a pulverizarla dado el riesgo de contagio en el resto de la región, la que dicho sea de paso, históricamente ha sido entendida como el patio trasero del imperio.
En más de seis décadas de revolución, Cuba ha experimentado diferentes agresiones por parte de EUA en nombre de la democracia y los derechos humanos. Desde los múltiples e ilegales intentos de asesinar a Fidel Castro, la invasión en bahía de Cochinos, ataques químicos, atentados contra la aerolínea nacional, bombazos en hoteles, el bloqueo, el embargo y su recrudecimiento, sanciones económicas, la Ley Helms-Burton, y un arsenal inhumano de medidas que no solo han atentado contra el gobierno, sino también contra los derechos de millones de habitantes. Todas, de una u otra forma han terminado en un absoluto fracaso y en el consecuente fortalecimiento de la dignidad nacional; de ahí que las medidas que impulso el gobierno de Obama recurrieron a una suerte de deshielo pero sin perder de vista la direccionalidad política por “recuperar” a Cuba.

La nueva intentona imperial -orquestada aprovechando la crisis de la pandemia- por resolver de una vez por todas el “problema cubano”, fracasó tan estrepitosamente como la invasión orquestada por la CIA en 1961. En muy pocos días el gobierno cubano no solo logró desmovilizarla, sino que identificó y visibilizó con lujo de detalles la estrategia a la cual recurrieron diferentes actores -tanto dentro como fuera de la isla- para sembrar el caos, la desesperanza, la violencia y la transición forzada. La gran novedad y que a su vez se erige como una amenaza para toda nuestra América Latina, es que el gobierno norteamericano y sus contratistas recurrieron a lo que se denomina guerra de cuarta generación, esto es la utilización planificada de redes informáticas, ingeniería social, noticias falsas y de compañías tecnológicas para instalar, programar y controlar tendencias de pensamiento favorables a una determinada posición política, en este caso, manipular y movilizar a cientos o miles de personas con la intención de materializar un golpe de Estado.

Fracasada la intentona, es lógico esperar que EUA no cesará en sus esfuerzos por recuperar Cuba. El contexto político le resulta muy adverso: 29 años consecutivos en que la Asamblea General de las Naciones Unidas se pronuncia contra el embargo; China y Rusia en ascenso y adversando la decaída hegemonía de EUA; y un interesante movimiento latinoamericano que plantea refundar las relaciones políticas entre los países fuera de la cuestionada e inservible Organización de Estados Americanos.

Hoy 7 de agosto a las 2: Foro los desafíos de las bases del movimiento social para la construcción de la unidad popular

Con las exposiciones de:

  • Sector agropecuario y pequeña empresa: Sra. Carmen Salas Moya/ Las Libélulas
  • Partido Frente Amplio: Sra. Hannia Franceschi Barraza y Sr. Vinicio Alfaro Rojas
  • Movimiento Patriótico por Costa Rica: Sr. Gerardo Quirós Jiménez
  • Partido Unión Griega: Sr. Roy Arias Umaña
  • Bloque de Unidad Sindical y Social Costarricense (BUSSCO): Sra. Martha Rodríguez González
  • Partido Pueblo Unido: Sr. Edgar Gutiérrez Cordero y Sra. Milagro Solís Aguilar

Cierran el foro dos analistas políticos:

Sr. Manuel Delgado Cascante

Sr. Arnoldo Mora Rodríguez

Sábado 7 de agosto a las 2 de la tarde

Puede seguir el foro mediante este enlace:

https://facebook.com/events/s/foro-los-desafios-de-las-bases/1288431888303060/

Información enviada a SURCOS por Mainier Barboza y Mario Cabrera Burgos.

Semillas y Saberes: Lactancia materna una responsabilidad compartida: abriendo los ojos a las manipulaciones de la industria

Continuamos con programas dedicados a conmemorar la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2021. En #SemillasySaberes tratamos el tema «Lactancia materna una responsabilidad de todos: abriendo los ojos a las manipulaciones de la industria».

Jueves 5 de agosto, 11 am.

Radio 870 UCR

En internet a través de Facebook Live

Contra la Constitución, el Estado de Derecho y la democracia

Por Luis Paulino Vargas Solís

La resolución de la Sala Constitucional -al menos el “por tanto” que se dio a conocer- tiene claros y oscuros, no obstante lo cual, hay en un punto en el cual fue absolutamente contundente: de parte del presidente Carlos Alvarado, de su subalterna la ministra Pilar Garrido, y de una amplia mayoría de diputados y diputadas, ha habido una actitud de abierto e indisimulado irrespeto a la Constitución de la República, como al mismo tiempo se puso en evidencia que estos señores y señoras, desconocen flagrantemente, o en todo caso no les importa un rábano, algunos de los principios más fundamentales en que se asienta la democracia y el Estado de derecho.

Muchas veces, muchas personas se los advertimos, en todos los tonos y de todas las formas posibles. Inútilmente, como es evidente.

De forma deliberada, y con absoluta alevosía y mala intención, se ha intentado pisotear la Constitución, borrar de un plumazo algunos de los principios filosóficos y doctrinarios más importantes que inspiraron a la Asamblea Constituyente de 1949, y, con ello, no solo socavar el Estado de derecho, sino torpedear principios tan básicos como el de la división de poderes, sin el cual la democracia no tiene sentido.

Carlos Alvarado como los diputados y diputadas, violentan así su juramento de respetar y hacer respetar la Constitución y las leyes, y violentan también el mandato que, en ese mismo sentido, recibieron del pueblo costarricense.

Todo esto es extremadamente grave, quizá mucho más grave que el peor escándalo de corrupción que hemos visto en los últimos tiempos.

Publicado en https://www.facebook.com/1472773056278453/posts/2775957075960038/ y compartido con SURCOS por el autor.

BENEMÉRITA

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

Recientemente, justo en medio de una discusión acalorada acerca de la representación de la mujer deportista y su invisibilización por la narrativa hegemónica masculina a propósito de las Juegos Olímpicos desarrollados en Japón, fueron anunciadas en Costa Rica 14 mujeres como Beneméritas de la patria.

Representantes de distintos campos y actividades políticas, sociales y culturales, son quizá un punto distante en una sociedad que todavía hoy discute el tipo de vestimenta que una mujer debe llevar en una actividad deportiva o si es bueno para el espectáculo industrial del entrenamiento que mujeres deportistas de élite muestren su humanidad, su miedo, su incertidumbre por encima de la disciplina que realizan y las obliga a la perfección constante.

El anuncio de las 14 mujeres Beneméritas prácticamente pasó desapercibido en el medio nacional salvo algunas consideraciones vertidas en redes sociales a favor y en contra acerca de sus logros y sus biografías. Confieso que, en estos tiempos, escuchar algunos nombres incluidos en una lista así, me llena de satisfacción por lo que hicieron, lo que aportaron en sus luchas personales y colectivas, por su trabajo incansable, por lo que significan en una sociedad como esta.

Quisiera recordar en esta oportunidad un breve pasaje compartido, para mi dicha, con una de ellas. Para presentarla me valgo de la querida poeta costarricense María Montero que la resume así:

“Soy la gran Virginia Grütter, ¿la recuerdas?
la que escupe tabaco en las esquinas
y está ronca de pegar gritos
y camina como una estela pintarrajeada y tambaleante”

Exactamente ese esencia del personaje, como se suele decir en las artes escénicas respecto a la construcción del papel de parte de quienes les interpretan, es lo que guardo en mi memoria como resultado de ese breve encuentro con la gran Virginia, esa poeta y actriz descomunal de nuestra historia artística.

Era octubre de 1991. La fecha no tendría nada de especial si no contextualizamos y la ubicamos en la gran jornada que librábamos entonces las cuatro universidades públicas por defender nuestro presupuesto.

Eran otros tiempos. Eran los primeros años de fiereza neoliberal en Costa Rica y a un Ministro de Hacienda, fiel representante del monetarismo y las ideas sobre la reducción del Estado (de esos abundan ahora y siguen estando en los poderes Ejecutivo y Legislativo, por cierto) se le ocurrió la genial idea de meterse con las universidades públicas. Y nos encontró. Vaya que nos encontró.

Ahí nos tuvo en las calles de San José por varias semanas. Cerca de 20.000 universitarias y universitarios le hacíamos visitas diarias a sus oficinas ubicadas en las inmediaciones del Hospital San Juan de Dios. Eran marchas multitudinarias, alegres, artísticas por toda la ciudad capital. Que lograron al menos contrastar, retrasar con mística, el gran músculo del pensamiento economicista en boga.

Por aquellos días, en la vieja Facultad de Ciencias Sociales de la UCR, instalamos un “comando de lucha”: La Radio 24 de Abril sonaba desde el 4 piso, ubicada en los ventanales de las asociaciones estudiantiles. Desde allí se informaba a la comunidad universitaria el curso de los acontecimientos. Las aulas se convirtieron en talleres de confección de mantas, pancartas, consignas. A la entrada del edificio, una tarima convocaba tanto discursos políticos como propuestas de arte, de toda expresión posible.

Cerca de esa tarima, una tarde de octubre de 1991, esa estela de pintorrejeos y voz profunda se acercó para solicitarme un cigarro y café. Los conseguí en el acto. Sus risas rebeldes de esa tarde y su rostro ya curtido me han acompañado todos estos años, desde entonces, en mis recuerdos sobre mis primeras intromisiones en varias luchas que he acompañado.

Termina mi querida María su texto:

Soy yo
la del cuerpo grabado en la piedra
la que consume sus ojos en la arena
la que ya no puede hablar de amor tan fácilmente.

La Grütter, como el medio literario y cierto sector político la llama familiarmente, acaba de ser condecorada por un país que se está quedando sin memoria. Hoy, Virginia, más allá de tu benemeritazgo que obligará a las nuevas generaciones a conocerte, las luchas continúan aún más fuertes contra esto que ya no no solo es fiera sino torbellino insaciable por terminar con todo lo que del Estado Social se encuentre a su paso. Universidades públicas incluidas.

Más allá del merecido reconocimiento estatal a Virginia Grütter, permanecen intactas otras formas de aprender de sus luchas personales, buscando, encontrando, liberando. Ese personaje, tantas veces encarnado en su vida como si fuera una puesta teatral en la que participara como actriz principal, es el que devela su anchísima estatura a la vuelta de los años.

Me quedo con el recuerdo de esa tarde de octubre. Me quedo con su vozarrón fuerte, su carcajada insolente, su alma profundamente maquillada por la ternura y la permanente vocación de rebeldía y de lucha, la igualdad, la apuesta por la cultura. Dice Jenny, mi compañera de vida, que recuerda haberla escuchado en esa tarde invitarme a su casa a leer poesía. Ahora, a la vuelta del tiempo, con toda seguridad le hubiera aceptado la invitación. Y mucho café.

Benemérita, pero sobre todo la Grütter. ¿Cómo no despedir este recuerdo con uno de los textos más evocadores de su biografía?

Tú llegarás oliendo a madrugada
a musgo y a camino.

Traerás aún hojas desconocidas
enredadas al pelo
y no estarás cansado.

Pero yo besaré
tus ojos de cóndor
hasta secar la última lágrima,
la última gota de sangre,
y con ramos de veranera y de bellísima
limpiaré la pólvora
que aún quede entre tus manos.

Imagen: http://www.antoniomiranda.com.br/iberoamerica/costa_rica/virginia_grutter.html

Apuntes iniciales y necesarios de cara a la resolución de la Sala IV en relación al proyecto de ley 21.336

Juan Carlos Durán Castro
Secretario de Seguridad Social CTRN

01 de Agosto 20211- El proyecto se podría aprobar tal como está, porque la Sala no encontró ningún fallo procedimental, lo cual es una opción que más allá de legal, constitucional o de trámite legislativo se torna en una decisión en el plano político jurídico de sus impulsores, los cuales deben tener claras las derotas que han recibido y sobre esa base definir si votan el proyecto así, hacen uno nuevo o lo envían a alguna comision legislativa.

2- Las inconstitucionalidades de fondo no son de acatamiento obligatorio por parte de la AL (es consulta facultativa), pero luego se vendría abajo cuando cualquier ciudadano presente acción de inconstitucionalidad.

Pues han quedado en evidencia y se tiene claridad meridiana de donde están los yerros de este proyecto.

3- Se debe poner atención ya que el tema no menor de la objeción de consciencia queda en pie, pudiendo ser este un triunfo, de repente no menor de los impulsores del ahora herido de muerte proyecto 21336.

4- Políticamente el proyecto está herido de muerte. Y podríamos desde un balance inicial remachar que tal proyecto ha sido un obtuso intento de avanzar hacia un centralismo autocratico que mantienia sesgos de autoritarismo puro, lo cual no es un tema menor de cara a los enfoques ideológicos de fondo.

En el estado actual de situación se puede hablar de una derrota para los sectores que son visibles y son los operadores políticos de los verdaderos y ocultos poderes facticos, lo cual impone una enorme disciplina política para dar los pasos necesarios, lo cual impone el acercamiento urgente con actores afines de cara a la ventana de oportunidad que se abrió y debe ser aprovechada de la mejor manera.

5- Para las universidades públicas es un gran triunfo.

Igualmente para la Caja y las municipalidades deviene en un triunfo que debe analizarce en profundidad y definir el abordaje político, jurídico y organizativo de cara a las nuevas fases de lucha en sus distintos escenarios.

6- El tema del Salario global y de las convenciones colectivas en principio podrían verse como un triunfo de los sectores impulsores del proyecto, lo cual impone un balance por el fondo para generar balance y construir la táctica, la estrategia y dentro de esto la narrativa inteligente que el contexto impone de cara a los enfoques de los medios y en particular La Nazion.

Para el caso del salario global, algunos analistas en si mismo no lo ven tan problemático, aunque así parezca desde la perspectiva del desorden actual en materia salarial, que evidentemente hay que corregir, pero desde un enfoque diametralmente distinto al que posesionar la derecha y sus operadores políticos.

7- En cualquier caso es menester balancear también los tiempos legislativos y las reacciones de las fracciones que lo impulsaron. De igual manera se impone que desde la CTRN se refuerce y impulse con decisión una política de alianzas y se aspire a consolidar un consenso de acercamiento de UNA AGENDA PROGRAMÁTICA BÁSICA que más allá del tema del proyecto 21.336, coloque la urgente necesidad de la Costa Rica que queremos para las grandes mayorías excluidas por el fracasado modelo de desarrollo.