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Autor: Hector Ferlini Salazar

Los repartidores a domicilio

Marlin Oscar Ávila Henríquez

Los repartidores de encomiendas (rapitenderos) como UBER Eats, Glovo, Rappi y otros, han ido creciendo numéricamente durante la pandemia de Covid-19, lo cual contribuye a paliar el desempleo.

Esta no es una actividad nueva, al contrario, es de hace un siglo o más. Desde la primera mitad del siglo XX, en toda Costa Rica, la leche, se repartía en botellas de vidrio a todas y cada una de las familias. Se les dejaba en la entrada de sus casas. Igual ocurría con el pan para el desayuno. Cada panadería tenía una larga lista de pedidos que se definía semanalmente entre el panadero y los vecinos del barrio o el pueblo.

La diferencia principal con lo que hacemos ahora, son los medios de comunicación utilizados para solicitar el servicio y del medio para pagar el mismo. En aquellos tiempos se utilizaba la relación presencial o por un teléfono alámbrico con un disco de 10 dígitos, si no, una palanca giratoria que definía al destinatario por las vueltas que se le daban y a través de una central manipulada por una empleada de la telefónica que hacía la confección desde un tablero cundido de cables y huecos enumerados.

No hay que explicar las diferencias con nuestra forma de comunicación ahora. Los avances tecnológicos son años luz con aquellos tiempos.

Ahora, la pandemia está impulsando a gran velocidad este empleo de mensajería, al grado de hacerlo crecer exponencialmente.

Pero este crecimiento invita a revisar con más cuidado la relación entre empleado y empleador. ¿Cuánto se está respetando los derechos laborales de quienes trabajan en este campo? Siendo un trabajo con muchos riesgos a la seguridad del empleado, a su bioseguridad, seguridad a los riesgos elevados de accidentes en las vías por donde se movilizan, a los horarios de labor y a sus descansos intermedios, etc.

Entre otros riesgos que se han descubierto, al menos en otros países vecinos, es el que sean utilizados para acarrear estupefacientes escondidos o embutidos en los paquetes que llevan, sin saber lo que hay en su contenido.

En nuestro país se ha estigmatizado la organización de los y las trabajadoras para defender sus derechos laborales, en sindicatos. Esto ha sido un éxito retrógrado de la oligarquía y el empresariado nacional para evitar costos y el respeto a los derechos laborales, permitiendo una mayor extracción y concentración de capital de la fuerza laboral. Sin embargo, estamos ingresando a nuevas formas de vida e institucionalidad que merece ver a nuestros trabajadores como humanos y no seguir tratándoles como mercancías. Es una buena oportunidad de volver sustantiva nuestra democracia, superando las apariencias para la exportación pasando a una Costa Rica realmente participativa.

Evitemos que nuestros rapitenderos sean mal tratados por estas empresas repartidoras y de entregas a domicilio, y más aún, si los carteles del mercado ilícito les quieren utilizar (o ya lo hacen) para el narco menudeo.

Prevenir siempre es muy saludable e importante, no solamente en evitar contagios de coronavirus, pero contagios en otros ámbitos de la salud biológica y social.

 

A propósito de este artículo de Marlin Oscar Ávila Henríquez, SURCOS comparte esta reflexión de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que fue enviada a nuestro medio por Maikol Hernández Arias, secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores de la Agroindustria (FENTRAG).

Catorce propuestas llevarían recursos a la CCSS

Usar ¢50 mil millones de la Ley Tabaco, ¢300 mil millones del ROP y hacer una contribución solidaria del Fondo de Capitalización Laboral del 2021 son algunas de las sugerencias.

La admiración a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) por su trabajo debe pasar a las acciones que le permitan tener los recursos necesarios para enfrentar la disminución de los ingresos con motivo de la crisis de la pandemia del Covid-19.

Así lo expresa Lenín Hernández Navas, Presidente de la Confederación de Trabajadores Rerum Novarum y Secretario General del Sindicato Nacional de Enfermería, quien junto con representantes de los sectores productivos, elaboraron 14 propuestas que le llevarían recursos a la institución de la seguridad social.

Dentro de las alternativas está reorientar durante un año el 4,25% del Régimen Obligatorio de Pensiones (ROP) a la CCSS así como usar los recursos acumulados de la Ley del Tabaco 9028. En ambos casos se generarían ¢350 mil millones sin establecer nuevos impuestos a los costarricenses.

Se plantea la necesidad de diseñar un sistema de mono tributo para que los trabajadores independientes y pequeñas empresas contribuyan bajo un régimen tributario integrado y simplificado tanto en el registro como en la recaudación que permita el pago de una sola cuota mensual tanto de sus obligaciones tributarias como el de la seguridad social.

El representante de los trabajadores destacó que se debe pensar en la creación de un fondo que atienda el retiro anticipado porque muchos trabajadores que estaban por pensionarse están afectados ahora por el desempleo.

“Se puede usar por una única vez las reservas técnicas del Instituto Nacional de Seguros de los seguros del Riesgo del Trabajo (RT) y del Seguro Obligatorio de Automóvil (SOA) porque al final de agotada las pólizas la atención al trabajador corre por parte de la CCSS, detalló Hernández Navas.

Las propuestas fueron enviadas en una nota, este jueves, a Casa Presidencial a la Comisión integrada por representantes de la CCSS y el Poder Ejecutivo.

“Esta propuestas van orientadas a medidas de protección social, excepcionales, temporales y se diferencia de otras porque se basan en que las personas aporten de acuerdo con sus posibilidades. Es decir aplicando la lógica de racionalidad y proporcionalidad”, enfatizó el representante de la CTRN, quien admitió que duda que alguno de los costarricenses no quieran aportar para fortalecer a la CCSS.

El presidente de la CTRN amplía en este audio:

Prensa SINAE/AFINES 09-2020

FEUCR se une a esfuerzos por acceso a la educación durante crisis sanitaria

El Directorio de la Federación gestionó la compra de 80 computadoras portátiles para uso estudiantil

El Directorio de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica (FEUCR) anunció que distribuirá 80 computadoras portátiles para brindar una solución a estudiantes que aún no cuentan con el equipo adecuado para continuar con sus cursos en la modalidad virtual.

El proyecto denominado “Compus FEUCR” pretende beneficiar a 80 personas que serán seleccionadas entre todo el estudiantado que haga la solicitud de préstamo, por medio del formulario habilitado en las redes de la Federación, desde el día 11 de mayo hasta el jueves 14 de mayo a las 5:00 p. m.

Entre los requisitos que deben cumplir quienes solicitan este servicio están tener matrícula activa para el primer ciclo del 2020 y no haber recibido ningún tipo de dispositivo por parte de la Universidad.

Para seleccionar los 80 casos prioritarios, el Directorio de la FEUCR y su equipo de trabajo tomarán en cuenta dos criterios adicionales: uno es residir fuera de la Gran Área Metropolitana y el otro es contar con beca socioeconómica. No obstante, el cumplimiento de estos últimos no es definitivo para el préstamo, según detalló Sofía de la Cruz, secretaria general de la FEUCR.

“Este proyecto corresponde a uno de los múltiples esfuerzos del Directorio de la FEUCR. Se busca apoyar al estudiantado durante la emergencia sanitaria que, sin duda alguna, ha profundizado las desigualdades del sistema y ha generado impactos en la situación socioeconómica de la población estudiantil y de sus familias”, agregó Ana Catalina Chaves Arias, presidenta de la FEUCR.

Coordinación institucional

Para llevar a cabo esta iniciativa, la FEUCR contó con el apoyo de diversas instancias universitarias por medio del Centro Coordinador Institucional de Operaciones (CCIO). La Vicerrectoría de Administración, la Oficina de Administración Financiera, la Oficina de Suministros y el Centro de Informática facilitaron los procesos administrativos para la compra de los equipos.

Sofía de la Cruz explicó que con la asesoría de la OAF pudieron evacuar dudas sobre el presupuesto que podían utilizar para adquirir las computadoras. “Existe una partida del presupuesto de la Federación que se destina precisamente a equipo de computación, entonces la utilizamos para comprar computadoras que estén disponibles para la población estudiantil”, acotó.

Asimismo, el Centro de Informática les brindó asesoría sobre los requerimientos básicos que deben tener los equipos para responder a las necesidades del estudiantado para la modalidad educativa virtual. Además, el CI realizó la cotización para compra y pruebas de las computadoras.

Finalmente, se coordinó con la Vicerrectoría de Vida Estudiantil para establecer una vía adecuada para la distribución de los equipos, esto con el fin de evitar duplicar esfuerzos y así cubrir diferentes poblaciones.

Las personas interesadas pueden encontrar más información en las redes de la Federación de Estudiantes (Instagram, Facebook y Twitter) por medio del usuario @feucrla

Información de Katzy O`neal Coto, periodista Oficina de Divulgación e Información UCR http://ucr.cr/r/tudx

Desde hace 60 años… Canal 7. Algunas remembranzas

Vladimir de la Cruz

Costa Rica tiene el reconocimiento, entre los muchos que se le hacen a nuestro país, de haber sido uno de los pioneros de la radio en el continente americano.

Entre los primeros intentos de la radio están los del profesor José Fidel Tristán, en la década de 1910 cuando realizó transmisiones de señal de radio, donde vinculó, de colegio a colegio, a jóvenes estudiantes, que no se conocían, y que en la Historia Nacional, llegarían a tener un inmenso papel, a Manuel Mora Valverde y a José Figueres Ferrer.

Luego fue, sin lugar a dudas, la primera transmisión, radiodifusión, en 1920, realizada por Amando Céspedes Marín, que con onda corta y onda larga, en la década de 1920-1930, dio inicio a la radiofonía, con “La Voz de Costa Rica” en el país, mérito que se le ha reconocido con el Benemeritazgo Nacional.

La Televisión ni se pensaba en esos años. Yo nací en 1946 cuando tampoco la televisión se había desarrollado aunque ya se hacían los primeros esfuerzos mundiales por impulsarla, como se hacía también con las computadoras en esos años, primero con fines militares, luego con fines civiles y comerciales.

En mi casa, por este motivo, y era lo usual en Costa Rica, todo mundo se pegaba de la Radio, desde las primeras emisoras “Radio Tibás”, “Alma Tica” antes, “Radio Athenea”, “La Voz del Trópico”, “Radio Faro del Caribe”, la emisora de los religiosos protestantes, que condujo a la “Radio Fides”, de la Iglesia Católica, “Radio Columbia”, la Radio de la Universidad de Costa Rica, a partir de 1950, “Radios Reloj”. En la década del 40 en mi casa se oía “Ecos del 56”, del Partido Vanguardia Popular, y así un sinnúmero de radioemisoras que fueron constituyendo todo el sistema de radioemisoras que hoy funciona en el país, más de 100 emisoras en todo el territorio, con sus radios regionales.

Para la vida política nacional desde mediados de la década del 30 ya se usaba la radio para discursos y debates políticos, como en 1942 cuando José Figueres realizó un discurso radial contra el Gobierno, que le interrumpió su intervención radiofónica, le detuvo y le expulsaron del país, convirtiéndolo en uno de los líderes opositores de esos años finales hasta 1948.

A principios de la década de 1930 se empezó a impulsar el radioteatro, con obras nacionales y en la década de 1940 se desarrollaron los radio noticieros. Recuerdo que en uno de ellos, matutino, que terminaba alrededor de las 8 a.m., a finales de la década del 50 e inicios de la del 60, se leía prácticamente toda la información del periódico La Nación, que se compraba en mi casa, y yo me daba cuenta, que lo que se hacía era leer literalmente el periódico.

También recuerdo radio teatro y radio novelas que se pasaban por la radio…”Los fantasmas de las Cuevas de Virilla”, cuevas que existían dando la vuelta, en la curva, yendo hacia Heredia, después de cruzar en La Pozuelo, antes de llegar al puente del Virilla, o los “Fantasmas del Teatro Nacional”. Eran en mucho, actos de enorme entretención y de reunión familiar. Allí empecé a conocer a Adolfo Herrera García que se decía era uno de los escritores de estas narraciones, que lo hacía para sobrevivir después de la Guerra Civil de 1948.

Toda mi infancia y adolescencia me desarrollé con esta Radio, con esos radio-noticieros, teatros radiales nacionales.

En la década del 60, y parte de la del 70, me hice aficionado a las tardes de Opera, de los sábados, de la Radio Universitaria, y de los programas de zarzuela, y también de su música. En esto quizá había influido una familia que vivía contiguo a nosotros, donde José Antonio Zavaleta, periodista, y su esposa maestra Azihiadé Estrada, cultivaban esas pasiones, junto a sus hijos e hijas, todos ellos estudiosos y muy cultos.

En la década de 1950 se empezaron a realizar los primeros esfuerzos por introducir la televisión en el país, desde el gobierno de Mario Echandi Jiménez. Hubo hasta una discusión política sobre el carácter de esa televisión, si debía ser, como era en Francia, en aquellos años, estatal, o abierta. En el Partido Liberación Nacional había sectores que propiciaban un proyecto nacional cultural de televisión estatal.

En el gobierno de Echandi se estableció finalmente la televisión pública. Allí iniciaron los empresarios René Picado Esquivel y Carlos Manuel Reyes, con quienes se impulsó Teletica, que tenía la frecuencia 7 solo para la capital, después para las 7 Provincias. El 9 de mayo de 1960, se inauguró con emisiones Televisora de Costa Rica Ltda, proyectándose en las 7 provincias de Costa Rica.

La venta de televisores era escasa, escogida y de lujo para quienes podían adquirirlos en esos años. Recuerdo que en el Barrio Luján, donde vivía, al final de la calle 21, una calle ciega en esos años, no se había construido la Clínica Carlos Durán, del Seguro Social, y lo que había era potreros que llegaban hasta Zapote. Tampoco estaban los núcleos habitacionales de Barrio Córdoba, sí estaba la Ciudadela Calderón Muñoz, a un potrero de por medio con mi barrio, con mi calle 21.

En esa calle hubo un Televisor en la sala de una casa, con ventana a la calle. De manera que en la ventana se agolpaba todo el barrio, toda la muchachada. Recuerdo de esas primeras exhibiciones a “Betty Boo”, que fue por mucho tiempo una serie de entretenimiento infantil. Recuerdo de otro barrio cercano, donde visitaba una amiga, en que en una casa había televisor, y se cobraba simbólicamente, un “cinco”, o un “diez”, por ver desde afuera, desde la ventana, los programas.

En 1967 mi madre, con gran sacrificio, pudo comprar una casa en Barrio Córdoba que ya se estaba desarrollando como barriada. Allí terminé viviendo hasta 1973 cuando recién casado emigré.

En mi caso concreto mi madre no pudo comprar televisor hasta principios de 1970. Teníamos otras necesidades económicas. Éramos de la radio y de la lectura en casa. Tenía yo 23 años.

Las Olimpiadas de Roma, en julio de 1970, que coincidieron con las vacaciones universitarias, las pude ver en todo lo que se exhibieron. A partir de allí Canal 7, cuyas instalaciones estaban casi contiguas, al oeste, con la Estación del Ferrocarril al Pacífico, se hizo presente con sus programas en la vida hogareña…hasta hoy.

En esos años estudiaba yo Derecho e Historia. Como estudiante de Derecho litigaba y llegué a tener una Oficina grande, al frente del costado norte del actual Edificio de los Tribunales de Justicia, donde está la Plaza de la Justicia. Allí estábamos entre otros Otto Castro, Nelson Picado, que llegó a ser mi cuñado, y otros, todos estudiantes de Derecho.

Mis abogados padrinos, quienes autenticaban mis escritos, eran Jaime Cerdas Mora y Rodolfo Cerdas Cruz, que tenían sus oficinas en los altos de la Soda la Esmeralda, frente al costado norte de la Catedral. A Jaime también le asistía muchas veces como ayudante de Oficina, como su asistente, donde aprendí muchas cosas de él y de su ejercicio jurídico de la profesión, especialmente del trato con las personas y los clientes.

Como litigante, un día mi amigo, Miguel Sobrado Chaves, militante comunista y en esos años, metido en las luchas campesinas, me pidió que le ayudara a resolver jurídicamente un caso de un campesino de la zona de San Carlos. Le resolví el asunto. Me dijo que el campesino quería saber cuánto costaba el trabajo. Le dije que no, que era una colaboración solidaria con su lucha y además porque él, Miguel, me lo había pedido. Se me ocurrió preguntarle a Miguel que a qué se dedicaba esa persona. Me respondió, que entre sus trabajos recogía animales venenosos para la Universidad de Costa Rica, para el Instituto Clodomiro Picado. Entonces le dije, más en broma que en serio, que como pago, si quería pagarme, me enviara una culebra Boa pequeñita. Sorpresa mía…me llegó la encomienda con la culebrita… chiquita pero brava… arisca. Poco a poco la fui dominando, y nos fuimos haciendo amigos, hasta de lecho, se podía dormir con ella. Una primita mía, Yma Yara, así lo hacía también.

Era yo dirigente estudiantil desde 1967 hasta 1972, del Frente de Acción Universitaria, la organización comunista estudiantil de la Universidad, lo que me daba mucha presencia en la Universidad, en esos días y también fuera de la Universidad. Por esta circunstancia acudí a la Facultad de Medicina, donde tenían, en esos años, un criadero de ratones blancos, grises y negros para experimentación. Eduardo, un biólogo que allí trabajaba, tenía también una Boa. El me facilitó por mucho tiempo la alimentación de mi culebra, que llamé “Anto”, así que Anto creció casi hasta dos metros de largo.

Anto vivía plácidamente en las maceteras de un patiecito interior que teníamos en la casa, de unos 2 x 2 metros, y cuando yo estaba en la casa, pasaba en mi Biblioteca, entre los estanteros de los libros. Tenía un cuarto acondicionado como Biblioteca que recogía los libros de mi madre, gran y extraordinaria lectora, más los que yo iba devorando de adolescente y de estudiante.

Canal 7 había desarrollado sus programas. Algunos con gran impacto público. Carlos Alberto Patiño, había impulsado el programa “El Club Millonario Phillips”, a tempranas horas de la noche. Como parte del Programa retaba al público a que le llevaran cosas y el que llevara la más grande se ganaba un premio.

Así, un día justo en el momento en que mi madre regresaba del trabajo, yo no estaba en ese momento en la casa, prendió el televisor cuando oyó que Patiño solicitaba que llevaran “la culebra más grande”.

Mi madre nunca había tocado la culebra. La respetaba y me dejaba tenerla en la casa. Tal el impacto de la televisión y del programa de Patiño, que mi madre llamó a una vecina, amiga de la familia desde la década del 40, Dina Díez, le dijo lo del Programa y le propuso que llevaran la culebra. A oscuras se metió al patiecito interior, sin haber tocado nunca la culebra, pero “embrujada”, por el llamamiento de Patiño, metió sus manos en la macetera. Encontró a Anto tranquila, la cogió, la metió en una bolsa y se fue con Dina a la televisora en un taxi. Allí la midió, tomándola con las dos manos y estirando la culebra, y comparándola justo con otra que había llevado Eduardo, el biólogo de la Universidad. Y mamá ganó por el tamaño. El premio: un viaje a 8 ciudades de Colombia, con pasaje aéreo, todo pago. Regresó a la casa en taxi. Entró con Dina, justo en el momento en que yo llegaba a la casa unos minutos después, y me las encuentro “gritando” del susto que tenían de haber cogido la culebra y de haberla llevado en ese paseo. Hasta ese momento racionalizaron todo lo que habían hecho. No pasó a más.

El viaje no lo hizo mi madre ni yo. Vendimos el premio del viaje a Colombia y con la plata me compraron un escritorio, que ya necesitaba, de un remate que hacía la Embajada Americana, como lo hacían con frecuencia. Ese escritorio todavía lo tengo… gracias al tamaño de Anto y a Canal 7.

Años después, enero de 1998, estaba yo en mi primera campaña presidencial, candidato del Partido Fuerza Democrática, y ante un debate anunciado, por Canal 7 y La Nación, entre Miguel Ángel Rodríguez y José Miguel Corrales, interpuse un Recurso de Amparo, reclamando mi derecho de participación, a pocos días de las elecciones, debate en el que Canal 7 y La Nación habían hecho una inversión millonaria en la preparación de ese evento. La Sala IV, en un voto redactado por el Magistrado Rodolfo Piza Escalante, me dio la razón. Paró el debate y obligó a que se tomara en cuenta a los otros candidatos. Aquello fue una bomba. El debate no se hizo entre esos candidatos. Tampoco lo hicieron con todos los candidatos. Me llevaron a mí, con ánimo de despedazarme, a un interrogatorio en Televisión, del cual me parece salí bien parado. Resultado de ello, unos días más tarde, el periodista Armando González, que participó en esa entrevista, que dirigía el periódico Al Día, de la empresa de La Nación, me invitó a escribir semanalmente en ese diario, lo que hice prácticamente hasta el año 2008. Desde entonces me desarrollé como articulista semanal de periódicos, en esos días en Al Día, después de mi regreso de Embajador en Venezuela, en La República, hasta hoy, y en otros medios electrónicos, nacionales y extranjeros, donde también colaboro hasta hoy, “La Revistacr.com”, “surcosdigital.com”, “Wall Street International Magazine”…

De aquel debate del 98, de la campaña electoral de 1997-1998, y las siguientes del 2001-2002 y del 2005-2006, puedo decir que don René Picado, con quien había que negociar la pauta publicitaria, que aunque no era mucha para él y su empresa, era mucha y muy cara para nosotros, como Partido, se portó como un gran caballero y ciudadano. Pagábamos con bonos que eran a todas luces un riesgo de cobro y de recuperación económica, excepto en la del 98, que obtuvimos derecho de pago de la llamada deuda electoral porque elegimos tres diputados, José Manuel Núñez, José Merino y Célimo Guido. Incluso me dijo que si no había finalmente plata para honrar los bonos lo tomara como una colaboración de su parte al proceso electoral y democrático nacional.

Cuando en una ocasión llegué al Canal 7, para una entrevista, pasando por uno de los pasillos, vi colgada, en una pared, una foto en la que aparecía mi madre con la culebra Anto en sus manos, en el Programa de Patiño, lo que me emocionó mucho. No se me ocurrió acudir después a pedirla prestada para sacar una copia, y probablemente la deben tener traspapelada o perdida…

Con Canal 7 en estos últimos 10 años he colaborado ocasionalmente en programas, especialmente los que giran alrededor del Noticiero, como “Telenoticias”, “7 Días”, “Buen Día”, invitado como comentarista, analista, a veces en polémicas, o por una pequeña opinión o comentario, sobre diversos temas políticos, internacionales y culturales. Colaboro con todos sus periodistas cuando demandan alguna ayuda informativa o aclarativa de temas históricos. Y seguiré colaborando en ello si eso sirve para una mejor información y formación de los costarricenses que siguen fanática y familiarmente a Canal 7.

Este Canal es parte importante hoy de la vida nacional, en medio de las otras televisoras que compiten con el Canal por la teleaudiencia, con sus diversas programaciones, especialmente con los programas de Noticias.

En mi caso sigo amigo de la Radio, donde participo en inmensa cantidad de programas, urbanos y rurales, gracias muchas veces a exalumnos hoy periodistas, y a las necesidades informativas que me solicitan.

En Radio con la Cámara Nacional de Radio casi tres años colaboré en una nota informativa diaria “Un día como hoy”, en Radio Monumental en el Programa “Así es la cosa”, diariamente, y semanalmente, en “Un viaje por la historia”, ya suspendidos estos programas, en parte, estos últimos, por la Pandemia.

En televisión colaboré con un programa similar, un año completo, de las 7 a las 8 a.m., en Canal 42, de la Extra, con un grupo muy distinguido de colegas universitarios, Argentina Artavia, Rotsay Rosales, Sergio Araya, Gustavo Araya y Daniel Calvo, con la periodista Isabel Espinoza, analizando la política electoral durante el año 2017 hasta las elecciones de febrero de 2018.

Mis felicitaciones a los cumpleañeros de Canal 7, y a la Familia Picado Cozza, especialmente en ese esfuerzo del que han hecho una causa familiar y costarricense… ¡Ah!, y gracias por el escritorio que todavía conservo…

Pérdida de soberanía lingüística

Adriano Corrales Arias*

            Son variadas las personas, colegas, estudiantes, allegados e incluso familiares, quienes utilizan, y de mala manera, el tuteo en su comunicación cotidiana y en las comunicaciones telefónicas y virtuales. Con algunas de ellas he conversado al respecto dado que molesta sobremanera el uso del tú, siendo que nuestra tradición lingüística privilegia el usted y el vos, dependiendo de la cercanía y la intimidad del hablante. Algunas personas comprenden e intentan mejorar, pero muchas se molestan.

            El caso es que el tuteo en nuestra realidad sociocultural se escucha forzado, impostado, ajeno; es a todas luces un uso importado que se procesa de mala manera puesto que no lo interiorizamos a cabalidad, va a contrapelo del uso cotidiano en la “plaza pública” nacional. Lo tremebundo es que nos invade como un virus a través de la publicidad, las caricaturas, las telenovelas, las canciones para adolescentes, de maestros y profesores, de locutores radiofónicos y presentadores televisivos y, no podían faltar, hasta los futbolistas.

            Hay una tendencia, por influencia de los mass media y las redes sociales, a pensar que el uso correcto es el tú y que el usted o el vos son incorrectos; pero se trata, ni más ni menos, de un rasgo sobresaliente de nuestra identidad el cual es una conjugación verbal tan completa como las otras. La gente se confunde en medio de tanta radio y televisión, entre tantos anuncios comerciales que tutean pasándole por encima a la realidad, al decoro y al derecho de los “ticos” de que se les trate y hable tal y como “somos”, es decir, como históricamente nos hemos comunicado. Un pueblo debe ser soberano hasta en el empleo de su manera de hablar.

            Don Alberto “Beto” Cañas Escalante, nos prevenía acerca de que el costarricense no sabe comunicarse por teléfono dado que no guardaba la distancia de rigor con las personas adultas o desconocidas, es decir, menosprecia el uso del usted para demostrar respeto y cortesía, acudiendo al tuteo o, a algo más “tico”, al voseo indiscriminado. Esto continúa sucediendo: somos irrespetuosos y descorteses, no sabemos guardar la distancia social ni etaria en el habla cotidiana. Es falta de respeto vosear a una persona con quien no existe confianza alguna todavía, pero somos excesivamente confianzudos al usar el voseo indistintamente, cuando lo más respetuoso es el uso del “usted”.

            En la anterior administración del ejecutivo la jerarca del Ministerio de Educación Pública inició una campaña al respecto. Yo me alegré muchísimo entonces por la importante iniciativa, pero desconozco si la misma siguió adelante y si se implementó en las aulas, como correspondía. Era un proyecto para promover el uso del “vos”, que es uno de los rasgos identitarios del castellano de Costa Rica, lo que yo llamo el “castetico”. Y es que, insisto, hay personas que piensan que el vos es muy coloquial y creen que es un error o desviación, entonces lo mezclan, confusa y grotescamente, con el tú.

            Tal y como se enseña la segunda persona en singular del actual “español” de Castilla (el tú), es de suma importancia que se enseñe también la conjugación de la segunda personal del singular en el castellano dialectal costarricense (vos), que está validado por nuestra práctica comunicativa dado que proviene de la misma raíz y porque, reitero, está legitimado por la historia de nuestra lengua, de nuestra idiosincracia lingüística. Como lo han expresado algunos estudiosos, lo que escuchamos alrededor es un verdadero galimatías, un criollo “arroz con mango”: “vos sabes” o “tú sabés”, lo cual significa que la contaminación nos inunda desde adentro.

            El costarricense, cada vez es más “tico”, es decir, más poroso, más plástico, en otras palabras, cada vez más aculturado o aculturizado por formas foráneas de expresión que en mucho modelan nuestra manera de ver, comprender e interactuar con el mundo social. En ese sentido se está perdiendo la soberanía lingüística, una significativa porción de nuestra identidad cultural. Nuestro ser (nuestra personalidad, nuestra singularidad, nuestros rasgos identitarios) histórico está cambiando de manera acelerada y violenta con la adquisición de fórmulas extrañas que nos tornan cada vez más insulsos y seriamente globalizados, estandarizados. Nos están convirtiendo en “tabula rasa”.

*Escritor

Conforme a la fe, hay un propósito de Dios en nuestra vida

¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?

Jorge Luis Hernández Cascante

¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?

Porque conforme a la fe, hay un propósito de Dios en nuestra vida y estos días nos ayudan a mejor entenderlo.

¿Dios?

Si, esa imagen que podemos encontrar en Lucas, 15, 11 -32: el padre amoroso (misericordioso), lleno de ternura y perdón.

Ese Dios nos llega vestido de lo simple y lo sencillo, lejos de lo reglamentado; no lejano o inalcanzable
y que nos propone, no impone.

Está en vos, en mi; atender o no ese su propósito.

Quizás vale acá leer Juan 10, 10 (o si prefiere todo ese capítulo 10): «El ladrón sólo viene para robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”

En su mirar Dios nos ve libres
y con esa vocación a ser más, a realizarnos en plenitud.

Igual nos quiere trascendentes, no amarrados al consumismo ni al ego
y menos nos ve como agente de ventas del sistema que nos maneja.

Espera de nosotros la generosidad el agradecer, en lo posible y con las personas a nuestro lado; que seamos instrumento de bondad, esperanza, capaces de convertir el rencor en paz, que podamos hacer de nuestra vida una experiencia oblativa.

¡Seguimos!

Otros textos de esta serie de reflexión: https://bit.ly/2WgNjVW

Campaña de donación para familias de Medio Queso

Las familias que habitan Medio Queso, -comunidad formada a partir de una recuperación de tierras-, se encuentran en una situación compleja.

A raíz de la pandemia provocada por el COVID-19 la cosecha de yuca no se ha podido vender, además, algunas empresas del agronegocio en las que trabajan temporalmente no están contratando. A ello se agrega que a muchas personas les negaron el bono Proteger.

Para apoyar a estas familias se ha organizado esta campaña de donaciones:

Apoyo a 150 familias del asentamiento de Medio Queso-Los Chiles

Punto de recolección:

Rincón Maleza ubicado 50 metros al Este de la parada de Lumaca, San José (Avenida 10, cerca de AyA).

Fechas de recolección: miércoles 13 y jueves 14 de mayo

Horario: 1O:OO am – 4:00pm

Para más información: 8886 6291 / 8341 2447

Se necesita: alimentos para armar diarios, productos de higiene personal y de limpieza, toallas sanitarias, pañales.

Foto: CNE

Comunidad de Jardines Dos de San Ramón logra avance en lucha por agua

Una comunicación de la Sala Constitucional recibida por SURCOS, indica que ese alto organismo del Poder Judicial pidió al Ministerio de Salud la entrega de un informe sobre las medidas tomadas, para atender el riesgo que viven las personas y familias que habitan en Jardines Dos de San Ramón de Alajuela, dada la pandemia del COVID-19. Esta comunidad no cuenta con servicio de agua.

En el documento de la Sala Constitucional se lee lo siguiente:

“… se ordena ampliar el presente amparo … en representación de la ASOCIACIÓN PRO VIVIENDA JARDINES DOS, cédula jurídica 3-102-791145, a favor de los RESIDENTES DEL CASERÍO LOS JARDINES, a efecto que EL DIRECTOR DEL ÁREA RECTORA DE SALUD DE SAN RAMÓN Y EL DIRECTOR DE LA DIRECCIÓN REGIONAL CENTRAL OCCIDENTE, AMBOS DEL MINISTERIO DE SALUD, rindan informe a esta Sala sobre los hechos alegados por los tutelados”.

Al resumir lo manifestado por la comunidad se transcribe: “… desde hace aproximadamente dos años, un grupo de familias ocuparon terrenos baldíos y construyeron sus viviendas en el lugar conocido como Jardines Dos, ubicado en Los Ángeles de San Ramón de Alajuela. Que actualmente son más de 42 familias que con derechos de posesión habitan sus ranchos en condición de precario y sin servicios básicos. Que dentro de este conglomerado humano existen personas adultas mayores, personas menores de edad, algunas de estas enfermas y todas con riesgo de enfermar ante la pandemia mundial COVID19”.

Agrega: “Que … han acudido ante las oficinas del AyA de San Ramón a solicitar el servicio de agua potable, pero este les ha sido negado. Lo anterior, según se indicó en el oficio sin número de la Unidad Cantonal de San Ramón de 2 de marzo de 2020, supuestamente porque no hay disponibilidad de agua potable, ni sistema de alcantarillado al frente de la propiedad, lo cual no es cierto”.

Adicionalmente, los citados directores deberán informar a esta Sala lo siguiente: si se ha implementado alguna medida o alternativa, ante la pandemia del COVID19, para solventar el problema de acceso al agua potable que presentan los tutelados, luego de haberse llevado a cabo el día 17 de marzo de 2020 una reunión entre representantes de distintas autoridades del país (Ministerio de Salud AyA, Fuerza Pública, Municipalidad de San Ramón), en donde se analizó dicho tema”.

“Para esto, deberán tomar en cuenta dichas autoridades de salud que, según prueba aportada a los autos por las autoridades del AyA, ese día 17 de marzo de 2020, las mencionadas autoridades acordaron lo siguiente: ‘Se buscará una alternativa adicional después de que se realice el diagnóstico de las familias que habitan en los precarios indicados’. El informe deberá rendirse una sola vez … dentro de los TRES DÍAS HÁBILES siguientes a la notificación de esta resolución”.

El documento está firmado por el magistrado Jorge Araya García.

Información enviada a SURCOS por Luis Alberto Soto Ramírez.

Canon que aporta APM a JAPDEVA fue embargado

Comunicado de SINTRAJAP

Para todas y todos los trabajadores, ex trabajadores de JAPDEVA.

El pasado 8 de mayo 2020 el JUZGADO DE TRABAJO 1 CIRCUITO JUDICIAL DE LA ZONA ATLANTICA, acogió una medida cautelar que estableció un embargo preventivo de las cuentas bancarias en contra de JAPDEVA y en favor de los trabajadores, a quienes por decisiones administrativas y políticas se dejó de reconocerles un derecho establecido en una negociación de la Convención Colectiva, lo que hoy conocemos como el 3% del Fondo de Ahorro. Indicar y aclarar que la que lleva el proceso legal es la Licda. Lilliana Valverde Salas, proceso que inicio en el año 2013.

Esta decisión del Tribunal es digna de celebrarse porque nos ayuda a enfrentar asuntos económicos personales, es un respiro ante tanto ataque de este Gobierno hacia la clase trabajadora.

No es de recibo la reacción de la Presidenta Ejecutiva de JAPDEVA ante esta resolución en favor de los trabajadores. No podemos olvidar que el Gobierno y ella (Andrea Centeno), han tomado decisiones mucho más graves para la Institución de todos los limonenses, como lo fue entregar toda la carga que se transporta en barcos de contenedores a la APM Terminals, lo cual representa pérdidas millonarias para JAPDEVA, y allí para ellos no hay problema, que vengan a saquear la provincia de Limón, allí no hay problemas, atentar contra toda una provincia ese no es problema, el problema es cuando los trabajadores se ganan una pesetita de más, allí si hay problemas, demasiada doble moral señora Presidenta.

Ya basta de las agendas neoliberales y dobles discursos que solo benefician a unos pocos, generando un gran caos social, económico y legal en la provincia de Limón, igualmente crearon una ley inhumana, no les importó dejar sin empleo a miles de trabajadores públicos y privados, ahora quieren rasgarse las vestiduras por esta orden del juzgado que pretende resguardar los pocos intereses de los trabajadores.

Esta medida cautelar preventiva fue planteada para embargar el canon que aporta la APM a JAPDEVA y que se encuentra en las cuentas de JAPDEVA en el Banco de Costa Rica.

Reclamamos derechos violentados desde el año 2002 y ya ha habido dos fallos favorables a los trabajadores sobre esta denuncia, por lo que aquí no hay sorpresas, la Administración tenía la obligación de tomar las previsiones al respecto. A pesar de todas las dudas que tiene Andrea Centeno le informamos que los trabajadores y extrabajadores son parte de la comunidad, y que simplemente se avoque a respetar el estado social de derecho que nos rige.

Sindicato de Trabajadores de JAPDEVA y Afines Portuarios

Foto: Semanario Universidad.