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Autor: Hector Ferlini Salazar

Las universidades públicas defenderán la equidad y la justicia

Dr. Henning Jensen Pennington, Rector de la Universidad de Costa Rica

En la actualidad, observamos una coyuntura muy retadora para las universidades estatales de nuestro país. La realidad nacional, así como el contexto regional inmediato e internacional indirecto, constituyen un incentivo para reafirmar el compromiso que es consustancial de estas instituciones: trabajar por y para la sociedad. Este compromiso nos convierte en protagonistas de los esfuerzos conjuntos por sacar adelante el país, y la naturaleza misma de las instituciones universitarias es, quizá, una de las que más valor le da a esta promesa.

No dudo, entonces, que en las comunidades universitarias surja efervescencia por aportar a una sociedad en un momento delicado de su historia. Incontables han sido los aportes históricos de la academia en varios de los hitos más importantes de la nación, y la coyuntura presente no es, ni será, la excepción.

El Consejo Nacional de Rectores mantiene este compromiso vigente y renovado, pues más que nunca reconocemos el importante papel de la academia en la sociedad y el gran abanico de posibilidades que ofrece al país mediante la generación y la transmisión del conocimiento.

Es siempre oportuno recordar que la educación superior es un factor de movilidad social, pues a partir de ella miles de familias han visto transformada su calidad de vida, y han encontrado en sus hijos e hijas la esperanza cumplida de un futuro con mayores oportunidades. La educación facilita el desarrollo del talento y su potencial; expone a criterios diferentes, nuevos puntos de vista, inquietudes, realidades complejas y diversas, y especialmente al diálogo y la discusión constructiva. El fortalecimiento de la educación superior pública es, por lo tanto, una manera de asegurar que los cambios sociales puedan darse a partir de la exposición al conocimiento y a distintas realidades.

La excelencia académica también es nuestro compromiso permanente. Es gracias a este constante esfuerzo de mejora continua que en nuestras instituciones tenemos incontables ejemplos y aportes sustantivos a la salud pública, a la infraestructura nacional, a la comprensión de problemas sociales, al acercamiento internacional y a la preservación de los recursos naturales, por mencionar algunos.

En un país como el nuestro, orientado a convertirse en una sociedad del conocimiento, la inversión en educación tiene una relevancia estratégica que debe guiar las decisiones nacionales actuales y futuras. La academia puede proveer el conocimiento basado en la evidencia y la investigación profunda que se requiere para la toma de decisiones, y por ello no debemos claudicar en los esfuerzos por trasladar este conocimiento a todos los sectores, bajo la dinámica dialógica que ya caracteriza a nuestras universidades, y que se nutre mutuamente con los conocimientos y saberes de la colectividad.

Los retos que enfrenta la educación superior pública son muchos. Sobre ella penden amenazas que ponen en peligro el acceso a la educación de miles de jóvenes en condiciones socioeconómicas vulnerables; amenazas que ponen en duda su pertinencia para el desarrollo social. También existen desafíos internos, entre los cuales garantizar la sostenibilidad presupuestaria de las universidades no es uno de los menores, sin repicar las campanas del reduccionismo tecnocrático que constriñe el horizonte de comprensión de la complejidad social.

Es innegable que la educación superior pública ha sido fundamental en la definición de desarrollo que nuestro país adoptó hace décadas, y también en su competitividad en una economía global basada en el conocimiento, que acarrea beneficios, pero que también produce acentuadas desigualdades y procesos de exclusión masiva.

Frente a la perniciosa desigualdad que ofende y desgarra, las universidades estatales han emprendido acciones para garantizar oportunidades de acceso, permanencia y graduación. Estas medidas, que hacen de las universidades estatales instituciones modélicas en el contexto nacional, y que despiertan la admiración internacional, se han tomado a partir de principios de equidad y solidaridad.

No hay duda de que nuestro país requiere de una reactivación económica que conduzca a empleos dignos y salarios decentes, a contrapelo de las tendencias globales que acentúan la desigualdad, provocan exclusión y precarizan las condiciones de vida. La educación superior puede potenciar aún más su impacto sobre el bienestar de la comunidad, (1) si flexibiliza las vías de acceso a sus instituciones y (2) si juega un papel innovador en las condiciones de empleabilidad de poblaciones vulnerables.

Reformas como las propuestas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), con la supuesta finalidad de fortalecer las políticas nacionales en educación pública, sugieren mecanismos que promulgan la equidad, pero no contemplan la intrincada realidad social y económica de miles de estudiantes, ni los complejos mecanismos para garantizar la equidad de oportunidades. Así, “un aumento regulado pero sustancial de las tarifas de universidades públicas” no es un verdadero aporte a la equidad, sino una recomendación que profundizaría las brechas de desigualdad que ya afectan a nuestra población.

Hay que enfatizar que las universidades estatales deben ser proactivas y anticipar por sí mismas las trasformaciones internas que deben realizar, tanto en la gestión académica como la gestión administrativa – las cuales son una unidad articulada -, pero sin subordinar sus propósitos a fines políticos externos, frecuentemente desbordantes de oportunismo y demagogia, ni a la letra de informes que desconocen la complejidad nacional y se asemejan más bien a fórmulas tecnocráticas descontextualizadas.

Más prometedores son aquellos objetivos de desarrollo que han sido formulados y adoptados por la sociedad global por cuanto expresan una preocupación universal. Por ejemplo, nuestras instituciones se han adherido a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, y junto con los esfuerzos nacionales, han evidenciado sus aportes y reafirmado su compromiso profundo y consecuente con contribuir a erradicar la pobreza, fomentar la prosperidad y el buen vivir, y proteger el planeta y todas las formas de vida.

Nuestras instituciones se inspiran en esta agenda, y reafirman su compromiso con el trabajo integrado y pertinente para desarrollar una agenda inclusiva de cooperación con el fin de contribuir al logro conjunto de los ODS. El verdadero reto de la educación superior pública es incidir, aún más, en el bienestar de la sociedad.

Pero debemos acercarnos a las comunidades con mayor profundidad y consecuencia, para evidenciar la cercanía que ya existe, y seguir construyendo saberes compartidos que a la postre deriven en mejoras para el bien común. Esto pasa por defender la inversión en la educación superior pública, pues sin ella no sería posible la formación de profesionales al servicio de la comunidad, ni la adquisición de equipo tecnológico para realizar investigación pertinente de alta calidad, ni la capacidad de becar a nuestra juventud para estudiar en nuestras propias instituciones o bien llevar a cabo estudios avanzados en las mejores universidades del mundo.

El Consejo Nacional de Rectores debe permanecer firme y unido ante las intervenciones que agentes externos pretendan hacer en nuestras universidades, inmiscuyéndose en asuntos que, por razones constitucionales y de incumbencia epistémica, no les competen. La autonomía universitaria no es un fuero que proteja privilegios; es una garantía de que la educación superior se mantendrá íntegra a pesar de los vientos políticos o las presiones externas. La autonomía no pretende aislar, sino resguardar uno de los más importantes pilares de una sociedad madura y una cultura avanzada: la libertad del conocimiento.

Nuestras instituciones no son indiferentes ante la actual situación económica del país, cuyo equilibrio financiero enfrenta amenazas. Pero no olvidamos que debe ser posible encontrar pesos y contrapesos entre medidas macroeconómicas y la responsabilidad de las instituciones estatales de proteger a las personas más vulnerables.

Desde nuestro quehacer, esto pasa por asegurar que el acceso a la educación superior pública no se vea mermado, y que continuemos ofreciendo una formación humanista, pertinente y excelente. Los retos por delante son muchos, y las universidades están llamadas a brindar sus aportes sustantivos para favorecer el progreso.

Y ahí estamos presentes, en primera línea.

Por eso, confiamos en que nuestras instituciones estarán cada vez más integradas bajo objetivos comunes. La Universidad de Costa Rica agradece profundamente y felicita la gestión de la Universidad Técnica Nacional en su anterior presidencia del Consejo Nacional de Rectores, y asume el liderazgo en 2019 con rigor y compromiso.

Enviado a SURCOS por la rectoría de la Universidad de Costa Rica.

Imágenes satelitales: piña se expande sin control

  • Evidencia científica revela que existen 1.482 hectáreas de piña sembradas dentro de Áreas Silvestres Protegidas.
  • En 2017 se registran 66.266 hectáreas de piña sembradas en el país.
  • Entre 2016-2017 el monocultivo de piña creció unas 9.000 hectáreas sin controles estatales.

(FECON, 14-01-2019.) Una actualización de mapas satelitales vinculados con la N.A.S.A revelan que existen 66.266 hectáreas de piña sembrada para el año 2017. Según mostraron las imágenes satelitales del Monitoreo de Cambio de Uso en Paisajes Productivos (MOCUPP) de Costa Rica, elaborado por el Laboratorio PRIAS del Centro Nacional de Alta Tecnología (CENAT) del CONARE. (disponibles en el sitio: http://www.snitcr.go.cr/)

Este mismo centro de investigaciones descubrió que las piñeras cubrían en 2016 unas 57.327 hectáreas del territorio nacional. Del 2016 al 2017 los empresarios piñeros incrementaron el área cultivada en 9.000 hectáreas lo cual representa un expansión de un 15,7% en tan solo un año.

La actividad de la producción de piña fresca en Costa Rica ha sido señalada como la responsable de contaminar fuentes de agua de poblaciones aledañas a este monocultivo. Incluso de ha visto envuelta en denuncias por no cumplir la legislación en materia laboral, ambiental y fiscal. Se sabe que entre el año 2000 y el 2015 esta industria deforestó de forma ilegal 5.566 hectáreas de áreas de protección en margenes de ríos y humedales.

El PRIAS además encontró 1.482 hectáreas dentro de Áreas Silvestres Protegidas, entre estas sobre sale el Refugio Corredor Fronterizo Norte, el Refugio de Vida Silvestre Maquenque y Barra del Colorado. El traslape de la piña con las zonas que se supone dedicadas a la conservación de la naturaleza ya había sido denunciado por la Federación Costarricense Para la Conservación de la Naturaleza (FECON) en 2017 cuando se demostró que habían 1.112 hectáreas de piña dentro de ASP. Un año después el PRIAS revela que hay 370 hectáreas adicionales para el 2017.

Estas casi 1.500 hectáreas de invasión por parte de las empresas piñeras dentro de las Áreas Silvestres Protegidas demuestra la inacción estatal. Se sabe que instituciones encargadas de velar por el cumplimiento de la legislación ambiental no están haciendo su trabajo o son deficientes. Por lo tanto, son cómplices de la destrucción ambiental que esta sufriendo el país según el Artículo 57 de la Ley Forestal.

Pese a esto el actual gobierno ha recortado 2.000 millones de colones para el 2019 al Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC). Esto pone cuesta arriba remediar cualquier impacto de la expansión irresponsable, ilegal y descontrolada del cultivo de la piña.

Contacto al teléfono: 87609800, Henry Picado Cerdas, Presidente de la Federación Costarricense para la Conservación de la Naturaleza.

Enviado a SURCOS por FECON.

Subamos la Loma Salitral

El movimiento Buen Vivir convocó para este domingo 13 de enero a subir la Loma Salitral.

Se ofrecerá información acerca de la lucha por la defensa de este espacio acosado por intereses monetarios, habrá intercambio de experiencias, así como limpieza de la zona por lo que se invita a llevar bolsas para recolectar basura.

La salida se programó para las 8 de la mañana desde El Triángulo de El Porvenir de Desamparados.

La actividad será propicia para rendir homenaje al defensor de la Loma de Salitral y luchador social Daniel Soto Ortega, quien falleció por las quemaduras sufridas en el incendio del apartamento donde habitaba.

Asociación Americana de Juristas rechaza tesis de Grupo de Lima

SURCOS recibió de la Asociación Americana de Juristas la siguiente declaración en torno al llamado Grupo de Lima y su posición respecto al gobierno de Venezuela.

La Asociación Americana de Juristas es una Organización No Gubernamental con estatuto consultivo ante el ECOSOC y representación permanente ante la ONU de Nueva York y Ginebra.

DECLARACIÓN DE LA AAJ EN RECHAZO A LA DECLARACIÓN DEL LLAMADO “GRUPO DE LIMA”

Ya No Es Tiempo de Imperios, Ni Colonias. Es Tiempo de Pueblo y Dignidad.

La Asociación Americana de Juristas, que tiene entre sus objetivos la lucha por la autodeterminación de los pueblos, la acción contra el imperialismo, el fascismo, el colonialismo y el neocolonialismo, la defensa de una paz efectiva basada en el principio de coexistencia pacífica entre estados de diferentes sistemas sociales y económicos, y la defensa y promoción de los derechos humanos y su efectiva vigencia, expresa su más firme rechazo a la reciente declaración del denominado “Grupo de Lima”, con la oposición de México, que promueve el desconocimiento de las autoridades legítimamente constituidas en la República Bolivariana de Venezuela.

Este grupo de gobiernos, surgió tras el fracaso de la tentativa impulsada por los Estados Unidos de activar en la OEA la Carta Democrática Interamericana contra Venezuela, argumentando una supuesta ruptura del orden constitucional del mencionado país. En esa línea injerencista, en abril del año pasado, rechazaron la convocatoria de las elecciones presidenciales de Venezuela de 2018, y la canciller peruana Cayetana Aljovín omitió la invitación al presidente Nicolás Maduro en la Cumbre de las Américas de 2018, manifestando que no sería bienvenido.

En esta oportunidad, y bajo la clara conducción del Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, quien a pesar de no integrar formalmente el “grupo”, participó en el mismo, luego de su visita a varios países de América Latina, requiriendo a sus gobiernos, aumentar la presión contra el presidente Nicolás Maduro; emiten una declaración que pretende desconocer la legitimidad de la elecciones realizadas bajo argumentos mendaces[1]; exhorta al Presidente Nicolás Maduro a no asumir el cargo para el cual lo ha elegido su pueblo, requiriéndole que transfiera provisoriamente el poder a la Asamblea Nacional, con total desconocimiento de lo resuelto por la Asamblea Constituyente y arrogándose la facultad de negar los resultados de dos actos electorales, con amplia participación popular y varios partidos políticos, y el orden dispuesto en la Constitución Nacional de la República Bolivariana.

Estos gobiernos incurren en ostensibles contradicciones, cuando se manifiestan preocupados por la crisis política, económica, social y humanitaria que atraviesa ese país atribuyéndola a la supuesta “ruptura del orden democrático y el estado de derecho”, pero en la lista de medidas que acuerdan, consignan:

  • Reevaluar el estado o nivel de sus relaciones diplomáticas con Venezuela;
  • Impedir a los altos funcionarios del régimen venezolano la entrada al territorio de los países del Grupo de Lima;
  • Elaborar listas de personas naturales y jurídicas con las que entidades financieras y bancarias de sus países no deberán operar o deberán tener una especial debida diligencia, prevenir su acceso al sistema financiero y, de ser necesario, congelar sus fondos y otros activos o recursos económicos;
  • Evaluar con criterio restrictivo el otorgamiento de préstamos a Venezuela en los organismos financieros internacionales y regionales de los que son parte;
  • Evaluar los permisos de sobrevuelo de aviones militares venezolanos en casos de asistencia humanitaria.

Lo acordado refleja una profundización del bloqueo económico y aislamiento de la República Bolivariana de Venezuela, ya aplicado desde hace casi 60 años a Cuba, por la misma potencia imperial, con el objetivo de propiciar un golpe de estado y el derrocamiento del Presidente Maduro. Para ello, agudizan las dificultades económicas, mediante un bloqueo comercial y político, causando daños irreparables al pueblo que las sufre y creando una crisis migratoria.

La vergonzosa conducta de estos gobiernos constituye una grave amenaza a la paz de la región y una flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas, organización basada en el principio de la igualdad soberana de todos sus miembros, que establece: “Los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas. … arreglarán sus controversias internacionales por medios pacíficos de tal manera que no se pongan en peligro ni la paz y la seguridad internacionales ni la justicia. “Los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas.”

Además, el artículo 19 de la Carta de la OEA, determina que «Ningún Estado o grupo de estados tiene derecho a intervenir, directa o indirectamente, y sea cual fuere el motivo, en los asuntos internos o externos de cualquier otro. El principio anterior excluye no solamente la fuerza armada, sino también cualquier otra forma de injerencia o de tendencia atentatoria de la personalidad del Estado, de los elementos políticos, económicos y culturales que lo constituyen.»

Llamativamente hipócrita es el abordaje de la Declaración Lima respecto de la crisis de migrantes y humanitaria saludando su inclusión en el Llamamiento Humanitario Global de la ONU para 2019, así como la designación del representante conjunto de la OIM y ACNUR, teniendo en cuenta que sus integrantes han mantenido un vergonzoso silencio respecto de las crisis humanitarias sufridas por otros países de la región. Como ejemplos, nos referimos a la grave realidad haitiana; la caravana de migrantes hondureños; la situación de casi 15,000 mil niños y niñas migrantes, en su mayoría provenientes de Centroamérica, detenidos y bajo la custodia del gobierno de los Estados Unidos; y la crítica ´situación en Colombia después de la firma de los Acuerdos de Paz, que hasta hace poco registraba más de cinco millones de colombianos residiendo en Venezuela y varios millones en otros países. No se ha sabido de pedidos de intervenciones o medidas de bloqueo contra esos países, similares a las ahora propiciadas, revelando claramente que responden únicamente a los intereses geopolíticos de Estados Unidos, que, a través de sus funcionarios, se han manifestado claramente a favor de una intervención militar a la hermana República Bolivariana de Venezuela.

Destacamos la posición del nuevo gobierno de México del presidente Andrés Manuel López Obrador, que se manifestó en contra de las amenazas, reconociendo la legitimidad del gobierno del Presidente Maduro, fundamentado en la defensa de los principios de respeto a la autodeterminación de los pueblos y de no intervención. López Obrador solicitó al Grupo de Lima velar por la vocación multilateralista y la creencia en que el diálogo y el entendimiento entre los venezolanos será la única vía posible para solucionar los problemas que atraviesa el país. En términos similares se ha expresado el Papa Francisco.

Por todo lo expuesto, la AAJ llama a las organizaciones de juristas, como también a los movimientos y organizaciones sociales, culturales y profesionales, y a las fuerzas políticas progresistas a repudiar las amenazas golpistas del gobierno de los Estados Unidos y los entes en el llamado “Grupo de Lima”, a reclamar a sus respectivos gobiernos que respeten las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas de no intervención en los asuntos internos de la República Bolivariana de Venezuela.

[1] Afirman: “por no haber contado con la participación de todos los actores políticos venezolanos, ni con la presencia de observadores internacionales independientes, ni con las garantías y estándares internacionales necesarios para un proceso libre, justo y transparente”, cuando en realidad compitieron diversas listas y candidaturas, tuvo una amplia participación popular que alcanzó un porcentaje igual al de las elecciones estadounidenses, y contó con la presencia de más de doscientos acompañantes nacionales e internacionales. La misma ha sido objeto de las auditorias correspondientes, y no ha recibido impugnaciones internas.

A 11 de enero de 2019

Vanessa Ramos, Presidenta AAJ Continental

Luis Carlos Moro, Secretario General

Beinusz Szmukler, Presidente del Consejo Consultivo de la AAJ

Enviado a SURCOS por Carlos Meneses Reyes. Foto con fines ilustrativos tomada de http://aajramaargentina.blogspot.com

Vigilia en celebración de la Vida de Daniel Soto Ortega

La vigilia en honor a Daniel Soto Ortega se programó para este miércoles 2 de enero de 2019 a partir de las 6 pm. en el Centro de Amigos para la Paz; sus honras fúnebres serán en la Parroquia Nuestra Señora De Luján, en Barrio Luján, San José, este jueves 3 de enero a las 9:30 am. a petición de su familia.

Por favor traer semillas para el altar a los ancestros y a la Pachamama.

Centro de Amigos para la Paz.
Avenida 6 Bis, Calle 15, entre Av. 6 y 8.
Costado Oeste de los Tribunales de Justicia, San José.
150 mts. Sur y 25 mts. Oeste de la esquina sur-oeste del Museo Nacional.
Tel. 2222-1400.

Parroquia Ntra. Sra. del Luján
Calle 17, Barrio Luján, San José.
Tel. 2222-7197

Información compartida con SURCOS por Aike Rodríguez.

Daniel Soto Ortega… RIP

Daniel Soto Ortega… RIP

(lunes 1 de enero de 2019)

Nos informaron del deceso de nuestro entrañable amigo Daniel Soto. Desde la ACODEHU, compartimos el hondo dolor que tan infausta noticia nos causa.

La vida es, después de todo, una cábala. Hace exactamente dos años, el camarada Soto compartió con nosotros en San Ramón de Alajuela, justo por estas mismas fechas, un lindo espacio de amistad. Hablamos de todo, pero lo más hermoso de aquella visita fue la forma en que Daniel escuchó por largas horas a Doña Lala (mi suegra) hablar de sus historias.

Hoy, al iniciar el 2019, la historia es otra, es un trago de ajenjo, porque la muerte de un amigo es la ruta también de una parte de nosotros que parte hacia el camino sin regreso. ¡Recordar, es mantener vivo al otro, a la otra; Daniel vive ahora y siempre!

Queremos compartir con todas(os) ustedes dos párrafos del poema Espigas y azucenas, de Lisímaco Chavarría Palma:

La muerte es un matiz de la existencia,

morir es florecer en otra forma;

la caduca materia se transforma

en ser nuevo, en rosales o en esencia.

La vida se desciñe sus cadenas

y en la huesa, en el carmen o en el huerto,

la carne se hace espigas o azucenas.

Es una sensible pérdida para todas y todos. Para los Derechos Humanos, para los grupos ecologistas, para el movimiento social. Ahí estarán las huellas dejadas por Daniel. Su marca indeleble por los pobres, los más justos, por un mundo mejor para las clases populares.

Por eso, como en el poema de Bertold Brecht, Daniel fue, es y será de los imprescindibles.

ACODEHU

Enviado a SURCOS por Luis Alberto Soto

A Daniel Soto Ortega: Un poema de despedida

SOLEDAD

A Daniel Soto O.

León Triba, 1 de enero 2019

La soledad

es un cuchillo,

una pistola,

la llama furtiva

que calcina la última palabra.

365 cuchillas

afilando sus puntas

en los diálogos inconclusos.

Un grito de esperanza

en el silencio opaco

de las paredes,

el resultado de una vida de lucha

sin el lugar concreto

para brindar con la mano del otro.

El aullido de los perros

presagian una luctuosa lectura.

Nueve y treinta de la noche,

ni siquiera una hora justa

para dormir

con la soledad por compañera.

Los demás,

con esa frecuencia heredada

de un sistema descarnado

nos hacemos cómplices

del último grito de auxilio.

No hubo tiempo de pensarte.

Valía más la cena de media noche

que tu largo compromiso histórico.

Hoy, con el arrepentimiento

insalubre, nos muerde la ironía,

y tu cara de pájaro profeta

vuela en el grito ancestral

de otras voces.

Enviado a SURCOS por Trino Barrantes

SURCOS lamenta la muerte de Daniel Soto Ortega

Compañero de muchas luchas sociales, comprometido con causas ambientales, comunales, políticas y por los derechos humanos, Daniel Soto Ortega falleció este 1 de enero del 2019 como consecuencia de un incendio en el departamento donde habitaba en Montes de Oca.

En el equipo de trabajo de SURCOS lamentamos su fallecimiento y le tendremos siempre en nuestra memoria como un ejemplo de entrega y convicción.

Homenaje a Edelberto Torres-Rivas

SURCOS comparte la semblanza expuesta por el doctor Jorge Rovira Mas con ocasión de la entrega del doctorado honoris causa, por parte de la Universidad de Costa Rica, al gran maestro de las ciencias sociales centroamericanas, Edelberto Torres-Rivas, quien falleció este 31 de diciembre del 2018. El documento, enviado a SURCOS por el doctor Carlos Sandoval García, expresa de manera diáfana la gran estima de la academia y de los movimientos sociales a la persona y la obra de este sociólogo guatemalteco y centroamericano. En la segunda parte del escrito, que invitamos a descargar al final de esta publicación, se expone la profusa bibliografía del maestro Torres-Rivas.

 Palabras en ocasión a la entrega del doctorado honoris causa a Edelberto Torres-Rivas

“Centroamericano, razón y pasión”, así fue como califiqué hace algunos años, con toda la brevedad que me resultó posible, el talante y la fibra intelectual de Edelberto Torres Rivas. Nacido en Guatemala en 1930, de padre nicaragüense exiliado y madre guatemalteca, tejedores de la mejor biografía existente sobre el poeta Rubén Darío, fue este ambiente familiar, sencillo y modesto económicamente, pero muy estimulante en lo intelectual, en lo político y en lo ético, el que modeló el ethos que constituiría su carácter.

Su socialización inicial tuvo como trasfondo la década de las dictaduras personalistas que predominaron en Centroamérica, entre ellas la de Jorge Ubico en su país de nacimiento, la cual emergería en Nicaragua con la dinastía de los Somoza.

La siguiente década en Guatemala fue aquella de la caída de Ubico en 1944 y la del inicio poco después de la Revolución de Octubre, con los gobiernos modernizadores y progresistas de Juan José Arévalo y Jacobo Arbenz a lo largo de diez años, entre 1944 y 1954, abortado el de Arbenz por la reacción conservadora interna en íntimo asocio con la Agencia Central de Inteligencia –la CIA– de Estados Unidos.

Torres Rivas se inclinaría en aquellos años por la militancia política de izquierda y viviría intensamente aquellos luminosos días de la Revolución de Octubre, que presagiaban, como una alternativa posible, una nueva Centroamérica democrática y en proceso de modernización económica, política y social, a la postre frustrada con la excepción de Costa Rica.

Dictadura y democracia han sido dos temas que calarían hondo muy temprano en la sensibilidad de Torres Rivas y que lo han acompañado desde entonces como un anhelo por una Centroamérica libre de dominación autoritaria y explotación.

De Guatemala saldría en 1964 para no ser asesinado y no retornaría a residir sino hasta más de treinta años después, alrededor del momento en el cual se firmaron los Acuerdos de Paz de 1996.

Pero hay otro proceso biográfico de ineludible referencia en la trayectoria vital de Edelberto Torres Rivas: el de sus años en Chile, entre 1964 y 1970. En Santiago formó parte de la IV Promoción (1964-1965) de sociólogos de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Unos años antes, el costarricense Eugenio Fonseca Tortós se había graduado en la primera promoción y Aníbal Quijano Obregón lo conseguiría en la segunda.

El extraordinario contexto institucional en ciencias sociales y el clima político e intelectual prevaleciente a lo largo del gobierno demócrata-cristiano de Eduardo Frei (1964-1970), abierto e inclinado al debate de ideas sobre el desarrollo latinoamericano y alrededor de proyectos de cambio social alternativos, fueron incitaciones decisivas para Edelberto. El estructuralismo de la CEPAL en economía –ligado a la monumental personalidad del Dr. Prébisch– y la teoría de la modernización en sociología –con el ítalo- argentino Gino Germani liderándola–, constituían los paradigmas interpretativos dominantes, ninguno de los cuales parecía dar cuenta satisfactoria del curso que por entonces experimentaban las sociedades latinoamericanas.

Precisamente mientras trabajaba en el Instituto Latinoamericano de Planificación Económica y Social (ILPES), se incorporó al grupo que había conformado allí Fernando Henrique Cardoso para revisar críticamente el estado del desarrollo de América Latina y las explicaciones en boga. Entre 1966 y 1967, en el marco de este colectivo informal, el cual llegó a conocerse como “el grupo de los jueves”, por ser este el día de la semana en el cual se reunían, se produjo la génesis del enfoque de la dependencia, una de las contribuciones teóricas más creativas y originales de la sociología latinoamericana. Además de ellos dos, participaban Enzo Faletto (chileno), José Luis Reyna (mexicano), Aníbal Quijano (peruano), Theotonio dos Santos y Vania Bambirra (brasileños), entre otros.

De esos prolongados e intensos intercambios saldría finalmente Dependencia y desarrollo en América Latina de Cardoso y Faletto. Y fue, con base en las actividades de ese grupo, que igualmente Torres Rivas elaboró –exigido como estaba de reflexionar sistemáticamente sobre el desarrollo de Centroamérica para presentar sus contribuciones al “grupo de los jueves” y nutrir el diálogo– la que sería en verdad su ópera prima y una de sus más influyentes contribuciones, Interpretación del desarrollo social centroamericano. Ya aquí quedaron decantados los elementos decisivos de su orientación intelectual teórica, marxista y dependentista, y su inclinación por la sociología histórica. Hay dos dimensiones fundamentales de la obra de Torres Rivas que quiero mencionar muy concisamente el día de hoy: su incansable y generosa labor de construcción institucional de las ciencias sociales centroamericanas y su contribución académica en materia de investigaciones e ideas.

Luego de Chile, tras sus estudios de doctorado en Inglaterra y de un corto tiempo en México, a finales de 1971 retornó a residir a Centroamérica, a San José de Costa Rica, en donde viviría con nosotros por más de veinte años y sería docente de esta universidad que hoy, en este acto solemne, le confiere su máximo reconocimiento, el Doctorado Honoris Causa. Asumió y desarrolló el Programa Centroamericano de Ciencias Sociales del Consejo Superior de Universidades de Centroamérica (CSUCA), mediante el cual le imprimiría un impulso modernizador a las ciencias sociales, principalmente a la sociología y a la historia y, como parte de él, generó la revista Estudios Sociales Centroamericanos. En 1973 contribuyó a crear, junto con Daniel Camacho Monge, la Licenciatura Centroamericana en Sociología con sede en la Universidad de Costa Rica, con pleno respaldo del CSUCA y su Programa de Ciencias Sociales. Mediante ella se atrajo a numerosos estudiantes de los distintos países del istmo centroamericano a que concluyeran su formación en el marco institucional que despuntaba en San José y que lo hicieran adquiriendo en sus estudios, en algún grado, la fundamental perspectiva regional.

En 1974, igualmente con Daniel Camacho y varios otros sociólogos de la región, ayudó a establecer la Asociación Centroamericana de Sociología (ACAS) y organizaron su primer congreso en Costa Rica. En 1974 nuevamente, en San José, tendría lugar el polémico XI Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS), del cual se desempeñaría como secretario general de la comisión organizadora, junto a Daniel Camacho una vez más, uno de cuyos ejes de debate intenso fue el enfoque de la dependencia. En 1978 generó en Costa Rica, con alcance centroamericano, el primer posgrado en sociología, es decir, una promoción de la Maestría Itinerante en Sociología Rural del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO). Y también en el periodo 1978-1979, junto con otros docentes de la Universidad de Costa Rica, entre ellos Óscar Fernández, propiciaría el surgimiento del Programa Centroamericano de Maestría en Sociología dentro de esta casa de estudios superiores.

Al inicio de la década de los años ochenta, se trasladó desde el CSUCA a colaborar con el Instituto Centroamericano de Administración Pública (ICAP), localizado también en Costa Rica y aquí desplegó una importante labor de institucionalización de la actividad investigativa. Uno de los proyectos colectivos que concretó fue el denominado Evolución del sector público en Centroamérica, el cual dejaría varios libros escritos por él y otros colegas. Hacia 1984 fundó, en asocio con Gabriel Aguilera Peralta, el Instituto Centroamericano de Documentación e Investigación Social (ICADIS) cuya sede estaría en San José. Ya desde antes habían empezado a publicar la revista Polémica, un espacio de encuentro para los académicos centroamericanos de adentro y de afuera de la región.

Fue desde el ICADIS, conforme avanzaba la crisis política y económica de Centroamérica de esos años, con el apoyo de una donación de la Fundación Ford, que desplegó el más ambicioso de todos los empeños que procuraron adentrarse en las causas de la crisis y en las alternativas que se le abrían entonces a la América Central. Este macro proyecto de investigación, el cual reunió a más de veinte investigadores centroamericanos durante los años 1985-1987 y que produjo al final numerosos libros y artículos, se denominó Crisis y alternativas en Centroamérica.

En 1985 fue nombrado por cuatro años y luego reelecto hasta 1993 como secretario general de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), con sede en San José. Desde aquí contribuiría al establecimiento en Centroamérica de tres programas o sedes de FLACSO actualmente vigentes: la de Guatemala en 1987, la de Costa Rica en 1992 y el programa de El Salvador en este mismo año. Pero sus responsabilidades administrativas de esos años nunca le hicieron disminuir energías para entregarse también a la investigación. Desde la Secretaría General de FLACSO, al acercarse el Quinto Centenario de cuando oficialmente los europeos declaran haber descubierto América (1492-1992), consiguió los recursos para desarrollar otro macro proyecto. Se tituló Historia y Sociedad en Centroamérica y a él se vincularon 32 investigadores a lo largo de los años 1989-1992. Al inicio de 1993 se publicaría por fin una nueva Historia General de Centroamérica en seis tomos, con una perspectiva moderna y actualizada, que es hoy de ineludible consulta para los estudiosos de esta región de América Latina.

Deseo resaltar esta cualidad nada frecuente en nuestros medios académicos: su constante proclividad por el trabajo con colectivos numerosos para sumar energías y acometer proyectos ambiciosos y pertinentes.

Jorge Rovira Mas.

Anuario de Estudios Centroamericanos, Universidad de Costa Rica, 42: 445-463, 2016 ISSN: 0377-7316

Descargue el documento completo aquí:

Edelberto Torres-Rivas

Foto ODI-UCR

Un merecido descanso

Si viaja por el Sur de Costa Rica cerca del cantón de Buenos Aires, le ofrecemos un merecido confort para descansar: El Centro Turístico EL Descanso, situado en el Territorio Indígena de Térraba, un lugar enclavado en el corazón de la naturaleza rodeado de paz y con una excelente atención.

A tan solo 10 minutos de la carretera Interamericana Sur, entrada a Térraba.

El precio por noche es de tan solo 7,000 colones y si va con su familia le hacemos precios especiales con alimentación y recorridos a sitios de interés cultural.

No lo piense más y disfrute de su merecido descanso. Somos una organización indígena que nacimos para servirles.

Nuestro contacto es el 8539 7099.

Enviado a SURCOS por Uriel Rojas.