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Autor: Hector Ferlini Salazar

Liceo Experimental Bilingüe José Figueres Ferrer organizará debate intercolegial

El Liceo Experimental Bilingüe José Figueres Ferrer será sede del Debate Intercolegial que se realizará el próximo jueves 24 de abril, de 11:30 a.m. a 4:00 p.m. Esta iniciativa educativa ha sido diseñada y liderada por estudiantes de la institución.

El evento contará con la participación de seis instituciones educativas: Colegio de San Luis Gonzaga, Colegio Gregorio José Ramírez Castro, Yorkín School, Colegio Miravalles, Colegio Vocacional de Artes y Oficios (COVAO) y el Liceo Experimental Bilingüe José Figueres Ferrer como anfitrión.

Entre los invitados especiales se encuentran el alcalde de la Municipalidad de Cartago, la directora regional de educación de Cartago y representantes de la Universidad Nacional de Costa Rica y la Universidad de Costa Rica.

Kevin Araya Céspedes, bibliotecólogo del Liceo José Figueres Ferrer, ha extendido una invitación a los medios de comunicación para cubrir esta actividad que busca visibilizar los esfuerzos de innovación en métodos de enseñanza y aprendizaje.

Según el Comité de Debate de la institución, este espacio promoverá la argumentación y el pensamiento crítico, permitiendo a la juventud fortalecer sus habilidades comunicativas, de investigación y análisis.

La actividad también representa una oportunidad para reflexionar sobre el papel que desempeñan las instituciones gubernamentales locales en proyectos de impacto educativo, con énfasis en la participación ciudadana, la educación cívica y el desarrollo comunitario.

Viviana Krsticevic recibe Premio Mujeres Destacadas en Derecho Internacional 2025

La directora ejecutiva del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), Viviana Krsticevic, ha sido galardonada con el Premio Mujeres Destacadas en Derecho Internacional 2025, otorgado por la Sociedad Americana de Derecho Internacional (ASIL).

El reconocimiento destaca su labor en la promoción de la igualdad de género y los derechos de las mujeres en el ámbito del derecho internacional. La ceremonia de entrega se realizará el próximo 18 de abril en Washington D.C., durante la Reunión Anual de ASIL.

Helen Mack, presidenta del Consejo Directivo de CEJIL, expresó sus felicitaciones a Krsticevic y al equipo de la organización por este reconocimiento que honra décadas de compromiso en la lucha contra la impunidad.

Krsticevic ha dedicado su trayectoria profesional al servicio público desde sus inicios como abogada en Buenos Aires, continuando con sus estudios en Stanford y Harvard, hasta su actual función como directora ejecutiva de CEJIL.

Bajo su liderazgo, CEJIL ha impulsado litigios emblemáticos ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos sobre graves violaciones y ha promovido casos sobre igualdad de género, libertad de expresión, reparaciones, justicia climática y protección a personas defensoras de derechos humanos.

Entre sus contribuciones destacan el desarrollo del Protocolo de la Esperanza —herramienta para investigar amenazas contra personas defensoras— y la cofundación de la Campaña GQUAL, que promueve la paridad de género en espacios internacionales de toma de decisión.

Actualmente, Krsticevic también se desempeña como experta en la Misión Internacional Independiente de Investigación sobre la República Islámica de Irán, creada por la ONU, donde visibiliza las violaciones de derechos humanos contra mujeres y niñas durante las protestas iniciadas en 2022.

La invención del pueblo

Por Memo Acuña
Sociólogo y escritor costarricense

El enojo persiste. Esta vez con la peligrosa realidad anunciada hace varios años en un cuidadoso análisis sobre los acechos a la democracia costarricense publicado por el Programa Estado de la Nación.

En ese entonces (hace ya casi diez años) se decía que los mitos fundacionales de la matriz democrática local contaban aún con bases sólidas, aunque se preveía su erosión conforme las generaciones se separaran de tales mitos: paz, estabilidad, institucionalidad.

El tiempo de la frontera ha llegado y toma a una sociedad estupefacta, dunda, atolondrada desde el punto de vista político. Las resistencias se atomizaron y defienden hoy sus parcelas, pero no un proyecto de sociedad, colectivo, inclusivo.

Con esta realidad que pega de frente, una categoría esencial para la democracia ha sido sustraída. Importante para la construcción de la representación y la representatividad, el “pueblo” ha quedado diluido entre un proyecto que supo procesar el enojo y otro, para el que esa representación se le volvió un fardo.

Preguntarse por el pueblo, ese que llaman pueblo, es preguntarse por su invención de una u otra versión. ¿si este no es el pueblo, el pueblo dónde está?

Pareciera que la disolución de su sentido ha sido bien aprovechada por el lado del enojo y la frustración de un sistema político tradicional que le dio la espalda.

Porque seamos francos: las mieles de aquello que se denominó Estado de bienestar duraron poco y la inclusión e integración horizontal y vertical fueron difuminadas por un modelo quirúrgicamente demoledor en lo social, lo económico y cultural.

Rescatar al pueblo no es para nada sencillo ni un ejercicio de teoría académica inerte. Es más que eso. Es encontrar su lugar en la historia, en esos mitos fundantes de la democracia costarricense y devolverle el sentido colectivo que, aun con diferencias, alguna vez tuvo.

14 de abril: Aniversario de la Asamblea de Trabajadores y Trabajadoras

La Asamblea de Trabajadores y Trabajadoras celebra su aniversario este 14 de abril. Esta organización está conformada por personas artesanas, comunales, cooperativistas, representantes del magisterio nacional, sindicalistas, profesionales, solidaristas, y trabajadoras y trabajadores independientes.

Quienes integran esta Asamblea laboran con compromiso para enriquecer la función que cumple el conglomerado de brindar y construir bienestar hacia las personas trabajadoras de Costa Rica.

La celebración destaca la labor de representación que realiza la Asamblea para más de 1,5 millones de personas trabajadoras costarricenses, quienes son consideradas como dueñas y dueños de la Entidad.

El Banco Popular y de Desarrollo Comunal y sus diferentes divisiones (Popular Digital, Popular Seguros, Popular Valores, Popular Pensiones y Popular Fondos de Inversión) respaldan esta conmemoración como parte de su compromiso con el desarrollo.

Fundación Pedagógica Nuestramérica organiza conversatorio sobre zonas azules

La Fundación Pedagógica Nuestramérica invita a participar en un conversatorio virtual titulado «Crear mini zonas azules», como parte del programa «Envejecer es un arte». Este espacio de diálogo y reflexión se realizará el miércoles 16 de abril de 2025 a las 5:00 p.m. hora de México y Centroamérica, y 6:00 p.m. hora de Colombia, a través de la plataforma Zoom.

En este encuentro, las expositoras Anne Robert y Fabiola Bernal dialogarán sobre las características de las zonas azules en diferentes partes del mundo. Las zonas azules son reconocidas como lugares donde las personas viven más tiempo, con mejor salud y mayor felicidad.

Durante la actividad, las participantes y los participantes podrán intercambiar ideas sobre cómo adaptar estos conceptos a la vida cotidiana para promover entornos que favorezcan el bienestar y la longevidad.

La conversación tomará como punto de partida un artículo publicado en el blog de la fundación, disponible en el enlace: https://www.cursosnuestramerica.org/post/la-casa-viviente

Para solicitar el enlace de participación, las personas interesadas pueden confirmar su asistencia comunicándose al número telefónico +506 89306612 de la Fundación Pedagógica Nuestramérica.

Al compañero Jorge Sierra

Marlin Oscar Ávila

Marlin Óscar Ávila.

Hoy hace 30 años se nos adelantó un gran defensor de los derechos humanos, un gran amigo y compañero de defensores y defensoras, entre estos, Ramón Custodio.

Jorge era un humanista de primera línea, humilde en su sabiduría, rechaza los dogmatismos. Siempre estuvo abierto a nuevas ideas o propuestas, confiaba en la gente y en su capacidad de ser artífices de sus propias transformaciones.

Lo conocí cuando vine a vivir a San Pedro Sula, Cortés, Honduras hace más de 50 años.

De él aprendí, además de amar al prójimo, la capacidad de resistir y arriesgar la vida por causas justas.

Muchas horas pasamos conversando en el corredor de su casa adónde yo llegaba después de cenar, para improvisar análisis de coyuntura qué nos ayudaran a saber si nuestras acciones se apegaban a los principios filosóficos que nos guiaban.

Jorge nunca quiso ocupar el cargo de Coordinador General del Comité de Derechos Humanos (CODEH), aun cuando se le sugirió en varias oportunidades. Él prefirió trabajar en la construcción de equipos de defensores y defensoras en todo el territorio, consideraba que era una tarea urgente, ante los abusos de militares y políticos.

Fue admirable la manera como trataba con calma y sabiduría los asuntos más delicados de la organización nacional y del país. Sus últimos aportes se enfocaron en la creación del Ministerio Publico como miembro de la Comisión ADHOC (1995), el mismo año de su partida.

La entereza con que enfrentó esos años de la represión militar de Álvarez Martínez le permitió a la juventud hondureña tomar valor y seguir arriesgándose por el futuro del país.

Es seguro que, quienes ahora cuentan con 55 a 75 años y lean esta nota, recordarán a ese gran defensor de los derechos humanos.

Recordar y mantener la memoria de personas valerosas como Jorge Sierra, es un deber de quienes supimos cómo era vivir bajo las dictaduras y regímenes militares en los 70s y 80s.

Celebremos la vida de Jorge Sierra, que, aunque fugaz, aportó mucho en la tares, aún inconclusa de construir democracia. ¡¡Un Urra!! a quienes se sacrificaron por Honduras en la guerra fría.

Reconectando Nuestras Raíces en lo Profundo del Mar

Arrecifes, naufragios y libertad: una transmisión histórica desde Cahuita
Reconnecting Our Roots in the Deep Waters

Invitación

Este próximo sábado 27 de abril, se transmitirá en vivo por Facebook Live con Onda UNED, una jornada histórica desde la Casa de la Cultura del Calypso en Cahuita, donde se compartirán historias, saberes ancestrales y hallazgos científicos relacionados con dos misteriosos naufragios localizados en el Parque Nacional Cahuita.

La actividad, que se desarrollará de 10:00 a.m. a 4:00 p.m., es el resultado de nueve años de investigación arqueológica subacuática y documental, llevada a cabo por un equipo internacional liderado por jóvenes afrodescendientes y bribris del Centro Comunitario de Buceo Embajadores y Embajadoras del Mar (CCBEM), en colaboración con la Universidad de Costa Rica, sede Caribe, autoridades comunitarias y del Parque Nacional de Cahuita, y un grupo de arqueólogos del Museo Nacional de Dinamarca.

Durante la transmisión, el público podrá conocer en profundidad el proceso que ha permitido reconstruir una parte fundamental de la historia afrocaribeña y costarricense, mediante un enfoque de ciencia ciudadana que une la arqueología, la historia oral y los conocimientos ancestrales de las comunidades locales.

Será un espacio para escuchar voces que han mantenido viva la memoria del mar, entrelazadas con la mirada científica de un equipo interdisciplinario de profesionales de Dinamarca, Croacia, Japón, Jamaica, Estados Unidos y Costa Rica.

El evento culminará con un anuncio muy esperado: los resultados de la última expedición, la cual ha explorado las profundidades del Caribe para recuperar una historia marcada por el tráfico transatlántico de personas, la rebelión y la libertad.

Te invitamos a ser parte de esta jornada memorable, en la que el pasado emerge desde el fondo del mar para reconectar nuestras raíces.

El evento será retransmitido en varios comercios de la comunidad.

Fecha: Sábado 27 de abril
Hora: 10:00 a.m. a 4:00 p.m.
Lugar: Transmisión en vivo desde la Casa de la Cultura del Calypso – Cahuita
Transmisión: Facebook Live por ONDA UNED

La televisión, la radio y la Semana Santa, entre otras cosas

Por José Luis Amador
Antropólogo

José Luis Amador.

Cuando era niño, en los días de Semana Santa prácticamente desaparecía toda actividad que no fuera religiosa. Los autobuses dejaban de correr desde el Jueves Santo a medio día. Cerraban las pulperías y los restaurantes. De manera que si usted no comía en su casa se veía en verdaderas dificultades para encontrar un bocado. No había donde comprar, ningún negocio trabajaba. Algunas Iglesias tenían un comedor al lado, donde las señoras de la parroquia preparaban y vendían variadísimas viandas, y las cocineras se lucían haciendo deliciosos platillos, que por cierto se consumían después de las procesiones, sin faltar los dulces, arroz con leche, panecitos, dulce de chiverre y otros.

En las casas esos días las señoras no cocinaban formalmente, sino que previamente preparaban comidas frías y en conserva y en esa línea tenían además sardinas, atunes, encurtidos. En el campo a los niños se les impedía jugar, ni subir a los árboles, ni hacer bulla y muchos no se bañaban el Viernes Santo, por temor a convertirse en sirenas.

Pero, así como apagaban las cocinas, también apagaban las emisoras de radio. Sólo quedaban algunas cuántas emisoras, que por lo general eran las emisoras noticiosas como Columbia, Reloj, Monumental, pasando programaciones radiales propias de Semana Santa, representaciones radiofónicas de los Evangelios y momentos culminantes de la historia de Jesús y sus Apóstoles teatralizados, el Mártir del Gólgota y todas estas historias bíblicas que siempre terminaban con un coro de gente gritando ¡Milagro Milagro!

Por supuesto que la televisión tampoco transmitía en Semana Santa. La televisión apagada totalmente.

Por aquel entonces yo era un fan de la radio y siempre estaba oyendo todo tipo de programas, como Woody Allen en “Días de radio”. En Semana Santa sintonizaba en la parte del dial donde no había emisoras locales funcionando y en ocasiones pescaba emisoras de otros países, que entraban al espectro nacional.

Por aquellos días de adolescente en mi casa había mucho rechazo hacia la música rock que era la que yo empezaba a escuchar “rupturando” el gusto y “estrideciendo” la paz familiar. Sobra decir que mi música, que sonaba a otros oídos como “tarros”, no era por aquel entonces valorada como música, ni como arte, en las altas esferas políticas de mi hogar, en resumen, no le gustaba a mi madre, y no la quería para nada. Me acuerdo que una vez iba caminando con mi radio de transistores cuando empecé a escuchar en una de esas emisoras que se colaban de no sé qué país por Semana Santa, un programa que explicaba la evolución de la música sacra. La narración empezaba desde el canto llano y quién sabe qué otras músicas, iba pasando por diferentes manifestaciones clásicas de la música religiosa y culminaba con la ópera rock Jesucristo Superestrella

No puedo describir la alegría que sentí cuando culminó aquella evolución con una ópera rock, porque eso era una valorización de la música que empezaba a descubrir, y con la que me identificaba.

Pero bueno, volvamos al tema acerca de cómo se fue dando la incursión de la televisión y de la música “profana” en la radio, durante la Semana Santa. Debo decir que la incursión de la televisión y la radio, y su tránsito hacia temas profanos en Semana Santa, fue así como de puntillas y con argumentos de que lo hacían por razones religiosas y para llenar las necesidades espirituales del “culto público”. ¿Y cómo no? Quién iba a pensar otra cosa. Casualmente recuerdo que una vez Teletica anunció que: “Este Viernes Santo, Teletica uniéndose al fervor religioso del pueblo costarricense, programará, – oiga usted- Las Sandalias del Pescador”. Una película que posiblemente todavía la esté pasando y que trata sobre la historia de un Papa. Y así fue como con este pretexto y con esta estrategia, esta emisora empezó a abrir la programación en Semana Santa, iniciando claro está, con temas religiosos.

Y es que hay que admitir que Teletica fue en el pasado una emisora terriblemente moralista y santulona, y no fue sino en los últimos tiempos que capituló con rumbo a las narconovelas y otros temas más mundanos y escabrosos, pero también más redituables.

Un recorrido parecido tuvo la radio.

Recuerdo que radio Juvenil, que era la emisora de la música rock, también apagaba en Semana Santa. No obstante, en su momento, también empezó, incursionando de puntillas, programando, ¿qué creen?, un especial de Jesucristo Superestrella.

Pero igual ocurrió con otras empresas y establecimientos comerciales. Y un día de tantos, para servir a la comunidad religiosa, y esto y el otro, Pizza Hut decidió abrir solo por un rato, nada más, para ofrecer comidas para las personas que así lo requieran. Y de este modo como de puntillas, poco a poco, empezaron también las empresas y el comercio a abrirse paso hasta llegar al día de hoy, en que usted no se da cuenta que se está viviendo una Semana, que alguna vez fue de tanta trascendencia como aquellas que le estoy contando, y que los abuelos saben y recuerdan.

Hoy, en cambio, si usted se descuida, no se da cuenta que se está viviendo una semana de tanta trascendencia. Alguna vez leí las palabras de un Pastor, pero pudo haber sido también un antropólogo, que se refería a la importancia de que no todos los días sean iguales. Indicaba que es importante que haya momentos en el año, y en la vida, que sean distintos. Días que tengan un grado distinto de significado, para que el tiempo no sea idéntico, es decir, para que no sea homogéneo.

A lo largo del año el tiempo debe tener hitos, de lo contrario es como andar una carretera asfaltada donde todos los trechos son idénticos. Es lo que pasa cuando se han borrado todo día de celebración cívica o religiosa. Cuando todo resquicio de “tiempo sagrado”, es sustituido por el “tiempo profano”.

Esto lo he entendido mejor en los últimos años, estudiando la función de los ritos y el tiempo cíclico, a propósito, por cierto, de la tradicional fiesta boruca de los Diablitos. Y estudiando el eterno retorno y el sentido del tiempo sagrado en las fiestas rituales de los pueblos antiguos. Estas fiestas siempre fueron una manera de marcar el tiempo, de poner hitos y de darle sentido al tiempo y a la vida, para que no perdiera su circularidad antigua, quizá de origen agrario. Pero la mercantilización del tiempo, que incluso se vende como tiempo de trabajo, nos ha traído este tiempo homogéneo, idéntico, insaboro e incoloro, donde lo mismo da Chana que Juana y viene a ser lo mismo un lunes de oferta que un Domingo de Pascua.

Escrito a vuela pluma un Viernes Santo de cuarentena
10 abril 2020
Compartido con SURCOS por al autor en este 2025.

Familias de Río Jiménez luchan por permisos para construcción

SURCOS comparte el siguiente informe recibido en nuestra redacción:

Este lunes 07 de abril, las familias del Proyecto de Vivienda las Rosas, el cual se ubica en Río Jiménez, siguen protestando desde las 10 am para exigir los permisos de construcción para 82 familias del cantón de Guácimo”.

Indígenas del Caribe cuestionan el alcance del principio de igualdad ante la ley en Costa Rica

Por: Bernardo Archer Moore

En el corazón del Caribe costarricense, un grupo de indígenas del Territorio Kekoldi-Cockles, ubicado en el distrito de Cahuita, cantón de Talamanca, ha decidido iniciar un proceso de recuperación de tierras prometidas por el Estado. Siguiendo el precedente de las comunidades indígenas del sur —especialmente en el cantón de Buenos Aires, Puntarenas— estos pueblos optan por la acción directa ante la falta de respuestas concretas.

Pero el escenario aquí es distinto. Las tierras que reclaman no están en manos de personas blancas, como en otros territorios indígenas, sino de afrodescendientes costarricenses. Ambos grupos —indígenas y afrodescendientes— cuentan con el respaldo de los convenios 107 y 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que protegen sus derechos culturales, territoriales y sociales como pueblos históricamente marginados.

Este conflicto expone una tensión profunda y poco discutida: ¿qué ocurre cuando dos poblaciones igualmente protegidas por los mismos instrumentos legales se enfrentan por el mismo territorio? ¿Hasta qué punto puede el principio constitucional de igualdad ante la ley responder a realidades históricas, culturales y sociales que son distintas, pero igualmente legítimas?

Lo que está ocurriendo en Kekoldi-Cockles va más allá de una simple disputa por la tierra. Es un llamado urgente a repensar cómo aplicamos los principios de justicia e igualdad en contextos pluriculturales. No se trata solo de leyes, sino de memorias, identidades y deudas históricas no saldadas. En este cruce de caminos, la igualdad ante la ley se pone a prueba, y con ella, nuestra capacidad como sociedad para construir una justicia verdaderamente intercultural.