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Autor: Hector Ferlini Salazar

¿Dictadura?…. ¿de 70 años?

JoseSo (José Solano-Saborío)

Hay momentos en que uno escucha ciertas frases y piensa: ¿En serio llegamos a esto? Sí, mucha gente está cansada, indignada, harta de que algunos políticos se hayan burlado de la confianza pública. Y tienen razón en estar molestos. Pero, ojo: ese resentimiento legítimo lo están usando como leña para incendiar lo único que todavía nos sostiene como país -nuestra democracia-.

Y eso ya no es ingenuidad: es traición a los grandes costarricenses que forjaron esta democracia centenaria costarricense.

Rodrigo Chaves vio la grieta y metió la ‘pata e’ chancho’. Con ambición y oportunismo, decidió venderle al pueblo cansado la mentira más descarada de todas: que Costa Rica ha vivido “en una dictadura de 70 años”. ¡Setenta! Lo dice sin parpadear, como si insultar la historia patria fuera un acto de valentía y no una maniobra barata para engañar a quienes no la conocen ni la estudiaron.

Hace años, aquí en Costa Rica, Julio María Sanguinetti, expresidente uruguayo, soltó una frase que aún retumba:

“Donde haya un costarricense, esté donde esté, hay libertad.”

No lo dijo por quedar bien; lo dijo porque lo vio. Lo vivió. Lo reconoció.

Y ahora viene Chaves a decir que eso fue una farsa y que él es el gran libertador.

¡Por favor!

Si usted anda repitiendo como chachalaca que «vivimos en dictadura» y que el «mesías de Monterán» lo «despertó», no se me ofenda. De verdad no es personal. Pero sí le voy a decir algo con franqueza: lo agarraron pollo. Ese cuento no nació en Costa Rica; salió calcado de los manuales de populismo autoritario que están carcomiendo democracias en todo el mundo.

Y Chaves, sin ningún pudor, lo está usando como trampolín.

Ahora bien, antes de seguir repitiendo el estribillo, respóndase esto con honestidad:

¿Dónde están los presos políticos?

¿Cuántos desaparecidos deja esta “dictadura”?

¿Cuántos exiliados perseguimos?

¡Despiértese!

Porque cuando usted dice que Costa Rica es una dictadura, no solo insulta la inteligencia nacional; también ultraja la memoria mártires y caudillos latinoamericanos de esos que sí enfrentaron tiranos de carne y hueso. Gente que murió o fue encarcelada por defender su dignidad.

Gente como Augusto César Sandino, Monseñor Óscar Arnulfo Romero, Omar Torrijos, Salvador Allende, Pepe Mujica, y tantos otros que pagaron con su vida, su sangre o sus años de cárcel.

A esa gente sí le dispararon.

A esa gente sí la persiguieron.

A esa gente sí la quisieron callar.

Eso es dictadura.

Lo nuestro es otra cosa: es una democracia cansada, golpeada, imperfecta… pero democracia al fin. Y cuando permitimos que un gobernante la llame “dictadura” solo porque no puede controlarla a su antojo, lo que hacemos es entregarle el arma para que la dispare contra ella misma.

La democracia no se muere de vieja.

Se muere de desidia.

Se muere cuando empezamos a creer sus mentiras.

Se muere cuando dejamos que los oportunistas llamen “dictadura” a lo que les estorba.

Y ahí sí, cuando despertemos, ya será tarde

Mujeres indígenas miskitas en Costa Rica: breve análisis a raíz de una emisión radial

Nicolas Boeglin
Profesor de Derecho Internacional Público
Facultad de Derecho UCR
nboeglin@gmail.com

En una emisión radial del programa Interferencia de Radio Universidad, realizada el 4 de diciembre del 2025 (véase video y audio), se informó de la presencia en Costa Rica de aproximadamente 40.000 indígenas miskitos en proveniencia de Nicaragua, en su gran mayoría mujeres y niños. La cifra es la que se mencionó en la precitada entrevista, a una integrante de una organización de la sociedad civil: es muy probable que el Estado costarricense no conozca con exactitud un número más exacto.

Se trata, según el estudio mencionado durante la entrevista, de personas oriundas de territorios comunitarios indígenas en Nicaragua que se han visto forzadas a salir en razón del clima de violencia en su contra perpetrada por terratenientes nicaragüenses así como debido a varios extensos megaproyectos de extracción minera concesionados a varias empresas chinas en Nicaragua (véase nota de noviembre del 2025 de SwisInfo). Salvo error de nuestra parte, no se tiene conocimiento de iniciativas desde China para que Nicaragua resguarde y respete los derechos de las poblaciones indígenas en las zonas concesionadas. Sobre China, es de recordar que la apertura oficial de relaciones diplomáticas oficiales entre China y Nicaragua data de diciembre del 2021 y que inició una era de intercambios comerciales y de cooperación bilateral muy sostenidos desde entonces, en muy diversos ámbitos: remitimos a nuestra nota del 2021 sobre este episodio.

Muchas de estas personas, antes de llegar a Costa Rica,  vivían en sus territorios comunitarios, y en el caso de varios de ellas, no hablan español, o bien tienen un conocimiento muy aproximativo del mismo.

Foto extraída de artículo de prensa titulado «Los miskitos ya resienten el cierre de Cejudhcan: “fue una venganza”» del medio digital Divergentes, en su edición del 22 de marzo del 2022. Texto integral disponible aquí.

Un estudio de lectura muy recomendada

El estudio como tal titulado  «Mujeres indígenas nicaragüenses desplazadas en Costa Rica: lo que sienten, lo que piensan y lo que han vivido» está disponible en este enlace: se recomienda su lectura, al recoger testimonios muy valiosos de personas desplazadas con varios años buscando integrarse sin lograrlo del todo en Costa Rica.

En la página 21 de dicho estudio, se lee que:

«Viven en precarios que frecuentemente no cuentan con servicios básicos como acceso al agua potable; comparten viviendas con otras mujeres y frecuentemente, en condiciones de hacinamiento. Su llegada a sitios urbanos marca una diferencia sustantiva respecto a sus lugares de origen que, en la mayoría de los casos, se localizan en comunidades indígenas en zonas rurales de Nicaragua. 

Eso representa cambios en sus hábitos, modos de vida y cultura; pero también en relación con sus formas de subsistencia porque muchos recursos alimenticios que antes estaban a su alcance en el bosque o mediante la siembra de cultivos en sus tierras comunitarias, ahora los tienen que comprar. 

La mayoría de las mujeres están en rangos etarios entre los 18 y 54 años; es decir, en edades que las ubican plenamente como fuerza productiva y las califican para participar activamente en el mercado laboral. Por otra parte, son mujeres con un cierto nivel educativo pues han alcanzado algún grado de primaria e incluso de secundaria».

Como se puede observar es muy poco lo que se ha logrado hacer por parte del aparato estatal costarricense para responder a esta llegada masiva de personas oriundas de territorios indígenas en Nicaragua, y que deben, en muy poco tiempo, adaptarse a la vida cotidiana en los precarios de la Gran Area Metropolitana (GAM) en el seno de la capital costarricense, con limitantes de todo tipo.

Una problemática desatendida desde hace varios años

Las invasiones violentas de tierra por parte de no indígenas miskitos en Nicaragua han dado lugar a varios documentales, como este documental realizado por Expediente Público en el 2021 y este otro por el medio digital Confidencial en el 2022. 

En el caso de la población miskita refugiada en Costa Rica, este reportaje del 2023 realizado por el medio Nicaragua Investiga hace ver que sus necesidades no han sido debidamente atendidas por parte de las autoridades costarricenses, tal y como se dejó ver de manera muy clara en la precitada entrevista del programa Interferencia de la radio universitaria (la cual recomendamos escuchar, al mencionar de manera detallada las carencias de todo tipo del aparato estatal costarricense ante la llegada masiva de estas familias miskitas en los últimos años).

En julio del 2024 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, fueron varias las organizaciones de la sociedad civil nicaragüense las que denunciaron un verdadero «etnocidio» (véase nota) por parte del Estado nicaragüense.

Este otro reportaje del 2019  del medio Nicaragua Investiga sobre la población miskita refugiada en Honduras permite conocer el alcance de la grave crisis provocada por la llegada de colonos en territorios miskitos en Nicaragua, y el clima de violencia e impunidad que desata, sin que las legítimas reivindicaciones de las poblaciones miskitas sean debidamente atendidas en Nicaragua. En el caso específico de Honduras, este informe del 2021 de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) analiza la fuerte discriminación y la xenofobia que sufren los miskitos hondureños en la misma Honduras. En el 2021, Honduras fue condenada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (véase sentencia de agosto del 2021, caso Los buzos miskitos vs Honduras).

En el caso específico de Costa Rica, tuvimos la ocasión de analizar el contenido del informe realizado luego de su visita a Costa Rica por parte del Relator Especial de Naciones Unidas sobre Derechos de los Pueblos Indígenas, cuyos hallazgos y recomendaciones en beneficio de las poblaciones indígenas costarricenses… siguen esperando ser objeto de acciones correctivas por parte del Estado costarricense: véase nuestra nota de septiembre del 2022 titulada «Pueblos indígenas y sus derechos: revelador informe del Relator Especial de Naciones Unidas exhibe graves y persistentes lagunas en Costa Rica«. Por otra parte, persiste un clima de xenofobia contra los migrantes nicaragüenses en algunos sectores de la sociedad costarricense: ya en el año 2018, tuvimos la ocasión de analizarlo en nuestra nota publicada en el portal de la UCR, y titulada «El derecho internacional ante la xenofobia, el racismo, la discriminación y la incitación al odio en Costa Rica«.

Sin lugar a dudas, la falta de atención ante las necesidades básicas de estas poblaciones miskitas oriundas de Nicaragua en Costa Rica y en Honduras, plantea serias interrogantes: más aún en el caso de Costa Rica, cuya legendaria tradición de asilo y de refugio constituye uno de los pilares de su imagen internacional.

Los órganos internacionales de derechos humanos y las comunidades miskitas de Nicaragua

De manera a poder conocer con más detalles el alcance del drama que viven las poblaciones miskitas del Caribe en Nicaragua, este informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos dado a conocer en el mes de agosto del 2025 (véase enlace) enlista las recomendaciones hechas a Nicaragua (páginas 128-131), pero también a los integrantes de la comunidad internacional como tal (páginas 131-132). 

En una de sus conclusiones (páginas 124-128) se lee que:

«204. En particular, los hallazgos de la CIDH muestran que los patrones de la violencia en contra de las comunidades indígenas y afrodescendientes de la Costa Caribe se caracterizan por: i) la continuidad y frecuencia de ataques armados perpetrados por grupos de colonos y del crimen organizado que ocurren con la tolerancia y aquiescencia del Estado; ii) asesinatos y criminalización de autoridades tradicionales, líderes comunitarios y personas defensoras del territorio; iii) amenazas, hostigamientos y la extorsión de comunidades por grupos de colonos armados; iv) hechos de tortura y violencia sexual; y v) la impunidad estructural en un contexto de concentración absoluta del poder en el Ejecutivo. Conforme al derecho internacional, estos hechos configurarían graves violaciones a los derechos humanos«.

Esta resolución del año 1984 de la misma Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre un acuerdo de solución amistosa entre las autoridades de Nicaragua y las comunidades miskitas, hace ver que sí hubo en algún momento en Nicaragua voluntad política para resolver la problemática de la tenencia de la tierra y permitir una forma de autogestión dentro de los territorios indígenas miskitos.  En el 2001, Nicaragua fue condenada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (véase sentencia de agosto del 2001, caso Comunidad Mayagna (Sumo) Awas Tingni vs. Nicaragua, en particular el párrafo operativo 173).

Desde el mes de abril del 2018, la situación de los derechos humanos en Nicaragua se ha gravemente deteriorado, aunada, a partir del 2020, del auge del mercado de la carne en Nicaragua y de megaproyectos mineros que  provocan una presión extrema sobre los territorios indígenas miskitos y sobre las reservas biológicas en Nicaragua. El documental «Patrullaje» del 2023 (véase enlace) ilustra de manera muy completa esta fuerte presión que se ejerce también sobre la reserva Indio Maíz y sus frágiles ecosistemas, con la complacencia de las actuales autoridades de Nicaragua. En esta resolución de octubre del 2025 de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, se señalan (a puntos 4-9) las diversas gestiones hechas desde este órgano del sistema interamericano desde mediados del 2018 ante el recrudecimiento de la represión contra personas defensoras de derechos humanos y opositores políticos en Nicaragua.  

En este reportaje de ElPais (España) de agosto del 2025 titulado «Etnocidio  y exterminio simbólico: la prisión política se ensaña contra los indígenas en Nicaragua«, se puede consultar este informe sobre la criminalización de los líderes indígenas en Nicaragua y su encarcelamiento sistemático.

Ya en el año 2019, la ONG especializada en el litigio ante el sistema interamericano de protección a los derechos humanos, CEJIL, había detallado la larga lista de las obligaciones internacionales que tiene Nicaragua en materia de derechos de las poblaciones miskitas: véase asl respecto su  informe titulado «Resistencia Miskitu: una lucha por el territorio y la vida«, en particular páginas 60-64. 

Por su parte, esta resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos del mes de junio del 2023, evidencia el incumplimiento hecho a los requerimientos del juez interamericano de derechos humanos por parte de Nicaragua. 

Desde el punto de vista de la historia del derecho internacional, no está de más recordar que el tratado entre Nicaragua e Inglaterra de 1860 estableciendo un protectorado británico sobre los denominados «Mosquito Indians» en el siglo XIX, dio lugar a unas de las primeras sentencias arbitrales entre dos Estados en el año 1881. Este laudo arbitral entre Inglaterra y Nicaragua fue dictaminado por el árbitro escogido por ambos Estados: el Emperador de Austria (véase texto). Para nuestros estimables lectores poco familiarizados con la historia del derecho internacional, el primer arbitraje entre dos Estados se registró nueve años antes, en 1872, entre Estados Unidos e Inglaterra (véase breve nota nuestra al respecto titulada «El arbitraje del Alabama de celebración (1872-2022)«.

Siempre desde el punto de vista estrictamente jurídico, es de precisar que Nicaragua sigue siendo Estado Parte a la Convención Americana sobre Derechos Humanos, más conocida como «Pacto de San José«. En cambio, al cumplirse el 18 de noviembre del 2022 un año desde la notificación enviada formalmente por Nicaragua, dejó de ser Estado Parte de la Organización de Estados Americanos (OEA): véase texto de la notificación enviada en noviembre del 2021.

A modo de conclusión

Tal y como se ha señalado desde ya varios años, la atención básica a estas poblaciones indígenas oriundas de Nicaragua debe ser garantizada por los Estados en las que buscan refugio, huyendo el clima de violencia que sufren. 

En el caso de Costa Rica, estas personas deben enfrentar una situación de discriminación y xenofobia que persiste aún con respecto a migrantes oriundos de Nicaragua en varios sectores de la sociedad costarricense, aunada al la falta de voluntad política de las autoridades de Costa Rica por atender las legítimas reivindicaciones de sus propias comunidades indígenas, tal y como lo detalla el precitado informe de Naciones Unidas del 2022. 

A ello se deben sumar los serios retrocesos en materia de atención a las personas migrantes en general observados en los últimos años en Costa Rica (véase artículo del Semanario Universidad). Es de notar que a diferencia de otros ámbitos en materia de derechos humanos, Costa Rica se resiste hasta la fecha a ratificar la Convención de Naciones Unidas sobre Derechos de los Trabajadores Migrantes y sus Familiares que existe desde 1990 (véase estado de firmas y ratificaciones). Llama poderosamente la atención que, desde 1990, el Poder ejecutivo costarricense haya sido incapaz de tan siquiera firmarla…

Como usualmente suele suceder en materia de derechos humanos, la no atención a una problemática en materia de derechos humanos se traduce con el pasar del tiempo, en una agravación de la misma: es precisamente el caso de las mujeres miskitas oriundas de Nicaragua en Costa Rica.

Repensando los Futuros Agrarios a través de la Acción Local (ReAL) en Costa Rica

Olivia Sylvester
Universidad para la Paz

En América Latina y el Caribe (ALC), la extrema desigualdad en el acceso y control de la tierra es alarmante. Debido a esta y otras graves inequidades, la FAO, los estados, agricultores, activistas y académicos se reunirán en 2026 para debatir las agendas globales en torno a la reforma agraria, en la conferencia internacional ICARRD+20. Costa Rica es uno de los países de ALC que enfrenta graves inequidades en el acceso a la tierra; más específicamente, el estado no ha reconocido plenamente los territorios tradicionales de los pueblos originarios; aún existe una ocupación ilegal en tierras de los pueblos por parte de los colonos, a pesar de la existencia de leyes que exigen al estado indemnizar ocupantes no-indígenas para devolver las tierras a manos indígenas.

Ante las violaciones de los derechos indígenas y el acceso desigual a la tierra, es importante reconocer el trabajo que realizan diariamente los pueblos originarios para asegurar su acceso a la tierra, lo que garantiza acceso a la alimentación, continuidad cultural y la continuidad de las prácticas agrícolas sostenibles. Con apoyo del programa Water and Development Partnership del IHE Delft Institute for Water Education, tres grupos de mujeres están desarrollando proyectos relacionados con el acceso a la tierra, la soberanía alimentaria y el cuido del agua en un proyecto internacional llamado Repensando Futuros Agrarios a través de la Acción Local (ReAL). Este proyecto también apoya a mujeres agricultoras en Tamil Nadu, India, quienes trabajan en la gestión tradicional del agua para la soberanía alimentaria y la revitalización cultural.

Mujeres huetares compartiendo saberes tradicionales sobre la producción y preparación de comidas tradicionales, marzo 2025 (crédito fotográfico: Esmeralda Pérez Hernández).

En Costa Rica, en 2025, las mujeres huetares de Quitirrisí llevaron a cabo tres talleres sobre los siguientes temas: soberanía alimentaria, acceso al agua y transmisión intergeneracional del sabiduría originaria. En estos talleres, participaron personas de entre 15 y 60 años, quienes conversaron sobre la importancia no solo de compartir el conocimiento cultural, sino también de practicarlo en la vida cotidiana. Se prepararon y compartieron comidas tradicionales, como tortillas, chicha, zorrillo y chicasquil; se realizó un mapeo de los principales sitios culturales del cuido y acceso al agua, y se destacó temas de injusticia ambiental presentes en el territorio. Las mujeres de Quitirrisí también viajaron a Zapatón para intercambiar conocimientos sobre comidas y prácticas tradicionales con líderes huetares, durante el Festival Gastronómico Cultural Huetar.

Miembros del pueblo bribri practicando di’katǫ̀k, Alto Talamanca, abril de 2025 (crédito fotográfico: Alí García Segura).

Dentro el marco del proyecto, miembros del pueblo originario bribri eligieron revitalizar una práctica cultural clave llamada di’katö̀k, que podría traducirse literalmente como “comer agua” y suele traducirse como “seca del río”; sin embargo, estas traducciones simplifican en gran medida la profundidad de esta práctica cultural. Esta es una práctica que ocurre una vez al año; no obstante, por muchas razones, incluidas prohibiciones estatales, no se practica ampliamente. Durante esta revitalización, se compartió las prácticas de los mayores que guían este proceso, hablaron de cómo es una actividad en la que participan comunidades enteras, al punto de que nadie permanece en casa durante ese período. Durante di’katö̀k las personas comparten alimentos (como los bananos, la chicha, y el pescado), comparten conocimientos y también conversan sobre las preocupaciones comunitarias; por lo tanto, es también un espacio de resolución de conflictos. Practicar di’katö̀k forma parte de la gobernanza cultural, la transmisión de saberes, la soberanía alimentaria y es parte del modelo de desarrollo bribri.

Comidas tradicionales de las mujeres del pueblo brörán en su taller de soberanía alimentaria en diciembre de 2025 (crédito fotográfico: Olivia Sylvester).

En 2025, las mujeres brörán realizaron múltiples talleres sobre soberanía alimentaria indígena, los cuales se centraron en el acceso a la tierra, el conocimiento tradicional y el derecho a decidir sobre sus propios sistemas alimentarios. Se dialogó sobre la soberanía alimentaria como concepto esencial para la continuidad de su cultura y de la salud bröran, especialmente debido a la calidad actual de los alimentos disponibles en los supermercados locales, los cuales están llenos de pesticidas tóxicos. De suma importancia es el trabajo de las mujeres brörán quienes son defensoras de la tierra, quienes han recuperado territorios para garantizar el acceso a espacios culturales donde ellas puedan practicar la agricultura tradicional. Las mujeres brörán también están explorando diversos proyectos relacionados con la alimentación y las medicinas tradicionales que aseguran una mayor autonomía.

Estos tres proyectos son ejemplos de cómo las mujeres y los pueblos originarios están liderando los futuros agrarios mediante la acción local. Uno de los logros de este proyecto ha sido que las ideas para estas iniciativas surgieron de las mismas organizaciones de las mujeres y no fueron impuestas por entidades externas. A pesar de las inequidades en el acceso a la tierra, a pesar de la expansión de la agricultura industrial en Costa Rica – que elimina no solo la biodiversidad sino también la diversidad cultural – y a pesar de la falta de una implementación plena de los derechos de los pueblos originarios, las mujeres continúan luchando para mantener prácticas que promuevan el cuidado del agua y del territorio, la salud de los seres humanos y no humanos, y que defiendan la vida para toda la humanidad.

Ser y razón de ser de la campaña electoral

Por Arnoldo Mora

Arnoldo Mora

Nuestras campañas electorales se asemejan a los partidos de futbol: tienen dos tiempos separados por un intermedio que abarca – en el caso de nuestras campañas electorales – el mes de diciembre, porque en ese mes la gente se dedica a preparar y celebrar los festejos de fin de año. Pero ambos períodos son diferentes: el primero se destina a dar a conocer a los candidatos y sus partidos, cosa muy necesaria dado el (sin)número de partidos y candidatos que se exhibe como oferta electoral ante el electorado. No pocos de ellos son totalmente desconocidos y representan un “partido” igualmente poco conocido, por lo que aspiran tan sólo a lograr una diputación. En el “segundo tiempo”, que abarca el mes de enero, la campaña se centra en la figura de los candidatos, quienes deben confrontar sus ideas y programas de gobierno frente a sus adversarios políticos. Pero lo realmente importante de esta contienda electoral, como de toda actividad política, lo constituye el mayor o menor protagonismo del pueblo, pues son los ciudadanos – ¡y sólo ellos! – quienes deben decidir quiénes los gobernarán desde Cuesta de Moras y Zapote.

Lo más significativo de la actitud de la mayoría de nuestros compatriotas es su indecisión, que no es sinónimo de indiferencia, porque estoy convencido de que el costarricenses gusta de inmiscuirse en los asuntos políticos, cosa que en lo personal me parece muy bien. Por eso considero que la indecisión no necesariamente implica indiferencia y menos menosprecio o despreocupación sobre los destinos de la Patria, al menos en la mayoría. Ciertamente habrá un número –y mucho me temo que cada vez sea mayor- de quienes repudian la política en sí misma; esos son la verdadera y más radical “oposición”, pues, si bien hay un porcentaje que no puede ejercer el derecho al voto por razones válidas, como es estar enfermo o imposibilitado por alguna u otra razón, lo cierto es que aquellos que menosprecian a la clase política en no pocos casos ya no creen en el sistema político que nos rige. Por su parte, los ciudadanos conscientes deben convencer a sus conciudadanos de la importancia de que, si realmente quieren perfeccionar nuestro régimen democrático, deben tomar conciencia de la importancia de interesarse en la contienda electoral, porque allí se deciden en buena medida los destinos de la Patria. La campaña electoral debe servir para esos fines de educación cívica. Si se me permite el símil, el “primer tiempo” de esta campaña fue para conocer la oferta electoral; por lo que los costarricenses deben aprovechar la pausa decembrina para reflexionar seriamente en torno a la importancia de la misma para estar plenamente conscientes de la trascendencia de la decisión que tomen en la soledad del recinto electoral, dado que la conducción política del país no recae únicamente- si bien de manera prioritaria – en los miembros de los supremos poderes, ya que la democracia auténtica se rige por la participación directa, consciente y mayoritaria de los ciudadanos en los asuntos públicos. La democracia somos todos. El control político no debe estar en manos únicamente de los diputados de oposición, si bien es sobre ellos que recae esta responsabilidad a tenor de las normas constitucionales. Una ciudadanía organizada no sólo para las elecciones, sino para todos los asuntos que conciernen el bien común, es la única posibilidad de que podamos preservar el mayor y mejor legado de nuestros antepasados: el Estado Social de Derecho. La calidad y solidez de nuestra democracia se mide en proporción al nivel de la conciencia cívica de los ciudadanos. La campaña electoral debe ser considerada como un tiempo fuerte en que se inviertan esos inmensos recursos económicos y mediáticos a inculcar en la ciudadanía lo que realmente significa construir una comunidad nacional libre. Por eso debe comenzar por estar bien informado.

El “segundo tiempo” de la campaña debe servir para motivar. Nadie hace una actividad si no está debidamente motivado, lo cual sólo se logra cuando se valora lo que se hace. Los candidatos deben centrarse en los temas a tratar y en los debates en torno a los desafíos que enfrenta actualmente la democracia costarricense, con vehemencia, pero sin recurrir al insulto o a ataques que aludan a la vida privada de sus contendientes. El pueblo financia la campaña con el fin de conocer de primera mano a quienes va a elegir, delegando en ellos buena parte de su poder, sin por ello renunciar a ejercerlo a tenor de las normas constitucionales cuando lo crea necesario. Por algo la Constitución califica al pueblo como el único SOBERANO, porque su soberanía nunca se delega. Esto no significa que debamos pasar por alto los errores y vicios de quienes aspiran a gobernarnos. El ejercer el poder no es sólo un honor, es ante todo, demostrar fehacientemente ante la ciudadanía que se está en capacidad de asumir las responsabilidades que esto implica. Quienes confunden, como se ha hecho lastimosamente costumbre en tiempos recientes, sus intereses privados con los del bien común, sólo merecen que el pueblo les aplique “el voto castigo”. Quienes amamos a nuestra querida Costa Rica esperamos que así sea el próximo 1ro. de febrero.

LA DEMOCRACIA (con mayúscula) sólo se logra cuando se sustenta en la ética, cuando política y ética se identifican, como enseñaba Sócrates. Por eso una – y, quizás, la principal- razón de ser de esta campaña es luchar contra los prejuicios de quienes ven en la política algo intrínsecamente malo, hasta el punto de que para ellos hacer política e, incluso, hablar de política es incurrir en algo perverso. Por lo contrario, la política es algo noble y nos ennoblece hacerla con espíritu patriótico. Es aquí donde radica lo que he titulado “el ser y razón de ser de esta campaña”.

Se conforma Red de Salud San Sebastián Paso Ancho

Edison Valverde Araya

Avanza lucha por los Ebais de San Sebastián Paso Ancho

El 4 de diciembre 2025 nos reunimos en el Hogar de la Esperanza de Paso Ancho, convocados por el Encuentro Ecuménico, para escuchar la charla del Dr. Cervantes (exgerente) sobre la CCSS.

A l final del evento se propuso la creación de una Red de Salud, para defender la CCSS y los EBAIS de San Sebastián Paso Ancho.

La reunión contó con la participación de miembros de los EBAIS, Junta de Salud (miembros actuales y recién electos), Red de Juntas de la Región, Concejo de Distrito, Buen Vivir Costa Rica y Buen Vivir Paso Ancho San Sebastián, Grupo de Apoyo Salud, pastores y sacerdotes de varias iglesias, Asociación de Desarrollo y vecinos de Cascajal, Hogar de la Esperanza, Encuentro Ecuménico y otras organizaciones.

La «Red de Salud San Sebastián Paso Ancho» se reunirá el próximo miércoles 10 de diciembre a las 9 am en el Hogar de la Esperanza.

Al final del evento el compañero Juan Bermúdez entregó un lote de libros para Red de Salud San Sebastián Paso Ancho Edison Valverde Araya Ebais CCSS Encuentro Ecuménico la Biblioteca del Hogar.

Y ahora… un poema

Por Memo Acuña
Sociólogo y escritor costarricense

Empieza una semana intensa en Ecuador. Hemos dejado atrás un día de mucha emoción magnética al encontrarnos con ese paradigmático lugar llamado la mitad del mundo. Dicen que las búsquedas internas empiezan reconociéndose desde el centro con todo lo que esté presente. Ciertamente debo confesar que estar en ese lugar emblemático me movilizó de una forma que aún trato de comprender.

Empieza una semana inolvidable en Quito, la capital de la poesía, y otros sitios de ese resiste Ecuador, a través de la Edición VXII del Festival Internacional de Poesía Paralelo 0. Y es ciertamente por allí, por ese lugar exacto del corazón donde se cruzan los dos hemisferios, es por allí que la poesía hizo su trabajo.

Es una mañana fría de lunes en un Quito que volví a reconocer. No era mi primer viaje a este hermoso país. Entonces mi experiencia había sido otra, más académica, en la que tuve el honor de celebrar junto a otros y otras colegas investigadoras del sistema FLACSO (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales) los 50 años de aporte a la sociedad regional.

Entonces eran otras mis ideas sobre la movilidad humana, la desigualdad, el racismo. Ahora con un poco más de horas de vuelo recorridas confirmo, recompongo, construyo desde el lugar más digno que me puede dar la palabra: la poesía.

Esa mañana nos dirigimos en un taxi hacia un centro educativo donde nos esperan alrededor de 80 jóvenes. A bordo viaja la historia Latinoamericana de aquellos que han resistido una dictadura, de quienes han hecho de la poesía un acto político permanente. Es una figura menuda, más bien reservada, que cuando dice su poesía obtura una de las voces más potentes que mis oídos han escuchado alguna vez en un encuentro como estos.

Elvira Hernández, (seudónimo de quien en realidad es Rosa María Teresa Adriasola Olave) es una poeta chilena, que dice lo que tiene que decir desde su palabra y la legitimidad que le otorga ser una de las voces más intensas de la poesía latinoamericana en estos momentos.

Con ella, apenas en las primeras horas de este torbellino poético que nos atravesó a quienes fuimos invitados, viajo en un taxi en una fría mañana de Quito, a encontramos con 80 muchachos y muchachas que estoy seguro nos devolvieron con mucha alegría y emoción algo de lo que nuestros textos les evocaron.

Con Elvira viajo. Elvira, la que en la ceremonia de entrega del Premio Nacional de Literatura en Chile en el año 2024 dijera: “Pertenezco a una generación que se forjó en la época de la dictadura y en ese periodo la poesía se fortaleció. Fuimos una palabra coral que creo que habría que examinar porque es parte de la historia”. Ella, la segunda mujer chilena en la historia en recibir ese galardón. Ella que al responder las preguntas de los y las estudiantes significó el poder de la palabra y el lenguaje contra el silencio. Ella.

No puede haber silencio cuando la belleza cruza un corazón y lo subvierte.

Durante todo el encuentro (que transcurrió en una semana) pensé en mi propio proceso. Pensé en los caminos recorridos, las distancias acortadas, mi relación ahora distinta con la academia y el pensamiento académico. No es que me aparte de su importancia. Es que pienso que si no le acompañas de un poco de fibra sensible, te volvés un autómata de los libros, de los seminarios, de los coloquios.

Para mí el reconocimiento viene ahora desde otro lugar, menos tallado con las aspiraciones personales y más labrado con la satisfacción de que pudiste encontrar sintonía con otros seres humanos a los que ni siquiera conoces. Más desde lo colectivo.

Eso me ocurrió de forma profunda en la lectura organizada por la Dirección de Cultura en el Municipio de Latacunga, provincia de Cotopaxi. Recibidos por el cálido Gabriel Cisneros, la inmensa Steffany Almeida y el escritor Miguel Ángel Rengifo, esa ciudad nos abrazó tanto que aún puedo percibir su calor, a pesar de la habitual baja sensación térmica que la caracteriza.

Esa noche, al leer el texto que dedico a la pérdida de la memoria de mi padre, noté que una joven no podía contener sus lágrimas. Al terminar la lectura se acercó y me agradeció por ese texto. Su abrazo se quedó en mí como suele ocurrir cuando te abrazan desde adentro. Otro asistente me confesó que se había emocionado tanto, porque su padre había fallecido hace 4 años y nunca había podido expresar nada sobre su partida. Mi poesía lo llevó a eso: apalabrar. Quedamos en que alguna vez m enviaría lo que escribiría. Aguardo con gratitud y afecto.

De este encuentro en Latacunga me llevo los abrazos con Yanier, Gaby, Ricardo, Ernesto y Adalber, poetas entrañables con los que compartí 24 horas de una extraordinaria complicidad. En particular con Ricardo, poeta argentino con quien salí a caminar y recorrer ese hermoso lugar que nos recibió con los brazos abiertos.

Y es que fueron tantos momentos con poetas de aquí y de allá: Juan Carlos, Néstor, Yolanda, Mar, Piero. Y las entrañables Verónica, Amanda y Lucrecia, con quienes crucé en momentos de alta espiritualidad poética. Sé que no los nombré a todos y todas. Pero deben saber que están allí, como dice la canción de Ángeles Negros, “en un rinconcito de mi corazón”.

Ahora la tarde es una hermosa cortina de teatro que se abre para encontrarnos. Hace sol y un verdor nos acuerpa con su luz. Son las últimas horas de festival y hay una inevitable emoción de nostalgia que empieza a recorrernos. Solo la podemos esquivar con el ritual de las fotografías y los últimos intercambios de libros. Pero sabemos en el fondo que lo inevitable está a punto de ocurrir

Esa tarde de clausura nos despide un hermoso sitio dedicado al arte, enclavado en las montañas de Quito. La Galería Sara Palacios nos abrigó para que entregáramos nuestros últimos alientos con nuestra voz. Y correspondimos.

Nos llevamos tanto afecto, tanta nueva tribu, tanta poesía para seguir diciendo sobre la violencia, el genocidio, la migración, la pobreza, el amor, la vida cotidiana, el padre, la madre, el dolor, la sensualidad, el fútbol, la sonrisa… tanta nueva red que vamos tejiendo para no desamarrarnos jamás.

Durante los días de Festival le agradecí de varias maneras al maravilloso Xavier Oquendo por su invitación, extensiva a su grupo de trabajo. Hace unos años nos conocimos en el Festival de San Cristóbal de las Casas invitados por nuestra querida Tía Chary Gumeta. Allí escuché al poeta Oquendo por primera vez. Pero también escuché al cantante Oquendo entregarlo todo en el escenario de un mítico Karaoke sancristobalense, cantando algo de su querido Aute.

En recuerdo, escribí algo que salió publicado en mi último libro Almas Pequeñas (Editorial La Chifurnia, El Salvador, 2024).

Amigos, amigas, ya que tengo su atención, les voy a leer un poema:

SLOWLY

De los maderos
bajan todavía
al encuentro de los puentes,
las amnistías en bocas
parecidas a las tuyas.
Nos piden firmeza

Pero los mástiles
Están tristes esta tarde
Y no somos los de siempre.
Reconozco que no es buen día
Para soltar amarras
traer el alimento y el pan,
Significar el grito,
reprimir el firmamento
que en vos se acuesta.
Hago el pasto
lo huelo
y me acurruco en su tibieza,
como el más contundente ser,
despacio y azul,
sobre las horas.

Hasta la poesía, siempre.

Federación ecologista elige nueva presidenta y analiza coyuntura electoral

  • FECON hace un llamado a votar con conciencia social, ambiental y en defensa de los ecosistemas que sostienen la vida, la economía, la salud; en defensa de la democracia y contra el autoritarismo.

(1 de diciembre 2025) La especialista en justicia climática Mariana Porras Rozas es la nueva presidenta de esta plataforma de articulación de organizaciones ecologistas de todo el país denominado Federación para la Conservación de la Naturaleza (FECON). La Federación que acoge a una decena de organizaciones ambientales y desde el año 1989 tiene la finalidad de ser una plataforma que lucha por la justicia ambiental.

Comunidades Ecologista La Ceiba – Amigos de la Tierra Costa Rica (CoecoCeiba-AT) es la organización de base de Mariana Porras Rozas. Ella proviene de los Guidos de Desamparados y desde niña sus padres la incluyeron actividades de juventudes impulsados por la extinta Asociación Ecologista Costarricense (AECO) en los años 90’s. Por lo cual, Porras acumula más de 30 años de formación y trabajo ecologista; lo que la han llevado también a liderar espacios dentro de Amigos de la Tierra América Latina (ATALC) y representar a Costa Rica en la Federación de Amigos de la Tierra Internacional.

La asamblea ecologista se desarrolló el pasado 29 de noviembre, la sede de este evento fue la Asociación. para la Conservación y Desarrollo Sostenible de los Cerros de Escazú (CODECE) parte de la membresía de FECON desde sus inicios. Adicional a la asamblea FECON organizó un espacio de discusión con otras 16 organizaciones aliadas invitadas para discutir el panorama político-ambiental a escasos dos meses de la primera ronda electoral. Algunos puntos claves de la discusión fueron:

Costa Rica atraviesa una coyuntura especialmente delicada caracterizada por el recrudecimiento de tendencias autoritarias, el avance del crimen organizado dentro de múltiples esferas del poder político, empresarial y estatal; el desmantelamiento acelerado de la institucionalidad pública y el fortalecimiento de un modelo extractivista que profundiza desigualdades sociales, de género, territoriales y ambientales. Sumado a esto el ataque a las personas periodista y los medios de comunicación son síntomas de la deriva autoritaria y anti-democrática que vive el país. La combinación de estos factores conforma un escenario que impacta directamente las luchas por la justicia ambiental, la defensa de los territorios y la protección de los bienes comunes.

Se consolidan señales preocupantes de autoritarismo: ataques recurrentes de la Administración Rodrigo Chaves hacia otros poderes, instituciones y organizaciones. Discursos estigmatizantes contra sindicatos, universidades públicas, prensa, organizaciones sociales, ambientalistas, mujeres y comunidades indígenas, además del uso creciente de narrativas de criminalización.

Esta clausura democrática se expresan también en flexibilización de regulaciones ambientales, debilitamiento de comisiones técnicas, avance del monocultivo intensivo, turismo inmobiliario agresivo, gentrificación de territorios, y apertura de megaconstrucciones y privatización de áreas de alto valor ecosistémico, que evidencian procesos de despojo territorial, captura del Estado y presión sobre los bienes comunes, mientras comunidades y organizaciones locales cargan con la defensa cotidiana del agua, los bosques y la biodiversidad.

Un eje central de esta coyuntura es el debilitamiento estructural de la participación social en asuntos ambientales. La actualización de la Estrategia Nacional de Biodiversidad es solo un ejemplo dentro de una tendencia más amplia: participación simbólica, acelerada y sin incorporación real de las voces territoriales.

La presión creciente de gentrificación, y un modelo de atracción de inversión sólo sabe avanzar erosionado derechos laborales, precarizando la vida rural y expandiéndose en forma de enclaves turísticos. Todo esto impacta directamente los ecosistemas, el acceso al agua, la erosión del suelo, la pérdida de biodiversidad y la soberanía alimentaria, al mismo tiempo que profundiza la desigualdad territorial y fractura comunidades enteras.

Esta coyuntura crítica afecta de manera diferenciada a mujeres rurales, juventudes, defensoras ambientales, pueblos originarios y comunidades empobrecidas, que sostienen la economía del cuidado, la producción de alimentos y la defensa de los territorios. Los retrocesos en derechos sexuales y reproductivos, la violencia patriarcal, el aumento del feminicidio y la criminalización de la protesta agravan la situación para quienes encabezan luchas territoriales y ambientales en condiciones de riesgo.

El desafío inmediato para el movimiento ecologista y para espacios como FECON consiste en comprender y combatir esta coyuntura como un fenómeno sistémico, fortalecer la articulación comunitaria y territorial, producir pensamiento crítico propio, y defender de manera integral la justicia ambiental, climática, territorial, económica, social y de género.

Por último, la Federación hace un llamado a votar con conciencia social, ambiental y en defensa de los ecosistemas que sostienen la vida, la economía, la salud; en defensa de la democracia y el autoritarismo. No es posible defender la biodiversidad, el agua y los bosques sin inconstitucionalidad democrática y derechos plenos para todas las personas.

Jubilados en Acción propone proyecto de ley para sancionar malversación de fondos destinados a pensiones y obras comunales

La Asociación Jubilados en Acción del Magisterio Nacional aprobó en su junta directiva un proyecto de ley de iniciativa popular que presentará a la Asamblea Legislativa, con el objetivo de establecer sanciones severas e inconmutables contra la malversación de recursos públicos destinados a fondos de pensiones y a obras comunales.

Se trata de una propuesta que, según la organización, responde a décadas de impunidad en el manejo de recursos públicos, en particular aquellos que debieron respaldar las pensiones del Magisterio Nacional entre 1958 y 1992 y que —de acuerdo con el planteamiento del proyecto— fueron desviados para otros fines sin autorización legal.

Antecedentes expuestos por Jubilados en Acción

La asociación indica que los aportes, durante más de tres décadas, no fueron utilizados para construir el fondo de pensiones que por ley correspondía. Como consecuencia, las personas jubiladas fueron incorporadas al Régimen Transitorio de Reparto (RTR), recibiendo una pensión de gracia administrada por el Ministerio de Hacienda.

El documento sostiene que este proceso histórico derivó en:

  • La equiparación de las pensiones del Magisterio con otras catalogadas como “de lujo”, pese a haber cotizado durante décadas.
  • Rebajos arbitrarios y congelamientos aplicados en coyunturas electorales.
  • La imposibilidad práctica de litigar por la vía contencioso-administrativa, debido a la prescripción señalada por algunos juristas.

La organización rechaza el criterio de prescripción, argumentando que se trata de un daño colectivo agravado, comparable —en su razonamiento— con delitos de lesa humanidad al afectar a un gremio completo que contribuyó al desarrollo del país.

Corrupción estructural y ejemplos internacionales

En el proyecto se afirma que la corrupción endémica en Costa Rica ha perjudicado tanto a trabajadores como a comunidades, afectando obras públicas, infraestructura educativa y fondos sociales.

La asociación sostiene que países como Singapur, China y Vietnam han enfrentado fenómenos similares con legislaciones severas dirigidas especialmente a altos jerarcas, lo que —según señalan— ha permitido desarticular redes de corrupción y garantizar que los recursos lleguen a sus destinatarios legítimos.

Fundamento ético y político de la propuesta

Jubilados en Acción sitúa su iniciativa en la tradición pedagógica costarricense, evocando a Carmen Lyra, Omar Dengo y Joaquín García Monge, y afirma que la propuesta busca no solo reparar injusticias al Magisterio jubilado, sino impulsar una transformación profunda de la administración pública.

Contenido del proyecto de ley

El texto propone reformas al Código Penal y nuevas facultades de fiscalización ciudadana.

  1. Reforma al artículo 356 del Código Penal (malversación)

El proyecto incorpora un aumento de penas para quienes administren, custodien o exploten fondos públicos y los utilicen para fines distintos a los establecidos por ley.

Actualmente, la pena ordinaria propuesta es:

  • 1 a 8 años de prisión por malversación.
  • Aumento en un tercio cuando afecte servicios públicos.

La innovación fundamental del proyecto es la creación de una pena especial:

  • 18 a 36 años de prisión, inconmutables, cuando la malversación afecte fondos de pensiones o fondos públicos destinados a obras sociales o de infraestructura.
  1. Supervisión ciudadana y gremial

El proyecto autoriza expresamente a las organizaciones comunales y gremiales para:

  • Supervisar el uso de los recursos públicos asignados a sus comunidades o sectores.
  • Solicitar rendición de cuentas formal a las instituciones responsables.

Para Jubilados en Acción, esta disposición busca romper con la opacidad histórica sobre fondos públicos y fortalecer el control social y democrático.

Un llamado a la Asamblea Legislativa

La organización insta a que la Asamblea Legislativa tramite el proyecto como una respuesta a décadas de impunidad, y afirma que esta es una oportunidad para fortalecer la institucionalidad y garantizar que los recursos destinados a pensiones y obras sociales nunca más sean desviados ni utilizados de manera irregular.

El Samovar de Rasputín. Otra mirada

Por Miguel Alvarado

El turismo masivo y autómata suele ahogar la relevancia de lugares, acontecimientos y curiosidades que habitan este mundo y que, deberían hacernos cada vez más humanos. La lógica de la mercantilización del turismo y su industria, sin escrúpulos, tiende a banalizar o distorsionar la historia y los significados de lugares extraordinarios. Tan maravillosos como desalmados cuyo destino global, pareciera tener trato con el diablo. Pues la fama que le imprime las agencias transnacionales lleva el asedio de la trivialidad y el consumo, reduciendo el paisaje natural o urbano, a algo chic, como portada de revista superflua.

Entre los catálogos de itinerarios de las agencias de viajes, es recurrente la visita a El Caminito (1), en La Boca, Buenos Aires. Sitio de peregrinaje turístico donde, cada día, los viajeros suelen tomarse selfis obligatorios y se ufanan de dejar constancia del «aquí estuve yo». Para la persona avizora es imposible evadir la diversidad de referentes que se entretejen en el barrio: los colores vistosos de las edificaciones y la puesta en escena en el contorno de figuras (algunas de tamaño real) de celebridades del tango, del fútbol y personajes populares. Ambiente sui generis que introduce al visitante en una retrospectiva audaz de la cultura porteña. También llama la atención la presencia de artistas plásticos, músicos y otros, que en la calle, fascinan a una multitud disímil y abrumadora.

Un sitio singular en la zona de El Caminito es El Samovar de Rasputín (2), un bar de música en vivo, muy conocido por ser la meca del blues y el rock argentino, cuyo renombre empezó a brillar en los años noventa. Artistas de prestigio nacional e internacional se han reunido en la calle Del Valle Iberlucea 1251, que inicia en la Plazoleta de los Suspiros. En internet se encuentra material suficiente para conocer las vicisitudes de El Samovar de Rasputín como santuario de músicos que, a través del blues y el rock, llaman la atención de un público amante de la buena música. En esta ocasión, omitiremos los episodios sobre las anécdotas del bar y su dueño, cuya inquietud y motivaciones contribuyeron al fenómeno “blue” del Samovar de Rasputín. La intención es ocuparnos -en la medida de lo posible- de las pistas que guíen hacia las circunstancias que dieron a luz este mágico sitio.

La escasa información sobre los orígenes del Samovar de Rasputín, conduce a un personaje de barrio, una mezcla ruso-húngaro, que se hacía llamar ‘Rasputín’ y fue el dueño inicial del local que funcionaba como casa de antigüedades y cambalaches (tiliches, se diría en Costa Rica). El Napo (Jorge Napoleone) quien compraría más tarde el local y sería el responsable de que se transformara en un espacio emblemático de la música blues, describe a ‘Rasputín’ con “gorro de cosaco, bigote, lentes redondos, con un brazo menos. Personaje de letras, pintor, humor negro.” (3) Después de vender el icónico inmueble y dejar el barrio, ‘Rasputín’ muere (no se sabe si la soledad y la nostalgia tuvieron que ver en esto). Lo cierto es que el retazo de su perfil es insuficiente para seguirle los pasos. Su huella se extravía por la falta de datos para rastrear su vida.

Sobre el por qué del nombre de la casa de antigüedades, se proponen dos conjeturas que no se excluyen entre sí: primero, es probable que el nombre fuera una autorreferencia, considerando el hecho de que el dueño y fundador del sitio se hiciera llamar ‘Rasputín’. Segundo, el samovar de Rasputín como metáfora. Esa quimera que perteneció al enigmático e histriónico Grigori Yefimovich Rasputín (1869-1916), llegó a convertirlo en un objeto preciado para un comercio de antigüedades. Existe un nexo directo con la historia y la cultura rusas, ya que las peripecias de Grigori Rasputín, marcadas por su controvertida influencia en la familia del zar en los primeros años del siglo XX, representan un capítulo de intrigas palaciegas. Además, hay que subrayar que en la tradición de tomar el té, el samovar es un símbolo importante de la identidad rusa, cuya lejanía se diluye al integrarse a las narrativas de El Caminito.

Otro aspecto valioso para considerar es la alegoría que da sentido a la ornamentación del Samovar de Rasputín, que lleva la firma de Vicente Walter (1937-2002), artista y albañil reconocido por una fructífera obra de gran calidad (4). Nos referimos al labrado artístico en ambos lados de la fachada del edificio. En el lado derecho (visto de frente), por ejemplo, presupone un Rasputín entre histórico y autorreferencial (5), con la apariencia de un mujik venerable y afable frente a un samovar. Al lado izquierdo hay una iglesia ortodoxa con sus cúpulas bulbosas. Una clara alusión a la Iglesia de la Santísima Trinidad de Buenos Aires, ubicada en la calle Brasil, frente al Parque Lezama. El templo se inauguró en 1901 y se estima que es el más antiguo de Latinoamérica en la religión ortodoxa rusa. Actualmente su legitimidad canónica está en disputa y no goza del reconocimiento del Patriarcado de Moscú. (6) Volviendo al bajorrelieve, debajo del óvalo que encierra la iglesia, hay una mujer con una maleta y un hombre, presumiblemente con una reliquia en la mano. Los atuendos de la pareja sugieren dos campesinos rusos, cuyos destinos se entrelazan con las historias de la inmigración en Argentina y la presencia del templo religioso los vincula a sus raíces. En términos generales, la decoración del frontispicio es heterodoxa. De lo señalado, se suma un conjunto de querubines amenos y juguetones. En la parte superior, los relieves se extienden hasta otro local, donde hay querubines que con cierta picardía interactúan con los que parecieran ser los prototipos de Adán y Eva (y entre estos personajes bíblicos se leen las inscripciones: ‘El Samovar de Rasputín’ y ‘Antigüedades y Curiosidades’).

Mito, leyenda y lo cotidiano se funden entre los bajorelieves de El Samovar de Rasputín. Su portal no pasa desapercibido ante la mirada curiosa de transeúntes, que quizás, no reparan en el contenido de una representación que es puente entre culturas. La narración evoca a su manera un fragmento de la historia y la identidad del pueblo ruso, la cual emerge dentro de un entorno urbano bonaerense a ritmo de blues, invitando al diálogo, a la imaginación, a la pasión. Encuentro y reencuentro del espíritu ruso que transciende desde un rinconcito de la Argentina.

Finalmente, cabe señalar que la edificación y los bajorrelieves del establecimiento evidencian deterioro. Sería pertinente que tanto las autoridades correspondientes como los vecinos del barrio impulsen iniciativas para la restauración y conservación, acorde con los criterios que garanticen el rescate del patrimonio cultural. Más aún, si se considera que en 2020, el inmueble fue declarado “Sitio de Interés Cultural” por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

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1) “Caminito” es el título de una famosa canción de tango de 1926. El autor de la letra fue Gabino Coria Peñaloza, inspirado en un amor secreto de su pueblo en Olta, La Rioja. El compositor de la música fue Juan de Dios Filiberto, inspirado en el sendero de La Boca.

2) Se puede acceder a una antología del blues argentino grabada con la membresía del El Samovar de Rasputín en: https://www.youtube.com/watch?v=nUsOfBGCM-M

3) Ver el sitio Buenos Aires Historia, Asociación Civil Rumbo Sur, Este barrio es real. Tiene firma, sello, rótulo. En: https://buenosaireshistoria.org/vecinos/este-barrio-es-real-tiene-firma-sello-rotulo/

4) Ver: El artista secreto que embelleció La Boca con un balde, un fratacho y un tenedor. En: https://www.clarin.com/cultura/artista-secreto-embellecio-boca-balde-fratacho-tenedor_0_Vpdpg9UH_.html#google_vignette

5) Autorreferencial al mismo dueño y creador de lo que fue la casa de antigüedades, El Samovar de Rasputín.

6) Ver: 120 años de la primera iglesia rusa de la Santísima Trinidad en Buenos Aires ¿Está perdida para la Iglesia Rusa? En: https://iglesiarusa.info/?p=2981

Miguel Alvarado:

            Profesor Asociado pensionado de la Universidad de Costa Rica, graduado en la Universidad Estatal de Bielorrusia, Ciudad de Minsk, ex Unión Soviética. Exdirector de la Sede del Pacífico de la Universidad de Costa Rica, Premio Poesía del Comité Nacional del XI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, (Costa Rica, 1978) y Premio Joven Creación, Poesía 1980 (Ministerio de Cultura y la Editorial de Costa Rica).

            Tiene publicado “Insurrección de las Cosas”, Editorial Costa Rica, 1980; “Tentación Maniquí”, Uruk Editores, 2010. Su poesía se encuentra en las antologías: “Las armas de la luz. Antología de la poesía contemporánea de la América Central”, DEI, 1985 y “El amor en la poesía costarricense”, Editorial Costa Rica, 2000. Parte de su obra poética ha sido editada en publicaciones nacionales y extranjeras (América Latina, Estados Unidos, España y Bielorrusia).

            Delegado/Ponente en los Encuentros Internacionales de Cátedras Martianas y Coloquios Internacionales sobre el pensamiento de José Martí. Excoordinador de la Cátedra José Martí de la Universidad de Costa Rica. Ha publicado artículos sobre la vigencia del ideario martiano. Actualmente forma parte del Grupo de Trabajo: “José Martí. Pensamiento y acción” del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, Centro de Estudios Martianos – CLACSO / CEM.