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Autor: María José Ferlini Cartín

EL CAMINO DE ALVARADO

Óscar Madrigal

El día de ayer el Ministerio de Hacienda informó sobre los resultados de las finanzas públicas, resaltando los buenos resultados en cuanto a un superávit primario de 0,06% del PIB corolario de la reducción del gasto primario más fuerte y radical de los últimos 10 años. Es claro que esta reducción se debe al congelamiento de los salarios de los empleados públicos, menos infraestructura, vivienda, pensiones no retributivas, en fin, en la aplicación de una rigurosa regla fiscal que es el reflejo de la austeridad implacable aplicada por el gobierno de Alvarado.

Sin embargo, esa cifra es presentada como un gran logro, lo cual sería significativa si otros componentes de las finanzas fueran concordantes. Es que otras cifras llamaban la atención y a la preocupación.

El pago de la deuda pública, solo en lo que respecta al pago de intereses, en estos 4 años del gobierno de Alvarado se disparó, y en febrero de este año se registró un monto de ₡459.162 millones (1,07% del PIB), el más alto de los últimos 17 años.

Como se aprecia del gráfico adjunto, los intereses pasaron del inicio del gobierno de Alvarado de 122 mil millones de pago intereses de la deuda a 460 mil millones. El crecimiento del pago de intereses ha crecido exponencialmente en este Gobierno. En el año 2017, representaba este rubro un 0.19% del PIB, mientras que a febrero de este año representaba el 1.07%, un crecimiento desbocado.

Es significativo que la deuda pública también ha venido creciendo sustancialmente en estos años. Según Hacienda “en los primeros dos meses del año la deuda se ha incrementado de forma nominal en ¢456.817 millones, pues a diciembre de 2021, la deuda total del Gobierno Central ascendió a ¢27.271.988 millones”. La deuda sumaría en números redondos alrededor de 27.728.805 millones (casi 28 millones de millones de colones).

El resultado es un país cada vez más endeudado.

Todo parece indicar que la nueva deuda adquirida, los nuevos empréstitos, solo han servido para pagar deuda, en especial sus intereses.

Es un camino sin solución.

Restringimos el gasto público y social con el fin de obtener un superávit primario, pero a la vez nos endeudamos más para pagar intereses de la deuda. Al final del camino habrá solo mejores condiciones para seguir pagando la deuda.

El camino seguido por este gobierno solo le da tiempo a la bomba que estallará causando mayores daños sociales.

Pero había otro camino.

El futuro del país, de los próximos cuatro años está en nosotros

Vladimir de la Cruz

En estos días finales del proceso electoral, en su segunda ronda, se ha planteado el tema de que los partidos políticos, y especialmente, sus candidatos presidenciales de la primera ronda, no se han pronunciado contundentemente sobre la segunda ronda, especialmente en la posibilidad de sumarse, a apoyar a alguno de los candidatos finalistas, a José María Figueres o Rodrigo Chaves, y de llamar a votar por alguno de ellos, como la opción que más le convenga a Costa Rica, desde la dirección del Poder Ejecutivo.

En las segundas rondas que ha habido, en el 2002 y el 2014 esta situación no se dio. En la segunda ronda del 2018 se produjo, dada la situación tensa, por el tema en discusión, que había en torno a la disputa entre Fabricio Alvarado y Carlos Alvarado, un movimiento político muy fuerte de los partidos Restauración Nacional y Acción Ciudadana. Definidos esos dos candidatos inmediatamente el equipo económico de Liberación Nacional y dirigentes políticos de la Unidad Social Cristiana corrieron a las faldas de Restauración Nacional y de Fabricio Alvarado. Rodolfo Piza, el candidato de la Unidad Social Cristiana, por su parte, se atrevió valientemente, a apoyar a Carlos Alvarado, a llamar a votar por él, lo que atrajo detrás suyo al equipo económico de la Unidad Social Cristiana a apoyar a Carlos Alvarado. Por su parte los partidos políticos señalaron que no se habían hecho coaliciones. Esto era cierto, además que no podían hacerse legalmente coaliciones para ese momento de la campaña. Se podían hacer alianzas tácticas inmediatistas, porque los Programas de los partidos estaban presentados en el Tribunal Supremo de Elecciones, como podrían hacerse ahora, con los candidatos finalistas, buscando el impulso de alguna plataforma programática conjunta, o negociando proyectos de ley a aprobar, o políticas de gobierno a impulsar vía Decretos Ejecutivos de interés partidario.

En la elección del 2018 se introdujo la idea de un Gobierno Nacional, tema que abordaba Rodolfo Piza y que también impulsó Carlos Alvarado. Este Gobierno Nacional resultaría de la integración de personajes políticos, o destacados de distintos partidos políticos, en el Consejo de Ministros especialmente. Así se integraron Edgar Mora, del Partido Curridabat Siglo XXI, Patricia Mora del Frente Amplio, Rodolfo Méndez y Rodolfo Piza de la Unidad Social Cristiana. Estos se integraron, como personalidades políticas destacadas, no como resultado de acuerdos entre los partidos, a los que ellos respondían, y el de Gobierno que representaba Carlos Alvarado. El acuerdo más firme en ese sentido lo hizo Rodolfo Piza que sí firmó, con el Presidente Alvarado, un documento de trabajo, que no era un documento oficial de la Unidad Social Cristiana ni de Acción Ciudadana.

Los partidos políticos, de estos ministros, tan solo emitieron un pronunciamiento en el sentido de que liberaban a estos ministros de sus responsabilidades partidarias para que pudieran sumarse al Gobierno, sin perder su condición de militantes partidarios, pero señalando que ellos como partidos no tenían nada que ver con el ejercicio de gobierno. Era literalmente un sancocho político.

Evidenciaba aquella situación, cierto adelanto político, con el pasado político electoral del país, pero seguía mostrando la poca fortaleza política de los partidos, la debilidad de los liderazgos políticos y partidarios, la crisis organizativa que siguen mostrando los partidos políticos, y el alejamiento de los partidos de sus seguidores, que tan solo se resumen en el apoyo partidario electoral que reciben ocasionalmente, en cada campaña electoral.

En una situación como la que hemos vivido, de segundas rondas, en el 2002, 2014, 2018 y ahora en el 2022, los partidos políticos que participan en el proceso electoral, que validan ese proceso, que juran respetar sus resultados, deben contribuir a fortalecer el proceso electoral, y la democracia política nacional, llamando a votar en la segunda ronda, a no fomentar el abstencionismo, a no negar el voto por alguno de los candidatos finalistas. Lo mínimo que podrían decir a sus seguidores es “voten en conciencia por el que consideren mejor, en este momento, para el país, pero voten”.

Los partidos políticos deben contribuir a fortalecer la conciencia política, la educación cívica y la formación ciudadana diciéndole a los ciudadanos cuál es la opinión de esos partidos y sus principales líderes, al menos los que participaron como candidatos a la Presidencia, respecto a los dos finalistas, José María Figueres y Rodrigo Chaves, señalando cuál es la mejor opción entre ellos, el que más le conviene al país, entre esas dos opciones, para dirigir el Gobierno en los próximos cuatro años. En esto no hay alternativa.

Alguno de ellos va a dirigir el Poder Ejecutivo. Esta es una responsabilidad política, que pudo haber sido igual para cualquiera de los otros candidatos presidenciales que participaron en la elección, si hubieran quedado en esa misma situación de finalistas.

El problema radica en que los partidos políticos hoy son cascarones electorales, que funcionan solo para las elecciones. Esa debilidad política de los partidos y sus dirigentes se demuestra en este silencio, en no participar públicamente en el debate de los temas nacionales y parlamentarios, en este “abstencionismo” de no pronunciarse a favor de alguna de las opciones finalistas. Los partidos que tienen diputados participan el debate parlamentario con sus diputados a la fuerza. Los diputados por ello se han convertido, en la más de las veces, en las cabezas de esos partidos.

La izquierda política, la que dirigía el Partido Comunista de Costa Rica, Vanguardia Popular, en los procesos electorales anteriores a 1970, cuando no les permitían votar a los comunistas ni a la izquierda por ellos mismos, siempre señalaban un camino, una ruta, en las elecciones, para que los costarricenses votaran por lo que consideraban mejor para ese momento histórico. Así llamaron a votar por Mario Echandi, en 1958, por Enrique Obregón en 1962, por Daniel Oduber en 1966. En 1970 empezaron a votar por su propio partido, cuando fueron electos Manuel Mora y Marcial Aguiluz diputados, y se inició el proceso fuertemente para derogar el segundo párrafo del Art. 98 de la Constitución Política, lo que se logró entre 1974 y 1975. En las elecciones de 1974 participaron varias opciones de izquierda, ampliándose la posibilidad electoral desde entonces y fortaleciéndose la democracia política nacional.

La división de la izquierda en la década del 80 produjo, en estos partidos una situación de desaparición de unos líderes políticos, y un desprestigio que se impulsó, dentro de las mismas filas de Vanguardia Popular contra sus líderes históricos, que eran seguidos con gran respeto por sus luchas, desprestigio que todavía algunos continúan afirmando, sin aprender y comprender bien el resultado de esa división y descalabro que sufrió la más importante organización de la izquierda costarricense.

A todo esto contribuyó la crisis mundial del socialismo surgida entre 1989 y 1991 cuando la misma Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas se disolvió, y desaparició el Sistema Mundial Socialista, dando la sensación de que ese proyecto histórico, igualmente moría.

En cierta forma los partidos comunistas, y los comunistas como personas, se quedaron sin norte político, sin posibilidad política de impulsar un nuevo sistema económico, político y social alternativo al capitalista. De esto la izquierda política no ha podido reponerse plenamente. Se replantearon, en distintos frentes, luchas sociales pero no luchas por el Socialismo, haciendo algunas excepciones partidarias que todavía reivindican este objetivo histórico, pero en un escenario que no responde a las condiciones de este siglo XXI.

Los resabios de esa izquierda, en este siglo, siguen levantando banderas de debilidad política, de sectarismo político e ideológico, sin norte, sin brújula, sin visión de alianzas políticas.

Los otros partidos, los que no son de la izquierda tradicional, históricamente gobernaron, al menos hasta 1998, a base de pactos electorales que lograban expresarlos en la Asamblea Legislativa, no así a base de coaliciones con el Gobiernos. Coaliciones las tuvieron y los llevaron a gobernar en 1958, con Mario Echandi, en 1966 con José Joaquín Trejos, y en 1978 con Rodrigo Carazo. La izquierda por su parte impulsó la gran coalición de Pueblo Unido en 1978, que llegó a elegir diputados, y en los años siguientes, hasta que los afectó la crisis de disolución y división de partidos de izquierda en esa década.

Mientras no había segundas rondas las cartas políticas estaban echadas al terminar la campaña electoral y al elegir Presidente entre los candidatos participantes. Pero, cuando hay segunda rondas, las campañas políticas no terminan hasta que se nombre el presidente, aunque ya se hayan electo los diputados. Por eso es que hay una responsabilidad de los partidos, de continuar en el proceso electoral, informando, llamando a sus seguidores, con verdadera responsabilidad política, ciudadana y cívica de convocar, primero, a votar en la segunda ronda como sufragaron en la primera, y segundo, de orientar a votar por la opción que cada partido, y cada candidato presidencial, si ese el vocero de ese partido, de decir por quien se debe votar, como la mejor opción, y por lo que más le convenga al país, entre lo que hay que escoger.

Hay que cambiar la práctica política en general. Los sindicatos y las organizaciones sociales también tienen esta responsabilidad de orientar a sus afiliados y a los públicos que influyen. Los sindicatos deben aprender que en la lucha social y política sindical tienen distintos frentes de combates, de aliados y de contrincantes. El principal es el de oposición a todas las políticas que se impulsan, desde el Poder Ejecutivo y desde la Asamblea Legislativa, contra los postulados de luchas de los sindicatos, de defensa de los derechos sociales y laborales, y de los derechos humanos asociados a estas reivindicaciones. Al mismo tiempo deberían movilizarse a favor del gobierno y de los diputados que impulsan políticas o proyectos de ley que deban ser apoyados socialmente, para defenderlos o profundizarlos según sea el caso. Son movilizaciones a favor y en contra, según sea el caso. Es la forma más correcta de educar políticamente a las bases sindicales. No es solo llamando a movilizarse en contra de… También hay que llamar a favor de…

Los gobiernos deben entender esto y deben, también, aprender a convocar a favor de apoyar sus proyectos y acciones políticas. Los partidos de gobierno son los que deben llamar a sus bases y seguidores. Así es la lucha democrática y es la forma de ejercer una activa participación ciudadana en la toma de decisiones.

En la práctica de las segundas rondas, por esa indiferencia de los partidos que no clasificaron y no eligieron diputados, sucede que estos partidos políticos quedan relegados del proceso electoral en toda su dimensión.

En las segundas rondas del 2002 y 2014 de hecho los partidos que fueron a esta segunda elección se presentaron solos, por sí mismos. Se presentaron como únicas opciones ante todo el electorado, el propio que ya habían tenido en las elecciones de febrero, y como únicas alternativas para el resto del electorado, que forzadamente se veía obligado a votar por una de esas alternativas. Lo peor fue cuando en el 2014 el candidato de Liberación Nacional anunció su retiro de la segunda ronda, lo que no podía hacer legalmente, pero frenó a su partido aumentando el peso de su derrota.

Para esas segundas rondas ningún partido, de los que no participaron en esta segunda ronda, llamó a votar por una de las opciones que se presentaban. Ni siquiera sus comités políticos, sus dirigentes principales, ni sus candidatos presidenciales llamaron a votar por alguna de las opciones que se presentaban en estas segundas rondas. Los ciudadanos en conciencia votaron por la opción que les pareció mejor o la que consideraron que era menos mala para ejercer el Gobierno. En ambos casos presionó, en la conciencia del elector, el voto contra el Partido Liberación Nacional y sus candidatos presidenciales.

En la elección del 2018 Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana no estuvieron en la final, en la segunda ronda, lo que fue un duro golpe para esos partidos. Sin embargo, los electores asumieron su responsabilidad y llegaron a votar por lo que se consideraba mejor en ese momento.

En esta ocasión, en el 2022, Liberación Nacional logró recuperar su papel de finalista y de partido posible de volver a gobernar. Hasta ahora ha sido un pequeño triunfo a su favor. Queda el resultado final el 3 de abril de ver si recupera la confianza nacional, que no es un cheque en blanco, de volver a gobernar.

Para José María Figueres o Rodrigo Chaves va a ser un gobierno muy difícil si sectarizan su ejercicio gubernativo. Sola una visión de estadista puede iluminar a cualquiera de estos dos en su posible gobierno, y evitar un gobierno de profundas contradicciones y de agudas luchas sociales y populares.

José María Figueres o Rodrigo Chaves y sus partidos pueden parecernos insaboros, incoloros, e inodoros doctrinariamente, pero es lo que tenemos en alternativa de gobierno. Ambos se traslucen con una bandera socialdemócrata, sin ningún contenido político. A ninguno de los dos, por esta razón, se les vincula con la izquierda política o la derecha política en identificación doctrinaria. Su distinción es muy sutil, que puede no ser bien comprendida, por la baja cultura política y ausencia de conocimientos históricos, para todos los votantes, de optar o distinguir entre ser “antisistema” o “prosistema”, “antidemocrático” o “prodemocrático”.

En este momento no está a la vista el desplazar a Acción Ciudadana de Gobierno, porque no está ese partido jugando en nada. La crítica contra al gobierno en cierta forma se desvaneció, por eso también la facilidad de aprobar algunos proyectos legislativos que han sido duramente cuestionados.

Lo que está en el orden del día es la agenda del nuevo gobierno, sin esos temas candentes, frente a la situación económica y social del país. Y esto no pinta bien desde el contenido que se esperaría estuviera en discusión pública. Lo que hay son consignas y mensajes muy generales, casi vacías.

La crítica antigobierno que se hace es contra el gobierno de José María Figueres de 1994-1998, lo que es un tema lejano para una gran parte del electorado, y que no es lo que está en la discusión principal. La crítica es contra algunas de sus acciones gubernativas de aquello años, que suenan a siglo pasado.

La posición fácil de Rodrigo Chaves es estar contra todos los que han sido Gobierno, porque él no ha sido nada en el país, y no representa nada. Las críticas aquí, ahora, son más personales, no políticas. No hay críticas contra Liberación Nacional, como partido gobernante, que ha gobernado 9 de 17 gobiernos desde 1953, y podría abonar mucho en su favor. Rodrigo Chaves no puede aportar nada, ni experiencia de gobierno, ni presencia política nacional, ni ninguna experiencia de su partido político, que él no fundó, si se desarrolló como líder dentro de ese partido. Allí cayó, como decimos a lo tico, “en paracaídas”, de manera inesperada, sorpresiva, insospechada, y dando bofetadas en la cara a toda la sociedad política nacional, fabricando y “comprándose broncas”.

Forzadamente los costarricenses tenemos que decidir a quién apoyamos, y debemos apoyar por lo que consideremos que es mejor para el país, para todos los ciudadanos.

En Costa Rica no tenemos cultura política desarrollada para entender los procesos electorales como escenarios de fuerzas de izquierda, centro o derecha, por los programas políticos, por los temas que se discuten, por el modelo de gobierno que se quiete impulsar. Hay en los procesos electorales campañas anticomunistas, anti socialistas, anti izquierda en general, más de las que hay de carácter anti derecha.

Todavía brotan los estereotipos y prejuicios del período de la Guerra Fría. En esta ocasión Rodrigo Chaves ha intentado meterse en este camino asustando con el lobo de la izquierda, que carece de existencia en la realidad nacional. Con estos estereotipos se trata de asustar a los votantes en el modelo de sociedad que significan. Todavía la sociedad costarricense es altamente prejuiciosa respecto a estas definiciones, sobre todo las de aceptar posiciones que se consideren de izquierda. Parecieran pesar en el subconsciente los resabios de la Guerra Fría.

Apoyar a uno u otro candidato en esta final no es una adherencia partidaria a lo que ellos representan. Es un apoyo a la democracia nacional, a su proceso electoral, a la conciencia política nacional.

La particularidad de la integración de la Asamblea Legislativa con seis fracciones políticas puede ser importante para el futuro próximo, por las posibilidades de acuerdos legislativos, y para el nuevo gobierno.

El futuro del país, en esta elección, de los próximos cuatro años, está en todos nosotros, los votantes, los electores.

El futuro del país hay que comprenderlo con visión más profunda, más amplia, de más perspectiva, de manera más integral, y no solo verlo desde la forma que nos puedan significar estos candidatos José María Figueres o Rodrigo Chaves.

El desarrollo histórico de la sociedad costarricense progresista se ha venido construyendo, con la tradición liberal que viene desde 1824, 1841, 1882, 1884, 1888, 1914, 1924, 1943, 1948-49, y 1998, modelando el país a través de sus distintos gobiernos, con la posibilidad de ponernos al día en estas tareas humanistas y seguir siendo un referente internacional de modelo de país.

No podemos echar por la borda la imagen de país, y este avance social que está a la vista. Esta es la responsabilidad que tenemos que enfrentar el 3 de abril. La decisión está en partidos y personalidades. En esto también se juega ese futuro, en esa decisión está la defensa de esta Costa Rica progresista, moderna, está la defensa de lo que hasta ahora se ha edificado, con posibilidad de mejorar y de avanzar. Si de las personalidades y partidos se trata hay que atender el peso pesado de ellas.

Los costarricenses, los electores en general, no tenemos opción de escoger al mejor candidato que quisiéramos. Tenemos que escoger entre los dos candidatos que se nos presentan. Los dos no van a resolver los problemas que heredan de manera inmediata. El escenario del Poder Ejecutivo Nacional no es a la vista el que va a izar banderas en esta dirección. En igual sentido va a ser importante el escenario legislativo, porque el próximo Presidente tiene la iniciativa parlamentaria, es el que va a estar enviando proyectos de ley los primeros tres meses de nuevo Gobierno. Los diputados solo eso discutirán. Desde la Asamblea Legislativa probablemente se van a trazar las primeras líneas del gobierno nacional que se nos avecina. Tal vez, sin exagerar, desde la Asamblea Legislativa se va a gobernar más.

Ninguno de los candidatos está impulsando la imagen de un gobierno de unidad nacional. Liberación nacional no necesita porque tiene mucha gente experta en distintas funciones de gobierno. Rodrigo Chaves con su forma de escoger funcionarios, como ha dicho que los va a seleccionar, por medio de una empresa especializada que le dará perfiles profesionales, da la sensación de una gran improvisación o una gran anarquía, más que un gobierno altamente ejecutivo.

Seguiremos sin cultura de coaliciones políticas electorales, y sin cultura de coaliciones políticas de gobiernos.

Todos los partidos que participaron en la elección de febrero se probarán en las elecciones municipales del 2024.

Todos los ciudadanos que fuimos a votar en febrero debemos hacerlo otra vez el 3 de abril. Los que no votaron y los que llaman a no votar que asuman su responsabilidad, y no lloren después…

Desafíos y oportunidades que conforman América Latina para cumplir con los ODS conectados con la política y la gestión del agua

Este 25 de marzo se le invita a participar en la reunión “Desafíos y oportunidades que conforman América Latina para cumplir con los ODS conectados con la política y la gestión del agua”. Este evento forma parte de las actividades conjuntas que realizan la red Waterlat-Gobacit, la Internacional de Servicios Públicos (ISP) y la Confederación de los Trabajadores y las Trabajadoras de Agua, Saneamiento y Ambiente de las Américas (Contaguas).

La reunión se realizará en el siguiente horario

  • Centroamérica 14 hrs
  • México, Panamá, Colombia, Perú: 15 hrs
  • República Dominicana y Bolivia: 16 hrs
  • Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay: 17 hrs

Por medio de Facebook ISP- Interamericas o en los canales de YouTube de la red Waterlat y ISP.

Si desea participar en la reunión por favor inscribirse en el siguiente enlace:

https://world-psi.zoom.us/meeting/register/tZcvceihpjkqGtHt633vcuegC1dQGx341ovA

ELECCIONES EN COLOMBIA: Marzo del año 2022

Gustavo Petro: Un triunfo a través del Pacto Histórico.

Por Alfonso Pardo Martínez, Trino Barrantes Araya

“La ignorancia, el olvido o el menosprecio de los
Derechos Humanos son las únicas causas de
las desgracias Pública y de la corrupción de los gobiernos”
Prólogo a la Declaración Universal de los Derechos Humanos

No solo históricamente estamos unidos en los grandes acontecimientos de política electoral. En la literatura, la poesía, la música, el fútbol y la academia, lo colombiano, digámoslo prístinamente, también nos ha permeado.

ACNUR y otras organizaciones, sostienen que, sin lugar a dudas las y los colombianos forman desde 1980, una de las mayores comunidades extranjeras en el exterior, residentes en Costa Rica. Formadas por estudiantes, comerciantes, empresarios, refugiadas y refugiados políticos y deportistas, se calculan en más 13.638 personas, pertenecientes a la hermana República de Colombia. Sin embargo, hoy Migración y extranjería nos dice que la población colombiana en nuestro país supera los 45 ciudadanos(as)

No debe pues, lo anterior que al desarrollarse los procesos electorales en el exterior, muchos tico-colombos; Colomba-ticas, se hagan presentes apoyando a uno otro partido que está en la contienda electoral. Ayer, a la Unidad Patriótica, más tarde al POLO y hoy al Pacto Histórico. Tal vez lo anterior obedezca a que nuestros países: Colombia y Costa Rica mantienen, de larga data, una relación de mutuo entendimiento y cooperación al más alto nivel, cuyos orígenes se remontan desde el 8 de marzo de 1825. Costa Rica y Colombia formalizaron sus relaciones diplomáticas con la firma del tratado Calvo-Herrán del 11 de junio de 1856. (file:///C:/Users/Pc/Downloads/adminpujojs,+25-2.pdf)

Si a nivel de estados existe un gran interés por profundizar las relaciones bilaterales, con mucha más razón, nos une a los partidos hermanos acentuar y consolidar la relación bilateral. Un dato más, porque el interés de este artículo no es la histórica, sino el análisis coyuntural del proceso electoral, recientemente efectuado. En materia bilateral, tenemos entonces que, nuestro pueblo, ha mostrado su apoyo incondicional al Proceso de paz en Colombia, razón por la cual los lazos fraternales entre ambos países se profundizan.

Desde el 7 de marzo al 13 de marzo de este año 2022, 30 MILLONES DE COLOMBIASNOS Y COLOMBIANAS, se dispusieron a salir a votar, principalmente en el “día D”, de los comicios electorales de nuestra hermana República de Colombia; los que pudimos participar como observadores, colaboradores o militantes en su doble nacionalidad, en el proceso “elecciones 2022 de ese país, tuvimos una rica lección de “educación ciudadana”. Las y los electores, en número aproximado de 9421 electores(as), según se desprende de las tablas que exhibían el padrón de votantes. Se tenía, en ese proceso, la responsabilidad de elegir los representantes al Senado (Ordinaria o especial Indígena), la Cámara (Internacional o Afro-descendientes o Especial Indígena y la Consulta Interna (Pacto Histórico, Centro Esperanza y Equipo por Colombia). De una manera sucinta, se jugaba en dicho proceso una opción añeja del uribismo y su narcoestado fallido y una nueva propuesta de un amplio espectro político, pero urgidos de un cambio y un nuevo derrotero para esa hermana República.

Cuando escuchamos quiénes y cómo se conforma la lista para la Cámara, la sorpresa nuestra es con mayúscula: Afro-descendientes, LGTBIQ+, Pueblos Originarios, Reserva del Ejército y Policía, Evangélicos. Tal vez y de manera gráfica, nuestro amigo Alexander fue explícito cuando señaló que: “Vamos hacer un verdadero sancocho”, para que el uribismo sienta el sabor democrático y progresista que tiene el pueblo.

El Pacto Histórico, encabezado por el candidato a la presidencia Gustavo Petro, dejó en todo momento un aroma, no solo con olor a café, sino que de un triunfo electoral definitivo.

Inmigrantes de Nariño, Santander, Bucaramanga, Bogotá, Cali, Manizales, Caldas, Pereira, se acercaban en donde teníamos la vaya propagandística y pronto aquello resultó ser una página en vivo de ese Macondo de realismo mágico que nos legara G. García. A la par de ese lindo mosaico geográfico, los términos que en su diálogo transparente y cotidiano dejaban regar en sus múltiples acentos, obliga a tener un bolígrafo o un lapicero, para hacer el ejercicio de antropólogo de la calle: cuchos, la pelada o el pelado, los güipas, changuas, buñuelos, pepitorias. En fin, en un espacio de tiempo tan pequeño, se siembra en este suelo profundos lazos de amistad y militancia.

Es importante un capítulo aparte para conocer la esencia de lo que es hoy y significa políticamente el PACTO HISTÓRICO. Compuesto formalmente por 7 partidos políticos y cerca de 23 organizaciones, se impulsaba así el apoyo para 30 candidatos.

El orden, el entusiasmo, la forma en que se diseñó el espacio electoral, se debe en gran parte al esfuerzo del señor Angelino Garzón, Embajador de Colombia en Costa Rica y a su equipo de colaboradores(as). Pero principalmente al respeto que se mantuvo en la diferencia, por parte de la gran masa electoral que acudió a las urnas, principalmente el domingo 13 de marzo.

Compañeras y compañeros, una linda lección de civismo que nos pone a las puertas de tener al Pacto Histórico y a Gustavo Petro, como los nuevos actores de esa Colombia que todas y todos necesitamos. Hoy ganó también Latinoamérica.

Una consigna final:

¡¡¡¡ PETRO PRESIDENTE, LO DECIMOS SIN MIEDO Y DE FRENTE!!!

En medio de la escena surrealista, ¿dónde quedó la razón? Segunda parte

Segunda parte

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense

No tenemos fundamento alguno para pensar que en nuestro (¿de verdad es nuestro?) mundo se haya instalado el reino de la razón, y mucho menos en estos inicios de la tercera década del siglo XXI, con independencia de que, a lo mejor el tan mencionado reino al parecer definitivo, sobre todo a conveniencia de determinados actores sociales interesados, no pasó de ser una entelequia o un mito más de esos que son tan propios del despliegue de la existencia de nuestra especie, el que en este caso ha venido siendo proclamado desde los tiempos de la filosofía de la Ilustración francesa y alemana del siglo XVIII, cuando el filósofo de Königsberg, Inmanuel Kant (1724-1804), proclamó la llegada a la madurez del ser humano y su emancipación, la que hoy aparece sumida en una profunda crisis (Gilberto Lopes, dixit) al no poder responder a los grandes desafíos de nuestro tiempo.

El sonido de las armas, las operaciones efectivas de combate, la destrucción y la muerte violenta, además de la sistemática y dosificada mentira, con su indisimulada limpieza étnica contra una población rusófona en el Dombass ucraniano, las que dan lugar a la censura y las acusaciones recíprocas que, en ciertos momentos, originan una especie de oscurecimiento de la razón, de la capacidad misma de razonar como especie e incluso siquiera como individuos. De manera interesada, digna del lenguaje orwelliano, tal como sucedió con algunos personajes en aquella Animal Farm (George Orwell REBELIÓN EN LA GRANJA 1944), donde de repente los cerdos “revolucionarios” descubrieron y decidieron que había unos animales más iguales que otros, se mantiene ahora un calculado silencio sobre aquellos conflictos armados en los que los muertos no arrojan réditos importantes a los interesados, a lo mejor ni siquiera son dignos de ser considerados como seres humanos: Es por eso que los muertos de Ucrania son más iguales que los de Yemen o Somalia, no importa si para muchas gentes que se apresuran a emitir juicios de valor sin fundamento, y en medio de un océano de ignorancia, acerca de estos hechos de los que no tenemos certidumbre, que por lo general tampoco saben donde están ubicadas geográficamente esas naciones o esas gentes que perecen o hacen morir a otros bajo el fuego “enemigo” o “amigo”, como también en tanto un resultado de la mentira sistemática, la que viene a ser una especie de segunda muerte de las víctimas ante la imposibilidad de establecer la extensión real única (Georges Gurvitch,dixit), dicho de otra manera lo que de verdad ocurrió o está ocurriendo, algo que ya sabemos nunca podrá ser alcanzado ni siquiera cuando concluyan las operaciones efectivas de combate.

Se pretende que aceptemos una sola versión acerca de la naturaleza de un conflicto bélico fabricado por los medios occidentales y hecho a la medida de los intereses de Washington y la Casa Blanca, cuyos consejeros militares y algunos think thank, cercanos a esos centros de poder, apostaron hace tiempo a que la construcción sólida de un edificio de la seguridad europea los haría perder influencia en esa parte del mundo. A medida que vemos la guerra económica contra Rusia, esa que pagaremos todos nosotros, la escena se va tornando cada vez más surrealista, dado que la emocionalidad y la propaganda occidental han ocupado el lugar, al parecer preponderante, que debió haberle correspondido a la razón, a la paz, y a un sentido cabal de humanidad solidaria.

En esta escena surrealista del nuevo siglo, donde los componentes de ella, en especial los individuos y algunos colectivos, dan lugar una combinación de disparatadas acciones, y supuestos que carecen de todo fundamento racional, el que además ni siquiera les interesa o les resulta irrelevante, tal como en aquella obra cinematográfica de Buñuel y Dalí, intitulada “L´Âge d`or” exhibida en una pequeña sala, el estudio 28 de París, en sólo cinco funciones, durante noviembre y diciembre de 1930, además de prohibida en la Francia de las libertades(no me hagan reír) a lo largo de cincuenta años, después de haber sido atacada la exhibición y los espectadores a golpes de garrote, por parte de grupos de choque nacionalistas y ultraconservadores de la derecha católica francesa, proclive al fascismo y formados por esas gentes misóginas y antijudías que dicen defender la familia y la tradición, como parte de esa tendencia que se manifestó, en toda su crudeza, durante el régimen de Vichy, que fue colaboracionista y cómplice con los crímenes y la ocupación nazifascista de Francia, por parte de la Alemania nazi, durante la Segunda Guerra Mundial. No había entonces lugar para la razón, esa tendencia se ha mantenido y sigue creciendo, buena parte de la prensa francesa de entonces se unió al coro reaccionario, y a las demandas de censura o prohibición hacia las expresiones estéticas del naciente surrealismo, el que por muy diversas razones mantiene su vigencia.

Los autores del guión del intrincado y desafiante film “L`Age d`or”, cuando el cine sonoro empezaba a desplazar al mudo, son descritos por René Micha en los siguientes términos: “Il se trouve de surcroît que le filme est l`oeuvre de deux hommes qui ne se rencontrent que par miracle. Le seul réel qu `il acceptent en commun c`est le réel absolu, la poésie. Mais Dali ne songe qu`a «systématiser la confusion » et à contribuer au discrédit total du monde de la réalité», tandis que Buñuel fait profession de réalisme…;il ajoutera toutefois que le surréalisme lui a fait voir autrement la réalité…·( HOMMAGE À ANDRÉ BRETON La nouvelle Revue Française Nº 72 1er avril 1967).

Esa expresión estética y apasionada que busca percibir la realidad a través del amor y la poesía, más allá de la hipócrita institucionalidad burguesa, eclesial y militar se torna escandalosa y demasiado rebelde, incluso entre quienes la enfrentan desde el campo marxista de la llamada lucha de clases, en el que algunos de sus representantes se ha apresurado a condenar a uno de los bandos en esta nueva guerra, fabricada para el beneficio de los especuladores financieros y los fabricantes de armas, esos que ya están obteniendo cuantiosas ganancias, en medio de las cada vez más difusas fronteras entre lo real y lo irreal.

Sobreseimiento definitivo para Carlos Andrés Pérez Sánchez la protesta social es un derecho humano

La Asociación Costarricense de Derechos Humanos (ACODEHU), el Bloque de Vivienda Nacional, la Confederación Unitaria de Trabajadores (CUT), la Coordinadora Campesina y el Movimiento de Trabajadores y Campesinos (MTC) solicitamos de forma vehemente al Estado costarricense la cesación de la persecución política en contra de personas defensoras de derechos humanos. Así, exigimos EL SOBRESEIMIENTO DEFINITIVO para el joven trabajador y sindicalista de 28 años Carlos Andrés Pérez Sánchez, obrero de la Refinería Costarricense de Petróleo (RECOPE) quien ha sido acusado de manera ilegítima de supuestos delitos que jamás ocurrieron.

Carlos Andrés es una víctima más de la persecución política, administrativa y judicial ejecutada por el estado a través del Poder Ejecutivo, RECOPE y la Fiscalía General de la República. Una persecución sistemática que ha sido alimentada a través de los medios de comunicación hegemónicos que ejercen una dictadura mediática complaciente de los intereses de las élites económicas.

Carlos Andrés fue detenido injustamente el 11 de septiembre del año 2018 cuando, en ejercicio de su derecho fundamental a la manifestación pacífica reconocido en diversos instrumentos internacionales de derechos humanos, suscritos y debidamente aprobados por Costa Rica, se le acusó de causar daños a bienes propiedad de RECOPE, institución para la cual trabajaba. Carlos Andrés en un acto heroico acudió a atender una emergencia de una posible fuga de gas en las instalaciones de su trabajo, acción para la cuál ha sido preparado como parte de las medidas de atención de riesgos ante eventuales peligros. Hecho que se da durante el período de huelga acontecido durante el año 2018 en contra del combo fiscal (Proyecto Ley 20.580. Ley de Modernización de las Finanzas Públicas) promovido por el gobierno central y la Asamblea Legislativa; huelga que él apoyaba dentro de los límites del ordenamiento jurídico, esta es la verdadera razón del por la cual es acusado.

Este joven trabajador y padre de familia, fue sometido a un juicio mediático a nivel nacional, siendo catalogado por los medios de comunicación más poderosos como un terrorista, inclusive fue acusado por el presidente de la república, Carlos Alvarado Quesada, sin antes tener un juicio en el cual se demostrara su culpabilidad, violentando así el principio constitucional y penal de inocencia.

Posteriormente fue sometido a un amañado juicio penal de flagrancia donde es declarado culpable, juicio que luego fue anulado por el Tribunal de Sentencia Penal del II Circuito Judicial de San José al demostrarse vicios de nulidad en el fallo condenatorio emitido por el juez Sergio Céspedes Rivera (Tribunal del Flagrancia de Limón, causa 18-000244-1130-PE), quien en primera instancia fue amonestado, ordenando la liberación de Carlos (26 de febrero, 2019).

Carlos Andrés Pérez Sánchez ha tenido que sufrir el injustificable peso de atravesar un proceso penal donde estuvo detenido en prisión durante 100 días, como preso político, condenado en un juicio con serios vicios procesales. Todo esto a pesar de que el material probatorio, el análisis fáctico y jurídico del caso, señalan claramente su inocencia. Además, a nivel de derechos laborales, fue despedido de su trabajo arbitrariamente sin responsabilidad laboral, causando un impacto en la estabilidad emocional y económica a nivel personal y familiar.

Por todo lo anterior, como organizaciones del movimiento social defensoras de los Derechos Humanos solicitamos se declare el sobreseimiento definitivo a Carlos Andrés Pérez Sánchez, con fundamento en el inciso a) del artículo 311 del Código Penal, que dicta que procederá el sobreseimiento cuando el hecho denunciado no se realizó o no fue cometido por el imputado.

Hacemos un llamado a las personas comprometidas con la justicia social, a las organizaciones sociales nacionales y a la comunidad internacional para que se solidaricen con Carlos Andrés, denuncien la violación sistemática de derechos fundamentales que sucede en Costa Rica y se unan para denunciar la represión y persecución penal, civil y política contra quienes ejercen el legítimo derecho a la protesta social. A la vez, convocamos a hacernos presentes los días 24 y 25 de febrero a los Tribunales de Limón, para recuperar la confianza en los tribunales de justicia y se dicte el SOBRESEIMIENTO DEFINITIVO A CARLOS ANDRÉS PÉREZ SÁNCHEZ.

SOBRESEIMIENTO DEFINITIVO PARA CARLOS ANDRÉS PÉREZ SÁNCHEZ
PROTESTAR NO ES UN DELITO, ES UN DERECHO HUMANO

Firmas responsables:

ACODEHU, CUT, MTC

Bloque de Vivienda Nacional,

Coordinadora Campesina

Costa Rica

Se adscribieron a esta petición internacional:[1]

Adhesiones de organizaciones: 114

26 organizaciones de Costa Rica

88 organizaciones internacionales

Adhesiones personales: 312

115 firmas personas a nivel internacional

197 firmas de personas de Costa Rica

ADHESIONES A NIVEL DE ORGANIZACIONES

Organizaciones de Costa Rica

  1. Asociación Costarricense de Derechos Humanos (ACODEHU)
  2. Asociación de Personal Docente y Profesional de la Universidad Estatal a Distancia (UNEDPRO)
  3. Bloque Nacional de Vivienda
  4. Asociación Enlaces Nicaragüenses Costa Rica
  5. Central General de Trabajadores (CGT-CR)
  6. Círculo Bolivariano “Yamileth López” – Costa Rica
  7. Colectiva Feminista Independiente Handmaids CR
  8. Colectivo de Solidaridad con el Pueblo de Honduras
  9. Confederación Unitaria de Trabajadores (CUT)
  10. Comité de Lucha por los Derechos de las Mujeres, Niñas y Adultas Mayores del Cantón de Liberia
  11. Costa Rica Solidaria
  12. Debate Feminista Costa Rica
  13. Diásporas feministas Costa Rica
  14. Frente Autónomo Lucha Barrios del Sur
  15. GEMA Observatorio de género y medios de Centroamérica.
  16. Handmaids Costa Rica
  17. Líderes comunales
  18. Movimiento de Trabajadores y Campesinos (MTC).
  19. Movimiento Patriótico Costa Rica
  20. Organización Mujeres “Luisa González”
  21. Partido Obrero Socialista POS Costa Rica
  22. Partido Pueblo Unido
  23. Partido Vanguardia Popular-Partido Comunista-CR
  24. Red Solidaria CR
  25. Sindicato de Trabajadores del AyA (SITRAA)
  26. Sindicato Patriótico de la Educación “7 de agosto” (SINPAE)

Organizaciones internacionales

Alemania

  1. Colectivo CADEHO (Alemania)
  2. Oficina Ecuménica por la Paz y la Justicia (Alemania)

Bolivia

  1. Colectivo de Derechos Humanos EMPODERATE (Bolivia)

Canadá

  1. Comité de Solidaridad Canadá-Colombia.

Colombia

  1. Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos

Ecuador

  1. SAKIAT Organización del Pueblo Sarahuru (Ecuador)
  2. Juventud Revolucionaria del Ecuador

España

  1. @iaioflautas (Cataluña)
  2. afaem5 (España)
  3. Asc el barco de Fuencarral (España)
  4. Asociación de mujeres migrantes Ayni (España)
  5. Soldepaz Pachakuti (España)
  6. Fénix Asociación (España)
  7. Plataforma de solidaridad (España)
  8. Red de Cuidados de Fuencarral (España)

Honduras

  1. ACI PARTICIPA (Honduras)
  2. Alternativa de Reivindicación Comunitaria y Ambientalista de Honduras ARCAH (Honduras)
  3. Barracón Digital (Honduras)
  4. Centro Cultural Hibueras (Honduras)
  5. CNTC Regional Progreso (Honduras)
  6. Colectiva Cimarrón (Honduras)
  7. Colectivo Interdisciplinario de Investigación y Promoción para Desarrollo Comunitario (CIIP-DC) (Honduras)
  8. COMISIÓN NACIONAL DE APOYO A LOS MIGRANTES RETORNADOS CON DISCAPACIDAD FÍSICA – CONAMIREDIS (Honduras)
  9. Consejo Cívico de organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) (Honduras)
  10. Fundación San Alonso Rodríguez (Honduras)
  11. Red contra la violencia de Choluteca (Honduras)
  12. Red de Mujeres de Talanga (Honduras)
  13. UTC La Paz (Honduras)
  14. Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras (Honduras)

Guatemala

  1. Asociación para eK Desarrollo Integral de la Mujer del Área Rural Adimar: Ixmucane

México

  1. Adelitas Violetas (México)
  2. Sindicato de Trabajadores del Instituto de Educación Media Superior de la Ciudad de México (SITRAIEMS-CDMX)

Estados Unidos

  1. Colectivo de solidaridad con el pueblo de Honduras (EEUA)
  2. Honduras delegation (Alemania)Co
  3. Human Rights Observation/Honduras (EEUA)

Venezuela

  1. Movimiento de Mujeres por la Paz y la Vida (Venezuela)
  2. Red de vida
  3. SOAWatch (EEUA)

Suiza

  1. Foro Honduras Suiza (Suiza)

Otros países

  1. Asociación Civil Terranza
  2. Colectivo Libre
  3. Colectivo Comunicacional La Voz
  4. Rosarce
  5. Centro Internacional de Investigación y Otras Voces en Educación
  6. Red de Integración Orgánica
  7. Federación de Sindicatos de Funcionarios de Universidades – FESIFUNA
  8. Ensenyants Solidarios
  9. STEI
  10. Nubia Ordoñez La Sala
  11. Líderes Comunales
  12. Fundación ADERES Rehobot
  13. Comunidades Unidas por un Desarrollo Económico y Sustentable
  14. FESE

ADHESIONES A NIVEL PERSONAL

Alemania

  1. Ana Franzen
  2. Ángela Gabriela Díaz Moreno (Alemania)

Argentina

  1. Marta Maffei Docente
  2. Sandra Vergara Trabajadora social

Austria

  1. Birgit Calix (Austria)

Canadá

  1. Alexandra Henao Directora Programa ONG

Costa Rica

  1. Adriano Corrales Arias Escritor
  2. Adriana Araya Fotografía
  3. Adrián Jaén España Docente universitario            
  4. Alba Luz Herrera Amadeo
  5. Alejandra Bonilla Leiva Agrónoma
  6. Alejandra Cordero Corrales Comerciante
  7. Alejandra Martínez
  8. Ana Cabal Antillón Docente
  9. Allen Cordero Ulate
  10. Ana Cecilia Jiménez Arce Presidenta ACODEHU
  11. Ana Cecilia Umaña Vargas Educadora jubilada
  12. Ana Yeris Díaz Artavia Ama de casa
  13. Andrea Cordero Barrantes Estilista
  14. Andrea Corrales Vargas Sindicalista y secretaria
  15. Angélica Araya Muñoz
  16. Angélica Jiménez Morales
  17. Angie Loría Arroyo Telefonista
  18. Alberto Álvarez Toirac Profesor
  19. Alcides Monge Mora Campesino
  20. Alexander Leiva Badilla Docente
  21. Alexander Porras
  22. Antonio Wells Medina
  23. Ariel Robles Barrantes Profesor
  24. Áureo López Granados Jubilado
  25. Bernardo Corrales Briceño Ebanista y poeta
  26. Bianca Calderón Z.
  27. Byron Renato Barillas Jirón Profesor universitario, sociólogo
  28. Byron Zeledón Mercado
  29. Carlos José Cabezas Mora Administrador
  30. Carlos Gómez Córdoba Técnico
  31. Carlos Guzmán Álvarez
  32. Carmen Muñóz Barrantes
  33. Catalina Jiménez Gómez
  34. Catalina Montero Benavides Médica veterinaria
  35. Carolina Somarribas Dormond Extensionista investigadora
  36. Clarisa Moore
  37. Claudia María Salazar Castro Médica cirujana general
  38. Consuelo del Carmen García
  39. Cristy Gamboa Morales
  40. Cynthia Crespo Campos Profesora pensionada
  41. Damaris Sánchez Aguilar
  42. Daniel Castro Paniagua
  43. Dayana Ureña Solís Docente
  44. Dane W Smith
  45. Daniel Fernández Zamora
  46. Dante Molina Estudiante
  47. David Morera Herrera Sociólogo
  48. Daivis Ovares Morales Dirigente sindical
  49. Dawer Monge Electricista
  50. Debora Valverde Soto
  51. Delia Acebedo Carrera Abogada
  52. Desirée S.C.
  53. Dita Montiel González
  54. Donald Agrónomo                                         
  55. Dunia Valverde Segura Docente
  56. Edly Hall Leid Profesor
  57. Elí Omar Carranza Cháves Jubilado
  58. Erika Sevilla Ingeniera informática
  59. Ericka Blanco
  60. Edgar Argüello
  61. Edgar Francisco Mora Guerrero Fotógrafo
  62. Eduardo Castillo Profesor
  63. Edwin Mora Cerdas Docente
  64. Elieth Aguilar Coto
  65. Emmanuel Buitrsgo Páez Agricultor
  66. Ernesto Alfaro Molina Banca y finanzas
  67. Eugenia Benavides Quirós Abogada        
  68. Eugenio Gómez Ruiz
  69. Eunice Contreras Contreras Panadera
  70. Evelyn Castillo Barrantes Docente pensionada
  71. Evelyn Vega Ugalde
  72. Estibaliz Ríos Trabajadora independiente
  73. Fernando Lizano Barrantes
  74. Fiorella Jara Sanabria
  75. Fiorella Mora M.
  76. Flor Aguilar Solano Docente
  77. Flora Rodríguez Rivera
  78. Francisco Recepcionista
  79. Francisco Cordero Gené Pensionado
  80. Francisco Morazán Fernández Biólogo
  81. Francisco Villigad Villalobos Licenciado enfermería
  82. Franklin Quesada Campos
  83. Gabriela Castro Vargas
  84. Gabriela Pérez Quintanilla Intérprete
  85. Gabriela Quezada
  86. Gea Sylie Rojas
  87. Geovany Barrante E.
  88. Gerardo Cruz Zuchini Ingeniero industrial
  89. Gilberto Bryan Jenkins Supervisor
  90. Giselle Mora Carranza Bibliotecóloga
  91. Grettel Miranda Estudiante
  92. Guadalupe Urbina Juárez Música
  93. Hannia Franceschi Barraza Profesora universitaria jubilada
  94. Héctor González Pacheco
  95. Héctor Javier Villalobos Sánchez
  96. Helena López Cháves
  97. Herminio Miranda O.
  98. Hillary Álvarez Rodríguez
  99. Hugo Quesada Hernández Pensionado
  100. Ignacio Barrantes Jiménez
  101. Inti Barrantes Jiménez
  102. Irené Barrantes Jiménez Consultora en género
  103. Isabel Ducca Durán Jubilada
  104. Ivannia Simms Leiva
  105. Ixtzel Molina Venegas Docente
  106. Javier Carvajal Monterrey Asistente legal
  107. Javier Castillo Valverde Trabajador de la construcción
  108. Jayson Arias
  109. Jehudy Andrey Cruz Gutiérrez
  110. Jefferson Isaac
  111. Jenny Elizabeth Prado García
  112. Jennifer Ibarra Lacayo
  113. Jessy Acevedo Martínez
  114. Jimena Asch Castro
  115. John Zúñiga Jiménez Agente de seguridad
  116. Jorge Morales Piedra Trabajador operario
  117. Jorge Sánchez Aguilar
  118. José Antonio Molina Gutiérrez Docente                     
  119. José Amesty Pastor
  120. José Pablo Moya Rojas
  121. José Ángel Valverde Valverde
  122. José Francisco Correa
  123. José Francisco Varela Arguedas Jubilado
  124. José Luis Pérez Campos
  125. Julia María Peña Salas Pensionada
  126. Juliana Reyes Politóloga                              
  127. Juan Alberto Ramírez A Traductor
  128. Juan Carlos Cruz Barrientos Comunicador social
  129. Juan José Soto Morales Jubilado Ingeniero civil y físico
  130. Juan Rojas Conejo Profesor
  131. Karisio Prado García
  132. Laura Arias Cabrera Psicóloga
  133. Laura Garbanzo Guzmán Pensionada
  134. Leila Marcela Sánchez Cortés Promotora política
  135. Lesslie Méndez Conejo
  136. León García Jiménez Vásquez
  137. Leticia Salas Pérez Cajera
  138. Lorenzo Ramírez Profesor
  139. Linda Diana Nova Vargas
  140. Luis Alberto Salas Sarkis Pensionado
  141. Luis Alberto Soto Ramírez Trabajador social
  142. Luis Alexander Cruz Gutiérrez
  143. Luis Guerrero Araya Asesor aduanero
  144. Luis Valerín Rodríguez
  145. Magaly Martínez Loaiza
  146. Manuel Rodríguez Mercado
  147. Manuel Sandoval Coto Educador
  148. Marcela Martínez G.
  149. Marcela Montoya
  150. Margarita Quesada Webb
  151. Margarita Rodríguez Méndez Educadora
  152. María de los Ángeles Jiménez Segura Profesora
  153. María Elena Cuadrón
  154. María Estela Ruíz Jiménez
  155. María González Araya Trabajadora social
  156. María Jimena Santamaría Cordero Ingeniera
  157. María Sancho Gómez Trabajo social salubrista
  158. María Trejos Montero Maestra pensionada activista DDHH
  159. Marianela Chávez Pesionada
  160. Maricela del Socorro
  161. Mario Eduardo Sánchez Comunicador social
  162. Mario Mora Estudiante
  163. Mario Salazar Montes Profesor
  164. Mario Andrés Zelaya Vargas Estudiante
  165. Mario Alberto Villalobos Arias Profesor Universidad de Costa Rica
  166. Marianela Delgado Quesada Planificación Economía y Social
  167. Marisol Rodríguez Madrigal
  168. Marisol Sánchez Aguilar
  169. María Elena Guadrón Carrillo
  170. María José Arguedas
  171. María José Braddick Serrano
  172. María Miranda Cortés Secretaria
  173. Mariel del Mar Rojas
  174. Marielos Muñoz Solórzano Oficinista
  175. Mario Cabrera Burgos Trabajador voluntario comunitario
  176. Marta Chacón Morales
  177. Martín Camacho Rivera
  178. Mauricio Zeledón Leal Músico
  179. Max Aguirre Calvo
  180. Melissa Chinchilla Segura
  181. Melissa Hernández Vargas
  182. Miguel Antonio Ching Zapata
  183. Minerva Calderón Cortés
  184. Nidia Fonseca Varela Pensionada
  185. Noelia Richmound Vásquez
  186. Olga Oporta Cerdas
  187. Olga Mendoza Elizondo Educadora pensionada
  188. Olman Bolaños Vargas Ilustrador
  189. Orlando Barrantes Cartín Dirigente MTC
  190. Óscar Jara Holliday Educador popular y sociólogo
  191. Óscar Leiva Cerrato Consultor
  192. Óscar Luis Pérez Ramírez Oficinista y estudiante de Derecho
  193. Óscar Mata Brenes Médico
  194. Pablo Francisco Dormond Román Auxiliar de contabilidad
  195. Pablo Salazar Gonzalo Pensionado
  196. Rafael Ángel Aguilar Coto
  197. Rafael Ángel Méndez Castro Profesor pensionado
  198. Rafael Ángel Sánchez Pensionado
  199. Ricardo Hernández Mora Docente
  200. Roberto Zeledón Asesor político
  201. Rocío Alfaro Molina Docente univ, diputada electa
  202. Rodolfo Ulloa Bonilla Sociólogo
  203. Rosario Rosales Arce Gestora de desarrollo organizacional
  204. Rocío Ramírez Varela Gestora social
  205. Roldan Ramírez
  206. Roy Marín Hernández Artista plástico
  207. Rubén Músico
  208. Sandra Arrieta Rojas
  209. Sandra Calderón Orozco
  210. Sandra Yenory Vargas Badilla Conserje centro educativo
  211. Sara Fonseca Acuña
  212. Saulo Aguiluz Jimenez
  213. Selene Jiménez Valverde Gestora cultural
  214. Sergio Mena Mena
  215. Shannen Zamora Guevara
  216. Sileny Vázquez Estudiante
  217. Sofía Asch Castro
  218. Soledad García Ramos Jubilada
  219. Sonia Sánchez Aguilar
  220. Stefany Campos Ch
  221. Suray Carrillo Guevara Abogada
  222. Tatiana Otto G. Activista DDHH
  223. Tracey Masís Martínez Estudiante
  224. Trino Barrantes Araya Jubilado, activista DDHH
  225. Tyronne Sindicalista
  226. Tagotha Brenes Cordero
  227. Teodoro Symes Campbell Arquitecto
  228. Valeria Quiroz
  229. Vernor Arguedas Matemático
  230. Vianey Mora Vega Socióloga
  231. Violeta Lancía Hamlet. H.
  232. Víctor Julio Jiménez
  233. Vinicio Prado García
  234. Walter Ramírez Salazar
  235. Wiston Scott
  236. Wendy Vásquez Pessoa
  237. Xinia Sánchez Aguilar
  238. Xiomara Esquivel Vargas Promotora de DDHH
  239. Xinia Quintero Arauz Socióloga
  240. Yamileth Fontana Coto Socióloga
  241. Yamileth Monterrey López Psicóloga
  242. Yendry Duarte Moreno
  243. Yendry Moreira Acuña
  244. Yensi Fonseca Mora Docente
  245. Yéssica Gutiérrez Mayorga
  246. Yetty Chavarría Alemán Bibliotecóloga
  247. Yoes Castillo Ramos                                    Estudiante de sociología
  248. Yuliana Reyes Estudiante

Estados Unidos

  1. Ivonne García Bueso Contadora
  2. Melissa Davis Empresaria

Ecuador

  1. Fabiola Falconi Psicóloga
  2. Nelson Rueda Empleado
  3. Ramiro Vinueza Puente Comunicador y defensor de DDHH

El Salvador

  1. Irma Escoto (El Salvador)

España

  1. Pedro Polo Fernández Jubilado

Guatemala

  1. Dj Dance GT Activista DDHH
  2. Egil Ivan Galindo Maestro
  3. María Saturnina Us Álvarez Asociación eK
  4. Silvia Tecún
  5. Rosario Tuyuc Us Activista social
  6. Reyna María Echeverría

Honduras

  1. Eduardo Urbina Estudiante
  2. María Dolores Escobar Salgado Docente
  3. María Elena Colindres Trabajadora múltiple
  4. Sonia Pérez López Comunicadora social

México

  1. Gabriela García Cabrera Bióloga
  2. Jorge Alfredo Castillo Guadamuz Abogado
  3. Luis Alejandro Martínez García Estudiante
  4. Luis Alfredo Martínez Rodríguez Estudiante
  5. María Ramos Casiano Docente
  6. María Soledad Casao MoralesMaestra

Perú

  1. Maricarmen Judith (Perú)

Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos

Integrantes del Consejo Consultivo (34)

Argentina 

  1. Adolfo Pérez Esquivel Premio Nobel de la Paz, Stella Calloni Corresponsal de la Jornada en Buenos Aires;

Colombia 

  1. Piedad Esneda Córdoba Ruiz Senadora y Defensora de Derechos Humanos y Coordinadora Internacional del Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos. Vocera de colombianas y colombianos por la Paz,
  2. Camilo González Posso Presidente de INDEPAZ,
  3. Mario Hernández ÁlvarezCoordinador Doctorado Interfacultades en Salud Pública Universidad Nacional de Colombia,
  4. Rubiel Vargas Secretario Ejecutivo Nacional del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos de Colombia (CPDH); 

España 

  1. Ana Andrés Ablanedo Defensora de Derechos Humanos de Soldepaz Pachakuti,
  2. Ricardo Sánchez Andrés miembro de la junta de la (ACP) Asociación Catalana por la Paz – miembro de la Asamblea de Internacional de (Comunistes de Catalunya) y miembro permanente del consejo de Solidaridad de la Ciudad de Manresa, 
  3. María Victoria Fernández Molina Candidata a Doctora en Derechos Humanos,

Estados Unidos 

  1. James Patrick Jordan Coordinador Nacional de la Alianza por la Justicia Global y Eduardo García Activista de la Alianza por la Justicia Global e integrantes del Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos capítulo Estados Unidos,
  2. Pablo Ruiz Coordinador Latinoamericano de Soa Watch – Observatorio por el Cierre de las Escuela de la Américas;

Suiza 

  1. José Manuel González López  
  2. Gerardo Romero Luna de la Red Latinoamericana de Zurich integrantes del Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos capítulo Suiza; 

Venezuela 

  1. Hugo Alberto Nieves Integrante de la Comisión Política de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora – CRBZ,
  2. Yonatan Vargas Abogado Defensor de Derechos Humanos y Analista Internacional de la CRBZ,
  3. Indhira Libertad Rodríguez Red de Colectivos La Araña Feminista,
  4. José Miguel Gómez García Movimiento Internacional de la Economía de los Trabajadores, Miguel Humberto Medina Comunero Bolivariano Movimiento Cultural Campesino Los Arangues; 

Ecuador 

  1. Franklin Columba Cuji Presidente de la Unión de Organizaciones Sociales Interculturales del Sur de Pichincha UOSISP de Ecuador; 

Bolivia

  1. Rodolfo Machaca Yupanqui General de Confederación Sindical Única De Trabajadores Campesinos de Bolivia – CSUTCB; 

Palestina 

  1. Jamal Juma Coordinador STOP The WALL; 

Guatemala 

  1. Ana Laura Rojas Padgett Red de Integración Orgánica – RIO – por la Defensa de la Madre Tierra y los Derechos Humanos;

Panamá

  1. Ligia Arreaga Integrante de la Alianza por un mejor Darién – AMEDAR;

Brasil

  1. Gizele Martins del Movimiento de Favelas de Rio de Janeiro;

Perú

  1. Betty Izaguirre Lucano Coordinadora General del Movimiento Alfa y Omega;

Chile-Wallmapu – Territorio Mapuche

  1. Onesima Lienqueo Fundadora de la Red por la Defensa de la Infancia Mapuche;

México 

  1. Eduardo Correa Senior Profesor de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México – UACM, 
  2. José Enrique González Ruiz Profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México – UNAM,
  3. José Rafael Grijalva Eternod Doctor en Derechos Humanos,
  4. Felix  Hoyo Arana Profesor de la Universidad Autónoma de Chapingo;
  5. John Mill Ackerman Rose,
  6. Daniela González López Coordinadora Internacional del Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos,
  7. Soledad Ortiz Vásquez Consejera General del Comité de Defensa de los Derechos de la Mujer – CODEM,
  8. Claudia Tapia Nolasco Consejera General del Comité de Defensa de los Derechos de la Mujer – CODEM,
  9. Patrocinio Martínez López representante del Comité de Defensa de los Derechos del Pueblo de Oaxaca – CODEPO, Lic.
  10. Hugo Aguilar Promotor y Defensor de Derechos Indígenas,
  11. Miguel González Muciño Director del Centro Cultural Las Jarillas
  12. Arturo Díaz González Organización Proletaria Emiliano Zapata – Frente de Organizaciones Sociales de Chiapas OPEZ – FOSICH.

Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos (35)

Organizaciones integrantes:

España

  1. Soldepaz – Pachakuti;

Suiza

  1. Observatorio de Derechos Humanos Capítulo Suiza,
  2. Red Latinoamericana de Zurich;

Estados Unidos

  1. Observatorio de Derechos Humanos Capítulo EU,
  2. Alianza por la Justicia Global, SOA Watch – Observatorio por el Cierre de las Escuela de la Américas;

Venezuela

  1. Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora – CRBZ,
  2. Red de Colectivos La Araña Feminista,
  3. Movimiento Internacional de la Economía de los Trabajadores,
  4. Movimiento Cultural Campesino Los Arangues;

Colombia

  1. Colombianas y Colombianos por la Paz,
  2. Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos,
  3. Observatorio de Paz,
  4. Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario,
  5. Sur Occidente Colombiano Antonieta Mércury;
  6. Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (INDEPAZ);

Guatemala

  1. Red de Integración Orgánica – Rio – Por la Defensa de la Madre Tierra y los Derechos Humanos;

Uruguay

  1. Comisión Multisectorial del Uruguay;

Ecuador

  1. Unión de Organizaciones Sociales Interculturales del Sur de Pichincha (UOSISP);

Panamá

  1. Confederación Sindical Única De Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB);
  2. Alianza por un mejor Darién – AMEDAR;

Perú

  1. Movimiento Alfa y Omega;

Brasil

  1. Movimiento de Favelas de Rio Janeiro,

Chile-Wallmapu – Territorio Mapuche

  1. Red por la Defensa de la Infancia Mapuche Chile-Wallmapu – Territorio Mapuche;

Palestina

  1. Campaña Popular Palestina contra el Muro de Apartheid (Stop the Wall),
  2. Coalición de la Defensa de la Tierra Palestina Unión Palestina Campesina (Palestinian Farmers Union) de Palestina;

Honduras

  1. Alternativa de Reivindicación Comunitaria y Ambientalista de Honduras (ARCAH) de Honduras;

México

  1. Comité de Defensa de los Derechos de la Mujer (CODEM),
  2. Instituto Mexicano de Desarrollo Comunitario (IMDEC),
  3. Centro de Atención en Derechos Humanos a la Mujer y el Menor Indígena (CADHMMI) y Centro Regional Indígena en Derechos Humanos “Ñuu-Savi” (CERIDH),
  4. Comité de Defensa de los Derechos del Pueblo de Oaxaca (CODEPO),
  5. Patronato Pro Defensa y Conservación del Patrimonio Cultural y Natural de Oaxaca (PRO – OAX),
  6. Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra en San Salvador Atenco (FPDT-Atenco),
  7. Colectivo de Mejoramiento Barrial de la Ciudad de México – Centro Cultural Las Jarillas,
  8. Frente de Organizaciones Sociales de Chiapas (OPEZ – FOSICH)
  9. Colectivo Reexistencia Creativa de México.

[1] Incluido el apoyo del Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos: 34 personas y 35 organizaciones.

UCR: El Recinto de Grecia cumple 45 años de aportar al desarrollo del país

El pasado 14 de marzo el Recinto de Grecia cumplió 45 años de presencia en la región. Foto archivo Sede de Occidente, UCR.

El espacio se creó el 14 de marzo de 1977

Cuarenta y cinco años han pasado desde que un grupo de estudiantes recibió por primera vez clases en el Recinto de Grecia, entonces llamado División Tacares, un 14 de marzo de 1977. Desde entonces, este centro de estudios que es parte de la Sede de Occidente, ha ofrecido sus aportes en la docencia, la acción social y la investigación.

Actualmente el Recinto de Grecia ofrece seis carreras, con dos opciones únicas a nivel nacional Laboratorista Químico y Gestión del Recurso Hídrico, creada hace 5 años. Cuenta con proyectos de Acción Social que atienden directamente a la comunidad aledaña como el Proyecto Interdisciplinario de Atención a la Salud, el FestArt, los Campamentos de Desarrollo Humano y el Programa Integral de la Persona Adulta Mayor.

Desde el 2018 el recinto tiene el Programa de Investigaciones en Ciencias Naturales y de la Salud (Procinasa) cuyas áreas de estudio son la biología, química, física, biotecnología, farmacia, recurso hídrico, matemática y alimentos, entre otros. Este programa ha impulsado la inscripción de 16 investigaciones ofreciendo valiosos aportes en los temas mencionados.

A nivel de infraestructura, en los últimos años se han trabajado en obras como la construcción del gimnasio y un salón multiuso, así como remodelaciones y obras de mantenimiento importantes para su funcionamiento. Dentro de las obras próximas a iniciar se encuentra la construcción de las nuevas residencias estudiantiles, un proyecto que vendrá a responder las necesidades de la población estudiantil que se atiende.

La Mag. Sindy Porras Santamaría, directora del Recinto, aseguró que en este 45 aniversario “es importante reafirmar el compromiso que tenemos de continuar trabajando, para ofrecer al estudiantado los recursos y los conocimientos necesarios, con el fin de formar profesionales de calidad que aporten sus aprendizajes a la sociedad, tanto a nivel nacional como internacional”.

Destacó que este centro de estudios  se ha convertido a lo largo de los años en un referente de la región, aportando a las comunidades vecinas profesionales de calidad en diferentes áreas que han abierto camino demostrando sus conocimientos y logrando así atraer o crear opciones de empleo en la zona. 

Agregó que el Recinto ha sido un ejemplo en materia ambiental, tanto para la región como para la institución, ya que desde el año 2015 reincorporó este componente dentro de su quehacer administrativo y docente, obteniendo cuatro reconocimientos de Galardón Ambiental UCR, dos certificaciones ambientales por parte del Programa Nacional Bandera Azul Ecológica, en la categoría Cambio Climático, con cinco y cuatro estrellas respectivamente. Además, Porras destacó la participación activa del Recinto en organizaciones ambientales del cantón de Grecia, tales como Corredor Biológico Interurbano El Achiote y la Comisión Interinstitucional Grecia Carbono Neutro.

Porras concluyó que todos estos aportes se han logrado gracias al compromiso institucional y de cada una de las personas que han sido parte de su historia, “el crecimiento del Recinto de Grecia a través de los años ha dejado múltiples aprendizajes, pero sobretodo la satisfacción de aportar a la regionalización desde diferentes aristas”, aseguró.

Una apuesta de la comunidad por la educación superior

El Recinto de Grecia, así como la Sede de Occidente, debe su creación a una comunidad organizada, que apostó por la educación como instrumento de desarrollo. Las siguientes líneas, escritas por el Dr. Eval Araya Vega en el 2017, como parte de su discurso de celebración del 40 aniversario, resume la historia de la creación de este centro de estudios.

“El acuerdo de creación del Recinto fue tomado por el Consejo Universitario, a propuesta del señor Rector Dr. Claudio Gutiérrez, en sesión No. 2348 del 13 de enero de 1977. Dos meses después, el lunes 14 de marzo del mismo año, se inician las clases, primero en la llamada División de Tacares y un poco más tarde, Recinto de Grecia. Asistieron a clases los estudiantes que, sin estar empadronados ahí, aceptaron la posibilidad de llevar los cursos de Estudios Generales en la nueva instancia.

Detrás de estos actos formales existió una comunidad organizada, que reclamó, en diversos niveles, el derecho a la educación superior de sus hijos e hijas y por unas instalaciones que entendía suyas, donadas a la diócesis de Alajuela para crear el Seminario Menor de la Inmaculada Concepción, en el que nunca hubo suficientes vocaciones, como lo reconoció públicamente el Obispo Enrique Bolaños en 1969, año en que cierra el Seminario que apenas funcionó  ocho años.

Luego de muchas diligencias y discusiones, las instalaciones fueron compradas por el Estado Costarricense y puestas a las  órdenes de la UCR, en adscripción al entonces Centro Regional de Occidente, hoy Sede de Occidente. El costo originalmente acordado con el Estado fue de dos millones de colones, pero el pago final alcanzó  los cinco, pues un nuevo aval o realizado por la Diócesis de Alajuela determinó  que poco menos era el costo actualizado, recomendación redondeada hacia arriba por el señor Obispo.

La partida de dos millones, gestionada por el entonces diputado Daniel Oduber Quirós, sirvió  de prima y luego, esta vez como Presidente de la República, el gobierno de Oduber amortiza el saldo pendiente. En diciembre de 1978, en el primer año de gestión presidencial de Rodrigo Carazo Odio, el Estado realiza el traspaso del inmueble. Por tanto, las instalaciones del Recinto fueron una donación del Estado a la Universidad, no de la Iglesia como erróneamente afirma la vox populi”.

 

Grettel Rojas Vásquez,
Periodista, Sede de Occidente, UCR

UCR: El nicoyano que se alejó de su tierra para acercarse a ella

Alexander Jiménez Matarrita aprovechó el teletrabajo que vino aparejado con la pandemia por COVID-19 para regresar a Nicoya. De ese reencuentro con su tierra nació el libro que lo hizo merecedor del Premio Nacional Luis Ferrero Acosta de Investigación Cultural 2021. Foto: Karla Richmond, UCR.

Alexander Jiménez Matarrita, uno de los ganadores del Premio Nacional Luis Ferrero Acosta de Investigación Cultural 2021

Su libro ‘Max Golderberg: canciones para un viaje’ hace un recorrido por la vida, música y poética de este ‘cancionista’ extraordinario

Convencido del poder transformador de los viajes y la contribución que estos han tenido en el desarrollo de la humanidad, Alexander Jiménez Matarrita, docente de la Escuela de Filosofía de la Universidad de Costa Rica, vio en la pandemia por COVID-19 la oportunidad para hacer un viaje de regreso a su terruño para dejar registro escrito de otro viaje: el de la vida de Max Goldenberg, quien con su música y su poética ha hecho universal el patrimonio natural y cultural de Guanacaste.

De esta experiencia surgió el libro Max Goldenberg: canciones para un viaje, el cual fue uno de los dos ganadores del Premio Nacional Luis Ferrero Acosta de Investigación Cultural 2021, otorgado por el Ministerio de Cultura y Juventud. En su fallo, el jurado considera que la obra “propone un estupendo aporte a la cultura nacional de Costa Rica, desde una perspectiva de integración nacional, al establecer el tratamiento de sus contenidos como parte indisoluble de la nación y su cultura a través de la producción musical seleccionada. A su vez, visualiza y proyecta a nivel nacional el desarrollo artístico y patrimonial de una de las ciudades y provincia [sic] de mayor relevancia cultural para la nación”.

El libro gira alrededor de los viajes, empezando por el que hizo el papá de Max hace muchos años desde su natal Bielorrusia para casarse con una guanacasteca, quien probablemente descendía de nicaragüenses y españoles, según se detalla en las primeras páginas del libro. Gracias a este primer viaje, fueron posibles todos los siguientes que han llevado a Max a convertirse en una especie de catalizador que logra capturar el mundo natural que lo rodea, la vida de su pueblo y las historias de su comunidad para hacer de ello un amasijo de notas, letras y armonías que termina convertido en piezas musicales que responden de manera fiel a la identidad de toda una región.

Jiménez no escatima en detalles para retratar a Goldenberg y para explicar las razones por las que su música ha trascendido las fronteras y ha roto con los estereotipos de la canción popular guanacasteca, sin abandonar las raíces que la caracterizan. Este trabajo minucioso es producto no solo de la rigurosidad investigativa de una académico universitario, sino también de su cercanía con el protagonista de la obra y sus familiares, a quienes conoció desde pequeño y han sido parte del viaje de su propia vida.

Pero, para escribir este libro y ver con otros ojos a su tierra, Jiménez tuvo que alejarse primero de ella. Al finalizar su educación secundaria se trasladó a San José para iniciar sus estudios universitarios a sabiendas de que eso significaba cerrar un mundo para abrir otro. Cuatro décadas después regresó a radicarse, temporalmente, en Nicoya para desarrollar la investigación sobre la vida, la música y la poética de Max Goldenberg, siendo muy consciente de que su mirada es muy distinta a la del adolescente que caminó por sus calles, y que su pueblo ya no lo percibe a él como un nicoyano, aunque Jiménez nunca ha dejado de sentirse como tal.

Conversamos con Alexander Jiménez Matarrita sobre el proceso que lo llevó a escribir este libro, su apreciación de la vida de Max y la importancia de comprender la vida como un viaje permanente.

–Su libro habla sobre viajes. Hablemos del suyo a Nicoya. ¿Qué lo llevó a radicarse en esta zona del país?

–Alexander Jiménez Matarrita: Yo soy de Nicoya, yo vengo de una familia nicoyana y de una familia de Cartago. Mi abuelo Orfilio viajó de Cartago a Nicoya y allá conoció a mi abuela Mercedes y así comienza la historia, con un viaje, como siempre.

Mi abuelo era un niño huérfano del terremoto de 1910 y viajó a trabajar a Nicoya con una familia que lo adoptó. Allá se conocieron y, curiosamente, la gente pensaría que en ese matrimonio mi abuela era la representante de la guanacasteca típica y mi abuelo representante del vallecentralismo típico, y es exactamente al contrario. ¡Lo que son las historias! Mi abuelo era un señor indígena que vino de Cartago y mi abuela era una señora blanca, elegante, alta. Y yo vengo de ese viaje, todos venimos de algún viaje.

Luego yo hice el viaje inverso. Cuando terminé el colegio me vine a estudiar y ya no regresé nunca a Nicoya hasta hace pocos años. Este libro y otro libro, que tiene la misma pretensión de documentar el patrimonio cultural de Nicoya y de Guanacaste, solo fueron posibles gracias a la pandemia. Así como hay daños colaterales y la pandemia es una desgracia, para mí tuvo dichas colaterales como regresar a Nicoya, allá estuve los últimos dos años y eso me permitió cerrar esta investigación que llevaba varios años. Pude terminar de hacer las entrevistas allá con gente cercana a Max y esos viajes también han sido importantes para mí.

Este último es un viaje de retorno, que es un viaje distinto. Cuando yo me vine iba a cumplir 17 años y yo sabía que ahí se me cerraba un mundo local, que se me abría otro mundo. Luego tuve la oportunidad de ir a estudiar mi doctorado a España y ese viaje también fue muy importante para mí. Entonces, yo respeto muchísimo a la gente que viaja.

Una de las tesis del libro es que sin viajes no hay humanidad. Es decir, lo mejor del concepto de humanidad proviene del hecho de que la gente se mueve, se desplaza, y en el libro yo quería defender ese argumento a partir de una vida que es la vida de Max Goldenberg, la vida de su padre, la de su madre, quienes también fueron viajeros, Max mismo ha sido un hombre viajero desde niño. Max, quien nació en Liberia y se crió en Nicoya y fue a escuelas ahí, también fue a escuelas en otros lados de este país. Entonces, él decía que él tenía una ventaja sobre todos los niños y es que ha tenido montones de maestras y de compañeras y de compañeros y que eso había sido muy importante para él. Así que el viaje es una idea central en el libro, pero porque es una idea central en la historia de la humanidad.

–Este viaje de retorno es con los ojos de investigador. Más allá de eso, ¿siente la necesidad de retornar a vivir a Nicoya?

–AJM: Este viaje de retorno que me permitió la pandemia tiene como razón fundamental el cuido de mis padres. Yo me perdí la vida de mis padres por mi vida académica. Durante casi 40 años yo no pude regresar de manera continuada a Nicoya y la pandemia me permitió regresar a cuidar a mis viejos y eso también me permitió cerrar estas investigaciones.

La pregunta es importante porque, efectivamente, al regresar también como investigador yo pude recuperar mi infancia y mi adolescencia de otra manera, porque yo viví en Nicoya solo mi infancia y mi adolescencia y luego me vine, el resto me lo perdí. Entonces, es una experiencia muy intensa porque, en algún sentido, tuve que recuperar en dos años lo que me había perdido en cuarenta y la verdad es que yo he sido dichoso con este viaje de retorno en medio de una desgracia como la pandemia.

–Este libro se enmarca dentro de una investigación más grande sobre Nicoya. ¿Cuáles son los objetivos que persigue este proyecto?

–AJM: Uno podría enunciarlo de una manera más simple, que es decir que lo que este proyecto pretende es recuperar un patrimonio cultural muy rico, que es el patrimonio cultural guanacasteco, nicoyano en este caso. Pero también puedo decirlo de otra manera y es lo que yo intento hacer en este libro y es el intento de pensar un mundo local, como Nicoya, con todas sus riquezas y con todas sus limitaciones. En el caso de este libro yo quiero pensar un mundo local a partir de una historia.

El libro no es una biografía de Max Goldenberg. Max Goldenberg es una vida valiosísima que yo quería conocer para demostrar que en un lugar tan pequeño, tan pobre, como Nicoya, uno puede encontrar lo peor, pero también lo mejor de la humanidad y, entonces, el libro también es un intento de argumentar que aún en los mundos más pequeños uno puede encontrar la humanidad entera, porque hay ideas que dicen que en algún punto privilegiado hay algo que resume toda la humanidad, en lo que está contenido toda la humanidad. Yo creo que no solo en un punto privilegiado, yo creo que en muchísimos puntos locales está contenida la humanidad con todas sus contradicciones y eso es lo que yo intentaba pensar.

En resumen, este es un proyecto que se puede enunciar de manera más básica diciendo que el intento consiste en mostrar, en recuperar, en valorar un patrimonio, pero en el fondo también hay una idea filosófica y es esa idea de que no hay lugares prestigiosos en los cuales la humanidad esté en estado puro y que hay otros lugares que son despreciables. Lo que yo intento mostrar es que en cualquier lado uno puede encontrar la maravilla de la humanidad y también lo peor de la humanidad, por supuesto.

«La vida de Max Goldenberg es el producto de muchos viajes, algunos suyos y otros de otras personas. Esos desplazamientos ajenos y propios están marcados en su cuerpo y en sus canciones. Si hacemos la suma, es evidente que la suya es una vida viajera. Y sus canciones son formas de viajar, son un viaje». Extracto de Max Goldenberg: canciones para un viaje, de Alexander Jiménez Matarrita.

–¿Cómo desarrollar esta investigación sin caer en la dicotomía de que lo local y rural es bueno mientras que lo universal y urbano es malo, tan presente en cierta narrativa latinoamericana?

–AJM: Mientras escribía este libro yo estaba terminando de escribir un capítulo de un libro que se publicó en España, en el cual hablo sobre la idea de extranjero, de extranjería, de Simmel; y, efectivamente, este autor, en su gran obra sobre Sociología, hay un intento de pensar esa tentación de tornar idílico el mundo rural, pequeño, local, y de despreciar el mundo más complejo de lo urbano. Simmel muestra las tensiones que hay entre un polo y el otro y, aunque quizás no me salga (yo conozco las limitaciones de mi trabajo y probablemente pude ampliar un poco más eso, afinar un poco más, pero de eso se trata, esto es algo que está en proceso), yo no quería argumentar que lo mejor de la humanidad está en un supuesto mundo inocente, ingenuo, que es propio de las zonas apartadas de la civilización, por decirlo de alguna manera, o de las formas de vida más complejas, urbanas.

Dicho esto, sí es un libro que apuesta por producir autoestima en un lugar como Guanacaste y Nicoya, que en este país es valorado solamente de manera un poco pola, circunstancial y superficial. Cuando uno le pregunta a la gente por el valor de Guanacaste o de Nicoya, la gente piensa inmediatamente en las playas o en el Punto Guanacateco. Eso, a mí, me parece una desgracia. Y puede que se me haya ido la mano, eso también lo reconozco. Aquí yo intento poner de relieve el trabajo de un músico excepcional, de un cancionista excepcional, conocido en algunos sectores, pero que merece ser más conocido por su talento y por la calidad de su trabajo, por su poética y por su música. Entonces, el libro puede haber caído en eso, en una especie de giro idílico, yo espero que no tanto.

–¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de su doble condición de haberse criado allá y de volver, años después, como investigador, ya con otros lentes?

–AJM: Esa es una pregunta que me toca mucho emocionalmente porque yo me seguí imaginando como de allá, siempre, pero lo cierto es que ese mundo siguió siendo lo que era y yo no estaba allí, yo estaba en otra parte. Cuando los mundos giran así y uno no está ahí se pierde mucho y ya uno cuando regresa uno es otro, y ese mundo es otro. Yo experimento esa tensión cada vez que regreso. Yo me sigo imaginando de ahí, pero la gente, sin que sea un reclamo necesariamente, me subraya que de dónde soy yo, eso me ha pasado, me pasa y seguramente me pasará.

Yo sí tomé la decisión de tipo comunicativo de que este libro no iba a estar escrito para académicas o académicos, no está escrito para mis colegas, claramente, sino que está escrito, en primer lugar, para la gente de Guanacaste. Obviamente, cuando uno hace eso sabe que otra gente tal vez pueda leerlo y que también le diga algo, pero yo que provengo de un saber como la Filosofía, que es un saber tan marcado por una jerga de una comunidad de expertos (hace mucho tiempo me aburrí de eso, no me interesa, me interesa escribir para otro tipo de comunidades. Obviamente, sigo escribiendo artículos, por ejemplo este artículo de Simmel, que es un artículo técnico, pero mi interés es este), mi interés es hacer este trabajo de investigación patrimonial y devolvérselo a la gente de mi comunidad y de las cosas más gratificantes para mí es haberme dado cuenta de que varia gente que lo ha leído me lo ha dicho así: “Yo pensé que me iba a encontrar con un texto impenetrable, escrito por un filósofo, que nunca nadie entiende qué es lo que dicen los filósofos, y me encontré algo en lo que pude entrar y pude seguir y me emocionó”. Eso para mí no tiene precio, porque por muchos años eso es algo que a mí me ha dolido muchísimo y es darle algunos de mis trabajos a gente cercana, a amigos y familiares, y que me digan que no entienden nada.

Creo que eso es parte de ese doble juego que estás mencionando. Yo creo que aquí hay una investigación cuidada y una argumentación consistente, pero a la vez creo que hay una forma de enunciar eso que puede ser cercana para gente no académica y esa era mi pretensión.

–¿Por qué es importante la investigación y la divulgación cultural de esta región de Costa Rica?

–AJM: Creo que es importante porque, a menudo, lo que hay de eso es una caricatura. Si recordás, y esto me importa muchísimo, en el libro hay un poema, un romance de Adán Guevara Centeno, tío de Max, es un poema de 1957, publicado en el Repertorio Americano, en el cual hay una especie de programa ético-político, pero también estético que consiste en decir: “ya déjense de estar idealizando la vida del campesino, del sabanero y de las mujeres guanacastecas. Eso que se canta y que se imaginan no es cierto. Esta gente vive unas vidas que no tienen nada que ver con esas idealizaciones”. Yo tengo la impresión de que, a menudo, el patrimonio guanacasteco y nicoyano, en este caso, puede sufrir esa forma de comunicación distorsionada, empobrecida, y mi idea con este libro y con otro que es un libro sobre patrimonio arquitectónico es mostrar lo valioso, por un lado, de las formas de construir, y por otro lado, lo valioso de las formas de crear música, en este caso, sin caer en la tentación de una mirada chauvinista, empobrecida.

Yo no puedo dejar de poner en relieve que yo me siento orgulloso de esa tradición y de ese patrimonio. Pero esa es otra cosa. El mismo Max, y eso me llamó mucho la atención, me confesaba que siempre ha querido huir de una mirada folclorizada. El folclor es muy valioso, pero hay miradas folclorizadas que consisten en pensar que se trata de conservar tradiciones a toda costa, y hay tradiciones que son opresivas, que son dañinas y en el arte también, en la música también. Max me decía “yo estoy metido en esa tradición, mi tío Adán me metió en esa tradición, yo he conservado esa tradición, pero yo soy un tipo que hace canciones y que quiere hacer una música a partir de eso, pero no es eso ya”.

Yo creo que también es importante investigar esas tradiciones y ese patrimonio para poder ver cuánto se mueven, cuánto se transforman, cuánto de ella es valioso y cuánto no.

–¿Por qué escogió a Max Goldenberg como protagonista de esta investigación?

–AJM: A Max lo conozco desde que yo era un niño por mis tíos que iban a la casa de sus padres a tocar guitarra y a cantar con él y con su hermano Paco. Entonces fueron ellos que, desde niño, a mí me metieron en el mundo de la trova latinoamericana. Yo de niño conocí una música con un fuerte contenido crítico, identitario. Max sigue siendo un representante de eso, pero en ese momento Max, efectivamente, cantaba esas canciones guanacastecas de esa tradición anónima que su tío Adán recogía y luego, siendo yo un profesor, empecé a ver y a disfrutar de la música de Max de otra manera, ya de sus canciones, y me di cuenta de que ahí había un mundo por estudiar, por analizar. Esa es la razón.

–¿Max Goldenberg es consciente de su papel catalizador a nivel cultural? Porque, al contrario de lo que se dice en el libro, que él ha sido un observador de todo lo que lo rodea, pareciera que todo lo que lo rodea lo ha identificado a él para conjugarse y convertirlo en un catalizador.

–AJM: ¡Qué bonito! Yo no lo puedo decir mejor. Estoy de acuerdo con vos. Esa idea de que Max es un observador me permite dibujar bien esas tres líneas que analizo de su poética, que es el tema de los viajes, el tema del mundo de la naturaleza y el tema del mundo popular. Entonces, él es un observador de todo eso, sin duda. Pero, eso que estás diciendo tiene mucho sentido y estoy muy de acuerdo.

Max es un elegido en muchos sentidos. Fue elegido por su tío para heredar un legado riquísimo. Yo quisiera estudiar a ese hombre luego, a Adán Guevara, porque lo que hay de él son cositas muy sueltas. Heredó de su madre el gusto por el canto. Él dice que de las cosas más lindas desde niño era oír a su mamá y a su abuela cantando desde la mañana. El padre no cantaba, pero él dice que heredó de su mamá y de su abuela una tradición musical latinoamericana del tango, del bolero, que para él han sido muy importantes, y Max crea tangos y boleros.

Tengo la impresión de que a Max también lo eligieron muchos artistas, mujeres y hombres dedicados a la música, al teatro, a la poesía, a la literatura, que han elegido a Max como interlocutor, como un maestro también, y Max es un tipo generoso que ha acompañado a grupos de música, de teatro, de poesía y estoy muy de acuerdo con lo que estás diciendo, él es un catalizador de todo eso. Él recibe eso, lo asume, lo transforma y lo devuelve de otra manera.

No creo que él sea consciente de todo eso porque Max es una mezcla de alguien muy tímido, muy discreto… para que tengás una idea, y yo lo digo en el libro, yo con él he conversado durante años y nunca, nunca me mencionó que él se ganó el principal premio que le dan a un músico en este país, que es el Premio Reca Mora. Él es una persona aguda, con gran sentido del humor, pero creo que tiene la sabiduría de no tomarse demasiado en serio a sí mismo, entonces con él es muy fácil. Yo no me imagino haciendo este libro con una persona igualmente talentosa, pero pagada de sí misma. Max es alguien que te puede soltar cosas de su vida personal, como su alcoholismo y también su vida abstemia, lo importante que fue eso para su proceso creativo y me parece que tiene que ver con eso, con que él es alguien que, si lo sabe, no lo dice, de ese lugar tan significativo que él tiene.

Alexander en la casa de Max y Sonia en Nicoya. Fotografía de las páginas 118 y 119 del libro.

–¿Por qué es importante que un pueblo cante y el contenido de lo que canta?

–AJM: La vida está llena de sufrimiento y la vida está llena de daño y de injusticia, y también la vida está llena de placeres y de dichas y de alegrías. Yo creo que, en este caso, la música de Max canta eso, yo creo que cualquier música está dedicada a eso. La música está directamente relacionada con las experiencias vitales más intensas: el odio, el amor, la muerte, la desdicha, pero también el mundo. Por eso a mí me parece tan importante hablar de Max como un observador del mundo, de muchos mundos: del mundo natural, del mundo objetivo, de mundo social, del mundo subjetivo.

El libro comienza con un epígrafe de Nietzsche que dice que la vida sin música sería un error. Ayer, por ejemplo, yo estaba pasando por un problema familiar muy serio, de un hermano, tuve que hacer un montón de cosas, era una cosa de mucho sufrimiento, y en medio de todo, me acordaba de canciones y las iba cantando. Eso es un consuelo que probablemente te dan pocas cosas.

La música de un pueblo, la música popular, sigue siendo un medio privilegiado para entenderse, para entender el mundo, para comunicarse y, tal vez desde aquí uno no lo sienta, pero cuando Max canta allá la gente se emociona mucho, porque Max logra devolverles su mundo de otra manera, o sea, eso no es un espejo, es otra cosa. Entonces, la gente aprende a ver de otra manera su mundo, sus festividades, su comida.

Max tiene una canción que es una maravilla, pero muy poco conocida (por desgracia), que está basada en un texto de Carlos Luis Sáenz, sobre el maíz y sobre la tortilla y sobre los productos del maíz. Se llama No nos falte y es una letanía pidiendo que nunca nos falte el maíz. Cuando yo escucho eso me doy cuenta de que para nosotros en Guanacaste el maíz sigue siendo un grano sagrado. En mi casa en Nicoya, los productos de maíz, de distintos tipos de maíz, maíz morado, maíz pujado, maíz negro, maíz amarillo, están ahí siempre. Eso no es parte de esa folclorización de Guanacaste, sino que está ahí, no es una asunto inducido o artificial y Max lo canta y cuando lo hace le devuelve a la gente eso, ampliando una mezcla de orgullo, de conocimiento, de autoestima. Eso lo encuentro siempre muy valioso.

–Ese es un claro aporte de la música de Max a lo local, pero su música trasciende esas fronteras. En este sentido, ¿cuáles son los principales aportes de Max a Costa Rica y al mundo?

–AJM: En Costa Rica lo conocen muchos músicos que cantan sus canciones, las trabajan y hacen versiones de esas canciones. En España y en Brasil yo conozco versiones de sus canciones. Pero hay algo en lo que Max también ha marcado mucho a este país y es por su tutelaje de sus sobrinos. Max heredó de un tío y Max fue un tío para Fidel Gamboa y es un tío para Jaime Gamboa, quienes lideran un proyecto como Malpaís, el cual tiene una poética y una música que, en algunos casos, proviene de la influencia de Max, pero lo bonito de eso es que es una influencia recíproca. Es decir, esos dos grandes músicos también han enriquecido el trabajo de Max y probablemente fue Fidel, y Malpaís en general, quien más ayudó a que Max abandonara su timidez y se expusiera, expusiera sus canciones. En muchísimos conciertos la gente ha conocido el trabajo de Max gracias a Malpaís, pero es que además Malpaís ha tomado alguna de su música.

Max es más un músico que un escritor de letras. Él lo dice: “a mí las tonadas me vienen y yo al principio me inventaba letras para no olvidar las tonadas”, porque no es un músico profesional que pueda escribir música. Luego, gracias a su hermana Olga, la mamá de Fidel y de Jaime, él empezó a cuidar más sus letras, pero sus músicas han sido versionadas de muchas maneras, hay versiones de varias de sus canciones.

Esa es una primera forma de responder a la pregunta, pero hay otra, y es que Max, a pesar de todo esto que te he dicho, no es un músico ingenuo. Max es un tipo que ha tenido adscripciones políticas de izquierda, su familia es comunista, su padre fue el principal dirigente comunista en la región, su tío también. Entonces Max ha vivido en esa tradición política, pero también en una tradición literaria. Él es un gran lector, eso no lo digo ahí ni lo trabajo mucho, pero Max es un lector de la tradición literaria universal. Él me contaba que con su tío se aprendía de memoria pasajes de El Quijote, de las obras de Shakespeare, etc. Entonces, me parece que sus letras y su música tienen un contenido universal muy claro. También por eso, probablemente, a él no le interesa que lo folcloricen. En algún sentido, la trampa, porque folclorizar algo es decir que solo tiene sentido para un pequeño grupo o para una pequeña comunidad y la música de Max es potencialmente universal. Digo esto porque todavía no es conocido lo que debería ser conocido en el resto del país y fuera del país.

–Cualquiera diría que una persona que se ha visto en la obligación de mudarse una y otra vez y de pasar por infinidad de escuelas no tiene raíces. Pero, en el caso de Max es todo lo contrario. ¿Cuáles son los factores que hicieron la diferencia en Max para tener raíces tan profundas y ser tan fructífero en su producción?

–AJM: Yo diría que es el vínculo con la tierra, no con su tierra. Max fue y es alguien que ha trabajado la tierra de muchas maneras. En la finca de su padre, a menudo, fue el encargado del tractor, de arar, pero Max también es un agricultor orgánico al día de hoy, es un hombre que produce miel y es un ebanista. Todos los muebles de su casa están hechos por él, a mí me está haciendo un escritorio. Entonces, tengo la impresión de que alguien que tiene ese vínculo tan directo y tan profundo con la madera, con los animales, con los frutos, con los sembradíos, inevitablemente, es de un lugar.

En el libro menciono confesiones que le hace a un tesiario, a Daniel Solano, quien hace una tesis formidable sobre Max, una tesis de maestría en la UNA. Max habla ahí de los sonidos, de los utensilios, de los movimientos de los animales, de las vacas. Ahí te das cuenta de que a pesar, efectivamente, de haberse desplazado tantas veces, esa experiencia con la tierra lo asienta. Pero, esa es la gran paradoja también, al mismo tiempo él tiene la capacidad de convertir eso en un tipo de poética que puede resonar en todo el mundo y que puede resonar en gente que no ha tenido esa experiencia. Ese es el misterio del arte, de la música, hacer esa traducción.

–¿Cuál es la importancia de comprender nuestra vida como un viaje permanente?

–AJM: Hay varios niveles para responder a la pregunta. Yo diría que hay un primer nivel personal que quizás está basado en esta tesis que es paradójica: si uno no se aleja, no está cerca de nada; solo quien se aleja se acerca. Esa es una paradoja. Mi experiencia misma es que yo ahora quiero más a mi pueblo que cuando estaba ahí y no podía verlo desde afuera, solo cuando yo me fui de mi casa aprendí a respetar y a querer y a admirar más a mis padres y a ver sus limitaciones también, o sea, a conocerlos. Entonces, el viaje, como estructura, tiene un valor cognitivo, emocional, fundamental, en la vida de una persona. Eso es lo primero. Ese es el primer nivel. Además, esa es la condición más básica. El Antiguo Testamento dice algo así como que nosotros somos forasteros de paso por esta tierra. Si uno ve las vidas individuales, es un viaje corto, pero es un viaje.

Luego, hay algo que a mí me interesa mucho por las cosas que investigo y que tiene que ver con la comprensión de qué es una comunidad o qué es un país. Es una de las cosas que más me interesan. Es pensar cómo son los países y cómo los países se imaginan a sí mismos. Si reconocemos el valor del viaje, tendríamos que reconocer la gran pobreza y el gran daño que producen los nacionalismos y otras formas de imaginación cerrada, que suponen que solo es valioso aquello que ha nacido en el territorio donde uno ha nacido. Y no, los países y las comunidades son siempre el producto, para bien y para mal, de los viajes de muchas personas. Probablemente en el mundo queden grupos que no han tenido contacto con otros grupos todavía, pero deben ser mínimos, pero el mundo que conocemos es el producto de esos intercambios.

Ese viaje permanente es muy importante para poder educar sentimentalmente a nuestros niños y a nuestras niñas y a nuestros políticos, para que se den cuenta de que los migrantes son una oportunidad maravillosa de humanizarnos y, cuando digo humanizarnos, es de conocer la humanidad de una manera que no la conoceríamos si la gente no viene aquí, sin gente de otros lados que nos ha traído sabores, colores, creencias. Por eso te digo que lo contrario de esta tesis que vos enunciás también son esas formas de imaginación, fantasiosas por lo demás, que suponen que lo mejor que nos puede pasar es que nadie entre a nuestro mundo… ¡Eso sería una calamidad! Imaginate lo aburrido que sería estar con aquellos que son como nuestros iguales (que nunca lo son) pero eso es parte de esa fantasía nacionalista.

Imaginarnos siempre en viaje puede llevarnos a educarnos sentimentalmente de manera que esa tentación del odio, del miedo, de la agresión contra gente que imaginamos extraña puede tener un contrapeso. Por eso es tan importante el arte y la música que defienden esta tesis, este ideal.

La investigación a profundidad está acompañada de una abundante cantidad de fotografías. Al final del libro se agregan las letras de algunas canciones de Max. Imagen tomada de lavozdeguanacaste.com.

–En una época marcada por los denominados influencers, ¿cuál es la importancia de tomar conciencia de nuestro papel en la vida de los demás? Lo menciono por el papel tan decisivo que tuvo el tío Adán en la vida de Max, el que ha tenido su hermano, su hermana Olga, su esposa y muchas personas más fuera de su familia.

–AJM: En el libro La huella de los días de Leslie Jamison hay una tesis que a mí me fascinó, que es la siguiente: toda vida es una custodia compartida. Es decir, nos toca cuidar la vida o nos toca cuidar otras vidas, y la vida tuya y la mía es una custodia compartida de otra gente. Yo no creo que los influencers ayuden a custodiar ninguna vida o no tengo evidencia de eso. En cambio sí tengo evidencia de que Adán custodió la vida de Max, de que Max custodió la vida de Fidel y que hay ahí una enseñanza eterna, porque es muy importante en estos tiempos, donde lo que priva es un tipo de imaginación económica que dice que hay que instrumentalizarlo todo para obtener ganancias. Eso es lo que Franz Hinkelammert llama el cálculo de utilidad. El cálculo de utilidad supone que todas las decisiones que tomamos tienen que estar medidas por la utilidad que nos va a dar. Custodiar una vida probablemente no dé ninguna utilidad, pero probablemente no hay nada más importante que esa opción ética y política.

Yo diría que eso es un desafío que tenemos como sociedad, como país. Mi impresión es que hemos fracasado enseñando eso o transmitiendo eso, aunque yo estoy seguro de que en sociedades como la nuestra la única forma de que la gente que vive en pobreza extrema sobrevive es porque tiene muy claro que la vida tiene que ser una custodia compartida. Probablemente ahí es donde se muestra el valor del cuido, en la gente que vive en la carencia absoluta. Sin embargo sobrevive no por las transferencias del estado, eso no basta, porque lo que se le transfiere es una cosa mínima. Yo apuesto por eso que vos decís.

–En Costa Rica es muy fuerte el discurso de tener una carrera universitaria como mecanismo de movilización y, por ende, de éxito y de felicidad en la vida. ¿Qué podemos aprender de la vida de Max en este sentido?

–AJM: Lo primero que tengo que decir es que yo soy un profesor universitario, que soy un catedrático, que hice un doctorado y que yo valoro la oportunidad de ser y de haber hecho todo eso y reconozco que eso cambió y mejoró mi vida, pero la vida no tiene que pasar por ahí necesariamente. Conozco seres mucho más capaces, mucho más inteligentes, mucho más consistentes que yo y que muchos catedráticos y catedráticas que conozco.

Entonces, aunque a mí me parece una aspiración legítima y me parece una gran cosa para las familias (eso cambia a las familias y rompe con ciertos ciclos viciosos), lo cierto es que el mundo académico puede convertirse en un mundo muy mezquino, muy empobrecedor. Las personas que vivimos en este mundo de la universidad podemos dar testimonio de agredir o de haber sido agredidos, porque hay toda una lucha por el prestigio, por ejercer ciertos poderes también.

Luego, uno se encuentra a gente como Max, que no terminó el colegio y es un sabio, con todas las limitaciones y contradicciones de cualquier vida humana, con todo el daño que hay en cualquier vida humana, no vamos a negar eso. Es decir, yo no estoy convirtiendo a Max en un ángel, simplemente yo no entré en eso porque este libro no es una biografía de Max. Alguien podría hacer ese reclamo y con toda razón: “Usted, en algún sentido, está colocando a Max como un ser angelical”, y no, nada más alejado de eso, a mí me interesaba su trabajo, su poética, cuento algunas cosas de su vida, pero esto no es una biografía.

Lo que sí creo es que la gente tiene que buscar formas de conocimiento, eso sí, y eso no se lo da la universidad. También es cierto que vivimos una época en la que cada vez más hay una especie de alegría por la ignorancia embrutecedora y agresiva, que eso sí es un problema serio y donde las universidades y los sistemas educativos tenemos un desafío enorme. Pero reconocer esto tiene que ser como una cura de humildad para quienes nos dedicamos al mundo académico y a la investigación: aprender a encontrar el valor cognitivo, humano, ético que hay en muchísimas vidas que no pasan, que no pasarán por la universidad. Yo no creo que la universidad sea la máxima aspiración posible en un ser humano. Creo que es una gran cosa, ojalá todo el mundo pasara por la universidad, pero ya que me hacés esa pregunta, mis padres no pasaron por la universidad y son dos seres humanos sencillos, pero decentes y eso es mucho decir en estos tiempos.

–¿Qué significa el premio nacional para el proyecto de investigación en Nicoya?

–AJM: Es una alegría para mí y para mi familia. Probablemente lo único objetivo que producen los premios es una alegría inicial cuando los anuncian y uno lo sabe. Los premios son el resultado de una decisión muy limitada, es un jurado compuesto por pocas personas. Probablemente si hubieran sido otras personas le dan el premio a otro libro. El año pasado se publicaron una enorme cantidad de libros buenísimos. Este libro comparte el premio nacional con un libro formidable de Carmen Araya sobre vendedores ambulantes, que es una investigación social formidable, poderosa, consistente.

Digamos que a mí me produce alegría por la alegría que le produjo a mis padres, a mis hermanos, a mis amigas, a mis amigos. No creo que haga ninguna diferencia en el proyecto. Este proyecto empezó gracias a un alcalde que ya no está y no estoy seguro de que vaya a continuar. Por otra parte, yo ya tengo que regresar a San José a las clases presenciales y este es un proyecto que supone estar muy presente en la vida cotidiana de un lugar.

Tengo en mente un proyecto sobre el río Tempisque. Estoy terminado de leer un libro de Claudio Magris que se llama El Danubio, que es un libro sobre toda la producción cultural que fue surgiendo en torno al Danubio, entonces él cuenta de ciudades, personajes, obras literarias, acontecimientos bélicos, etc. en relación con el Danubio. El Tempisque es un río mucho más humilde, pero tiene historias que no se han contado y quiero contarlas, pero no sé si voy a tener la posibilidad de hacerlo.

En Nicoya quedan por contar, por investigar, que ya se ha hecho en parte, cosas tan valiosas como la cofradía de la Virgen de Guadalupe, que es la única institución colonial que queda en este país y que tiene unas expresiones comunitarias formidables, donde el centro de la actividad es el sentido de gratuidad, no el de utilidad. Las fiestas comunitarias gratuitas, la comida, la bebida, pero además, de un sentido de la mutualidad, mucha gente colabora para que mucha gente tenga comida y bebida gratis. Eso en estos tiempos es una cosa que habría que pensar.

La iglesia colonial es otro tema, aunque puede que no sea colonial por la fecha, pero ahí hay una historia colonial. Pero también la literatura, prácticas culturales que tienen que ver con la vida campesina que yo pude advertir cuando hice el libro sobre las casas, estructuras que tienen que ver con la alimentación del ganado, con el encierro del ganado, con los sembradíos, objetos, instrumentos que conocemos poco. Ahí hay un mundo muy rico que puede seguir siendo estudiado. Es complicado porque yo he ido a hablar con gente de los bancos, con gente de ciertas empresas a ver si están interesados, pero nadie está interesado. Entonces, yo no estoy tan seguro de que un premio cambie ese escenario. Estos libros son el resultado, además del aporte de la municipalidad, de mucha gente de mi familia que me dio plata y un par de empresas, pero no quiero pasarme la vida desgastándome en eso. Por sí solo debería ser argumento, pero no lo es. Yo tampoco me voy a poner en un plano de ponerme a llorar por eso, siempre ha sido así.

 

Fernando Montero Bolaños
Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

Honduras, un pueblo hambriento de justicia por décadas

Por Marlin Oscar Ávila

17 de marzo de 2022

Es comprensible la alegría existente en la gran mayoría del pueblo al saber que un juez de primera instancia ha aceptado la extradición del expresidente Juan Orlando Hernández hacia el Juzgado del Sur de Nueva York, EUA, aun cuando hace falta saber sí la defensa apelará a la CSJ, quien en pleno deberá confirmar o denegar su extradición.

Lo que debemos admitir es que la clase política hondureña ha demostrado su incapacidad de resolver los asuntos medulares que han dañado cualitativamente a esta sociedad durante las últimas tres décadas, desde que el neoliberalismo se instaló para no volver a salir de este empobrecido y maltratado pueblo. Es evidente que, desde entonces, la clase política y gobernante, solamente se ha esforzado por auto beneficiarse con las mieles del poder.

Es ilusorio pensar que con la extradición del círculo que controló el poder económico, político y militar durante los últimos doce años, concentrado en el Partido Nacional, guiado por los hermanos Hernández, se terminará con la alta corrupción, el mercado de drogas y el crimen organizado en Honduras. Recordemos que fue con el expresidente Leonardo Callejas (QEPD) que se sentaron las bases de mayor corrupción nacional, cuando el líder del cartel Hernández hacía sus primeros pininos en el legislativo del Estado.

Cuando el Departamento de Estado con apoyo del secretario de la OEA, Luis Almagro, la cúpula militar y eclesial y la oligarquía terrateniente, le dio el golpe de estado a Bolivia, en noviembre del 2019, en nueve meses ese pueblo eligió nuevas autoridades, reponiendo su estado democrático al elegir con un 55.11% sus nuevas autoridades, aun contra los designios del imperio estadounidense y su oligarquía criolla. Aun ahora, continúa fortaleciendo su sistema de justicia y consolidando su democracia. Desde luego, lo menos que ese pueblo podría esperar es que el Departamento de Estado de los EUA y su sistema de justicia, le solicitara en extradición a los principales actores del golpe en Bolivia. Lo que sí ha estado esperanzado el pueblo hondureño.

En Honduras dos factores han sido claves para lograr que la correlación de fuerzas se volcara a su favor. Primero, el agotamiento del sistema de poder local dirigido por un grupo de nacionalistas mafiosos, quienes habiendo logrado persuadir a carteles internacionales de la droga, en particular colombianos y mexicanos, sin excluir a la DEA, sobre sus capacidades políticas de controlar al Estado para hacer del país un paraíso del mercado del narcotráfico internacional, contando desde luego con el beneplácito político de los gobernantes del ejecutivo de EUA. Al agotarse ese sistema frente a los intereses estadounidenses, ese sistema fue resquebrajándose hasta llegar a las últimas elecciones políticas en Honduras, en noviembre último, cuando el mismo gobierno de Joe Biden decidió no permitir fraude alguno y lograr que este sufrido y empobrecido pueblo eligiera a quien quiso, es decir, a la actual presidente Xiomara Castro, con más del 50.63% de las votaciones.

El segundo factor que favorece política y económicamente a Honduras en la actualidad es la coyuntura internacional dada la correlación de fuerzas en el mundo actual, donde hay una lucha encarnizada por el control global o el multipolar tanto en occidente como en oriente. No cabe dudas de que, desde noviembre hasta la fecha, el gobierno local ha tenido que acomodar algunas de sus piezas estratégicas, casi como una forma de sobrevivencia, dado el extremado estado de calamidad en que el narco gobierno, recién concluido, dejó la economía nacional para gobernar el país, con muy limitado poder. Aun ahora se toman decisiones desde el poder Ejecutivo sin contar con el consenso del poder legislativo y menos del Judicial, controlado por el Partido Nacional.

En esta coyuntura internacional de ganar más países adeptos a favor del gobierno de Biden, evitando que la influencia de China siga creciendo de la manera exponencial en que lo ha hecho en nuestro continente últimamente, el acercamiento del poder estadounidense al gobierno de Xiomara Castro ha sido significativo. Desde la asistencia de la vice presidente de EUA, Kamala Harris, a la toma de poder de la presidente Xiomara Castro, el 27 de enero, hasta la fecha, semanalmente, un alto funcionario de Estados Unidos de América ha llegado al despacho presidencial de Xiomara Castro, ofreciendo todo su apoyo, sea militar, político como económico, dese luego, no se publica la letra pequeña. Después de carecer de un embajador gringo, recientemente, 8 de febrero, el gobierno de Biden nominó como embajadora de su país a la Señora Laura Farnsworth, para Honduras con la misión de ayudar a fortalecer los vínculos con Taiwán.

Por ahora, se está gozando de esta buena relación. Es sabido que el estar tan cerca del gran poder de Washington, tiene sus ventajas, como sus desventajas y grandes riesgos. El arte de la política está exactamente en saber cuándo negarse a algo inconveniente para el bienestar colectivo del pueblo al cual se representa. Confiemos en que ese arte estará precisamente al momento necesario, no sea que, como hemos notado en otros puntos, como la nominación del nuevo embajador ante la OEA, se le olvide que gobierna para casi 10 millones de hondureños y debe tomar en consideración la opinión del pueblo, además de la de sus asesores.

Reprogramación conversatorio: Movimientos Ecologistas en Costa Rica / Aprendizajes y Experiencias

SURCOS comparte la siguiente información:

Con la participación de:

  • Mauricio Álvarez del Programa Kioscos Socio-ambientales
  • Angélica Barrantes del Movimiento Ríos Vivos
  • Henry Picado de la Red de Coordinación en Biodiversidad

Fecha: miércoles 30 de marzo

Hora: 2pm

Lugar: Frente Ecologista Universitario (Edificio Saprissa)

Aforo limitado

Uso de mascarilla obligatorio

Inscríbase llenando el siguiente formulario:

https://forms.gle/fexMKA5KLY3XSx9V9