Investigador de las Ciencias Sociales, docente y luchador social. Internacionalista por una educación pública, gratuita y de calidad
Mark Zuckerberg acaba de anunciar que desde el 1 de diciembre la empresa Facebook pasará a llamarse META. Esto tiene dos implicaciones, una de carácter empresarial para legitimar y construir viabilidad jurídica a una de las operaciones más importantes que vienen haciendo: la venta de información. Facebook usa la minería de datos para apropiarse la información desagregada de sus usuarios, la cual vende a terceros sin reportar porcentaje de ganancias para quienes de manera inconsciente proporcionan la información. La segunda para crear el metaverso, un universo virtual que modelará actividades como consumo, participación política, sociabilidad, educación e incluso filtrará el acceso a la innovación científica tecnológica.
Esto ocurre, en medio de la incredulidad de muchos docentes y gremios docentes respecto al sostenimiento de la ofensiva de las trasnacionales de la tecnología sobre el mundo educativo, tanto en la fase educativa presencial de la pandemia como durante la postpandemia. Hasta ahora, las actividades que pretende asumir el metaverso de Facebook eran parte de las tareas de reproducción cultural asignadas por el capital a los sistemas escolares (consumo, sociabilidad, ciudadanía, democratización del conocimiento).
Esto ocurre mientras entre el 40% y 50% de la población estudiantil – e incluso docentes- no tiene siquiera conexión a internet o aun dispositivo de conexión remota. Y el otro 50% -estudiantes y docentes- usó plataformas comunicacionales como zoom, googlemeet, streamyeards, Facebook o WhatsApp para maratones de doce horas de clase y más, evidenciando que no tienen ni la más mínima idea de la tormenta tecnológica que se avecina sobre la educación. En el primero de los casos estaríamos observando el surgimiento de la peor y más abrupta de las exclusiones de los últimos siglos, aún ocultada con discursos de pronta normalización; quienes están quedando rezagados hoy corren el riesgo de quedarlo permanentemente y pasar a la periferia de la peor de las pobrezas y marginaciones. En el segundo de los casos la educación durante la pandemia les convirtió en consumidores de tecnología, analfabetos en programación y algoritmos, destinados a seguir la pauta que impongan los acuerdos de gobiernos y sus ministerios de educación con las corporaciones tecnológicas. Por eso hemos insistido en la urgencia de alfabetización en los algoritmos para poder producir respuestas de emancipación y liberación en el actual contexto y sobre todo sobre la necesidad de un debate pedagógico mundial sobre las implicaciones de la cuarta revolución industrial en educación.
¿Que será el metaverso de Facebook?
Hasta ahora Zuckerberg ha anunciado fragmentos de lo que será su metaverso y por ello afirmamos que será la más grande caja de bobos que pueda existir. Será un mercado virtual absurdo, donde van a cobrar dinero real por experiencias virtuales o tal vez sea gratuito para garantizar la alienación que sostenga el modo de producción y acumulación capitalista en la cuarta revolución industrial.
En el metaverso de Facebook, podrás tener avatares (réplicas tuyas) en la oficina y de tus amigos en casa. Mediante mecanismos de realidad virtual aumentada podrás compartir con amigos o personajes que tú crees, comprando alimentos, ropa, viajes, casas que solo estarán en este universo paralelo. Podrás viajar con amigos a lugares remotos con una sensación de realidad en tiempo real, propia de tecnología que hoy asociamos en su nivel primario al GPS.
En la caja de bobos más grande del mundo, quienes se sumen serán educados en comportamiento social, participación política, consumo y tendrán acceso a información filtrada y trabajada.
Claro que esto no será el 1 de diciembre de “golpe y porrazo”. La transición será lenta y sostenida pero seguramente, en el 2030, cuando los teóricos del Foro de Davos prevén el crash del sistema educativo global, el metaverso emergerá como alternativa más allá del entretenimiento.
La propuesta se presentó como un trabajo final de graduación para optar por el grado de Licenciatura en Arquitectura
Los pueblos indígenas, los migrantes temporales y los trabajadores agrícolas experimentan situaciones de vulnerabilidad y posibles violaciones a sus derechos humanos fundamentales. Los trabajadores Ngäbe forman parte de estos grupos de alto riesgo. Foto Laura Rodríguez, UCR.
A Costa Rica se le reconoce mundialmente porque produce uno de los mejores cafés del mundo, esa bebida que nos acompaña durante el desayuno y a media tarde, aunque hay quienes la disfrutan en cualquier momento del día.
Según datos del Instituto del Café de Costa Rica (Icafe), existen ocho zonas productoras en las que se cultiva el grano de oro: Brunca, Turrialba, Tres Ríos, Orosi, Tarrazú, valles Central y Occidental, y Guanacaste.
Dicha entidad informa que el método de cosecha que se utiliza es el de recolección manual y selectiva, o sea, que se recoge solamente el grano que está maduro. Asimismo, existe un Convenio de Mejoramiento de la Calidad que agrupa a cada zona cafetalera mencionada, en el que se detalla el compromiso que asumen las empresas cafetaleras para recibir y procesar sólo la fruta madura, para garantizar la mejor calidad posible del producto final.
Sin embargo, ¿quiénes son las personas que trabajan en los cafetales recogiendo el café para llevarlo a los beneficios y que allí se encarguen de procesarlo? ¿Cuáles son las condiciones en las que realizan sus labores y conviven con los demás?
Para elaborar los diseños de cada módulo, la Arq. Katherina Boeglin tomó en cuenta variables como el clima, la adaptabilidad, el entorno y el uso que se le daría a los espacios. Imagen cortesía de Katherina Boeglin.
La Arq. Katherina Boeglin Claramunt en su trabajo final de graduación para optar por el grado de Licenciatura enArquitectura, el cual defendió el pasado mes de abril, investigó y propuso soluciones para las vicisitudes que experimentan las y los trabajadores, específicamente la población indígena.
El título de su tesis es: Asentamiento para la población móvil Ngäbe concebido desde sus patrones arquitectónicos y cultura, para la zona cafetalera de Los Santos.
“La idea surgió al querer tratar de ayudar a una comunidad dejada de lado y demostrar cómo la arquitectura no es solo diseñar y construir, pues es una herramienta de cambio social que puede tener un gran impacto, y que hay mucho que se puede hacer con ella”, explicó Katherina.
Adentrándose en la problemática
Uno de los capítulos que compone esta investigación incluye los resultados de un Taller de Diseño Participativo, el cual se elaboró junto con recolectores de café de la población Ngäbe para lograr comprender sus vivencias y conocer cuál diseño de espacio sería adecuado para ellas y ellos.
Este proyecto busca aportarle a la población Ngäbe espacios de estancia dignos y adecuados a su cultura y tradición. Al ser una población marginal que migra estacionalmente, la idea de la autora es mejorar las condiciones de convivencia y crear un sentimiento de identidad con el espacio. Imagen cortesía de Katherina Boeglin.
En los periodos de cosecha del café, las empresas cafetaleras reciben en sus fincas a personas quienes se ofrecen para realizar esa labor, y hospedan principalmente a las personas migrantes, que generalmente son nicaragüenses o indígenas Ngäbes.
Dependiendo del tamaño del cultivo y del recurso económico que está dispuesto a invertir la empresa, las y los trabajadores son ubicados usualmente en tres tipos de espacios: albergues comunales alquilados, ranchos improvisados individuales o colectivos, y en ranchos permanentes construidos en las fincas, cerca de las plantaciones de café.
Toda la información que recopiló y analizó la Arq. Katherina Boeglin la obtuvo durante las visitas presenciales que realizó a fincas cafetaleras situadas en Los Santos, Alajuela, Heredia, Naranjo, Coto Brus y San Vito.
“Así logré comprender el funcionamiento de este sector y estudiar las situaciones de manera más específica. Se pudieron apreciar problemas de todo tipo, desde un muy mal estado de las estructuras que albergan a las personas trabajadoras, con goteras o paredes inestables, hasta hacinamiento, acceso inexistente a agua potable, y cocinas en plenos dormitorios arriesgando la salud y la vida de todos”, dijo la autora de la tesis.
En este trabajo de tesis se aplicó una metodología basada en la práctica de campo, documentación de las tipologías, identificación de los métodos constructivos, los usos de los espacios, y características de los patrones culturales de la población Ngäbe. Imagen cortesía de Katherina Boeglin.
También estuvo varios meses en comunidades indígenas Ngäbe de Costa Rica, como son Alto Laguna cerca de Las Palmas, y en la Casona cerca de San Vito, en donde además se desempeñó como maestra de inglés durante un semestre, para colaborar con las personas jóvenes en sus exámenes de bachillerato y poder tener un contacto más estrecho. Finalmente se mantuvo durante un mes en La Comarca, en Panamá, en donde visitó los pueblos Ngäbe.
Katherina aprovechó igualmente para medir y examinar las instalaciones de ocho albergues infantiles a los que se les conoce como Casa de la Alegría, y están destinadas para recibir a las y los hijos de las personas trabajadoras en los cafetales, en especial indígenas.
“Se estudiaron los materiales, los métodos constructivos, el uso del espacio, las variantes y otros factores del entorno que condicionan los lineamientos constructivos de las estructuras. Además se realizaron entrevistas detalladas, sobre viviendas tradicionales, a las y los recolectores de café Ngäbe en San Vito y San Marcos. Así obtuve una gran diversidad de elementos informativos que permitieron un análisis y registro profundo de tipologías arquitectónicas, de materiales y sobre lineamientos”, detalló Katherina.
Propuestas de diseño por módulos
Precisamente, la comunidad Ngäbe que trabaja en las fincas cafetaleras de Costa Rica proviene en su mayoría de La Comarca, ubicada en Panamá, y es común que estén en las mismas fincas cada año, en especial en la zona de Los Santos.
La comunidad Ngäbe-Buglé es una población transfronteriza, ya que fue dividida por el límite establecido dentro del Tratado Echandi Montero-Fernández Jáen, suscrito en 1941 entre Panamá y Costa Rica. Además, mantienen características de movilidad que ha estado sujeta a su cultura a través del tiempo. Foto cortesía de Katherina Boeglin
Katherina afirma en su tesis que, de acuerdo con datos publicados por el Ministerio de Relaciones Exteriores, en el 2011 el 53 % de los recogedores de café en Los Santos y León Cortes fueron indígenas Ngäbe-Buglé. Por su parte, en Dota ese porcentaje subió a 80-85 %.
“Los caficultores suelen preferir esta mano de obra por su menor costo, su eficiencia, y por el cuidado que le brindan a las plantas y al grano a la hora de recolectarlo. Entre 15 000 y 20 000 Ngäbes ingresan a nuestro país cada año para trabajar en los cafetales”, apuntó la investigadora.
A partir del análisis de la información recopilada sobre las tradiciones y cultura Ngäbe, y las necesidades que experimenta esta comunidad indígena para poder cumplir con su tarea en los cafetales, entre otras aristas, la Arq. Katherina Boeglin se dedicó a diseñar varias estructuras que pudieran cumplir con los requerimientos y las incluyó dentro de su trabajo final de graduación.
La idea es construir un asentamiento compuesto por una serie de espacios, cuya misión es ofrecer una estancia digna a las personas Ngäbe quienes trabajan en la recolección del café. Esta iniciativa surge gracias a la comprensión que logró reunir la autora sobre esta comunidad indígena, desde su cultura y sus formas tradicionales de construcción.
El asentamiento pueden utilizarse con fines turísticos en los meses en que no hay recolección del café, y así poder financiar la construcción y mantenimiento del proyecto. Foto Laura Rodríguez, UCR.
El asentamiento estaría conformado por dos módulos base, que se pueden adecuar a un número de recolectores en específico, al tipo de terreno y a los materiales disponibles para su construcción.
El primero es el Módulo Colectivo, que tiene dos opciones de materialidad y uso ya sea para cuido infantil o como espacio de reunión. El segundo es el Módulo de Baches, que tiene tres usos como estancia, aseo y fogones.
Estos componentes espaciales del asentamiento están divididos de la siguiente manera (con su nombre en lengua Ngäbe): el módulo colectivo Jamaca köi con un pabellón de hamacas, el módulo colectivo Kiatre Ngüba Köi para el cuido infantil, cinco módulos de bache Nunankrä con habitaciones para las familias, dos módulos de bache Kä sökagö para el aseo, y un módulo de bache Mröriá Kái para los fogones.
Según describió la autora en su tesis, los módulos Colectivo y Bache están construidos con un sistema de marcos en madera repetidos con tijeretas y vigas como arriostres, y lo que cambia son los usos internos. Los módulos se plantean elevados del nivel del suelo para aislarlos y con cambios en los cerramientos según sea la necesidad.
En su trabajo la Arq. Katherina Boeglin hizo hincapié en que el valor del patrimonio cultural indígena de Costa Rica es inmensurable y permite que comprendamos mejor de dónde venimos. En la foto aparece parte del grupo Kigaribu, durante una presentación cultural que exponía el baile de los diablitos. Foto Laura Rodríguez, UCR.
“El Módulo Colectivo se diseñó para resolver las necesidades de espacios de uso comunitario, mientras que el Módulo Bache se basa en una estructura modulada. Estos espacios son fundamentales para albergar a las y los recolectores de café, pues cumplen funciones esenciales para la estancia, el aseo y la preparación de alimentos”, explicó Katherina.
Cabe aclarar que esta propuesta está dirigida para ser implementada en Finca Parrita en San Marcos de Tarrazú, propiedad de la familia Gutiérrez, pero pueden adaptarse sin problemas de manera individual o todo el conjunto del asentamiento, en otras fincas caficultoras.
“Les escribí a todos los productores de café que están ubicados en los Santos, fueron más de 35 correos, y sólo obtuve dos respuestas: en la primera me decían que no contrataban ngäbes, mientras que la segunda fue de la familia Gutiérrez, dueña del microbeneficio La Montaña de Tarrazú, y se mostraron interesados en participar en la mejora de las condiciones de sus trabajadores. Esa familia me acogió y me ayudó a organizar el taller de diseño participativo, para constatar cuáles mejoras requería el espacio por parte de sus usuarios actuales”, recordó Katherina.
Para el caso descrito se proyectó un total de 50 personas usuarias, de las cuales 25 serían adultos y 25 niños; estos números fueron promediados por Daniela Gutiérrez encargada del beneficio La Montaña. De esta forma, se podría albergar a 10 familias, cada una compuesta por cinco personas.
El desarrollo de esta propuesta se basó fundamentalmente en los hallazgos realizados durante la etapa de análisis de la información, mientras que el contacto con las comunidades indígenas proporcionó una mejor comprensión sobre su cultura. En la imagen aparece Luis Palacios (al centro) y su familia, junto a Katherina Boeglin (derecha), en Alto Laguna de Osa. Foto cortesía de Katherina Boeglin.
“Se le podría dar un uso complementario a estas edificaciones, durante los meses restantes del año en los que no hay cosecha de café, ya que podrían utilizarlas las y los trabajadores permanentes de la zona, y potenciales turistas interesados en el etnoturismo y turismo rural”, subrayó la investigadora.
La intención es resolver los problemas con pocas estructuras, según comentó Katherina, para que además se convierta en un proyecto realista para los finqueros, en cuanto al costo económico y a las proyecciones de crecimiento.
“Este proyecto se puede realizar mediante financiamiento y apoyo tanto público como privado, pero podría funcionar como un plan piloto de mejora laboral y respeto a la cultura indígena. Gracias a su diseño, se trata de una propuesta adaptable y replicable para ser usada en cualquier parte del país”, destacó Katherina.
La arquitectura como herramienta que cambia el mundo
La autora de esta investigación afirmó que este tipo de proyectos ayuda a visibilizar la realidad que experimentan las poblaciones en riesgo, en este caso la comunidad indígena Ngäbe.
Y es que al conocer las características de las personas a las que está dirigido el proyecto, se logra que lo creado responda a los contextos, patrones y cultura particular de esta población, y que no exista una imposición del diseñador.
“El diseño surge como respuesta a una profunda investigación, que encierra a su vez un análisis de las condiciones actuales en los baches y los espacios de cuido infantil, como también una comprensión de la comunidad Ngäbe desde su cultura y sus formas tradicionales de construcción. Todo esto permitió obtener patrones de diseño adecuados para esta comunidad y generar una guía para un diseño adaptable a todo tipo de espacios para ellas y ellos”, manifestó Katherina.
La autora de esta tesis dijo además que cualquier propuesta que pretenda englobar todos los elementos en un diseño, debe comprender al usuario y a su entorno natural geográfico, climático, histórico, cultural, social, etc.
“Como sociedad debemos realizar mayores esfuerzos por mejorar las condiciones laborales de las y los trabajadores en todos los sectores de nuestra sociedad, pues todas las personas merecen vivir con dignidad y desenvolverse en espacios o entornos adecuados a sus necesidades básicas, y a sus costumbres culturales”, expresó Katherina.
Esta propuesta no busca diseñar y elaborar edificaciones que sean una copia a una vivienda tradicional de la cultura Ngäbe, con materiales como madera y hojas de palma, pues al tener en cuenta que las empresas cafetaleras no disponen de gran presupuesto para construcciones de este tipo, se debe dar cabida a ciertas modificaciones para disponer espacios más aptos y respetuosos de las costumbres indígenas.
“No es una interpretación literal de la cultura Ngäbe. Se buscó balancear las necesidades culturales con las realidades de un proyecto de esta índole. Pero gracias al proceso de elaboración de este proyecto, queda claro que la arquitectura puede tener gran incidencia al poder crear, conectar, proponer o resolver situaciones a través de una espacialidad. Además, es capaz de modificar e influir en las dinámicas y los comportamientos delas personas”, concluyó Katherina.
Otto Salas Murillo Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR
COLUMNA LIBERTARIOS Y LIBERTICIDAS (12) Tercera época
Rogelio Cedeño Castro Sociólogo y escritor costarricense
A semejanza de lo que acontece en el mundo ficticio de la llamada MATRIX, una serie fílmica de tres películas, exhibida recientemente de nuevo por Netflix, la que había causado furor en el período que corre durante los años de 1999 y 2003, entre un público compuesto por los más jóvenes de aquel entonces (Pourquoi les 13-25 ans en font leur filme culte LA GÉNÉRATION MATRIX Le nouvel observateur n° 2015 Du 19 au 25 juin 2003) en la que los seres humanos reducidos a la condición de esclavos de las máquinas, o una parte de ellos y las máquinas (dotadas de voluntad y actuando por sí mismas, formando parte de un programa informático que domina el universo) libran una larga guerra llena de innumerables trampas, y amenazas insospechadas para los seres humanos que aparecen en cada tramo del despliegue del incesante conflicto, a mi parecer nunca resuelto del todo, ni siquiera al final de la tercera película dados los vacíos que deja entre los espectadores más críticos.
El mundo de Matrix o la matriz informática resulta ser, en cierto sentido, uno tan parecido al del universo de nuestra cotidianidad en las sociedades contemporáneas, siempre en guerra con la naturaleza en general, en la que se promueven la deforestación y la contaminación, la crueldad hacia las otras especies animales y entre los mismos seres humanos, debida la enorme destructividad de estos últimos, donde nada de lo que parece ser, lo es en efecto aunque presente rasgos de realidad, pues todo aquello que se presenta ante nuestros ojos no pasa de ser una ficción o la sumo, un acercamiento a lo que de verdad acontece: en ella, aunque por todos lados aparecen una serie de individuos o movimientos sociopolíticos que dicen ser libertarios o liberales, sus conexiones e intencionalidades ocultas nos demuestran que son precisamente lo contrario, el problema reside en que debemos dotarnos de una especie de hermenéutica, o llave maestra para poder evidenciarlo y salir del engaño, dentro de lo que es una tarea que apenas estamos empezando.
Los presuntos liberales de la segunda década del siglo XXI se visten con ropaje ajeno, o sólo hacen uso del término “liberal” como un mero adjetivo, y mucho menos lo emplean como sustantivo, dotado de algún valor explicativo, lo que podría resultarles comprometedor. Parece que, más bien estas gentes se toman la audaz liberalidad de apantallarnos, o de hacer un intento de oscurecer nuestro raciocinio diciéndonos que ellos son liberales libertarios, una cierta alquimia política que cobró sentido a finales del siglo XIX, cuando los hermanos Ricardo y Enrique Flores Magón, verdaderos precursores de la revolución mexicana, de 1910 en adelante, le dieron a la rama del liberalismo de México en la que militaban, un fuerte contenido anarquista y reivindicativo de las clases populares, más acorde con el sentido primigenio de la palabra “libertario”, entonces asociada con el anarquismo o los anarquistas, mientras que nuestros contemporáneos de la ultraderecha local no pasan de ser meros “libertarians”, lo que en el lenguaje y la tradición anglosajonas quiere decir más bien conservadores (Tories) e individualistas extremos, inspirados en el pensamiento del sociólogo y filósofo inglés Herbert Spencer (1828-1903), quien preconizaba que ayudar a los más desfavorecidos por la fortuna, es decir a lo más pobres no hacía otra cosa que debilitarlos, los que sobrevivan serían siempre los más fuertes.
Las llamadas “elecciones libres” no pasan de ser otro mito, uno que resulta ser el más peligroso, dado que opera como un gigantesco mecanismo controlado por los banqueros y los propietarios de los medios de comunicación social más importantes. Es por ello que el mero enunciado elecciones libres no aclara nada al no explicarnos ¿de qué o de quien serían libres esas elecciones?, tan inherentes al quehacer político existente en las democracias formales o democracias de baja intensidad de nuestros países: los que financian a los “partidos” y a los “candidatos” son quienes tienen la última palabra e incluso dirán a los medios de comunicación ¿cuáles son los candidatos a entrevistar en los momentos de más rating o sintonía de la radio, la TV o en los espacios preferenciales de la prensa escrita diaria, en un país donde sólo existen dos diarios?, los demás quedarán dentro de la igualitaria invisibilidad. Esto es algo que ya ocurrió en Costa Rica durante las elecciones generales del año 2014, y lo más probable es que ocurra de nuevo, en las de febrero de 2022, en el océano inmanejable de candidaturas presidenciales y diputadiles inscritas, dentro de lo que parece ser una invitación al caos, o la renuncia al intento de cualquier explicación racional del universo político en que nos movemos.
El Observatorio de Género y Medios Centroamericano, GEMA, presentará un informe que revela cómo son representadas las mujeres en las noticias y en los medios de comunicación de Costa Rica.
La actividad será transmitida vía Facebook Live del GEMA, Observatorio de Género y Medios Centroamericano. El informe es parte del Proyecto de Monitoreo Global de Medios GMMP 2020. El único y más grande estudio global sobre la representación de las mujeres en los medios.
La Escuela Ecuménica invita al Festival de Eco Espiritualidad, una manera de entender la ecología y relacionarse con el ambiente y el cuerpo desde las espiritualidades humanas. Esta vez, el énfasis estará marcado por el cuidado y la atención al cuerpo de las personas. Son actividades que además, aportan al equilibrio personal y social luego de vivir este tiempo de pandemia.
Los enlaces para participar en los diferentes eventos son los siguientes:
Lunes 1 de noviembre de 2021. Conferencia virtual: Cooperación, no competencia hora Costa Rica: 6:00 p.m. a 8:00 p.m.
Martes 2 de noviembre de 2021. Conferencia virtual: Ecología y alimentación hora Costa Rica: 5:00 p.m. a 6:30 p.m. y Conferencia virtual: Militancia ecológica hora Costa Rica: 6:30 p.m. a 8:00 p.m.
Viernes 5 de noviembre de 2021. Conferencia virtual: Ecofeminismo: experiencias, academia, defensa y compromiso. Nuevos mundos posibles, hora Costa Rica: 6:00 p.m. a 8:00 p.m.
La Escuela Ecuménica de Ciencias de la Religión de la Universidad Nacional organizó un ciclo de conferencias que contribuyen al bienestar de las personas y las comunidades.
Entre los temas se encuentra el del día viernes 5 de noviembre próximo: “Ecofeminismo: experiencias, academia, defensa y compromiso. Nuevos mundos posibles” de 6:00 p.m. a 8:00 p.m. hora Costa Rica.
En semanas recientes, un pequeño grupo de personas que se manifiestan contra las vacunas se ha estado movilizando para expresarse. En una democracia como la nuestra (declinante en muchos aspectos), están en su derecho aun cuando la inmensa mayoría de las y los costarricenses no compartamos sus posturas y los motivos que los hacen movilizarse.
Las personas anti-vacunas para sostener sus ideas y posiciones utilizan argumentos que van desde irracionales teorías de conspiración hasta razonamientos más serios, centrados en el hecho de que las vacunas anti-covid-19, generan dudas con respecto al verdadero alcance de su eficacia inmunológica y las secuelas que podrían producir en las personas inoculadas.
En el fondo, muchas de estas personas cuestionan los avances científicos y técnicos sin fundamentos sólidos y asumen una conducta que puede ser perjudicial para ellos mismos y, peor aún, para sus entornos sociales y para la comunidad nacional ante la posibilidad de la extensión del contagio del coronavirus. Asimismo, su posición es contraria al deseable avance en la meta de la inmunización de rebaño, que nos protegería a todos y sería una condición clave para la reactivación económica y social, que le urge a un país en profunda crisis multidimensional.
Las redes sociales son como una daga para la democracia en virtud de que pueden fortalecerla porque aseguran una comunicación horizontal muy rápida pero también pueden ser medios muy eficaces para la difusión de noticias falsas y de peligrosas teorías “conspiranoicas”. Sirven al mismo tiempo para construir, pero también pueden ser útiles para destruir personas, procesos e iniciativas de beneficio social.
Precisamente, han sido esas redes sociales las principales difusoras de las posturas anti-vacunas en el mundo y, desde luego, en Costa Rica. En su momento fue Donald Trump el difusor de ideas que han afectado la atención de la pandemia en su país; incluso afirmando que una forma de combatir el coronavirus era consumiendo dosis de desinfectante. El otro promotor de estas bizarras ideas ha sido y lo es todavía, Jair Bolsonaro en Brasil, que hoy es acusado por crímenes contra la humanidad por su terrible manejo de la pandemia y por la muerte de alrededor de 120.000 personas, cuyos fallecimientos habrían sido evitables. Igualmente han brotado movimientos desde posiciones de extrema derecha en España (Vox), Francia (el partido de Le Pen) y en otros países europeos. Se trata de movimientos que se manifiestan contra las vacunas e igualmente, lo hacen contra los inmigrantes, los derechos de la mujer y otros avances en materia de derechos humanos.
En una encuesta realizada en Costa Rica por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), entre el 4 de agosto y 6 de setiembre del año en curso, un 94 % de la población “considera de importancia la vacunación contra la covid-19 para detener y evitar contagios y lograr una mayor inmunidad.” Mientras tanto según el mismo estudio de la OPS, el 68 % de las personas consultadas opinó que la vacuna debe ser obligatoria. Esto nos muestra que la mayoría de quienes habitamos este país compartimos una posición razonable y sensata, y no hemos sido presa de esa peligrosa influencia anti-vacunal.
En el proceso de vacunación he sido muy crítico con el gobierno y las autoridades sanitarias, por otras razones, más centradas en la celeridad del proceso y, especialmente, por la opacidad y secretividad del contrato suscrito con la farmacéutica Pfizer. Es oportuno indicar aquí que un organismo estadounidense de defensa del consumidor (Public Citizen) publicó recientemente un informe en el que reveló cómo la Pfizer utiliza su enorme poder en medio de la pandemia. Este grupo analizó los acuerdos que Pfizer alcanzó con Brasil, Chile y Colombia. «Los contratos ofrecen un vistazo poco común al poder que una corporación farmacéutica ha obtenido para silenciar a los gobiernos, acelerar el suministro, traspasar el riesgo y maximizar las ganancias durante la peor crisis de salud pública en un siglo», expresa la publicación. Y si eso lo hizo con países de economías más grandes que habrá hecho con países como el nuestro, de un peso económico y político menor. Ni más ni menos que tigre suelto (la Pfizer) contra burro amarrado (un gobierno débil de un país pequeño).
Un tema de la importancia de éste, así como el manejo calculadamente político de muchos aspectos relacionados con las medidas y acciones de bio-seguridad, emprendidos por el gobierno, no han estado en la mira de estos grupos anti-vacunas. Tienen la brújula extraviada y se tornan peligrosos porque propagan ideas contrarias al bien y a una necesidad común: El avanzar pronto y rápido para alcanzar la meta de inmunización de rebaño y, con ello, protegernos todos contra el coronavirus y sus amenazadoras variantes.
Es un hecho indiscutible que la obtención de vacunas anti-covid en tan poco tiempo es un logro de la ciencia y la medicina, aunque es seguro que con el tiempo las vacunas mejorarán y posiblemente, se conviertan en inmunizantes de aplicación anual como el de la influenza. Es también indiscutible que sus efectos positivos se reflejan en estadísticas desarrolladas por organismos serios, que muestran reducción en las tasas de contagios, mejora en los síntomas severos, disminución de las cifras de muerte, reducción en hospitalizaciones; en fin, distintos avances en la lucha contra la pandemia. Es un triunfo científico, pero –eso si– una derrota a la cooperación y la solidaridad internacionales, ya que la avaricia de las grandes empresas farmacéuticas se ha impuesto hasta ahora frente a una distribución más uniforme de las vacunas en todo el orbe, particularmente en los países pobres. Y eso en un mundo tan interconectado como el del presente, representa un peligroso lastre para el avance global contra la pandemia.
Es preocupante que algunos partidos y candidatos presidenciales hayan estado coqueteando –directa o indirectamente– con estas posturas anti-vacunas, calculando que les pueden traer algún rédito político a sus propósitos electorales. Es sin lugar a duda posiciones tan oportunistas como irresponsables. En este momento, hay argumentos contundentes que nos hacen concluir que el mejor camino para combatir la covid-19 es la vacunación. No vacunarse y, peor aún, propagar ideas anti-vacunación es estar jugando a la ruleta rusa con respecto a contraer o no la enfermedad y a contagiar o no a otras personas.
La pelea de los anti-vacunas está destinada a fracasar porque es contundente la inmensa mayoría de quienes apoyamos la vacunación. Sin embargo, se convierte en un distractor que al final les es útil al gobierno y a algunos sectores políticos y económicos, a los que no les interesa que ciertos temas que deben ser prioritarios, se conviertan en la agenda y el debate de la todavía gélida campaña electoral.
El principal tema en esta campaña que debería emerger es el del enorme deterioro del Estado Social de Derecho, expresado en cifras dramáticas en recaudación fiscal (elusión, evasión, contrabando), deuda pública en sangría cotidiana para las arcas del Estado, salud pública en amenazante deterioro (crisis creciente de la CCSS), educación en perspectivas devastadoras, desempleo en números alarmantes, informalidad laboral rompiendo récord, derechos laborales en declive, abandono estatal de agricultores, productores pecuarios y pescadores, pobreza, desigualdad social, concentración de la riqueza, entre otros rubros y cifras en rojo.
Empero los partidos piromaniacos que han sido gobierno en los últimos lustros (PLN, PUSC y PAC) y los diputados cómplices en la actual Asamblea Legislativa, no van a querer aceptar que son corresponsables de este incendio que puede reducir a cenizas lo que nos queda del Estado Social de Derecho. Prefieren contribuir al reduccionismo de un debate entre vacunación y no vacunación, y no encarar el más grave tema que amenaza al país singular que construimos en dos siglos y que avanza inexorablemente a convertirse en un humeante recuerdo.
Grupo ‘Desarrollo Científico y Tecnológico Endógeno’ del Foro Confluencia Solidaria
Introducción:
La capacidad de un país para generar desarrollo científico y tecnológico endógeno es un elemento esencial en la procura de la construcción de una convivencia marcada por la prosperidad y la equidad. Costa Rica, a lo largo de su historia, ha hecho esfuerzos importantes para promover la investigación y el desarrollo y para aplicar estos conocimientos en el mejoramiento de la calidad de vida. No obstante, y pese a la existencia de un sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación (CTI), la investigación científico-tecnológica del país adolece de una serie de deficiencias que impiden su aporte a un desarrollo inclusivo, próspero y con equidad.
El Informe del Estado de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, elaborado por el Programa Estado de la Nación, ha mostrado claramente algunas de estas deficiencias, entre las cuales destacan: (1) Muy baja inversión en investigación y desarrollo (según datos de RICYT, esta inversión en Costa Rica para el año 2018 fue de 0,39% del PIB, en tanto para América Latina y el Caribe fue, en promedio, de 0,58%; los países de la OCDE, en promedio, invirtieron en 2019 un monto correspondiente al 2,47% del PIB en este rubro). (2) Una masa crítica de recurso humano en investigación insuficiente y frágil, sin redundancia en la mayoría de las áreas, con brechas de género y alta endogamia. (3) Una producción académica modesta en el contexto internacional. (4) El número de solicitudes de patentes efectuadas por personas residentes en el país es bajo. (5) Se da un escaso encadenamiento entre el sector de investigación y las necesidades de los sectores sociales y económicos. (6) La mayoría de los escasos fondos de inversión se enfocan en la investigación aplicada en detrimento de la ciencia básica. (7) Hay una limitada integración entre los diversos componentes del sistema CTI.
Es necesario que se genere un consenso a nivel nacional en el sentido de dar a la ciencia y la tecnología nacionales el papel que les corresponde como palancas esenciales del desarrollo. Esto demanda una visión-país y un compromiso sostenido de diversos sectores, incluyendo una fuerte voluntad política e institucional. Esto también requiere una visión de CTI que sea integral, es decir que fomente el crecimiento en todos los componentes del sistema, incluyendo las ciencias básicas, las ciencias sociales, el desarrollo tecnológico, la innovación y el fomento de vínculos diversos con los sectores sociales y productivos.
Uno de los elementos centrales de cualquier estrategia de desarrollo de la ciencia y la tecnología se centra en la asignación creciente de recursos que permitan el fortalecimiento de una comunidad de investigación y desarrollo robusta y consolidada, en estrecha relación con las necesidades de la sociedad. El colectivo formado por las personas que integran el eje de desarrollo científico y tecnológico endógeno del Foro Confluencia Solidaria (confluenciasolidaria.org) ha desarrollado, a lo largo de un año, un proceso de consultas y reflexión sobre el tema del financiamiento de la investigación en ciencia y tecnología. El presente texto recoge las principales ideas que han surgido de este proceso. Esta propuesta se presenta en el formato de tesis específicas sobre puntos concretos.
(1) Enmarcar la agenda de ciencia y tecnología endógenas dentro de una agenda estratégica de largo plazo hacia el aumento de la capacidad productiva nacional y la construcción de resiliencia.
La mayoría de los países del Sur Global, o países en vías de desarrollo, se caracterizan por un esquema comercial en el que se importan productos esenciales (alimentos, energía y tecnologías cruciales) y de alto valor añadido, mientras que se exportan productos no esenciales y de bajo valor añadido (típicamente materias primas). Este esquema de comercio coloca a los países del Sur Global en una posición de alta vulnerabilidad ante posibles shocks en los mercados internacionales y ante el tipo de cambio de la moneda nacional con respecto al dólar. El tener que importar bienes esenciales para el bienestar de la población, como granos básicos, energía y tecnologías claves, hace que estos países sean muy poco resilientes.
En este sentido, aunque Costa Rica se encuentra en una posición menos desfavorable que otros países en vías de desarrollo, en general sigue los mismos patrones: importamos una cantidad considerable de granos básicos, todos los combustibles y gran cantidad de tecnologías esenciales. Además, una gran parte de nuestras exportaciones de bienes y servicios son no esenciales y se caracterizan por tener un bajo valor añadido, con algunas notables excepciones.
La clave para escapar de esta posición de vulnerabilidad se debe centrar en un esfuerzo concertado de largo plazo hacia el aumento de la capacidad productiva nacional para con ello lograr producir localmente una cantidad cada vez mayor de bienes y servicios esenciales para el consumo nacional y, al mismo tiempo, incrementar el valor añadido de nuestras exportaciones. El papel de la ciencia y la tecnología endógenas en este esfuerzo nacional por aumentar la resiliencia es absolutamente crucial. Con un fuerte soporte de ciencia básica, la agenda de investigación científica y tecnológica en el país debe estar, en buena medida, enmarcada dentro de una agenda de aumento de la capacidad productiva nacional, en un sentido muy amplio. Así, la selección de las grandes líneas de investigación debe responder no solo a las capacidades actuales del país, sino también a las áreas estratégicas que se necesitan fortalecer para lograr una resiliencia sostenible.
(2) Garantizar financiamiento para la investigación científica, además del desarrollo tecnológico y la innovación
Muchos de los planes de desarrollo del sistema CTI de Costa Rica confieren un énfasis desmedido al financiamiento de actividades de desarrollo tecnológico e innovación, en apoyo del sector económico-productivo. Si bien este es un componente muy importante del sistema, es necesario mantener una visión integral de la CTI, lo cual implica considerar el financiamiento de la investigación científica como tal, más allá de sus aplicaciones inmediatas. No es factible construir una plataforma eficaz de innovación si no se cuenta con una base científica endógena sólida, que genere ideas novedosas en todos los campos. La reciente transformación del Consejo Nacional para Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICIT) en la Promotora Costarricense de Innovación e Investigación generó una honda preocupación en la comunidad científica debido al énfasis excesivo que el proyecto de ley de su creación confiere al desarrollo tecnológico y la innovación y a la escasa atención que le brinda a la investigación científica. Existe un riesgo real de que el grueso del financiamiento que canalice la Promotora se dirija a actividades de innovación y que la ciencia como tal quede desfinanciada.
Se propone garantizar, mediante una reforma a la ley de creación de la Promotora Costarricense de Innovación e Investigación y mediante procedimientos claramente definidos al interior de esta institución, que un porcentaje mínimo de un 20% de su presupuesto del Fondo de Incentivos (Ley N° 7169) se destine a financiar proyectos de investigación científica, idealmente de carácter inter-disciplinario, orientados a atender grandes desafíos nacionales, en el marco de una agenda científica nacional, en estrecha coordinación con la Academia Nacional de Ciencias. Estos deberían ser fondos concursables, mediante procedimientos rigurosos de evaluación que garanticen la idoneidad de las propuestas que se aprueben y el seguimiento de estas. Así mismo, el financiamiento de la investigación científica debe aspirar no solo al apoyo de proyectos, sino también al fortalecimiento de la comunidad científica mediante la creación de oportunidades de dedicación para que más personas puedan optar por trabajos en el ámbito de la investigación, como forma de combatir el crónico problema de fragilidad y escasa masa crítica de nuestra comunidad de investigación. El fortalecimiento de los grupos existentes y la creación de nuevos centros e institutos de investigación en temas estratégicos para el país es otra necesidad para la cual se requiere contar con financiamiento creciente y consistente.
(3) Avanzar por el camino de reformas tributarias de carácter progresivo, que permitan generar recursos frescos para ciencia y tecnología
Es necesario generar un consenso, a niveles social y político en el país, para transitar hacia políticas tributarias progresivas que generen recursos frescos para promover equidad y bienestar a través de programas públicos estratégicos, entre los cuales se encuentra una política científico-tecnológica fortalecida de cara a las necesidades del país. La OCDE ha señalado esta necesidad en el caso de Costa Rica y otras tendencias internacionales apuntan también en esta dirección. El país debe alinearse con estas tendencias. Se requiere generar tributos a aspectos como: (a) Patrimonio (riqueza), (b) salarios y pensiones de lujo, (c) rentas y ganancias de capital, y (d) herencias, por citar algunos ejemplos. Parte de esos recursos se deben destinar a financiar una política nacional estratégica en ciencia y tecnología. Se debe hacer énfasis en que los nuevos tributos que se generan para apoyar actividades de investigación y desarrollo deben ser de carácter progresivo, evitando por ejemplo que se centren en un incremento del IVA y otros impuestos al consumo de carácter regresivo.
(4) Fomentar los encadenamientos de las empresas transnacionales de zonas francas con la comunidad de investigación científica-tecnológica del país
Las empresas de zonas francas gozan de importantes beneficios tributarios, además de que el país les ofrece profesionales y técnicos de alto nivel. Pese a sus aportes a la economía nacional, este sector del universo industrial ha quedado debiendo en cuanto a establecer encadenamientos de largo aliento con la comunidad científico-tecnológica nacional. Es tiempo de colocar este tema en el tapete de las discusiones políticas. Por su naturaleza y por sus posibilidades, las empresas de zonas francas deben contribuir de manera más consistente con el desarrollo científico-tecnológico endógeno de Costa Rica. Se propone que el país genere mecanismos diversos que fomenten dicho encadenamiento, los cuales podrían orientarse a destinar parte del ‘impuesto mínimo global’ que se establecerá en el futuro a apoyar acciones de desarrollo científico-tecnológico endógeno, además de generar políticas proactivas de acercamiento y confluencia entre estas empresas y el sector de ciencia y tecnología del país. Para esto se requiere voluntad política de alto nivel, así como compromiso de este sector empresarial y del sector de ciencia y tecnología. Es necesario diseñar políticas nacionales que fomenten estos encadenamientos, y que las mismas estén centradas en el fortalecimiento de la base científico-tecnológica endógena, en el marco de una estrategia nacional de largo aliento, al tiempo que satisfacen necesidades de estas empresas.
(5) Destinar un porcentaje del presupuesto de ciertas entidades autónomas al financiamiento de investigación científico-tecnológica
El universo de entidades autónomas de Costa Rica constituye un ámbito con enorme potencial para el financiamiento de actividades de investigación y desarrollo. Estas instituciones tienen grandes necesidades en la incorporación de conocimiento a sus actividades y líneas de desarrollo, para garantizar una mayor eficiencia y mejores servicios a la población a la que sirven. Aunque algunas de ellas cuentan con departamentos y laboratorios de investigación y desarrollo, estas instituciones podrían aprovechar mucho mejor el enorme potencial de investigación que existe en el universo de los grupos de investigación ubicados en las universidades públicas y otros sectores del sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación. De hecho, la Ley 7169 de Promoción del desarrollo científico y tecnológico, en el capítulo de Racionalización de los Recursos, incluye varios artículos que facultan a las instituciones de la administración pública que ejecuten acciones en materia de ciencia y tecnología a destinar un porcentaje de su presupuesto ordinario anual a la promoción, el incentivo, la protección y el desarrollo de proyectos de investigación en ciencia y tecnología.
Se propone que se efectúen las modificaciones legales pertinentes de manera que las instituciones autónomas destinen un porcentaje de su presupuesto a financiar actividades de investigación y desarrollo. Este financiamiento se canalizaría vía programas específicos, adaptados a las necesidades de dichas instituciones, y coordinados por el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT) y la Promotora Costarricense de Innovación e Investigación. Estos entes gestionarían todo el proceso de diseño de concursos, evaluación de propuestas, seguimiento de contratos y evaluación de resultados. De esta manera se desarrollaría una dinámica de mutuo beneficio, mediante el cual las instituciones apoyarían el desarrollo científico-tecnológico nacional y, a la vez, recibirían insumos de conocimiento adecuados a sus necesidades para desarrollar su trabajo.
(6) Asegurar un adecuado financiamiento de las universidades públicas para que estas consoliden sus actividades de investigación
Las universidades públicas constituyen el principal reservorio de investigación científico-tecnológica del país, gracias a un colectivo académico diverso en muchas ramas del conocimiento. Existe el riesgo de que, en medio de las dificultades fiscales del país, se limiten los presupuestos asignados a estas instituciones de educación superior, lo cual tendría un efecto lesivo a la ciencia y la tecnología del país. Es necesario que los sectores políticos comprendan la importancia de mantener un adecuado financiamiento del sistema de universidades públicas y que, en estas instituciones, se asigne un presupuesto creciente a la investigación, manteniendo el equilibrio entre ciencias básicas, ciencias sociales, tecnologías y humanidades. También es necesario que estas instituciones consoliden sus sistemas de apoyo y evaluación a las labores de investigación que garanticen excelencia y pertinencia en la generación de conocimiento.
(7) Fortalecer, de manera bien concebida y ordenada, las actividades de investigación contratada, venta de bienes y prestación de servicios por parte de los grupos de investigación
Los colectivos de investigación del país, sobre todo aquellos ubicados en las universidades públicas, desarrollan una amplia labor de vínculo con necesidades de los sectores externos en el desarrollo de investigación, prestación de servicios y venta de bienes. Los grupos consolidados en determinadas líneas de trabajo tienen la posibilidad de ofrecer este tipo de servicios académicos en el ámbito internacional también. Estas líneas de acción ofrecen oportunidades importantes para apalancar el financiamiento de actividades de investigación y desarrollo en la comunidad científico-tecnológica. Para ello las universidades cuentan con normativas específicas y con departamentos, oficinas y fundaciones que coadyuvan en su desarrollo. En este sentido, la ley 7169 establece que “las instituciones de educación superior universitaria estatal quedan habilitadas y autorizadas para la venta de bienes y servicios ligados a los proyectos de investigación, desarrollo tecnológico, consultorías y cursos especiales. Para mejorar y agilizar la venta de bienes y servicios, dichas instituciones también quedan habilitadas y autorizadas para crear fundaciones y empresas auxiliares.”
Es necesario fortalecer estas actividades, al tiempo que se garantice que las mismas realmente contribuyan al fortalecimiento de los grupos de investigación y consoliden su aporte a la sociedad. Para ello se deben tener en cuenta los siguientes aspectos:
a- Se requiere definir claramente de antemano las características de los productos a contratar y considerar aspectos como propiedad intelectual y restricciones en el uso de los productos para investigación. Tales aspectos deben ser reflejados muy claramente en los términos de referencia y los contratos que se generen.
b- Estas actividades deben surgir del desarrollo académico de los grupos, aprovechando nichos de oportunidad en áreas de fortaleza académica. Deben ser de un contenido científico-tecnológico alto y no se trata simplemente ofrecer servicios repetitivos por el hecho de que estos permitan obtener fondos. La idea es no competir con lo que ofrece el sector externo / privado, sino ofrecer servicios de alto contenido en conocimiento.
c- Se debe hacer un análisis estricto y riguroso de costos y de determinación de precios de los servicios.
d. Estas actividades deben mantener un equilibrio con las actividades de generación de nuevo conocimiento mediante la investigación en las unidades académicas. Es decir, la prestación de este tipo de servicios no debe distraer a los grupos de investigación de su función central de generación de nuevo conocimiento.
e. Los montos que se perciban producto de investigación contratada, venta de bienes o prestación remunerada de servicios deben servir para financiar actividades esenciales de investigación en la unidad académica correspondiente y en la universidad.
f. Pese a la conveniencia de que exista una normativa clara y transparente que regule este tipo de actividades, la excesiva tramitología y burocratización, lo cual demanda una cantidad creciente de tiempo por parte de las personas investigadoras, constituye un lastre que se debe resolver. Es necesario que las universidades generen esquemas más eficientes de gestión de estos proyectos, y ofrezcan apoyo administrativo sustantivo a las personas investigadoras, para que estas puedan concentrar su esfuerzo en la actividad científico-tecnológica creadora.
(8) Desarrollar una estrategia de cooperación científica internacional ambiciosa que permita acceder a fondos para investigación
El país desarrolla esfuerzos importantes en la procura de fondos internacionales para investigación. Es necesario fortalecer esa línea de trabajo, mediante la mejora en la coordinación de las instancias públicas e institucionales relacionadas con cooperación internacional, incluyendo los ministerios, las universidades y las instituciones autónomas, de manera que se despliegue una estrategia bien concebida de detección de oportunidades de financiamiento de investigación y desarrollo de fuentes internacionales.
Es necesario apoyar de manera efectiva a los grupos de investigación que logran establecer cooperación internacional con colegas, grupos e instituciones, para desarrollar plataformas que faciliten, y no entraben burocráticamente, estas relaciones. Se requiere procurar que Costa Rica se integre a programas globales como Horizonte Europa, bilaterales como Dimensions of Biodiversity (National Science Foundation, EE. UU.) y otros semejantes, mediante emisión de deuda para cubrir nuestro compromiso financiero con el programa y permitiendo que los presupuestos se conciban y ejecuten como inversiones. Es urgente desarrollar una estrategia nacional de ‘diplomacia científica’ que incluya este aspecto de obtención de recursos para investigación y desarrollo y establecimiento de alianzas estratégicas con grupos internacionales. En dicha estrategia deben involucrarse diversos sectores de manera coordinada. En este ámbito de acción, el fortalecimiento de la relación con la diáspora científica costarricense ocupa un papel clave.
En este tema se debe considerar la procura de préstamos externos para apoyo de desarrollo científico-tecnológico, en el contexto de una estrategia país clara en este tema y cuidando el precepto de asegurar el desarrollo integral de todos los componentes del sistema CTI. Este tipo de préstamos contribuye a consolidar las plataformas de equipo científico-tecnológico, la formación, inserción y retención de recurso humano calificado en ciencia y tecnología, y el financiamiento de proyectos de carácter interdisciplinario que aborden temas de gran complejidad y relevancia para el país, entre otras posibilidades.
(9) Desarrollar un programa de reformas legales que faciliten el desarrollo de la ciencia y la tecnología
Existen una serie de regulaciones en la normativa vigente que limitan de manera importante el desarrollo de la ciencia y la tecnología, incluyendo su financiamiento. Es necesario efectuar un análisis minucioso de estas trabas y ‘cuellos de botella’, por parte de las autoridades en ciencia y tecnología y de la comunidad académica, para promover modificaciones a la normativa. A partir de este análisis deberían surgir propuestas y proyectos de ley dirigidos a modificar estas trabas y facilitar las actividades de investigación y desarrollo. A manera de ejemplo, se requiere impulsar la reforma del artículo 93 de la Ley 7169 para que indique que presupuestariamente las labores de investigación se consideren como inversiones y no como una actividad ordinaria, de manera que se permitan los presupuestos plurianuales para desarrollar proyectos ambiciosos de largo aliento. Como esta, hay muchas otras instancias de tipo normativo cuya modificación y ajuste apoyaría de manera significativa el trabajo en ciencia y tecnología.
(10) Generar mecanismos para que el sector privado invierta más en actividades de investigación y desarrollo
Una de las principales deficiencias en ciencia y tecnología de Costa Rica es el escaso financiamiento para actividades de investigación y desarrollo por parte del sector privado. La inversión en investigación y desarrollo en Costa Rica gira predominantemente alrededor del sector público. Esto marca un contraste enorme con países con mayor nivel de desarrollo en este ámbito. Es necesario que el porcentaje de inversión en este rubro correspondiente al sector privado se incremente significativamente. Ello demanda cambios importantes en la cultura de este sector en cuanto a comprender la relevancia de estas actividades, así como modificaciones en normas y leyes que favorezcan dicha inversión. También es necesario afinar y mejorar los mecanismos de interfase entre el sector privado y la comunidad generadora de conocimiento en ciencia y tecnología mediante la investigación. Es necesario fortalecer y ampliar los programas de banca para el desarrollo, así como generar nuevas líneas de crédito para actividades de investigación y desarrollo.
A manera de conclusión
Pese a que Costa Rica ha efectuado ingentes esfuerzos a lo largo de su historia para desarrollar su capacidad endógena en ciencia y tecnología, existen enormes deficiencias y rezagos para lograr que estas actividades se conviertan en verdaderas propulsoras de procesos de desarrollo centrados en la procura de la equidad y la prosperidad, no solo para ciertos sectores sino para toda la población del país. Ello demanda una estrategia nacional integral de desarrollo de la ciencia y la tecnología, que incluya los diversos componentes de un sistema que es sumamente complejo y que debe incorporar la generación de conocimiento a través de la ciencia básica y las ciencias sociales, el desarrollo tecnológico, la innovación y la transferencia de ese conocimiento a amplios sectores de la sociedad. Ello exige un esfuerzo concertado nacional con amplia participación ciudadana y con clara voluntad política. Entre las muchas tareas pendientes para lograr este objetivo como país, un elemento central es incrementar significativamente el financiamiento de las actividades de investigación y desarrollo mediante esquemas renovados y creativos que involucren a sectores diversos en el marco de una estrategia nacional con visión de futuro. El Foro Confluencia Solidaria llama a efectuar procesos de discusión, análisis y toma de decisiones para que la investigación científica y tecnológica de Costa Rica cuente con el financiamiento adecuado, en el marco de una estrategia nacional de largo aliento, de manera que esta faceta de la vida nacional cumpla un rol protagónico en la construcción de una convivencia marcada por la equidad y la prosperidad colectivas.
Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)
Hace algunas semanas fui invitado a compartir reflexiones en una institución de secundaria en Costa Rica, en el marco de las conmemoraciones del bicentenario. El tema propuesto fue la xenofobia y sus impactos en la sociedad costarricense.
Cuando un tema así debe ser abordado, hay que movilizarlo desde la subjetividad misma, acercarlo a la experiencia y vida cotidiana para observar cuánto de lo que se hablará le atraviesa a la persona, para entonces desde allí impulsar contenidos pero sobre todo despertar las diversas formas de contener y detener la problemática.
La xenofobia, hemos dicho en otros momentos, es el miedo y el odio al extranjero y se cruza con contextos de excepcionalidad como los que actualmente experimentanos, con la aversión de clase muy profunda.
El temor y el rechazo a la persona pobre se mezcla con los propios miedos a “caer” en esa condición particularmente en tiempos en que la crisis social y económica ha empujado a cientos de miles de personas a la informalidad, el desempleo y la inanición.
Sea como sea, la xenofobia alimenta discursos exhacerbados, prácticas eufóricas y rituales de rechazo que se convierten en fuente de violencia simbólica y a menudo física.
Como ocurrió en la ciudad chilena de Iquique al finalizar el mes de setiembre, cuando colchones y juguetes pertenecientes a migrantes venezolanos sin hogar fueron quemados en una manifestación organizada que protestaba por su presencia en campamentos en espacios públicos de la ciudad. El hecho fue protagonizado por algunos grupos de exhaltados que llevaron su actitud hasta ese punto.
Ya en Costa Rica en agosto de 2018 habíamos presenciado un fenómeno xenofóbico parecido al ser convocada una marcha para sacar a nicaragüenses de espacios como parques de la capital. El episodio estuvo a punto de tener consecuencias dramáticas si no interviene la policía local.
Con la consigna de impregnar en el cuerpo de las personas estudiantes participantes en la charla estos temas, les lancé a las muchachas y los muchachos una pregunta inicial: “nombre una palabra con la cual haya sido discriminada o discriminado alguna vez”.
La nube de palabras fue formándose y conforme iba tomando un tamaño importante empezaba a reflejar un conjunto de ideas que en lo cotidiano podrían pasar como el lenguaje propio de las relaciones de personas adolescentes.
Pero puestas en contexto de sus impactos, de lo que van resultando para la vida, la identidad y la fortaleza de esas mismas personas, resultan una clara llamada de atención acerca de la construcción de procesos de discriminación que el lenguaje diario va creando. La conversación posterior con ellos y ellas confirmó dicha apreciación.
Es importante no desconocer la forma como interpelamos, desde estructuras de poder, de humor mal intencionado, de deseos de hacer sentir mal al otro, a la otra y trabajar revirtiendo sus efectos. Es necesario disipar esas nubes tóxicas de discriminación y desapego, en procura de mejores experiencias de convivencia.
La Asociación Costarricense de Derechos Humanos comparte un comunicado en donde, ante la Audiencia preliminar en Juzgados de Intibucá contra el policía feminicida Jarold Rolando Perdomo Sarmiento, el pasado miércoles 27 de octubre exigieron justicia y alto a la impunidad ante el feminicidio de Keyla Martínez Rodríguez.
La narco dictadura de Juan Orlando Hernández (JOH) en Honduras, permanece bajo la observación crítica y consciente de organizaciones de Derechos Humanos de todo el mundo, en vísperas de llevarse a cabo la Audiencia Preliminar contra el feminicida policía Jarold Rolando Perdomo Sarmiento, quien el domingo 7 de febrero del 2021, aprovechándose de su posición de poder por su condición de género, agredió, torturó y asesinó a la joven estudiante de enfermería Keyla Martínez Rodríguez, en complicidad con otros policías, dentro de las celdas de la Unidad Departamental N°10 de la Policía Nacional en La Esperanza, Intibucá.
Denuncian que el gobierno hondureño, encabezado por Juan Orlando Hernández, es responsable de la flagrante arbitrariedad contraria al derecho y a la justicia, debido a la sentencia dictada el pasado 11 de septiembre en la Corte de Apelaciones del Departamento de Comayagua.
Esta nota que realizan, tiene como objetivo lanzar esta ALERTA INTERNACIONAL para:
Que las organizaciones de Derechos Humanos, sociales, feministas y personas a nivel nacional e internacional, exigen al Poder Judicial de Honduras cese su evidente mediatización de la justicia y la parcialidad demostrada en este caso, perpetrada como estado de Honduras.
Que nos articulemos en nuevas acciones de solidaridad y denuncia para que el régimen de Juan Orlando Hernández detenga todas las acciones de hostigamiento, intimidación y amenazas contra familiares de Keyla, por parte de entidades oficiales y extraoficiales.
NOS MANTENDREMOS EN ALERTA ANTE AUDIENCIA DEL PRÓXIMO LUNES 1″ DE NOVIEMBRE DONDE PRETENDEN AFIANZAR LA VIL TIPIFICACIÓN POR «HOMICIDIO SIMPLE».
Se invita a leer la nota completa adjunta.
Compartido con SURCOS por María Trejos Montero.
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