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Autor: María José Ferlini Cartín

Comunicado público: caso de Sergio Rojas aún no es archivado

SURCOS comparte el comunicado público de la Coordinadora de Lucha Sur Sur – CLSS:

Comunicado público: caso de Sergio Rojas aún no es archivado

– El caso por homicidio calificado de Sergio Rojas Ortiz, Bribri del clan Uniwak, aún no está archivado. El Juez Penal dictaminó que debe investigar a cabalidad el caso y responderá por escrito.

Viernes 04 de diciembre 2020. El día de ayer, 03 de diciembre, el Juzgado Penal de Buenos Aires llevó a cabo una audiencia oral y privada que definiría la archivación o no, del caso de Sergio Rojas Ortiz. La audiencia se debe a que a finales del mes de septiembre del presente año, la Fiscalía de Delincuencia Organizada y Delitos Conexos solicitó la desestimación de la causa que investiga el homicidio de Sergio Rojas Ortiz. El alegato corresponde al supuesto agotamiento de los medios investigativos.

El juez determinó que responderá la solicitud de forma escrita, después de investigar a cabalidad el archivo en un tiempo prudencial que puede ser de 15 días a un mes.

En las afueras del recinto judicial en Pérez Zeledón se hizo presente una delegación de distintos Pueblos Originarios exigiendo justicia y un alto a la impunidad.

Como Coordinadora de Lucha Sur Sur exigimos al Poder Judicial que garantice el acceso a la justicia a la familia de Sergio y al Pueblo Bribri de Salitre. Para ello no debe archivarse el caso y redoblarse todos los esfuerzos investigativos para dar con los autores intelectuales y materiales del asesinato.

La paz en los Territorios sólo es posible si se garantiza la justicia a los Pueblos y su derecho colectivo a la tierra que sólo es posible si sus Territorios están en sus manos. Los Poderes del Estado son los responsables de garantizar la vida e integridad física de los Pueblos Originarios y el año pasado fallaron en contra de Sergio, ahora lo que les corresponde es garantizar la justicia y detener la impunidad reinante en nuestros Territorios.

¡Justicia para Sergio y los Pueblos Originarios!
Coordinadora de Lucha Sur Sur.

Apicultores denuncian: en Costa Rica los agroquímicos están matando 250 mil abejas cada día

El “Armagedón de las Abejas” “masacres de abejas o apicidios” así definió la situación Juan Bautista Alvarado, presidente de la Cámara de Nacional de Fomento de la Apicultura.

Esta cantidad de muertes de abejas diarias equivalen a 92 millones de abejas menos por año, unas 50 toneladas de miel menos y unos 450 millones de colones menos cada año. En términos de polinización equivale a un promedio de 1750 millones de flores menos polinizadas.

“Lo que las abejas de nuestro país están pasando es una verdadera catástrofe, el auténtico cuyas consecuencias sí que son predecibles: pérdida de biodiversidad, disminución en la producción de alimentos, hambre y finalmente muerte” aseguró el apicultor.

Como ejemplo reciente el presidente de la Cámara narró “hace una década La Zona de Los Santos albergaba el 8% de las abejas Apis de Costa Rica. Contaban con aproximadamente 3.000 colmenas, hoy sólo les quedan unas 800. Esa disminución representa un 73% y equivale a la pérdida de aproximadamente 220 millones de abejas. Durante el mismo periodo, Los Santos, pasó de producir 90 toneladas de miel por año, a tan solo 20. Así como lo escuchan, se trata de una reducción del 77 por ciento en tan solo diez años”.

 Tanto la Cámara de Apicultura como los expertos del Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas (IRET) de la Universidad Nacional señalan la gran responsabilidad de un alto uso de plaguicidas del modelo de producción agropecuario.

Juan Bautista aseguró: “en la práctica todos los casos de envenenamiento masivo, cuyas muestras de abejas han sido analizadas por el SENASA, se ha encontrado un ingrediente activo llamado Fipronil. Al fipronil ya deberíamos declararlo el terror de las abejas costarricenses. Además del terrorífico Fipronil, tenemos un grupo de plaguicidas altamente tóxicos para las abejas, y son los llamados neonicotinoides”.

Sobre estos productos neonicotinoides, el agrónomo Fernando Ramírez Muñoz del Instituto Regional en Estudios de Sustancias Tóxicas (IRET), asegura que son insecticidas más usados en el mundo, un tercio de la venta y la principal problemática es que “son sistémicos y con alta persistencia dentro de la planta (hojas, semillas, frutos, polen, etc)”. Además, el especialista señala otros insecticidas: 49 ingrediente activo (IA) altamente tóxicos para abejas que se usan en nuestro país y herbicidas como glifosato, paraquat y otros que tienen efectos indirectos o colaterales de otros plaguicidas sobre abejas.

Para Ramírez es “imprescindible restringir aquellas sustancias que dañen las abejas y empezar por los Plaguicidas Altamente Peligrosos (PAPs) y buscar alternativas de políticas agroecológicas ante la amenaza de los insecticidas neonicotinoides”.

Finalmente, el presidente de la Cámara Nacional de Apicultura, Juan Bautista Alvarado cerró diciendo “el futuro verde de Costa Rica será con abejas o no será”.

 

Compartido con SURCOS por Henry Picado.

Autoritarismo y violencia neoliberal

Álvaro Vega Sánchez, sociólogo

A diferencia de Chile donde el neoliberalismo se impuso como política económica después de un golpe de Estado y una cruel y brutal represión por parte del ejército, encabezado por el general Augusto Pinochet, en Costa Rica se impuso después de una negociación con el Fondo Monetario Internacional, con impactos menos privatizadores pero siempre devastadores en lo social.

El filósofo Constantino Láscaris logró percibir que la oligarquía costarricense, sin seguir el patrón dominante en América Latina, había logrado someter a su pueblo sin necesidad de ejército. Efectivamente, en el país se desactivó el dispositivo militar pero se activó el ideológico y cultural, para contener los impulsos transformadores de gran calado. Se instauró, así, un sistema que privilegia la dominación cultural e ideológica. La violencia asume una dimensión predominantemente simbólica y política, propia de una “cultura autoritaria”.

Así lo constata el sociólogo Manuel Solís: “Ni la insignificancia del ejército ni su abolición pueden identificarse con la desaparición de la violencia política […] El fondo del asunto lo pusieron en palabras los jueces insubordinados del año 2.000, cuando hablaban de una institucionalidad marcada por una cultura autoritaria […] La arbitrariedad, la corrupción y las distintas formas de violencia civiles pueden convivir, e incluso escalar, con un discurso de paz cuando este apuntala una cultura autoritaria” (Solís A. Manuel (2006) La institucionalidad ajena. San José, Editorial UCR, p.529).

Efectivamente, en las últimas cuatro décadas, nuestra oligarquía ha sabido imponernos el derrotero del autoritarismo neoliberal con un discurso de paz. En su primera administración (1986-2000) el expresidente Oscar Arias mientras propiciaba la paz en la región impulsaba la privatización de las telecomunicaciones en el país y un proyecto que pretendía privatizar al ICE, al mismo estilo que hoy proponen algunos economistas, es decir, vendiendo acciones de instituciones públicas al sector privado. En su segundo mandato (2006-2010), enarboló el lema de “paz con la naturaleza”, mientras decretaba la explotación minera a cielo abierto de interés público e impulsaba la firma del TLC con Estados Unidos, para, al fin, lograr privatizar las telecomunicaciones y profundizar el pacto neoliberal.

Hoy la oligarquía y sus voceros persisten en un discurso que “llama a la guerra” contra la institucionalidad social y el empleado público. Nuevamente, apela a La violencia simbólica del discurso del miedo, ahora aprovechando el contexto de pandemia, para crear un enemigo del pueblo: el sector público, y legitimar, así, el rumbo privatizante para dar la última estocada al Estado Social de Derecho.

Se comporta con una alta dosis de desesperación porque se resiste a reconocer el fracaso rotundo de su apuesta neoliberal, que solo ha producido desempleo, empobrecimiento y una escandalosa desigualdad social. Una realidad que la pandemia se ha encargado de mostrarnos en toda su crudeza, y que debería conducirnos más bien a conjuntar voluntades políticas y sociales intersectoriales, para impulsar medidas y acciones alternativas dirigidas a fomentar la equidad para garantizar bienestar humano, social y cultural.

“En tiempos de epidemias es más fácil entender que un mundo construido sobre la indiferencia, la injusticia social y las profundas desigualdades es un mundo sin futuro» (Albert Camus, citado por Nuccio Ordine). Tal parece, que en este país no está resultando fácil hacer entender que llegó la hora decisiva de apostar por la solidaridad, la justicia social y la equidad, es decir, por la Costa Rica post-neoliberal.

 

Imagen: https://revistaconstruir.com/ice-electrifica-zona-rural-con-paneles-solares/

Los Diablitos ya tienen su propio libro

Uriel Rojas

El Juego de los Diablitos es una tradición indígena de origen ancestral que se realiza en las comunidades de Boruca y Rey Curré, ambos territorios ubicados en el Sur de Costa Rica.

Esta tradición, que rememora la lucha que tuvieron sus antepasados en la época de conquista, es un legado que posee una serie de manifestaciones culturales los cuales representan la identidad colectiva indígena boruca.

Sus preparativos implican una serie de logísticas que pocos pueblos podrían hacerlo, debido a la unidad comunitaria, pasión y simbolismo con que asumen dicho compromiso.

El juego tiene una serie de fases, cada cual con profundas connotaciones, difíciles de interpretar a primera vista. También aglomera otras expresiones que en ningún otro momento podrías ver tan manifiesto, como sucede durante los tres días que dura el juego.

Múltiples personajes, pícaros y pintorescos, hacen de esta antigua tradición una extraordinaria lectura que podrás disfrutar en las páginas del nuevo libro llamado «Juego de los Diablitos en Curré», escrito por el antropólogo José Luis Amador en homenaje a las comunidades de Boruca y Rey Curré.

El libro contiene una descripción fresca y agradable así como un análisis interpretativo del juego.

Fue publicado por la Editorial UNED y está bellamente ilustrado con imágenes producto del trabajo de excelentes fotógrafos que visitan anualmente esta fiesta, el cual fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de Costa Rica.

Los interesados pueden adquirirlo directamente con la Editorial, en sus tiendas en Sabanilla de Montes de Oca o por vías electrónicas, que son las más usadas en estos días de pandemia.

Los libros se enviarían por correo o bien a las sedes de la UNED en todo el país.

Para sus consultas y pedidos utilice los siguientes contactos:

rmurillo@uned.ac.cr o al teléfono 2527-2434. EL LIBRO CUESTA 5.500 colones.

Durante estos días y hasta el 6 de diciembre hay descuentos por la FERIA DEL LIBRO.

No es un libro endiablado pero sí representa de manera armoniosa, la magia cautivadora de una tradición indígena ancestral que resiste, desafiando a los cambios vertiginosos de todos los tiempos.

Compartido con SURCOS.

Desde la otra acera: venta de empresas públicas

El pasado 05 de noviembre en el espacio informativo “Desde la otra acera” de la Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza (APSE) se analizó el tema “Venta de empresas públicas” con la invitación de César López Dávila del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y la conducción de la economista Sofía Guillén.

Tras el programa López compartió en su página de Facebook “en momentos en que el Gobierno insiste en retomar negociaciones del préstamo con el FMI, la idea de la privatización sigue siendo impulsada en ciertos círculos de nuestra sociedad. Su versión más reciente es la idea de que los Fondos de Pensiones compren acciones de empresas estatales (lo cual desde luego sería sólo un primer paso para que luego estas instancias las coloquen en el mercado a un tercero)”, recalcó.

Puede ver el espacio informativo aquí.

 

Compartido con SURCOS por Jiddu Rojas Jiménez.

Honduras: Convocan ayuno en solidaridad por la libertad del preso político Rommel Baldemar Herrera Portillo

El 03 y 04 de diciembre en Tegucigalpa se realizó un ayuno en solidaridad con el joven maestro Rommel Baldemar Herrera Portillo, quien fue detenido y encarcelado injustamente víctima de un falso positivo y un desproporcionado abuso de la fuerza policial, sufriendo golpes y aislamiento en la Jefatura Metropolitana conocida como Core7.

En menos de 48 horas el educador fue encarcelado en la cárcel de máxima seguridad-tortura «La Tolva», bajo comprobadas torturas de diferente índole. En octubre de 2019 Rommel fue internado en Hospital Psiquiátrico Dr. Mario Mendoza.

Información compartida a SURCOS por la Asociación Costarricense de Derechos Humanos (Acodehu).

Aportes al pensamiento jurídico costarricense VI

José Manuel Arroyo Gutiérrez

Estimadas y estimados:

Esta semana quiero compartir con ustedes la presentación que hice en el lanzamiento público del libro del Dr. Manuel Antonio Solís Avendaño cuyo título se especifica abajo. El tema es de enorme actualidad y promete seguir estando en las agendas de la investigación académica y en el debate político nacional.

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Presentación del libro “Costa Rica: La Democracia de las razones débiles (y los pasajes ocultos)” del Dr. Manuel Antonio Solís Avendaño.
Presentador: Magister José Manuel Arroyo Gutiérrez.

El libro que se reseña es el resultado, en primer lugar y por supuesto, del destacado aporte investigativo de su autor, el Profesor Manuel Antonio Solís Avendaño, con el patrocinio de la Universidad de Costa Rica a través del Instituto de Investigaciones Sociales, y de la Editorial de la UCR, quienes propiciaron la edición y divulgación de los resultados de este trabajo intelectual, del más alto nivel, y que me atrevo a decir, constituye un aporte histórico, con el que las actuales y futuras generaciones podrán conocer y entender mucho mejor algunas de las claves, no sólo del nombramiento de jerarcas de otros poderes e instituciones a cargo de la Asamblea Legislativa, sino de la dinámica funcional misma, con sus vicios y limitaciones, de la democracia costarricense.

Se impone en esta presentación, a mi juicio, hacer dos o tres señalamientos formales:

(a) Primero, el hecho cierto de que estamos ante una investigación socio-histórica y jurídica cuyas fuentes son, por cierto, una amplísima bibliografía convencional con referencia a autores que teorizan, en general, sobre temas epistemológicos; pero bibliografía que también repara en textos, estudios, análisis, informes, atinentes todos al tema que se focaliza; y principalmente,  una bibliografía que hurga, a lo Foucault, en notas periodísticas del momento, actas de sesiones de  la Asamblea Legislativa, su Comisión de Nombramientos, y  actas de la Corte Suprema de Justicia, así como expedientes legislativos y administrativos de ambas instituciones;

(b) Segundo, la investigación realizada, en el plano metodológico, obliga casi inevitablemente a toparse con la analogía de un examen arqueológico, donde Solís Artavia, herramientas en mano, se mueve con destreza obsesiva, del tema particular al general (en dirección inductiva) y viceversa, de lo general a lo particular (en dirección deductiva), varias veces, de un capítulo al siguiente, de una página a la precedente y a la que le sigue, desnudando estrato por estrato, capa a capa, las conexiones y relaciones entre hechos que, en principio, nos pueden parecer sin  conexión alguna, como meras casualidades, pero que sin embargo van develando poco a poco su escondida trama, su verdad secreta. Es de igual manera inevitable imaginar al autor cual Diógenes, alumbrando con su lámpara los rincones de una reciente historia patria que choca con frecuencia con lo infranqueable: lo que no se consignó en el acta, las razones que no se dieron y jamás conoceremos, las componendas debajo de la mesa, los silencios que se fraguaron o se consintieron. Y es entonces cuando el Doctor Solís nos arroja preguntas, para que ayudemos, o al menos intentemos respondernos como ciudadanos o simples lectores. Porque debe saberse que este texto vale tanto por lo que dice, explica y revela, cuánto por lo que deja entre paréntesis, interroga y deja al lector para que reflexione y responda por sí mismo.

(c) Hay un tercer rasgo relevante en esta investigación y es el encuadre que se hace en el contexto político nacional e internacional. Es importante anotar que este es un trabajo que procura ubicarnos en los temas de fondo, en el contexto de las determinantes socio-políticas de cada momento, tanto en cuanto al ámbito nacional, como en cuanto al internacional. Cuestiones que pueden verse, descuidadamente, como fenómenos aislados o compartimentalizados, resulta que adquieren especial tonalidad y relevancia cuando se relacionan con las cosas más puntuales y particulares que se están analizando. Tal el caso del secuestro de los miembros de la Corte Suprema de Justicia en 1992, la movilización social contra el llamado “Combo del ICE”, o la solidaridad interna y externa al ámbito judicial por la no reelección del Magistrado Cruz Castro en 2012. También el encuadre tiene que ver con momentos internacionales de especial relevancia, como la vuelta a la democracia en América Latina a partir de la década de los ochentas del siglo pasado, las estrategias de legitimación y democratización de las instituciones públicas como resultado natural de ese fenómeno, o bien las estrategias de financiación de reformas, más o menos logradas, más o menos frustradas, con inversiones cuantiosas por parte de agencias estadounidenses y europeas de ayuda en nuestros países.

Y es aquí donde me atrevo a ensayar, un poco prematuramente, una respuesta al último de los cuestionamientos que el autor nos enrostra en la página final de su libro. No, don Manuel Antonio, yo no creo posible cambio auténtico alguno, de nuestro Poder Judicial y en general de nuestra institucionalidad, sin una profunda transformación de la cultura política dominante y sin una radical transformación de nuestra democracia. Las razones para que nada cambie, y por el contrario, para que las transformaciones democráticas sean inviables, están en un modelo económico que privilegia con exclusividad el libre mercado, la salvaje consigna de la competitividad a cualquier precio, el debilitamiento del Estado y sus instituciones como agentes de equilibrio social,  la privatización a ultranza de servicios básicos y estratégicos, y el menoscabo del concepto mismo de lo público; con decisiones y políticas públicas que nos tienen en caída libre hacia una sociedad cada vez más desigual y violenta, con sectores cada vez más amplios que no pueden sentarse a la mesa del reparto mínimo; con obsesivos señalamientos de que la causa de todas nuestras desdichas tiene que ver con salarios,  pensiones y derechos laborales,  precisamente los presupuestos que más bien sustentan a los sectores medios , soporte de toda democracia, dejando en la penumbra a quienes evaden y eluden al fisco cifras con las que bien podría paliarse esa inequidad creciente y esa violencia estructural.

Después de leer el libro del Doctor Solís, tengo la impresión, muy personal, de que en Costa Rica se debate y decide en nuestros días una disyuntiva vital entre dos conceptos diferentes de democracia:  la herencia de un régimen más formal que real, con una institucionalidad electoral todavía fuerte y creíble, pero que no alcanza ya para una convivencia democrática de largo aliento; una  modalidad de democracia donde las élites se han desligado casi por completo de sus bases, donde el juego electoral apenas da para sostener una institucionalidad precaria, en grave riesgo y, para decirlo en los términos del autor, “de razones débiles”, a la hora de articular su legitimidad en la práctica. Cuando  los diputados y diputadas de la Asamblea Legislativa, al momento de frenar reformas de mayor calado en los procedimientos para nombrar jerarcas que le competen, apelan a que esa Asamblea es soberana y representante exclusiva del pueblo, -precisamente para consolidar sus poderes y prerrogativas-, lejos de ayudar a la democratización, la erosionan, amplían la brecha entre la gente y sus representantes,  entre quienes toman decisiones más o menos arbitrariamente y la sociedad que sólo las contempla o las padece.

He aquí la principal causa del desgaste de los partidos políticos tradicionales y el reto que tienen los partidos políticos emergentes, cualquiera sea su impronta ideológica. Es un problema centrado en cómo se ejerce el poder en una democracia, cuánto puede abusar el representante de sus representados y cuánto se puede actuar y decidir sin razones legítimas y de peso.  Frente a esa democracia de las formas hay que construir la democracia de la participación ciudadana efectiva. ¿No fue acaso, como bien lo señala Solís Avendaño, la movilización social por el “Combo del ICE”, lo que impidió que se dilapidara un patrimonio colectivo que llevaba décadas de atesorarse? ¿No fue acaso la movilización a lo interno del Poder Judicial, con el apoyo externo de diversos sectores, lo que influyó para que no se consumara el atropello contra el Magistrado Cruz y la judicatura independiente, no ya con razones débiles,  sino con desvergonzados y  absurdos pretextos? Aunque el autor no lo diga con estas palabras, creo que coincidiremos si digo, bajo mi responsabilidad, que no fueron precisamente las tensiones entre la Asamblea Legislativa y la Sala Constitucional las que se expresaron en la no reelección de un magistrado probo, sino la prepotencia de sectores políticamente dominantes dispuestos a imponer, al precio que sea,  su modelo socio-económico con el fervor propio de un fanatismo religioso; dispuestos a darle, como lo confesaron, “una lección” al Poder Judicial respecto de quién manda en este país y cuál es el precio que pueden pagar jueces independientes y críticos. Está más que probado que esos sectores no sólo quieren la mayoría en todas las instancias decisorias, -que como sabemos la han tenido- sino que quieren la unanimidad; no toleran la disidencia, aunque sea minoritaria. Buscan una judicatura sumisa y de rodillas. Ya podrán adivinar ustedes qué fuerzas se mueven a la hora de escoger un miembro de la Corte Suprema a partir de estas realidades subyacentes.

Una de las conclusiones principales de la investigación que comentamos, es que la Asamblea Legislativa ha sido incapaz de renunciar, o al menos de transparentar el ejercicio de nombrar a magistrados de la Corte y a otras autoridades de control político estratégico, como la Contraloría General de la República y la Defensoría de los Habitantes, entre otras. Ante esta realidad, ahora científicamente comprobada, no veo más salida que, en el contexto de una nueva cultura política y democrática, la ciudadanía costarricense se organice y vigile estos procesos legislativos, demande transparencia y ejerza un control que si bien informal, pueda contribuir a evidenciar las cosas que se hacen mal.

Del largo elenco de vicios enunciados por el autor y perpetrados por la Asamblea Legislativa en los nombramientos a su cargo, podemos hacer un resumen acotado, sabiendo que a no dudarlo se nos quedarán por fuera algunas cosas importantes. El nombramiento de jerarcas institucionales, constitucionalmente depositados en la Asamblea Legislativa, han transitado, desde los dorados tiempos del monopartidismo, donde el Partido Liberación Nacional ejerció prácticamente un monopolio gracias a sus mayorías legislativas (décadas cincuenta, sesenta y setenta del siglo pasado y que en el libro del Dr. Solís no se analizan); al tiempo del bipartidismo en las dos últimas décadas del siglo XX (donde arranca la investigación), y en las que la lógica que se impuso fue el reparto equitativo (en coloquial: uno para vos, otro para mí); hasta ingresar en un siglo XXI con la emergencia de nuevas fuerzas políticas (principalmente el Partido Acción Ciudadana y el Movimiento Libertario), que no trajeron en realidad cambios importantes en la dinámica legislativa en esta materia.  Aún en esas dos primeras décadas del siglo XXI, las fuerzas del Partido Liberación Nacional y de la Unidad Social Cristiana, a veces haciendo concesiones a otros sectores minoritarios, pero en la mayoría de los casos imponiendo sus fichas, han jugado a proponer cambios estructurales de importancia pero con paupérrimos resultados. Únicamente se instituyó la Comisión de Nombramientos; se ensayaron metodologías para los procesos de designación, pero prácticamente uno para cada caso; y se logró una reforma constitucional en el año 2003 con la que se aumentó el número requerido para elegir magistrado de Corte a 38 votos, igual cantidad requerida para la no-reelección con esa misma mayoría de votos, pero en contra. 

El universo de democracia formal al que nos referíamos, según lo reseña el autor, se ha desplazado desde iniciativas bien intencionadas para despolitizar, o mejor dicho despartidarizar, los nombramientos de jerarcas, hacia una serie de maniobras  truculentas en la práctica, y entre las que don Manuel Antonio destaca: cambios constantes en la metodología de trabajo a lo interno de la Comisión de Nombramientos y directamente relacionados con los aspectos a calificar, el valor en la puntuación de cada ítem, el porcentaje a distribuir entre los aspectos objetivos y subjetivos, éstos últimos centrados en una entrevista a los candidatos y candidatas, que se ha prestado para todo tipo de abusos, sobre todo el asignar máximas calificaciones para ayudar a ciertos postulantes rezagados a ascender en la escala de la nómina, y, a contrario, asignar puntajes bajos y hasta nulos a postulantes posicionados en los primeros puestos, con la evidente intención  de rebajar sus posibilidades; también se ha abusado del número de integrantes de las nóminas que traslada la Comisión al Plenario, a veces ungido único, a veces tres, cinco, diez o más, según se quiera dar oportunidad a quienes no encabezan las listas; se ha integrado a las nóminas de elegibles candidatos o candidatas con evidentes ventajas de entrada, como pertenecer al mismo Poder Legislativo, a cúpulas partidarias o a parientes o amigos cercanos de esas cúpulas; maniobras dirigidas a propiciar reelecciones automáticas para evitar rendiciones de cuentas y, al contrario, exigir votaciones en casos que quieren complicarlas;   la cereza del pastel lo constituye la designación de personas que no han pasado por el concurso, ni por el filtro de la Comisión,  maniobra que se ha podido prestar a verdaderos actos de corrupción por eludir eventuales cuestionamientos al candidato finalmente designado.  La seguidilla de gazapos continúa en el Plenario Legislativo con algunos casos de votaciones sin siquiera una presentación de los recomendados, sin discusión alguna de sus méritos y en ocasiones sin que se tenga a mano al menos un currículum de la persona propuesta. Todo esto, y más, por supuesto, en la máxima opacidad, sin la mínima transparencia y sin que se legitimen las designaciones con buenas razones, las que permitirían conocer por qué se está nombrando a una persona y no a otra, por qué es ésta la idónea y no otra para ocupar la silla en disputa. Más bien, tanto en la Comisión como en el Plenario, los diputados se han aferrado al voto secreto y no fundamentado.

Esa (in)cultura política, conformada por prácticas y decisiones arbitrarias y claramente antidemocráticas, es lo que hay que cambiar. Y si hoy vivimos en una democracia que decide quiénes sí y quiénes no van a la Asamblea Legislativa, dejando esas trascendentales decisiones en manos de asambleas partidarias, reducidas, crípticas y controladas por círculos mínimos, cuando no por un dueño del partido, en el marco del más anacrónico caudillismo, es hora, conforme lo investigado por el Profesor Solís, de intentar cambiar también eso. ¿Qué magistrados, qué contralores generales, qué defensores de los habitantes podemos esperar de asambleas legislativas así integradas? ¿Qué precio pagan algunos representantes populares para sentarse en el Congreso? ¿Qué impide que éstos quieran imponerle ese mismo precio a quien aspira a ser Magistrado, Contralor o Defensor? ¿Podemos, como ciudadanos y para traducir el dicho a Tiquicia, seguir apostando a que el güitite nos dé aguacates? Por eso, la única salida que puedo intuir es la construcción de una verdadera cultura de participación ciudadana, todavía pendiente en esta Costa Rica de mítica democracia consolidada.

Por supuesto que aquí la última palabra la tendrán las nuevas generaciones. En las últimas elecciones generales (febrero-abril 2018), de manera espontánea, precisamente porque es una necesidad sentida, hubo grupos que se organizaron y tuvieron un peso decisivo en los resultados finales. En el 2000 manifestaciones populares impidieron la rapiña sobre la cosa pública; y en el 2012, se libró la más importante batalla por la independencia judicial al impedirse que la silla de Fernando Cruz fuera usurpada. Ese es el norte. Como igualmente, el norte será vigilar y controlar desde los medios de opinión pública, desde las organizaciones gremiales, desde todas las instancias ciudadanas posibles, la forma y manera en que se harán las cosas de ahora en adelante. Está pendiente en la Asamblea Legislativa el nombramiento de ocho plazas de magistrado o magistrada. Eso es más de un tercio de la Corte Plena. Probablemente será la Corte que integre la cúpula del Poder Judicial en los próximos veinte años. No podemos permitir que estos procesos que se avecinan culminen con designaciones sustentadas en razones débiles ni en pasajes ocultos, que se abran y cierren portillos a los aspirantes a puestos de control político, según los ilegítimos criterios del compadrazgo y las encomiendas pactadas.

El primer paso está ya ante nuestros ojos. Una nueva metodología ha sido recientemente acordada para los nombramientos que se vienen. Tomemos la lupa, critiquemos y advirtamos los riesgos que pueda tener esa novísima metodología. De entrada, un 40% para la entrevista es ya indicio de que pueden colarse subjetivismos y maniobras. Exijamos pues a los diputados y diputadas que nos expliquen por qué califican bien o mal a un postulante; apuntemos con esa lupa a quienes quieren colocar fichas en razón de afinidades partidarias, ideológicas o religiosas; no permitamos que se anulen excelentes postulantes sin exponerse con claridad las razones para que cualquier ciudadano pueda valorar si se trata de un argumento legítimo o es una mera arbitrariedad. Y así, en todos y cada uno de los pasos en que la instancia legislativa terminará tomando las decisiones que nos afectarán a todos. En el libro del Dr. Solís Avendaño, nos muestra lo mal que se han hecho las cosas, nos interroga e interpela, es hora de aprovechar todo ese bagaje teórico y transformarlo en acciones efectivas, por el bien de esta república y para hacer honor a lo mejor de la herencia de los abuelos.

Resta un tópico que no quisiera dejar por fuera de esta presentación. Tiene que ver directamente con la cultura política y el concepto de democracia manejable. Se trata del carácter de la reforma o las reformas que se han intentado en el Poder Judicial costarricense. Aquí la disyuntiva es de  acentos, entre una reforma que prioriza la modernización y avances tecnológicos en la organización de los despachos y la prestación eficiente del servicio público justicia, en procura de superar,  lo que el autor refiere claramente de otros con una herencia colonial y decimonónica (modelo napoleónico de organización y funcionamiento); reforma cuya impronta es sobre todo tecnocrática, cuyo adalid fuera el ex presidente Luis Paulino Mora Mora; y frente a esto una reforma  mucho más cualitativa, que revise precisamente esas herencias coloniales y decimonónicas, pero para tomar en cuenta aspectos sustanciales que nos acerquen no sólo a una justicia de calidad, sino esencialmente democrática, inscrita en una nueva cultura democrática. Entiendo que aquí también hay más preguntas que respuestas, pero el terreno ha sido suficientemente preparado por el análisis del Profesor Solís como para empezar a sembrarlo.

Digo finalmente quizá una verdad de sobra conocida, pero no por ello menos pertinente y bajo mi exclusiva responsabilidad. Todo sistema autoritario o autocrático comienza por intentar controlar a sus jueces. El asunto es complejo, se da con regímenes políticos de todo signo ideológico, sea que nos ubiquemos en la tradicional separación entre izquierdas y derechas, sea que nos refiramos a democracias precarias o consolidadas. Puede darse a partir de formas burdas y descaradas como cuando un magistrado de Corte se sube a la tarima de un candidato a presidente de la República, o puede darse a través de formas más sutiles y refinadas. Me temo que Costa Rica ha ido perdiendo el tacto de la sutileza para avanzar en el terreno de la impudicia y el descaro. En el fondo, quizá la cuestión es sencilla: cómo legitimamos el poder despótico, cómo damos la apariencia de democracia a lo que es esencialmente antidemocrático. Si al final un juez manipulable y dócil termina bendiciendo las decisiones del ejecutivo o el legislativo en defensa de ciertos intereses particulares, se tendrá el argumento idóneo para defender un estado de cosas, pero a la larga, jamás encontrará la legitimidad que puede hacer perdurar los valores que sustentan un sistema democrático auténtico. Estaríamos en el punto sin retorno para un necesario cambio radical, pero no sabemos a qué costo.

Ciudad Universitaria Rodrigo Facio, San Pedro de Montes de Oca,

agosto de 2018.

Post Scriptum: está en prensa la segunda parte del libro del Dr. Solís Avendaño sobre estos temas. En el ínterin, la Asamblea Legislativa ha realizado todos los nombramientos pendientes a la fecha en que esta presentación se realizó (mediados del 2018). Baste decir que la segunda parte llevará el título: “Sin propósito de Enmienda”.

Presentación Protocolo de Prensa para el abordaje y Tratamiento Informativo de la Violencia de Género Contra las Mujeres y Sectores Vulnerabilizados

El Tribunal de Honor y Ética y la Junta Directiva del Colegio de Periodistas de Costa Rica, La Catedra de Ética y Responsabilidad Social de la Comunicación Alberto Cañas-COLPER, aliado al Ideario Costa Rica Bicentenaria Diálogo Nacional y al Programa de la Política de Igualdad y Equidad de Género-PIEG de la Universidad Nacional-Costa Rica, han venido trabajando bajo la premisa: “UNAMONOS para poner fin a la violencia contra las mujeres”. En ese sentido, el 25 de noviembre de 2020, fecha en que se celebra el “Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer”, presentaron (Presencialidad Remota-Zoom, Facebook Live) al país: “El Protocolo de Prensa para el Abordaje y Tratamiento Informativo de la Violencia de Género contra las Mujeres y Sectores Vulnerabilizados”. que pretende agregar valor a las dinámicas mediáticas en materia de igualdad y equidad de género, consecuente con un enfoque de defensa de derechos humanos.

Esta propuesta es un instrumento de trabajo consensuado y un mecanismo institucional, colectivo, que sirve de referencia en la cobertura de este tipo de hechos, dentro de un marco de respeto, apegado a los hechos y teniendo como objetivo el servicio a la ciudadanía y el interés público superior, establece los lineamientos que serán de observancia libre, pero consensuada, porque ningún derecho está por encima de la vida y de la dignidad de la persona.

La Dra. Beatriz Pérez Sánchez, Secretaria del Consejo de Género de la Federación Internacional de Periodistas (Bruselas-Bélgica) Coordinadora del tema Mujer y Política del Ideario Costa Rica Bicentenaria Diálogo Nacional y Vicepresidenta del Tribunal de Honor y Ética del COLPER, manifestó que la presentación del Protocolo, responde a una necesidad social, dado el aumento de delitos en razón del género, violencia que ha escalado de forma alarmante en el último quinquenio, y que compromete las bases de una sociedad democrática y por ende tutelar de los derechos fundamentales de las personas: “Cotidianamente se comprueba que al abordaje informativo sobre delitos contra las mujeres en razón de su género, se suman otro tipo de asimetrías, desigualdades y discriminaciones sociales, culturales, económicas y políticas y confirma, además el sustento ideológico de una cultura machista, que propende a la construcción de la imagen de la mujer basada en estereotipos y prejuicios, que son asumidos en el lenguaje con el que se notifican los hechos de violencia contra las mujeres en los medios informativos”.

La Ph.D.(c) Sylvia Arredondo Guevara, Coordinadora General del Ideario y Directora del Tribunal de Honor y Ética-COLPER, dejó claro que esta situación de agresión contra las mujeres, además de complejas, invisibilizan los aportes de las mujeres en la sociedad, y favorecen un entorno de agresividad y violencia simbólica, pues fomentan las conductas permisivas de los ofensores, sean en entornos laborales, sociales, familiares, institucionales y empresariales: “ Los medios de comunicación son referentes sociales y líderes de opinión, por lo tanto, es deseable que mantengan una conducta y posición profesional, ética, equilibrada y pedagógica en la comprensión y alcances de los procesos socio culturales, y una actitud permanente de defensa de los derechos humanos fundamentales”.

Costa Rica es una nación democrática, como Estado Social de Derecho se sustenta en un marco de legalidad, apegada al imperio de la ley, garante de la justicia, la igualdad, la equidad, el respecto a la dignidad de la persona y de los derechos humanos, consignados en la Constitución Política, y en las leyes que rigen la vida social, en este sentido, el Presidente de Tribunal de Honor y Ética del COLPER, Ph.D.(c) Efraín Cavallini Acuña argumentó: “ Garantes del mandato de nuestra Ley (4420-COLPER), al amparo de los convenios y pactos internacionales firmados por nuestros países , en aras de ser pragmáticos y consecuentes de que el abordaje informativo de estos temas tan sensibles no son los más apropiados, hemos elaborado y consensuado un protocolo para el abordaje informativo de los temas relacionados con la violencia hacia las mujeres por razones de género, y de esta manera, contribuir y garantizar que los medios informativos, noticiosos y las redes sociales, se apeguen a los principios fundamentales de veracidad, objetividad, equilibrio, rigurosidad y sensibilidad en el manejo de la información, en casos de delitos derivados de la violencia hacia las mujeres por razones de género”.

En las últimas décadas se han dado grandes pasos en el fortalecimiento de los derechos humanos y la protección social de sus habitantes. En consecuencia, el Estado y las diversas fuerzas sociales, han procurado garantizar y asegurar que estos derechos sean reales y por consiguiente, han cristalizado en la firma de importantes convenios regionales y convenciones internacionales, para ampliar el contexto y aplicación de los derechos humanos.

Así, el Estado Costarricense, ha promovido y ratificado innumerables Tratados, Convenciones, Conferencias y Mecanismos en aras de dotar a la población de una avanzada normativa para la igualdad de género y la protección de los derechos humanos y libertades fundamentales de las mujeres, particularmente con la creación del Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU), en 1998 y el otorgamiento de rango de Ministra de la Condición de la Mujer, quien a su vez asume la Presidencia Ejecutiva del Instituto, como ente encargado de proponer acciones y políticas para erradicar todas las formas de violencia de género. Por lo tanto, las autoridades, la ciudadanía y los medios de comunicación debemos tener consciencia y actuar en consecuencia de que existe un marco institucional, social y legal, para abordar los eventos relacionados con la violencia hacia las mujeres por razones de género, así como con otros sectores en condición de vulnerabilidad y de discriminación por condiciones históricas y de esta manera, aplicarlos en el tratamiento noticioso de estos temas sensibles.

Por esta razón el Tribunal de Honor y Ética del Colegio de Periodistas de Costa Rica, en conjunción con los profesionales afiliados al Sindicato Nacional de Periodistas, la Secretaría del Consejo de Género del Sindicato afiliado a la FEPALC, a la Federación Internacional de Periodistas y a la Secretaria del Consejo de Género de la FIP, el Ideario Costa Rica Bicentenaria Dialogo Nacional de la Universidad Nacional (UNA) en el Eje Transformación del Estado en el tema Mujer y Política, El Programa de Política de Igualdad y Equidad de Género-PIEG-UNA, reconocen la imperiosa necesidad de contribuir al mejoramiento y tratamiento de la información en los espacios de opinión y noticias sobre el tema de la violencia doméstica y la violencia contra las mujeres por razones de género.

Esta propuesta denominada: “Protocolo de Prensa para el Abordaje y Tratamiento Informativo de la Violencia de Género contra las Mujeres y Sectores Vulnerabilizados”, se constituye en el Primer Protocolo, tanto, a nivel nacional como latinoamericano y establece diecisiete lineamientos que serán de observancia libre y voluntaria, que sirve de referencia en la cobertura de este tipo de hechos, dentro de un marco de respeto, apegado a los hechos y teniendo como objetivo el servicio a la ciudadanía y el interés público superior.

El Tribunal de Honor y Ética-COLPER, La Catedra de Ética y Responsabilidad Social de la Comunicación y el Ideario Costa Rica Bicentenaria Diálogo Nacional, difunden este Protocolo por diversos medios y espacios, para hacer un llamado a la creación de consciencia colectiva sobre este tema, que está muy presente e impacto negativamente nuestra realidad cotidiana: “Expresamos nuestra gratitud a las organizaciones de la sociedad civil, al Programa para la Equidad e Igualdad de Género-PIEG-UNA, entidades de justicia y académicas que brindaron su aporte para la elaboración de esta guía de principios”

Les invitamos a visitar el sitio donde se encuentra el Protocolo completo.

ENLACE: Protocolo completo:
https://www.ideario.una.ac.cr/documentos-transformacion-del-estado/
http://tribunal.colper.or.cr/app/cms/www/index.php?id_menu=24

 

Por: Efraín Cavallini Acuña- Académico UNA.

Foro Internacional: La violencia mediática

El derecho de las mujeres a preservar y defender su integridad frente a las formas de abordaje de la prensa en casos de delitos y violencia de género

El Tribunal de Honor y Ética del Colegio de Periodistas de Costa Rica–THE, por medio de la Catedra de Ética y Responsabilidad Social de la Comunicación Alberto Cañas-COLPER, consciente de la relevancia sobre la violencia contra las mujeres por razones de género, y el abuso contra sectores vulnerabilizados de la población, aboga por una cobertura con enfoque de género, responsable, respetuosa, ética, mesurada necesaria, suficiente pero nunca sobredimensionada con el dolor y la intimidad de las familias afectadas. El homicidio de una mujer a manos de su victimario, no importa el parentesco, que tenga, es un acto despreciable, de uso desmedido de la fuerza, de irrespeto por la vida humana que no puede justificarse y por lo tanto, los medios de comunicación, hemos de contribuir a frenar los discursos, prácticas, eventos, prejuicios, ideologías y narrativas que la promuevan.

Por esta razón, el Tribunal de Honor y Ética del Colegio de Periodistas de Costa Rica-THE, en conjunción con los profesionales afiliados al Sindicato Nacional de Periodistas, la Secretaría del Consejo de Género del Sindicato afiliado a la FEPALC, a la Federación Internacional de Periodistas y a la Secretaria del Consejo de Género de la FIP, el Ideario Costa Rica Bicentenaria Dialogo Nacional de la Universidad Nacional (UNA) en el Eje Transformación del Estado en el tema Mujer y Política, El Programa de Política de Igualdad y Equidad de Género-PIEG-UNA, el Instituto Nacional de la Mujer-INAMU, reconocen la imperiosa necesidad de contribuir al mejoramiento y tratamiento de la información en los espacios de opinión y noticias sobre el tema de la violencia doméstica y la violencia contra las mujeres por razones de género.

En este sentido, el THE–COLPER llevó a cabo (Presencialidad Remota-Zoom) el miércoles 25 de noviembre de 2020, el Foro Internacional: “La Violencia mediática: el derecho de las mujeres a preservar y defender su integridad frente a las formas de abordaje de la prensa en casos de delitos y violencia de Género”.

El evento realizado en el “Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer” tuvo como objetivo aportar elementos conceptuales y metodológicos en el tratamiento informativo de los delitos y violencia de género en Costa Rica. De esta manera, coadyuvar a sensibilizar a los y las comunicadoras que trabajan como profesionales en medios informativos y vocerías, para reflexionar sobre la forma como son referenciados los delitos contra las mujeres en razón de su género, y contribuir a erradicar los prejuicios y estereotipos, en las representaciones sociales como propuesta para romper el círculo de la violencia cultural, social y mediática.

En la apertura del Foro Internacional el Master Francisco González Alvarado, Rector de la Universidad Nacional de Costa Rica, resaltó que espacios de comunicación como el Foro sobre la Violencia mediática, en cuanto al derecho de las mujeres a preservar y defender su integridad, frente a formas de abordaje de la prensa en casos de delitos y violencia de género”, se constituyen en espacios formativos para sensibilizar, concientizar, profundizar y mejorar el uso de la tecnología instrumental, en particular la tecnología de la información y las comunicaciones, para promover el empoderamiento de la mujer, asimismo, fomentar e impulsar la cobertura de información, bajo responsabilidad de los profesionales como de los medios de comunicación, respetando los estándares éticos, hacia la construcción de pensamientos y generación de opiniones objetivas y equilibradas: “La violencia contra la mujer constituye una violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales y limita total o parcialmente a la mujer el reconocimiento, goce y ejercicio de tales derechos y libertades, por ello, es importante la creación de consciencia colectiva sobre este tema que está presente en nuestra cotidianidad. Nuestro deber es actuar en lo que esté a nuestro alcance, para que en Costa Rica se respete el derecho a la identidad, a la imagen, integridad, honra y dignidad de las mujeres”.

En este Foro, la Ministra de la Condición de la Mujer y Presidenta Ejecutiva del INAMU, Master Patricia Mora Castellanos, hizo un vehemente llamado a las mujeres a alzar la voz contra el machismo y exigirle a la sociedad en su conjunto y al Estado en particular que cuide de la seguridad de las niñas y mujeres y que exija justicia pronta y cumplida ante cualquier acto de agresión a alguna de ellas.

El Presidente de la Junta Directiva del Colegio de Periodistas, Lic Belisario Solano Solano, ex viceministro de Gobernación y Policía, reafirmó que para la Junta Directiva y el Tribunal de Honor y Ética del Colegio de Periodistas, es central el abordaje de los temas sobre la violencia contra las mujeres: “Esta jornada es muy rica en el conocimiento, en la llamada de atención, en la necesidad de que tengamos que asumir a partir de hoy una actitud coherente, consistente, sistemática para poder cambiar esta cultura de violencia estructural y mediática que afecta a las mujeres en Costa Rica y el mundo”.

El Presidente del Tribunal de Honor y Ética-COLPER, P.h.D. (c) Efrain Cavallini Acuña, expresó que el Foro Internacional, busca llamar la atención hacia la urgencia de propiciar una cultura libre de discriminación y marginación de género, de parte de los medios informativos y de los profesionales del periodismo y de la comunicación social. Por ello, agradeció a las expositoras por compartir sus saberes, por abrir encuentros e interacciones, con el fin de contribuir con la justicia social, el desarrollo humano sostenible e innovar en la producción y la promoción del conocimiento mediante la incorporación de los aportes realizados desde los estudios de género, para alcanzar la transformación de las condiciones que generan inequidad.

En calidad de Presidenta del Consejo de Género de la Federación Internacional de Periodistas-Bruselas-Bélgica- la Licda. María Ángeles Samperio, solicitó a las organizaciones de periodistas a proporcionar apoyo a las personas que son amenazadas. En esta línea manifestó que la Federación está solicitando que se ratifica el convenio número 190 de la Organización Internacional de Trabajo-OIT- sobre el acoso en los centros de trabajo: “Creemos que es muy completo y facilita las herramientas para poner fin al acoso y para que las demandas de las personas que lo padecen especialmente las mujeres sean consideradas y tengan consecuencias para los acosadores. Las empresas por su parte tampoco deben perder de vista su responsabilidad de proteger a los periodistas de sus plantillas, porque difícilmente podrán ejercer su labor profesional si se sienten amenazados. Precisamente una de las tareas que no debemos olvidar es la de visibilizar a las periodistas que han sido acosadas y amenazadas. Debemos apoyarlas para cuenten su historia, denuncien y puedan seguir con su trabajo sin miedo a las presiones”.

El Consejo de Género de la Federación Internacional de Periodistas, ha sido consistente en la estrategia de luchar contra la violencia de género, por ello, solicitan la ayuda de todas las organizaciones que forman parte de la Federación, para avanzar en la igualdad entre hombres y mujeres y poder enfrentar la batalla de la inequidad en conjunto con otros países: “ Somos precisamente las personas periodistas que podemos reclamarles a nuestro gobiernos que sean más activos en la defensa de la igualdad y la erradicación de violencia de género. Si contamos con buenas leyes nacionales será más fácil la lucha”.

La Master Carmen Ulate Rodríguez, Académica, Coordinadora del Eje de Igualdad de Género del Ideario Costa Rica Bicentenaria Diálogo Nacional y directora del Programa de Política de igualdad y equidad de género de la Universidad Nacional-. PIEG-UNA, hizo referencia a las diversas convenciones internacionales que buscan prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer. Asimismo, comentó que las mujeres en esta sociedad patriarcal se encuentran en posiciones desiguales de poder en relación con los hombres, relegadas a un lugar de subordinación respecto a ellos. Esta desigualdad de poder crea un rango que favorece la agresión y protege al agresor: “…Es este desbalance de poder lo que permite y facilita el aprendizaje y la práctica de la violencia de los hombres hacia las mujeres” (Carcedo, 2001:4). Acotó Ulate que los demás argumentos que se han esgrimido para justificar la violencia de género se constituyen en simples mitos que pretenden ocultar la realidad, creando confusión e impidiendo su comprensión, con la finalidad de obstaculizar el adecuado enfrentamiento del problema. Es decir, es la relación de poder desigual entre los géneros lo que genera la agresión, está presente en la estructura de la sociedad y es un fenómeno cotidiano, se da en todos los ámbitos, tanto públicos como privados.

La académica afirmó que los modelos tradicionales de aprendizaje en las diferentes disciplinas (derecho, piscología, periodismo), consideran que: el contexto social se valora irrelevante o insignificante-incluidas las relaciones familiares-, y se culpa a la madre de la mayoría de los problemas exhibidos por los hijos. Las teorías tradicionales… son casi totalmente ineptas para reconocer los efectos socioculturales tales como el sexismo, la discriminación, la ciudadanía de segunda clase. La violencia y la devaluación sistemática, como elementos que tienen impacto directo y determinante sobre la salud mental de las mujeres. La madre es responsable de todos los problemas de los hijos/as y recae sobre ella la responsabilidad de realizar los cambios necesarios. Los terapistas (entre otros profesionales) tanto hombres como mujeres, han introyectado los valores culturales patriarcales, exhibiéndolos, aplicándolos y reforzándolos en la sicoterapia (y otras prácticas profesionales) (Sharratt: 1988, 72,76)

En el Foro Internacional celebrado el 25 de noviembre de 2020, Ulate resaltó al público participante por medio de la presencialidad remota, que la ideología patriarcal permea y se transmite de generación en generación por medio de la educación, la familia, las iglesias, los medios de comunicación, el Derecho y el Estado. Para la mayoría de las personas incluyendo profesionales de las diversas disciplinas, las diferencias entre hombres y mujeres está sustentada en supuestos teóricos esencialistas, en donde la naturaleza y Dios lo han determinado de esa manera, quiere decir que son personas que están lejanas de entender lo histórico y la construcción social de los géneros: “Es importante tomar en cuenta que a pesar de que en Costa Rica existen leyes contra la violencia hacia las mujeres por razones de género no basta trabajar en el contenido de las leyes; hay que incidir en sus mecanismos, en las instancias asociadas a su aplicación, y en la actividad y comportamiento de la gente respecto a ellas. Nos acercaremos a su erradicación cuando el problema de la violencia hacia las mujeres sea una preocupación y responsabilidad de la sociedad en su conjunto, y se le identifique abiertamente como un comportamiento abusivo anclado al poder y a la violencia, que puede y debe ser eliminado. (García y Bedolla, 1989; González, 1989, citadas por García y Bedolla, 1993: 47).

La comunicadora Master Thais Aguilar Zúñiga, en su disertación: “Palabras de cambio para nuevos paradigmas de comunicación”, resaltó que los periodistas contribuyen a determinar los temas que interesan a las audiencias, porque la noticia es un acto subjetivo, ya que estos informadores deciden qué es lo importante: “En la comunicación mediática la figura del agresor suele ser minimizada y el foco se centra en la víctima, en su apariencia, su manera de vestir y se da una invasión en su privacidad. Contrario a esto, lo adecuado sería que se centre en como la sociedad ha manejado la información sobre la violencia de parte de los hombres y revisar los comportamientos sociales de acuerdo con el sexo”.

Aguilar, presentó algunas recomendaciones para mejorar la cobertura de las noticias:

  • Resguardar la identidad de las sobrevivientes de violencia.
  • Dar la palabra a las personas afectadas únicamente cuando estas lo aprueben. Identificar al agresor con claridad en su comportamiento más que en su identidad.
  • Mejorar la cobertura es fundamental para la erradicación de las conductas sociales que fomentan la violencia.
  • Buscar y visibilizar historias de superación personal de violencia.
  • Dar seguimiento a las noticias y reconocer que la violencia es un problema social que trasciende las clases sociales y los niveles educativos.

“Tensiones entre los medios de comunicación y los derechos humanos de las mujeres”, fuel el título de la exposición a cargo de la Dra. Marcela Arroyave Sandino, Abogada del Instituto Nacional de la Mujer (INAMU) especialista en Derechos Humanos y género, quien hizo énfasis en que los medios de comunicación son instituciones educadoras y el que el ejercicio de la libertad de expresión si bien es esencial, puede llegar a violentar otros derechos fundamentales si se utiliza de manera inadecuada, lo que provoca tensión, por ello, para reducir esta tensión y respetar los derechos humanos, se debe trabajar en eliminar contenidos sexistas donde se presenta la imagen estereotipada de la mujer: “ Es responsabilidad del Estado tomar las medidas necesarias para evitar que los medios de comunicación reproduzcan una imagen de la mujer desigual y estereotipada. Se debe exhortar a los medios a reconocer su responsabilidad de generar valores igualitarios e inclusivos. Es importante resaltar que los medios tienen las posibilidades de realizar estos cambios eliminando la violencia mediática, de modo que puedan evitar las imágenes que directa o indirectamente promueven la explotación de mujeres o que atenten contra su imagen”.

“Comunicación sin sexismo”, fue el tema explorado por la Magister Andrea Cuenca Botey, Coordinadora e investigadora de la Cátedra de Ciencias Sociales en la Universidad Estatal a Distancia (UNED, a quien le preocupa la inexistencia de un trato equitativo entre hombres y mujeres en los medios informativos y plataformas mediáticas. Dado que el lenguaje sexista se encuentra tanto en espacios formales como informales, se hace prioritario transversalizar el género, para cambiar la naturalización de la violencia en la comunicación positiva y equilibrada, ya que muchas veces dicho uso es inadecuado y es justificado desde la práctica comunicativa del mercadeo o la publicidad.

La expositora indicó que desde el Observatorio de Género y medios Centroamericano al que ella pertenece, se busca abrir espacios de encuentro y diálogo entre la ciudadanía, los medios de comunicación, las industrias culturales, las empresas de publicidad y profesionales de la comunicación, para aportar a la construcción de la ética periodística y publicitaria, partiendo de los valores universales de los Derechos Humanos y reducir la brecha de la violencia de género, en especial la violencia simbólica que se ejerce a través de los medios de comunicación: “Los resultados de los monitoreos realizados son negativos para la mujer, dado que pocas veces las mujeres aparecen como expertas en temas de políticas, pero, si en temas de índole social y muy pocas veces se menciona la ocupación de las mujeres, por el contrario se identifican como niñas, personas, joven o estudiantes”.

Cuenca Botey, convocó a los medios de comunicación y a las personas periodistas a utilizar el género universal, no utilizar significados sexistas donde las mujeres se subestiman o minimizan, practicar el uso del lenguaje incluyente y de imágenes no sexistas e incorporar voces de mujeres en temas de deportes, economía y política:“ La audiencia debe reconocer de manera crítica y reflexiva en cada video, imagen o publicidad sexista; los tipos de violencia, estereotipos y estigmas sobre las mujeres y descubrir la manera de cómo son camufladas las risas, los montajes cómicos y ofensivos en los mensajes, para descalificar el papel de la mujer con estereotipos indeseables”.

“El derecho a la comunicación, un derecho de todos y todas”, fue el tema desarrollado por la Master Adriana Naranjo, Antropóloga Comunicadora Ux Designer, para quien Costa Rica se enorgullece de la libertad de expresión, sin embargo, la sociedad tiene un concepto limitado de este derecho, además de una visión conveniente para los medios de comunicación quienes no aceptan regulaciones en ese aspecto: “ En el país no hay democratización de los medios porque no hay medios comunitarios e independientes, por el contrario, la comunicación es dominado por unas pocas empresas para su lucro y beneficio y no hay diversidad de opiniones; lo cual crea un discurso uniforme y reproduce discursos machistas y material sexista”.

“Hay un lucro privado de un bien que es público (espectro radioeléctrico), un lucro privado por sobre los derechos humanos”, indicó Naranjo, quien dejó claro que a diferencia de lo que se ha dicho, sí se necesita una ley nueva para que se democratice la comunicación, que contemple protocolos, regulación y elimine los vacíos legales que se encuentran actualmente. Esto es necesario porque los medios evidencian en todas sus formas de comunicación las relaciones de poder del sistema patriarcal. Es lamentable la contradicción existente entre el accionar de las instituciones a favor de la inclusión de las mujeres y las acciones sexistas de los medios de comunicación agregó la Antropóloga y señaló que es inaceptable que hasta ahora no haya un protocolo para los medios de comunicación, que estipule como informar contemplando la integración humana, sin justificar las agresiones y culpabilizar a las víctimas: “ Los Gobiernos han tomado una postura basada en que no se puede luchar contra los medios…, el punto más allá de la lucha, es la necesidad de herramientas de sensibilización, así como la educación mediática de la población en general”.

ENLACE: Foro completo
https://www.facebook.com/104524877983409/videos/675489976449001

 

Por:
Efrain Cavallini Acuña-Académico UNA
Valery Brais Chaves. Ideario Diálogo Nacional UNA

UCR: Guillermo Rosabal Coto es el nuevo director del SIEDIN

El nombramiento es por un plazo de dos años

El Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica (UCR) designó al Dr. Guillermo Rosabal Coto como nuevo director del Sistema Editorial y de Difusión de la Investigación (SIEDIN).

Rosabal tiene un bachillerato en música con énfasis en ejecución del fagot por la UCR, posteriormente realizó una maestría en música con énfasis en educación musical coral en la Universidad de Brandon (Canadá) y un doctorado en investigación en educación musical en la Academia Sibelius de la Universidad de las Artes de Helsinki (Finlandia).

“Yo siempre que me presento ante una comisión o en cualquier reunión o encuentro universitario tengo que aclarar que yo no cumplo con un estereotipo. Al aparecer que mi unidad académica es la Escuela de Artes Musicales, la gente lo que suele imaginar es que yo enseño a alguien a tocar un instrumento musical, pero en realidad soy un docente e investigador de la socialización musical en la vida cotidiana”, comentó el nuevo director del SIEDIN.

El académico tenía labores como docente en la Escuela de Artes Musicales y como investigador del Instituto de Investigaciones en Arte (IIArte). También fue designado como el catedrático Humboldt 2020.

¿Qué es lo que viene para el SIEDIN?

Rosabal tiene por el momento entre sus prioridades innovar en los diferentes procesos que tiene el SIEDIN, motivar aún más al personal y conseguir una imagen de credibilidad y relevancia a las necesidades de la sociedad costarricense.

Agregó que el primer gran reto que tienen ahora es saber “¿Qué hacer con la austeridad?” para poder seguir publicando y brindando los servicios que tienen. El segundo reto va más centrado en la simplificación de los procesos administrativos.

“Me interesa mucho trabajar de cerca con todo el equipo que forma el SIEDIN, esta propuesta que tengo de escudriñar el valor de lo que estamos haciendo necesita el apoyo de la comisión editorial, del Vicerrector de Investigación, de la jefa editorial, de la jefa de diseño, del jefe administrativo y de todo el personal que normalmente no vemos en los reportes o en fotografías”, concluyó el director.

¿Qué es el SIEDIN?

El SIEDIN está compuesto por la Editorial de la Universidad de Costa Rica y el Sistema de Producción de Revistas Académicas, además de editar libros y revistas este ente tiene a su cargo el servicio de impresión a la UCR y a otras instituciones públicas del país.

 

David Esteban Chacón León
Asistente de Prensa, Oficina de Divulgación e Información