Ir al contenido principal

Autor: María José Ferlini Cartín

Un TLC manchado de sangre

Luis Fernando Astorga Gatjens

El día lunes, 8 de diciembre del año en curso, el ministro de Comercio Exterior de Costa Rica Manuel Tovar firmó en Tel Aviv, un tratado de comercio exterior con el Estado genocida de Israel.

Mientras el gobierno de Rodrigo Chaves desarrollaba con las autoridades israelíes el proceso de negociaciones de este tratado, el gobierno de ese país, encabezado por Benjamín Netanyahu, sin compasión alguna, masacraba con distinto tipo de artillería a la población civil de Gaza.

Distintos medios y cadenas de comunicación han indicado que esta es la «guerra» más televisada del mundo, ya que se podían ver las imágenes en vivo de edificios y casas que se destruían marcadas por densas nubes de humo, polvo y fuego. También se veían personas, niños, mujeres, ancianos moviéndose sin rumbo cierto ante el horror de que una bomba o disparo les cegara la vida. El fuego inclemente de la aviación y la artillería israelí destruía hospitales y escuelas, sin importar quien estaba adentro. El pretexto más utilizado es que ahí habría combatientes de Hamas. Pero realmente lo que ha habido en Gaza no ha sido una guerra sino un genocidio deliberado y minuciosamente planificado.

Hoy, cuando Gaza todavía padece la incertidumbre de un dudoso alto al fuego, se ven los terribles resultados de las acciones genocidas del gobierno de Netanyahu y de su ejército: Más de 70.000 muertos de la población civil. Mujeres, ancianos y alrededor de 20.000 niños masacrados. Y, según Naciones Unidas, el 92 % de las viviendas en Gaza están destruidas y más de medio millón de personas están en riesgo de hambruna.

No por casualidad, la Comisión Internacional Independiente sobre los territorios palestinos ocupados del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, afirmó recientemente que Israel ha cometido genocidio contra los palestinos en la Franja de Gaza, al mismo tiempo que ha demandado a Israel «a cumplir con sus obligaciones legales en virtud del derecho internacional para poner fin a tal atrocidad y castigar a los responsables».

La comisión de la ONU sustenta la acusación del genocidio israelí en que este Estado ha cumplido cuatro de los cinco actos que configuran el carácter genocida de un Estado. «Al matar, causar lesiones físicas o mentales graves, someter deliberadamente a condiciones de vida para destruir a los palestinos, e impedir la natalidad en Gaza, las autoridades y fuerzas israelíes perpetraron cuatro de los cinco actos genocidas» definidos en la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, concluyó el informe de la comisión especializada de la ONU que ha investigado lo ocurrido desde el 7 de octubre de 2023 en ese territorio palestino asediado.

Mientras tanto la República de Sudáfrica inició el 29 de diciembre de 2023, un proceso contra el Estado de Israel, conocido oficialmente como Aplicación de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio en la Franja de Gaza (Sudáfrica contra Israel). Este proceso se refiere a violaciones por parte de Israel de sus obligaciones en virtud de la Convención sobre el Genocidio de 1948 y el derecho internacional en relación con los palestinos de la Franja de Gaza. La presentación de Sudáfrica coloca los cargos en lo que describe como «el contexto más amplio de la conducta de Israel hacia los palestinos durante sus setenta y cinco años de apartheid, sus cincuenta y seis años de ocupación beligerante del territorio palestino y su bloqueo de Gaza de dieciséis años».

La población civil gazatí ahora son las víctimas de un verdadero holocausto perpetrado por un Estado encabezado por un nuevo Hitler, el genocida Netanyahu.

Todavía no hace mucho tiempo el Estado costarricense brillaba en Naciones Unidas y otros escenarios internacionales, como un país pequeño, pero con un fuerte liderazgo en materia de derechos humanos. Hoy, especialmente, a raíz de las políticas de la administración Chaves Robles, se ha erosionado significativamente ese prestigio.

En el presente, la política exterior de Costa Rica tiene como epicentro Washington y no San José. Se siguen los dictados de Trump y de Marco Rubio. Cero independencia. Cero autonomía. Cero dignidad.

Porque si realmente hubiera dignidad en este gobierno no se estaría suscribiendo un TLC con Israel, sino que se hubiese seguido el camino de Colombia que a raíz de la actuación de Israel en Gaza, rompió relaciones con ese Estado genocida.

Ahora cabe esperar que el respeto de los derechos humanos y la dignidad prevalezcan en la Asamblea Legislativa para evitar que este tratado lleno de sangre e ignominia sea ratificado.

(8 de diciembre, 2025)

Diciembre (Natalis Solis Invicti), el matonismo de la casa presidencial y el peligroso continuismo neoliberal

Partido Vanguardia Popular – PVP
Fundado 16 de junio de 1931

Las celebraciones paganas en el solsticio de invierno se realizaban precisamente el 25 de diciembre. Justo en esa fecha, toda vez que, se simbolizaba con ella el regreso de la luz del sol. Esta práctica pagana corresponde a una iglesia primitiva del siglo IV.

Berta Erill Soto (periodista especializada en temas de actualidad), señala al respecto que, fue el emperador Constantino y el papa Julio I, quienes decidieron celebrar el nacimiento de Jesús durante esa época que fue concertaba para dichos efectos. Es decir que, Jesucristo se inscribe en una fiesta pagana para legitimar la narrativa del cristianismo y de las fiestas de la natividad.(https://historia.nationalgeographic.com.es/a/origenes-navidad_6901, actualizado a 26 de noviembre de 2025 · 18:40:09).

Cristo, ahora en lugar del sol, era a quien le correspondía quitar la oscuridad y traer la luz. Pese a la simbología que la iglesia le da a esta fecha, ni aun las fuentes historiográficas más cercanas, -hablamos de los Evangelios de Mateo y Lucas-, que nos sitúan que Jesús de Nazareth nació en un pesebre de Belén, aldea de Oriente Próximo (Palestina), no especifican el día exacto del nacimiento.

Representación de la Navidad, el nacimiento de Cristo, en una obra del año 1500.

Hoy sucede lo mismo con el inquilino de la casa de Zapote, se cree un mesías, pero en lugar de luz, ha llevado mucha oscuridad a todos los hogares. El, a diferencia del rey Midas, lo que toca lo convierte en estiércol. Hay razones objetivas para eso. No nos gobierna una persona; no, él mismo se ha personificado como un animal: El Jaguar. “Jaguaro” le dicen algunos campesinos por sus permanentes deslices a los aromas etílicos que tiene hacia nuestra bebida nacional. Entonces ciudadanos pueden ver el resultado de esta parábola: Cristo trae luz a la oscuridad, y la oscuridad se pronuncia y se hace más densa con el Jaguar.

Pero dejemos al chavismo cavernario y continuista a un lado. Como fiesta “La Navidad” deviene en una doble festividad; la celebración cristiana y el carácter profano asumido por un sin número de personas, no necesariamente que profesan el cristianismo, incluso, amplios sectores de ateos, le dan a las fiestas de natividad el espacio obligado o el momento para reunirse con los más allegados, amigas, amigos y camaradas. Pero a la postre no es bueno mezclar temas.

Lo que sí es de importancia absoluta es que, frente a la ausencia de Pueblo Unido, como alternativa electoral, ninguna de las opciones partidistas que participan representa los verdaderos intereses del pueblo de Costa Rica.

Sin embargo, decir que “no hay por quién votar”, en esta oportunidad, no nos ayuda mucho. Contra el continuismo neoliberal, démosle poder a la (X), al pueblo le corresponde su papel histórico en este momento.

Análisis regional sobre acumulación económica y crisis democrática en Centroamérica

La Fundación PRISMA compartió el documento de trabajo “Estrategias de acumulación y crisis de la democracia en Centroamérica. Perspectivas desde los actores territoriales”, un estudio que examina cómo los retrocesos democráticos en la región se relacionan con disputas por la tierra, el uso de recursos naturales y la profundización de dinámicas extractivas en los territorios rurales.

El documento señala que la crisis de la democratización no responde únicamente a factores políticos, sino también a la articulación entre el ejercicio del poder económico y político y los intereses asociados a la tierra, el agua, los bosques y otros bienes naturales. Desde esta perspectiva, el estudio plantea que comprender la erosión democrática requiere mirar de cerca los conflictos territoriales y el papel de los actores comunitarios que históricamente han sostenido agendas de sustentabilidad, inclusión y defensa de derechos.

El escrito organiza su análisis en cinco grandes líneas. La primera aborda el papel de los actores territoriales como agentes de democratización y resiliencia socioambiental. La segunda examina cómo estos actores han participado en la construcción de arreglos institucionales de gobernanza territorial durante las últimas décadas, pese a contextos políticos frecuentemente adversos.

La tercera sección introduce una lectura desde la ecología política, identificando las tensiones que generan las estrategias de acumulación vinculadas a monocultivos de exportación, megaproyectos de infraestructura, minería metálica, expansión turística y economías ilícitas. Estas dinámicas afectan derechos, provocan conflictividad y presionan a las instituciones estatales, muchas veces debilitadas o capturadas por intereses particulares.

El informe analiza también cómo los retrocesos democráticos limitan la participación de comunidades rurales, pueblos indígenas y afrodescendientes en decisiones que afectan sus territorios, al tiempo que se erosiona la capacidad del Estado para garantizar derechos, seguridad jurídica y mecanismos de diálogo social.

Finalmente, el estudio sintetiza los desafíos que enfrentan los actores territoriales ante este escenario y propone líneas de investigación para profundizar la comprensión de la crisis democrática y sus implicaciones para la gobernanza territorial.

Quienes deseen conocer el documento completo pueden descargarlo desde el sitio de SURCOS:
👉 https://surcosdigital.com/wp-content/uploads/2025/12/Working-paper-4-PRISMA.pdf

Consejo de la UNA llama a fortalecer la prevención de la violencia en centros educativos

El Consejo Universitario de la Universidad Nacional (UNA) emitió un pronunciamiento en el que rechaza las amenazas armadas que recientemente han afectado a universidades públicas y centros educativos del país, y hace un llamado a fortalecer las políticas públicas de prevención de la violencia en todos los niveles del sistema educativo.

El acuerdo, tomado en sesión ordinaria 43-2025, subraya que la seguridad de la juventud costarricense es una responsabilidad compartida y un valor democrático que requiere acciones articuladas entre el Ministerio de Educación Pública, el CONARE, las universidades públicas, las comunidades educativas y las organizaciones estudiantiles.

El documento contextualiza la situación en un escenario nacional caracterizado por el incremento de la violencia, la desintegración social y el deterioro de las condiciones educativas, lo cual afecta directamente el derecho a estudiar en espacios seguros. Señala además que la normalización de amenazas, evacuaciones y discursos violentos debilita la confianza en las instituciones y obliga a invertir recursos que deberían destinarse exclusivamente a la formación académica.

El pronunciamiento destaca que la crisis de seguridad también se agrava por la proliferación de discursos de odio, misoginia y descalificación, incluidos aquellos dirigidos hacia las universidades públicas, reconocidas por su aporte al pensamiento crítico y a la vida democrática. En este sentido, la UNA reafirma su compromiso histórico con la educación pública y expresa solidaridad con la Universidad de Costa Rica, el Instituto Tecnológico de Costa Rica y centros educativos que han enfrentado situaciones similares.

Entre las acciones que propone el Consejo Universitario se encuentran:

  • Impulsar protocolos de seguridad integral, comunicación, atención psicosocial y cultura de paz.

  • Fortalecer el trabajo coordinado entre CONARE y MEP para una agenda común de prevención de la violencia.

  • Reconocer a las federaciones estudiantiles como actores clave en la defensa de espacios educativos seguros.

  • Promover actividades formativas sobre convivencia, valores democráticos y prevención de riesgos.

El acuerdo recuerda que diversos instrumentos internacionales —como la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención sobre los Derechos del Niño, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y la Declaración sobre Escuelas Seguras— establecen la obligación de garantizar entornos de aprendizaje seguros, protectores y libres de violencia.

La Universidad Nacional concluye que la defensa de la educación pública requiere acciones firmes y coordinadas que permitan enfrentar la normalización de la violencia, proteger la integridad de las comunidades educativas y asegurar el ejercicio pleno del derecho a la educación en ambientes que fomenten la convivencia y la paz.

Cocinas latinoamericanas: raíces, resistencia y patrimonio en diálogo internacional

Del 2 al 4 de diciembre se realizó el XI Encuentro y Seminario Permanente Internacional de Cocinas “Raíces, resistencia y patrimonio en las cocinas latinoamericanas”, un espacio convocado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México, junto con la Coordinación Nacional de Antropología, la Dirección de Antropología Física, el proyecto Cocinas en México, procesos biosociales, históricos y de reproducción cultural, el Centro INAH Hidalgo, el Exconvento de San Nicolás Tolentino, el Grupo ETC y la Red de Cátedras Libres sobre Soberanía Alimentaria y Colectivos Afines.

El seminario reunió a personas investigadoras, cocineras tradicionales, colectivos comunitarios, académicas y personas defensoras de la soberanía alimentaria para reflexionar sobre el papel de las cocinas en la memoria histórica, la identidad, los vínculos territoriales y las formas de resistencia cultural en América Latina.
Bajo el eje común de “raíces y patrimonio”, las ponencias y conversatorios exploraron cómo los saberes culinarios se entrelazan con procesos sociales, luchas comunitarias, derechos culturales y dinámicas agroalimentarias que atraviesan a la región.

La organización del seminario subraya que las cocinas tradicionales —indígenas, campesinas, afrodescendientes y comunitarias— constituyen un patrimonio vivo que expresa diversidad, creatividad e historia compartida, pero también enfrenta amenazas derivadas de modelos industriales que homogeneizan los alimentos y debilitan prácticas locales de producción y consumo. En este sentido, el seminario destacó la importancia de la soberanía alimentaria, la defensa de las semillas, los intercambios culturales y la reconstrucción de vínculos entre territorio, comida y comunidad.

La actividad incluyó conferencias magistrales, presentaciones editoriales, mesas temáticas y conversatorios con protagonistas de distintas regiones, reafirmando que la cocina es también un espacio de resistencia, diálogo y organización social.

Quienes deseen conocer más sobre las discusiones y contenidos del XI Encuentro pueden acceder a la transmisión disponible en YouTube en el siguiente enlace:
👉 https://www.youtube.com/live/wIeN-tOYMLQ?si=D_l0nyQE2_9gXuQV

La historia del café, Starbucks y los derechos laborales

Frank Ulloa Royo
Instituto Sindical de Formación Política

I. El café de Starbucks: explotación que comienza en el cafetal

La historia del café que llega a las vitrinas de Starbucks no empieza en la máquina de espresso ni en la sonrisa del barista. Comienza en las laderas de Costa Rica, donde hombres y mujeres —en su mayoría migrantes nicaragüenses y panameños, junto a familias rurales costarricenses— doblan la espalda para llenar cajuelas de fruta roja. Cada cajuela, unos 12,5 kilos de café en grano, se paga a ₡1,138 colones, apenas dos dólares. Un recolector experimentado puede llenar entre 8 y 12 cajuelas en una jornada, lo que equivale a ₡9,000–₡13,600 diarios (USD $17–$26).

La medida tradicional, la fanega, resume la paradoja: 20 cajuelas equivalen a una fanega, y el pago al recolector ronda los ₡22,760 colones (USD $43). Mientras tanto, el precio internacional del café se dispara y las ganancias de la multinacional se multiplican. El grano que se vende como símbolo de sofisticación y estatus en las ciudades globales nace de un trabajo marcado por la precariedad, la falta de seguridad social y la ausencia de organización sindical fuerte.

En Costa Rica, el salario mínimo oficial hace que muchos costarricenses eviten la cosecha, dejando el trabajo en manos de migrantes e indígenas de pueblos originarios que aceptan condiciones duras por necesidad. La explotación, entonces, se invisibiliza: se presenta como “oportunidad” para quienes cruzan fronteras, mientras se normaliza la desigualdad en el campo.

El café que se sirve en Nueva York o San José, con espuma perfecta y nombres exóticos, esconde la realidad de quienes lo recolectan. La riqueza de la multinacional se sostiene en la espalda de trabajadores que reciben apenas USD $43 por fanega, mientras el mismo café se vende a precios que multiplican por diez o veinte ese valor en una sola jornada de ventas.

La cadena es clara: la explotación comienza en el cafetal y se prolonga en la cafetería. En el campo, el recolector invisible; en la ciudad, el barista precarizado. Ambos sostienen con su trabajo la maquinaria de consumo global, ambos comparten el mismo cansancio y el mismo deseo de justicia.

La pregunta que queda abierta es si los trabajadores rurales y urbanos podrán reconocerse en el mismo espejo, tender puentes entre la cajuela y la taza, y transformar el café cotidiano en símbolo de dignidad. La organización sindical, bloqueada en Costa Rica por políticas antisindicales y por una cultura de silencio, es la herramienta que puede convertir esa rutina en resistencia.

El café de Starbucks, vendido como experiencia burguesa, lleva en su aroma la memoria de la explotación. La historia nos recuerda que la dignidad no se regala: se conquista en la palabra compartida, en la organización colectiva, en la decisión de no aceptar como normal lo que es injusto.

II. Starbucks: el café de la multinacional requiere una cucharada de sindicato, no solo vitrinas y postres

El café que servimos cada día alimenta la riqueza de una multinacional, pero también desnuda una paradoja: detrás de la pulcritud de las vitrinas y la aparente calma de los locales, persiste la invisibilidad de quienes sostienen largas jornadas con salarios insuficientes. La pregunta es si aceptaremos esa rutina como normalidad o si, como los baristas en Estados Unidos, la convertiremos en rebeldía.

La lucha por la dignidad laboral no conoce fronteras: el mismo aroma recorre cafeterías en Nueva York y San José, el mismo cansancio se acumula en las piernas, el mismo deseo de justicia late en los trabajadores. La organización sindical es el puente capaz de transformar esa rutina en resistencia y ese café cotidiano en símbolo de dignidad. Sin embargo, en Costa Rica los intentos de articularse —como los impulsados por Rel UITA— han chocado con políticas antisindicales y con una libertad sindical limitada, que impide que la voz de los trabajadores se convierta en fuerza colectiva.

La rebelión de las tazas rojas en Estados Unidos

En Nueva York, los baristas decidieron romper el silencio. Bajo el lema “Sin contrato, no hay café”, miles de trabajadores transformaron la rutina en rebeldía. La huelga nacional, iniciada en el simbólico Red Cup Day, interrumpió ventas millonarias y se convirtió en un símbolo político y social. El sindicato Starbucks Workers United expuso lo que antes se ocultaba: horarios impredecibles, salarios insuficientes y persecución antisindical. La presencia de figuras como Bernie Sanders y Zohran Mamdani en los piquetes elevó la protesta a un debate nacional sobre desigualdad y poder corporativo. Allí, la huelga es un derecho ejercido con fuerza, aunque no sin riesgos, y la protesta se convierte en pedagogía pública.

El aroma del café en Costa Rica oculta la explotación

En Costa Rica, el escenario es distinto. El salario mínimo para un trabajador de comercio o restaurante ronda los ₡365,000 colones mensuales, apenas suficiente para cubrir necesidades básicas en un país donde el costo de vida se dispara. Los baristas enfrentan las mismas tensiones: largas jornadas de pie, presión constante, riesgos invisibles.

Pero aquí, la huelga no es un recurso cotidiano. El miedo al despido, la desconfianza social hacia la protesta y un sistema judicial que rara vez favorece la negociación colectiva hacen que muchos trabajadores aguanten en silencio. La precariedad se disfraza de estabilidad, y la resistencia se fragmenta en quejas individuales más que en movimientos colectivos. El café se sirve con aparente calma, mientras la dignidad se erosiona en silencio.

Dos realidades de explotación, un mismo modelo

El contraste es nítido: en Estados Unidos, la huelga se convierte en arma política y pedagógica, capaz de poner en jaque a una multinacional; en Costa Rica, el mismo modelo corporativo se sostiene gracias al silencio impuesto por la cultura laboral y el miedo al despido. Allí, un trabajador de comercio o restaurante recibe alrededor de 690 dólares al mes, apenas suficiente para sobrevivir en un país donde el costo de vida se levanta como un muro. En Nueva York, el salario mínimo alcanza los 2,560 dólares mensuales, pero incluso en la ciudad que nunca duerme ese ingreso resulta insuficiente para cubrir vivienda, transporte y salud.

La distancia entre ambos salarios parece abismal, pero la experiencia compartida revela una misma herida: la precariedad disfrazada de normalidad. En San José y en Brooklyn, los baristas sostienen largas jornadas de pie, con idéntico cansancio en las piernas y el mismo deseo de justicia en el corazón. El café que sirven cada día alimenta la riqueza de una multinacional, mientras ellos, invisibles, buscan transformar la rutina en dignidad.

Rel UITA y Starbucks: una lucha que apenas empieza

Ambos escenarios muestran que la precarización no es un accidente, sino una estrategia global. La diferencia está en la capacidad de los trabajadores para organizarse y convertir la indignación en acción colectiva. En un país, la dignidad se defiende en la calle; en el otro, se resiste en silencio.En este panorama, el papel de Rel UITA adquiere un valor singular. Como organización internacional que articula sindicatos de la alimentación, la agricultura y la hotelería, Rel UITA ha intentado tender puentes entre las luchas dispersas, acompañar a los trabajadores del sector servicios y dar visibilidad a quienes enfrentan políticas antisindicales en países como Costa Rica. Sus esfuerzos han buscado abrir caminos para que la voz de los baristas y trabajadores de restaurantes no quede atrapada en el miedo al despido ni en la indiferencia social. Sin embargo, las barreras son profundas: la represión, la falta de libertad sindical y la cultura de silencio han limitado los frutos de esta tarea.

La pregunta es urgente: ¿qué pasaría si los baristas en Costa Rica y otros países se reconocieran en el espejo de sus compañeros en Nueva York? ¿Qué fuerza tendría un sindicato que uniera las voces dispersas de quienes hoy trabajan en silencio, respaldado por redes internacionales como Rel UITA?

La dignidad no se regala en una taza de café; se conquista en la palabra compartida, en la decisión de no aceptar como normal lo que es injusto. La historia demuestra que la organización colectiva no solo es posible, sino necesaria para que el trabajo deje de ser sinónimo de precariedad y vuelva a ser un espacio de vida digna. Rel UITA, con su experiencia y alcance internacional, puede ser el catalizador que transforme la resistencia aislada en un movimiento capaz de cruzar fronteras y convertir el café cotidiano en símbolo de justicia global.

Feria agropecuaria destacará la producción local, el emprendedurismo y los desafíos del sector

El próximo domingo 7 de diciembre de 2025, de 7:00 a. m. a 4:00 p. m., se llevará a cabo la Feria Agropecuaria del Cantón de Alvarado, en la explanada del Centro de Pacayas, una actividad coordinada por el gobierno local y diversas organizaciones del sector agropecuario.

La feria busca fortalecer la relación entre productores y consumidores, resaltar el papel de las ferias del agricultor como espacios que impulsan la economía local y atraer tanto a visitantes como a turistas interesados en la producción agrícola, la cultura local y el consumo responsable.

Entre sus objetivos centrales se encuentran:

  • Resaltar la importancia de las ferias del agricultor como espacios de comercialización directa, encuentro comunitario y promoción turística.

  • Promover el emprendedurismo con énfasis en iniciativas productivas del sector agropecuario.

  • Informar a agricultores y ciudadanía sobre prioridades y retos del sector en el contexto actual.

La programación incluye la feria del agricultor durante toda la mañana, seguida de una sesión informativa en la que se abordarán los principales desafíos del crecimiento agropecuario y las propuestas de articulación sectorial:

  • “La producción agropecuaria y el reto del crecimiento. ¿Por qué un pacto por la producción agropecuaria?”, a cargo de Francisco Esquivel, asesor de la Corporación Hortícola Nacional (CHN) y del Grupo Liderazgo Sector Agropecuario.

  • “Pacto por la producción agropecuaria”, presentada por Aura Martínez, presidenta del CHN.

  • “Campaña El campo se levanta”, con la participación de Vinicio Jarquín, invitado especial.

La actividad cerrará con una presentación cultural, abierta al público asistente.

Las organizaciones convocantes subrayan que esta feria es un llamado a defender la producción nacional, valorar el trabajo de las familias agricultoras y consumir lo que el país produce, resaltando el papel estratégico del sector agropecuario para la soberanía alimentaria y el desarrollo territorial.

Conversatorio abordará el aporte de la fe a la defensa de la democracia

El Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI), en conjunto con la Universidad Bíblica Latinoamericana (UBL), el Seminario Andino San Pablo (SASP) y la Asociación Educativa Teológica Evangélica (AETE–Perú), invita al conversatorio “La importancia de la fe en la defensa de la democracia”, que tendrá lugar el sábado 6 de diciembre, a las 3:00 p. m., en la sede del DEI en Sabanilla.

La actividad forma parte de una peña cultural organizada en el marco del lanzamiento en Costa Rica de la campaña regional Fe y Democracia (2025–2028), una iniciativa ecuménica y académica que busca abrir espacios de reflexión pública sobre el aporte de las espiritualidades a la convivencia democrática, la participación ciudadana y la justicia social.
Esta campaña articula a instituciones de diversos países de América Latina y se propone acompañar debates actuales sobre derechos humanos, vida pública y construcción de alternativas frente a discursos fundamentalistas o excluyentes.

Fe y Democracia

Desde esta perspectiva, el conversatorio en Sabanilla se plantea como un espacio para dialogar sobre cómo las experiencias de fe pueden contribuir a defender la democracia, fortalecer la participación y promover relaciones sociales más justas. Las organizaciones convocantes destacan que la región atraviesa tensiones marcadas por desigualdades, discursos de odio y prácticas autoritarias, lo que hace necesario renovar conversaciones amplias, diversas y respetuosas sobre los sentidos públicos de la espiritualidad.

La jornada cultural del 6 de diciembre se suma a otras acciones iniciales de la campaña Fe y Democracia, que en 2025 impulsará materiales pedagógicos, actividades comunitarias y contenidos orientados a promover una espiritualidad comprometida con la dignidad humana, la equidad y la justicia social.

Fe y Democracia

El DEI y las instituciones coparticipantes reiteran la invitación al público interesado y subrayan la importancia de abrir espacios de encuentro que reconozcan la diversidad religiosa y cultural de la región, fomenten el pensamiento crítico y fortalezcan la vida democrática.

Exposición «Japón: una vista histórica y cultural»

La Embajada de Japón en Costa Rica y el Ministerio de Cultura y Juventud, por medio de la Benemérita Biblioteca Nacional, se complace en invitarle a la inauguración de la exposición Japón: una vista histórica y cultural.

La exposición se realiza en conmemoración del 90 aniversario de las relaciones diplomáticas entre Japón y Costa Rica

La actividad será presencial el viernes 12 de diciembre a las 10:00 a.m. en la Benemérita Biblioteca Nacional. También se transmitirá por medio Facebook. 

La exposición estará abierta al público del 12 diciembre 2025 al 30 de enero 2026, en horario de lunes a viernes de 8 a.m. a 6 p.m.

Concierto Navideño «Entre villancicos y tamales»

El Ministerio de Cultura y Juventud, por medio de la Banda Nacional de San José y la Benemérita Biblioteca Nacional de Sinabi,  se complacen en invitarle al concierto navideño Entre villancicos y tamales con la Benemérita Banda Nacional de San José.

La actividad será presencial el jueves 11 de diciembre a las 10:00 a.m. en la Benemérita Biblioteca Nacional. También se transmitirá por el Facebook Biblioteca Nacional Costa Rica https://www.facebook.com/bibliotecanacional.mcj.cr/