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Autor: María José Ferlini Cartín

UNA desarrolla webinars para vencer ansiedad y miedo del aislamiento social

El Departamento de Bienestar Estudiantil, de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil de la Universidad Nacional (UNA), realizará una serie de seminarios webinars con información útil y sencilla para la toda población estudiantil. El objetivo es acompañar a los jóvenes universitarios en este periodo de confinamiento y ayudarles a escoger el bienestar por sobre el miedo y la ansiedad que podría provocarles la realidad en la que están inmersos.

La Campaña yo Elijo Bienestar inició en abril por medio de la página web y las redes sociales de los diferentes programas que conforman el Departamento de Bienestar Estudiantil. A partir del lunes 18 de mayo, se ofrecerán los seminarios (webinars), desarrollados por profesionales en trabajo social, a través de una metodología teórica -práctica, con la intención de ofrecer información simple, que ayude a la población estudiantil a buscar estilos de vida saludables y a mantener e incrementar los niveles de bienestar y enfrentar con una actitud positiva el aislamiento social.

De acuerdo con Paula Vargas, trabajadora social del Departamento de Bienestar Estudiantil de la UNA, “la motivación para realizar estos webinars viene desde el acuerdo del Consejo Nacional de Rectores (Conare) de declarar el 2020: Año de las universidades públicas por la salud mental. Resulta determinante para las universidades públicas desarrollar estrategias de promoción de la salud para enfrentar la situación actual, dándoles el mensaje de que se puede construir una vida saludable y elegir el bienestar”.

Entre los temas a tratar en los webinar están: emociones positivas, permiso de ser humano, el poder de conectarse con la experiencia, la gratitud y el reconocimiento de las fortalezas.

Luis Gustavo Delgado, trabajador social del programa Vida saludable del Departamento de Bienestar Estudiantil UNA, explicó que en los seminarios “se realizarán actividades lúdicas para acercar a los estudiantes y crear un espacio para exponer sus emociones y sentimientos”. El especialista considera de vital importancia que los estudiantes expresen sus experiencias para salirse de las presiones académicas de la virtualidad remota y de la nueva rutina que les ha significado el confinamiento.

Los webinars tendrán una capacidad para 100 personas por lo que los interesados deben inscribirse, en la semana del 11 al 15 de mayo de 2020, por medio del Whatsapp: (506) 2562-4857.

Fecha

Tema

Objetivo

Lunes 18 de mayo

Permiso de Ser Humano

Dar a conocer el concepto de Permiso para ser Humano de tal manera que las personas logren un equilibrio emocional, que les permita vivir con bienestar integral y elegir estilos de vida saludable.

Martes 19 de mayo

El poder de conectarse con la experiencia

Brindar técnicas y herramientas del mindfulness (consciencia plena) para vivir el momento presente sin juzgarlo.

Miércoles 20 de mayo

Gratitud

Compartir prácticas de gratitud, que han sido comprobadas científicamente, que aportan al bienestar de las personas.

Jueves 21 de mayo

Reconocimiento de mis fortalezas

Conocer nuestras fortalezas de carácter (rasgos positivos de personalidad) y su utilización en el día a día para vivir una vida con propósito y sentido.

Viernes 22 de mayo

Emociones positivas

Conocer el rol que juegan todas las emociones en nuestro bienestar y cómo todas son importantes para nuestra salud mental.

Para más información comuníquese con la Oficina de Comunicación de la UNA 8832-2614.

 

Enviado por UNA Comunicación.

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Semillas de Esperanza: «Un barco desigual»

Semillas de Esperanza
(Opinión de coyuntura)

Nos hemos propuesto compartir con ustedes parte de las reflexiones que hemos hecho como equipo de trabajo del DEI, desde nuestra experiencia y aprendizajes junto con ustedes, las comunidades basadas en la Fe, otras organizaciones y personas amigas con las que caminamos.

Nuestra intención es invitarles a pensar y actuar en colectivo sobre las implicaciones de la coyuntura en la que estamos, aprender entre todxs al leernos, acompañarnos en este momento de distanciamiento físico. Saber que estamos cerca también desde nuestro sentir y deseo de justicia social, desde cada uno de nuestros países.

La declaración de pandemia en marzo anterior trae consigo la imposición de cambios drásticos que seguirán en el tiempo. No solo en términos de salud y vigilancia, sino en dimensiones como la justicia social, justicia de género, justicia ambiental y desafíos tecnológicos. Por eso proponemos, en un momento en que se profundizan las desigualdades propias de un sistema económico depredador, reafirmar aún más el llamado a la solidaridad, y a la urgente justicia social.

Compartimos esta semana el primer texto de varios. Esperamos leerles de vuelta.

Equipo del DEI


Un barco desigual

Cristian Castro Hidalgo, DEI

Varias reflexiones en los medios de comunicación y redes sociales han utilizado la metáfora del barco para referirse a la actual crisis sanitaria. Dudo mucho que todas las personas estemos en el mismo barco y, de serlo así, el destino de este no sería muy distinto del buque inglés Titanic.

Las sociedades latinoamericanas son estructural e históricamente violentas y discriminatorias, herencia de modelos coloniales, proyectos políticos liberales y, actualmente, neoliberales. Todo esto mediado por las fuerzas armadas al servicio de las jerarquías políticas y económicas.

Pues bien, este nuevo coronavirus no llega a sociedades igualitarias, sino en sociedades que presentan alarmantes asimetrías y son éstas mismas las que potencian los efectos negativos sobre poblaciones históricamente violentadas.

Otra frase que he escuchado y leído en reiteradas ocasiones es que «el virus no discrimina entre ricos, pobres, hombres, mujeres» y un largo etcétera. Concuerdo con ese argumento únicamente en que el virus no es un organismo con capacidad de decisión moral, por lo cual no puede discriminar. Pero estructuralmente hay poblaciones que viven más hacinadas, sin acceso a servicios de agua potable y con muy escasos recursos para seguir la recomendación de quedarse en casa.

Esto nos lleva a preguntarnos ¿cómo afecta este virus a la población LGBTI+? Lo primero que me gustaría señalar es la sobrecarga de trabajo que muchas mujeres sufren durante estos días de confinamiento. Históricamente es a ellas a quienes les ha tocado asumir el cuidado de personas enfermas, adultas mayores y de la niñez, junto con esto todo el trabajo doméstico y, en muchos casos, trabajo asalariado. «¿Qué tiene que ver esto con la población LGBTI+?», se podrá preguntar alguien. Pues bien, dicha población está compuesta también por mujeres en toda su diversidad, por lo que las problemáticas de género deben ser un punto importante en la agenda de derechos humanos LGBTI+.

Latinoamérica es la región más peligrosa del mundo para las personas trans, mujeres trans específicamente. Su esperanza de vida ronda los 35 años, ya que desde edades tempranas son excluidas del entorno familiar, educativo, laboral y de la sociedad en general. Dejando como opción el trabajo sexual y todas las implicaciones de este: inseguridad, violencia constante, trato con narcotráfico, falta de garantías laborales, etc.

¿Qué pasa con todas esas mujeres trans que ejercen el trabajo sexual durante esta cuarentena?

Debido a las restrictivas medidas de distanciamiento físico y restricción de movimiento que han impulsado los gobiernos de la región, la mayoría de ellas han visto interrumpidos abruptamente sus ingresos. Si bien, muchas organizaciones de la población trans se han articulado para brindar ese apoyo necesario, no es suficiente. Los gobiernos no están implementando en las políticas sanitarias perspectiva de género ni de derechos humanos.

Varios países, como Perú y Panamá, han establecido días para que las personas salgan a la calle con base en el sexo asignado en el documento de identidad. Esto no sólo es un irrespeto a la identidad de esta población, sino que también ha legitimado conductas sumamente violentas por parte de los cuerpos militares y ciudadanía, quienes les castigan por “salir cuando no les corresponde”. Dejando a esta población en un limbo.

¿Qué pasa con todas esas personas gais, lesbianas, trans y bisexuales que deben pasar la cuarentena con parientes que nos les aceptan ni respetan? Si ya existía una violencia cotidiana que se podía atenuar unos minutos con salir a algún parque, restaurante o antro; ahora no. El “quédate en casa” no es tan cómodo cuando se vive con personas que no te aceptan como un igual, por más que digan que sí.

No es de extrañar que la violencia psicológica y física contra la población LGBTI+ vaya en aumento durante estos días, causando daños graves e irreversibles en todas estas personas.

Junto con esto, muchos liderazgos religiosos utilizan lenguaje apocalíptico para referirse a la actual crisis sanitaria, osando afirmar que esta coyuntura es un castigo divino por el reconocimiento de los derechos de la población LGBTI+ y los derechos sexuales y reproductivos de niñas y mujeres. Creando así chivos expiatorios, sobre los cuales se vierte el estrés y la ira colectiva que se fragua en este contexto.

Tampoco pretendo presentar a toda la población LGBTI+ como la más vulnerada y agredida. Estoy seguro algunas de esas personas, a través de privilegios de clase o género, están llevando a cabo su vida con normalidad durante esta coyuntura.

La preocupación es por las grandes mayorías empobrecidas, y no solo eso: en la mayoría de países latinoamericanos se les considera personas de segunda categoría, no solo por su condición socio económica, sino por su orientación sexual, identidad o expresión de género, puesto que todos sus derechos no son reconocidos.

Volviendo a la metáfora del barco. La población LGBTI+, en su gran mayoría, se encuentra en las partes del barco que primero se inundan. Si ya en la época pre-pandemia la vida era complicada, esta circunstancia sanitaria la hace aún más difícil.

Afortunadamente las muestras de solidaridad a lo interno de esta población, que ayudan a la concreción de una comunidad LGBTI+, no se han hecho esperar. Son muchos los colectivos y organizaciones de la diversidad sexual que trabajan todos los días para garantizar la vida de estas personas.

Lamentablemente, los Estados siguen siendo los grandes deudores. Si antes de la pandemia ya tenían una deuda histórica con esta población, esta coyuntura acrecienta la deuda.

Mi fe y esperanza está en esas acciones solidarias, que parten del amor y resguardo dentro de la misma comunidad LGBTI+. Así como nos hemos cuidado durante todos estos años del machismo, la homo, lesbo, bi y transfobia. Nos cuidaremos de los efectos de esta crisis sanitaria.

Al igual que el arcoiris, brillaremos una vez que esta tormenta haya pasado.

Covid-19 y crisis económica. La propuesta de Carlos Alvarado: Una colcha de retazos

Luis Paulino Vargas Solís
Economista
Director Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo, CICDE-UNED
Grupo Economía Pluralista
Descargar versión PDF aquí:
https://www.academia.edu/43038263/Covid-19_y_crisis_econ%C3%B3mica_La_propuesta_de_Carlos_Alvarado_Una_colcha_de_retazos

Como respuesta frente a la crisis económica derivada de la crisis sanitaria del Covid-19, esta propuesta es como al modo de una sábana de retazos, en la cual se cosieron tejidos finos –o que aparentan serlo– junto a algunas telas de dudosa calidad, y otras que parecen ser poliéster barato.

  1. Las telas (que parecen) finas

Son dos, básicamente: el programa de créditos por ₡900 mil millones que se destinarían al financiamiento de las empresas, y, en especial, el programa de inversión pública que se nos anuncia. En este segundo caso, las cifras son muy notables: ₡3,1 billones para el bienio 2021-2022 y hasta ₡5,5 billones al 2022. Lo cual equivaldría, como promedio anual, a aproximadamente un 5% del valor de la producción nacional, o sea, del Producto Interno Bruto (PIB).

No recuerdo haber escuchado jamás a ningún gobierno plantear cifras de inversión pública por una magnitud comparable. Para los estándares históricos de Costa Rica, resulta, sin duda, una meta muy ambiciosa, aun cuando el monto necesario para superar la recesión y lograr relanzar un proceso de recuperación dinámico y vigoroso, debería ser incluso más elevado.

Dije que estos son retazos de la colcha, que aparentan ser de muy buena calidad. Está por comprobarse que efectivamente lo sean, y ello depende de la forma como estas propuestas sean planificadas, diseñadas y ejecutadas. Sobre eso, y hasta el momento, el gobierno guarda silencio. En lo que sigue plantearé lo que yo intentaría hacer si en mis manos estuviese decidirlo, o sea, lo que honestamente creo que debería hacerse.

1.1. Créditos por ₡900 mil millones

Es llamativo que sea una responsabilidad exclusivamente asumida por los bancos públicos. Frente a una situación crítica como la actual ¿qué justifica que los bancos privados puedan seguir en sus negocios fáciles de siempre, como si la situación excepcional que se vive no demandase un aporte especial? Pero visto el peso de los intereses financieros, y la pleitesía que las élites políticas usualmente les rinden, la cuestión no extraña, aunque sí indigna. De cualquier forma, esto advierte acerca de la importancia de seguir teniendo una banca pública. En momentos críticos, ésta todavía nos puede ofrecer posibilidades, que, tratándose de la banca privada, resultan impensables.

En esto, como en tantas otras cosas, la comunicación oficial fue omisa: desconocemos los objetivos específicos que se persiguen, y los mecanismos concretos de implementación. Lo deseable y necesario es que esos créditos sean un colchón amortiguador que alivie los impactos de la recesión, y al facilitar el flujo de caja y proveer capital de trabajo, faciliten la sobrevivencia de las empresas que hoy atraviesan una situación problemática. El énfasis debería estar en las micro, pequeñas y medianas empresas, y en los emprendimientos de carácter social-solidario, sin que ello signifique dejar de lado las empresas grandes que pudieran estar en problemas. Pero todo esto demandaría reformular los criterios regulatorios bajo los cuales funciona nuestra banca, a fin de facilitar los trámites, conceder el más amplio acceso y las mejores condiciones de tasas de interés y plazos.

Claramente está haciendo falta que exista algún fondo de avales o garantías, o, en fin, algún mecanismo que respalde los créditos, de forma que ello sustituya las garantías de las que las empresas más pequeñas seguramente carecen. Ese fondo podría crearse tomando recursos hoy disponibles (pero básicamente inutilizados) en la banca de desarrollo, según la idea que, en su momento, formuló el expresidente Figueres Olsen.

1.2. Programa de inversión pública

Como ya adelanté, este programa tiene las dimensiones mínimas que la situación demanda, aunque probablemente no las dimensiones óptimas. Es de suponer que se financiará con fondos externos, pero precisamente porque lo deseable es que fuese incluso más grande, el gobierno debería desarrollar una estrategia muy enérgica para atraer fondos externos en condiciones lo más favorables posibles. El discurso de los organismos internacionales sugiere que hay oportunidad para lograrlo, pero ello demanda priorizar los intereses generales del país, y aplicar una estrategia a la vez muy pragmática y vigorosa, dejando de lado ciertas agendas ideológicas (las privatizaciones, por ejemplo) inevitablemente polémicas y conflictivas.

También deberían explorarse otras formas de financiamiento como, eventualmente, podría ser los fondos de pensiones, lo cual, sin embargo, exige desarrollar mecanismos financieros muy innovadores y garantizar procesos de ejecución muy expeditos. Infortunadamente, cuando de asuntos realmente importantes se trata, nuestro sistema financiero es muy poco imaginativo

Pero, además, e igual de relevante, este programa de inversión debería ser planificado de forma que se maximice la generación de empleos, tanto directos como indirectos, la diseminación muy democrática de los ingresos en todos los estamentos sociales, en especial, los sectores más pobres y carenciados, y el beneficio directo a las regiones más empobrecidas y rezagadas. De forma explícita deberían fijarse metas y establecer mecanismos, para la incorporación de las mujeres. Todo lo cual supone que se propiciará la participación de nuevas empresas constructoras –incluido el ICE– así como de las comunidades, las municipalidades y organizaciones ciudadanas diversas. No puede permitirse que los proyectos sean acaparados por los tres ineficientes oligopolios en cuyas manos generalmente queda la ejecución de estas obras.

Debería asimismo haber una planificación en el tiempo: a corto plazo, centrarse en la ejecución de proyectos de fácil y rápida ejecución, que provean muchos empleos. Por ejemplo, y entre otras posibilidades, la reparación, mejora y ampliación de centros educativos, centros de atención sanitaria y hospitales; mejora de parques y espacios públicos y de parques nacionales; reparación y mejora de calles y caminos; acueductos, etc. Un interés especial debería ponerse en la infraestructura de cuido y en el fortalecimiento de los servicios de cuido. Y en esta etapa, como en las sucesivas, propiciar, tanto como sea posible, el uso de insumos de producción nacional (lo cual es necesario para garantizar que se creen muchos empleos indirectos).

Pero, además, este programa de inversión pública debería incorporar una perspectiva de largo plazo. Lo cual supone reconocer que la crisis sanitaria del Covid-19, no solamente tendrá implicaciones objetivas perdurables, que inevitablemente exigen replanteamientos significativos en nuestra economía, sino que, sobre todo, es un llamado de atención acerca de la inviabilidad de los modelos productivos y de consumo hoy prevalecientes. Este debería ser un criterio central, a la hora de planificar y diseñar estos proyectos de inversión pública, para, de esa forma, empezar desde ya a poner las bases de una nueva economía. Por ello su énfasis tendría que estar, menos en infraestructura vial, cuando sobre todo en transporte público, energías limpias, tecnologías verdes, agua y en la promoción de nuevos estilos de vida, que redefinan a profundidad nuestra forma de relacionamiento con la naturaleza.

Estos son las telas que en esta sábana de retazos, aparentan ser de buena calidad. Para que realmente lo sean, a mi juicio deberán satisfacerse ese conjunto de condiciones que, a grandes rasgos, he descrito.

  1. Telas que suscitan dudas

2.1. Simplificación de trámites

Imposible que ningún gobierno deje de mencionarla, puesto que es la obsesión ideológica favorita de las cámaras empresariales. Y no es, ni mucho menos, que carezca de importancia. Resolver ese asunto ciertamente sería positivo, pero a condición de que ello no signifique hacer fiesta con cuestiones importantes relacionadas, por ejemplo, con el medio ambiente, la higiene o los derechos laborales.

Obviamente, las cosas irían mejor si los cuellos de botella burocráticos desaparecieran y los procesos se movieran con fluidez. Pero por favor, no exageremos. Ya sabemos que a las cámaras empresariales les gusta dramatizar, pero el asunto no da para tanto. La simplificación de trámites reducirá el costo a la hora de crear una empresa nueva, y puede que luego, en el cotidiano funcionamiento de las empresas, aporte algunos otros ahorros adicionales. Pero eso no va a relanzar, ni de lejos, los mercados y las ventas, tal cual se requiere en estos momentos de recesión.

2.2. Flexibilización laboral

Este es uno de los retazos de peor aspecto en esta sábana. Claramente es una graciosa concesión a las cámaras empresariales, pero, además, y contrario al compromiso público asumido por el presidente Alvarado, es una idea que amenaza hacer recular el Estado social de Costa Rica.

No olvidemos que, en materia laboral, un criterio es obligatorio: debe protegerse la parte débil en la relación entre la patronal y las trabajadoras y trabajadores. Seguramente las transformaciones económicas en curso hacen necesarios algunos cambios en materia laboral. Por ejemplo, la reducción de las jornadas de trabajo (tal vez a 35 horas semanales). Pero nada que pudiera implicar desprotección de la parte más débil es aceptable.

2.3. Un retazo que podría ser bueno…o tal vez no

No perdamos el tiempo en algunos parches que, de tan irrelevantes, parece haber sido agregados para tapar algún hueco. Por ejemplo: la atracción de pensionistas del extranjero, el programa de producción de cáñamo, o el programa Alivio. Este último una cosita insignificante que se supone apoyaría a 200 MIPYMES exportadores (¡200 en un universo de docenas de miles de MIPYMES!).

La idea de impulsar las industrias así llamadas de “ciencias de la vida” (mejor fuera hablar de tecnologías médicas, farmacéutica y biotecnología) puede ser interesante. Siempre que no se limite a trasnacionales de zona franca, cuyo aporte efectivo a la economía nacional sigue siendo muy limitado. La cuestión tendría sentido si se lograrse desarrollar un verdadero “clúster”, inserto a profundidad en la economía costarricense, mediante la incorporación efectiva de universidades, científicos y tecnólogos costarricense, y empresas de capital nacional. Pero, y de nuevo, se desconocen detalles.

  1. ¿Poliéster barato?

Hay también algunos elementos que, por artificiosos, arriesgan ser poliéster barato. Primero, el “ecosistema digital PYMES” (¿por qué excluyeron a las microempresas?), y, segundo, la “agricultura de precisión AGROINNOVA 4.0”. La pomposidad de los nombres es mala señal. Se adivinan detrás de esto, un trabajo de escritorio realizado por tecnocracias que poco o nada conocen de la realidad con la cual pretenden dialogar.

Propuestas como éstas, con su indisimulado tufo a ocurrencia, no alcanzan a disimular lo esencial: la ausencia de una estrategia integral de apoyo e impulso a las MIPYMES, y la renuncia a un programa nacional de producción de alimentos. He ahí lo realmente prioritario, lamentablemente omitido.

  1. Las rasgaduras en la colcha

Por más que intenten disimularlo, se les nota que quedaron algunos huecos que afean el conjunto. La ausencia de una propuesta tributaria realmente justa y progresiva es uno de ellos. Complementado con un robusto esquema de subsidios progresivos, ello habría proporcionado uno de los mecanismos más eficaces para reanimar el consumo privado, aliviar la recesión de la economía y ayudar a las empresas que producen para el mercado nacional. Pero no olvidemos que, además, la crisis provoca muchísimo sufrimiento humano. Ello conlleva un ineludible deber de solidaridad, al cual, sin embargo, no se le está concediendo el lugar que corresponde. Se pone así, entre signos de pregunta, la calidad moral de la sociedad costarricense, y, sobre todo, el compromiso con la equidad por parte del presidente Alvarado. Al cabo, parece haberse impuesto la visión mezquina y egoísta de las cámaras empresariales.

Otro enorme hueco en la sábana, lo plantea la ausencia del Banco Central, imposible de disimular si para ello tan solo se apela a las tímidas y muy limitadas medidas de política monetaria que se han impulsado. Es esta una institución paralizada por el culto dogmático a una ortodoxia rancia y enmohecida. Parapetada detrás de esas “ideas zombi”, el Banco Central se niega a asumir sus responsabilidades para con la ciudadanía costarricense. El presidente Alvarado, omiso y tolerante, se hace así partícipe de esa grave irresponsabilidad.

  1. Reflexión final

La crisis del Covid-19 conmueve, desde sus bases más fundamentales, los modelos económicos, de producción y consumo dominantes. Más aún: cuestiona integralmente nuestros estilos de vida. Pareciera que las élites políticas, el poder económico y los poderes mediáticos, todavía no se percatan de ello, o prefieren escudarse detrás de un vano ejercicio de negación.

Es algo que tiene implicaciones de mediano y largo plazo, pero, de hecho, sus consecuencias se hacen sentir hoy mismo, en la profunda recesión que golpea a la economía costarricense, cuyas secuelas seguirán vivas en los meses venideros. Es inútil pensar que pueda haber una recuperación del dinamismo económico y de la generación de empleos, con base en los estímulos provenientes de los mercados internacionales. Las exportaciones de bienes y servicios tardarán un plazo considerable antes de mostrar una recuperación significativa. El turismo no volverá a ser lo que era, quizá nunca, o por lo menos no a lo largo de varios años.

Por ello, el mercado interno cobra renovada importancia. Gústele o no a esa estirpe apátrida de los ideólogos de la transnacionalización, una versión remozada de la vieja tesis cepalina del “desarrollo hacia dentro” deberá ser aplicada.

La economía se recuperará desde “adentro” o no se recuperará. De ahí la importancia clave de los programas de inversión pública, como dinamo que empuje la inversión en el sector privado, la creación de empleos, la mejora de los salarios y, en último término, el restablecimiento de una situación fiscal saludable.

Ese ha de ser un proceso ojalá fundado en un nuevo pacto social: realmente justo, equitativo e inclusivo; genuinamente respetuoso con la naturaleza. Y que, a la vez, ello posibilite construir una nueva economía, mucho más productiva, innovadora e inteligente; mucho más racional desde el punto de vista de la naturaleza y sus equilibrios. Capaz entonces de propiciar, sobre bases profundamente renovadas, nuevas modalidades de vinculación e intercambio con el resto del mundo.

 

Tomado del blog: https://sonarconlospiesenlatierra.blogspot.com/

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UNED: Cursos de desarrollo comunitario

El Programa de Gestión Local de la Dirección de Extensión Universitaria de la UNED le invita a sus cursos 100 % virtuales:

1) Proyectos de Desarrollo Comunitario 1: diagnóstico social participativo. Este curso se llevará a cabo del 10 de junio al 18 de agosto 2020.

La Inscripción y pago de matrícula será del 22 al 29 de mayo de 2020

INVERSIÓN: 40 mil colones.

El curso busca:

  • Fortalecer habilidades y destrezas para el desarrollo de herramientas de diagnóstico social, participativo y enfoque de desarrollo comunitario sostenible.
  • Cómo el brindar conocimientos para el manejo de los métodos e instrumentos propuestos para la formulación de proyectos.

Este curso está dirigido a un amplio público: líderes comunales, funcionarios/as públicos, estudiantes y cualquier persona interesada.

2) ¿COMO HACER ESTRATEGIA E INCIDENCIA POLÍTICA EN LA GESTIÓN LOCAL DEL DESARROLLO? Este curso se llevará a cabo del 10 de junio al 25 de agosto. Para Inscripción y pago de matrícula: del 22 al 29 de mayo 2020

El curso busca:

  • Reflexionar sobre el contexto del desarrollo local y las particularidades que tienen los espacios de poder en un territorio
  • Conocer técnicas comunicativas, el papel en las redes sociales y los medios de comunicación
  • ¿Cómo elaborar un plan para realizar una incidencia política desde mi organización o comunidad?

MÁS INFORMACIÓN para ambos cursos: Rafael López o Zully Jara

CORREO: capacitaciongestionlocal@uned.ac.cr

TELÉFONO: 2234-3236 EXT.3551

 

Imagen tomada de www.uned.ac.cr

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UCR, huertas urbanas: autoabastecimiento durante la pandemia por el COVID-19

En las zonas urbanas no se requiere contar con un espacio verde para cultivar. Existen formas prácticas y económicas que se pueden implementar. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

La propuesta de cultivar en medio de las ciudades surge como alternativa en un proyecto de Trabajo Comunal Universitario (TCU) de la UCR

La emergencia ocasionada por el coronavirus SARS-CoV-2 en Costa Rica y el mundo demanda que diferentes sectores de la sociedad se reinventen. Las ciencias agroalimentarias no escapan de esta realidad, pues urge una propuesta de contención para impedir el desabastecimiento de alimentos.

Según un reciente informe presentado por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la Organización de las Naciones Unidades (ONU), el mundo se enfrenta a “hambrunas de proporciones bíblicas”. Se calcula que la falta de alimentos podría afectar hasta a 265 millones de personas y que más de 30 países en vías de desarrollo podrían sufrir por esta hambruna generalizada.

Ante este escenario, el proyecto denominado “Trabajo Comunal Universitario TCU 468 Agricultura Orgánica Urbana”, con la colaboración de la ingeniera agrónoma Natalia Zúñiga Serrano, del Centro de Investigaciones Agronómicas (CIA), de la Universidad de Costa Rica (UCR), propone apoyar e informar a las comunidades sobre la importancia de la agricultura orgánica.

Costa Rica posee la ventaja de ser un país tropical y esto permite que se pueda producir y cultivar alimentos durante todo el año. En momentos de crisis, como la que estamos viviendo, se reafirma la necesidad de que una nación produzca sus propios alimentos para así no depender tanto de las importaciones.

Por ejemplo, el 99 % del ajo que consumimos se importa desde China y, justamente, en el 2019 los productores de esta planta en el país, ubicados en Santa Ana y en Llano Grande de Cartago, comenzaron a fomentar el cultivo del ajo criollo, lo dieron a conocer y lo incorporaron en el mercado nacional, señaló Zúñiga.

Una medida inmediata que podemos poner en práctica para cuidar el bienestar de nuestros hogares es el autoabastecimiento de alimentos. La investigadora de la UCR define autoabastecimiento como la capacidad de producir la mayoría de los alimentos que precisa, ya sea una nación o un hogar, de manera que se puedan satisfacer las necesidades alimentarias con productos frescos, como frutas, verduras, cárnicos y sus derivados.

El autoabastecimiento nos permite crear una forma de autonomía, ya sea personal (en nuestras casas) o colectiva (si se produce como país) de nuestros propios alimentos. Claro está que Costa Rica, al ser un país con vocación agrícola, no se encuentra en una situación tan grave como algunas otras naciones.

Una solución pronta y relativamente fácil para solventar esta problemática es producir los alimentos que consumimos por medio de huertas caseras. De esta forma, se podrá tener productos frescos, con muy buen sabor, con una mejor maduración y con destacadas características. Esto significará un ahorro de dinero.

Además de brindarnos la satisfacción de comer lo que producimos en nuestra propia huerta, es una práctica que ayuda a tener una buena salud mental. No solo es divertida y entretenida, sino que también exige explotar la creatividad e incluso es una forma de realizar ejercicio.

Huertas urbanas

En las zonas urbanas, donde normalmente no se posee tanto espacio, también se puede idear una huerta, como las verticales. Este tipo de siembra necesita poco espacio y embellece el área, destacó la ingeniera agrónoma.

Según Zúñiga, no hace falta disponer de un patio o un área verde en las casas o apartamentos para hacer una huerta, existen diversas formas prácticas y económicas que se pueden implementar.

Las huertas verticales se pueden adecuar a un balcón o una terraza, en envases desechables, estructuras de madera o tubos de PVC. Estos recipientes se deben ubicar en un lugar donde reciban sol en algún momento del día.

“Lo más importante que necesita una planta es agua, luz, nutrientes y sostén. Para el cultivo, podemos utilizar materiales como envases plásticos, recipientes vacíos como ollas y tarimas, con el fin de formar una ‘cama’ y sembrar las plantas”, expresó.

Para aquellos cultivos que no se realizan de forma directa sobre el suelo, hay que asegurarse de que los recipientes tengan suficientes huecos para que el agua se pueda filtrar mientras se riegan las plantas. Además, hay que colocarlos donde estas reciban la luz solar en algún momento del día.

La siembra se puede efectuar directamente sobre el suelo, para lo cual es necesario deshierbar, remover el suelo y darle las condiciones óptimas para colocar las semillas o las plantas que vengan en almácigo (bandeja plástica donde previamente se colocó un sustrato y se puso a germinar la semilla para obtener una planta).

Las semillas y almácigos se pueden encontrar en viveros o tiendas por departamento. En el caso de las semillas, también se pueden extraer de los alimentos que consumimos, pero hay que tener en cuenta que estas no tendrán la misma calidad que una semilla debidamente tratada.

El proceso de siembra

Según la experta, es importante tomar en cuenta el tamaño de la semilla, se debe sembrar a una profundidad de tres veces su diámetro, para facilitar su germinación, además de que se debe colocar en suelo húmedo de preferencia.

Si se utiliza un almácigo, se toma la planta de la base, se saca y se coloca sobre el suelo. Este tipo de siembra es mejor hacerla a primeras horas de la mañana o bien en la tarde, para evitar que la planta se estrese debido al cambio de un lugar a otro. De esta manera, se le da un tiempo prudencial a la planta para que se aclimate a su nuevo lugar.

En las zonas urbanas, las huertas verticales son una opción. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Para mantener la huerta, lo primero que se recomienda es regar diariamente solo la base de la planta, no todo el follaje, para evitar que aparezca algún tipo de hongo en las hojas. También es aconsejable deshierbar para que la planta no compita con las malezas por la luz o por nutrientes.

Las siembras deben hacerse de forma escalonada para que haya una distribución gradual en el tiempo y así darle continuidad al autoabastecimiento. “Es preferible cultivar los productos que realmente consumimos en nuestros hogares”, indicó Zúñiga.

Control de plagas

El M. Sc. Óscar Castro Zúñiga, docente e investigador del Centro de Investigación en Protección de Cultivos (Ciproc), de la UCR, afirmó que en existen dos tipos de plagas que afectan a las huertas: los insectos, como abejones (vaquitas), grillos y gusanos, y las enfermedades, que dañan las hojas y les produce manchas y colores oscuros, así como las que afectan la base de la planta.

“Podemos darnos cuenta de que el cultivo tiene una plaga cuando vemos que la planta y las hojas no están verdes, como habitualmente se encuentran, o bien, que encontremos la hoja comida. Estas son señales de que nuestra planta no se encuentra sana”, advirtió Castro.

Para el investigador, es importante tener claro que una huerta casera es para el autoabastecimiento familiar y no para cultivar a grandes escalas. Por esto, es esencial que exista una diversificación de cultivos, para así evitar que las plagas, insectos y enfermedades ataquen a todas las plantas.

“Hay que revisar que la planta no tenga plagas, si se encuentra un gusano, una planta muerta o una hoja enferma es mejor quitarlas antes de que la enfermedad se propague en el resto del cultivo”, agregó el especialista.

Además, para combatir las plagas se requiere que el suelo tenga un buen contenido de materia orgánica y una buena nutrición.

Si la planta se encuentra expuesta al aire libre, es mejor colocar un plástico transparente como techo, a fin de evitar que el agua de lluvia caiga sobre las hojas. De esta manera se logrará que las plantas crezcan vigorosas y que sean menos propensas al ataque de plagas.

Cuando usted empiece por primera vez una huerta, seleccione cultivos de fácil crecimiento, como lechuga, culantro, apio y cebollino. Estos ayudan a mejorar las destrezas y habilidades en esta área y motivan a seguir cultivando más alimentos y de diferentes tipos, recomendó Castro.

 

Daniela Alfaro Aráuz
Periodista del Instituto de Investigaciones Agrícolas
Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Firme el Manifiesto – ¡Nunca más como antes!

En el Día Internacional de la Enfermería, millones de enfermerxs de todo el mundo hacen un llamamiento a los gobiernos para que realicen gestos genuinos de solidaridad y se comprometan de una vez por todas con la Salud Pública Universal

Con antelación al 12 de mayo, la ISP hace un llamamiento a los sindicatos y a la sociedad civil para que firmen nuestro Manifiesto y se movilicen en la demanda de salud pública universal de una vez por todas.

Mientras nos reconstruimos de la crisis, debemos transformar la forma en que las sociedades están organizadas. Debemos organizar nuestras sociedades en torno a la capacidad de asistencia. Debemos reconocer el lema sindical “¡Tocan a unx, nos tocan a todxs!” (Touch One Touch All) – si nuestros sistemas de salud no pueden cuidar de todxs, todxs estamos en riesgo.

Cuando los gobiernos presentan su respeto al personal de enfermería hoy en día, les pedimos que reconozcan los siguientes principios fundamentales;

  • El propósito más importante del gobierno es organizar la sociedad para que todxs puedan ser asistidxs.
  • No podemos continuar tolerando la perversa práctica de obtener ganancias de la mala salud.
  • La atención de la salud nunca debe depender de la capacidad de pago.
  • El comercio debe mejorar la capacidad de las naciones para proporcionar una atención pública de la salud de calidad, no restringirla.

Hacemos un llamamiento para que:

  • Los gobiernos trabajen con el personal de enfermería y sus sindicatos para elaborar planes de reconstrucción de la salud pública
  • Los gobiernos eliminen todos los obstáculos, incluidas las normas de propiedad intelectual, de los acuerdos comerciales existentes y las normas que impiden el acceso oportuno y asequible a los suministros médicos, como medicamentos, dispositivos, diagnósticos y vacunas que salvan vidas, y la capacidad de los gobiernos para adoptar las medidas necesarias para hacer frente a esta crisis
  • Todos los gobiernos apoyen la propuesta del Gobierno de Costa Rica de desarrollar un fondo común mundial de COVID-19 para todas las investigaciones, datos, tecnología, tratamientos y vacunas relacionados con COVID-19 como un recurso mundial compartido no patentado
  • El Banco Mundial deje de proporcionar fondos de la salud pública a la industria de la salud privada y que la Corporación Financiera Internacional deje de promover la privatización de la salud, que incluye el defectuoso modelo de las asociaciones público-privadas
  • El FMI deje de ordenar a los gobiernos que recorten el gasto público y los salarios del sector público
  • Todos los sindicatos y las organizaciones de la sociedad civil se movilicen en la demanda de la salud pública universal de una vez por todas.

FIRME EL MANIFIESTO

 

Fuente: https://peopleoverprof.it/

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Matrimonio igualitario

Luis Paulino Vargas Solís

Los primeros proyectos de ley que intentaban conceder algún reconocimiento a las parejas del mismo sexo datan de 2006, 14 años atrás. Yo participé en su redacción. Hubo luego, a lo largo de los años, nuevas propuestas, otros proyectos más o menos similares. Sin excepción se trataba de reconocimientos de muy limitado alcance, centrados en cuestiones estrictamente patrimoniales, que, en algunos casos, intentando salvar las archiconocidas objeciones religiosas, recurrían a la legislación comercial ¡cómo si de un contrato mercantil se tratase!

Todo fue inútil: siempre se chocaba contra el blindaje invulnerable de un discurso religioso dogmático, que apelaba a una idea acerca del matrimonio como una institución inmutable: una especie de principio etéreo que flotaba en el aire a lo largo de las épocas, siempre la misma en cualquier sociedad, cultura o momento histórico. Todo lo cual es falaz, y basta remitirse al mismísimo Antiguo Testamento de la Biblia para constatarlo.

Pero, y en cualquier caso, nadie pretendió nunca –ni hasta el día de hoy– tocar el matrimonio en su concepción religiosa. Siempre se le ha respetado absolutamente. De lo que se trata es de actuar en el ámbito civil, para el reconocimiento de algunos derechos muy básicos a una parte de la población costarricense.

Nunca se logró nada: cero voluntad legislativa por propiciar ni el más mínimo avance. Así, hasta la opinión consultiva de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, comunicada el 9 de enero de 2018. Ante la tozudez dogmática y la inflexibilidad religiosa dominante en ámbitos legislativos, tuvimos que soportar la vergüenza de que desde afuera “se nos jalara el aire”.

Tomemos como punto de referencia la resolución de la Corte IDH: 8 meses hasta la resolución de la Sala Constitucional; casi 11 meses hasta la publicación de esta; casi 29 meses para que entre en vigencia lo dicho por la Corte IDH.

Y no olvidemos que es una historia que empezó a escribirse hace 14 años.

¡¡¡Y ahora resulta que a los diputados y diputadas no les ha alcanzado el tiempo para decidir lo que correspondía!!!!!

Qué clase de charlatanes e irresponsables.

 

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El Estado Social: su papel histórico frente al neoliberalismo y el COVID-19

Este viernes 15 de mayo a las 6 p.m. se trasmitirá en el Programa Alternativas, por medio de Facebook Live, el tema: «El Estado Social: su papel histórico frente al neoliberalismo y el COVID-19«, con la participación del Dr. David Díaz Arias, historiador, director del CIHAC-UCR.

 

Imagen ilustrativa.

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