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Autor: María José Ferlini Cartín

Talento artístico se une en campaña “Te mando una canción” para llevar esperanza en medio del COVID-19

  • Ochenta y seis personas del mundo de la música, el teatro, la danza y de la sociedad en general, de varios países, enviaron mensajes de esperanza en una canción
  • El Banco Nacional patrocina esta campaña, como aliado para apoyar la sostenibilidad económica del gremio de artistas del país
  • Mediante esta iniciativa se recibirán donaciones y aportes para la causa

San José, 9 de mayo de 2020. 86 personas unieron su talento para crear una campaña de sensibilización llamada “Te mando una canción”, una iniciativa de la artista y productora Flor Urbina, para apoyar al sector artístico nacional, uno de los más golpeados a nivel económico por la pandemia del COVID-19. El Banco Nacional y la Fundación Kurubandé (FUNDAKUR), se unieron como aliados de esta iniciativa, que pretende apoyar la sostenibilidad económica con los recursos que se generen en la campaña, mediante un fideicomiso que se creará para apoyar a los artistas del país.

“Esta es una propuesta creativa que nos recuerda el valor de las artes en nuestro país, el talento que tenemos y al mismo tiempo, aboga por la solidaridad para el sector artístico, tan impactado por el coronavirus. Dicen que en momentos de crisis es cuando debemos poner nuestra creatividad a trabajar. Nosotros lo hemos hecho, no nos quedamos con las manos cruzadas, sino que, buscamos aliados para salir adelante y estoy segura de que lo lograremos juntos”, comentó Flor Urbina, creadora de la campaña.

 “Te mando una canción” es una campaña de esperanza, porque hoy debemos cada vez más abogar por mantener intacta la fe en que vamos a salir adelante.

“Para el Banco Nacional este proyecto representa un aporte significativo en el impulso para generar nuevas oportunidades a las personas que han visto impactados sus recursos por el COVID -19, como lo es el gremio artístico. Creemos fielmente, en el impulso al arte y a la cultura, en todo momento, pero sobre todo en este a raíz de la crisis sanitaria que ha golpeado la economía mundial. Estamos orgullosos de que el BN se convierta en ese aliado para la sostenibilidad económica con los recursos que se generen durante la iniciativa, mediante el fideicomiso titulado “Te Mando Una Canción” que beneficiará a los artistas del país” señaló Francisco Gamboa S. Director de Relaciones Institucionales del Banco Nacional.

El objetivo de la campaña es sensibilizar al público en general sobre la situación que atraviesa el sector artístico en general, para que, por medio de donación de dinero puedan colaborar a atenuar esta situación. Por esta razón, el Banco Nacional ha creado el fideicomiso que administrará los recursos recaudados por la fundación para asegurar la transparencia de la entrega de fondos.

“El aporte de la empresa pública y privada también es fundamental, por lo que se hace un llamado a las empresas para que también hagan sus aportes” señaló Urbina.

Dentro del proyecto participan voces reconocidas en Costa Rica como la de Rogelio Cisneros, Humberto Vargas, Flor Urbina, Ana Castro, Martín Valverde, José Sojo, Vanessa González, Luigi Castro, Charlene Stewart, Luis Montalberth-Smith, MADE, Jafet, Max del grupo Friguey, entre otros cantantes nacionales e internacionales. También, artistas e invitados especiales como Mauricio Astorga, Ricardo Jiménez, Yessenia Artavia, Carmen Chinchilla, Padre Mix, Victoria Fuentes y Sylvia Poll, que se sumaron a este elenco de 86 personas que envían este mensaje de solidaridad y esperanza a través de canción y videoclip, con mensajes escritos, gestos, voces y con sus personajes.

A esta iniciativa se unieron personas de diferentes lugares del mundo como Italia, Holanda, Camerún, Alemania, Colombia, India, Myanmar, Estados Unidos, Nepal, Jordania, Australia, Venezuela, España, Canadá y Centro América.

Este es un proyecto para demostrar que el arte une, por medio de una canción que trae hermandad, sentimiento de pertenencia, el recordatorio de que no estamos solos(as) y que juntos(as) saldremos adelante.

La canción estará disponible de forma totalmente gratuita en las redes sociales del Banco Nacional y en las de FUNDAKUR, desde donde se podrá reproducir incluso en versión karaoke. Cantemos juntos y enviemos todos, una melodía de esperanza a todo aquel que lo necesite. ¡Juntos saldremos adelante!

Situación de los artistas

Con la PANDEMIA del COVID-19, la humanidad entró en una etapa de angustia y desesperanza. El temor, la incertidumbre y la angustia, está presente en millones de personas.

Uno de los sectores fuertemente golpeados en todos los sentidos es el sector cultura. Los artistas en general perdieron contratos, giras, posibilidad de conciertos y presentaciones en las salas de concierto y teatros, programas de entretenimiento y actividades públicas en general que son las que les permiten generar ingresos.

Sin embargo, los artistas, sin importar su situación económica, han continuado haciendo arte, pagado o no, para entretener y llenar las casas y a las familias de diversión, reflexión, esperanza y actividades positivas para ejercitar el cuerpo, la mente y el espíritu.

“Eso somos los artistas, sin importar nuestra situación, seguimos aportando a la humanidad desde nuestra creatividad y nuestro arte”, comentó Flor Urbina.

Acciones urgentes que se pretenden paliar:

  • Alimento para artistas en situación de emergencia.
  • Apoyo económico en casos que no estén recibiendo otros tipos de ayuda y que sean de emergencia comprobada.
  • Creación de proyectos que propicien ingreso económico para artistas.

Para hacer sus aportes: El Banco Nacional pone a disposición del público las siguientes opciones para realizar aportes:

  • Cuenta: 100-01-000-222270-4
  • IBAN: CR 80 015100010012222704
  • Sinpe Móvil: 8704 8353

“Te mando una canción”, letra

Autora: Flor Urbina Uriarte / Música: Gerardo Bermúdez
Arreglo Musical: Roberto “Beto” Zúñiga

Te mando mil besos envueltos en silencio.
Besos que tantas veces pude darte, pero no
nunca había tiempo suficiente para amarte.
Te mando mis sueños en pétalos de esperanzas
mis recuerdos de furtivas alegrías en canción
que en esta cruel pesadilla hoy son mi bastión.

Te mando un corazón deseoso por besar
Te mando mil razones Para no volver atrás
Te mando una canción que nos una más y más
Hoy la vida nos da el tiempo para aprendernos a amar.
Te mando una canción desde mi casa, en un rincón
mil abrazos y mil besos que hoy tengo para vos.
Te mando una oración, te mando mi corazón
Quiero que estés conmigo como yo estaré con vos.

Te mando una propuesta para cuando amanezca
Que escribamos juntos nuevas páginas de amor
Porque cuando amanezca, quiero amanecer con vos.
Te mando una promesa con toda la certeza
No seremos quienes fuimos y el olvido no es opción.

 

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Instituto Clodomiro Picado: 50 años de ciencia y tecnología

Con motivo de la celebración del 50 aniversario del Instituto Clodomiro Picado, el Semanario Universidad preparó un suplemento especial. Con este suplemento se logra visualizar aun más lo valioso del trabajo llevado a cabo desde la Universidad de Costa Rica.

Adjuntamos el documento.

 

Imagen ilustrativa. UCR.

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Movilidades en suspenso

Guillermo Acuña González
Instituto de Estudios Sociales en Población
Universidad Nacional, Costa Rica
guillermo.acuna.gonzalez@una.cr

Al promediar la década de los años 2010, se declaró en Europa una coyuntura en las movilidades humanas que desató no solo el interés de la opinión pública, sino las más insólitas respuestas a nivel institucional de los gobiernos receptores para tratar de contener, repeler y disuadir los altos volúmenes de seres humanos que intentaban entrar al continente europeo, huyendo de situaciones límite en dimensiones políticas, sociales, ambientales y humanitarias.

Los discursos globales hablaron entonces de “crisis migratoria”, para hacer referencia a un contexto en el que claramente lo que había colapsado eran los sistemas de protección y los abordajes en materia humanitaria. Se construyó así, una polifonía en torno a la excepcionalidad, que demandaba en suma la generación de abordajes desde la “securitización” impulsada por una narrativa del miedo.

Sobre este periodo, en uno de sus últimos trabajos reflexivos el sociólogo polaco Zygmund Bauman hizo referencia a la producción generalizada del pánico migratorio y sus malos usos. Respecto a la crisis, dijo, “es una especie de nombre en clave políticamente correcto con el que designar la fase actual de la eterna batalla que los creadores de opinión libran sin descanso en pos de la conquista y el sometimiento de las mentes y los sentimientos humanos” (1).

Años después, esa dimensión crítica observada para el contexto europeo se agudizaría a nivel global, esta vez con los efectos de la pandemia COVID-19 en todos los procesos de desplazamiento humano. De nuevo, la crisis migratoria humanitaria es referenciada como un acontecimiento que caracteriza el actual escenario global y su relación con la pandemia.

Sin embargo, lo que ocurre no es solamente una crisis en las movilidades humanas. Se trata de una coyuntura de cambio de sentido en el que estas han quedado comprometidas, subsumidas, suspendidas, de múltiples formas a la vez que han visto perjudicados sus derechos básicos a la seguridad, la salud, la alimentación y el buen estado emocional para contender los impactos físicos y psicológicos de la pandemia. Entidades internacionales, organismos de derechos humanos, representantes de la sociedad civil han llamado permanentemente la reflexión sobre esta situación límite para las personas en movilidad.

Entre las poblaciones más afectadas se encuentran las personas migrantes y desplazadas de forma forzosa debido a situaciones en sus contextos de origen. Al momento de escribir estas líneas, las acciones sobre las movilidades internacionales se han centrado en el cierre de fronteras, reconfigurando los espacios fronterizos como verdaderos territorios donde el enfoque de la “securitización” se ha impuesto como política, generando por ahora un vacío en la gobernanza global en el tema. También el límite a la locomoción, la pérdida de estatus migratorios y la generación de una gran cantidad de personas en condición de apatridia, son parte de los resultados que impactan las dinámicas de las movilidades humanas a escala global. De acuerdo con un portal de datos sobre la migración global (www. migrationdataportal.org), entre el 11 de marzo (día que la Organización Mundial de la Salud declaró la pandemia) y el 20 de abril, el total de movimientos poblacionales restringidos en todo el mundo se estimó en 48000. Las prohibiciones fronterizas representaron un impacto en la movilidad de personas y en el funcionamiento de organizaciones humanitarias.

Una nueva política migratoria se ha instalado teniendo como matriz la suspensión obligada de las movilidades produciendo a la vez la construcción social del miedo, que ha provocado no en pocos escenarios nacionales de recepción, el aumento de la discriminación, los discursos xenófobos y el rechazo a las corporalidades sospechosas de cruzar las fronteras con el virus a cuestas.

Este contexto de conculcación de derechos y mezcla de pánico y “miedo al otro” no es nuevo. Basta con repasar los discursos durante la epidemia del Ébola desarrollada hace algunos años y cómo fueron cruzados en ellos elementos de racialización, origen y nacionalidad (2) para esgrimir discursos discriminatorios, que hoy se encienden y actualizan en todo el mundo.

En el contexto comprometido para las movilidades humanas, la región centroamericana no muestra un escenario favorable. El año 2020 había iniciado con nuevas salidas masivas vía terrestre con destino a Estados Unidos, en una especie de renovación de aquellas que se habían impulsado al finalizar el 2018; rápidamente fueron repelidas por la frontera vertical dispuesta en territorio mexicano. Las deportaciones desde Estados Unidos y México habían continuado, ahora con el establecimiento de la figura de tercer país seguro, una especie de contrato leonino entre la Administración Trump y los gobiernos del norte de la región para “devolver” a los centroamericanos a contextos donde la precariedad, la vulnerabilidad y el riesgo constituyen el elemento común.

“Sin embargo, lo que ocurre no es solamente una crisis en las movilidades humanas. Se trata de una coyuntura de cambio de sentido en el que estas han quedado comprometidas, subsumidas, suspendidas, de múltiples formas a la vez que han visto perjudicados sus derechos básicos a la seguridad, la salud, la alimentación y el buen estado emocional para contender los impactos físicos y psicológicos de la pandemia”

En lo que la Pandemia ha seguido su curso, las deportaciones masivas y exprés hacia Centroamérica han continuado, agudizando la problemática para quienes retornan tal vez de forma involuntaria y con mucho temor a sus contextos de origen. Entre marzo y abril la cifra pudo haber alcanzado las 10000 personas deportadas de esta manera. Múltiples voces del ámbito de sociedad civil y organismos internacionales también se han levantado para reclamar las condiciones de trato indigno recibidas por quienes han sido obligados no solo a permanecer en sitios de detención sin las mínimas condiciones, sino también retornar en situaciones absolutamente precarias, muchos de ellos con el diagnóstico positivo del virus luego de haberlo adquirido en los sitios de detención y aseguramiento migratorio en Estados Unidos y México.

La problemática es difícil para aquellas personas “abandonadas” en la frontera entre México y Guatemala, luego de haber sido expulsados en caliente desde territorio estadounidense. En la región, haber cerrado fronteras contuvo medianamente el virus, pero no la agudización de las vulnerabilidades para cientos de personas en contextos de movilidad “confinada”. A este aspecto debe sumarse que la institucionalidad regional que aborda los desplazamientos humanos proviene del mundo de la seguridad como esquema de administración migratoria.

Como resultado de los límites a la movilidad humana en la respuesta a la pandemia, ha aumentado la construcción de escenarios de riesgo inscritos en las corporalidades de las personas que se movilizan. La conformación de las ilegalidades, un concepto desarrollado para explicar la generación histórica y sociopolítica de diversos tipos de sujeción de la persona en contextos de movilidad (3), adquiere ahora nuevas dimensiones ampliadas en las cuales la corporalidad que se desplaza y su relación con la salud juegan un rol fundamental.

La región centroamericana no escapa a estos procesos. En Honduras, por ejemplo, un Centro de Atención para Migrantes Retornados tuvo que cerrar sus puertas ante la presión de la población local, como temor a la propagación del virus. En la ciudad de Quetzaltenango, Guatemala, un grupo de migrantes deportados de Estados Unidos estuvo a punto de ser linchado por pobladores locales, por considerarlos sospechosos de portar la enfermedad.

En Costa Rica, se han profundizado los discursos y las declaraciones xenofóbicas en contra de la población extranjera, en particular la nicaragüense. Bajo los argumentos de resguardo y defensa de la frontera común y en nombre de la sanidad pública, se ha securitizado la gestión de las movilidades en ese territorio binacional. Organismos internacionales en derechos humanos como el Centro para la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) han denunciado recientes abusos contra poblaciones refugiadas cometidos por autoridades costarricenses. Valga decir que, al momento de escribirse las presentes reflexiones, ningún caso positivo por COVID-19 ha sido reportado por las autoridades costarricenses como importadas por dicha frontera.

Entre tanta práctica, se ha instalado además una “semántica de lo atroz”, con aseveraciones peyorativas como la enunciada por el presidente guatemalteco al hacer referencia a uno de los vuelos de personas deportadas donde venían infectados con el virus, como el “vuelo maldito”. En Costa Rica, en varias páginas de redes sociales con tintes nacionalistas, el llamado a “matar nicas” es frecuente y celebrado con humor negro y deshumanizante.

En la presente coyuntura, la producción de una nueva ilegalidad ampliada que atraviesa los cuerpos de las personas en movilidad está cruzada también por un replanteamiento del concepto de paria, para designar nuevas categorías de rechazo y exclusión que la emergencia del COVID-19 ha instalado para siempre en el campo de las movilidades humanas.

Dinámicas renovadas se han observado. Ahora no son los extraños de Bauman quienes tocan a la puerta. Como respuesta a esas reconfiguraciones del poder y del discurso global, cientos de miles de personas en movilidad se han devuelto a sus países de origen, subvirtiendo el orden, cerrando la puerta al salir. Pasó con movilidades africanas en España y con familias nicaragüenses retornando a su país, provenientes de Costa Rica. Será necesario reconocerles ahora mismo y en el futuro, no como sujetos en movilidad, ni como parias del sistema, sino como seres humanos. El desafío en esta dirección es enorme y nos convoca a todas y todos con urgencia.

Referencias para el debate

(1) Bauman, Zygmunt (2016) Extraños llamando a la puerta. Espasa Libros, Barcelona.

(2) Ventura, Daysi (2016) El impacto de las crisis sanitarias internacionales en los derechos de los migrantes. En: SUR, 23, V 13, N. 23. Pp 61-75.

(3) Álvarez Velazco, Soledad (2017). Movimientos migratorios contemporáneos: entre el control fronterizo y la producción de su ilegalidad. Un diálogo con Nicolas De Génova. En: Revista de Ciencias Sociales. N 58. Quito. Pp 153-164.

Imagen: “Los marginados”, Néstor Zeledón Guzmán (1995)
Fuente: María E. Guardia Yglesias, Pincel, Pinacoteca Costarricense Electrónica
www.artecostarica.cr

Publicado en: https://historiaaplicada.org/blog/

Enviado por el autor.

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El futuro del trabajo, la digitalización y los servicios públicos

Compartimos el siguiente artículo enviado a SURCOS por su autor, Óscar Rodríguez León, y publicado en la revista TRABAJO Y DEMOCRACIA HOY, la cual está disponible en el enlace al final de este artículo.

Imagen tomada de la revista Trabajo y Democracia Hoy.

El futuro del trabajo, la digitalización y los servicios públicos

 Oscar Rodríguez León*

Para tener una mejor comprensión sobre los alcances y dimensión de los cambios y transformaciones cada vez más disruptivos, asociados con las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial y el uso extensivo de la internet de las cosas (IoT) desde distintos dispositivos, como los teléfonos celulares inteligentes (smartphones), tabletas, ordenadores, aparatos electrodomésticos interconectados, entre muchos otros que están fuera de nuestro imaginario, es importante saber que así como crece el uso de dispositivos conectados a la internet, así crece también el nivel de desconfianza entre los usuarios.

En un informe publicado por Digital Global 2019, actualmente en el mundo existe 5,11 mil millones de usuarios de teléfonos celulares, 4,39 mil millones de usuarios de Internet en 2019 y 3,48 mil millones de usuarios de redes sociales, siendo Facebook quien acapara en este 2020 la mayor cantidad (2,449 millones de usuarios), un 7,8% más que en el 2019.

Detrás de toda esta mega industria tecnológica y su exponencial uso cada vez mayor, está también el interés de compartir nuestros datos con información personal, familiar, laboral y financiera, con “mega empresas” como Facebook, Amazon, Microsoft, Google, quienes a su vez venden esta información a uno o varias agencias que procesan datos (data brokers) con fines de estrategia comercial y política. Tal fue el caso hace un par de años del escándalo de la multinacional, “Cambridge Analytica”, quien proporcionó a Facebook en forma inapropiada datos de 87 millones de usuarios, los cuales fueron utilizados para favorecer la campaña del presidente Trump. Después de un año de investigaciones, la Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos (FTC, por sus siglas en inglés) ordenó a Facebook pagar US$5.000 millones como sanción por las malas prácticas en el manejo de la seguridad de los datos de los usuarios votantes en ese país. Otro caso recientemente conocido por algunos medios informativos internacionales, en medio de la pandemia que azota al mundo, es el de Amazon, quien ha aprovechado su monopolio en los Estados Unidos y la crisis del Covid-19, para acrecentar sus ganancias ante un alto volumen en sus ventas, más que en época de navidad, lo cual se ha visto notoriamente reflejado en su valor bursátil, acumulando máximos históricos. Pese a ello Jeff Bezos, dueño de “Amazon”, parece no haber mostrado interés en retribuir parte de estas ganancias a la crisis actual.

En los grupos de poder de las grandes élites corporativas, existen muchas otras malas prácticas, un ejemplo de ello es cómo actúan, las grandes industrias farmacéuticas quienes en forma inescrupulosa utilizan información sensible proveniente de la data de los países, para determinar qué tipo de medicamentos colocar en el mercado, según su importancia patológica y el costo-beneficio.

A propósito del COVID-19 y la pandemia mundial, no es de extrañar la anteposición de una actitud mezquina en la fabricación de una cura, dado que el tema económico es una prevalencia en lugar del bienestar y la salud de las personas. Sin temor a equivocarme, una lección aprendida para nuestros gobiernos es que a partir de esta pandemia el costo social y económico tan alto, este modelo económico neoliberal liderado por las grandes élites del poder global, habrá de tomar otro rumbo, toda vez que las instituciones de la gobernanza mundial e importantes líderes políticos, han reconocido que, de haberse robustecido los servicios públicos sanitarios, dotándolos de personal capacitado, respiradores, camas y equipos de protección personal (EPP), muy probablemente este impacto habría sido mucho menor al que ahora nos lamentamos.

Ante este sombrío panorama, nuestra interrogante mayor, debería estar enfocada en cómo identificar nuestros más importantes desafíos ante las distopías tecnológicas, que poco a poco nos van deshumanizando y ejerce una fuerte presión sobre nuestra conducta personal y nuestros valores.

El historiador Yuval Noah Harari, en su último libro “21 lecciones para el siglo XXI”, nos ha compartido la siguiente reflexión: “La fusión de la infotecnología y la biotecnología es una amenaza para los valores modernos fundamentales de la libertad y la igualdad. Cualquier solución al reto tecnológico tiene que pasar por la cooperación global. Pero el nacionalismo, la religión y la cultura dividen a la humanidad en campos hostiles y hacen muy difícil cooperar globalmente”.

Permanecer colocados dentro de una esfera dominada absolutamente por quienes ejercen el control en línea de nuestra información, es a mi modesto entender uno de los más graves peligros para someter el cerebro humano bajo el control de quieres manejan desde el anonimato, los hilos del poder corporativo.

Es, así pues, como los valores societarios y colectivos empiezan a escasear por una carrera desenfrenada contra el tiempo para encajar en un mercado laboral impregnado de valores exiguos que impone la precarización de los empleos y la pérdida de derechos consagrados en la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Por tanto, tenemos la imperiosa tarea de empezar a encontrar respuestas robustas e inteligentes (estratégicas) con miras a potenciar el rol que jugamos las y los trabajadores; así como los sindicatos, las organizaciones sociales, juveniles, femeniles, ambientalistas y profesionistas y académicas de cara a los inevitables cambios como consecuencia del “futuro del trabajo” y los “inciertos trabajos del futuro”.

Bajo esa lógica, no debería quedar por fuera en nuestro análisis y debate cómo será también el “futuro del capitalismo”, visto esto desde una lectura interpretativa de las disrupciones actuales que acrecientan vertiginosamente las innovaciones tecnológicas, que por cierto son muy limitadas al dominio público y que por el contrario, en forma desigual benefician a los grandes intereses corporativos.

La construcción de nuevos algoritmos y el uso de la digitalización sin una verdadera protección de la data, así como la automatización, la robotización, la inteligencia artificial y la telefonía de última generación (5G) y hasta las impresiones en 3D, deben forzosamente constituirse en herramientas que fortalezcan nuestro Estado-Nación, cuya piedra angular se sostiene en el pilar del bienestar colectivo en disfrute de la paz, la democracia y la justicia social.

Al margen de la actual crisis, algunos críticos del neoliberalismo, entre quienes se encuentra el Papa Francisco, advierten con sobrada razón que el capitalismo habrá de tener otro rostro, por cuanto su modelo conservador y salvaje, no puede continuar acuñando indolentemente tanta riqueza.

Por otro lado, hay quienes también señalan con preocupación que ese mismo modelo se ha transformado en lo que algunos llaman “neocapitalismo”, que al fin de cuentas es el mismo capital, vestido con un nuevo ropaje de emperador, para dominar esta nueva era de la “globalización tecnológica y de las telecomunicaciones (TiC´s)”.

Si damos por aceptado como una de las acepciones más difundidas, que esta nueva globalización, es la “globalización 4.0”, en la era de la “4ta. Revolución Industrial” o “Industria 4.0” como otros le llaman, por qué no pensar también en alguna forma de evolución más asertiva sobre el accionar de las organizaciones sociales y los sindicatos para promover servicios públicos de calidad al alcance de todas las personas, que sean más democráticos, robustos, modernos y eficientes en su gestión.

La OIT en el marco de la celebración de su centenario en 2019, creó una comisión mundial de expertos para abordar algunas recomendaciones sobre el “futuro del trabajo”, cuyo informe intitulado “Trabajar para un Futuro más Prometedor”, hace una serie de referencias y recomendaciones importantes, así como advertencias a tomar muy en cuenta frente a los desafíos que necesariamente debemos asumir ante este transcendental dilema del cambio.

Y no existe razón más importante porque antes de la declaración de la pandemia del coronavirus en los Estados Unidos, ya se nos advertía que para los próximos 20 a 30 años, en este país se desplazarían cerca de un 43% de los empleos habituales, por las nuevas tecnologías.

El entonces presidente del Banco Mundial, Jin Yong Kim, durante la conferencia de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Buenos Aires, 2018, advertía que dos tercios (2/3) de los empleos habituales en países en vías de desarrollo se perderían. Aunque, a decir verdad, también dijo que se generarían otros empleos, con nuevas capacidades generadas por los procesos de innovación tecnológica que irán a compensar al mercado laboral y la fuerza de trabajo bajo estas nuevas modalidades.

Ante esta nueva realidad, sería inevitable contener un desplazamiento de la fuerza laboral, en otras disciplinas profesionales, igual o menos complejas, frente a la adopción de las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial. Por ejemplo, se cree que un 80% de los profesionistas en ciencias médicas verán afectados sus puestos de trabajo por el uso de la robótica y la elaboración de nuevos algoritmos en la detección y diagnóstico temprano de las enfermedades.

Desde ya, es ineludible pensar responsablemente sobre estos cambios disruptivos, que afectarían igualmente a trabajadores manuales, administrativos y de otras disciplinas técnicas y profesionistas, no sólo provenientes del ámbito privado, sino que también de los servicios públicos centralizados y descentralizados, del gobierno federal, estadual y de los municipios.

Creer que la construcción de nuevos algoritmos más sofisticados, capaces de procesar millones de datos por segundo, así como sustituir el trabajo habitual por la adopción de nuevos sistemas automatizados y robotizados, no nos afectará, es un grave error.

Por tanto, es inevitable con suprema responsabilidad que los sindicatos y otras organizaciones sociales, comiencen a debatir sobre esto. Con ese propósito me he atrevido proponer los siguientes puntos a fin de provocarles en esta impostergable discusión:

  1. Tener al menos una noción básica e ir un poco más allá en el conocimiento e investigación, sobre cómo funcionan y a que sectores productivos están encaminados estos procesos tan acelerados de cambios y transformaciones tecnológicos, así como del uso de la internet de las cosas (IoT). No quedarnos únicamente con el uso de las herramientas y aplicaciones contenidas en nuestros teléfonos inteligentes (smartphones) y la internet.
  2. Conocer, cómo nos ha afectado a la clase trabajadora y a la sociedad, los procesos históricos de la automatización productiva y cómo hemos sabido evolucionar a través de los tiempos, a fin de hacer nuestros propios análisis y trazar una ruta segura.
  3. Montarnos en el tren del desarrollo tecnológico y sacar ventaja de ello, no implica necesariamente renunciar a nuestras convicciones ideológicas y de lucha de clase. Por el contrario, es ineludible nuestra responsabilidad histórica para responder a las nuevas generaciones bajo una visión humanista, progresista y evolutiva y desprendida de todo tipo de prejuicio.
  4. Transitar el modelo de sindicato actual a uno más organizativo y dinámico de cara a estas transformaciones, con miras a seguir impulsando un sindicalismo propositivo, vanguardista, previsor y luchador, que sea capaz de evolucionar con una más eficiente gestión hacia un sindicalismo 2.0.
  5. Debemos necesariamente pasar a la ofensiva sindical haciendo efectivo el contrato social por el reconocimiento de la libertad sindical, el derecho a la negociación colectiva y el fortalecimiento del diálogo social y la democracia.
  6. Establecer acuerdos y convenios de cooperación con centros de formación y de capacitación para profesionalizar a nuestros compañeros y compañeras a fin de adecuar sus capacidades y mejorar su desempeño laboral en forma más competitiva e impedir así la precarización laboral y asegurarnos trabajo decente real y efectivo.
  7. Hacer que los servicios públicos sí funcionen y que sean de una mejor calidad, obligando a que los ricos paguen lo justo y que la digitalización de uso público, se constituya en una herramienta eficaz contra la evasión fiscal, la elusión y la corrupción y sirva al mismo tiempo para mejorar y transparentar la gestión pública.

Nuestra lucha política y social debe estar encaminada a acabar con el “colonialismo digital”. Con ese objetivo, apoyar de manera inclaudicable todas aquellas luchas globales y locales para reducir la brecha digital y hacer que en nuestros países los derechos digitales, sean declarados y reconocidos como un “derecho humano”, al igual que la salud, el agua, la energía y la educación como servicios esenciales.

Para cada interrogante que nos tracemos, encontraremos más que una respuesta: no permitamos que otros piensen y actúen por nuestras propias decisiones. Aquí no se vale decir… “sálvese quien pueda”.

* Secretario Subregional de la ISP: México, Centro América y la República Dominicana

 

*Las imágenes son tomadas de la revista Trabajo y Democracia Hoy.

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¿Es viable el cambio de sistema de vida actual?

¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?

Jorge Luis Hernández Cascante

¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?

Porque con estos días, también nos surge la pregunta de si es viable el cambio de sistema de vida actual, hacia otro, donde la felicidad y dignidad sea mejor repartida.

Quizás un sistema donde se valore a las personas y no al acumular y la ostentación egoísta.

Pensadores y doctrinas nos sugieren otras razones por las que la humanidad debiera encarrilarse hacia otra forma de vida, otra “normalidad”.

Esos pensadores o doctrinas piensan en asuntos más a favor de las personas; sin hacer separación o privilegios, sin tanta desigualdad y abusos como ahora vivimos.

Ellos piensan en otras razones para rearmar nuestra convivencia y crecimiento como personas, familias, pueblos o naciones:
respeto al derecho del otro,
recuperar lo íntimo,
soltar el pasado,
volver a lo sencillo,
sobriedad (o crecimiento cero)
vida liberada, espiritualidad
el perdón,
creatividad,
ser con la naturaleza en su ritmo,
liberarse del consumismo,
desarrollar economía de la mano de la vida.

Y a vos, cuál otra razón o motivo/alternativa se le ocurre?

Ahora que el precio del petróleo está por los suelos y el arroz se encarece es buen momento para recuperar nuestro vínculo ancestral, casi eterno, con la tierra. No para explotarla, sí para bien-administrarla y producir los alimentos que ella nos prodiga.

Es producir la comida con respeto al ritmo de la naturaleza, y a la vez con los vínculos más directos de productores y consumidores.

¿Será posible entre todos fortalecer esa manera de agricultura?

¡Seguimos!

Otros textos de esta serie de reflexión: https://bit.ly/2WgNjVW


Un aporte adicional:

CÓMO PREPARARSE PARA EL COLAPSO DEL CAPITALISMO

Bill Mollison, cocreador de Permacultura

  1. Aprende a plantar, no solo un huerto, sino también cultivos básicos (maíz, yuca, etc.) y árboles (frutales, nativos, leñosos).
  2. Crea un vínculo con alguna tierra, ya sea la tuya o la de un pariente, un proyecto, un jardín comunitario, etc. Participa con las personas que viven allí, ve poco a poco buscando formas de pasar más tiempo en el campo que en la ciudad, aprendiendo a plantar, construir, tratar los desechos orgánicos y sanar en la naturaleza.
  3. Desarrolla habilidades prácticas (cocina, carpintería, reparación de máquinas, procesamiento de alimentos, costura, etc.). Enseña estas habilidades a niños y amigos, vecinos, vecinos.
  4. Busca un grupo de apoyo mutuo, donde las personas se cuiden entre sí, hagan productos de necesidad básica colectivamente, como productos de higiene natural, remedios naturales como jarabes y tinturas de hierbas, procesamiento de alimentos, como alimentos conservados y fermentados.
  5. Simplifica tu vida ahora, liberando más espacio y tiempo. Descubre todo lo que puedes hacer sin dinero, caminar, hacer ejercicios, manualidades y artes del cuerpo, socializar con tus seres queridos, jardinería.
  6. Sepárate de la lógica de consumir más y más. Elige productos artesanales que duran mucho tiempo, de calidad, hechos por pequeños productores, empresas sociales y empresas económicas solidarias. Haz intercambios, da y recibe obsequios por valor afectivo, en lugar de valor financiero.
  7. Intercambia, almacena, multiplica y disemina semillas criollas (nativas, no modificadas genéticamente, producidas por la agricultura popular y familiar).
  8. ¡Reconoce que la vida será mucho mejor después!

Solo estamos en transición.

«Nuestra creatividad
es el límite del sistema»

Algunas precisiones sobre la situación del agro

Marco Vinicio Fournier

A raíz de la discusión nacional que se ha suscitado en los últimos días sobre el agro, decidí realizar algunos análisis estadísticos con datos oficiales del INEC el BCCR y COMEX. En resumen, en los últimos 40 años se ha disminuido la actividad agrícola a un mínimo, se ha proletarizado a las y los agricultores, se ha concentrado la tenencia de la tierra y se ha reducido la variedad de la producción. Estos cambios coinciden con la implementación de los programas de ajuste estructural a partir de la década de los 80, pero se agudizan más con la apertura de mercados, sin que a mediano plazo parecieran mejorar sustancialmente las exportaciones. En el documento adjunto están las estadísticas y su interpretación.

 

Foto del Ministerio de Agricultura y Ganadería.

Compartido con SURCOS por Jaime García.

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ELN y EPL: una sola insurgencia, una sola conversación

Carlos Meneses Reyes

Al abordar la temática del enfrentamiento de dos movimientos guerrilleros en el vasto territorio de El Catatumbo: el Ejército de Liberación Nacional de Colombia (ELN) y el Ejército Popular de Liberación (EPL), enfilamos esfuerzos por desarrollar tan álgido tema centrado en una idea común. Que no sea ésta un enunciado, sino producto de lo analizado en concreto.

La determinación para una caracterización de la Insurgencia, parte de cualidades propias en su definición, de tal manera que la identificación para una ha de aplicarse para la otra. Así, se parte de la asimilación de semejanzas, para concluir en un ensayo de análisis entre iguales. De esa manera, como analista parto de la base que ambas expresiones ELN y EPL, caben dentro del universo de Insurgencia.

Conforme a tal exposición, a la Insurgencia la componen insurgentes; es decir, sujetos alzados en armas, en el escenario de una situación histórica dada, por condiciones objetivas imperantes, ante un panorama predominante de injusticias sociales, por la existencia de un poder opresor representante y ejecutor de intereses de clase; en una sociedad bajo un estado de cosas inequitativo e insoportable, que solo ha dejado como opción la rebeldía y el levantamiento en armas, fundamentado en una acerbo ideo-político, en desarrollo de una teoría política, convertida en ejercicio para la acción, aunado al complemento de unas condiciones subjetivas de sujetos actuantes, no por un impulso de capricho u obsesión, sino por unas necesidades históricas múltiples, aunadas a tradiciones y enseñanzas, que en el caso concreto de Colombia, resumimos en el legado dejado por José Antonio Galán, el Libertador Simón Bolívar, el padre Camilo Torres Restrepo, Pedro Vásquez Rondón, Manuel Marulanda Vélez, entre otros.

La existencia de insurgencia e insurgente será elemento fundamental para el objeto o tema de análisis que nos proponemos; sobre el enunciado que al sujeto insurgente lo motivan objetivos pospuestos en su mente, capaces de conducirlo en su vida hacia objetivos, lejos de vacuidad o falsos contenidos, engranados en una organización política y militar, como un colectivo en el que militan y a la que le deben disciplina, dedicación y entrega.

Proponer una especie de coloquio, como aporte de la sociedad civil, para debatir el asunto del enfrentamiento armado entre las dos organizaciones en comento, parte de la aplicación metodológica de una Introducción como plataforma o bandeja de bases de exposiciones de lo ocurrido, cual objeto o tema que será discutido. Un desarrollo exponencial de la problemática planteada, bajo una necesidad de importancia de la discusión y las hipótesis planteadas de lo sugerido para resolverlo; no bajo una finalidad conclusiva, como algo terminado o concluido; sino como un aporte de ejercicio en la opinión publico dentro del movimiento popular y de masas.

REFERENCIA DE LOS ENFRENTAMIENTOS

Desde el mes de marzo del año 2018, se dieron las primeras manifestaciones de roses armados entre efectivos de ambos grupos insurgentes. Hacia febrero de 2019 habían cesado los enfrentamientos entre ambas organizaciones armadas. Se parte de un principio de acuerdo en el cese de la confrontación entre ambos para llegar al año en curso en el que el escenario vuelve a considerarse de gravedad.

Corresponde eludir el relato de los sucesos; el erigir los hechos como de agresión, partiendo de la base que es de conocimiento de la opinión publica la situación planteada.

Cual premisa de partida se descarta el eco de resonancia de la imposición mediática y de inteligencia militar contra insurgente, de considerar que el motivo o causa de los roces armados obedece a lucha por el predominio de rutas y el negocio del narcotráfico. Que las situaciones de intolerancia y no aceptación de convivencia pacífica de ambas fuentes armadas obedece a lucha por el territorio y a posicionamiento de territorios dejadas por las antiguas FARC-EP. Eso erigiría en simplismo el estudio abordado, atribuyendo una razón de no ser, restando importancia a la gravedad del asunto e incidencia en el momento. No siendo ese el quid del asunto de las contradicciones corresponde no caer en comentarios o discusiones generadores de dificultades. Enunciemos el conflicto en acusaciones concretas, de ambas contrapartes, al día de hoy. En ese sentido partamos del contenido de lo expresado en manifestaciones y comunicados tanto del ELN como del EPL.

En ese orden de ideas tenemos que el ELN atribuye una serie de conductas al EPL, que le afectan como organización y reivindica las acusaciones, como denuncia con intención manifiesta de revelar acciones, a las que califica de contrarrevolucionarias.

El 14 de febrero del corriente año de 2019, el ELN lanza un emplazamiento al EPL. Comienza por colocar en entredicho su carácter de organización revolucionaria. Aduce que el EPL pierde el fundamento político e ideológico revolucionario que lo fundó, cuando define aliarse con el narcoparamilitarismo, integrándose a los planes de exterminio del Estado. Lo insta a deslindarse con el narcoparamilitarismo y que optó por hacerse de espaldas al pueblo y al lado de la contrarrevolución. Afirma lo ha hecho en acciones expresadas en amenazas a pobladores trayendo consigo desplazamiento y afectados, por una siembra indiscriminada de minas en terrenos de cultivos y sitios de transito de la población. Calificando de tragedia el haberse colocado en contra de las comunidades y de ensañarse en un absurdo Paro armado contra el pueblo de la región al dirigir las acciones contra el pueblo de El Catatumbo y no contra la oligarquía, las empresas capitalistas y las fuerzas represivas del Estado. Que al decretar el tal Paro armado generó grandes pérdidas a los campesinos y comerciantes, bloqueando la vida social comunitaria. Incendiando vehículos de gente humilde, confinando comunidades. Que por ello se convirtió en el blanco de su objetivo a los integrantes del brazo armado, EPL y a sus integrantes, como tropas combativas, haciendo la aclaración de continuar respetando a la base social de influencia del EPL.

De su parte el EPL anuncia el interés expreso del ELN de sacarlos del territorio y hacerlos desaparecer como fuerza. No enfocar la lucha central al rechazo contundente contra las instalaciones o bases militares en El Catatumbo. Aclaran, con relación al Comunicado del 25 de febrero de 2.020 del ELN, que se ratifican en ser una organización revolucionaria dirigida por el partido marxista leninista y en lucha contra el imperialismo y los paramilitares. Aluden que el estado mayor Central de su organización envió comunicaciones internas a los compañeros del ELN, con propuestas que permitan salidas a la confrontación y disponen de compañeros, dentro de sus filas, con la misión de hacer pedagogía, sobre el problema “con altura y respeto revolucionario”. Rememoran que ha existido una serie de contactos epistolares, destacando la función y papel que cumplió el desaparecido Comandante Pacora, que demuestran no se trató de unos acuerdos o compromisos personales sino de organización, de Comandancia del EPL; ratificando que en ningún momento han desconocido tales acercamientos; reclamando, por el contrario, que los compañeros del ELN no han enviado respuesta a la carta de la organización. Reitera el EPL, que las comunidades son portadoras de un documento, en las que el EPL hace propuestas como: 1. Un cese al fuego bilateral, es decir, de ambas organizaciones entre sí. 2. Sacar a 5 municipios del Norte de Santander de la confrontación. 3. Búsqueda de una salida definitiva a las confrontaciones entre ellos (ambas organizaciones). Afirman que el tal documento y sus propuestas esperan sean tenidas en cuenta, manteniendo una posición de salida revolucionaria, con el dialogo como vía revolucionaria; que han enviado comunicación al COCE, explicando (o respondiendo) sus comunicados, reiterando discutir “con altura” los motivos de esa confrontación…Ya dentro del marco de la situación actual expresan que se solidarizan, a nivel mundial, por lo de la pandemia del Coronavirus y como EPL acatan el aislamiento preventivo. Estas, en síntesis, corresponden a las manifestaciones del Estado mayor del EPL.

INSTANCIAS DE DISCUSIÓN

El Frente de Guerra Nororiental Comandante en Jefe Manuel Pérez Martínez del Ejército de Liberación Nacional de Colombia, hizo públicas sus puntos de vista sobre las relaciones históricas con el EPL y referente a la situación actual con las expresiones que han quedado de esa corriente política. Los documentos de referencia son los públicos a 14 de febrero y 20 de febrero de 2.020. Conminando al EPL a que “se deslinde del narcoparamilitarismo”, asume el desconocimiento, como tal, de ser una organización político- militar, puesto que perdió el fundamento ideológico revolucionario que lo originó. Que ha asumido una posición contrarrevolucionaria al afectar a la población civil, expresadas en asesinatos, amenazas, desplazamiento de dirigentes, pobladores y comunidades enteras y a gente sencilla del pueblo, al ordenar un Paro armado en el mes de febrero de 2.020. También al sembrar de minas caminos de transito de la población

Continúa expresando, que es un imperativo político para el EPL, que verdaderamente decida retomar los hilos de su proyecto histórico, para que haya acercamientos, aspecto que debe expresarse en hechos concretos, no como un compromiso con el ELN, sino con la población victimizada del(sic) Catatumbo y con el pueblo colombiano.

Afirma: es claro que la solución de este conflicto no está en manos del ELN ni de las comunidades, sino del EPL, quien tiene que responderle al pueblo colombiano y a la izquierda revolucionaria por su alianza con los narcoparamilitares. Si desean ser insurgencia, están obligados a volver a las raíces de su proyecto histórico y garantizar el respeto absoluto a la población. Asuntos también esenciales, que sientan las bases para que se reabran los caminos del entendimiento.

El ELN expresa que el conflicto con el EPL no lo resuelve la comunidad, ni el ELN, sino que solo al EPL le correspondería encausar y volver al torrente revolucionario; pero sabe y acepta que tendrá que darse en una instancia participativa de ambas organizaciones, acomodado al infortunadamente “conflicto de intereses” que enfrenta a ambos actores armados

HIPÓTESIS DE LO PLANTEADO

Pues existe todo un acumulado de acusaciones mutuas. Aunque se da la presentación de cargos o imputaciones específicos, propias de tenerse en cuenta; desde la óptica del análisis en cuestión corresponde abordarlo sobre el presupuesto hipotético, en la suposición de algo posible o imposible; pues conforme he concebido abordar y desarrollar tan espinoso tópico, no pretendo conllevar a juicio alguno, como si alertar sobre las graves consecuencias que para el movimiento popular y por ende la liberación nacional de las ataduras del imperio; el aquelarre de esta situación puede resultar de efectos políticos e históricos incalculables para las aspiraciones de nuestro pueblo.

QUE SON NARCOPARAMILITARES

Comenzando por no ser de recibo la denominación de “narcoparamilitares” a los del EPL. De allí a denominarlos “narcoterroristas” no hay sino un paso. La denominación no proviene de la mediática, ni de la difusión contrainsurgente del Estado. Pues comiencen por desmenuzar porqué la opinión pública catatumbera tiene que aceptar que son “narcos”.

Precisamente la complejidad del conflicto permeabiliza las finanzas de las organizaciones rebeldes, político- militares en armas. Eso no admite debate, se parte de la explicación sustentada de qué manera percibe ingresos la Insurgencia, como para no secuestrar, por ejemplo. Agregar además porque son “paramilitares”. Maxime cuando el país conoce la génesis, conformación, aliento y finalidad del paramilitarismo, que no está en ninguna de las manifestaciones del EPL; así no se cuente con un acumulado de ediciones impresas de comunicados, proclamas, títulos de sustentación ideo-política; pero que el mismo ELN reconoce en el acervo histórico su arraigo, como su origen en el Partido Comunista Marxista- Leninista (PC-ML), como su brazo armado. “Con la expresión del EPL que no se desmovilizó, más las FARC, continuamos trabajando por mantener en alto la lucha revolucionaria y participamos juntos en los diálogos con el Gobierno de Gaviria en Caracas y Tlaxcala (México) (1991-1992), defendiendo los ideales revolucionarios por medio de la lucha armada y buscando una salida política, donde la paz implique cambios y transformaciones favorables para el pueblo”, expresan en su Comunicado. Pero así de repente: “El EPL pierde el fundamento político e ideológico revolucionario que lo fundó, cuando define aliarse con el narcoparamilitarismo”. Que no se me endilgue que ahora le salió un abogado de oficio al EPL. No. Los Comunicados de la Insurgencia se leen y asimilan en su significado de producción dentro del entorno político nacional. No se trata de tragar entero. En el paramilitarismo conjugan actores públicos y privados, que asumen funciones de contrainsurgencia, ejercen la violencia, coludidos, es decir, con acuerdos y practicas concertadas con poderosos sectores, industriales, empresariales, de la sociedad colombiana, a nivel nacional y local y como estrategia estatal participa la fuerza pública. Puesto que, si eso está demostrado, concluiría el análisis por sustracción de materia. La opinión pública y las comunidades en El Catatumbo se merecen un mínimo de respeto.

EXPLICACIÓN. Dentro de los parámetros clásicos que como analista manejamos, desde un punto de vista académico y a tono con el espíritu de la norma internacional en la definición de fuerza insurgente o rebelde con estatus de beligerante; se asimila que dicha fuerza ilegal dentro de un Estado determinado capta recursos para sobrevivir en el torrente de las masas populares, mantener sus equipos de guerra y en el entendido que sostener en pie un ejército irregular en guerra resulta costoso o costosísimo. Pero de allí a que una fuerza insurgente se desborde en una economía empresarial productiva, con grandes inversiones y manejo de excedentes, compitiendo en diferentes renglones de la economía, dentro del sistema que enuncia combatir, genera múltiples interrogantes. Cualquier perico de los pelotes se peguntará «y esas cantidades de dineros hacia donde confluyen» o «adónde van a parar». En el coloquio propuesto necesariamente tiene que darse una reflexión (lo expuesto); una crítica (lo aportado especifico: que se hace con los recaudos) y una tesis (lo eficaz del juego de los contrarios: ¿se da cualificación, saltos, en la lucha contra el orden impuesto y a derogarse? Con tal dineral se perfecciona una fuerza militar de ataque con misiles, por ejemplo, o se continua con la guerra de guerrillas clásica, imperecedera).

Comienzo por resaltar que lo atípico del prolongado conflicto armado interno colombiano, tiene que ver con toda esta clase de inquietudes.

Cuando el marco de permanencia de un estado de cosas inconstitucional (eci) y antidemocrático en Colombia, genera y justifica la rebelión armada; explica que al no funcionar lo de las profundas y radicales transformaciones políticas, económicas y sociales, que requiere Colombia, declina el ejercicio de la política y se impone el mecanismo de la guerra y/o rebelión. Pero esta sustitución no es indefinida de cara a cualquier sociedad. En 60 años de prolongado conflicto armado interno, corresponde al movimiento popular un ¡Basta Ya! Pero ese imperativo categórico, corresponde asimilarlo a las clases despóticas y élites encriptadas en el poder. El movimiento político alternativo popular y revolucionario en Colombia ha comprendido la disyuntiva actual, lo cual implica desarrollar con mayor ahínco la lucha popular dentro del marco legal, sin desconocer la vigencia de la lucha armada e ilegal; pero no como forma principal de lucha e indefinida. Se impone la terminación del conflicto armado, para ambas contrapartes (Estado-Insurgencia); pero con cambios de fondo y solución justa y popular y no de afianzamiento de las desigualdades e iniquidades palpables. (tomado de mi escrito: “El Catatumbo, otro escenario del conflicto”. 15/10/2.019.Rebelión.org).

El asunto radica que, en la consecución de esos recursos, compensa definir lo del control militar del territorio. Aunque no es el momento, correspondería a un estudio investigativo, si en realidad existe un control milimétrico del territorio en El Catatumbo, por parte de las fuerzas armadas estatales. Anticipando que, en la realidad del terreno, no es así; pues entra en juego necesariamente una serie de acuerdos entre factores o sectores armados que buscan contactos o soluciones al negocio, con sectores de la Fuerza Pública que controlan las rutas, disponen de puertos y de facilitación de esas actividades.

Esto último es de nocivos efectos, pues puede generar un beneficio intencional para quienes están detrás del extermino de los líderes sociales. Esa “untada” podría significar silencio a esos crímenes y afectar los irrenunciables principios insurgentes de las profundas transformaciones en el campo económico, político y social.

Por eso entra en vigencia la consigna de una de las Pancartas de movilización de campesinos: “Por Todo Lo Que Nos Une. Contra Todos Lo que Nos Separa”. Así como esta otra “EPL y ELN. Luchen Por sus Principios”.

QUE CONVOCAN PAROS ARMADOS

Esto podría considerarse como de acusación mutua. No existe mayor contrasentido que un “Paro Armado” y ambos tanto el ELN como el EPL, lo impulsan. Se entiende por PARO: el cese de actividades productivas. Es un instrumento de presión y de lucha de los trabajadores para obtener sus reivindicaciones. Los paros implican saboteo a lo económico y productivo con respeto a los medios productivos. En eso resume el avance político del movimiento obrero universal.

En el pasado mes de febrero, se llevaron a cabo los tales Paros Armados, convocados por ambas organizaciones armadas. Se traducen en acciones de padecimiento contra la población, produciendo perdidas a los campesinos y comerciantes. Ambos Paros bloquean la vida social y comunitaria, con resultados de incendio de vehículos de pobladores que los tienen como instrumento de trabajo y producción. Alteran el desempeño de la escolaridad, afectan a la niñez. Falso- como circula en rumores- que afectan a exponentes de votos cautivos espurios, para elegir mandatarios locales corruptos. Falso: esos “Paros” afectan a la población. Esos Paros desmovilizan a la sociedad, a la comunidad y por ende al movimiento popular. Dice el Comunicado del Frente Nororiental respecto al paro o paros del 14 al 17 de febrero de 2.020: “Entregamos a ustedes un parte de victoria en la realización del reciente Paro Armado Nacional, a través del cual se logró golpear la economía trasnacional, las empresas que financian la guerra, la infraestructura petrolera, las troncales y a las Fuerzas Militares, policiales y paramilitares en las diferentes regiones del país”. Tanto en volantes, difusión en redes sociales, vídeos etc., pidieron a la población no utilizar ningún medio de transporte, terrestre, fluvial, aéreo, que los habitantes permanecieran en sus fincas, talleres, lugares de trabajo, en sus casas. De una vez por todas terminen con esos tales Paros Armados y llámenlos por su nombre propio: Ofensiva militar insurgente. De tal manera que una fuerza rebelde realiza acciones armadas ofensivas contra el “orden” estatal vigente y han de prever lo atinente a la observación del Derecho Internacional Humanitario (DIH) y de los Derechos Humanos (DH), con estricta observación de respeto a la población. El pedido es que demuestren pasos cualitativos en el enfrentamiento armado contra el Estado y dejen el galimatías de acusaciones mutuas. Que esas ofensivas militares, guerrilleras o insurgentes, tengan objetivos militares que traerán consigo los réditos políticos del caso. No de otra manera se puede plantear este asunto.

EL ESCENARIO DE LA INSURGENCIA ES DE ILEGALIDAD E INCONSTITUCIONALIDAD

Desde el año de 1962, expertos en la materia del Derecho Internacional (DI) definieron lo de un conflicto no internacional o interno. Desarrollaron normativas plasmadas sobre la realidad del post II Guerra Mundial y conforme estaba dispuesto en el Articulo 3, que es común a los cuatro Convenios de Ginebra. De manera que el conflicto armado interno en Colombia comprende las acciones armadas en el interior del Estado colombiano y que da lugar a permanentes hostilidades al gobierno de turno imperante, que reviste ante el mundo un carácter legal (así se denuncie la ilegitimidad del actual en cabeza del sub-presidente por la compra de votos y la vigencia de un sistema electoral corrupto, clientelista y de casino). Esas hostilidades armadas representan un mínimo de organización, presencia territorial y enunciados programáticos. Sirva esta explicación para que oficialmente se reconozca la presencia indiscutible en El Catatumbo, la Provincia de Ocaña y Sur del Cesar, del Ejército Popular de Liberación (EPL)y se recapacite, a manera de buenos oficios, en la necesidad que el dirigente y preso político David León, quien al momento de ser capturado era el Secretario Político del Partido Comunista Marxista-Leninista, de clandestinidad en Colombia, se constituya en el vocero del actual EPL, en búsqueda a una salida política al conflicto armado con ellos y el Estado colombiano. Hago eco de la invocación al Gobierno nacional, de un tratamiento especial a esa facción del histórico EPL que dejó las armas hacia el año de 1991.

El derrotero de los acontecimientos hacia cambios radicales profundos y de fondo en Colombia, asocian con el desarrollo del conflicto armado interno y no con otras manifestaciones, por ejemplo, que aplique una estrategia de motines o sublevaciones.

El movimiento popular revolucionario ha transitado en Colombia en una forma de lucha, que es la lucha armada y no es dado desconocer los status- que son de hecho- de beligerancia y rebeldes. De igual manera, y como simbiosis (un beneficio de existencia común), el movimiento popular ha alcanzado, en Colombia, niveles de cualificación política, sobre todo en las ciudades y en ese entorno no cabe hablar de situaciones de amotinamiento. La explosión social expresada en las movilizaciones de masas desde el 21N (2019) y las que vendrán, encausan en aspiraciones de cambio revolucionarios a la situación de iniquidades actuales y en ese sentido la principal forma de lucha es la de las masas y su movilización, en Colombia.

 

Enviado por el autor.

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SITRAHSAN defiende el reclamo social generalizado del sector laboral y pensionado

«Ya estamos bastante grandecitos, como para que algunos focos de poder pongan una Mamá postiza en la SUPEN y sean estos quienes indiquen; quién puede hacer uso del ROP o el FCL».

«¿Acaso los trabajadores no estamos en pandemia desde hace años?

El no permitir poner a disposición de los trabajadores el ROP generalizado y el FCL en tiempos de pandemia, es inaceptable, cuestionable y excesivamente reprochable, afirma un comunicado de SITRAHSAN enviado a SURCOS.

«Nuestro ministro, pensamos, quizás pretende justificar el préstamo o préstamos sin mayor análisis en la Asamblea, eso es una muestra de irespeto a la autonomía del primer poder de la República, ¿y para qué cargar de deuda al Estado?, si tiene activos líquidos, frescos y menos costosos en el mercado nacional».

No se justifica que un préstamo, por más blando que sea, y más favorable, sea la solución, aquí hay “gato encerrado”, dice la comunicación.

«No es posible que un organismo internacional, decida otorgar un crédito, si no hay garantía que lo respalde», agrega.

«Pensamos que el apalancamiento con el FMI y otros organismos internacionales promueve en poco tiempo un pago con activos, quizás en esa lista esté FANAL, el ICE, la intermediación de RECOPE, JAPDEVA, AYA, ferrocarriles y otras».

«Ya esto se está debatiendo mucho en redes sociales, y el pueblo trabajador está cansado de tanto abuso y actos que en nada contribuyen con el bienestar nacional de todos sus habitantes, porque parece ser buscan el bienestar nacional de los poderosos y mientras el pueblo a la deriva».

«Y mientras tanto, ¿que va a hacer usted?, ¿va a seguir aislado, sin organización que lo represente?, pregunta la organización sindical del Ministerio de Hacienda y el Sistema Aduanero Nacional.

«SITRAHSAN, promoverá con su aporte el diálogo de la mesa social y seremos su interlocutor. APOYENOS TRABAJO A REGLAMENTO».

«Esperamos de todos los funcionarios hacendarios, el respaldo y respuesta como un punto fundamental en la mesa del diálogo social, promovido por las Centrales Sindicales», concluye el comunicado.

Imagen ilustrativa.

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La doble moral aplicada a los jubilados de las Universidades Públicas

Dr. Jorge D. García, Ph.D.

Se levanta una voz indignada desde la Asamblea Legislativa condenando el estudio hecho por el Instituto de Ciencias Sociales de la UCR, referente a los ingresos más altos en el sector privado, según se reportan en datos de la revista Forbes y el Instituto Nacional de Estadística y Censos, INEC. El estudio afirma que 3 costarricenses ganan por sus múltiples entradas lo que 2 millones de ticos perciben juntos. Dice el diputado que eso “fomenta el odio entre clases sociales”, y que el uso de informaciones malintencionadas, sesgadas y tendenciosas “es característico de las universidades públicas, que son aparato ideológico de la izquierda”.

Considerando las fuentes del estudio de la UCR, ¿estará el señor diputado acusando a la revista Forbes, internacionalmente reconocida y no precisamente por posturas anti empresariales, o al INEC, de sesgo malintencionado y tendencioso de la información, o de ser bastiones de izquierda, al hacer disponibles datos de las entradas de dichos empresarios?

 ¿Por qué no se oyó la voz del señor diputado durante la campaña feroz de descrédito y difamación por parte de políticos y la gran prensa del país contra los jubilados magisteriales, y que lleva ya años de verter, ahora sí, falsedades y verdades a medias en medios escritos, televisivos y radiofónicos?

Ahí sí se vale señalar públicamente a los jubilados, con nombre, apellidos y montos brutos de pensión. Sí se vale mentir descaradamente diciendo que no cotizamos para nuestras pensiones, o que no cotizamos lo suficiente, cuando llegamos a cotizar hasta seis veces más de lo que cotizaban los adscritos al IVM. Sí se vale ocultar la historia y “olvidarse” de que el Estado costarricense se apropió de nuestro fondo de pensiones BILLONARIO y lo desvió a gasto corriente. Sí se vale que el Estado se beneficie de su propio dolo cargando sobre nuestras jubilaciones gravamen tras gravamen aduciendo que son “de lujo”, cuando la verdad es que las pensiones de nuestro régimen son en su vasta mayoría inferiores al tope establecido por ley, y que las deducciones aplicadas también por ley de todas maneras amarran las más altas a ese tope. Sí se vale cuando el entonces superintendente de pensiones arengaba diciendo que con el nuevo gravamen a las pensiones “de lujo” se financiaban 10 000 subsidios para los viejitos pobres. ¿Será entonces que todo ello no fomenta el odio, y no aviva rencor contra los jubilados? ¿Que el odio solo se fomenta cuando se hacen públicas las entradas de los grandes capitales de este país?

Eso es, señor diputado, doble moral: denunciar la crítica contra unos y permitirla contra otros, lo que “viola el principio de imparcialidad, según el cual los mismos criterios se aplican a todas las personas sin parcialidad ni favoritismo”.

* Catedrático jubilado, UCR.

Imagen ilustrativa, UCR.

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