Conjunto de alimentos seleccionados ayudarían a reproducir algunos inadecuados hábitos de consumo presentes en Costa Rica
Las personas no compran ni lo más nutritivo ni los más convenientes, sino lo que pueden comprar. Por este motivo, lo que verdaderamente se necesita es estimular en la población costarricense el consumo de alimentos con alto valor nutricional. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
La Escuela de Nutrición de la Universidad de Costa Rica (UCR) manifiesta su inconformidad con la nueva canasta básica tributaria (CBT).
De acuerdo con la posición oficial de la unidad académica, la nueva canasta carece de criterios técnicos nutricionales claros e inclusivos, que respondan a las necesidades de la población según su perfil epidemiológico, así como a la situación alimentaria y nutricional actual que presenta el país.
De igual forma, la Escuela asegura que la CBT, aparte de afectar negativamente las tendencias en la producción, también debilita el acceso y el consumo de alimentos de gran trascendencia para el efectivo cumplimiento del Derecho Humano a la Alimentación, la Seguridad Alimentaria y Nutricional.
“La canasta básica tributaria define en gran medida qué tipo de alimentos la gente puede o no adquirir. El tributo va a limitar esa accesibilidad. Cuando se habla del derecho a la alimentación, esto incluye una alimentación adecuada en calidad, cantidad e inocuidad. Entonces, no es solamente que los alimentos llenen estómagos, sino que también satisfagan las necesidades nutricionales de la población”, afirmó Viviana Esquivel Solís, directora de la Escuela de Nutrición de la UCR.
La lista de productos que conforman la nueva canasta básica tributaria fue publicada por el Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Economía, Industria y Comercio el jueves 14 de marzo. La lista está conformada por un total de 189 productos. En ella se incorporaron 14 nuevos artículos y se excluyeron 29 del listado actual.
Entre los productos excluidos, y que por lo tanto serán gravados con el 13% del impuesto de valor agregado (IVA) a partir de julio del 2020, están: el atún en agua, el azúcar moreno, el apio, el brócoli, los panes integrales, el zuchinni, el níspero, la anona, el caimito, la fresa y el arracache.
“En todo esto hay dos aspectos vinculados: la producción y el acceso. Si la población empieza a sentir algunos alimentos muy encarecidos, simplemente no van a consumirlos. Diferentes estudios han demostrado que, cuando las personas pierden poder adquisitivo, lo primero que dejan de comer son vegetales, frutas, lácteos y productos de origen animal, fundamentales para tener una alimentación completa. Pero no solo esto. Si la población se abstiene en su consumo, los productores, que han realizado un trabajo importante para enriquecer las dietas, se verán perjudicados”, indicó Marcela Dumani Echandi, coordinadora de la Comisión Institucional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (CISAN) de la UCR.
Adicional a la situación anterior, varios alimentos emblemáticos de la cultura alimentaria costarricense podrían verse cada vez menos. Algunos son el tacaco, los berros y el zapallo.
Otros productos, que se han intentado introducir a la dieta costarricense por su alto valor nutricional, como el chan, la linaza, el jengibre y las semillas de ayote, al estar gravados podrían también ser menos apetecidos para el consumo.
“El privilegiar unos alimentos sobre otros, lo que va a hacer es distorsionar el consumo y traer repercusiones en la producción. El perfil epidemiológico de Costa Rica refleja que la población requiere un mayor consumo de vegetales, frutas y semillas que son, precisamente, los que más están excluidos”, enfatizó Dumani.
En los últimos años, la UCR ha desarrollado propuestas para el mejoramiento de la alimentación de la población. Uno de esos esfuerzos fue la consulta que la Escuela de Nutrición recibió hace 10 meses por parte del diputado Rodolfo Peña Flores.
En ese momento, la UCR aportó criterio técnico para plantear una canasta básica alimentaria, la cual contempla una alimentación que llena las necesidades de energía desde el punto de vista nutricional. En cambio, la CBT incorpora solo los productos consumidos por ciertos sectores, sin velar si estos cubren los requerimientos nutricionales.
Ante el panorama actual, y según el compromiso ético y humanista de la Universidad de Costa Rica, la Escuela de Nutrición solicita el pronto análisis integral de esta canasta y se ofrece como facilitadora de espacios de discusión y reflexión sobre la temática desde la academia.
Hoy jueves 21 de marzo, los trabajadores de la Municipalidad de San José, convocadas por la UNT, se movilizaron a la Alcaldía, a demandar respeto integral a la Convención Colectiva y que se constituya una comisión para revisar el incentivo por peligrosidad.
Compañeros de aseo de vías, hidrología, estructuras, parques y bacheo, se hicieron presentes a la convocatoria.
El Alcalde se comprometió a convocar la próxima semana a los sindicatos a una sesión de trabajo con la Dirección Jurídica de la Municipalidad para analizar los alcances de la ley 9635 en relación con la Convención Colectiva vigente y los derechos adquiridos de los trabajadores que ingresaron a laborar antes de la aprobación de la ley.
Asimismo, en el mes de abril se instalará una comisión para analizar el riesgo de peligrosidad.
¡Sin lucha no hay victoria!
Compartido por Douglas Carrillo en redes digitales.
El pasado 20 de marzo, Gerardo Iglesias, secretario regional para América Latina de la Unión Internacional de Trabajadores de la Agricultura, Alimentación, Hotelería, Gastronomía, Tabaco y Afines (UITA), se solidarizó con las y los trabajadores de Chiquita Brands Costa Rica, afiliados al Sintracobal, quienes fueron despedidos ilegalmente por la transnacional frutera de capital brasileño.
El dirigente sindical condenó con fuerza la actitud represiva de Chiquita y aseguró que la UITA denunciará a nivel interacional el atropello cometido contra cientos de trabajadores y trabajadoras.
“Aquí el autoritarismo fue feroz y esto habla de la arrogancia y la prepotencia de estas empresas. Vamos a internacionalizar este conflicto y lo vamos a dar a conocer en todas partes del mundo.
No están solos, no están solas y vamos a seguir luchando. Hoy más que nunca hay que tener esperanza”, dijo.
La Universidad de Costa Rica le invita a la mesa redonda: Proyecto para cambiar el sistema de elección de diputaciones en Costa Rica: Pros y contras, en la Sala Multimedia de la Facultad de Ciencias Sociales, este próximo martes 27 de marzo a las 5:30 p.m.
Nosotros y nosotras los mayores como autoridad tradicional del Pueblo Brörán, condenamos el hecho atroz realizado contra el hermano Sergio Rojas, contra el pueblo Bribri y todos los 24 territorios indígenas que esta acción representa.
Costa Rica lleva más de 40 años sin resolver el tema de saneamiento territorial, de negar la autonomía a los pueblos originarios, de firmar decretos y protocolos que hasta el día de hoy no garantizan el cumplimiento de nuestros derechos.
Desde el 2015, los territorio de Salitre y Térraba cuentan con una medida cautelar MC-321-12 dictada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que busca garantizar nuestra seguridad física, sin embargo, estas medidas no se han cumplido y el Estado hace caso omiso.
El Concejo de Mayores se solidariza con el pueblo Bribri de Salitre, reconocemos esta lucha por la defensa de la tierra y la naturaleza como un esfuerzo colectivo para sobrevivir al ataque racista y genocida del Estado Costarricense que con su actuar niega nuestros derechos.
Sergio merece justicia, los pueblos indígenas merecemos justicia y es por eso que solicitamos a instancias internacionales hacer todas las investigaciones necesarias y llegar hasta las últimas consecuencias.
Exigimos al Estado de Costa Rica asumir su responsabilidad y velar porque se tomen todas las medidas de seguridad para protección de los hermanos y hermanas que habitan en el territorio de Salitre.
Este es un mensaje claro del contexto en el que estamos y a pesar de eso continuaremos nuestra lucha en su memoria y de todos aquellos que marcaron nuestro camino.
Sergio Rojas Ortiz, dirigente indígena, defensor de los derechos de los pueblos indígenas de Costa rica y de la madre Tierra.
El Centro de Amigos para la Paz lamenta la indolencia del gobierno en el marco de las medidas de protección solicitadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, poniendo en desventaja a la población aborigen y sus territorios.
Se está desarrollando en América Latina un fenómeno altamente preocupante, la violencia en contra de líderes sociales y la muerte de dirigentes con capacidad de incidencia es cada vez mayor. Costa Rica recientemente es testigo de uno de los crímenes más escandalosos de los últimos tiempos. La muerte violenta del dirigente indígena Sergio Rojas Ortiz, líder del pueblo Bribri y defensor de los derechos humanos de esta población.
La defensa del territorio indígena de Salitre y su enfática actividad en favor de sus derechos, parece ser la razón principal por la que se silenció la voz de un respetable activista en Costa Rica. La tierra de gente pacífica y del “pura vida” está siendo opacada por acciones repudiables, porque sus autoridades no son capaces de tomar medidas de prevención adecuadas; porque están más interesados en criminalizar la protesta social que en resolver el desarrollo de la criminalidad con políticas de prevención adecuadas. Se interesan más en aprobar proyectos de ley que cercenen derechos de las personas trabajadoras que en promocionar una buena política de seguridad.
Pero también, los elevados niveles de violencia en contra de líderes sociales en América Latina son una alarma objetiva que nos vienen advirtiendo, desde hace algunos años, el grado de descomposición social y el poco o nulo interés de los gobiernos por atender con acciones efectivas el problema.
La corrupción y la impunidad en sus distintos matices, a veces descaradamente expresa en otras, con extrema diplomacia, son una clara señal de que algo no anda bien. El silencio cómplice de los gobiernos nos lleva a sospechar si se trata de una problemática incluida en sus políticas de seguridad o si, por el contrario, la indiferencia responde a los intereses de ciertos grupos de poder.
La defensa de los derechos humanos de algunas poblaciones históricamente excluidas se ha vuelto una alternativa estratégica para que los gobiernos ganen popularidad, para que reciban ensordecedores aplausos en el escenario de las Naciones Unidas. Sin embargo, el salir a defender los derechos de ciertas poblaciones les debería obligar, por autenticidad o por decencia, velar también por los derechos de otros grupos que siguen siendo víctimas de injusticia.
Las personas jóvenes, aquellas que creemos que todas las personas somos iguales en dignidad y derechos como lo indica la Declaración Universal de Derechos Humanos, nos cuestionamos los motivos por los que las políticas de los gobiernos se enfocan en los derechos de unas personas e ignoran los derechos de otras, olvidando en la práctica la universalidad de los derechos humanos. La indiferencia, por ejemplo, con la que tratan la violencia en contra de lideresas o líderes sindicales es vergonzosa e injustificada.
El temor que tenemos las personas jóvenes, por hechos concretos que se han dado en la región, es que se llegue al extremo de averiguar si una persona agredida, una persona procesada judicialmente, o a cualquiera que defienda un derecho, es sindicalista o no. Pues de su respuesta dependerá si merece que se le haga justicia o si, por el contrario, la mora, la denegación y la impunidad serán la receta.
Resulta extraño que los gobiernos levanten la voz para condenar a otros gobiernos amparados en una supuesta defensa de derechos humanos, cuando las verdaderas razones son discrepancias ideológicas. Lo cual no niega que puedan existir violaciones de derechos elementales, pero la censura obedece a cualquier otro interés, menos al de velar por el bienestar de las personas.
Todos coincidimos en la necesidad de promocionar y defender los derechos humanos, la pregunta es: ¿Cuáles derechos humanos y para quiénes? Nos alegramos cuando a un grupo de personas a quienes históricamente se les ha negado el disfrute de ciertos derechos logran su reivindicación. Pero, nos preocupa el desarrollo de un pseudo-progresismo, que únicamente reconoce unos derechos y ataca a mansalva el derecho de otras personas.
El asesinato de 113 sindicalistas, líderes sociales y defensores de los derechos humanos en Colombia durante el 2018 y 29 nuevos casos en lo que va del año; la muerte de Berta Cáceres en Honduras; el asesinato de más de 20 personas en Guatemala durante el 2018, entre ellas el secretario de conflictos del Sindicato de Embutidos Bremen, Tomás Francisco Ochoa y el Secretario General del Sindicato de la Municipalidad de Villa Canales, Domingo Nach; el encarcelamiento de la periodista Lucía Pineda Ubau en Nicaragua y así, una serie de represalias y procesos judiciales en contra de personas que participaron de la reciente huelga en Costa Rica, es preocupante.
Todos estos casos y aquellos que, por una u otra razón no se logran citar, pero que también tienen el mismo valor y por los que se demanda igual justicia, constituyen un motivo suficiente para que los Organismos Internacionales de Derechos Humanos se pronuncien y llamen a cuentas a los gobiernos.
Las personas jóvenes que tenemos un particular compromiso con la defensa y promoción de los derechos humanos, con la búsqueda permanente del bien común y con el fortalecimiento de los principios democráticos, exigimos justicia y el fin de la impunidad.
El curso se da por segundo año consecutivo bajo el respaldo de la Universidad de Penn State
La preparación, de la mano con los últimos avances tecnológicos, es crucial para garantizar la seguridad de las personas
Costa Rica está dentro de los cinco mejores sistemas de salud del mundo y este logro no es casualidad. La simulación clínica desempeña un papel crucial para que los profesionales garanticen, en todo momento, la seguridad de las personas.
En este campo, la Escuela de Enfermería de la Universidad de Costa Rica (UCR) destaca como pionera y líder en el país, con más de 100 años de existencia. Pero no solo eso, sino que también cuenta con el respaldo de la Universidad de Penn State, uno de los centros más prestigiosos de los Estados Unidos.
Esa reputación fue motivo suficiente para que 23 profesionales provenientes de Costa Rica y Brasil se capacitaran en el III Curso Internacional para Instructores en Simulación, que se realizó en Latinoamérica y por segunda vez en el territorio nacional.
El propósito del encuentro fue fortalecer las habilidades de enseñanza de los instructores quienes, posteriormente, se encargarán de instruir a los estudiantes del área de salud. De esta forma, los futuros enfermeros y enfermeras, mediante la guía de docentes altamente capacitados, pueden perfeccionar sus capacidades técnicas, así como las destrezas de comunicación y el juicio crítico, en modelos humanos antes de atender a una persona real.
Lo anterior disminuye considerablemente las probabilidades de eventos adversos durante el proceso de atención. Mediante un adecuado proceso de enseñanza a través de la simulación, los alumnos son capaces de experimentar y rectificar los pasos a seguir en diversidad de casos, incluso los más complejos, hasta alcanzar la excelencia.
“El curso de Penn State se brinda en diferentes partes del mundo. El año pasado se dio en Costa Rica y estamos muy felices de la forma en cómo la UCR adaptó los contenidos del curso. A parte de las instalaciones que posee y su extraordinario personal; también cuenta con la acreditación de la Sociedad Americana de la Simulación en Salud, lo cual es un logro magnífico. La acreditación representa el gran trabajo que realizan sus docentes y convierte al Centro de Simulación en Salud de la Universidad de Costa Rica en uno de los pocos programas latinoamericanos que tienen ese reconocimiento”, destacó David Rogers, gerente del Centro de Simulación Clínica de Penn State.
El curso internacional es un compromiso de la UCR-Penn State que pretende fortalecer la estrategia metodológica de la simulación clínica en Costa Rica y más allá de las fronteras.
Calidad reconocida
Saionara Nunes de Oliveira, profesional brasileña de la Universidad Federada de Santa Catalina y participante del curso, indicó que su deseo de venir a Costa Rica radicó en el enfoque que utiliza la Escuela de Enfermería para llevar a cabo los procesos de simulación clínica.
“Yo me quedé asombrada de la forma en cómo la UCR hace simulación. En Brasil se hace simulación, pero se preocupan por la parte estructural. En cambio, aquí se preocupan más por la formación pedagógica.Entonces eso me encanta. La diferencia que hace la simulación en la formación de profesionales de la salud es, justamente, por la metodología que es aplicada, y no solamente por los cursos que utilizan. No basta con tener recursos, si no se entiende primero la simulación como una herramienta que transforma el aprendizaje”, manifestó Nunes de Oliveira.
En la fotografía se encuentran 31 personas, docentes y estudiantes. Atrás está el Centro de Simulación Móvil de la UCR, único en Latinoamérica, destinado a trasladarse a zonas rurales y urbanas con el propósito de mejorar la seguridad de los pacientes. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
En esta ocasión, el cuerpo instructor encargado de impartir el curso estuvo compuesto por expertos de origen nacional y extranjero. Todos ellos cuentan con titulaciones reconocidas. En el equipo costarricense se destacan Hanna Sanabria Barahona, Priscilla Carmiol Rodríguez y Jerik Andrade Espinales.
Por su parte, en el grupo internacional estuvieron Héctor López de la Universidad del Sur de Florida, Estados Unidos; Carla Iris Prudencio Palomino, coordinadora de educación continua del Hospital de Pediatría SAMIC «Prof. Dr. Juan Pedro Garrahan»; Alejandro Sencion Dines, presidente de la Sociedad Uruguaya de enseñanza de Simulación Clínica y Seguridad del paciente y, finalmente, Karina González, directora técnica de la Escuela Nacional de Enfermería Uruguaya.
En el caso de Karina González, ella volvió a Costa Rica después de prepararse en el II Curso Internacional para Instructores en Simulación de PennState que se desarrolló en la UCR durante el 2018. Después de la formación, González manifestó que Uruguay ha logrado unificarse cada vez más en el ámbito de la simulación clínica y a mirar la enseñanza de otra manera, especialmente, desde el enfoque humano.
“Hace un año fui estudiante y ahora estoy como parte de su equipo. Es un gran gesto la invitación y lo que se quiere es adquirir todas las experiencias. En Uruguay estamos arrancando con la simulación y por eso concurrimos a Costa Rica el año pasado. El curso resultó interesante y nos gustó mucho. Ahora el plan es que a mitad de año se dé, por primera vez en Uruguay, este mismo curso que no se ha dado nunca”, indicó González.
Por su parte, Karla Prudencio, quien también funge como secretaria de la Federación Latinoamericana de Simulación Clínica, aseguró que el compartir con líderes académicos fortalece la alianza internacional. Asimismo, destacó que Costa Rica cuenta con instructores formados de alto valor académico y con una universidad pública que apuesta al crecimiento y a la mejora en salud de todo un país.
“Cuando uno estudia en salud, no debe perder el eje que se quiere ayudar a la recuperación. Pero el camino a eso es, primero, una gran formación académica que te lo da la universidad y la pasión por la profesión. Me voy maravillada y felicito el compromiso de una entidad pública, como la UCR, que apuesta a la mejora educativa. Esto repercute en el bienestar de todo un país», detalló Prudencio.
La Escuela de Enfermería de la UCR posee alianzas con la Universidad Estatal de Michigan y la Universidad Federada de Santa Catalina, Brasil. Próximamente, la unidad académica planea fortalecer sus vínculos con la Universidad del Sur de Florida, Estados Unidos.
Tecnología de punta
Primum non nocere, proveniente del latín, significa no hacer daño. Este es uno de los principios bajo el cual se rige el cuidado de la enfermería y el uso de tecnología de punta es el mayor aliado para lograr dicho ideal.
De acuerdo con Jaime Caravaca Morera, coordinador del Centro de Simulación en Salud (Cesisa-UCR), las nuevas tecnologías son parte de las transformaciones actuales y, si se habla de simulación clínica, este recurso es vital.
A través de equipos de baja, media y alta fidelidad, el personal de salud es capaz de resolver conflictos de manera eficaz y con los más altos estándares de calidad, inclusive, en ambientes tensos que demandan la toma de decisiones rápidas y seguras para el paciente.
“Una educación que desde el grado ofrezca al estudiante condiciones que lo hagan pensar por medio del esfuerzo crítico, y de combinar competencias para resolver situaciones complejas, hace que tenga mejores probabilidades de ser un profesional más consciente y con una excelente actitud para materializar las condiciones transformadoras que son exigidas. Cuando el profesional toma una decisión que incorpora el pensamiento crítico, este se concretiza en una toma de decisiones racional que promueve la seguridad de la persona, la calidad de asistencia y el cuidado en enfermería”, enfatizó Caravaca.
En la fotografía está el equipo internacional y de la UCR. De izquierda a derecha están: Jaime Caravaca Morera, Karina González, Seidy Mora Quirós, David Rogers (monitor), Carla Iris Prudencio Palomino, Alejandro Sencion Dines, Hanna Sanabria Barahona, Priscilla Carmiol Rodríguez, Jerik Andrade Espinales y Héctor López. Foto: Anel Kenjekeeva.
La metodología del curso se basó en un eje teórico-práctico. Hanna Sanabria Barahona, coordinadora académica del Cesisa-UCR, explicó que los estudiantes pusieron en práctica todo lo aprendido de las clases teóricas.
De igual forma, y según la recomendación obtenida de la primera vez que se impartió el curso en el 2018, se originaron cambios orientados a ampliar más el tiempo en ciertos temas. En esta ocasión se utilizó por primera vez un aula virtual, lo que dio a los participantes la opción de abarcar otros ejes de interés con mayor detalle.
Los escenarios de aprendizaje estuvieron supeditados a partir de los subgrupos formados previamente. En total, se pusieron en práctica más de cinco escenarios que abordaron situaciones desde el ámbito hospitalario, hasta espacios comunitarios de salud pública. Cada uno respondió a las necesidades internacionales por entes rectores de la materia, resultados de investigaciones y requerimientos propios de los participantes.
Otro de los elementos más significativos de esta jornada fue que también se contó con la presencia de universidades y centros de salud privados.
“Nuestro compromiso como universidad pública es divulgar y compartir los conocimientos con otras instituciones de enseñanza. Indudablemente, la UCR es pionera y líder en lo que respecta a simulación clínica. Por eso, hemos decidido incorporar a universidades e instituciones de salud privadas. La simulación es una metodología que se debe trabajar constantemente para mejorar la calidad de la enseñanza y el cuidado”, concluyó Seidy Mora Quirós, directora de la Escuela de Enfermería de la UCR.