Ir al contenido principal

Autor: María José Ferlini Cartín

Facultad de Farmacia de la UCR emite pronunciamiento que respalda labor profesional

Insta a la población y a los medios de comunicación para que les consulten dudas sobre medicamentos

 

Lidiette Guerrero Portilla,

Periodista Oficina de Divulgación e Información, UCR

Facultad de Farmacia emite pronunciamiento
Los profesionales en farmacia están capacitados para asesorar a la población en relación con medicamentos y su labor complementa el trabajo de los profesionales en Medicina (foto Archivo ODI).

La Facultad de Farmacia de la Universidad de Costa Rica emitió un pronunciamiento, este miércoles 27 de abril, en relación con una discusión suscitada en días recientes en diferentes medios de comunicación nacionales, que pone en duda la labor del profesional de farmacia.

En el documento resalta la labor que cumplen estos profesionales y las farmacias del país como los más accesibles para la población costarricense, indica que la formación que reciben les permite ejercer de manera óptima su práctica profesional y complementar la labor del equipo de salud en cualquier área profesional, pues se basa en los más altos estándares científicos, éticos y legales.

En relación con los medicamentos resalta que no deben verse como simples mercancías, pues está en juego la calidad de vida de las personas, razón por la cual insta tanto a la población en general como a los medios de comunicación para que consulten al profesional de farmacia sobre las dudas que tengan con los medicamentos y se pone al servicio de colegios profesionales y de las autoridades en salud para discutir la realidad nacional alrededor de este tema.

El siguiente es el texto completo del pronunciamiento firmado por la Dra. Lidiette Fonseca González, decana de la Facultad de Farmacia de la UCR:

La Facultad de Farmacia de la Universidad de Costa Rica, comprometida desde hace 119 años con la salud de la población costarricense, a través de la formación de profesionales farmacéuticos, y de la prestación de diversos servicios y actividades que inciden directamente en la salud pública del país, y ante la discusión nacional respecto a los medicamentos y la labor del profesional en Farmacia, manifiesta lo siguiente:

La historia costarricense ha colocado a las farmacias y boticas como centros de atención primaria en salud que permiten el contacto directo del farmacéutico con el paciente, posicionándolo así como el profesional en salud más accesible para la población, que vela por la automedicación responsable y el uso racional de medicamentos y brinda asesoría gratuita en diversos temas de salud.

Las responsabilidades del farmacéutico en el sistema de salud, en conformidad con las disposiciones de la Organización Mundial de la Salud y la Federación Internacional Farmacéutica, incluye: preparar, obtener, almacenar, asegurar la calidad, distribuir, administrar, dispensar y desechar los medicamentos; ofrecer una gestión eficaz de los tratamientos farmacológicos; mantener y mejorar el ejercicio profesional; y ayudar a mejorar la eficiencia del sistema de salud y por ende de la salud pública.

La formación de nuestros profesionales, en concordancia con referentes internacionales y acorde con la realidad nacional, se basa en los más altos estándares científicos, éticos y legales que les brinda a los farmacéuticos las herramientas necesarias para ejercer la profesión de manera óptima y ser parte fundamental del equipo de salud en cualquiera de las áreas del ejercicio profesional.

Todos los profesionales de salud deben tener la capacidad y la responsabilidad ética de procurar la complementariedad de sus funciones. El farmacéutico le facilita a médicos, y demás profesionales de salud, la toma de decisiones asociadas al uso necesario, seguro y efectivo de los medicamentos.

Los medicamentos son productos diseñados para mejorar la calidad de vida de las personas. Sin embargo, no deben ser considerados un simple bien comercial sujeto a las reglas del mercado y sin la debida asesoría profesional, ya que utilizados de manera inadecuada pueden producir efectos indeseados o perjudiciales.

De acuerdo con lo anterior, la Facultad de Farmacia de la Universidad de Costa Rica insta a la población en general y a los medios de comunicación, a consultar al profesional en farmacia ante cualquier duda referente a los medicamentos y se pone a disposición de los colegios profesionales y de las autoridades nacionales para el desarrollo de un análisis de la realidad nacional en torno a este tema.

 

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

Convicciones democráticas y enconos políticos

José Luis Callaci

 

Debido a que algunas personas, incluyendo gente que aprecio y respeto, han cuestionado lo que califican como una irreverencia de mi parte hacia la figura de un Presidente que fue escogido democráticamente en las urnas electorales, quiero aclarar más y enfatizar al mismo tiempo lo que he afirmado y seguiré afirmando sobre el actual Presidente argentino.

No merece mi respeto quien en debate público y a pocos días de las elecciones negó, de manera categórica y explícita, tomar medidas drásticas al asumir su gobierno, para luego de manera descarnada y descarada las aplicó en los primeros meses de su mandato. Es esto una gran burla al electorado y una grave estafa a la propia democracia. Suficiente para cuestionar la legitimidad de un gobierno.

Surgen muchas preguntas que tendrán que encontrar respuestas. Entre ellas sobresale la siguiente: ¿Cuántos votos generó entre los indecisos ese engaño que pudieron definir los resultados? Si no es posible cuantificar algo así es válido presumir que tuvo un efecto beneficioso para el entonces candidato. Y eso es también una forma de fraude electoral. Así que para este ciudadano le sobran las razones para no respetar a quien hoy ostenta esa investidura y para considerar valederos los argumentos que exigen la renuncia o destitución de las actuales autoridades de gobierno. Y agrego lo siguiente: Ignoro las verdaderas razones de ese reclamo a mi persona, las expuestas no las considero ni válidas ni suficientes y desearía descartar que las calificaciones que me endosan de ser muy severo, áspero y riguroso se asientan en consideraciones de benevolencia, blandura, tolerancia o clemencia para con alguien que carece de esos atributos o cualidades que natura otorga o no otorga. En todo caso aprovecho para recalcar que cuando nos referimos a personas que ostentan responsabilidades políticas importantes como la de presidente de un país esos posibles atenuantes no son de recibo.

En caso de ponerse en duda las convicciones democráticas de quien suscribe estas líneas, deseo agregar que no ahora sino siempre he defendido el diálogo, el debate y la confrontación como reglas que deben ser aceptadas en una democracia. Reglas que por cierto nunca han sido asumidas y menos respetadas por representantes de esa oposición recalcitrante que hizo gala de un asombroso y violento encono político contra el gobierno de la Presidente Cristina Fernández de Kirchner. Un sector que si bien es minoritario en la sociedad argentina posee un gran poder económico que le sirvió ´para manipular a una parte del electorado, auxiliada por baterías mediáticas a su servicio, en un país que carece de ese pluralismo informativo tan imprescindible para la pervivencia de la propia democracia. No fueron suficientes las advertencias de que si esta clase de gente llegara al poder político, esta vez por la vía constitucional (antes lo hicieron valiéndose de Golpes de Estado) las consecuencias para la sociedad argentina serían catastróficas. Se volvería a un pasado al que muy pocos desean regresar. Lo estamos viviendo, pero ¿hasta cuándo? La respuesta a esta última pregunta la tendrán que dar los propios ciudadanos

 

*Imagen del autor tomada de Informa-tico.

Enviado a SURCOS Digital por el autor.

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

De pensamiento es la guerra

Nils Castro

 

Desde finales del siglo pasado, en América Latina experimentamos un proceso por el cual varios partidos o liderazgos de izquierda han llegado al gobierno por medios electorales. Esto abrió un panorama de originales oportunidades políticas y socioeconómicas de carácter democrático, pese a las restricciones que los sistemas políticos y electorales vigentes en cada país tenían establecidas para asegurar el mantenimiento del régimen ya instalado por la clase dominante.

Como era de prever, la emersión de este proceso despertó el fenómeno opuesto: la contraofensiva regional de la derecha en los planos político, mediático, sociocultural y económico, que ha explorado varias modalidades. Aunque algunos de esos gobiernos más tarde fueron defenestrados o han sufrido reveses electorales, nada impide que los movimientos que los impulsaron se rehagan, ni que en otras naciones latinoamericanas afloren opciones de izquierda que también ganen elecciones. Pese a los afanes de algunos “críticos” que pretenden que dichos reveses ya significan la aniquilación de ese proceso, este todavía es un fenómeno en desarrollo: sus causas no han cesado, ni tampoco las expectativas y nuevos escenarios que ellas movilizan.

Precisamente por esto, transcurridos tres lustros el conjunto de esa experiencia debe ser evaluado. No solo por sus valiosas aportaciones, sino porque ello contribuirá a superar la multiforme contraofensiva de las derechas que, pese a haberse advertido a tiempo, pilló impreparados a muchos liderazgos de izquierda. Por ello, esa evaluación demanda tanto honestas autocríticas como conclusiones dirigidas no sólo a revertir dicha contraofensiva, sino a elevar los objetivos del proceso.

La demora en hacerlo favorece la proliferación irresponsable o maliciosa de cierto periodismo sensacionalista que recicla “teorías” como las del péndulo y el “fin de la historia”. Su pertinacia busca negar legitimidad y hasta subsistencia a las izquierdas que militan en los respectivos países, en paralelo con la contraofensiva de las derechas.

  1. El nombre

Antes de abordar algunos aspectos del asunto conviene recordar algunos antecedentes del actual “progresismo” y los alcances que la palabra ha tenido. Discutir el nombre ayuda a acordar cómo ocuparnos del fenómeno.

Me parece inapropiado referirse a la diversidad de formas nacionales de ese proceso con el nombre de “socialismo del siglo XXI”. Más que proponer un proyecto articulado, esa noción expresa el anhelo asignado a una gesta nacional, pero difícilmente puede caracterizar a las emprendidas en otros países. En estricto sentido, el país donde hoy se construye y debate un proyecto socialista para el siglo XXI es Cuba.

Para abarcar ese variado conjunto de experiencias prefiero el veterano calificativo de “progresistas”, comodín lingüístico de larga historia latinoamericana. En los años 60 y 70 incluyó a corrientes, líderes y gobiernos que fueron desde Lázaro Cárdenas y Jacobo Árbenz hasta la revolución boliviana, Jango Goulart y Salvador Allende, sin omitir a Torres, Velasco y Torrijos, entre tantos otros. Esto es, designó a movimientos patrióticos y populares con los cuales la izquierda podía colaborar, que aportaron justicia social, impulsaron la producción nacional, fueron solidarios y procuraron rescatar la soberanía y autodeterminación conculcadas por el imperialismo.

Ese vocablo no requirió definición doctrinaria pero brindó un ancho alero para juntar a esa rica gama de corrientes efectivas en nuestras ciudades y campos, para compartir demandas y metas sin desconocer las diferencias que coloreaban sus respectivas identidades.

En aquellos años se emplearon otros términos afines, como los de movimientos o gobiernos de liberación nacional, nacional-populares, democrático-revolucionarios, etc. Pero la noción de “progresistas” conserva la ventaja de ser más indeterminada que otras con las cuales se intenta sustituirla pero son menos flexibles ante el heterogéneo panorama regional. Por ejemplo, la de “pos neoliberales”, que sugiere que el neoliberalismo pereció, o los gobiernos progresistas pudieron ignorar todas sus imposiciones. Como tampoco las de gobiernos de “centroizquierda”, reformistas o socialdemócratas, cascaron es cuyo sentido el oportunismo europeo vació al entregarse al neoliberalismo, y que en Latinoamérica omiten las controversias que cada día animan la vida interna del progresismo.

  1. Sus antecedentes

Pese a la represión macartista al movimiento democrático de la posguerra, durante los años 60, en significativos sectores populares y medios tomó cuerpo una cultura política afín a las aspiraciones emancipadoras, latinoamericanistas y reformadoras. Además de sus propias reivindicaciones, esa cultura asumió repercusiones de la quiebra del estalinismo, las realizaciones de la Revolución cubana, las revoluciones del 68, los movimientos anticolonialistas afroasiáticos y la lucha del pueblo norteamericano por los derechos civiles y contra la guerra de Vietnam. El progresismo que maduró en aquellos años, tuvo la virtud de compaginar toda esa gama de experiencias.

En menos de 30 años, en América Latina esa cultura política alcanzó un auge significativo, sobre todo en sectores urbanos populares y medios. El brío que el acontecer sociopolítico regional le imprimió a la misma se plasmó en una aceleración significativamente reflejada en dos hitos: entre el momento en que Fidel Castro enunció el Programa del Moncada[1]y aquel cuando proclamó La II Declaración de La Habana mediaron apenas 10 años[2].

No obstante, en el fragor de los siguientes años más de una vez el vanguardismo idealista de algunos de sus líderes excedió los términos de esos hitos, al postular como punto de partida al segundo ‑‑la revolución socialista continental‑‑ a poblaciones que aún no habían llegado a reclamar aspiraciones como las planteadas en La Historia me absolverá. Su fervor sobre pasó los alcances temporales de lo que el grueso de la columna de millares de potenciales rebeldes latinoamericanos ya estaban listos a hacer suyos.

Después, al cabo de su tiempo aquel robusto fenómeno padeció el desgaste de la demora del éxito de los proyectos revolucionarios emprendidos, de la frustración de las esperanzas inicialmente cifradas en la renovación del “socialismo real” ‑‑y a la postre su desaparición‑‑, así como la “apertura” de China y el cambio de su política internacional. Por añadidura, de los efectos del “periodo especial” cubano, que retrajeron temporalmente las esperanzas latinoamericanas en la posibilidad de repeler al imperialismo y de acceder al socialismo, y que motivó dudas y controversias sobre la naturaleza y las posibilidades del propio socialismo.

  1. Expansión y crisis

Esa cultura política latinoamericana tuvo un repliegue. Así, cuando en tiempos de la señora Tatcher y el presidente Reagan el imperialismo desató la contraofensiva neoliberal, en el campo revolucionario las fuerzas ideológicas requeridas para enfrentarla no estaban en su mejor momento. Eso le facilitó a la derecha imperial y sus cómplices locales no solo lograr una rápida implantación de sus “reajustes estructurales” en los ámbitos institucionales y económicos, sino también en el campo ideológico, moral y cultural.

El ímpetu contrarrevolucionario de la ofensiva neoliberal reformuló las normas e instituciones económicas internacionales en beneficio de la gran burguesía financiera y la privatización des nacionalizadora de los recursos y empresas públicas. En términos generales, pese a que la pesadilla de las dictaduras militares quedó atrás, se reorganizó el ejercicio de la política y las prácticas electorales a favor de los liderazgos dispuestos a justificar e implementar los correspondientes “reajustes” institucionales y normativos. Aunque se menciona con menor frecuencia, esa ofensiva igualmente invadió el campo ético, cultural y educacional. Alineó los grandes medios periodísticos, restringió las universidades públicas y multiplicó las privadas, eliminó los subsidios a múltiples centros de investigación, cooptó a intelectuales y formadores de opinión, etc.

Aquella ofensiva fue adonde sabemos: achicar el Estado y sus atribuciones, desproteger las empresas y la producción nacional es, precarizar el trabajo y el salario, marginar las organizaciones laborales y sociales, insolidaridad, consumismo, etc. Pero a la postre eso provocó irritaciones sociales que remataron en insurrecciones urbanas y pérdidas de gobernabilidad. Al cabo, la política y los procesos electorales reordenados por las agencias neoliberales perdieron legitimidad y eficacia, y la supervivencia del sistema requirió rehacerse.

Aun así, incluso tras la crisis económica que afloró en 2008, es excesivo pretender que el neoliberalismo colapsó. Aun teóricamente desacreditado, sigue asociado al gran capital y continúan vigentes sus reglas, que regulan el comercio y las finanzas internacionales, y gran parte del funcionamiento institucional de la mayoría de los organismos internacionales y países, así como las formas de pensar de millares de funcionarios públicos y privados. A esto contribuye el hecho de que el neoliberalismo es blanco de múltiples críticas, pero aún no ha tenido que enfrentarse a una contrapropuesta ideológica sistematizada.

  1. Al gobierno, pero no al poder

Como sabemos, en ese escenario de rechazo social a las política neoliberales, varias candidaturas procedentes de la izquierda mejoraron sus posibilidades al coincidir con el crecimiento del voto de castigo contra quienes las sustentaron. Con diferencias según las particularidades de cada país, algunas izquierdas mejoraron su representación municipal y/o parlamentaria, o directamente ganaron elecciones presidenciales aún sin haber logrado significativas victorias locales y legislativas.[3]

El análisis y comparación de procesos nacionales deberá ser parte de la evaluación que tenemos pendiente hacer y compartir. No obstante, sabemos que estas victorias fueron viables gracias a la combinación de unas promesas de campaña deliberadamente poco radicales, con la votación de repudio a la políticas y los gobiernos precedentes. En otras palabras, gran parte de esos votos no reflejó una identificación ideológica de la mayoría ciudadana con un proyecto enfilado a emprender la Revolución, ni con el supuesto de que sus candidatos realizarían un gobierno más revolucionario que el prometido en su oferta electoral.

Por lo tanto, mutatis mutandis, esas izquierdas obtuvieron una oportunidad de gobernar asociada a una mayoría electoral que reclama mejorar sus condiciones de vida, pero que no por ello ya está dispuesta a asumir ‑‑al menos todavía‑‑ las tensiones y riesgos de emprender un salto revolucionario. En otras palabras, de gobernar para cumplir determinadas promesas electorales, no para sobrepasarlas. Además, para hacerlo respetando la institucionalidad prestablecida, sin modificarla por medios distintos de los que ella misma dejaba establecidos. Esto es, para llegar al gobierno, pero no al poder.

Solo donde grandes insurrecciones urbanas habían abierto la posibilidad de cambios mayores, algunos de esos gobiernos pudieron realizar reformas constitucionales que ampliaran su campo de acción aunque, aun así, esas reformas más tarde resultarían insuficientes.[4]

  1. Cuánto ya se pudo

La devastación del Estado por el tsunami neoliberal y sus dolorosas consecuencias en cada población y soberanía nacionales, hizo indispensable emprender rectificaciones, a riesgo de llevar países y economías al caos. La aparición de gobiernos progresistas se insertó en ese contexto, cuando urgieron políticas correctivas pos neoliberales, sin que aún fuera viable sostener alternativas pos capitalistas. Pero eso permitió reconstruir un sistema socioeconómico con el cual reparar muchos de los daños sociales infligidos por los “ajustes” neoliberales, y restablecer las funciones sociales del Estado, lo que también implicó avanzar en la construcción de una comunidad latinoamericana de naciones.

Pese a la diversidad de los procesos políticos que los caracterizan, estos gobiernos coinciden en varios rasgos que originaron importantes efectos regionales: restablecieron la responsabilidad del Estado antela economía, el mercado y la redistribución del ingreso; reorganizaron servicios públicos para atender las funciones sociales del Estado, principalmente las de acceso a la salud y la educación; crearon programas de lucha contra la pobreza y el hambre, y por la alfabetización y la ciudadanización; y, además, ampliaron las inversiones en infraestructura para el desarrollo y para la solución de problemas sociales.

A la par, desarrollaron importantes proyectos de solidaridad e integración latinoamericana e incluso caribeña, que rediseñaron y fortalecieron, o crearon, organismos como el Mercosur, la Unasur, el Alba y finalmente la Celac. Eso incrementó notablemente el peso político y diplomático de Latinoamérica frente al mundo, y su capacidad de negociación. Ni siquiera los críticos más biliares de este progresismo desconocen tales adelantos de la integración regional.

Un buen aprovechamiento del período de alza de los precios internacionales de las materias primas en varios países facilitó financiar los programas de asistencia social sin castigar impositivamente a la clase adinerada. Sin embargo, esa opción apaciguadora no se aprovechó para ampliar y diversificar la capacidad productiva de esos países, y fortalecer sus reservas financieras, para cuando volvieran las vacas flacas, como ocurre tras la crisis mundial emergida en 2008.Además, por efecto del carácter correctivo y asistencialista pero no revolucionario –pos neoliberal pero no pos capitalista‑‑ de estos gobiernos, algunas acciones necesarias, como reformas agrarias y tributarias de mucho mayor aliento, dejaron de acometerse.

En la mayor parte de los casos, tampoco se realizó la indispensable reforma política, ni la debida reforma del campo de las comunicaciones sociales. Estas inconsecuencias, que cabe computar como falta de coraje político y de confianza en el potencial de las organizaciones populares, pueden registrarse como victorias de los grandes medios de comunicación que ahora implementan la contraofensiva de derecha.

Con todo, en estos quince años los gobiernos progresistas ampliaron extraordinariamente el campo de la ciudadanía y la participación popular en el debate de los asuntos de interés público, además de mejorar las condiciones de vida y concretar derechos civiles de decenas de millones de ciudadanos. Por muchas reconquistas que ahora las derechas puedan lograr, ese patrimonio cívico no será fácilmente arrebatado a los sectores populares. De allí en adelante, ahora hay una masa crítica más robusta con la cual discutir y movilizar mejores proyectos de futuro, opción que las organizaciones de izquierda deberán saber ganarle a las derechas.

Pero, tras la el surgimiento de los gobiernos progresistas las realidades y expectativas latinoamericanas quedaron cambiadas. No cabe suponer que toda esta experiencia ha sido un fiasco, ni dejó de legar relevantes consecuencias. Cualquier propuesta latinoamericana de mejor futuro sostenible deberá alzarse a partir de sus resultados, porque el punto al que hemos arribado no es de agotamiento sino de evaluación y relanzamiento

  1. La siguiente disyuntiva

Luego de que los proyectos revolucionarios de los años 60 y 70 del siglo XX ‑‑ ya fueran proyectos guerrilleros, del nacionalismo militar o el socialismo allendista ‑‑dejaron de lograr los objetivos previstos o concluyeron en reformas negociadas con el gobierno existente, y de que Latinoamérica fue blanco de la ofensiva neoliberal, no ha vuelto a darse otro auge ideológico de esa talla. El movimiento político e ideológico que posibilitó las victorias electorales progresistas de los albores del siglo XXI fue expresión de mayorías sociales más resabiosas, que deseaban revertir los efectos del tsunami neoliberal pero temían recaer en luchas civiles o dictaduras militares, o sufrir nuevas tribulaciones económicas.

Ninguno de estos accesos de liderazgos de izquierda al gobierno fue producto de una revolución y, en consecuencia, ellos asumieron gobiernos previamente estructurados y normados por la clase dominante, en las formas dispuestas por el sistema político preestablecido. Con lo cual los progresistas pasaron a ser parte del grupo gobernante, pero sin desplazar a la clase dominante.

En teoría, para superar esta situación hay dos medios: uno consciente de que en tales condiciones solo se puede ir más allá si el proceso es capaz de formar bases políticas que lo exijan, que ayuden a implementarlo y que defiendan las iniciativas gubernamentales que sobrepasa en las restricciones iniciales. Impulsar el proceso exige formar nuevos destacamentos de cuadros y movilizar organizaciones populares ‑‑transformar indignaciones sociales en movimientos políticos‑‑, misiones que por su carácter corresponden principalmente a los partidos y organizaciones de izquierda, más que al aparato gubernamental, que constitucionalmente debe servir a toda la sociedad.

Y un segundo medio, según el cual para ir más allá será necesario lograr sucesivas reelecciones del gobierno progresista, a cada una de las cuales acudir con un programa más avanzado, con base en la simpatía y confianza políticas idealmente obtenidas a través de una buena gestión gubernamental y la satisfacción de importantes demandas y necesidades sociales. Este supuesto es más engañoso de lo que parece, pues generalmente esos gobiernos no compiten por la reelección proponiendo desarrollos más radicales, sino opciones reculadas a la defensiva.

  1. Del revés a la contraofensiva

Ese supuesto ha conllevado repetidos autoengaños, al subestimarlas reacciones que las derechas enseguida de su derrota electoral pasan a impulsar. Aunque pierdan uno o más comicios, ellas conservan su poder económico, su red de articulaciones y auspicios internacionales, el control de sus grandes medios de comunicación y su influencia cultural. La perplejidad inicial de su primer revés puede desconcertar a las derechas temporalmente, pero antes de acudir a la siguiente campaña ellas realinearán sus recursos y medios, e invertirán en renovar su imagen y eficacia.

Desde hace algunos años varias fundaciones y universidades privadas estadounidenses pasaron a ofrecer cursos de organización, encuesta, publicidad y marketing políticos para capacitar jóvenes cuadros de derecha. A su vez, algunas fundaciones españolas se han dedicado a surtir giras y charlas de veteranos dirigentes de la reacción hispanoamericana.

Con estos respaldos y otros más inconfesables, las derechas han remozado su capacidad de cambiar estilos, lenguajes y liderazgos visibles. Como también de apropiarse de algunas de las temáticas suscitadas por las izquierdas, y de culpar al gobierno progresista de los problemas sensitivos que sus antecesores de derecha dejaron en el terreno y las izquierdas hayan demorado en resolver. Sobre todo eso ya he escrito en extenso en estos años y me sacaría de tema repetirlo aquí.[5]

  1. Las enajenaciones del electoralismo 1

Cuando un gobierno progresista vuelve a elecciones, por muchos que hayan sido sus méritos eso ocurrirá sobre un campo sistemáticamente asolado por la oposición económica y los medios periodísticos de mayor audiencia. Esto es, los logros del progresismo habrán sido omitidos o demeritados, sus deficiencias habrán sido sobre dimensionadas y muchos de sus recién pasados votantes estarán desorientados.

En ese contexto, ante cada período electoral el progresismo volverá a encarar una de las aberraciones propias de la democracia capitalista: cada campaña será cada vez más publicitaria y costosa, y los modos de sufragarlas serán más esquivos. Si, como es probable, el sistema electoral no ha podido ser reformado por el proceso progresista, las campañas estarán cada día más sujetas al marketing y más permeadas por la cultura y las prácticas del consumismo y el mercado.

Ante cada reto electoral la primera será que los recursos económicos no alcanzan. Salen los candidatos y dirigentes a buscar donaciones ‑‑a subastarse al mercado, diría Brecht‑‑ y no falta quien incurra en desviación de fondos públicos, lo que, aparte de sus implicaciones legales, bajo el sigilo también puede triturarla moral de algún involucrado. Por mucha buena fe que haya de por medio, inevitablemente la plata de los donantes implica reciprocidades que enajenan a dirigentes, candidatos y partidos, aunque las justifique un “realismo” del que después no hay escapatoria.

A la par suele admitirse el supuesto de que ser de izquierda es un inconveniente electoral; se acepta el prejuicio de que vale “correrse al centro” para suavizar imagen, tranquilizar donantes y buscar una incierta reserva de votantes moderados. Abandonas las posiciones que antes permitieron reconocerte y ser electo como quien eres, pero a los ojos de quienes antes te creyeron irás dejando de serlo. Al cabo, los votos que allá tal vez consigas podrán dejarte lejos de compensar los que pierdes en el campo que dejaste al agotarse la credibilidad que te restaba.

  1. Izquierda y moral

Cuando estos vaivenes se aceptan en una agrupación comprometida con transformar al país, lo que empieza como una falla ética circunstancial se convierte en daño mayor: la confianza perdida se vuelve escepticismo y la credibilidad se esfuma la suspicacia popular concluye que “estos ya son iguales que los otros”, voz que los medios “objetivos” enseguida entran a festinar.

Este fenómeno es asimétrico. Si en un partido conservador se cometen triquiñuelas el público lo cree “natural”, considerando que su moralidad es funcional al capitalismo salvaje. Pero si eso ocurre en un partido que promete otro horizonte ético, asumir comportamientos del repertorio moral capitalista es una aberración.

Para la militancia revolucionaria la calidad de cierta ética, por cuyos principios se está dispuesto a perder la libertad y hasta a dar la vida, es definitoria. Porque en última instancia se va a la contienda política por una de dos razones: porque el sistema es miserable y hay sobradas razones para luchar por transformarlo; o porque se busca disfrutar de las mieles de ese sistema miserable aunque sea a expensas de los demás.

  1. Las enajenaciones del electoralismo 2

Cuando la obsesión electoral se toma la vida partidaria, sus demás soportes lo resienten: si, por ejemplo, el partido merma la formación de líderes comunitarios, pierde dinámica de inserción y liderazgo locales, pierde el liderazgo político que se construye al luchar por las reivindicaciones diarias del ciudadano, que no son parte del escenario electoral. Es decir, al convertirse prioritariamente en grandes máquinas electorales, partidos de reconocidos méritos pueden perder influencia sociocultural porque las energías invertidas en campaña se sustraen a las demás actividades de construcción de contra hegemonía.

Por lo tanto, vale preguntarse: si en las campañas electorales es inevitable competir sin los recursos financieros necesarios, ¿solo podemos participar en desventaja? Si nos dejamos seducir por las campañas a la norteamericana, embriagadas por la estética del consumismo, siempre estaremos en desventaja, aunque tengamos recursos. Pero así como en la guerra revolucionaria solo el ejército de la clase dominante puede alinear el armamento más costoso, mientras las fuerzas populares deben apelar a la inventiva guerrillera, en las contiendas electorales la izquierda debe crear sus propias alternativas, desplegando las capacidades comunicativas de la creatividad popular y juvenil, cónsona con la condición social y moral que sustenta su credibilidad. En ambos casos la capacidad de sorprender con iniciativas inesperadas será decisiva.

  1. Partido permanente vs partido coyuntural

Eso exige volver a preguntarse: ¿cuáles son las misiones esenciales de un partido de izquierda? Decimos que impulsar a los sectores populares a organizarse y formar cuadros políticos, asumir un programa de transformación social, movilizar a las organizaciones y masas sociales para enfrentar los retos políticos por superar, para crear contra hegemonía popular y convertir masas en fuerza política. En ese marco, la participación en campañas electorales para darles mejor contenido es una parte de dichas misiones, más ahora cuando esto puede incluir hasta la posibilidad de llegar al gobierno.

No obstante, debemos distinguir entre el partido permanente y el coyuntural. Cuando la posibilidad de ganar elecciones se hace efectiva, esa parte de las misiones puede tomarse la mayoría de las previsiones, energías y recursos de la vida partidaria, incluso en detrimento de las demás actividades. Pero solo se gana mayor fuerza y poder para vencer los demás retos cuando  se han cumplido las misiones del partido permanente. En especial, las de enraizamiento comunitario, organización participativa y formación ideológica arraigada en la vida y memoria nacionales, para recatar a los millares de compatriotas que el reinado neoliberal sumió en el consumismo y la banalidad culturales.

Para darnos mejor futuro toca construir otro apogeo de la propuesta ideológica y la cultura política comparables al alcanzado en los años 70.

  1. Objetivos y medios no electorales

Para la oligarquía el objetivo es recuperar al gobierno como instrumento de poder; las elecciones son un medio para ese fin y si por este medio no lo consigue hay otros a los cuales apelar. En cada campaña, más que ganar las siguientes elecciones, para la derecha la prioridad es desacreditar y deslegitimar la gestión de cualquier izquierda en el gobierno, para darle sustentación social al propósito de remplazarla lo más pronto posible.

En tanto logre debilitara sus principales adversarios progresistas, la clase dominante querrá ganar comicios, pero a condición de que eso no limite el poder que ella requiere para obtener sus fines. El objetivo principal de la derecha no es volver a Palacio, sino encauzar un proceso contrarrevolucionario de gran alcance. Su propósito es revertir las conquistas populares acumuladas durante las últimas décadas y tomarse otras adicionales. Si eso puede asegurarse por medios no electorales como los llamados golpes “blandos”, la cuestión medular es la de las formas de deslegitimar al gobierno progresista y legitimar al que lo remplace. Ya sea esto mediante unas elecciones auténticas, espurias o reñidas, o de una operación extra electoral.

En estos años, la contraofensiva de las derechas ha introducido novedosas formas de seleccionar y presentar candidatos, discursos y promesas programáticas, para darles mayor charm mediante el marketing y las técnicas de pesquisa y manejo de la opinión ciudadana, y de las llamadas campañas sucias. Pero lo esencial no son sus estilos rutilantes, sino su capacidad ‑‑principalmente mediática‑‑ para degradar la imagen moral y política de las opciones progresistas, no apenas para justificar su defenestración, sino para crear una supuesta urgencia de remplazarlas y fomentar una demanda de cambios que tenga este sentido.

En la práctica, los medios sustituyen a los partidos una vez que las derechas, a través de los suyos, fijan su agenda para un gobierno contrarrevolucionario. Este se enfilará tanto a revertir las conquistas sociales logradas durante más de un siglo como a reinstalar las políticas neoliberales de privatizar recursos nacionales, incrementar capacidad de financiamiento y endeudamiento externos, reducir los avances en materia de integración a meros acuerdos de liberalización comercial, eliminar capacidad de negociación a las organizaciones laborales y comunitarias, judicializar las controversias con los dirigentes progresistas y sacarlos del escenario político orquestándoles procesos legales.

Para las derechas, usar el sistema electoral para recuperar el gobierno como instrumento de estas políticas tiene sentido si permite tomarse la facultad de ejecutarlas. Darse cierta imagen de legitimidad para justificar el atropello a las normas de la institucionalidad democrática en tanto eso convenga a su objetivo final.

  1. Ahondar el proceso democrático

Así las cosas, ante la presente contraofensiva reaccionaria, quienes hoy son los defensores reales de las instituciones democráticas y del proceso democratizador son la izquierda y los sectores progresistas. Pero esta condición no debe distraernos de tres cosas:

La primera, que la institucionalidad que estamos defendiendo es aquella misma que antes fue estructurada por los gobiernos de la derecha tradicional para restringir el juego democrático, mediante una coexistencia política norma da para mantener las cosas como están, no para cambiarlas. Por lo tanto, la cuestión es salva guardar una institucionalidad que al propio tiempo es imperativo democratizar erradicando los arcaísmos y privilegios que benefician a los partidos y candidatos de la oligarquía, y que encarecen el juego político a favor de los grandes financiadores de campañas. A la vez, para ensancharle el campo a la participación popular. Defender la institucionalidad no tiene sentido si no es impulsando un nuevo proceso democratizador.

La segunda, que es preciso tener presente en nuestra vida política cotidiana, en el análisis del acontecer diario y en la producción teórica, que es un imperativo de la misión de las izquierdas y los sectores progresistas, desarrollar su capacidad de convertir la inconformidad e indignación sociales en conciencia y militancia organizada para derrotar a la contrarrevolución para transformar al país.

Y la tercera, que para materializar esta misión es indispensable una permanente formación y acumulación de fuerzas en los ámbitos del trabajo material, de la vida comunitaria y de las diversas expresiones de la convivencia humana. Que es indispensable compartir ideas, proyectos y expectativas que los distintos sectores progresistas puedan hacer suyos, puesto que solo al arraigar en masas organizadas las ideas se convierten en fuerza material.

Sin embargo, lo más importante es que estas tres cosas no son solo exigencias a las organizaciones que luchan en la oposición, sino sobre todo para las fuerzas progresistas que llegan al gobierno. Porque no solo se  trata de generar mayores fuerzas para desenmascarar y derrotar la contraofensiva reaccionaria, sino también para sacar de la modorra a los cuadros y funcionarios adocenados dentro de los gobiernos progresistas. Los partidos y movimientos progresistas que van al gobierno no deben hacerlo para servir como sus justificadores, sino para exigirle a sus integrantes cumplir sus deberes políticos y morales.

Tener mejores gobiernos progresistas no es el fin de esta historia, sino una oportunidad de completar condiciones que faltan para emprender la siguiente. Entre ellas, rejuvenecer y fortalecer nuestras capacidades para derrotar a la contrarrevolución en el campo de la cultura política, la confrontación ideológica y la comunicación persuasiva porque, como apuntó José Martí, “de pensamiento es la guerra mayor que se nos hace, ganémosla a pensamiento”.

Panamá, abril de 2016.

[1]. La Historia me absolverá, de 1953, donde se plantea el objetivo de lograr un régimen democrático progresista, sin mencionar al socialismo.

[2].En 1962, en la cual pasó de reafirmar al socialismo cubano a convocar a la diversidad de las fuerzas que podían emprender la revolución latinoamericana.

[3]. Obviamente, tales procesos han sido diferentes donde una fuerza de izquierda llegó a Palacio sin obtener mayoría parlamentaria, lo que mediatizó los alcances de su victoria (como Lula), o donde triunfó en ambos cotejos (como Chávez). Y tampoco es igual cuando previamente unas insurrecciones urbanas defenestraron al anterior gobierno complaciente con el neoliberalismo (Correa), que donde triunfó ganándole a la derecha unas elecciones reñidas (Rousseff), o cuando la izquierda triunfó pero su victoria le fue robada (Cárdenas).

[4].Como en Bolivia, Ecuador y Venezuela.

[5].Ver “Una coyuntura liberadora… ¿y después?” en Rebelión 23 de julio de 2009, “Una liberación por completar” en Alai del 17 de agosto de 2009 y, particularmente, “¿Quién es la “nueva” derecha?” en Alai del 14 de abril de 2010 y Rebelión del 15 de abril del mismo año.

 

*Imagen del autor tomada de http://www.cubaminrex.cu/

Enviado a SURCOS Digital por el autor.

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

UCR lanza novedosos circuitos biosaludables

Usuarios podrán cargar su celular con la energía generada a partir de su propio ejercicio físico

 

Tatiana Carmona Rizo,

Periodista Oficina de Divulgación e Información

UCR lanza novedosos circuitos biosaludables
Los circuitos biosaludables están instalados en diferentes lugares de la Sede Rodrigo Facio y también en las demás sedes de la Universidad de Costa Rica (foto Laura Rodríguez).

Con el objetivo de promover los estilos de vida saludable y de brindar espacios adecuados para el ejercicio y la recreación, la Universidad de Costa Rica lanzó un novedoso sistema de circuitos biosaludables, este jueves 28 de abril.

Se trata de espacios verdes en los cuales el usuario puede hacer ejercicio, descansar, leer, compartir con sus allegados e incluso cargar su celular a partir de la energía generada por sus propios movimientos y por la luz solar.

UCR lanza novedosos circuitos biosaludables2
La actividad de lanzamiento se realizó este jueves 28 de abril a las 10:00 a.m. en el circuito biosaludable ubicado entre la Facultad de Bellas Artes y la Escuela de Artes Musicales (foto Laura Rodríguez).

Estos circuitos biosaludables de la UCR son únicos en el mundo, ya que cuentan con máquinas que han sido adaptadas por especialistas de las Ciencias del Movimiento Humano y de Ingeniería de esta universidad, a las necesidades biomécanicas de los costarricenses.

Como parte de las novedades, además de cargar dispositivos móviles, estas máquinas también cuentan con un conjunto de luces que le indican al usuario la intensidad de su rutina de ejercicio.

UCR lanza novedosos circuitos biosaludables3
Todos los circuitos biosaludables tienen nombres alusivos a diferentes parques nacionales, esto con el fin de que los usuarios puedan transportarse a través del ejercicio y la relajación a lugares exóticos de nuestro país (foto Laura Rodríguez).

Para cumplir con estas últimas dos funciones, los circuitos biosaludables toman la energía del sol y convierten cada minuto de ejercicio en minutos de carga para celulares y en luz, gracias a un sistema eléctrico creado por los estudiantes Sofía Álvarez y Alonso Salas.

Según el M.Sc. Juan Manuel Camacho, promotor de los circuitos biosaludables y funcionario de la Unidad de Promoción de la Salud de la UCR, esta iniciativa tiene como fin incentivar a la población universitaria a hacer ejercicio y a estar en movimiento.

UCR lanza novedosos circuitos biosaludables4
Durante el acto de inauguración, la vicerrectora de Vida Estudiantil, la M.Sc. Ruth De la Asunción Romero manifestó que por medio de este tipo de iniciativas la UCR abre sus puertas a la comunidad nacional y es coherente con sus políticas de promoción de estilos de vida saludable (foto: Laura Rodríguez).

“Nos dimos cuenta por medio de un estudio que la comunidad universitaria es muy sedentaria y que sólo el 30% de esta población realiza algún tipo de ejercicio, entonces decidimos unir a diferentes instancias para crear espacios que fueran atractivos para la gente y en los cuales además de ejercitarse las personas puedan venir a recrearse y relajarse” dijo Camacho.

Los circuitos saludables forman parte de las acciones que emprende la institución para promover la movilidad activa tanto dentro de la UCR como en el ámbito  nacional. El proyecto es impulsado por la Unidad de Promoción de la Salud, la Oficina de Servicios Generales y la Vicerrectoría de Administración de la Universidad de Costa Rica.

Además de la creación de los circuitos biosaludables, la UCR ha enfocado sus esfuerzos y políticas institucionales hacia el mejoramiento de los espacios verdes y la infraestructura universitaria, esto con el fin de que cada vez más, la comunidad interna y nacional puedan disfrutar y apropiarse de los espacios públicos que ofrece la institución.

UCR lanza novedosos circuitos biosaludables5
El M.Sc. Juan Manuel Camacho es el promotor principal de la iniciativa de los circuitos biosaludables; él manifestó que a futuro, se le integrarán a este proyecto otros sistemas eléctricos que le darán facilidades de uso a las personas con discapacidad (foto Laura Rodríguez).

“Hemos hecho muchos esfuerzos por humanizar el campus universitario, esto con el fin de que las personas puedan disfrutar plenamente de todos los espacios que la UCR ofrece para el ejercicio, para caminar, andar en bici, estudiar y estar con los amigos; hemos eliminado espacios de parqueo para darle más espacio al peatón con la milla verde, hemos reforzado la seguridad y la iluminación y también hemos mejorado las aceras, es decir que como administración hemos entendido que la comunidad universitaria necesita de ciertas facilidades para movilizarse y estar activo” manifestó Oscar Molina, jefe de la Oficina de Servicios Generales.

Los circuitos biosaludables están ubicados en todas las sedes de la UCR y cuentan con una fuente de agua, bancas para descansar y las máquinas están rotuladas con las instrucciones sobre su adecuado uso.

Usted puede encontrar más información sobre los tipos de ejercicio que pueden realizar en estas máquinas en este enlace.

 

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

Asociación de vecinos levantan proceso judicial contra instalación de Antena CLARO

Antena Claro

La Asociación de Desarrollo Integral (ADI) del Residencial Málaga en Sabanilla de Montes de Oca, han iniciado con un proceso para lograr la desinstalación por orden judicial de una torre de telecomunicaciones de la empresa Claro, instalada sobre una de las casas situada en dicho residencial, la cual al parecer, no cumple con los requerimientos del Reglamento de Construcciones para la Instalación de Telecomunicaciones del Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU).

Según los vecinos, el permiso para la construcción de dicha antena fue otorgado por la Municipalidad de Montes de Oca.

Varios vecinos del Residencial Málaga han estado apoyando esta lucha con horas de trabajo en las demandas judiciales, entrega de documentos a las instituciones involucradas, recolección de firmas, y demás aportes a nivel profesional (abogados, ingenieros, entre otros).

Según el comunicado emitido vía correo electrónico, dicha torre es totalmente ilegal según el Reglamento del INVU para Telecomunicaciones, por lo que sobran elementos técnicos para ganar ante los tribunales, “y que esa torre sea desmantelada por orden judicial”.

 

Información tomada de correo electrónico enviado por Paulina Mata, Tesorera, ADI Málaga.

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

UCR celebró III Feria de Tecnología

Centro de Informática invitó a participar a centros de investigación UCR y empresas privadas

 

Otto Salas Murillo,

Periodista Oficina de Divulgación e Información

UCR celebro III Feria de Tecnologia
Jóvenes estudiantes del PRIS-Lab programaron a los robots NAO con que cuenta este laboratorio de Ingeniería Eléctrica para que jugaran fútbol; los robots obtienen los datos de las dimensiones de la cancha y de los arcos, hacia dónde está el arco al que deben llevar el balón y reconocen la pelota por medio de su color (foto Karla Richmond).

La magia de la ciencia acaparó todas las miradas durante los días 19, 20 y 21 de abril en la Universidad de Costa Rica (UCR), con motivo de la celebración de la III Feria de Tecnología que organiza el Centro de Informática (CI).

El objetivo de este evento es exponer proyectos de diversas áreas de la tecnología como por ejemplo la robótica, el desarrollo de software, redes de comunicación y dispositivos inteligentes.

En esta Feria participaron, entre otros actores, el Laboratorio de Investigación en Reconocimiento de Patrones y Sistemas Inteligentes (PRIS-Lab), el Laboratorio de Robots Autónomos y Sistemas Cognitivos (ARCOS-Lab) y el Laboratorio de Investigación en Procesamiento Digital de Imágenes y Visión por Computador (IPCV-Lab), todos pertenecientes a la Escuela de Ingeniería Eléctrica.

UCR celebro III Feria de Tecnologia2
La marca Lego Education tiene como lema “Aprender haciendo”, por lo que se basan en herramientas tecnológicas que estimulan en sus usuarios el razonamiento lógico, el lenguaje y la lectura, además que desarrollan proyectos sobre robótica especialmente para niños (foto Karla Richmond).
UCR celebro III Feria de Tecnologia3
Al estudiar la robótica se maximizan las capacidades para generar un pensamiento crítico, la colaboración, la creatividad, la comunicación y la solución de problemas (foto Karla Richmond).
UCR celebro III Feria de Tecnologia4
La firma Apple estuvo presente en la III Feria de Tecnología UCR, en la que expusieron algunos de sus productos, como por ejemplo computadoras y tablets (foto Karla Richmond).
UCR celebro III Feria de Tecnologia5
Por medio de aplicaciones tecnológicas interactivas como las demostradas por la empresa desarrolladora de antivirus y seguridad en redes, eset, las y los asistentes a la Feria aprovecharon para poner a prueba sus habilidades (foto Karla Richmond).
UCR celebro III Feria de Tecnologia6
La III Feria de Tecnología UCR se realizó en la Sala Multiuso de la Escuela de Estudios Generales y abarcó también un área exterior anexa, pues las actividades y la afluencia de público hicieron que el espacio en dicha Sala se tornara insuficiente (foto Karla Richmond).

 

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

Hogares conectados es nominado proyecto campeón por Naciones Unidas

Procura disminuir la brecha digital ofreciendo servicio de telecomunicación a poblaciones vulnerables

 

Paola Guzmán Pérez

Periodista Centro de Investigación y Capacitación en Administración Pública

Hogares conectados
El Proyecto Hogares conectados, desarrollado por el Centro de Investigación y Capacitación en Administración Pública (CICAP) de la UCR, por solicitud de la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) y el Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel), fue nominado finalista en los Premios 2016 de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI) de las Naciones Unidas.

El Proyecto Hogares conectados, desarrollado por el Centro de Investigación y Capacitación en Administración Pública (CICAP) de la UCR, por solicitud de la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) y el Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel), fue nominado finalista en los Premios 2016 de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI) de las Naciones Unidas.

La propuesta plantea una estrategia para disminuir la brecha digital y asegurar servicios de telecomunicaciones a los habitantes del país que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad económica, social y geográfica, por medio del fomento de la conectividad, la disponibilidad de dispositivos de acceso y servicios de Internet de banda ancha.

Mediante una selección de familias registradas en la base de datos del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), se otorgará una computadora y una conexión de 2 megas de Internet a las personas de escasos recursos. Fonatel asumirá parte del pago de la computadora y el servicio, y la familia beneficiada deberá pagar una mensualidad simbólica.

“El acceso a Internet no sólo incide de manera positiva en la forma en que la población se informa y mejora su calidad de vida, sino que aumenta la competitividad de las regiones y el desarrollo económico del país por medio de las oportunidades que trae consigo el acceso a la información”, explicó Esteban Mora, coordinador de Investigación e Innovación del CICAP.

De un total de 400 proyectos, Hogares conectados fue elegido entre los 5 finalistas en la categoría Acceso a la Información y el Conocimiento. La premiación oficial será el 3 de mayo, sin embargo su implementación oficial en el país será el próximo 28 de abril, como parte de la Estrategia Nacional CR digital y el Plan Nacional de Desarrollo de las Telecomunicaciones (PNDT).

Desarrollo del proyecto

Durante los años 2013 y 2014 el CICAP trabajó en el desarrollo de la propuesta Proyecto del subsidio a Internet en hogares con terminal, el cual buscaría impactar a 140 mil familias de todo el país, con una inversión de 100 millones de dólares provenientes de FONATEL.

Carlos Sojo, Esteban Mora, Leonardo Castellón y Arllery Rivera fueron parte del equipo de trabajo que estuvo detrás de la iniciativa, que posteriormente adquiriría el nombre de Hogares conectados.

“Este tipo de proyectos generan las pequeñas victorias con las que cada día las instituciones públicas pueden hacer más por los ciudadanos y éstos por su comunidad, al conectarlos con el mundo y facilitar las condiciones para mejorar su calidad de vida”, manifestó la directora del CICAP, Mayela Cubillo.

Objetivos de Hogares conectados
  • Proveer un subsidio para un servicio de conexión a Internet de banda ancha a personas con insuficiencia de recursos económicos, condiciones de vulnerabilidad y exclusión social.
  • Asegurar a los estudiantes del país recursos de acceso a Internet como fuente de información primaria para el fomento de su proceso educativo.
  • Proporcionar a microemprendedores y trabajadores por cuenta propia herramientas tecnológicas para el desempeño de sus ocupaciones en la producción de bienes y servicios.
  • Facilitar a las personas con discapacidad el acceso a Internet en procura de potenciar sus capacidades y asegurar el pleno disfrute de sus derechos.

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

Rector reelecto de la UCR hace un llamado a la unidad de la comunidad universitaria

Henning Jensen dirigirá la UCR en los próximos cuatro años

El académico ganó con el 56,5 % de los votos válidos emitidos

 

Patricia Blanco Picado, Periodista Oficina de Divulgación e Información

Rocío Marín González, Periodista Oficina de Divulgación e Información

Rector reelecto hace un llamado a la unidad de la comunidad universitaria
El Dr. Henning Jensen fue reelecto como rector de la Universidad de Costa Rica para los próximos cuatro años. Lo acompaña su esposa, Elena Villalobos, en el momento en que el Tribunal Electoral Universitario dio a conocer los resultados preliminares (foto Anel Kenjekeeva).

“No nos debe desunir el rojo y el naranja, sino unir el blanco y el celeste de nuestra bandera universitaria. Les invito a que trabajemos juntos por el futuro de esta universidad, que es la universidad del pueblo de Costa Rica”, aseguró el Dr. Henning Jensen Pennington, quien resultó reelecto en su cargo como rector de la Universidad de Costa Rica (UCR).

El ganador obtuvo 1131 votos, lo que representa el 56, 05 % de los sufragios válidos.

Jensen añadió que Costa Rica como nación se identifica con los valores de la UCR y es en la mayoría de la población costarricense en la que “nosotros encontramos un profundo respeto y un consecuente aprecio” hacia esta universidad. Por esta razón, añadió, los universitarios tienen el deber de luchar juntos por preservar esos principios y propósitos de la institución, en momentos en que Costa Rica “navega en aguas turbulentas”.

El rector, reelecto este 22 de abril, dirigirá la institución en un segundo mandato, del 19 de mayo del 2016 al 18 de mayo del 2020.

Entre tanto, su contrincante en el proceso electoral, el Dr. José Ángel Vargas Vargas, obtuvo 728 votos (36,08 %).

El padrón lo integraron 2 258 personas, aunque solo emitieron su voto 2018 miembros de la Asamblea Plebiscitaria, para un abstencionismo del 10 %. Se registraron además 26 votos en blanco y 133 nulos.

Rector reelecto hace un llamado a la unidad de la comunidad universitaria2
Los seguidores del rector Henning Jensen y del Dr. José Ángel Vargas durante el proceso electoral celebraron y acompañaron a sus candidatos durante la declaración de los resultados (foto Anel Kenjekeeva).

Jensen es bachiller en Psicología de la Universidad de Costa Rica, magister en Psicología de la Universidad de Friburgo de Brisgovia, República Federal de Alemania y tiene un doctorado en Filosofía también de esta última universidad.

Durante el anuncio de los resultados provisionales, que se oficializarán el próximo 17 de mayo en una asamblea extraordinaria del Tribunal Electoral Universitario (TEU), la presidenta de este organismo, la Licda. Carmen Cubero Venegas, destacó como rasgos sobresalientes de la campaña la discusión de ideas, la responsabilidad frente a las divergencias y sus adversarios y la creatividad para la búsqueda de soluciones a los problemas.

Los miembros del TEU anunciaron el resultado preliminar de la elección a las 8 p.m., en una sesión especial que se efectuó en el Comedor Estudiantil, recinto de votación de la Sede Rodrigo Facio, en San Pedro de Montes de Oca.

Rector reelecto hace un llamado a la unidad de la comunidad universitaria3
Los participantes en la contienda electoral, el Dr. José Ángel Vargas y el Dr. Jensen, se saludan luego de conocer quién resultó ganador (foto Denis Castro).

A partir de este momento, el TEU contará con tres días hábiles para recibir apelaciones si algún universitario lo considerara necesario, luego de lo cual dará a conocer el resultado definitivo y hará la declaratoria oficial del ganador.

En el período de campaña, el Dr. Jensen defendió proyectos desarrollados en su primer período, entre estos el Programa Más Equidad, con sus tres diferentes proyectos: Habilidades para la Vida, Admisión Diferida y Tutorías Indígenas, que a su juicio han constituido una contribución muy grande para la democratización en el acceso a la educación superior pública.

Por su parte, Vargas se mostró muy satisfecho por el resultado obtenido. “En condiciones desiguales y con una total entrega de muchos universitarios, hemos tenido un resultado muy favorable”, destacó.

Expresó que los 728 votos obtenidos por su grupo demuestra que “la Universidad no está dormida, que debe despertarse y cuidar muy bien cada una de las acciones con miras hacia el futuro y en defensa de la universidad pública para este pueblo”.

 

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

Apertura Maestría en Bioética-Convenio UNA-UCR

El Programa Interuniversitario en Bioética (UNA-UCR) lanzó la convocatoria de la V Promoción de la Maestría en Bioética, modalidad profesional.

Esta maestría va dirigida especialmente a profesionales de las ciencias de la salud, las ciencias sociales y las humanidades, que requieran formación en el campo de la bioética para abordar y dar solución adecuada a dilemas éticos que se plantean en la práctica clínica, la terapéutica y en la investigación biomédica; además de miembros de los comités de bioética y ética en la docencia de pre o postgrado.

La Maestría dará inicio en setiembre 2016 y tiene una duración de dos años y medio (siete trimestres). Las clases se impartirán los viernes (1 a 9 p.m.) y sábado (9 a.m. a 1 p.m) rotando cursos en ambas sedes: Facultad de Filosofía y Letras, UNA (Heredia centro) y la de Medicina, UCR (San Pedro de Montes de Oca).

El título a obtener es de “Magister en Bioética” y la misma tiene un costo de $5600 (más derechos estudiantiles en ambas universidades).

La recepción de documentos se hará hasta el 25 de mayo del 2016, en la sede de la maestría en Heredia (Escuela de Filosofía, UNA).

La descarga de documentos de interés, el detalle de los requisitos y demás información, la puede encontrar en el sitio de la Escuela de Filosofía de la UNA:

http://www.filosofia.una.ac.cr/index.php/carreras/2013-01-30-21-27-28/admision o en el del IRET UNA:

http://www.iret.una.ac.cr/index.php/docencia/programas-de-maestria/maestria-en-bioetica

 

*Imagen con fines ilustrativos.

Enviado a SURCOS Digital por M.Sc. Rocío Loría Bolaños, Coordinadora general (UNA).

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

 

SINTRAJAP apoya la lucha nacional

SINTRAJAP hizo llegar un comunicado a SURCOS Digital, en el que manifiesta su apoyo al movimiento nacional de lucha efectuado los días 26 y 27 de abril del 2016 y repudia los siguientes hechos:

  • La Cláusula 9.1 del contrato que el Gobierno firmó con APM, que no le permite a JAPDEVA competir con la carga en igualdad de condiciones.
  • Los incumplimientos del Gobierno con respecto a la modernización y equipamiento portuario, atrasos en la compra de montacargas y el inicio de la construcción del Puesto de Ataque 5-7 en Moín por parte de JAPDEVA.
  • El daño ambiental que sufre Limón para satisfacer intereses económicos foráneos en contra de la vida, el bienestar del pueblo limonense y costarricense destruyendo fuentes de agua, bosques y especies.
  • Los proyectos de ley presentados por el Gobierno y otras fuerzas políticas, en contra de las garantías económicas, sociales y laborales, como derechos convencionales, el derecho a la sindicalización y el derecho al trabajo digno y estabilidad laboral.
  • Los ataques en contra de las instituciones públicas y el empleo público, que pretenden el desmantelamiento del Estado costarricense.

 

*Imagen con fines ilustrativos tomada de Youtube.

Enviado a SURCOS Digital por Liroy Pérez Pérez, Secretario de Prensa, SINTRAJAP.

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/