La Asociación para el Desarrollo de la Ecología presentó una solicitud formal a la Contraloría General de la República para realizar una Auditoría Evaluativa Operativa en el Ministerio de Salud, el Ministerio de Ambiente y Energía y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC).
Mediante el oficio AEL-00134-2025, con fecha del 31 de marzo de 2025, Marco Levy Virgo, presidente de la organización, dirigió a la contralora general de la República, Marta Acosta Zúñiga, una serie de observaciones sobre deficiencias en varias instituciones del sector público.
El documento señala cuatro áreas de preocupación: deficiencias en las auditorías internas y ejecución presupuestaria, nombramientos inadecuados en puestos clave, sustituciones basadas en criterios personales y nepotismo en cantones de bajo desarrollo.
Según indica la misiva, existe «nulo o deficiente accionar de las auditorías internas, pese a las obligaciones establecidas en la Ley de Control Interno», así como «prácticas que afectan la eficiencia, la transparencia y la idoneidad en la gestión pública».
La asociación cuestiona las subejecuciones presupuestarias e incumplimientos en materia sanitaria y ambiental atribuidos a las autoridades del Ministerio de Salud y del Ministerio de Ambiente y Energía. También menciona como problemática la designación exclusiva de personal médico como directores de Áreas de Salud, excluyendo profesionales con formación más adecuada.
La auditoría solicitada busca evaluar el desempeño de las auditorías internas, analizar las prácticas de nombramiento, identificar causas de subejecuciones presupuestarias e incumplimientos, además de proponer enmiendas para corregir estas irregularidades.
El oficio fue enviado con copia a autoridades municipales de Siquirres, Matina, Talamanca y Limón, así como a personal de auditoría de distintas instituciones públicas.
Costa Rica enfrenta un momento crucial de su historia, donde la crisis democrática, económica y la violencia generada por el narcotráfico exigen respuestas profundas y estructuradas. Las aspiraciones de los movimientos sociales de equidad, justicia y participación han sido golpeadas por cuatro décadas de predominio neoliberal y creciente desigualdad.
Desde la economía solidaria, no solo es posible replantear el modelo económico actual, sino también generar una articulación social que construya un pacto inclusivo capaz de integrar la diversidad de sectores ciudadanos.
La urgencia de un pacto social en Costa Rica
La economía solidaria, por su propia esencia, reconoce que el desarrollo económico debe estar ligado a la cooperación entre distintos actores sociales. Sin embargo, para que esta visión se traduzca en políticas efectivas y en una transformación real, es fundamental la construcción de un pacto social.
Este pacto no puede ser impuesto desde las élites ni responder únicamente a una agenda política económica. Debe ser el resultado de la convergencia de diversas voces: comunidades organizadas, sindicatos, asociaciones de trabajadores, academia y movimientos sociales que, en conjunto, defienden una patria digna y solidaria.
Un pacto social fortalecería las bases de una democracia real, alejándose de la plutocracia y la corrupción que han desfinanciado los programas públicos esenciales. La educación, la salud, la vivienda y el medio ambiente han sido sacrificados bajo una lógica de acumulación desmedida, mientras que la riqueza se concentra en sectores con capacidad de influencia sobre las decisiones políticas.
Un pacto social permitiría recuperar la soberanía de lo público, garantizando que la economía esté al servicio de la sociedad y no de unos pocos.
Expresión de la diversidad social: hacia una construcción participativa
Uno de los principios fundamentales de la economía solidaria es la diversidad. Un pacto social debe reconocer y dar voz a las distintas realidades que conviven en el país: los pequeños productores rurales, los trabajadores informales, la asociatividad en los territorios rurales y urbanos, los emprendimientos sociales y el movimiento ambientalista.
La articulación de estos actores es clave para generar respuestas desde abajo, desde quienes viven y resisten los efectos de la crisis en su cotidianidad.
La construcción de este pacto debe partir de procesos de participación activa, donde los sectores marginados por el modelo neoliberal recuperen poder de decisión y capacidad de incidencia. No es suficiente diagnosticar los problemas del país: es urgente que las comunidades diseñen alternativas y ejerzan su derecho a transformar la realidad.
Hacia una Democracia Solidaria y Activa
Costa Rica debe decidir si continúa caminando al borde del abismo o si encuentra un camino hacia la construcción de una vía de justicia social, inclusión y soberanía. La economía solidaria no es simplemente una alternativa económica, sino una opción de vida, donde los valores de equidad, justicia y colaboración sean la base de un nuevo modelo social.
El pacto social es la clave para restaurar la confianza ciudadana y recuperar la soberanía popular. No podemos permitir que la plutocracia continúe definiendo el destino del país. La oportunidad de cambiar el rumbo sigue vigente, pero solo será posible si la diversidad social converge en un proyecto común de transformación.
La Academia Nacional de Medicina de Costa Rica invita a la población a participar en la conferencia virtual titulada «Las controversias en la definición de vida y muerte y sus implicaciones éticas en el marco de la medicina de trasplantes».
La actividad será impartida por el Dr. Adrián Cáceres Chacón, especialista en Neurocirugía y miembro correspondiente de dicha institución.
La conferencia se realizará el jueves 10 de abril de 2025 a las 7:00 p.m. (hora de Costa Rica) a través de Facebook Live en la cuenta @ACANAMED (Academia Nacional de Medicina de Costa Rica) y mediante la plataforma Zoom.
Las personas interesadas pueden confirmar su participación al correo-e info@acanamed.com o al teléfono 2296-7615 para recibir el enlace de conexión, con cupo limitado.
La Academia Nacional de Medicina informa que esta actividad está avalada con 1 crédito de recertificación médica para profesionales incorporados que se inscriban previamente.
Un grupo de científicos colocó cinco monos en una jaula. En el centro de la jaula colocaron una escalera y en el último peldaño un racimo de bananos. Cuando un mono trataba de subir la escalara para agarrar los bananos, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los monos que se quedaban en el suelo.
Pasó el tiempo… cuando un mono trataba de subir la escalera, los otros lo agarraban a palos.
Con el tiempo, ningún mono subía la escalera, a pesar de la tentación de los bananos. Entonces, los científicos sustituyeron a uno de los monos. La primera cosa que hizo el nuevo mono fue subir la escalera, pero fue rápidamente bajado por los otros, quienes le pegaron. Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera.
Un segundo mono fue sustituido y ocurrió lo mismo. El primer mono sustituto participó con entusiasmo de la paliza que le dieron al novato. Un tercer mono fue cambiado y se repitió el hecho. El cuarto y, finalmente, junto al último de los monos fueron sustituidos.
Los científicos se quedaron, entonces, con un grupo de cinco monos que, aún cuando nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a los bananos.
Si hubiera sido posible preguntar a alguno de los monos por qué le pegaban a quien intentaba subir la escalera, de seguro la respuesta sería: “No sé, aquí las cosas siempre se han hecho así”.
Esta respuesta suena muy familiar y de seguro usted la ha escuchado alguna vez. A veces nos comportamos de una manera por costumbre, porque “así se ha hecho siempre”, sin ponernos a pensar por qué actuamos de esa manera. Hay que reconocer que lo ocurrido a los monos nos pasa a menudo en la vida real.
Ocurre en los diversos trabajos: una educadora trata de innovar, de buscar nuevo material, de hacer las cosas de una manera distinta y recibe el baño de agua fría de las compañeras más veteranas: “no se mate, para qué hace eso, nadie se lo va a reconocer”. Y luego cuando pasan los años, aquella maestra, le está aplicando la misma receta a otra compañera que tiene su misma actitud entusiasta, y como a ella no la dejaron, ella tampoco deja.
Ocurre también en la política: los precandidatos tratan de presentar nuevos proyectos, nuevas ideas, nuevos estudios y de inmediato aparecen los otros dándole una paliza, para que no surja, para que no pueda alcanzar el triunfo. Entonces no le queda de otra que acomodarse y hacer la política como siempre se ha hecho y al igual que los monos, aprenderá a apalear a los que lleguen con nuevas ideas.
Vivimos en una sociedad donde el innovador, el creativo, el pensante, el esforzado, el que quiere subir la escalera en busca del triunfo personal y comunitario, es frenado por sus mismos amigos, por su misma familia, por sus mismos jefes. Así generación tras generación vamos heredando una sociedad frustrada, pesimista, deprimida. Una generación incapaz de hacer proyectos nuevos por el temor o por el miedo.
El aumento sostenido de la inseguridad y la delincuencia se mantiene como el problema que más preocupa a las y los costarricenses, según la última encuesta de opinión del CIEP de la UCR. Foto: Anel Kenjekeeva.
Resultados de la I Encuesta Trimestral de Opinión Pública del CIEP UCR
Ante la crítica situación de inseguridad que vivimos en el país, las personas tienen cada vez menos confianza en la capacidad del actual Gobierno para poder resolver esta problemática
Asesinatos por encargo (sicariatos), en los que no solo se matan entre delincuentes, sino que también incluyen víctimas colaterales; una creciente actividad del narcotráfico que aumenta los casos de corrupción; robos y asaltos; el aumento en los casos de femicidios, etc.; esos son los temas que observamos, leemos y escuchamos día a día en los noticieros nacionales.
Sumemos a esta lista de hechos terribles el aumento en el costo de la vida, la disminución de la inversión pública en los servicios sociales, los altos precios de los fármacos, las irreconocibles rutas del arroz y el preocupante estado de la educación, entre otras aristas.
Resulta lógico entonces que exista un descenso drástico en la valoración positiva que presentaba la gestión del presidente Rodrigo Chaves Robles, misma que pasó del 63 % en el mes de noviembre del 2024 a 54 % para este mes de abril del 2025.
Asimismo, la aprobación de la gestión del actual Gobierno también se redujo de un 57 % que ostentaba en noviembre pasado, a un 50 % en abril del presente año.
Estos datos y otros más de gran relevancia para el análisis de la realidad nacional se encuentran en la Primera Encuesta Trimestral de Opinión Pública, que elaboró el Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica (CIEP), y que fueron publicados este miércoles 2 de abril.
Resultados preocupantes
Para la población de Costa Rica, el principal problema continúa siendo la inseguridad y la delincuencia e inclusive esta valoración alcanza su punto más alto, al obtener un 43,7 %; además, la mayoría de las personas también mostraron poca o ninguna confianza en que el Gobierno liderado por Rodrigo Chaves pueda resolver, de alguna forma, esta situación. Un 74,3 % de las personas encuestadas muestra un disgusto con la gestión actual del Gobierno, lo que significa un aumento del 12 % en comparación con los resultados ofrecidos en noviembre del 2024.
Solo un 25,7 % dijo tener alguna o mucha confianza en el Gobierno para la solución de estos problemas.
Cuadro 5
Aunado a estos resultados, la población afirmó percibir que la educación ha desmejorado, pues el 50 % manifestó que ese sector está peor; esta medida inclusive aumentó en 10 puntos porcentuales con respecto a la que se obtuvo en mayo del 2024, cuando este indicador marcó 40 %. También bajó el porcentaje de personas quienes sienten que la educación ha mejorado, al pasar de 34 % en mayo del año pasado a 28 % en abril del 2025.
Otro de los indicadores que muestra la más reciente encuesta de opinión del CIEP UCR es que las personas perciben que la calidad de la educación ha disminuido. Foto Anel Kenjekeeva.
Otro indicador negativo es el de la percepción de la seguridad, en concordancia con los resultados de la inseguridad y delincuencia como el mayor problema del país.
Una aplastante mayoría del 78 % dijo que la situación de la seguridad está peor que hace un año, cuando este indicador marcó un 65 % (aumento del 13 %); mientras que la percepción de que está mejor disminuyó del 15 % en el 2024 a 12 % en este 2025.
Cuadro 8 y 9
Mientras tanto, de cara a las elecciones presidenciales y legislativas que se avecinan en febrero del 2026, las y los costarricenses siguen mostrando una actitud fría hacia esa campaña política.
Y es que, el 87 % de las personas encuestadas dijeron que no tienen ninguna simpatía partidaria, en contraposición al 13 % quienes sí manifestaron seguir a una agrupación política.
Al consultársele a ese 13 % sobre su afinidad con un partido político específico, el 4 % contestó que el Partido Liberación Nacional (42 personas); 3 % el Partido Progreso Social Democrático (32 personas); 1 % el Partido Unidad Social Cristiana (11 personas); 1 % el Frente Amplio (8 personas); y 0,5 % el Partido Liberal Progresista (5 personas).
“Este es un excelente ejemplo de que esta campaña política del 2026 no se caracteriza por la afinidad partidaria, sino que prevalecerá la imagen del candidato o candidata, o sea, la persona más que el partido político”, comentó al respecto el Dr. Ronald Alfaro Redondo, investigador del CIEP y docente de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica.
Otro indicador que aclara el panorama sobre cómo se comporta la población del país ante las próximas elecciones es el de la intención del voto: al realizar la consulta sobre por quién votará en las próximas elecciones, tres de cada cuatro personas (73 %) respondieron que sí lo harán pero que todavía no saben por quién.
“Es importante aclarar que en este trabajo estadístico no le damos las opciones de respuestas a quienes encuestamos. Aun así, vemos que entre la polarización política que caracteriza a Costa Rica en este momento de la historia, en cuanto a la intención de voto de la ciudadanía, más bien se da un fenómeno de despolarización, pues la gran mayoría no sabe por quién va a votar”, agregó Alfaro.
¿Cuál institución pública tiene la mejor valoración?
Finalmente, la Universidad de Costa Rica se mantiene como la mejor institución pública en cuanto a la valoración y evaluación de las labores que realizan, y es la única entidad estatal que sobrepasa la calificación de 8 en un total de 10, al obtener un 8,1 %.
Le siguen el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) con un 7 %; el Banco Central con un 6,8 %; el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) con un 6,7 %; el Ministerio de Educación Pública (MEP) y la Policía con un 6,6 %; y la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) con un 6,2 %.
De últimos en esta calificación, se encuentran la Asamblea Legislativa con una valoración del 4,5 %; y los Partidos Políticos con 3,6 %.
Cuadro 7
Para crear la Primera Encuesta Trimestral de Opinión Pública del 2025 del CIEP entrevistó a ciudadanas y ciudadanos costarricenses que tuvieran teléfono celular, una característica que abarca al 97.5 % de la población del país.
Para ello, se utilizó un marco muestral del Plan Nacional de Numeración de la Superintendencia de Telecomunicaciones (SUTEL), al que se le aplicó un muestreo aleatorio para completar un total de 1001 entrevistas telefónicas a personas mayores de 18 años.
Este trabajo se hizo entre el 24 y el 27 de marzo del presente año donde se utilizó un nivel de confianza del 95 %. Los responsables de este estudio calculan un error muestral máximo de ±3 puntos porcentuales.
Además, aclaran que cualquier generalización que se realice al utilizar los resultados de esta encuesta debe aplicarse únicamente hacia la población que cuenta con un teléfono celular y no a la totalidad de la población.
Otto Salas Murillo Periodista, Oficina de Comunicación Institucional, UCR
Inteligencia es la capacidad de anticipar y promover escenarios…
Caryl Alonso Jiménez
Gabriel Escobar es invidente, tiene la agudeza para encontrar piezas claves en políticas que debieran tomarse en favor de ciudadanos con discapacidad y para ciudadanos en general y en riesgo. Juega ajedrez y pone sentido de humanidad a sus pensamientos y actuaciones.
Es estudiante del doctorado en Políticas Publicas de INAP Guatemala. Ha encontrado en el ajedrez una forma de ejercitar el pensamiento crítico. Para envidia de quienes viven la premura de cada día, tiene el ánimo, optimismo, y fortaleza espiritual y mental, para hacer del presente una inspiración… ¡Vaya lección para quienes se debaten en la amargura diaria y dañar a otros.…!
Viene a cuento, porque Gabriel hace una mesurada insistencia en el estudio de las decisiones y estrategias de los grandes encuentros mundiales de ajedrez… que me llevó a repasar estrategias de los grandes maestros FIDE, entre ellos Fisher, Kasparov, Capablanca, Carlsen, y Dommaraju, actual campeón mundial desde 2024.
Soy aficionado al ajedrez como ejercicio académico y profesional, para generar pensamiento, aunque vivo aquel síndrome de la mitología griega… Estos ejercicios permiten entender el sentido de la inteligencia como el marco de fondo para decisiones en todos los campos de la vida. Pero singularmente, son el instrumental capaz de revelar sabiduría de futuro. Es la herramienta de cálculo, capaz de anticipar resultados a partir del estudio de tendencias que demandan interpretaciones.
El Ajedrez no solo es un ejercicio mental; sino que permite bajo ejercicios de cálculo, aplicarlos al estudio de trayectorias de fenómenos sociales. Y, tal como insistía el Doctor Secundino Valladares (1939-2021), profesor de sociología en los estudios doctorales de la Universidad de Salamanca, y primer director de la investigación doctoral de este suscrito, los fenómenos sociales no sientan precedente teórico, pero enseñan. Allí se encuentra la clave… aunque no todos decodifican esas claves por la supuesta prisa…
Justamente, la historia revela aquellas variables que marcan el destino del hombre (Bloch, 1942), incluyendo decisiones mal concebidas y aplicadas en políticas que anularon transformaciones que el ojo gregario no mirará jamás, y tampoco lo entenderá…
Tomar decisiones no solamente es el acto más elevado que proyecta y revela la capacidad de incidencia, y el mapa de trayectorias; sino el camino futuro predecible.
Oscar Picardo, en su libro “Psiquiatría política” (2024), destaca que quienes tienen la capacidad de controlar decisiones pueden leer por anticipado resultados que, en la perspectiva del cronograma de acciones puede inducir a resultados intencionados.
Y, seguro, en un anticipo de su libro “Comportamiento emocional” (2025), que habrá que reclamarle para que llegue cuanto antes a las librerías, particularmente para entender acontecimientos contemporáneos a partir de estados emocionales de algunos líderes mundiales y otros, que en redes sociales hacen olas para el enredo. . Nada es gratuito y tampoco profético… todo es el resultado de decisiones e intereses…
Esa es la diferencia del mundo de los países en la órbita de Organización para el Desarrollo Económico (OCDE), las políticas públicas con incidencia en las transformaciones de Estado, gubernamentales e institucionales. Son decisiones políticas que requieren votos en los parlamentos y Congresos de la República, de otra forma son teatro puro… para divertir, desorientar y ofrecer ilusiones falsas…
A veces pareciera que se tiene resistencia a ver y entender el futuro… El 50% de la enfermedad dice el medico persa que es imaginación… el otro 50% es decisión, medición, cálculo de anticipación. En materia de Estado e instituciones, para asegurar el trazo futuro son decisiones políticas; sino, ¿Por qué tantas órdenes ejecutivas…?
No cabe la menor duda, para un futuro predecible… los derroteros se construyen sobre la base de decisiones que sean capaces de medir resultados, pero también de anticipar respuestas y rutas no controladas en el escenario. Esa es la clave del ajedrez…
Inteligencia es anticiparse. Salvando distancias, vale recordar que las tarifas de ayer, eran una parte de la teoría de sustitución de importaciones impulsada por Víctor Prebisch, primer director de CEPAL en su libro, “El desarrollo económico de la América Latina y algunos de sus principales problemas” (1949), hay una edición de CEPAL de 2012.
Michio Kaku (2024), Físico teórico dijo una vez, “Pensamos que la inteligencia es saber cosas, pero la esencia de la inteligencia es ver el futuro”. Entonces, ¿Qué es lo que no estamos viendo o entendiendo del futuro? Las decisiones tienen costo, deben medir consecuencias, de otra forma es teatro. O ¿Son estrategia para la incertidumbre…?
Cinco años después de uno de los primeros avisos de extinción planetaria contemporánea, hemos empezado a hablar de ello.
No se si es mi impresión o una percepción en caliente, pero de un tiempo para acá he notado cómo la gente de mi círculo cercano ha empezado a verbalizar (apalabrar, suelo decir) lo que la pandemia produjo en su vida: miedo, cambios, incertidumbres, preguntas. Si, preguntas que aún hoy luego de prácticamente un lustro, no han sido contestadas.
Para mi gusto uno de los grandes impactos de esa coyuntura sanitaria fue la re conceptualización de la palabra “Normalidad”. En medio de la desolación, la muerte, el confinamiento, la añoranza a volver a un estado anterior provocó que la normalidad fuera vaciada de contenido en su significado profundo.
Porque regresamos a donde habíamos dejado este planeta y pienso que en situaciones peores: guerras, extremismos, odios, más exclusión y la puesta en marcha de un nuevo orden global que no tendrá retorno.
Nada aprendimos entonces de esa crisis civilizatoria, de esos últimos cinco minutos de la humanidad sobre la faz de la tierra, al decir de Leonardo Boff. Nada nos hizo cambiar, ni como seres humanos ni como especie.
La tarea ahora es salir de ese ahogo social y cultural que nos produjo el COVID y sus variantes. Nos restó, por decir lo menos, nuestra capacidad corporal y emocional para respirar. Por eso el odio, por eso la exclusión, por eso la barbarie sin freno.
Re-aprender a respirar significa hacer consciente el acto de estar aquí y ahora. Es significar los momentos que vivimos y no pasar por ellos de forma atolondrada.
Es contar hasta 10. Respirar-exhalar. “Sacarlo todo afuera”, como la canción. Apalabrarnos de otra forma.
Alejandro Machado García Gestor en Desarrollo Sostenible con Equidad de Género
América Central sigue siendo una importante zona de origen y tránsito, en el que dinámicas internas como la pobreza, la desigualdad, la violencia de las pandillas, sicariato, así como otras originadas globalmente como las redes de tráfico ilícito, la trata, el cambio climático, generan que grupos de familias, niños, niñas, mujeres se vean desplazadas, huyan o migren a otros países en búsqueda de ese sueño americano o salvar sus vidas.
Al ser de forma irregular y no tan planificada, se corren múltiples riesgos que se experimentan producto del racismo, la xenofobia y la violencia de género en países de tránsito y destino, aumentando las probabilidades que ciertas amenazas se concreten, que hayan privaciones a derechos humanos y en ocasiones con consecuencias mortales.
Es decir, ya la migración se puede dar por factores internos pero también por dinámicas globales, por ejemplo por presiones externas puede ser originadas como mecanismo de presión de un país sobre otro o como moneda de cambio, dejando entredicho los tratados internacionales en derechos humanos.
Costa Rica había sido un país impulsado por la movilidad y migración, siendo en sus primeras estadios, un país de destino y recepción pero luego con el pasar de los años, hemos sido expulsores, de tránsito y ahora un espacio de reflujo migratorio en medio de una pluralidad migratoria.
Hoy en día, con este recibimiento y especie de acatamiento o la mal llamada “cortesía”, estamos frente quinto estadio y le llamo reflujo. No es un flujo a la inversa, no es un flujo hacia el sentido contrario del norte con intención necesariamente de permanecer en Costa Rica, sino es la devolución de la personas que pasaron en tránsito o residían y terminaron en Costa Rica.
En este reflujo migratorio que no tienen nada de retorno, sino son deportaciones y expulsiones -sin decir legitimas o no-, dado que cada país cuenta con su soberanía nacional pero que quizás sí obviando las situaciones de abuso, violencia en las que las personas han sido expuestas tanto antes, durante o después de la migración realizada, y finalmente terminaron siendo una moneda de cambio o mecanismo de presión geopolítica.
De forma excelente y categórica, Costa Rica está haciendo uso de sus instalaciones para continuar una práctica que ya en el pasado entendió eso espero, que de no administrar los flujos, es volver a generar duplicidad y/o revictimizar. Duplicidad en todos los sentidos, no solo en datos, sino tratamientos o asistencias.
De no hacerlo, es ser presa fácil de la ineficiencia, de ser inoportunos y/o insuficientes parar proteger vidas, por lo que esperamos que puedan estar haciendo abordaje inmediato de ciertas emergencias en salud, abordar la salud mental, el control y vigilancia de ciertas enfermedades infectocontagiosas, el que tengan su documentación, traductores para todas las nacionalidades presentes, que se haga la comprobación de vínculos para que no se filtre el tráfico.
En fin sin número de acciones que deberían de centrarse en una respuesta en el migrante y se respete el carácter voluntario de estar ahí, porque voluntariamente no quisieron estar acá, fuimos nosotros como ticos que “voluntariosamente”, sin presiones a impuestos aceptamos recibirlos por cortesía. Por cierto, ya tenemos los impuestos del 10% valga decirlo.
Si no me cabe duda, que es mucho mejor que estén institucionalizados pero no retenidos si fuese el caso, porque una falta de articulación puede nuevamente desbordarse las calles y comienzan las redes locales de coyotaje y las organizaciones delictivas locales, a aprovecharse y pregúntese en ese contexto, ¿Qué posibilidades tienen estas personas que ya presentan vulnerabilidades, para evitar situaciones de violencia, explotación y abuso? Agréguele el hecho de barreras del idioma y que no conocen nuestro país.
Finalmente, se habla muy poco pero el axioma social que está quedando deja en el piso ser migrante. ¿Qué significa salir televisado con esposas? ¿Qué significa ver a su sobrino en un centro a kilómetros de su país de origen? Se han preguntado, como continúan los niños sin traumas, que piensa el niño al ver a su papá y mamá en ese estado, en el que muchas veces no saben ni porque están ahí ni en que país están y elude a través del juego o a pura resiliencia.
Como harán para intimar las familias y sus matrimonios, que significa no tener mis documentos, que significa no tener ingresos y quedar en calle para generar con venta de dulces para continuar su viaje. No poder cortarme el pelo, no vestirme como quiero, no poder ahorrar. Al menos al motociclista que le quitaron la moto en Puntarenas en los retenes, llamó a algún familiar en San Carlos para que le hiciera un simpe desde el baño de un restaurante. Ahora pregúntese, ¿A quién va a llamar un Afgano, ruso o chino?
Peor aún agréguele el hecho de que no puede reingresar al país en el que fue expulsado ni al que lo tienen amenazado. ¿A qué mundo podrán ir? ¿A marte con Elon Musk?
Felipe Triana Rincón, estudiante de la Maestría Académica en Biología del Sistema de Estudios de Posgrado de la Universidad de Costa Rica lidera una investigación pionera que busca generar datos clave sobre la ecología espacial de las serpientes y su adaptación tras ser reubicadas.
“El problema es que no sabemos qué pasa cuando en vez de matarlas, las reubicamos en un bosque cercano. ¿Sobreviven? ¿Logran adaptarse? No existen datos sobre esto, y mi investigación busca responder esas preguntas con evidencia científica”, expresó Triana.
En su tesis titulada “Evaluación de los programas de reubicación de serpientes en Costa Rica a partir de la ecología espacial de Crotalus simus (Serpentes: Viperidae)”, Triana aborda una problemática recurrente en el país: el miedo y desconocimiento hacia estos reptiles, que frecuentemente lleva a su eliminación cuando se encuentran cerca de áreas urbanas. “Serpiente buena para la gente es serpiente muerta”, explica Triana.
Gracias a esfuerzos del Instituto Clodomiro Picado en conjunto con Bomberos de Costa Rica, se ha implementado un programa donde las personas pueden llamar al 911 para que las serpientes sean trasladadas en lugar de sacrificarlas. Sin embargo, hasta ahora no se ha analizado cómo estas reubicaciones afectan su comportamiento y supervivencia.
El Sistema de Estudios de Posgrado (SEP), en estos 50 años de su fundación, continúa reafirmando su compromiso con la excelencia académica y la investigación. La Maestría Académica en Biología es un ejemplo del impacto positivo de estos programas, al formar profesionales que aportan soluciones a problemáticas ambientales urgentes.
“Desde el SEP siempre hemos aportado conocimiento y buenas prácticas en todas las áreas del conocimiento y una de ellas en las ciencias básicas, consolidándonos como el sistema de posgrados más robusto de la educación pública y privada en Costa Rica”, concluyó la Dra. Flor Jiménez Segura, decana del SEP.
Un estudio pionero para la conservación
Las serpientes cumplen un papel fundamental en los ecosistemas al regular poblaciones de roedores y otros animales que, sin control, podrían generar desequilibrios. Sin embargo, su conservación sigue siendo un reto, en gran parte por la falta de información.
“A nivel de investigación, mi proyecto de posgrado es el tercero en América Latina en generar datos espaciales sobre una víbora”, señala Triana. “Sin datos ecológicos confiables, la conservación de especies se hace a ciegas. No podemos asegurar que lo que estamos haciendo realmente funciona”.
Este trabajo contribuirá no solo al conocimiento científico en Costa Rica, sino también a la generación de mejores estrategias de conservación en toda la región.
Mag Olga Marta Ramírez Hernández Comunicadora Sistema de Estudios de Posgrado (SEP)
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