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Autor: María José Ferlini Cartín

Sobre Deslindes – volumen II – de Adriano Corrales Arias

Carlos Madrigal Tellini

Conforme leía el texto de Corrales, me decía: qué complicado intentar un comentario frente a este abanico de temas, sin mencionar mi falta de experiencia en esta labor. Al repasar los artículos, pensé, en qué brete me ha puesto mi amigo. Finalmente, un descubrimiento, parcial: estoy frente a un conjunto de aportes para una crítica de la nacionalidad, y desde ahí este esfuerzo.

Voy a realizar cuatro comentarios, que están muy lejos, lejísimos, de abordar en su totalidad los textos, pero que intentan reseñar algo que se vincula a mi pequeño y parcial descubrimiento. El primero, por qué destaqué lo de aportes a una crítica de la nacionalidad; luego, un simple esquema sobre lo que entendí como nudos para discutir aspectos articuladores de dicha crítica. Un tercero, apunta a las vulnerabilidades culturales. Finalmente, y de cara al futuro, algo que me sorprendió.

I          Los ensayos y desde dónde terminé leyéndolos

Se trata, como anota el autor, “de artículos escritos en diversos momentos y circunstancias. Casi todos son originalmente “columnas” para el Suplemento Cultural de la Universidad Nacional… Los demás publicados en periódicos, revistas y blogs.” Son 57 artículos, en un período de, creo, al menos 10 años – espero el autor me corrija. Esto ya nos alerta, no sólo sobre ese abanico temático, sino también sobre diferentes estados de ánimo, dependiendo justamente de las circunstancias en que se alistan y disparan esos dardos. Resalto esto último, en consecuencia con el lugar desde donde señalé, me ubico para interpretar, y repito, estoy frente a un conjunto de elementos que abonan a una crítica de la nacionalidad. Tal lectura, claro está, no es responsabilidad del autor, aunque recoge en parte, el guante que nos lanza al confesar su propósito, pero sólo en parte, esa que refiere a una reflexión, y me atrevo a sugerir algunos puntos sobre los que invito al autor a continuar la tarea. Quisiera anotar que escogí, entre la amplia gama de aspectos a comentar, lo que entiendo como aportes para dicha crítica, por la cantidad de textos en que aparecen, por lo que percibí como preocupación central del conjunto de ensayos, y por supuesto, por ser parte de mis propias preocupaciones, al tratar de entender lo que le sucede a este paisaje, que no país.

Por eso menciono los dardos; envenenados, violentos, ¿resentidos?, desencantados y también esperanzados:

  • Se trata, en algunos casos de inteligentes señalamientos sobre formas, conductas, abordajes, interpretaciones, visiones e imágenes, que conforman un ideario falaz, una pretendida identidad cultural, creada a partir de ilusiones viejas, y de nuevos agregados; algunos de estos chabacanos a más no poder.
  • En otros casos, de informadas notas sobre problemas variados y de gran peso en la vida nacional.
  • También hay exigentes referencias, y sugerentes formas de enfrentar dichos problemas, líneas sobre las cuales discurrir y actuar para la recuperación histórica y creación, que cristalicen en una nueva nacionalidad, con mayor densidad cultural.

Sobre esto último, ahora no preciso, si es Hobsbawm o Harvey, creo que Hobsbawm en su “Historia del siglo XX”, que habla de “viejas identidades” recién inventadas. Las nuestras, tienen diferentes datas, algunas, como: blancos, educados, demócratas, europeos, tienen algún tiempo, pero igual son históricamente recientes. Lo último – lo de europeos –, hoy algo trastocado o traveseado, o usamericanos, como gusta decir nuestro autor, puede ser más apropiado, y esto es todavía más reciente, y si me lo permiten, de peor gusto. En esta línea, “consumismo” se convierte en un código, no sólo de comportamiento, sino en una categoría analítica, en un concepto teórico para desentrañar, no sólo el comportamiento, sino una configuración cultural.

Junto a este código, emergen otras categorías o conceptos, como parte de una profunda crítica, que en algunas de las aportaciones, nos lleva a elementos epistemológicos. Esto puede sonar grandilocuente, pero no. Si la atención se centra en el aporte a una crítica de la nacionalidad, adquiere sentido, y quisiera destacar, sólo como ejemplo, el texto titulado “La poesía ya no existe en mi” (pp 97-103), que trata un hecho terrible, el asesinato del hijo de un poeta y su respuesta en un poema, el último, en que dice “el mundo ya no es digno de la palabra”. La reflexión tanto del padre poeta, como del autor, también poeta sobre la palabra, y lo que podemos derivar de tal reflexión, aporta, sobre procesos de reconfiguración ideológica y su impacto en cómo entendemos e interpretamos ¿Cómo entender, si la palabra se envilece? Esta idea de la transmutación de la palabra, es recurrente y fundamental como elemento epistemológico.

Pero me adelanto, esto es parte de mis propias reflexiones en respuesta. Antes, un repaso, esquemático y sin duda grosero de lo que entendí, como nudos articuladores del discurso.

II         Ciertas líneas aglutinadoras de expresión

Una preocupación central atraviesa el conjunto de textos: La contrarreforma neoliberal, su objetivo, claro por parte de las fuerzas que la impulsan, es malograr y destruir el Estado Social de Derecho. El mismo, supone una conjunción de objetivos, prácticas e instituciones, ligadas a una comprensión del mundo, que pese a sus carencias y contradicciones, pareciera haber conformado una sociedad “vivible”, y que se expresa en la noción de Segunda República. Esta es una inferencia que hago “por negación”, es decir, deriva de los múltiples señalamientos del autor sobre lo que comporta la contrarreforma neoliberal, acabar justamente con ese estado de derecho que suponía mínimos de convivencia social, con elementos destacables en varios aspectos que incluían educación, salud pública, y elementos culturales. Más allá de esto, en algunos textos, como en “¿UN PAÍS QUE SE NOS ESCAPA? (pp195-199), se plantea la recuperación de lo mejor de la Segunda República para avanzar hacia una tercera.

Habrá que trabajar sobre la emergencia de esa Segunda República y sus protagonistas, en el texto hay varias pistas. También trabajar sobre la metamorfosis y/o descomposición de dichos protagonistas; pienso en los partidos políticos que participaron en dicha emergencia, hay apuntes sobre ello también, quizá más velados. Esto no es más que una invitación al autor. Sobre el país que vamos perdiendo, o ¿hemos perdido?, varias alusiones en el texto sugieren tal pregunta, sobre todo una que se reitera ¿estaremos a tiempo de revertir este proceso?

En dicho proceso, de los textos surge, que lo relativo a la cultura es central, y destacan al menos tres juegos o planos de contradicción:

  • Uno quizás, y no estoy seguro de que esta ubicación sea la adecuada, remite a determinaciones políticas, menos complicadas quizá, pero no por ello “simples”: la sobreimposición de una visión vallecentralista, o vallecentrista, como las llama el autor, en donde la condición misma de capitalidad supone el canon, la concentración de actividad y poder, simplifica y homogeniza, desdeñando no solo particularidades, lo cual ya es grave, sino que filtra ideológicamente toda producción cultural, invisibilizándola o pervirtiéndola
  • Otro, más de carácter conceptual, remite a la visión chata y elitista de cultura como Bellas Artes, y su antípoda, una visión antropológica, repite el autor, que va más allá y entiende el quehacer humano, como un quehacer cultural. En este plano, hay varias reflexiones sobre literatura y especialmente poesía, que requerirían un tratamiento especializado.
  • Un tercero, quizá de mayor calado, una cuestión teórica y epistemológica, meollo filosófico crítico y que ubica y da sentido a todos los textos: El envilecimiento de la palabra, la subversión de la realidad, la palabra ya no como elemento clave en la comunicación y el diálogo, sino como construcción de una realidad a la medida, platos a la carta, la palabra como opacidad, instrumento de intoxicación, como una, y otra vez señala el autor, dadas las condiciones casi monopólicas para su uso.

En estos planos o juegos, hay una casi total e indiscriminada inmersión de nuestra sociedad en el primero de sus términos:

  • Una centralidad chata y uniformadora
  • Una limitación acartonada y elitista de la cultura, simplificadora y discriminatoria
  • Una asimilación acrítica de la subversión y envilecimiento de la palabra, con la consecuente aceptación de la realidad construida, en detrimento del pensamiento

La ubicación temporal sobre la contrarreforma, señala inicios de los años 80 como su arranque, varias notas aluden al inicio de los PAE´s como bandera de salida. Se señala al capitalismo como responsable; la mercantilización de la vida como resultado; y al mercado, de manera inapelable, como demiurgo. Y el miedo, como tal, elemento sustantivo en el envilecimiento de la palabra. Más de cuatro décadas de tal proceso, que se agrava conforme avanza el tiempo. Los logros de la contrarreforma son materiales, políticos e ideológicos, es decir, culturales. Al frente, un paisaje, perdón, país, degradado e inerte, o peor, apostando en parte por la destrucción del Estado Social de Derecho.

III       Punteo sobre la nacionalidad

Intoxicación, parece ser categoría central. Pero encontramos en los textos, elementos como: banalidad, ligereza o liviandad, fatuidad, serruchada de piso como cotidianidad y la chota como forma por excelencia para tal ejercicio (sobre ésta, diría que además ha perdido filo, fineza y hasta cierta elegancia, o mordacidad al menos, para caer incluso en lo soez, el inquilino de Zapote es un buen ejemplo).

No obstante, y en esto reitera el autor, al menos en diversas expresiones artísticas, hay sustrato, cantidad y calidad, que en parte se desgastan y se distraen en la tensión burocrática, y en el charco de la envidia y no pocas veces maledicencias de los mundillos – no sólo está el relativo a la literatura, centro de agudas críticas.

Se habla de “gobierno fallido” (p9). Cabe preguntarse si siquiera deberíamos hablar de gobierno, en el sentido en que tradicional e históricamente lo hemos conocido. La fragmentación, el vallecentrismo, lo aspiracional de la autopercepción inducida, la intoxicación, y el rampante y chabacano gusto usamericano, inciden, sin dudarlo, en las pérdidas anotadas respecto del Estado Social de Derecho, y ojalá no sea así, en pérdidas aún mayores en un futuro cercano.

Sería quizás importante, trabajar sobre espacios de resignificación de la palabra, en el texto hay elementos sobre esto. Este sustrato, que no remite a una vaga esperanza y avanza aspectos tanto de forma, como de contenido (si esa distinción sigue siendo válida); dan para profundizar la reflexión, pero tal ejercicio carecería de sentido si sólo abarca a los de siempre. Algo que también, con toda propiedad anota el autor. Otra invitación, justamente en cuanto a lo señalado sobre la palabra, este es un hilo del que deberíamos seguir tirando.

IV       ¿Hay esperanza?

Recuperando lo anotado por el autor, sobre la responsabilidad del capitalismo, y me atrevo a precisar, que su estado actual, es el que da contenido, objetivos y líneas de acción a la contrarreforma. Esa nueva condición histórica, de que el capital especulativo, que no financiero, parece ser el capital que impone su lógica al capitalismo en su conjunto, no es una diferencia de matiz, constituye un elemento de enorme trascendencia por su carácter disolvente y depredador, ajeno a la vida, es decir, a la historia y geografía. Hinkelammert lo señalaba bien, esa ruptura con la vida, incluso con la producción, como se ha conocido históricamente en el capitalismo, supone una transformación radical de la lógica capitalista. De esa transformación se nutre la contrarreforma, y explica lo refractario frente a la educación, o la cultura, aún en su más simplona acepción, que anota el autor respecto a los parlamentarios en el ensayo “Cruzada contra las humanidades, el arte y el conocimiento” (pp31-36). Por esto resulta tan atinada, y sin duda sintética, la reiterada alusión a hacer “tabla rasa”, con que el autor denuncia la intencionalidad de la contrarreforma.

Quisiera, para terminar, señalar algo que me llamó mucho la atención. Desde mi lectura, no dejó de sorprenderme la alusión a un concepto y a un autor, que pienso se alejan, tanto de la certera crítica que configuran los textos, como de los aportes, sobre desde donde revertir la situación. Me refiero a la “anomia”, que aparece en algunos ensayos y especialmente, la referencia a Emile Durkheim, en “Somos una sociedad enferma” (pp175-178). Si enlazamos la crítica y las referencias sobre aspectos que discutir y lugares desde donde responder a los problemas anotados y el objetivo de tal repuesta, y el autor es explícito sobre esto, el objetivo “desde una perspectiva humanista y popular, es la liberación integral del ser humano, así como la consecuente construcción de una sociedad más justa, democrática e inclusiva” p126. En este punto, tanto Durkheim, como “anomia”, quedan cortos de cara al futuro. Otros autores mencionados, entre los que destaca Martí, nos pertrechan mejor para las duras luchas que se avecinan. Y para soñar y mirar el futuro, como constructores de una nueva sociedad; de un nuevo mundo, sin fascismo, sin sionismo, sin capitalismo.

Una mirada al primer tomo del libro Deslindes de Adriano Corrales Arias

Carlos Delgado Rodríguez

Deslindar significa delimitar, demarcar, limitar, señalar, también, aclarar algo. Por eso quiero empezar por algunos aspectos de carácter autobiográfico del autor, aquellos rasgos personales que han marcado su vida pero también su obra literaria y su posicionamiento político, como un luchador de la causa de los pueblos. Adriano combatió en Nicaragua y también fue miembro de una organización revolucionaria en Costa Rica.

En los apuntes autobiográficos que Adriano nos entrega, se muestra una mirada al entorno social en el que transcurriría su niñez, adolescencia y juventud. Su niñez, en Venecia de San Carlos, transcurre en un mundo que estaba siendo colonizado por campesinos y campesinas que eran recién llegados a un paisaje prístino de contornos selváticos. Corrales nos narra que estos contextos sociales, en los que creció, estaban animados por grupos humanos, clases sociales, si se prefiere, como los campesinos y los finqueros; estos hacían su vida en su contexto que era, por un lado, un lugar donde reproducían sus vidas al trabajar la tierra, pero también, un mundo de una belleza extraordinaria; sin embargo, esta belleza escénica exigía un agotador esfuerzo de sus colonizadores para poder lograr el sustento que le arrancaban a la tierra.

Corrales nos relata, en parte, el proceso de construcción de esta sociedad, y muchas comunidades campesinas, que surgieron gracias al trabajo duro y solidario, de hombres y mujeres humildes. Cada logro en aquel escenario, como construir una iglesia, era el fruto de un denodado esfuerzo colectivo, que daba forma a un nuevo mundo en medio de las montañas y planicies de San Carlos. En aquella época, por cierto, aquel mundo era visto desde el Valle Central, como una remotidad enorme e indómita.

En los relatos de Adriano, que dan cuenta de su niñez, se cuelan las imágenes de un mundo de muchas limitaciones, que no era así solamente para el protagonista, sino también para muchos hombres y mujeres que por aquellos años compartían ese entorno: ese era el contexto de la Costa Rica de los años sesenta que se desenvolvía en la periferia del Valle Central. En ese contexto rural, el escritor hace sus primeras incursiones en las luchas sociales, necesarias para construir las condiciones para vivir, trabajar y estudiar, en un mundo precario y en construcción, cuya institucionalidad era percibida por el joven y sus compañeros de lucha como insuficiente para estudiar con dignidad y realizarse profesionalmente. Aprendió en ese proceso que las luchas tienen un precio, que suele ser, en muchas ocasiones, la represión por parte del statu quo y su institucionalidad.

Posiblemente, esas primeras enseñanzas van a marcar profundamente la mirada crítica y rebelde del poeta y del escritor, que no sólo apunta hacia el mundo social, sino que también, abarca el abordaje que Corrales hace de la poesía costarricense. Corrales indica que:

Ha privado una actitud individualista y subjetiva en el bardo criollo, aunada a un sentimiento de soledad existencial ante un mundo caótico e incomprensible, muy cercana a algunas vanguardias europeas como el simbolismo y el surrealismo o la mal denominada “poesía pura” o “purista”.

Eso lo decía para referirse a una poesía que había emergido en la primera mitad del siglo XX. Sin embargo, esto cambia en los años sesenta y setenta del siglo pasado.

No es hasta los años sesenta y setenta del siglo pasado, cuando la presión del ambiente sociocultural y la lucha revolucionaria centroamericana orientan la producción hacia un componente ético/político y se aborda la realidad circundante con formas más concretas y contenidos críticos y humanistas restando importancia a la individualidad

En el abordaje que hace Adriano del mundo literario, el contexto histórico y social, son fundamentales para explicar el transcurrir de la literatura y la poesía. Corrales, al revisar algunos de los grandes poetas y escritores costarricenses como Max Jiménez, Yolanda Oreamuno o Eunice Odio, figuras de la primera mitad del siglo XX, señala que la sociedad costarricense de aquella época fue un lugar inhóspito para aquellos que ejercieron su oficio con creatividad, templanza y criterio propio, en un entorno muy limitado culturalmente, de carácter profundamente conservador y áspero. Esa sociedad no perdonó a quienes, como estos autores, esgrimieron la crítica y denunciaron aspectos culturales o sociales propios de la dominación oligárquica y patriarcal de aquellos años, que eran defendidos rabiosamente por los intelectuales y figuras políticas del statu quo.

La crítica en Corrales suele ser radical, cruzada por criterios que va más allá de lo puramente estético. Cuando se refiere a Jorge Debravo, también lo hace con respecto a la poesía costarricense que lo precede, para decir que:

Debravo es un poeta franco y directo, auténtico y sincero como el Jorge ciudadano: una persona solidaria con los oprimidos, un compañero, un promotor. Precisamente lo que coloca a Debravo como un parteaguas en la lírica nacional es una poesía que apuesta por la comunicabilidad y la cotidianeidad, un lenguaje simplificado y directo frente a una tradición nobiliaria, solipsista y de trascendentalismo lingüístico basado en la metáfora y la alegoría con un trasnochado parnaso/modernismo de formas vacías, salvo serias excepciones: casos de Max Jiménez y Eunice Odio

Asimismo, indica que la poesía de Debravo se levanta con una clara dimensión ética:

Por demás, es un ejemplo ético: no se identificó con una nacionalidad, un grupo literario o agrupación política alguna y se colocó, con plena conciencia y responsabilidad, en el arduo proceso del arte, en la poiesis misma, lo que provoca la poca atención e, incluso, la exclusión, entre poetas y escritores de actitud iconoclasta y frontal de la primera mitad del siglo XX.

Para Corrales, muchos de los autores en los que se enfoca, como Jiménez, Odio o Debravo, son figuras rupturistas, críticas e irreverentes. Esto está también asociado a su propia obra literaria y trayectoria vital. A Debravo, Corrales le confiere un lugar importante en la poesía costarricense, no solamente por su calidad literaria, sino porque la obra de Debravo tiene un impacto social:

La poesía debraviana porta una diáfana y refrescante visión de la realidad con una simplificación excesiva inédita hasta el momento. Sin renunciar completamente a la tradición de la transfiguración metafórica y la simbología, los libros Canciones Cotidianas y Nosotros los Hombres se convierten en los puntos de partida de una nueva sensibilidad que pretende procurar contexto y testimonio histórico al poema. Consigue un considerable arraigo entre los lectores y un entusiasmo inusitado por la poesía, especialmente en un país que ya había encomendado las tareas críticas de develamiento social a la narrativa y al ensayo.

A partir de Jorge Debravo la poesía pasa a ocupar en nuestro país el lugar que los poetas anteriores, aristocratizantes de un yo conflictivo de cenáculo liberal, salvo serias excepciones, habían deseado, pero no habían conseguido… Y los libros de Debravo, impresos manualmente en polígrafos, corrían de mano en mano, ya no en ateneos de señoritas e intelectuales burgueses, sino en el sitio de labor, aulas, casas de trabajadores, estudiantes y gentes sencillas. La poesía costarricense adquiere carta de ciudadanía con un inconfundible acento humanístico y popular, sacudiendo a su vez un entorno aletargado y deplorando un pasado de pálida impasibilidad.

Se trata, en este caso, de una poesía que irrumpe con toda su fuerza en la cotidianeidad de la gente común. El análisis literario, sociológico e histórico se entrelazan, necesariamente, para alcanzar una explicación totalizadora del fenómeno literario en su múltiple dimensionalidad. Debravo es discernido como poeta, como ser humano, pero también, por su pertenencia a una clase social a la que el vate representó y dignificó en su poesía. Corrales reconoce esta condición, que considera propia de un verdadero poeta. Refiriéndose a Debravo señala:

Y a pesar de cierto candor poético (que es siempre honesto porque es consecuencia de una emoción profunda), palpable a veces en una sencillez de sonsonete rural y provinciano, no sucumbió al costumbrismo o folclorismo de antecesores, como Aquileo Echeverría o Arturo Agüero. Mucho menos aplicó la chota a sus congéneres campesinos a quienes reunió con los demás trabajadores en un grupo de sencillos hombres. Eso lo logró debido a los dotes de verdadero poeta.

La lealtad de clase con los oprimidos de la tierra que tenía Debravo, es puesta en la perspectiva de Corrales como una posición virtuosa. La rebeldía, la necesidad de transformación de un orden inaceptable, por ser injusto, son elementos de un hilo conductor de la narrativa de Adriano, que se articulan de forma coherente en todos sus artículos, al lado del análisis literario contextualizado en la historia de la sociedad costarricense. Se trata de una mirada totalizadora y compleja para explicar el fenómeno literario; su análisis es una crítica reiterada a la sociedad costarricense.

Corrales señala que la sociedad costarricense denostó en distintos momentos históricos a grandes y destacados creadores y artistas. En esa lista están Eunice Odio, Yolanda Oreamuno, Max Jiménez y Jorge Debravo, que tuvieron que luchar cada uno de ellos y ellas en contra de un contexto sociocultural hostil que rechazó la propuesta artística de estos y estas figuras del arte costarricense, por considerar que sus obras, y sus personalidades, se salían del canon impuesto oficialmente en sus respectivos campos. Algunos de los personajes en los que se posa la mirada y el análisis de Corrales son gente que va a contracorriente, y paga un precio por eso.

Chavela Vargas también forma parte de ese elenco de rebeldes, incómodos, o rotos, que pasa bajo el escrutinio de Adriano, y que indefectiblemente tienen detrás de sí una sociedad que los orilla, y frente a la cual se produce la rebeldía. Refiriéndose a Chavela Vargas Corrales dice:

Por esas y muchas razones no la despido, sino que le doy la bienvenida a una Costa Rica empobrecida cada vez más, sin embargo, poco a poco deberá acogerla como otra víctima de su aldeanismo y deporte nacional por excelencia: la serruchada de piso y el asesinato simbólico. Los ejemplos nos rebasan.

Ya en otro plano, Adriano se enfoca en la Universidades, lugar en que se desenvolvería su vida laboral como docente, investigador y activista. En su trabajo sobre las universidades se presenta una caracterización del lugar y función que la economía costarricense cumple en la economía mundo, y del papel que las universidades deberían tener frente a esto:

Debemos comprender que la tecnología y la ciencia no son asépticas, ambas se producen y reproducen en el marco de un sistema mundo global; dicho de otra manera, en una economía global donde las micro economías empresariales nacionales, dependientes como la nuestra, son una mediación secundaria de la macroeconomía internacional trasnacionalizada. Esto es de suma importancia puesto que somos países periféricos que transfieren plusvalía en un intercambio a todas luces desigual. Y la universidad debería coadyuvar a la reinvención de países como el nuestro en un mundo multipolar como el de la actual coyuntura bajo esquema neoliberal.

Se trata, entonces, de repensar la labor de las universidades en un contexto dinámico que cambia hacia un orden en gestación, que el autor denomina multipolar, y que requiere de parte de las universidades públicas una actividad correspondiente que contribuya a la compresión crítica de esta nueva realidad en formación, y a la transformación de las estructuras y condiciones socio económicas y políticas que esto eventualmente requiera. Sin embargo, actualmente la universidad se inserta en un contexto dominado por los grandes conglomerados y los organismos internacionales al servicio de estos. Estas condiciones dominantes no sólo han desmantelado la institucionalidad pública, sino que también apuntan a la universidad:

En nuestro país, a partir de los años 80, se inicia una contrarreforma cuyo objetivo principal es el desmantelamiento del Estado Social de Derecho y las conquistas alcanzadas en los años cuarenta del siglo pasado con la reformas e instituciones ulteriores, especialmente el capítulo constitucional de las Garantías Sociales. La universidad pública, como fundamento de este estado de bienestar también está en la mira de los ideólogos y políticos neoliberales, que son quienes lideran la contrarreforma apoyados por los empresarios nacionales y transnacionales, aupados por el poder omnímodo de los conglomerados financieros tipo Organización Mundial del Comercio, Fondo Monetario Internacional o Banco Mundial.

Esto pone a las universidades en una encrucijada, que conduce a la anulación de su carácter/misión. En este caso se da una mirada al mundo social e institucional, para plantear una crítica directa al carácter dependiente del capitalismo costarricense y sus clases dominantes, y a las consecuencias que la ruta neoliberal tiene para la educación superior. Ante el embate del neoliberalismo como política de estado que se constituyó en una contrarreforma Adriano llama a:

El dilema consiste en defender la autonomía universitaria para reforzar su papel de agente de cambio por la justicia social, el desarrollo alternativo y sostenible y el bienestar General

Si esto no se hace las universidades públicas devienen en:

Casas de enseñanza neocoloniales pues concentra élites cognitivas con estudios especializados y, por tanto, disociados; o con la aparición y proliferación de la universidad privadas -nichos básicos para la globalización inducida y el proyecto neoliberal -en garajes-, salvo serias excepciones, donde se venden títulos a granel.

A la par del proceso de reconfiguración del papel de las universidades, Adriano, nos muestra a estudiantes desmovilizados y conformistas que no oponen ninguna resistencia, como en otros momentos, frente a la contrarreforma, y que más bien sancionan positivamente la constitución de una educación superior al servicio de los intereses locales e internacionales del capital. Esto se acompaña del surgimiento de un individualismo feroz portador de una actitud que afirma el sálvese quien pueda. Los aparatos ideológicos al servicio del proyecto dominante reconfiguran no sólo la economía, sino que también al pensamiento de las personas. Esto se expresa en las actitudes del personal docente y los estudiantes de las universidades. Este análisis desemboca en una mirada a las condiciones estructurales de la sociedad costarricense, que golpean social y económicamente a amplias franjas de las mayorías sociales.

Corrales en este texto nos advierte, con ejemplos, de cómo la universidad está siendo transformada en función de intereses empresariales que la reconfiguran, en una dirección que alejan a estas instituciones públicas de la posibilidad de servir a las mayorías sociales. Se trata de una reconfiguración en un sentido unidireccional, que niega el carácter plural y complejo de los intereses sociales a los que supuestamente debería servir. Esta reconfiguración se acompaña de la desactivación del pensamiento crítico:

El pensamiento crítico ha sufrido duros golpes en los mismos campus universitarios. El movimiento estudiantil está desinformado y por ello luce dócil, cooptado en su dirigencia y atomizado; igual los sindicatos.

Igualmente define con claridad cuál debería ser el objetivo político de la lucha sociales:

El objetivo fundamental de la lucha política, desde la perspectiva humanista y popular, es la liberación integral del ser humano así como la consecuente construcción de una sociedad más justa, democrática e inclusiva.

Para Corrales vivimos en una sociedad en crisis; esta crisis surge de la interacción con el mundo global dominado por las grandes corporaciones multinacionales, que son el referente de una oligarquía servil y desafecta, cuyo único criterio es el lucro. Corrales busca en el mundo social los elementos que permiten, de alguna manera, legitimar este proceso en marcha dirigido contra las mayorías sociales:

Ahora bien, los sectores más desprotegidos por la contrarreforma neoliberal que pretende arrasar con el estado benefactor (lo que queda de él), en su precariedad y abandono, se inclinan hacia el fundamentalismo evangélico que les promete paz en un paraíso (populista neoliberal) con una sanación permanente; así, las iglesias “nuevas” pululan por doquier “diezmando” a sus miles de incautos feligreses.

Los factores que intervienen para ir construyendo este escenario son muchos, y, por lo tanto, la perspectiva para enfocar la complejidad de la situación tiene que ser abarcadora. A criterio de Adriano, el pago a los intereses de la deuda se convierte en un factor que ninguna reforma fiscal puede atajar, en vista de que los recursos que se drenan por esta vía alcanzan un alto porcentaje del producto interno bruto:

Se está hablando, prácticamente, de cuatro puntos porcentuales del producto interno bruto (PIB), solamente en pago intereses para este 2018; por tanto, el pago de los intereses demanda cada día, cada 24 horas, una cifra cercana los cuatro mil millones de colones.

Adriano, en este caso, señala el conjunto de problemas que forman parte de un escenario político, económico y social-institucional, cuyo peso asfixia a la sociedad costarricense, pero, particularmente, a la clase trabajadora y aquellos sectores sociales vulnerables y excluidos.

Volviendo a la crítica literaria, Adriano cuando analiza la novela “La Sed de los días”, de Francisco Rodríguez Barrientos (Celso Romano), hace un análisis sobre quién decide qué es literatura nacional o regional. Discute si la obra de Francisco Rodríguez, un novelista sancarleño, es o no un ejemplar nacional o regional marginal de la novela costarricense. En esta dirección pone otros ejemplos de novelas producidas en entornos regionales, por autores cuya procedencia no es el lugar desde donde producen. Esto le permite plantear un conflicto al interior de la crítica literaria:

Es claro entonces que lo regional o particular, indicado en lo nacional implica una tensión entre prácticas residuales y prácticas emergentes: hay una disputa por la autoridad narrativa, por el poder simbólico. El discurso de la autoridad central genera su contingente (su resistencia) porque ella misma, al enunciarlo, se coloca al descubierto como ideología. Así, la “literatura nacional”, o la “cultura nacional” (“la nación” el “estado nación”), pasan de ser un símbolo discursivo al síntoma de un malestar.

Una vez más, el oficio de escritor se vuelca o convierte en un acto de crítica y denuncia de una situación que se expresa en el desarrollo desigual y combinado de la sociedad costarricense; tal cosa, también tiene sus implicaciones en el mundo de la cultura y la literatura. Es una crítica a la cultura hegemónica del valle central (centro político, económico, y sociocultural de la sociedad costarricense). La estructura centro–periferia de la sociedad costarricense, que supone asimetrías e inequidades, también se extiende a la dimensión literaria en el artículo “Literatura de la región norte costarricense; un caso paradigmático”. Allí se plantea el asunto de quién es el que define el carácter nacional o periférico de un texto u obra literaria:

Ahora bien, la cuestión inicial debería ser: ¿existe una literatura nacional? ¿Y si existe? ¿Quién o quiénes la definieron? Plantear que existen literaturas regionales dentro de una literatura nacional implica ya una acción de subalternidad; es un proceso de negación, a pesar de que, es evidente, las regiones culturales existen e interactúan en el plano nacional/internacional. Ciertamente se trata de cuestionar la visión vallecentralista, o vallecentrista, homogénea, horizontal y aclimatar el concepto de literatura nacional; pero implicaría responder a las preguntas: cuál es la literatura nacional, y dónde se encuentra, o dónde se encontraría, ese centro.

El discurso dominante con respecto a la literatura deviene en ciertos contextos en un malestar/molestia por su carácter homogenizante. Podríamos decir, que esto pasa por querer forzar o encajar las obras originales, producidas fuera de los cánones oficiales, en una homogenización improcedente. Esto desnuda la relaciones de fuerza que están presentes en toda sociedad, en este caso entre la oligarquía costarricense y sus respectivos intelectuales, cuyo espacio geográfico es el Valle Central en el que se formaron como clase dominante y constituyeron su estado, sus símbolos y su cultura; frente a otras expresiones regionales, cuyas manifestaciones culturales no necesariamente encajan en los cánones y modelos extendidos de forma arbitraria al conjunto de la nación por los aparatos ideológicos y culturales de la dominación. El tema regional es algo que presenta, para Corrales, un destacado foco de interés. Refiriéndose a este contexto Corrales indica:

Debemos interrogar a las literaturas desde las diferencias identitarias construidas en regiones desiguales y en un país inventado desde la centralidad (la colonización interna partió del centro hacia la periferia, exceptuando las regiones fronterizas o del Guanacaste). Las diferencias persisten y se ensanchan a pesar de la homogenización cultural inducida desde el centro, por los liberales primero, los socialdemócratas después y, en la actual coyuntura, por la globalización bajo esquemas neoliberales.

Como se nota, Adriano engarza el mundo de la literatura con aspectos de orden cultural, y socio político. Los criterios para discernir son diversos. Cuando Corrales busca una respuesta se fórmula otra pregunta ¿existe una literatura nacional? Y a la vez ¿quiénes han definido su canon y su corpus? Corrales entonces apunta en una dirección político cultural, que tiene que ver con la construcción de la hegemonía al interior de una sociedad determinada, y los contextos geográfico espaciales en que tal hegemonía se elabora:

En efecto, se trata de cuestionar la visión vallecentrista, o centralista, homogénea, horizontal y aclimatada bajo el concepto de literatura nacional; pero implica responder a otras preguntas: cuál es su cronotopo. Se trata de indagar si hay un centro en la construcción de literatura nacional y donde se encuentra, o se encontraría, ese centro.

El tema también transcurre por la construcción de un determinado poder y sus expresiones físicas, pero también culturales e institucionales. Igualmente, Corrales insiste en el carácter crítico que debe tener el arte, en un contexto caribeño y latinoamericano que ha sido objeto de un largo proceso colonial. El concepto colonial o decolonial, es fundamental para explicar la articulación entre el centro dominante y la periferia sometida y sus repercusiones. Refiriéndose a la obra de Derek Walcott, nos dice

La herida colonial atraviesa el cuerpo del colonizado, por eso siempre está presente. El teatro entonces es un medio de expresión para mostrar esa herida que se disloca en escena y que sirve como terapia decolonial tanto para el actuante como para el espectador.

Intentando sintetizar algunos aspectos de esta obra, que recoge diversas publicaciones de Adriano Corrales Arias, puedo decir, que la mirada de Adriano nos muestra un mundo social, artístico y literario en el que las corrientes artísticas luchan entre sí; hay continuidades, rupturas, nuevas tendencias que se enfrentan; es la dialéctica del arte y la sociedad; esta característica Adriano la propone como una línea que transversalmente cruza toda su obra. El mundo social, político y literario interactúan, y se explican y condicionan mutuamente.

Igualmente, la realidad social, política y económica es vista por Corrales, para el caso de Costa Rica, como una sociedad de capitalismo periférico, que aún no ha podido desembarazarse de la herencia colonial que está en su origen. Esta sociedad, cruzada por grandes contradicciones de clase e intereses que son irreconciliables, es presa desde hace años de un movimiento de contrarreforma social y económica, dirigida a destruir la reforma social de los años 40 y 50 del siglo pasado, que ha sido impulsada por una alianza entre una oligarquía financiera local, y el gran capital transnacional. Esa contrarreforma se ha instalado en las universidades, el estado y las instituciones públicas en general, pero también, en la forma de ver el mundo del ciudadano común. Es contra esta situación que advierte Corrales en sus trabajos, es un grito contra la modorra y el conformismo de la derrota de los sectores populares, que la oligarquía costarricense quiere convertir en algo definitivo y contundente. Frente a esto, lo que nos queda es la resistencia, suele decir con bastante frecuencia.

Día Internacional de las Luchas Campesinas y Mujeres Rurales

Desde la Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo, y las organizaciones agro-productivas que participan, extendemos la reflexión y conmemoración a este día internacional, así como la promoción de los derechos y garantías para los sectores menos favorecidos en el sector agroalimentario como las mujeres indígenas y campesinas.

A continuación, compartimos material de análisis, reflexión, didáctico y político alrededor de la lucha internacional por los derechos de las personas campesinas en el mundo, hoy 17 de abril.

https://www.oas.org/es/cim/docs/NP-MR-24.pdf – Altas autoridades acuerdan acelerar avances en los derechos de niñas y mujeres rurales en los siguientes diez años

https://viacampesina.org/es/en-el-dia-internacional-de-las-luchas-campesinas-construyamos-solidaridad-basta-de-genocidio-desalojos-y-violencia/ – En el Día Internacional de las Luchas Campesinas: ¡Construyamos Solidaridad! ¡Basta de Genocidios, Desalojos y Violencia!

https://library.fes.de/pdf-files/bueros/fesamcentral/16960.pdf – Mujeres indígenas y del campo de Costa Rica

https://library.fes.de/pdf-files/bueros/fesamcentral/17673.pdf – Mujeres, territorios y feminismos en Costa Rica

https://www.youtube.com/watch?v=RqckeuaFW6M – #LaJudicaturaHoy | Día Mundial de la Lucha Campesina

17 de abril Día Mundial de la Hemofilia

Importancia de la Hemofilia

Dra. Gloria Ramos Ramos, Invitada de ACANAMED, Colombia
Dr. Rafael Jiménez Bonilla, Miembro Honorario, Costa Rica

Pocas cosas preocupan más a una persona que padecer una hemorragia, ya sea por la nariz o por cualquier otra parte del cuerpo. La mayor parte de los sangrados se presentan por accidentes o golpes, pero existen causas hereditarias que producen sangrados permanentes, los cuales pueden aparecer desde el nacimiento. Los más frecuentes están ligados al sexo, solo afectan a varones y la enfermedad se denomina Hemofilia. Hay de dos clases: la A y la B, dependiendo de si la falta de la proteína es de un tipo o de otro. Un aspecto importante de esta carencia hereditaria, es que existen diferentes grados de severidad. Algunos hombres sangran muy poco y a veces pueden llegar a la adolescencia sin un diagnóstico preciso; en cambio, otros sangran severamente desde el nacimiento y hasta podrían fallecer por un sangrado.

Las hijas de un hemofílico siempre serán portadoras capaces de heredar el problema a sus hijos varones. Lógicamente, ellas se preocupan por averiguar si son portadoras, debido a que un hijo hemofílico les representará un gran problema, no solo durante la niñez, cuando quieren jugar igual que sus compañeros, sino también al hacerse mayores y comenzar a tener problemas al caminar, debido a que las hemorragias pueden presentarse dentro de las articulaciones. Por lo tanto, sus miembros van presentando artrosis que les altera las rodillas, los tobillos y los codos, o cualquier otro tipo de articulación.

Los hijos varones de las portadoras siempre serán hemofílicos, pero sus hijas presentan el cincuenta por ciento de posibilidad de ser portadoras o niñas normales. De ahí la importancia de saber si una mujer es o no portadora de la herencia de hemofilia.

A lo largo de la historia han existido hemofílicos famosos y quizá, el más mencionado es el zarévich Alexis, hijo del zar Nicolás II de Rusia, dado que su madre, la princesa Alexandra Fiódorovna era portadora. Con intención de curar a su hijo, ella se hizo íntima amiga del monje Rasputín, quien supuestamente era capaz de detener las hemorragias del niño. En aquella familia, por haber tenido la pareja solamente cuatro mujeres, la hemofilia no se había presentado con anticipación y la princesa Alexandra desconocía ser portadora.

Posiblemente, muchas personas han escuchado que la hemofilia es una enfermedad de reyes y la causa se debió a que la emperatriz inglesa, la reina Victoria, presentó una mutación de novo (nueva y por azar) de este problema, la cual no se había presentado con anterioridad en su familia, dado que su padre no era hemofílico ni su madre portadora. Como la reina Victoria fue muy célebre, ella casó a todos sus hijos con hombres y mujeres de la realeza europea, diseminando así la hemofilia por todas las casas nobles de aquel continente.

Ya sabemos que la hemofilia es una enfermedad de sangrado hereditaria, padecida solamente por los varones, mientras que las hijas de un hemofílico pueden o no heredar el gene de la carencia de la proteína que causa la hemofilia. Enfoquémonos ahora en el diagnóstico y manejo de estos pacientes.

El diagnóstico se realiza solamente en laboratorios especializados en problemas de la coagulación sanguínea, donde se clasifica el tipo de hemofilia del enfermo, así como la severidad de su problema. Hacer un diagnóstico temprano ayudará a que los pacientes disminuyan los sangrados internos y eviten complicaciones de movilidad que los haga en el futuro andar con muletas.

En los siglos anteriores era un problema enorme padecer hemofilia, debido a que la única manera de manejar a estos enfermos era suministrarles sangre normal que aportara la proteína faltante para que pudieran tener una coagulación sanguínea adecuada. Debido a esto, la única forma de tratar a estos pacientes era con transfusiones de sangre. Sin embargo, los pacientes severos requerían constantemente de ellas para no sangrar.

Como los hemofílicos necesitan transfusiones sanguíneas permanentes, al aparecer el SIDA al final del siglo veinte, estos pacientes fueron de las personas más contaminadas, por ignorarse al principio que la sangre llevaba el virus de la inmunodeficiencia humana. Por esta causa, la mortalidad entre los hemofílicos fue altísima, hasta que empezaron a tomarse las medidas del caso.

Se sabe que cualquier proteína, bacteria o virus que ingrese a nuestro organismo provoca que este produzca anticuerpos contra los invasores. De esta manera, el sistema inmune de los hemofílicos fabrica anticuerpos contra la proteína que ellos no tienen, la cual se les inyecta en las transfusiones sanguíneas. El resultado es que los enfermos comienzan a rechazar el tratamiento con sangre normal. Esto causa complicaciones muy serias.

Desde hace muchos siglos se conocía que las proteínas que los hemofílicos no tienen solo están en la sangre de otros seres humanos. Dichosamente, debido al desarrollo del siglo anterior, los científicos produjeron artificialmente en sus laboratorios las proteínas que les hacen falta. El único problema es que este tipo de proteínas resulta muy caro y algunos países pobres no pueden pagar el alto valor de estos novedosos medicamentos. Para ayudar a los hemofílicos, se creó la Federación Mundial de Hemofilia (FMH), la cual realiza una función impresionante, ya que educa tanto a los pacientes como a la diversidad de profesionales que manejan a los hemofílicos. Esa federación realiza reuniones en todos los lugares y se preocupa constantemente en ayudar a los países pobres que no logran costear el alto valor de los medicamentos modernos. Ellos instauraron un Día Mundial de la Hemofilia y también organizan un congreso médico mundial cada dos años, así como múltiples cursos de entrenamiento para profesionales de la salud, que incluyen médicos hematólogos y ortopedistas, cirujanos, dentistas, personal de laboratorio, enfermeras, psicólogos, etc.

 En resumen, la hemofilia es una enfermedad muy seria que altera a los pacientes y a su familia. Afortunadamente, los nuevos medicamentos están dándole a los hemofílicos una mejor calidad de vida al presentar menos complicaciones clínicas, pero para ello debe contarse con un equipo de especialistas en muchas áreas, que incluyen personal especializado en los laboratorios de coagulación sanguínea, así como especialistas en diversas ramas. A los cirujanos les da miedo operar hemofílicos y los dentistas temen extraerles piezas dentales. También los ortopedistas deben estar actualizados con el manejo de las artropatías hemofílicas que los van dejando con discapacidad. Las enfermeras son indispensables para aplicar los mecanismos intravenosos, aunque algunos medicamentos actuales se aplican por vía subcutánea. Las nuevas terapias han favorecido mucho a los enfermos que desarrollan anticuerpos contra las proteínas que les hacen falta. La FMH es la organización que ha mejorado la vida de estos pacientes, y un gran acierto suyo fue implantar el día del hemofílico en el mes de abril, con el propósito de suministrar a los pacientes una vida con mucho menos complicaciones que en los siglos anteriores.

Dichosamente, los hemofílicos costarricenses cuentan desde la década de los setenta con los tratamientos y diagnósticos más modernos, los cuales se realizan en el Centro de Hemofilia del Hospital México.

Agenda 2030: “Un importante signo de esperanza”

Freddy Pacheco León

“Una esperanza que se realizará si la Agenda se implementa de manera verdadera, justa y efectiva”, dijo alzando su voz. Aunque, indicó (ya les diremos quién) que solo será posible cumplir sus 17 objetivos, si se implementa de manera verdadera, justa y efectiva. Tarea complicada pues, los objetivos, como señaló el señor secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, requieren que “La ambición a nivel mundial debe traducirse en actuaciones de todas las comunidades y naciones, basadas en estrategias de aplicación que se perciban como propias a nivel local”. “Hemos llegado a un momento decisivo en la historia de la humanidad”, dijo el líder de la ONU”, donde los Objetivos constituyen una agenda “para las personas y el planeta”, así como “para la prosperidad, la paz y la asociación compartidas”.

Después de más de dos años de reuniones, foros, conferencias, con amplia participación de las naciones preocupadas, por el camino hacia la destrucción que está siguiendo el planeta, sucedió algo inédito en la reunión de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, realizada el 25 de setiembre del 2015, en Nueva York. Fue tal el avance logrado hacia alcanzar el consenso entre las naciones parte de la ONU, que, musulmanes, católicos, cristianos protestantes, judíos, ateos, agnósticos, budistas, islamistas, hindúes, tradicionales africanos…, no tuvieron reparos en darse las manos en pro del desarrollo sostenible. Los representantes de Haití se unieron a los de Francia y Argelia; igual, sucedió con los de Gran Bretaña, Jamaica, Pakistán, Irán, Israel y los de Emiratos Árabes; y los de Costa Rica, Brasil, España, Portugal, Grecia, Turquía, Chipre, China, Rusia, Lituania y Polonia, compartieron la satisfacción de estar presentes en ese día histórico para el planeta. Y no seguimos anotando nombres de naciones, pues la lista es larga. Lo resumimos anotando, que los representantes de Oceanía, Asia, África, América y Europa, de las 193 naciones que conforman la ONU, por UNANIMIDAD, acogieron, sin reparos, los 17 objetivos que integran la AGENDA 2030 para el Desarrollo Sostenible. Algo imposible de haberse logrado, si en los textos que la sustentan, hubiera, al menos uno de ellos, percibido algo por lo cual no podrían estar de acuerdo en firmar. 

Agenda, que compromete a todos los países y partes interesadas a 1) poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo; 2) poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible; 3) garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades; 4) garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos; 5) lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas; 6) garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos; 7) garantizar el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todos; 8) promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos; 9) construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación; 10) reducir la desigualdad en los países y entre ellos; 11) lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles; 12) garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles; 13) adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos; 14) conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible; 15) proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y detener la pérdida de biodiversidad; 16) promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y construir a todos los niveles instituciones eficaces e inclusivas que rindan cuentas; y, por último, 17) fortalecer los medios de implementación y revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible. Objetivos acompañados de 169 metas, que, aunque ambiciosas, muy ambiciosas, señalan un camino planetario que la Humanidad, por su misma supervivencia, ha de seguir.

Ha de destacarse la participación activa de quien quiso estar presente en tan memorable asamblea. El Papa Francisco, por cuya presencia la bandera del Vaticano fue izada por vez primera, en 70 años, en la sede de las Naciones Unidas. Francisco resumió su pensamiento manifestando: «Alzo mi voz junto a la de todos aquellos que anhelan soluciones urgentes y efectivas. La adopción de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible en la Cumbre mundial, es una importante señal de esperanza”. Garantía de que, no se equivocaron las 193 naciones que, en forma unánime, acogieron tan trascendental declaración. Propio a su forma de involucrarse en las tareas en pro de la Humanidad, el Sumo Pontífice del catolicismo llamó la atención, en el sentido de que se debe actuar según lo suscrito. Francisco advirtió a la comunidad internacional sobre el peligro de caer en «un nominalismo que se quede en declaraciones«, cual práctica de «apaciguar las conciencias» con declaraciones solemnes y agradables, en lugar de hacer «verdaderamente efectiva la lucha contra todos los flagelos«.

La Santa Sede, por ejemplo, expresó su esperanza de que el indicador actual de pobreza extrema, aproximadamente un dólar al día pueda ir acompañado o sustituido, por indicadores más ambiciosos y más amplios, al tiempo que alertó a la comunidad internacional, sobre el peligro de pensar que «una sola solución teórica y apriorística proporcionará una respuesta a todos los desafíos». Y, para que no quedara duda alguna de la transparencia del texto de la declaración, también acogido por el Vaticano, se enfatizó en que, cualquier referencia a “género”, “igualdad de género” y empoderamiento de mujeres y niñas”, se entiende de acuerdo con el uso común y generalmente aceptado de la palabra “género” basado en el criterio biológico. Identidad masculina y femenina, que a su vez se ve reforzada por las numerosas referencias en la Agenda 2030 a ambos sexos”, dice el Vaticano. Se trata, pues, de un texto de consenso, que no produjera división alguna, entre las naciones y las creencias predominantes en el mundo, y que no se prestara, para segundas interpretaciones.

Asimismo, la declaración reconoce la independencia de todas y cada una de las naciones, en busca de su cumplimiento según sus legislaciones internas. Se fue parte de su creación y aprobación (ello para todas las naciones) pero, aun así, en cada país se puso en práctica según su derecho interno. En Costa Rica, por ejemplo, en un acto público realizado el 9 de setiembre del 2016, con la participación oficial de los presidentes de los tres poderes de la República (Legislativo, Ejecutivo y Judicial), acompañados por el presidente del Tribunal Supremo de Elecciones, los rectores de las universidades estatales, junto a representantes de gobiernos locales, del sector privado y de la sociedad civil, se firmó el «Pacto Nacional por el Avance de los ODS en el marco de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible en Costa Rica». De esa forma, se asumió un compromiso, formal y público, para la consecución de la declaración de los Objetivos para el Desarrollo Sostenible, que conforman la Agenda 2030, cuya propuesta, de acuerdo a decreto ejecutivo posterior, no contiene trámites y requerimientos, como se aplican a los convenios internacionales. El artículo 1, determina que “Este decreto tiene como objetivo establecer una estructura organizacional para planificar, implementar y dar seguimiento en Costa Rica a los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, en adelante «los ODS», y sus 169 metas conexas y a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, en adelante «la Agenda 2030».

Y es que, con la ejecución de la Agenda 2030, se busca poner fin a la pobreza y el hambre, hacer realidad los derechos humanos de todos, lograr la igualdad de género, el empoderamiento de todas las mujeres y niñas, y garantizar la protección duradera del planeta y sus recursos naturales. Sobre la pobreza extrema y el hambre, las estadísticas son apabullantes. Más allá de los 15 años de vigencia de la declaración, de ese compromiso mundial acogido por consenso, que rige hasta el año 2030, habrá que luchar intensamente para que las estimaciones para dos décadas después sean menos dramáticas. En cuanto a pobreza extrema, para el año 2050, esa cifra habrá alcanzado a 6.500 millones de personas, dos tercios de la humanidad, por lo que se reconoce que   no es posible, lograr un desarrollo sostenible sin transformar radicalmente la forma en que construimos y administramos los espacios urbanos, que favorecen esa inhumana tendencia. Así, uno de los objetivos, el de las “Ciudades Sostenibles”, juega un papel especial.

El rápido crecimiento de las urbes en el mundo en desarrollo, en conjunto con el aumento de la migración del campo a la ciudad, ha provocado un incremento explosivo de ciudades desbordadas por su crecimiento. Para 1990, se contaban 10 ciudades con más de 10 millones de habitantes en el mundo. Al momento de aprobar la declaración que nos ocupa, la cifra había aumentado a 28, donde viven en total, cerca de 453 millones de personas. Aunque, usted amigo lo conoce, no es un asunto exclusivo de esas inmensas urbes, pues en naciones subdesarrolladas como la nuestra, en esperadas diferentes proporciones, también lo vivimos.

Es casi una norma, que la pobreza extrema suele concentrarse en los espacios urbanos, creando así tareas específicas para los gobiernos nacionales y municipales, que tienen la tarea fundamental de mitigar, y ojalá acabar, técnicamente, con el desorden del uso del suelo.

La sostenibilidad de las ciudades implica garantizar el acceso a viviendas seguras y asequibles y el mejoramiento de los asentamientos marginales. También incluye realizar inversiones en transporte público, creación de áreas públicas verdes y mejorar la planificación y gestión urbana, de manera que sea participativa e inclusiva, según se ha de reflejar en planes que orienten el crecimiento de las ciudades hacia la periferia, acorde con la disponibilidad de recursos, como el fundamental abastecimiento de agua potable, el acceso a la energía y el transporte.

En la Agenda 2030, es determinante, por su innegable trascendencia, que el mayor desafío del mundo actual es la erradicación de la pobreza; que, sin lograrla, no puede haber desarrollo sostenible. Por ello, la declaración plantea objetivos y metas, de carácter integrado e indivisible, que abarcan las esferas económica, social y ambiental. Ha de reconocerse, sin embargo, que la estrategia es muy dispar en su ejecución, cuando ha pasado casi una década desde su adopción, pese a que, al adoptarla, las naciones se comprometieron a movilizar los medios necesarios para su implementación, mediante alianzas centradas, especialmente, en las necesidades de los más pobres y vulnerables.

Finalmente, la Agenda 2030, implica un compromiso común y universal, no obstante, puesto que cada país se enfrenta a retos específicos en su búsqueda del desarrollo sostenible, los Estados tienen soberanía plena sobre su riqueza, recursos y actividad económica, por lo cual, cada uno fija sus propias metas nacionales de acuerdo con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. Compromiso que, a nivel individual, nos invita a reafirmar el espíritu de solidaridad del pueblo para con sus semejantes miserables, teniendo muy presente el clamor del Papa Francisco, de que la AGENDA 2030, se constituya en “Un importante signo de esperanza”.

16.4.2024

El Primero de Mayo Rodrigo Arias debería seguir al frente de la Asamblea Legislativa

Vladimir de la Cruz

El Primero de Mayo, como fecha, tiene varias relevancias. La primera es el día feriado que se origina por la rendición de William Walker, el 1 de mayo de 1857.

El 30 de abril de 1857, el Capitán Charles H. Davis, de la marina estadounidense, se ofreció para mediar y lograr la rendición de Walker. El General, en ese momento Jefe de los ejércitos centroamericanos, José Joaquín Mora, aceptó la intervención del Capitán Charles H. Davis de la marina estadounidense, rendición que se materializó el 1° de mayo en la goleta St. Marys. El 6 de mayo de 1857 llegó a San José la noticia de la rendición de Walker, lo que se celebró intensamente.

William Walker salió con 16 oficiales de su Estado Mayor hacia San Juan del Sur, acompañados del capitán Charles H. Davis (EEUU) y del general Víctor Zavala (Guatemala). Su rendición no le impidió intentar de nuevo regresar a Centroamérica. En noviembre lo intentó con 150 filibusteros, que fueron detenidos en San Juan del Norte, de Nicaragua, por el comodoro Hiram Paulding, de la fragata estadounidense “Wabash”, y enviado de regreso a Estados Unidos.

En diciembre, un grupo de filibusteros de nuevo llegó a Honduras, donde naufragaron. Desde entonces, hasta 1860, volvieron varias veces a Honduras, desde donde los obligaron de nuevo a retirarse, hasta que en septiembre se rindió ante el capitán inglés Norvell Salmon, quien pone a William Walker ante las autoridades hondureñas en el puerto de Trujillo, donde fue fusilado.

Su rendición en esa fecha provocó que el Presidente Juan Rafael Mora declarara esa fecha como feriado nacional, obligatorio.

A esta fecha se le montan, la opacan y la invisibilizan, la celebración del Día Internacional de los Trabajadores, el Informe Presidencial a la Asamblea Legislativa y la Elección del Directorio legislativo y de la integración de los directorios municipales.

La celebración del día internacional de los trabajadores se origina en la lucha internacional de los trabajadores, en el siglo XIX, por el establecimiento de la jornada de trabajo de 8 horas, que se logró imponer en Chicago en las huelgas de 1886, que culminaron con los sucesos de represión política y de triunfo de la huelga ese 1° de mayo.

De nuevo, en 1888 y 1890 se reanudaron las huelgas presionando por la misma jornada allí donde no se había obtenido, y desde 1890, por iniciativa de los trabajadores franceses, empezó a celebrarse a escala internacional el 1° de mayo, como un día de balance de luchas, de las que se habían realizado en el año transcurrido y en una plataforma de lucha para el año venidero.

En Costa Rica desde 1913 empezó a celebrarse prácticamente de manera ininterrumpida. La ONU lo incorporó como parte de su calendario internacional de conmemoraciones y su celebración se amplió a todos los países que forman parte de esta organización mundial.

Al primero de mayo corresponde constitucionalmente la rendición de cuentas, que sobre su gestión anual debe realizar el presidente de la República, ante el pueblo costarricense representado en sus diputados. Este acto ha tenido la sonoridad y relevancia publicitaria del caso, y de la mayor atención pública. Dicho informe o mensaje presidencial se somete por una semana, en una discusión reglada, por parte de las diferentes fracciones legislativas.

También están obligados los ministros a entregar antes del 15 de mayo, a la Asamblea Legislativa, un informe sobre su gestión realizada hasta esa fecha. Los informes de los ministros no son objeto de análisis de los diputados. Deberían serlo también. Muchos de esos informes se elaboraban casi como un catálogo de fotos, como álbumes, de la gestión ministerial sin hacer balance real de sus trabajos.

El punto culminante del Primero de Mayo se enfatizaba también en la elección del Directorio Legislativo, para el siguiente período o Legislatura, que va desde el 1° de mayo al 30 de abril siguiente. La elección del Directorio tiene su destacada importancia porque elige al Presidente de la Asamblea Legislativa, que es el funcionario que por jerarquía constitucional puede sustituir al Presidente de la República, en su ausencia ocasional, o permanente, cuando sus vicepresidentes, por alguna situación particular no ejercen, como sucedió en la cuarta Legislatura del Presidente Óscar Arias, en el 2009-2010, carente de esas vicepresidencias, por lo cual el Presidente Legislativo Francisco Antonio Pacheco le sustituyó varias veces por salidas del país. Permanente, en caso de muerte.

Además, el presidente Legislativo tiene la potestad de integrar las comisiones de trabajo parlamentarias, que generalmente lo hace de acuerdo a las distintas fracciones de diputados.

El presidente Legislativo no necesariamente tiene que ser del mismo partido del presidente de la República. Cuando el Gobierno no tiene mayoría parlamentaria, en su primera legislatura, se ha estilado, que se nombra presidente de la Asamblea, por un acto casi de cortesía política, a un diputado del partido gobernante. Pero, esto no es obligatorio. No sucedió con este gobierno el 1° de mayo del 2022. Tampoco sucedió en el 2023. Y para el próximo primero de mayo, no hay nadie a la vista de los diputados de gobierno al que se le podría dar esta cortesía política, que supondría una mejor relación del Poder ejecutivo con el Poder Legislativo, lo cual no sucede porque exista esa presidencia en manos de un diputado de gobierno. La agenda parlamentaria tiene su propia vida, excepto en las llamadas sesiones extraordinarias legislativas que dependen de los proyectos de ley que proponga el Poder Ejecutivo, lo que es funcional y válido para la labor parlamentaria, independientemente de quién dirija al Poder Legislativo.

Bien podría considerarse que en el resultado electoral el pueblo le dio poder a Rodrigo Chaves para dirigir el país desde el Poder Ejecutivo y sus instituciones, pero le dio un poder de control político sobre el presidente, al Poder Legislativo, dándole más diputados a los partidos que no son del gobierno. Esta es la realidad política.

El próximo primero de mayo hay que elegir el presidente legislativo, que representa al pueblo, en sus fracciones parlamentarias, que representan el control ciudadano que debe haber sobre la gestión política nacional. Entre los candidatos posibles figura quien ha ejercido la presidencia en estos dos años, el diputado Rodrigo Arias Sánchez, como aspirante a continuar en esa importante representación institucional, frente al Poder Ejecutivo.

En mi opinión, la ha ejercido bien, con dignidad, con respeto, con distancia cuando debe tenerla y con cercanía cuando corresponde. Le ha puesto las banderillas si ha sido necesario al presidente de la República, destacando y defendiendo la independencia de poderes. Que Rodrigo Arias sea diputado del Partido Liberación Nacional no tiene que ver. Goza de la ventaja que ese partido tiene una mayoría importante de diputados, casi el doble de las fracciones mayoritarias que tiene la Asamblea.

Dentro de la fracción de Liberación Nacional le salió una pulga a Rodrigo Arias, y a última hora una diputada que también considera su posibilidad presidenciable del Poder Legislativo. Estas posibles candidaturas dentro de Liberación Nacional muestran que ese partido es cada vez más un partido político debilitado internamente, y que sus diputados casi pueden ser representantes de un archipiélago político de diferentes grupos a su interior, sin que tengan el empaque de partido sólido, como lo era en el pasado. Esa fisura solo augura mayores fracciones hacia las elecciones del 2026.

La pulga que le salió a Rodrigo Arias fue casi una jugada del presidente de la República, quien sí se está moviendo fichas para crear un caos parlamentario en torno a esta elección del presidente Legislativo, promoviendo otras candidaturas, como la del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).

La pulga de Liberación Nacional y el candidato del PUSC pujan por ver quién de ellos se acerca más al presidente de la República, como alfombras de la casa presidencial y como felpudos del presidente. Esa es la imagen que proyectan.

Es claro que el PUSC tiene una gran identificación programática con las posturas del gobierno, especialmente en su actitud de vender el país, de vender las instituciones públicas importantes, de privatizar al máximo la institucionalidad. Uno de sus diputados claramente ha declarado estar al servicio del presidente.

Las reuniones que el presidente realice, con su jefa parlamentaria y representantes de otros partidos es válida. Es parte de la vida política del país. Lo que circula en redes y en información, no oficial, es que la agenda de esas reuniones es para buscar a quién apoyan hacia la Presidencia del Poder Legislativo, como en una subasta, para valorar quién se ofrece de mejor postor en la agenda de ventas, que tiene el Poder Ejecutivo, de las instituciones más ricas y estratégicas del país, posiblemente diseñadas esas ventas al margen del la Contraloría General de la República y de los órganos que velan por la transparencia de esos negocios, ventas que se proyectan a inversionistas extranjeros, porque se ha dicho claramente que, en esas subastas, no se permitirá la participación de inversionistas o sectores nacionales.

En el mercado de Zapote, los agentes comerciales parlamentarios estarán discutiendo quién es más felpudo y alfombra, que puede recibir el apoyo para facilitar que en la agenda legislativa se coloquen las ventas de las instituciones nacionales. Como partidos políticos, quienes allí asisten, están en el furgón de cola del tren presidencial. Incluso se ven impulsando una coalición política, que tienen que diseñar y aprobar en los próximos meses, para ver cómo se reúnen estos partidos con la agenda de venta del país.

DIVIDE Y VENCERÁS

Hay que reconocer que el presidente Rodrigo Chaves ha aprendido bastante del ejercicio del poder. Especialmente, sin dejar de intimidar, asustar, maltratar a sus opositores, ha sabido cómo crearles contradicciones, cómo dividirlos, cómo estimular a los diputados débiles, que bien los conoce, con sus aspiraciones, cómo estimularles sus egos y aspiraciones, y de cómo crear incertidumbre ante la elección del próximo primero de mayo, del presidente legislativo.

Es también un mensaje a Liberación Nacional para tratar de someterlo a la agenda presidencial de ventas. En Liberación no están al margen de esas ventas. Ahí hay también presiones en ese sentido. Pero, todavía pesa algo, en este partido, de su histórica participación en el desarrollo institucional de la Segunda República. La discusión que deben tener es si se quiere mantener esa Segunda República renovada, fortalecida, acorde al siglo XXI, o si se quiere tener y desarrollar una República de Segunda, que es hacia donde marcha la carroza fúnebre zapoteña, la de sus aliados políticos, económicos y parlamentarios.

Lo que más interesa al país, más allá de las críticas internas que los diputados puedan tener sobre la presidencia de Rodrigo Arias, es valorar lo que más le interesa al país al frente de la Asamblea Legislativa. Para este momento político me parece que lo que le conviene a la institucionalidad democrática, a la democracia nacional y al ejercicio independiente de los Poderes Públicos, es que el diputado Rodrigo Arias Sánchez continúe al frente del Poder Legislativo. No es un asunto personal lo que se discute. Es un tema de responsabilidad política nacional.

Compartido con SURCOS por el autor.

México presenta demanda contra Ecuador ante Corte Internacional de Justicia (CIJ)

Nicolas Boeglin, Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica (UCR). Contacto : nboeglin@gmail.com.

México presentó el pasado 11 de abril una demanda contra Ecuador ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por la violación al principio de inviolabilidad de las sedes que albergan legaciones diplomáticas, ocurrida el pasado 5 de abril en la embajada de México en Quito.

Es la segunda vez en su historia que México acude a la CIJ luego de su demanda contra Estados Unidos en el 2006 (en ambos casos como Estado demandante). De igual manera, para Ecuador, es la segunda vez que comparecerá en su historia ante el juez de La Haya, esta vez como Estado demandado (a diferencia de la demanda que había interpuesto contra Colombia en el 2008).

Una muy breve puesta en contexto

Aquel 5 de abril del 2024, se informó que las fuerzas especiales de seguridad ecuatorianas ingresaron dentro de la Embajada de México en Ecuador, golpeando al personal diplomático presente que opuso resistencia, para capturar a un político ecuatoriano al que México le había otorgado el asilo diplomático.

En este artículo publicado en El Pais (España), la máxima representante de México describe de manera detallada lo ocurrido dentro de la embajada de México luego de recibir, por parte de las autoridades diplomáticas de Ecuador, su notificación como persona non grata el 4 de abril por la tarde.

Las imágenes de las fuerzas especiales ecuatorianas, ingresando en una operación comando en una legación diplomática provocaron el repudio y la condena a la actuación de Ecuador. Esta condena fue generalizada y se expresó a través de diversos comunicados oficiales condenando a Ecuador, emitidos sea por Estados o por organizaciones internacionales.

La demanda de México presentada ante la CIJ viene acompañada de una solicitud urgente de medidas provisionales (véase texto), en la que México pide a la CIJ varios puntos en su petitoria.

La base de competencia que usa México para interponer la demanda es el Pacto de Bogotá, al que Ecuador y México son Estados Parte (véase texto y estado oficial de firmas y ratificación). Se trata de un instrumento regional adoptado en 1948 a nivel del hemisferio americano que contiene una cláusula (el artículo XXXI) permitiendo que cualquier controversia entre dos Estados Parte sea llevada a la CIJ: en noviembre del 2012, en señal de rechazo a una decisión de la CIJ otorgando a Nicaragua áreas marinas en el Mar Caribe, Colombia optó por denunciar este instrumento regional, convirtiéndose en el primer Estado en denunciar un tratado emblemático que lleva el nombre de su capital. Si bien Venezuela firmó el Pacto de Bogotá, nunca lo ratificó. El último Estado en ratificar el Pacto de Bogotá fue Belice en octubre del 2022.

La demanda de México en breve

En la demanda que elaboró México entre el 5 y el 11 de abril, un tiempo relativamente corto para un documento de esta naturaleza (lo cual evidencia la máxima prioridad de las autoridades diplomáticas de México desde el 5 de abril), destacan los siguientes puntos (página 10):

«c) In view of all the violations by Ecuador of international obligations owed to Mexico,

  1. To adjudge and declare that Ecuador is responsible of the harm that the violations of its international obligations have caused and are still causing to Mexico;
  2. To suspend Ecuador as member of the United Nations, until it does not issue a public apology recognizing its violations to the fundamental principles and norms of international law, to guarantee the reparation to the moral harm inflicted upon the United Mexican States and its affected nationals;

iii. To adjudge and declare that, in case of a violation to the Principles established in the United Nations Charter similar to the ones committed by Ecuador in the present case, the Court is the appropriate judicial body to determine the responsibility of a State, in order to initiate the process of expulsion under article 6 of the United Nations Charter; and

  1. To set a precedent stating that a State or nation that acts as Ecuador did in the present case will ultimately be expelled from the United Nations in accordance with the procedure foreseen under article 6 of the United Nations Charter«.

En la parte final del documento presentado por México, se indica que

 «66. In view of the considerations referred to in the foregoing paragraphs, I respectfully request, on behalf of the Government of Mexico, that pending final judgment in this suit, the Court indicate the following provisional measures:

  1. a) That the Government of Ecuador takes appropriate and immediate steps to provide full protection and security of diplomatic premises, their property, and archives, preventing any form of intrusion against them.
  2. b) That the Government of Ecuador allows the Mexican Government to clear diplomatic premises and the private residence of diplomatic agents.
  3. c) That the Government of Ecuador ensures that no action is taken which might prejudice the rights of Mexico in respect of any decision which the Court may render on the merits.
  4. d) That the Government of Ecuador refrains from any act or conduct likely to aggravate or widen the dispute of which the Court is seized«.

De algunos aspectos de interés

Entre las diversas reglas invocadas por México, son también de notar la referencia a la opción de disculpas públicas a México y la solicitud de expulsar a Ecuador de Naciones Unidas que se lee en varias partes de la petitoria.

Con relación a la primera, posiblemente sea pensada no tanto para obtener disculpas de las actuales autoridades ecuatorianas, sino de cara al cambio de autoridades en Ecuador en el 2025 (año electoral), que bien podrían ser tentadas por ofrecer públicamente disculpas a México por lo sucedido el 5 de abril del 2024.

En cuanto a la segunda solicitud, puede entenderse como una solicitud extrema de México al juez internacional: no solamente evidencia el profundo malestar de México con el asalto del que fue víctima su embajada en Quito, sino que ofrece a la CIJ la posibilidad de mostrarse particularmente severa en aras de sentar un precedente con Ecuador. En efecto, las reglas violadas por Ecuador constituyen pilares fundamentales de las reglas que se aplican a las relaciones entre los Estados.

También puede entenderse esta solicitud de exclusión de Ecuador como un llamado de México a otros Estados, en particular en América Latina, a suspender sus relaciones bilaterales con Ecuador: desde este punto de vista es muy posible que, en estos días venideros, algunos Estados hagan anuncios oficiales en este sentido.

Recordemos que a raíz de tan insólita violación a las reglas más básicas que regulan las relaciones diplomáticas (debidamente inscritas desde 1961 en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas), México optó por romper sus relaciones diplomáticas con Ecuador: remitimos a nuestros estimables lectores a nuestra nota anterior titulada «A propósito del anuncio por parte de México de suspender sus relaciones diplomáticas con Ecuador«.

México ante la CIJ: segunda demanda desde 1945

Es la segunda vez en su historia que México recurre a la CIJ. En enero del año 2003, México presentó una primera y (hasta este 11 de abril del 2024), única demanda contra Estados Unidos pidiendo a los jueces de La Haya suspender la aplicación de la pena capital a más de 50 mexicanos recluidos en centros de detención en Estados Unidos: véase texto de la demanda y sentencia de la CIJ del 31 de marzo del 2004.

Para Ecuador también esta es su segunda comparecencia ante el juez de La Haya: en el 2008, había interpuesto una demanda contra Colombia por aspersión de plaguicidas en zonas fronterizas, una demanda que optó por retirar en el 2013 luego de negociar un acuerdo con Colombia (véase texto del acuerdo): el acuerdo incluye un monto de 14 millones de US$ de Colombia a Ecuador para sufragar en parte los gastos en los que incurrió Ecuador en su defensa en La Haya.

Notemos que la poca participación de los Estados de América Latina ante la CIJ se verifica también para Argentina, Paraguay, El Salvador, Uruguay y Venezuela (un solo caso, estando pendiente de resolución en el caso de Venezuela); así como para Brasil (ninguno que haya dado lugar a una sentencia) y Cuba, Haití, República Dominicana y Panamá (ningún caso registrado); al tiempo que Bolivia, Perú y Guatemala contabilizan dos casos (de los cuales uno con Belice pendiente de resolución) y Chile tres (de los cuales dos con Bolivia); y que Colombia y Honduras aparecen con cuatro casos cada uno (de los cuales para Honduras uno pendiente de resolución con Belice).

La situación antes descrita contrasta singularmente con las demandas a repetición entre Costa Rica y Nicaragua con relación al Río San Juan (4 demandas presentadas entre el 2005 y el 2017 y una adicional en el 2014 en materia de delimitación marítima en ambos océanos) (Nota 1). A la fecha se desconoce el gasto incurrido por ambos Estados para sufragar sus costos en su defensa en La Haya entre el 2005 y el 2018 (Nota 2). Nicaragua por su lado registra 12 demandas que han dado lugar a una sentencia, repartidas de la siguiente manera: una contra Estados Unidos, dos contra Honduras, tres contra Colombia (todas relacionadas a áreas marinas en el Caribe), y las restantes con Costa Rica (de las cuales, solo en una fue Nicaragua la demandante).

A modo de conclusión: las embajadas de América Latina ante la CIJ

Actualmente se encuentra dentro de la embajada de Nicaragua en la ciudad de Panamá, el ex Presidente de Panamá, al que Nicaragua le otorgó el asilo diplomático, y quien es buscado por la justicia de Panamá por asuntos diversos (véase nota de SwissInfo). Tanto Panamá como Nicaragua deben estar observando como Estados, con gran interés lo que ocurre entre México y Ecuador desde el pasado 5 de abril.

Para este 16 de abril, está convocada una reunión urgente de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (CELAC) para adoptar una posición común sobre lo acontecido el 5 de abril en la embajada de México en Quito: Uruguay ha anunciado que no participará (véase cable de Swiss Info).

Es de notar que la última controversia entre dos Estados de América Latina con relación a una embajada que llegó a manos de la CIJ fue la demanda interpuesta por Honduras contra Brasil en octubre del 2009: véase texto en francés e inglés de la demanda. No obstante, mediante una carta de Honduras solicitando retirar la demanda con fecha del 3 de mayo del 2010, la CIJ ordenó su archivo definitivo (véase ordenanza de la CIJ del 12 de mayo del 2010).

Muchos años (pero muchos…) antes, el otorgamiento por Colombia en 1948 del asilo diplomático a un dirigente político peruano en su embajada en Lima, dio lugar a una controversia que concluyó entre Colombia y Perú con una decisión de la CIJ (véase demanda de Colombia de octubre de 1949 y sentencia de la CIJ del 20 de noviembre de 1950).

Es de notar que, para ese entonces, no estaba aún vigente el Pacto de Bogotá de 1948, ni ningún tratado bilateral entre Colombia y Perú habilitando a la CIJ para conocer de disputas entre ambos; por lo que Colombia y Perú debieron concluir un acuerdo bilateral otorgando a la CIJ competencia para conocer de este asunto en específico: véase al respecto el texto del acuerdo, elaborado en francés.

Probablemente, los mejores argumentos legales para México en este año 2024 ante el juez de La Haya sean los que invocó… el mismo Ecuador, cuando la policía británica amenazó en agosto del 2012 con una operación comando dentro de la embajada de Ecuador en Londres para capturar a Julian Assange (Nota 3).

Nota 1: Se trata de la demanda interpuesta por Costa Rica contra Nicaragua el 29 de setiembre del 2005 por los derechos de navegación en el Río San Juan (véase texto); la planteada el 18 de noviembre del 2010 por la incursión ilegal de Nicaragua en Isla Portillos (véase texto); la presentada por Nicaragua contra Costa Rica el 21 de diciembre del 2011 por la construcción de la denominada «trocha fronteriza» (véase texto); la presentada por Costa Rica contra Nicaragua sobre delimitación marítima en ambos océanos el 25 de febrero del 2014 (véase texto); y finalmente la presentada por Costa Rica contra Nicaragua el 16 de enero del 2017 por la construcción de una carpa por parte de Nicaragua en un playón en el extremo de la frontera Norte (véase texto).

Nota 2: En el caso de Costa Rica (y de Nicaragua) se mantiene como una verdadera incógnita los montos que cada Estado debió sufragar para financiar estas repetitivas contiendas en La Haya entre el 2005 y el 2018. En Chile, el Poder Ejecutivo debió reconocer en el 2015 (y ello en contra de su voluntad) haber gastado 20,3 millones de US$ para enfrentar la única demanda de Perú interpuesta por Perú en enero del 2008 ante la CIJ (véase nota de prensa) y resuelta en enero del 2014 por el juez de La Haya. Por su parte, Bolivia reconoció en el 2018 haber gastado más de 14 millones de US$ en el caso de su demanda – véase texto – presentada en el 2013 contra Chile (véase nota de prensa) al tiempo que Chile reconoció un monto superior a los 24 millones de US$ (véase nota de prensa): esta transparencia por parte de estos Estados de la región andina sobre el costo exacto que representa para un Estado una demanda en La Haya merece ser saludada, dada la opacidad y el hermetismo que muchos otros mantienen con respecto a este rubro. En el caso de Chile se indicó que el 75% de los 24 millones de US$ correspondió al pago de consultorías jurídicas y de expertos internacionales (véase nota de prensa). En Costa Rica, en una de las pocas notas informativas en un medio de prensa publicada (CRHoy, edición del 3/06/2015 – véase nota) se lee que: “A lo largo del primer juicio, estos especialistas en materia limítrofe cobraron al país $1 por sus servicios profesionales”: un dato verdaderamente extraño, que nos ha parecido oportuno mencionar, y que … habría tal vez que dar a conocer de forma urgente a todos los que velan por la buena salud de la hacienda pública en Bolivia, Chile y Perú.

Nota 3: Véase el documento oficial titulado» Declaración de Ecuador sobre la solicitud de asilo de Julian Assange«, difundido en agosto del 2012 por parte del aparato diplomático de Ecuador, en el que se lee que:

«Es innegable que los Estados, al haber contraído en tan numerosos y sustantivos instrumentos internacionales -muchos de ellos jurídicamente vinculantes- la obligación de brindar protección o asilo a las personas perseguidas por motivos políticos, han expresado su voluntad de establecer una institución jurídica de protección de los derechos humanos y de las libertades fundamentales, fundada en una práctica generalmente aceptada como derecho, lo que atribuye a dichas obligaciones un carácter imperativo, erga omnes que, por estar vinculadas al respeto, protección y desarrollo progresivo de los derechos humanos y libertades fundamentales, forman parte del ius cogens» (el subrayado es nuestro).

Imagen ilustrativa.

Presidente Chaves, ¿por qué se ensaña contra las mujeres?

Indignación produce la manera como el presidente de la república cuestiona las posiciones y argumentos de la contralora Marta Acosta, la diputada Vanessa De Paul Castro, la jueza Patricia Rodríguez y la Dra. Melania Vega, para citar a las últimas mujeres objeto de su falta de respeto. Nunca un presidente de este país ha recurrido a argumentos ligeros y sexistas; con ellos desacredita posiciones que no comparte.

Décadas le ha costado a la sociedad costarricense y a las mujeres para que las discrepancias de criterio en el ámbito público y privado puedan resolverse en el marco de la ley y el debido proceso.

Costarricenses, percibimos con gran preocupación que el estilo y la manera de hacer política del presidente, es agresiva e irrespetuosa, además de que abona al deterioro de la credibilidad política de nuestro sistema, la institucionalidad pública y por ende de la paz social.

La “política de comerse la bronca” en que nos tiene inmersos desde hace dos años, solo funciona como distractor para no tomar con compromiso, responsabilidad y seriedad las propuestas necesarias que atiendan los graves problemas que nos aquejan.

¡Todavía estamos a tiempo de cambiar el rumbo! ¡Unámonos para demandar otra manera de hacer política centrada en los desafíos que enfrentamos!

Personas vecinas de Moravia preocupados por cierre de proyecto de reciclaje

Algunas personas del cantón de Moravia han externado su preocupación por un eventual cierre del proyecto de reciclaje del cantón. Una de estas vecinas es Maria Elena Fournier quien extendió sus quejas al alcalde de dicho cantón, Roberto Zoch.

Según María Elena y otras personas, con base a la Ley No. 8839 de Gestión Integral de Residuos, las municipalidades deben cumplir con sus deberes de recolección de residuos, esto incluye aquellos reciclables. Por tanto, el cierre del proyecto de reciclaje de Moravia es ilegal. Otras de las incógnitas que tienen, es si el centro de reciclaje de la comunidad es privado o público; cuál es el destino final de los residuos -porque aparentemente están terminando en rellenos sanitarios-; cuántas toneladas de residuos clasificados produce la municipalidad; cuál es la empresa que recibe los reciclables -debido a que parece que el contrato con la empresa anterior caducó-; y a cuál relleno sanitario se están llevando los residuos

Incluso, se amenazó con llevar el eventual cierre de este proyecto a tribunales por su ilegalidad, además, de que atenta contra el bienestar comunitario y la protección correcta del ambiente.

Finalmente, esta vecina del cantón hace un llamado a la transparencia y a la legalidad, incluyendo al gobierno entrante de Diego López.

Imagen ilustrativa, UCR.