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Autor: María José Ferlini Cartín

Conversatorio sobre el cine como herramienta de cambio: cine, ambiente y ciencia

El programa radial Alternativas brindó un espacio para conversar sobre el cine como herramienta de cambio en relación a la ciencia y el ambiente. 

Las personas productoras comparten su corto: Herederas, donde exponen la realidad de las mujeres costarricenses que se dedican a la pesca, y su videoclip: Bandolero, que expone la realidad costarricense en cuanto a la creación del arte desde perspectivas urbanas. 

El conversatorio demuestra cómo la cinematografía se ha convertido en una poderosa herramienta para generar conciencia sobre diversos temas sociales, científicos y ambientales. Las creaciones expuestas se destacan al abordar la invisibilización de las mujeres en la pesca costarricense y la preocupante pérdida de conocimientos generacionales asociados a la pesca artesanal. Además de visibilizar las voces urbanas en cuanto a sus opiniones. 

Enlace a la reunión virtual:  https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=853369909843571&id=100039176114597&sfnsn=wa&mibextid=RUbZ1f

Vecinos se reúnen para conformar una coordinadora intercantonal por la defensa del recurso hídrico

Personas vecinas de varias comunidades se están reuniendo para conformar una coordinadora intercantonal en la lucha por la defensa del recurso hídrico. Se extiende la invitación a los liderazgos comunales para incorporarse a esta iniciativa.

Entre las comunidades involucradas en esta problemática del agua se encuentran: Guadalupe, Moravia, Hatillos, Tibás, Alajuelita y San Sebastián. 

Según informan, la razón de la iniciativa está relacionada con la preparación para convocar a una conferencia de prensa el próximo 10 de abril con el objetivo de informar sobre las acciones a seguir.

Compartido con SURCOS por Álvaro Madrigal – MAP

Imagen ilustrativa, UCR.

Visite Rey Curré: comunidad indígena de origen milenario

Uriel Rojas

Se extiende la invitación para visitar Rey Curré, una comunidad indígena de origen milenario. Esta comunidad se ubica en el Sur de Costa Rica, especialmente en el cantón de Buenos Aires de la provincia de Puntarenas. 

Ofrecen recorridos guiados por la comunidad y visitas de interés histórico y cultural, con el objetivo de que las personas conozcan su historia, arte, gastronomía, textiles, bellezas naturales, legados arqueológicos y máscaras que se encuentran a precios de fábrica, enseñando sobre sus herencias ancestrales. Si desea más información, puede contactar al 8709-3735.

Fotografiando al “Pájaro Loco” y su familia

El fotógrafo Alexander Montero comparte su experiencia en Grifo Abajo de Puriscal, en donde se encontraba en búsqueda del pájaro carpintero más grande de Costa Rica, el cual se encontraba viviendo en su nido. 

El video de este fotógrafo capta la gran belleza de esta especie, la cual tiene como nombre Carpintero Pico de Plata. Este pájaro se encontraba alimentando a sus polluelo el cual se encontraba en el nido, ubicado en el hueco de un árbol. También fue captada la madre del polluelo realizando esta misma acción. Ambos se mantienen alerta cuidando la entrada del nido para evitar algún depredador. También se les capta limpiando el nido y haciendo varias visitas sin comida para incentivar el polluelo a abandonar el nido. 

Puede ver la experiencia completa en el video de Alexander Montero. 

Mensaje de Unidos por la CCSS a Marta Esquivel, presidenta Ejecutiva de la CCSS

El Frente Nacional de Lucha les hace llegar este mensaje de varias mujeres profesionales de la salud que forman parte del movimiento Unidos por la CCSS, dirigido a Marta Esquivel, presidenta Ejecutiva de la CCSS, debido a las marcadas prácticas políticas de Marta Esquivel, orientadas a la privatización de esta institución baluarte de la seguridad social costarricense. Escuche este mensaje de menos de 4 minutos a continuación, únase al Frente Nacional de Lucha y defiende la seguridad social de nuestro país.

Para observar el mensaje puede abrir el siguiente enlace: 

A voz interior que limita o avanço dos excluídos na América Latina

En una producción de Prisma Latinoamérica, se realizó “A voz interior que limita o avanço dos excluídos na América Latina”, la cual su traducción sería: “La voz interior que limita el avance de los excluidos en América Latina”.

En esta producción, se abordan temas como el ambiente familiar, el cual determina la posición social de las personas, que en consecuencia crean una configuración de voces internas que estimulan o frenan el desempeño de las personas.

Ahora bien, son muchos los estudios que demuestran cómo operan los prejuicios racistas y clasistas, donde se puede estudiar también cómo se genera la ineficiencia y dependencia social, percibiendo el debilitamiento del autoestima y donde se generan “techos sociales”. 

Por lo tanto, si desean visualizar este interesante análisis abrir el siguiente enlace: https://www.facebook.com/PrismaLat/videos/1126202268564533/

Metamos el golazo juntos

Por José Luis Valverde Morales

Puede que usted no juegue fútbol ni le interese, apúntese con su familia, amigos, conocidos, a lo mejor metemos el gol digno de aplauso, hasta para el mismo Cristo, quien ciertamente en su paso terrenal, ni por asomo conoció la bola del popular deporte.

VA DE TITULAR.

Imagínese, va a entrar en la alineación titular, cuestión se ponga el uniforme, no requiere tacos, con los pies descalzos o los zapatos puestos le entramos a la mejenga o cascarita, como le dicen los argentinos a esos juegos todos contra todos.

Vinicius Junior, a sus 23 años dejó atrás la vida de privaciones materiales, actual jugador del Real Madrid y de la selección brasileña.

Sus ingresos anuales multimillonarios en dólares o euros, aún así, entre lágrimas confiesa, cada vez tiene menos ganas de entrar al terreno de juego, otros, menos afortunados ni famosos, simplemente no querrán ingresar a la vida.

EL PECADO.

Un día sí, otro también carga con el pecado original del color negro de su piel, muchos sufren, son amarillos, cobrizos, nicas, sudacas (como le llaman despectivamente a los suramericanos en el Viejo Continente), latinos, palestinos, africanos.

CÓMPLICES.

No se requiere el campo de fútbol para escarnecer al prójimo, lo depellejamos con chistes, comentarios, la risa cómplice cuando soltamos la carcajada a costa de los semejantes.

Hace unos días en el estadio alguien se despacho con el grito racista, de las graderías salieron los dedos acusadores para señalar al autor del desaguisado.

TAN SÓLO.

Si en las reuniones sociales, colegios, comercios, bares, paseos, advertimos la mofa al prójimo por nacionalidad, color de piel, preferencias sexuales, baja escolaridad, condición socioeconómica, años encima, aspecto, si tan sólo nos sentimos mal, ya sonó la primera campanada en la conciencia.

Bola en mano, en el punto penal, nos aprestamos a anotar el gol más importante de la vida.

Las lágrimas de Vinicius Junior, son el grito silencioso de quienes sufren escarnio, a veces consciente otras inconscientemente, sin tocar el balón, pateamos vilmente al prójimo.

Clinton Rollins, el filibustero que no fue

El líder filibustero William Walker con varios de sus compinches, en su oficina en Granada, Nicaragua. Fuente: Frank Leslie᾽s Illustrated Newspaper.

Artículo publicado originalmente en la revista digital europea MEER

Luko Hilje (luko@ice.co.cr)

Hace unos meses, una noche en que hurgué en mi biblioteca para leer algo de poesía, me topé con una antología del escritor nicaragüense Ernesto Cardenal, publicada por EDUCA en 1972. Recuerdo que la había adquirido allá por 1975, en su segunda edición, pero después de leerla la presté y —como es usual en asuntos de libros—, nunca retornó a mis manos. No obstante, hace unos años pude conseguir un ejemplar en una compraventa josefina y, sin siquiera darle una hojeada, la dejé reposar por años en el anaquel de donde la tomé aquella noche.

En realidad, el reencuentro con dicho poemario resultó afortunado, pues se inicia con el poema Con Walker en Nicaragua, y durante los últimos casi 20 años he dedicado incontables horas a leer e investigar acerca de la arremetida expansionista de William Walker y su ejército filibustero, que tanto dolor traería a los países centroamericanos a mediados del siglo XIX.

De hecho, nomás de entrada, en dicho poema se lee lo siguiente: «En una cabaña solitaria en la frontera, / yo, Clinton Rollins, sin pretensión literaria, / me entretengo en escribir mis memorias. / Y mis pensamientos de viejo retroceden: / Las cosas que hace cincuenta años sucedieron… / Hispanoamericanos que he conocido / —a los que he aprendido a querer… / Y aquel olor tibio, dulzón, verde, de Centro América. / Las casas blancas con tejas rojas y con grandes aleros llenas de sol, / y un patio tropical con una fuente y una mujer junto a la fuente. / Y el calor que hacía crecer más nuestras barbas. / ¡Las escenas que hoy vuelven a mi memoria!». Y, en efecto, son remembranzas con formato de versos, que alcanzan nada menos que 20 páginas, y casi todas con imágenes líricas muy bien logradas.

Conviene destacar que la mención de un lugar fronterizo en el poema obedece a que Rollins residía por entonces en Cocopah, una reserva indígena localizada en Arizona, colindante con el territorio mexicano de Baja California, como se verá posteriormente.

Filibusteros a la espera de acción, en San José, Chontales. Fuente: Harper´s Weekly.

Ahora bien, aparte del valor literario e histórico del poema, desde el inicio me llamó la atención el apellido de ese anciano filibustero. Eso fue así porque, poco antes de emprender mis estudios de postgrado en California tomé un curso de inglés en Pittsburgh, Pensilvania, y ahí tuve una novia con ese apellido —por cierto, muy bella e inteligente—, oriunda de Virginia. Este estado, ubicado en la costa oriental de EE. UU., tuvo una fuerte inclinación esclavista y, en consecuencia, aportó numerosos soldados a las huestes filibusteras de Walker, quien se proponía implantar la esclavitud en Centro América, y hasta lo logró hacer en Nicaragua. Es decir, pensé que podría tratarse de un antepasado de ella. Sin embargo, al indagar en internet, no sería así —por fortuna—, como se relatará pronto.

Antes de profundizar, es pertinente destacar que —con formato de libro—, el propio Walker escribió un amplio relato intitulado La guerra en Nicaragua, acerca de su presencia en dicho país. Asimismo, también lo hicieron sus contemporáneos y hasta correligionarios William Vincent Wells (Walker´s expedition to Nicaragua: A history of the Central American war; and the Sonora and Kinney expeditions), Charles W. Doubleday (Reminiscences of the “filibuster” war in Nicaragua) y James Carson Jamison (With Walker in Nicaragua); cabe acotar que otros escritores, como Jeffrey J. Roche (Historia de los filibusteros) y William O. Scroggs (Filibusters and financers: the story of William Walker and his associates), no fueron soldados. Estos libros están disponibles en Internet y —al menos en mi caso—, aquellos que corresponden a testimonios de primera mano me han sido muy útiles para esclarecer ciertos asuntos nebulosos de la campaña antifilibustera emprendida por Costa Rica y los demás países centroamericanos entre 1856 y 1860, año en que Walker fue fusilado en Honduras.

¿Quién era Rollins, realmente?

Para retornar a Rollins, al buscar en Internet si había un libro escrito por él, pues Cardenal debió haber elaborado su poema a partir de algún testimonio del veterano filibustero, me llevé una enorme sorpresa: el tal Rollins no solo nunca publicó un libro al respecto, sino que ni siquiera existió. Sin embargo, Cardenal ignoraba esto, al igual que los historiadores nicaragüenses y centroamericanos. En realidad, Cardenal escribió su poema en 1950 —a sus 25 años de edad— y lo publicó en 1967 en la Revista Conservadora del Pensamiento Centroamericano, y no sería sino exactamente un decenio después que se aclararía la situación, como se verá posteriormente.

Para retroceder en el tiempo, en 1945 la Editorial Nuevos Horizontes publicó en Nicaragua un libro intitulado Clinton Rollins-William Walker, en español. Sin embargo, su supuesto autor, Rollins, nunca escribió un libro, sino una serie de crónicas que aparecieron en la prensa; habían visto la luz en 15 entregas semanales consecutivas —entre e1 31 de octubre de 1909 y el 6 de febrero de 1910—, en el suplemento dominical del diario Chronicle, de San Francisco, California. Con el título genérico Filibustering with Walker (De filibustero con Walker), las narraciones estaban suscritas por Clinton Rollins, quien indicaba residir en Baja California. Es de suponer que, por motivos históricos, las crónicas tuvieron gran acogida entre el público, pues fue de ese puerto que en 1855 Walker izó velas en el bergantín Vesta con rumbo a Nicaragua, para iniciar su aventura militar y política, que incluso lo convertiría en presidente de dicho país al año siguiente.

Ahora bien, por un cuarto de siglo nadie cuestionó la veracidad del contenido del libro publicado en Nicaragua, ni la verdadera identidad de Rollins, hasta que apareció una mente acuciosa y bien informada, que descifraría el acertijo al que pronto nos referiremos en detalle.

El médico e historiador Alejandro Bolaños Geyer. Fuente: Wikipedia.

En efecto, en 1971 Alejandro Bolaños Geyer —cuyo hermano Enrique fue presidente de Nicaragua entre 2002 y 2007— tuvo sospechas de que algo no andaba bien, y se propuso efectuar indagaciones al respecto. Cabe destacar que él, médico de formación e historiador por afición, fue el mayor estudioso de Walker en nuestra región; por cierto, en 2003 el Museo Histórico Cultural Juan Santamaría publicó su sobresaliente y voluminoso libro William Walker: el predestinado en su tercera edición, bellamente diagramada.

Para contextualizar el origen del asunto, Bolaños Geyer explica que «ningún historiador norteamericano tomó en cuenta los artículos del Chronicle; nadie se molestó, tampoco, en incluirlos en ningún índice ni catálogo. Si su existencia se conoce hoy, débese únicamente al esfuerzo conjunto de dos cónsules centroamericanos en San Francisco, el costarricense don Guillermo Figueroa y el nicaragüense don Arturo Ortega. Ambos cónsules siguieron con interés las crónicas de Rollins, y, viendo en ellas un valioso aporte para la historia de sus países, decidieron recopilarlas y colaboraron en traducirlas, para presentarlas después en español».

Sin embargo, debido a su valor histórico, en Nicaragua las crónicas fueron compiladas y convertidas en el libro ya indicado, el cual alcanzó gran popularidad dentro y fuera de dicho país. Su legitimidad fue refrendada de manera tácita con las menciones en publicaciones formales escritas por historiadores, tanto nicaragüenses como centroamericanos. Uno de ellos fue el abogado e historiador costarricense Enrique Guier Sáenz, quien en su libro William Walker incluyó más de 40 citas textuales de Rollins —según Bolaños Geyer—, además de calificar a este aventurero nada menos que como «el Bernal Díaz del Castillo de la expedición filibustera», en alusión a ese célebre cronista de la conquista española.

Narra Bolaños Geyer que el contenido del libro fue enriquecido con una introducción y un análisis del connotado historiador Carlos Cuadra Pasos, y añade que éste «encontró y señaló algunos errores del autor Rollins, pero aceptó, sin vislumbrar la menor duda, que éste había sido uno de los filibusteros que acompañara a Walker». Es decir, hasta ahí todo marchaba sin contratiempos ni dudas de fondo.

Sin embargo, con una envidiable habilidad detectivesca, Bolaños Geyer inició sus prolijas pesquisas en muy diversas fuentes, todas fuera de su país —como él mismo lo indica—, las cuales tendrían un final feliz poco más de cuatro años después. Tan ingente como provocador esfuerzo culminaría con la publicación del libro El filibustero Clinton Rollins (1977), en el que demuestra de manera incontrovertible que el tal Rollins fue un personaje ficticio.

Como erudito en la materia, inicialmente Bolaños Geyer detectó numerosas incongruencias en cuanto a la mescolanza de personajes —unos reales y otros ficticios—, hechos, paisajes, etc. y, peor aún, percibió que plagiaba al ya citado libro La guerra en Nicaragua, de Walker. Cotejados de manera puntillosa ambos textos, y comprobado dicho remedo, así como la ausencia del nombre de Rollins en varias listas oficiales de filibusteros, la tarea pendiente era identificar al verdadero autor de las crónicas.

El escritor Henry Clinton Parkhurst. Fuente: Wikipedia

Y, aunque pareciera que esto sería lo más difícil, en realidad no lo fue, pues a partir de la novena entrega de la serie de crónicas, Bolaños Geyer notó que al pie de éstas figuraba una anotación que decía «Copyright by H. C. Parkhurst», por lo que quedaba por esclarecer la relación entre el dueño de los derechos de autor y Rollins. Eso desató una búsqueda casi frenética —muy bien narrada por su autor— en varias bibliotecas y archivos en EE. UU., lo que le permitió dar con el nombre de un escritor llamado Henry Clinton Parkhurst, quien naciera en Iowa en 1844, y falleciera ahí mismo en 1933, casi a los 89 años de edad. Mejor aún, después halló un poemario suyo, intitulado Songs of a man who failed (Cantos de un hombre fracasado), publicado en 1921, que aportaría la estocada final al asunto.

En efecto, en la introducción Parkhurst narra sus antecedentes y avatares como escritor, y confirma lo que Bolaños Geyer buscaba con tanto afán. Entre otras cosas, relata que «escribí una novela militar sobre los filibusteros americanos en Cuba antes de la guerra con España. En Baltimore, borracho, se me perdió la primera parte del libro. Lo volví a escribir desde el principio, y lo revisé cuidadosamente, pero se me perdió en Washington, cuando iba para Nueva York. ¡Los tragos!, y cuatro años de trabajo perdidos. Después escribí Episodios marciales en Centro América, una larga narración de las tribulaciones, hazañas y conquistas de los filibusteros americanos de Walker y otros líderes famosos. Publiqué diez o doce artículos de ese libro en los suplementos dominicales del Chronicle, de San Francisco, pero el libro entero se me perdió en Des Moines, Iowa. ¡El licor!». Así que, a confesión de parte, relevo de prueba, como dicen los abogados. Y…, ¡caso cerrado!

No obstante, en mi mente subsiste una duda, debido a que no me fue posible conseguir y leer el libro publicado, pues ahí quizás se aclaren estos hechos. Y la pregunta es esta: ¿por qué, al percatarse de que al pie de varias crónicas aparecía la leyenda «Copyright by H. C. Parkhurst», los traductores Figueroa y Ortega no contactaron al Chronicle para indagar acerca de esta persona, y solicitarle el respectivo permiso para traducirlas y publicarlas? Tampoco es claro por qué, si la traducción se efectuó cuando ambos eran cónsules, Ortega esperó 35 años para publicar las crónicas con formato de libro, para lo cual —según las reglas internacionales en la materia— era obligatorio contar con el permiso formal del titular de los derechos de autor. Aún más, si esto se hubiera hecho como procedía, ahí mismo se hubiera aclarado la existencia de Parkhurst y la inexistencia de Rollins.

Filibusteros descansando en un templo de Granada. Fuente: Frank Leslie᾽s Illustrated Newspaper.

¿Fue Parkhurst un impostor?

Tras su detallado análisis crítico, Bolaños Geyer concluyó que «el relato de Clinton Rollins es un folletín fantasioso sin valor alguno como fuente de información para la historia de los filibusteros o de Nicaragua». Eso es cierto, por la tergiversación que hace de numerosos acontecimientos y personajes, según se narró previamente. Sin embargo, esa no fue culpa de Parkhurst, sino de quienes, de buena fe, dieron como cierta su historia y la divulgaron ampliamente, al punto de legitimarla.

En sus indagaciones acerca de la vida de Parkhurst, Bolaños Geyer halló que, antes de escribir las célebres crónicas, había mostrado interés por el mundo del filibusterismo, como él mismo lo expresa, al indicar que escribió una novela ambientada en Cuba. Asimismo, otra faceta muy curiosa es que a partir de 1862 fue combatiente voluntario durante la Guerra de Secesión, pero en contra de los sureños —partidarios de la esclavitud—, y sufrió serias vejaciones en varios campos de prisioneros.

Al respecto, llama mucho la atención que, aunque en sus crónicas arremete contra Walker una y otra vez, al que califica de «extremadamente repugnante, plagado de defectos y desprovisto de toda cualidad» —en palabras de Bolaños Geyer—, atribuía grandes méritos a los filibusteros, de quienes resalta sus «tribulaciones, hazañas y conquistas». Bien es sabido que, como la Guerra de Secesión se inició a mediados de 1861, muchos de los mercenarios que habían acompañado a Walker en Nicaragua se unieron a las filas sureñas, de modo que es sumamente contradictorio que Parkhurst alabara a quienes durante esa guerra fueran sus enemigos.

Otro hecho a destacar acerca de Parkhurst es que, en su vida de trotamundos y alcohol, en 1874-1875 emprendió un viaje que lo llevó a Guatemala y Nicaragua, cuando tenía unos 30 años de edad. Es lógico suponer que la visita a poblados que fueron escenarios de batallas, así como el trato con los lugareños —muchos de ellos excombatientes en la guerra—, más las lecturas de los libros de Walker y de algunos de sus compinches, lo incentivaron a escribir las crónicas que publicaría en California 14 años después.

Eso fue lo que hizo, con toda naturalidad, como una especie de «divertimento», por lo que creo que no se le podría calificar de impostor. Actuó como lo hacen casi todos los novelistas: inventarse una trama que sea sugerente o atractiva, y narrarla de buena manera. Y, si está basada en hechos históricos pero se cometen yerros de naturaleza fáctica —lo cual es casi inevitable—, pueden argumentar siempre que se trata de una licencia literaria, con lo cual resultan indemnes. Es decir, simplemente alegan que el suyo no es un libro de historia, sino tan solo una novela. ¿No fue así como actuó Parkhurst?

Este ejemplo permite reflexionar acerca de los evidentes riesgos de incursionar en la novela o el cuento históricos, pues el lector le podría conferir veracidad a algo imaginado o hipotético, y aceptarlo y perpetuarlo como tal. Expresado de manera figurada, eso es como transitar por un terreno de arenas movedizas, o balancearse como lo hace un equilibrista sobre la cuerda floja en un circo. En lenguaje popular, habría que parodiar el célebre aforismo y decir: «para escribir literatura histórica y comer pescado, hay que tener mucho cuidado».

En fin, pareciera que lo que sí es censurable en Parkhurst es el plagio en que incurrió, sobre todo de ese Walker a quien tanto detestaba, irónicamente. Y el error sucesivo no fue de él, sino de los historiadores que, ingenuamente, aceptaron sus crónicas como verídicas.

El traductor, Guillermo Figueroa Valverde. Fuente: Archivo Luko Hilje

¿Quién era Figueroa, el traductor?

Como se indicó previamente, las crónicas del supuesto Rollins fueron traducidas por dos cónsules residentes en San Francisco, el costarricense Figueroa y el nicaragüense Ortega.

Al respecto, conviene destacar el siguiente aserto de Bolaños Geyer: «En las primeras etapas, se supuso que el verdadero autor pudo haber sido el cónsul costarricense Figueroa, quien había estudiado en Boston y hablaba excelente inglés. Sin embargo, al no encontrarse evidencia que confirmara esa suposición, ni en los Estados Unidos ni en Costa Rica, se desechó la idea». Esto, así como otros pasajes del libro de Bolaños Geyer, sugieren que Figueroa —quien no tenía formación en el campo histórico—, efectuó la traducción completa, en tanto que su colega diplomático Ortega revisó el texto e hizo algunos ajustes o retoques aclaratorios, pues sí sabía de la historia ahí narrada; de hecho, en 1945 él disertó sobre el libro de Rollins para su incorporación como miembro de la Academia de la Historia de Granada.

Ahora bien, se ignora si Figueroa había aprendido inglés en dicha ciudad, o antes en Costa Rica, aunque lo cierto es que fue nombrado cónsul en Boston en marzo de 1907, en el primer gobierno de Cleto González Víquez (1906-1910). Dos años después, en febrero de 1909, fue transferido y elegido como cónsul general en San Francisco, California. Debo esta información al amigo Jorge Sáenz Carbonell, abogado e historiador, así como destacado funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Para entonces Figueroa frisaba los 26 años de edad, pues nació en 1883. Esparzano de cuna, vino al mundo en el hogar formado por el colombiano Clodomiro Figueroa Candanedo (1860-1941) y la lugareña Neria Valverde Cordero; sus hermanos fueron Rafael Ángel (1896-1961) y Deyanira (1901-1985), esta última abuela de mi esposa Elsa. Cabe señalar que, nacido en Chiriquí, el patriarca de la familia había arribado a Puntarenas con su hermano Aníbal; eran nietos de Tomás Cipriano de Mosquera y Arboleda, tristemente célebre dictador colombiano. Exitoso comerciante, agricultor y ganadero, don Clodomiro era de convicciones liberales y masón, así como una destacada figura pública; en diferentes épocas fungió como presidente municipal y jefe político de Esparza, gobernador de Puntarenas, dos veces diputado y una vez senador de la República.

Como una curiosidad histórica, en el segundo mandato de Cleto González Víquez (1928-1932) se acordó erigir una estatua a don Juanito Mora —conductor y héroe en la Campaña Nacional contra el ejército filibustero de Walker—, la cual se develó el 1º de mayo de 1929. De manera complementaria, se encomendó al naturalista Anastasio Alfaro González, director del Museo Nacional, localizar y exhumar los restos del Dr. Karl Hoffmann, alemán que fungiera como Cirujano Mayor en la primera etapa de la Campaña Nacional, para trasladarlos a la capital y enterrarlos con honores de General de Brigada.

Como los restos estaban en Esparza, Alfaro viajó hasta allá y, en presencia de cuatro personalidades de la localidad, procedió a exhumarlos, y uno de ellos era don Clodomiro Figueroa. Aunque suscribió la respectiva acta, por alguna razón se ausentó del acto en cierto momento, por lo que fue sustituido por su hijo Guillermo, quien quedó retratado en la fotografía que se tomó en ese momento, la cual aparece en mi reciente libro Karl Hoffmann, médico y héroe en la Campaña Nacional. Es decir, 20 años después de que tradujera en California las crónicas de Clinton Rollins, el destino lo hizo converger en un acto cívico alusivo a la guerra libertaria contra Walker, de la cual estaba muy bien enterado, sin duda.

Conocido en el ámbito familiar como Guillermón —por lo fornido que era—, se dedicó a la cría de ganado en Hervideros, su finca en San Jerónimo de Esparza, mientras residía en el centro de la ciudad, al lado de donde estuvo la casona paterna, exactamente detrás de la iglesia de la localidad.

Un hecho que amerita destacarse es que él mantuvo una amistad de por vida con el otrora cónsul nicaragüense Ortega. Y, como producto de esa relación, éste posiblemente más de una vez lo visitó en Esparza.

En una de esas ocasiones, a fines de octubre de 1928, cuando su hermana Deyanira —casada con el portorriqueño-costarricense Eustoquio Villalón Montero— dio a luz a la segunda de sus cinco hijas, Ortega fue su padrino de bautizo. Asimismo, sugirió que la denominaran Mabel, al argumentar que era un nombre muy bonito, y que se escribe igual en varios idiomas, lo cual fue acogido por los padres de la niña. Como una simpática curiosidad, tras su visita a Guatemala y Nicaragua, en 1876 el errabundo Parkhurst había sentado cabeza en San Francisco, California, donde ese año se casó con Annie Shannon, con quien tres años después procrearía a una niña llamada Mabel; esto Ortega quizás nunca lo supo, ya que fue Bolaños Geyer quien lo reveló, y hasta 1977.

Para retornar a Guillermo, murió en su natal Esparza en 1969 —cuando frisaba los 86 años—, dos años antes de que Bolaños Geyer emprendiera sus excelentes y esclarecedoras averiguaciones acerca de Clinton Rollins.

Y, para concluir, ¡ya ven lo que son las vueltas de la vida, amigos lectores! Por interesarme en ese fantasmal filibustero, debido a que su apellido coincidía con el de una gringa exnovia mía, terminé metido en asuntos de la familia de mi esposa, incluido el bautizo de mi recordada y amada suegra, doña Mabel Villalón Figueroa.

Filibusteros quemado cadáveres de soldados centroamericanos en Granada, en abril de 1857. Fuente: Frank Leslie᾽s Illustrated Newspaper.

Cuba. El mismo cuento de siempre de EEUU

Mg. José A. Amesty Rivera

No pensaba escribir al respecto de las protestas en Cuba, hace pocos días atrás, pero hay que resaltar que EEUU y sus aliados contra Cuba, siempre hacen lo mismo, y tropiezan con la misma piedra.

El domingo 17 de marzo por la tarde, los ciudadanos/as de Santiago de Cuba y otras provincias, salieron a la calle a protestar por el aumento de los apagones, por falta de electricidad y la escasez de alimentos.

Normal en un país bloqueado por EEUU hace 65 años; y como se hace un poco en Venezuela por la misma causa. Normal, igualmente, en países con gobiernos de derecha y neoliberales que protestan contra un gran sinnúmero de problemas económicos, sociales, políticos y otros. 

Lo que sí es repetitivo es la acción por parte de EEUU y sus aliados, al querer maximizar tal protesta, como un reclamo a la revolución cubana, o como un hartazgo de ella.

Prueba de tal acción reiterativa es la publicación de la Embajada de EEUU en la Habana: «Instamos al gobierno cubano a respetar los derechos humanos de los manifestantes y abordar las necesidades legítimas del pueblo cubano».

E inmediatamente, viene la guerra mediática de los aliados de EEUU, que no repetiremos aquí, pero sí diremos lo que sucede en realidad, por ejemplo:

  1. Luego del apagón, regresó la electricidad y llegaron dos camiones con arroz para las bodegas. Alimentos que el gobierno cubano entrega mensualmente a cada habitante a precio subsidiado.
  2. Desde principios de marzo, Cuba enfrenta una nueva racha de cortes por los trabajos de mantenimiento que se realizan a la planta termoeléctrica Antonio Güiteras, la más importante de la isla y ubicada en la central provincia de Matanzas. Por cierto, para el lunes 18 de marzo, el gobierno revolucionario tenía previsto entregar dicha planta, luego de diversas reparaciones.
  3. Se agrega que, el problema eléctrico se agudizó por la escasez de combustible que hay en el país, necesario para alimentar las demás termoeléctricas.
  4. Recordar que, tanto a nivel nacional, como en EEUU y otros países, han proliferado personas individuales y organismos-ONGs que buscan cualquier protesta, por mínima que sea para desestabilizar, maximizar y provocar caos.
  5. Realmente un interés detrás del bloqueo de EEUU, es dar protagonismo a estas personas, y lo más difícil de contrarrestar es que tienen financiados equipos y personas estudiando la sociedad cubana (y otras) para encontrar los puntos vulnerables.
  6. Algunas de estas personas, lamentablemente, sirven de quinta columna al enemigo, protestando contra las políticas egoístas y criminales de EEUU; además que algunos de estos personajes se llenan los bolsillos fungiendo como mercenarios del imperio, y otros llevando a los ciudadanos/as confundidos a manifestaciones absurdas.
  7. En este sentido, hay que desenmascarar a estos apátridas y vende patrias, que llevan a cabo una guerra a muerte contra el pueblo cubano; existen muchas manifestaciones en las redes sociales, de esos personeros que intentan por todos los medios de desprestigiar el sistema político cubano.
  8. Es una gran incoherencia de EEUU, que estrangulan con un bloqueo criminal y asesino, que fue ferozmente intensificado por la primera potencia del mundo contra este pequeño país, y entonces salgan a decir que respeten los Derechos Humanos; que por cierto allí nadie fue reprimido como sí hacen en el imperio inmoral.
  9. Por otro lado, si es cierto que recientemente, producto que el imperio agudiza cada vez más el bloqueo, las autoridades buscaron la ayuda de un programa de asistencia alimentaria de las Naciones Unidas para garantizar el suministro de leche en polvo subvencionada para los niños. El organismo tiene desde hace tiempo proyectos en la isla.
  10. También es cierto que, producto del bloqueo, y hay que reiterarlo hasta lo sumo, Rusia, socio de Cuba, ha enviado a la isla un buque con 650.000 barriles de crudo para hacer frente a la crisis energética, con apagones que afectan a la mitad del territorio y que se han extendido por varias horas.
  11. Por otro lado, el gobierno cubano se ha visto en la obligación de rentar siete centrales eléctricas flotantes a las empresas turcas Karpowership y Karandeniz Holding, como parte de un plan de cooperación internacional a desarrollarse durante los próximos dos años.
  12. El bloqueo además ha afectado las entregas de productos, como la carne de res deshuesada, las carnes en conservas, el pollo, el café y el yogur de soya.

En fin, hay múltiples cosas que no se dicen, pero lo que sí es cierto es que, si no hubiera bloqueo contra Cuba heroica, las cosas cambiarían radicalmente, en beneficio del pueblo cubano.

Enfatizamos entonces, EEUU insiste en provocar un estallido social en Cuba, al reforzar el cerco económico y sabotear la capacidad del Estado para responder a los requerimientos de la población, incitando a la desestabilización mediante plataformas mediáticas tóxicas y promoviendo una campaña difamatoria contra Cuba, en franca violación del derecho internacional, y los propósitos y principios de la carta de Naciones Unidas.

Como indicamos anteriormente, EEUU y sus aliados, torpemente vuelven a repetir su guion anunciado y conocido ante las protestas en Cuba, el mismo cuento de siempre, que ya nadie les cree, y, además, tropiezan y tropiezan con la misma piedra, sin tener en cuenta que el pueblo cubano defiende su revolución, prueba de ello es que, como en otras ocasiones, salieron a las calles no fueron solo manifestantes antigubernamentales, sino también los que apoyan al Gobierno. 

Los principales instigadores de estas protestas no quieren algo positivo para Cuba, sino un cambio de régimen para imponer el modelo neoliberal, el mismo modelo que ha impedido que miles de personas accedan a los medios indispensables para sobrevivir.

Una pregunta, ¿Por qué es tan difícil de comprender que los bloqueos de EEUU, son los causantes de los males, a los países que se les aplican?

Finalmente, ratificar nuestro compromiso con la denuncia del bloqueo estadounidense contra Cuba que torpedea la soberanía e impide desarrollar plenamente las capacidades económicas, productivas y creativas de la isla-país. Un bloqueo que pretende condenar al sufrimiento a todo un pueblo y es una cobardía contra la humanidad.

Obispo. Patriota Bolivariano– 22 marzo, 2024.

Imagen: Cubadebate

Coliseo Romano 2024: Vigencia totalitaria de la barbarie y reflexión filosófica desde los márgenes de la Teoría Crítica

Por Jiddu Rojas, MSC.

“Ave, Caesar, morituri te salutant”

  1. «Documento de cultura, documento de barbarie«, sentencia, dialéctica y universal, del gran filósofo Walter Benjamin (1892-1943), desarrollada y popularizada en el texto homónimo de Frederic Jameson (1989).

Advierto que no suelo utilizar esas categorías de «cultura» y «barbarie», en ese sentido tan tradicionalmente eurocéntrico. Sin embargo, mi profunda admiración por la obra de Walter Benjamin y su trágica muerte, me dan licencias. Ya Enrique Dussel, dijo en este nuevo siglo, en nuestra UNA (Heredia, Costa Rica), que la nueva Escuela de Frankfurt debería ser la Filosofía de la Liberación Latinoamericana, pues es evidente la relocalización periférica de las nuevas subjetividades políticas.

Aclaro que tampoco conozco personalmente aún, esas ruinas, y me despojo por anticipado de cualquier romantización sacrificial religiosa, –no espiritual–, del tema.

Contemplando una hermosa fotografía del Coliseo Romano, junto a un texto histórico descriptivo, y reflexionando estas complejas ruinas arqueológicas, me surgieron imperiosas, ciertas reflexiones. No pude contenerlas, brotaron, y aquí están.

  1. Toda una serie de avances tecnológicos de la Antigüedad, convergen en esta maravilla arquitectónica del antiguo Imperio Romano. Batallas navales recreadas, gladiadores peleando hasta morir, espectáculos violentos estetizados, luchas entre fieras feroces y prisioneros, sin olvidarnos de los mártires torturados por el Imperio Romano, recordados por el «Kitsch» de las películas de la próxima Semana Santa.

La impresionante combinación estética, de solidez en el diseño que ha perdurado por siglos, y de ingenio arquitectónico con una especie de antigua «industria cultural de masas» parafraseando a la moderna polémica Adorno/Benjamin, suele provocar un trágico olvido: Cuál es el que la mano de obra esclava, fue la base material que posibilitó, a los Collegia Fabrorum, y a los deseos estéticos y arquitectónicos de las clases dominantes de Roma, sus grandes logros en Arquitectura.

Este «Coliseo» no es el cine urbano demolido de otra ciudad centroamericana en crisis, San José. Donde las películas porno alternaban con películas chinas de Kung Fu. Y no es casualidad que esté de pie casi entero, después del terremoto de Roma en el 1349, y de casi dos milenios de violencia histórica.

En particular, El Coliseo o Anfiteatro Flavio, fue construido después de Nerón, -junto a su estatua gigante que luego fue derribada-, por Vespasiano, después de la toma y destrucción de Jerusalén por Tito. Curiosa forma de celebrar y conmemorar una victoria y masacre militar.

  1. Sumemos otra reflexión. Se habla mucho y de forma poco seria, de «Teoría Crítica«. Se nos invita alegremente a ser críticos y a tener o desarrollar «espíritu crítico» (sic).

Pero la llamada «Teoría Crítica» está realmente asociada a una particular corriente filosófica y científica- social (Spinoza, Kant, Fichte, el Joven Schelling, Hegel, Marx, Freud, Weber, Lukács, y las Vanguardias literarias, musicales y artísticas). No vale la pena introducirnos a la filosofía de Kant, del Sujeto, y a su influencia más reciente. Basta recordar que no todo lo que se dice “crítico”, realmente lo es. (Lo “crítico” después de Kant, presupone al menos una Teoría del Sujeto).

  1. Sin embargo, sí encontramos acá, una buena oportunidad, para demostrar una de las tesis sociológicas fundamentales de la Escuela de Frankfurt. La misma hilvanada posteriormente, a partir de la clásica distinción en Kant, entre Entendimiento («Verstand«) y Razón Sustancial («Vernunft«). (No citamos a la otra obligada instancia sensorial del conocimiento en Kant, traducida como la «Sensibilidad», porque no es relevante acá.)

Esta tesis fue construida posteriormente por la «Teoría Crítica» de Max Horkheimer, Theodor Adorno, Bloch, Marcuse, y olvidada cómodamente por Habermas, convertido en «pop star» de la filosofía y apologeta de las barbaridades del Estado de Israel.

Simple: Para la Escuela de Frankfurt hay un peligroso divorcio práctico en la sociedad contemporánea hegemónica, entre «Racionalidad Instrumental» y «Razón Sustancial«. (Las nuevas burguesías globales no son ilustradas, suelen ser tecnocráticas. Y viceversa, no son ilustradas, ni humanistas, porque ya no pueden ser estructuralmente, la clase social revolucionaria y universal.)

  1. Así, el «Entendimiento«, por el desarrollo histórico patológico del Capitalismo Tardío, se convirtió en la mera «Razón Instrumental«. No necesita ningún meta- discurso racional o ético. Rechaza inercialmente, cualquier meta-relato. No necesita ninguna regulación. Ni pública, ni estatal, ni ética. Ése es el discurso delirante de Milei en Argentina.

El «logos» capitalista, que nunca leyó a Kant, controla el desarrollo técnico-científico, bajo el modo de producción capitalista. O sea, bajo la lógica estructural del Mercado Total. Si da ganancia capitalista, es bueno.

Lo bueno y lo malo, antes sólo relativos (y dejados a la supuesta autonomía racional del Sujeto Moderno), se invierten axiológicamente (Franz Hinkelammert) en términos absolutos. Manda el dios del Mercado Total.

  1. Es el reino de la racionalidad de los medios, no de los fines. Una suerte de «racionalidad» unidimensional y alienada. Una «racionalidad» profundamente irracional. Es la eficiencia escindida de la eficacia. La ganancia mercantil generalizada se pregunta: ¿Cuántos muertos puede producir esta nueva tecnología de punta, porque así se vende mejor?

El resultado estructural es muy sencillo. La industria militar, da mucho más margen de ganancia. Sólo el Narcotráfico y la gran especulación financiera compiten o le ganan, pero son, obviamente, muy compatibles.

Es el fin anunciado de la Razón Sustancial. Por eso vuelvo a citar a Adorno, –otro filósofo judío-alemán de izquierda no Sionista y con mejor suerte que Walter Benjamin–, cuando dijo en 1951: «Escribir poesía después de Auschwitz es un acto de barbarie«.

  1. Por eso Herbert Marcuse, otro filósofo sobreviviente del Nazismo, nos advierte que el Fascismo sólo es el mismo Capitalismo Imperialista, pero sin la administración democrática liberal burguesa. Con más demagogia, con desinformación sistemática pero menos sofisticada que la actual, y con un discurso abiertamente racista y ultra- nacionalista, y acuerpado con discursos tomados de las filosofías irracionalistas. Más allá de la estructuración de una, digamos, Psicología de masas del Fascismo (W. Reich), el Anticomunismo es su objetivo estratégico principal.

Umberto Eco desde Italia, insinuaba que, Nazismo hubo uno solo, pero que «Fascismos» hay muchos. América Latina está llena de fascismos sin capacidad imperialista, por ser periféricos.

  1. El mismo Marcuse que luchaba contra sobre-represión sexual, inspira luego a Zizek para hablar del fetichismo compulsivo e híper-mercantil, de la genitalidad cooptada. La pulsión sexual y la economía política son dos pilares sociales e históricos de la dominación.

El Capitalismo en sus diferentes facetas se reinventa, se resemantiza, y se recrea así mismo, tanto estructuralmente, como en los microespacios. Aquí no hay ‘afuera’ social posible, aquí, «Todo lo sólido, se desvanece en el aire«, nos recordaría antes Marshall Berman (1982), a partir de su lectura de Marx.

Para Marcuse, lo irracional e inmoral de la «sociedad industrial avanzada», no es la violencia histórica ‘per se’, sino que actualmente existan tecnológicamente, todas las condiciones productivas para eliminarla racionalmente. Con más razón podemos afirmar esto de las sociedades capitalistas post- industriales.

Pero Marcuse hablaba del giro totalitario del Capitalismo Monopólico occidental apenas, para la segunda mitad del Siglo XX, en guerra contra los regímenes burocráticos del campo socialista. Hablaba de la crisis del Estado de Bienestar Social en las economías centrales. Apenas podía tener idea, del «Nuevo Orden Mundial» (expresión literal de George Bush Padre) que se gestaba a partir de la caída del Socialismo Histórico. G. Orwell resultó profético, sólo que nunca vaticinó la caída del llamado Bloque Socialista.

Sin embargo, la deriva irracional, acaso la falta de «Razón Sustancial» de las élites capitalistas, nos conduce en pleno Siglo XXI a un proyecto global de destrucción ecológica y pauperización social. Un proyecto colectivo suicida, donde el Tánatos se impone al Eros.

  1. Permítasenos una última reflexión. Un «Excursus» final, sobre la llamada Escuela de Frankfurt y su contexto:

Para estos autores que presenciaron aún jóvenes, el infierno de la Primera Guerra Mundial, la disolución del Imperio Alemán, del Imperio Austro-húngaro y del Imperio Turco Otomano. Pero que vivieron la derrota de la Revolución Espartaquista y el asesinato vil de Rosa Luxemburgo y de Karl Liebknecht, así como el fracaso de la Revolución en Europa occidental. Occidente, pese a sus privilegios económicos originados en la llamada «acumulación originaria» colonialista, se condenaría así a un realismo opaco.

Esta derrota popular europea, sólo dio paso a otra tragedia mayor, a la «contrarrevolución preventiva» (Marcuse) y a la consolidación barbárica del Franquismo, del Fascismo y del Nazismo y demás totalitarismos de derecha. Esto como consecuencia directa de la manipulación de la crisis capitalista de 1929 y de sus posterior y permanente crisis financiera. (Recordemos que el estilo populista de comunicación política no es tan nuevo).

Ya antes su (nuestro) Mundo se tornaba aún más distópico, cuando la lucha por el Socialismo como alternativa al Capitalismo y al Imperialismo, tenía como referente a las purgas de Stalin y el «Gulag«. Siguió la derrota del Fascismo europeo con la brutalidad de la Segunda Guerra Mundial, la Bomba Atómica, la Guerra Fría, la lucha anticolonial de los pueblos, India, China Popular, Corea, Cuba, Argelia, Vietnam, África, Medio Oriente y Palestina. La Guerra Fría se tornaba caliente en el Tercer Mundo. (Aun así, se perdieron por razones biológicas la Caída del «Socialismo Histórico» y la nueva Globalización Capitalista).

  1. Volvamos ahora, a la analogía con Antigua Roma. Hoy casi 2000 años después, en lugar de un gran Circo Romano o Coliseo, tenemos a los medios de comunicación virtuales. No bastaba con el espectáculo de la guerra fratricida en Yemen o Ucrania. Peor en el Congo/ Zaire, sólo que más discreta e invisibilizada…

Hoy, en lugar de mártires cristianos tenemos a los niños y niñas y civiles en Gaza masacrados y televisados, y en lugar de Nerón, Vespasiano, Mussolini o Hitler, tenemos a Netanyahu y a sus Aliados. Ayer eran civiles judíos, eslavos, gitanos o ciudadanos soviéticos masacrados por el Nazismo, hoy como en 1948, son otra vez Palestinos.

  1. El público del «Imperio» (Negri) en «Occidente» y su periferia neocolonial (Nosotros), frente a este espectáculo atroz y deshumanizado, aplaude, evade, comenta, sublima, legitima, condena o reza por Israel, pero no puede dejar de contemplar morboso, impotente y temeroso, el sacrosanto poder del Sionismo (Revisionista). Es una violación sexual mediática permanente. Es un acto de Sadismo colectivo, por lo tanto, también de Masoquismo, impuesto a la llamada «Opinión Pública» (cualquier cosa que esto quiera significar más acá de Habermas).

Dos mil años antes de Freud y la Modernidad, los antiguos romanos sabían cómo administrar el «Tánatos» colectivo. Como transformar el «instinto», la «Pulsión de Muerte», en una especie de perversa «Erótica» de la Dominación. La crucifixión de Espartaco se convierte en el nuevo Mito de Sísifo sin Camus.

Lo explicó académicamente la Escuela de Frankfurt, acaso inspirada en el «El Asalto a La Razón» del filósofo marxista húngaro, György Lukács, pero «post festum», lo instaló y publicitó en la cultura ‘pop‘ globalizada, la saga de películas de «Star Wars» del director norteamericano George Lucas: La ilusión universal de una «República de Iguales«, de una Federación Galáctica, cosmopolita y pluralista, terminó con el triunfo del «Imperio del Mal«.

  1. Por eso El Coliseo se construyó en el año 72 d.C. usando aproximadamente entre 60000 y 100000 esclavos y prisioneros, muchos de los cuales curiosamente, eran judíos, derrotados en la guerra, ocupación, y saqueo romano por Tito de Jerusalén (70-73 d. C.).

Claro, no habían inventado el Fútbol. Además, todos sabemos que los/las Trabajadores/as contemporáneos/as somos «libres» y «felices».

La diferencia entre la Plebe junto a los Libertos romanos, para con los Esclavos, entre muchas, es que iban sólo como espectadores al Circo, y no eran víctimas directas de la lógica sacrificial, de las élites de Roma. También la oligarquía romana iba al Circo, claro, en sus palcos diferenciados. Igualmente, nuestros pueblos se domestican, y se adaptan a las disfunciones del Capitalismo Tardío en su periferia.

«Pan y Circo«, y a veces, hasta circo sin pan…