Ir al contenido principal

Autor: María José Ferlini Cartín

Israel contra Gaza: La brutalidad como política

José A. Amesty Rivera

Desde hace años, Gaza vive bajo castigo permanente, pero después de octubre de 2023 la situación entró en otro nivel de destrucción y crueldad. Lo que el mundo ha visto desde entonces no es solamente una guerra, porque una guerra supone al menos algún límite, alguna regla mínima, algún reconocimiento de la vida humana. Lo que ocurre en Gaza es otra cosa, una operación de devastación contra una población atrapada, cercada y bombardeada sin descanso. Millones de personas viven encerradas en una franja pequeña, sin posibilidad de escapar, mientras aviones, drones y tanques convierten barrios enteros en montañas de cemento roto y cuerpos enterrados.

Lo más duro no es solamente la cantidad de muertos, sino la manera como se ha normalizado el sufrimiento palestino. Las imágenes de niños sin piernas, madres cargando cadáveres envueltos en sábanas, hospitales convertidos en ruinas y personas buscando comida entre escombros aparecen todos los días en redes y noticieros, pero gran parte de los gobiernos occidentales sigue actuando como si nada grave estuviera pasando. EEUU continúa enviando armas y dinero, mientras la Unión Europea habla de “derecho a defenderse”, aunque las víctimas principales sean civiles desarmados.

La relatora especial de Naciones Unidas, Francesca Albanese, afirmó que existen razones suficientes para hablar de actos de genocidio en Gaza y denunció que el objetivo parece ser destruir las condiciones de vida del pueblo palestino. Su informe describe bombardeos masivos sobre zonas civiles, desplazamientos forzados, hambre provocada y destrucción sistemática de hospitales, escuelas y sistemas de agua. La propia ONU señaló que Gaza se convirtió en “el primer genocidio transmitido en directo”.

Uno de los casos que más indignó al mundo fue el de Hind Rajab, una niña palestina de seis años que quedó atrapada dentro de un carro rodeada por los cadáveres de su familia. Durante horas pidió ayuda por teléfono a los rescatistas de la Media Luna Roja. La niña lloraba, decía que tenía miedo y preguntaba cuándo llegarían a salvarla. La ambulancia enviada para rescatarla también fue atacada. Días después encontraron el cuerpo de Hind junto al de los paramédicos. El horror de ese caso mostró algo terrible, en Gaza ni siquiera los niños pequeños logran escapar de la violencia.

Otro símbolo de la destrucción fue el hospital Al Shifa, el más importante de Gaza. Las fuerzas israelíes lo rodearon durante días, atacaron el lugar y dejaron fuera de funcionamiento áreas vitales para atender heridos y enfermos. Médicos denunciaron que bebés prematuros murieron porque se quedaron sin electricidad y sin incubadoras. Organismos internacionales advirtieron que destruir hospitales en medio de una emergencia humanitaria equivalía a condenar a miles de personas.

Los ataques contra personal médico y humanitario también se volvieron constantes. Informes denunciaron la desaparición y tortura de médicos palestinos detenidos por Israel. En otro hecho espantoso, trabajadores de rescate y paramédicos fueron encontrados en una fosa común, varios con señales de disparos y manos atadas. La guerra dejó de distinguir entre combatientes y civiles hace mucho tiempo, porque el castigo parece dirigido contra toda la población palestina.

En Gaza también se utiliza el hambre como arma. Israel ha bloqueado alimentos, combustible y medicinas, mientras millones de personas sobreviven apenas con algo de pan, agua sucia o ayuda humanitaria insuficiente. Organizaciones internacionales denunciaron que familias enteras pasaban días sin comer y que niños comenzaban a morir por desnutrición. La destrucción de panaderías, mercados, granjas y sistemas de agua agravó todavía más la situación. La ONU advirtió que esas medidas mostraban intención de destruir a la población mediante condiciones imposibles para vivir.

Todo esto ocurre frente a un mundo que parece acostumbrarse lentamente al horror. Renán Vega Cantor lo define como la normalización de la crueldad. Antes los imperios intentaban ocultar sus crímenes o maquillarlos. Ahora muchos dirigentes israelíes hablan públicamente de expulsar palestinos, borrar ciudades completas o impedir el ingreso de alimentos. Y lo hacen sin miedo, porque saben que cuentan con respaldo político y militar de las grandes potencias.

El problema no comenzó en 2023. Palestina lleva décadas viviendo ocupación, despojo y apartheid. Los asentamientos israelíes crecieron sobre tierras palestinas, las familias fueron expulsadas de sus casas y la población quedó fragmentada por muros, retenes militares y leyes discriminatorias.

Diversos organismos internacionales denunciaron desde hace años que existe un sistema de segregación contra los palestinos. Lo que pasa hoy en Gaza es la expresión más brutal de una política larga de ocupación y castigo.

Desde América Latina, todo esto recuerda demasiadas cosas. Recuerda pueblos arrasados en Guatemala, dictaduras apoyadas por Washington, desapariciones forzadas y masacres justificadas en nombre de la seguridad nacional. También recuerda cómo los medios poderosos llamaban “terroristas” a quienes resistían invasiones, dictaduras o despojos. Por eso mucha gente en esta parte del mundo mira hacia Palestina y reconoce una historia conocida, la de un pueblo pobre enfrentando una maquinaria militar gigantesca respaldada por los poderosos de siempre.

Lo más grave es que el sufrimiento palestino parece valer menos para Occidente. Si miles de niños europeos murieran bajo bombas durante meses, el escándalo mundial sería inmediato. Pero cuando las víctimas son árabes, musulmanes y pobres, muchos gobiernos hablan solamente de “conflicto” o “daños colaterales”. Esa doble moral deja al descubierto el racismo profundo que todavía marca la política internacional.

Israel ha convertido a Gaza en un territorio donde la vida humana parece no tener ningún valor. Escuelas bombardeadas, periodistas asesinados, familias completas desaparecidas, hospitales destruidos y personas obligadas a huir una y otra vez hacia supuestas “zonas seguras” que también terminan atacadas. La relatora Francesca Albanese advirtió que cuando el mundo comprenda completamente lo que ocurre en Gaza, probablemente sentirá vergüenza por no haber detenido antes tanta destrucción.

A pesar de todo, el pueblo palestino sigue resistiendo. Y esa resistencia explica también el nivel de violencia desatado contra Gaza. Porque Palestina representa algo que incomoda profundamente al poder mundial, un pueblo que se niega a desaparecer, aunque le destruyan las casas, los hospitales y hasta los cementerios. Cada familia que vuelve a levantar una carpa sobre las ruinas, cada médico que sigue operando sin luz, cada periodista que continúa grabando mientras caen bombas alrededor, demuestra que incluso bajo el horror más grande todavía existe dignidad humana.

Gaza ya quedó marcada como una de las grandes vergüenzas de nuestro tiempo. El mundo entero ve la destrucción en vivo, escucha las denuncias, observa a niños pedir ayuda bajo los escombros y aun así las bombas siguieron cayendo. Dentro de muchos años, cuando se estudie este período de la historia, probablemente la pregunta más dura será cómo fue posible que tantos gobiernos y corporaciones vieran todo esto y decidieran seguir apoyándolo.

SiUNED: Carta abierta al Consejo Universitario, la Rectoría y la Comunidad Universitaria sobre el FEES y la rendición de cuentas institucional

Considerando:

1- Que la lucha por el Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) constituye un proceso estructural y prolongado, cuya resolución no será inmediata, sino que se proyecta en el mediano y largo plazo, en un contexto de restricciones fiscales y decisiones políticas que afectan el financiamiento de la educación pública.

2- Que existe una necesidad urgente de generar conciencia, organización y movilización en la comunidad universitaria —personas funcionarias, académicas y estudiantes— frente al debilitamiento progresivo del financiamiento público de la educación superior.

3- Que el Consejo Universitario, como máximo órgano de dirección política de la UNED, debe asumir un rol activo de liderazgo en la defensa de la universidad pública, su autonomía, su financiamiento y su compromiso social con el país.

4- Que otras universidades públicas han iniciado procesos de reflexión crítica y movilización académica, utilizando los espacios universitarios como escenarios de debate, formación política y construcción de posicionamientos frente al FEES.

Por tanto, solicitamos al Consejo Universitario:

1- Asumir públicamente una posición firme, clara y protagónica en defensa del financiamiento de la educación superior pública y de la autonomía universitaria, frente a los escenarios presupuestarios restrictivos planteados por el gobierno.

2- Acoger y adaptar, en el contexto de la UNED, iniciativas impulsadas por otras universidades públicas, mediante el desarrollo de acciones permanentes de discusión, reflexión y movilización, mediante un paro activo, en todos los ámbitos institucionales.

3- Declarar el período comprendido entre mayo y agosto como una etapa institucional de análisis crítico, formación política y articulación universitaria en torno al FEES, que permita:

a- Informar a la comunidad universitaria sobre el contexto y escenarios.

b- Generar espacios de debate académico, foros y asambleas informativas virtuales y presenciales en todos los territorios.

c- Fortalecer la conciencia colectiva sobre la defensa de la educación pública.

4- Instruir a las distintas instancias académicas, administrativas y estudiantiles para que promuevan activamente estos espacios, para integrarlo a la vida universitaria de forma continua y sistemática, por ejemplo, mediante la incorporación de información en los entornos estudiantiles, espacios de atención académica, actividades académicas, insumos de imagen institucional, etc.

5- Convocar a la comunidad universitaria a participar de manera activa y consciente en este proceso, entendiendo que la defensa de la universidad pública es una responsabilidad colectiva.

La coyuntura actual exige claridad política, compromiso institucional y capacidad de conducción. Dejar de actuar en este momento implicaría ceder espacios estratégicos en la defensa de la educación superior pública.

El Consejo Universitario y el Rector, quien lo preside, están llamados a ejercer un liderazgo activo, articulador y comprometido con la historia, la misión y el futuro de la UNED.

Junto a todo lo anterior, seguimos esperando la convocatoria a una espacio público y de diálogo, para conocer la realidad financiera de la institución, tal y como lo anunciaron el 26 de marzo en la sesión abierta del Consejo Universitario en el Paraninfo de la UNED, solicitud hecha en reiteradas ocasiones por el Sindicato SIUNED, ante las preocupaciones de la comunidad universitaria.

También hacemos un llamado a la Rectoría a establecer un espacio de diálogo en donde se dé a conocer a la comunidad universitaria la estrategia y criterios que lleva la UNED a la Comisión de Enlace que negocia el FEES y su relación con la defensa del financiamiento de la educación superior y de los intereses institucionales. Consideramos necesario que cualquier acuerdo sobre el FEES sea consultado con la comunidad universitaria.

¡La defensa del FEES no es un hecho coyuntural: es una lucha estructural por el derecho a la educación pública!

¡Es necesario que la comunidad universitaria se prepare de forma unitaria y clara!

Cuba, la lucha sin fin

Óscar Madrigal

Óscar Madrigal

La historia de Cuba es la historia de la lucha contra Estados Unidos. A diferencia de los restantes países de América Latina que se independizaron de España a principios del siglo 19, los dos últimos países en lograr lograr su independencia fue Cuba que lo hizo a principios del siglo 20 y Puerto Rico que fue entregado por España a EEUU. Ya en ese entonces EEUU era una potencia imperialista que aplicaba sin trabas la doctrina Monroe. Pero la independencia de Cuba fue mediatizada por Estados Unidos que impuso una enmienda a la constitución cubana que limitaba la soberanía e independencia, “validó la intervención estadounidense, restringió las relaciones exteriores cubanas y estableció la base naval de Guantánamo”. (La enmienda Platt).

El destino de Cuba era ser un Protectorado de EEUU como Puerto Rico, lo cual se impidió por la lucha por la lucha del pueblo cubano bajo la orientación de próceres como Martí, Maceo, Céspedes, Mella y tantos otros.

La Revolución Cubana fue la recuperación de la auténtica independencia y la justicia social. Fidel inició en los años 60 una serie de reformas de corte liberal, como reforma agraria, alfabetización, recuperación de la energía eléctrica. Reformas que como dijo Vargas Llosa en su novela “Tiempos recios”, sobre Guatemala, eran más que todo de índole burgués que cualquier país iniciaría para fomentar su desarrollo y salir de la miseria, pero que sin embargo fueron repudiadas por los EEUU y condujeron al golpe de estado reaccionario y anticomunista de Castillo Armas.

En Cuba, en los años 60, EEUU empezó a aplicar una política similar, de sabotajes, atentados y después una invasión directa en 1961, lo cual radicalizó la revolución hasta convertirla en socialista.

Como no pudo derrotar la Revolución, empezó a sitiarla, comenzó un embargo económico, político, financiero, de todo tipo que se ha ido agudizando con el trascurso de los años. El objetivo es hacerla padecer, que el pueblo cubano se insurreccione y tumbe el régimen, siempre castigando a los cubanos con la carestía y las necesidades más básicas.

Las excusas para el Bloqueo han cambiado a lo largo de la historia: en los primeros años fue que Cuba promovía la revolución en el Continente, pero cuando las guerrillas se acabaron, la excusa cambió a que era una punta de lanza de la URSS y cuando la Unión Soviética desapareció, el Bloqueo se justificó porque el régimen era comunista, aunque ese bloqueo no se lo aplican a China, ni Viet Nam, ni Corea, también llamados países socialistas. Después vinieron las excusas del narcotráfico y últimamente las del terrorismo, ambas sin ningún fundamento, ya que no condenan con el bloqueo a
países que son narcoestados.

El gobierno de Trump ha endurecido aún más el Bloqueo o Embargo, como lo llaman ellos, con el novisimo argumento que Cuba atenta contra la seguridad nacional. Cuba, ¿es un peligro militar contra USA? ¿Tan débiles se sienten ante Cuba? Desde luego que este no es un argumento serio, tan solo es una burda justificación para intervenir militarmente en la Isla.

Cuba tiene más de 60 años de sufrir este Bloqueo, que no es más que una declaración de guerra permanente contra el régimen cubano. El bloqueo es considerado una forma de hacer la guerra según el derecho internacional y de las peores desde los inicios de la civilización.

En estas circunstancias Cuba lo que ha hecho en todos estos años bloqueada es defenderse de los embates de EEUU. Solo por eso y en esas condiciones de guerra permanente, para defenderse ha tenido, desgraciadamente, que reprimir a grupos y organizaciones que facilitan el trabajo, la información, la logística del enemigo que los amenaza.

Cuba hubiera tenido otro destino de no haber sido por el Bloqueo. Más libertad, más democracia, mayor bienestar social y condiciones racionales para decidir el futuro de su régimen. Pero para un país asediado, amenazado de invasión, su último recurso es la defensa con todas sus fuerzas.

El gobierno de Trump quiere derrocar el régimen porque no le gusta, no porque es narco, terrorista, sino porque es un sistema distinto que impide el saqueo de sus riquezas. Trump quiere administrar Cuba, ya lo ha dicho, y convertirla en un Protectorado más o un Estado Asociado como Puerto Rico. Ante estas amenazas, ¿qué le corresponde al pueblo y al país? Solo defenderse.

Trump quiere derrocar el régimen cubano porque es impopular, según él. Lo va a hacer hasta por la vía militar.

Pero tal vez lo más sensato sería eliminar el Bloqueo de más de 60 años y que Cuba se desarrolle, elimine sus restricciones democráticas y ese pueblo escoja el sistema que desee.

Ante la guerra de Trump contra Cuba, mejor quite el Bloqueo.

Y en esas condiciones triunfará la democracia y la libertad. Estoy seguro.

Denuncia señala destrucción sistemática del Humedal Río Carbón en Playa Negra y cuestiona omisión institucional

El ambientalista limonense Marco Levy Virgo presentó una nueva denuncia penal ante la Fiscalía General de la República, el Organismo de Investigación Judicial y el Concejo Municipal de Talamanca, en la que acusa una “destrucción sistemática, deliberada, acelerada e irreversible” del Humedal Río Carbón, ubicado en Playa Negra de Puerto Viejo, en el Caribe Sur.

La denuncia, identificada como MLV-00164-2026 y fechada el 9 de mayo de 2026, sostiene que desde el año 2005 existe un expediente penal abierto por presuntas afectaciones al humedal, sin que hasta la fecha se haya emitido resolución alguna. Según el documento, durante más de dos décadas se habría consolidado una urbanización progresiva del ecosistema mediante rellenos, tala, drenajes y construcciones vinculadas a desarrollos inmobiliarios.

Levy Virgo afirma que en los últimos años la situación se ha intensificado y denuncia el ingreso cotidiano de camiones con escombros y materiales de relleno al humedal, así como la utilización de maquinaria para modificar el ecosistema. También cuestiona la actuación de instituciones públicas, particularmente del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) y de la Municipalidad de Talamanca.

Uno de los principales señalamientos del denunciante es que el informe técnico oficial “Caracterización y delimitación de humedales en la zona marítimo terrestre del litoral del cantón de Talamanca”, elaborado por el SINAC en junio de 2021, habría permanecido fuera del Sistema Nacional de Información Territorial (SNIT) mientras continuaban otorgándose permisos de construcción dentro del ecosistema.

El estudio técnico citado, elaborado por el Área de Conservación Central del SINAC, concluye que en la Zona Marítimo Terrestre del litoral de Talamanca existen 13 polígonos identificados como humedales palustrinos, que abarcan aproximadamente 165 hectáreas, equivalentes al 34% de la superficie total de la ZMT analizada.

En particular, el informe describe la llanura costera Río Carbón–Puerto Viejo como un sector de humedales con más de 42 hectáreas distribuidas en varios polígonos. El documento señala la presencia de suelos hidromórficos, drenaje lento o nulo, riesgo severo de inundación y vegetación hidrófila característica de ecosistemas de humedal.

La investigación técnica también documenta observaciones de campo relacionadas con construcciones, lotificaciones, caminos y rellenos en sectores identificados como humedal. Entre las anotaciones se mencionan “construcción ilegal”, “camino en construcción”, “relleno”, “lotificación” y “construcciones y lotificación en humedal”.

Según el informe del SINAC, estos ecosistemas cumplen funciones ecológicas esenciales relacionadas con el control de inundaciones, filtración y retención de agua, estabilidad costera y conservación de biodiversidad. El documento destaca además la importancia del área para especies de flora y fauna propias de humedales del Caribe Sur, incluyendo yolillo, sangrillo, cativo, aves acuáticas, reptiles y mamíferos.

En respuesta a una denuncia anterior presentada por Levy Virgo, el Programa Nacional de Humedales del SINAC confirmó mediante la carta oficial CARTA-SINAC-SE-DE-PNH-0017-2026 que existe una causa penal abierta desde 2005 por presuntas afectaciones al Humedal Río Carbón, expediente que se tramita bajo el número 05-001155-0597-PE.

En dicha respuesta, el SINAC indicó que continuará colaborando con la Fiscalía Ambiental y otras autoridades judiciales mediante peritajes técnicos, inspecciones y aportes de información institucional cuando sean requeridos formalmente. Asimismo, señaló que la información disponible sobre el humedal puede consultarse en el Registro Nacional de Humedales y el visor del SNIT.

En su más reciente denuncia, Levy Virgo solicita medidas cautelares inmediatas para detener toda actividad dentro del humedal, así como la realización de una pericia ambiental integral y georreferenciada por parte del Departamento de Biología Forense del OIJ. También pide investigar eventuales responsabilidades de funcionarios públicos y coordinar acciones para la recuperación ecológica del ecosistema.

Programa Alternativas analizará el lenguaje ideológico que oculta la desigualdad y la acumulación de riqueza

El programa Alternativas realizará una transmisión especial el próximo 15 de mayo de 2026 a las 18:00 horas (-6 UTC), dedicada a reflexionar sobre el papel del lenguaje ideológico en la legitimación de la desigualdad y la acumulación de riqueza en el sistema capitalista.

La actividad llevará como eje de discusión la idea de que términos como “socialista”, “comunista” o “izquierdista” son utilizados con frecuencia para desacreditar acciones o propuestas críticas del sistema capitalista, funcionando además como una “cortina de humo” que invisibiliza las desigualdades estructurales y el afán permanente de acumulación de ganancia.

El panel invitado estará integrado por:

  • Cecilia Jiménez Arce, máster en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México, licenciada en Sociología y Trabajo Social por la Universidad de Costa Rica, presidenta y fundadora de ACODEHU. Ha formado parte de la inscripción del Frente Popular.

  • Alexander Cortés Campos, profesor universitario, máster en Antropología por la UCR, licenciado en Administración Educativa y en Teología, con énfasis en Enseñanza de la Religión y Filosofía. Cuenta con estudios universitarios en Sociología, Historia y Comunicación.

  • Luis Paulino Vargas Solís, economista, profesor universitario jubilado e investigador, autor de libros y artículos.

  • Oscar Madrigal Jiménez, abogado y analista político.

La transmisión se realizará en vivo a través de Facebook Live, YouTube y Spotify.

Asimismo, el programa cuenta con el respaldo de emisoras amigas como Guanacaste 106.1 FM, Radio Soberanía, Radio Revolución y Radio 97.3 FM Voces Libertarias. También se indicó que las retransmisiones por 506 Ondas de Alajuelita se realizan los sábados a las 18:00 horas (-6 UTC).

El riesgo de un clero sin profundidad

Glenm Gómez Álvarez, Pbro.

Se habla muchísimo —y con razón— sobre los peligros del clericalismo. Es decir, sobre esa comprensión deformada del ministerio ordenado donde el sacerdote termina apareciendo como una figura distante, intocable y excesivamente sacralizada. El problema es evidente: el pastor queda separado de la vida concreta de la gente y refugiado en una autoridad más jurídica, ceremonial y simbólica que humana y cristiana.

Sin embargo, quizá hoy estamos ante otro riesgo menos discutido, pero igualmente delicado: “el populismo clerical”.

Conviene entender bien el término. El populismo, en sentido amplio, es una forma de construcción de liderazgo que busca legitimidad a partir de la conexión emocional inmediata con “el pueblo”. Simplifica problemas complejos, privilegia la simpatía y necesita aprobación constante. El líder populista vive de la adhesión emocional, de la visibilidad permanente y del impacto inmediato.

El populismo clerical no consiste simplemente en que un sacerdote sea cercano, amable o incluso popular. La cercanía pertenece al corazón mismo del Evangelio. Cristo compartió la mesa, caminó entre los pobres y habló el lenguaje de la gente. El problema aparece cuando la “simpatía” se convierte en criterio pastoral y cuando la necesidad de aprobación termina desplazando silenciosamente el centro del ministerio.

El sacerdote está llamado a interpretar espiritualmente la realidad, incluso cuando eso incomoda. A veces deberá consolar; otras veces deberá confrontar. A veces será querido; otras veces inevitablemente cuestionado. Pero cuando la aceptación se convierte en necesidad psicológica o estrategia pastoral, el ministerio empieza a deformarse.

Las redes sociales aceleran enormemente este fenómeno. Premian lo inmediato, lo emotivo y lo espectacular, mientras castigan el silencio, la complejidad, el pensamiento largo y la profundidad. En ese ecosistema, el sacerdote puede terminar sintiendo que debe sostener permanentemente la atención del público, casi como cualquier figura mediática contemporánea.

Entonces el ministerio corre el riesgo de convertirse en una marca personal. Y ahí comienza una mutación muy peligrosa: el pastor deja de preguntarse qué necesita espiritualmente el pueblo y empieza, casi sin darse cuenta, a preguntarse qué acciones y contenido genera más interacción y atención.

Por eso aparecen escenas cada vez más frecuentes: sacerdotes cuya presencia pública gira alrededor de cocinar, bailar, producir contenido constantemente simpático o convertir toda actividad pastoral en espectáculo. Incluso algunos obispos parecen sentirse obligados a construir una imagen emocionalmente accesible y mediáticamente rentable.

Conviene aclararlo inmediatamente: el problema no es cocinar un día con la comunidad, hacer humor ocasionalmente o participar en un momento festivo. El problema es la desproporción. Cuando un sacerdote termina siendo más reconocido por sus excentricidades que por su predicación; más por sus reels que por su capacidad de discernimiento espiritual; más por sus coreografías que por su pensamiento pastoral, algo importante se ha desplazado.

Y lo más preocupante es que muchas veces esto ocurre en paralelo con una creciente ausencia de profundidad intelectual y capacidad de lectura de la realidad.

Mientras tanto, quedan relegadas tareas mucho más difíciles y esenciales: la formación seria, el estudio constante, la reflexión teológica madura, la lectura crítica de la realidad social, el acompañamiento espiritual profundo y la capacidad de iluminar culturalmente las crisis humanas de nuestro tiempo.

No deja de ser sintomático que, en una época marcada por enormes tensiones antropológicas, familiares, políticas y culturales, muchos discursos eclesiales parezcan desplazarse hacia contenidos cada vez más ligeros, emocionalmente seguros y cuidadosamente inofensivos.

Además, el populismo surge normalmente cuando las instituciones pierden credibilidad. Y precisamente por eso el populismo clerical aparece con más fuerza allí donde la Iglesia institucional, desde su jerarquía, ha perdido capacidad de orientación, liderazgo intelectual y presencia cultural.

En Costa Rica esto resulta particularmente evidente. Existen conflictos sociales, culturales y humanos que son verdaderas bombas de tiempo y que merecerían una palabra iluminadora y pastoral. Pero muchas veces predominan la autoreferencialidad, el silencio administrativo, la prudencia excesiva, el cálculo institucional o el temor permanente al conflicto.

Esto no es nostalgia por una Iglesia fría, distante o autoritaria. Tampoco es desprecio por los nuevos lenguajes o las herramientas de comunicación contemporáneas. El verdadero desafío es mucho más profundo: cómo preservar la densidad espiritual, intelectual y simbólica del sacerdocio en una cultura que trivializa todo, convierte la realidad en espectáculo y confunde constantemente cercanía con superficialidad.

Comunidad de Cabagra lamenta el fallecimiento de Jesús Ureña Morales

SURCOS comparte el siguiente comunicado:

La Asociación de Desarrollo Indígena de Cabagra, con profundo pesar comunica el sensible fallecimiento de Jesús Ureña Morales, quien fue un destacado líder cantonal y miembro activo de nuestra asociación.

La ADI Cabagra se une al dolor que embarga a su estimada familia y desea paz y resignación en estos momentos tan difíciles.

América Latina: No a la Guerra, No a la OTAN

Pablo Ruiz E.*

Desde América del Sur observamos con mucha preocupación la política, maniobras y ejercicios militares que realizan los países miembros de la OTAN en el mundo y que pueden desencadenar una tercera guerra mundial que tendría consecuencias devastadora para todos los países, incluida América Latina, ya que una tercera guerra mundial contra Rusia o China, eventualmente, podría involucrar armas nucleares.

De acuerdo al Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG):

  • Colombia: Es socio global de la OTAN desde 2018, lo que implica una cooperación estrecha en seguridad, aunque no es miembro pleno.

  • Perú: Designado en 2026 como aliado principal no miembro de la OTAN por EEUU, facilitando cooperación en defensa y tecnología. Además, cuenta con certificación Nivel 2 en catalogación OTAN.

  • Argentina: Mantiene el estatus de aliado importante extra-OTAN desde 1998, fortaleciendo sus lazos.

  • Chile: Vinculado desde 2004 al Sistema OTAN de Catalogación (SOC), avanzando en modernización logística con software de la alianza.

  • Brasil: Usuario del sistema de catalogación de la OTAN y reconocido aliado importante de la OTAN.

Todos estos países, Brasil, Colombia, Chile, Perú y Argentina tienen los más altos gastos militares en América Latina. Por supuesto, en nuestro continente está el aliado más importante de la OTAN que son los Estados Unidos y también está Canadá con los más altos gastos militares.

En el caso de Chile queremos denunciar que el año 2025 la ex ministra de Defensa, Adriana Delpiano, y la embajadora de Alemania en Chile, Susanne Fries-Gaier, firmaron una “acuerdo técnico con Alemania que apunta a facilitar el intercambio de material militar” que, de paso, permitirá “el acceso a la logística del sistema OTAN -Organización de Tratado del Atlántico Norte-”.

La firma del acuerdo con Alemania es parte de una serie de requisitos de la OTAN para que Chile avance al Nivel 2, lo que permitirá al país catalogar sus propios productos y ofrecerlos en esta vitrina internacional.

El año pasado también, el diario electrónico El Mostrador denunció que existía una operación secreta entre Chile y Alemania. Alemania pedía a Chile la transferencia de al menos 30 vehículos de combate de infantería Marder 1A3. Estos carros de combate, posteriormente, serían enviados a la guerra en Ucrania que es de público conocimiento el gobierno alemán le está enviado equipamientos y armas a Ucrania en esta guerra contra Rusia.

Como organizaciones manifestamos al Ministerio de Defensa de Chile nuestro rechazo a esta venta o transferencia de estos carros de combate y pedimos al gobierno neutralidad y que pusiera fin a esta operación. No estamos de acuerdo que Alemania involucre a Chile en ninguna guerra.

Como ven, Alemania está muy activa en asuntos militares y sumemos a esto que un informe del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) señala que Alemania ha alcanzado, en secreto, las capacidades para fabricar sus propias armas nucleares. Aunque digan que no tienen intenciones nosotros no creemos lo que dice el gobierno alemán porque en la práctica podrían fabricar armas nucleares en muy poco tiempo lo que es concordante con su discurso belicista y sus intenciones de construir el ejército más poderoso de Europa y su apoyo a la política de disuasión nuclear que impulsa la OTAN.

También es preciso señalar que en América Latina sigue la presencia del Reino Unido en las Islas Malvinas donde han realizado en estos años diversos ejercicios militares para asegurar el control estratégico del Atlántico.

El Comité Especial de Descolonización de la ONU (C-24) examina anualmente la «Cuestión de las Islas Malvinas» desde 1964, reafirmando que es un caso de colonialismo que requiere negociaciones bilaterales entre Argentina y el Reino Unido. Argentina ratifica su soberanía e insta a la descolonización, rechazando la autodeterminación isleña.

Así mismo, Página 12, denunció “un nuevo avasallamiento del Reino Unido sobre la soberanía argentina y sus recursos, el gobierno local de las Islas Malvinas habilitó el proyecto de las petroleras Rockhopper, del Reino Unido, y Navitas, de Israel, para extraer 55 mil barriles diarios en el yacimiento Sea Lion, ubicado a 200 kilómetros de Puerto Argentino”.

La OTAN es un instrumento para la guerra y para que las grandes empresas de armamento sigan haciendo negocios y lucrándose con la muerte y la destrucción. Al mismo tiempo, son instrumentos para el saqueo de recursos naturales y para la geopolítica del petróleo.

Denunciamos el ataque a Venezuela y la extorsión que realiza el gobierno de los Estados Unidos y las sanciones impuestas unilateralmente contra el pueblo venezolano.

Denunciamos el bloqueo unilateral contra Cuba y las amenazas constantes que hace Estados Unidos de atacar a este país considerado por Washington como una amenaza. Denunciamos que EEUU sigue manteniendo control ilegal en Guantánamo que no es solo una base militar sino también una cárcel.

Finalmente, manifestamos nuestro apoyo con las diversas iniciativas de la Red Internacional No a la Guerra, No a la OTAN ya que es deber de todos defender la paz y el derecho a la autodeterminación de los pueblos.

* Este artículo ha sido preparado y compartido en el webinario “OTAN: ¿sigue expandiéndose a nivel global?” organizado por IPB y la Red Internacional No a la Guerra, No a la OTAN.

Pablo Ruiz es periodista egresado de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano. Es coordinador del Observatorio por el Cierre de la Escuela de las Américas en Chile (organización afiliada a World BEYOND War y a la International Peace Bureau). Es editor de la Revista El Derecho de Vivir en Paz www.derechoalapaz.org

Fuente: https://www.derechoalapaz.com/america-latina-no-a-la-guerra-no-a-la-otan/

Defensoría pide cuentas ante posible suspensión de subsidios para nuevos casos del programa de Red de Cuido

La Defensoría de los Habitantes solicitó al Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) una explicación respecto a si se suspendió o no la aprobación de nuevos casos para la transferencia económica del subsidio dirigido a la red de cuido infantil.

La alerta ocurre a partir de un oficio que recibe la Defensoría por parte de la Contraloría de Servicios de esa institución, donde se indica que, con base al oficio No IMAS-DDS-0067-2026 relativo a la ejecución de la transferencia monetaria condicionada; cuidado y desarrollo infantil 2026, emitido por la Dirección de Desarrollo Social y el Departamento de Bienestar Social “no se autoriza la aprobación de casos nuevos, ni siquiera por la vía de sustitución y las solicitudes correspondientes a la TMC Cuidado y Desarrollo Infantil deben permanecer en el registro de elegibles, hasta tanto la Dirección de Desarrollo Social emita una instrucción distinta”.

Ante ello, la Defensoría solicitó al IMAS conocer si están suspendidos los nuevos casos en esta línea de subsidios y, de ser positiva la respuesta, explicar las razones por las cuales se adoptó esa determinación y el plazo que se proyecta estará vigente.

Adicionalmente, se solicitó indicar el monto del presupuesto asignado al IMAS por parte del Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares para el ejercicio presupuestario 2025 y el previsto para el 2026. Otra inquietud va relacionada con la distribución del presupuesto destinado del programa de la Red de Cuido, TMC Cuidado y Desarrollo Infantil en el IMAS entre las Unidades Locales de Desarrollo Social (ULDES) en el año 2025, y los criterios de priorización que se utilizaron.

Por último, se requirió conocer la cantidad de cupos de la RedCudi aprobados en el año 2025 y cuántos nuevos cupos se han logrado incorporar en lo que se lleva del 2026, e informar de la cantidad de personas menores de edad en lista de espera con el fin de ser incorporadas al programa de Red de Cuido y Desarrollo Infantil, por cada ULDES.

A 81 años del Día de la Victoria

Mauricio Ramírez

Mauricio Ramírez Núñez
Académico

Cada 9 de mayo se conmemora uno de los acontecimientos más trascendentales del siglo XX: la victoria sobre la Alemania nazi y el fin de la guerra más devastadora de la historia humana en el continente europeo. Han pasado ya 81 años desde aquel momento en que la bandera soviética fue izada sobre Berlín y el Tercer Reich capituló finalmente ante el avance del Ejército Rojo. Recordar esta fecha no es un simple ejercicio ceremonial; es un acto de memoria histórica indispensable para comprender el mundo contemporáneo y los sacrificios inmensos que hicieron posibles la derrota del fascismo y la supervivencia misma de Europa.

La Unión Soviética, con Rusia como núcleo central de aquel esfuerzo histórico, cargó sobre sus hombros el peso principal de la guerra contra el nazismo. El costo fue brutal: alrededor de 27 millones de soviéticos murieron durante el conflicto, entre soldados y civiles. Ningún otro pueblo pagó un precio tan alto en la lucha contra la maquinaria de exterminio nazi. Ciudades enteras quedaron reducidas a escombros, millones de familias fueron destruidas y generaciones completas quedaron marcadas por el horror de una guerra existencial.

Fue precisamente ese sacrificio colosal el que permitió detener y derrotar una ideología basada en la supremacía racial, el exterminio de pueblos enteros y la destrucción sistemática de toda identidad considerada “inferior” o incompatible con el proyecto totalitario nazi. La victoria soviética en batallas decisivas como Stalingrado o Kursk cambió el curso de la guerra y abrió el camino para la liberación de Europa del fascismo alemán. Sin ese esfuerzo militar, humano y civilizatorio, el destino del continente habría sido radicalmente distinto.

Por eso resulta profundamente peligroso intentar relativizar o minimizar el papel histórico de Rusia y de la Unión Soviética en la derrota del nazismo. La memoria histórica no puede quedar subordinada a disputas políticas coyunturales ni a narrativas ideológicas contemporáneas. Los hechos históricos son claros: fue el Ejército Rojo quien llegó a Berlín, fue el pueblo soviético quien resistió el peso principal de la invasión nazi y fue ese sacrificio el que contribuyó decisivamente al final de uno de los conflictos más sangrientos de la humanidad.

Hoy esta conmemoración adquiere además un significado especial. Vivimos tiempos donde resurgen discursos de odio, donde múltiples actores buscan borrar la memoria histórica de los pueblos, desarraigarlos de sus tradiciones, relativizar sus identidades nacionales y fragmentar toda noción de continuidad cultural. En medio de esas turbulencias, recordar el heroísmo del pueblo ruso y soviético durante la Segunda Guerra Mundial es también recordar que las civilizaciones sobreviven cuando sus pueblos están dispuestos a defender aquello que consideran sagrado: su tierra, su historia, sus símbolos, sus familias y su derecho a existir.

Es importante aclarar además algo fundamental: conmemorar el Día de la Victoria no implica necesariamente hacer una apología ideológica de la Unión Soviética o del comunismo, como algunos intentan caricaturizar para deslegitimar esta fecha histórica. El hecho concreto es que, en aquel momento, fue la URSS, bajo su sistema político y su organización estatal específica, quien encabezó la liberación de Europa del fascismo nazi. Negar eso sería simplemente negar la realidad histórica.

Pero la raíz profunda de aquella resistencia no fue exclusivamente ideológica. La lucha del pueblo ruso contra la invasión nazi trascendió el comunismo como doctrina política. Fue, ante todo, una lucha patriótica, civilizatoria y geopolítica. Del mismo modo que Rusia enfrentó en el pasado la invasión napoleónica, cualquier pueblo con conciencia histórica y sentido de pertenencia habría luchado ferozmente contra un proyecto que buscaba destruirlo física y culturalmente.

Ahí convergen todas las fuerzas que movilizan a las naciones en sus momentos decisivos: el amor por la patria, la defensa de la tradición, la memoria de los antepasados y la voluntad de preservar el futuro de su pueblo. El soldado soviético que defendía Stalingrado no combatía únicamente por una doctrina abstracta; combatía también por su hogar, por su familia, por su cultura y por la supervivencia misma de su nación frente a una amenaza existencial.

A 81 años del Día de la Victoria, la lección continúa vigente. La memoria histórica no debe utilizarse selectivamente ni convertirse en rehén de intereses ideológicos contemporáneos. Recordar el sacrificio del pueblo ruso y soviético es reconocer una verdad histórica fundamental: que hubo generaciones enteras que entregaron su vida para detener una maquinaria de odio y muerte que amenazaba con sumir al mundo en la barbarie absoluta.

Olvidar eso sería perder no solo perspectiva histórica, sino también la capacidad de reconocer los peligros que vuelven a emerger cuando las sociedades abandonan su memoria, sus raíces y su sentido profundo de identidad colectiva.