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Autor: María José Ferlini Cartín

Del Arte Cinético al Arte Judicial. Sobre la controversia de la obra mural: Tejiendo Sonidos

Dr. Pablo Bonilla Elizondo
Escuela de Artes Plásticas
pablo.bonillaelizondo@ucr.ac.cr

Estudiantes del TCU: Arte Público trabajando en un mural en la Escuela de la Sabana, Térraba.

El fallo judicial que atribuye una afectación de los derechos morales de Miguel Casafont por responsabilidad de la Universidad de Costa Rica al tapar su obra Tejiendo Sonidos ha abierto una discusión de múltiples aristas que genera desencuentros, preguntas, incertidumbres y temores entre las personas interesadas en el arte, el espacio público y el patrimonio. La afirmación apresurada de que con tal veredicto “gana el arte o el sector artístico” me parece imprudente y algo clasista, por apegarse a ideas hegemónicas sobre el arte y no valorar las consecuencias reales que podría tener en las prácticas profesionales de las personas artistas (sobre todo las jóvenes).

En este escrito trataré de abordar los aspectos relativos a la reflexión sobre el arte detrás del fallo y las contradicciones con las discusiones actuales sobre el valor o función de arte y el patrimonio que se sitúa en espacios públicos. También, por último, valoraré algunos probables impactos que esto podría tener en el ejercicio profesional de los artistas interesados en la práctica del muralismo y el arte público. Dados los límites de mi formación, excluiré de este artículo cualquier valoración sobre derechos de autor, la justicia detrás del fallo, la jurisprudencia o la defensa presentada por parte de la UCR.

En primer lugar, es importante reconocer que en el país existe una constante violencia hacia el patrimonio y las obras de arte en el espacio público. En este caso, se afectó la visibilidad y legibilidad de la obra de Casafont y esto generó una perturbación anímica en su persona; no hay porqué dudar de ello, dado que fue acreditado por el juzgado.  Una primera consecuencia de este fallo es que se señala a la Universidad de Costa Rica como actor material de esa violencia, lo que tiende a crear en la opinión pública la idea de que la UCR no respeta el patrimonio ni el arte que se desarrolla en el campus, lo que es falso. En defensa de la Universidad de Costa Rica habría que decir que dicha institución ha sido promotora del arte público, que siempre ha reconocido la importancia del arte en la vida universitaria y que además de financiar y adquirir obras, recientemente ha apoyado proyectos de catalogación de su inventario y de restauración de obras como el mural de Eduardo Torijano El teatro costarricense: 1890-1930, ubicado en el edificio de Letras. Sin embargo, es importante decir, que estas acciones no derivan de una política institucional uniforme ni clara, sino que dependen de las diferentes voluntades políticas de decanos, directores, otras autoridades, docentes, personal administrativo y de los mismos artistas que se implican en esos procesos. Por tanto, no es de extrañar, que también se den casos en los cuales no se respeta a los artistas o sus obras. Un ejemplo de ello, más grave y penoso que el que afectó a Casafont, es el borrado total del mural del artista Dennis Palacios Solano en las residencias estudiantiles, un mural elaborado a partir de un proceso de investigación serio e impulsado por la Vicerrectoría de Vida Estudiantil para mejorar la habitabilidad de dichos espacios en tiempos en los cuales se habían presentado varios suicidios. Un cambio de administración y el mural fue borrado, hoy es una pared blanca con dos pizarras de caucho.

Eduardo Torijano, El Teatro en Costa Rica, 1890-1930. Antes y después del proceso de restauración del 2020 realizado por César Ulate Calderón.

Ahora bien, tenemos que dar un paso fuera del presente caso y de la UCR para matizar esta idea de la violencia patrimonial y examinar la congruencia con las definiciones contemporáneas del arte y el espacio público, sobre todo porque muchas veces se habla de violencia patrimonial desde una definición hegemonizante y aurática de la obra de arte, olvidando que si bien es cierto existe violencia hacia el patrimonio y el arte público, el arte público y el patrimonio puede ejercer violencia hacia las personas (sobre todo a las minorías) en su imaginario simbólico y su vida cotidiana[1]. Más aún, cuando las definiciones que se perpetúan en el país sobre el patrimonio son conservadoras, coloniales y patriarcales. Ejemplos claros de ello es el bronce de Vázquez de Coronado en el Parque España, el Monumento a León Cortes en La Sabana o el Arco Chino en la reconversión del Paseo de los Estudiantes a Barrio Chino: una decisión especulativa con afectación a la historia y la identidad de San José y el país. Precisamente esas definiciones hegemónicas de la obra de arte funcionan como el gozne de esas dos violencias: la primera que impide la remoción del espacio público de monumentos y esculturas carentes de valor, inoperantes, violentas algunas o incluso riesgosas materialmente, productos de políticos de turno que desde una autoridad pasajera se dieron las competencias para imponer en la vida urbana mobiliario inútil, obras pastiches (como el Cerati blanco) u ocurrencias sesgadas ideológicamente. Y la segunda, la que niega la posibilidad de articular una política de protección basada en criterios fundamentados y actuales sobre la función del arte en el espacio público, no como una ontología del bronce o el mármol, sino como pensamiento activo que construye espacio de discusión participativo, inclusivo y abierto para consolidar y construir lo común. Al contrario, es usual ver cómo se utiliza el patrimonio (normalmente olvidado) como piedra arrojadiza de una indignación hipócrita, dirigida a las expresiones y reivindicaciones de los movimientos sociales para reducirlos a actos vandálicos. [2]

En el caso de Tejiendo sonidos, me parece que eso último es lo que ha faltado, una discusión profunda sobre el valor de la obra que integre el pensamiento que ha construido y la repercusión que ha tenido a nivel académico, social y cotidiano en la vida estudiantil. Porque hasta ahora, los criterios expertos publicados en el artículo de Amelia Rueda se limitan a valorar la obra por su estar ahí como obra plástica o por ser bella… y claro, para gustos, los colores. Los argumentos con algo más de valor y complejidad los da el mismo autor, quien afirma la importancia de la cualidad cinética y la inspiración colorista oriental.

Al respecto del Arte Cinético, para aquellos que no saben, es una subvariante del Minimalismo que, a través de la organización secuencial de la forma y el color, produce efectos visuales según los desplazamientos del espectador. Este movimiento se desarrolló en Estados Unidos, algo menos en Europa y con mayor peso en Argentina, donde se llamó Cinetismo. Sin embargo, su repercusión actual es cuestionada como lo es la mayoría de tendencias formalistas de la segunda mitad del siglo XX y, al contrario, del favorecimiento a las manifestaciones conceptuales más politizadas. Tanto es así que, en los documentos indispensables para estudiar la segunda mitad del arte siglo XX, After Modern Art 1945-2017 (Hopkins, 2018) de la serie Oxford History of Art y Arte desde 1900 (Bois et Al, 2006) de los autores de October, aparece de forma escueta y marginal. En Costa Rica, aunque con un legado muy amplio de arte abstracto de naturaleza formal, el movimiento no tuvo desarrollo, siendo la obra de Casafont, en efecto, uno de los pocos ejemplos. La pregunta es si esto le determina un valor per se; a mí parecer no. La exclusividad no es un valor a priori, sino que, al contrario, eleva cuestionamientos sobre su repercusión o impacto en el pensamiento artístico costarricense. Por otra parte, la afirmación de un valor pionero al ser la primera obra de este tipo en el país tiende a evidenciar cierto sesgo colonial tendiente a suponer que el arte costarricense se debe producir en conformidad a lo que sucede en Estados Unidos y Europa, aunque sea treinta años después. Ante estas dos ideas, yo plantearía que se hiciera un examen de la repercusión de la obra dentro de la lógica interna del arte costarricense, preguntándonos por la producción académica que ha derivado de ella, los escritos en los que aparece, la influencia que ha producido en otras personas artistas y el efecto que ha tenido en los y las usuarias del edificio y del campus universitario a nivel de identidad y reafirmación colectiva de pertenencia. Una investigación que aborde esos ejes está claramente pendiente.

Si la obra es cinética o no (más allá de las etiquetas históricas y académicas), me parece cuestión secundaria. En esencia, desde las teorías y metodologías que abordan el diseño del arte público, toda obra mural se reconoce interactiva en relación con los tránsitos de los usuarios y las diferentes miradas que en ella se pueden realizar en un marco espacio-temporal. Para el diseño de un mural, se recurre a estudios de transitabilidad y de angularidad que tienen como propósito organizar el diseño en función de los recorridos peatonales y el uso común del espacio circundante (Torijano, 2008). En ese sentido, el mural de Conmemoración de los 30 años de Trabajo Comunal en la Facultad de Derecho, se afecta de la misma forma por el nuevo paso elevado en San Pedro sin la necesidad de una etiqueta que lo valore como cinético.

Al respecto del color, los especialistas coincidirán en su valor, algo que respalda el reconocimiento que goza Miguel Casafont en la Escuela de Artes Plásticas (EAPL) como colorista de gran talento. Yo me uno a ellos en tanto mi predilección por el color en el espacio público. En contra del acostumbrado gris de las ciudades, el color es un factor de relevancia para promover la imaginación y mejorar el ambiente urbano. Pero, es importante reconocer que desde hace quince años, desde que yo era estudiante, ya la obra no gozaba del color con que fue diseñada y había dejado de cumplir tal posible objetivo. En ese sentido, la obra ya sufría una afectación por la naturaleza de los materiales que habían sido seleccionados para su confección y por la ausencia de mantenimiento que requería.

Estado Actual del Mural Tejiendo Sonidos de Miguel Casafont. (Fotografía: Pablo Bonilla, 2022)

Normalmente, cuando se da una afectación de este tipo (desconozco si es este el caso) es responsabilidad de las dos partes: del artista que por lo general no entrega una carta técnica con los materiales utilizados, los plazos de resistencia de los materiales y los procesos ideales para su restauración y la administración del inmueble que se desentiende de velar, financiar y gestionar esos procesos en tiempos adecuados, pensando que la obra entregada es eterna. No tengo información precisa sobre porqué la obra de Casafont no ha sido restaurada, los chismes me indican que el artista sí demostró un interés por promoverla. Pero en todo caso, la consecuencia de ese deterioro fue la invisibilización y la perdida de afecto de la comunidad universitaria por ella, algo que se evidenció por los comentarios en redes sociales de, mayoritariamente, estudiantes de música, muchos de los cuales ni sabían que era bella ni que había estado ahí desde siempre. En ese sentido, el valor y el aporte del color no puede reconocerse desde una noción ontológica y formal, sino reconociendo el impacto o efecto que puede tener en las personas que gozan de él en lo cotidiano, es una cuestión pragmática consustancial al arte público… por eso mismo se llama arte público, se supone que es de la gente que lo recibe y que lo vive.

Y eso último, me parece de vital importancia, porque tiene que ver con la razón del arte público, que no debería privilegiar los derechos del artista por encima de los de las personas que transitan los espacios circundantes. Un antecedente valioso para entender esto fue el caso de la obra Tilted Arc (1981) de Richard Serra emplazada en Federal Plaza, New York. Después de un largo proceso judicial esta obra fue removida porque generaba conflictos en el uso operativo de la plaza, tanto en tránsito como a nivel de seguridad, algo que me parece razonable. Desde esa lógica, coincido con las autoridades universitarias al privilegiar la conveniencia y bienestar de la comunidad estudiantil de la Escuela de Artes Musicales. Suponer constantes traslados de equipos e instrumentos a la Ciudad de la Investigación o al fondo de las Instalaciones Deportivas hubiera generado costos e inconvenientes para la administración, docentes y estudiantes, muchos de ellos menores de edad de etapa básica, que tendrían que estarse desplazando de un campus a otro. Algo me hace sospechar que la no apelación al fallo de Oficina Jurídica (criticada por muchos) se debe, en parte, al cálculo por el costo de todos esos desplazamientos en un mediano plazo.

Ahora bien, entendido el arte público no como un presencia o valor estético cuasi-mágico, sino por su función o aporte al conocimiento, nada evitaba que tapar la obra no fuera compensado con gestos o acciones que pudieron dignificarlo en ese sentido. Acciones para la documentación, divulgación y revalorización académica de la obra, incluso en su ausencia, pudieron reivindicarla como productora de conocimiento: reconociendo su valor conceptual y no reduciéndola a una obra que hay que preservar porque es bella para algunos, siempre ha estado allí o fue objeto de controversia. Sobra decir que, bajo esa lógica reduccionista, el futuro que le espera -ya judicializada y conflictuada- será el de seguir deteriorándose no solo en su registro material, sino a nivel simbólico, ya que una obra de arte no se clausura en la afirmación o proclama de su autor, ni en su materialidad, ni en los criterios especializados, sino que constantemente se redimensiona en las vivencias que se acumulan en ella, sean positivas o negativas; más aún en el arte público, expuesto de forma radical a la vida social y política en todo su espesor. Así, la obra de Casafont dejará de ser cinética para devenir en la huella borrada de un fallo judicial.

Por último, quisiera retomar las repercusiones que podría tener este fallo a la comunidad artística que produce arte público y murales. Al principio afirmé con contundencia que decir que “ganó el arte” tenía su sesgo clasista. Más allá de sospechar que usualmente solo ganan los juicios los que pueden asumir el riesgo de costear abogados, como he tratado de demostrar en este escrito, esa afirmación se sustenta en ideas hegemónicas sobre el arte y su valor intrínseco, que desconocen el marco epistemológico del arte público, pero que, también, desconocen las dificultades y la precarización que sufren las personas artistas jóvenes en este ámbito. No es difícil imaginar que una consecuencia de este fallo será limitar el interés institucional y privado en la financiación de obras murales, por temor de adquirir compromisos de restauración onerosos y la posibilidad remota de ser demandados décadas después por cualquier devenir azaroso. En la UCR ya está pasando, actualmente obras murales programadas y presupuestadas están en pausa y en alitas de cucaracha. De perpetuar tal dirección de miedo e incertidumbre, sin lugar a dudas afectará a los artistas-docentes de la institución, a las personas artistas contratadas para la ejecución, a los TCUs que hacen arte público en comunidades e, incluso, proyectos de graduación de estudiantes de Artes Plásticas. Un camino que no se puede seguir, ya que además de contradecir el Artículo 1 de su Estatuto Orgánico, afectará la formación de los y las futuras artistas y, con ello, las herramientas para defender el campo profesional fuera de la Universidad.

Contemplando lo positivo, no se puede negar la oportunidad que se abre, ya que el fallo aclara un panorama que debe obligar a investigadores y artistas interesados en el arte público y a la administración de la Universidad de Costa Rica a formalizar criterios de contratación que sean ejemplares para el resto de la sociedad, a aclarar las dudas al respecto de los derechos de autor (sobre todo en obras de orden participativo o comunitario), a generar espacio de discusión y establecer normas, procedimientos, instancias y responsables para restauración de las obras de arte público, todo con el fin de reivindicar la importancia del arte, no en sí mismo, sino por sus aportes a la configuración de lo común en el espacio social. Esa oportunidad ha sido tomada y la presente administración y el Consejo Universitario han actuado con prontitud. Desde la misma Rectoría se ha conformado un equipo de trabajo interdisciplinar, que incluye personal de la ODI, Oficina Jurídica, la RED+Museos, PROINNOVA, IIARTE, OEPI y las Escuelas de Ingeniería, Arquitectura y Artes Plásticas con el propósito, no solo, de dar respuesta a los acuerdos tomados por el Consejo Universitario en la sesión No 6615, articulo 5, celebrada el 14 de julio de 2022, sino también te implementar medidas para mejorar la gestión y mediación del Arte Público en vías de promover su aprovechamiento, considerando su aporte en la configuración de un Campus Universitario entendido como un espacio para el intercambio de saberes, conocimientos y afectos, que trasciende la idea de un reducto conformado por edificios y salones de clase.

Referencias:

Bois, Y.; Buchloh, B.; Foster, H. & Krauss, R. (2006). Arte desde 1900. Akal.

Hopkins, D. (2018). After Modern Art 1945-2017. Oxford University Press.

Torijano, E. (2008). El mural paso a paso. Sección de Impresión del SIEDIN.

[1] cf. https://artishockrevista.com/2020/07/05/monumentos-incomodos/

[2] Cf. https://surcosdigital.com/patrimonio-patriarcado/

En las calles panameñas el pueblo solicita a su presidente atender diálogo y escuchar propuestas

El día 20 de julio de 2022 en Santiago de Veragua, al ser las 11:47 de la mañana, sale el pueblo a las calles a esperar que el señor presidente cumpla con las solicitudes, con los derechos, con los reclamos, con las largas listas de espera a él y a su gabinete y a sus ministros a lo largo de todos los años que han gobernado. Los ciudadanos se preguntan ¿dónde quedó su plan de Gobierno?, ya que para el pueblo les ha mentido y se sienten engañados. Por esto, reclaman y solicitan desde las afueras de Santiago que tomen las medidas necesarias y que respondan a la Constitución Política. 

La propuestas de las organizaciones en paro son las divulgadas por el Obispo facilitador del diálogo, algunos de estos temas consensuados que se presentarán al Órgano Ejecutivo serán:

  • Rebaja y congelamiento de la canasta básica sin afectar al productor nacional. 
  • Rebaja y congelamiento del precio del combustible. 
  • Rebaja y abastecimiento de medicamentos en caja de seguro social y Ministerio de Salud, sin privatizar. 
  • Se cumpla con la Ley del 6% del PIB, para educación.
  • Rebaja de la energía.
  • Discusión del tema de la Caja de Seguro Social. 
  • Corrupción y transparencia.
  • Mesa intersectorial y de seguimiento. 

Cada uno de estos puntos es sometido a análisis técnico para lograr el consenso de todas las visiones y argumentos que tienen las alianzas y organizaciones presentes en la reunión.

 

Compartido con SURCOS por Carlos Campos Rojas.

Imagen ilustrativa.

UCR: Madres de colegiales podrán prepararse para su bachillerato sin salir de casa y en horarios a su conveniencia

Proyecto: Juntas al Bachi

Según la Encuesta Nacional de Hogares 2020, en Costa Rica el 85 % de las familias en pobreza dependen de personas sin estudios, y muchas de esas personas son madres solas, que deben luchar día tras día para sacar adelante a sus familias y suplir las muy variadas necesidades de sus miembros.

Esas madres quieren estudiar, en algunos casos incluso ya ganaron parte de las materias de secundaria, pero no tienen la posibilidad de asistir a un centro educativo o a ingresar al Colegio Nacional de Educación a Distancia (CONED) para finalizar su bachillerato. Como una respuesta, nace el Proyecto “Juntas al Bachi” desarrollado con la colaboración del Trabajo Comunal Universitario de la UCR “TCU-089 Servicios Educativos Complementarios” de la Facultad de Educación, la empresa Cecropia, la Fundación Tejedores de Sueños, y el patrocino de la empresa Bayer.

Por su condición de jefas de hogar a muchas madres de colegiales de escasos recursos se les dificulta asistir a clases presenciales o en línea, también por ser cursos con horarios establecidos. Juntas al Bachi entonces viene a dar una mano a esas madres para que logren completar su bachillerato; es un programa gratuito y la estudiante podrá escoger el horario que mejor se adapte a sus necesidades, sea de día o de noche.

Son muchas las buenas razones por las cuales Juntas al Bachi se diseñó para madres de estudiantes de secundaria, entre ellas que el programa se dirige a madres de estudiantes de secundaria porque al tener estudiantes del mismo nivel en casa, pueden motivarse mutuamente; también porque si la madre termina secundaria, las y los hijos tienen mayor probabilidad de seguir estudiando y toda la familia tiene mejores opciones de salir de la pobreza.

Según manifestó la directora de la Fundación Tejedores de Sueños, Linda De Donder, “Se trata de aprovechar las circunstancias que propició la pandemia, donde muchos hogares hoy en día cuentan con dispositivos electrónicos e internet para la educación y también seguimos instando a las autoridades respectivas para hacer realidad en el corto plazo la propuesta de dotar de internet a todas las familias con estudiantes en la educación pública”.

Durante el acto de presentación del proyecto, la señora De Donder enfatizó que el objetivo  principal de la Fundación es evitar la exclusión estudiantil  y por ello les pareció que se debía de aprovechar el actual auge de la educación virtual producto de la pandemia y “generar la oportunidad de que las madres se convirtieran en apoyo y motivación para sus hijas e hijos  al ver su ejemplo de superación muchas veces truncado por las obligaciones familiares”.

La empresa Cecropia se encarga del software en el que las y los jóvenes del TCU de la UCR suben la materia para que las madres se preparen para los exámenes de Bachillerato por Madurez. De esa manera, las madres matriculadas pueden estudiar a su propio ritmo, desde su hogar y sin descuidar sus obligaciones. En una primera etapa, se ofrecerán los niveles de décimo y undécimo año para quienes ya lograron completar noveno, pero el objetivo es extender el programa para todos los niveles de secundaria.

¿Cómo funciona Juntas al Bachi?

Las madres  deben llenar y enviar la solicitud de matrícula por medio de este formulario. Una vez aceptada la matrícula la madre recibirá un video explicativo, elaborado por CONED, sobre cómo funciona el programa, así como una clave de primer ingreso. Posteriormente dentro del sistema la persona matriculada se inscribe para las materias que desea estudiar. Cada materia incluye textos, videos, podcasts, entre otros, y además puede contactar al personal docente si necesita alguna aclaración adicional.

El estudiante de cuarto año de Enseñanza de la matemática, Juan Durán Morera,  es parte de este TCU 089, él estuvo presente en el acto y  destacó que este particular proyecto para madres es una excelente oportunidad para poner en práctica lo que será su quehacer diario como docente, pero también le complace mucho colaborar en un mejoramiento de la calidad de vida de estas personas por medio de una mejor educación.

“La educación es una de las disciplinas que más deben de llegar a las personas en vulnerabilidad, porque son estas las que viven las peores situaciones económicas y  sociales debido, en gran medida, a que no han podido concluir sus estudios. Este tipo de proyectos como Juntas al Bachi son excelentes oportunidades para mejorar las condiciones de estas personas y sus familias. También para nosotros los futuros docentes es una gran oportunidad para acercarnos y conocer mejor a esas personas que no están dentro de un aula, de una institución; nos sensibiliza más sobre ese lado humano de la educación y del impacto de  la labor del docente”.

El país cuenta con una serie de estudios por parte del MEP asì como de otros entes especializados, en los cuales se refleja el bajo nivel educativo de los padres y madres en un muy importante porcentaje de familias.

En cuanto al hecho de que estas madres podrán encontrar apoyo en sus hijos colegiales a la hora de desarrollar los cursos, estudiar juntos, practicar para los exámenes, entre otros aspectos, Durán señaló que va más allá de ese acompañamiento. “Se trata de ese ejemplo que la mamá está dando a sus hijos, de su esfuerzo y su compromiso por salir adelante; de su mensaje a sus hijos de que no deserten del sistema educativo, como tal vez ellas tuvieron que hacerlo”.

Aparte de las materias, el sistema también ofrece herramientas, como consejos y estrategias para estudiar, consejos para el manejo del tiempo, consejos para combinar familia y hogar con los estudios, entre otros tantos. Cuando la alumna se siente lista puede inscribirse para presentar el el examen.

Para este 2022 Juntas al Bachi le permitirá a las madres matricular las siguientes materias y modalidades:

BB-01: Bachillerato por Suficiencia o Madurez de Biología

BQ-01: Bachillerato por Suficiencia o Madurez de Química

Un total de 35 estudiantes de educaciòn de la UCR, agrupados en el Trabajo Comunal Unibversitario TCU 089, brinda apoyo integral a estudiantes de la Enseñanza Secundaria Pública, de la Educación Abierta y diversos centros de ayuda social con necesidad de mejorar el rendimiento académico, con el fin de complementar los procesos de formación y propiciar la superación de sus dificultades académicas. La fundación tejedores de sueños les dio un reconocimiento a los estudiantes de la UCR que son facilitadores en Juntas al Bachi.

BF-01: Bachillerato por Suficiencia o Madurez de Física

BFR-01: Bachillerato por Suficiencia o Madurez de Francés

BM-01: Bachillerato por Suficiencia o Madurez de Matemáticas

BRO-01: Bachillerato por Suficiencia o Madurez de Español (Redacción y Ortografía)

Las madres interesadas pueden informarse con mayor detalle por medio de la página web de la Fundación Tejedores de Sueños y  solicitar información al teléfono 8440 0303.

 

María Encarnación Peña Bonilla
Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

Jornada laboral: ¿Cuál es la opción para Costa Rica?

Mainier Barboza Soto.

Por Mainier Barboza Soto. /P. Movimiento Patriótico por Costa Rica

La jornada laboral en Costa Rica se encuentra protegida por nuestra Constitución Política y de larga data, “la trilogía de los ochos”, que tiene una historia escrita con la sangre de miles de mujeres y hombres, de dirigencia obrera que entregó su vida por dicha “trilogía”, (1886); de manera que, como resultado histórico, dicho triunfo, es, en primer lugar, una victoria de los hombres y mujeres del trabajo en el capitalismo occidental, representado por el país más rico, centro hegemónico del poder industrial y de la economía mundial, los Estados Unidos de América. 

Lo anterior demuestra que la organización de los hombres y mujeres del trabajo y su claridad, de que representan el factor fundamental para la generación de la riqueza, es el punto de quiebre, para que se generen leyes, se logre acuerdos, que sean orientados a mejorar las condiciones para una vida digna, justa, equilibrada, del pueblo costarricense.

De lo anterior, rescata, la necesidad de una sólida organización de los sectores laborales-se habla aquí de sindicatos, solidaristas, públicos y privados, independientes, de gremios de todos los sectores que señala la economía, (primario, secundario, terciario), es decir, el agro, el industrial, el comercial de servicios; se requiere atraer al de mayor participación,  el sector informal, (43 %) que aún con su “informalidad”, requiere toda la atención, de los gremios organizados, dada, su desatención por parte de la sociedad y, el aprovechamiento, muchas veces abusivo, de empresariado, nacional e internacional; además, no se conocen aportes a la seguridad social, de las partes. 

Es preocupante, dado que, muchas de las personas en este gran sector, pasan como emprendimientos, figura que desvía la atención y desarticula la división del trabajo, desplaza capital productivo,( gran parte del sector denominado informal, no está agremiado, ni goza de garantías sociales, se encuentra en la esfera de la distribución, es el típico intermediario de bienes finales, que caen por necesidad en las manos de la usura, cuyos beneficios, los absorbe, el capital financiero parte y otra el capital opaco.

El Capital Financiero, parafraseando artículo de Leonardo Boff, en comentarios a libro de Rose M. Muraro, se sitúa, al “2012, en una relación de diez a uno, (10 a 1), respecto del Capital Productivo, que, además, convierte el dinero en imaginario”, en la nube electrónica, deja también a merced de ese voraz capital, la salud, la educación, la cultura, la recreación, convertidos de la noche al día, en artículos con valor de cambio; la paz, la gregariedad, la solidaridad, la vida digna, los derechos humanos, están en un peligro inminente. (Muraro. RM. (2012). El destino del capital dinero. Brasil (comentarios de Boff. L en Koinonia)

Costa Rica, se plantea una jornada de 4 días a 12 horas, lo que, en términos de la economía política se denomina plusvalía absoluta; en Inglaterra, se prueba una de 4 días, pero de 8 horas diarias, (plusvalía relativa), el viernes se pagará, sin laborarlo; hay una diferencia entre la jornada costarricense y la inglesa de 16 horas, la pregunta que surge, ¿por qué los ingleses, bajan su jornada y en Costa Rica la suben?; 

Se ha dicho que los incrementos de jornada tienen una justificación en que, ésta, aumenta la creación de riqueza, dado que una parte del trabajo que se realiza, es considerado necesario para que el trabajador(a), reponga lo pagado, bajo la forma salario; (sus fuerzas físicas e intelectuales, los bienes necesarios para vivir, la creación y manutención de la prole) denominado socialmente necesario; el resto se considera excedente, de manera que a más horas laboradas, mayor será ese trabajo excedente; ahora, y cómo se justifica, que Inglaterra ensaya, la reducción de jornada?.

La respuesta está en la productividad del trabajo realizado; con el desarrollo de la ciencia y la revolución científico-tecnológica, las condiciones de una tierra sana y fértil, además del clima benigno, (Marx. K. El capital, lib.1, –XIV) sección 5, cap.); permite que el tiempo necesario, se reduzca drásticamente, merced al incremento de la productividad, (Plusvalía relativa) de suerte que, la distancia entre el trabajo necesario y el trabajo excedente se amplía, logrando mantener los márgenes necesarios para mantener e incluso aumentar la riqueza producida. 

Dicho juego de números en las horas laboradas, tiene una ventaja en la reducción de jornada – que aunque mantiene el grado de explotación de la fuerza laboral- disminuye el riesgo en los niveles de salud, indispensables para toda la fuerza de trabajo, amplía el tiempo de reposición de dicha fuerza, y amplia factores sociales como la recreación, cultura, formación, gregariedad y comunidad, es decir, los países recuperarían esa clásica estructura  de organización de la sociedad, que  traerá de vuelta un eje primordial en el desarrollo del capitalismo, la familia como “célula fundamental” de organización social desde su origen.

Se vislumbra, una organización social inclusiva, participativa, que traerá la recuperación de valores humanos esenciales para un sistema, que ha desatendido, a la humanidad, como conjunto social de hombres y mujeres, que no son, o no lo quieren ser, máquinas generadoras de beneficios, que además, va incrementar una mayor acumulación dineraria y (un aumento desmedido en desigualdad), para un número muy reducido de humanidad, que tiene tanto capital, a expensas de millones de esa otra humanidad, de los mínimos para vivir y de forma digna, Joseph Stiglitz nos dice que “la riqueza se acumula en menos del 1% de la población más rica.”

Es pertinente que la sociedad civil, las organizaciones sociales, las personas amantes de la patria, todos, asumamos una postura atenta y colaborativa, con gran cantidad de luchadores sociales, que, con el único interés de una vida digna para todos, una patria en paz y democracia, una distribución justa y equitativa de la riqueza nacional producida, llaman y claman por la organización y la unidad del pueblo costarricense.

Alajuela, 11 de julio de 2022.

Tertulia: Política Institucional para el Desarrollo Integral de la Universidad en el Territorio desde la perspectiva del Programa de Gestión Local (UNED)

En el marco de la Temporada de Tertulias 2022: «45 años haciendo patria en los territorios», se organizó la décimo quinta tertulia titulada: «Política Institucional para el Desarrollo Integral de la Universidad en el Territorio desde la perspectiva del Programa de Gestión Local (UNED)”.

Este conversatorio se realizó el pasado viernes 15 de julio, en compañía de la contertulia y contertulio:

  • Adriana Villalobos Araya – Programa Gestión Local (DIREXTU UNED)
  • Rafael Eduardo López Alfaro – Programa Gestión Local (DIREXTU UNED)

Las personas invitadas conversaron sobre estrategias de procesos de vinculación en el territorio, saberes locales y el aprendizaje desde la academia de estas iniciativas.

Pueden ver el video:

Ceremonia Ák Kuè (Jala de la Piedra)

El pasado sábado 16 de julio, se celebró con éxito la ceremonia Ák Kú̱k (Jala de la Piedra), uno de los eventos culturales más importantes de la cultura Bribri. 

Se contó con la participación de centenares de personas de la comunidad de Salitre y de territorios de Pueblos Originarios del sur del país; así como organizaciones amigas, universidades públicas y personas solidarias con estas luchas.

Se extiende una gran felicitación al Concejo Ditsö Iríria Ajkönuk Wákpa de Salitre por seguir trabajando con gran empeño en la revitalización de su cultura y tradiciones.

Puede acceder al video de la ceremonia por medio del siguiente enlace: https://fb.watch/elw-7zGtNO/

Despidos de Chiquita fueron ilegales

Maikol Hernández | Foto: Giorgio Trucchi.

Con Maikol Hernández

Treinta y nueve meses después del cierre violento del departamento de operaciones portuarias de Chiquita Brands Costa Rica en Limón y del despido de unos 180 trabajadores y trabajadoras, incluyendo a toda la junta directiva sindical, la Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia rechazó el recurso presentado por la trasnacional y confirmó que el cese de los ocho directivos fue ilegal.

Giorgio Trucchi

Después del violento despido y de una intensa lucha, trabajadores y trabajadoras organizados en el Sintracobal1 demandaron a la transnacional de capital brasileño.

En el caso de los dirigentes sindicales, la demanda fue por despido discriminatorio, violación del fuero sindical y violación de la libertad sindical.

En junio de 2020, el Juzgado del Trabajo del Primer Circuito Judicial de la Zona Atlántica resolvió ‘parcialmente con lugar’ la demanda presentada por los directivos del Sintracobal.

La jueza declaró nulos los despidos, ordenando su reinstalación y el pago de salarios caídos, más intereses e indexación. A la empresa se le impuso también el pago del costo ocasionado en el proceso.

Lamentablemente, el Juzgado del Trabajo rechazó todas las demás demandas.

Tras la decisión de Chiquita Brands Costa Rica de recurrir en casación contra la sentencia, el caso pasó a la Corte Suprema de Justicia que, el pasado 3 de junio, resolvió declarar sin lugar el recurso, dejando en firme la sentencia de primera instancia.

“La resolución deja sentado dos elementos: que nuestros despidos fueron ilegales porque Chiquita Brands no realizó el procedimiento establecido en la legislación laboral, y que se ordena nuestra reinstalación inmediata y el pago de salarios caídos”, dijo a La Rel, Maikol Hernández, secretario general del Sintracobal.

“Lo dijimos desde el comienzo de esta lucha que Chiquita estaba violentando derechos y estaba vulnerando las leyes. Finalmente, los tribunales nos dieron la razón”, manifestó.

Pese a la victoria judicial, el largo tiempo transcurrido desde el despido ilegal de los directivos del Sintracobal dificulta su efectiva reinstalación.

“Han pasado más de tres años, durante los cuales la empresa ha cerrado definitivamente el centro de operaciones portuarias y los trabajadores han tenido que buscar otra ocupación”, señaló Hernández.

El dirigente explicó que, actualmente, los otros centros de trabajo que tiene Chiquita Brands son en zonas agrícolas, donde no hay ni sindicato, ni mucho menos convención colectiva.

“Las condiciones actuales para la reinstalación de la junta directiva son totalmente desfavorables, razón por la cual estamos optando por una indemnización adecuada y la no reintegración”, concluyó.

1 Sindicato Industrial de Trabajadores Costarricenses del Banano y Afines Libre.

Fuente: http://www.rel-uita.org/costa-rica/despidos-de-chiquita-fueron-ilegales/

Autoritarismo y crisis ecológica desde Costa Rica

Alexis Antonio Rodríguez Brenes

Con respecto al artículo publicado por el Semanario Universidad, el 6 de julio del 2022, titulado: “Reestructuración del MINAE excluiría a comunidades, indígenas y universidades de toma de decisiones ambientales” (https://semanariouniversidad.com/pais/estructuracion-del-minae-excluiria-a-comunidades-indigenas-y-universidades-de-toma-de-decisiones-ambientales/), quisiera comentar sobre esta postura del Gobierno de Costa Rica a pocos días de iniciado su mandato y de cómo estas acciones atentan directamente contra la vida.

La Tierra, el planeta en el que vivimos, sufre una crisis ecológica que se ha salido de las manos de las y los seres humanos. El capitalismo, ya no solo entendido meramente como un sistema económico, sino como un fenómeno cultural que no solo predomina en Occidente ya que se ha extendido a casi la totalidad de las poblaciones que habitan La Tierra, es la marca de esta debacle que enfrenta la humanidad. Sumado a la decadente sociabilidad del mundo, donde la empatía y la solidaridad son algo especial por su poca aparición en la vida cotidiana, surge el capitalismo con sus despiadados métodos extractivistas y explotadores, que, a modo de resumir la historia, está a un paso de acabar con la vida humana y ya ha consumado la vida de muchos otros seres vivos que habitaban el planeta Tierra.

A pesar de la magnitud de la emergencia planetaria, por la cual en los últimos años hemos visto emerger a la luz pública personas representantes de múltiples áreas, como la ciencia moderna, la sabiduría ancestral, la política, el arte, etcétera, que han alzado su voz con estrategias creativas, la indiferencia predomina. Y el problema no se queda ahí, se agrava, debido a que muchas de estas personas que con valentía asumen su responsabilidad de comunicarle al resto de la población la gravedad de la crisis ecológica que estamos viviendo y que además activamente trabajan en defensa de la naturaleza, son constantemente amenazadas y hasta asesinadas por personas que resguardan los intereses del capital. Estos actos violentos predominan en Latinoamérica y Costa Rica no es la excepción; como ejemplo están los asesinatos de Jairo Mora en 2013 y de los aborígenes Sergio Rojas en 2019 y Jehry Rivera en 2020. Cabe resaltar que en el último reporte del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) se menciona que en las tierras que gestionan las comunidades indígenas alrededor del mundo se encuentra el 80% restante de la biodiversidad del planeta.

Enlazando con el artículo publicado en el Semanario Universidad que detalla las graves implicaciones que el Gobierno pretende imponer con el proyecto de ley que busca reestructurar al Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), lo dicho anteriormente refleja las profundidades de esta nefasta reforma. El autoritarismo del presidente Chaves es una característica clave de este proyecto, evidenciado en la intención de limitar la toma de decisiones a una sola persona, que sería quien encabece el MINAE, excluyendo la diversidad de criterios científicos, técnicos, económicos, políticos y a la voz del pueblo; esto para rendirle pleitesía a la clase alta de este país y a empresas transnacionales, que sin escrúpulos, con la única intención de alimentar su avaricia, están en total disposición de malgastar los recursos naturales, sin importarles las vidas que se acaben por estas acciones.

Para ocultar esto se utiliza el velo de que son decisiones necesarias para “reactivar la economía” o para “generar más empleos”, pero quienes realmente se benefician son la minoría que ostenta el poder económico y político, y quienes sufrimos somos las y los mismos de siempre, la clase trabajadora, aquellas y aquellos que aceptamos estas circunstancias inhumanas que nos limitan a sobrevivir la vida, no a vivirla. Además, ¿cuál economía se va a reactivar o cuáles empleos se van a generar cuando ni siquiera existan las condiciones para sostener la vida humana en el planeta?

El colapso planetario es inminente, las consecuencias las tenemos frente a nuestros ojos: tormentas cada vez más intensas, frecuentes incendios forestales, grandes extensiones de suelos degradados, océanos contaminados, olas de calor sin precedentes, escasez de alimentos por falta de polinización, migración impulsada por el cambio climático, y esta lista aún puede crecer. Esto se puede comprobar en el último reporte del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), que con datos científicos recientes y detallados muestran como se agrava la crisis, los efectos cada vez son más severos y a pesar de esto los países ricos siguen siendo los mayores culpables, no muestran signos de querer revertir la situación y quienes sufren las peores consecuencias son los países colonizados y explotados por estos países ricos. En estos enlaces pueden leer un artículo que resume puntos importantes del reporte del IPCC y el reporte completo que lamentablemente solo se encuentra en el idioma inglés: https://www.nature.org/es-us/que-hacemos/nuestra-vision/perspectivas/ultimo-informe-ipcc/https://www.ipcc.ch/report/ar6/wg3/

Mitigar las consecuencias aún es posible, pero se necesitan cambios radicales, porque estamos viviendo tiempo radicales. Infórmese, lea, estudie, tome posición, responsabilícese, solidarícese, radicalícese.

UCR, Manos de inclusión ¡Celebremos el Día de la Lengua de Señas Costarricense!

Carlos Gutiérrez Vargas; Eric Chinchilla Araya, Carlos Gutiérrez Vargas primer estudiante sordo usuario de Lesco que se gradúa del Bachillerato en Derecho en la Universidad de Costa Rica (UCR).Eric Chinchilla Araya Intérprete LESCO – Lengua de Señas Costarricense – tanto en el área televisiva como en aula universitaria.

Tenemos el compromiso como sociedad de ser inclusivos, de respetar y respaldar cada día el derecho a la comunicación de la persona sorda

Las personas sordas tienen la Lengua de Señas Costarricense (LESCO) como  lengua materna, reconocida desde el 2012 a través de la Ley No.9049, así como desde el 2020 con la Ley No. 9822 en la que se reconoce como patrimonio lingüístico y cultural de nuestro país y se declara el 19 de julio el Día Nacional de la Lengua de Señas Costarricense.

Una fecha que reitera el compromiso como sociedad con la accesibilidad y medidas que deben adoptar las instituciones públicas y privadas, para que las personas sordas tengan acceso en igualdad de condiciones con los demás al entorno físico, el transporte, la información, la educación y las comunicaciones; incluidos los sistemas y las tecnologías de la información y las comunicaciones, y a otros servicios e instalaciones abiertos al público o de uso público.

Esta fecha nos convoca a   reconocer la LESCO, celebrarla y promover su aprendizaje. La Ley No. 9822 Reconocimiento y promoción de la lengua de señas costarricense reconoce y promueve en nuestro país “la lengua de señas costarricense como lengua de las personas sordas, que libremente decidan utilizarla, así como el uso de los medios de apoyo a la comunicación oral”.

La población con pérdida auditiva, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) para el 2016, fue de 70.000 personas, lo que corresponde a un 1,5% de la población total para ese año. Aquí el público muestra la ya muy conocida seña del aplauso. Foto, Luis Alvarado Castro.

Bien lo señala   la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad cuando busca “promover, proteger y asegurar el goce pleno y en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos y libertades fundamentales por todas las personas con discapacidad, y promover el respeto de su dignidad inherente”. Este 19 de julio nos convoca a luchar día a día contra la discriminación por motivos de discapacidad auditiva; “…contra cualquier distinción, exclusión o restricción por motivos de discapacidad que tenga el propósito o el efecto de obstaculizar o dejar sin efecto el reconocimiento, goce o ejercicio, en igualdad de condiciones, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales en los ámbitos político, económico, social, cultural, civil o de otro tipo

Aquí LESCOntamos…

Desde el Programa Recursos para la Sordera (PROGRESO) de la Universidad de Costa Rica, “reiteramos este 19 de julio la importancia del reconocimiento y concienciación  entre la  población del país sobre la Lengua de Señas Costarricense como lengua materna de las personas sordas, así como la trascendencia y  pertinencia, desde un enfoque social de derechos humanos, de que las personas oyentes aprendan  la lengua y aprendan sobre la cultura sorda para trabajar juntos y promover espacios laborales, sociales, recreativos y otros que sean inclusivos” señala  Laura Matamoros Rodríguez, profesora de la Escuela de orientación y educación especial de la UCR.

Por su parte, Ignacio Álvarez  quien trabaja en la formación de intérpretes en la lengua de señas costarricense,  destaca que PROGRESO nace hace 41 años, tras un convenio con la Universidad de Gallaudet, como un esfuerzo interinstitucional para trabajar y mejorar la oferta de la educación de la persona sorda. En su momento, un proyecto de corte regional, brindando atención a personas sordas, familias y personal docente de la región centroamericana.

La Universidad de Costa Rica, por medio de PROGRESO, logra la formación de intérpretes de Lesco para el país. Foto, Cristian Araya, UCR.

Actualmente PROGRESO es un proyecto nacional con una proyección de formación en la LESCO e Intérpretes de esta lengua. Es un programa de acción social de la UCR para la enseñanza de la LESCO por parte la Escuela de Orientación y Educación Especial, de la Facultad de Educación, que comprende una serie de proyectos adscritos a la Vicerrectoría de Acción Social de la universidad que apoya la enseñanza de LESCO como un medio para lograr la interculturalidad y la equiparación de oportunidades en los ámbitos del desarrollo personal y social de las personas sordas.

A lo largo de la existencia de PROGRESO se ha generado un grupo importante de personas que le reconocen como un ente sin fines de lucro, que busca concienciar e informar sobre la comunidad sorda, su cultura y la lengua entre la comunidad nacional.

El objetivo de PROGRESO es ser más que un ente que brinda cursos, es generar interés y fomentar la inclusión social. El público meta son personas sordas y oyentes, familiares de personas sordas, personal de instituciones públicas y privadas, mayores de edad, que deseen aprender la lengua de señas costarricense.

Hoy en día es más frecuente encontrar en diferentes actividades a intérpretes de Lesco que trabajan para fortalecer el derecho a de la personas sordas a la comunicación y a la información en toda clase de espacios y situaciones. Foto, Luis Alvarado Castro. UCR.

Se ofrecen cursos en los 6 niveles actuales de la lengua, volviendo paulatinamente a la presencialidad, aunque alcanzando a personas de todo el territorio, a través de las ofertas virtuales. Por medio del Programa de formación de intérpretes en la Lengua de Señas Costarricense, se preparan personas que puedan fungir como intérpretes de la comunidad sorda y oyente en los diversos entornos en los que se desenvuelven.

El equipo de trabajo se conforma por: Eugenia Córdoba, coordinadora del ED-693 Capacitación de la Lesco, Eugenia García, coordinadora del ED-3305 Capacitación de la Lesco para instituciones públicas, Laura Matamoros e Ignacio Álvarez, a cargo del ED-3595 Formación de Intérpretes en la lengua de señas costarricense. Se cuenta también con más de una decena de personas instructoras de LESCO certificadas por CRUSA y la UCR.

Conozca un poco màs sobre los derechos de las personas sordas en Costa Rica,  en el siguiente enlace de un programa especial en Canal 15 UCR:  https://www.youtube.com/watch?v=hK39pVX81cA  Aprenda y  practique las diferentes señas de Lesco en este enlacehttps://www.youtube.com/watch?v=Vw069dT12wU  Y siga los consejos del programa de Canal 15 UCR, Nexos,   si le interesa aprender LESCO aquì: https://www.youtube.com/watch?v=gFKGHmUo-f4

Según la Federación Mundial de Sordos, en el mundo hay más de 72 millones de personas sordas que se comunican  en Lengua de señas, formando una diversidad de más de 300 lenguas de señas distintas alrededor del mundo.

Tras propuesta de ANEP, Concejo Municipal de Esparza aprueba respaldar Convenio 190 de la OIT

El Concejo Municipal de Esparza, por una iniciativa del regidor suplente Pablo Acosta Bonilla, quien también es presidente de la seccional ANEP-IMAS, decidió respaldar el Convenio 190 de la OIT; este último busca eliminar la violencia y el acoso en el mundo del trabajo.

El pasado febrero, la Asamblea Legislativa emitió un criterio negativo sobre dicho Convenio, lo que formó una de las principales motivaciones por parte del Concejo Municipal de Esparza para buscar justicia en temáticas de género, respeto, y equidad para todas las personas en ambientes de trabajo.

Compartimos el siguiente video, en el cual se detalla más en profundidad la situación mencionada. En este material, Pablo Acosta Bonilla presenta además, la necesidad de sumarse a esta lucha, tanto por parte de las personas como de las demás municipalidades: