Ir al contenido principal

UNA CAMISETA: DOS MIL LITROS DE AGUA

Freddy Pacheco León

Henry David Thoreau, filósofo trascendentalista, ecologista del siglo XIX, quien decía solo sentirse pleno viviendo en comunión íntima con la naturaleza, relativamente lo logró por dos años, refugiado en una pequeña cabaña en la ribera de la laguna Walden Pond, en el histórico Concord, Massachusetts. Sus otros 43 años le fueron, como a todos nosotros, “diseñados” por el entorno en que subsistimos LOS QUE VIVIMOS EN COMUNIDAD. Si se quiere, presos en comunidad. Y es que pretender una adecuada calidad de vida para nosotros, nuestras familias, y demás habitantes de una región o una nación, sin “tocar” la naturaleza, es una utopía que en un sueño idílico sería posible, pero que ante el peso de la realidad es imposible. Así ha sido desde que los predecesores del Homo sapiens empezaron a reunirse en las cavernas, obligados por las circunstancias, para subsistir. Por eso el que se considera precursor del ecologismo, el filósofo Thoreau, no tuvo más remedio que dedicarse a la fabricación de lápices de grafito, para subsistir.                             
Igualmente, todos los individuos de nuestras sociedades, desde su nacimiento, no podemos más que ser cómplices de la huella de carbono que hasta una sencilla camiseta de algodón ha dejado tras de sí. Prenda común de algodón que al llegar a nuestras manos HA CONSUMIDO EN EL CAMINO UNOS DOS MIL LITROS DE AGUA. “Mejor no me hablen de ello”, dirán algunos para falsamente liberarse de la culpa, porque saben que no se trata solamente de una camiseta.                          
Citamos a Thoreau, movidos por unos estimables comentarios en contra de la propuesta de EXTRAER EL ORO que se encuentra en el subsuelo en la localidad de Crucitas, bien al norte de la provincia de Alajuela. Por nuestra experiencia de muchos años trabajando en el área de la conservación y protección ambiental, recibimos con respeto, pero no podemos compartir los criterios de que tal riqueza aurífera, ha de quedarse allí enterrada para siempre (o mientras tanto…) porque “la naturaleza es sagrada”.  Que más bien habría que buscar la manera de recuperar el bosque destruido en ese remoto lugar de Costa Rica. Que quizá, incluso, podría erigirse como un «atractivo turístico», algo así como «un museo» geológico en el que, extrañamente, no habría nada que exhibir. Y es que parece que lo dicen de buena fe, sin detenerse a pensar al menos un instante, en que esa riqueza perteneciente a todos los costarricenses, podría muy fácilmente CAER EN MANOS DE TRANSNACIONALES muy dispuestas a explotarla para su egoísta beneficio. Oro que todos conocen dónde se encuentra y que, con una injustificada modificación al Código de Minería, lo podríamos perder irremediablemente.              
Ante esa alternativa, invitamos muy respetuosamente a considerar la que creemos es más razonable. Como en toda evaluación ambiental, se trata de poner en una balanza los pesos y contrapesos: en un plato el impacto ambiental que el proyecto produciría (podría ser una carretera, por ejemplo) y en el otro, LOS BENEFICIOS SOCIALES Y ECONÓMICOS derivados del mismo, dentro de un contexto en que se consideran, por supuesto, las necesarias medidas de mitigación del impacto sobre el ambiente.            
En este caso, se trata de extraer el oro que tenemos en medio km2, muy degradado por cierto, de la totalidad del territorio nacional. Hablamos pues del 0,001% de una parte muy valiosa en recursos minerales de nuestro suelo. Explotación que, cabe aclarar de una vez, sería ejecutada POR EL ESTADO costarricense para su propio beneficio, por lo que no requiere siquiera derogar la prohibición legislativa que se aprobara hace una década en forma unánime, que impide otorgar concesiones obviamente a entes privados.                 
El sustento y motivación de esa idea que habría de evolucionar a proyecto si fuere acogido por nuestros gobernantes, es la población creciente de Ciudadanos de Oro. Esos CIENTOS DE MILES DE VIEJITOS que ya antes de la pandemia que parece interminable, ocupaban más del 65% de las camas hospitalarias y espacios en los centros de atención primaria, que por más de un millar tiene la CCSS por todo el país, para los cuales ya son insuficientes los recursos financieros, materiales y humanos.  En muy pocos años,  dicha población superará el millón de personas, y aunque hasta los expertos de la OCDE han reconocido que será IMPOSIBLE PARA LA CAJA atender las necesidades sanitarias de quienes las demandarán inevitablemente, los mismos analistas NO pudieron identificar una sola fuente de financiamiento. Nosotros sí hemos hecho la propuesta financiera, aunque para ello hemos de “tocar” la Madre Tierra., en circunstancias tales que seguramente el admirado Thoreau aprobaría, así como los ambientalistas que lucen camisetas de algodón… que cuestan dos mil litros de agua.
Como ilustración, ese medio km2 que se intervendría, corresponde a un área menor al del Parque Metropolitano de La Sabana. Es, en términos comparativos, un área insignificante que no está definida como área de conservación. Visto a través de una lupa de cristal fino, de esos que no distorsionan la imagen, se trata de una oportunidad, de una respuesta inteligente, de UNA SOLUCIÓN, a un gravísimo problema que tiene que ver con algo tan sensible como lo es el DOLOR HUMANO, el sufrimiento inmerecido de los que después de haberse sacrificado por Costa Rica y sus hijos, nietos, bisnietos y otros, demandan de una MANO AMOROSA para los últimos años de su vida terrenal. El desarrollo de UN SISTEMA HOSPITALARIO INTEGRAL, donde la medicina preventiva y el acompañamiento familiar sean parte importante, estaría garantizado con ese oro nuestro.       
El que hemos llamado HOSPITAL DEL ORO se regiría por esos principios. A diferencia de otros proyectos de indiscutible trascendencia, este bebé lleva «el bollo de pan bajo el brazo», como le escuchábamos decir a nuestro amado abuelito Juan León. No requiere de la venta de ninguna institución pública ni de ningún nuevo impuesto. Pero de lo que sí requiere es de la comprensión de los que prefieren usar una lupa que distorsiona las imágenes, en tal forma, que ven el Hospital del Oro cual si se tratara de un proyecto destructor de la naturaleza que se propone con fines electorales por quienes lo han acogido. A ellos, a los detractores, les pedimos, casi que les rogamos, que por lo menos no le pongan obstáculos en el sendero que, por fin, después de tres años del nacimiento de la idea, parece abrirse camino. ¡Démosle ese regalo a nuestros viejitos, a esos que usted y yo tenemos en nuestras familias!

 

Fotografía: Laguna Walden Pond.

La Movida Global por los Ríos y los Pueblos frente al mito de la hidroelectricidad como energía “limpia y sostenible”

Alberto Gutiérrez Arguedas[1]

Entre los días 7 y 24 de setiembre de 2021 se llevó a cabo el Congreso Mundial de Hidroelectricidad; en principio, Costa Rica iba a funcionar como sede del Congreso, sin embargo, finalmente el mismo se desarrolló de manera virtual. Dicho evento es organizado por la Asociación Internacional de Hidroelectricidad (IHA), una agencia que representa y reúne a diferentes actores de la industria hidroeléctrica global, cuyo principal objetivo es promover e impulsar el desarrollo de este tipo de energía alrededor del mundo. De acuerdo con la página web oficial, el Congreso “reúne a líderes intelectuales, responsables de la toma de decisiones e innovadores de todo el planeta”, los cuales “explicarán por qué es urgente realizar inversiones en este momento para desarrollar la infraestructura energética inteligente, resistente y limpia del futuro”. Además de ser un espacio de reunión y articulación de gobiernos, empresas, grandes ONG y organismos internacionales, el Congreso tiene como propósito hacer propaganda y dar legitimidad ideológica a la industria hidroeléctrica, la cual es promocionada como una fuente de energía “limpia y sostenible”, en el contexto de la crisis climática. Las propuestas y perspectivas de este sector quedaron plasmadas en un documento titulado la “Declaración de San José sobre Hidroelectricidad Sostenible”.

No es casualidad que Costa Rica haya sido propuesta como sede de este evento. En las últimas décadas este país ha ganado notable visibilidad y prestigio internacional como un supuesto ejemplo en materia de gestión ambiental y sustentabilidad, dentro del cual ocupa un lugar central el tema energético. Para ser más precisos, Costa Rica se ha convertido en una vitrina mundial del capitalismo verde, el cual podemos definir como una corriente o paradigma de pensamiento ambiental que busca hacer compatible la cuestión ecológica con la economía de mercado capitalista. Según esta perspectiva, es posible proteger el ambiente y revertir la crisis climática sin cambiar el modelo de desarrollo dominante, que tiene como fundamentos la acumulación de capital, el crecimiento económico ilimitado y la privatización de bienes públicos y comunes. Los agentes detrás de este discurso son los mismos que se reúnen en este Congreso: organismos internacionales, think tanks, gobiernos nacionales y asociaciones de negocios, los cuales han logrado exitosamente desviar la atención de las verdaderas causas y responsables de la crisis climática y ecológica, a través de conceptos de moda y sin rigor científico, como “desarrollo sostenible” o “crecimiento verde”.

Desde la perspectiva del capitalismo verde y el ambientalismo de mercado, se habla de energías “limpias y sostenibles” como sinónimo de energías renovables, es decir, aquellas que no provienen de combustibles fósiles. Esta es una definición bastante imprecisa, pues las energías renovables también pueden provocar impactos sociales y ambientales negativos, como lo es el caso de la hidroelectricidad. Tal como consta en una amplia documentación a nivel mundial, las represas hidroeléctricas han provocado graves daños socioambientales, entre los que se puede mencionar: modificación abrupta en los caudales, sedimentación, pérdida de biodiversidad, contaminación del agua, desplazamiento de comunidades, pérdida de tierras para uso agrícola y pesquero, acaparamiento y privatización de las aguas, entre otros. Inclusive, contrario a lo que se pensaba hasta hace poco, se ha observado que los embalses hidroeléctricos contribuyen al calentamiento global, debido a la emisión de gases de efecto invernadero, sobre todo metano, mucho más potente que el dióxido de carbono. Para completar el cuadro, en muchas ocasiones el impulso de proyectos hidroeléctricos ha venido acompañado de represión, persecución e inclusive asesinatos de activistas ecologistas y comunitarios/as que defienden sus ríos y sus territorios. Por lo tanto, está muy lejos de ser una energía verdaderamente limpia.

En el caso de Costa Rica, el país se ha posicionado en la última década como un “referente” en esta materia debido a que posee una matriz de generación de energía eléctrica basada mayoritariamente en fuentes renovables, en donde ocupa un lugar central la hidroelectricidad. Si bien las represas han jugado un papel importante en la vida nacional, el cual es justo reconocer, también han provocado una serie de impactos socioambientales negativos, que han suscitado la conformación de una multiplicidad de resistencias comunitarias y de un movimiento social en defensa de los ríos a escala nacional. Además del daño que este tipo de obra provoca sobre los ríos, ecosistemas y sobre las estrategias de reproducción de la vida en las comunidades, en Costa Rica las represas hidroeléctricas han sido un botín a partir del cual un conjunto de empresas privadas se han asegurado negocios millonarios, provenientes de una masiva transferencia de recursos públicos. Desde las leyes de cogeneración de los años 1990 hasta la fecha, la presión privatizadora ha sido constante, como lo podemos ver actualmente a través del trámite de varios proyectos de ley impulsados por el gobierno, que buscan ampliar los privilegios al sector privado en este campo (expedientes No. 22.601 y 22.606), poniendo en riesgo un sistema eléctrico nacional público y de acceso casi universal, construido a lo largo de décadas. Por lo general, el discurso de las energías “limpias y renovables”, a nivel nacional e internacional, viene de la mano con una perspectiva privatizadora.

Frente a esta coyuntura, se ha conformado la Movida Global por los Ríos y los Pueblos, una iniciativa surgida desde un conjunto de organizaciones y movimientos socioambientales, tanto de Costa Rica, como de otros países de Centro, Latinoamérica y el resto del mundo, como una respuesta crítica al Congreso Mundial de Hidroelectricidad. El principal objetivo de la Movida ha sido denunciar y visibilizar la injusticia socioambiental que caracteriza a la industria hidroeléctrica global, así como problematizar el discurso tendencioso e incoherente de la hidroelectricidad como energía “limpia y sostenible”, tal como ha sido planteado desde el capitalismo verde. Para ello, durante las últimas semanas se han facilitado espacios de encuentro e intercambio de experiencias y conocimientos en relación con este tema, desde la perspectiva de los pueblos que defienden sus ríos y/o que han sido agraviados por este tipo de proyectos. Al calor de la Movida, se han compartido y socializado una gran cantidad de materiales, tanto escritos como audiovisuales, los cuales nos relatan, desde diferentes partes del mundo, cómo las represas hidroeléctricas han provocado graves secuelas en sus territorios y sus comunidades, a partir de las propias voces de sus protagonistas.

Asimismo, más allá de las luchas en defensa de los ríos y los territorios frente al extractivismo hidroeléctrico, a través de la Movida se ha procurado abrir un diálogo y una reflexión alrededor de la posibilidad de construir alternativas de producción y gestión de la energía, desde la perspectiva de los bienes comunes. Frente un problema tan grave y complejo como la crisis ecológica y climática, las energías renovables podrían representar una valiosa alternativa, sin embargo, esta se torna insuficiente –e inclusive, contraproducente- si no se revisan al mismo tiempo el modelo de desarrollo, los patrones de consumo y las relaciones de poder dominantes, que han colocado al planeta y la humanidad en riesgo. Una transición energética verdaderamente justa no se trata solamente de sustituir fósiles por renovables, sino que implica otras formas de organizar, producir y consumir energía, menos oligopólicas y más comunitarias, menos consumistas y más modestas.

Si desea informarse o participar en la Movida Global por los Ríos y los Pueblos, puede buscar la página de Facebook (https://www.facebook.com/movidaglobal/).

[1]Geógrafo, docente e investigador de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Sobre el asesinato de un niño y otro joven que intentaban robar ropa

Por Carlos Meneses Reyes

Lo sucedido el pasado viernes 08 de octubre, en el municipio colombiano de Tibú, zona fronteriza con Venezuela, en el que fueron asesinados un niño y un joven de nacionalidad venezolana y dejados sus cuerpos baleados en la cabeza, en la carretera de salida, en un barrio de esa localidad; fue un claro y escueto linchamiento, iniciado en un local comercial al que presuntamente entraron, el niño de 11 años y el joven de 17 años dizque para robar ropa.

Las secuencias fotográficas existentes registran que ambos salen de los vestuarios con ropa del almacén puestas y presumible iban a huir sin pagarlas. Así expuesto, se trataría de un intento de hurto, al no mediar violencia alguna. No de robo, en el que el elemento violencia es lo determinante. Impetuosamente, esa si en forma violenta y grave, el propietario o encargado del almacén, procede a retenerlos, impidiendo que huyan o se salgan. Se forma la trifulca y en medio del alboroto aparece un justiciero, quien con infundada autoridad los condena y con ayuda de un secuaz los filman con un celular y habla: “Vamos a entregar a estos muchachos a las autoridades, para que se hagan cargo de los individuos estos, lamentablemente son muy jovencitos, no queremos verlos mañana tirados en la orilla de la carretera, bajo nuestra responsabilidad están”. Falso. El motivo o causa del suceso estaba determinado desde el momento en que inició la arbitraria retención. No digamos que se desvaneció la intención de entregarlos a las autoridades; sino que el sujeto incriminado relató el modus operandi de finalidad in si tu (en el lugar del hecho). En unos minutos, sujetos armados que se movilizaban en motocicletas, llegaron al almacén y se llevaron -a ojos vista- a los dos jóvenes. Minutos más tarde, los jóvenes fueron encontrados asesinados, con disparos en la cabeza, en Barrio Largo, en la vía que conduce a El Tarra. Un oficial de la Policía explicó que en momento alguno recibió llamada del propietario o encargado del almacén de ropas, ni ningún reporte por parte de la comunidad, ni se enteró del tumulto ocasionado por lo que estaba ocurriendo a las dos víctimas, vilmente asesinadas.

Versiones publicadas relatan que en la retención de los jóvenes también acudieron algunos habitantes, comerciantes y mototaxistas, de esa población de El Catatumbo, que les ataron las manos y les colocaron carteles que decía “ladrones”. Dizque al parecer las autoridades policiales no se enteraron de tamañas violaciones a sus derechos y todo ese proceder reprochable.

Desde el primer momento el niño y el joven fueron objeto de un linchamiento, resultado de ejecución tumultuaria, con claros sujetos individualizados y reconocidos, con la intención de aplicar justicia por mano propia. Colocados en una situación de indefensos al que fueron sometidos; con desconocimiento total de su condición notoria de menores; descartando cualquier emulación a la protección especial conque cobija la ley a los menores de edad. Ya el que hayan aparecido asesinados, es una relación concomitante que acompaña la acción delictiva, desde el inicio mismo de la retención de los menores.

Destaca un factor de distracción en todo este entramado: un oficial de la Policía resaltó que no tuvo ningún reporte, por parte de la comunidad o interesados, sobre el hecho que estaba ocurriendo con las dos víctimas asesinadas.

Como sujetos activos del linchamiento y ejecución de los dos menores de edad, están involucrados: el propietario y /o empleados del almacén. El autor de los vídeos que graba a los niños y al justiciero que adelanta sentencia, ni siquiera sumaria, al hacer apología del delito y entregar al niño y al joven a la muerte segura. Quienes les ataron las manos y colocaron los letreros. A la Policía del lugar que no se hizo presente y que con su omisión permitió la incursión de los sujetos armados; en un acto de sinceridad narrativa, ante la protuberante pestilencia y corrupción por acusaciones de vínculos con el para militarismo que asiste a la institución de las fuerzas armadas en Colombia. Los mismos medios de difusión oligárquicos reseñan, que precisamente, el doble asesinato hoy tiene en apuros a los policías de Tibú, pues varias personas que estuvieron presentes cuando los jóvenes fueron atrapados, presuntamente, robando en un local de ropa, denunciaron que llamaron más de una docena de veces a las autoridades para que se hicieran cargo de ellos, pero que jamás les contestaron.

HIPÓTESIS: El Terrorismo de Estado imperante en Colombia, ha dado instrucciones a los colaboradores paramilitares, para mantener “el orden” y la “seguridad”. Resalta una permisividad de actuar manifiesta. El tratamiento contra insurgente dado a la protesta social ha agudizado el problema de inseguridad en el país. Se asiste a un Estado inviable. Difunden la especie que las insurgencias colombianas armadas impulsan la tal “limpieza social”, dizque para obtener adeptos o aceptación en las comunidades y dizque tal fenómeno se agudizara hasta después de las elecciones del año 2.022… Tamaño despropósito no tiene cabida. Solo a un montaje de la inteligencia militar se puede explicar el que en días pasados aparezca un panfleto atribuido al EJERCITO POPULAR DE LIBERACIÓN (EPL) en el que anuncia que pondrá en práctica la tal “limpieza social” matando bazuqueros, traficantes, ladrones, en todo el país. Es decir, a un reducto que actúa principalmente en El Catatumbo, la Provincia de Ocaña y el Sur del Cesar, le dan a gratuito una cobertura nacional. Por el solo análisis de prensa de la región, inducen a que están siendo duramente golpeados y de buenas a primeras aparecen actuando con presencia en todo el país. De otro lado, la mediática falsaria difundió, de buenas a primeras, que los autores de los asesinatos del niño y el joven venezolanos, son las Nuevas Farc, que operan en Tibú, todo el Departamento de Norte de Santander y se a extienden al Magdalena Medio, bajo el mismo nombre de Frente 33 de las antiguas farc, como resultados de los incumplimientos oligárquicos a los Acuerdos de La Habana. De por sí, las guerrillas colombianas son anticapitalistas y no van a maquillar a una sociedad corrupta y en decadencia. Eso explica la no sintonía de la lucha armada con la solución inmediata a los graves problemas sociales y políticos, que genera el dominio de la corrupción y el destrozo de la cosa pública en Colombia. Ellos esperan que el Estado se auto destruya y en modo alguno contribuirán a que en forma alterna y sabia aplicación política, se pueda remediar el ejercicio del poder político en Colombia.

Que la opinión internacional y la comunidad mundial sepan de la grave situación y carencia de intervención estatal en Colombia, para recuperar el respeto a los Derechos Humanos en todos sus grados y generaciones. No se puede continuar con el solo registro de cifras.

Ahora aparece foto del joven asesinado en Tibú

Los nombres completos y verificación de nacionalidad y datos personales de los dos asesinados, pareciere un misterio. Esta clara la identidad del niño de 11 años, de origen indígena wayuu, y la penosa espera de su madre por recuperar su cadáver; pero del segundo, de cerca de 17 años- conforme a la denominada edad corporal, diferente a la edad real- no se sabe. Surgen especulaciones para deslustrar su minoría de edad. Entonces opera la mediática falsaria: difunden, según medios venezolanos de oposición, que la familia de Jackson Enrique-de quien informan es un desaparecido-vive en el sector Las Virtudes del municipio Tulio Febres Cordero, del Estado Mérida, en Venezuela; pero que no contarían con dinero para trasladarse a Cúcuta a identificarlo plenamente y solicitar la entrega del cuerpo para llevarlo y sepultarlo al otro lado de la frontera. Anuncian que Jackson Enrique Arriaga Parra, en medio del atroz hecho que se dio la mañana del viernes 08 de octubre y que ha causado rechazo, conmoción y la motivación del presente artículo, es un hombre, de 23 años, que al parecer es padre de una niña… Las fotografías lo muestran saliendo del vestidor con camisas que se estaba midiendo… No indica esto hasta ese momento acción delictiva. Así fueron apresados con las ropas puestas… Las mismas con las que fueron encontrados sus cuerpos acribillados… Un medio como el diario La Opinión, se presta al montaje. Da por cierta la identificación del “otro” asesinado, cuando corresponde es al forense venezolano identificarlo y que la inexistencia de unas relaciones exteriores, impiden que se aclare la identidad del occiso y por ende la carga de esa identidad la asuma el Estado colombiano.

Un análisis de las dos fotografías que aparecen en ese diario, en la edición del 14 de octubre, de la faz izquierda del occiso, atinente a la morfología de la oreja derecha, tanto la del joven encontrado asesinado como el del “desaparecido” Jackson Enrrique, permiten destacar y determinar: 1. El tuberciulo de hélice- elix- conocido como Pabellón de la oreja- no coinciden en absoluto, en las dos fotografías. La del asesinado es más protuberante y en modo alguno el pabellón de la oreja de Jakson esta aprisionado por la orilla de la gorra, conque aparece en la fotografía. La raíz de hélice que penetra al oído interno no logra preciarse en las dos tomas fotográficas; pero si por el trago (no trazo), que da al orificio auditivo, se puede apuntar una coincidencia; impera la guía de los expertos: “la naturaleza nunca se repite así misma” y es diferente hacia la concha, o parte interna del pabellón la figura, forma, hechura o configuración de esa dos orejas. Y en cuanto a la zona de la oreja llamado antitrago, que está al frente del trago, denota forma diferente, en ambas fotografías. Qué no resaltar del lóbulo de la oreja que son totalmente diferentes y que significan el elemento de mayor identificación forense. De manera, que, a simple vista, se trata de dos orejas diferentes y por ende de distintas personas… A la inteligencia popular no se le mete el dedo en la boca… El militarismo de derecha narco en el poder, quiere o aspira a confundir en la minoría de edad de los dos asesinados, por sus aliados paramilitares.

Al momento de concluir la redacción de este artículo, el diario La Opinión de Cúcuta en edición de domingo 17 de octubre de 2021, anuncia que la Familia del joven asesinado en Tibú llegó a Cúcuta. En tanto, la fallida política e inexistente diplomacia del gobierno títere colombiano, para con la soberana República Bolivariana de Venezuela, le da plena jurisdicción a la Justicia Internacional, en este aberrante caso.

Ante controversia por la vacunación: ¿A quién le conviene?

Mainier Barboza Soto.

El Gran Capital en contradicción dialéctica.

Mainier Barboza Soto. Movimiento Patriótico Por Costa Rica mainierbarbo@gmail.com

El gobierno cambia sus decisiones en relación con las restricciones para quienes no se han vacunado…y después, si hay un brote o aumento del Covid, tendrán la excusa perfecta para volver a las restricciones.

Es cierto que la forma de exigir la vacuna quizá no es adecuada, porque viola las libertades individuales, sin embargo, los cánones de salud tienen esa potestad, cuando la afectación puede dañar a más personas que no están vacunadas.

Hay que discutir si prevalece el criterio minoritario, por encima del interés público.

Estamos dentro del sistema capitalista; el fin último del Capital y sus dueños, es «el afán insaciable de ganancia» (Marx. K, El Capital, caps 3-4). Cumplido este propósito sigue el encaminado hacia la acumulación, luego la concentración del Capital y después la transnacionalización de este.

De manera sintética se puede ver que la pandemia y su efecto médico por controlarla, vía vacunación se enmarca dialécticamente en el proceso descrito de forma sucinta; es decir, la salud entra en la esfera de la producción, o mejor, no se había hecho notar, de forma deliberada, la riqueza que genera la atención de este «factor productivo», quizá porque está en el medio el carácter social de la salud por encima del carácter individual.

Así, la vacunación se inscribe dentro del proceso productivo, como factor desencadenante para la reactivación económica y su producción misma aporta al proceso; de manera que como producto que se lanza al mercado, debe cumplir con las reglas y prescripciones que le dicta la producción capitalista, como eficacia, calidad, accesibilidad, seguridad, precio, otras.

Recuerdo que el problema central va por aquí, según mi hipótesis: que se asienta en la contradicción que abre paso a la «guerra» entre Capital Financiero y Capital Productivo, desde el decenio del 70 siglo XX.

Discusión que parece ni se quiere afrontar…

El proyecto neoliberal inicia con la propuesta de la escuela de Chicago con Milton Friedman y otros como proponentes.

Argumentan que ya el modelo Keynesiano no es aplicable, que el Estado no es el que controla el Mercado, sino debe ser el mercado mismo, «libre mercado» la oferta y demanda se decide desde el dinero, es decir, pasamos de una economía de oferta y demanda de productos, bienes y servicios a una donde el dinero es el eje del equilibrio: modelo monetarista. Este modelo invisibiliza la explotación, la apropiación del sobre trabajo que se incorpora a cada bien producido.

Josep Samitier: entre el FC Barcelona y el Real Madrid en tiempos difíciles

Gabe Abrahams

Josep Samitier Vilalta (Barcelona, 1902-1972) fue un jugador y entrenador de fútbol legendario. Su carrera deportiva se desarrolló en el Fútbol Club Barcelona y el Real Madrid, así como en el Olympique Gymnaste Club de Nice durante su exilio en Francia.

Josep Samitier, o Pepe Samitier, inició su carrera deportiva en el Fútbol Club Internacional de Sants, el cual disputaba en aquellas fechas el Campeonato de Cataluña. Tras destacar en ese equipo, con 17 años fichó por el Fútbol Club Barcelona. El Barça logró su fichaje al pagarle al jugador un traje con chaleco y un reloj con esfera luminosa.

El paso de Samitier por el Fútbol Club Barcelona, que duró desde 1919 hasta 1932, coincidió con la presencia en el club de grandes jugadores como el goleador Paulino Alcántara o el portero Ricardo Zamora. Los éxitos de aquel equipo consiguieron inmortalizar al Barça de los años veinte del pasado siglo que pasó a ser conocido como el Barça de l’edat d’or.

En esa década, el club azulgrana ganó la Copa del Rey, máximo torneo disputado en España hasta la aparición de la Liga, en las temporadas 1919-20, 1921-22, 1924-25, 1925-26, 1927-28. También ganó la primera Liga disputada en la temporada 1928-29.

Fue tal el éxito de Samitier y del Fútbol Club Barcelona de esa década que el club tuvo que cambiar de campo para afrontar el crecimiento de socios y simpatizantes que acudían al estadio. En 1922, el Barça abandonó el mítico Camp del Carrer Indústria, popularmente conocido como L’Escopidora, para empezar a jugar en el no menos mítico Camp de Les Corts.

Josep Samitier, durante esos años, marcó la friolera de 326 goles, incluyendo partidos oficiales y amistosos. Todavía hoy es el tercer máximo goleador de la historia del Fútbol Club Barcelona por detrás de Lionel Messi y Paulino Alcántara. Tuvo tiempo Samitier en esos años, además, de conquistar la medalla de plata con la selección española en los Juegos Olímpicos de Amberes de 1920.

En 1932, Josep Samitier abandonó el Fútbol Club Barcelona por desacuerdos económicos y fichó por el Real Madrid, donde se reencontró con Ricardo Zamora. En las dos temporadas que jugó en el club blanco, ganó una Liga (1932-33) y una Copa (1934). A principios de 1936, entrenó durante un corto periodo de tiempo al Atlético de Madrid.

Hasta esa fecha, Josep Samitier había afirmado y demostrado ser un gran catalanista e, incluso, se le había acusado de esconder la bandera de España en actos públicos, durante la dictadura de Primo de Rivera. Al periodista Josep M. Planes, Samitier le había llegado a decir en enero de 1933 tras finalizar su etapa de jugador en el Barça: “Este es el premio a toda mi vida de futbolista catalanista” (Mirador, 19-01-1933).

Tras el Golpe de Estado del 18 de julio de 1936 contra la Segunda República Española, se inició la Guerra Civil y Samitier observó con preocupación cómo los sublevados persiguieron, encarcelaron y fusilaron a jugadores y responsables de los principales clubs españoles, muchos amigos suyos. Un caso impactante fue el del presidente del Fútbol Club Barcelona y diputado de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Josep Suñol, fusilado en el Alto del León de la Sierra de Guadarrama en los inicios de la Guerra Civil. Además, Samitier sufrió un arresto por parte de milicianos anarquistas que, no obstante, lo liberaron de inmediato. Temió por su vida y se exilió en Francia.

Desde 1936, Josep Samitier jugó en el Olympique Gymnaste Club de Nice, club donde se reencontró de nuevo con Ricardo Zamora. Por aquellas fechas, otros jugadores exiliados del Barça (Josep Escolà, Domènech Balmanya, etc.) jugaban en clubs franceses como el Football Club de Sète.

En 1939, Josep Samitier puso punto y final a su larga carrera como futbolista, colgando las botas en el exilio francés. La fama del llamado “hombre langosta” o “mago del balón” era enorme, incluso entre los aficionados franceses. En 1942, durante unos meses, entrenó a su último club, el Niza.

En los últimos años de estancia en Francia, Samitier había contemplado cómo la dictadura de Franco, impuesta por la fuerza en 1939, seguía persiguiendo y represaliando a futbolistas y directivos de los principales clubs españoles. La persecución incluía a los de derechas que no se habían posicionado a su favor, como era el caso de Ricardo Zamora. Para poder regresar a España, Zamora había tenido que pasar por una cárcel francesa, sufrir interrogatorios y padecer una condena que le prohibía ejercer de entrenador durante un tiempo.

En 1943, a pesar de todo eso y de su condición de catalanista confeso, Samitier asumió riesgos y regresó a Barcelona. En Francia, la situación política era mala, su primera mujer había fallecido y él sentía nostalgia por Barcelona y Cataluña.

Josep Samitier se presentó ante las autoridades franquistas y, tras superar los interrogatorios de rigor, recibió la autorización para residir otra vez en Barcelona, iniciando una nueva etapa como entrenador del Fútbol Club Barcelona. Permaneció en el puesto de entrenador desde 1944 hasta 1947, pasando a ocupar entonces el cargo de secretario técnico del club.

Como entrenador del Barça, Samitier ganó la Liga 1945-46. Como secretario técnico, su mayor logro fue conseguir el fichaje de Ladislao Kubala, clave de los grandes éxitos del club durante la década de los años 50 del pasado siglo.

A mediados de esa década, gracias a su popularidad, fue frecuente ver a Samitier en anuncios publicitarios o siendo protagonista en películas como Once pares de botas (1954) o Los ases buscan la paz (1955). Un cine que era propagandístico de la dictadura de Franco. En aquellas fechas, era evidente que el “mago del balón” se había visto obligado a adaptarse al régimen de Franco para sobrevivir como persona y deportista. No fue el único.

Detrás de esa etapa, Josep Samitier fichó por el Real Madrid como secretario técnico, volviendo a realizar el mismo recorrido que en su etapa de jugador. Del Barça al Real Madrid. Hasta 1959, permaneció en el cargo, siendo uno de los artífices de la creación del equipo de Alfredo Di Stefano que conquistó Europa. La nostalgia de Barcelona y Cataluña le pudo otra vez como durante su exilio en Francia y acabó regresando a Barcelona.

En los últimos años de su vida, Samitier volvió a trabajar para el Barça, estando acompañado en todo momento por su segunda mujer, Valentina Soler, Tina Soler.

Josep Samitier falleció en Barcelona en 1972, a la edad de 70 años, y fue enterrado en el Cementerio de Les Corts, cementerio en el que también están enterrados a pocos metros de su tumba otros ilustres jugadores del Fútbol Club Barcelona como Paulino Alcántara o Ricardo Zamora. Cerca del lugar, se encuentra ubicado el actual estadio del Barça, el Camp Nou.

El entierro de Samitier, el “mago del balón”, fue multitudinario. Samitier fue llorado por miles de aficionados que acudieron a darle la despedida. Nadie le tuvo en cuenta en ese último adiós sus diferentes filiaciones futbolísticas. Prevaleció el mito.

En 1993, más de veinte años después de su fallecimiento, el Ayuntamiento de Barcelona, en aquel momento gobernado por el Partit del Socialistes de Catalunya (PSC), decidió dedicarle una calle a Samitier, convirtiéndose este en uno de los pocos deportistas con una calle o plaza dedicada en la capital catalana.

Miguel Obregón Lizano, educador, fundador de Bibliotecas, Benemérito de la Patria

Vladimir de la Cruz

Miguel Obregón Lizano fue uno de los grandes educadores de finales del siglo XIX y principios del Siglo XX, que destacó en diferentes puestos públicos. Fue un gran reformador y renovador de la Educación e Instrucción pública, de su época.

Nació en Alajuela el 19 de julio de 1861. En 1883 se gradúa de Bachiller en la Casa de Enseñanza de Santo Tomás, en San José. Luego hizo estudios de matemáticas superiores en la Escuela de Ingeniería, que existió por poco tiempo, y en 1907 se graduó de Maestro Normal en el Liceo de Costa Rica, autorizado para otorgar estos títulos. En mucho su educación fue de carácter autodidacta.

Dos preocupaciones tuvo Miguel Obregón Lizano, el profesorado, su preparación y calidad, su renovación y perfeccionamiento constante, y la elaboración de textos educativos o didácticos.

Para él los profesores debían ser dinámicos, inquietos, inconformes, de iniciativas. Le incomodaban los conformistas, los que estaban satisfechos estáticamente con su condición docente y humana.

Como docente trabajó en el Colegio de Alajuela, bajo la dirección de Antonio Espinal, y en el Instituto Nacional, que lo dirigía el Dr. Ferraz.

En 1884 al inaugurarse el Instituto Universitario desarrolló las clases de Geografía, que lo llevaron a publicar una Geografía de Costa Rica, detallada y minuciosa, mostrando un gran conocimiento del país, y el primer mapa importante de Costa Rica. También propició e impulsó los primeros programas de esta materia.

En 1886 revolucionó la enseñanza primaria cuando estableció la Escuela Nueva en San José, con conceptos de una educación integral, educación que comprendía la educación física y la estética, con principios de moral. Igualmente fortaleció los estudios de matemáticas, de la lectura razonada, de ejercicios del lenguaje, con ciencias naturales, para darle un carácter mas realista a la enseñanza.

Especial énfasis le dio a la Historia y a la Geografía de Costa Rica, de Centroamérica y del mundo. Introdujo el método spenceriano de la educación, que en la primera década del siglo XX se impuso en la educación pública oficial.

Lo que impulsó Miguel Obregón en la Escuela Nueva fue en cierta forma la base de la gran reforma educativa de Mauro Fernández. Miguel Obregón, Mauro Fernández, Buenaventura Corrales y Pedro Pérez Zeledón fueron los artífices, gestores y grandes pilares de la Ley General de Educación común de 1886.

En 1887 asumió la Dirección del Instituto de Alajuela y en 1890 asumió la Inspección de Escuelas de San José, mostrando siempre su gran capacidad organizadora. También se le debe, en Alajuela, la Biblioteca Pública y la Escuela de Telegrafía, con sus edificios.

En 1900 volvió a la docencia con las clases de Cosmografía, Geografía e Historia en el Colegio Superior de Señoritas. Estos mismos cursos los desarrolló en el Colegio San Luis Gonzaga en 1915 y los había impartido en el Liceo de Costa Rica, en 1899.

En el campo de la publicaciones y de textos para la educación, especialmente de la Geografía, dejó “El A, B, C de la Geografía”, “Nociones de Geografía de Costa Rica”, que fue publicada, en dos ocasiones, en París, como parte agregada a la “Geografía General” de Lemmonnier Schrader, en 1889, y por la Casa editorial Hacchette & Co. Igualmente publicó el Mapa de Costa Rica, editado en París. También dejó el estudio “Carácter y vicios fundamentales de la educación”.

Se desempeñó también Miguel Obregón Lizano como Inspector General de Enseñanza, Director General de Bibliotecas Pública y como Presidente de la Junta Calificadora del Personal Docente.

También estuvo en la Jefatura de los Servicios Técnicos de la Enseñanza. A él se le debe la organización de la Contabilidad General de la Enseñanza, la Estadística Escolar, el Almacén Escolar y las Inspecciones Escolares, así como el Museo Pedagógico y las Bibliotecas Pedagógicas, las Bibliotecas Públicas, rescatando parte de esto de la Reforma educativa de Mauro Fernández, que en estos aspectos se vio truncada, por las debilidades del personal docente en aquel momento.

En el campo de las Bibliotecas públicas Miguel Obregón tuvo un lugar muy destacado, no casualmente la Biblioteca Nacional, recién galardonada con el Benemeritazgo de la Patria, lleva su nombre. Su huella en este campo de las Bibliotecas es profunda. Su servicio en favor de las Bibliotecas no le costaron un cinco al erario público, ni cobró por ellos.

A los 19 años, en 1880, organizó en Alajuela la “Sociedad de la Biblioteca”, que existió por casi cuatro años, para facilitar a la juventud “amante de la ilustración interesada en el progreso intelectual y moral”, y para “establecer clases nocturnas y conferencias sobre diferentes materias de instrucción, y discusiones sobre los trabajos literarios que los asociados puedan ofrecer”. La Sociedad impulsó una Escuela de Artesanos. Con la “Sociedad de la Biblioteca” Miguel Obregón destacó que “las bibliotecas son el termómetro que mide el mayor o menor adelanto de los pueblos”, principio que Miguel Obregón siempre mantuvo, invitando a llegar a la Biblioteca: “Venid, la Biblioteca es pública”, repetía. El 14 de julio de 1889 inauguró la Biblioteca de Alajuela.

También se preocupó que el Instituto Universitario tuviera una Universidad, lo que llevó a la Dirección de Estudios de la Universidad de Santo Tomás, que el 23 de noviembre de 1883, aprobara abrir una Biblioteca, que fue inaugurada el 15 de setiembre de 1884, en el 63 aniversario de la Independencia de Centroamérica, declarada en Guatemala, al grito de “Viva la República”, que hizo el Ministro de Instrucción Pública, Dr. José María Castro Madriz, nombrándose Bibliotecario a Miguel Obregón, y para asegurar su apertura aceptó el cargo sin remuneración alguna, contribuyendo en los gastos de servicios y porte de correo y útiles de escritorio, e inició el canje con la Biblioteca Nacional de Washington y el Instituto Smithsoniano.

A Miguel Obregón se le debe que las imprentas nacionales estén obligadas a entregar un mínimo de por lo menos tres libros o ejemplares de sus publicaciones a la Biblioteca Nacional, como se hacía entonces en otros países, hoy ya regulado legalmente.

Para Miguel Obregón, la Biblioteca “debe ser un archivo en donde se custodien todos los documentos que puedan servir para la historia patria y para dar idea clara del movimiento intelectual del país”.

Propuso que, para el canje, la Biblioteca tuviera un porte libre por el correo, para poder asegurar sus relaciones internacionales e institucionales, y para garantizar el crecimiento del acervo bibliográfico. Durante 25 años fue Director General de Bibliotecas públicas, desde el 19 de abril de 1890, de manera ad honorem.

El 1 de febrero de 1887 asumió en Alajuela la organización y dirección del Instituto educativo.

Al cerrarse la Universidad de Santo Tomás, en 1888, su Biblioteca fue clausurada y parte de su acervo saqueado, por lo que propuso el Reglamento de Bibliotecas, publicado el 20 de abril de 1890, y lo que pudo rescatar de esta Biblioteca lo llevó a fundar la Biblioteca Nacional, estableciendo, desde entonces, que de cada publicación oficial se entregaran diez ejemplares a la Biblioteca Nacional. En agosto de 1890 abrió sus puertas al pública la Biblioteca Nacional.

A su empeño en esta Biblioteca Miguel Obregón también impulsó bibliotecas escolares y pedagógicas. En la Biblioteca Nacional creó la Oficina de Depósito y Canje de Publicaciones, el Taller de Encuadernación, el Registro de Propiedad Literaria, el Catálogo General, la reglamentación de todas las bibliotecas. Su preocupación también se orientó a desarrollar buenos salones de lectura y de construir un edificio especial para la Biblioteca Nacional, que este año, 2021, cumplió 50 años en su nuevo edificio, al norte del Parque Nacional. La lucha por el edificio la mantuvo varios años, señalando siempre que los alquileres que se pagaban eran caros.

Otra de sus preocupaciones fue la adquisición de libros, de lo cual “no se podía prescindir”, porque sin ello las “bibliotecas se estancarían”, sin “importar lo que se gaste, con tal de que se gaste bien”. También se preocupó por la adquisición, por suscripción, de periódicos nacionales y extranjeros, en la medida de lo posible.

Con la Biblioteca Nacional desarrolló la preparación del personal adecuado, especializado, competente, con conocimientos enciclopédicos necesarios, con educación literaria esmerada, con empleados celosos e irremplazables en sus funciones, que cumplieran con sus deberes con actividad y honradez, “con cariño verdadero por la conservación de la Biblioteca y afán por aumentarla cada vez más”.

En 1897 destacó la necesidad del catalogamiento científico, razonado y completo de los libros de fondo de la biblioteca. Una de sus preocupaciones fue desarrollar en la Biblioteca Nacional un Departamento especial de agricultura y de todas las ciencias y artes. Bajo su responsabilidad se publicaron, en 1909, los primeros dos catálogos, uno relacionado con la Biblioteca Universitaria que rescató y, otro, de la Biblioteca nacional.

En el gobierno de Alfredo González Flores dejó la Dirección de la Biblioteca, que la asumió el 5 de enero de 1915, Valeriano Fernández Ferraz.

Uno de los campos sobresalientes de Miguel Obregón Lizano fue la organización de las Bibliotecas Públicas en diversas partes del país. Fue el gran organizador de la Biblioteca Nacional, que la basó en lo obtenido de la Biblioteca de la Universidad de Santo Tomás al cerrarse ésta en 1888. Inició con la Biblioteca Nacional la política de canjes, en ese momento con el Smithsonian Institute, pagando de su propio bolsillo los costos del canje. Igual desarrolló el Servicio de la Biblioteca y su Taller de Encuadernación. Fundó también las Bibliotecas de Alajuela, en 1887, de la cual fue Director ad honorem, sin pago, cubriendo él los gastos básicos de la misma. Impulsó también la Biblioteca de Cartago. El Reglamento de las Bibliotecas Públicas de 1890 se le debe a Miguel Obregón Lizano.

Tuvo la capacidad y la visión de corregir y de mejorar las leyes educativas de 1886.

En su paso por la educación y el Ministerio de Instrucción Pública quiso hacer del Magisterio una carrera, con estímulos profesionales para procurar la mayor perfección posible.

Señaló que era un “ineludible deber de todo Gobierno ilustrado tender su mano al maestro de escuela para sacarle de su estrecha condición en que vive, retribuirle sus servicios con largueza…, rodearle de respetos y miramientos sociales sus arduas y elevadas funciones, proporcionarle los medios necesarios para que pueda ilustrarse, robustecer sus conocimientos…. Crear recompensas pecuniarias…, estímulos honoríficos a favor de los que sobresalgan por sus virtudes profesionales…, ponerle al abrigo de la indigencia el día en que…en el caso de una vida de abnegación y sacrificios este modesto artesano de la civilización pida sustento y descanso a la Patria”.

En su época un 80% del cuerpo docente eran maestros improvisados. No se había desarrollado la carrera magisterial. Ello lo llevaba a valorar que “sin un personal idóneo y numéricamente suficiente, la escuela popular no puede progresar gran cosa ni salir del estado casi embrionario en la que la vemos hoy día…” Para ello propuso fundar escuelas normales, crear estímulos materiales y morales para atraer jóvenes al magisterio.

Miguel Obregón fue el autor del Reglamento Orgánico del Personal Docente, con lo que se le dio el rango profesional a la carrera del magisterio.

Impulsó también la educación agrícola con el Departamento Agrícola Escolar. Impulsó también la educación nocturna de adultos, la legislación escolar.

Se preocupó por la “educación política” a la cual la Escuela debe ponerle más atención. Para Miguel Obregón Lizano “la instrucción cívica debe comenzar desde al año tercero. Destinado a la vida democrática y debiendo tomar parte más activa, más o menos directa, en los negocios públicos, natural parece que salga ya de la escuela con un caudal de nociones claras y precisas sobre la Constitución del Estado, estructura del gobierno, deberes y derechos del ciudadano etc. Es la manera de precavernos contra los extravíos de la opinión, que tan funestas consecuencias suelen producir en las luchas eleccionarias. Ni debemos olvidar tampoco que la ignorancia, la indiferencia y la desmoralización, en lo político, son enfermedades endémicas en nuestras democracias, y el lote que ha cabido, por desgracia, a estas naciones latinoamericanas”, decía en la Memoria de Instrucción Pública de 1897.

Con los educadores Juan Rudín y Napoleón Quesada transformó métodos y sistemas de enseñanza.

El siglo XIX conoció las reformas escolares de 1849, 1869, 1886 y 1899, ejecutadas e impulsadas por los Presidentes Dr. José María Castro Madriz, Jesús Jiménez, y por los grandes educadores Mauro Fernández y Miguel Obregón Lizano.

La Reforma del 24 de diciembre de 1907, con el Reglamento Orgánico del Personal Docente, que impulsó Miguel Obregón hizo que la educación y la instrucción pública dejara de ser “asilo de funcionarios menesterosos, refugio de incapaces y centro de compadrazgos políticos”.

Esta Reforma regularizó a los maestros buenos, los estimuló, les garantizó sus puestos, les aumentó sus pagos, les estimuló el estudio, les facilitó ascensos y desarrolló el escalafón de maestros, les aisló de las luchas políticas, les aseguró medios dignos de subsistencia, facilitó la dedicación exclusiva en el trabajo magisterial, de la enseñanza, le dio vida a las escuelas.

Para él, la formación de los buenos maestros era la clave, al buen maestro, buenas escuelas.

En lo referente a la gestión técnica de las escuelas se le deben leyes, programas, reglamentos, la administración escolar.

Miguel Obregón es una de la páginas más brillantes de la Instrucción y la Educación Pública costarricense, de la cultura y el alma nacional. Fue continuador y complemento de Mauro Fernández.

Los informes que dejó Miguel Obregón Lizano son una rica fuente de datos, de información y de valoración de la educación nacional cuando él la tuvo a cargo en sus principales funciones.

Los valladares y obstáculos políticos que enfrentó el Ministerio de Instrucción Pública, en tiempos de Miguel Obregón no le permitieron hacer más, porque querían hacer de la educación resortes, instrumentos y medios políticos de gobiernos y de gobernantes.

Se distinguió Miguel Obregón Lizano con una larga y fructífera vida en la función pública como Oficial de la Contabilidad Nacional, (1884), Oficial Mayor de la Secretaría de Instrucción Pública, (1885-1886), Secretario particular del Presidente de la República (1886-1887), Delegado al Primer Congreso Pedagógico Centroamericano, realizado en Guatemala en 1893 y en 1894 donde desempeñó la Vicepresidencia del Congreso.

En 1899 viajó a Chile a resolver problemas de estudiantes costarricenses en el Instituto Pedagógico de Santiago. Fue colaborador de las Revistas y publicaciones El Maestro, el Boletín de Enseñanza, la Revista de Educación, la Revista América., editada en New York. Fue fundador y Director del Boletín de las Escuelas Primarias. Fue colaborador del Almanaque Gotha.

Fue también Director del Instituto Físico Geográfico (1924-1934), miembro del Patronato Nacional de la Infancia (1931-1934).

En 1914 se estableció la Escuela Normal con bases firmes, bajo el Gobierno de Alfredo González Flores, que fue derrocado en enero de 1917 por Federico Tinoco, su Secretario de Guerra.

En setiembre de 1917 bajo la dictadura del Gobierno de Federico Tinoco Granados, el Consejo de Profesores del la Escuela Normal acordó colocar en la Biblioteca de la Escuela Normal un retrato suyo. Cuando en abril de 1918 la dictadura destituyó, del cargo de Director de la Escuela Normal, al educador y escritor Joaquín García Monge, Miguel Obregón retiró su retrato. En 1919, caída la dictadura el Consejo de Profesores volvió a colocar su retrato.

En 1920, en mayo, asumió Miguel Obregón la Secretaría de Instrucción Pública, desde donde continuó apoyando a la Biblioteca Nacional, logrando que en la Gaceta se hiciera mensualmente un informe del movimiento bibliográfico nacional.

Para Miguel Obregón Lizano la educación debe generar un espíritu para dar luz a los caminos de los escolares y engrandecer a los ciudadanos. La educación, consideraba, debe conducir al desenvolvimiento integral del niño, de manera que comprenda vida física, intelectual y moral con aspiraciones de patriotismo ilustrado.

Para él, el niño antes que pensar debe vivir donde sus intereses y los de su corazón estén por encima de los intereses del entendimiento.

Consideraba a la prensa como un instrumento sagrado de la cultura, como una de las actividades del pensamiento reservado para educar, no para desahogar malas pasiones.

Miguel Obregón Lizano era una persona de trato afable, respetuoso de la dignidad de los estudiantes, tenía gran capacidad didáctica, era magnífico organizador, de gran cultura, sereno en su modo, modesto, bondadoso, honesto a toda prueba, ejemplar hombre de hogar, como esposo y padre de sus catorce hijos, discreto de los servicios que prestaba, escudriñador analítico, de penetrante visión científica, fue un hombre libre de pasiones y de prejuicios, leal con sus convicciones, participó de buenas causas y “fue un altivo cruzado de la redención de los pueblos por la cultura”. Sentó en mucho las bases de la educación democrática nacional del siglo XX. Fue un humanista y gran conocedor de la Historia Patria y especialmente fue un gran Geógrafo.

Falleció el 24 de julio de 1935. Su deceso conmocionó al país, la cultura y la educación nacional. Su huella y paso en la cultura, por las Bibliotecas públicas y en la Historia Nacional es indeleble

Entre los reconocimientos y distinciones que se le hicieron están los siguientes:

Medalla “Premio al Mérito” del Instituto Nacional Universitario,

Diploma y Medalla de oro de la Exposición Universal de Chicago, en 1893,

Diploma y Medalla de oro del Primer Congreso Pedagógico Centroamericana, realizado en Guatemala en 1894

Diploma y Medalla de Oro de la Exposición Centroamericana, reunida en Guatemala, en 1898,

Medalla de la Cuarta Conferencia Sanitaria Panamericana, en 1909,

Medalla de Oro otorgada por los maestros del circuito II de la Provincia de Heredia, en 1920,

Medalla de Oro y Diploma conmemorativo del Primer Centenario de la Independencia, en 1921,

Medalla de Oro y Diploma de la Universidad de Wurzbourg, concedida exclusivamente a los Beneméritos de la Universidad, en 1923,

Oficial de Instrucción Pública de Francia, laureado con Palmas de Oro, en 1924,

Medalla de Oro y diploma Honorífico como socio Fundador de la Sociedad Astronómica de Francia,

Medalla de Oro otorgada por los Maestros del Circuito III de la Provincia de Heredia, en 1934 y,

Medalla de Orto otorgada por las alumnas de la Escuela Vitalia Madrigal, de San José.

En su reconocimiento también varias escuelas en distintas partes del país recibieron su nombre, Miguel Obregón Lizano.

En 1989 la Asamblea Legislativa le declaró Benemérito de la Patria.

REDUCIR LA POBREZA: ¿NO SE PUEDE, O SI SE PUEDE?

Miguel Sobrado

La pobreza, a pesar de tener nuestro país una de las mayores inversiones en política social por habitante del continente, había permanecido inmutable durante las últimas dos décadas, antes de la pandemia, en un 20% global y un 6% de pobreza extrema. En ese mismo período de tiempo Uruguay que también tenía un porcentaje inicial del 20%, la había reducido, al 7% y prácticamente erradicado la pobreza extrema.

Mientras aquí tenemos un sistema centralizado, con instituciones poco flexibles, en Uruguay tienen un sistema descentralizado con controles locales que permite hacer ajustes de acuerdo a las necesidades y evolución de las condiciones.

Como ejemplo de lo nefasto del centralismo tenemos la noticia que 45000 personas abusaron del bono Proteger, centralizado en el Ministerio de Trabajo. Un gran esfuerzo de la hacienda Pública para compensar la pérdida de ingresos a la población afectada por la pandemia. Difícilmente este abuso hubiera alcanzado esas cifras si la distribución hubiera estado a cargo de poderes u organizaciones locales, al menos en zonas rurales cafetaleras donde todos se conocen y autocontrolan.

Pero no se trata solo del problema de una estructura centralizada, ya que la descentralización no siempre es una pomada canaria, sino de la visión implícita que se tiene de la pobreza como problema de “perdedores”. Esto es de personas fracasadas que tienen que ser asistidas y orientadas por las instituciones, cada una desde su campo de acción y especialidad. Visión que no percibe individuos integrales, familias, grupos organizados autónomamente o comunidades sino problemas técnicos. De tal forma que no existen individuos y unidades sociales con potencial de incorporarse activamente en la solución de su situación, sino problemas fragmentados que deben ser resueltos con la intervención externa. Esta visión, además de reflejarse en el diseño institucional centralizado, coincide con los intereses ideológicos clientelistas y configura, más allá de las declaraciones ideológicas, la acción asistencial de los técnicos institucionales.

El problema ha sido visualizado y existen resultados convincentes, pero no voluntad de cambio institucional

El programa de varias décadas liderado por doña Rose Marie Ruiz de la UNA en Isla Venado, así como el que desarrolló la ex primera dama doña Mercedes Peñas Tejiendo Desarrollo, en la administración pasada se hicieron esfuerzos importantes por articular, las instituciones en el ámbito local con algunos resultados importantes, de los cuales lamentablemente no se han sacado conclusiones para el cambio estructural porque hacerlo afectaría las relaciones de poder político e institucional.

¿Es posible hacerlo diferente incorporando a la población organizada en la solución de su situación?

El programa del Hospital sin Paredes demostró en nuestro país, sin lugar a dudas por sus resultados y el reconocimiento nacional e internacional, que otra forma de organización institucional es posible. Una organización con la participación autónoma de las poblaciones, que las incorpora en una gran simbiosis creativa con las instituciones aumentando sus alcances, reduciendo sus costos y tiempos al mismo tiempo que potencian los resultados.

Por otro lado, existen experiencias en nuestro país y en otras regiones del mundo con el enfoque de la metodología de capacitación masiva, en proyectos de reforma agraria, comunales y de desarrollo con la participación de las comunidades y grupos que han confirmado que otro camino es posible, pero que hay que empezar por cambiar la visión.

Una visión sobre el potencial humano

En primer lugar, los pobres no son perdedores sino personas que no han tenido oportunidades para mejorar sus condiciones ni acceso a los servicios que ofrecen las políticas públicas, pero si son capaces, cuando están sanos, de aportar esfuerzo y crear soluciones para salir de la pobreza y la exclusión. O sea, son seres humanos cuyo potencial depende de su capacidad de auto organización, así como del acceso a las oportunidades y servicios que ofrecen las políticas públicas. Don José Figueres Ferrer decía muy acertadamente “Los hombres sin organización no tienen ningún poder”

La capacitación en organización es fundamental como instrumento de poder. Esta solo se da cuando responde a sus necesidades propias, no a los mandatos institucionales y al margen de autonomía de que dispongan. No existe capacitación sin proyecto propio ni participación sin autonomía. La instrucción se puede recibir en el aula, pero la capacitación, al igual que el manejo de un vehículo, solo se da en una práctica donde las personas deben tomar decisiones frente al objeto.

En segundo lugar, clarificar los conceptos de organización y participación que se utilizan formalmente en todas las visiones, pero que tienen significados y resultados diferentes de acuerdo a la visión predominante.

Organización para la visión positiva es auto organización de los grupos o comunidades, que puede tener o no personería jurídica, pero que no se limita a esta. Es un ente vivo no solo formal, como el aglutinamiento administrativo de personas en los proyectos asistenciales.

La participación en condiciones de autonomía es real. Parte de la definición del problema, en el establecimiento de soluciones, y en la evaluación de resultados.

El papel de los técnicos institucionales es de apoyo técnico y profesional, como la asistencia profesional comprometida en las empresas privadas, con una buena dosis de capacidad didáctica. La participación de la comunidad con su conocimiento y acción es real y enriquece a todos en el diagnóstico y ejecución del proyecto. No se ve como un apoyo subordinado a las directrices institucionales, por ejemplo, limpiar los locales, sino como un trabajo conjunto, dentro de una relación de respeto y evaluación de resultados.

Formar los equipos técnicos de desarrollo

Aplicar la política social con esta visión, no es un cambio de camiseta administrativo. Requiere de una preparación de los equipos formadores, en un proceso organizativo de varios meses que empieza por romper, en la práctica, los círculos viciosos asistencialistas y la formación de nuevos círculos virtuosos.  Un trabajo arduo pero que, genera condiciones para la incorporación de las comunidades al mismo tiempo que estimula la transformación institucional.

Existen experiencias y método para hacerlo. Lo que hace falta son decisiones.

EN ALGÚN LUGAR DE ESTE PLANETA ESTÁS

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

Los abanicos de piso mueven poco, muy poco, el aire denso y caliente de la tarde hondureña. Tras la imagen plana de la pantalla que todo lo convierte ahora en un zoom interminable, se aprecia un cuarto luminoso, lleno de vida. Es el cuarto de Doña Edith, que lo ha arreglado un poco para participar en el encuentro.

Marvin y yo acompañamos (eso creemos) con algunos ejercicios detonantes a un grupo de mujeres que tienen en común la lucha permanente contra el tiempo. El tiempo, hemos dicho, se compone de pequeños actos como la carrera apresurada del pájaro carpintero por el solar o la muchacha en moto que llega a su casa luego del trabajo o la estampida de polvo tras el alboroto de las gallinas que saltan frenéticas una mañana cualquiera. Eso es tiempo en tres actos y también es poesía.

Marvin es un incansable promotor cultural, Director de uno de los más importantes Festivales de Latinoamerica (El Festival Internacional de Poesía de Quetzaltenango) y un convencido que el arte es una herramienta movilizadora, un pretexto para tocar fibras, llegar a la profundo. Con él, hemos abierto caminos, como la sede en frontera entre México y Guatemala donde hemos leído poesía para personas migrantes en el albergue de Tecún Umán y hemos ofrendado también con la palabra sobre las aguas del interminable Río Suchiate, surco fronterizo entre ambos países.

Es la una y media de la tarde en toda Centroamérica y el calor de octubre se proyecta en la cuadrícula de la pantalla, la vuelve por eso más cálida.

Estas mujeres, al igual que las abuelas de la plaza de mayo, buscan. Solo que lo hacen desde esta región que somos, en esa región que somos. Incansablemente. Desde hace años. Lo hace Dorotea, que busca a su hijo que una vez salió hacia Estados Unidos para nunca más volver. Lo hace Josefina, que recuerda un paraje verde y lleno de paz donde estuvo por última vez con su esposo y sus hijos y la felicidad parecía infinita. No lo ha visto desde entonces.

Las cifras de las personas migrantes centroamericanas desaparecidas son todo menos certezas. Es que la industria migratoria se ha tragado a cientos de miles, los actores del crimen organizado han hecho su parte y los Estados de origen y tránsito, por omisos e incompetentes, se vuelven cómplices de tal barbarie.

Pero no es de estadísticas lo que hablamos esas tardes de calor profundo en las que ni una hoja se mueve. Es de otro tipo de calor: el del recuerdo y la memoria, que deben ser apalabrados. En este punto me doy cuenta que quien nos está enseñando a hacer poesía es doña Sol, que ha dicho algodón en vez de nube y Alejandra ha nombrado arcoíris a un pequeño ron ron de la alegría. Han poetizado el asombro y le han puesto nombres.

Poetizar, que es un acto cotidiano, estético y político en una región como la centroamericana, es justamente sentarse a escuchar las historias de estas mujeres, que apoyadas por la Fundación para la justicia y el estado democrático de derecho, hacen de su búsqueda el motor de su existencia. Las escuchamos con atención. Nos alumbra su luz y su dignidad. Marvin y yo nos damos por satisfechos.

Como último ejercicio del taller solicitamos activar en ellas la memoria para recordar. Una pide la palabra y nos dice: “escribí esto: “en algún lugar de este planeta estás”. Varios aplausos llenan de amarillo algunos recuadros, en cuenta el mío.

Las aspas del abanico siguen moviéndose mientras nos vamos despidiendo en un apagón de pantallas, pero no de energías movilizadas. La única forma de devolver humanidad a esta región es poetizarla en su vida cotidiana. Como lo hizo el poeta guatemalteco Roberto Obregón, desaparecido durante la guerra en aquel país, autor del texto que compartiera Marvin en el taller, como forma de apalabrar la región que somos.

El fuego perdido

esta señal de la aurora
 la traían en su corazón
 
Popl Vuh III, cap. VI


No podemos encender la hoguera
Mojado está el bosque
 podridos están los troncos
No podemos quebrar los colmillos del frío
Arrancar
Y recobrar nuestros huesos entumecidos
En la humedad en el agua
 nos ha tocado prender la hoguera
En la oscuridad en la noche
 nosotros somos la región más espesa
A oscuras sesionamos bajo la helada
Y conferenciamos sobre nuestro qué hacer
De cómo allí los muertos continúan
jugando un gran papel en la guerra
De qué manera se escogen entre todos
Quiénes llevarán a la espalda el mayor peso
en los ratos
de agudo peligro
Acérquense los del fuego
 Los enamorados de la vida
nos calentaremos con estos nuestros corazones
Hechos leña bajo este rudo temporal
Pero contentos.

Desigualdad social y pobreza en Costa Rica: Las cosas están mal pero se pueden poner peor

Luis Fernando Astorga Gatjens

Varios indicadores económicos y sociales nos están diciendo fuerte (o quizás gritando) que las cosas en Costa Rica, están mal pero pueden ponerse peores de cara al futuro, para amplios sectores de la población nacional. Cada vez con más frecuencia emergen números rojos en distintos indicadores económicos y sociales.

En el siglo anterior, el país asumió un liderazgo en el contexto latinoamericano y caribeño como resultado del impulso y desarrollo de un Estado de Bienestar, que aunque la redistribución de la riqueza no era la óptima, si permitió avances en materia de salud, educación, empleo, seguridad social, acceso a agua potable, electricidad y telefonía, entre otros rubros.

Producto del esfuerzo mancomunado de Rafael Ángel Calderón Guardia, Manuel Mora Valverde y Monseñor Víctor Manuel Sanabria, se establecieron las bases de un Estado Social de Derecho (ESD), que José Figueres Ferrer en vez de hacerlo retroceder como líder triunfador de la guerra civil del 48, lo profundizó en algunos aspectos. Con zigzagueos, subidas y bajadas, ese ESD avanzó, pese a la férrea oposición de sectores oligárquicos.

Así las cosas cuando ese ESD llegó a su apogeo, entre los años ochenta y noventa del siglo XX, se pensaba con algún optimismo que el país iba a seguir avanzando y que los índices de pobreza y desigualdad social iban a mejorar progresivamente. Pero no. El impulso de ese Estado de Bienestar emergió como una respuesta al avance del socialismo que cuestionaba las bases del capitalismo y en Costa Rica, adquirió características destacadas, que proyectaron a un país con cierto grado de desarrollo que lo posicionó como una nación de ingreso medio.

Se cumplía en parte la idea de Don Pepe (y su apuesta socialdemócrata) de avanzar hacia un país de «clases medias». Ese país se ha venido desvaneciendo, en forma dolorosamente sostenida. Hoy se ha transformado en el país controlado por una plutocracia de avaricia ilimitada, grandes mayorías que se debaten entre una creciente pobreza y miseria, y unas capas medias cada vez más reducidas y en proceso acelerado de pauperización y, por tanto, de extinción.

Esa época, que tiene como punto destacado de quiebre la década de los años ochenta del siglo pasado, hoy se ha vuelto cada vez más lejana por el sostenido avance de la polarización económica y social, en la que cada vez hay menos que concentran mucho y muchos con cada vez más poco.

Hoy, esas cifras en rojo se manifiestan en áreas como las siguientes:

  • Costa Rica se sitúa como octavo en el triste «ranking» de desigualdad social en el mundo.
  • El país es el más desigual de los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
  • Las finanzas de la CCSS están en crisis creciente como lo demostró la comisión legislativa que investigó sus finanzas mientras los partidos que han gobernado al país en las últimas tres décadas (PLN, PUSC y PAC) y otros aliados en el Parlamento, recetan acetaminofén y curitas cuando lo urge es una cirugía mayor, un tratamiento de choque. De esta manera, se pone a la salud pública en perspectivas sombrías.
  • El desempleo alcanza alrededor del 17 % mientras la llamada «informalidad» rompe records.
  • Los productores agrícolas, pecuarios y pesqueros, desde hace tiempo, superviven en situaciones precarias sin el apoyo significativo del Estado.
  • La brecha digital se ha mostrado en todo su esplendor cuando el país más necesitaba una conectividad digital cada vez más democrática, que alcanzara toda la geografía nacional.
  • La educación –que venía mal antes de la pandemia– entró en una zona de desastre que marca un enorme retroceso para el país en este campo.

Estos números en rojo no son generados por la coyuntura marcada por la pandemia. La pandemia es un factor multi agravante de problemas que vienen de atrás. Empero algunos la han colocado como pretexto de sus grandes fallas y vacíos. La crisis multidimensional obedece a problemas estructurales del sistema neo-liberal que le cayó como matapalo al árbol del Estado Social de Derecho, que el país hizo crecer entre los años cuarenta y ochenta del siglo anterior. Y ese árbol que era mediano hoy es poco más que un bonsai.

El desastre social que ya padece el país si no se adoptan soluciones y correcciones, tan dramáticas como impostergables, será peor en los años venideros. En este contexto, lo más preocupante es que este tema que debería definir la campaña electoral del 2022, no es el importante para la gran mayoría de los partidos que forman parte de la cargada oferta electoral.

El hecho de que este tema que no sea prioridad en la agenda electoral del presente para la mayoría de los partidos, obedece –a mi modo de ver– a tres causas asociadas:

(1) Los orienta la doctrina neo-liberal, que convirtieron en su creo aunque pregonen otra cosa,

(2) Han gobernado al país desde Zapote en los últimos lustros y forman parte del desastre social; no de las soluciones inclusivas y solidarias, y

(3) Desde la Asamblea Legislativa, a partir de omisiones y acciones, han empujado al país a esta situación de grave crisis multidimensional.

O para decirlo más resumidamente: Son partidos y líderes que son parte del gravísimo problema económico y social que enfrenta el país; no de la solución que debe emerger con genuino patriotismo, cuando entramos en una emergencia marcada por el desastre de pronóstico reservado.

(21 de octubre, 2021)

DE LO HUMANO E INHUMANO EN LA PANDEMIA

COLUMNA LIBERTARIOS Y LIBERTICIDAS (11)
Tercera época

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense

Contra toda opinión, presuntamente racional e incluso emotiva, alguna gente (no mucha, probablemente) habría pensado que, ante un peligro tan inminente y cierto de aniquilación para la humanidad entera, o al menos como una amenaza potencial de muerte para los individuos de la especie, como es lo que viene sucediendo en el caso de la presente pandemia del covid 19, lo que hace entrar en pánico a algunos sectores de la población, tendríamos una actitud generalizada ante los desafíos de la lucha cotidiana por la existencia entre los propios seres humanos que implicaría un importante cambio: la posibilidad de que en vez de adoptar, de una manera reiterada, la consabida tonalidad de la feroz lucha por sobrevivir, e ir mucho más allá, acumulando poder y riquezas, se daría algún tipo de impasse que abriría las puertas a la cooperación, la solidaridad y la protección hacia los más desfavorecidos de la fortuna. La verdad es que nada de esto ha ocurrido, y el sólo hecho de mencionar esa posibilidad haría sonreír a muchos, corriendo el riesgo quien así piense de ser tratado cuando menos de ingenuo e inocente, por no mencionar los innumerables epítetos a que tal enunciación podría dar lugar. En síntesis, los límites entre lo racional y lo meramente instintivo no han sido transpuestos, dado que seguimos aferrados a una racionalidad meramente instrumental, aunque acentuada con un importante componente instintivo. El utilitarismo mercantilista viene a ser más poderoso que cualquier otro tipo de consideración, a lo que se añade el llamado altruismo genético que lleva al individuo a proteger únicamente a aquellos que tienen sus mismos genes.

Por otra parte, cabe afirmar que la convivencia entre la especie humana, individual y colectivamente considerada, y el resto de la naturaleza, si damos una mirada ligera al horizonte histórico de nuestro tiempo, se encuentra en muy malos términos. Estamos ante un fatal desencuentro que la mayor parte de las gentes se rehúsan a mirar, o a considerar siquiera.

Buena parte de esta actitud tan generalizada, la de continuar en nuestra cotidianidad cómo si nada estuviera pasando, podría responder a mecanismos de defensa inherentes al ser humano y relativos a la propia estabilidad emocional, pero también a innumerables prejuicios, los que van desde motivaciones “religiosas” o políticas de las más variadas que conducen a rehusar un tratamiento determinado, aunque en otros casos a negar la existencia de una crisis ambiental como la que enfrentamos a escala planetaria, algo que podría estar implicando la lenta consumación de un suicidio colectivo, claro que como un acto del que no se tiene conciencia.

El priorizar el crecimiento económico y el aumento de la producción de bienes y servicios, sin entrar en otro tipo de consideraciones podrían estar llevándonos al abismo, de una manera mucho más acelerada de lo que pudiéramos imaginar. Tal es el caso del llamado calentamiento global y su relación con la intensa deforestación de las décadas más recientes (Bolsonaro y sus amigos en Brasil), la contaminación de los mantos freáticos y del agua de los ríos que amenazan las reservas de este líquido destinadas para el consumo humano presente y futuro. Los tiempos decimonónicos del novelista francés Julio Verne (1828-1905), quien en sus “Veinte mil leguas de viaje submarino”, a través de su personaje el Capitán Nemo, nos hablaba de los inagotables recursos de los mares, son sólo ya un lejano recuerdo.

Las imposibles discusiones entre las más diversas gentes y los encrespamientos de la atmósfera social, cada vez más frecuentes y revestidos de una complejidad creciente a medida que se prolongan la llamada pandemia y sus efectos se tornan más visibles, pero sobre todo porque da la impresión de ser un fenómeno de naturaleza patológica que al parecer llegó para quedarse, con el agravante de que el virus registra numerosas mutaciones lo que hace más complejo producir inmunidad, precisamente por esa condición del tantas veces mencionado agente patógeno.

Convendría recordar al respecto, y a propósito de las discusiones sobre los alcances y posibilidades de la llamada “vacunación”, como un evento que podría no serlo en estricto sentido, algunas consideraciones al respecto del doctor Juan Jaramillo Antillón ( LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS MODERNO Editorial Universidad de Costa Rica San José CR 2000), cuando nos recuerda que “Con el descubrimiento del antibiótico penicilina, el mundo médico se llenó de un optimismo desbordante y llegó a opinar que la era de las infecciones se había acabado y, poco a poco, todas las bacterias patógenas serían destruidas por los nuevos descubrimientos. Olvidaban que las bacterias son los seres vivos más viejos existentes y que conviven con el hombre en su intestino, alimentándose ahí y, a su vez, ayudan a este ser a sobrevivir. Ellas participan en la producción de diferentes elementos esenciales como la vitamina B 12, otras vitaminas y enzimas digestivas para metabolizar alimentos; aparte de combatir bacterias extrañas cuando son ingeridas, colaboran los mecanismos inmunológicos defensivos a nivel linfático de la pared intestinal. Hoy no solo las bacterias no han desaparecido, sino que estas y los virus no responden en muchos casos a los antibióticos. Por otro lado, las bacterias anteriormente susceptibles de destrucción por antibióticos simples se han hecho resistentes como es el caso de los estafilococos, el enterococo, las neisserias, el haemophilus influenzae y otros más; con ello, están provocando gran morbilidad y mortalidad en personas y niños infectados. Posiblemente, la causa fundamental de esto sea el uso abusivo y descuidado de antibióticos, que se emplean para combatir gripes e infecciones simples y, como resultado ello, aparecen las resistencias. Los antibióticos están siendo dados a los animales como los pollos y el ganado de engorde para aumentar su crecimiento, pero, a la vez, al ser ingeridos por las personas están sustancias les crean resistencia o contribuyen a producir alergias” (op.cit p 55). Es decir que la ciencia por un lado ha puesto límites o ha amenazado a los agentes patógenos más diversos, por el otro ha creado resistencia a nuevos tipos de virus, muchos de ellos resultado de las constantes mutaciones que se producen en la naturaleza, razón por la que: “Como corolario de este problema entre seres humanos y bacterias, debemos tener en cuenta que a menos que nos ataquen produciendo enfermedades, debemos tratar de convivir con ellas en nuestro interior y en el ambiente. En este caso, nos usufructúan y nosotros las necesitamos para diversos procesos necesarios para sobrevivir. Lo anterior es un fiel ejemplo de cómo el hombre descubre y crea sustancias salvadoras y a la vez en poco tiempo estas se convierten en un arma de doble filo. De acuerdo con el Centro de Control de Enfermedades de Atlanta en Estados Unidos, 50 millones, de las 150 millones de recetas hechas para antibióticos en ese país, eran innecesarias y contribuyeron a la aparición de resistencias” (Jaramillo Antillón, op.cit).

Es probable que la solución a la presente crisis sanitaria pase por la vacunación voluntaria, asumida en el sentido de la naturaleza experimental de un procedimiento al que hubo que acudir para evitar mayores males en lo inmediato, dejando de lado las posturas o teorías de la conspiración que no hacen más que agravarla. Seguirá existiendo el problema del acceso de los “no vacunados” a ciertos espacios públicos, y la interminable discusión entre la ética utilitarista de algunos, en este caso los que rechazan ese procedimiento y una que busque ocasionar el menor mal posible, siempre en el entendido de que existe un potencial riesgo de ser afectado por el agente patógeno causante de esta crisis, la primera en la historia de la humanidad con estas dimensiones tan aterradoras.