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En Homenaje a Carlos Lanz: Método INVEDECOR

Lic. José A. Amesty R.

En homenaje y reconocimiento al camarada y profesor Carlos Lanz Rodríguez, artífice de la Formación Sociopolítica, conjuntamente con un equipo interdisciplinario, quienes nos dimos a la tarea de Facilitar los Talleres de Formación Sociopolítica, por todo el territorio venezolano, compuesta por varios Ejes Temáticos, y continuamos este recorrido por ellos con el Método Invedecor en Venezuela.

Presentación del Eje Temático

En el desarrollo de los Talleres de Formación Sociopolítica, es fundamental el aspecto metodológico porque dentro de los principios de este plan se hace énfasis en la coherencia, la pertinencia y la integralidad tanto de los contenidos como de las técnicas y recursos que utilizamos para desarrollarlos. Igualmente el propósito de dicho plan está dirigido hacia el logro de la construcción de una nueva ciudadanía bajo el enfoque de desarrollo endógeno que en el mismo se postula. Esto implica ir desmontando la cultura imperante mientras vamos avanzando en la construcción colectiva de los valores que regirán el nuevo modelo de sociedad, lo cual exige claridad en lo que queremos, y por qué lo queremos alcanzar, que no es otra cosa que acumular fuerzas para construir el poder popular de la democracia participativa y protagónica que plantea nuestra constitución para ser autónomos y soberanos como país y como sociedad.

Tal y como nos dice nuestro presidente “Si queremos acabar con la pobreza démosle poder al pueblo”, entendemos ese poder como el poder del conocimiento, la soberanía cognitiva, y eso solo es posible en la medida que asumamos de manera racional y consciente los procesos de formación sociopolítica. En ese sentido debemos buscar mecanismos que faciliten estos aprendizajes con métodos congruentes y pertinentes que faciliten la comprensión de lo que implica un proceso revolucionario, pero que a su vez empujen hacia la unidad de los aliados, hacia la construcción de organizaciones sustentables y que desarrollen sus propios mecanismos autogestionarios y cogestionarios. Desde este punto de vista proponemos a Invedecor como un método en construcción que surge de reflexiones críticas al desarrollo de procesos Investigativos, Educativos, Comunicativos y organizativos.

Contenidos

A continuación presentamos los aspectos que caracterizan a Invedecor como una propuesta metodológica que apunta hacia la emancipación de los pueblos, pues permite alcanzar la soberanía cognitiva (pensar con cabeza propia), no para convertirnos en expertos, sino para poner esos conocimientos al servicio de las transformaciones sociales desarrollándose lo siguiente: Concepción Filosófica con base en los denominados Intereses, el Método con sus cuatro Procesos, tratándose cada uno de ellos, la Pertinencia de la Estrategia de Articulación y sus Antecedentes Históricos.

Concepción Filosófica

Todo método tiene una concepción filosófica entendiendo como MÉTODO, el cómo hacerlo, y como FILOSOFÍA la forma de ver al mundo. Consideramos que la direccionalidad del método obedece al enfoque, por eso al hablar de Invedecor como un método, necesitamos explicar qué enfoque lo sustenta para que podamos aclararnos el por qué decimos que Invedecor es un método para acumular fuerza consciente que empuje hacia la transformación social. Jürgen Habermas, un autor de la Escuela de Frankfurt enmarcado en la Teoría Crítica, nos ubica tres maneras de concebir el mundo, de construir una racionalidad, la cual impregna el pensamiento y la acción de los sujetos, él los denomina Interés, y los caracteriza de la siguiente manera:

  1. a) Interés Técnico Está relacionado con la Ciencia Empírico-Analítica. El tipo de saber generado por esta ciencia, se basa en la experiencia y en la observación, propiciada por la experimentación. Sus teorías permiten la deducción de hipótesis. Esta ciencia tiene capacidad predictiva, la cual permite anticipar el cómo será el ambiente futuro, controlar y manipular el objeto de estudio y sus resultados sobre las bases del saber. Se hace énfasis excesivo en lo técnico, en el control, en lo tangible y en lo cuantitativo, sus formas de acción son instrumentales, el saber se usa como poder para controlar y manipular. No se reconoce contextos ni sujetos, sino hechos concretos, la realidad es objetiva y se aborda fraccionadamente, encontrándose al margen de los valores. Tiene su razón de ser en las relaciones de poder que persiguen formas de dominio y control, representado tal interés en el paradigma empírico-analítico o positivista.
  2. b) Interés Práctico Se orienta a la comprensión del medio, de modo que el sujeto pueda interactuar con él, no compite con el ambiente para sobrevivir, se trata del interés de llevar a cabo la acción correcta. La ciencia es interpretativa o también conocida como Histórico-hermenéutica. El saber que orienta esta acción reconoce al sujeto como objeto de estudio y generador de conocimiento, la realidad es subjetiva y múltiple, es naturalista. El interés práctico desarrolla un interés fundamental por comprender al mundo en su interacción, pero no lo transforma, está dirigido a la interpretación y comprensión del sentido de la acción por parte de los actores sociales, solo estudia, analiza y hasta sugiere algunos correctivos con respecto al fenómeno.
  3. c) Interés Emancipador Se relaciona con la Ciencia Crítica y Habermas lo considera el interés de la emancipación (independencia de todo lo que está fuera del individuo), es un estado de autonomía, pero no de libertinaje, es decir autonomía y responsabilidad. La emancipación solo es posible en el acto de la autorreflexión, cuando el “yo” se vuelve sobre sí mismo. A causa de la interacción de la sociedad humana, la libertad individual nunca puede separarse de la libertad de los demás, de ahí que la emancipación esté ligada a la idea de justicia e igualdad. El interés emancipador puede definirse como un interés que se compromete en una acción autónoma que surge de intuiciones auténticas, críticas, de la construcción social y de la sociedad humana, que persigue como finalidad alcanzar la autonomía y la libertad de los sujetos sociales. Este enfoque presupone una relación recíproca entre autorreflexión y acción, concibiendo a las personas como los autores de la construcción de los cambios sociales, se parte de los diferentes contextos y del diálogo de saberes. Apunta hacia la transformación de la realidad afectando las relaciones de poder y de producción. Es constructivo y dialéctico. El interés técnico no facilita la autonomía ni la responsabilidad porque se preocupa por el control, el interés práctico tampoco, ya que solo se aproxima a su comprensión y aunque desarrolla consenso este tiende a convertirse en dogma en vez de proponer la autonomía. Debe tratarse de un interés por liberar a las personas de la restricción ejercida por lo técnico y del posible fraude de la práctica. Es el interés por la emancipación quien genera teorías críticas acerca de las personas y de la sociedad que actúan por inhibir la libertad.

Como podemos observar en estas tres maneras de ver al mundo hay características que fácilmente podemos ubicar en la sociedad actual, donde impera la injusticia y la desigualdad, donde se hace énfasis en lo técnico y el saber se usa para manipular y oprimir, nos referimos al Interés Técnico. Así mismo es común en nuestra sociedad encontrarnos con muchas instituciones y organizaciones que se han dedicado a estudiar y a analizar los diferentes fenómenos sociales, como por ejemplo la pobreza, la delincuencia, la prostitución, pero no lo han transformado, estamos en presencia de un interés práctico. Sería necesario el interés emancipador, el cual reivindica al sujeto en su accionar, reconoce las contradicciones que existen en la sociedad y plantea que la emancipación es la única vía para la transformación social. En este enfoque ubicamos nuestra propuesta metodológica.

El Método Invedecor

Es un método en construcción dirigido a la creación de:

  1. a) Un nuevo modo de producción de conocimientos que impugna (va en contra) el monopolio y la jerarquía.
  2. b) Una concepción del aprendizaje como interacción social constructiva.
  3. c) Una nueva racionalidad comunicativa, centrada en el debate y en la relación dialógica.
  4. d) Una estrategia de intervención y organización no burocrática, con procedimientos de la democracia directa y protagónica.

Desde hace mucho tiempo hemos venido detectando las limitaciones que se encuentran a la hora de hacer transformaciones en el campo social. En correspondencia con la inversión del tiempo, recursos y esfuerzos, la acumulación de fuerzas es mínima solo por la vía burocrática, donde se ofrecen bienes materiales, y la gente se acomoda, pero no es una fuerza cualificada. En ese sentido, no podemos hablar de la creación de una voluntad colectiva o unidad de acción consciente y racional que transforme desde la raíz esta sociedad, sino que se limita a algunas modalidades de participación, (movilizaciones de calle) sin traducirse en saldos organizativos para la construcción del poder popular, ya que, existe un conocimiento relativamente superficial o en algunos casos se tiene un diagnóstico de la realidad, pero no se da el salto hacia la profundización, debido a las debilidades formativas tanto teóricas como metodológicas que presentamos. Para poder cumplir con las exigencias de acción transformadora, debemos ir más allá de los objetivos cognoscitivos (relacionados con conocer) y se hace obligante establecer puntos, bisagras, nexos internos entre:

–           Conocer y educar – Conocer-educar y comunicar – Conocer-educar-comunicar y organizar

Si lo que se quiere es hacer un diagnóstico para tener conocimiento sobre determinados sujetos y contextos, la articulación no es necesaria, por lo menos de la manera como lo estamos planteando, pero si queremos, cambiar la situación a partir de su conocimiento (conocer transformando), con los sujetos y desde su cotidianidad (comprensión del contexto etnográfico), requerimos acompañar el proceso investigativo con otras acciones, las cuales en las metodologías de investigación tradicionales no se toman en cuenta: como la Educativa, la Comunicativa y la Organizativa. Este planteamiento no es un capricho ni una ocurrencia individual, la articulación de estas cuatro acciones: INVESTIGAR, EDUCAR, COMUNICAR, ORGANIZAR, las cuales vemos como proceso en construcción permanente, tiene su origen en la crítica a la División Social del Trabajo, expresada en nuestra cotidianidad como un divorcio entre teoría y práctica, una contradicción entre dirigente y dirigido, maestro(a)-alumno(a), sociedad opresora-sociedad oprimida, a lo que le agregamos la distancia entre emisor y receptor. En este orden de ideas, podemos decir que la estrategia metodológica que se emplee en la construcción del Poder Popular debe apuntar hacia la formación integral del sujeto. Por lo tanto, tiene que tocar elementos cognoscitivos (referido a los conocimientos previos de los sujetos y los nuevos conocimientos que se incorporan), pedagógicos (sería la formación, educación con base en lo investigado), comunicativos (es la acción de socializar los nuevos conocimientos e informaciones) y organizativos (referidos a la acumulación de fuerzas en colectivo). Para ello proponemos algunas preguntas directrices que Carlos Lanz en su texto El Poder en la Escuela, enuncia:

– ¿Cómo el conocer ayuda a la concientización en la óptica del aprendizaje significativo?

– ¿Cuál es la racionalidad comunicativa que permite la interacción de los sujetos en la transformación de su cotidianidad?

– ¿Cuál forma de intervención y organización responde a las necesidades sentidas y facilita una participación integral?.

Si no encontramos respuestas satisfactorias a estas interrogantes, eso nos indica que hubo un déficit que pudiera estar relacionado con:

–           El conocimiento no se hizo conciencia colectiva.

–           No se aplicó una comunicación adecuada.

–           No se dio el salto hacia la organización ni se acumuló fuerzas.

–           Las resistencias al cambio que surgen por los intereses afectados, son mayores que las fuerzas que empujan hacia la transformación.

Esto nos indica que, la construcción de este paradigma requiere desarrollar no cualquier proceso de Investigación-Educación-Comunicación-Organización. A continuación explicaremos algunos elementos que caracterizan cada uno de estos procesos.

Procesos Contenidos en el Método Invedecor

Invedecor como paradigma emergente y método en construcción surge de las abreviaturas de:

INV estigación ED ucación CO municación OR ganización

Ahora bien, ¿De cuál Investigación? ¿De cuál Educación

¿De cuál comunicación? ¿De cuál organización estamos Hablando?

Por supuesto que no pueden ser las mismas que han imperado en nuestra cultura de dominación, en donde:

Lo investigativo se limita a ser solo un requisito para alcanzar un título y su destino son los andamios de las bibliotecas. Son refritos teóricos que no nacen de una reflexión de la práctica y solo la elabora una élite, por lo riguroso del método. La educación se caracteriza por la atomización (parcelamiento o desarticulación del conocimiento) de los contenidos, en ella existe un “experto” que va a “Enseñar a los que No Saben”, aquí se evidencian las contradicciones entre docente y alumno. Esta educación no parte de las necesidades de los sujetos, sino que es prescriptiva, los contenidos están en textos y se ve al sujeto como un recipiente vacío que está en la oscuridad y viene el «Mesías a alumbrarle el camino». Lo comunicativo está caracterizado por las diferentes distorsiones y manipulaciones, no existe transparencia en el habla, no se reivindica el diálogo de saberes ni el debate, los medios han hecho uso de ella manipulándola a su antojo y poniéndola al servicio de la dominación. Se ha perdido el valor de la palabra, no hay congruencia entre el pensar, el decir y el hacer. Lo organizacional está regido por un esquema donde se imponen, las estructuras verticales y prácticas burocráticas, no se socializan las decisiones, impera el interés individual, la competencia, la rivalidad, el clientelismo, la adulancia, la corrupción y el arribismo.

Desde esta perspectiva, son reproductoras de la cultura que queremos desmontar, en ellas no hay procesos de formación, ni comunicación permanente por lo tanto no llegan a consolidarse. Ahora bien, un proceso de cambio no puede desarrollarse con este enfoque, ni con estos procesos tal y como se conciben en la actualidad. En este orden de ideas proponemos una estrategia de articulación sustentada por un enfoque que apunte hacia la transformación de la sociedad. De allí la propuesta de Invedecor como método en construcción para la transformación social, enmarcado en una teoría crítica emancipadora cuya búsqueda es la superación de la División Social del Trabajo, como génesis del capitalismo que impera en nuestra sociedad. Desde esta perspectiva, ¿Cómo vemos los procesos de Investigación, Educación, Comunicación y Organización en Invedecor? Siendo congruentes con el enfoque y haciendo referencia a que la realidad se nos presenta como un todo integral, estos cuatro procesos se encuentran estrechamente ligados. Sin embargo a continuación los mostramos por separado, solo para su análisis, pero en la práctica se articulan permanentemente.

Investigación

La investigación que postulamos en el método Invedecor se refiere a la INVESTIGACIÓN-ACCIÓN PARTICIPATIVA que tiene su génesis en:

  • El Diálogo de Saberes (cada sujeto tiene parte de la verdad por lo tanto su opinión es un aporte).
  • Se parte de la indagación de la realidad concreta sin idealizarla, eso nos permite caracterizar sujetos y contextos.
  • La construcción colectiva del conocimiento (es intersubjetiva, entre sujetos, cada quien aporta).
  • La Horizontalidad, todos somos iguales (nadie es más que nadie, no hay expertos nos acompañamos los unos a los otros).
  • Parte de la necesidad de los sujetos (estas necesidades colectivas pueden ser económicas, políticas, socioculturales, etc.).
  • Vincula la teoría con la práctica (la práctica tiene que ser coherente con el discurso, vincula el hacer y el decir “aprender haciendo”).
  • La teoría surge de procesos investigativos y de la interacción subjetiva (de los sujetos), quienes reflexionan sobre su misma práctica (la indagación permanente de sujetos, teorías, contextos, es parte de la investigación).
  • Establece relación entre el descubrimiento (nuevo conocimiento) y la realidad y los saberes previos (debe haber anclaje entre los saberes previos y el nuevo saber).
  • Concatena o enlaza: acción, reflexión, acción, permanentemente (es decir, se reflexiona sobre la práctica para mejorarla y aplicar los nuevos conocimientos en ella).

La investigación en este enfoque nos debe conducir a tres categorías que proponemos a continuación como elementos para su comprensión:

Explicar En la Investigación-acción se refiere a tratar de entender más y mejor a los sujetos del colectivo y su acción.

Aplicar Es decir, investigar para utilizar estos datos o informaciones a fin de mejorar la acción.

Implicar Usar la Investigación-Acción como medio de movilización social. Desde esta perspectiva la investigación deja de ser una “Caja Negra” o algo inalcanzable, al que solo una élite tiene acceso, y pasa a ser un proceso, que todos los que queremos transformar la sociedad debemos comenzar a desarrollar, pero hay que advertir que la investigación por sí sola nos da un nivel de conocimiento de la realidad y podemos correr el riesgo de quedarnos solo en un diagnóstico. Si queremos investigar para cambiar, tenemos que reconocernos como autores y actores del proceso, sin perder la direccionalidad estratégica para avanzar hacia la educación como medio de creación de conciencia racional.

Educación

En el Método Invedecor no hablamos de cualquier educación, aquí reivindicamos la educación popular donde se reconoce al pueblo como Educador e Historiador de nuevo tipo. Es una Educación Vinculada a la Vida, a la Recreación, al Juego, a la Naturaleza y al Amor que nos conduce hacia la Emancipación de los Pueblos.

  • Se parte del conocimiento previo de los sujetos (reivindicamos que el pueblo tiene un saber valioso).
  • Se establecen anclajes, bisagras, nexos entre el saber previo y el nuevo saber, se asocian nuevos saberes con los que el pueblo tiene (Aprendizaje Significativo por Descubrimiento).
  • Se reivindica el aprendizaje significativo por descubrimiento (hay que desarrollar estrategias que permitan que los sujetos descubran nuevos saberes, como lecturas dirigidas, indagación, expediciones pedagógicas, etc.).
  • Se promueve la Autoformación (entendida como la responsabilidad, voluntad, convicción y necesidad que cada sujeto tiene por aprender).
  • Se desarrolla la Conformación (en donde los sujetos aprendemos con lo que sabe cada quien) nos confrontamos entre sí desde el punto de vista del Debate.
  • Está presente la Heteroformación, nuestros conocimientos pueden y deben ser confrontados con otras teorías que se encuentran en textos o en otras personas que no forman parte de nuestro colectivo (algún especialista en la materia).
  • Se parte de la necesidad de los sujetos, las cuales pueden ser: Económicas, Políticas, Socioculturales, Salud, Educación, Recreación, Deporte (es decir la necesidad existe en nuestra cotidianidad y se decide en colectivo).
  • La Formación es proceso permanente y continuo, individual y colectivo (con un taller no se resuelve el cambio de pensamiento implica investigación permanente, lecturas, interacción colectiva, confrontación de experiencias y siempre hay la necesidad de profundizar nuestros conocimientos).
  • Se desarrollan tanto los acompañamientos Pedagógicos como los Andragógicos (en este enfoque no existen expertos solo nos acompañamos de manera solidaria para construir juntos procesos cognitivos).
  • Las técnicas deben ser participativas, como lecturas y discusiones grupales, expediciones pedagógicas (vivir la experiencia en el contexto donde se concrete tal planteamiento).

En el campo Invedecoriano es necesario ir articulando los procesos investigativos con los educativos refiriéndonos a la premisa “Conocer y Educar”, es decir, socializar lo que conocemos de esa manera, vamos atacando la Monopolización y la Jerarquía del Saber. En un colectivo invedecoriano, no se permite que ningún sujeto se reserve información, debe colectivizar su saber, sus materiales deben colocarse al alcance de todos y todas, y no solo eso, sino que debe ayudarse al otro o a la otra, acompañándonos en una relación de iguales. Ahora bien, si investigamos y educamos solamente, corremos el riesgo de convertirnos en un grupo élite, cerrado y sectario, ya que nuestros saberes no se socializan a un radio de acción más amplio y nuestras experiencias no trascienden a otros colectivos. Por lo tanto, no ganamos aliados y en la construcción del poder popular es clave la acumulación de fuerza, por lo que es necesario desarrollar estrategias que socialicen nuestras experiencias. De allí la necesidad de articular Investigación y Educación con Comunicación.

Comunicación

En Invedecor la Comunicación al igual que los otros tres procesos juega un papel fundamental. Entendemos por comunicar al diálogo o intercambio entre sujetos, hallarse en correspondencia, en reciprocidad con los otros y las otras cuyos valores se encuentran enmarcados en la democracia, la horizontalidad y la tolerancia. Podemos decir, que “El diálogo es una relación A con B de una matriz crítica y genera criticidad. Cuando los dos polos del diálogo se ligan entre sí, con amor, con esperanza, con fe, el uno en el otro, se hacen críticos en la búsqueda común de algo. Solo ahí hay comunicación, solo el diálogo comunica”. (Tomado de Mario Kaplun). Así mismo, reivindicamos el planteamiento de Habermas de construir una nueva racionalidad comunicativa, donde se desarrolle un diálogo transparente, libre de coerción, donde impere el libre juego de las ideas.

  • En el desarrollo del Método Invedecor, la comunicación es un medio para socializar el conocimiento, informaciones y experiencias.
  • Dentro de los colectivos Invedecorianos no se deben solapar planteamientos que nos llenen de resentimientos o resistencias.
  • Debemos colocarnos en el lugar del otro, desde su racionalidad.
  • Los planteamientos a medias, incompletos, el doble sentido y el corrillo (chismes, comentarios de pasillo, etc.), son parte de las maledicencias y distorsiones de la comunicación, por lo tanto hay que superarlas.
  • Los medios de comunicación, llámense prensa, radio o televisión, deben ser desecuestrados de las manos de los sectores dominantes y socializarlos en el pueblo (en ese sentido proponemos la construcción de radios y televisoras comunitarias, periódicos, murales, radio-foros, video-foros y todas aquellas iniciativas que surgen de los poderes creadores del pueblo y que sirven para informar, educar y recrear).
  • Los medios de comunicación en manos del pueblo formado políticamente garantiza la direccionalidad estratégica de desmontar la cultura dominante.
  • En la comunicación debe reconocerse que cada contexto tiene costumbres, idiosincrasias y dialectos que lo caracterizan, que en el habla se ponen de manifiesto y no deben convertirse en bloqueo comunicacional, por eso reivindicamos el consenso semántico, es decir, el acuerdo de opiniones y definiciones que sobre algo construya y asuma el colectivo.
  • El estado ideal del habla no permite imposiciones, ni de criterios ni de ritmos de aprendizaje, cada sujeto posee su propio ritmo de aprendizaje.
  • La comunicación es un mecanismo para acumular fuerzas, ya que a través de los medios y el diálogo podemos encontrar aliados.

Para que ocurra un verdadero proceso formativo, debe existir un verdadero proceso comunicacional, él nos permite que los sujetos en su interacción, vayan expresando si realmente se está comprendiendo tanto el propósito como los contenidos que se están desarrollando. En esa perspectiva debe existir una especie de honestidad comunicacional, para expresar lo que realmente sentimos o comprendemos, esto con la intencionalidad de que el colectivo interactúe para que fluya el proceso formativo. Ahora bien, en la construcción del Poder Popular, no solo debemos limitarnos al proceso de comunicación en los colectivos, es decir, el diálogo inter subjetivo, sino que debemos apropiarnos de los medios masivos, en ese orden de ideas, proponemos la concreción de los Medios Masivos y Comunitarios, ya que a través de ellos podemos desarrollar procesos formativos de mayor alcance, comunicar nuestras experiencias, denunciar y desmontar las manipulaciones perversas que hace la dominación. Es allí, donde el Panfleto, los Periódicos, los Murales, las Pintas, el Radio-foro o la Radio-parlante entre otros que surgen de la creatividad del pueblo, se convierten en un arma poderosa CONTRAHEGEMÓNICA; por esa vía se socializan intencionalmente los argumentos para desmontar el elemento ideológico. Siguiendo la línea que venimos desarrollando y tratando de plasmar las consecuencias que trae el concretar los procesos de manera aislada en la construcción del poder popular, nos encontramos que si no desarrollamos una Investigación, Educación y Comunicación que nos permita dar el salto hacia la Organización, seguiremos entonces con una sociedad, dispersa, fraccionada, atomizada e individualista y no acumularemos la fuerza necesaria para empujar el cambio.

Organización

En Invedecor la entendemos como compromiso entre iguales, de impulsar propósitos comunes y como concreción del proceso Investigativo – Educativo – Comunicativo de manera articulada. En ese sentido la organización que postulamos está dirigida a:

  • Superar las razones de la dominación: la burocracia, el autoritarismo, la frustración del protagonismo individual, entre otros, construir una organización horizontal, democrática, participativa, protagónica y solidaria.
  • Debe ser un espacio abierto, flexible y en permanente construcción (no es un espacio sectario y exclusivo, porque si no reproduce las razones de la dominación).
  • Debe tenerse claro que el problema organizativo descansa en la concepción ideológica con que se asume (por lo que debe haber claridad en el enfoque que sustenta nuestra propuesta).
  • Las contradicciones existentes entre lo que es y lo que queremos que sea la organización, no se superan por buena voluntad o porque las decretemos, siempre estarán presentes las tensiones.
  • Las tensiones tienden a aumentar si en la organización no existen canales para que sus integrantes puedan apropiarse de sus derechos de participación, libre debate y disidencia (diferencia), garantizando su cualificación integral, práctica y teórica.
  • El debate y la formación permanente es la que nos permite superar progresivamente las barreras de la división social del trabajo, el cual se traduce en los males burocráticos y hasta opresivos que tienden a reproducirse en todos los espacios organizativos.
  • El espacio organizativo debe ser un centro, un colectivo autónomo que se articula con otros para coordinar y planificar la acción revolucionaria. En ese sentido proponemos las redes de colectivos, es decir la articulación con otras organizaciones, que pudieran tener diferencias en sus normas y reglas pero no en sus objetivos programáticos.

La organización es un espacio que cualifica integralmente a quienes la componen garantizándole las herramientas para el desarrollo de sus capacidades críticas de pensamiento y autónomas de acción.

  • Entendemos la organización como una resultante del proceso de acumulación de fuerzas. Donde el proceso Investigativo – Educativo – Comunicacional nos vincula para construir objetivos comunes.
  • La organización no es cerrada ni rígida, tiende a redefinirse y reestructurarse permanentemente. Es posible que algunos de sus integrantes se alejen por alguna circunstancia y se incorporen a otras organizaciones, lo importante es la formación que ha desarrollado es sujeto en nuestra organización, ya que puede incidir en la otra donde se incorpora.
  • No debemos idealizar la organización y exigir más de lo que pueden y deben dar, todo depende de los niveles de compromiso de sus integrantes.
  • Para que los ideales de una organización no se desvíen, es necesario conservar en su seno una verdadera y transparente cultura del debate y que estas discusiones sean registradas y sistematizadas de manera que construyamos teoría con nuestra organización.
  • La práctica permanente en la toma de decisiones con todos los integrantes de la organización, permite construir un clima que apunta hacia la participación protagónica de todo el colectivo.
  • Su permanente reacomodo no podrá ejercerse de acuerdo a las arbitrariedades de nadie, sino con base en la necesidad que nace del consenso, que genera el debate colectivo, tan continuo y abierto como su propia integración.
  • Dentro de la organización puede haber diferencias entre sus miembros, esas diferencias pueden ser metodológicas, de estilos, conceptuales, pero nunca de concepción.
  • Todos los miembros de una organización deben tener coincidencia y comprensión del enfoque crítico emancipador.
  • Todos los integrantes de la organización deben tener claro por qué se lucha, esa claridad, es lo que determina su permanencia y crecimiento en dicha organización, lo cual hace que motivacionalmente exista una necesidad intrínseca de seguir en ese colectivo.
  • Las organizaciones no se decretan, se van construyendo en la medida que comenzamos a comprender que desmontar la cultura de la dominación, requiere de la participación de todos y todas.
  • La organización es un proceso de construcción permanente que se deriva del desarrollo de otros procesos: Investigativo – Educativo – Comunicacional.

A lo largo de la descripción de cada uno de los procesos que componen Invedecor, hemos venido demostrando la articulación como medio para lograr una organización con soberanía cognitiva, que aprende permanentemente de sus propias acciones y reflexiones en torno a la lucha contra hegemónica. Desde allí podemos decir tal como lo enuncian en el Cuaderno para el Debate N.º 6 del Proyecto Nuestra América (PNA): “La organización no es una locomotora que arrastra vagones sin empuje propio, sino un organismo vivo donde interactúan diversos sistemas ligados al empuje de la Lucha Popular”; Sin embargo, como nos interesa que el método se comprenda para su aplicación, a continuación caracterizaremos de manera específica la pertinencia de la estrategia de articulación.

Pertinencia de la Estrategia de Articulación

La realidad es integral, se nos presenta como un todo bien diverso, por lo tanto, el método (“Cómo Hacerlo”) que debe desarrollarse para alcanzar los propósitos de cambio que nos hemos planteado, debe ser pertinente a dichos propósitos. ¿Por qué creemos que Invedecor es un método pertinente con la necesidad de construir un nuevo modelo de sociedad? Creemos que este método es pertinente porque:

  1. a) “Construye consenso intersubjetivo entre los actores y autores del hecho social” (sujetos, comunidades, organizaciones sociales).
  2. b) Facilita la integración y la unidad de acción (elaboración, discusión y ejecución de proyectos).
  3. c) Parte de las necesidades cotidianas, respeta las especificidades y el contexto etnográfico.
  4. d) Articula la función Investigativa con la Formativa y la Comunicativa.
  5. e) Potencia la sistematización de las experiencias, como forma de producir nuevas teorías a partir de las reflexiones de nuestras prácticas cotidianas.
  6. f) Combina la teoría y la práctica desde un interés emancipatorio.
  7. g) Es un paradigma emergente y un método en construcción, no es rígido ni cerrado, pero con claridad hacia la afectación de las relaciones de producción o superación de la División Social del Trabajo.

En nuestra revolución inédita (primera vez que se desarrolla, no hay otra igual) se necesita desarrollar métodos que sean humanistas y transformadores, que reivindiquen el protagonismo del pueblo de manera soberana y propicien la formación ideológica desde otro enfoque contrario a la dominación. Solo así, podemos garantizar la sustentabilidad de nuestra revolución dando el salto cultural que exige la profundización del proceso. Desde ese marco, sugerimos una propuesta que surge de experiencias concretas de algunos(as) hermanos(as) y compañeros(as) que durante la década de los 80 se sentaron a reflexionar y a sistematizar el por qué con los métodos que utilizaban no lograban la acumulación de fuerza para la afectación de las relaciones de producción. ¿Quieren saber por qué?, pues los invitamos a leer los antecedentes del método Invedecor.

Antecedentes Históricos del Método Invedecor

Existen organizaciones en diferentes países hermanos, que tienen décadas haciendo trabajo con Investigación Acción Participativa y Educación Popular utilizando un enfoque emancipador, por ejemplo en Colombia y Ecuador. En 1990 Carlos Lanz tuvo la oportunidad de compartir con estas en Medellín, Colombia, en el Instituto de Capacitación Popular y con los compañeros de Dimensión Educativa, Cestra, INS, Fundiceps, organizaciones que hacen vida en Bogotá y que también andaban en la misma búsqueda.

En estas interacciones se fueron ubicando los déficits de la práctica investigativa. Las dudas, interrogantes y nudos problemáticos encontrados planteados por estos y estas, hicieron pensar tanto a Carlos Lanz como al resto de los colectivos, sobre la necesidad de trabajar juntos en la construcción del Pensamiento Crítico Latinoamericano. Dentro de los planteamientos que hacían autocríticamente, analizaban el por qué el desarrollo aislado de los procesos Investigar, Educar y Comunicar no permitió dar el salto hacia la transformación social. Algunos de ellos desarrollaban Investigación Acción Participativa, pero se quedaban solo en el diagnóstico de la realidad; otros desarrollaban Educación Popular, pero fallaban en la estrategia comunicativa.

En muchos casos llegaron a informar que cuestionaban las formas de Investigar, los métodos, la no vinculación teoría-práctica, la investigación que se realizaba sin desmontar ideologías dominantes y opresoras. Otros ponían el acento en la falta de continuidad del sistema educativo, la relación verticalista de este, la concepción. En fin cada organización expresaba cómo había hecho su trabajo y cómo no lograban dar el salto. Estas reflexiones fueron recogidas por Carlos Lanz, quien también preocupado por construir un método que permitiera transformar la sociedad y viéndose en el mismo espejo de los(as) compañeros(as) de Colombia y Ecuador, se encuentra con un grupo evangélico que desarrolla educación popular, quienes hacen vida en el estado Lara, llamado Centro de Educación Popular Exeario Sosa Luján (CEPEXSOL) o Grupo Cristiano CALEB como también se les conoce, con ellos analiza las reflexiones antes descritas y los contenidos de algunos autores de la Investigación Acción y nos dice: “Observamos cómo algunos autores que trabajan con Investigación Acción como Thrion, Goyette y Michelle Lessard, plantean algunos problemas de bisagras entre la Investigación y la Acción y enfatizan las funciones de Comunicación:

  • Participación protagónica
  • Concientización
  • Presión sobre los que tienen capacidad de decidir
  • Formación y Autogestión
  • Compromiso y Acción eficaz.

Si bien el nexo entre conocer, educar, comunicar y organizar no está establecido en términos de articulación queda reseñada la postura de quienes en Investigación-acción están preocupados por el cambio social y establecen algunas mediaciones que lo hacen posible caracterizando tales puentes como funciones de la Investigación-acción”. Son estas reflexiones y precisiones teórico-prácticas que hacen a Carlos Lanz junto al Grupo CALEB hablar de la estrategia de articulación como alternativa metodológica para construir nuevos caminos en la acumulación de fuerzas en función de la transformación y ello se materializa en la Organización Social, donde se abordan problemas que van desde la realidad médico-asistencial hasta el ámbito de la resistencia cultural. En aquel entonces Carlos Lanz presenta la estrategia de articulación como totalidad concreta estableciendo puentes o bisagras entre la Investigación-acción, el aprendizaje significativo, la nueva racionalidad comunicativa y la propuesta de nuevas formas de intervención y organización, es decir, Investigación, Educación, Comunicación y Organización y nos dice que al agregar las dos o tres primeras letras de cada proceso surge la palabra Invedecor es una composición de las abreviaturas de los cuatro procesos.

INV estigación

ED ucación                                      Invedecor

CO municación

OR ganización

Pero más que su composición gramatical, surge la propuesta metodológica que hoy postulamos, por ser un instrumento político para el alcance de la sustentabilidad en la organización, que empuje hacia la emancipación social. Desde el año 1990 le dimos la bienvenida a Invedecor como un nivel metodológico más elevado y congruente que se convierte en un arma poderosa para todos y todas las que andamos en esta búsqueda de métodos transformadores.

En conclusión, podemos decir que desmontar la cultura de la dominación implica abrir nuevos procesos de formación en todos los espacios colectivos, con métodos coherentes con el enfoque emancipador. Se hace necesario comprender que la construcción del Poder Popular, como base para el modelo de la nueva sociedad, nos llama a problematizar nuestra práctica, desde la comprensión y racionalidad consciente, entender que nuestras acciones están regidas por un orden ideológico establecido.

 

Imagen tomada de: https://www.alainet.org/

Enviado por el autor.

San Romero de América

A 41 años de su martirio

ROMERO NUESTRO

Te rezaré,
pero no como
lo hacen los cobardes.
Lo haré como vos mismo
lo harías: poniéndole
a las balas
el pecho de montaña
que nuestra Madre
nos plantó desde sus
entrañas luminosas.
Lo haré como lo hizo
el niño Debravo,
gritando que Dios no
nos quiere de rodillas ignorados
en los templos;
ni atados de pies y manos
en ese poste donde
sólo se esclavizan
aquellos que desfallecieron aplastados por una tonelada
de papel periódico repleta
de mentiras y blasfemias.
Yo oraré por vos
ahora que por fin
en la Sede de todo
descubrieron tu santidad
obrera y campesina;
tu santidad de Madre y Padre asesinados por el mismo
criminal que cortó las venas
de miles de indígenas
cuyo único pecado fue luchar
por haber sido despojados de todo
menos de su dignidad.
Te rezaré con la lengua
mutilada de tantos
seres humanos que desde su
dignidad continúan gritando
la crueldad anticristiana
de este mundo al revés
que ha dejado sin voz
a los mejores voceros
comunales de los pueblos.
Yo te rezaré, Compañero
San Romero de América,
te rezaré como vos mismo lo hiciste; caminando
los caminos con todos los marginados y oprimidos
nuestros,
esclavos masacrados por la
aporofobia y la explotación
de las Bolsas y las Cámaras.
Así lo haré, porque sé,
ahora que por fin han
aceptado tu Santidad,
que vos, Santo Compañero,
llevarás hasta los Cielos
el inconfundible perfume
de tu curativo nombre
y purificarás de paso
el ancho portón
por el que ahora habrán de salir
de su zona de confort,
tus colegas celestiales
que ya
se han olvidado
de esta Tierra.
Amén!

ClaMo
ZURQUI
Costa Rica.

Imagen ilustrativa, DEI.

Realidades alternas, poder mediático, y pensiones magisteriales

Dr. Jorge D. García, Ph.D.

Inventando realidades

En los últimos años, se ha usado el término “realidad alterna” para denotar el recurso de políticos y medios de “comunicación” al sesgo, la descontextualización, a las verdades a medias, y a falsedades flagrantes, para crear una realidad ajena a la verdadera, la de hecho, la verificable, con el fin de promover su visión e imponer sus ideologías a audiencias desinformadas y manipulables. Destaca al efecto el ex presidente norteamericano Trump, cuyo éxito fenomenal al inventar una realidad (promovida también por algunas cadenas noticiosas), en la que no perdió las elecciones presidenciales en noviembre pasado, se traduce en decenas de millones de ciudadanos que se la creen a pie juntillas.

Nuestra sociedad no ha escapado a los efectos nefastos de la manipulación de la información con fines ideológicos y políticos. El estimado Dr. Oscar Aguilar Bulgarelli, historiador y ex diputado, ha documentado tales efectos en su libro “Costa Rica: Dictadura mediática o tiranía en democracia?”, en el cual, de manera detallada y contundente, expone los orígenes, mecanismos y consecuencias de dicha manipulación. Transcribimos de la Introducción a su libro:

“Los grandes intereses se han convertido en los manipuladores mediáticos. Los medios, a su vez, han perdido su verdadera independencia, pues son simples instrumentos de quienes controlan el poder económico del país, y con ello se convierten, también, en el verdadero poder político… Tal vez no nos hemos dado cuenta…que ya no se percibe la nueva realidad que se nos ha impuesto.”

Los grandes medios que constituyen el poder mediático en nuestro país han mantenido, desde hace décadas, una ofensiva feroz y a mansalva en contra de los pensionados y jubilados del Magisterio Nacional, ofensiva que ha recrudecido a niveles paroxísticos a partir del año 2014, de la mano con iniciativas legislativas y del Ejecutivo, y con apoyo multipartidista, para socavar los derechos jubilatorios del Magisterio. Para ello, no repara en inventar realidades, que no solo son fabricadas a propósito de sus fines, sino que, construidas a base de elementos marcadamente difamatorios, han creado en la población inquina y animadversión en contra de los jubilados del Magisterio.

Las realidades alternas mediáticas vs. las realidades verdaderas

Señalamos a continuación algunas de las “realidades alternas” creadas mediante la repetición incesante de sesgos, ausencia de contexto, medias verdades y falsedades, por parte de los medios de “comunicación” respecto de las jubilaciones y pensiones del Magisterio, y las contrastamos con las realidades de hecho, las verdaderas, verificables y documentables.

Realidad alterna mediática: los regímenes especiales como el Transitorio de Reparto del Magisterio Nacional (RTR) son inequitativos porque conceden beneficios superiores a los del régimen de IVM de la CCSS. Su misma existencia es cuestionable porque la Constitución Política establece un régimen universal administrado por la CCSS.

Realidad de hecho: El antecedente legislativo del régimen de pensiones magisterial data de 1886 con la Ley General de Educación Común. Aunque los docentes fueron adscritos al régimen de IVM- CCSS en 1943, el régimen magisterial se reinstauró mediante ley 2248 del 7/9/1958 y pasó el tamiz constitucional en el año 1992 (Voto de Sala Constitucional 846-92 en el cual se expresa que el constituyente pretendió un mínimo de protección con el IVM-CCSS, por lo que no hay razón para cuestionar la pluralidad de regímenes jubilatorios). La pretendida inequidad por disparidad de beneficios se explica porque la cotización en el régimen magisterial fue, desde 1958, muy superior a la del IVM-CCSS. El hecho es que el IVM-CCSS tiene previsto aumentar la cotización del trabajador a 4.5% ¡en el año 2029! En contraste, desde 1958 los docentes empezaron a cotizar un 5%, y el día de hoy lo hacen entre 8.75% y 16%. Es de lógica elemental que a mayor contribución deben corresponder mayores beneficios, cosa que el poder mediático se resiste a admitir. Antes bien, ha mantenido que, aunque las cotizaciones en el RTR hayan sido muy superiores, los montos jubilatorios deben bajarse al nivel de los del IVM-CCSS.

Realidad alterna mediática: No se justifican pensiones “de lujo” como las que se encuentran en los regímenes especiales, particularmente dentro del magisterial, porque deben pagarse mediante el presupuesto nacional, con dinero que es de todos, ya que siempre fueron deficitarios, o quebraron. Si bien el término “pensión de lujo” es impreciso, deben considerarse como tales todas las que se conceden mediante los regímenes especiales, porque las cotizaciones individuales nunca podrían cubrir pensiones tan altas, algunas de hasta 14 millones.

Realidad de hecho: Más que falta de objetividad, es falta de ética y de decencia que el poder mediático oculte a la opinión pública que el Estado Costarricense desvió las cotizaciones magisteriales desde 1958 a gasto ordinario, llevándose también las cuotas que le correspondían como patrono y como Estado. Por eso las jubilaciones y pensiones del RTR, que comprenden la mayoría de las erogaciones por regímenes especiales, han de cargarse al presupuesto nacional, ya que el Estado tuvo que hacer frente a su irresponsabilidad por la no conformación del fondo de pensiones asumiendo esos pagos mediante la ley 7531, de 1995. Entiéndase: el mismo Estado dispuso ese pago, con garantía incluida en el artículo 115 de dicha ley (aunque hay que apuntar que, como garantía, dicho artículo no ha valido ni la tinta con que se escribió).

Y para coronar la desinformación, aun cuando el poder mediático reconoció hace poco que el término “pensión de lujo” es impreciso, ¿cómo “arregla” la situación? pues etiquetando a todas las jubilaciones de los regímenes especiales como “de lujo”, usando el falaz argumento de que no se cotizó lo suficiente. Oculta también que el RTR fue diseñado como régimen solidario, no de cuentas individuales. Con ello valida el engaño y manipula a la opinión pública. El mentís más rotundo a ese engaño mediático de cotizaciones insuficientes en los regímenes especiales lo da el otro subrégimen del Magisterio, el de Capitalización Colectiva (RCC). Este es también un régimen solidario, que no corre por cuenta del presupuesto nacional (en razón de la misma ley 7531 que fracturó al régimen magisterial en dos y dejó al RCC a cargo de JUPEMA), que cuenta en la actualidad con poco más de 100 000 adscritos, y en razón de las altas cotizaciones y los rendimientos por capitalización, ya sobrepasó los 3 BILLONES (millones de millones) de reserva, superando con mucho las reservas del IVM-CCSS. El dato que hemos brindado varias veces en entregas previas es que la estimación actuarial para el RTR, si se hubiera conformado su fondo previsional y no se hubiera efectuado la partición del régimen magisterial en 1995, es de 5 BILLONES al 2012. Esa es la magnitud de lo que el Estado le birló al Magisterio. Y en lugar de hablar de reparaciones, como a derecho correspondería, la “troika” constituida por ejecutivo, legislativo y gran prensa, han emprendido una cruzada que lleva más de 30 años, para minar los derechos jubilatorios del magisterio usando como estandarte la apelación difamatoria de “pensionados de lujo”. O sea, las pavas tirándole a las escopetas, el estafador cobrándole a los estafados.

Y el colmo de la manipulación: la repetición constante del estribillo “algunas pensiones son de 13 o 14 millones”, cual mantra para agitar y mantener el odio en contra de los jubilados. Sin embargo, la realidad es que las contadas jubilaciones del RTR que alcanzan esos montos, usualmente por sucesiones a herederos, estuvieron sujetas desde 1995 a deducciones totales que llegaron, según el caso, hasta 69% del monto bruto. Y eso es lo que los medios de “comunicación” no tienen la honradez de aclarar. Pareciera que carecen de la fibra moral para hacerlo.

Pero en una gestión legislativa francamente cantinflesca, esa deducción se modificó a la baja (mediante ley 9796 vigente en el laño 2020), pero de manera tal que se aumentó la deducción total a las jubilaciones medias y bajas, al tiempo que se atenuó el efecto, o se concedieron montos adicionales, en algunos casos millonarios, a las jubilaciones más elevadas. Y eso que la legislatura actual ha recibido elogios por su “productividad”: para muestra un botón.

¿Por qué inventar realidades?

Solo podemos hipotetizar acerca de los motivos por los cuales los grandes medios, aliados al poder económico y político de este país, se han ensañado en contra del Magisterio y del empleo público en general y las universidades públicas): ¿ideología? ¿inquina contra los servidores públicos? ¿avanzar en la contrarrevolución neoliberal que persigue no dejar piedra sobre piedra de los pilares de la Segunda República que surgió luego de la guerra civil de 1948? ¿O tendrá algo que ver, como se hizo público hace meses, el que una empresa de “comunicación” haya obtenido sumas multimillonarias por la compra de sus títulos valores, con dineros provenientes de los fondos de pensiones? Siendo ese el caso, resulta obvio que el conflicto de interés resultante no podría ser resuelto más que por información transparente y objetiva al respecto. Lamentablemente, esos valores parecen estar más ausentes que nunca del discurso mediático en el país.

 

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Ciclogénesis económica en América Latina

Germán Gorraiz López- Analista

La conjunción de una nueva crisis del petróleo que podría elevar los precios hasta los 80 $ el barril con la excesiva fortaleza del Dólar podría provocar una ciclogénesis económica de resultados imprevisibles. Así, los principales países desarrollados cuentan con reservas estratégicas de petróleo que destinan exclusivamente para uso en situaciones críticas para garantizar el consumo interno durante un par de meses, inventarios que habrían sufrido una caída por debajo de la media de los últimos meses y aunado con un aumento de la demanda energética mundial ( en Febrero según la AIE el consumo mundial superará a la producción en 2,3 millones de barriles), provocará que el precio del crudo escale hasta los 80 $/ barril y la subida desbocada de los precios.

Una inflación descontrolada conlleva la pérdida de poder adquisitivo de trabajadores y pensionistas, la contracción del consumo interno y la desincentivación del ahorro y búsqueda de rentas fuera de las actividades productivas, lo que podría provocar en un futuro mediato una desertización productiva que fuera incapaz de satisfacer la demanda de productos básicos y la posterior estanflación. Por estanflación se entiende la suma de una inflación desbocada y un escenario de recesión económica (una economía entra en recesión técnica después de dos trimestres de caídas consecutivas del PIB nacional según el FMI) y es un término acuñado en 1965 por el entonces ministro de Finanzas británico, Ian McLeod que utilizó la palabra “stagflation” en un discurso ante el parlamento británico.

Se trata de una de las más peligrosas combinaciones para la economía ya que ambos elementos distorsionan el mercado y la terapia de choque para combatir el estancamiento económico tiene como efecto secundario el incremento de la inflación. Así, para incentivar el consumo y salir de la recesión se requieren terapias basadas en la expansión fiscal y monetaria, medidas que a su vez generan más inflación lo que al final deviene en un círculo explosivo pues conlleva incrementos del precio del dinero por parte de los Bancos Centrales que provocarán la asfixia económica de incontables países con una Deuda Pública estratosférica.

Respecto a América Latina y el Caribe, la contracción de la demanda mundial de materias estaría ya provocando el estrangulamiento de sus exportaciones y la depreciación generalizada de sus monedas debido a la fortaleza del dólar, lo que se traducirá en aumentos de los costes de producción, pérdida de competitividad, tasas de inflación desbocadas e incrementos espectaculares de la Deuda Exterior. Así, según la ex-Directora Gerente del FMI, Lagarde, “la fortaleza del dólar junto con la debilidad de los precios de los productos crea riesgos para los balances y financiación de los países deudores en dólares”, de lo que se deduce que las economías de América Latina y Caribe estarán más expuestas a una posible apreciación del dólar y la reversión de los flujos de capital asociados, fenómeno que podría reeditar la “Década perdida de América Latina” (Década de los 80) agravado por un notable incremento de la inestabilidad social, el aumento de las tasas de pobreza y un severo retroceso de las libertades democráticas.

¿Riesgo de crash bursátil en Wall Street?

La posibilidad real de un nuevo crash bursátil estaría pasando desapercibida para la mayoría de Agencias de Calificación debido a la desconexión con la realidad que les llevaría a justificar la exuberancia irracional de los mercados, con lo que se cumpliría la famosa frase del iconoclasta John Kenneth Galbraiht. “Hay dos clases de economistas: los que no tenemos ni idea y los que no saben ni eso”. Así, el “efecto mariposa del coronavirus” trasladado a sistemas complejos como la Bolsa de Valores, tendría como efecto colateral la imposibilidad de detectar con antelación un futuro mediato pues los modelos cuánticos que utilizan serían tan sólo simulaciones basadas en modelos precedentes (Teoría de la Inestabilidad financiera de Minsky), con lo que la inclusión de tan sólo una variable incorrecta o la repentina aparición de una variable imprevista (pandemia coronavirus) provoca que el margen de error de dichos modelos se amplifique en cada unidad de tiempo simulada hasta exceder incluso el límite estratosférico del cien por cien, dando lugar a un nuevo estallido o crash bursátil.

Debido al “efecto Trump” los inversores de EEUU estaban instalados en la euforia tras superar el techo ionosférico de los 29.000 puntos en el Dow Jones, (rememorando el boom bursátil de los años 20, preludio del crack bursátil de 1.929), por lo que son incapaces de percibir el vértigo de la altura pero la psicosis existente debido al COVID-19 y sus efectos colaterales en la economía mundial ( reducción de 1 punto en el PIB mundial), provocará que los grandes inversores sientan por primera vez el mal de la altura que les llevará a reducir su exposición al riesgo con el consecuente efecto bajista en las cotizaciones de las acciones y la revalorización de la Deuda soberana con el bono norteamericano a 10 años rozando el 1,5 % de rentabilidad. Asimismo, la subida de la inflación en EEUU (1,5 % en enero) acelerará la subida de tipos de interés del dólar haciendo que los inversionistas se distancien de los activos de renta variable y que los bajistas se alcen con el timón de la nave bursátil mundial, derivando en una psicosis vendedora que terminará por desencadenar el estallido de la actual burbuja bursátil.

Dicho estallido tendrá como efectos colaterales la consiguiente inanición financiera de las empresas, la subsiguiente devaluación de las monedas de incontables países para incrementar sus exportaciones y como efectos benéficos el obligar a las compañías a redefinir estrategias, ajustar estructuras, restaurar sus finanzas y restablecer su crédito ante el mercado (como ocurrió en la crisis bursátil del 2000-2002) y como daños colaterales la ruina de millones de pequeños inversores todavía deslumbrados por las luces de la estratosfera, la inanición financiera de las empresas y el consecuente efecto dominó en la declaración de quiebras, la subsiguiente contracción del comercio mundial, posterior finiquito a la globalización económica y ulterior regreso a los compartimentos estancos en la economía mundial.

 

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Hay que derogar el Decreto 168, de la Junta de Gobierno, que estableció el Símbolo Nacional de la Bandera Azul, Blanco, Azul, del Partido Unión Nacional

Vladimir de la Cruz

El 20 de agosto de 1948 la Junta Fundadora de la Segunda República, mediante el Decreto No. 168, firmado por José Figueres, Fernando Valverde Vega, Uladislao Gámez Solano, Bruce Masis Diviasi, Benjamín Núñez Vargas, Gonzalo Facio Segreda, Francisco José Orlich Bolmarcich, Raúl Blanco Cervantes y Edgar Cardona Quirós, acordó Declarar como “Símbolo Nacional el Pabellón azul y blanco usado por los partidos políticos de la Oposición en la última campaña electoral y por el Ejército de Liberación Nacional, pudiendo por lo tanto ser usado en las escuelas, por el Ejército Nacional, en actos de carácter cívico oficial y en otros actos oficiales semejantes, previa autorización del Ministerio de Gobernación. Queda en consecuencia prohibido el uso de la siguiente combinación de colores para efectos políticos o comerciales: tres franjas horizontales o verticales del mismo ancho dispuestas así: azul, blanco y azul”.

Las razones que justificaron este Decreto y este establecimiento, de este Símbolo Nacional, fue que era la Bandera, sus colores, que usaron “los partidos que constituyeron la Oposición Nacional, enarbolaron en su lucha cívica contra los regímenes nefastos de Calderón y Picado, el Pabellón azul y blanco, el cual compendió en si todas las aspiraciones e ideales que sustentaron aquellos partidos, erigiéndolo, al lado del Pabellón Nacional, es un símbolo de libertad y de acatamiento a la voluntad popular. Por cuanto más tarde, el Ejército de Liberación Nacional en su heroica lucha libertadora, enarboló también esa bandera, conduciéndola a la victoria y por tanto a la derrota de la tiranía y la opresión; y por cuanto esa bandera, ya histórica, ha pasado a ser parte integrante de la tradición patria”.

El Partido que usó esa Bandera, azul, blanco, azul, fue el Unión Nacional en las elecciones nacionales de 1948, en la de la Asamblea Constituyente de 1948, y en la de Diputados en 1949. Para las elecciones de la Asamblea Constituyente se inscribió entre otros el Partido Social Demócrata, que representaba al “figuerismo” y a los elementos de la Junta de Gobierno, nombre que fue usado nuevamente en las elecciones legislativas de 1949.

Para las elecciones de 1953, la oposición a Liberación Nacional, ya fundado y con su Bandera Verde, Blanco y Verde, usó la de Azul y Blanco, en dos franjas, en la postulación de Fernando Castro Cervantes. En las elecciones siguientes no se volvió a usar en ningún proceso electoral incluido el del 2018. No se usa no porque sea un Símbolo Nacional, sino porque no representa ni una coalición partidaria, ni ningún partido opositor políticamente, y porque no tiene ninguna referencia histórica, en la memoria, de haber sido un símbolo de oposición política que deba mantenerse.

Este Decreto en la práctica cívica e institucional del país nunca tuvo eficacia real, no se enseñó en las escuelas como parte de los Símbolos Nacionales existentes entonces, La Bandera Nacional, El Pabellón Nacional, La Letra y la Música del Himno Nacional, ni acompañó, pudiendo hacerlo en actos oficiales, a la Bandera o el Pabellón Nacional, así como en Nicaragua o en Venezuela se estila colocar la Bandera del Frente Sandinista de Liberación Nacional o del Partido Socialista Unido de Venezuela, de los partidos políticos gobernantes, a la par o alternando con la Bandera Nacional de estos países.

Quizá influyó en ello que todavía, en 1948, no se había fundado el Partido Liberación Nacional, que nació hasta el 12 de octubre de 1951, y adoptó la Bandera con los colores verde, blanco y verde, mientras que los grupos opositores, en esa época a Liberación Nacional, usaban los colores de la oposición anterior a 1948.

El Partido Liberación Nacional adoptó el nombre del Ejército de Liberación Nacional, pero no su Bandera, con el que José Figueres hizo su guerra, su movimiento armado. Y esta Bandera, verde, blanco y verde, ha sido usada e izada por este Partido con orgullo, distinción y como elemento identificatorio hasta que en las últimas dos campañas electorales, la de Johnny Araya y de Antonio Álvarez, la devaluaron y casi la eliminaron de sus elementos propagandísticos y electorales. Pudiera ser que ya no signifique tanto o mucho de su origen, ni se destaque como obra de nueve gobiernos de Liberación Nacional, de los 17 que hemos tenido desde 1953, o que el peso de los ocho gobiernos no liberacionistas de este período empiece a pesar más, en el inconsciente colectivo, que los ha tenido Liberación Nacional, sin que este Partido pueda encontrar al día de hoy su norte político, para las necesidades de la Costa Rica del 2022 y la del Bicentenario.

Los Símbolos Nacionales, las distintas Banderas y Escudos, los Escudos de Armas y el Pabellón Nacional, las Letras y Música del Himno Nacional, que se acordaron y elaboraron durante el transcurso de los siglos XIX y XX, plasman la idiosincrasia de momentos históricos de la formación de la nación costarricense, identifican los valores más destacados de la sociedad costarricense y los hacen verdaderos y tangibles elementos sagrados.

La Bandera es el símbolo más distinguido y preciado de la dignidad y soberanía nacional, y expresa la esencia de la unidad del pueblo, del patriotismo y de la soberanía, lo que hace que en sí misma tenga dos elementos fundamentales: poder y fuerza. Ante la bandera y la Constitución Política se juramentan las autoridades públicas, funcionarios de gobierno y ciudadanos que deben rendir el Juramento, así como el saludo que se lleva a cabo en ceremonias o actos cívicos.

La Bandera, El Pabellón Nacional, El Escudo Nacional y el Himno Nacional se consideran los Símbolos Nacionales Mayores, pues son los que representan de mejor forma a todo el pueblo y a la Nación costarricense, su territorio y sus valores.

La bandera como símbolo se coloca siempre en la cúspide, como expresión de mando, de unión y protección de la comunidad que con ella se manifiesta. Colocada al viento es una alegoría que indica que se mira el futuro.

Por ello se la considera como el más importante de todos los símbolos nacionales, pues es el que más une, el que más provoca la sensación de protección y de expresión nacional.

La Bandera es el símbolo de la Soberanía Nacional, de la Independencia Nacional, y el que expresa la pertenencia a la Nación. Se considera también a la Bandera símbolo de honor y de valor, de victoria y de representación de la Patria y la nacionalidad, lo cual se manifiesta en el alto sentimiento de llegar a “morir por la bandera”.

Si la Bandera también exalta hechos importantes que sintetizan un período de la Historia Nacional, como podría ser el Gobierno de Facto de la Junta Fundadora de la Segunda República, por la importancia que tienen muchos de sus Decretos y políticas para el desarrollo institucional posterior, propios, y de continuidad de la Gran Reforma Social de los años 1940-1947, que marcan toda esta época de la llamada Segunda República, y del desarrollo del Estado Social de Derecho, que se asocia a ella, al menos hasta 1978, la verdad es que en el proceso educativo nacional ni en la vida cívica cotidiana se exaltó ese espíritu del 48, como un elemento de identificación nacional, más allá de lo que los liberacionistas, como partidarios de ese Partido, y de la Obra de José Figueres enarbolaron.

La Segunda República, como categoría histórica no se asimila para ningún ciudadano, como elemento identificatorio, es más una categoría de referencia para señalar y referirse únicamente al Gobierno que siguió, por la fuerza de las armas, al Gobierno Constitucional de Teodoro Picado, 1944-1948. Ni siquiera se estudia, de manera importante en el proceso educativo en general.

Los conceptos de Primera, Segunda, Tercera, Cuarta o Quinta República, en los países que tienen estas segmentaciones de su proceso histórico, si tienen importancia y relevancia, y los ciudadanos distinguen esos períodos por grandes hombres, por sus rupturas institucionales o constitucionales o por sus grandes obras, como pueden mencionarse la Tercera, Cuarta y Quinta República de Francia o de Venezuela. Los ciudadanos en esos países se identifican y se sienten parte de esas definiciones republicanas, especialmente la Cuarta o la Quinta, las más recientes y la que se vive en el momento. Aquí, en Costa Rica, la Segunda República casi es un concepto vacío, sin significado consciente. El proceso histórico nacional, desde 1821, casi se ve como un continuo histórico, sin distinguir el Período de las Juntas Gubernativas, el de las Provincias Unidas de Centro América, República Federal de Centroamérica, el del Estado de Costa Rica, y el de las Repúblicas declaradas por José María Castro Madriz, en 1848, y por José Figueres, en 1948, al punto que se ha hablado, desde 1990, de fundar la Tercera República, y hay quienes hablan hasta de fundar una Cuarta República, sin haber sellado el capítulo de la República surgida en 1948, y sin haber hecho el balance de esta Segunda República incluso para determinar si lo que tenemos es una República de Segunda, y urge en ese sentido, entonces sí, fundar la Tercera República, tarea para el próximo Gobierno, porque no creo que se ponga esto como tema de la próxima campaña electoral, aunque llegare a haber un Figueres de candidato.

Por ahora lo que urge es derogar o anular el Decreto No. 168 de la Junta Fundadora de la Segunda República que estableció la Bandera de un movimiento o un partido político, el Unión Nacional, como Símbolo Nacional, con la obligación de ser usado en todos los actos cívicos oficiales, y en actos semejantes, lo que no se hace ni acostumbra. Además, reconocido por el Decreto mismo como Símbolo del Ejército de Liberación Nacional de José Figueres.

Si abolimos el Ejército institucional, con más razón debe abolirse, derogarse o anularse este Decreto porque mantiene un Símbolo que es a la vez un símbolo de un Ejército, en ese momento privado, de un grupo de ciudadanos, que no era el Ejército Nacional, el que fue abolido. El de Figueres fue disuelto y sus armas bien guardadas fueron.

De no derogarse antes de que se cierre el proceso de inscripción de partidos políticos, para las próximas elecciones, el Tribunal Supremo de Elecciones, tiene la obligación y el deber de velar porque esos colores, azul, blanco, azul, en tres franjas, en forma horizontal o vertical, no puedan usarse como emblema o bandera de ningún partido político, porque los Símbolos Nacionales de la Bandera y el Pabellón, y éste declarado por la Junta de Gobierno, que es otra Bandera, no pueden usarse, como símbolos de ningún partido político, ni para fines comerciales o de publicidad.

Si el Tribunal Supremo de Elecciones no hace nada, y tampoco se deroga el Decreto, un posible candidato como Rodrigo Chaves Robles, que anda creando, o buscando, Partido Político y Bandera, ya tiene una que representa históricamente una fuerza opositora, cuyo símbolo de oposición puede significar lo mismo simbólicamente para el momento actual.

En el caso de Rodrigo Chaves, de encontrar Partido ad hoc, en una Asamblea Nacional pueden cambiar su Bandera por ésta, así de fácil, antes de inscribirse en definitivo.

Por ahora, insisto, derogar o anular el Decreto No 168 es el imperativo nacional.

Salarios como excusa

Luis Felipe Arauz

Antes que quien lea esto me descalifique porque soy profesor de la Universidad de Costa Rica, debo decir que no estoy defendiendo ningún privilegio. Ya en varias facultades hemos solicitado cambios en el sistema salarial de la UCR, dándole mucho más peso al régimen de méritos que a la antigüedad. Las autoridades han dado pasos concretos en esa línea, disminuyendo sustancialmente las anualidades y trabajando aceleradamente en el diseño de un nuevo sistema salarial.

La Ley de Empleo Público va mucho más allá del tema salarial, y toca temas como política de contratación, mecanismos de evaluación y políticas de sanciones dentro de las universidades públicas, las cuales afectan el quehacer universitario en el ámbito académico. Pero, malintencionadamente, se ha querido reducir la discusión del impacto de la Ley de Empleo Público en la educación superior pública al tema salarial. So pretexto del salario, tema que se ha manipulado con mentiras o verdades a medias para influir en la opinión pública y atizar el odio hacia las universidades estatales, lo que en realidad quieren algunos es limitar la libertad de cátedra garantizada en la Constitución, por la vía del debilitamiento de la autonomía universitaria tal como la define el Artículo 84 de la Constitución Política, la misma que quienes ejercen el Poder Ejecutivo y el Legislativo juraron defender.

¿Por qué la autonomía universitaria les estorba a ciertos representantes del poder económico, dentro y fuera del gobierno, y a sus voceros? El papel de la UCR está dado en el Artículo 5 de su Estatuto Orgánico: Estimular la formación de una conciencia creativa y crítica, en las personas que integran la comunidad costarricense; buscar, de manera permanente y libre, la verdad, la justicia, la belleza, el respeto a las diferencias, la solidaridad, la eficacia y la eficiencia;  formar profesionales en todos los campos del saber, que integren una cultura humanística con su formación especial o profesional; contribuir al progreso de las ciencias, las artes, las humanidades y las tecnologías; elevar el nivel cultural de la sociedad costarricense mediante la acción universitaria; estudiar los problemas de la comunidad y participar en proyectos tendientes al pleno desarrollo de los recursos humanos, en función de un plan integral, destinado a formar un régimen social justo, que elimine las causas que producen la ignorancia y la miseria, así como a evitar la indebida explotación de los recursos del país.

Todo lo anterior requiere que la acción universitaria esté libre de la influencia de las tendencias ideológicas predominantes y de los gobiernos de turno. Por ejemplo, algunos quisieran que la educación superior se circunscriba a materias tecnológicas o administrativas y minimice o elimine lo demás. Esa visión estrecha quedó plasmada en el informe sobre el Fondo Especial de la Educación Superior recientemente aprobado por la Asamblea Legislativa. Con la Ley de Empleo Público, el gobierno va a influir sobre los mecanismos de contratación y evaluación del personal universitario, lo cual claramente resta la necesaria libertad de la acción académica, garantizada por la autonomía universitaria. Podríamos llegar a una situación lamentable en que los rectores y otras autoridades universitarias se nombren por color político, o, como sucede en el gobierno, que a quienes ocupan jefaturas haya que indemnizarlos para que dejen el puesto.

Por otra parte, los mecanismos de evaluación profesional del Servicio Civil no promueven la excelencia (no hay evaluación por los usuarios) ni la productividad, como sí lo hace el régimen académico de las universidades públicas, en el cual la enseñanza es evaluada por los estudiantes y la productividad y calidad de la investigación por “pares académicos” anónimos, con frecuencia internacionales, que revisan y dictaminan sobre el mérito de los trabajos científicos. Cambiar este riguroso sistema de méritos de las universidades por la “amistosa” evaluación del Servicio Civil va en detrimento de la calidad universitaria.

La moción aprobada en la Comisión de Gobierno y Administración de la Asamblea Legislativa, para que el sistema de empleo público de las universidades públicas esté compuesto de la normativa interna aprobada por sus propios órganos de autogobierno, es salomónica: reivindica la autonomía universitaria dada por la Constitución, pero no excluye el tema salarial universitario de la Ley de Empleo Público. La reacción visceral y mendaz de algunos sectores de la prensa y grupos de interés contra esta moción demuestra claramente que el interés de estos sectores y grupos no es el salario sino la autonomía, y reafirma que el salario es el pretexto. Lo que priva en esos sectores es la visión mercantilista del quehacer universitario, para la cual la autonomía es un estorbo.

Imagen ilustrativa.

PRONUNCIAMIENTO PÚBLICO. Integrantes de Grupo de Garantes Administración Alvarado Quesada (2018-2022)

Los abajo firmantes, como parte del grupo de garantes de la ética del gobierno encabezado por el señor Presidente Carlos Alvarado Quesada, queremos dejar manifiesta nuestra posición con respecto al proyecto “Ley de Empleo Público” (Expediente No. 21.336) en discusión en la corriente legislativa.

  1. La Constitución Política vigente establece con claridad la división de poderes de la República y distintos grados de desconcentración y autonomía para instituciones con misiones especializadas como el Poder Judicial, la Caja Costarricense de Seguro Social, las municipalidades, las universidades y las instituciones autónomas. Estas autonomías van desde lo estrictamente administrativo (autogestión de un ente sin dependencia de otro), hasta la autonomía política (capacidad de autogobierno) y la autonomía organizativa (capacidad de auto-organización). El caso de las universidades públicas incluye las tres modalidades de autonomía constitucionalmente previstas.
  2. La norma 191 C.P., por su parte, prevé la creación de un Estatuto de Servicio Civil, concebido para regular la relación entre los servidores públicos y el estado, sin hacer, ciertamente, distinciones. Sin embargo, una interpretación histórica de este mandato, confirma que la intención del constituyente fue asegurar el acceso al empleo público, creando un ente descentralizado que, en condiciones objetivas de independencia e idoneidad, así como lejos de la influencia y control del gobernante de turno, condujera los procesos de designación del funcionariado y demás empleados de este sector. No hay que olvidar que esta fue una de las cuestiones detonantes de la crisis de 1948. Una visión también histórica del desarrollo de las entidades autónomas en el país a lo largo de casi setenta años, han afianzado el principio de división de poderes y de autonomías en distinto grado, con diversos estatutos especializados que han permitido apartar las  influencias político-partidarias en la gestión, organización y autogobierno de las instituciones públicas. A nuestro entender, el espíritu del constituyente, aunque nunca se concretó en la existencia de un estatuto único, se ha afianzado y fortalecido a través de los años, incluso con la labor interpretativa de la Sala Constitucional.
  3. Las cuestiones relacionadas con la definición de perfiles de los servidores, sus requisitos, las calificaciones de idoneidad, rendimiento y régimen disciplinario, así como escalas salariales deben considerarse como parte de la autonomía de que gozan estas instituciones. Es muy riesgoso poner en manos de un ente controlado absolutamente por el Poder Ejecutivo, la determinación última de estos aspectos en alguna instancia no especializada, sino que pueda, además, ser proclive a la manipulación tratándose, por ejemplo, del nombramiento de jueces, autoridades y docentes universitarios y técnicos especializados en distintas entidades públicas. Por el contrario, cualquier tipo de exceso o contradicción que pueda haberse dado en este campo, es perfectamente corregible y mejorable, sin sacrificar la misión esencial que cada institución autónoma tiene. Para ello se cuenta con instancias controladoras que ninguna institución autónoma puede obviar.
  4. Si bien entendemos que esta es una discusión también de carácter ideológico-política por tratarse de la administración del Estado, siendo que respetamos las distintas posiciones que hay al respecto, no podemos ignorar en este debate la existencia de una  arista ética, puesto que durante la campaña electoral pasada, el actual Presidente Alvarado Quesada fue claro al señalar que la cuestión del empleo público no podía reducirse a un tema eminentemente fiscalista, -como evidentemente lo está siendo-, y que había que dar un tratamiento integral que respetara la complejidad y especificidad de un ámbito vital para la prestación de servicios públicos esenciales, en un régimen democrático de derecho -como evidentemente no lo está siendo-. Encontramos pues, en este punto,  un incumplimiento de orden moral a los compromisos asumidos para con el electorado nacional.

Margarita Bolaños Arquín                José Manuel Arroyo Gutiérrez

San José, 23 de marzo de 2021.

Los diviesos del Proyecto Ley Marco de Empleo Público

Manuel Hernández

Los diviesos o forúnculos son infecciones de la piel, que van llenando de pus la parte del cuerpo afectada y producen inflamación, mucho dolor, incomodidad y hasta fiebre.

En el campo, de donde vengo, se decía que los diviesos o abscesos nacen porque la sangre está contaminada.

En la avanzada fase legislativa de la cruzada en que se encuentra el Proyecto Ley Marco de Empleo Público (discusión mociones de reiteración), se pueden advertir 3 grandes nacidos o diviesos que lo tienen muy contaminado:

1.- El primer absceso corresponde al ámbito de la cobertura de las instituciones, que quedarán sujetas al imperio del emergente Leviatán.

La discusión concierne principalmente a la sumisión del Poder Judicial y la regulación de las autonomías de determinadas instituciones, principalmente las universidades públicas y gobiernos locales.

2.- El segundo divieso se radica en la titularidad de la rectoría de la gobernanza del empleo público, tema que después de ser pacífico, ha generado una importante controversia política.

El último texto legislativo que se aprobó, creó un monstruo de dos cabezas, en virtud que, por una parte, la rectoría política la recuperó, en teoría, MIDEPLAN, pero por otra parte, esta rectoría quedó sustancialmente vaciada, a merced de las múltiples y potentes competencias que se le atribuyeron a la otrora famélica Dirección General de Servicio Civil.

La cuestión más relevante, independientemente como se resuelva este pulso político-partidario, es que no puede existir rectoría gubernamental, por mínima que sea, en menoscabo de la autonomía que constitucionalmente tiene asignada la Caja Costarricense de Seguro Social, los gobiernos locales y las universidades públicas, salvo que sea derrumbando la Constitución Política.

3.- El último nacido se relaciona con los alcances de la regulación del salario global, el producto superestrella, pero, a la vez, el más oscuro del proyecto.

El proyecto somete las remuneraciones a un régimen salvaje, más regresivo que la misma Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, que con esto queda todo dicho; trasladando coactivamente a las y los funcionarios actuales, al esquema único de salario global, a contrapelo del principio de irretroactividad de la ley, principio elemental del Estado de Derecho (artículo 34 constitucional).

Al tenor de las normas del proyecto, las remuneraciones quedarán congeladas, estancadas en el tiempo, hasta después de la segunda venida de Cristo, con la consecuente afectación de la reactivación y eficiencia de la economía nacional.

Estos diviesos están bien maduros, que reventarán el pus maloliente que han cultivado, producto de una sangre más que contaminada, envenenada por el odio visceral contra la clase trabajadora de la función pública y la aversión al Estado Social y Democrático.

No haría nada mal, a quienes urdieron esta conjura contra la democracia, una dosis concentrada de gavilana y güitite, que todavía abundan en mi pueblo, para bajar la fiebre y aliviarles el coma hepático, que produce pérdida de la función cerebral, cuando el hígado ya no es capaz de eliminar las toxinas de la sangre. 

23/03/2021

¿Cómo que no lo dice La Nación?

Yamileth González García , Exrectora UCR

Acudo, una vez más, a este medio de comunicación en procura de imparcialidad y seriedad para aclarar las informaciones que hace un conocido periódico, de manera tendenciosa y hasta falaz, empeñado en desacreditar a una de las instituciones más respetables del país por su contribución al desarrollo y desempeño científico, cultural, artístico y tecnológico, en su ya no disimulada intención privatizante de la educación superior.

¿Cómo que no lo dice La Nación? Claro que sí lo dice, solo que lo hace de manera parcializada e interesada, pues menciona únicamente circunstancias negativas en su intento destructivo por atacar a la Universidad de Costa Rica (UCR) y su autonomía y, también, enfila sus ataques, sorprendentemente, hacia mi persona, como si yo fuera candidata a algún cargo de carácter nacional o institucional, ya que como es típico de ese periódico, cuando alguien está por postularse y no es de su agrado, lo atacan.

Los argumentos expresados en el editorial (La Nación, 23 marzo), como ya es su costumbre, son, en este caso, inexactos por parciales:

1- Comenzando porque se refiere a una medida tomada en una sesión del Consejo Universitario, en la que yo no participé. Dice el diario, textualmente, que: “el 29 de setiembre del 2009, González y el Consejo Universitario aumentaron las anualidades del 3% al 5.5%”. Eso es inexacto, yo no estuve presente en la sesión del Consejo del 29 de setiembre, la cual aprobó ese incremento y tampoco firmé, en ese momento, el acuerdo señalado.

2- Señala el citado editorial que, como consecuencia de esa acción, la Universidad de Costa Rica vive una situación insostenible financieramente, que esa medida atenta “contra la sostenibilidad financiera de la institución” y que “a corto plazo” “es una «amenaza» para la actividad sustantiva de la Universidad, es decir, el cumplimiento de su misión educativa”. Tremenda responsabilidad la que se me endosa; sin embargo, a pesar de que ese desequilibrio se viene pregonando desde el año de 2009, se reitera en 2013, 2014, 2015, 2018 y hoy de nuevo, la falsa alarma, de torcidas intenciones, como se sabe, no se ha concretado. Estamos ya en el 2021 y, contrariamente a la fatídica premonición, la UCR mantiene su equilibrio en las finanzas y no existe ningún déficit institucional. Aquí podemos citar, con un poco de ironía, el conocido texto de Zorrilla: Los muertos que vos matáis gozan de buena salud”.

El día 22 de marzo, la UCR, le responde a ese diario y al país, lo siguiente:

“La anualidad que reciben los funcionarios de la Universidad de Costa Rica tiene tendencia a la baja y en el 2018 fue de 1,94% para personas profesionales y de 2,54% para personas no profesionales. En la actualidad este monto es de 0%”.

Si el diario La Nación, utilizara de forma correcta los datos, podría ver, o a lo mejor eso no es posible, que “… para los últimos ocho años la proporción del gasto en salarios se ha reducido pasando de representar un 72%, en el 2012 a un 67,79% en el 2019, y para el 2020 el gasto corriente en salarios se redujo en más de ₡800 millones de colones. Para este año la proporción del gasto en salarios fue de un 71%, debido a la baja general en los recursos que financian a la educación superior. El año pasado el presupuesto de la UCR se redujo en más de ₡34 000 millones”. (La UCR aclara publicación del diario La Nación, 22 de marzo). Una tendencia que se venía dando desde los años de 1990 y que no se detuvo en la última década; al contrario, como se deduce de la afirmación anterior llegó a estar más abajo del 70%. Esta proporción de equilibrio, como lo he señalado en otros momentos, es garantía generalizada de un sano equilibrio financiero para las instituciones de educación superior. A pesar de las diatribas de este periódico, la UCR continúa con su quehacer académico sustantivo de indiscutible impacto en nuestro país.

Reitero lo dicho hace un par de semanas: “Si bien es cierto los datos muestran un peso creciente de la anualidad sobre el salario base, se logra una estructura salarial que mantiene en proporción creciente el reajuste por régimen de mérito frente al salario base, y también que se sigue estando muy por debajo de la relación 80/20, un porcentaje que es considerado como el garante de un sano equilibrio financiero para las instituciones de educación superior”.

En todo caso, por su madurez y por la misma autonomía que la Constitución le da, la UCR ha puesto autos en el propósito de enmendar y corregir cualquier situación que perjudique su cabal funcionamiento, incluida, desde luego, una propuesta de empleo universitario, consecuente con una Ley de empleo público. Para ello, creó una Comisión encargada de estudiar el esquema salarial de la Institución.

3- También se me acusa de no haber escuchado la voz de la Oficina de Contraloría Universitaria ( OCU), la cual alertó sobre las consecuencias que la medida podría traer; pero lo que no menciona ese diario es que los dos estudios actuariales realizados, el primero, por el reconocido actuario Rodrigo Arias, profesor de la Escuela de Matemáticas, el Modelo de proyección de ingresos y gastos para determinar la sostenibilidad del gasto salarial de la Universidad de Costa Rica (2010) y, el segundo estudio, basado en el mismo modelo, pero ampliando el número de escenarios, lo realizó Arias en conjunto con los economistas Max Soto Jiménez y Pablo Sauma Fiatt del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas, se hicieron para responder a las observaciones y dudas que habían sido señaladas por la OCU. Esos señalamientos si fueron atendidos y la Oficina de Contraloría participa del debate y la aprobación de la propuesta, en la Comisión de Administración y Presupuesto, como consta en el Acta de la sesión 5390 del CU, cuando se señala lo siguiente:

“Para el análisis del presupuesto institucional y el Plan Anual Operativo del año 2010, se llevó a cabo una reunión ampliada de la Comisión de Administración y Presupuesto (28 de septiembre de 2009), donde los miembros del Consejo Universitario analizaron cada uno de los documentos presentados por la Rectoría, con la participación de funcionarios y funcionarias de la Oficina de Planificación Universitaria (Licda. Maritza Monge Murillo, jefa de la Oficina; Licda. Carolina Calderón Morales, jefa de la Sección de Presupuesto; Licda. Anabelle Mora Bonilla, jefa de Sección de Planeamiento, y Lic. Johnny Méndez Vargas, jefe de la Sección de Evaluación); de la Oficina de Contraloría Universitaria (Lic. Mario Zamora, Lic. Donato Gutiérrez Fallas, y M.A. Jorge Padilla, Contralor) y el Lic. Ramón Bonilla, Director Ejecutivo de la Rectoría. En esta reunión se discutió ampliamente el Plan-Presupuesto para el año 2010, donde surgieron inquietudes que fueron atendidas por la Administración y que complementa la información que anteriormente había sido presentada”. Como se desprende de los estudios y el análisis realizado, los cuales evidenciaron que el incremento era sostenible, contrariamente a la afirmación del citado editorial.

4- Por otra parte, quiero resaltar que lo que dice el editorial, en el sentido de que el incremento del año 2009 es una feliz iniciativa de quienes estábamos, en ese momento al mando de la administración superior de la Universidad, no es cierto. El diario omite que durante 30 años todas las autoridades universitarias nos opusimos al incremento del incentivo médico para el área de la salud , lo peleamos en los tribunales y, no fue sino por la resolución (2007-000760) de la Sala Segunda de la Corte de Justicia (10/10/2007), que se nos obligó a subir la anualidad al 5.5% para el personal, en principio de la Facultad de Odontología, y que tuvo que ser reconocida de manera retroactiva al 7 de junio de 1982. En aquel momento, ya toda el área de la salud se preparaba para solicitar ese mismo incentivo, vía judicial y si lo ganaban (tenían un claro precedente) incluyendo el pago obligatorio retroactivo desde el año 1982, habría constituido una verdadera ruina para la institución.

La sentencia 655 del 12 de agosto de 2011, de la Sala Segunda, que según el editorialista viene a explicar lo obvio, señala: «Para poder acceder a esa clase de pluses salariales es necesario que el profesional, además de serlo en Ciencias Médicas, realice sus labores en un ente dedicado a la prestación de servicios hospitalarios».

Al contrario, la sentencia viene a ratificar el argumento de la UCR durante los 30 años que dura ese pleito: la UCR no es un centro hospitalario, por lo que la Ley de Incentivos Médicos no debía ser aplicada en la Institución. Eso es así, tanto para los odontólogos, médicos, nutricionistas, farmaceuticos etc, etc, como para cualquier profesional de otras disciplinas ajenas a la salud, ya que todas las personas que laboran en la Universidad lo hacen como docentes. Incluidos los funcionarios de la salud, quienes ejercen la docencia médica, pues las clínicas ubicadas en esa área son centros de enseñanza y no centros hospitalarios.

La Sala comete un error en 2007 al fallar en contra de la Universidad, como lo viene a corroborar la sentencia del año 2011. Lo que la administración universitaria hizo en 2009 tiene que ver con un asunto de justicia laboral, remunerado de la misma manera a todo los que ejercían la misma función, es decir, la docencia.

5- Ha insistido este periódico en su agresión al mandato constitucional de la autonomía universitaria y en influir en la Asamblea Legislativa en su propósito, en este embate que ya tiene vieja data, que lo vienen orquestando diversos poderes nacionales, sobre todo, desde el momento en que el Gobierno de Costa Rica y el Banco Mundial suscribieron, en junio del año de 2009, un documento llamado Competitividad en Costa Rica, cuyo entramado ideológico ha venido sustentando los diferentes gobiernos nacionales y que, en relación con las universidades, señala que “Los mecanismos de financiamiento tradicionalmente usados en Costa Rica, combinados con la autonomía universitaria, limitan la capacidad del Gobierno para influir enormemente en el sistema”. Y fue a partir de ese momento que se empieza a actuar con mucha más prepotencia, buscando romper la autonomía universitaria y debilitar su financiamiento. Pareciera que ese es el propósito final de este periódico y de otras fuerzas políticas y económicas empeñadas en desacreditar a la UCR.

Publicado en el Semanario Universidad, compartido con SURCOS por la autora.

Hoy: Voces y Política en Radio Universidad con Patricia Mora y Laura Martínez

Voces y Política: Hoy conversaremos sobre “El gobierno del PAC y el debilitamiento de la institucionalidad democrática costarricense” con la participación de Patricia Mora: Diputada en el periodo 2014-2018, Ministra de Condición de la Mujer del 2018 al 2020, Socióloga y Profesora universitaria y Laura Martínez: Directora del Semanario Universidad, Periodista y Profesora universitaria. Esperamos su participación en nuestras redes sociales o por medio de llamada telefónica.
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