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A propósito de la declaratoria de inconstitucionalidad por parte de la Corte Suprema de Justicia de Panamá de una ley-contrato minero

Foto extraída de artículo de prensa (El País, España) titulado «Protestas masivas en Panamá en rechazo a una concesión para explotar la mayor mina de cobre de Centroamérica», edición del 26/10/2023

Nicolas Boeglin, Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica (UCR). Contacto: nboeglin@gmail.com

El pasado 27 de noviembre, la Corte Suprema de Justicia de Panamá declaró inconstitucional la ley adoptada por el Poder Legislativo de Panamá que aprobaba un contrato otorgando a una empresa minera canadiense derechos de exploración y de explotación del cobre en el territorio panameño (véase nota de la BBC y nota de ElPais, España).

El caso remonta a una concesión minera previa otorgada en 1997, y ya declarada inconstitucional por la misma justicia panameña en una sentencia del 21 de diciembre del 2017: véase el texto de opinión de la Procuraduría de la Administración de Panamá de mayo del 2021, y el texto del decreto del 19 de diciembre del 2022 adoptado por las autoridades ambientales panameñas.

Desde el 2014, un informe sobre el impacto negativo de las empresas mineras canadienses en América Latina espera que las autoridades canadienses tomen acciones tendientes a regular desde Canadá sus actividades, en particular desde la perspectiva de los derechos humanos y de la protección del ambiente (Nota 1).

La sentencia del 27 de noviembre del 2023 en (muy) breve

En una larga sentencia (véase texto completo), es por unanimidad que los nueve integrantes de la Corte Suprema de Justicia declararon inconstitucional la ley aprobada en octubre del 2023.

Se indica por parte de los magistrados que el Estado panameño tiene que establecer prioridades, que al parecer sus autoridades ignoran, al señalar de manera enfática (p. 111):

«Por lo que, en esa línea de pensamiento, mal podría el Estado sobreponer los intereses económicos frente a la protección de derechos humanos. En ese tenor, si bien la República de Panamá, se ha constituido en parte del Tratado de Libre Comercio y del Tratado Bilateral de Inversión con el Estado Canadiense, al generarse la colisión de derechos económicos frente a derechos que se vinculan a la protección del derecho a la salud y a la vida, el Estado necesariamente deberá priorizar éstos últimos«.

En esta misma sentencia, además de los dos instrumentos internacionales económicos referidos por los magistrados en la cita anterior, se incluyen también otros tratados internacionales a los que Panamá es Estado Parte en materia ambiental, en particular uno de ellos: el Acuerdo de Escazú, adoptado en Costa Rica en marzo del 2018 y que a la fecha cuenta con 15 Estados Parte, entre los cuales no figura Costa Rica (Nota 2).

Más precisamente se lee que (p. 180):

«Lo anterior, debe verse en concordancia con lo dispuesto por el Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe (Acuerdo de Escazú), aprobado por la República de Panamá, mediante Ley No 125 de 4 de febrero de 2020, y que dispone en su artículo séptimo la garantía de propiciar la participación ciudadana en asuntos ambientales de entidad, como lo es por ejemplo, el proyecto de minería que en esta ocasión fue elevado a Contrato Ley. Por ser signatarios del referido acuerdo, y en acatamiento del artículo 4, concordante con el artículo 17, ambos de la Constitución Política, el Estado adquirió obligaciones internacionales, de índole social y ambiental, con la finalidad de asegurar a la ciudadanía, la efectividad del derecho al acceso de la información, sobre aquellos asuntos que puedan afectar el libre disfrute de su derecho a un medio ambiente sano, como derechos fundamentales, y dada su incidencia en la dignidad de las personas«.

También indican los magistrados panameños (pp. 181-182) que:

«Es decir que, al tiempo en que se dieron las discusiones legislativas, que concluyeron con la aprobación del Contrato Ley No406 de 20 de octubre de 2023, existían pautas normativas, dentro de la legislación panameña, que contemplaban mecanismos efectivos para poner en conocimiento de los habitantes de las comunidades aledañas; y de la población en general, toda la información relacionada con las consecuencias y efectos de la actividad minera que se realizó, que se encontraban realizando, y que se iba a realizar, en virtud del Contrato Ley. No obstante, lo verificable es que la concesión minera fue aprobada sobre la base de un informe de impacto ambiental; el cual, además de no ser reciente, y por ende, no contener información actualizada sobre la situación ecológica vigente al momento de su celebración, omite cumplir la normativa reglamentaria emitida por el Estado, con el objetivo de brindar efectividad al derecho de acceso a la información, en materia de asuntos ambientales, suscrito a través del Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe (Acuerdo de Escazú)«.

Como se puede observar la celeridad con la que se tramitó la aprobación de esta ley ignoró por completo uno de los principios más básicos del derecho ambiental contemporáneo recogido en la misma legislación ambiental panameña: el principio de participación ciudadana en materia ambiental.

Empresas mineras y autoridades políticas: una extraña sensación de «déjà vu»

Con esta sentencia, se pone fin a más de un mes de protestas y de manifestaciones de diversos sectores de la sociedad panameña, que salieron de sus casas a las calles a protestar por la forma tan peculiar con la que se tramitó esta polémica ley: se trata de una aprobación «express» acaecida el 20 de octubre del 2023 y cuyos autores posiblemente pretendían que pasara casi desapercibida (véase nota del Semanario Universidad del mismo 20 de octubre, precisando que la votación fue de 44 a favor, 5 en contra y 2 abstenciones).

Al trámite expedito antes mencionado, hay que añadir la profunda indignación de la población panameña ante la actitud (no menos peculiar) de las máximas autoridades panameñas al defender contra viento y marea este proyecto minero: una extraña sensación de unísono empresa-autoridades que nos permitimos calificar de «desvergonzada simbiosis» con relación a un cuestionado proyecto minero de una empresa minera canadiense en Costa Rica (Nota 3).

En el texto de la antes mencionada sentencia de la Corte Suprema de Justicia de Panamá, se evidencia la profunda molestia de sus magistrados con la manera con la cual se negoció este contrato minero, al leerse en particular que (p. 171):

«Constituye una afrenta a la separación de poderes que, ante una declaratoria de inconstitucionalidad de esta Máxima Corporación de Justicia, se haya negociado un contrato de concesión incurriendo en los mismos yerros; y llama la atención el hecho que en el nuevo contrato convertido en Ley No 406 de 20 de octubre de 2023, incluso se mencione el contrato anterior, como si la Sentencia de Inconstitucionalidad no hubiese sido dictada«.

Y es que la tramitación «express» de una ley observada en Panamá recuerda otra tramitación «accelerada» en los años 2007-2008 del proyecto minero ubicado en Las Crucitas, en la Zona Norte de Costa Rica: como se recordará, este proyecto minero fue declarado «de conveniencia nacional» de manera inconsulta y sorpresiva por parte del Poder Ejecutivo costarricense en octubre del 2008 y… fue declarado totalmente ilegal por parte de la justicia costarricense en noviembre del 2010. Remitimos a nuestros estimables lectores a la sentencia completa del Tribunal Contencioso Administrativo del 24 de noviembre del 2010, en la que se lee (punto XL) que:

«En relación con este punto, es necesario indicar que en el presente caso ocurre algo excepcional y es que las distintas ilegalidades detectadas y las nulidades declaradas, son todas coincidentes en el sentido de que tendían a la aprobación del proyecto minero Crucitas y varias de ellas se dictaron estando vigente un decreto ejecutivo de moratoria de la minería metálica de oro a cielo abierto, todo lo cual hace viable pensar como posible una eventual concurrencia u orquestación de voluntades para llevar adelante, de cualquier manera, este proyecto minero«.

Esta primera decisión fue ratificada en todos sus extremos por la Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica el 30 de noviembre del 2011, al rechazarse la batería de argumentos presentados por la empresa minera canadiense (véase texto completo de la sentencia 1469-2011 de la Sala Primera, cuya lectura resulta de gran interés). Es de notar que la inversión de la carga de la prueba en materia ambiental alegada por la recurrente en su apelación y rechazada por la Sala Primera (párrafos XIX y XX de la sentencia de la Sala Primera) denota el desconocimiento de este principio – algo básico – y su realidad jurídica en Costa Rica; un desconocimiento que se extendió a algunos integrantes de la Sala Constitucional, cuando estos analizaron en el 2020 el alcance de las disposiciones del Acuerdo de Escazú, en particular una magistrada que integró la Sala Constitucional hasta el 2021.

A modo de conclusión

Con esta decisión de sus magistrados, Panamá ofrece a América Latina y al mundo en general, una nueva y ejemplar lucha, emprendida por diversos sectores sociales, indignados por el trato tan peculiar otorgado por sus máximas autoridades a una empresa extranjera.

Y de paso, confirma la independencia del Poder Judicial panameño, que en otras latitudes del continente, suele verse seriamente puesto en tela de duda cuando se trata de megaproyectos de cierta envergadura que involucran a inversionistas extranjeros.

En el caso específico de Centroamérica, esta actitud de las autoridades panameñas recuerda lo observado en muchos escándalos ambientales originados en contratos con empresas mineras canadienses.

Como parte de la estrategia de la empresa canadiense (que recuerda la de otra empresa canadiense en el año 2010 en Costa Rica), esta anunció, unos días antes de darse a conocer la decisión de la justicia panameña, su intención de demandar a Panamá ante el Centro Internacional de Arreglos de Disputas entre Inversionista Extranjero y Estado (más conocido como CIADI en español, ICSID en inglés): véase al respecto texto de comunicado oficial de las autoridades de comercio de Panamá con fecha del 26 de noviembre.

– Notas –

Nota 1: Véase al respecto el informe titulado » El impacto de la minería canadiense en América Latina y la responsabilidad de Canadá – Informe presentado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos«, Grupo de Trabajo sobre Minería y Derechos Humanos en América Latina, 2014. Texto completo disponible aquí.

Nota 2: El estado de firmas y ratificaciones del Acuerdo de Escazú se encuentra disponible en este enlace oficial de Naciones Unidas. Con relación a la persistente ausencia de Costa Rica, véase BOEGLIN N., «Costa Rica y el Acuerdo de Escazú: historia de una persistente ausencia«, Revista de Ciencias Ambientales, Universidad Nacional (UNA), Vol. 58 (2024). Texto disponible aquí. Cabe recordar que desde 1998, el continente europeo cuenta con un instrumento regional muy similar al Acuerdo de Escazú, la Convención de Aarhus, adoptada en 1998 (véase estado oficial de firmas y ratificaciones).

Nota 3: Véase BOEGLIN N., «Infinito Gold contra Costa Rica: el reciente laudo arbitral del CIADI sobre el proyecto minero ubicado en Las Crucitas», Portal de la Universidad de Costa Rica (UCR), edición del 15/06/2021. Texto disponible aquí.

Caminos de lucha en defensa de la cultura campesina

La Universidad Estatal a Distancia y el Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo invitan a la video-transmisión sobre el informe final de “Caminos de lucha en defensa de la cultura campesina”.

Esta investigación ha sido realizada por Eva Carazo Vargas y Tanya García Fonseca. Comentaristas invitados: Héctor Ferlini-Salazar y Juan Antonio Gutiérrez Slon.

Transmisión mediante YouTube
@VideocomunicacionUNEDCRSalaB

Puede escanear el código QR en el afiche.

El Índice de Competitividad Cantonal de la Universidad de Costa Rica revela una vez más las profundas desigualdades regionales del país

German Masís Morales

La semana anterior se dio a conocer el informe del Índice de competitividad cantonal 2021 elaborado por la Escuela de Economía de la Universidad de Costa Rica, en el que 64 cantones de Costa Rica reportan un nivel de competitividad bajo o muy bajo.

Este índice por cantón mide el desempeño a partir de una serie de pilares relacionados con las decisiones de los diferentes actores sociales que se toman en un determinado espacio geográfico.

Los 7 pilares que conforman el índice de competitividad cantonal son: Económico, Clima empresarial, Gobierno, Laboral, Infraestructura, Innovación.

Este indicador se refiere a la complejidad, a la variedad y a las exigencias del entorno económico que enfrentan las empresas ubicadas en cada uno de los cantones de Costa Rica.

Según el informe, la diversidad de actividades económicas que se llevan a cabo a lo interno de un cantón facilita el intercambio comercial y éste permite aprovechar externalidades, entre ellas la disponibilidad de servicios financieros, la existencia de empresas exportadoras en el cantón, la concentración de los establecimientos económicos y la competencia de las empresas industriales y de servicios, entre otros.

El objetivo de valorar estas categorías por separado fue el de sopesar no solo los recursos económicos de las personas que habitan en un lugar, sino también las oportunidades y las capacidades que tiene para desarrollarse en ese espacio.

Cabe destacar que el Índice valora las condiciones de cada cantón y también la eficacia que tienen en estos territorios las políticas nacionales para su progreso. (El Observador.com, Visión país,25-11-2023).

Tres son los pilares donde el índice tiene el nivel más alto en el 2021: estos son el laboral, el de infraestructura y el de calidad de vida. La dimensión laboral es la que presenta la nota más alta, esta mide aspectos como el potencial educativo, el tamaño y la destreza de la fuerza laboral, dentro de los que van incluidos aspectos como el acceso a la enseñanza del inglés, la cobertura de la secundaria y el ingreso a las universidades.

El cantón de Alajuela se ubicó en la categoría “muy alta” de la dimensión laboral para el 2021 (1,23 %), mientras que la mayoría de los cantones de la GAM tiene un nivel “medio” en la dimensión laboral.

La dimensión de infraestructura es la segunda con valor promedio más alto, e incluye aspectos como la disponibilidad de servicios básicos, de la movilización y de las tecnologías de la información.

Cantones como Tibás, Goicochea, San Pablo, encabezan la categoría muy alta que incluye a nueve cantones, mientras que la cierran en la categoría de “muy baja” Sarapiquí y Talamanca.

La última dimensión que se puede catalogar como más positiva es la de calidad de vida y que toma en cuenta la seguridad ciudadana, la salud y el ambiente en los cantones del país.

En este pilar llama la atención la presencia en la categoría “alta” de cantones como Nandayure y Nicoya, que se ubican dentro de la conocida Zona Azul de la Península de Nicoya, la cual se caracteriza por la longevidad de su población. Aparte de estos dos, otros 11 cantones presentan una calidad de vida “alta”, mientras que Alajuelita, Corredores, Limón, Matina y San José conforman la “baja”.

Por debajo del promedio y con un menor nivel, están los pilares de innovación, económico, gobierno y empresarial. En el primero de estos cuatro, se toma en cuenta la capacidad de cada cantón para difundir, transmitir y aplicar conocimientos complejos en la producción, por medio de aristas como las exportaciones de alta tecnología y el aprovechamiento de conocimientos avanzados (estudiantes matriculados en carreras afines y centros educativos con acceso a internet).

Entre los cantones de nivel alto, destacan Alajuela, Cartago y Escazú, que repitieron en esta categoría tanto en el 2020 como en el 2021, mientras que en la calificación de innovación “muy baja”, resaltan Limón, Parrita y Matina, que también se ubicaron en este espacio en ambos años.

En el pilar económico se tomaron en cuenta aspectos como el gasto o la producción de un cantón medido a través del consumo (sobre todo el eléctrico), la inversión (metros cuadrados de construcción), el gasto gubernamental y la exportación, que se utiliza para aproximar el producto interno bruto (PIB) per cápita.

Aquí, la categoría “baja” alcanza el primer lugar en cantidad de cantones, con un 53 %, luego viene los cantones que están en el espacio “alto” y el que está en el espacio “muy bajo” (Guatuso, León y Cortés). En el otro extremo, un solo cantón, Belén, está en el espacio “muy alto”.

El pilar que sigue en un nivel bajo es el de gobierno, este considera la capacidad de cada cantón de captar recursos y gestionarlos, además de la eficiencia en la respuesta y la participación ciudadana. Para estos resultados se tomaron también en cuenta el tamaño de cada territorio y su capacidad para generar recursos.

En este apartado, casi dos de cada tres cantones están en la categoría “baja”, en cambio, en la “alta” está solo el 4,9 % (Alajuela, Escazú, San José y Belén) y únicamente un cantón, Acosta, está en la “muy baja”.

Finalmente aparece el pilar empresarial, que mide aspectos como la complejidad, variedad y exigencia del entorno económico de las empresas que se sitúan en un cantón, la disponibilidad de servicios financieros, la existencia de negocios exportadores, la concentración de los establecimientos económicos y la competencia de las empresas industriales y de servicios.

La situación en este pilar es más que preocupante para el grueso del país, ya que alcanza una nota promedio de 0,35 (“bajo”). Además, tres de cada cuatro cantones están en ese mismo nivel y tan solo un 4,9 % está en la “alta” (Escazú, Belén, San José y Montes de Oca) y un 3,7 % en la “muy baja” (León Cortés, San Mateo y Turrubares).

En el informe, la Escuela de Economía aconseja mejorar la distribución de la actividad económica en el país, como la oferta de los servicios financieros, las empresas productivas y exportadoras.

Así mismo, se afirma que los tres pilares con menor calificación son justamente los que más relevancia tienen a la hora de generar producción y crecimiento económico, por lo que su mejora y nivelación son fundamentales para el desarrollo del país.

El informe señala la importancia de continuar con el fortalecimiento de las políticas educativas, de salud y de acceso a infraestructura básica que han definido el desarrollo nacional en los últimos 80 años, con el objetivo de mejorar las oportunidades de empleo y de competitividad en todo el territorio nacional.

A la vez, se enfatizó que este instrumento demuestra la desigualdad que persiste en Costa Rica, la cual afecta sobre todo a las zonas costeras y fronterizas. (El País.cr, nacionales,25-11-2023).

Esto recuerda que Costa Rica es un país con dos (o más) realidades socioeconómicas muy diferentes. Y que las regiones costeras o fronterizas presentan serias desventajas en comparación con la Gran Área Metropolitana.

Varios análisis del desarrollo nacional, han expuesto reiteradamente que este desarrollo desigual e inequitativo es insostenible, el Informe del Estado de la Nación 2020 señala que la red productiva nacional es altamente dependiente de la región Central-GAM y del sector comercio y transporte y que urge atender la desconexión entre ésta y las regiones fuera de aquella región, (así como) fortalecer las interacciones para fomentar la actividad económica en ambos casos.(Informe Estado de la Nación, 2020, p.29).

El informe 2022 del Estado de la Nación, señaló entre sus principales hallazgos: la mayor desigualdad, retroceso en equidad y un país partido.

En la última década el país profundizó los rezagos sociales y económicos, hay una parte de la población que goza de mucho bienestar, mientras un grupo cada vez numeroso está excluido de servicios esenciales, como educación, trabajo y empleo de calidad, la alta inestabilidad de ingresos y empleos temporales es la causa de la entrada y la salida de miles de hogares de la pobreza y que la región Brunca fue nuevamente la más pobre, son algunas de sus afirmaciones. (alterdes.com, noviembre 2022).

Recientemente, el informe del Estado de la Nación 2023, presentado la semana anterior, reitera, que “el retrato que emerge del análisis de la desigual territorial es el de un país fragmentado en las condiciones para el desarrollo humano y una vida digna”.

De los perfiles multidimensionales cantones elaborados, surgen los más favorecidos(20 cantones), aquellos con los mejores índices y con resultados sobresalientes en la mayoría de temas, los beneficiados, conformado por 25 cantones con resultados positivos en la mayoría de los indicadores, aunque tienen rezagos en internet y salud, cantones promedio, con niveles cercanos a los promedios nacionales, sin embargo con malas puntuaciones en infraestructura y salud, cantones en desventaja, corresponde a 6 cantones, con resultados negativos en la mayoría de indicadores y los desatendidos, 10 cantones con los peores resultados, que reflejan la desprotección del Estado y el mercado, zonas alejadas del centro del país, rurales, pobres y con fuertes barreras para acceder a oportunidades de desarrollo y bienestar(Informe del Estado de la Nación, 2023,p.31).

Diversos índices de desarrollo regional y cantonal han permitido constatar las desigualdades y desequilibrios socioeconómicos existentes, así el Atlas de Desarrollo Humano Cantonal del 2021 había revelado como los cantones costeros, fronterizos y rurales que pertenecen principalmente a las provincias de Limón, Puntarenas, Guanacaste y Alajuela son los que muestran los peores indicadores de desarrollo humano.

Mientras que el Índice de Desarrollo Humano por Desigualdad, había establecido que los 10 cantones con los indicadores más bajos son Matina, Talamanca, Buenos Aires, León Cortés, La Cruz, Los Chiles, Tarrazú, Hojancha y Dota, de los cuales 3 son costeros, 3 son fronterizos y 4 son rurales.

Por su parte, el Índice de Competitividad Nacional (ICN) del 2021, mostró que un total de 48 cantones (59% del total), incluidos todos los ubicados en las provincias costeras (con excepción de Esparza), apenas tienen condiciones que se calificaron como emergentes, limitadas o deficientes del todo.

Las barreras en materias como el acceso a la tecnología y la educación, así como el deficiente desarrollo en la infraestructura que enfrentan los cantones más alejados de la región central, asfixian sus niveles de competitividad en comparación con los territorios ubicados en el interior.

La presencia de los cantones costeros, fronterizos y rurales, también se confirma en el Índice de Pobreza Multidimensional de ese mismo año, en donde los cantones con el índice más alto de pobreza son Los Chiles, Talamanca, Upala, La Cruz, Coto Brus, Buenos Aires, Guatuso, Turrialba, Sarapiquí y Osa, de los cuales 5 son fronterizos, 2 costeros y 3 rurales.

Se incluyen entre los 25 con el índice más alto de IPM, Matina, Golfito, Siquirres, Limón, San Carlos, Corredores, Bagaces, León Cortés, Aguirre, Dota, Pococí, Puntarenas, Nicoya, Nandayure y Parrita, de los que 10 son costeros, 7 fronterizos y 8 rurales

La medición de ICN puso en evidencia una marcada distinción entre cantones centrales y periféricos del país. “Sigue un patrón de adentro hacia afuera”, al igual que la mayoría de los indicadores de progreso o desarrollo social de Costa Rica. (Nación.com,11-11-2021).

Se ha insistido en que la distribución de las actividades económicas y su concentración responden a un modelo de desarrollo que se ha reproducido por más de 5 décadas en las provincias centrales, limitando la integración de las regiones periféricas y prácticamente excluyéndolas del desarrollo nacional.

De esta manera, el abordaje de las desigualdades territoriales y el impulso de políticas para revertirlas, debe ser una prioridad nacional y una política de Estado, dirigidas a avanzar hacia un desarrollo territorial más sostenible, equitativo e incluyente.

 

Imagen: UCR.

“Las cosas son importantes, pero la gente lo es más”

José Luis Pacheco Murillo

Día Internacional del Dar o para dar, no solo se trata de recibir también hay que dar y ojalá sin esperar nada a cambio.

En el ambiente político electoral, no debería de tratarse solamente de alcanzar votos y olvidarse del votante.

Esa es la primera de las acciones que debemos tener claras, es la persona lo que debe encaminar nuestra acción electoral.

Esto me trae a la mente una canción muy hermosa que identificaba a un grupo de jóvenes que recorrían varios países llevando mensajes de paz y amor, de solidaridad y de respeto, de alegría y atención a las personas. El grupo se llamaba o se llama, no sé si aún continúa, “VIVA LA GENTE” y la canción del mismo nombre tenía una estrofa que decía: “las cosas son importantes, pero la gente lo es más”.

La gente. Las personas, todos, sin diferencias de ningún tipo, son las importantes y es por ello es que causa molestia e indignación cuando los que han tenido oportunidad de servir no lo hacen, cuando tienen oportunidad de ayudar no lo hacen, cuando pueden resolver situaciones que afectan a comunidades enteras, simplemente no lo hacen porque no tienen la voluntad de hacerlo.

Esa es la diferencia entre quienes tenemos claro qué y para qué es la política, es el arte del servicio, y los que hoy estamos pretendiendo servir más es porque ya sabemos lo que es servir. Los que lo hemos hecho durante muchos años deseamos ahora llegar a lograr un triunfo electoral para verdaderamente servir a la gente que es la importante. Conocer sus problemas y buscarles la solución.

Dios quiera que se nos permita lograrlo, con la ayuda de Él y la de ustedes.

«El triunfo del pueblo panameño»

Édison Valverde Araya, miembro Movimiento Buen Vivir Costa Rica, desde La Paz, Bolivia.

El triunfo del pueblo panameño vale también para nuestra lucha anti minera, la cual iniciáramos hace 15 años en Costa Rica. Hemos concluido que en Latinoamérica debemos trabajar la educación. Una forma de educar sobre el tema es divulgar sobre la lucha del pueblo panameño y su triunfo, de que la organización y la movilización son importantes, de que la unidad es fundamental. Crucitas es una herida en la madre tierra y en las comunidades del Norte del país.

Además, políticos y empresarios nacionales y extranjeros, se frotan las manos por el oro que no les corresponde. Aprendamos las lecciones del pasado y del presente, que nos han dejado triunfos a favor de la vida, en una humanidad enferma por la ambición económica de unos cuantos, que tienen en peligro de extinción a la especie humana. ¡Qué viva Panamá, ejemplo de soberanía y dignidad!

Se ha escrito una página en la historia

Por Giovanni Beluche V.

Abdiel Díaz, Iván Rodríguez, Agustín Morales, Tomás Milton, sus nombres quedan grabados con tinta indeleble en el corazón de Panamá. Su muerte no fue en vano, su pueblo supo levantar la bandera y honrarles.

En la acera de enfrente, si les quedara un ápice de dignidad, ya deberían renunciar los ministros de Comercio e Industria, Ambiente y Gobernación, para empezar.

Y que el pueblo tenga memoria para que nunca vuelvan a la Asamblea Legislativa el montón de maleantes cuya patria es el dólar.

Hay que reconstruir Panamá, hay que disolver todo el aparato represivo del Estado y constituir una fuerza pública realmente civilista.

Gracias pueblo Ngabe, pueblos originarios todos, gremios docentes, Suntracs, universitarios, juventudes, ambientalistas, comunidades humildes de Pacora, Chepo, Panamá Oeste, Colón, tierras altas y tantas otras que resistieron en los bloqueos.

Gracias también a la solidaridad internacional.

El valiente pueblo panameño ha escrito otra vez una página en la historia.

¡No somos, ni seremos una colonia de nadie!

¡Prohibido olvidar!

 

Imagen tomada de: https://www.ecured.cu/

Racismo y homofobia en el fútbol

Luis Paulino Vargas Solís

En los últimos meses ha habido dos casos que han levantado polémica en relación con el racismo en el fútbol. En el primero se vio involucrado Justin Campos, en aquel momento técnico del Saprissa. En el segundo está implicado un jugador de este mismo equipo.

El debate sobre el racismo en el futbol costarricense viene de años atrás. Y en buena hora que así sea. El tema es importante en sí mismo, y lo es adicionalmente en cuanto muchos muchachos negros participan en nuestro fútbol, incluso algunos que se cuentan entre los más destacados jugadores.

Por otra parte, pregunto: ¿cuándo se va a conversar acerca de la homofobia en el fútbol? Uno bien podría decir que es una cuestión tan profundamente arraigada, y a tal punto normalizada, que ni siquiera se la menciona.

Eso sí, conviene reconocer que no es un rasgo exclusivo del fútbol: está presente en prácticamente todos los deportes. Pero presente en la rama masculina, ya que, entre las mujeres, las cosas dichosamente funcionan de otra manera. En el futbol femenino hay muchas chicas lesbianas, que no necesitan, ni mucho menos, disimular lo que son. Otro ejemplo es el tenis: no sé de ningún jugador de élite -ni actual ni del pasado- que sea reconocido como gay. En cambio, entre las mujeres, incluso algunas de las más grandes tenistas de todos los tiempos, son abiertamente lesbianas.

En el futbol masculino de Europa hay por ahí algún jugador gay. Son tan poquititos, que se hace obligatorio reconocer que, incluso en Europa, el tema es muy espinoso.

Hace muchos años no voy a ningún estadio, pero tengo presente que los insultos homofóbicos eran pan de todos los días ¿Ha cambiado eso? La verdad, lo dudo. El chiste sobre “los princesos”, que tiempo atrás circulaba profusamente, tiene esa connotación, pero está a tal punto naturalizada, que ni siquiera se capta.

Es asimismo conocido que cuando un equipo tico -incluida “La Sele”- viaja a otros países centroamericanos, los “cariñitos” que reciben desde las graderías habitualmente tienen un subido tono homofóbico, lo cual refleja un estereotipo bien arraigado en los otros países del área en relación con los hombres costarricenses (también hay sus estereotipos sobre las mujeres).

Téngase presente que el talento está distribuido entre la población, de forma totalmente independiente de su orientación sexual. O sea: si aproximadamente un 5% de los hombres somos homosexuales, ¿no debería haber aproximadamente un 5% de futbolistas talentosos que también lo sean? Pero, curiosamente, no hay ni uno solo.

Cuando un gran filósofo se limita a desempeñar el papel de un político ordinario, la filosofía está muerta. El suicidio de Habermas

 Paolo Becchi

La reciente declaración firmada, entre otros, por Jürgen Habermas, último exponente de la «Escuela de Fráncfort», reivindica, tras las «atrocidades» cometidas por Hamás y la respuesta israelí, la existencia de ciertos «principios que no deberían cuestionarse», y que serían «la base de una solidaridad correctamente entendida con Israel y los judíos en Alemania». El argumento es, en esencia, el siguiente: dado que el objetivo de la acción de Hamás sería «eliminar la vida judía en general», criticar la reacción israelí sería de hecho imposible sin caer, intencionadamente o no, en una posición antisemita. Por eso la solidaridad es con Israel y los judíos de Alemania: porque -se acaba sugiriendo- atacar a Israel es también atacar a los judíos alemanes, es atacar a los judíos como tales. Un argumento que un Robert Habeck podría esgrimir, y también lo ha hecho, pero de un filósofo, y de uno del calibre de Habermas, habríamos esperado algo más. Por ello, nos permitimos hacer algunas observaciones críticas.

Acusar de antisemitismo a cualquiera que critique a Israel, a cualquiera que apoye los motivos palestinos, es un recurso que a menudo ha demostrado su eficacia retórica, pero que no deja de ser moralmente vergonzoso. Esto ya lo había observado, mucho mejor que yo, el filósofo, judío, Jacques Derrida, que había hablado en ¿Qué mañana? de una «trampa mortal»: «no me parece justo negar a nadie -incluido yo mismo- el derecho a criticar a Israel o a una comunidad judía en particular con el pretexto de que esto podría parecerse o ser funcional a una forma de antisemitismo». Y añadió: «Lo peor a mis ojos, desde mi punto de vista, es la apropiación y sobre todo la instrumentalización de la memoria histórica. Es perfectamente posible y necesario, sin implicar la menor forma de antisemitismo, denunciar esta instrumentalización, así como el cálculo puramente estratégico -político o no- que consiste en servirse del Holocausto, utilizándolo para tal o cual fin». Una lección, diría yo, que Habermas debería saber, sobre todo porque estuvo en diálogo filosófico con Derrida.

No se trata, pues, de negar que el antisemitismo no pueda seguir siendo hoy un problema, una plaga, ni, por supuesto, que deba tolerarse. Pero hay que ser lo suficientemente honesto y lúcido para asumir la responsabilidad que conlleva acusar a alguien de antisemitismo y privarle así de su libertad de expresión y de crítica. No se puede tener miedo a criticar todas las posturas que adopta Israel, y no se puede privar a la gente del derecho a ponerse, si quiere y si cree que es lo correcto, del lado de los palestinos. La persecución contra los judíos durante el nacionalsocialismo no fue sólo contra los judíos, sino contra esa idea de humanidad, de dignidad humana, que les fue negada a los judíos y que hoy como ayer debería ser universalmente defendida kantianamente.

En cambio, Habermas cae en la «trampa mortal». Con su «principio de solidaridad», que de hecho ha ocupado el lugar del «principio de dignidad humana», Habermas ha acabado justificándolo todo en los últimos años: desde la guerra en Ucrania, y el necesario apoyo a Zelens’kyj con el continuo envío de armas, hasta la lucha contra quienes consideraban ilegítimos los encierros y las vacunaciones forzosas: Putin es un criminal y quienes protestan contra la política pandémica del gobierno son negacionistas y conspiradores de extrema derecha que deberían ser (casi) ilegalizados. A veces, si la «solidaridad» no es aceptada por la población, el Estado, esta es la conclusión de Habermas, tiene que imponerla. ¡Devuélvannos a Horkheimer y Adorno y la Dialéctica de la Ilustración!

Así muere, o más bien está muerta, la ‘Escuela de Frankfurt’: de la crítica de lo existente se pasa a su justificación incondicional. Pero ¿cómo puede Habermas ignorar que la reacción de Israel está más allá de cualquier posible ‘proporcionalidad’? Más allá de la posible «intención genocida», ¿cómo puede Habermas no ver que Israel ha aprovechado la oportunidad para completar la limpieza étnica de Palestina, por tomar prestado el título del libro del historiador israelí Ilan Pappé, que comenzó con la formación del Estado de Israel? ¿Cómo puede olvidar que Noam Chomsky, otro distinguido judío, lo ve de la misma manera? Según las cifras más recientes publicadas por la ONU, la guerra en curso ha costado la vida a más de 10.000 palestinos, el 68% de los cuales eran mujeres y niños. La cifra de muertos para Israel ronda los 1.200, entre ellos 31 niños. ¿Vamos a negar la desproporcionalidad de estas cifras?

¿No tuvo siempre cuidado Habermas de distinguir el si del cómo de la guerra, insistiendo en el funcionamiento de un principio de proporcionalidad necesario para evitar sacrificios de civiles? ¿No había escrito, en el caso de la Guerra del Golfo, que nunca es posible apoyar una intervención militar que emprenda un bombardeo indiscriminado? ¿No fue Habermas el filósofo que pensó en una «paz perpetua», según el modelo kantiano de libre unión entre Estados? ¿Acaso esa paz requiere primero, como condición, la justificación de la violación de los derechos humanos en la Franja de Gaza?

Política exterior de Joe Biden-EEUU hacia América Latina: Te ignoro

Mg. José A. Amesty Rivera

Todas las administraciones, gestiones de EEUU y sus gobiernos de turno, no han sido iguales con relación a América Latina, unas han sido más agresivas y otras menos. El caso de la administración Biden, la veremos en este capítulo, resaltando sus matices, desatenciones e indiferencias.

Recordemos que durante la campaña de Biden, este hizo múltiples promesas, según él, para emprender, por ejemplo, las causas de la migración latinoamericana, y más específicamente, la centroamericana; buscar un enfoque efectivo contra Venezuela; y propiciar su estilo «democrático» en Latinoamérica.

Pero, los factores que impulsan la migración no han cambiado mucho, Venezuela sigue su camino de libre determinación de los pueblos y muchas «democracias», según ellos, siguen oscilando.

Más bien, el enfoque de esta Era Biden, producto de la guerra en Ucrania y ahora el conflicto Gaza-Israel, ha unido a EEUU con Europa occidental y Medio Oriente, con lo cual Biden ha tenido más suerte con los aliados europeos, que con los problemas de drogas y migraciones de América Latina.

El equipo diplomático de Joe Biden se ha pasado la mayor parte de su primer mandato, tratando de reconstruir alianzas con Europa, Medio Oriente y Asia. Solo recientemente han comenzado a mostrar atención hacia América Latina, pero legisladores y empresarios, por igual, manifiestan que estos esfuerzos son escasos, por lo que están perdiendo la paciencia.

La administración gringa dice que tiene un plan. El año pasado anuncio la Asociación de las Américas para la Prosperidad Económica (APEP), pero sus críticos dicen que hoy la APEP, es poco más que sus iniciales. Las compañías están frustradas por no tener la oportunidad de expresar al gobierno sus anhelos con relación al acuerdo propuesto. Se dijo que habría negociaciones a finales de 2022 o inicios de 2023, pero nada ha sucedido en realidad.

Hasta los aliados de Biden están preocupados porque que, si no hay progresos rápidos, EEUU estará más atrás que China en la carrera por la influencia económica en América Latina y el Caribe, donde Beijing ya cuenta con 20 naciones miembros en su iniciativa económica de la Franja y la Ruta de la Seda.

Si la oferta de China es, no demandamos reformas, solo estamos ofreciendo algún dinero; ahí hay una inversión. Si la oferta de EEUU es, una vez que los ayudemos a mejorar todos estos aspectos (imposiciones políticas, sociales y económicas) estaremos abiertos al intercambio; EEUU estará cada vez más detrás.

En fin, las presiones políticas y sanciones económicas de la administración Biden y los gobiernos de EEUU hacia los países de América Latina y el Caribe, traerán como consecuencia que estos se vean obligados a profundizar sus relaciones políticas y económicas con China y Rusia, con el ejemplo más reciente, la adhesión de Argentina al bloque de los BRICS.

Por otro lado, y en el mismo orden de ideas, los principales candidatos republicanos, de cara a las elecciones de 2025, abogan por revivir los acuerdos de países seguros de Latinoamérica de la era Trump, presionando a estos países, para que impidan la migración, además de, fortalecer sanciones contra Cuba, Venezuela y otros; siendo esto último una prioridad para los votantes influyentes del Sur de Florida.

De allí que, si la Casa Blanca cambia de gestión en 2025, cambia el foco de atención de su política exterior, del Atlántico a América Latina.

Este desinterés, como lo hemos insinuado, de Biden y su política exterior hacia Latinoamérica, se evidencia, por ejemplo, en que, de 14 viajes internacionales a 21 países como presidente, Biden solo ha estado en América Latina una vez, y solo por 48 horas.

Con esto no queremos decir que las propuestas demócratas y republicanas de EEUU, resolverán la crisis del hemisferio occidental, sino todo lo contrario, es más, estas nos pueden llevar al desastre, si no es que en algunos países ya no lo están.

En fin, demócratas y republicanos, cada día viven más en mundos diferentes, por eso no es ninguna sorpresa que articulen políticas exteriores tan divergentes. Por eso es que, adoptar medidas con enfoque republicano, puede aumentar las simpatías de la administración Biden entre los votantes, que piensan que las principales preocupaciones de EEUU, en materia de política exterior, están más cerca de casa y no de Europa, Asia y Medio Oriente.

Si volvemos a nuestro patio, México y su problema actual con el fentanilo como droga destructiva en EEUU, este debe valorar que México es un socioeconómico importante y no debe tensar las relaciones, y una intervención conllevaría un alto costo económico para los estadounidenses comunes.

Ningún tipo de disuasión, no importa lo brutal que sea, frenara la inmigración y el tráfico de drogas.

Al fin, ninguna intimidación o acoso hará que los gobiernos latinoamericanos se alineen con Washington. Aunque no se oirá de los candidatos republicanos, EEUU ya no es el hegemónico todopoderoso del hemisferio.

Un caso en particular es Cuba, donde en este ignorar de Biden, este realizo varias promesas de campaña en lo que se refiere a revisar las relaciones con Cuba, pero ha mantenido la política de su predecesor Trump. Sin embargo, esta política no ha logrado sus objetivos y tiende a aislar más a EEUU; la isla fue elegida como miembro de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, siendo el país más votado de América Latina, y por trigésima ocasión los países miembros de la ONU, casi de manera unánime votaron contra el bloqueo.

La política de EEUU contra Cuba, limita los derechos de los propios ciudadanos y empresarios estadounidenses, que están perdiendo oportunidades de negocio en medio de una crisis económica global.

Si la política exterior de EEUU hacia América Latina y el Caribe no cambia, recogerá los mismos frutos que hoy cosecha Francia, con su política hacia los países de África, quienes han recibido un mejor tratamiento por parte de China, y Rusia, con quienes perciben relaciones políticas y económicas más viables.

A tres años de su elección como presidente, Biden ha sido errático en desarrollar una agenda propia hacia América Latina y el Caribe. Se equivocó al calcular que mantener el enfoque republicano hacia la región, contribuiría a que afiliados de esa denominación política voten por los demócratas en las próximas elecciones. América Latina se aleja cada vez más de EEUU, y el Estado de Florida, en un tiempo estado cambiante, hoy es un bastión republicano.

Lina Radke, una campeona olímpica en la RDA

 

Por Gabe Abrahams

Lina Radke, nacida Karoline Batschauer, fue la primera Campeona Olímpica de la historia de los 800 metros. En un tiempo difícil para el deporte femenino, ella peleó contra la adversidad y triunfó. Esta es su apasionante historia.

Oro olímpico

Karoline Batschauer nació en Karlsruhe, Alemania, el 18 de octubre de 1903. Sus padres fueron Felix Batschauer, cerrajero y mecánico de profesión, y Magdalena Fitter.

En 1917, Karoline Batschauer se mudó con su familia a Baden-Baden, lugar en el que su padre trabajó de maquinista en la fábrica Batschari. Y, a principios de los años veinte, inició sus entrenamientos y competiciones como corredora, junto a su único hermano Emil.

En 1926, consiguió su primer éxito deportivo al ganar la prueba de los 1.000 metros del Campeonato de Alemania con la camiseta del SC Baden-Baden. Y, en 1927, con su nuevo club Karlsruher FV, venció otra vez en el campeonato alemán, en esta ocasión en la prueba de los 800 metros, estableciendo su primera plusmarca mundial de la distancia con un registro de 2:23.8.

En ese mismo año de 1927, Karoline Batschauer se casó con su entrenador Georg Radke y ambos se mudaron a la ciudad de Breslau. Desde entonces, pasó a llamarse Lina Radke.

Animada por sus éxitos deportivos, la joven corredora intensificó sus entrenamientos de cara a los Juegos Olímpicos de Ámsterdam de 1928 y su sacrificio la condujo a la gloria olímpica.

El 1 de julio de 1928, con la camiseta de su tercer club, el VfB Breslau, Lina Radke demostró encontrarse en un gran momento de forma al batir su propia plusmarca mundial de los 800 metros con un registro de 2:19.6. Días después, logró su tercer título alemán de la distancia.

Ya en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam, el día 2 de agosto, Lina Radke no falló y se impuso de manera brillante en la final de 800 metros, dejando atrás a la japonesa Kinue Hitomi y a la sueca Inga Gentzel. Su registro de 2:16.8 le supuso lograr la medalla de oro y alcanzar su tercera plusmarca mundial de los 800 metros.

Cabe señalar en este punto que, en los Juegos de Ámsterdam, se disputaron por primera vez pruebas de atletismo femenino, contra el criterio de Pierre de Coubertin -fundador de los Juegos Olímpicos modernos- y los conservadores del Comité Olímpico Internacional (COI). Concluidos los Juegos, el COI eliminó los 800 metros, alegando que las atletas no los soportaban. Hasta los Juegos de Roma de 1960, no se recuperó la distancia. Las teorías de Coubertin y el COI fueron hechas mil pedazos cuando las mujeres compitieron en largas distancias décadas después y alcanzaron registros incluso mejores que las antiguas plusmarcas masculinas.

Tras los Juegos de Ámsterdam, Lina Radke siguió entrenando y compitiendo y volvió a destacar en los campeonatos alemanes. En 1930 y 1931, consiguió ser subcampeona alemana de los 800 metros, siendo superada por Marie Dollinger. Y, en 1930, logró la plusmarca mundial de los 1.000 metros.

En 1934, después de participar en los Juegos Mundiales para Mujeres, una competición femenina disputada entre 1922 y 1934 y existente gracias a la feminista francesa Alice Milliat y su Fédération Sportive Féminine Internationale (FSFI), Lina Radke se retiró de la competición definitivamente y se dedicó a ejercer de entrenadora en su club, el VfB Breslau.

Desde esas fechas, se apartó de toda actividad pública, por ser contraria al gobierno alemán nacionalsocialista. Y, en 1937, junto a su marido Georg Radke, tuvo al que sería su único hijo, Norbert.

La RDA

La Segunda Guerra Mundial (1939-1945) fue un tiempo de calamidades y penurias. Duro, difícil de llevar. En esos años, Lina Radke padeció todo tipo de dificultades. Por ejemplo, su marido Georg Radke pasó un tiempo en un campo de prisioneros soviéticos.

Al concluir la guerra, Lina fue expulsada de Breslau, que se había convertido en polaca, encontrando refugio junto a su marido e hijo en Torgau, una población situada en el este de Alemania. En el viaje de Breslau a Torgau, Lina perdió un objeto muy especial para ella, perdió su medalla de oro olímpica. Torgau se encontró bajo el control de la URSS hasta que en 1949 pasó a ser parte de un nuevo estado comunista, la República Democrática Alemana (RDA).

Asentados en Torgau, Lina Radke y su marido George Radke ejercieron de entrenadores y consiguieron logros destacados en la joven RDA. Por ejemplo, su discípula Elli Sudrow se proclamó campeona nacional de 800 metros en 1951 y 1953.

En 1956, ambos vieron recompensada su labor, cuando el Comité Olímpico de la RDA reprodujo la medalla de oro olímpica de Lina, extraviada durante su viaje de Breslau a Torgau, y se la entregó como reconocimiento.

En 1961, el matrimonio Radke puso fin a su estancia en la RDA y se marchó a vivir a Karlsruhe, la ciudad natal de Lina, en ese momento perteneciente a la República Federal de Alemania (RFA). La marcha de la Alemania comunista hacia la Alemania capitalista fue motivada por el deseo de su hijo Norbert de dedicarse a ser músico de jazz.

El regreso a Karlsruhe

Al poco tiempo de su regreso a Karlsruhe, las esperanzas de Lina Radke de recibir apoyos para su actividad deportiva se desvanecieron. Lina comprobó que ni su antiguo club, ni la Federación de Atletismo de la República Federal de Alemania, ni el Comité Olímpico del país, tenían intención de ayudarla. La única excepción fue el ayuntamiento de Karlsruhe, quien en 1973 le entregó la medalla de oro de la ciudad por su trayectoria. Quedan pocas dudas de que la buena relación del matrimonio Radke con el deporte de la RDA fue lo que motivo la falta de apoyos.

A raíz de esa situación, Lina Radke vivió retirada de toda actividad pública durante sus últimos años de vida como en los años de la Alemania nazi, pasando al anonimato más absoluto. Tanto que el 8 de octubre de 1983 un cargo deportivo se encontró con la sorpresa de que, al ir a felicitarla por su 80 cumpleaños, sus vecinos le dijeron: «¡La señora Radke murió hace seis meses!».

Lina Radke efectivamente falleció el 14 de febrero de 1983, con 79 años, siendo enterrada en el cementerio de Mühlburg, perteneciente a Karlsruhe, sin que trascendiese la noticia. Su marido Georg Radke le sobrevivió diez años.

Tras su fallecimiento, Lina Radke recibió escasos reconocimientos. El motivo no fue otro que su buena relación con el deporte de la RDA, como ya le ocurrió en vida. Con el paso de los años, no obstante, las instituciones políticas y deportivas trataron mejor a la atleta. En 2021, se inauguró el Pabellón Lina Radke en Karlsruhe. Y, en 2022, la World Athletics, es decir la Federación Internacional de Atletismo, le dedicó a la corredora una placa conmemorativa en el Estadio Olímpico de Ámsterdam, lugar en el que ella tocó el cielo.

No podía ser de otra forma…

Lina Radke, una corredora excelente envuelta en una época difícil, peleó contra la adversidad y ganó. Fue la primera Campeona Olímpica de los 800 metros. Su trayectoria y su gesta olímpica son pura historia del deporte del siglo XX. Son imborrables.