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Salarios como excusa

Luis Felipe Arauz

Antes que quien lea esto me descalifique porque soy profesor de la Universidad de Costa Rica, debo decir que no estoy defendiendo ningún privilegio. Ya en varias facultades hemos solicitado cambios en el sistema salarial de la UCR, dándole mucho más peso al régimen de méritos que a la antigüedad. Las autoridades han dado pasos concretos en esa línea, disminuyendo sustancialmente las anualidades y trabajando aceleradamente en el diseño de un nuevo sistema salarial.

La Ley de Empleo Público va mucho más allá del tema salarial, y toca temas como política de contratación, mecanismos de evaluación y políticas de sanciones dentro de las universidades públicas, las cuales afectan el quehacer universitario en el ámbito académico. Pero, malintencionadamente, se ha querido reducir la discusión del impacto de la Ley de Empleo Público en la educación superior pública al tema salarial. So pretexto del salario, tema que se ha manipulado con mentiras o verdades a medias para influir en la opinión pública y atizar el odio hacia las universidades estatales, lo que en realidad quieren algunos es limitar la libertad de cátedra garantizada en la Constitución, por la vía del debilitamiento de la autonomía universitaria tal como la define el Artículo 84 de la Constitución Política, la misma que quienes ejercen el Poder Ejecutivo y el Legislativo juraron defender.

¿Por qué la autonomía universitaria les estorba a ciertos representantes del poder económico, dentro y fuera del gobierno, y a sus voceros? El papel de la UCR está dado en el Artículo 5 de su Estatuto Orgánico: Estimular la formación de una conciencia creativa y crítica, en las personas que integran la comunidad costarricense; buscar, de manera permanente y libre, la verdad, la justicia, la belleza, el respeto a las diferencias, la solidaridad, la eficacia y la eficiencia;  formar profesionales en todos los campos del saber, que integren una cultura humanística con su formación especial o profesional; contribuir al progreso de las ciencias, las artes, las humanidades y las tecnologías; elevar el nivel cultural de la sociedad costarricense mediante la acción universitaria; estudiar los problemas de la comunidad y participar en proyectos tendientes al pleno desarrollo de los recursos humanos, en función de un plan integral, destinado a formar un régimen social justo, que elimine las causas que producen la ignorancia y la miseria, así como a evitar la indebida explotación de los recursos del país.

Todo lo anterior requiere que la acción universitaria esté libre de la influencia de las tendencias ideológicas predominantes y de los gobiernos de turno. Por ejemplo, algunos quisieran que la educación superior se circunscriba a materias tecnológicas o administrativas y minimice o elimine lo demás. Esa visión estrecha quedó plasmada en el informe sobre el Fondo Especial de la Educación Superior recientemente aprobado por la Asamblea Legislativa. Con la Ley de Empleo Público, el gobierno va a influir sobre los mecanismos de contratación y evaluación del personal universitario, lo cual claramente resta la necesaria libertad de la acción académica, garantizada por la autonomía universitaria. Podríamos llegar a una situación lamentable en que los rectores y otras autoridades universitarias se nombren por color político, o, como sucede en el gobierno, que a quienes ocupan jefaturas haya que indemnizarlos para que dejen el puesto.

Por otra parte, los mecanismos de evaluación profesional del Servicio Civil no promueven la excelencia (no hay evaluación por los usuarios) ni la productividad, como sí lo hace el régimen académico de las universidades públicas, en el cual la enseñanza es evaluada por los estudiantes y la productividad y calidad de la investigación por “pares académicos” anónimos, con frecuencia internacionales, que revisan y dictaminan sobre el mérito de los trabajos científicos. Cambiar este riguroso sistema de méritos de las universidades por la “amistosa” evaluación del Servicio Civil va en detrimento de la calidad universitaria.

La moción aprobada en la Comisión de Gobierno y Administración de la Asamblea Legislativa, para que el sistema de empleo público de las universidades públicas esté compuesto de la normativa interna aprobada por sus propios órganos de autogobierno, es salomónica: reivindica la autonomía universitaria dada por la Constitución, pero no excluye el tema salarial universitario de la Ley de Empleo Público. La reacción visceral y mendaz de algunos sectores de la prensa y grupos de interés contra esta moción demuestra claramente que el interés de estos sectores y grupos no es el salario sino la autonomía, y reafirma que el salario es el pretexto. Lo que priva en esos sectores es la visión mercantilista del quehacer universitario, para la cual la autonomía es un estorbo.

Imagen ilustrativa.

PRONUNCIAMIENTO PÚBLICO. Integrantes de Grupo de Garantes Administración Alvarado Quesada (2018-2022)

Los abajo firmantes, como parte del grupo de garantes de la ética del gobierno encabezado por el señor Presidente Carlos Alvarado Quesada, queremos dejar manifiesta nuestra posición con respecto al proyecto “Ley de Empleo Público” (Expediente No. 21.336) en discusión en la corriente legislativa.

  1. La Constitución Política vigente establece con claridad la división de poderes de la República y distintos grados de desconcentración y autonomía para instituciones con misiones especializadas como el Poder Judicial, la Caja Costarricense de Seguro Social, las municipalidades, las universidades y las instituciones autónomas. Estas autonomías van desde lo estrictamente administrativo (autogestión de un ente sin dependencia de otro), hasta la autonomía política (capacidad de autogobierno) y la autonomía organizativa (capacidad de auto-organización). El caso de las universidades públicas incluye las tres modalidades de autonomía constitucionalmente previstas.
  2. La norma 191 C.P., por su parte, prevé la creación de un Estatuto de Servicio Civil, concebido para regular la relación entre los servidores públicos y el estado, sin hacer, ciertamente, distinciones. Sin embargo, una interpretación histórica de este mandato, confirma que la intención del constituyente fue asegurar el acceso al empleo público, creando un ente descentralizado que, en condiciones objetivas de independencia e idoneidad, así como lejos de la influencia y control del gobernante de turno, condujera los procesos de designación del funcionariado y demás empleados de este sector. No hay que olvidar que esta fue una de las cuestiones detonantes de la crisis de 1948. Una visión también histórica del desarrollo de las entidades autónomas en el país a lo largo de casi setenta años, han afianzado el principio de división de poderes y de autonomías en distinto grado, con diversos estatutos especializados que han permitido apartar las  influencias político-partidarias en la gestión, organización y autogobierno de las instituciones públicas. A nuestro entender, el espíritu del constituyente, aunque nunca se concretó en la existencia de un estatuto único, se ha afianzado y fortalecido a través de los años, incluso con la labor interpretativa de la Sala Constitucional.
  3. Las cuestiones relacionadas con la definición de perfiles de los servidores, sus requisitos, las calificaciones de idoneidad, rendimiento y régimen disciplinario, así como escalas salariales deben considerarse como parte de la autonomía de que gozan estas instituciones. Es muy riesgoso poner en manos de un ente controlado absolutamente por el Poder Ejecutivo, la determinación última de estos aspectos en alguna instancia no especializada, sino que pueda, además, ser proclive a la manipulación tratándose, por ejemplo, del nombramiento de jueces, autoridades y docentes universitarios y técnicos especializados en distintas entidades públicas. Por el contrario, cualquier tipo de exceso o contradicción que pueda haberse dado en este campo, es perfectamente corregible y mejorable, sin sacrificar la misión esencial que cada institución autónoma tiene. Para ello se cuenta con instancias controladoras que ninguna institución autónoma puede obviar.
  4. Si bien entendemos que esta es una discusión también de carácter ideológico-política por tratarse de la administración del Estado, siendo que respetamos las distintas posiciones que hay al respecto, no podemos ignorar en este debate la existencia de una  arista ética, puesto que durante la campaña electoral pasada, el actual Presidente Alvarado Quesada fue claro al señalar que la cuestión del empleo público no podía reducirse a un tema eminentemente fiscalista, -como evidentemente lo está siendo-, y que había que dar un tratamiento integral que respetara la complejidad y especificidad de un ámbito vital para la prestación de servicios públicos esenciales, en un régimen democrático de derecho -como evidentemente no lo está siendo-. Encontramos pues, en este punto,  un incumplimiento de orden moral a los compromisos asumidos para con el electorado nacional.

Margarita Bolaños Arquín                José Manuel Arroyo Gutiérrez

San José, 23 de marzo de 2021.

Los diviesos del Proyecto Ley Marco de Empleo Público

Manuel Hernández

Los diviesos o forúnculos son infecciones de la piel, que van llenando de pus la parte del cuerpo afectada y producen inflamación, mucho dolor, incomodidad y hasta fiebre.

En el campo, de donde vengo, se decía que los diviesos o abscesos nacen porque la sangre está contaminada.

En la avanzada fase legislativa de la cruzada en que se encuentra el Proyecto Ley Marco de Empleo Público (discusión mociones de reiteración), se pueden advertir 3 grandes nacidos o diviesos que lo tienen muy contaminado:

1.- El primer absceso corresponde al ámbito de la cobertura de las instituciones, que quedarán sujetas al imperio del emergente Leviatán.

La discusión concierne principalmente a la sumisión del Poder Judicial y la regulación de las autonomías de determinadas instituciones, principalmente las universidades públicas y gobiernos locales.

2.- El segundo divieso se radica en la titularidad de la rectoría de la gobernanza del empleo público, tema que después de ser pacífico, ha generado una importante controversia política.

El último texto legislativo que se aprobó, creó un monstruo de dos cabezas, en virtud que, por una parte, la rectoría política la recuperó, en teoría, MIDEPLAN, pero por otra parte, esta rectoría quedó sustancialmente vaciada, a merced de las múltiples y potentes competencias que se le atribuyeron a la otrora famélica Dirección General de Servicio Civil.

La cuestión más relevante, independientemente como se resuelva este pulso político-partidario, es que no puede existir rectoría gubernamental, por mínima que sea, en menoscabo de la autonomía que constitucionalmente tiene asignada la Caja Costarricense de Seguro Social, los gobiernos locales y las universidades públicas, salvo que sea derrumbando la Constitución Política.

3.- El último nacido se relaciona con los alcances de la regulación del salario global, el producto superestrella, pero, a la vez, el más oscuro del proyecto.

El proyecto somete las remuneraciones a un régimen salvaje, más regresivo que la misma Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, que con esto queda todo dicho; trasladando coactivamente a las y los funcionarios actuales, al esquema único de salario global, a contrapelo del principio de irretroactividad de la ley, principio elemental del Estado de Derecho (artículo 34 constitucional).

Al tenor de las normas del proyecto, las remuneraciones quedarán congeladas, estancadas en el tiempo, hasta después de la segunda venida de Cristo, con la consecuente afectación de la reactivación y eficiencia de la economía nacional.

Estos diviesos están bien maduros, que reventarán el pus maloliente que han cultivado, producto de una sangre más que contaminada, envenenada por el odio visceral contra la clase trabajadora de la función pública y la aversión al Estado Social y Democrático.

No haría nada mal, a quienes urdieron esta conjura contra la democracia, una dosis concentrada de gavilana y güitite, que todavía abundan en mi pueblo, para bajar la fiebre y aliviarles el coma hepático, que produce pérdida de la función cerebral, cuando el hígado ya no es capaz de eliminar las toxinas de la sangre. 

23/03/2021

Por una universidad pública para la vida y al servicio del pueblo

Información de UNED-PRO:

Las organizaciones laborales de la Universidad Estatal a Distancia, como UNED-PRO, se mantienen en lucha por la defensa del Estado Social de Derecho, la autonomía universitaria que protege la libertad de producir conocimiento y aportar a la sociedad sin influencias externas, y contra la amenaza a esos valores que representa el Proyecto de Ley de Empleo Público.

¿Cómo que no lo dice La Nación?

Yamileth González García , Exrectora UCR

Acudo, una vez más, a este medio de comunicación en procura de imparcialidad y seriedad para aclarar las informaciones que hace un conocido periódico, de manera tendenciosa y hasta falaz, empeñado en desacreditar a una de las instituciones más respetables del país por su contribución al desarrollo y desempeño científico, cultural, artístico y tecnológico, en su ya no disimulada intención privatizante de la educación superior.

¿Cómo que no lo dice La Nación? Claro que sí lo dice, solo que lo hace de manera parcializada e interesada, pues menciona únicamente circunstancias negativas en su intento destructivo por atacar a la Universidad de Costa Rica (UCR) y su autonomía y, también, enfila sus ataques, sorprendentemente, hacia mi persona, como si yo fuera candidata a algún cargo de carácter nacional o institucional, ya que como es típico de ese periódico, cuando alguien está por postularse y no es de su agrado, lo atacan.

Los argumentos expresados en el editorial (La Nación, 23 marzo), como ya es su costumbre, son, en este caso, inexactos por parciales:

1- Comenzando porque se refiere a una medida tomada en una sesión del Consejo Universitario, en la que yo no participé. Dice el diario, textualmente, que: “el 29 de setiembre del 2009, González y el Consejo Universitario aumentaron las anualidades del 3% al 5.5%”. Eso es inexacto, yo no estuve presente en la sesión del Consejo del 29 de setiembre, la cual aprobó ese incremento y tampoco firmé, en ese momento, el acuerdo señalado.

2- Señala el citado editorial que, como consecuencia de esa acción, la Universidad de Costa Rica vive una situación insostenible financieramente, que esa medida atenta “contra la sostenibilidad financiera de la institución” y que “a corto plazo” “es una «amenaza» para la actividad sustantiva de la Universidad, es decir, el cumplimiento de su misión educativa”. Tremenda responsabilidad la que se me endosa; sin embargo, a pesar de que ese desequilibrio se viene pregonando desde el año de 2009, se reitera en 2013, 2014, 2015, 2018 y hoy de nuevo, la falsa alarma, de torcidas intenciones, como se sabe, no se ha concretado. Estamos ya en el 2021 y, contrariamente a la fatídica premonición, la UCR mantiene su equilibrio en las finanzas y no existe ningún déficit institucional. Aquí podemos citar, con un poco de ironía, el conocido texto de Zorrilla: Los muertos que vos matáis gozan de buena salud”.

El día 22 de marzo, la UCR, le responde a ese diario y al país, lo siguiente:

“La anualidad que reciben los funcionarios de la Universidad de Costa Rica tiene tendencia a la baja y en el 2018 fue de 1,94% para personas profesionales y de 2,54% para personas no profesionales. En la actualidad este monto es de 0%”.

Si el diario La Nación, utilizara de forma correcta los datos, podría ver, o a lo mejor eso no es posible, que “… para los últimos ocho años la proporción del gasto en salarios se ha reducido pasando de representar un 72%, en el 2012 a un 67,79% en el 2019, y para el 2020 el gasto corriente en salarios se redujo en más de ₡800 millones de colones. Para este año la proporción del gasto en salarios fue de un 71%, debido a la baja general en los recursos que financian a la educación superior. El año pasado el presupuesto de la UCR se redujo en más de ₡34 000 millones”. (La UCR aclara publicación del diario La Nación, 22 de marzo). Una tendencia que se venía dando desde los años de 1990 y que no se detuvo en la última década; al contrario, como se deduce de la afirmación anterior llegó a estar más abajo del 70%. Esta proporción de equilibrio, como lo he señalado en otros momentos, es garantía generalizada de un sano equilibrio financiero para las instituciones de educación superior. A pesar de las diatribas de este periódico, la UCR continúa con su quehacer académico sustantivo de indiscutible impacto en nuestro país.

Reitero lo dicho hace un par de semanas: “Si bien es cierto los datos muestran un peso creciente de la anualidad sobre el salario base, se logra una estructura salarial que mantiene en proporción creciente el reajuste por régimen de mérito frente al salario base, y también que se sigue estando muy por debajo de la relación 80/20, un porcentaje que es considerado como el garante de un sano equilibrio financiero para las instituciones de educación superior”.

En todo caso, por su madurez y por la misma autonomía que la Constitución le da, la UCR ha puesto autos en el propósito de enmendar y corregir cualquier situación que perjudique su cabal funcionamiento, incluida, desde luego, una propuesta de empleo universitario, consecuente con una Ley de empleo público. Para ello, creó una Comisión encargada de estudiar el esquema salarial de la Institución.

3- También se me acusa de no haber escuchado la voz de la Oficina de Contraloría Universitaria ( OCU), la cual alertó sobre las consecuencias que la medida podría traer; pero lo que no menciona ese diario es que los dos estudios actuariales realizados, el primero, por el reconocido actuario Rodrigo Arias, profesor de la Escuela de Matemáticas, el Modelo de proyección de ingresos y gastos para determinar la sostenibilidad del gasto salarial de la Universidad de Costa Rica (2010) y, el segundo estudio, basado en el mismo modelo, pero ampliando el número de escenarios, lo realizó Arias en conjunto con los economistas Max Soto Jiménez y Pablo Sauma Fiatt del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas, se hicieron para responder a las observaciones y dudas que habían sido señaladas por la OCU. Esos señalamientos si fueron atendidos y la Oficina de Contraloría participa del debate y la aprobación de la propuesta, en la Comisión de Administración y Presupuesto, como consta en el Acta de la sesión 5390 del CU, cuando se señala lo siguiente:

“Para el análisis del presupuesto institucional y el Plan Anual Operativo del año 2010, se llevó a cabo una reunión ampliada de la Comisión de Administración y Presupuesto (28 de septiembre de 2009), donde los miembros del Consejo Universitario analizaron cada uno de los documentos presentados por la Rectoría, con la participación de funcionarios y funcionarias de la Oficina de Planificación Universitaria (Licda. Maritza Monge Murillo, jefa de la Oficina; Licda. Carolina Calderón Morales, jefa de la Sección de Presupuesto; Licda. Anabelle Mora Bonilla, jefa de Sección de Planeamiento, y Lic. Johnny Méndez Vargas, jefe de la Sección de Evaluación); de la Oficina de Contraloría Universitaria (Lic. Mario Zamora, Lic. Donato Gutiérrez Fallas, y M.A. Jorge Padilla, Contralor) y el Lic. Ramón Bonilla, Director Ejecutivo de la Rectoría. En esta reunión se discutió ampliamente el Plan-Presupuesto para el año 2010, donde surgieron inquietudes que fueron atendidas por la Administración y que complementa la información que anteriormente había sido presentada”. Como se desprende de los estudios y el análisis realizado, los cuales evidenciaron que el incremento era sostenible, contrariamente a la afirmación del citado editorial.

4- Por otra parte, quiero resaltar que lo que dice el editorial, en el sentido de que el incremento del año 2009 es una feliz iniciativa de quienes estábamos, en ese momento al mando de la administración superior de la Universidad, no es cierto. El diario omite que durante 30 años todas las autoridades universitarias nos opusimos al incremento del incentivo médico para el área de la salud , lo peleamos en los tribunales y, no fue sino por la resolución (2007-000760) de la Sala Segunda de la Corte de Justicia (10/10/2007), que se nos obligó a subir la anualidad al 5.5% para el personal, en principio de la Facultad de Odontología, y que tuvo que ser reconocida de manera retroactiva al 7 de junio de 1982. En aquel momento, ya toda el área de la salud se preparaba para solicitar ese mismo incentivo, vía judicial y si lo ganaban (tenían un claro precedente) incluyendo el pago obligatorio retroactivo desde el año 1982, habría constituido una verdadera ruina para la institución.

La sentencia 655 del 12 de agosto de 2011, de la Sala Segunda, que según el editorialista viene a explicar lo obvio, señala: «Para poder acceder a esa clase de pluses salariales es necesario que el profesional, además de serlo en Ciencias Médicas, realice sus labores en un ente dedicado a la prestación de servicios hospitalarios».

Al contrario, la sentencia viene a ratificar el argumento de la UCR durante los 30 años que dura ese pleito: la UCR no es un centro hospitalario, por lo que la Ley de Incentivos Médicos no debía ser aplicada en la Institución. Eso es así, tanto para los odontólogos, médicos, nutricionistas, farmaceuticos etc, etc, como para cualquier profesional de otras disciplinas ajenas a la salud, ya que todas las personas que laboran en la Universidad lo hacen como docentes. Incluidos los funcionarios de la salud, quienes ejercen la docencia médica, pues las clínicas ubicadas en esa área son centros de enseñanza y no centros hospitalarios.

La Sala comete un error en 2007 al fallar en contra de la Universidad, como lo viene a corroborar la sentencia del año 2011. Lo que la administración universitaria hizo en 2009 tiene que ver con un asunto de justicia laboral, remunerado de la misma manera a todo los que ejercían la misma función, es decir, la docencia.

5- Ha insistido este periódico en su agresión al mandato constitucional de la autonomía universitaria y en influir en la Asamblea Legislativa en su propósito, en este embate que ya tiene vieja data, que lo vienen orquestando diversos poderes nacionales, sobre todo, desde el momento en que el Gobierno de Costa Rica y el Banco Mundial suscribieron, en junio del año de 2009, un documento llamado Competitividad en Costa Rica, cuyo entramado ideológico ha venido sustentando los diferentes gobiernos nacionales y que, en relación con las universidades, señala que “Los mecanismos de financiamiento tradicionalmente usados en Costa Rica, combinados con la autonomía universitaria, limitan la capacidad del Gobierno para influir enormemente en el sistema”. Y fue a partir de ese momento que se empieza a actuar con mucha más prepotencia, buscando romper la autonomía universitaria y debilitar su financiamiento. Pareciera que ese es el propósito final de este periódico y de otras fuerzas políticas y económicas empeñadas en desacreditar a la UCR.

Publicado en el Semanario Universidad, compartido con SURCOS por la autora.

Hoy: Voces y Política en Radio Universidad con Patricia Mora y Laura Martínez

Voces y Política: Hoy conversaremos sobre “El gobierno del PAC y el debilitamiento de la institucionalidad democrática costarricense” con la participación de Patricia Mora: Diputada en el periodo 2014-2018, Ministra de Condición de la Mujer del 2018 al 2020, Socióloga y Profesora universitaria y Laura Martínez: Directora del Semanario Universidad, Periodista y Profesora universitaria. Esperamos su participación en nuestras redes sociales o por medio de llamada telefónica.
Teléfono: 2234 3233 ⏰5:00 pm 📻Radio Universidad 96.7 FM ¡Nos escuchamos!

Acto en Memoria de la Vida de Monseñor Romero

Comunicado. El Centro de Amigos para la Paz CAP, les invita de manera muy cordial y fraterna al Acto de Celebración de la Vida de Monseñor Romero, este miércoles 24 de marzo del 2021, a las 6:00pm, hora de Costa Rica.

Acompáñenos por Zoom: t.ly/xIv4
ID de reunión: 865 5422 7177
Código de acceso: 684912

Vea el acto por Facebook Live: t.ly/pbmD

Una actividad especial que realizaremos de manera virtual, con la participación musical de Mezcla de Elementos y Son de la Tierra, la participación de personas que en su momento compartieron con Monseñor Romero, información documental relativa a la vida y muerte de Monseñor Romero y un cierre con peticiones y devocional.

Con el apoyo de la Red Ecuménica de Lectura Popular de la Biblia.

A 41 años del asesinato de Monseñor Romero, su mensaje sigue vigente hoy más que nunca, cuando la represión y la injusticia retoma fuerza en nuestra América Latina y el mundo en general.

POR LA JUSTICIA, LA PAZ Y LOS DERECHOS HUMANOS.

Para preguntas: centroamigosparalapaz@gmail.com

Acompáñenos y Apoye en la divulgación de la actividad

Gestión Biden: entre Demencia senil y la Misma “miasma”

Lic. José A. Amesty R.

Demencia senil, ocurrencias y accidentes…

  1. Biden, se encontraba dando un discurso, cuando en medio de este, confundió el nombre de una congresista y se desorientó. Se encontraba en un centro de vacunación en Houston, Texas, cuando expresó: “Discúlpenme, ¿qué hago aquí?”, tras el incidente, el mandatario continuo normalmente su alocución.
  2. El líder norteamericano, de 78 años de edad, tras querer emular a jóvenes militares activos y entrenados, ha tropezado tres veces, mientras subía las escaleras del avión presidencial, el Air Force One, en la base Andrews, en Maryland.
  3. En noviembre del 2016, en el Congreso Mundial Judío en Nueva York, señaló: “soy sionista, pero para eso no se necesita ser judío”.
  4. Recientemente Biden, generó un estallido en los medios al calificar al presidente ruso, Vladímir Putin, de asesino y agregando que no tiene alma. Ya en noviembre 2020, había catalogado a Xi Jinping de matón.

Gestión de Joe Biden…

  1. Según el analista y escritor Atilio Boron, no debemos hacernos ilusiones en lo que se refiere a un cambio de mandato de Biden, en comparación con Trump y a los continuos y largos gobiernos imperialistas. En un artículo que publicó Biden en la revista Foreign Affairs señaló, primero en relación con Rusia: la sociedad civil rusa resiste con valentía la opresión del “sistema autoritario y la cleptocracia de Vladimir Putin”; con relación a China: reafirma la necesidad de “endurecer nuestra política” hacia el gigante asiático. De lo contrario, asegura, China continuará “robando la tecnología y la propiedad intelectual” de nuestras empresas. Entonces es difícil, que con esta retórica, el mundo pueda respirar tranquilo y confiar en que las tensiones del sistema internacional disminuirán significativamente.

Así mismo, en un artículo de Boron llamado: ¡Quítenle a Biden el maletín nuclear!, indica que, la (previsible y reiterada) tesis central, es que el mundo necesita un líder y EUA debe retomar ese papel, otorgado nada menos que por Dios, y abandonado por Trump que intentó que EEUU, “fuese grande otra vez”, abdicando de su responsabilidad de mantener el orden internacional y desairando a sus aliados y amigos. Ante esta imperdonable defección Biden, propone que Washington vuelva a sentarse en la “cabecera” de la mesa de las negociaciones internacionales y así restaurar la hegemonía perdida.

El delirio de Biden es de extrema peligrosidad, y refleja el talante que predomina en el equipo de secretarios y asesores de su gobierno. Son expresiones nítidas de la ideología estatal del imperio. Resulta interesante que las principales amenazas para Estados Unidos sigan siendo las mismas que las identificadas por la administración Trump: se considera a Rusia, China, Corea del Norte e Irán las mayores amenazas a las que deben hacer frente.

  1. Con Cuba prometió en campaña que eliminaría parte de las crueles medidas impuestas por Trump, entre ellas permitir las remesas familiares y los viajes de cubanos residentes en Estados Unidos, además retomar otras de las aprobadas bajo la presidencia de Barack Obama, en las que participó como vicepresidente, pero sus declaraciones más recientes indican que continuará con las sanciones, aunque no está del todo claro, si es por decisión propia o por las presiones del grupo de mafiosos anticubanos sentados en el Congreso.
  2. El gobierno de Joe Biden, está respondiendo a una oleada de niños cruzando la frontera desde México, con algunas de las mismas tácticas que indignaron a los demócratas cuando el entonces presidente Trump las adoptó. Eso incluye albergar a los menores en centros de detención improvisados, y los republicanos dicen que los demócratas son ahora quienes “meten a niños en jaulas”.
  3. Recientemente, después de infinidad de reuniones, se definió que el ataque sería en la madrugada del 25 de febrero, centrado en dos objetivos de milicias chiíes en Siria, cerca de la frontera con Irak, y de noche, para minimizar el número de víctimas.
  4. Ya el día 17 de marzo 2021, se informó que Estados Unidos incluyó a Rusia, en la lista de aquellos países a los que niega licencias de exportación e importación de artículos y servicios de defensa.
  5. La política hacia Rusia, parece ser una estrategia de ejercer mucha presión, hacia asuntos serios tales como:
  • Los acuerdos sobre armas nucleares.
  • La situación crítica respecto a Ucrania y Crimea.
  • Los peligrosos y provocadores avances militares de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) hacia la frontera occidental rusa.
  • Los roces por el apoyo que da Moscú a la sociedad y el gobierno sirio en Asia Occidental.
  • Los toques derivados del vínculo ruso-germano por el gasoducto Nord Stream, en la zona del Báltico.
  • Como también el erigir un arco de relaciones, claramente en contradicción, con los intereses hegemónicos estadounidenses, conformado por la misma Rusia, China e Irán y aquellos países, que han sufrido las presiones y las políticas de fuerza de Estados Unidos.
  1. Una situación inaudita en la política de EEUU-Biden, es que en plena pandemia, éstos boicotearon el acceso de Brasil a la vacuna rusa “Sputnik V”, siendo el país con más muertes diarias y el segundo en el mundo (tras EUA) en cantidad de contagios (11.519.609) y muertes (2.665.749) por el Covid-19. Además, sabemos de la intervención para el rechazo de Panamá, a la presencia solidaria de la Misión de Salud de personal cubano, tal como sí ocurrió en varios países, entre otros en Italia.
  2. Biden declaró, que va a utilizar los métodos tradicionales usados por los demócratas: la promoción de los valores democráticos por todo el mundo. Es muy probable que esto se refiera a que Estados Unidos tiene la intención de llevar a cabo toda una serie de “revoluciones de colores”, adaptadas a la realidad actual, para alcanzar sus objetivos. Además, se buscará presionar nuevamente a todos sus aliados por medio de la OTAN.
  3. Finalmente, y por ahora, con relación a la carrera armamentista de Biden-EEUU, según expertos analistas como Germán Gorraiz López, éstos completarían la quinta fase del despliegue del escudo antimisiles en Europa (Euro DAM) que simbolizará la irrupción de la Guerra Fría 2.0. Ello significará el retorno a la Doctrina de la Contención (Doctrina Truman), cuyas ideas principales se resumen en la cita “el poder soviético es impermeable a la lógica de la razón pero muy sensible a la lógica de la fuerza”. Situado de momento en la quinta fase del despliegue del Euro DAMN, asistimos a unas sorprendentes declaraciones del ministro británico de Exteriores, Philip Hammond recogidas por el diario “The Telegrah”, en las que afirma que “Londres podría acoger misiles nucleares estadounidenses en suelo británico, en medio de las tensiones con Rusia”, lo que podría entenderse como el retorno a una carrera armamentista, como la mantenida durante la Guerra Fría con la URSS.

EEUU tendría planificado un programa nuclear, con una duración de treinta años y un costo de un Billón de dólares, así como un sistema diseñado para detectar misiles de crucero en territorio estadounidense (JLENS), carrera armamentística que por mimetismo se extenderá al espacio geográfico que se extiende desde Israel hasta Corea del Norte (incluyendo a países como Irán, Pakistán, India y China).

Quedando América Latina y el Caribe libres de armas nucleares, tras la firma del Tratado de Tlatelolco (1.967), a pesar del riesgo potencial de la presencia de submarinos nucleares británicos en las Malvinas.

Más preguntas que respuestas: ¿Por qué se oponen los yanquis, a la descolonización de Puerto Rico y pretenden la separación de Hong Kong del territorio de China? ¿Permitirán los yanquis que Beijing, estimule protestas populares entre los boricuas y apoyen con dinero las campañas para su independencia, similares a las que sufragan en Hong Kong?

Pésimo camino el elegido por Biden, sin percatarse que pudiera facilitarle el regreso a Trump a la Casa Blanca, e incluso recuperar el Congreso, si antes no revisa con lupa su cuerpo de asesores, pues tal parece estarle cavando su tumba política, al mostrarse con esas reacciones irracionales, propias de un presidente, sin el talento suficiente para dirigir a una potencia nuclear, que avivan los comentarios de estar padeciendo cierta demencia senil.

Política de EEUU-Biden, entre la locura y la misma “miasma” mierda, expresión de Chávez.

 

Imagen tomada de France24.

Precios del petróleo amenazan ya a centroamericanos

Por Rafael Ángel Ugalde Quirós*

Aunque parezca increíble, cuando el presidente venezolano Hugo Chávez convirtió su país en “la casa del petróleo” no había pandemia de Covid 19, pero divisaba ya que una Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) decorativa agravaría las crisis cíclicas en las naciones pobres.

Veintitrés años atrás nacionalizó la producción de petróleo, procurando el desarrollo y la integración de la región como bloque, tratando de llevar a la realidad el sueño del libertador Simón Bolívar (1783-1830). Él visualizó, sintetizando un vasto pensamiento del prócer, la unidad continental como forma de enfrentar amenazas comunes que vendrían sobre los pueblos, tras liberarse del férreo yugo español.

Sin esta nueva triada de geopolítica, petróleo y desarrollo social de Chávez – fallecido el 5 de marzo de 2013- no existiría hoy el plan Petroamérica, un gigantesco proyecto de Gaseoducto del sur, o de Petrocaribe, ideados como iniciativa de unidad e independencia latinoamericana y caribeña, ausente siempre en la agenda de los reiterados gobiernos de tendencia socialdemócrata y socialcristiana de Acción Democrática y COPEI, respectivamente en la Venezuela pasada.

La crisis cíclica del capitalismo en 2007-2008, y consecuentemente, la elevación de los precios del petróleo por arriba de los $ 100 el barril, hizo estragos en las economías centroamericanas, dependientes casi en su totalidad del “oro negro” y las grandes compañías petroleras. Ellas controlan en la subregión la exploración, el suministro y las rutas del petróleo. Aunque en 2019 y 2020 los derivados del hidrocarburo registraron, en términos generales, una leve disminución de los precios al consumidor, ello no quiere decir que la tendencia se mantendrá una vez levantadas las restricciones por la pandemia de Covid.

El mes de agosto de 2019, por ejemplo, el mundo se mantuvo en vilo por los enfrentamientos entre Estados Unidos y la República Popular China por cuestiones comerciales. El petróleo ese mes aumentó en 2.4 millones barriles después de casi dos meses de pérdidas. Asimismo, las gasolinas aumentaron 4.4 millones de barriles, después de dos semanas de pérdidas, juntamente con los destilados como el diésel, presentaron un aumento de 1.5 millones de barriles. Los cambios en las reservas permitieron que los precios internacionales de los derivados del petróleo mostraran tendencia a la baja. (https://www.centralamericadata.com/es/article/home/Precios_de_combustibles_al_13_de_Agosto_2019). Adicionalmente a lo anterior debe reconocerse que el control del 90% de los pozos petroleros en Siria a vista y paciencia de la ONU y el derecho internacional por parte de Estados Unidos y sus aliados occidentales, hacen exista hasta ahora una especie de “ganancia para todos” en el consumo del hidrocarburo en tiempos de pandemia, evitando se disparen los precios, pues el hidrocarburo sale casi gratis a las compañías.

Una síntesis de los valores registrados para el 13 de agosto 2019 indica los siguientes precios para Centroamérica: galón de gasolina regular: Costa Rica $4,38, Nicaragua $3,78, Honduras $3,53, El Salvador $3,21, Guatemala $3,24 y Panamá, $3,03.

Para mediados de enero de 2020 los países centroamericanos registraron cierto alivio respecto al precio de los combustibles, sin imaginar que en marzo de ese año la pandemia debilitaría sus economías y, si bien es cierto bajo el consumo de petróleo por el virus y los encierros de las gentes, no significa ello que en los próximos meses los precios de los hidrocarburos se mantendrán a la baja. El siguiente recuadro ofrece una síntesis del tema.

Fuente: (https://centralamericadata.com/es/article/home/Centroamrica_Precios_de_combustibles_al_14_de_Enero e 2020)

CENTROAMERICA SIN INMUNIZACIÓN.

Una reciente protesta de conductores y amas de casas en la capital costarricense por los altos precios de los combustibles ofreció, desde ya, el panorama que se avecina en la subregión, una vez superadas las restricciones de la Covid 19.En este país centroamericano de poco más de 51 mil kilómetros cuadrados y 5 millones de habitantes, dependiente en gran medida de las importaciones de los derivados del petróleo (tiene una refinería que no refina, aduciendo los actuales tecnócratas que es más barato importar derivados ya procesados), cada vez que los combustibles elevan su precio por cambios en el mercado internacional, inflación o demanda interna etc., el impacto en el consumo, la agricultura, la industria, el comercio, los servicios etc, no se hace esperar. Precisamente el enfado causado por una sustancial alza en precios de todos los combustibles por parte de la Refinadora Costarricense de Petróleo (RECOPE) hizo que los “ticos” olvidaran la pandemia y se adueñaran de las calles.

Ya entre enero y marzo 2021 los precios de los combustibles en Guatemala aumentaron en más de 20%, reconociendo las autoridades locales que este comportamiento continuará durante los siguientes meses. Alberto Pimentel, ministro guatemalteco de Energía y Minas, según expresó al diario digital Prensalibre.com, «… se podría ver incremento todavía unas semanas más y se espera que haya estabilidad de precios en mayo, ya que disminuye el consumo por fin del invierno en otras partes del mundo, sin embargo, también se está a la expectativa de las decisiones de la OPEP respecto a la producción, entre otros». (Jueves 18 de marzo 2021). Consultar: https://www.centralamericadata.com/es/article/home/Combustibles_mercado_y_pronsticos).

Así, unos países centroamericanos más que otros, ya sufrieron elevaciones de precios de los combustibles, pues quiérase o no, el istmo forma parte de esa realidad en que el petróleo y sus suministros siguen siendo por excelencia el energético imprescindible en el mundo desde hace un siglo. Y lo seguirá siendo por muchas décadas más.

Dada la constante migración entre naciones del istmo, con exactitud no se conoce el número de habitantes, superando conservadoramente su población los 50 millones de personas. En contraste, se contabiliza en la región 50 % de la población en situación de pobreza, porcentaje que supera largamente el promedio de 33 % de América Latina y el Caribe; en tanto la FAO estima que 14,2 % de la población centroamericana sufre desnutrición, casi 6 millones de personas. Un porcentaje que supera en 6 puntos el promedio de habitantes con hambre de América Latina y el Caribe, que se sitúa en 9% (Fuente: http://www.fao.org/americas/noticias/ver/es/c/229460/#:~:text=En%20Centroam%C3%A9rica%20el%2050%20%25%20de,Am%C3%A9rica%20Latina%20y%20el%20Caribe).

Un ejemplo de la dependencia subregional del petróleo lo reflejó el año 2016, cuando las importaciones de hidrocarburos de los países del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), integrado el 13 de diciembre de 1991 (sin incluir a Belice), totalizaron 194,9 millones de barriles (Mbl), de los que 169,4 Mbl (87,3%) correspondieron a derivados del petróleo, 13,1 Mbl (6,7%) a petróleo crudo y 11,7 Mbl3 (6,0%) a gas natural. La factura de estas importaciones ascendió a 9,4 miles de millones de dólares, cifra que representó el 9,6% del valor de las exportaciones de bienes y servicios de la región. Más de la mitad (59,3%) de los hidrocarburos provinieron de puertos ubicados en los Estados Unidos. Los ocho Estados miembros del SICA, contando a República Dominicana, tienen una superficie territorial de 569.000 km2 y una población que supera los 57 millones de habitantes. Existen marcadas diferencias en la escala de mercados de hidrocarburos de los países, lo que a su vez está relacionado con el nivel y características de las economías y la población. El consumo promedio per cápita anual (barriles equivalentes de petróleo —bep— por habitante y año) de la región en 2016 fue de 3,0 (Fuente: Centroamérica y República Dominicana. (estadísticas: https://www.cepal.org/sites/default/files/publication/files/42711/S1800208_es.pdf).

Puede apreciarse que la producción de petróleo en Centroamérica es insignificante para satisfacer la demanda interna.

País

Petróleo – producción (barriles/día)

Año

Trinidad y Tobago

63,000

2020

Cuba

50,000

2020

Guatemala

9,600

2020

Belice

2,000

2020

Barbados

1,000

2020

Fuente: https://www.indexmundi.com/map/?v=88&r=ca&l=es.

Los esquemas de cooperación concebidos dentro de la Alternativa Bolivariana (ALBA) y Petrocaribe evidencian que objetivamente hay alternativas viables para que Centroamérica revierta las viejas relaciones de comercio del petróleo y de dependencia, en términos generales, de Estados Unidos, sino además que pueda contar con opciones reales para bajar los impactos de las alzas del hidrocarburo en sus economías post pandemia. Esta epidemia dejó ver que la subregión está a la intemperie en materia de planificación energética en el mediano plazo. La carencia de infraestructuras adecuadas como refinerías, vías férreas y tecnología petrolera aumenta la dependencia totalmente de Estados Unidos, a pesar de que el mundo unipolar pasó a dormir los sueños de los justos con el surgimiento de grandes economías emergentes como China, la Federación rusa, India, entre otras. Esta realidad insoslayable hizo que algunos gobiernos de la subregión, con las previsiones o el permiso del caso, tímidamente plantearan en los últimos años planes energéticos a largo plazo. Frente a una inminente reactivación económica en la zona después de la Covid 19, con el consecuente disparo del consumo de petróleo, es posible haya un impacto negativo sobre la empobrecida población que al calor del Covid 19 sufrió reducciones salariales, despidos, disminución de jornadas de trabajo, entre otras, en la mayoría de las naciones.

Así, los esfuerzos por cambiar la matriz energética no van orientados a constituirse en lo que son y tienen todo el derecho del mundo: en la Organización de Naciones Centroamericanas y el Caribe Consumidoras de Petróleo, ni a aprovechar las oportunidades que ofrece un continente con las mayores reservas del “oro negro”, sino que incluyen ahorro y uso “eficiente” de energía, construcción de centrales hidroeléctricas casi en todos los países del istmo, la contratación y construcción de plantas de generación de energía eléctrica con base en el carbón, en Guatemala y Honduras; a partir de la crisis de 2009, la obligatoriedad del uso de biocombustibles, con mezclas de 7% en Costa Rica y los programas de ahorro de combustibles, mediante la prohibición de circulación al día de cierto número de vehículos, como existe en Costa Rica, carriles reversibles y las primeras fases del metro de superficie en Guatemala.

(https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/25972/LCmexL908_es.pdf?sequence=1&isAllowed=y).

Como es público y notorio la República Bolivariana de Venezuela tiene reservas arriba de los 338 mil millones de barriles de crudo, aunque el Departamento de Energía de Estados Unidos afirma que estas reservas superan los 550 mil millones de barriles. Por menos reservas otras naciones como Libia, Irak o Siria son envidiadas y pagan un alto precio. ( https://www.indexmundi.com/map/?v=97&l=es).

Si bien es cierto la “libianización” de Venezuela – partición de los países en zonas petroleras, tras desembarco rápido de tropas- no se ha realizado en esa nación por su potencial defensivo encontrado en los modernos aviones Sujói0 Su 30 y el sistema defensivo antimisiles S400 , que hace inimpugnable y carísima una invasión relámpago; la retención empero de al menos $30 mil millones a Caracas y los daños violentos provocados a la economía y a instalaciones energéticas, menoscaba sin duda alguna el potencial de desarrollo socio económico que “la casa del petróleo” significa para todo Centroamérica y el Caribe.

Bien decía el experto en energía y administración, Miguel Jaimes, en el marco del XI diplomado Internacional en Geopolítica del petróleo, este hidrocarburo no solo trajo a la humanidad guerras para apoderarse de él, sino que nos dotó también como civilización de comodidades y ciencia para que nos encontremos unos y otros y hagamos de nuestras diferencias un nuevo continente de paz, dialogo y progreso.

 

Imagen de portada ilustrativa.

*Periodista, abogado y notario por la UCR.

Biden: más allá de los insultos

Arnoldo Mora

Estrenando no más su mandato, el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, ha desagradablemente sorprendido al mundo entero por el inusitado y brutal insulto proferido, en una entrevista a un periodista, al calificar de ”asesino” al presidente ruso Vladimir Putin; lo cual provocó, como era de esperar ante semejante agresión verbal, la inmediata respuesta del aludido; quien, no sólo devolvió el apelativo, sino que igualmente aprovechó la ocasión para mostrar una mayor madurez política al ofrecerle la posibilidad de un encuentro al más alto nivel. Lo anterior viene a agregarse a los reiterados ataques de Biden al gobierno chino; confirmando esta tendencia, recientemente en su primer encuentro con una delegación de alto nivel de la potencia asiática, los enfrentamientos fueron en extremo virulentos. Hemos de concluir, en consecuencia, que no estamos ante una escalada de exabruptos del anciano presidente yanqui, ni de una reacción agresiva debida solamente a su entorno inmediato, sino que debemos concluir que, en este caso, no se trata de una actitud personal, sino de una política de este gobierno, que no obedece a causas circunstanciales o coyunturales, sino a causas estructurales, que se expresan en una línea política claramente definida de antemano por el equipo que actualmente ha asumido las riendas de la Casa Blanca. Cabe, entonces, preguntarnos si no estamos ante la nueva versión de la Guerra Fría, que uno creería que había terminado con la caída del Muro de Berlín hace ya 30 años; podríamos, igualmente, pensar que Biden no desea proyectar una imagen de debilidad al asumir su gobierno; por lo que no quiere dar la impresión de que su política internacional, basada en priorizar los métodos tradicionales de la diplomacia, al asumir los problemas más álgidos dejados por su antecesor en el convulso escenario de la política internacional de una potencia imperial que viene dando, una vez sí y otra también, signos inequívocos de declive y de corrupción interna desde mucho antes de Donald Trump.

Esta posición me parece la más acertada. Toda la política exterior de este nuevo equipo demócrata busca debilitar, mediante un enfrentamiento directo, hasta ahora tan sólo en el campo político y no militar, al eje Pekín-Moscú; el cual, viene dando muestras fehacientes de haberse convertido en el nuevo centro del poder mundial. La pandemia provocada por el Covid.19, no ha hecho sino acrecentar la presencia planetaria de estas dos potencias, surgidas de sendas revoluciones inspiradas en el pensamiento marxista; dado que, si bien la pandemia surgió en una ciudad china, este país ha sabido superar la epidemia y sus secuelas, tanto sanitarias como económicas y políticas, con una solvencia que ha hecho palidecer y languidecer a las potencias occidentales. Las más derechistas de estas últimas han sido las que mayor fracaso han exhibido ante los ojos del mundo entero en el combate a la epidemia; Estados Unidos en América del Norte, Reino Unido en Europa y Brasil en Nuestra América, han sido los países con la mayor cantidad de muertos y contagiados por causa del covid-19; lo cual demuestra a ojos vista el fracaso estrepitoso de las políticas neoliberales impuestas por sus gobiernos; por su parte, las empresas transnacionales, que monopolizan los productos farmacéuticos en el mundo capitalista, acaparan la producción y venta de medicamentos, se han mostrado rotundamente insensibles e inhumanas en cuanto a la distribución de la vacuna. Por el contrario, Rusia, China y la India, por no mencionar a Cuba, que ha demostrado, una vez más, ser una potencia en ciencias médicas, han sido de una encomiable generosidad y solidaridad con todos los países, pero especialmente con los más marginados.

Ante esta incuestionable realidad, la debilidad del otrora incontestable poderío yanqui en la escena mundial, es patente. Los Estados Unidos evidencian estar siendo afectados por profundas e irreparables grietas internas; su mayor debilidad no está fuera sino dentro de sus fronteras; el intento de golpe de Estado, perpetrado por una horda de trumpistas y el desconocimiento de la legitimidad del resultado de las últimas elecciones presidenciales por parte de la mayoría de los que votaron por Trump, demuestra que las heridas provocadas por el ascenso de la extrema derecha en ese país, no ha hecho sino rasgar profundamente el vínculo que unía a unos estados, que hoy confirman que están más desunidos que nunca desde los ya lejanos días de la Guerra de Secesión. La pandemia hizo de Lincoln su principal y más ilustre víctima; más bien, esta epidemia desencadenó una crisis que venía incubándose desde décadas atrás. Todo lo cual no es más que la verificación de una ley de la historia, según la cual cuando un imperio decae, sus divisiones internas se hacen más y más profundas e irreversibles. Las contradicciones internas y no los enemigos de fuera son la causa de la caída de los imperios; desde “La Ciudad de Dios” de San Agustín, lo sabemos. En un imperio universal no hay política exterior, porque para sus dirigentes no hay exterior, todo el planeta está sujeto a su jurisdicción; para un imperio planetario no hay conflictos externos, todos son domésticos. Los Estados Unidos se erigieron por sí y ante sí en gendarmes del mundo; todo conflicto o crisis política, cualquiera sea el rincón del planeta donde se dé y cualesquiera sean las causas que la provoquen, debe ser dirimido según convenga a sus intereses; y para que, si a alguien se le ocurra pensar lo contrario, miles de bases militares están diseminadas en todo lado, hasta el punto de que el mundo entero podría convertirse en una prisión yanqui.

Pero las crisis internas de un imperio debilitan su poderío exterior; para ocultarlo, esos imperios se empeñan en seguir mostrando su poder dondequiera; para lograrlo, deben mostrar músculo y, si no lo pueden hacer con su fuerza militar, deben hacerlo con gestos y retórica de prepotencia y arrogancia; lo cual podría parecer histriónico, pero tratándose de potencias que poseen el más alto poderío nuclear, el riesgo de sobrepasar los límites pone en peligro de extinción a la especie humana más que cualquier pandemia provocada por la naturaleza. Una vez más se hace realidad aquello de que el mayor enemigo del hombre es el hombre mismo. Pero si el hombre es el causante de un mal, también el hombre debe ser el que produzca su curación. Todos los hombres y mujeres razonables y honestos del mundo, deben levantar su voz y emprender una cruzada en pro de la paz, una paz fundada en la justicia exigiendo el estricto cumplimiento de los principios del derecho internacional, encauzando los ingentes recursos económicos y científicos que hoy se destinan a la construcción de armas destructivas, a combatir la pobreza de los pueblos y a la defensa de la Naturaleza. Lo que no se haga en ese sentido no pasa de ser demagogia. Todo lo dicho, en las circunstancias actuales es algo más que una utopía, es un imperativo moral; más aún, es la conditio sine qua non que tiene la humanidad para lograr sobrevivir. La especie sapiens ha sido la más exitosa de todas las especies de mamíferos; lo cual la ha llevado a crear la más ingente acumulación de poder que jamás podría imaginarse. EL imperativo imprescindible en la actual encrucijada de nuestra historia, es poner ese inmenso poderío al servicio de las mejores causas. De no lograrlo, cualquier pandemia presente o futura, no será más que el preludio “de un apocalipsis anunciado”.