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La pobreza es la mayor violencia contra la humanidad

Manuel Hernández

Cortemos oxígeno al discurso xenofóbico que tanto conviene al gobierno y empresarios de la muerte. El Covid19 no lo trajeron a las plantaciones piñeras y otras actividades productivas, la mano de obra nicaragüense, que tanto han explotado.

El Covid lo trajeron los empresarios que obligaron a laborar a esos trabajadores y trabajadoras en condiciones de cuasi esclavitud y que durante mucho tiempo las autoridades públicas mantuvieron silencio cómplice.

Paremos la criminalización de comunidades vulnerables, como localidades de Pavas y Alajuelita, a las que de manera también muy calculada se les ha transferido la responsabilidad del momento tan aciago por el que ahora estamos pasando.

Aquí el Covid lo trajo la pobreza, que alcanza más del 20% de la población del país.

La pobreza también le abrió al Covid las puertas, de par en par, en las cuarterías, donde viven hombres, mujeres, niños y ancianos, privados de los más elementales derechos humanos.

Paremos la criminalización de los condenados de la tierra.

La pobreza es la mayor violencia contra la humanidad.

R.·. H.·.Rafael Obregón Loría, Benemérito de la Masonería Costarricense, en el día de su natalicio

Vladimir de la Cruz M.·. M.·.

(Conferencia en el Templo Mayor de la Logia Masónica, en Tenida Blanca, el 24 de junio del 2011. Se publicó en la Revista REFLEXIONES No. 90 (2), p. 179.185, de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Costa Rica, ISSN-1209-2011)

Nos congrega el día de hoy un triple acontecimiento. La celebración del Solsticio de Verano del 21 de junio, las Fiestas de San Juan de hoy y el acto celebrador del centenario del natalicio de nuestro gran querido Rafael Obregón Loría, V.·. M.·. y G.·.M.·. de nuestra G.·.L.·.C.·.R.·., Ciudadano Ilustre y hombre destacado en la Historia, la Cultura y la Educación nacionales, quien el próximo 9 de julio cumplirá ese centenario, en la casa cosmológica, astrológica y astronómica de Cáncer, simbólicamente el domicilio de la Luna.

El Solsticio nos coloca en una situación particular del Universo, en un momento del año en nuestro planeta, en el cual el Sol llega a sus puntos más lejanos de oscilación, en este momento en junio cuando logra su máxima declinación meridional, desde donde inicia, nuevamente su camino hacia el otro extremo que alcanza en diciembre.

El 21 de junio inició el Solsticio de Verano en el Hemisferio norte, cuando el sol entró, tocó el primer punto del Trópico de Cáncer, que terminará cuando el 21 de diciembre toque el primer punto del Trópico de Capricornio, dando origen entonces al Solsticio de Invierno.

Las civilizaciones antiguas celebraban estas fechas con fiestas, dedicadas a sus dioses. En la tradición masónica heredamos ese festejo de esa antigüedad como un pilar de la estructura y filosofía de nuestra Orden.

Con relación al Solsticio de Verano está también el nacimiento de Juan Bautista, que el cristianismo luego exaltó también con San Juan Evangelista que se impusieron en esta tradición religiosa como los elementos alternos a las fiestas del asno y las saturnales antiguas. Y, poco tiempo después, se impuso San Juan como el Santo patrón de los Collegia Fabrorum de artesanos, más tarde de los constructores, de los masones operativos desde donde evolucionó a la masonería especulativa en su propio nacimiento a principios del siglo XVIII, desde donde se establece la organización masónica moderna que nos agrupa, como una organización que busca y tiende al perfeccionamiento de sus miembros, que se reconocen como hermanos o discípulos de San Juan, por San Juan Bautista asociado al 24 de junio y San Juan Evangelista al 27 de diciembre, siendo que la primera Logia que se fundó, en 1717, fue en el día de San Juan Bautista, nuestra Organización se reconoce como Logia de San Juan, y en el nombre de San Juan se reconoce a los dos San Juan.

En términos de tiempo este simbolismo nos ubica en el presente, mirando al pasado y preparándonos para el futuro, como una figura de eternidad, sin estancarnos en el pasado, con obligación de ver el futuro para procurar ser mejores, y lograr mejoras en nuestro conjunto social, nuestras familias, la comunidad y país que habitamos, en nuestra nación como organización política y el mismo mundo.

Cuando en un día como hoy celebramos la Fiesta de San Juan evocamos la Luz, la energía creadora. Aquí donde estamos congregados, en el Templo Mayor de la G.·.L.·.C.·.R.·., están representados los cuatro puntos cardinales, siendo el sur el punto relacionado con el Solsticio de Verano, de esta fecha.

El Solsticio de Verano se inicia en la casa zodiacal de Cáncer, casa de nacimiento del V.·.H.·. Rafael Obregón Loría, que establece en su parte superior el Arco Iris como un símbolo de superioridad del orden sobre el caos y de renovación constante, y en su parte inferior el Arca de Noé como la expresión del mundo objetivo, real, como una visión del paraíso terrenal. Es, igualmente, una visión interpretativa del ciclo solar, de comienzo y de fin.

Este Templo, para los que estamos aquí reunidos, y hacemos de él un sitio de trabajo, es un lugar sagrado puesto que más que un edifico o un gran salón representa un Templo interior, con su propio espacio y unidad de tiempo. Es un sitio donde se renace a la vida interior, en búsqueda de la luz y la pureza y superando el miedo y la oscuridad.

En este sentido para la Masonería las fiestas relacionadas con los Solsticios no solo tienen este significado filosófico, sino que exaltan y nos recuerdan la vida de contrastes que vivimos, la luz y la oscuridad, la vida y la muerte, el eterno renacer donde nada puede ser destruido y solo transformado siguiendo hoy los preceptos demostrados por la ciencia de que la materia no se destruye, que solo se transforma y de que la vida solo puede nacer o surgir de la vida.

Los Solsticios nos recuerdan los ciclos biológicos inexorablemente en su cumplimiento. El de Verano nos permite tener días más largos en esta parte del Hemisferio y nos permite cambios, y nos afirma la necesidad de renacer, de superarnos constantemente, para tratar de logar la mayor plenitud posible.

Reunirnos para exaltar la figura en su recuerdo del Gran Ciudadano, del Patriota, del Educador, del Hombre de la Cultura, del Humanista, y del Hermano Masón, V.·.H.·. y G.·.M.·. Rafael Obregón Loría, es un momento de alegría porque nos permite ver, aunque sea muy rápidamente, por el tiempo que disponemos, la presencia luminosa de su trazo, de su camino fecundo, por la vida de nuestra Patria.

Hijo del gran educador Miguel Obregón Lizano y de Clotilde Loría Iglesias, siguió los pasos de su ilustre padre en el amor y cariño por el terruño nacional, por los estudios y conocimientos geográficos y de la historia nacional, que cultivó con esmero.

Don Rafael, o don Rafa, como cariñosamente se le recuerda y se le trata, y se le sigue tratando, por quienes lo conocimos, lo admiramos, lo quisimos y compartimos con él experiencias, de vida, de academia, de trato social o de trabajos en los diferentes Talleres de la G.·.L.·.C.·.R.·. que tuvieron ocasión de tenerlo como uno de sus miembros, tiene distintas aristas en que podemos evocar y exaltar. Me referiré a algunas de ellas.

Permítaseme a partir de ahora seguirlo tratando como cotidianamente lo hacíamos, como don Rafa o don Rafael.

R.·. H\ Rafael Obregón Loría el estudioso, el académico, el profesor y maestro

Desde muy joven acudió en responsabilidad a desarrollar su vocación de maestro y profesor, de guía de generaciones de jóvenes. Hizo su primaria en la Escuela Juan Rudín y en 1931 se graduó de Bachiller en ciencias y Letras del Liceo de Costa Rica, a los 20 años. Cuatro años después se inició como profesor en el Liceo Costa Rica y luego la docencia le llevó a impartir clases en el Colegio de Señoritas, el Sion y el Omar Dengo. Su formación la hacía desde la matriz de su propio y privilegiado hogar y por su capacidad autodidacta. En 1940 se reabrió la Universidad de Costa Rica, iniciando sus trabajos en 1941. En 1943 don Rafa viajó a Canadá donde impartió lecciones de matemáticas, una de sus pasiones. Luego en el Western University de Ontario y ese mismo año se casó con doña Luz Argentina Brenes Soto, el de marzo, con quien constituyó su familia y su hijo Eduardo Obregón Brenes.

Su paso en la docencia extranjera le llevó Canadá, Estados Unidos, Perú, Chile y Nicaragua, amén de los diversos lugares en que por razones académicas también se proyectó en visitas de trabajo o de representación universitaria.

En 1946 se integró a trabajar en la Universidad de Costa Rica hasta que se pensionó a principios de la década del 81, y desde entonces abrazó con pasión la investigación y la divulgación del conocimiento histórico, resultado de sus investigaciones, asumiendo la Cátedra de Historia Costa Rica, en 1948. Su paso por la Academia lo llevaron a ocupar los puestos más elevados del Departamento y luego Escuela de Historia y Geografía de la Universidad de Costa Rica. Fue Director del Departamento desde 1957 hasta 1966 y luego desde 1969 hasta 1975. En ocasiones cuando no ejercía este cargo tenía el de Subdirector de Escuela, durante 1979-1981.

Estos años fueron de una fecunda labor investigativa y divulgativa de sus trabajos históricos, destacándose en los períodos del siglo XIX y XX, en la llamada historia republicana, quizá como mayor énfasis en lo relacionado al siglo XIX, pero dejando trabajos sumamente importantes relacionados con la historia institucional política que llegaron al tratamiento de temas del siglo XX.

Quizá don Rafael sea el historiador más importante del siglo XX, aún sin superar por sus alumnos y discípulos en los temas por él abordados, montado sobre hombros de gigantes que le antecedieron en la investigación histórica nacional, con quienes contribuyó a dejarnos su legado en libros, investigaciones, escritos diversos, artículos.

Su paso por la investigación y publicaciones históricas ha dejado plasmada su huella en la vida académica universitaria y en la educación secundaria de quienes fueron sus alumnos, pero también de quienes fueron sus Hermanos en los Talleres de Trabajo de la G.·.L.·.C.·.R.·., donde también dejó una obra investigativa muy importante de la historia de la Masonería en Costa Rica, prácticamente desde los momentos mismos de la Independencia, pero sobre todo destacando el inmenso papel, e importante que lo fue, de quienes como miembros destacados de la Masonería también se desempeñaron en puestos públicos y desde allí marcaron su presencia en la institucionalidad costarricense, en los valores nacionales, en el espíritu democrático y de Libertad de nuestra sociedad nacional.

Su obra en resumen es de más de 30 documentos que adquieren el carácter de Libros, más de 20 documentos publicados en periódicos que dieron origen a estudios profundos luego publicados en libro, más de 20 artículos que se publicaron en Revistas y otro tanto en periódicos.

Algunos de ellos son: Nuestros gobernantes, el Dr. José María Castro Madriz, Conflictos militares y políticos de Costa Rica, Los rectores de la Universidad de Santo Tomás, Costa Rica y la Guerra de 1856: la Campaña del Tránsito 1856-1857, El Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo en Costa Rica y varios tomos con temas diversos bajo la serie de Nuestra Historia Patria.

Raras veces publicó con seudónimo. Lo hizo para publicar dos artículos sobre su extraordinario padre, don Miguel, y para tratar el gobierno de Federico Tinoco Granados.

En todo este trabajo se manifestó como un conocedor como pocos del pasado histórico nacional, así como del presente que le tocó vivir, acariciar y tocar con sus propias manos de investigador.

Su paso por la vida fue de constantes marcas de sus huellas

En la vida académica universitaria también se le reconoce y valora porque fue el impulsor de los grandes cambios, que él mismo impulsó, para renovar los estudios históricos, para preparar las nuevas generaciones de profesores e investigadores, que logró no solo trayendo profesores extranjeros que refrescaran con sus enfoques sino facilitando la formación de jóvenes graduados en el exterior, impulsando también el desarrollo de las especialidades y estudios de post grado en la propia escuela, estimulando las publicaciones. Resultado de este trabajo y de su visión reformadora logró dos escuelas académicas, incluyendo la de Geografía, dos maestrías y un doctorado, un Centro de Investigaciones Históricas, y la Revista de Historia que apoyó y coeditó con la Escuela de Historia de la Universidad nacional. Su impulso renovador hizo que la historia se desarrollara más como una disciplina universitaria. En este sentido se le puede considerar el gran arquitecto de los estudios históricos y geográficos modernos y recientes de Costa Rica.

Autodidacta en su formación permanente. Amante de la geografía, las matemáticas y de la cosmografía, estas últimas dos materias que dio y de la cual los que tuvimos oportunidad de ser sus alumnos disfrutamos extraordinariamente. De la geografía sostenía que se aprendía viéndola, caminándola. En cuanto al programa de estudios se acostumbró a dar hasta el último punto del programa que se había establecido para el curso académico.

Hoy sus obras siguen siendo un punto de referencia obligado, después de don Rafa aún no se ha aprendido a hacer una historia política renovada y diferente, sigue estando vigente. Maestro y formador de maestros. Para él también la historia no solo perviviría con las obras publicadas en el pasado sino que debía hacerlo por la formación de más y mejores historiadores, en lo cual él no era nada egoísta ni mezquino. Enseñó con su ejemplo comportándose con sus alumnos y discípulos como un padre cariñoso, como un verdadero maestro.

Esto hace de don Rafael el que le sigamos reconociendo como el Primer Historiador del país.

En la Reforma Universitaria de 1956 y en el III Congreso Universitario de 1971-1972 dejó también su impronta y parte de las reformas que resultaron de estos dos eventos tienen su huella.

Su vida académica, en la cultura las letras y su paso por la educación y la cultura nacional le hizo merecedor de varios reconocimientos nacionales, los más altos, el Premio Aquileo J. Echeverría en 1971, el máximo galardón de nuestra cultura, el Premio Magón en 1979, el Premio Fernández Ferraz en 1985 que da el Instituto Costarricense de Cultura Hispánica y el Instituto de Cooperación Iberoamericano, la condición de Profesor Emérito de la UCR y el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Costa Rica en 1991, entro otras distinciones.

Fue original en sus obras y temas, supo tratarlos de forma exhaustiva con una narración cautivante. Contribuyó al desarrollo de la historiografía nacional y centroamericana.

R.·. H\ Rafael Obregón Loría, algunos rasgos de su persona

Don Rafael fue una persona que expresaba por todos sus poros generosidad. Tenía un gran espíritu de responsabilidad que trataba con su ejemplo de inculcar en quienes le rodeaban. Era amable, era original en sus cosas, ocurrente y gracioso que sabía disfrutar buenos ratos y situaciones jocosas, ya que tenía un gran humor. Sincero con quienes le trababan y leal con sus amigos y personas que formaban parte de sus afectos. Era humilde, nada extravagante, ameno en su trato y conversación. Regalaba a sus estudiantes y a quienes se lo solicitaban sus publicaciones, muchas de las cuales circularon por primera vez de esta forma.

Inculcaba no solo pasión por el conocimiento histórico, sino amor por la Historia, por el país y por los costarricenses. No fue xenofóbico ni le conocimos rasgos de esta naturaleza, siempre abierto, con visión universal, de una Humanidad sin fronteras.

Era incansable y le encantaba caminar. Muchas veces lo hacía hasta la misma Universidad desde su casa, allá por la Clínica Bíblica o por la Corte, o de estos lugares al edificio de la G.·.L.·.C.·.R.·., donde generalmente se dirigía caminando.

R.·. H\ Rafael Obregón Loría, el ciudadano y patriota

Don Rafa fue un hombre preocupado por los problemas nacionales, incluidos los políticos, que no le eran ajenos. No fue un militante político partidista pero cuanto las circunstancias impusieron su presencia y su lucha asumió la responsabilidad política con el compromiso histórico que se le imponía. Menciono algunas ocasiones en que su presencia revestía este compromiso ciudadano y de patriota.

Así fue en 1939 cuando en las circunstancias de la alianza de la Iglesia Católica con el Partido Republicano, por el pacto que realizaron para derogar las leyes liberales de 1884, en las cuales habían tenido un importante papel Hermanos Masones de la época, y con las cuales estaba totalmente identificado, a cambio del apoyo de la Iglesia a la candidatura de Rafael Ángel Calderón Guardia, se sumó en la lucha para enfrentar dicha alianza en el intento que realizaron masones, liberales, comunistas con Ricardo Jiménez Oreamuno para impulsar su candidatura, ese año de 1939, con el objetivo de impedir la derogatoria de aquellas leyes. No se pudo, pero allí estuvo don Rafa.

Diez años después, en 1948, cuando se convocó la Asamblea Nacional Constituyente, un grupo de liberales, y de Hermanos masones, preocupados por la situación intentaron llevar diputados al Congreso Constituyente, para lo cual inscribieron el Partido Liberal, que postuló a don Rafael en el segundo lugar de la lista de diputados in que saliera electo.

Con motivo del centenario de la Guerra de 1856-1857 contra los filibusteros norteamericanos en Centroamérica y Costa Rica, la Universidad de Costa Rica le encargó realizar una investigación sobre esos acontecimientos, que resultó en la obra La Campaña del Tránsito, luego publicada como la Guerra de 1856-1857, que sigue siendo el estudio más exhaustivo y profundo sobre aquellos sucesos y donde se valora extraordinariamente el papel de la sociedad y la ciudadanía costarricense en la defensa del país, de Centroamérica y de los valores amenazados por la horda filibustera.

En 1962 cuando en el gobierno de Francisco Orlich se intentó darle nombre a la autopista que comunica la capital con el aeropuerto, del presidente Woodrow Wilson de los Estados Unidos, don Rafael levantó la voz y públicamente actúo para que se impidiera dicha nominación, por la afrenta que significaba ese Presidente a la Soberanía Nacional.

En 1967 cuando se inició la proyección de la Universidad de Costa Rica con sus centros regionales allí también estuvo don Rafael Obregón, convencido de llevar en oportunidad y posibilidad los estudios superiores a distintas regiones del país para opción de aquellos jóvenes que por razones geográficas o económicas no podían venir a la capital.

En 1968, cuando un grupo de estudiantes en la Universidad de Costa Rica impulsaron una lucha de varios años por derogar el segundo párrafo del Artículo 98 de la Constitución Política, que se usaba para proscribir partidos políticos en el país, don Rafael se sumó a dicha campaña y contribuyó, con su presencia y apoyo a la misma, que otros distinguidos académicos igualmente se sumaran, párrafo que fue reformado hasta 1975, ampliándose la democracia política electoral nacional.

En la lucha de los estudiantes, junto con otras fuerzas sociales nacionales, contra la aprobación del Contrato Ley con la ALCOA en 1970, don Rafael también se sumó en contra de dicho Contrato, apoyó la lucha de los estudiantes, se preocupó y defendió a los estudiantes detenidos, entre ellos en aquel momento al entonces presidente de la Asociación de Estudiantes de Historia, Bernardo Portuguez Calderón. Don Rafael fue un amigo del movimiento estudiantil universitario, y veía con enorme simpatía sus luchas aun cuando algunas de ellas no las compartía plenamente.

En las luchas durante 1971 y 1972 que los estudiantes dieron por lograr un presupuesto justo para la Universidad, y las marchas y huelgas que en ese sentido se impulsaron bajo la consigna de 6 por ciento para la Universidad, en relación al porcentaje del Presupuesto Nacional de Educación que creíamos que le debía corresponder y equiparado con el la Corte Suprema de Justicia, allí estuvo presente y apoyando la lucha don Rafael.

Estos dos años también fueron de intenso trabajo en el III Congreso Universitario que redefinió aspectos importantes de la proyección pública de la Universidad y de su papel en la sociedad. Allí estuvo presente don Rafael.

En los años 70s durante la lucha de apoyo y solidaridad con el pueblo nicaragüense en contra la dictadura de la familia Somoza también estuvo don Rafa apoyando acciones que se hacían desde la Universidad y otros sectores en aquella gesta.

Una lucha más, entre muchas que podría seguir narrando, fue la participación activa de don Rafael en las luchas magisteriales de 1995, en defensa del sistema de pensiones del magisterio y de los educadores del país.

R.·. H\ Rafael Obregón Loría, sus valores

Sus valores nacionales, cívicos, personales fueron resultado no solo de la educación que recibiera de sus mentores sino también de aquellos que forjó en su vida, cultivando las tradiciones liberales y los de la filosofía y estudios de los trabajos en los Talleres de la G.·.L.·.C.·.R.·.

Nada huraño ni solitario. Nada egoísta. Entregado al prójimo, a servir y no servirse. Generoso. Tolerante, Liberal clásico y liberal político, exaltando siempre los grandes ideales de La Libertad, La Igualdad y La Fraternidad, y por ésta de la Solidaridad, que guían nuestra Orden. Era una persona de trato afable, de relaciones cordiales que generaba gran confianza.

Fue de una vida sencilla, austera, sin ostentación alguna, ni manifestación de riqueza, ni siquiera la de su sabiduría enciclopédica que compartía generosamente con cualquiera que se le acercar en busca del Saber y de la Luz.

Fue de carácter firme. Sabía tomar decisiones y cuando lo hacía era determinante. Era sobrio, prudente, discreto, franco y de opiniones directas. No se le conocía egoísmo, envidia ni rencor alguno. Y siempre tuvo un enorme deseo de servir. Humilde como un albañil.

Sus valores estaban dentro de lo que se podría llamar dentro de la Masonería la Sana Moral, la capacidad de analizar y juzgar las prácticas sociales, las costumbres, la vida social desde nuestra práctica interior, íntima hasta la que somos capaces de compartir.

Es la posibilidad de Modelar nuestra propia materia y conducir nuestro pensamiento de manera correcta, con capacidad de corregir los propios errores y defectos, de respetarse a sí mismo, de querer a los semejantes, deshaciéndose de prácticas egoístas.

Fueron también sus valores las preocupaciones para preparar, instruir y capacitar, con sus enseñanzas, para la vida personal, pública y ciudadana, formación de Hombres Libres, procurando el ejercicio de las buenas costumbres, los buenos modales, el recato, el respeto, la rectitud, lo razonable y lo justo, el respeto a los derechos ajenos. Combatió los fanatismos extremos.

Las columnas que apoyan el trabajo Masónico, la Verdad, la Razón y la Justicia, eran ejes de su vida cotidiana, de su conducta, tratando siempre de inculcar desde el aula o el Taller Masónica la Bondad, la Generosidad y el Altruismo, como sentimientos que deben estar grabados en el corazón de las personas. De aquí debe salir la luz que produzca la claridad del entendimiento para lograr el mejor Gobierno y la mayor Felicidad y Progreso posible como también pensaba el H.·.M.·. Bolívar.

Igualmente, en su formación educaba a sentir la satisfacción del deber cumplido, que implica conocer a los semejantes para poder entender y aplicar nuestros deberes sociales, conociendo nuestra vida en sociedad, donde debe imperar la unión, la disciplina, la fraternidad y la honradez. De aquí el respeto de los Deberes Cívicos con la Patria y la Humanidad, a quien se le debe servir y ser útiles. Por ello formaba para hacer y practicar el bien, desprendido de todo egoísmo y fortalecido con un sentido altruista, de proteger al débil y desamparado, y de luchar constantemente contra todas las formas de ignorancia.

R.·. H\ Rafael Obregón Loría, en el movimiento masónico costarricense

Una faceta poco conocida fuera de este Templo del querido R.·. H\ Rafael Obregón Loría es su paso y presencia la Masonería y en la organización y vida interna de la G.·.L.·.C.·.R.·.

Recién salido del colegio y antes de iniciarse en la docencia se inició el 3 de julio de 1933 en la Respetable Logia Hermes No. 7. Allí inició su vida masónica. Ese mismo año fue Ascendido el 2 de octubre y Exaltado el 27 de noviembre del mismo año.

El 21 de julio de 1963 se afilió a la Respetable Logia Caridad No. 16 y el 12 de octubre de 1974 lo hizo a la Respetable Logia Coris No. 17.

Su trabajo en Logia lo llevó a desempeñar prácticamente todos los trabajos. Así en la Respetable Logia Hermes No. 7 se desempeñó como Secretario, Primer y Segundo Vigilante y como Venerable Maestro en los años de 1939, 1951, 1952, 1953, 1978, 1979 y 1985.

En la Respetable Logia Coris No. 7 fue Venerable Maestro en 1986.

Y, en la Gran Logia se desempeñó como Gran Secretario en los años de 1940, 1941, 1942, 1957, 1958, 1959, 1960 y 1961. También fue Diputado Gran Maestro en los años 1947, 1954, 1955 y 1956. Ocupó el cargo de Gran maestro en 1948, 1963, 1964, 1965, 1966, 1969, 1981, 1983, 1990.

Se le declaró Miembro vitalicio por Decreto No. 6 de 3 de julio de 1956 y la Respetable Logia Maravilla No. 10, el 9 de agosto de 1980 le nombró Miembro Honorario de la misma.

En las Respetables Logias Caridad No. 16 y Coris No. 17 se le declaró Venerable Maestro Ad vitam.

En 1973, en vida del Q.·.H.·. Rafael Obregón Loría se propuso, por parte del R.·.H.·. Alvaro Núñez Baroni, en su condición de Gran Maestro, se le declarara Benemérito de la Masonería Costarricense, así dispuesto por decreto No. 3 de ese año. Este reconocimiento y honor el Q.·.H.·. Rafael Obregón Loría no aceptó que se le hiciera en vida y solicitó que el mismo entrara en vigencia una vez que hubiera pasado al Oriente Eterno, situación que se produjo el 25 de abril del año 2000 e.·.v.·.

Cuando fue nombrado en el cargo de Gran Maestro en 1948, y parte de los años siguientes, le tocó atender una situación difícil que pasó la G.·.L.·.C.·.R.·., y que gracias a dicho nombramiento, a su sabiduría y capacidad para enfrentar difíciles situaciones pudo sacarla adelante, conservarla y mantenerla con el prestigio que hoy se le reconoce en la vida social y en la Historia Patria.

En sus estudios históricos no dejó de lado los de la Masonería en Costa Rica y en Centroamérica. Obras particulares y también escritas en colaboración nos dejan una visión muy importante tanto de personajes como de situaciones en los cuales los Masones desempeñaron un papel activo en la vida nacional, pero también nos descubre personajes que participaron de los trabajos de los Talleres Masónicos, labrando desde allí y contribuyendo a construir el mejor orden social en búsqueda de la felicidad social.

Los estudios masónicos fueron, entre otros: La masonería en Costa Rica, el 75 aniversario de la fundación de la masonería en la República de Costa Rica, Presbítero Francisco Calvo: Ganganelli, organizador de la masonería en Costa Rica, Actividades Masónicas en Centroamérica antes de 1865.

La labor del Q.·.H.·. Rafael Obregón Loría, en la G.·.L.·.C.·.R.·., lo llevó a organizar con sumo cuidado uno de los museos más importantes que tiene el país, el Museo Masónico que lleva su distinguido nombre, y que permite evaluar el peso de la Reverenda Orden en la historia nacional y el importante papel de figuras públicas, políticas y de gobierno que han participado en el desarrollo nacional y han contribuido a la gestación y desarrollo de la sociedad democrática que hoy tenemos.

Esta es una visión resumida del intachable ciudadano que en su vida privada y pública, profana y masónica, que hizo lo posible por ser un ejemplo de lucha por las mejores causas y los más altos valores cívicos y ciudadanos, quien luchó por la mejor herencia patriótica, con visión siempre de futuro, que se constituyó en forjador, maestro, inspirador y mentor de generaciones de ciudadanos y Hombres Libres, que fue ese querido Humanista que es el Q.·.H.·. Rafael Obregón Loría.

Era una vida iluminada y quienes tuvimos el honor y la distinción de su conocimiento y trato, quienes tuvimos el privilegio de conocerlo, de luchar a su lado en distintas y comunes trincheras, de caminar por los senderos de la vida y el engrandecimiento del país, jamás lo olvidaremos, porque era una de esas personas que tienen la cualidad de ser un espíritu superior.

Costa Rica no es Uruguay

Abelardo Morales Gamboa
Universidad Nacional / FLACSO Costa Rica

Las comparaciones son odiosas, se dice, pero en el caso del Covid pueden resultar inclusive burdas: Costa Rica está más cerca de la tendencia de contagio de otros países con un crecimiento aún mayor y con los cuales comparte algunas características, que de Uruguay, a pesar de que hay quienes quieren imponerlo como modelo. Si, Uruguay es el único país de América Latina al que le ha ido bien en la contención de la pandemia, pero hay que conocer bien cuáles son las razones estructurales y coyunturales. La extensión territorial del país suramericano es 4,3 veces mayor que la de Costa Rica; mientras tanto la cantidad de sus habitantes equivale a dos tercios de los habitantes de Costa Rica.

Con 20 habitantes por km2 en Uruguay versus 98 en Costa Rica, sin lugar a dudas tanto la geografía como la demografía establecen una singular diferencia entre ambas realidades y entre los posibles determinantes de la suerte de uno y otro país en el manejo de la epidemia.

Pese a que Uruguay comparte extensas fronteras con Brasil y Argentina, países en los que el brote de la pandemia estaba en fases verdaderamente alarmantes; en ninguna de ambas fronteras había grandes empresas agrícolas con los regímenes de explotación laboral y hacinamiento de trabajadores como los que provocaron los primeros disparos de la nueva fase de contagios en Costa Rica; ni tampoco en las zonas metropolitanas de Uruguay existe la concentración de población en condiciones de hacinamiento. San José, la capital de Costa Rica, dista mucho de tener las condiciones urbanas y la disposición espacial de Montevideo.

Hubo diferencias y similitudes en el desarrollo de la estrategia en la primera fase entre ambos países. Contrario a lo que se repite, el Gobierno de Uruguay que asumió el mando al puro inicio de la pandemia, si decretó cierres de fronteras, confinamiento obligatorio, distanciamiento físico, suspensión de lecciones, espectáculos públicos, desde el primer momento. En Costa Rica esas decisiones, debido a presiones políticas y económicas, se demoraron casi un mes desde que llegaron los primeros extranjeros contagiados. Un gobierno de derecha, presidido por Luis Lacalle en Uruguay, recién electo, pese a un ajustado resultado ante su rival de izquierda el Frente Amplio, gozaba de un margen de aceptabilidad política para nada comparable con la del Gobierno de Carlos Alvarado, en Costa Rica que enfrentaba desde inicios de año un fuerte cuestionamiento y escándalos políticos. Eso también establece las correspondientes diferencias en la coyuntura política de ambos escenarios.

Así como el sistema educativo, el sistema de salud en Uruguay son mucho más sólidos y fuertes que en Costa Rica, pese a que este segundo país también cuenta con ventajas frente a sus más inmediatos vecinos. El sistema de salud de ese país es considerado como uno de los mejores del mundo y en Uruguay la educación es pública, gratuita y laica; aunque hay un sistema privado, la población en su totalidad tiene derecho a ella de forma gratuita desde el nivel preescolar hasta el universitario. Los sistemas públicos en Costa Rica siguen siendo fuertes, pero desde hace décadas experimentan el merodeo de la voracidad de los negocios; amenazas de las que tampoco está exento el Uruguay.

En otras palabras, un aparato público y eficiente ha sido clave en el llamado éxito uruguayo frente a la pandemia; pero también una población que ha tenido acceso a la educación, que ha vivido represión, confinamiento, estados de sitio, y dispuesta a adoptar los hábitos de la disciplina sanitaria, fueron fundamentales en el acatamiento de protocolos de salud.

En vez de mirar objetivamente hacia Uruguay, las cúpulas del empresariado costarricense, cada vez más parecidas culturalmente al resto de los centroamericanos, miran a El Salvador como su ejemplo y los desvaríos de su presidente.

Costa Rica no es Uruguay, pero está todavía en la posibilidad de regresar al momento de un mejor manejo de la epidemia; eso sí, si se toman las medidas políticas que quizás tendrán que ser más severas pese a que la población no esté acostumbrada a ellas, y si las fuerzas que ejercen ese poder de facto en este gobierno deponen sus intereses egoístas y aceptan que se han equivocado con sus ciegas presiones.

Al resto de los habitantes nos toca adoptar seriamente la disciplina y asumir la responsabilidad cívica y solidaria que corresponde, para que aquello del país del pura vida, no se quede en un mero recuerdo nostálgico. Es tarde, pero estamos a tiempo de que el tren se devuelva para recoger lo que dejamos olvidado en alguna estación.

Foto: UCR

En primera línea por Costa Rica

En primera línea con una enorme carga de moral para pedirle a la UCCAEP que frene ya su oprobiosa dinero-manía y que aspiren al menos a hacer un verdadero ejercicio humano patriótico que evite más pobreza extrema, pobreza, informalidad, concentración de riqueza.

Lo que suceda en el corto y mediano plazo en el país será responsabilidad exclusiva de este sector aliado con un Gobierno débil y un Congreso muy efectivo en destruir el Estado Social de Derecho.

Juan Carlos Durán Castro
Secretario de Seguridad Social CTRN

Financiamiento de los Servicios Públicos Esenciales en Tiempos de Pandemia-conversatorio

La Internacional de Servicios Públicos realizará este próximo 17 de julio el conversatorio: «Financiamiento de los Servicios Públicos Esenciales en Tiempos de Pandemia» y será transmitido por medio de Facebook y la plataforma Zoom. Las personas interesadas debe confirmar su participación al correo-e oscar.rodriguez@world-psi.org

Más información en la siguiente imagen.

COVID: nuestra crisis

Manuel Delgado

Los 300 casos nuevos diarios que estamos teniendo es una muestra del fracaso de la gestión que nuestros gobernantes están haciendo de la pandemia.

La política del gobierno ha fracaso porque precisamente este decidió no tener política y dejar la pandemia en manos de las empresas, en manos del capital. Son las empresas las que deciden qué se hace, dónde se hace y cuándo se hace. Veníamos orgullosamente bien, pero de pronto el ministro Salas, a quien todos queremos, se quedó solo, limitándose a leer la cada vez más triste estadística diaria, sometido al capital, con las orejas bajas.

Siento que aquí, en mi país, la respuesta a la pandemia es muy similar a la de Brasil o Estados Unidos: laissez faire, laissez passer, que todo irá de la mano de dios. Para citar solo un ejemplo, son tristemente ridículas las decisiones en torno al uso de las mascarillas. Ellas son obligatorias en Europa desde hace meses e incluso en algunos estados de Estados Unidos desde hace semanas. Pero aquí apenas el viernes pasado se les declaró obligatorias y solo en lugares cerrados. La mascarilla es un instrumento básico en la lucha contra el virus, pero es además un símbolo. Trump y Bolsonaro las han combatido precisamente como instrumento de su política de no hacer nada y dejar libre a los dueños del capital. Parece que lo mismo pasa en Costa Rica.

Es curioso que muchas personas, especialmente las más proclives al partido de gobierno, insisten en que la incidencia (cantidad infectados por población) carece de relevancia, y que lo importante es la letalidad (muertos por número de enfermos). Creo que esa es una apreciación falsa.  La letalidad es baja allí donde la incidencia es baja. No es lo mismo ingresar al CEACO junto a otros tres pacientes y tener todos los recursos técnicos y humanos a tener que hacer fila sentado en una banca uno o dos días en un hospital saturado, esperando que alguien deje libre un respirador, como ha ocurrido en otros países. Ahora tenemos solo (¡solo!) 25 muertos, pero si la incidencia continúa subiendo vamos a tener 250 o 500 fallecidos. Una de las razones es que la alta incidencia la que va a colapsar el sistema de salud.

Es hora de un cambio. No, no de gobierno. Claro que urge un cambio de gobierno, pero eso no se puede todavía. Lo que quise decir es que urge un cambio de político, cuyo primer paso debe ser diseñar una política.

Ciudadanos, necesitamos la voz de todos. Al diablo el miedo. Es hora de levantar nuestra voz.

Universidad pública: ámbito libre del conocimiento

Rogelio Cedeño Castro*

La intensa campaña desplegada, desde hace ya más de dos años, en los medios de comunicación de más alcance, tanto en los impresos como en los de la televisión y la radiodifusión, como también a través de las redes sociales donde alcanza los estándares más elevados de una violencia simbólica desmesurada, siempre a un paso de la violencia física o como antesala de ella, lo que se evidencia en la agresividad manifiesta de los “comentaristas” erigidos en una especie de vox populi, para desprestigiar, e incluso desarticular a las universidades públicas y a la comunidad académica que existe en su interior,  con una violencia materializada incluso en los ataques directos más rastreros e insultantes hacia las personas de sus rectores, no constituye en sí misma un hecho aislado o casual ni tampoco una conspiración oculta(afirmación esta que algunos buscarán descalificar diciendo que estamos acudiendo a una falaz y paranoica teoría de la conspiración) sino que se pone de manifiesto en el despliegue de una intencionalidad, casi imposible de ocultar por parte de sus gestores, de establecer un control político de naturaleza autoritaria sobre la educación superior en Costa Rica, como un paso previo para el despliegue de los rasgos más característicos de una sociedad totalitaria, la que ha sido siempre una especie de utopía-distopía de una parte del sector empresarial que se oculta detrás de la sigla UCCAEP, un sueño como el de aquel general de triste recordación que gobernó Chile a la fuerza, expresado en la frase “no se mueve una hoja en este país, sin que yo lo sepa”.

El modelo de universidad con el que sueñan estos sectores recalcitrantes de la derecha totalitaria en este, y en los demás países de la región, oscila entre el modus operandi centralista y autoritario que tuvo hasta 1980 el Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), y el de la gran mayoría de las universidades privadas existentes en el país, un tema sobre el que habrá que volver de nuevo, de manera pormenorizada. En el caso del TEC se trataba de una institucionalidad que tampoco estuvo caracterizada por su accesibilidad en términos de becas y en la existencia de criterios de ingreso que favorecieran a aquellos estudiantes de menores ingresos. Cabe destacar que las editoriales universitarias acaban de publicar una obra del historiador Iván Molina Jiménez acerca de la lucha democratizadora de los estudiantes del TEC, durante los primeros años de la década de los ochenta, bajo el título “Huelgas democratizadoras: la rebelión estudiantil en el Instituto Tecnológico de Costa Rica, 1980-1982” CIHAC EDUPUC (Editoriales Universitarias Públicas Costarricenses) Editorial UCR 2020 que como resulta evidente habrá que leer con detenimiento. El propio historiador ha afirmado que además de la determinación de los estudiantes del TEC, que tuvieron una sagaz y valiente conducción en el despliegue de su lucha, el hecho de que la Asamblea Legislativa de la época estuviera integrada por diputados de todas las fracciones, con gran sensibilidad social y espíritu democrático, fue algo que permitió culminar el proceso de democratización del TEC en 1982, el que dio lugar a cambios muy profundos en el rumbo de esa institución. Lo afirmado por Iván Molina confirma la tesis que hemos venido sosteniendo en otros artículos, acerca de la sostenida degradación de la clase política costarricense, cuyos diputados de todo tamaño y color se orientan hoy, de manera exclusiva, hacia la defensa cerrada de los intereses del grupo más regresivo del sector empresarial costarricense, habiendo tomado una franca deriva totalitaria en su proceder, al criminalizar la protesta social y abanderar la ofensiva contra los derechos sociales de los trabajadores y el modelo democrático de educación superior pública en este país. No se puede homologar a los diputados del presente con los de aquellas generaciones en unos tiempos donde hubo gentes muy ilustradas, dotadas de un gran sentido de responsabilidad histórica.

No olvidemos que los ataques contra la universidad pública costarricense se sustentan en las más grotescas mentiras, las que no se cansan de repetir con el mayor desparpajo totalitario, en el estilo del nazi Joseph Goebbels, su mejor maestro aunque lo oculten y lo nieguen con manifiesta ingratitud. Tal es el caso de los salarios de los trabajadores universitarios, un tema que ya aclaró la diputada Paola Vega en el debate sobre ya mencionado informe sobre el FEES, cuando recordó que sólo en un 4% del total alcanzan a los cuatro millones de colones. Sería bueno, como contrapartida, que habláramos de las exiguas remuneraciones de los docentes y administrativos de las universidades privadas, las que conforman un ámbito donde la democracia no pasa de ser una mera expresión, jamás una vivencia plena.

El control de las dimensiones esenciales de la cultura y su reproducción, como también la elaboración de conocimiento científico y su divulgación en nuestro medio, se han convertido en el núcleo central de la agenda de las élites oligárquicas en el poder. Para ello, les resulta  una condición indispensable el terminar o cercar, reduciéndolos a la mínima expresión, a aquellos núcleos de pensamiento y producción de conocimiento científico que estén fuera de su control, tal es el sentido esencial de los contenidos del Informe de mayoría del grupo de diputados que “investigaron” acerca del Fondo Especial de la Educación Superior FEES en el que figuraron como firmantes, de manera muy notoria, los diputados Wagner Jiménez y Erick Rodríguez Steller, quienes al parecer lo hicieron con “preocupaciones” de orden presupuestario, o de facilitar el acceso a la educación superior a un grupo mayor de estudiantes provenientes de los sectores populares, cuando en realidad es precisamente lo contrario, dado el modelo que subyace implícito en sus ataques a la universidad pública, a la que acusan de suministrar los cuadros políticos de la izquierda costarricense, aunque si ese fuera el caso los resultados serían notoriamente malos para ese sector del espectro político.

Lo que ya no pueden ocultar los señores de la UCCAEP y sus sirvientes de la clase política es su odio a la cultura, a la inteligencia y al pensamiento libre que conforman una triada esencial para la vida democrática, hoy amenazada de muerte en medio de la puerilidad de muchas gentes que no todavía no terminan de abrir los ojos. El viejo fascismo siempre odió a la intelectualidad, quemó libros, destruyó pinturas y esculturas y persiguió a los escritores, artistas, científicos y pensadores más destacados, allá en los años treinta del siglo anterior, tanto en Alemania como en Italia, y en la España Franquista surgida de la guerra civil. Sucede ahora que el “nuevo”, con sus próceres mucho menos ilustrados que los de entonces, disfrazado con un “ropaje democrático” dada su cobardía y mediocridad, quiere aprovecharse de nuestra perplejidad, de nuestras dudas sobre el desafío que nos han lanzado sobre la mesa. Como recordaba Karl Jaspers, en el título de una de sus obras más famosas, nos encontramos, de nuevo, frente al incesante desafío que experimenta la razón frente a sus enemigos.

Dado este panorama, y asumiéndolo en todos sus alcances, es que estamos en capacidad de afirmar que Costa Rica se encuentra atravesando uno de sus momentos históricos más sombríos, al cabo de muchas décadas, en medio de un clima social y político sólo comparable, en gran medida, al propiciado por aquella dictadura que el pueblo costarricense tuvo que derrotar en las calles de San José, durante la segunda mitad del año de 1919. Debemos estar preparados para defender la democracia verdadera, la libertad y la autonomía universitaria, como uno de los ámbitos esenciales de la libertad de pensamiento y de los derechos esenciales del pueblo costarricense; pues sucede, al parecer que como en el mito de Sísifo, al que hacía alusión Albert Camus en una de sus obras más conocidas, estamos condenados a volver hacia el fondo del abismo, y llevar de nuevo esa gran roca de la libertad hasta la cima de la montaña, nunca podremos estar seguros de haberla conquistado, de una manera definitiva.

* Sociólogo y escritor.

ONU: “Para prevenir nuevas pandemias hay que cambiar el modelo agrícola que deforesta y destruye la biodiversidad»

  • En Costa Rica el sector piñero ha invadido 16.385 hectáreas de humedales y ha deforestado 5.500 hectáreas de cobertura forestal;
  • Al menos 1.300 hectáreas de Áreas Silvestres Protegidas han sido invadidos por piña.

(8/07/2020). El Programa para el Medio Ambiente de la Naciones Unidas (PNUMA) pone el foco en el avance de la agricultura industrial factor que podría desencadenar nuevas pandemias en el futuro y llama a cambiar el modelo agrícola que deforesta y destruye la biodiversidad.

El informe Prevenir la próxima pandemia: Zoonosis y cómo romper la cadena de transmisión es un esfuerzo conjunto del (PNUMA) y el Instituto Internacional de Investigaciones Pecuarias (ILRI, por sus siglas en inglés).  El reporte identifica siete tendencias que impulsan la creciente aparición de las zoonosis, entre éstas, la mayor demanda de proteína animal, el aumento de la agricultura intensiva e insostenible, la explotación de la vida silvestre y la crisis climática.

En Costa Rica el según la Encuesta Nacional Agropecuaria de 2019 el 87% de la superficie cultivada en el país está ocupada por monocultivos intensivos. Solamente entre 2001 y 2015 la industria piñera deforestó más de 5.500 hectáreas de según información del Proyecto de Monitoreo del Paisaje Productivo (www.mocupp.org).

Además se registra en Costa Rica la perdida de bosques avanza fuertemente de la mano de la expansión piñera. El último informe del Estado de la Nación de 2019 reveló, utilizando datos satelitales, que 3.824 hectáreas de piña invadieron áreas protegidas y 16.385 hectáreas invadieron humedales.

La lucha contra la expansión piñera cumple casi dos décadas denunciando los abusos de las empresas y entidades estatales aliadas de este modelo insostenible. Cientos de comunidades se han visto impactadas por las fumigaciones y los impactos a la salud de las personas que viven y trabajan en las plantaciones son evidentes y pueden ser más graves conforme pasen más años de exposición a estas sustancias.

Esta semana el Ministerio de Ambiente y Energía ha publicado la Directriz No-0006-2020 que reafirma lo existente en el marco normativo nacional sobre conservación y señala que las actividades agroindustriales dentro de las Áreas Silvestres Protegidas deben de salir de dichas zonas. Les da un año a las empresas de agronegocio para hacer efectivo el cese de estas actividades ilegales. Es un paso en la dirección correcta pero insuficiente para proteger la salud humana, ambiental y de los ecosistemas.

Es un error pensar en la re-activación económica continuando con un modelo de agricultura basado los monocultivos, los paquetes tecnológicos de agrovenenos y destrucción de la biodiversidad. Hay que implementar modos de producción de alimentos basados en la agroecología el cuido del bosque y la biodiversidad.

Henry Picado Cerdas. Es apicultor y agricultor miembro de la Red de Coordinación en Biodiversidad y Federación Ecologista FECON

Referencias:

1)        La salud humana, animal y ambiental debe considerarse una sola para prevenir la próxima pandemia. https://www.unenvironment.org/es/noticias-y-reportajes/comunicado-de-prensa/la-salud-humana-animal-y-ambiental-debe-considerarse-una

2)        Informe Prevenir la próxima pandemia: Zoonosis y cómo romper la cadena de transmisión https://www.unenvironment.org/es/resources/report/preventing-future-zoonotic-disease-outbreaks-protecting-environment-animals-and

3)        Encuesta Nacional Agropecuaria 2019 https://www.inec.cr/encuesta-nacional-agropecuaria

4)        MOCUPP http://www.mocupp.org/

5)        Investigación Base del Informe del Estado de la Nación. https://estadonacion.or.cr/wp-content/uploads/2019/12/Gonzalez-V.-2019.-Piña.pdf

6)        Directriz MINAE No-0006-2020 https://feconcr.com/wp-content/uploads/2020/07/NO-MONOCULTIVOS.pdf

Pandemia y comunicación con la población

Notas a vuela pluma

José Luis Amador

He oído decir que la guerra contra la pandemia no se gana en los hospitales solamente, sino en el día a día de las personas. En otras palabras, es la gente, somos todos en la casa, el barrio, la calle y el trabajo los que estamos en la primera línea de enfrentamiento con el covid 19. De ahí la importancia de estar bien informados.

Más allá de la buena voluntad y del enorme esfuerzo del señor Ministro de Salud y sus colaboradores, siento que está haciendo falta afinar la estrategia de comunicación de los aspectos atinentes a la pandemia, de cara a la gente.

Voy a exponer algunas ideas de manera desordenada e informal. La otra opción era no hacerlo, pero prefiero dejar estas letras aquí, por si son útiles para alguien.

Muchas de las cosas que se dicen en las ruedas de prensa diarias, deben desglosarse, convertirse en instrucciones precisas que se difundan luego por los diversos medios utilizando recursos de propaganda y comunicación popular, para que bajen y sean conocidas y aplicadas.

Yo no creo que todo el mundo sepa exactamente qué es una burbuja, mucho menos qué es romper una burbuja. (Qué bueno sería una mini encuesta).

Yo no creo que todo el mundo tenga conciencia de qué es una pandemia como fenómeno histórico, global, cíclico. No es algo imposible de entender para la gente, especialmente cuando se ilustra con otras pandemias y sus estragos, pero ayudaría a más de uno a tomar conciencia de la verdadera dimensión del fenómeno.

Pienso que hay información ya dicha pero que debe estarse reiterando siempre, solo que buscando diversos modos de decirlo para restablecer la atención.

Esto incluye desde el procedimiento de lavado de manos, hasta la desinfección de productos recién comprados, protocolos de ingreso a la casa. Las cosas que se repiten mucho deben ser dichas nuevamente de otro modo, utilizando otros canales y otros actores para que sean nuevamente motivo de interés.

Hay que asociar los temas de la pandemia con otros temas de interés del público, por ejemplo, lo que está sucediendo en el fútbol, por qué no podemos bailar, por qué no podemos hacer fiestas (pero no en sentido coercitivo sino didáctico).

Involucrar actores cómicos gente del arte, teatro de muñecos muchos de ellos desempleados para realizar breves presentaciones didácticas (Sketches)

Estos productos deben difundirse dosificadamente y comentarse didácticamente en la rueda de prensa, pero también en YouTube y Facebook y en los mecanismos utilizados por el MEP en sus programas.

Alguna información puede hacer énfasis en el manejo de la pandemia en zonas de más alto riesgo.

¿Qué medidas pueden tomarse en zonas urbanas de mayor hacinamiento?

¿Cómo se comporta “Juanito” en su barrio?

¿Cómo se cuida “Juanito” cuando juega con otros niños o adolescentes?

¿Qué hace cuando llega a su casa y como saluda a su abuelita?

Ya deberíamos tener una campaña con un personaje tipo Jacinto Basurilla como lo hemos tenido para temas como la basura

Hace falta una campaña más ingeniosa decididamente dirigida a la gente. No a los medios, los empresarios, ni a los otros políticos.

Qué bueno sería contar con el aporte creativo de grandes compañías de publicidad que normalmente ganan mucho dinero vendiendo propaganda de las entidades pública y privadas.

Sería deseable conocer alguna propuesta en este sentido de sectores académicos, artísticos y ONGs vinculadas a la comunicación popular.

Incluso dentro del Estado mismo tienen que haber recursos de comunicación más dinámicos que los que se están utilizando actualmente para llegarle a la población.

Las filminas que se utilizan en rueda de prensa son demasiado técnicas, le falta dinamismo y le falta una presentación más adecuada para la comunicación popular. (A veces es un asunto de sentido común, textos muy pequeños y otros).

Otra opción es que estos conceptos sean luego “traducidos” utilizando recursos de comunicación popular.

He visto a los actores del programa “LA PENSIÓN” hablando de la pandemia. Recursos de este tipo pueden utilizarse conscientemente para llevar información de modo planificado a la gente acerca de cómo actuar.

Debe hacerse una lista de temas y subtemas que conviene que la gente sepa y temas que la gente se pregunta o les preocupan.

Migrantes y pandemia, por ejemplo. Debe informarse a la población de manera sistemática sobre la actividad laboral de las personas extranjeras que trabajan en el país, cuyo impacto en salud se ha cuestionado, sin analizar también cuál es su aporte social y económico.

Como decía, conviene realizar un acopio de los temas que la gente más pregunta o que se considera que la gente debe saber.

Estos temas deben ser puestas en brochures o presentaciones audiovisuales breves para ser divulgadas por las redes sociales oficiales y no oficiales. Así, por ejemplo, debe haber instructivos acerca de temas tales como:

¿Qué hacer si me enfermo?

¿Cómo debe actuar la familia cuando un miembro se enferma?

¿Cómo comportarse en el barrio cuando un vecino enferma? ¿Cómo ayudar?

¿Cómo vamos a vencer la pandemia en la casa y el barrio?

Debe existir un brochure, un pequeño vídeo al respecto.

En esta época de youtubers, de Facebook y otras redes sociales, es impensable no contar con estos recursos divulgativos ordenados por módulos temáticos.

Se trata de hacer cosas simples sencillas ordenadas fluidas. Recomiendo tener cuidado con esas aparatosas propuestas burocráticas que terminan convirtiendo una idea dinámica en un programita que no camina.

Imagen: http://blogosferados.blogspot.com/p/comunicacion-institucional-y-comunitaria.html

Biografía de Álvaro Wille Trejos, entomólogo, naturalista y conservacionista

Luko Hilje nos comparte la biografía de don Álvaro Wille Trejos, entomólogo, naturalista y conservacionista.

Hilje, quien colabora con la Revista de Ciencias Ambientales de la UNA, y coordina la sección “Biografías”, le solicitó a doña María Eugenia Bozzoli, que escribiera una biografía sobre su esposo, don Álvaro Wille, con el objetivo de lograr un mayor acercamiento al biografiado, desde el punto de vista humano, más allá de sus logros académicos, científicos y profesionales.

“Doña Maruja -cuya amistad me honra- lo hizo de manera estupenda, realmente. Y pienso que no podía ser de otra manera. Antropóloga de larga y fecunda trayectoria, galardonada con el Premio Nacional de Cultura Magón (2001), ciudadana ejemplar por su acendrado civismo y sus luchas por los derechos de todos los ciudadanos –sobre todo de los indígenas y las mujeres- e incansable en sus labores hasta hoy, a pesar de sus 85 años recién cumplidos” manifiesta Luko Hilje.