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Conferencia Religión y Política en Costa Rica, recopilación en video

El pasado jueves 22 de marzo se realizó en la UNED la conferencia titulada Religión y Política en Costa Rica, impartida por Arnoldo Mora. Compartimos el video enviado por Marcos Chinchilla acerca de esta conferencia.

Video:

Si lo va a visualizar en su celular, recomendamos que lo coloque en posición horizontal.

 

Enviado por Marcos Chinchilla Montes.

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Con el Papa Francisco termina la Iglesia occidental y comienza la Iglesia universal

Por Leonardo Boff

22 Marzo, 2018

En Opinión

Planeta Tierra. Flickr Jonathan Fields

 

Han pasado ya cinco años del papado de Francisco, obispo de Roma y Papa de la Iglesia universal. Muchos han hecho balances minuciosos y brillantes sobre esta nueva primavera que ha irrumpido en la Iglesia. Por mi parte enfatizo solo algunos puntos que interesan a nuestra realidad.

El primero es la revolución hecha en la figura del papado, vivida en persona por él mismo. Ya no es el Papa imperial con todos los símbolos heredados de los emperadores romanos. Francisco se presenta como simple persona, como quien viene del pueblo. Sus primeras palabras de saludo fueron decir a los fieles “buona sera”: buenas noches. A continuación, se presentó como obispo de Roma, llamado a dirigir en el amor a la Iglesia que está en el mundo entero. Antes de dar él la bendición oficial, pidió al pueblo que lo bendijese. Se fue a vivir no a un palacio –lo que habría hecho llorar a Francisco de Asís– sino a una casa de huéspedes. Y come allí con ellos.

El segundo punto importante es anunciar el evangelio como alegría, como superabundancia de sentido de vivir y menos como doctrina de los catecismos. No se trata de llevar a Cristo al mundo secularizado, sino de descubrir su presencia en él por la sed de espiritualidad que se nota en todas partes.

El tercer punto es colocar en el centro de su actividad tres polos: el encuentro con Cristo vivo, el amor apasionado por los pobres y el cuidado de la Madre Tierra. El centro es Cristo, no el Papa. El encuentro vivo con Cristo tiene primacía sobre la doctrina.

En vez de la ley anuncia incansablemente la misericordia y la revolución de la ternura, como lo dijo a los obispos brasileros en el viaje a nuestro país.

El amor a los pobres lo expresó en su primera intervención oficial: “cómo me gustaría que la Iglesia fuese la Iglesia de los pobres”. Fue al encuentro de los refugiados que llegan a la isla de Lampedusa en el sur de Italia. Allí dijo palabras duras contra cierto tipo de civilización moderna que ha perdido el sentido de la solidaridad y ya no sabe llorar por el sufrimiento de sus semejantes.

Suscitó la alarma ecológica con su encíclica Laudato Si: sobre el cuidado de la Casa Común (2015), dirigida a toda la humanidad. Muestra clara conciencia de los peligros que corren el sistema-vida y el sistema-Tierra. Por eso expande el discurso ecológico más allá del ambientalismo. Dice enfáticamente que debemos hacer una revolución ecológica global (n.5). La ecología es integral y no solo verde, pues involucra a la sociedad, la política, la cultura, la educación, la vida cotidiana y la espiritualidad. Une el grito de los pobres con el grito de la Tierra (n. 49). Nos invita a sentir como nuestro el dolor de la naturaleza, pues todos estamos interligados y envueltos en un tejido de relaciones. Nos pide «alimentar una pasión por el cuidado del mundo… una mística que nos anime, unos móviles interiores que impulsen, motiven, alienten y den sentido a la acción personal y comunitaria» (nº 216).

El cuarto punto significativo ha sido presentar a la Iglesia no como un castillo cerrado y cercado de enemigos, sino como un hospital de campaña que acoge a todos sin reparar en su extracción de clase, de color o de religión. Una Iglesia en permanente salida hacia los otros, especialmente hacia las periferias existenciales que abundan en todo el mundo. Ella debe servir de aliento, infundir esperanza y mostrar a un Cristo que vino a enseñarnos a vivir como hermanos y hermanas, en el amor, la igualdad, la justicia, abiertos al Padre que tiene características de Madre de misericordia y de bondad.

Por último, muestra clara conciencia de que el evangelio se opone a las potencias de este mundo que acumulan absurdamente, dejando en la miseria a gran parte de la humanidad. Vivimos bajo un sistema que coloca el dinero en el centro, que es asesino de los pobres y depredador de los bienes y servicios de la naturaleza. Contra ellos tiene las palabras más duras. Dialoga con todas las tradiciones religiosas y espirituales. En el lavatorio de los pies del Jueves Santo estaba una niña musulmana.

Quiere a las Iglesias, con sus diferencias, unidas en el servicio al mundo, especialmente a los más desamparados. Es el verdadero ecumenismo de misión.

Con este Papa que “viene del fin del mundo” termina una Iglesia occidental y comienza una Iglesia universal, adecuada a la fase planetaria de la humanidad, llamada a encarnarse en las distintas culturas y construir ahí un nuevo rostro a partir de la riqueza inagotable del evangelio.

 

(*) Leonardo Boff es Teólogo.

 

Imagen tomada de Historia y biografía de

Enviado a SURCOS por Maria Elena López y Laura Vargas.

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Comunidades progresan con el Banco Nacional

El Banco Nacional cuenta con una política de sostenibilidad que genera  progreso socio-económico en diversas comunidades de Costa Rica. Gracias al trabajo coordinado con asociaciones de desarrollo integral, se han puesto en operación 22 proyectos productivos comunales que benefician a más de 1500 familias por medio de la generación de empleo y encadenamientos productivos.

Comunidades como San Luis de Monteverde, Carate-Corcovado, Sabalito, San Rafael de Abangares y Cahuita son solo algunas de las beneficiadas con un capital semilla no reembolsable que aporta el Banco Nacional. Gracias a estos recursos se ejecutan proyectos como lecherías, centros turísticos, restaurantes y hasta un novedoso laboratorio para la reproducción asistida de abejas reina en Sabalito, Zona Sur del país.

Silvia Chaves, directora de Responsabilidad Social del Banco Nacional indicó que En total se ha destinado más de 441 millones de colones y se ha apoyado a más de 170 mil personas».

Foto: Asociación de Desarrollo de San Luis de Monteverde ganó premio por su gestión responsable. El Programa de Turismo Rural Comunitario se hizo acreedor del galardón “Territorios Sostenibles, Empresa Pequeña”. El Banco Nacional aportó capital semilla para el proyecto.

 

Foto y texto explicativo tomado de:

https://www.facebook.com/bnmascerca/posts/1501643626538030

 

Los pobres y el Catolicismo perderán

Licda. Susan Rojas Alvarado

 

El poder político en manos de grupos evangélicos fundamentalistas es nefasto para los pobres.

Estos grupos evangélicos neopentecostales se orientan por la «teología del bendecido, prosperado y en victoria», muy afín al capitalismo, que tienen como «proyecto de vida» la acumulación de riqueza material, porque la consideran una retribución por parte de Dios a la persona moralmente buena.

En América Latina siempre que se ha unido el neopentecostalismo y el poder político, terminan favoreciendo a los sectores económicamente poderosos e impulsando el neoliberalismo.

Eso sucedió en Perú cuando llevo a Fujimori al poder. Hubo privatización de empresas estatales, más pobreza y corrupción.

Y está sucediendo en Guatemala con un presidente Pastor evangélico.

Lamentablemente, mucho católico votó por Fabricio en razón de lo mandado por la CIDH y la ideología de género.

Ahora, se anuncia una alianza entre los evangélicos y los neoliberales de los partidos tradicionales.

Recordemos lo que ha sucedido en la Asamblea Legislativa, entre Liberación y Pastores, a la hora de aprobar leyes.

Esa alianza será en contra de los pobres y la Iglesia Católica.

Los partidos tradicionales con su modelo de desarrollo y políticas económicas neoliberales, han sido incapaces de bajar los índices de pobreza extrema, desempleo y otros en los cantones que votaron mayoritariamente por Fabricio (cantones más pobres del país, IDS).

De manera que a la molestia popular por el tema de «ideología de género» se le sumó el de un voto protesta contra políticos y partidos tradicionales. Y en gran parte contra el Partido de Gobierno que abrió grandes esperanzas de cambio y no lo logró.

Lo dramático es que Fabricio, si llega a la presidencia no tiene equipo económico para gobernar y se lo pedirá prestado a agrupaciones políticas tradicionales (desde la alianza evangelismo y neoliberalismo).

Conclusión los pobres seguirán perdiendo.

También, el voto Católico que llevó a Fabricio a la segunda ronda, favoreció servir en bandeja de plata el poder político al evangelismo que se va a revertir contra los intereses y posicionamiento de la Iglesia Católica en Costa Rica y su visión de desarrollo integral desde la Doctrina Social de la Iglesia.

Conclusión los católicos también perderíamos.

 

*Imagen con fines ilustrativos tomada de prtemistocles.com.br

Enviado a SURCOS por la autora.

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Religión Civil o Religión de Estado

Cedeño, Rogelio (2004). Religión Civil o Religión de Estado. El conflicto durante la reforma liberal en Guatemala y Costa Rica. Heredia, Universidad Nacional, Departamento de Filosofía.

Reseña Bibliográfica

Álvaro Vega Sánchez

Sociólogo

Religion Civil o religion de Estado

Es un gusto comentar una obra escrita por Rogelio Cedeño, amigo y colega de hace muchos años. Este trabajo, si bien representa la culminación de sus estudios del programa de Maestría en Estudios sobre Cultura Centroamericana con Énfasis en Religión y Sociedad, hay que situarlo en un marco más amplio. Expresa y recoge el pensamiento y el carisma de un académico y sociólogo de visión aguda y crítica, y de una amplia y reconocida trayectoria como profesor, investigador y activista social y político. A Rogelio lo distinguen grandes cualidades humanas y profesionales. Es una persona que, ante todo, asume el trabajo sin poses academicistas ni cálculos utilitaristas, sino con la pasión y gratuidad de quien sabe entregarse con cariño a la tarea de cultivar la academia, como el ejercicio que busca poner el conocimiento al servicio de las más nobles causas. Rogelio las más de las veces nos resulta irreverente –algo así como el bufón de la corte-, pero nunca irrespetuoso. Es por ello que siempre estamos atentos a lo que dice y piensa; nos hace reír y pensar a la vez, algo que sólo saben hacer los buenos maestros.

El título del libro “Religión Civil o Religión de Estado” nos invita al juego. La “o” puede ser inclusiva o excluyente. Y este es el primer merito de su trabajo, a saber, contribuir al debate teórico sobre dos categorías de análisis sociológico sumamente sugerentes y fecundas. Distingue entre una religión de Estado de perfil institucional y confesional, en su doble función de aparato ideológico (Althusser) y represiva o policíaca (Gramsci) y una religión civil de carácter más difuso -menos institucional- que se comporta como una forma de religiosidad secular o de secularidad sagrada (Salvador Giner/ J.J.Rousseau) con funciones legitimadoras o contestatarias de un determinado status quo sociopolítico. La “o” es excluyente en dos direcciones. Por referencia al contenido o naturaleza de ambas categorías: la primera refiere a una práctica institucional circunscrita al campo propiamente religioso y la segunda más bien a una práctica cultural, filosófica, económica o política, es decir propia del campo secular, que se reviste de sacralidad. Por su función, mientras la segunda es concebida como legitimadora de un poder político hegemónico, la primera admite la posibilidad de convertirse en contestataria o factor de resistencia del poder hegemónico; tal es el caso de algunas manifestaciones de religiosidad popular (“aculturación antagonista”, según Devereux). La “o” también puede ser inclusiva. La religión civil puede llegar a comportarse como religión de Estado, aunque asume un perfil más propiamente civil o secular, se sacraliza a afecto de cumplir su función política legitimadora del poder hegemónico; tales son los casos de la doctrina imperial de la “pax romana” así como la doctrina política del “destino manifiesto” o la misma ideología del progreso y el control cientificista , propios del ideario liberal.

Sólo el hecho de recuperar estas categorías de análisis, fundamentarlas y utilizarlas para destacar el papel del componente simbólico religioso en el conflicto suscitado por la reforma liberal en Centroamérica, constituye un aporte sumamente valioso en el campo de la sociología de la religión. El trabajo de Rogelio, en este sentido, es pionero e invita a retomar estas y otras categorías de análisis para profundizar en el papel que han cumplido las estructuras simbólicas religiosas en la constitución misma de las “nacionalidades” o en la pluralidad de identidades culturales y políticas, propias de la región centroamericana. De alguna manera, con este aporte, Rogelio está respondiendo a la preocupación expresada por Pierre Bourdieu respecto de la subvaloración que se ha dado al extraordinario poder constitutivo de lo social -en el sentido de la filosofía y la teoría política- que tienen las estructuras simbólicas; agrega, además, este autor que si bien estas estructuras le deben mucho a las capacidades específicas del espíritu humano, le parecen definidas en su especificidad por las condiciones históricas de su génesis. Y es aquí donde la sociología tiene que darse la mano con la historia. El trabajo de Rogelio bien podría calificarse de sociohistórico; son abundantes -y de reconocida calidad- las fuentes que utiliza para fundamentar e interpretar el conflicto suscitado con la reforma liberal en Guatemala y Costa Rica, y en relación con el campo religioso concebido desde las categorías de religión civil y religión de estado. El trabajo, precisamente, busca develar cómo en la construcción de las identidades nacionales y culturales, para el caso costarricense y guatemalteco en particular, gravitaron con fuerza constitutiva estructuras simbólicas religiosas que asumieron tanto la forma de religión civil como de estado, con miras a recrear y legitimar un “imaginario” de nación, que sirviera a los intereses de los sectores hegemónicos y, a su vez, contribuyeran a cohesionar e integrar a los diferentes sectores sociales.

En su trabajo, destaca la incidencia que tuvieron la Reforma Protestante del Siglo XVI y la Ilustración del Siglo XVIII en la descomposición del Antiguo Régimen y el surgimiento de nuevas formas religiosas. Efectivamente, a partir de estos hitos históricos asistimos a la modernidad, cuya característica fundamental, como señalan P. Berger y T. Luckmann no es tanto la secularización -de exportación limitada en su versión europea- sino el pluralismo. En esta dirección, el trabajo de Rogelio destaca la pluralidad de formas religiosas, que se abrirán paso a contrapelo de un modelo de cristiandad que se resiste a morir; pero que resulta en un obstáculo estructural para el nuevo contexto político y cultural. Por tal motivo, se hace inevitable el conflicto entre una religiosidad exclusivista e intolerante frente a las exigencias de una cultura pluralista y unas naciones interesadas en abrirse a nuevos mercados. Pero, en todo caso, los cambios impulsados por la reforma liberal y las nuevas expresiones religiosas y culturales, no alcanzaron a superar las bases oligárquicas de los estados nacionales, ni tampoco significaron avances en la laicización de los poderes públicos, a no ser en algunas coyunturas pasajeras.

Muestra, asimismo, cómo algunos hechos históricos de carácter político como la Campaña Nacional de 1856 en Costa Rica, ideales o doctrinas como la del progreso y la modernización, prácticas religiosas como la del protestantismo y organizaciones como la masonería, asumieron características de religiosidad civil o de estado, dirigidas a consolidar los nuevos estados nacionales en el marco del nuevo proyecto liberal. Es interesante, en este sentido, llamar la atención sobre dos aspectos: la militancia de sacerdotes católicos liberales en las logias masónicas así como la afinidad de los protestantes con las mismas –un campo todavía incipiente de investigación, como bien lo destaca el historiador Pierre Bastian-. No hay que olvidar que para el clero conservador los liberales, los protestantes y los masones constituían una especie de “trinidad” diabólica. Cabría estudiar más a fondo hasta qué punto la masonería se convirtió en una forma de religiosidad civil o devino también en religión de Estado. Además, es significativa la referencia a la función ideológica y étnico-cultural de héroes nacionales como Juan Santamaría, toda vez que se destaca que en nuestro país no pesa tanto el componente étnico, a diferencia del caso guatemalteco. También la Virgen de los Ángeles, otro símbolo religioso oficializado de resistencia a una “cultura racista”. En este aspecto es muy amplio el universo simbólico-religioso. Así, por ejemplo, podría incluirse el café, que de alguna manera se elevó a símbolo religioso: “el grano de oro” – “en el café confiamos” parece ser el lema del viejo billete de cinco colones ilustrado con una pintura alusiva a la recolección del café-; asimismo se erigió un templo por y para la oligarquía cafetalera: el Teatro Nacional, que se constituyó en símbolo por excelencia del espíritu modernizante de la época y de la cultura oligárquica que lo impulsó. Por su parte, el protestantismo, como bien destaca Rogelio, se concibió como un aliado ideológico y religioso estratégico de cara los intereses liberales y a la necesidad de ofrecer un contrapeso ideológico-religioso al sector conservador de la Iglesia Católica. Efectivamente, esta religión en su versión fundamentalmente norteamericana, se presentaba como afín ideológica y políticamente al proyecto liberal, por su énfasis individualista –la salvación como responsabilidad individual- , su interés en propiciar la educación como medio de ascenso social y su ética de la responsabilidad en el cumplimiento de las tareas laborales, lo que se traducía en un comportamiento productivista, sumiso y obediente.

Concluye el autor, su trabajo, volviendo al punto de partida teórico sobre la ambigüedad misma del concepto de religión civil, pero ahora al parecer más convencido de la necesidad de referir este concepto a aquellas prácticas religiosas o de secularidad sagrada más propiamente contestatarias, al estilo de los movimientos por la defensa de los derechos civiles de los negros en Estados Unidos, especialmente en referencia al papel que jugó el pastor bautista Martín Luther King, así como a la lucha contra el colonialismo impulsada por Gandhi. Es por ello que su análisis llama la atención sobre cómo el proyecto liberal se consolidó y legitimó apropiándose del capital simbólico religioso tanto de la Iglesia Católica como del protestantismo y la masonería, cerrando el espacio a expresiones religiosas de una “sociedad civil alternativa”, especialmente referidas a prácticas de religiosidad popular propia de los pueblos originarios así como los de la “diáspora africana”.

El aporte de Rogelio en este trabajo, por lo demás muy bien escrito y ampliamente documentado, rebasa los aspectos puramente contextuales, propios de su análisis empírico. Como ya hemos sugerido, propicia el debate alrededor de categorías fundamentales para una mejor comprensión de las relaciones entre religión, política y cultura. En este sentido son sumamente interesantes y sugerentes sus apreciaciones críticas respecto del aporte teórico de J.J.Rousseau, pionero en este campo. Es muy valioso también el análisis de la doctrina del “destino manifiesto”, toda vez que la misma gravitó con fuerza no sólo en las aspiraciones de los Estados Unidos por ejercer hegemonía en las nuevas repúblicas centroamericanas y latinoamericanas, sino que también fue asimilada por los sectores emergentes modernizantes que procuraban un desarrollo para los nuevos estados nacionales, asumiendo los ideales de progreso propagados por aquella doctrina político-religiosa.

Otro aporte valioso del trabajo de Rogelio es abrirnos camino para profundizar desde sus planteamientos teóricos, y en el campo específico de la sociología de la religión, en ámbitos tales como: a) estudios sobre lo étnico-religioso como resistencia cultural y política; b) estudios comparados de simbología religiosa; c) análisis de discursos religiosos y políticos en el período de consolidación del proyecto liberal; y d) análisis sobre religión, cultura y racismo en Centroamérica.

Este libro es de interés para la academia universitaria, especialmente en campos como la teología, la sociología, la antropología y la historia. Ofrece insumos para quienes quieren comprender el fenómeno de la dinámica cultural y política y su correspondencia con el campo religioso en la región centroamericana. Como ya hemos indicado, sus aportes son una valiosa contribución para profundizar y enriquecer el debate teórico sobre religión, cultura y política en el contexto de las transformaciones sociopolíticas y culturales actuales. Lo que estamos diciendo es que se trata de una abra de gran actualidad, para quienes quieren contribuir a proyectar, con visión crítica y creativa, nuevas alternativas de organización social, convivencia política y cultural. Es por ello que su lectura puede ser recomendada al público en general, que esté interesado en entender y profundizar no solo en los hechos que durante el siglo XIX contribuyeron a la constitución de los estados nacionales centroamericanos bajo el ideario del proyecto liberal, sino en lo que acontece hoy respecto de la relación entre religión y política . La historia no se repite pero se recrea, por eso es fundamental su comprensión para entender y vivir con sentido el presente, contribuyendo a proyectar un mejor futuro. El libro de Rogelio sin ser un acercamiento propiamente histórico sino de carácter sociológico y cultural de interpretación del fenómeno religioso, nos sitúa en un contexto histórico -analizado desde sus condiciones sociopolíticas y culturales- que cumple con tal cometido. Sirvan estas notas de motivación para invitar, respetuosamente, a la lectura de este excelente trabajo.

 

Enviado por Rogelio Cedeño Castro.

El Opus Dei contra Cristo

Luis Alberto Salas

 

El Opus Dei es una corriente de derecha en la Iglesia Católica que está buscando poder dentro de la estructura eclesiástica. Para esto ha gestado el apoyo de parte de sus miembros católicos al partido Renovación Nacional durante este proceso electoral. Su propósito es que los Cristianos Evangélicos y otras religiones contrarias a la Católica lleguen a Gobernar Costa Rica. Ellos saben que esto crearía un ambiente de conflicto y enfrentamiento entre Católicos y protestantes y siendo que estos últimos van a mandar en el poder Ejecutivo, Legislativo y tendrán a su merced el Poder Judicial y el Tribunal Supremo de Elecciones; vendrán a imponer sus “tesis religiosas” ante los católicos a quienes tienen envidia por ser la Religión Oficial del Estado.

Por otro lado, una corriente de cristianos estadounidense y otros países de Europa, más conocidos como los neopentecostales, están metiendo sus manos en los procesos electorales de Latinoamérica para tomar los gobiernos y poder lavar millones de dólares recibidos en sus diezmos y “ayudas” que reciben de sus seguidores. Esto es avalado por el gobierno de los EEUU.

Es increíble que católicos costarricenses voten por RN, sabiendo lo que piensa su candidato de la Virgen de los Ángeles:

CAPITULO 14

La Virgen de Los Ángeles en Cartago

El tema de la virgen de Los Ángeles es un verdadero tabú en Costa Rica; lastimosamente el pueblo católico romano no permite dialogar sobre el mismo sin sentirse terriblemente ofendido. Aquí, el prejuicio y la tradición religiosa pueden más con ellos que la razón y la Biblia. Con todo y eso, este es un espíritu babilónico que debe caer (su influencia), si queremos un Avivamiento en Costa Rica… Desde la perspectiva de la enseñanza planteada al inicio de este capítulo, sobre los alineamientos satánicos de templos y ruinas, La Basílica de Los Ángeles en Cartago es de vital importancia para Satán…

El movimiento del país, depende en un porcentaje altísimo de este personaje (la virgen) religioso, que según nos enseña La Biblia no es ni más ni menos que un espíritu inmundo de alto nivel disfrazado en medio de un sistema religioso.

Cada año, ciertos personajes políticos, religiosos y el pueblo (algunos) intentan (con conocimiento o ignorancia) renovar su pacto nacionalmente (el 2 de Agosto de cada año). Esto postra a gran parte del país ante los poderes del infierno y lo que es más peligroso, pacta a la gente y al territorio con el diablo. De ahí que entre más romerías, más corrupción, maldad y violencia tenemos en nuestra patria….

Esta potestad de mariolatría debe ser aniquilada y totalmente anulada. La Iglesia de Jesucristo, tiene el poder para hacerlo. Solo el pueblo de Cristo, haciendo uso de su autoridad y unción podrá atarla hasta impedir sus movimientos…

Debemos reprender el poder de ese demonio para que se suelten las amarras de tanto pueblo esclavizado e ignorante de las verdades del Evangelio Eterno.

Nuestra meta de oración como Iglesia Nacional debe ser secar esa fuente de control idolátrico. Nuestros esfuerzos mayores en la intercesión y en la guerra espiritual estratégica deben ir orientados a deshacer esa corriente de influencia pagana, idolátrica y babilónica. Amén.

CAPITUL015 Cartago caerá en manos del Espíritu Santo

En el año de 1986, cuando lideraba un fresco mover del Espíritu en mi país que denominamos «Restauración de todas las cosas», el Señor nos entregó una visión tremenda sobre el Avivamiento de Costa Rica: Esta fue la visión del Espíritu:

«Apareció una enorme Basílica en Cartago y sobre ésta se posó una nube enorme muy blanca. De la nube salió una mano vigorosa y bajó hasta la cúpula de la enorme catedral. La mano con fuerza arrancó la cúpula y abrió el panorama de lo que realmente sucedía en lo espiritual adentro del templo. Abajo, en el piso, apareció un gran trono y sentado en el mismo una figura grotesca; un gorila gigantesco que tenía un cetro en una de sus garras y una corona en su cabeza (era el verdadero ser entronizado en Cartago a través de la adoración idolátrica). De pronto, la mano se metió en el templo tomó al gorila en el medio, a la altura de lo que podría ser su cintura, estando de pie; lo apretó, sacó en el aire y lo tiró con fuerza en el mar donde se hundió. Luego, la nube cubrió el lugar y empezó el Avivamiento…

No creo que exista en nuestro país más ignorancia que esta.

Como decíamos el Opus Dei crearía un conflicto que pondría en jaque la religión Católica y esto daría pie a una solicitud de emergencia al Vaticano para el nombramiento de un Cardenal en Costa Rica, siguiendo la tradición creada durante los conflictos bélicos en Centroamérica durante los años ochenta. Este sería un voto más en la elección del Sumo Pontífice en el Vaticano cuando llegue el momento de nombrar un nuevo Papa y esto le daría al Opus Dei un gran margen de negociación y poder dentro de la Iglesia Católica. Este es el propósito que al parecer buscan con toda esta maraña que se ha creado en torno a las elecciones nacionales.

Dios debe estar en la Constitución y las leyes de nuestro país, pero no así sus pastores, sacerdotes y demás miembros de las iglesias que dicen ser de él. Esas religiones deben aplicar las enseñanzas de Jesús: dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios. En política, el deber de todo católico y cristiano es denunciar la corrupción, tal y como lo hizo Juan el Bautista.

 

*Imagen con fines ilustrativos tomada de abrelatas11 – WordPress.com

Enviado a SURCOS por el autor.

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II Encuentro Académico “UNA por las Comunidades”

La Universidad Nacional de Costa Rica (UNA) estará llevando a cabo este próximo 6 de abril de 8 a.m. a 4:30 p.m. el II Encuentro Académico “UNA por las Comunidades”, en la Casa de la Cultura “Escuela Justo R. Facio”, en Siquirres de Limón.

Como parte del Encuentro se llevarán a cabo las siguientes actividades:

  • Taller: Gestionando el riesgo al cambio climático en los municipios del Caribe
  • Charla: ¿Cuál es la importancia de un plan regulador?
  • Charla: La inclusión del componente cambio climático en los planes de ordenamiento territorial

Para más informes, comuníquese al teléfono 2277 3974 / vinculación@una.cr

http://www.una.ac.cr

 

II Encuentro Academico UNA por las Comunidades

 

Enviado por Carolina Somarribas.

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Religión y Política: una mala receta

Por Freddy Salas Cruz, Walter Antillon Montealegre

 

El tema de la separación entre religión y política se tiene que basar en el diferente objetivo de cada una de ambas disciplinas, siendo el tema de la religión las cosas supraterrenales y el tema político las cosas terrenales. Pero también la diversa índole de dichas materias impone métodos distintos, porque las cosas terrenales imponen el método científico, fundado en las posibilidades de la realidad; mientras que, por el contrario, las cosas religiosas imponen otro método, basado en la fe y la revelación, que están libres del rigor científico, porque la fe y la revelación no necesitan la demostración rigurosa de su verdad, sino, únicamente, la creencia o adhesión incondicional de la persona creyente: en religión no se necesita demostrar, sino que la persona tiene que creer.

Esta es la razón por la que, desde hace un par de Siglos, se ha sostenido con razón que el Estado debe ser laico; y que el mundo de las creencias, los apóstoles, los milagros y la fe debe circunscribirse a la esfera propiamente religiosa, lejos del mundo político.

La consecuencia de mezclar ambas esferas es que, si uno permite que los argumentos de fe sean criterios para decidir el voto en las elecciones políticas, entonces las elecciones no las va a ganar el candidato que ofrezca el mayor rigor científico en el diagnóstico y la solución de los problemas económicos, sociales y culturales de la comunidad, sino, el que consiga una mayor adhesión a su condición de ungido, de hombre de Dios, y a sus planteamientos basados en la fe y la revelación, que son criterios claramente inservibles en el plano de la política, que es el plano de lo realmente posible.

Si una parte importante de la comunidad, por su bajo nivel educativo, llega a creer que un candidato cuenta con el favor de Dios para gobernar, y con el poder de cambiar milagrosamente las cosas, ese candidato va a ser elegido, aunque seguramente su gobierno vaya a resultar desastroso, por la irrealidad de sus diagnósticos y sus soluciones.

Resumiendo, un político que no se nutra con la percepción de la realidad y con la racionalidad de los medios para tratarla, sino con planteamientos basados en el pensamiento mágico, puede ganar elecciones en una comunidad donde predomine la ignorancia y el fanatismo, pero seguramente fracasará en el gobierno.

Sin embargo, si se instrumentaliza el pensamiento mágico para ganar elecciones por parte de grupos de los partidos tradicionales, como lo hacía por ejemplo Papá Doc Duvalier en Haití, dichos grupos contarán de esa manera con un nuevo instrumento para conseguir el poder y continuar sus prácticas ilegales y corruptas.

Me parece que esto es lo que está a punto de ocurrir: la oligarquía mezquina y timorata y los viejos políticos representados sobre todo, por el partido Liberación Nacional, desacreditados a causa de sus gobiernos corruptos e ineficaces y derrotados electoralmente, han encontrado la oportunidad de regresar al poder aliándose con un candidato que, por su investidura de ‘hombre de Dios’ y su mensaje puramente emotivo, tiene posibilidades de ser electo, pero que por sí mismo carece de la aptitud de gobernar.

Ese contubernio, que haría de Fabricio un “tonto útil” al servicio de un grupo político derrotado, le ofrece a dicho grupo una ventaja inmediata: volver al poder. Pero la cosa no termina allí: Fabricio es también un tonto útil de una fuerza política subrepticia, proveniente de las iglesias neopentecostales de los EE.UU que, desde hace años planean, dirigen y financian la penetración de sus organizaciones en América Latina, y han aceptado servir a su vez, de instrumento de una política neoliberal de dominación por parte del gran capital transnacional.

Entonces, el resultado de un triunfo de Fabricio nos traerá, en un primer plano el regreso de Liberación al poder “por la puerta de la cocina”; pero en un segundo plano, oculto, nos traerá la injerencia del neoliberalismo de las trasnacionales instrumentalizado mediante la intervención de la iglesia neopentecostal.

En todo caso, tenemos que estar conscientes de que el peligro no será conjurado totalmente con una eventual derrota de Fabricio: el peligro ya está ominosamente presente, con los 14 diputados del Partido Restauración Nacional y los 17 diputados del Partido Liberación Nacional que tendencialmente se les sumarían, en apoyo de las iniciativas provenientes de las cúpulas de aquellas agrupaciones políticas.

Estamos frente a un nuevo “Caballo de Troya” que, al radicar sus bases en el pensamiento mágico, sería más peligroso, si se quiere, que el Caballo de Troya del Tratado de Libre Comercio, de ingrata recordación.

 

*Imagen con fines ilustrativos tomada de entreparentesis.org

Freddy Salas Cruz es estudiante de Derecho de la UCR, Sede de Occidente.

Walter Antillon Montealegre, Abogado y Catedrático Emérito de la Universidad de Costa Rica.

 

Publicado originalmente en el www.elpais.cr, enviado a SURCOS por Walter Antillón.

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UCR-Conversatorio: Aportes y retos de las Ciencias Sociales en el análisis de la coyuntura costarricense

Este viernes 23 de marzo a las 3 p.m. en el Museo Regional de San Ramón se llevará a cabo el conversatorio: “Aportes y retos de las Ciencias Sociales en el análisis de la coyuntura costarricense”, organizado por el Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de Costa Rica.

UCR Conversatorio Aportes y retos de las Ciencias Sociales

Enviado por Luis Alberto Soto.

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CICDE-UNED: “Distintas perspectivas teológicas y sus implicaciones políticas”

“Teología de la prosperidad” es, como sabemos, esa peculiar versión del cristianismo a la que se adscribe Fabricio Alvarado, y cuyo más destacado representante en Costa Rica es Rony Chaves, presunto “padre espiritual” de Fabricio, y quien dice de sí mismo poseer el poder de darle órdenes a las placas tectónicas de la Tierra.

Pero, en fin, ¿realmente qué es la “teología de la prosperidad”? manifiesta Luis Paulino Vargas en su página de Facebook.

El Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo de la UNED, invita a seguirles en esta transmisión, donde se dialogará al respecto con gente estudiosa del tema, y donde se podrá contraponer esa teología de la prosperidad, con la teología de la liberación y con la doctrina social católica, procurando así ofrecer un panorama más amplio y mejor fundamentado.

Este miércoles 21 de febrero, a las 2 p.m., por Facebook Live desde la página de del Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (CICDE-UNED) en la siguiente dirección: https://www.facebook.com/CICDEUNED/

 

CICDE UNED Distintas perspectivas teologicas y sus implicaciones politicas

 

*Imagen con fines ilustrativos tomada de http://investiga.uned.ac.cr/cicde/

Enviado por Luis Paulino Vargas Solís.

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