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Programa de transición a la radicalización de la democracia

Esteban Beltrán Ulate
esbeltran@yandex.com

Volver la política a la comunidad misma, es el corazón de esta reflexión, no porque no sea así, sino porque se ha olvidado de ser así. La política es el cordón umbilical de la comunidad, la política es siempre un acto en relación, es el nacimiento mismo de la vida en sociedad. El vertiginoso sistema mundo en el que vivimos, nos lleva a modos de vivencia acelerados, donde las discusiones políticas resultan ser una tarea de seres de otra dimensión. El alejamiento de la discusión política se aplaca con la tradicional “chota”, “meme” y discusión tóxica avivada por media docena de falacias, entre las que destacará siempre la “falacia ad hominem”. No obstante, esta forma de referirse a la política como mero comentario despectivo, con aroma a despecho, no resuelve las problemáticas nacionales, y mucho menos las comunales.

La distancia entre la política de escritorio (aunque algunos digan que tiene un pie en la calle) y la vida en “comunidades” (lo planteo en plural, pues la diversidad es amplia y el error de homogenizar es factor desencadenante de la crisis actual), ha fomentado un caldo de cultivo que puede ser aprovechado (y ya es así) por algunos grupos con espíritu de exacerbación nacionalista, con el culto al caudillo, con la imagen del “hombre fuerte”, con el mito del “outsider” (el que critica el sistema político pero igual quiere estar dentro de él). En síntesis, la realidad de que algunas y algunos no se interesen en la política costarricense es toda una “bendición” para aquellos grupos que se reparten las cuotas de poder institucional, dispersas en diferentes estructuras del Estado costarricense.

Conversando con algunos grupos que se intentan configurar como alternativas políticas, emerge de vez en cuando la pregunta por la causas y consecuencias de la débil participación política permanente, a su vez, no deja de relucir la pregunta: ¿Qué hacer?… ¡Volver a la política comunal!, es en algunas ocasiones la respuesta común, pero ¿Cómo?, evadir estas preguntas es fomentar la ignorancia política, ignorancia necesaria para los grupos en el poder que aprovechan la maquinaria institucional para fomentar.Frente a esto, se desprenden múltiples acciones (no estoy descubriendo el agua tibia, estoy partiendo de las experiencias vividas y observadas), tales como la convocatoria a las comunidades para “escuchar” a “figuras políticas reconocidas”, convocar a causas comunes (agua, carretera, educación), sumarse a proyectos de articulación social (causas benéficas, de desarrollo comunal, deportivas y artísticas), y por supuesto no se puede descartar la práctica común de los partidos tradicionales (y los no tan tradicionales que ya están aprendiendo de los tradicionales) a llevar banderas, cimarrona a las comunidades tres meses antes de una elección. De lo anterior, quizás lo último suele ser lo más nocivo, y las demás al estar desarticuladas entre sí (o prefabricadas con algún fin electoral temporal), no tienen en la mayoría de los casos una sostenibilidad en el tiempo, que sea acompañada por un sustento teórico que ilumine la práctica (cabe destacar el rol de ciertos grupos religiosos y su variopinto fin en estas zonas abandonadas por la organización política civil).

No resolveré el problema de la construcción de la política comunal, ni daré el antídoto contra la desidia política, pero al menos considero oportuno aportar a la discusión la necesidad de la construcción de un programa de transición a la radicalización de la democracia, por medio de la articulación de acciones comunales, dentro de una red, de modo que no sean solo focos que se agoten, sino una red interdependiente que se alimente entre sí. Las palabras parecen fáciles, pero lo complejo es el método que inicie el proceso, la chispa que encienda requiere de uno o varios equipos de acción, que no necesariamente deben ser partidos políticos electorales (pueden ser asambleas populares, donde dos o más se reúnan en nombre de la justicia y el bien social bienvenido sea), pero con un alto nivel de conciencia y estudio que evite el surgimiento de egoísmo sectarios y/o caudillismos. En este sentido, la chispa debe estar dirigida por unos “comunes” mínimos, que permitan asumir un trabajo en red sin egocentrismo y con el cuidado de no convertirse en una granja de votos como suele suceder con algunos conglomerados en la historia reciente del país, (hablo de coaliciones y agendas taxi).

Frente a lo anterior, planteo la idea del Programa de transición a la radicalización de la democracia como una herramienta para la configuración de la acción colectiva, que debe tener como eje central el diálogo intercultural de las comunidades, romper con el mito de la ciudad, reventar las cadenas de la idea del “iguali-tico”; hay una diversidad a lo interno de cada comunidad que debe ser la fuente de la construcción del poder político orgánico, desde las diferencias la construcción de puntos de trabajo comunes, que a su vez sean parte de acciones locales y regionales, es una que nace de lo singular pero que se alimenta de lo plural y general. La única manera de no ceder al agotamiento de las fuerzas particulares radica en la articulación con otras fuerzas en similar condición, la interdependencia del poder, el “poder compartido”.

Las acciones no hay que buscarlas en libros, ni esperar a que el algoritmo nos lo ofrezca en la cara, fuente de la política comunitaria, que es la chispa que enciende el poder político orgánico, nace de los detalles de cada comunidad, debe ser un problema latente o una oportunidad que entusiasme, desde un problema vial, un conflicto por sonidos nocturnos, hasta la construcción de un parque urbano o una huerta comunitaria; este tipo de acciones debe considerar también el traslape generacional, para evitar crear islas etarias.

Las acciones de las y los comunes frente a los problemas y/o oportunidades deben recrear nuevas formas creativas y participativas para no ceder al juego burocrático del sistema que reduce la democracia al “conteo de votos”, esto significa que hay que estimular nuevas formas de participación democrática para la toma de decisiones. En este sentido, el diálogo intercultural e intercomunitario ha de ser un escenario que no debe obviarse.

Un programa de transición a la radicalización de la democracia es una herramienta gestada desde múltiples voces, para ofrecer insumos en miras a construir el poder desde las comunidades en lugar de esperar ganarlo como si fuera un trofeo, un premio de lotería, o un intercambio con objetivos de favorecer a grupos de poder económico. Con construir el poder me refiero a transformar desde la base orgánica comunitaria las relaciones que conforman el poder que se revela en las prácticas cotidianas, asambleas de base comunitarias interdependientes que atraviesen las comunidades, para derrumbar la burocracia, acciones articuladas mediante un programa de acción, para una democracia permanente, una radicalización del poder del pueblo, el poder como práctica de la comunidad.

La oposición política en el nuevo Directorio Legislativo. Una ligera radiografía de su integración

Vladimir de la Cruz

El pasado de mayo se eligió el Directorio Legislativo, para la Cuarta Legislatura, que va desde ese primero de mayo hasta el 30 de abril del año próximo.

Para descalificarlo se ha afirmado que es un Directorio de Oposición Política. Pero ¿qué se esperaba?, si el gobierno no tiene mayoría de diputados propios, y los 8 diputados, que tiene, carecen de capacidad de negociación, lo que no les ha permitido, que al menos por “cortesía”, le dieran la posibilidad de que un diputado afín al gobierno presidiera la Asamblea Legislativa. Además, en este último año el presidente Chaves ha arreciado violentamente su discurso contra los poderes públicos y, especialmente, contra la Asamblea Legislativa y contra todos los diputados que no son afines al gobierno, o que no se someten a sus dictados y órdenes como trata de hacerlo, y los ha tratado como la escoria política nacional y como delincuentes.

En los dos gobiernos anteriores, del Partido Acción Ciudadana, con no más de 13 diputados electos, se le dio la posibilidad de que ejerciera la Presidencia de la Asamblea Legislativa. Hubo en ese sentido gobiernos respetuosos de la independencia de los Poderes públicos y capacidad de negociación para lograr esa presidencia legislativa. Fueron presidentes legislativos del Partido Acción Ciudadana, Henry Mora Jiménez del 2014 al 2015 y Carolina Hidalgo Herrera, del 2018 al 2019.

Las elecciones nacionales, las que se realizan para elegir presidente y vicepresidentes de la República, y los diputados del Poder Legislativo, son dos mundos aparte, son dos escenarios diferentes, son dos procesos en los cuales el pueblo electoral, los electores, los ciudadanos, el SOBERANO, como encarnación del PUEBLO, se divide en su votación y en sus resultados.

Por un lado, se elige al presidente y por otro a los diputados. La práctica histórica nos enseña que al elegir a los diputados NO SIEMPRE los votantes que le dan la mayoría al presidente, se la dan también con mayoría de diputados. Al contrario, dan PODER LEGISLATIVO a los otros partidos para que desde la Asamblea Legislativa CONTROLEN al presidente y a sus funcionarios de gobierno. Ese CONTROL POLITICO es un instrumento del equilibrio democrático que surge del mismo proceso electoral y de la existencia misma del Estado de Derecho en la constitución de sus Poderes Públicos, con funciones propias, exclusivas e indelegables.

Un presidente tiene que saber lidiar con esta situación si desea que su gobierno resulte airoso en sus proyectos y acciones políticas. Para ello, el presidente DEBE TENER capacidad enorme de negociación, de tolerancia política y de convencimiento para trazar líneas nacionales que puedan ser avaladas por los diputados de “oposición”, como “visión país”, en el que todos están interesados. Para eso surgió la figura del ministro de la Presidencia, para colaborar en la cogestión del gobierno entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo, por lo que se escoge para ministro de la Presidencia a personas de extrema confianza del presidente, al punto que cuando el ministro de la Presidencia habla o se pronuncia, se entiende que habla o se pronuncia el presidente de la República. Un ministro de la Presidencia sin esa fuerza y relación es como un cuadro colgado en una pared. Es un puesto que equivale a un Jefe de Gabinete o un primer ministro, como se nombra en otros países.

El Ministerio de la Presidencia se estableció en 1961, empezando en 1962 con Mario Quirós Sasso, como su primer ministro, en el gobierno de Francisco Orlich. Las funciones que se le dieron fueron de coordinar las labores interinstitucionales e interministeriales, ser interlocutor entre el presidente y los Poderes públicos, el Legislativo, el Judicial y el Electoral. De allí el error político garrafal que ha manifestado el presidente Rodrigo Chaves de amenazar y de chantajear a la Asamblea Legislativa de no nombrar ministro de la Presidencia si se elegía, especialmente al frente de la misma, al diputado Rodrigo Arias Sánchez, sobre todo cuando durante los meses de mayo, junio y julio se está en Sesiones Extraordinarias, que son las que trabajan contra la presentación de Proyectos de Ley por parte del Poder Ejecutivo.

Quienes critican que el Directorio es de oposición no entienden la realidad del electorado que eligió una Asamblea Legislativa para que ejerciera control ciudadano y político sobre la gestión pública y gubernativa.

Esto ha sido así siempre en los procesos electorales. Una breve revisión histórica así lo comprueba.

En la experiencia histórica que ha tenido Costa Rica, durante el período de la Segunda República, 1948-2025, hubo años, 1948-1969, en que no se permitió participar a costarricenses con partidos propios. Sin haberles eliminado su condición de electores, se les prohibió votar por ellos mismos, por los candidatos que ellos querían. Así sucedió por el Decreto No. 105 de la Junta de Gobierno, de julio de 1948, y por el Segundo párrafo del Artículo 98 de la Constitución Política, que se aprobó el 7 de noviembre de 1949, que puso fuera de la ley al Partido Comunista de Costa Rica, a Partido Vanguardia Popular y a otros partidos, cuando aparecieran miembros de ese partido en algún trámite de inscripción de partidos, lo que permitía que por ello se impugnara su inscripción. Los excluidos, los proscritos sin partido, se veían obligados a votar por la opción política que consideraran más democrática o menos conservadora de lo que se ofrecía a los votantes. Así, por ejemplo, la izquierda comunista en las elecciones de 1953 llamó a votar por Fernando Castro Cervantes, en 1958 por Mario Echandi y en 1966 llamó a votar por Daniel Oduber contra José Joaquín Trejos. Esta es la Historia Política nacional, sin edulcorantes. ¿Por qué ponerse, por parte de algunas personas de izquierda, más papistas que el Papa cuando no encuentran o no tienen un partido por el qué votar? ¡Si lo tienen, a votar por él!

Lo que se define en esta decisión, en el momento actual de Costa Rica, es lo que se juega en el proceso electoral próximo, inmediato. MAS democracia o MENOS democracia, MAS Estado de Derecho o MENOS estado de Derecho. ¡Cuidado!, MAS libertades y derechos ciudadanos o MENOS libertades y derechos ciudadanos. ¡CUIDADO MAYOR!: la entronización de un gobierno más autoritario, avanzando hacia un gobierno dictatorial, tiránico, de tipo fascista…

En el período de la Junta de Gobierno, 1948-1949, hubo dos elecciones. La que se hizo para integrar la Asamblea Constituyente, que funcionó durante el año 1949, y la elección de diputados en 1949, para darle una Asamblea Legislativa, debidamente integrada a Otilio Ulate, a quien se le reconoció la Presidencia de la República, anulada en marzo de 1948, que empezó a ejercer el 9 de noviembre de 1949. Esto por cuanto la Asamblea Legislativa electa en 1948 fue anulada.

El grupo militar triunfante en la guerra civil de 1948 actuó como
Ejército de Liberación Nacional, lo que motivó en 1951, que José Figueres Ferrer y su grupo constituyeran, con ese nombre, el Partido Liberación Nacional el 12 de octubre de ese año, para seguir participando en las elecciones en el juego electoral democrático, pudiendo quedarse como grupo militar dominante por más años en el Gobierno y en el Poder. Desde entonces existe el Partido Liberación Nacional, siendo el más viejo de los actuales partidos de este período republicano.

De los sucesos de 1948 sobrevivieron solapadamente los grupos que fueron derrotados, excepto los comunistas que sí estaban bien identificados y debidamente proscritos.

De las fuerzas que se movieron con el figuerismo, en su lucha armada, los seguidores de Ulate y los seguidores de Mario Echandi Jiménez, se fueron distanciando del figuerismo y le ofrecieron resistencia electoral, junto a los calderonistas que empezaron a manifestarse electoralmente a partir de 1953.

Durante los procesos electorales de 1949, 1953 y 1958 la Asamblea Legislativa eligió 45 diputados. A partir de 1962 se estableció la cantidad de 57 diputados.

En la trayectoria parlamentaria no siempre el partido político que ganaba la presidencia de la República ganaba la mayoría de diputados.

En los procesos electorales de 1953 y 1958 Liberación Nacional dominó mayoritariamente la Asamblea Legislativa con 20 diputados en las dos ocasiones.

En las elecciones de 1953 participaron a nivel presidencial dos partidos, Liberación Nacional que impuso el primer gobierno constitucional de José Figueres. Su opositor fue Fernando Castro Cervantes, que movilizó, con el partido Demócrata, a seguidores de Ulate, de Mario Echandi que le inhabilitaron su participación electoral, a calderonistas, y a comunistas, opositores de Figueres. Los republicanos y comunistas no pudieron participar.

En esta elección de 1953 Liberación Nacional obtuvo 30 diputados de 45.

En 1958, con la candidatura de Mario Echandi, su partido Unión Nacional, derrotó a Liberación Nacional. También participó el partido Republicano que recogía el calderonismo sobreviviente del 48. En esta ocasión el figuerismo había tenido una ruptura, una separación, que llevó a Jorge Rossi Chavarría a separarse de Liberación Nacional, y participar con partido propio, que incluyó a Miguel Brenes Gutiérrez, como segundo vicepresidente, persona de confianza de las fuerzas calderonistas y comunistas antes de 1948.

El grupo de Echandi incluyó a Rafael Ángel Calderón Guardia como candidato a diputado, lo que facilitó su regreso del exilio forzado que tenía en México. El partido Liberación Nacional ganó la mayoría de los diputados, 20, de 45 diputados, el echandismo sacó 10 diputados, el partido calderonista 11 diputados y 4 diputados fueron electos por otros dos partidos. Así Echandi gobernó con una Asamblea Legislativa sin mayoría parlamentaria, y con un partido, Liberación Nacional, que prácticamente duplicaba los otros diputados. En esas condiciones Mario Echandi gobernó, vetando leyes que no le parecían y la Asamblea Legislativa resellándoselas, como era el camino constitucional establecido y respetado. Para la posteridad histórica, Mario Echandi elegantemente recogió en un libro todos sus Vetos presidenciales.

A partir de las elecciones de 1962 la cantidad de diputados que se elige es de 57, siendo la mayoría parlamentaria de 29 diputados.

De todas las 18 Asambleas Legislativas electas desde 1953 hasta el 2022, Liberación Nacional ha tenido 14 veces la mayoría de los diputados desde 17 hasta 33 diputados electos. La Coalición Unidad que eligió a Rodrigo Carazo tuvo la mayoría legislativa con 27 diputados en 1978 y fue la segunda fracción más grandes en 1982 con 18 diputados. La Unidad Social Cristiana tuvo la mayoría legislativa en 1998, con 27 diputados siendo la segunda Liberación Nacional, con 23, y en el 2002 la Unidad Social Cristiana logró 19 diputados, Liberación Nacional 17 y Acción Ciudadana, que surgía en ese momento, tuvo 14 diputados.

No se ha superado la cifra de 33 diputados para un partido político en la Asamblea Legislativa. El presidente Rodrigo Chaves, en su campaña abiertamente contra todos los partidos políticos existentes, y contra los que están en la Asamblea Legislativa, en sus tribunas políticas y beligerantes de los miércoles, ante cualquier micrófono y medio de comunicación que se le presente, como el pasado 5 de mayo, en la Asamblea Legislativa, ha venido insistiendo que SU MOVIMIENTO DE JAGUARES, debe sacar 40 diputados en el 2026.

En su perorata del 5 de mayo bajó la cifra a 38 diputados, que es el límite de la mayoría calificada de los 38 diputados importante para hacer grandes reformas institucionales.

En las elecciones del 2006, 2010, 2014, 2018 y 2022 Liberación Nacional mantuvo la mayoría de los diputados en 25, 24, 18, 17 y 19 correspondientemente.

En las elecciones del 2010 Acción Ciudadana obtuvo 11 diputados, el Movimiento Libertario 11 diputados y la Unidad Social Cristiana 6 diputados. En la elección de 2014 Acción Ciudadana, que era partido gobernante, obtuvo 13 diputados y en el 2018, que también fue partido gobernante, tuvo 10 diputados y la Unidad Social Cristiana tuvo 9 diputados.

En la elección del 2022, el Partido Progreso Social Democrático, que es el partido que llevó a Rodrigo Chaves a la Presidencia obtuvo 9 diputados, al igual que la Unidad Social Cristiana. Los otros partidos obtuvieron 6 diputados cada uno.

En 1962, con Francisco Orlich, Liberación Nacional ganó la presidencia y la mayoría de 29 diputados, de los 57 que constituían la Asamblea, como es hasta hoy su integración parlamentaria. El resto se lo repartieron tres partidos, entre ellos el Republicano Nacional con 18 diputados.

En 1966, bajo el gobierno de José Joaquín Trejos Fernández, que ganó con una coalición contra Liberación Nacional, se impuso una mayoría legislativa de Liberación Nacional de 29 diputados, y el resto se repartió entre tres partidos. De ellos, 26 de la Coalición Unidad.

En la elección de 1970, José Figueres se impuso y Liberación Nacional logró 32 diputados, la Unidad Nacional logró 22 y tres diputados más entre dos partidos. Dos de estos diputados abrían el camino de la participación de la izquierda en las elecciones, a partir de entonces, con la elección de Manuel Mora Valverde y Marcial Aguiluz Orellana.

En la elección de 1974, con Daniel Oduber, Liberación Nacional sacó 27 diputados y el resto se repartió entre siete partidos políticos, entre ellos Unidad Nacional con 16 diputados y 14 diputados repartidos entre seis partidos.

La elección de 1978 que ganó Rodrigo Carazo, con una coalición obtuvo 27 diputados, Liberación Nacional 25 y tres partidos más lograron el resto de 5 diputados. El gobierno de Carazo tuvo oposición mayoritaria legislativa.

La elección de 1982 impuso la presidencia de Luis Alberto Monge con 33 diputados. Los restantes se dividieron entre cuatro partidos, la Coalición Unidad tuvo 18 diputados.

La elección de 1986 que llevó a la primera presidencia a Oscar Arias, Liberación Nacional logró la mayoría de 29 diputados y los restantes 28 se los distribuyeron cuatro partidos.

La elección de 1990, que la ganó por primera vez la Unidad Social Cristiana con Rafael Ángel Calderón, también le dio la mayoría de 29 diputados al PUSC, y los restantes diputados se los distribuyeron cuatro partidos. Liberación obtuvo 25 diputados.

En la elección de 1994 que ganó José María Figueres Olsen, Liberación Nacional logró 28 diputados, el PUSC eligió 25 y cuatro partidos lograron 4 diputados.

En las elecciones de 1998 la presidencia la logra Miguel Ángel Rodríguez con 27 diputados, Liberación Nacional con 23 y cinco partidos logran 7 diputados.

A partir de las elecciones nacionales del 2002 surgen las segundas rondas electorales para definir la presidencia de la República. Pero, en cada una de esas elecciones se definieron desde las elecciones de febrero, en las primeras rondas, la composición de la Asamblea Legislativa.

Elecciones con segunda ronda electoral fueron la del 2002, 2014, 2018 y 2022.

La elección del 2002 la gana Abel Pacheco, con el PUSC, que logra 19 diputados, Liberación Nacional obtiene 17 diputados, y el Partido Acción Ciudadana, que participa por primera vez, logra 14 diputados. Otros 7 diputados se distribuyeron entre dos partidos.

La elección del 2006 condujo a Oscar Arias a su segunda presidencia constitucional, sin segunda ronda, en la cual Liberación Nacional logra 25 diputados, el partido Acción Ciudadana 17 diputados y seis partidos se distribuyen 15 diputados, entre ellos la Unidad Social Cristiana con 5 cinco diputados.

La elección del 2010 elige por primera vez a una mujer en la Presidencia de la República, a Laura Chinchilla Miranda del partido Liberación Nacional, que logra 24 diputados, el partido Acción Ciudadana 11, y 22 diputados se los distribuyeron seis partidos.

La elección del 2014, con segunda ronda, con un candidato presidencial de Liberación Nacional, Johnny Araya Monge, que públicamente rehusó participar en la segunda ronda, sin poderse retirar oficialmente, llevó a la presidencia de la República a Luis Guillermo Solís, candidato del partido Acción Ciudadana, momento histórico en que se superaba el tradicional bipartidismo presidencial entre Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana.

Hasta este momento la historia de las elecciones presidenciales había girado entre Liberación Nacional y sus opositores históricos que culminaron en la Unidad Social Cristiana. Se iniciaba la época del tripartidismo, cuando tres partidos políticos obtenían la Presidencia de la República.

La elección del 2014 impuso una mayoría parlamentaria de Liberación Nacional de 18 diputados, 13 de Acción Ciudadana, 9 del Frente Amplio, 8 de PUSC y 9 diputados de otros 5 partidos.

La elección del 2018, en segunda ronda electoral, de nuevo lleva al partido Acción Ciudadana al gobierno. Una elección muy reñida en la cual Liberación Nacional no quedó como alternativa final de las elecciones, siéndolo el partido Restauración Nacional que postuló a Fabricio Alvarado.

Por primera vez, en su historia Liberación Nacional no llegó a gobierno ni a finalista de una segunda ronda. La Unidad Social Cristiana ya estaba ausente de estas posibilidades desde la elección del 2006.

En la elección del 2018 Liberación Nacional logró 17 diputados, el partido Restauración Nacional 14, Acción Ciudadana 10, la Unidad Social Cristiana 9 y 7 diputados se los distribuyeron 3 partidos.

La elección del 2022 quebró la tradición. Impuso un nuevo partido político, recién hecho para esa elección, Partido Progreso Social Democrático, que llevó en una segunda ronda a Rodrigo Chaves Robles a la Presidencia, que se le termina en mayo del 2026, y sacó del escenario electoral al partido Acción Ciudadana, que no obtuvo ni siquiera un diputado, luego de tener dos gobiernos seguidos. Con Rodrigo Chaves inauguramos el tetrapartidismo en el gobierno: cuatro partidos han ejercido el gobierno de la República.

¿Iremos en la próxima elección, de febrero del 2026, a un pentapartidismo, a otro partido nuevo en el gobierno de la República, a uno de los jaguares que impulsa el presidente Chaves? Como posibilidad esto puede darse. No hay que dormirse si no queremos que esto suceda.

El comportamiento del electorado en las últimas dos elecciones es interesante. En la del 2018 en la primera ronda hizo surgir peligrosamente como primer finalista a Fabricio Alvarado con una bandera muy anti derechos humanos, y a Carlos Alvarado por el contrario, como el abanderado defensor de los derechos humanos. La segunda ronda se definió en un esfuerzo muy apretado a favor de Carlos Alvarado, que estaba en el segundo lugar finalista.

La elección del 2022 llevó a la segunda ronda a José María Figueres de Liberación Nacional, como primer finalista y, sorpresivamente, a Rodrigo Chaves como segundo finalista, triunfando Chaves en la segunda vuelta, con una desmovilización y abstencionismo grande en contra de Figueres y de Liberación Nacional, que fue lo que resultó electoralmente.

¿Se repetirá algo así, en el próximo proceso electoral, frente a una opción emergente, nueva, que enfrente en el leguaje beligerante del presidente Chaves a todos los partidos políticos, especialmente a los tradicionales, a todos los que han tenido diputados en el pasado y en esta Asamblea Legislativa?

Esto es parte de lo que está en juego en estas elecciones. La ciudadanía activa, consciente y preocupada por el devenir de la Patria debe poner las barbas en remojo.

El nuevo Directorio legislativo es lo mejor que le ha ocurrido a la Asamblea Legislativa, para su última Legislatura.

Presidencia: Rodrigo Arias Sánchez (PLN),

Vicepresidencia: Vanessa Castro (PUSC),

Primera secretaria: Carlos Felipe García (PUSC),

Segunda secretaría: Gloria Navas (independiente),

Primera prosecretaría: Luz Mary Alpízar (Progreso Social Democrático),

Segunda prosecretaría: Geison Valverde (PLN).

El oficialismo, con sus diputados independientes, intentó entrar en este Directorio. La presidenta del Progreso Social Democrático, Luz Mary Alpízar fue electa sin ser candidata oficial del grupo de diputados que constituye el apéndice legislativo del presidente Rodrigo Chaves.

La Presidencia en la figura del diputado Rodrigo Arias Sánchez se lució en el reconocimiento que le dieron los diputados en su nombramiento. Más se distinguió, y fue el ejemplo claro de la importancia de su nombramiento, cuando tuvo que contestar, el 5 de mayo, el discurso de plaza pública, de carácter electoral, que hizo el presidente Rodrigo Chaves, atacando a los diputados y a los poderes públicos, desmintiéndole y confrontando elegantemente su perorata, que no tenía nada de “relativo a los diversos asuntos de la Administración y al estado político de la República y en el cual deberá, además, proponer las medidas que juzgue de importancia para la buena marcha del Gobierno, y el progreso y bienestar de la Nación”, como establece su obligación constitucional de hacer.

Rodrigo Arias volvió a mostrar su Señorío, su Don de gentes, su cultura y educación que le caracterizan, su capacidad discursiva respetuosa, pero firme, sin dobleces, con la frente en alto y con la energía que le da el ser el Representante más distinguido del pueblo costarricense que dirige la Asamblea Legislativa.

Rodrigo Arias se levantó orgullosamente como el gran defensor del Estado de Derecho y de las libertades y derechos amenazados por el inquilino de Zapote.

Compartido con SURCOS por el autor.

X Simposio del CMEH: “La utopía de la Casa Común no es un sueño lejano”

El X Simposio Internacional del Centro Mundial de Estudios Humanistas (CMEH) denominado “Utopías en marcha. Caminos hacia la Nación Humana Universal” abrirá sus puertas y entrará en línea este jueves 8 de mayo, inaugurando un ciclo de conferencias que abordan la diversa problemática que presenta el mundo actual; pero además, mostrará a los asistentes que ¡un nuevo mundo ya está en marcha!

El X Simposio se inaugurará con el estreno mundial del video “Vengo del futuro”, de Paulina Hunt (Chile) vía zoom en los idiomas de español, italiano, francés, portugués e inglés. La cita será a las 15.00 GMT y según las zonas horarias de México, Chile, Argentina, Brasil e Italia.

La Casa Común

El sábado 10 de mayo, entre las 22.00 y 23.00 horas se realizará la mesa redonda “La Utopía del cuidado de la Casa Común, la respuesta a la vida amenazada”, que está a cargo de la Red Humanista de Ecología Social, Economía y Cambio Climático. Esta se realizará en el idioma español y tiene como ponentes a José Rafael Quezada (Costa Rica), Ibar Zepeda (Chile), Doris Balvín y Rodrigo Arce (ambos de Perú); con la moderación de Sandra Gutiérrez (Argentina).

Pressenza conversó con José Rafael Quezada, miembro de la Red Humanista de Ecología Social, Economía y Cambio Climático quien nos adelanta el leit motiv de la ponencia “La Utopía del cuidado de la Casa Común, la respuesta a la vida amenazada”. Él nos responde a tres interrogantes que serán aplicadas a diversos expositores, y que nos darán un atisbo de lo que nos trae el X Simposio.

Pressenza: ¿En qué consiste la utopía del Cuidado de la Casa Común?

José Rafael Quezada: La utopía del cuidado de la casa común se basa en colocar al ser humano en armonía con la naturaleza, reorientando la ciencia y la tecnología al servicio de la vida.

Esta visión ya está tomando forma a través de diversas iniciativas que buscan desmontar los sistemas de explotación actuales y promover un futuro más justo y sostenible; implica cohabitar la tierra de manera equilibrada con los otros seres que la habitan.

Proponemos así una ética basada en el cuidado y en el reconocimiento del poder transformador del ser humano, orientado al cuidado de la casa común, así como al reconocimiento y respeto de la diversidad.

Pressenza: ¿Esta utopía ya está en marcha? ¿De qué manera?

J.R.Q.: Esta visión, esta utopía, ya está tomando forma a través de diversas iniciativas. Algunas incluyen movimientos sociales y ambientales, liderados por jóvenes, mujeres, pueblos indígenas y comunidades locales. Estos movimientos denuncian el sistema actual y proponen alternativas basadas en la justicia social y climática.

Otra forma es mediante las Economías Alternativas como Bioeconomía, enfocada en la vida, no en la explotación de recursos. Destacan ejemplos como la Economía Donut, Saberes y Perspectivas Nativas; conceptos como el Buen Vivir y la epistemología de los sures, usos de la sabiduría ancestral y conocimientos académicos.

Además, tenemos las Ciencias de la Vida, con propuestas como el Biodesarrollo y la Bioética que replantean lo que entendemos por “vida”, destacando su valor intrínseco más allá de lo humano.

Asimismo, las Transiciones Justas que son movimientos hacia el postextractivismo y la economía del decrecimiento. Estas iniciativas, algunas incipientes, representan un cambio de paradigma hacia una convivencia más equilibrada con la naturaleza, que ya se puso en marcha.

Pressenza: ¿Hay condiciones en el contexto actual para esta utopía?

J.R.Q.: Sí, muchas, porque si observamos el contexto mundial, lleno de angustias, tragedias y accidentes ambientales, las poblaciones comienzan a forjar imágenes adelantadas de un futuro sin esos elementos.

Mucha gente comienza a imaginar soluciones, acciones concretas y ayuda a empujar, o al menos provoca admiración y aprobación de lo que hacen diversos sectores sociales, si realizan o proponen acciones sostenibles o de proporcionalidad de las inversiones; también en nuevas acciones de políticas públicas que incluyan nuevas imágenes “alcanzables” en el futuro mediato y de largo alcance, todo para cuidar la vida en el planeta.

La utopía de la casa común no es un sueño lejano, sino un proceso humanista en construcción, impulsado por acciones concretas que buscan reconciliar al ser humano con el planeta.

Por eso es bueno seguir pensando las “utopías del cuidado de la casa común”, porque todo esto determinará el futuro de la humanidad y que finalmente, llevará a ese equilibro y sostenibilidad en una convivencia de la humanidad con la vida misma, en todas partes».

La mesa redonda “La Utopía del cuidado de la Casa Común, la respuesta a la vida amenazada” deja en el tintero una última interrogante que será discutida en el X Simposio: “¿Crees que vale pensar utopías para cuidar nuestra Casa Común, el planeta y la vida que lo habita?”.

Esta y otras interrogantes podrán ser absueltas en el X Simposio internacional del CMEH.

Para más información sobre las actividades y hoja de vida de los ponentes del X Simposio, visite el siguiente enlace: http://2025.worldsymposium.org/es/speakers

Link de inscripción: http://2025.worldsymposium.org/es/registration

Información adicional en la Web del Simposio: http://2025.worldsymposium.org/es

Fuente: https://www.pressenza.com/es/2025/05/x-simposio-del-cmeh-la-utopia-de-la-casa-comun-no-es-un-sueno-lejano/

(Imagen de didaje.es)

¿Se acaban las Ciencias Sociales?

Por Memo Acuña
Sociólogo y escritor costarricense

En el número marzo-abril de este año de la Revista Nueva Sociedad (#236), el historiador francés Roman Huret, director de Estudios de la Escuela de Altos Estudios de las Ciencias Sociales (EHESS) reflexiona a propósito del creciente antiintelectualismo en la sociedad estadounidense, con ecos en algunas sociedades europeas como la francesa.

Argumenta que posiblemente para el caso estadounidense, la retórica “trumpiana” en contra de las universidades y sus académicos sea una dimensión a considerar, pero no la única.

Ubica el escenario en una batalla cultural mucho más amplia en la que la reconfiguración del espacio público, la producción de sentido y conocimiento en manos de la democracia digital y la destrucción del debate de las ideas a partir de la descalificación y la cancelación, han propiciado un agudo sentimiento contra las personas académicas, en términos generales.

Aunque es cierto. Plantea su reflexión a pensar las ciencias sociales en esa coyuntura. Pero la consideración bien valdría la pena extrapolarla al ámbito universitario público en los tiempos que nos tocó vivir, al menos en el caso costarricense.

Personalmente tengo clara la conducta anti-universidad de ciertos actores externos, porque su intención es clara. Pero sospecho más del enemigo interior que se mueve en sus raíces.

Ese que, por ejemplo, piensa que las ciencias sociales y el arte son conocimientos periféricos. Su razón instrumental es ciertamente compleja, llena de preguntas y matices.

No creo se trate solamente de un recurso ideológico, de una deriva cuya racionalidad se ubique solamente en las “ciencias duras”. Este “incómodo interno” se ha quedado sin referentes para debatir y eso tiene una razón.

Coincido con Jurgen Habermas, citado por Huret, cuando menciona el giro en la dimensión del espacio público a la cual ha dedicado tanta de su labor reflexiva. Lamenta Habermas que las discusiones y reflexiones de calidad hayan quedado relegadas al ámbito de las opiniones personales inmediatas. Ahora el trabajo intelectual ha sido subsumido por una producción de conocimiento digital, en el que “cualquiera o casi todos” pueden considerarse autores.

El desplazamiento del debate por el like y la pose en la imagen ha corroído los cimientos de la contribución académica. Específicamente hacia las ciencias sociales y las artes hay cierto descrédito que no solo proviene de los circuitos externos.

Eso es preocupante.

Desde hace 4 años acompaño a la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional en Costa Rica, en el ejercicio como vicedecano. Eso me ha permitido conocer su impacto y labor en la sociedad costarricense y más allá.

Son más de 300 personas académicas (hombres y mujeres) que desarrollan un permanente trabajo de confrontación y transformación de la realidad a partir de sus acciones en el campo de la docencia, la extensión y la investigación.

Nuestros compañeros y compañeras son referentes para la opinión pública. Constantemente predominan en medios como interlocutores emitiendo criterio argumentado y coherente.

Pensando en ese músculo vivo y latente, considero que es posible recuperar el original espacio público habermassiano que la pandemia, la atomización cultural y la fatiga crónica nos arrebataron. Eso sin contar nuestra propia batalla cultural que como país nos está enseñando la finalización de un proyecto de sociedad, construido a partir de la segunda mitad del siglo veinte.

El día 5 de mayo tuve el gusto de participar en la reapertura de la Cátedra de Pensamiento Critico Franz Hinkelamert en nuestra facultad. La disertación inicial del académico español David Sánchez Rubio no podría haber sido más oportuna, al reflexionar sobre la teoría y práctica de los derechos humanos, desde nuestra posición de privilegio como académicos.

La reflexión interesante, el público escaso. A esto se refiere Habermas con el giro en el espacio público. Hay que recuperarlo desde la presencialidad y el encuentro. Abrir el debate, la pulsión coloquial.

Porque al debate, ese debate, le antecede el pensar nuestra subjetividad académica, nuestras necesidades y aportes desde adentro, para salir a recrear esas dimensiones en el mundo real, lejos de las redes sociales y los reflectores.

Allí está el desafío.

¿Quo vadis, Costa Rica? Un país a la deriva

Gerardo Castillo Hernández*

Después de más de dos siglos de vida independiente y más de setenta años de democracia continua, Costa Rica atraviesa una de sus peores crisis de confianza política y social. El deterioro del Estado social, la degradación institucional y la desorientación ideológica del actual gobierno dibujan un país confuso, fragmentado y carente de liderazgo con visión.

Las señales son múltiples: la inseguridad ciudadana que desborda barrios y comunidades, el crecimiento de la pobreza estructural, el desencanto con los partidos tradicionales y la improvisación tecnocrática del poder actual. A esto se suma una creciente polarización que intoxica la discusión pública. El país, como en el antiguo interrogante romano, parece preguntarse a sí mismo: ¿Quo vadis, Costa Rica?

Balance: ¿Dónde está la verdad?

Ante un clima social tan polarizado, urge acudir a la evidencia y el análisis crítico. A continuación, se abordan algunas de las preguntas más candentes del debate público, con datos y perspectiva.

¿Está quebrada la CCSS?

No. A pesar de sus dificultades financieras y estructurales, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) no está quebrada. Tiene problemas de liquidez, rezago tecnológico, presión por envejecimiento poblacional y evasión patronal, pero también posee un sólido patrimonio, infraestructura extendida y una base de cotizantes que aún la sostiene. Decir que está quebrada es una afirmación alarmista que no resiste el análisis técnico. Lo que necesita es reforma, no demolición.

¿La prensa miente y es canalla contra el gobierno?

No. La prensa tiene fallas, como en cualquier democracia, pero en Costa Rica sigue siendo un contrapeso legítimo al poder político. Las acusaciones de “prensa canalla” desde el Poder Ejecutivo forman parte de una estrategia internacional de desprestigio mediático usada por liderazgos populistas de derecha y de izquierda. Los medios, a pesar de sus intereses empresariales, han visibilizado actos de corrupción, contradicciones del gabinete y decisiones poco transparentes. El periodismo crítico no es enemigo de la democracia, sino su garantía.

¿La oposición exagera cuando dice que Chaves no respeta el Estado de derecho?

No exagera. El presidente ha demostrado en múltiples ocasiones una actitud autoritaria, desde la confrontación directa con la Sala Constitucional hasta los vetos o amenazas públicas a diputados y órganos autónomos. La desinstitucionalización y el debilitamiento de los controles republicanos son hechos concretos. Su forma de gobierno se basa más en la lógica del “gerente supremo” que en la del estadista dialogante. Respetar el Estado de derecho implica reconocer límites, algo que el actual mandatario ha desafiado constantemente.

¿El tono del presidente es respetuoso o soez?

Es sistemáticamente soez y confrontativo. Sus comparecencias públicas están marcadas por la burla, el doble sentido, el sarcasmo y un tono que raya en la humillación. Este tipo de discurso presidencial no solo empobrece el debate político, sino que instala una cultura de la agresión como método de liderazgo. El lenguaje de un jefe de Estado importa; configura el clima democrático, y en este caso, lo erosiona.

¿Se usan correctamente las redes sociales en política?

No. Las redes sociales han sido utilizadas por el gobierno más como herramienta de propaganda y control narrativo que como canal de diálogo ciudadano. Se promueve el culto a la personalidad del mandatario, se bloquean voces críticas y se fomenta la polarización a través de ataques digitales. Esta forma de usar las plataformas digitales distorsiona la esfera pública y refuerza la desinformación, debilitando la democracia deliberativa.

¿Ha sido productiva la Asamblea Legislativa durante este período?

La Asamblea ha tenido avances en algunas materias, pero ha funcionado bajo tensión permanente con el Ejecutivo. El oficialismo, sin bancada propia sólida, ha recurrido a alianzas coyunturales, vetos y presiones externas para gobernar. El Ejecutivo, por su parte, ha descalificado frecuentemente el trabajo legislativo, debilitando la legitimidad de un poder que representa la pluralidad política nacional. La falta de diálogo institucional ha afectado la gobernabilidad democrática.

¿Hacia dónde vamos?

Costa Rica se encuentra ante una disyuntiva histórica. Seguir profundizando el deterioro del Estado social, debilitando sus instituciones y empobreciendo el debate público, o reconstruir una visión colectiva de futuro basada en el respeto, la equidad y la participación.

El cambio que el país necesita no vendrá de una figura mesiánica, sino de una ciudadanía crítica, movilizada y consciente del valor de sus instituciones. Costa Rica no está perdida, pero necesita urgentemente reencontrar su rumbo.

San José, 6 mayo 2025

*Instituto Sindical de Formación Democrática (ISFODE).

Gestión integrada de los recursos hídricos por organismos de cuencas hidrográficas: comparación de los casos de estudio de Tárcoles y Reventazón

SURCOS comparte un artículo que es resultado de una investigación realizada por Barbara Schröter, Bernardo Aguilar-González, y Karina Castro-Arce. Fue publicado en la Revista de Ciencias Ambientales.

En la introducción se indica:

Costa Rica es un país reconocido por su gestión medioambiental progresista incluyendo la implementación del concepto de gestión integral de los recursos hídricos. A pesar de esto, los recursos hídricos superficiales y subterráneos continúan siendo amenazados.

Objetivo: Para contribuir a implementar la gestión integral de los recursos hídricos en la práctica, el objetivo de este trabajo es conocer las características de diseño de los organismos que gestionan dos de las cuencas hidrográficas más grandes de Costa Rica: el río Grande de Tárcoles y el río Reventazón.

Metodología: Utilizamos un enfoque de estudio de caso comparativo para analizar la Comisión de Gestión Integral de la Cuenca del Río Grande de Tárcoles y la Comisión para la Gestión de la Cuenca del Río Reventazón; posteriormente combinamos el análisis de documentos oficiales con información de dos entrevistas a las entidades directoras de ambas comisiones. Con base en los datos, analizamos las características del diseño institucional de los organismos de cuenca a lo largo de las normas de autoridad, normas de agregación, normas de delimitación, normas de información y normas de remuneración e identificamos el tipo de organismo de cuenca que representa cada comisión.

Resultados: Mientras que la comisión del Tárcoles muestra características de una agencia y un organismo de cuenca coordinador, la comisión del Reventazón se clasifica entre una agencia y un organismo de cuenca autónomo.

Conclusión: Discutimos las fortalezas y debilidades de ambos organismos frente al contexto latinoamericano y concluimos con algunas implicaciones para el manejo integral de recursos hídricos en Costa Rica.

Le invitamos a descargar el artículo desde la Revista de Ciencias Ambientales mediante este enlace.

¿Siguiendo las sandalias del pescador…? (Parte I)

Caryl Alonso Jiménez

El más sonoro llamado a la juventud, “No se dejen robar la esperanza…”

Caryl Alonso Jiménez

El lunes 21 de abril a las 07.35 GTM murió el Papa Francisco. Una de las más dramáticas lamentaciones fue del Presidente Yamandú Orsi, de Uruguay, que expresó sabiamente, “Se fue el hombre que más necesitaba el mundo…”, en clara alusión a la fuerza moral para esclarecer la incertidumbre que asalta el momento actual…

El Papa Francisco no era un teólogo, como afirman los expertos vaticanistas, sino la teología era él, en una síntesis humana que era capaz de traducir en el lenguaje cotidiano ese extraordinario sentido de humildad y sencillez. Por ello, sus alusiones eran profundamente humanas, en una pedagogía que enseñaba el sentido de la convivencia de la sociedad.

Aun antes de ser ascendido a las alturas eclesiásticas, y que él en su humildad las hizo terrenales, a escasos milímetros del mundo más pedestre. Su manera de asumir el pontificado y sentido más humano… en la que comparó una vez la iglesia a un “Hospital de campaña”, porque ya venía enferma… Trajo de nuevo el pensamiento del Concilio Vaticano Segundo (1958-1962), que abrió las puertas a la reforma de la iglesia y sesenta años después fue interpretado por un Papa humano, terrenal y sencillo.

Era la voz contemporánea que se alzó para defender la vida. Era sutil pero directo. Enseñó que las defensas crean ofensivas atrincheradas en los más oscuros reductos de la crueldad. Por eso su Pontificado tendrá las olas suficientes para dimensionar los valores del ambiente, migraciones, pobreza estructural y juventud. A estos últimos los incito “hacer lío…”, en ese buen sentido de generosa comprensión de la rebeldía a partir de la imaginación, el talento y la tolerancia.

Luis Antonio Espino (Letras Libres, abril 2025) repasa aquellos emotivos discursos cuando habló a la Asamblea de Naciones Unidas, en la que destacó la prioridad por un mundo más cercano a la vida… a los Congresistas de los Estados Unidos, a quienes recordó el papel de la libertad. Destacó aquellos que lucharon por la justicia, la libertad y tolerancia: Abraham Lincoln, Dorothy Day, Thomas Mertón y Martin Luther King.

Curiosamente ante los Congresistas hizo un llamado premonitorio: pidió que usaran su gigantesco poder para defender los valores más elevados de los Estados Unidos, ahora amenazados como la democracia y la libertad. Habló en favor de los migrantes desde la regla de oro de los cristianos, “Hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes (Mateo 7.12).

Por ello la partida del Papa Francisco, más allá de los mitos y las teorías de conspiraciones que adosan cada singular momento global, en que atribuyen significados trascendentes desde visiones escatológicas y apocalípticas (en referencia al libro de las revelaciones del Nuevo Testamento). Pero resulta que no tiene nada de místico, es un mensaje de extremada sencillez para ser comprendidos desde todos los ángulos del pensamiento.

Verlo en la perspectiva global resulta de una denodada complejidad: la convulsión alcanza niveles de aquel principio llamado caórdico (caos y orden). Teoría atribuida al CEO emérito de la tarjeta Visa, Dee Hock (1929-2022), donde todo funciona correctamente pero los sistemas del poder que controlan los hilos de la sociedad. Sin embargo, todo funciona, entonces, ¿dónde está el problema? Esa fue la revelación, hacernos entender desde cada escenario cómo se mueven los hilos… ¿lo habremos entendido…?

Es indudable, más allá de los efectos de incertidumbre generados con una fina estrategia global a partir de 2025, donde los equilibrios de la tradición teórica del realismo en las relaciones internacionales, que sostiene que la conflictividad inherente tiende a mayor búsqueda del poder, generando constantes competencias y conflictos, tal como afirmo su principal teórico, Hans Morgenthau (1904-1980) Entonces, ¿retornando al pasado…?

Al parecer aumenta en el ciudadano común reclamos de claridad a los poderes reales. Ya hay signos de agotamiento, y van quedando contadas vías para encontrar la luz… Es desde allí que el mensaje del Papa Francisco, sin la complejidad teológica llamó a no tener miedo a “asumir un coraje profético…” en el compromiso cristiano… ¿lo haremos?

Ese es el escenario global en el que el Papa Francisco deja su legado, que continuará en un escenario donde la iglesia universal tendrá un mayor papel para incidir en el comportamiento hacia una humanidad, “que tienda puentes y no muros”.

Es indudable, la matemática cardenalicia de los siguientes días al parecer brinda un atisbo de tranquilidad, su legado tendrá el poder suficiente para imponer una manera de ver y entender la realidad. No cabe duda, su pensamiento conmovió al mundo… Pero ¿A qué mundo, a quiénes y, ¿qué tan dispuestos están a seguir las huellas del pescador…?

Sin embargo, resulta extraordinario en su deceso, 50 jefes de Estado, casas reales y más de 148 países acompañaron su camino al descanso eterno en la Basílica de Santa María la Mayor, en Roma. ¿Fue una buena señal que habrá un camino hacia la búsqueda de un mundo mejor…? Es en el llamado a la juventud, a quienes legó la más importante de las advertencias, ustedes tienen la decisión de transformar la realidad, “No se dejen robar la esperanza…”.

Narcotráfico y pobreza

«Mientras haya pobreza en el mundo habrá narcotráfico. Mientras siga siendo ilegal y los Estados abandonen a las clases sociales marginadas, este negocio seguirá existiendo. La única vía para hacerlo desaparecer es mediante la educación”.

Esta frase la pronunció el hijo del narcotraficante colombiano Pablo Escobar, al presentar el documental: “Los pecados de mi padre” en el Festival de Cine de Guadalajara en México. El hijo de Pablo Escobar lleva consigo vivencias de poder, opulencia y lujo, pero también de persecución, violencia y dolor.

La frase que describe el narcotráfico la podemos resumir en tres palabras, que son tres caminos para combatirla: solidaridad, educación y legalización.

Solidaridad: Afirma que la pobreza es una de las razones por las que se da el narcotráfico, es decir que combatiendo la pobreza se combate el tráfico de drogas y toda la violencia que encierra. Esta conclusión sacude a los políticos, acostumbrados a plantear solo medidas policiacas y represivas para combatir el tráfico de drogas. En la medida que los gobiernos se solidaricen con las clases sociales más pobres, en esa misma medida están combatiendo este flagelo.

Ilegalidad: El tema de legalizar las drogas es polémico, unos están convencidos que es el camino correcto, a otros los asusta el hecho de pensar, que se puedan conseguir drogas en cualquier parte y libremente. Lo que es cierto es, que la prohibición que tienen las drogas eleva el precio muchísimas veces, por las dificultades que tienen los productores de colocarlas en el mercado. Si se prohibiera el alcohol y el tabaco, que son drogas, pero legales, los precios se elevarían muchísimas veces debido a la dificultad de conseguirlas.

Educación: cada vez más personas se convencen que la educación es el otro camino para combatir el narcotráfico. Si los niños, niñas, adolescentes y jóvenes conocen a fondo, los tipos de drogas y los impactos físicos, sicológicos y sociales que causan, estarían menos tentados a probarlas. Es decir, si las nuevas generaciones son educadas en el conocimiento de la drogadicción, habría menos “clientes” o consumidores por lo que vender droga, no sería el negocio brillante que es hoy y que tienta a muchos.

Si pensamos en un país que se preocupa por la gente menos necesitada destinando recursos para ofrecerles más oportunidades y sacarlos de la pobreza; si ese país destina una buena cantidad de recursos a educar a la población en el conocimiento de la drogadicción a tal grado que ni regalada la quieren, podríamos ser que ese país que poco a poco se libere de las adicciones y por tanto del tráfico de drogas.

Los tres caminos, solidaridad, educación y legalización deberían ser estudiados a fondo por los que ostentan el poder, podrían ser las tres llaves para terminar con el narcotráfico y las funestas consecuencias.

CTRN e Iglesia Católica en Costa Rica: camino andado juntos por la justicia social

Mons. Daniel Francisco Blanco Méndez
Obispo Auxiliar de San José

Lourdes de Montes de Oca,
29 de abril del 2025

Mensaje de Monseñor Daniel Francisco Blanco Méndez, obispo auxiliar de San José con motivo del 80 aniversario de la Central de Trabajadores y Trabajadoras Rerum Novarum.

Doña Fanny Sequeira Mata, secretaria general de la Confederación de Trabajadoras y Trabajadores Rerum Novarum; estimados integrantes de la Mesa Principal: señor Ministro de Trabajo y Seguridad Social, Andrés Romero Rodríguez, y Eliel Hasson, director de la oficina regional de la OIT; miembros de la Junta Directiva de la Confederación, estimadas señoras y señores:

Agradezco la atenta invitación para participar en el presente acto que festeja el Octogésimo Aniversario de la creación de la Confederación de Trabajadoras y Trabajadores Rerum Novarum.

Confederación que desde sus inicios lleva el nombre de la Encíclica Rerum Novarum del Papa León XIII, publicada el 15 de mayo de 1891 y que inspiró al movimiento obrero con principios de justicia social, el justo salario, el derecho laboral a la sindicalización, para plasmar valores evangélicos de fraternidad, bien común y solidaridad.

A 80 años de los inicios de la CTRN reconocemos la huella del II arzobispo de San José, Mons. Víctor Manuel Sanabria Martínez, benemérito de la Patria, que ideó un sindicalismo costarricense que se inspirara en principios de la doctrina social de la Iglesia, a favor de los trabajadores y sus familias.

En esa tarea contó con la colaboración del Padre Benjamín Núñez Vargas, que fuera presidente de la naciente Central Rerum Novarum, y de otros eclesiásticos, que aportaron con sus tareas y acciones, a la consolidación del movimiento sindical emergente, en unión con fieles laicos católicos que vieron una oportunidad para suscitar una sociedad más justa y equitativa a la luz de los principios cristianos. Así, se alcanzaron mejoras en las condiciones laborales desde la dignidad del trabajador, las luchas por la promulgación del Código de Trabajo, el fortalecimiento de la Caja Costarricense del Seguro Social y otras acciones.

Se dice que no sabemos para dónde vamos, si olvidamos de dónde venimos. De ahí, la importancia que reviste el presente acto al recordar los motivos e ilusiones que impulsaron a costarricenses amantes de la patria, por construir una sociedad más justa, equitativa y fraterna con los trabajadores y trabajadoras de nuestros campos y ciudades.

Esos costarricenses construyeron un proyecto de vida personal y social, inspirados en los valores cristianos, y en el pensamiento social de la Iglesia. Habían integrado a su escala de valores la paz como fruto de la justicia social, la verdad, el amor, la fe y la esperanza. Nunca tuvieron miedo ante corrientes contrarias.

Esos trabajadores contribuyeron a fortalecer un sistema de seguridad social, atento a robustecer un seguro de salud y un seguro de invalidez, vejez y muerte, con la recién creada Caja Costarricense del Seguro Social, para que fuera universal y solidaria con los más pobres.

El recordado Papa Francisco en su Encíclica Fratelli Tutti, todos hermanos, nos dejó estas hermosas palabras:

“Reconocer a cada ser humano como un hermano o una hermana y buscar una amistad social que integre a todos no son meras utopías. Exigen la decisión y la capacidad para encontrar los caminos eficaces que las hagan realmente posibles. Cualquier empeño en esta línea se convierte en un ejercicio supremo de la caridad. Porque un individuo puede ayudar a una persona necesitada, pero cuando se une a otros para generar procesos sociales de fraternidad y de justicia para todos, entra en «el campo de la más amplia caridad, la caridad política». Se trata de avanzar hacia un orden social y político cuya alma sea la caridad social. Una vez más convoco a rehabilitar la política, que «es una altísima vocación, es una de las formas más preciosas de la caridad, porque busca el bien común». Todos los compromisos que brotan de la Doctrina Social de la Iglesia «provienen de la caridad que, según la enseñanza de Jesús, es la síntesis de toda la Ley (cf. Mt 22,36-40)»” (Fratelli Tutti, 180-181).

Estimados sindicalistas de la Rerum Novarum, de las “cosas nuevas” de nuestro presente, no se dejen llevar por el pesimismo y la indiferencia ante las dificultades que nos toca vivir en el ambiente laboral, social, económico, cultural, político y ambiental. No se cansen de servir, no callen la verdad, superen el miedo y temores. No se dejen conquistar por el conformismo.

Que la herencia histórica de sus predecesores sindicalistas, que fortalecieron el Estado Social de Derecho, y otras reivindicaciones para la construcción de la justicia social, marque los derroteros del porvenir.

Finalmente, deseo felicitarlos por los 80 años de fundación de la Confederación de Trabajadoras y Trabajadores Rerum Novarum.

Asimismo, ruego a Dios que no falte la alegría en el desempeño de su misión y la esperanza en los años venideros en procura de una Confederación comprometida en continuar contribuyendo con la paz social, como fruto de la justicia y la defensa de los mejores intereses de los trabajadores.

Qué san José Obrero sea un modelo de entrega laboriosa para que el trabajo cotidiano sea camino de santificación y bienestar familiar para sus hijos e hijas.

¡Feliz Aniversario!

La política como continuidad de los negocios

 José Rafael Quesada

Una mirada desde el Humanismo Universalista a la economía, la guerra y las relaciones internacionales.

“La guerra es la continuación de la política por otros medios” -Carl von Clausewitz(1), pero “la política es a menudo, la continuación de los negocios por otros medios”. Visto esto como parafraseo desde la visión humanista universalista.

En un mundo donde la geopolítica se ha convertido en un tablero global de intereses económicos, la antigua sentencia de Clausewitz permanece inquietante y vigente. Pero hoy, desde una visión humanista universalista, podemos advertir que la política ya no es solo antesala de la guerra, también es vehículo de los negocios, moldeando gobiernos, conflictos y acuerdos comerciales bajo la lógica del lucro y el poder.

Este breve artículo examina cómo esta dinámica -negocios, política y conflicto- se manifiesta en la actualidad, sobre todo de cambio de sistema que se muestra en las relaciones internacionales radicalizadas por los enfrentamientos por aranceles y choque de potencias económicas, por lo que proponemos un paradigma centrado en la Noviolencia, la cooperación y la dignidad humana como eje de las relaciones internacionales.

Los últimos acontecimientos mundiales, nos ubican claramente en esta visión política de los hechos, por ejemplo, es casi vulgar la forma en que se desnudan los intereses de las potencias a la hora de definir sus alianzas o enfoque sobre la guerra en Ucrania, la posición de los EEUU con respecto al resarcimiento de los “gastos de guerra” en apoyo a los ucranianos, debería ser pagado en accesos a tierras agrícolas y de alto contenido de metales raros (los trofeos de última generación en la productividad de tecnología).

Tampoco mucho por decir sobre la reciente guerra comercial entre EEUU y la RP China, donde se evidencian los intereses económicos de diversos sectores productivos como los tecnológicos, construcción de automóviles, aviación, computadoras, teléfonos de última generación y otros, para provocar al “enemigo” comercial, económico y político, y como se instrumentalizan en un agresivo y nervioso devaneo de ajedrez y juegos de guerra.

El marco: Economía, política y guerra bajo una mirada humanista

Desde la perspectiva del Humanismo Universalista (2), la política no debería estar supeditada a intereses económicos ni justificar conflictos. Por el contrario, su propósito debería ser el del bienestar humano, colectivo y planetario.

Cuando las decisiones se guían por afán de control comercial o estratégico, las consecuencias suelen traducirse en desigualdad, despojo y violencia para las personas en los territorios afectados por esas decisiones. El modelo geopolítico actual, basado en la competencia, la sanción y la exclusión, se revela, así como un sistema deshumanizante e insostenible.

Breves estudios de caso: cuando los negocios guían la política (y la guerra…)

Ucrania: la guerra como un fracaso político y humano

La guerra en Ucrania es ejemplo de una geopolítica que antepone los intereses económicos y estratégicos al diálogo entre las naciones. La OTAN, Rusia y las potencias involucradas han priorizado zonas de influencia y recursos energéticos, mientras millones de vidas son afectadas en la región y en el planeta. Desde el Humanismo Universalista, esta guerra representa una ruptura ética: ninguna causa nacionalista o económica justifica el sufrimiento masivo.

Alternativa humanista: Promover el fin de las hostilidades a través de una mediación internacional neutral, priorizando los derechos de las personas y no los intereses de bloques de poder. Aunque los recientes acontecimientos parecen forjar una paz forzando a una de las partes por otra potencia extra regional, aunque esto podría derivar en un gravísimo conflicto militar nuclear entre la OTAN y Rusia.

Sanciones de EEUU contra China: política comercial como arma.

El conflicto entre EEUU y China no es solo una guerra arancelaria, es un pulso por el control tecnológico y comercial mundial. Las sanciones, lejos de resolver diferencias, intensifican las tensiones e impactan en la cadena de suministros, intento de un probable freno de los avances tecnológicos y científicos chinos, alivio de la crítica economía norteamericana y alteración de todo el marco jurídico internacional en comercio y relaciones entre Estados y naciones en el planeta.

Alternativa humanista: Fomentar la cooperación en áreas claves como el cambio climático, salud pública y el desarrollo científico-tecnológico responsable, en lugar de ahondar divisiones con sanciones mutuas y otros castigos entre partes. Hay que superar el tema de la competencia desaforada y destructiva para las personas, las instituciones y las organizaciones sociales.

Relaciones EEUU-México-Canadá: T-MEC, Tratados Comerciales y los trabajadores invisibles.

El T-MEC, acuerdo comercial entre los tres países de América del Norte, suele centrarse en litigios entre corporaciones o en proteger inversiones extranjeras. Pocas veces coloca en el centro del bienestar a las personas al ser humano, a los trabajadores, o el medio ambiente o las comunidades indígenas, afectadas por los megaproyectos. Y esto se reproduce en todos los tratados de libre comercio y acuerdos comerciales en general. Aunque con la nueva administración del presidente Donald Trump, tal marco jurídico quedó en el suelo y pisoteado por sus políticas proteccionistas y arancelarias.

Alternativa humanista: que la OMC y los distintos grupos regionales y países, retomen la reconstrucción o nuevo marco jurídico comercial internacional para garantizar derechos laborales, salarios dignos, renta básica universal, protección ambiental y equidad en la distribución de los beneficios.

Geopolítica actual: ¿Conflicto o cooperación internacional?

La globalización (momento anterior) ha acelerado tanto los beneficios como las tensiones. Pero en lugar de derivar en solidaridad, se ha profundizado un modelo de competencia, exclusión y violencia económica. Las organizaciones internacionales como la ONU y la OMC, en muchos casos, actúan como árbitros de disputas entre empresas y países, que como promotores de paz o justicia internacional.

Propuesta de Humanismo Universalista: hacia una geopolítica del cuidado

Para revertir la actual lógica de confrontación y dominación, se requiere un nuevo modelo internacional. El Humanismo Universalista propone:

La Noviolencia como principio rector: Resolver los conflictos mediante el diálogo, rechazando el uso de la fuerza o la amenaza económica.
La cooperación y la solidaridad como valores estratégicos: Abordar desafíos comunes como el cambio climático, la desigualdad internacional requiere alianzas éticas, no rivalidades estratégicas.
Una economía al servicio de la vida: Reorientar el sistema económico hacia el bienestar de las personas y el planeta, no hacia el lucro de élites empresariales nacionales o transnacionales.
La reforma profunda de organismos internacionales: para que sean democráticos, reales, inclusivos y garantes del interés común mundial, no solo de los intereses de las potencias.
Educación para una ciudadanía planetaria consciente: Formar nuevas generaciones que prioricen la dignidad humana sobre el poder económico, la paz sobre la dominación
Comunicación y lenguaje para la conciencia: trabajar por una comunicación y periodismo de la no violencia, de forma que se cambie el lenguaje violento, discriminatorio por un lenguaje y comunicación humanizadora, que visibilice y libere a todos los sectores sociales y personas hoy olvidadas.

Conclusión: ¿Negocios o Humanidad?

Si Clausewitz viviera hoy, acaso podría decir: “Los negocios son la continuación de la guerra por otros medios”. Pero desde la visión humanista, nos corresponde transformar esta narrativa: que la política deje de ser un instrumento de los negocios y se convierta en vehículo de la justicia, la equidad y la paz duraderas.

El mundo está en una encrucijada. O seguimos en la lógica de la dominación económica internacional o avanzamos hacia un nuevo horizonte de cooperación profunda entre los pueblos. Aquí proponemos lo segundo como una lógica Humanista y liberadora del Ser Humano actual.

Notas:

1- De la Guerra. Karl von Clausewitz, obra póstuma Vom Kriege, del año 1832, Prusia.
2- Silo, el inspirador de esta corriente, enfatiza la importancia de la intencionalidad humana para actuar sobre su propio destino y la idea de que «nada está por encima del ser humano y ningún ser humano está por debajo de otro». El Humanismo Universalista busca una sociedad donde la justicia, la paz y el bienestar sean accesibles para todos. www.silo.net

Publicado en pressenza y compartido con SURCOS por el autor.