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UCR: Proyectos de Acción Social de la Sede de Occidente trabajaron con la comunidad de Peñas Blancas

Un grupo de adultos mayores participó en un taller sobre liderazgo. Foto Grettel Rojas.

Son las primeras jornadas que se realizan de forma presencial desde el inicio de la pandemia

Las Jornadas de Acción Social de la Sede de Occidente regresaron a las comunidades, el pasado sábado 28 de mayo se movilizaron una serie de proyectos al distrito de Peñas Blancas de San Ramón y realizaron diferentes actividades con todos los grupos etarios de esta comunidad.

El M.Sc. Diego Moya Castro, encargado de las jornadas, explicó que en esta oportunidad se contó con la participación de 16 proyectos que organizaron actividades de acuerdo a las necesidades planteadas por la comunidad. “La Intendencia propuso unos temas y nosotros incluimos otros, el resultado fue  bastante bueno ya que se lograron concretar la gran mayoría de las actividades con una buena participación de las personas de la comunidad”.

El trabajo se coordinó con grupos organizados como adultos mayores, Escuela de Música y la Banda de la comunidad, estudiantes del Liceo de San Juan, grupo de bailes folklóricos de Peñas Blancas, representantes de Asadas. Además, otras actividades se realizaron de forma abierta para toda las personas interesadas.

De esta forma, se ofrecieron talleres y charlas relacionadas con liderazgo, salud, música, folklor, arte, participación comunitaria, recursos naturales, acoso, violencia intrafamiliar y recurso hídrico. Además, las personas adultas mayores tuvieron la oportunidad de participar en una clase de baile y se presentaron los grupos culturales Recuerdos de mi tierra, música de cámara Euterpe, grupo de baile folklórico Sörbö, y dos representaciones de la comunidad.

La Banda de la Sede y el grupo de cámara Euterpe trabajaron el taller denominado «Música en conjunto». Foto cortesía de Ariel Sequeira.

Moya destacó que la idea con esta actividad “es que las jornadas estén presentes en la comunidad y no que la comunidad vaya a las jornadas”, por eso la coordinación se hizo tomando en cuenta las necesidades de grupos ya establecidos.

La M.Sc. Vivian Murillo Méndez, coordinadora de Acción Social, se mostró complacida por el regreso presencial a estas actividades. “Que hayamos vuelto a la presencialidad es algo muy importante porque Acción Social es ese vínculo directo con las comunidades, que no se perdió en la pandemia porque se hicieron todos los ajustes necesarios para mantener el vínculo, pero nos hacía falta ese contacto directo, ver el brillo en los ojos de los participantes, eso es lo que en la virtualidad no se siente y lo volvimos a sentir en Peñas Blancas”.

Mencionó que el aporte fue muy grande, ya que se hicieron talleres de forma simultánea, y se le permitió a los participantes acercarse y tener un contacto directo con su temática de interés. Destacó que parte del éxito de estas jornadas es el trabajo conjunto de proyectos en actividades específicas, “desde diferentes perspectivas se aprovecha la interdisciplinariedad de la acción social, entonces podíamos ver a un profesional de educación física unido con una administradora de empresas dando un curso, o a una trabajadora social con un biólogo ofreciendo un taller para niños, por ejemplo.”

Keilyn Céspedes Chacón, viceintendente del Concejo Municipal del Distrito Peñas Blancas, señaló que fue una actividad de mucho provecho tanto para los grupos organizados como para la comunidad en general, ya que al ser un distrito tan alejado de los centros urbanos muy pocas veces se tiene la oportunidad de compartir y de disfrutar de estas actividades.

Agregó que los grupos comunales pudieron compartir con personas con los mismos intereses que ya tienen una trayectoria, lo que les abre los horizontes, y les ayuda a trazar nuevas metas y sueños para seguir creciendo.

Concluyó que el aporte que ofrece la Universidad de Costa Rica (UCR) con estas actividades es muy significativo “nosotros como  Concejo Municipal no tenemos el presupuesto para realizar actividades como estas y la única forma de brindar estos programas a nuestras comunidades es en coordinación interinstitucional, por lo que el gran aporte de la UCR nos ha dado la oportunidad de traer un día diferente lleno de risas, conocimiento y baile a nuestros pobladores, fortaleciendo así la unidad y los espacios de esparcimiento y cultura”.

 

Grettel Rojas Vásquez
Periodista, Sede de Occidente, UCR

Miel de Algarrobo: La dulzura del trabajo apícola

Exposición interesantísima acerca de agroecología y apicultura, en la comunidad chilena de Algarrobo y las problemáticas que tienen para avanzar en la soberanía alimentaria, debido a la escasez del agua, la deforestación y el avance inmobiliario que dificulta el trabajo de las abejas para la polinización, la preservación del ecosistema y  la producción de miel. Junto a sus preocupaciones, también, demuestran algunas técnicas útiles para la recolección de agua y el mantenimiento apícola que requiere el cuidado de las abejas. 

En el siguiente enlace podrá disfrutar e instruirse sobre este tema:        

https://uplatv.cl/2022/05/26/miel-de-algarrobo-la-dulzura-del-trabajo-apicola/#:~:text=Reportajes-,Miel%20de%20Algarrobo%3A%20La%20dulzura%20del%20trabajo%20ap%C3%ADcola,-Aunque%20tenga%20tintes

 

Compartido por SURCOS por Upla+

Discapacidad y entorno socio cultural

Luis Fernando Astorga Gatjens

“La discapacidad es un concepto que evoluciona” expresa el preámbulo de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad (CDPD), de Naciones Unidas y subraya “que resulta de la interacción entre las personas con deficiencias y las barreras debidas a la actitud y al entorno que evitan su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás”.

Ahora bien, la Organización Mundial de la Salud (OMS) define “deficiencia” como “toda pérdida o anormalidad de una estructura o función psicológica, fisiológica o anatómica”. La deficiencia es parte de la condición y el ciclo de la vida humana. Podemos adquirir alguna deficiencia, temporal o permanente, en algún momento de nuestras vidas. En mi caso particular, puedo dar testimonio de ello.

En el campo de la discapacidad se pueden identificar varios modelos. Deseo destacar tres: El modelo social, el médico-rehabilitador y el tradicional-caritativo. Estos tres modelos coexisten en nuestro entorno socio-cultural.

El modelo de la discapacidad presente en el citado tratado internacional es el social; el cual establece que el problema principal está en el entorno y en la sociedad, no en la persona. La discapacidad, consecuentemente, es un derivado de entornos “discapacitantes”. Lo que aportamos las personas con discapacidad es algún tipo de deficiencia adquirida o que la traíamos al nacer.

Esta perspectiva de la discapacidad es la más avanzada y jurídicamente vinculante para los Estados (como el costarricense) que han ratificado la Convención. Dentro de esta visión, la discapacidad está fuertemente condicionada por el entorno político-institucional, social, cultural, físico e info-comunicacional.

Como bien lo indica el Instituto Interamericano sobre Discapacidad y Desarrollo Inclusivo (IIDI): “La discapacidad es una variable que resulta de la interacción entre una variable que tiene que ver con la funcionalidad de la persona y otra variable que está relacionada con el entorno y la organización social”.

Por su parte, el modelo médico-rehabilitador centra su mirada en la condición del individuo y considera que la discapacidad es una resultante directa de la deficiencia (o deficiencias) de la persona. La discapacidad es entonces considerada fundamentalmente como un problema de salud y derivado de ello, es un asunto del ámbito médico. Dentro de esta visión, en muchas ocasiones, la discapacidad se hace sinónima de enfermedad.

Mientras tanto la mirada tradicional-caritativa visualiza la discapacidad como una condición inherente a la persona con deficiencias –físicas, sensoriales, intelectuales o psicosociales–, que limita o impide su desarrollo, y la convierte en dependiente y objeto de la caridad privada o la asistencia pública.

El llamado modelo médico conceptualiza a la discapacidad como una patología propia del individuo. Mientras tanto el modelo social se inclina a encuadrarla como una patología de la sociedad.

Alguien podría preguntarse al leer los párrafos precedentes: ¿Qué tiene que ver todo eso con la vida de las personas con discapacidad de carne y hueso, que habitamos Costa Rica? ¡Mucho! ¡Muchísimo! Porque las políticas públicas en materia de discapacidad están, inevitablemente, determinadas por el modelo que oriente a quien decida sobre ellas.

La Asamblea Legislativa, en su calidad de primer poder de nuestra República, es una fuente fundamental en la aprobación e impulso de políticas públicas. Entonces lo que piensen y digan las y los diputados tiene una enorme relevancia práctica.

Esta semana se completó la integración de la comisiones legislativas permanentes. Una de las conformadas fue la Comisión de Asuntos sobre Discapacidad y Adulto Mayor. Esta importante comisión será presidida por el diputado del Partido Nueva República, Yonder Salas Durán y la secretaría la ocupará la diputada del Partido Progreso Social-Democrático, María Marta Padilla Bonilla.

Con toda seguridad, a las y los diputados que forman parte de esta instancia parlamentaria, les anima la mejor intención para lograr avances en la lucha contra todas las formas de discriminación y exclusión social que afecta a las personas con discapacidad, mediante políticas y acciones inclusivas.

Es por ello que es imperativo que sigan los dictados de normas como la ley 7600 y la Convención de la ONU, que se guían por el modelo social, ya que ni el caritativo ni el médico dan respuesta a los problemas, necesidades y aspiraciones de la población con discapacidad. La situación que prevalece en el mundo de la discapacidad da testimonio inequívoco de tal aserto.

La diputada Padilla Bonilla, secretaria de la comisión, expresó lo siguiente, según lo consigna el diario digital CR. Hoy en su edición del 23 del mes en curso, para referirse a las personas con discapacidad: «Son seres humanos que yo digo incluso superiores al resto, porque tienen una serie de condiciones y amor que los hace más elevados espiritualmente que a nosotros, entonces lucharemos para darles el lugar de seres humanos superiores en todo sentido».

Desde luego que no puedo estar de acuerdo con este enfoque de la bien intencionada diputada. He de indicarle: Que las personas con discapacidad somos antes que nada personas. Y en el ancho y variopinto mundo de la discapacidad, las hay buenas y malas, solidarias y egoístas, generosas y mezquinas, inteligentes y no tanto, espirituales y terrenas, alegres y amargadas, reservadas y locuaces… y la lista podría seguir.

Lo que si cubre como ancha capa a todas (o casi todas) las personas con discapacidad, es la discriminación, la exclusión y la subvaloración. Somos parte de esa humanidad diversa. Somos más de mil millones en el reino de este mundo (como escribiera Alejo Carpentier) entre los más de siete mil millones que ya somos.

En discapacidad –como en todo– el lenguaje es muy importante. Las formas suelen llenarse de contenidos. He observado que muchas personas cuando hablan sobre las personas con discapacidad, dudan, titubean, no quieren herir susceptibilidades. Y se hacen un embrollo enorme. No se preocupen: La denominación correcta es persona con discapacidad, les suene o no les suene. Así aparece en la 7600, en los tratados de la ONU y la OEA, en el nombre del ente rector del país (CONAPDIS). Así que no debe existir confusión alguna.

No somos minusválidos, ni inválidos, ni mongolitos, ni cieguitos, ni sorditos, ni sordo-muditos, ni ningún otro “ito” que nos hunda en lo peyorativo. No somos tampoco especiales, ni contamos con capacidades diferentes, ni tenemos necesidades especiales. No somos lo contrario a personas normales porque eso nos convierte en anormales. No somos extraterrestres; somos simplemente seres humanos fieramente discriminados. Formamos parte de la diversidad humana y aspiramos a que se nos respete aún cuando seamos diferentes.

Para formular políticas públicas inclusivas en todas las áreas (salud, educación, empleo, vivienda, información, comunicación, recreación, cultura, deporte, etc.) es imprescindible saber cuántos somos, dónde vivimos, que necesidades tenemos. Se debe partir de una apreciación diagnóstica de la situación y realidad de las personas con discapacidad y eso pasa por evitar elevarnos a un plano de amor y espiritualidad que sin duda puede sesgar la mirada objetiva.

(28 de mayo, 2022)

Cerros de Escazú – Exijamos a las municipalidades que cumplan con su trabajo

Nuestros cerros de Escazú son parte de una zona protegida en seis cantones, pero hay muchas partes donde se están construyendo casas y negocios de manera irregular y las municipalidades no los han detenido.

De esta forma están acabando con la vida de la naturaleza. APREFLOFAS, una organización ambiental nacional ha denunciado construcciones sin permisos en partes altas de Santa Ana, específicamente en Piedades y Salitral, dentro de la zona protegida de los Cerros de Escazú.

Ahora la Sala Cuarta ordenó a la Municipalidad de San Ana aplicar la ley, por lo que puede, por ejemplo, clausurar, demoler, desalojar…

Exijamos a las municipalidades que cumplan con su trabajo, porque la naturaleza es de todos y sin ella no hay futuro.

Publicado en https://www.facebook.com/785970581524835/posts/4971695336285651/

Compartido con SURCOS por Ciska Raventós.

APALABRAR EL TIEMPO

Por Memo Acuña ( sociólogo y escritor costarricense)

Quizás por lo intenso del periodo contingente que nos ha tocado vivir, el tiempo ha sido un proceso tan relativo que nos ha hecho inscribir duraciones largas y cortas allí donde los hechos han sido iguales para todos.

Desde el punto de vista del trabajo con la memoria, los acontecimientos que marcan cambios o recuerdos colectivos de alguna manera complejos, son representados por fechas, o como bien dice la investigadora argentina especialista en estos temas, Elizabeth Jelin, fechas infelices.

Recordar por ejemplo, para el caso costarricense, la fecha del 6 de marzo de 2020, como el día que las autoridades nacionales anunciaron la aparición del primer caso positivo con COVID-19, una turista estadounidense llegada al país a inicios de mes y que fuera aislada junto con su pareja en un hotel de San José.

Ya pocos recordamos este evento, tal vez porque significa la apertura de un periodo de la historia global, pero también subjetiva, marcada por la incertidumbre, el riesgo y el miedo real a una amenaza a la vida misma.

Luego vinieron las formas de cuidado, la palabra protocolo que se hizo tan cotidiana (formas de toser, de estornudar, de saludarse). Más adelante las mascarillas y posteriormente las vacunas como remedio paliativo para detener los contagios.

Se hizo necesario cambiar los patrones de comportamiento individual, modificar los rituales de afecto e intercambio físico de las personas, aspectos que indudablemente quedarán para siempre transformados.

A todas luces se trata de un momento histórico que, como hemos dicho ya en varias reflexiones, ha producido tensiones a las subjetividades que han debido restituirse con nuevas herramientas. Esto no ha sido gratuito y le ha cobrado factura a su salud y su calidad de vida.

Una de las formas de reparación se encuentra justamente en reconocer los hitos que el tiempo ha marcado en este periodo. Se trata de apalabrar las fechas significativas para cada quién: las de las pérdidas, las de los anuncios de un resultado de prueba positivo, las de la conclusión de un periodo de cuarentena.

Todas estas fechas hacen parte de la memoria individual pero que luego construirá sin lugar a dudas la memoria colectiva formada de recuerdos sobre este tránsito complejo, indeterminado, todavía en transcurso.

Le invito a apalabrar su tiempo. El mío en esta coyuntura empezó el domingo 15 de marzo de 2020 al regreso de un viaje por Centroamérica vía terrestre. Ese día por la noche las fronteras regionales fueron clausuradas como medida para controlar la propagación del virus que ya a esas alturas era inevitable. Luego otras fechas con pérdidas familiares que hay que decir y nombrar para repararlas.

Yo estoy en la tarea. Inténtelo. Vale la pena.

Producción musical de Joan Manuel Serrat es la banda sonora de mi generación

Juan Carlos Cruz Barrientos

Una parte de la producción musical de Joan Manuel Serrat es la banda sonora de mi generación. Su música está enlazada de manera indisoluble con anécdotas, hechos, coyunturas de una buena época, en la que nos soñábamos constructores de un futuro venturoso para nuestro pueblo y la humanidad.

“No es posible bañarse dos veces en el mismo río, porque nuevas aguas corren siempre sobre ti”, escribió Heráclito de Éfeso y el Serrat de entonces, hoy es otro, como nuestra generación también lo es; y como nuestros sueños, al menos los que han sobrevivido a la desesperanza, se han acotado a la necesidad y a la posibilidad que nos ofrece el mundo que hoy vivimos.

Muy posiblemente cuando Serrat llena las salas de espectáculos de España e Hispanoamérica, reúne diversas generaciones para las que las distintas etapas de su producción, significan las respectivas bandas sonoras. Eso habla de la sensibilidad del creador y de su capacidad de percibir el transcurrir del río al que se refería el filósofo.

Imagen: Semanario Universidad

Arte a la memoria de Xinia Briceño: defensora del agua en el Caribe

Este sábado 28 de mayo se pintará un mural en memoria de Xinia Briceño fallecida recientemente

Xinia Briceño falleció el pasado 20 de marzo y fue una referente en la defensa del derecho de su comunidad al agua potable. Luchó por más de quince años a la cabeza del acueducto comunal de Milano de Siquirres, desde dónde batalló contra la contaminación con agroquímicos, vertidos por las empresas piñeras circundantes. Este caso emblemático sale a la luz en el año 2003 cuando el Instituto de Sustancias Tóxicas de la Universidad Nacional realizó estudios y detectó la presencia del herbicida bromacil en el agua que abastecía a más de dos mil personas de la zona.

La compañera Xinia Briceño organizó a sus vecinas y vecinos para lograr solucionar la grave situación en la que se encontraban. Junto a otras personas, en 2007 fundaron el Frente Nacional de Sectores Afectados por la Expansión Piñera, organización que reunía a comunidades, organizaciones ambientales, religiosas y sindicales. Este espacio fue heredero directo del Foro Emaus, que años atrás luchó contra la expansión bananera y denunció durante años la situación de trabajadores/as y comunidades afectadas.

Este no es un caso aislado, sino que retrata la afectación que sufren cientos de comunidades en un país que tiene el más alto índice de consumo de plaguicidas del mundo. Según un reciente estudio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Costa Rica consume hasta 51 Kg de ingrediente activo de agroquímicos por hectárea. Una cifra hasta 6 veces mayor que países vecinos sistemas agrícolas similares. Este sobre consumo de plaguicidas trae, entre otras consecuencias, una amenaza a miles de sistemas comunitarios de abastecimiento de agua. Es tan dramático el abuso de los agroquímicos en el país que existen acueductos, escuelas y centro de salud que sufren diariamente la fumigación con estos venenos a pocos metros de las aulas o incluso son rociados con avionetas y helicópteros desde las alturas.

La comunidad de Milano recibió agua contaminada por más de quince años y la alternativa eran camiones cisterna, que pasaban dos veces a la semana ofreciendo agua limpia. Esta situación llegó a su fin gracias a la construcción de un nuevo acueducto para la comunidad con un precio superior a los tres mil millones de colones, aportados desde la institucionalizad pública y dónde la empresa contaminante nunca se hizo responsable. Este acueducto nunca se habría construido sin la lucha incansable de Xinia Briceño y cientos de personas que supieron organizarse para defender el derecho a tomar agua limpia.

La muerte de Xinia deja un vacío profundo en las organizaciones en las que participaba. Es por eso que, desde la ASADA de Milano, el TCU “Pensando el presente” de la Universidad de Costa Rica y también desde le Frente Nacional de Sectores Afectados por la Expansión Piñera se quiere hacer un homenaje con arte y color haciendo un mural a su memoria. La actividad será este sábado 28 de mayo a partir de las 8:00 AM. Se realizará la pintada del mural, juegos infantiles, caminatas, y un cine al aire libre.

Agenda:

  • 8:00 a.m. Inicio del mural y actividades recreativas
  • 1:00 p.m. Cine en la ASADA
  • 4:30 p.m. Presentación del mural y palabras de homenaje

Más información al teléfono 7238 4277.

Matrícula ampliada: Talleres de teatro

El gobierno local de Montes de Oca y Sabanilla Cultural Teatro Comunitario, le recuerda la matrícula ampliada para los talleres de teatro. Ésta cierra este jueves 26 de mayo de 2022.

Para mayores de 18 años.

Lugar: Auditorio Colegio Cedros.

Hora: De 7:00 p.m. a 9:00 p.m.

¡Este jueves 26 de mayo, Sabanilla Cultural te espera!

Conversatorio virtual de la Ley sobre el Desarrollo de la Comunidad: N° 3859

Se le invita a participar en el conversatorio virtual de la Ley sobre el Desarrollo de la Comunidad: N° 3859, dirigido a los y las integrantes de las Fuerzas Vivas Comunitarias (asociaciones, comités y organizaciones comunales).

Fecha: 26 de mayo 2022

Hora: 7:00 pm

Actividad virtual vía ZOOM, será transmitida en el Facebook Promoción y Desarrollo Comunitario.

Si quiere ser parte del conversatorio, se puede inscribir llenando el formulario que se presenta en el siguiente enlace:

https://forms.gle/gyWFi5GWzGfHVvU77

Protesta en contra de la gestión estatal del Parque Nacional Cahuita

Información de Javier Mullings (@jminformando)

Aquí, documentando en directo la protesta de la comunidad de Cahuita contra la gestión del parque natural por parte del Estado y el cobro de una tarifa fija por entrar en él. Hasta ahora lo gestiona la comunidad, cobrando la voluntad y revirtiendo todo el dinero recaudado en el pueblo. Es el único parque de toda Costa Rica que se gestiona de esta manera. El resto de parques son gestionados por el Estado, que cobra 15 dólares por entrar, dinero que no queda en la comunidad más cercana, sino en sus propias arcas. La comunidad de Cahuita, a través de la organización Cahuita en Acción, está defendiendo su autogestión, no solo por el dinero recaudado, sino porque el parque forma parte de su propia historia. Allí vivieron sus ancestros, allí están sus raíces. Y por ello luchan por mantener su identidad y su forma de vida. 

La protesta surge porque el Servicio de Parques Nacionales quiere empezar a cobrar una tarifa para el turismo. Al respecto, las autoridades abrirán un espacio para discutir los cambios, sin embargo, las personas de la comunidad no podrán participar de dicha negociación. Esto significa un cambio importante en la gestión del parque y la distribución de los bienes comunales. 

 

Compartido con SURCOS por Javier Mullings (@jminformando).