El Centro Demostrativo de Sostenibilidad de Guacimal recibió el sábado 4 de julio a la Comisión Defensora de los ríos Convento y Sonador, una organización rural muy importante que integra parte del Movimiento Ríos de la Zona Sur de Costa Rica.
El motivo del encuentro fue conocer las luchas comunales que se llevan adelante en la zona de Puntarenas por la defensa del agua, a la vez que participaban en la feria rural de Guacimal, una iniciativa comunal que tiene ya más de medio año de actividad y que rescata los valores tradicionales de convivencia comunal y las capacidades productivas de las personas locales.
Uno de los miembros de la comisión, don Juan Samudio, quien es campesino vecino de Cristo Rey de San Pedro de Pérez Zeledón compartió ante la feria su preocupación por el apoderamiento de los ríos en manos de grupos que representan intereses económicos poderosos, a quienes no les parece importar que se perjudique a los pueblos que necesitan de los ríos en su diario vivir. Destacó además que la conciencia sobre este problema debe llevar a una la unión a nivel del país para enfrentar con más fuerzas a los sectores que quieren adueñarse de las aguas y de los ríos.
Por la noche, se sostuvo una reunión con representantes de organizaciones comunales que integran la Alianza por la Defensa del Recurso Hídrico en Puntarenas. Ahí se compartieron más a fondo las experiencias sobre las situaciones que se enfrentan en el norte de Puntarenas, donde el cambio climático y la demanda de agua han provocado situaciones insostenibles. Las críticas hacia las instituciones estatales responsables del manejo ambiental, las sociedades de usuarios de agua como concesionarias del agua e inclusive el papel de algunas ASADAS en el acaparamiento del agua no faltaron.
Finalmente, quedó clara que en los conflictos por el agua hay muchos actores que luchan de desigualdad de condiciones. Las complicidades entre instituciones e intereses privados que se escudan en términos legales y descartan la posición de las comunidades deben ser confrontadas con vínculos solidarios entre las comunidades afectadas. Por tanto, del encuentro surgió una amistad que se ampara en la esperanza de triunfar con la razón ante los intentos de privatizar el agua que se están viviendo en muchas zonas de Costa Rica.
Las playas analizadas fueron Caldera, Puntarenas centro y Punta Morales, en ellas se recolectaron residuos sólidos (foto cortesía Observatorio del Desarrollo).
En tres playas de Puntarenas
UCR propone plan integral para el manejo de desechos
Héctor Ferlini-Salazar,
Periodista Sede del Pacífico
Una investigación realizada en tres playas de Puntarenas, detectó importantes barreras culturales y administrativas para asegurar un manejo adecuado de la gran cantidad de desechos, que se acumulan en las playas de esta zona del Pacífico Central.
Con el esfuerzo conjunto del Observatorio del Desarrollo, el programa de Trabajo Comunal Universitario, el Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología de la UCR (CIMAR) y la Sede del Pacífico, se logró establecer no solo importantes carencias y fallas, sino además diseñar un plan integral para atender esta situación.
Gracias a esta labor investigativa, la Universidad de Costa Rica entrega a la sociedad costarricense y a la región del Pacífico, una propuesta con ejes de acción para el diagnóstico, la educación ambiental, la divulgación, la capacitación y formación del empresariado local, el desarrollo de micro empresas basadas en el aprovechamiento de los desechos, y el diseño de políticas públicas en el campo de los desechos y su correcta ejecución.
Las iniciativas sugeridas buscan articular los esfuerzos comunitarios, de la empresa privada, el gobierno local, y de otras instituciones implicadas.
Este estudio mostró la urgencia de una efectiva estrategia de comunicación nacional para fomentar el concepto de educación ambiental en los hogares.
Con Caldera, Puntarenas y Punta Morales como centros operativos del estudio, el plan integra acciones tales como una propuesta de reforestación con especies nativas en zonas costeras, el embellecimiento de los destinos turísticos y la generación de nueva obra pública, la concienciación infantil en torno al tema, la elaboración de una línea base en monitoreo de cuerpos de agua, el desarrollo de un centro de acopio de residuos costeros, el diseño de una estrategia de encadenamiento productivo para el sector de ventas formales e informales en la zona de Caldera y Puntarenas.
Este último elemento se visualiza como parte de un plan para el fortalecimiento de la micro y pequeña empresa puntarenense, que incluya temas como manipulación de alimentos, contabilidad básica, administración de negocios, mercadeo, inglés, turismo, atención al cliente, y reciclaje.
Durante la realización del estudio del Observatorio del Desarrollo, el CIMAR y la Vicerrectoría de Acción Social se recolectaron mil toneladas de residuos entre ellos: aluminio, hojalata, plástico, cartón y vidrio (foto cortesía Observatorio del Desarrollo).
Asimismo, se propone un plan de desarrollo turístico para la zona, que integre la percepción de turistas, las condiciones de playa, los ciclos de visitación, las facilidades para la deposición del residuo, la articulación con la comunidad y sus organizaciones, el trabajo con el sector de ventas ambulantes y formales, y la gestión municipal.
Como elemento innovador, se sugiere desarrollar una aplicación para dispositivos móviles basada en un juego de Trivias sobre la temática de Gestión Integrada de Zonas Costeras. Este recurso se orientaría a tres estratos estudiantiles: primaria, secundaria y superior.
Además de aportar en el monitoreo, las y los estudiantes desarrollarían experimentos y tareas a ser evaluadas creando una cultura ambiental en los hogares.
Con la conducción del magister Agustín Gómez Meléndez, docente de la Escuela de Estadística e investigador del Observatorio del Desarrollo (OdD) el proyecto “Turismo y desechos en playa Puntarenas. Una Metodología para su aproximación” tiene como objetivo: “medir la generación de desechos sólidos originados a partir de la visitación de turistas en destinos de playa, por medio de un abordaje participativo que permita la validación y difusión de resultados con actores públicos y privados vinculados con la actividad turística y la gestión de desechos, en la zona de Puntarenas y Caldera”.
La metodología, con un enfoque interdisciplinario, incorporó la participación de Victoria Hernández Mora y Leonardo Chacón, del Observatorio del Desarrollo; Álvaro Morales Ramírez, del CIMAR; y de Carlos Pérez Reyes, de la Sede del Pacífico.
En relación con la población turística, el estudio mostró la procedencia; nacionalidad; ingresos; hábitos relacionados con: higiene, alimentación, consumo, y manejo de desechos en el hogar. Además la situación laboral. También se consideró factores demográficos como género, edad y escolaridad.
La investigación incluyó entrevistas a cien vendedores y vendedoras ambulantes en las tres playas analizadas (foto cortesía Observatorio del Desarrollo).
Se estudió de manera particular el comportamiento de vendedoras y vendedores ambulantes en torno a los productos que ofrecen y sus costos, procedencia de la persona, conocimiento del oficio, conciencia y actitud en relación con las prácticas ambientales: rechazar, reutilizar, recuperar, reciclar.
De acuerdo con los datos recabados, el mayor porcentaje de residuos corresponde a plástico, con un 42% de los 462 kilos de desechos hallados. Asimismo, se estudió las empresas vinculadas a los productos que generan más desechos acumulados.
Otros resultados para la comunidad
Gracias a la articulación del grupo investigador, al apoyo logístico de la sección de Transportes, la estrecha coordinación con la Dirección de la Sede del Pacífico, y la colaboración del TCU-624, este proyecto realizó más de 20 giras de campo, logró entrevistar a más de 800 turistas durante el año 2014 y principios del 2015,realizó un conteo de más de 15 mil turistas, hizo una correcta separación y estimación de desechos para un total de 462.8 Kilos de material reciclable, y entrevistó a más de 30 funcionarios municipales encargados del proceso de recolección de basura en las zonas de playa de Puntarenas y Caldera.
Además, se sostuvieron reuniones en las municipalidades de Puntarenas y Esparza, así como con la Asociación de Desarrollo de Mata de Limón, su Acueducto Rural, el Grupo de Mujeres del programa Manos a la Obra, entre otras fuentes que brindaron insumos para la definición de líneas de acción y estrategias de coordinación.
Como parte del proceso de formación del TCU, el grupo de estudiantes participó en la elaboración de las líneas estratégicas de intervención para las zonas de estudio, coordinaron reuniones con actores, además de generar una conciencia sobre la importancia de la preservación de recursos y la importancia de programas y estrategias de intervención en zonas altamente turísticas.
Productos como resultado de la investigación
800 entrevistas a turistas
Conteo de Turistas: 15 000
Entrevistas a 20 funcionarios(as) municipales
25 entrevistas proyecto Manos a la Obra
100 entrevistas a vendedores ambulantes
10 entrevistas a vendedores formales 10
Pesaje de basura (aluminio, hojalata, plástico, cartón y vidrio): 1.000 toneladas
Con el Proyecto Diáspora Calypso se brindó capacitación a jóvenes entusiastas de Cahuita para fortalecer el patrimonio musical y la cultura afrocostarricense (foto cortesía Iniciativas Estudiantiles).
Próxima fecha para presentar proyectos del 17 de agosto al 4 de setiembre
Katzy O`neal Coto,
Periodista Oficina de Divulgación e Información
Estudiantes de la Universidad de Costa Rica buscan mejorar las condiciones de vida y el bienestar social de las comunidades costarricenses por medio de proyectos de Iniciativas Estudiantiles de Acción Social.
A cambio, ellos y ellas sólo reciben la satisfacción de ayudar y de poner en práctica los conocimientos que han aprendido en la Universidad aplicándolos a la realidad.
Este original modelo de hacer acción social en la Universidad de Costa Rica se caracteriza por el liderazgo estudiantil, según explicó Mariana Buzó Garay, coordinadora académica de iniciativas estudiantiles.
Los estudiantes son quienes formulan y desarrollan sus propuestas de acción social en conjunto con las comunidades, se encargan de manejar el presupuesto y se hacen responsables de situaciones que surgen el proceso.
Buzó detalló que los jóvenes que participan tienen un perfil muy comprometido que va mucho más allá de las responsabilidades de la Universidad. Muchos son estudiantes que ya han realizado el Trabajo Comunal Universitario (TCU) y quedan con la necesidad de involucrarse un poco más con las comunidades.
El proyecto de Equidad de género y desarrollo local promueve los derechos humanos de las mujeres indígenas ngöbes a través de su participación en el desarrollo rural del territorio indígena ngöbe La Casona (foto cortesía Iniciativas Estudiantiles).
Aportes
Desde el 2012 se han desarrollado 63 iniciativas financiadas por la Vicerrectoría de Acción Social en comunidades de las regiones Central, Huetar Norte, Huetar Atlántico y Brunca. En ellas se han involucrado 270 estudiantes de diversas carreras.
Buzó Garay aclaró que todos los proyectos surgen de las necesidades específicas de las comunidades y como primer paso se realiza un diagnóstico comunitario.
A partir de los diagnósticos se han realizado proyectos para abordar problemáticas en áreas de impacto como ambiente, espacios públicos y comunales, género y sexualidad, educación, arte y cultura, fortalecimiento organizativo, entre otras.
El proyecto Infocines promueve espacios que permitan la reflexión crítica de la sociedad utilizando el cine como herramienta educativa en los y las estudiantes del Colegio Técnico Profesional de Upala y a la comunidad de Upala (foto cortesía Iniciativas Estudiantiles).
Iniciativas 2015
Para la convocatoria de este año se inscribieron 38 iniciativas y se aprobaron 21 proyectos que desarrollan 59 estudiantes en las provincias de Heredia, Alajuela, Cartago, Guanacaste, Limón, Puntarenas y San José.
Algunos proyectos abarcan temas como: género, igualdad de derechos, autocuidado, identidad de mujeres indígenas de Coto Brus, organización comunitaria, lucha socioambiental en Caño Negro y construcción de huertas comunitarias.
También se abordan temas como sexualidad, discapacidad, arte, recreación, protección del medio ambiente, aprendizaje de un segundo idioma y salud integral.
Cada año la Vicerrectoría de Acción Social de Universidad de Costa Rica destina entre 25 y 30 millones de colones para el financiamiento de estos proyectos que son seleccionados y evaluados por esta vicerrectoría.
El largometraje documental «Ostional: El refugio de una comunidad», aborda temas de interés nacional, como lo son: el manejo sostenible en la comercialización del huevo de tortuga que realiza esta comunidad, modelo a nivel mundial; la conservación de la tortuga lora; y la Ley TECOCOS y los posibles desalojos a los que están expuestas las aproximadamente 359 mil personas que viven en las zonas costeras del país, incluyendo la comunidad de Ostional.
Para ver el video ingrese en el siguiente vínculo:
Propuesta del Programa: Encuentro Occidente Solidario con Salitre
El Movimiento Comunal Autónomo Ramonese (MOCARA), la Peña Cultural Ramonense y el Colectivo Eco-artístico y de Economía Social Solidaria (e-COARTeSS), invitan a la convocatoria y desarrollo del Encuentro Occidente Solidario con la Lucha Indígena de Salitre, a realizarse el próximo sábado 4 de julio de 2015 a las 2 p.m. en el Museo Regional de Occidente en San Ramón.
En el evento se contará con la participación de los dirigentes de la comunidad indígena de Salitre y el Comité Nacional de Apoyo a la Autonomía Indígena.
El encuentro está previsto como un acto solidario con la luchas de los pueblos indígenas por sus territorios, en este día que se conmemora el 305 aniversario del asesinato político del dirigente Pablo Presbere, cuya ejecución fue efectuada el 4 de julio de 1710 cuando tenía aproximadamente 40 años de edad.
La sentencia dice así:
«Fallo que de condenar al dicho Pablo Presbere, por lo que contra él está probado, sin embargo, de la negativa que tiene hecha en su confesión, que sea sacado del cuarto donde le tengo preso y puesto sobre una bestia de enjalma y llevado por las calles públicas de esta ciudad con voz de pregonero que diga y declare su delito, y estramuros de ella, arrimado a un palo, vendado los ojos, ad módum deli sea arcabuzceado, atento a no haber en ella verdugo que sepa dar garrote; y luego que sea muerto le sea cortada la cabeza y puesta en alto que todos la vean en el dicho palo».
A partir de las coordinaciones realizadas por integrantes del Centro de Amigos Para la Paz-CAP y Sergio Rojas (dirigente indígena de Salitre) el Encuentro “Occidente Solidario con la Lucha Indígena de Salitre”, cuenta con la siguiente Propuesta de Programa del Encuentro:
Vecinos de Santa Cruz, Carrillo, Nicoya y habitantes de la provincia de Guanacaste
Un grupo de vecinos de distintas comunidades, con el apoyo de profesionales, profesores y organizaciones de carácter educativo, cívico y cultural, han venido discutiendo la necesidad de unir los distintos esfuerzos de la población ante la problemática que enfrenta la provincia de Guanacaste.
“Todos somos conscientes de la urgencia y la responsabilidad que tenemos los habitantes de la zona en contribuir a comprender y resolver, entre todos, en asocio con diferentes asociaciones e instituciones, los problemas que enfrentan nuestras poblaciones.
Los políticos han sido quienes deciden, siempre, la forma de resolver esos problemas y los habitantes nos hemos privado de participar en las soluciones.
Los problemas son múltiples y de distinta naturaleza, solo de las comunidades podrán salir las verdaderas soluciones”, se dijo en el comunicado.
En el Foro Chorotega se han comprometido a conformarse como una plataforma democrática dedicada a la búsqueda del conocimiento y la comprensión de los problemas cotidianos de todos, sin excepción, con el objetivo de impulsar charlas, conferencias, investigaciones, mesas redondas, asesorías, actividades cívicas y culturales.
Este sábado 27 de junio de 2015 se llevará a cabo la reunión de lanzamiento en las instalaciones de la filial en Santa Cruz de la ADEP a las 2 p.m.
Agenda:
1- Presentación del Foro Chorotega.
2- Conferencia de la profesora de la UNA, Lic. Ligia Orias Arguedas, sobre organización territorial, planes reguladores, recursos naturales y la problemática del agua.
3- Mesa redonda en torno a los temas presentados en la conferencia.
4- Propuesta abierta de temas y actividades que serán planteadas en lo sucesivo por el Foro. «Modelo de desarrollo, productividad, empleo; régimen municipal y sus reformas; turismo; seguridad; educación; cultura; ruralidad; producción agropecuaria y ganadera, recurso hídrico; salud; biodiversidad; recursos naturales».
Embalse El Porvenir, uno de los humedales de la microcuenca alta de la quebrada Estero (foto Cindy Rodríguez).
Actualmente es un pantano
Si se reactiva como área de recreación podría disminuir las inundaciones en el centro de San Ramón
Grettel Rojas Vásquez,
Periodista, Sede de Occidente
Con el objetivo crear las condiciones adecuadas para recuperar el Laguito, un antiguo lugar de recreo ubicado muy cerca del campus de la Universidad de Costa Rica (UCR) en San Ramón, la Sede de Occidente creó el programa de investigaciones Recuperación y sostenibilidad de la microcuenca alta de la quebrada Estero.
El Laguito es un humedal que forma parte de las áreas protegidas de la UCR. En los últimos años perdió el espejo de agua y se convirtió en una zona pantanosa, con efectos nocivos tanto para el ecosistema como para la seguridad de la ciudad de San Ramón ante posibles inundaciones.
El Dr. Henry Vargas Benavides, coordinador de Investigación, señaló que la Sede de Occidente está muy interesada en recuperar este lugar que fue donado por el Instituto de Tierras y Colonización (ITCO) en 1970. Señaló que durante muchos años estuvo activo como un centro de recreación, pero que a partir de los años noventas empezó a deteriorarse.
Destacó que la importancia de crear un programa radica en un beneficio no solo al medio ambiente sino a la comunidad, “por el problema que ha tenido el cantón de San Ramón con diferentes inundaciones que han habido como la del año 1978, en la que el centro de San Ramón colapsó”.
Vargas indicó que además de estas acciones la Sede de Occidente coordina reuniones con funcionarios de la Municipalidad del cantón, la Comisión Nacional de Emergencias, el Ministerio de Ambiente y Energía y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación para unir esfuerzos y lograr recuperar este humedal.
Trabajo con las comunidades
Este es el Laguito, actualmente el espacio donde debería estar el espejo de agua está cubierto de vegetación típica de zonas pantanosas (foto Grettel Rojas Vásquez).
Según la directora del programa, M.Sc. Cindy Rodríguez Arias, “el programa se creó con el objetivo primordial de restaurar el Laguito, pero esto no se puede hacer aislado de todo lo que pasa en sus alrededores.
La idea, según Rodríguez, es recuperar el ecosistema acuático y el espacio para actividades académicas, y devolverle al Laguito la capacidad de embalse para evitar inundaciones en la ciudad de San Ramón.
Con este programa la Sede está impulsando una serie de acciones, pero depende de la colaboración de las personas que viven en los alrededores así como de la Municipalidad y la Comisión de Emergencias.
Rodríguez mencionó que el éxito de la iniciativa “depende de que la gente tome conciencia de que hay que disminuir la contaminación de la quebrada, ya que estas aguas van directamente al Laguito. La idea es que los vecinos busquen opciones para evitar esa contaminación”.
Además, indicó que el papel de la Municipalidad y de la Comisión Nacional de Emergencias es primordial ya que “necesitamos recursos para dragar el lago, hay que sacar una buena cantidad de sedimento que se ha acumulado para darle capacidad de embalse. En este momento tenemos un pantano y cuando llueve muy fuerte el agua pasa directo a la ciudad de San Ramón, lo que puede provocar inundaciones” aseguró.
Proyectos vigentes
Fotografía antigua del Laguito de San Ramón, en este espacio la comunidad organizaba actividades recreativas (foto cortesía Cindy Rodríguez).
En la actualidad se están desarrollando tres proyectos de investigación y un proyecto de Trabajo Comunal Universitario (TCU) para lograr este objetivo.
Uno sobre Gestión del Laguito que pretende rehabilitar el ecosistema terrestre y acuático y la infraestructura del sector para llevar a cabo labores de investigación, acción social y docencia.
Otro de los proyectos pretende crear biojardineras que permitan hacer educación ambiental y a la vez dar soluciones reales para mejorar la calidad de las aguas que se descargan en el Laguito.
También se está desarrollando el proyecto Esculturas Vivas con el que se va a desarrollar una propuesta de gestión paisajística para la elaboración de un jardín botánico-escultórico sostenible.
Además, se creó el TCU Rescate de la microcuenca alta de la quebrada Estero, que pretende vincular la parte social con la de investigación. Según el encargado de este proyecto, Lic. Edwin Barrantes, la idea es trabajar con las comunidades en educación ambiental, capacitación manejo de desechos sólidos y líquidos, capacitación en cuanto a buenas prácticas ambientales que se puedan aplicar al hogar y que se traduzca en mejoras en la calidad del cuerpo de agua de la quebrada.
También, según Barrantes, se pretende trabajar la parte de producción con prácticas agrosilvopastoriles para cambiar el sistema de producción aplicado por los vecinos de la zona, lo que puede mejorar de forma sustancial el área de la quebrada, y así evitar el arrastre de los agroquímicos hacia el cuerpo de agua.
La idea es que el TCU pueda trabajar en conjunto con las comunidades que están ubicadas en el área de influencia del Laguito como Los Olivos, San Pedro, Orlich, Los Tucanes y el Porvenir.
Carlos Manuel Muñoz Jiménez, dirigente del sector juventud de Naranjo, compartió con SURCOS Digital un documento que sirve de base para el proceso de construcción de las políticas culturales municipales en ese cantón alajuelense.
Cuando el 8 de mayo del 2014 el presidente de la República de Ecuador mostró su satisfacción por representar a un país “vecino de Costa Rica”, no faltaron los infalibles de Facebook burlándose de “ese ignorante que no sabe nada de geografía”. En su oposición ideológica al Dr. Rafael Correa, no se estaban dando cuenta de lo errado de sus observaciones, que además demostraban un comportamiento generalizado del costarricense acostumbrado a mirar hacia sus valles y montañas, desdeñando la importancia de los territorios marítimos.
Y es que tal vez habrá quienes consideren que a 33 años de haberse aprobado en Nueva York la “Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar” (Convemar) no ha pasado suficiente tiempo para actualizar lo aprendido en la escuela, por lo que el mar es un asunto que compete a otros. Por ello, los conceptos de “mar territorial” de hasta 12 millas de ancho, y “zona económica exclusiva”, adyacente a ese mar y hasta alcanzar un límite de hasta 200 millas (medida a partir de donde se mide el “mar territorial”) son cosas de poca importancia y trascendencia. Sin percatarse que los países ribereños como Costa Rica y las islas como el Parque Nacional Isla del Coco, vieron ampliados sus derechos de soberanía en cientos de miles de kilómetros cuadrados, desde el momento en que la Asamblea General de la ONU aprobara la Convemar.
La isla del Coco, ubicada a 330 millas de la península de Nicoya adquirió el derecho a una zona económica exclusiva marcada por un radio de hasta 200 millas de longitud, lo que hizo aumentar el territorio marítimo del país extraordinariamente, hasta interceptar por un lado el territorio marítimo del archipiélago islas Galápagos, separado de nuestra isla por una distancia menor a las 400 millas, creando así la necesidad de delimitar los territorios marítimos vecinos.
Ante esa situación, el 12 de marzo de 1984, nuestro entonces Ministro de Relaciones Exteriores Carlos José Gutiérrez (q.d.D.g.) suscribió en Quito el “Convenio sobre delimitación de áreas marinas y submarinas entre las repúblicas de Costa Rica y Ecuador”. Convenio que, en virtud de un grave error, fuere enfrentado por este servidor desde su firma, las varias veces que se le quiso aprobar en la Asamblea Legislativa.
Y lo hicimos así por las siguientes razones: Para navegar en el “mar territorial” las embarcaciones extranjeras requieren permiso del país ribereño, aplicándose lo mismo para el sobrevuelo y para el tendido de cables submarinos. Esa franja de 12 millas de ancho se considera como una extensión del territorio y en ella se aplican regulaciones estrictas para el llamado “paso inocente” de los buques que así lo acepten. Por el contrario, en la “zona económica exclusiva”, donde se tienen derechos de soberanía sobre los recursos vivos y no vivos de las aguas, el lecho y el subsuelo, los países gozan de los derechos de libre navegación (no requieren permiso), de sobrevuelo y de tendido de cables y tuberías submarinos. Así pues, una embarcación, aún pesquera, tiene el derecho a surcar libremente las zonas económicas exclusivas de todo el planeta.
Con ello (esperamos que aclarado) los limites marinos originados a partir de los parques nacionales Isla del Coco y Archipiélago de Galápagos, debían de haberse descrito como correspondientes a las zonas económicas exclusivas de ambos Estados según lo determinado por la convención de la ONU, ¡pero no fue así! – La Cancillería costarricense le aceptó a los representantes ecuatorianos que en el convenio limítrofe se dijera que las áreas marinas de 200 millas de Costa Rica (que nosotros reconocíamos como “zona económica exclusiva”) correspondientes a la Isla del Coco, delimitaban por una línea geodésica equidistante con “Las áreas marinas de 200 millas del mar territorial del Ecuador correspondientes a su territorio insular del Archipiélago de Colón” (Galápagos).
Al dejar pasar ese “detallito”, automáticamente Costa Rica estaba renunciando al derecho de libre navegación de sus buques en un área superior a los 800.000 km² que en razón de la convención de la ONU debería llamarse “zona económica exclusiva” de Ecuador. Así como al libre sobrevuelo y tendido de cables y tuberías submarinas. Y al renunciar a ese derecho, también estaba Costa Rica violentando lo establecido en la Convemar, que había contado con su voto favorable para su aprobación.
¡Por eso nos opusimos!, y más enérgicamente cuando fuere enviado para su aprobación legislativa y defendido también insistentemente por el canciller Roberto Rojas y su vicecanciller Elaine White, entre otros. Tuvimos incluso que lidiar con el inaceptable argumento de que “aunque Costa Rica reclame en su Constitución la jurisdicción sobre la Isla del Coco y sobre su zona económica exclusiva, mientras ésta no se reconozca en un tratado de límites con países vecinos, tal enunciado constitucional carece de efectividad para la comunidad internacional” (E. White, 21.8.98), confundiéndose además en el documento citado lo que es “alta mar” (donde hay incluso libertad de pesca) con el concepto de “zona económica exclusiva”.
Pero eso no es todo. Según la Cancillería había que aprobar el convenio tal y como estaba pues “Costa Rica ya manifestó su consentimiento de obligarse por un tratado con la firma del Convenio y, de acuerdo con la norma pacta sunt servanda del derecho internacional, consagrada por la Convención de Viena sobre Derecho de los Tratados (aprobada y ratificada por Costa Rica), se debe cumplir con el proceso de aprobación y ratificación del Convenio”. Sin necesidad de reiterar los argumentos de entonces contra esa afirmación de la vicecanciller White, solo nos remitimos a la situación actual donde un nuevo convenio de límites marinos estaría por aprobarse.
Pero bueno, hubo que esperar 30 años (bien invertidos) y por la decisión del presidente Rafael Correa de impulsar la incorporación a la legislación de Ecuador de lo establecido en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, tal y como fuere aprobado en votación dividida en la Asamblea Nacional el 22 de mayo del 2012.
De esta forma, allanado el camino, el pasado 21 de abril del 2014, en Quito, los cancilleres Enrique Castillo Barrantes y Ricardo Patiño Aroca, de Costa Rica y Ecuador respectivamente, suscribieron un nuevo convenio sobre delimitación marítima que en su Artículo Primero dice: “La zona económica exclusiva y la plataforma continental del Ecuador del Archipiélago de Galápagos y la zona económica exclusiva y la plataforma continental de Costa Rica de la Isla del Coco delimitan en el Océano Pacífico, en el sector donde se superponen…”, con lo cual se resuelve el problema que por tantos años enfrentara a la Cancillería de Costa Rica con los que no aceptábamos la pérdida de derechos reconocidos por la Convemar.
Y LA MEJOR NOTICIA ES QUE al fin ha sido aprobado en Primer Debate el Tratado de Límites que comentamos, por lo que en pocas semanas los dos países hermanos ya podremos ratificar esa bienvenida delimitación marítima.
Usted puede acceder al vídeo que realizó el Dr. Freddy Pacheco sobre este tema en el siguiente enlace: