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¿Desplazamiento ambiental en Costa Rica?

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

Fueron episodios aislados pero algo los conectaría: las variables socio ambientales ya están presentes irreversiblemente en las dinámicas de las movilidades poblacionales en Costa Rica.

Los recientes episodios de altamarea en la costa pacífica, concretamente en el puerto de Caldera, evidencian una dinámica cada vez más presente en las costas globales: el continente está siendo alcanzado por el océano y con ello disputa a las poblaciones su estabilidad.

Lo de Caldera es ya un asunto recurrente y debería ser objeto de una intervención interinstitucional que no solo observe cómo las olas rompen las estructuras de concreto y cemento, sino cómo la dinámica del calentamiento global (que ahora pasó a la etapa de ebullición global según el Secretario General de Naciones Unidas Antonio Guterres) provoca los desequilibrios entre las condiciones de habitabilidad y los seres humanos.

El segundo hecho pasó hace apenas unos días en el norte costarricense, concretamente en Aguas Zarcas, donde la acción devastadora de la furia de un río convertido en cabeza de agua se sumó a la absoluta falta de previsión histórica para construir en sitios no aptos para el establecimiento poblacional. No hubo víctimas que lamentar, pero si muchas pérdidas materiales y la amenaza que, contrario a lo que plantean las autoridades gubernamentales y municipales, lo peor está por venir.

En un informe preparado hace algunos años recientes por la abogada española Beatriz Felipe Pérez, se incluye el término migrante climático, que sería aquella: «Persona o grupos de personas que, debido a la degradación ambiental relacionada con el cambio climático, de aparición repentina o de desarrollo lento, que afecta negativamente a su vida, se ve ante la necesidad de abandonar su hogar, temporal o permanentemente, de manera individual o colectiva y a nivel interno o internacional».

Bien haríamos en Costa Rica (y en el conjunto de la región centroamericana) empezar a discutir estos conceptos e incorporarlos como parte de las discusiones orientadas a generar políticas públicas.

El desplazamiento ambiental ya está entre nosotros. Es urgente su atención.

UCR, Museos comunitarios: un semillero de espacios para el desarrollo social

Boyero

El proyecto TC-736 «Remembranza: Museos comunitarios en el proceso de formación de una ciudadanía inclusiva» busca promover una conexión entre la cultura local, su identidad, aspiraciones

Esteban Umaña Picado (Periodista Unidad de Comunicación Vicerrectoria de Acción Social)

Usualmente, un museo se comprende como un espacio en donde hay objetos antiguos ordenados en vitrinas. Sin embargo, el proyecto TC-736 «Remembranza: Museos comunitarios en el proceso de formación de una ciudadanía inclusiva» nace con el objetivo de desarrollar espacios museísticos en los cuales haya una conexión fuerte con la cultura local, su identidad, aspiraciones, características y conocimientos ancestrales, proyectando esta identidad hacia el futuro.

Su principal objetivo es acompañar el proceso de salvaguarda del patrimonio de las comunidades organizadas, destacando su papel como elementos articuladores de la memoria local y regional, en el marco de una discusión sobre la definición de una ciudadanía inclusiva que valore la diversidad cultural de la sociedad costarricense.

Pablo Rodríguez Solano, coordinador del proyecto, define un espacio museístico como aquel que se diseña para resguardar elementos significativos de la cultura, contribuir al fortalecimiento de los lazos comunitarios, tener una estrecha relación con el espacio en el que se desarrolla y una alta contribución a la reactivación económica. «Se pueden manifestar en lugares como centros culturales, mariposarios, parques naturales, bibliotecas bajo ciertas características y centros de interpretación», declaró Rodríguez.

En el proyecto han participado 86 estudiantes de 22 carreras diferentes como parte de su Trabajo Comunal Universitario (TCU) y está organizado en cuatro ejes de acción fundamentales: gestión administrativa en donde se planifica en el funcionamiento del museo a largo plazo, gestión patrimonial en el que se desarrollan las exposiciones, planificación estratégica en el que se establecen vínculos con la comunidad y otras instituciones como el INA, INDER y la UCR, y finalmente el financiamiento de aspectos específicos por diferentes medios como concursos y donaciones; por ejemplo «Casa de Boyero» recibió el premio nacional Emilia Prieto Tugores en 2020, y con él, la suma de 8 millones de colones. En 2022, el proyecto también fue galardonado con los Premios SOS Cultural.

Actualmente, el proyecto ha concentrado sus esfuerzos en el desarrollo de dos museos comunitarios: Museo de la Casa del Boyero en la Zona Norte y Museo de la comunidad indígena de Yimba Cájc en la Zona Sur.

En el museo del boyero se recopila la historia, materiales, herramientas e implementos sobre la actividad de transporte con bueyes, el cual tiene características determinadas y ofrece algunas ventajas sobre el transporte con maquinaria moderna, como la accesibilidad, a terrenos difíciles y que las bestias no maltratan el suelo. Foto cortesía de Pablo Rodríguez Solano.

Museo de la Casa del Boyero

Ubicado en Venecia de San Carlos, en la provincia de Alajuela, se enfoca en valorar y resguardar el legado de los boyeros. Brian González Mena, miembro del Comité de apoyo del Museo, destacó la importancia del proyecto. «Es fundamental mantener viva nuestra identidad cultural, recordar de dónde venimos, nuestras tradiciones y las labores a las que nos dedicamos». También resaltó el acompañamiento recibido por parte de la Universidad de Costa Rica (UCR) por medio de las capacitaciones, talleres y asesorías de los estudiantes participantes del TCU.

Pie de foto: En el Museo del Boyero, se presentan herramientas y tipos de carretas, ruedas y actividades relacionadas con los boyeros a nivel nacional. Entre las actividades destacadas se encuentra el desfile de boyeros, un evento que resalta la importancia de esta tradición en la cultura costarricense. Foto por:

Ser Boyero es…

El trabajo de los boyeros fue fundamental para la sociedad costarricense en la elaboración de caminos y transporte de un sin número de materiales y mercancías. Algunas de esas actividades se mantienen en la actualidad, como por ejemplo: transportar café, arar la tierra, sacar madera, extraer arena de los ríos y recolectar palma. Por la ventaja que tiene el buey, con su capacidad de entrar y salir de terrenos difíciles sin destruirlos ni maltratar los pastos, se convierte en un aliado invaluable en estas labores.

González definió el ser boyero como ser amante del transporte de bueyes y tener un conocimiento profundo sobre su capacidad de arrastre, el peso que pueden aguantar y cómo maniobrar en terrenos complicados.

Yim es un tipo de mariposa Cajc. Lugar de: es decir, lugar de las mariposas Yim. Con el proceso de reinvindicación territorial y lingüística, han comenzado a recuperar nombres importantes, como Yimba Cajc. Foto cortesía de Pablo Rodríguez Solano.

Hacia el sur

Museo de la comunidad indígena de Yimba Cájc conocida también como Rey Curré, se ubica en el cantón de Buenos Aires en Puntarenas y es una población de la etnia Boruca. Gracias a la asesoría del TCU, se definió como idea crear un «Ú Shän», que significa «Santuario de Historias», como un espacio sagrado donde se preservan y comparten las historias, tradiciones y patrimonio cultural.

Para Mario Leiva Rojas, del grupo de apoyo del Museo de la comunidad indígena de Yimba Cájc, este espacio cultural “es un lugar donde muchos nos sentimos identificados, ya que guarda la historia de nuestros antepasados, de nuestros abuelos y abuelas». Destacó cómo la comunidad ha establecido objetivos claros y una imagen que refleja el valor de su patrimonio cultural.

Dentro de los atractivos del lugar destacan sitios arqueológicos importantes, así como personas sabias con conocimientos ancestrales.

Leiva señala que el museo no es solo un sitio físico, sino que abarca toda la comunidad, una extensión de la identidad y el patrimonio colectivo de los Yimbas.

El acompañamiento, talleres, capacitaciones son parte fundamental del trabajo con las comunidades en la que se orienta a las diferentes poblaciones sobre la ruta a seguir para cumplir con los objetivos que desean alcanzar con la implementación de estos espacios museísticos. Foto cortesía de Pablo Rodríguez Solano.

Los estudiantes

Francisco Hernández Sibaja, estudiante de Administración de Empresas y participante del TCU, ha visto cambiadas sus percepciones y objetivos profesionales luego de participar en el proyecto. «Cuando uno piensa en un museo, piensa en lugares como el Museo de Oro y de Jade, pero jamás piensa que en las comunidades también se desarrolla el museo como un espacio para la cultura, el compartir y el diálogo», expresó Hernández.

Gracias a su experiencia en el proyecto TCU, piensa desarrollar su proyecto final de graduación en el Museo del Boyero. «No solo se trata de cumplir con las 300 horas requeridas por el TCU, sino de conectarse genuinamente con una comunidad», finalizó.

Jessica Espinoza Mora, asistente del TCU y filóloga, destacó como aprendió sobre la cultura intangible ya que «son las personas los verdaderos entes que forman los museos porque son ellas las que llevan la historia a lo largo de los tiempos».

En el proyecto se ha dedicado a hacer labores de coordinación con los estudiantes en Yimba Cájc y Venecia, por otro lado como filologa desea continuar y culminar la investigación lingüística iniciada por los estudiantes relacionada con un diccionario de boyeros en su tesis de posgrado.

Espinoza resalta como uno de los aspectos más significativos del trabajo en el museo comunitario el empoderamiento sobre sus derechos y lo que deben proteger y resguardar, promoviendo así la valoración de sus tradiciones y patrimonio cultural. En “Yimba Caj (Rey Curré), había otras personas no indígenas que se dedicaban a hacer las máscaras, lo que resalta la importancia de empoderar a la comunidad para preservar sus tradiciones y expresiones culturales propias”, declaró.

Por otro lado, el Museo del Boyero es un ejemplo claro de cómo se valora el esfuerzo de los antepasados, como el trabajo arduo de hacer caminos y sacar troncos de madera sin el uso de maquinaria moderna. Para Espinoza la presencia de diferentes instituciones, como hospitales, iglesias y museos, refuerzan entre sí y se unen en una comunidad, generando un sentido de identidad colectiva y colaboración.

La conexión con la comunidad es uno de los factores má preciados por estudiantes que matriculan este Trabajo Comunal Universitario (TCU). Foto de Pablo Rodríguez Solano.

Dos museos, dos poblaciones, la misma necesidad

El coordinador de este proyecto señaló que aunque ambos museos son de temas y poblaciones muy distintas entre sí, los museos comunitarios responden a unas necesidades y características que tienen en común.

Se presentan como una herramienta para la defensa de los derechos culturales de las comunidades, donde se busca la salvaguarda de la identidad y el patrimonio cultural. También son vistos como una oportunidad de reactivación económica de las comunidades.

Según Rodríguez, ambas poblaciones se sienten invadidas por una modernidad que desplaza su identidad y experimentan una sensación de abandono por parte del Estado. Sus formas de ser y tradiciones ancestrales son atacadas, considerándolas antiguas, folklóricas, exóticas o pertenecientes únicamente al pasado.

Sin embargo, a través de los museos comunitarios, mantienen la esperanza de revitalizar su cultura, rescatar y proyectar sus tradiciones para que los jóvenes se sientan seguros en un legado que les pertenece. Así, se enfrentan al futuro con una firme conexión con sus raíces culturales, preservando su identidad y contribuyendo al enriquecimiento de la diversidad cultural de Costa Rica.

UCR: Documental revela el valor del maíz morado en Costa Rica

En Guanacaste, pequeños productores de la tercera edad conservan las semillas y cultivan el maiz morado de forma artesanal. A la variedad de color lila se le conoce como maiz Pujagua y a la de color oscuro se le llama maiz Congo.

Ciencia y tradición

El documental “Maíz pujagua, innovación tecnológica de un alimento ancestral” rescata una parte valiosa de la tradición culinaria guanacasteca y recopila el conocimiento generado en el Centro Nacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos (CITA) sobre este nutritivo grano.

En un esfuerzo por rescatar tradiciones ancestrales y promover una alimentación más saludable, el Centro Nacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos (CITA) en coproducción con Canal UCR, presentó un documental revelador sobre el maíz pujagua, también conocido como maíz morado, cultivado en la región de Guanacaste en Costa Rica.

El Proyecto C-509 “Fomento del consumo del maíz pujagua cultivado en Guanacaste, un alimento ancestral de alto valor nutricional, y estudio de sus usos tradicionales”, que dio origen a este documental, liderado por la destacada investigadora Ana Mercedes Pérez Carvajal, busca fomentar el consumo y el cultivo sostenible de esta variedad de maíz, que se encuentra en peligro de desaparecer.

El cultivo del maíz ha sufrido una drástica reducción desde mediados de la década de 1980, según datos de la FAO, pasando la producción de 127.000 ton en 1987 a 10.700 ton en 2014. De acuerdo con el Programa del Estado de la Nación, en el 2020 Costa Rica se había convertido en el país con mayor dependencia de las importaciones de maíz de la región centroamericana, de manera que el 99.4% de todo el maíz consumido era importado (Chacón, 2020).

Estos datos y el acercamiento de la emprendedora Ligia Salazar, de la empresa Curubanda, quien buscaba cómo revitalizar el consumo de este maiz, motivaron a la coordinadora del proyecto a estudiar el maíz pujagua y realizar esfuerzos para rescatar esta valiosa variedad. Desde 2018, el equipo de la Dra. Pérez Carvajal ha estado coordinando este proyecto financiado inicialmente por fondos de regionalización del Consejo Nacional de Rectores (Conare) y, posteriormente, con apoyo de fondos ordinarios de la Vicerrectoría de Acción Social (VAS) de la UCR.

Gracias a estos recursos, se ha logrado estudiar a fondo el valor nutricional del maíz pujagua y los usos tradicionales de este cereal en la región de Guanacaste. Además, el proyecto ha ido más allá de la investigación y ha incursionado en el desarrollo de nuevos productos a partir del maíz morado y en la divulgación de sus propiedades y usos.

Valor nutricional

Los datos obtenidos por el proyecto indican que el maíz pujagua es alto en fibra dietética, una excelente fuente de proteína y una materia prima que permite la elaboración de productos libres de gluten, destinados a una población celíaca, alérgica o intolerante al gluten, o bien, para el consumidor preocupado por una alimentación saludable.

Con el apoyo de fondos de innovación y emprendimiento, se ha trabajado con la microempresa Curubanda en la creación de una premezcla para preparar pancakes, waffles y queques a partir de este cereal, resaltando su color característico y valor nutricional.

La empresaria Ligia Salazar Chavarría destaca que gracias a la alianza con el CITA-UCR han logrado innovar en el mercado con productos sumamente nutritivos a base de maiz pujagua producido por pequeños productores de Guanacaste.

La Dra. Pérez destaca el alto contenido de proteína en el maíz morado, que alcanza hasta un 16% y hasta 11% de fibra dietética, en algunos ecotipos seleccionados por la Dra. Helga Blanco Metzler, profesora e investigadora jubilada de la Escuela de Agronomía. Además, señala que se ha descubierto que contiene almidón resistente, lo que contribuye a un menor índice glicémico y una mejor regulación de la glucosa en sangre. Estos atributos lo convierten en una opción nutricionalmente valiosa para el consumo humano.

Dentro del marco de este proyecto, además se identificaron los compuestos fenólicos en extractos de maíz pujagua. Entre ellos: (kaempferol-3-O-rutinoside, isorhamnetin-3-O-rutinoside, quercetin-3-O-rutinoside, es decir rutina o rutinósido), los cuales, presentan actividades biológicas reportadas en la literatura por estudios previos de diferentes autores.

Estos polifenoles se asocian con propiedades como: actividad antiinflamatoria, cardioprotectora, antioxidante, hepatoprotectora, antidiabética, antiproliferativa, entre otras, que podrían, por lo tanto, permitir la obtención de extractos para su uso en la industria alimentaria o farmacéutica.

Para aprovechar estas características también se han explorado en conjunto con el Centro de Investigación en Productos Naturales (Ciprona) posibilidades de aprovechamiento de los residuos, como los olotes, que contienen pigmentos ricos en antocianinas y que podrían ser utilizados en productos cosméticos o alimentarios.

La presentación del documental se realizó el 20 de julio en el auditorio de UCAGRO y su lanzamiento en televisión el 25 de julio en el marco de las celebraciones de la Anexión del Partido de Nicoya.

Rescatar una tradición

El documental destaca la importancia de rescatar este maíz criollo, ya que se ha observado una alarmante disminución en su cultivo y consumo en Costa Rica en las últimas décadas. La dependencia de maíz amarillo importado ha llevado a la pérdida de conocimientos tradicionales transmitidos de generación en generación.

El equipo de producción de Canal UCR grabó en cantones como Nicoya, Sanat Cruz, Carrillo y La Cruz y pudo captar las situaciones apremiantes de los agricultores de maíz pujagua. En el documental sus relatos se entrecruzan con la recopilación de recetas a base de maíz morado, y la promoción de esos nuevos productos.

El diagnóstico agronómico del cultivo realizado como parte del proyecto mostró algunos factores que afectan la conservación del maíz pujagua, por ejemplo: que los productores son adultos mayores, propietarios de parcelas pequeñas (menores a 0.5 ha), y que la semilla se conserva por tradición familiar. Además, el manejo agronómico del maíz pujagua es complejo, con una mayor susceptibilidad a plagas, menor rendimiento, cuya siembra se realiza principalmente sin insumos ni mecanización.

El equipo de investigación ha buscado concienciar a la población sobre la riqueza nutricional del maíz pujagua y su vinculación con festividades y tradiciones en la región de Guanacaste, mediante la elaboración de materiales educativos como videos, microcápsulas radiofónicas, talleres, charlas y un calendario recetario que recoge recetas tradicionales, así como la divulgación de usos novedosos del maíz pujagua.

El documental, producido por la periodista Alejandra Fernández de Canal UCR, ha sido una herramienta efectiva para dar a conocer los resultados del proyecto y sensibilizar a la población sobre la importancia de preservar el maíz pujagua y su cultura asociada. La Dra. Pérez Carvajal espera que esta iniciativa contribuya a cambiar la situación del cultivo de este cereal y que se extienda su consumo más allá de la región de Guanacaste.

En el proyecto han participado las investigadoras: M.Sc. Ana Lucía Mayorga M.Sc. Laura Murillo Bach. Ligia Salazar Dra. Rosaura Romero M.Sc. Víctor Vásquez M.Des. Pilar Fallas Dra. Helga Blanco M.Sc. Jacqueline Aiello M.Sc. Alejandra Mencía M.Sc. Ileana Morales M.Sc. Alejandra Fernández. Así como estudiantes de la Escuela de Tecnología de Alimentos y de la Sede de Guanacaste quienes han realizado sus trabajos finales de graduacion en torno a esta temática. Con la renovación del proyecto hasta el 2024, el equipo continuará trabajando para promover el maíz pujagua como un alimento valioso y rescatar las tradiciones que están intrínsecamente ligadas a este cereal.

Ficha técnica del documental: «Maíz pujagua: innovación tecnológica de un alimento ancestral”

  • Producción y guión: Alejandra Fernández Bonilla
  • Edición: Laura Mora Rodríguez
  • Cámaras: Enrique Vega Méndez, Freddy Quesada Carvajal, Max Arce Mora, Víctor Calderón Zeledón, William Rojas Rodríguez
  • Música original: Luis Diego Solórzano Boza y Alonso Torres Matarrita
  • Edición de sonido y mezcla final de sonido: Eduardo Solano Valverde
  • Canal QUINCE UCR

El documental tiene una duración de 40 minutos, producido en High Definition y con música original.

 

Katzy O`neal Coto

Periodista Oficina de Comunicación Institucional, UCR

Planes Reguladores Participativos: Del discurso al aprendizaje real

La Asociación CODECE desarrolló en 2008 un minucioso proceso de reflexión y organización en un texto, que aborda la participación activa de los habitantes en la creación de planes reguladores cantonales. Esta iniciativa tiene como fin ofrecer una herramienta práctica para todas aquellas personas interesadas en el presente y futuro de las comunidades.

El contenido del proyecto incluye una explicación sobre la importancia de la planificación y la definición de un plan regulador. Asimismo, se aborda la planificación del territorio donde vivimos, la planificación comunitaria, la participación ciudadana, entre otros temas.

El equipo encargado de la realización de este material está compuesto por los diseñadores gráficos Olman Bolaños y Luis Gutiérrez, y la redacción y edición del texto estuvo a cargo de Paulina Chaverri, con contribuciones adicionales en el texto y edición de Romano Sancho, Patricia Guevara, Aurora Chaverri (QEPD) y Olman Bolaños.

La publicación fue impresa por Editorama SA y llevada a cabo por la Asociación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible de los Cerros de Escazú, conocida como Asociación CODECE, con el apoyo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

A pesar de ser un material del 2008, contiene un mensaje válido en cuanto a la relación entre los planes reguladores y la participación ciudadana.

Puede descargar el documento aquí.

 

Información compartida con SURCOS por Marco Palma Leiva.

Sobre el Protocolo de Nagoya, a la comunidad nacional e internacional

FRENAPI

Recientemente la Sala Constitucional envió a Segundo Debate el «Protocolo de Nagoya», que trata sobre acceso a los recursos genéticos y la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de su utilización, según el «Convenio sobre la Diversidad Biológica».

El objetivo de este acuerdo global busca «garantizar que los propietarios o guardianes de los recursos genéticos reciban una parte justa», sin embargo, no es claro de qué manera se regularía o de qué forma se garantiza la veracidad del protocolo.

Dicho proyecto se envió a consulta vía correo electrónico a las 23 ADIS de los Territorios Indígenas, según lo menciona la resolución de la Sala Constitucional el pasado mes de marzo, sin embargo, es evidente como se elude el proceso:

  1. Se envía la consulta vía correo electrónico, dando como plazo 8 días hábiles y se envía en español violentando el derecho a consulta.
  2. Las Asociaciones de Desarrollo NO son representantes NI representativas de los Pueblos Indígenas, ni tampoco son las únicas representaciones dentro de los Territorios Indígenas, que según La Sala Constitucional se apega al Art. 6 del Convenio 169 de la O.I.T., lo que hace es violentarse nuestros derechos, reduciendo el Derecho de Consulta a «8 días», con una simple Carta a las ADIs, que son parte del Estado / Gobierno; por lo que no están legitimadas para el ejercicio de esa Consulta. Además, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CortelDH), ha establecido «requisitos mínimos» para realizar una Consulta a los Pueblos Indígenas.

Es inaceptable el accionar de la mayoría de los Magistrados y Magistradas, en aprobar y enviar a Segundo Debate, dicho Protocolo, que a leguas atenta con nuestra forma de vida, sentir y saber.

Es inaudito que solamente tres de los nueve Magistrados se negaron a aprobar dicho proceso, en un país donde se habla de derechos, pero se ignora los Procesos de Consulta a los Pueblos Originarios, sin duda preocupante e indignante.

Hemos luchado para resistir hace más de 500 años y defender lo que nuestros ancestros y ancestras han heredado a nuestras comunidades: los bosques y todo lo que en ellos habita tanto visible como invisible.

Es por ello que, nos pronunciamos en contra del Protocolo de Nagoya y del accionar de la Sala Constitucional con respecto a el expediente N.215500001.

Este Expediente debe ser rechazado y archivado, por lo que representa en sí mismo, porque va contra el Proyecto de Vida de nuestros Pueblos, contra la vida y el futuro de nuestros recursos naturales, la biología y los ecosistemas que son herencia cultural y espiritual de nuestros antepasados y porque no cumple con los requisitos básicos de la Consulta.

¡NO MAS IMPUNIDAD
#SergioRojasVlVE
#JeryRiveraVIVE
iLA LUCHA SIGUE Y SE EXTIENDE!
FRENTE NACIONAL DE PUEBLOS INDÍGENAS (FRENAPI)
Acompaña: COMITÉ NACIONAL DE APOYO A LA AUTONOMÍA INDÍGENA
26 DE JULIO DE 2023

Centro etno turístico El Descanso

Uriel Rojas

Un lugar rodeado de naturaleza y riqueza ancestral en la comunidad indígena de Térraba.

A tan solo 10 minutos de la carretera Interamericana Sur, entrada a Térraba, se encuentra El Descanso: un lugar lleno de paz y adornado de la riqueza ancestral de la cultura indígena Brórán, en Térraba de Buenos Aires.

El objetivo de este emprendimiento indígena es das a conocer y compartir las vivencias de una cultura única en el mundo en su forma de vivir, su cultura y cosmovisión.

Aparte de disfrutar de la paz que se encuentra en este lugar de descanso, también puede conocer actividades y tour que van desde visitar las refrescantes aguas del pequeño río Bruin y la Catarata aguacate (doborba en idioma Brórán ) , visitar los petroglifos (representaciones gráficas grabadas en rocas o piedras hechos por nuestros antepasados), tour de plantas medicinales e historia natural, conocer del proceso de hacer chocolate, tallado en máscaras ecológicas, jícaras, bambú, así como disfrutar de su gastronomía como la carne ahumada, tamales de arroz, bienmesabe, picadillos entre otros.

El Descanso tiene a su disposición 8 cabañas confortables en madera rústica, con luz eléctrica, y…

  • Con diseños tradicionales de Térraba
  • Baño privado
  • Amplias ventanas con vistas al bosque
  • Con capacidad para 45 personas, excelente para grupos y voluntarios

Este emprendimiento no solo le ofrece cómodas cabañas, también diferentes tours en los que podrá conocer más de la cultura indígena, entre ellos se encuentra:.

  • Visita a los petroglifos.
  • Tour a la catarata y pozas naturales río bruin
  • Taller de artesanías
  • Tour del proceso del cacao (tostado y molienda)
  • Tour a comunidades indígenas Boruca
  • Experiencias de trabajo comunal y aprendizaje

No lo piense más y disfrute de su merecido descanso. Este proyecto es un emprendimiento indígena que nació para servirles, en Térraba de Buenos Aires.

El contacto para reservar es el (506) 85397099 con Jeffrey Villanueva Villanueva.

Buen Vivir Costa Rica prepara encuentro en Pozo de Agua, pueblo místico de Nicoya

Buen Vivir Costa Rica se reunirá en Pozo de Agua, pueblo místico de Nicoya.  Delegados de Aserrí, Escazú, Heredia, Naranjo, Pasoancho, Mora El Libertador, Desamparados, Longo Mai de Buenos Aires, Miramar de Montes de Oro, San Francisco de Dos Ríos y Pozo de Agua, se reunirán los días 28, 29 y 30 de julio 2023 en Pozo de Agua de Nicoya. 

Los principales objetivos del encuentro son: apoyo entre mensajeros, grupos y comunidades, mejoramiento de la estructura y organización y articulación del Buen Vivir a nivel nacional.

 

Información compartida con SURCOS por Édison Valverde Araya.

Museo Nacional realizó evaluación arqueológica en el área donde se propone reubicar el Colegio Indígena Yímba Cájc

Uriel Rojas

Con el fin de evaluar el eventual impacto sobre el patrimonio arqueológico, el Museo Nacional de Costa Rica realizó del 27 de junio al 08 de julio de 2023, una detallada evaluación del terreno en donde se propone reubicar las instalaciones del Colegio Indígena Yímba Cájc, afectadas en el 2017 por el Huracán Nate y en peligro de nuevas inundaciones.

En el lugar se había registrado un monumento arqueológico desde el 2004, denominado Bajo Dutu, por lo que debía realizarse esta evaluación antes de proceder con la construcción.

Gracias al apoyo de la Comisión Nacional de Emergencias se generó un nuevo proyecto de colegio. El trabajo de evaluación arqueológica estuvo dirigido por el arqueólogo Francisco Corrales Ulloa y contó con el apoyo en mano de obra de parte de la comunidad de Curré y cinco colaboradores del Instituto Costarricense de Electricidad que unieron esfuerzos en esta importante labor.

La evaluación arqueológica consistió de la excavación de cerca de 130 pozos de prueba, así como la excavación de un área de taller de herramientas de piedra.

También se lavaron la mayoría de los materiales de cerámica y piedra recuperados, así como la codificación de los fragmentos encontrados.

Para la comunidad indígena de Curré/Yímba este trabajo es fundamental ya que de obtenerse la factibilidad arqueológica se estaría dando el visto bueno para empezar con las obras asociadas a las nuevas instalaciones educativas.

Esta evaluación arqueológica ha venido a fortalecer los vínculos interinstitucionales del gobierno que forman parte del equipo que se han comprometido a hacer realidad la reubicación de este centro educativo.

Además, ha permitido conocer un poco más de la historia profunda de Curré/Yímba y la información permitirá conocer mejor las raíces ancestrales de la comunidad.

Con base en los resultados preliminares, la obra a desarrollar tendrá un impacto de baja escala, además de que el trabajo realizado permitió recuperar gran cantidad de información de las zonas donde se realizarán movimiento de tierra.

La comunidad indígena de Curré/Yímba está ahora a la espera del informe oficial por parte del Museo Nacional sobre los resultados de esta evaluación arqueológica.

ATEC defiende turismo social y ambientalmente responsable y pide verdadera participación y transparencia en Talamanca

La Asociación Talamanqueña Ecoturismo y Conservación (ATEC) dirigió una carta a la Municipalidad de Talamanca, en la cual señala que “el ecoturismo procura proteger la naturaleza y preservar los estilos de vida de las comunidades tradicionales, entendiendo que sin estos dos importantes elementos un territorio pierde toda su esencia y lo que lo hace único en el mundo”.

Asimismo, indica que “el ecoturismo verdadero es un fenómeno que produce resultados económicos muy favorables pues hoy más que nunca el turista consciente busca disfrutar de zonas donde la actividad humana conviva en armonía con la naturaleza, y donde a la vez, las personas locales puedan vivir dignamente en sus territorios conservando sus formas culturales de vivir y sin ser desplazados”.

La carta firmada por la presidenta de ATEC enfatiza que “cualquier otra propuesta turística, especialmente el modelo de mayor escala que se promueve en este Plan Regulador Costero posiblemente hará que el Caribe Sur pase de ser un sitio diferente, único y llamativo a un sitio común y equiparable a cualquier destino de playa y sol donde este modelo de mayor escala se encuentra instaurado”.

“Además, señala el documento de ATEC, restará su identidad, creará mayor presión sobre la naturaleza, encarecerá el costo de la vida y posiblemente traiga consecuencias sociales comunes en sitios donde existen desarrollos turísticos de mayor escala”.

Por ello propone suspender la consulta programada para el 4 de agosto a fin de propiciar “verdadera participación y transparencia” en torno a este tema que interesa a la comunidad y organizaciones sociales de la zona.

SURCOS comparte el texto de la carta enviada por Elena Spencer Buril, presidenta de ATEC a la Municipalidad de Talamanca.

Concejo Municipal de Talamanca
Sr. Alcalde Rugeli Morales Rodríguez
Comisión PRC

Puerto Viejo, 25 de julio, 2023

Estimadas señoras y señores:

Enviamos un cordial saludo de parte de la Asociación Talamanqueña de Ecoturismo y Conservación (ATEC) y a la vez mostramos agradecimiento por su respuesta, mediante oficio OLPSDV-029-23 redactado por el Sr. Enrique Joseph, a nuestras primeras observaciones referentes a la propuesta de la Municipalidad de Talamanca del Plan Regulador Costero.

Primero deseamos indicar que entre los objetivos de ATEC se encuentra el promover un turismo social y ambientalmente responsable apoyando iniciativas y el manejo de facilidades, servicios y actividades ecoturísticas de la población local de Talamanca. El ecoturismo procura proteger la naturaleza y preservar los estilos de vida de las comunidades tradicionales, entendiendo que sin estos dos importantes elementos un territorio pierde toda su esencia y lo que lo hace único en el mundo. El ecoturismo verdadero es un fenómeno que produce resultados económicos muy favorables pues hoy más que nunca el turista consciente busca disfrutar de zonas donde la actividad humana conviva en armonía con la naturaleza y donde a la vez las personas locales puedan vivir dignamente en sus territorios conservando sus formas culturales de vivir y sin ser desplazados.

Este es el caso del Caribe Sur, que creó de forma orgánica y exitosa su propio modelo ecoturístico que motiva al turista a visitar este sitio único, irreplicable y ejemplar, en muchas ocasiones regresan y también promueven que otros viajeros visiten la localidad debido a esas características únicas. El ecoturismo educa a visitantes y genera comunidades locales con habitantes comprometidos de ser guardianes y protectores de sus bosques, humedales, ríos, playas y mar. Cualquier otra propuesta turística, especialmente el modelo de mayor escala que se promueve en este PRC, posiblemente hará que el Caribe Sur pase de ser un sitio diferente, único y llamativo a un sitio común y equiparable a cualquier destino de playa y sol donde este modelo de mayor escala se encuentra instaurado. Además, restará su identidad, creará mayor presión sobre la naturaleza, encarecerá el costo de la vida y posiblemente traiga consecuencias sociales comunes en sitios donde existen desarrollos turísticos de mayor escala.

En respuesta al oficio OLPSDV-029-23 y a su propuesta del PRC queremos agregar lo siguiente:

1. Dado a que los estudios de IFA contienen muchos términos técnicos y en el enlace que compartieron hubo formatos de Shape imposibles de abrir, la población y diferentes organizaciones de las comunidades están expresando que no hubo suficiente transparencia de información y participación en la planificación, solicitamos a la Municipalidad de Talamanca de facilitar antes de cualquier audiencia pública presentaciones de expertos correspondientes donde nos den explicaciones de los resultados de los diferentes estudios de fragilidad ambiental y que den la oportunidad de responder cualquier pregunta de parte de la población.

2. Consideramos que los talleres indicados que se llevaron a cabo en julio 2018 eran más que todo de carácter diagnóstico y poco informativo, y no fueron realmente participativos. Pensamos que para garantizar una verdadera participación y transparencia habría que facilitar toda una serie de charlas y talleres de forma tal que la población adecuadamente informada y conociendo los diferentes términos que integran un plan regulador pueda verdaderamente ser parte de la propuesta para cada área de cobertura, tamaño mínimo y máximo de lotes, y cantidad permitida de habitaciones, comercios y viviendas, entre otras.

3. Consideramos que propiedades, especialmente en zonas fuera de los cuadrantes de los pueblos designadas como MIX y TAP con una cobertura de 70% y 50 habitaciones/hectárea estarían causando serios daños a la aún exuberante naturaleza que hace el Caribe Sur diferente y especial a otros destinos en el país y a nivel internacional, además de interrumpir los corredores para la vida silvestre, fauna y flora, que aún existen. Sugerimos que se permitan solamente hoteles de no más de 25 habitaciones por propiedad con un mínimo de 10.000 m2 y la misma cantidad de habitaciones en caso de propiedades aún más grandes. Eso para garantizar que serían mayoritariamente empresas familiares con énfasis en la población local y con menor impacto ambiental. La cobertura que sugerimos para todas las áreas fuera de los cuadrantes sería no más de 20%, y la altura de edificaciones máxima de 2 pisos. Enfatizamos que en cualquier propiedad construida debería ser obligatorio garantizar un corredor bilógico ininterrumpido a largo entre todas las zonas para mantener sana conexión de hábitat para la flora y fauna.

4. Urge un reglamento de tamaños permitidos de propiedades, densidad de construcciones e infraestructura no solamente para la zona marítima terrestre sino una visión integral para toda la zona del Caribe Sur. Vemos que ya se están presentando graves problemas de deterioro de nuestros recursos donde en fincas de cacao con todo su propio ecosistema se cortan todos los árboles y segregan en parcelas de 300 y 500 m2.

5. El problema grave del faltante de abastecimiento de agua potable ya ampliamente conocido dentro y fuera de la ZMT no se resolvería solamente con un aumento de número de pozos. Sabemos que Talamanca no cuenta con acuíferos adecuados para el consumo humano. Una inversión y ejecución de nuevos acueductos puede llevar años y hoy no se puede garantizar su eficiencia ni capacidad real. No se debe ni se puede promover un modelo sin contar hoy con la disponibilidad suficiente de agua, sin asegurar que la población local no sufrirá de escasez y asumiendo que puedan haber alternativas que hoy no cuentan con diseños, planes o estudios técnicos.

6. Queremos dar énfasis en que estamos en pro de un planeamiento responsable del desarrollo del Caribe Sur, del cual se desprenda un plan de ordenamiento o plan regulador, que no solamente abarque la ZMT sino incluya el resto de la jurisdicción de cada comunidad costera de Talamanca, que no promueva dependencia hacia una sola actividad como es el turismo sino que promueva diversidad de actividades económicas locales, que promueva el empoderamiento cultural y mejoras reales en la calidad de vida, una soberanía alimentaria y que la preservación de los recursos naturales se sostenga a través del tiempo.

Les recordamos que en el año 2004 la comunidad de Puerto Viejo entregó una propuesta de Uso de Tierras y de zonificación a la Municipalidad de Talamanca y al ICT como contra propuesta a la del ICT de 2003, elaborada por una comisión de trabajo del pueblo, y aprobada por la ADI PV de entonces.

Para terminar, solicitamos respetuosamente que la audiencia pública del 4 de agosto no se lleve a cabo, para dar paso a un proceso de verdadera participación ciudadana en la construcción conjunta de un plan regulador acorde con las decisiones y necesidades de la comunidad.

Nos despedimos con la esperanza de que esta Municipalidad escuche y facilite soluciones viables con una verdadera participación de la población en la planificación. Esperando su respuesta, atentamente.

Elena Spencer Buril, Presidenta de ATEC