Nunca como ahora han estado tan amenazadas las universidades públicas. Los medios más importantes de comunicación escritos y de la televisión se han ensañado, para desprestigiar a la educación superior pública, bastión importantísimo para el desarrollo y la democracia de nuestro país.
Lea en la siguiente imagen el comunicado de forma completa:
Enviado por Enviado por Rafael López, presidente de UNED PRO.
Estudio de la Universidad Nacional revela que estudiantes de colegios ubicados en distritos con Índice de Desarrollo Social (IDS) bajo y muy bajo obtienen el menor porcentaje de aprobación en pruebas de bachillerato
Pruebas Nacionales de Bachillerato (PNB) son reflejo de una sociedad que territorialmente distribuye recursos y oportunidades de manera desigual
De no atenderse las amplias desigualdades territoriales, el sistema educativo acentúa la exclusión socioeducativa, en vista de que las PNB constituyen evaluaciones de altas consecuencias para la población estudiantil y la sociedad en su conjunto
Los resultados se pueden clasificar en tres estratos según la oferta educativa de los colegios, las que reflejan amplias desigualdades dentro del mismo sistema educativo
Consejo Superior de Educación conoce resultados y considera la información “sumamente importante y definitoria”
La investigación “Balance crítico de objetivos, modelo evaluativo, resultados y utilidad de las pruebas nacionales de bachillerato en educación media como instrumento de certificación del conocimiento de estudiantes” revela que la población estudiantil que obtiene menor rendimiento (menor aprobación y menores notas en los exámenes) en las Pruebas Nacionales de Bachillerato (PNB)) vive fuera de la GAM, en zona rural y reside en distritos con Índice de Desarrollo Social e IBINA de nivel bajo y muy bajo.
Realizado por académicos del Centro de Investigación y Docencia en Educación de la Universidad Nacional (CIDE-UNA), el estudio se estructura en 4 grandes apartados relacionados directamente con los siguientes objetivos: establecer la relación existente entre los resultados de las Pruebas Nacionales de Bachillerato y un conjunto de indicadores nacionales sobre desarrollo social y económico (cohorte del 2016), examinar los objetivos orientadores de las Pruebas Nacionales de Bachillerato y la percepción de sujetos clave sobre los mismos, caracterizar el modelo evaluativo que sustenta la elaboración y ejecución de las Pruebas Nacionales de Bachillerato, y valorar el uso que se hace de la información derivada de los resultados de las Pruebas Nacionales de Bachillerato por parte de los sectores involucrados en el proceso educativo.
A continuación se exponen de forma resumida las principales conclusiones generales, con el propósito de facilitar visualizar los principales hallazgos.
Conclusiones generales
El restablecimiento de las PNB con fines de acreditación de los aprendizajes en 1988 respondió a un contexto socioeducativo en el cual las concepciones de calidad de la educación se asociaban con las nociones de eficacia y eficiencia del sistema educativo. Hoy, tal concepción considera de manera sustantiva la pertinencia y la sensibilidad social como elementos vitales de todo proceso evaluativo. Los resultados de esta investigación muestran una importante diferencia en el rendimiento académico según las condiciones socioeconómicas del lugar de procedencia y la oferta educativa de acuerdo con la estratificación aquí planteada, por lo cual el sistema evaluativo debe ser sensible a estas disparidades. Es muy importante considerar los impactos de estas evaluaciones en función de las condiciones de desarrollo social de los lugares de residencia de los examinados, así como de las características de la oferta educativa de la que se proviene, pues en este momento se tiene una “talla única” para personas en condiciones muy desiguales.
Los propósitos que orientan la realización de las PNB se redactaron hace 30 años y forman parte de los objetivos de las pruebas nacionales contemplados en el Reglamento de Evaluación de los Aprendizajes. No han sido modificados, salvo de manera puntual en el 2018 con la eliminación de uno de los ocho objetivos originales y constituyen un conjunto de aspiraciones sobre el sistema nacional de educación como un todo, lo cual excede lo que se puede obtener de un sistema de evaluación nacional. Es decir, esperar que las PNB por sí solas cumplieran todos los objetivos que se les depositaron es algo que estas, por su naturaleza, no son capaces de cumplir.
Las PNB constituyen pruebas de altas consecuencias sociales para la persona estudiante que las realiza y para la sociedad en su conjunto, ya que la no aprobación de estas impide la certificación de la educación media y limita la posibilidad de continuar con estudios superiores, así como oportunidades de contratación laboral. Esto debido a que las PNB son “todo o nada”, es decir, o se las aprueba todas o no se recibe certificación.
Según se expresa en la literatura científica consultada, el modelo de pruebas referido a criterios es el más apropiado para la medición de los aprendizajes (a diferencia del actual modelo de las PNB referido a normas), lo cual es un argumento compartido por las personas entrevistadas especialistas en evaluación. Sin embargo, un cambio en el modelo de las PNB de normas a criterios, requeriría repensar los propósitos de estas y, sobre todo, las implicaciones que esto traería para el sistema educativo.
Respecto a la nota de presentación (NP) se constató que es un buen predictor del rendimiento obtenido por la población estudiantil que realiza las PNB. De igual forma, se considera que la NP opera como un incentivo de la evaluación sumativa y formativa propia de cada examinado durante el ciclo diversificado, por lo que debe continuar formando parte del modelo de evaluación de las PNB.
La incidencia de la aplicación de la “curva” es determinante para los resultados finales de las PNB para la población estudiantil que las realiza. Esta “curva” es un criterio que combina aspectos técnicos y políticos, aplicado por la Dirección de Gestión y Evaluación de la Calidad (DGEC) con el visto bueno del ministro o ministra, cada año, y tiene un gran impacto en el aumento de los niveles de aprobación de manera particular entre aquellos que provienen de los distritos con IDS bajo y muy bajo, y de zona rural. Sin la “curva” los porcentajes de aprobación nacional serían realmente calamitosos, situación que hace preocupante la calidad de la oferta educativa y nivel de desempeño del estudiantado en la educación diversificada.
Fue posible mostrar una correlación entre las condiciones de desarrollo de las Áreas de Menor y Mayor Desarrollo Relativo (AMMDR), según el IDS de los distritos de residencia de la población estudiantil que aplicó las PNB y el rendimiento obtenido por estos, siendo posible caracterizar un perfil socioeducativo de la población estudiantil según el grado de rendimiento en las PNB, tanto en los niveles de aprobación, como en los resultados de los exámenes por asignatura. Las personas de alto rendimiento en las PNB se caracterizan por vivir en distritos con niveles de desarrollo medios y altos. Mientras quienes viven en los distritos de nivel bajo y muy bajo obtuvieron los menores puntajes de aprobación y de nota en los exámenes por asignatura, situación que pone en evidencia el alto impacto de las PNB entre la población estudiantil nacional, lo cual sugiere un importante nivel de desigualdad y escasas posibilidades de desempeño de los examinados por las PNB. En este sentido, es importante reconocer que los distritos con IDS de niveles bajo y muy bajo, obtienen las puntuaciones más bajas en todas las asignaturas. Por lo expuesto, se considera que las PNB son el reflejo de una sociedad desigual que territorialmente distribuye recursos y oportunidades de manera injusta.
El perfil de la población estudiantil que obtienen mayor rendimiento (más aprobación y mejores notas en los exámenes) en las PNB se caracteriza por lo siguiente: viven en mayor proporción en la GAM y zona urbana, tienen una edad menor a 18 años, residen en distritos con IDS e IBINA medios y altos, son más hombres (solo para 2016), su mejor calificación la obtienen en la asignatura de inglés y en matemática obtienen una diferencia de 13 puntos porcentuales a favor con respecto a los que residen en distritos con IDS de nivel muy bajo. Finalmente, reciben un menor beneficio con la aplicación de la curva, dado que el margen de mejora es menor en comparación con quienes rinden más bajo.
El perfil de la población estudiantil que obtiene menor rendimiento (menor aprobación y menores notas en los exámenes) en las PNB se caracteriza por: viven fuera de la GAM y zona rural, tienen una edad mayor a los 18 años, residen en distritos con IDS e IBINA de nivel bajo y muy bajo, son más mujeres (solo para 2016), su mejor calificación la alcanzan en la asignatura de biología y la más baja en matemática, y obtienen un mayor beneficio con la aplicación de la curva dado el mayor margen de mejora que tienen con respecto al umbral de aprobación.
Considerando el tipo de financiamiento de los colegios, se encontró que los colegios privados y subvencionados muestran los mayores rendimientos y los públicos (con excepción de los científicos, humanísticos y bilingües) los más bajos.
Tomando como referencia el comportamiento de la calificación final de las PNB (suma de la NP y la nota obtenida en cada asignatura) fue posible, por medio de un análisis de conglomerados, obtener una alta asociación entre el rendimiento de la población estudiantil y las diferentes ofertas educativas, implicando la identificación de tres estratos de colegios. Estrato 1: estudiantes de colegios privados, subvencionados, públicos, científicos y experimentales bilingües. Estrato 2: estudiantes de colegios públicos, principalmente académicos diurnos y técnicos profesionales. Estrato 3: estudiantes de colegios rurales, indígenas y colegios no tradicionales. Esta clasificación representa una alternativa viable para analizar las diferencias en el rendimiento del bachillerato según el tipo de centro educativo.
Partiendo de la estratificación descrita, se estableció un perfil de las características predominantes en la población estudiantil para cada nivel estructural, las cuales se presentan a continuación. Estrato 1: mayoritariamente mujeres, con promedio de edad de 18,63 años, provienen de distritos cuyo índice de desarrollo social (IDS) es alto, residen en zona urbana, viven principalmente en la provincia de San José y en la GAM. Estrato 2: mayoritariamente mujeres, con promedio de edad de este estrato de 18,74 años, proviene de distritos cuyo índice de desarrollo social es medio y residen en zona urbana, viven principalmente en las provincias de San José y Puntarenas, y en la GAM. Estrato 3: son mayoritariamente mujeres, con promedio de edad de 23,17 años, provienen de distritos cuyo IDS es bajo o muy bajo y residen en zona urbana o rural en aproximadamente la misma proporción, viven principalmente en provincias diferentes a San José y fuera de la GAM.
Respecto a los informes anuales generados por la DGEC sobre los resultados de las PNB, resalta la calidad técnica de los mismos; no obstante, prevalecen algunas limitaciones, entre las que destacan: su escaso aprovechamiento para el mejoramiento de los procesos educativos en el aula y la gestión curricular de las instituciones, su poca articulación con otras instancias del MEP para que el uso de los resultados tenga repercusiones en la toma de decisiones relacionadas con el diseño y ejecución de políticas educativas, la poca orientación acerca de la utilidad de los resultados y las consecuencias de estos como parte de un enfoque de validez integral que contribuya al mejoramiento de los procesos educativos y la gestión curricular y pedagógica en los centros educativos. En la actualidad el MEP no cuenta con una instancia que de seguimiento a las acciones de mejora o planes remediales que toman como referente los resultados de las PNB; sólo se cuenta con las asesorías pedagógicas de las DRE, cuyas visitas durante el curso lectivo a las instituciones educativas son escasas,
El principio de igualdad de oportunidades que se supone en la realización del examen de bachillerato no se cumple en la realidad, en el tanto el mérito o el logro individual revela importantes vinculaciones con las condiciones socioeconómicas de las AMMDR de los distritos de procedencia de los examinados y las ofertas educativas existentes, como lo sugieren las correlaciones del rendimiento aquí presentadas con el IDS y el IBINA, así como la estratificación de tipos de centros educativos. La pregunta aquí es: ¿cómo reconocer este mérito escolar bajo el contexto en el que se ha desarrollado la población estudiantil?, así como también: ¿cómo crear condiciones de mayor igualdad y equidad educativa para todo el país? De no atenderse las amplias desigualdades aquí mostradas, el sistema educativo se convierte en una inclusión (oferta del sistema educativo) excluyente (examen de bachillerato). Por consiguiente, es perentorio que el MEP realice un proceso de transformación de las PNB de manera que se tome en consideración su propósito central y objetivos específicos, el modelo de evaluación, el uso de los resultados y, de manera urgente, las consecuencias de alto impacto que generan en el sistema educativo y en la sociedad costarricense en su conjunto. Además, el reconocimiento de desigualdades estructurales en la sociedad costarricense que se reflejan en los resultados de las PNB, debe llevar al análisis y establecimiento de un conjunto integral y estratégico de medidas orientadas a atenuar y superar estas diferencias, lo cual también podría ser objeto de futuras investigaciones.
La investigación
Lo anterior constituye un resumen general que expone los principales hallazgos de la investigación “Balance crítico de objetivos, modelo evaluativo, resultados y utilidad de la información de las Pruebas Nacionales de Bachillerato en Educación Media como instrumento de certificación del conocimiento de las y los estudiantes”, desarrollada desde el año 2017 por el Programa de Investigación “Perfiles, Dinámicas y Desafíos de la Educación Costarricense”, adscrito al Instituto de Estudios Interdisciplinarios de la Niñez y la Adolescencia (INEINA) del Centro de Investigación y Docencia en Educación (CIDE) de la Universidad Nacional.
La investigación busca aportar información con suficiente rigor científico y perspectiva territorial e histórica sobre algunos elementos centrales asociados con la realización de las Pruebas Nacionales de Bachillerato en Educación Media (PNB), que en el 2018 cumplen 30 años, luego de que fueron reestablecidas por el Ministerio de Educación Pública (MEP) en el año de 1988. El propósito es contribuir, a partir de sus principales hallazgos, con la discusión nacional en materia de política educativa, especialmente entre las instituciones académicas, las instancias técnicas del MEP y los órganos de mayor rango en la toma de decisiones educativas, particularmente en el Consejo Superior de Educación
Participaron en el estudio “Balance crítico de objetivos, modelo evaluativo, resultados y utilidad de la información de las Pruebas Nacionales de Bachillerato en Educación Media como instrumento de certificación del conocimiento de las y los estudiantes”, los investigadores e investigadoras: Francisco González Alvarado (coordinador), Cindy Artavia Aguilar, Guillermo Calderón Ramírez, Pablo Chaverri Chaves, Eddy Cruz Arroyo, Andrea Ramírez González, Magaly Rodríguez Pineda y José Solano Alpízar.
Se contó además con los estudiantes asistentes Ignacio Acosta Ballestero y María Pía Montero Jiménez.
SURCOS recibió de parte de la UNA los resultados de una investigación acerca de las pruebas nacionales de bachillerato. Compartimos el comunicado así como el enlace para conocer el informe.
«Con entusiasmo les compartimos un resumen general de la investigación realizada por el equipo de investigadores e investigadoras del Proyecto Perfiles, Dinámicas y Desafíos de la Educación Costarricense 2017-2018 adscrito al INEINA-CIDEA-UNA y titulada: Balance crítico de objetivos, modelo evaluativo, resultados y utilidad de las Pruebas Nacionales de Bachillerato en Educación Media.
Los alcances de la investigación respecto a su incidencia en la política educativa nacional han llegado a ser considerados por el Consejo Superior de Educación como “sumamente importantes y definitorios” en la discusión sobre las Pruebas de Bachillerato (CSE-SG-1150-2018), que este año cumplen 30 años de haber sido reestablecidas en 1988.
En consecuencia y para hacerlo público, tal y como corresponde a toda investigación que se sufraga con recursos estatales, hemos planificado dos estrategias: la primera es la entrega digital de un resumen general a los medios de comunicación, siguiendo los protocolos de la Oficina de Comunicación y la segunda, la presentación académica ampliada del proyecto a la comunidad nacional y universitaria el día martes 27 de noviembre a las 2pm en el auditorio del CIDE y de la cual están cordialmente invitados e invitadas.
El documento que será remitido hoy, lo hemos habilitado mediante un “link” que facilita su descarga en 3 formatos: teléfono celular, “ipad” y computadora, de manera que de asegure su amplia y cómoda difusión. De igual forma, hemos asegurado que el documento cumpla con todas las especificaciones formales y de rigurosidad académica propia de toda investigación científica universitaria».
Saludos cordiales en nombre de todo el equipo de Perfiles.
La Secretaria General de la Confederación Universitaria Centroamericana (CSUCA) hizo un llamado a los gobiernos de los países miembros del Sistema de la Integración Regional Centroamericana y manifestó su apoyo a las gestiones de las universidades públicas para obtener presupuestos justos.
Según el comunicado del CSUCA, los recursos suficientes son necesarios para cumplir responsablemente con la inmensa tarea de expandir la cobertura educativa a toda la población, ofreciendo una Educación Superior con calidad, pertinencia y transparencia.
Además señalaron que las últimas acciones de los gobiernos de algunos países de la región de reducir las asignaciones presupuestarias para la educación en general y para la educación superior en particular, ponen en riesgo el cumplimiento de los fines fundamentales de las universidades públicas y vulneran la autonomía universitaria y su naturaleza de bien público social.
Igualmente se resaltó la importancia para los países de la región de fortalecer los mecanismos de evaluación y acreditación que garanticen la calidad, transparencia y la condición de servicio público de las instituciones, para que la educación contribuya eficazmente al crecimiento económico, a la convivencia democrática, a la tolerancia y a promover un espíritu de solidaridad y de cooperación.
Asimismo, que construya la identidad regional; genere oportunidades para quienes hoy no las tienen y así contribuir con la creación de conocimiento, y a la trasformación social y productiva de las sociedades centroamericanas.
El documento señala que la educación superior es un derecho humano que constituye un elemento insustituible para el avance social, la generación de riqueza, el fortalecimiento de las identidades culturales, la cohesión social, la lucha contra la pobreza y el hambre, la prevención del cambio climático y la crisis energética, así como para la promoción de una cultura de paz.
Andrea Marín Castro,
ODI; UCR
Imagen ilustrativa tomada de la página oficial de la UCR.
Enviado por Oficina de Divulgación e Información, UCR.
Discurso ofrecido en la inauguración II Foro Institucional ‘Impacto de la Investigación y la Innovación en la transformación de la sociedad’
En la foto aparece parte del público al Foro sobre el Bicentenario de la República que se realizó este 05 de noviembre en el auditorio de la Plaza de la Autonomía de la UCR. Foto: Laura Rodríguez, ODI-UCR.
Quisiera empezar estas palabras compartiendo con ustedes una experiencia que he tenido hoy (5 de noviembre, 2018), temprano en la mañana. En este momento se está llevando a cabo en Buenos Aires, Argentina, la Reunión Regional de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUAL), en la Universidad de Avellaneda. Y yo he participado en la sesión inaugural, de manera virtual. Quería compartir con ustedes que los cinco rectores que participaron en esta sesión inaugural en Buenos Aires hicieron una mención muy directa al hecho de que las condiciones para desarrollar la educación superior pública en América Latina están en un franco deterioro.
Hace apenas cinco meses nos reunimos en Córdoba, Argentina, para celebrar la Conferencia Regional de Educación Superior 2018 y celebrar también el centenario de la Reforma de Córdoba. Y en ese momento, 10.000 universitarios de todo el continente y del Caribe nos reunimos allí para reafirmar los valores de la autonomía universitaria y acentuar que la educación superior juega un papel absolutamente clave, radical, en el desarrollo tecnológico, social, económico y cultural de nuestras naciones.
El gran júbilo que sentimos en los primeros días de junio, ahora ha sido sustituido, sin embargo, por un clima que es absolutamente contrario. Porque lo que vemos en América Latina es justamente una reducción de los espacios para el desarrollo adecuado de la educación superior pública. Véase el caso de Argentina, que prácticamente de la noche a la mañana ha visto reducidos los salarios y presupuestos de las universidades nacionales en un 50%. Véase el caso de Chile, en donde el nuevo presidente está impulsando una nueva legislación sobre ciencia y tecnología que le pondrá límites la reforma universitaria que impulsó la presidenta Michelle Bachelet – reforma universitaria que, desde el punto de vista de la universidad costarricense, fue una reforma verdaderamente pequeña y tímida. Veamos lo que está sucediendo en Brasil, en donde también universidades tan prestigiosas como la de Campinas han visto reducido su presupuesto dramáticamente de la noche a la mañana. Lo mismo sucede en otros países como Perú. Sucede también en Guatemala, donde la Universidad de San Carlos en días pasados hizo un llamado a que su presupuesto fuese respetado. Y sucede en Costa Rica, en donde la Asamblea Legislativa aprobó una moción que entrará ahora a ser discutida en plenario de esa instancia, y ha aprobado una moción mediante la cual se redujo el reajuste del presupuesto universitario, que fue acordado en la Comisión de Enlace como un reajuste (como lo dice en la Constitución Política) correspondiente a la diferencia en el aumento del costo de la vida. Es decir, un 3%, como señala el Banco Central de Costa Rica. Y se nos está reconociendo un reajuste del 1%. Esto significa una disminución del presupuesto universitario y, por lo tanto, una clara lesión de los preceptos constitucionales.
El optimismo que sentíamos cuando la nación costarricense decidió dedicarle un 8% del producto interno bruto (PIB) a la educación en general, y en la Comisión de Enlace se llegó a acordar que el 1,5% del PIB sería para la educación superior pública, todo ese optimismo está encontrando ahora barreras para su concreción, para lo que creo que todos consideramos que es posible hacer en Costa Rica. Y es que, a través del conocimiento sistemático en todas las disciplinas, podamos avanzar hacia una sociedad plena, desarrollada, y que pueda distribuir de manera equitativa y justa la riqueza que produce, con la participación muy destacada de la educación superior pública y la educación en general.
Creo que eso hay que señalarlo, por un lado, pero por otro hay que denunciarlo y defenderse ante estas medidas. Y precisamente esta circunstancia es lo que hoy nos lleva a todas y todos nosotros a recordar que es gracias a la investigación y la innovación que se genera en las universidades públicas, y específicamente en la Universidad de Costa Rica, que podemos lograr el aseguramiento de la calidad de muchos bienes y servicios que utiliza la sociedad costarricense. Esa calidad está garantizada por nuestro accionar y nuestras muy diferentes contribuciones en prácticamente todas las disciplinas académicas y científicas.
Como lo decimos ahora con frecuencia, la Universidad de Costa Rica está presente. Está presente en el control de la calidad de los combustibles de nuestros vehículos. Nuestros laboratorios verifican que cumpla con los estándares nacionales e internacionales de calidad requeridos para resguardar la seguridad de los usuarios.
La calidad de granos que nuestra comunidad consume, tales como el arroz, los frijoles y el maíz, cumple con la calidad necesaria para preservar nuestra salud. En cada plato de gallo pinto que se sirva en este país, la UCR está presente Además, cuidamos de la calidad de las semillas que utilizan los agricultores para producir nuestros alimentos.
En los medicamentos que consumimos la UCR también está presente, pues contribuye con el Ministerio de Salud en la tarea de garantizar la calidad y la seguridad de los medicamentos que consumen los costarricenses.
Estas son apenas algunas pinceladas de la gran presencia que tiene la Universidad de Costa Rica en la vida cotidiana de cada uno de nosotros, en cualquier lugar del país. Y podría continuar con decenas de ejemplos más, pero precisamente el enfoque de este segundo Foro Institucional está centrado en evidenciar los aportes de esta institución para el desarrollo social, científico y tecnológico de nuestro país.
Como saben, los Foros Institucionales son la ocasión propicia para dar a conocer los temas más relevantes del quehacer universitario, con una visión de desarrollo y de pertinencia hacia los problemas más apremiantes de nuestra sociedad.
La excelencia y el nivel de la universidad es producto de un esfuerzo mancomunado de la sociedad costarricense. A ella nos debemos. Por ello, como siempre, estas actividades representan una manera de presentar la vasta actividad científica de una de las universidades más prestigiosas de la región, cuyo nivel de investigación es prominente y cuyo vínculo social es muy fuerte. En un ejercicio de transparencia, pero también de responsabilidad, es importante rescatar los resultados de estas investigaciones, pues a pesar de que en el marco de la academia comprendemos los procesos –a veces largos- que suelen acontecer, quienes no sean investigadores ni investigadores no necesariamente conocen la justificación de esos tiempos, ni sus objetivos.
La Universidad de Costa Rica promueve una investigación garante de la atención de las necesidades de la sociedad costarricense, donde ciencia y conocimiento empoderan la toma de decisiones y el bienestar ciudadano hacia sus objetivos de desarrollo personal, profesional, social y económico. Además, pretendemos que la investigación contribuya a la generación de conocimiento académico, al desarrollo con equidad y en donde prevalezca el bien común, así como transferir su impacto para la apropiación crítica, el empoderamiento y la transformación de la sociedad.
La investigación va mucho más allá de las meras publicaciones. Hemos hecho ingentes esfuerzos por trascender las fronteras institucionales, dialogar con las comunidades y con actores sociales (en nuestro país y fuera de nuestras fronteras), y dejar de lado la visión de que la investigación se acaba con una publicación. En efecto, ¿de qué nos sirve investigar, si finalmente sus resultados se engavetan? Con mucho orgullo podemos decir que las investigaciones que hemos generado han impactado en políticas públicas, en emprendimientos, en innovación, y por supuesto, para nutrir más investigaciones y productos, en el círculo virtuoso de la generación del conocimiento.
Un estudio elaborado por la Vicerrectoría de Investigación para conocer la visibilidad y el impacto científico de la Universidad de Costa Rica observó que hay una tendencia creciente en la producción científica y su impacto, entre los años 2000 y 2017. De acuerdo con este estudio, sabemos que tenemos una alta producción e impacto académico, con un gran potencial para crecer. Asimismo, contamos con elevados niveles de colaboración científica internacional, que tenemos el reto de preservar en un entorno estimulante y tendiente a la generación conjunta de conocimientos. Debemos mejorar mucho más nuestro liderazgo internacional, y proyectarnos como una institución que realmente cree en la importancia de la diversidad cultural, para la mejora de los procesos creativos y la apertura en todas las dimensiones.
Según el Ranking de Universidades QS para América Latina, la UCR se encuentra entre las mejores universidades de la región en el 2018, logrando la posición 19, gracias al puntaje alcanzado en indicadores como la reputación académica, basada en entrevistas a académicos, así como la calificación que le dan generadores de empleo a la calidad de sus egresados. También se evalúan otros aspectos sobre la producción de ciencia, como cuántos estudios genera cada universidad, o qué tanto se citan esas investigaciones en otros estudios.
Auditorio de la Ciudad de la Investigación, durante el Segundo Foro Institucional del 2018. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Asimismo, en la última edición del Times Higher Education World University Rankings del 2019, la UCR ascendió en la clasificación mundial de universidades, pasando de estar en el rango de 801 a 1000 mejores universidades en el 2018, a estar entre las 601 a 800 mejores universidades del mundo para el 2019. La UCR es la única en nuestro país y de Centroamérica en estar incluida en esta clasificación. En la edición del 2019 tuvo mejorías en la evaluación de todos los indicadores, pero resalta la calificación en influencia de la calificación, que analiza el papel de las universidades en la difusión de nuevos conocimientos e ideas.
La UCR se cuenta entre las dos o tres instituciones de este país con mayor prestigio internacional.
A enero de este año, teníamos más de 1400 proyectos de investigación, 300 actividades de investigación, 52 programas, 133 prestaciones de servicio, más de 1700 personas investigadoras, y más de 7500 producciones científicas disponibles en el Repositorio Kérwá, el cual almacena, difunde y preserva la producción científica y académica de la UCR y ofrece acceso abierto a libros, documentos técnicos y de trabajo; artículos, tesis, registros de audio y vídeo, informes de investigación, entre otros.
Sin duda, los números son positivos pero pueden ser mejores. El entorno es un factor importante de influencia para una institución; una sociedad cuyo ecosistema de investigación fomente la participación e induzca a la producción continua del conocimiento, es un entorno estimulante que no temerá invertir recursos y tiempo en mejorar las condiciones de investigación. Sin embargo, un entorno que se mantiene al margen del quehacer académico, y que además ignora sus procesos, como si se llevaran a cabo en una caja negra, es un entorno que desfavorece la investigación, desanima la cooperación y genera mayor endogamia.
Por ello, hemos procurado hacer primero un cambio desde adentro, para refrescar y renovar la visión de investigación que promovemos, y hacerla cada vez más pertinente y al alcance de la población. Mediante procesos internos hemos reajustado la distribución de los fondos concursables para la investigación, de modo que podamos favorecer a aquellos grupos de investigación menos consolidados y facilitarles los acompañamientos necesarios para que puedan competir con grupos a su nivel e ir escalando en la consecución de objetivos mayores. Además, hemos mejorado la forma de evaluar las propuestas de investigación, promoviendo que desde los procesos iniciales existan revisiones exhaustivas y se pueda dar un seguimiento a lo largo del proyecto, e incluso después. Esto nos permitirá tener propuestas verdaderamente pertinentes, y recopilar todos los productos que una investigación genere, aún después de haber culminado su período de vigencia.
Queremos fortalecer a nuestras y nuestros investigadores, promoviendo desde el inicio una formación de alto nivel con aspiraciones a incrementar la masa crítica en nuestra institución. La investigación no despega si no empieza por contar con un recurso humano fuerte, creativo e inquieto; ahí queremos depositar nuestros mayores esfuerzos, pues estamos seguros que los procesos subsecuentes serán de gran calidad en tanto tengamos a profesionales de gran calidad. Sin embargo, la mirada debe estar más allá. Sabemos que la investigación tiene impacto en la transformación de la sociedad, pues es gracias a ella que los cambios surgen para el beneficio de la calidad de vida de las personas. La Universidad de Costa Rica desarrolla investigaciones en todas las áreas del conocimiento, con espacios interdisciplinarios que se traslapan para generar nuevas preguntas de investigación y por ende nuevas respuestas con la consideración de múltiples variables. Las nuevas tendencias de investigación también responden a los cambios de nuestra sociedad, y se retroalimentan mutuamente. Así, los problemas que enfrentan un país o una región generarán nuevas preguntas, que deberán ser abordadas de forma interdisciplinar, para abordar la gran complejidad que les da origen.
Quedarnos encasillados con viejas formas de investigar es un peligro que no estamos dispuestos a correr. Al contrario, los esfuerzos deben estar cada vez más enfocados en abordar esta complejidad, y en promover impactos reales con nuevos productos, servicios o dinámicas sociales que generen cambios para bien. Esta, en realidad, es la definición de innovación, y hacia allá debemos encaminarnos.
En el año 2005 iniciamos un proceso de renovación de nuestro equipo científico y tecnológico. A partir de ese momento, nuestras unidades de investigación han podido adquirir equipamiento que responde al estado del arte de las diferentes disciplinas. Y ello ha hecho posible que muchos hallazgos hayan tenido una repercusión internacional verdaderamente amplia. Los ejemplos son muchos, pero quisiera referirme a uno que se me viene a la mente: el laboratorio de proteómica del Instituto Clodomiro Picado, sin el cual no hubiera sido posible la caracterización proteómica del veneno de muchas de nuestras serpientes, o incluso de la mamba negra, que permitirá que se desarrolle un antiveneno.
Este tipo de equipamiento precisamente es el que ahora estaría en peligro de continuar su adquisición, si se mantiene vigente la reducción del Fondo Especial para la Educación Superior. Es este tipo de avance científico y tecnológico que tenemos que mantener, y mantener las condiciones para sostenerlos.
Una sociedad que presume dirigirse hacia una economía basada en el conocimiento no puede asumir por completo este compromiso si primero no se compromete consigo misma a fomentar la innovación. Un país como el nuestro, que durante décadas ha invertido en educación y que ha generado un sistema de educación superior pública para la formación de profesionales y la investigación, debe aprovechar estas plataformas para generar innovación: la academia es la que más investiga en nuestro país, tanto en términos de cantidad de proyectos como en los fondos que invierten, por lo que no es de extrañar que desde aquí surjan las principales ideas innovadoras.
Reconocemos que el deber de la academia, y de una universidad pública como la nuestra, debe ser la transmisión del conocimiento. Sin embargo, en un mundo globalizado como el que vivimos, el conocimiento es el poder. Y lamentablemente me atrevo a decir que muchos de los conocimientos producto de la investigación de países en desarrollo no son reinvertidos por la sociedad, sino que son capturados por terceros para lucrar con ellos. La protección del conocimiento, en realidad, no es un acaparamiento sino un resguardo para poder decidir qué hacer con él. Tener la posibilidad de elegir a qué empresa ofrecer licenciamientos para producir determinados productos, o inclusive decidir cómo distribuir los retornos económicos para generar más innovación, son solo algunos de los beneficios de la protección del conocimiento, siendo el más importante la oportunidad de decidir cómo llevar a cabo esa idea que hemos protegido. Lejos de apoderarnos del conocimiento para nosotros mismos, protegerlo es evitar que un tercero lo haga.
Actualmente contamos con aproximadamente 350 derechos de propiedad intelectual vigentes, entre los que contamos patentes, contratos de licenciamiento, diseños y modelos industriales registrados, y marcas registradas, entre otros. Esto no es más que un indicador de cuánto necesitamos seguir protegiendo el conocimiento, como una manera de resguardar el enorme esfuerzo que tanto el país como la universidad invierten en contar con resultados que le den un verdadero impacto a la población.
La innovación no solo proviene de la investigación, sino de cualquier otra área de interacción humana. Ciertamente una universidad no es el único lugar donde se gestan estos procesos, pero es ahí – ya que hay investigación que trata de mover la frontera del conocimiento- que hay muchas posibilidades de generar innovación disruptiva; un tipo de innovación que cambia cómo se hacen las cosas. Y desde una universidad con tanto potencial como la nuestra, en donde hay investigación de primer nivel, hay grandes posibilidades de generar conocimiento que impacte de maneras más contundentes.
Los desafíos para una institución como la nuestra son muchos, especialmente en un momento en que parece que tenemos que justificar cada una de nuestras acciones. La Universidad de Costa Rica siempre ha sido transparente, y esta coyuntura no es la excepción. Sin embargo, hay límites entre el ejercicio de la transparencia y la imposibilidad de crecer por continuos cuestionamientos inútiles que atentan contra una ya delicada atmósfera de trámites que, paralelamente, debemos simplificar. Cuestionar la inversión en cultura, en ciencia, es cuestionar nuestras posibilidades de desarrollo y crecimiento para contar con mejores espacios para la educación y para la generación del conocimiento. Esto es llegar al límite de la autonomía, y debemos hacer lo posible para garantizar que esta autonomía no sea violentada.
Deseo que los próximos días, en los que el II Foro Institucional se lleve a cabo, cada asistente pueda reflexionar sobre el valor y la unicidad de esta institución, y del enorme impacto que genera a la sociedad. Aquí empieza el cambio, como un eslabón más en la cadena que vincula al Estado, al sector empresarial y a la ciudadanía con la academia. Hay retos y desafíos, pero son más las oportunidades que tenemos para seguir impactando al país. Ya no solo en las áreas clásicas de nuestros campos de acción, sino en campos multidisciplinarios con propuestas más sólidas y cada vez mejor fundamentadas ante los cambios de la sociedad.
Aprovecho este espacio para agradecer a cada persona que se acercará a este podio en los próximos días, y que compartirá su quehacer desde las múltiples áreas de investigación, para ayudar a comprender y visibilizar este impacto que transforma y que se transforma con cada nuevo salto social y con cada nueva innovación de nuestra universidad y contribución al desarrollo de la sociedad.
Un total de 1.500 firmas sustentan recurso de amparo presentado por la FEUCR
Encabezados por la FEUCR, los universitarios marcharon pacíficamente hacia la Asamblea Legislativa y luego a la Sala Constitucional para presentar el recurso de amparo.
Este jueves 8 de noviembre el estudiantado de la Universidad de Costa Rica (UCR) salió en defensa del presupuesto de las universidades públicas ante la aprobación de una moción por parte de la Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa para recortar ¢10 000 millones al Fondo Especial para el Financiamiento de la Educación Especial (FEES), en el presupuesto del año 2019.
Mediante un recurso de amparo presentado por miembros de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica (FEUCR) solicitan que se ordene a la Presidencia de la República, al Ministerio de Hacienda y a la Asamblea Legislativa garantizar el 8% del Producto Interno Bruto de Costa Rica a la educación estatal.
Renato Franco, presidente de la FEUCR, destacó que 1 500 estudiantes se sumaron a apoyar este recurso con sus firmas, no sólo de la Sede Rodrigo Facio, sino de las sedes y recintos como Guanacaste y Limón. A su vez, lanzó un llamado a los demás estudiantes para que se unan a esta lucha que continuarán tanto en las calles como por todos los medios necesarios.
“Es fundamental que en este momento trabajemos para defender la educación pública, es una oportunidad increíble la que tenemos de poder estudiar y en un futuro retribuir al país y yo creo que en este momento está peligrando como nunca antes” acotó el dirigente estudiantil.
Amparados en el artículo 78 y 85 de la Constitución Política, que establece el financiamiento para la educación superior pública y materializa el Fondo Estatal para la Educación Superior (FEES), los universitarios exigen se ordene a la Presidencia de la República, al Ministerio de Hacienda y a la Asamblea Legislativa, regular según sus ámbitos de competencias, lo correspondiente para dotar de partidas presupuestarias específicas la retribución del 8% del PIB a la educación estatal.
Artículo 78 de la Carta Magna
En la educación estatal, incluida la superior, el gasto público no será inferior al ocho por ciento (8%) anual del producto interno bruto, de acuerdo con la ley, sin perjuicio de lo establecido en los artículos 84 y 85 de esta Constitución (…).
Con el recurso de amparo presentado, los estudiantes piden que se dejen sin efecto las acciones cometidas por la Asamblea Legislativa, en relación con las disminuciones realizadas al Fondo Estatal para la Educación Superior, conforme a la tramitación del proyecto de ley 20.964. En esa tramitación, se aprobó la moción #145 que propuso una disminución de ¢10 000 millones al FEES.
Los diputados pretenden recortar dicho monto, a pesar de que en el mes de julio, los representantes del Gobierno y los rectores de las universidades estatales acordaron que el presupuesto del FEES para el año 2019 sería de ₡511 154 millones y, para la Universidad Técnica Nacional (UTN), un monto de ₡34 868 millones.
Aunque al parecer el recorte aplicado mantiene un crecimiento del FEES de 5 mil millones con respecto a 2018, lo cual corresponde a 1%, este monto es inferior a la tasa de inflación, que fue de 2,2% en setiembre de 2018. Con ello, se da una disminución del FEES en términos reales y por tanto, una clara violación a lo dispuesto en los artículos 78 y 85 de la Carta Magna.
Finalmente, los estudiantes solicitan que se ordene al Poder Ejecutivo incluir la partida presupuestaria que obliga el mandato constitucional para garantizar de manera completa el Fondo Estatal para la Educación Superior en el proyecto de presupuesto para el año 2019. Con esta acción se exige el cumplimiento del fallo del 2016, en el cual la Sala Constitucional advirtió que no se puede disminuir el presupuesto para la educación pública.
Renato Franco, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica (FEUCR) y Hannia Vidaurre, Secretaria de Sedes, presentaron el recurso de amparo este jueves 8 de noviembre de 2018. El documento fue recibido en la Sala Cuarta bajo el expediente 18-017806-0007-00.
La Plaza de la Democracia fue el escenario de actividades artísticas
Estudiantes de la Universidad de Costa Rica se unieron a la caminata por la defensa de la Educación Pública y se manifestaron en contra del recorte al FEES (foto: Laura Rodríguez Rodríguez).
Estudiantes, docentes y personal administrativo de la Universidad de Costa Rica salieron, este 8 de noviembre, a caminar en defensa de la Educación Pública.
Desde el Pretil de la UCR hasta la Plaza de la Democracia, decenas de personas de la comunidad universitaria se unieron para manifestarse pacíficamente en contra del recorte presupuestario de ¢10 000 millones al Fondo Especial para la Educación Superior Pública (FEES), propuesto por Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa.
La Mag. Rosemary Gómez Ulate, secretaria general del Sindeu, manifestó que la movilización responde a los intentos de recortar el FEES, por parte de legisladores (cuando ya la Comisión de Enlace y el Consejo Nacional de Rectores habían acordado el monto para este propósito) lo cual es contrario a lo que establece la Constitución Política. Además, señaló que este recorte afectará toda la actividad sustantiva de las universidades estatales.
La caminata se realizó desde el Pretil de la Sede Rodrigo Facio hasta la Plaza de la Democracia (foto: Karla Richmond). Foto: Karla Richmond.
Por su parte, el Dr. Henning Jensen Pennington, rector de la UCR, destacó la importancia que tiene una institución como la Universidad de Costa Rica en el desarrollo del país en diversos ámbitos.
“Hay muchos ejemplos que yo podría utilizar para hacer evidente esta importancia, por lo cual le pregunto a cualquier persona que viva en este país si tiene acceso a internet, si es usuario de redes sociales, si utiliza el correo electrónico. Esa es una innovación tecnológica de gran importancia en el mundo entero que ha potenciado las posibilidades productivas, la movilidad del capital financiero y que ha cambiado la vida entera de las personas. Pues resulta que internet fue introducido en Costa Rica de manera gratuita por la UCR«, enfatizó Jensen.
Asimismo, hizo un llamado a la comunidad universitaria para, que a pesar de las diferencias que existan, se actúe con mayor sentido de unidad, pues se trata de defender a una institución que está consciente de los retos y dificultades del país, y por esto ha hecho mucho por cambiar su dinámica y por contener el gasto en los últimos años.
Renato Franco Rodríguez, presidente de la Federación de Estudiantes (FEUCR), fue enfático en manifestar que no se están defendiendo privilegios, sino los recursos para una universidad que colabora con el desarrollo del país y con la movilidad social de la ciudadanía.
La caminata concluyó en la Plaza de la Democracia con distintas actividades culturales, en las que grupos universitarios como la Orquesta Sinfónica de la UCR, la Big Band del Pacífico, el Teatro Girasol, Danzarte, Danza U, Danza Huanacaxtle, Son de la U y cerró con el concierto de la agrupación Contracultura Cumbia Funk.
Este espacio también sirvió para que distintas personas expresaran sus opiniones sobre la situación que enfrentan las universidades públicas del país.
Para evitar obstruir el tránsito vehicular, la caminata se realizó por las aceras (foto: Karla Richmond).
Para evitar obstruir el tránsito vehicular, la caminata se realizó por las aceras (foto: Karla Richmond).
En la Plaza de la Democracia se llevaron a cabo diversas actividades artísticas, en las que participaron distintos grupos universitarios (foto: Laura Rodríguez Rodríguez).
La decisión se debe al atraso en la entrega de promedios de educación diversificada por parte del MEP, como consecuencia del movimiento de huelga del sector educación
Con el objetivo de resguardar a la comunidad estudiantil en la entrega de la nota de admisión para el ingreso a la Universidad de Costa Rica, la Institución está analizando realizar algunos ajustes y reprogramaciones en la etapa final del proceso de admisión 2018- 2019, para solventar el atraso en la entrega de promedios de la Educación Diversificada por parte del Ministerio de Educación Pública como consecuencia del movimiento de huelga promovido por representaciones sindicales del sector educación.
Es importante destacar que la información que le proporciona el Ministerio de Educación Pública a la Universidad de Costa Rica cada año, es fundamental en el proceso de admisión, debido a que el promedio de las calificaciones de la Educación Diversificada forman parte de la nota de admisión a la UCR junto con el puntaje obtenido en la Prueba de Aptitud Académica (PAA), de acuerdo con lo establecido en el Reglamento del Proceso de Admisión mediante la PAA.
“El promedio de Educación Diversificada, contiene el promedio de las calificaciones en escala 0 a 100 con dos decimales, obtenido por la persona estudiante en décimo y undécimo año, para educación académica y educación técnica, en el orden respectivo, y en los dos primeros trimestres de undécimo y duodécimo año, en el mismo orden, en las asignaturas de Español, Matemática, Estudios Sociales, Educación Cívica, Inglés o Francés (según corresponda), y Biología, Química o Física (según corresponda), el cual como parte de una sólida colaboración interinstitucional, es suministrado a la Universidad de Costa Rica (UCR) por la Dirección de Gestión y Evaluación de la Calidad (DGEC) del Ministerio de Educación Pública (MEP), finalizando la segunda semana de octubre de cada año, situación que no sucedió en esta ocasión por el contexto nacional en el cual estamos inmersos, y que podría provocar reprogramaciones en algunas etapas del proceso de admisión a la UCR, específicamente en la publicación de los resultados de la nota de admisión del 2018- 2019”, afirmó Ruth De la Asunción Romero, Vicerrectora de Vida Estudiantil de la UCR.
Por este motivo, la Institución ha mantenido estrecha relación con el Ministerio de Educación Pública, y le ha dado seguimiento a esta situación con el fin de establecer medidas que no generen una gran afectación en la población estudiantil interesada en ingresar a la UCR.
“Hemos estado analizando los distintos escenarios y las medidas a implementar por parte de la UCR siempre pensando en el bienestar de los y las estudiantes, sin embargo lamentablemente la información de los promedios de Educación Diversificada nos fue entregada hasta este martes 6 de noviembre por parte del Ministerio de Educación Pública, y la Universidad debe realizar una revisión de esta información para asegurar que la misma cumpla con los parámetros necesarios para que la UCR pueda establecer la nota de admisión de todos estos estudiantes conforme a las regulaciones y criterios técnicos de nuestra Institución”, aseguró José Rivera Monge, Jefe de la Oficina de Registro e Información.
De esta manera, la Institución valora realizar algunos cambios y reprogramaciones en la etapa final del proceso de admisión del 2018-2019, específicamente en la publicación de los resultados de la nota de admisión (programada en un inicio para el 27 de noviembre).
“Luego de revisar la información proporcionada por el MEP, estaríamos valorando si se deriva la necesidad de una reprogramación en las últimas etapas del Proceso de Admisión, especialmente la relacionada con la entrega de los resultados de la nota de admisión, por lo que instamos a los y a las estudiantes a estar pendientes de la comunicación oficial que emitirá la UCR en esta materia, durante los próximos días en nuestros medios oficiales”, dijo la vicerrectora.
La carrera de Licenciatura II II Ciclo de Educación Rural UNA iniciará a partir del 2019, según el firmado entre la UNA y la Municipalidad de Guatuso.
Esta iniciativa de Carreras Itinerantes es organizada por la Rectoría Adjunta de la Universidad Nacional con el apoyo de la Plataforma o Consejo Territorial Norte-Norte constituido para atender las necesidades de carreras en la zona.
Para la Dra. Ana María Hernández Segura, Rectora Adjunta de la UNA, la firma de este convenio es un hecho histórico para Guatuso, ya que es primera vez que se va a impartir una Carrera Universitaria en esta Región: “Por ello, decimos que la Universidad Nacional es Necesaria y Humanista, constructora de mejores oportunidades de vida para todas las persona”.
Enviado por M.Sc. Efraín Cavallini Acuña, Asesor Comunicación, Rectoría UNA.
El pasado miércoles 24 de octubre se inauguró el edificio “Complejo para la Innovación de los Aprendizajes, las Artes y la Recreación” en el Campus Omar Dengo de la Universidad Nacional.
Inicio del proyecto: 12 de diciembre 2016
Finalización: 12 de julio del 2018.
Constructora: Volio y Trejos y Asociados S.A.
Costo total de la Obra: ₡ 4, 877, 041,464.00
Área total: 11409m2
Durante el evento se comentó que este espacio busca ser un lugar donde el arte y la recreación puedan desarrollarse ampliamente, por ello, el edificio cuenta con aulas especializadas para la danza, para el teatro y para el dibujo. También cuenta con cuartos oscuros para la edición de fotografías, laboratorios de cómputo para diseño. Además, el gimnasio cuenta con canchas para fútbol y voleibol, una capacidad para 500 personas y una piscina semi-olímpica.
El Complejo Artístico Deportivo se ubica en el campus Omar Dengo, contiguo al Gimnasio de Promoción Estudiantil, antigua plaza de fútbol y vivero forestal.
Este complejo será usado por el Centro de Investigación y Docencia en Educación (CIDE), el Departamento de Promoción Estudiantil de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil y el Centro de Investigación, Docencia y Extensión Artística (CIDEA).
Este proyecto contempla la construcción de un edificio de cuatro niveles de concreto armado, con un área de 3621m2 que incluye aulas magistrales e interactivas, talleres de arte, oficinas administrativas, una biblioteca para el CIDEA, salones para la práctica de arte escénico y danza, núcleo de baños por piso para cada género con accesibilidad para personas con discapacidad física, un elevador, escaleras principales y 2 escaleras de emergencia, cuarto de redes, cuarto eléctrico y cuarto de aseo por piso.
Adicionalmente, un edificio deportivo con una cancha multiuso y una piscina semiolímpica, vestidores y áreas de apoyo para estos dos espacios.
El complejo además está constituido por áreas complementarias como cuarto de máquinas, caseta de vigilancia, parqueo para aproximadamente 83 espacios, pasos techados, áreas de descanso, tanque de captación pluvial, bulevar para vehículos de emergencia y áreas verdes.
El diseño del proyecto representó un reto ya que se da a raíz de la necesidad de solventar todos los requerimientos que tenían las diferentes instancias Universitarias involucradas, obedeciendo a un área y recursos limitados.
El evento contó con la participación del Dr. Alberto Salom Echeverría, Rector de la UNA; la Dra. Ana María Hernández Segura, Rectora Adjunta; Dr. Norman Solórzano Alfaro, Vicerrector de Docencia; M.Sc. Daniel Rueda Araya, Vicerrector de Investigación; la M.Sc. Yadira Cerdas Rivera, Vicerrectora de Extensión, Dr. Pedro Ureña Bonilla, Vicerrector de Administración, la Dra. Susana Ruiz Guevara, Vicerrectora de Vida estudiantil, Arquitecto Manuel Morales Pérez, Decano del CIDEA; la M.Sc. Sandra Ovares Barquero, Decana del CIDE, miembros del Consejo Universitario y académicos y estudiantes de la universidad. Además, como invitados especiales, se encontraba la Dra. Sandra León, Ex rectora de la UNA y el M.Sc. Francisco Gonzalez, Ex – Vicerrector Académico.
La obra se ajusta a un contexto existente donde intervienen muchas variantes como la topografía, un pasillo que se ha convertido en un hito conector de dos sectores de la Universidad, el clima y un suelo de baja resistencia que requería de una estructura robusta para ambos edificios.
El lenguaje utilizado en todo el conjunto corresponde a una arquitectura contemporánea que evoca dentro del contexto a una universidad artística, con movimiento y color que incentiva el desarrollo de actividades lúdicas, artísticas, deportivas y recreativas propias de la labor universitaria.
El diseño de los edificios rescató en la mayoría de los espacios la iluminación y ventilación natural, haciendo uso de elementos como los parasoles que además de la protección solar brindan movimiento y estética a las fachadas.
Además, son edificios que cumplen con la con la normativa nacional de seguridad humana y accesibilidad.
Según expresó el Dr. Alberto Salom Echeverría, Rector de la UNA, la obra inaugurada has sido producto de un gran esfuerzo tanto de la administración anterior como la actual.
Para el jerarca, lograr esta importante obra es un gran logro para que los estudiantes del CIDE y el CIDEA cuenten con espacios apropiados que suplan las necesidades de las diferentes carreras de arte y educación; además, de su importancia en la promoción de la salud y la recreación.
El evento finalizó con una presentación artística por parte de estudiantes del danza, posteriormente, se realizó un recorrido en las instalaciones.
Este es un proyecto multidisciplinario que se ha venido desarrollando desde el año 2013, en el cual han interactuado profesionales en área de arquitectura, civil, electromecánica, cableado estructurado, área forestal, mobiliario, tanto de PRODEMI, Unidad Coordinadora del Proyecto Institucional, Centro de Gestión Tecnológica y Vigilancia.
Colaboración:
Arq. Ericka Barboza Oviedo-PRODEMI-UNA
Diana Arias Chavarría. Estudiante Enseñanza de las Ciencias-UNA
Efraín Cavallini Acuña-Rectoría
Enviado por M.Sc. Efraín Cavallini Acuña, Asesor Comunicación, Rectoría UNA.