Con una matrícula de 40 estudiantes de nuevo ingreso, el campus Coto de la Universidad Nacional, ubicado en la provincia de Puntarenas, Cantón de Corredores, pone en funcionamiento para este 2022 una oportunidad para la formación de jóvenes, en uno de los cantones con menor índice de desarrollo humano (IDH) del país.
La carrera de Planificación Económica y Social, a cargo de la Escuela de Planificación y Promoción Social-EPPS-UNA, tiene como objetivo formar personas profesionales con capacidades para la sistematización y la producción de conocimientos teóricos, metodológicos y técnicos en planificación, organización y gestión; que contribuyan con los procesos de desarrollo integral y sustentable de la sociedad, dentro de una concepción inter y multidisciplinaria.
Como parte del proceso académico, este jueves 3 de marzo de 2022, la dirección de la EPPS-UNA en conjunto con las autoridades de la Sede Brunca, organizaron un encuentro en el Campus Coto, entre docentes de ambas instancias educativas de la UNA, con el propósito de iniciar la implementación de la Carrera de Planificación Económica y Social en esta región. De ahí, que se generó una reflexión y análisis del enfoque de planificación que se asume desde el plan de estudios, así como, el perfil profesional que se pretende forjar desde los procesos de docencia y su relación con la extensión e investigación universitaria.
Personas académicas y autoridades de EPPS-UNA abordaron los objetivos, el perfil de entrada, salida y profesional de dicha carrera, propiciando el intercambio abierto de puntos de vista, sobre la pertinencia de este tipo de profesionales para contribuir al desarrollo de la región.
El PhD Giovanni Rodríguez Sánchez, académico de EPPS-UNA, comentó que el perfil ocupacional y profesional de los estudiantes de esta carrera, les permitirá interpretar la realidad nacional y local, así como su relación con las tendencias globales. Podrá, además, diseñar estrategias de desarrollo adecuadas a diferentes sectores de la población, facilitando una mayor participación en la toma de decisiones: “Cada profesional en Planificación Económica y Social, estará en capacidad de cumplir las funciones de gestión, promoción, organización, investigación, planificación (diagnóstico, formulación, ejecución), capacitación, evaluación, dirección, asesoría en los ámbitos públicos y privados”.
Para el Dr. Ángel Ortega Ortega, Director de EPPS-UNA, dentro de los elementos de mayor interés expuestos en el encuentro, se destaca la concepción de planificación del desarrollo que se tiene en la carrera, la cual es considerada como un sistema en el cual intervienen la investigación, la prospectiva, la elaboración y ejecución y la evaluación de estrategias, así como la participación de todos los actores sociales locales o institucionales involucrados: “Se visualiza además, como objeto de estudio de la planificación, el desarrollo, para lo cual es necesaria estudiar el pasado, comprender el presente y construir el futuro, el cual debe ser conveniente en el marco de un interés por contribuir a una sociedad más justa, equitativa, sostenible y solidaria, y es en ese marco, en el cual se enfocan los esfuerzos de formación de personas planificadoras en el área económica y social, indicó el director de la unidad académica”.
Con el objeto de orientar el desarrollo de la docencia, la sesión concluyó, con un análisis de la interrelación entre los contenidos de los diferentes cursos considerando las cuatro áreas disciplinares del plan de estudios: Área de planificación y administración, área económica y social, área metodológica e instrumental y finalmente el área disciplinar de prácticas.
El pasado 26 de febrero de 2022, la comunidad indígena de Curré/Yímba realizó su Asamblea General para conformar el Órgano Directivo del Consejo Local de Educación Indígena (CLEI) que se encarga de atender las políticas educativas que rigen dentro de su territorio en coordinación con el Ministerio de Educación Pública.
Sin embargo, la elección de esta nueva Junta Directiva no fue tarea fácil para la comunidad ya que tuvo que superar varios obstáculos que habían impedido su realización.
Uno de ellos fue la pandemia del Covid 19, quien debido a las restricciones para efectuar reuniones presenciales postergaron esta actividad por casi dos años.
Tras la flexibilidad de dichas restricciones, la Junta Directiva del Consejo Local de Educación Indígena convoca a la Asamblea General para el viernes 11 de febrero del 2022 a partir de las 9 am en el Salón Comunal.
No obstante, esta convocatoria fue suspendida de manera indefinida por el Supervisor del Circuito 11 de la Regional de Educación Grande de Térraba en nota emitida el 09 de febrero de 2022, alegando, “que, dadas las condiciones actuales de la pandemia en nuestro país, así como las disposiciones sanitarias establecidas por el Ministerio de Salud Pública y avaladas por el Ministerio de educación Pública, propiamente en el punto que indica que para este tipo de actividades se permite un aforo del 20% en la locación donde se lleve a cabo este tipo de eventos (reuniones presenciales).” (Considerando 2).
Tras esta situación, los afiliados se apegan a su derecho de solicitar una urgente convocatoria sumando a más del 30% de los afiliados asistentes en la última asamblea general del CLEI.
La necesidad de esta asamblea surgió tras conocerse que el Consejo Local de Educación Indígena de Rey Curré estaba acéfala desde el pasado 31 de enero de 2022 y ya estaban a las puertas de un nuevo curso lectivo.
Esta solicitud de los afiliados fue aceptada por el Ministerio de Educación Pública en nota fechada el 25 de febrero del 2022, oficio DMS-0139-02-2022, en el cual lamenta la situación que se ha presentado con respecto a lo dispuesto y comunicado por la Supervisión del Circuito Educativo Indígena N° 11 de la DREGT, el día 9 de febrero último, en el sentido de suspender de manera indefinida la Asamblea convocada para designar a la integración del CLEI –CURRE.
Dicho oficio del MEP argumenta que “por motivo de las múltiples actividades del inicio del curso lectivo en modalidad presencial después de dos años de educación hibrida o a distancia, no se ha podido coordinar con todas las supervisiones de circuitos educativos indígenas para informarles, que a partir del año 2022, este Despacho no prorrogará más las personerías de los CLEI, debiendo éstos celebrar sus asambleas para la renovación de sus representaciones, información que no estaba en conocimiento del señor supervisor al momento de emitir la disposición de 9 de febrero último”.
De este modo, los afiliados solicitantes oficializan la convocatoria a Asamblea General fijada para el 26 de febrero a partir de las 9 am en el Salón Comunal de Rey Curré.
En esta asamblea, la comunidad eligió el nuevo Órgano Directivo encargado de promover el cumplimiento de los objetivos de la Educación Indígena en el territorio por los siguientes tres años, es decir, del 2022 – 2024, con la posibilidad de ser reelegidos para una segunda administración o en su defecto, sustituidos, según la voluntad de los asambleístas.
Las siguientes personas son los nuevos integrantes del CLEI Curré:
José Domingo Lázaro Maroto por ADI CURRÉ
Emilce Cedeño Nájera por los Mayores
Jorge Lázaro Estrada por comunidad
Margarita Rojas Rojas por Comités locales
Grace Leiva Rojas por el sector de Educación
Shirley Rojas Rojas por Junta de Educación
Hace falta el representante del sector estudiantil pero esta semana se definirá y se integrará de inmediato al equipo.
El principal garante de todo este proceso fue la Asociación de Desarrollo Indígena de Rey Curré/Yímba, dando fe que los procedimientos sucedieran en apego a lo permitido según el Estatuto vigente del Consejo Local de Educación Indígena de Rey Curré y en especial, los Derechos Cultural estipulados en las Legislación Nacional y los Convenios y Declaraciones Internacionales.
En el campus universitario hay recipientes rotulados para la gestión de los residuos sólidos, tanto los reciclables como los ordinarios y los especiales. Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.
Con nota de 101, la institución se ubica en el mejor nivel de implementación de Programas de Gestión Ambiental Institucional (PGAI) en el Sector Público de Costa Rica.
La Universidad de Costa Rica (UCR) demostró ser una institución con un excelente desempeño en materia de gestión ambiental institucional, logrando una calificación del 101, en su primer año de evaluación por parte de la Dirección de Gestión de la Calidad Ambiental (DIGECA) del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE).
La UCR obtuvo esta nota sobresaliente luego de presentar, por primera vez en el 2021, su Programa de Gestión Ambiental Institucional (PGAI) en acatamiento a lo dispuesto en el Decreto Nº 36499-S-MINAET: “Reglamento para la Elaboración de Programas de Gestión Ambiental Institucional (PGAI) en el Sector Público de Costa Rica”.
En esta evaluación la institución demostró importantes avances en la medición y consumo racional del agua y la electricidad, así como en el reto de reducir sus emisiones atmosféricas e implementar la gestión integral de residuos en todos sus espacios y en la aplicación de criterios sustentables para la compra de bienes o contratación de servicios.
DIGECA destaca el establecimiento de los dos diagnósticos específicos: el Inventario de Gases Efecto Invernadero (GEI) y el Inventario Energético con sus respectivos alcances y señala que estos diagnósticos son realmente importantes, porque generan conclusiones a nivel institucional que son muy relevantes para la toma de decisiones.
Con apoyo de estudiantes y docentes la institución ha realizado avances en la medición de gasto energético. Un ejemplo es el proyecto“Análisis de consumo eléctrico en edificios de la Universidad de Costa Rica” desarrollado por el estudiante Adrián Salcedo Bolaños con ayuda de su profesor guía el Ing. Oldemar Ramírez.
Metas claras
De acuerdo al informe de DIGECA, un punto clave en el éxito de la implementación del PGAI a nivel institucional ha sido que “la Universidad optó por establecer un eje de sostenibilidad, creando así un desarrollo estratégico en donde opera todo lo concerniente a la gestión ambiental”.
Al respecto, el rector Dr. Gustavo Gutiérrez Espeleta, subrayó que “para gestionar estos esfuerzos institucionales es importante tener un norte, y la delimitación de acciones mediante ejes fundamentales permite llevar a cabo acciones más concretas y trazables, de modo que podamos evaluar adecuadamente el progreso alcanzado con el tiempo”.
El Dr. Gutiérrez agregó que “la gestión de calidad ambiental, la gestión de la energía y la gestión el cambio climático son ejes estratégicos propuestos tras un estudio riguroso por la Dirección de Gestión de Calidad Ambiental (DIGECA) para cada Programa de Gestión Ambiental Institucional, de modo que nosotros los adaptamos en acato a las autoridades gubernamentales y en compromiso con el ambiente”.
Cabe resaltar que las acciones no se limitan a estos ejes, puesto que la Universidad también insta a la conservación del recurso hídrico y la gestión de residuos, entre otras acciones dentro del marco de los Objetivos del Desarrollo Sostenible.
En todas las actividades universitaria se procura una gestión adecuada de los residuos. Por ejemplo, la Oficina de Correos utiliza tiras plásticas reciclables para cerrar las bolsas de la correspondencia. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
Camino a la sostenibilidad
Este proceso es liderado por la Unidad de Gestión Ambiental (UGA), pero el cumplimiento de las metas recae en cada unidad, las cuales tienen el encargo de implementar las medidas ambientales en las diversas actividades y espacios universitarios. Por lo tanto, esta calificación refleja un esfuerzo colectivo y articulado.
“Esta calificación, sin duda representa un indicador de que nuestros esfuerzos institucionales están siendo efectivos. No solo desde la iniciativa, sino desde la articulación y la coordinación de esfuerzos entre nuestras diversas unidades. También representa una responsabilidad, por cuanto debemos seguir manteniendo el ejemplo como institución y seguir fomentando las medidas concretas para mejorar nuestra gestión ambiental” destacó el rector Gutiérrez.
De igual forma, la Ing. Kathia Elizondo Orozco, coordinadora de la Unidad de Gestión Ambiental (UGA) agradeció a cada una de las unidades que han demostrado su compromiso con la sostenibilidad, especialmente aquellas que han participado desde el 2015 en las cinco ediciones del Galardón Ambiental.
“Este reconocimiento ha sido clave para fortalecer una cultura ambiental que nos ha permitido instaurar buenas prácticas en el quehacer cotidiano de la Universidad y nos encamina a medir el grado de cumplimiento de la gestión ambiental mediante la categoría de Indicadores básicos de gestión ambiental”, señaló la coordinadora.
Desde el 2015, el Programa de Galardón Ambiental ha certificado a 178 unidades de diferentes sedes y recintos de la Institución, e impactado internamente a más de 12000 personas de la comunidad universitaria.
También se reconocen los esfuerzos en generar capacitación, sensibilización, divulgación, generación de guías de buenas prácticas en todos los aspectos ambientales, directrices desde la alta jerarquía y la normalización del sistema de gestión ambiental a través de varios procedimientos con ámbito de aplicación total en la institución.
De acuerdo al informe de DIGECA, aún queda camino por recorrer en temas como el registro de datos de consumo de combustibles de fuentes fijas, la interpretación de los indicadores agua, electricidad y residuos obtenidos mes a mes, con el fin de compararlos con el año base y determinar si se están alcanzando las metas planteadas.
PGAI en Sedes y Recintos
Para lograr la implementación total del PGAI en la Universidad de Costa Rica, la Unidad de Gestión Ambiental, en conjunto con la Rectoría y la Vicerrectoría de Administración, desarrollaron una estrategia para abarcar todos los espacios que conforman la Institución, en un plazo de 5 años a partir del 2020.
Dicha estrategia pretende integrar a las Sedes y Recintos en un ciclo continuo de planificación, acción, revisión y mejora de la gestión ambiental. Para ello, en este 2022 cada una deberá elaborar y presentar su Programa de Gestión Ambiental Institucional (PGAI) que incluya a la totalidad de sus instancias y recintos, así como cualquier otro espacio físico dentro de su alcance.
“La esperanza para los próximos años es el firme establecimiento de una cultura ambiental que trascienda a cada unidad de la Universidad de Costa Rica” acotó el rector Gutiérrez. Además, detalló que se espera una reducción significativa de la huella ecológica y el fomento de la sostenibilidad en la gestión de recursos a nivel institucional.
También se espera una mayor vinculación externa con otros entes de educación superior, instituciones del sector educación y agencias gubernamentales y extranjeras, con la finalidad de proponer y ejecutar acciones comunes en materia ambiental.
En el 2021 la Universidad de Costa Rica participó, también por primera vez, en el “UI GreenMetric World University Rankings”, el primer ranking de universidades en el mundo que mide el compromiso de cada universidad en el desarrollo de una universidad »»amigable con el medio ambiente»». Este ranking es una iniciativa de Universitas Indonesia en la que participan 912 universidades de 84 países. El él se analizan 6 indicadores de cada institución participante (entorno e infraestructura, energía y cambio climático, residuos, agua, transporte y educación). La UCR se ubicó en el puesto #586 en el ranking general de universidades.
Katzy O`neal Coto Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR
701 estudiantes podrán iniciar estudios en la Universidad de Costa Rica tras resultar admitidos en la fase de Admisión Diferida (foto Archivo ODI, UCR).
La Universidad de Costa Rica admitió a un total de 701 personas estudiantes en la fase de “Admisión Diferida para Promover la Equidad”. Estos estudiantes se suman a las 8.742 personas que resultaron admitidas en fase ordinaria. De esta manera, la UCR recibirá en sus aulas, este 2022, a un total de 9.443 estudiantes de nuevo ingreso.
Esta es la octava ocasión, en la cual, la UCR implementa la fase de concurso de ingreso a carrera y recinto, denominada como “Admisión Diferida”, con el fin de promover la representación equitativa de estudiantes de todos los centros educativos públicos y privados del país, de Bachillerato por Madurez Suficiente, de Educación Diversificada a Distancia (EDAD) y de colegios del exterior, en los cuales solo un 15% o menos del alumnado que realizó la prueba de aptitud académica fue admitido en la fase de ingreso ordinaria a la UCR.
Para la fase de Admisión Diferida, la UCR ofreció 754 cupos, por los cuales concursaron un total de 5979 estudiantes de 564 centros educativos de todo el país.
Según el M.Sc. Ricardo Luna Gutiérrez, jefe de la Oficina de Registro e Información (ORI) los resultados del proceso de admisión diferida están disponibles a partir de este 10 de febrero en la página https://ori.ucr.ac.cr.
“Además de la lista de admitidos que está en la página de la Oficina de Registro e Información, estamos contactando vía correo electrónico a las personas que resultaron admitidas en admisión diferida, con el fin de darles la guía necesaria para que puedan concretar con éxito su ingreso a la UCR” manifestó Luna.
El estudiantado puede consultar las notas de corte de la fase de Admisión Diferida, así como la lista de instancias de procedencia que participaron en esta modalidad, en la página https://ori.ucr.ac.cr
Por otra parte, el período de solicitud de beca socioeconómica para quienes ingresaron en Admisión Diferida será del 12 al 14 de febrero, por medio de la página: https://becas.ucr.ac.cr
Las personas estudiantes que deseen obtener más información sobre el proceso de Admisión Diferida pueden llamar a los teléfonos 2511-4671 y 2511-5517 o escribir un correo a la dirección electrónica admision.ori@ucr.ac.cr
Tatiana Carmona Rizo, Periodista Vicerrectoría de Vida Estudiantil, UCR
De acuerdo con un comunicado oficial emitido el pasado 09 de febrero de 2022 por la Dirección Regional de Educación Grande de Térraba, Supervisión Circuito 11, la Asamblea General programada por el Consejo Local de Educación Indígena de Rey Curré para este viernes 11 de febrero queda SUSPENDIDA de manera INDEFINIDA.
Esta Supervisión argumenta, “que, dadas las condiciones actuales de la pandemia en nuestro país, así como las disposiciones sanitarias establecidas por el Ministerio de Salud Pública y avaladas por el Ministerio de Educación Pública, propiamente en el punto que indica que para este tipo de actividades se permite un aforo del 20% en la locación donde se lleve a cabo este tipo de eventos (reuniones presenciales).” (Considerando 2).
Dado a lo anterior, el Consejo Local de Educación Indígena de Rey Curré, hace del conocimiento público dicha notificación y de paso agradece a la comunidad los años de apoyo e interacción que tuvieron.
La vigencia del CLEI de Rey Curré caducó desde el pasado 31 de enero de 2022 y está a la espera de elegir una nueva Junta Directiva.
El TCU Procesos de educación no formal en poblaciones con vulnerabilidad con énfasis en la epidemiología de las parasitosis emergentes y reemergentes (TC-719) de la Escuela de Medicina trabaja en la elaboración de modelos gigantes de algunos parásitos como parte del proceso de educación no formal con distintas comunidades vulnerables. La foto corresponde a un modelo de sarcoptes scabiei (el arador de la sarna) con sus respectivos huevos. Foto cortesía de Jorge Vargas.
271 proyectos de Acción Social se vinculan con el fortalecimiento educativo con las comunidades
La Universidad de Costa Rica (UCR) “es una institución de educación superior y cultural”, así la define el artículo 1 de su Estatuto Orgánico. Sin embargo, esta labor educativa traspasa su accionar llegando a todo el territorio nacional gracias a la labor que realizan 271 proyectos de Acción Social distribuidos entre 42 de Cultura y Patrimonio, 170 de Educación Permanente y Servicios y 59 de Trabajo Comunal Universitario (TCU), que se vinculan con las comunidades más vulnerables de Costa Rica en pro de su fortalecimiento educativo.
Estudiantes, docentes, personas administrativas y líderes de la sociedad unen sus saberes para lograr objetivos que concuerdan con los establecidos por la Asamblea General de las Naciones Unidas, que proclamó el 24 de enero como el Día Internacional de la Educación.
Uno de estos proyectos es el TCU “Procesos de educación no formal en poblaciones con vulnerabilidad con énfasis en la epidemiología de las parasitosis emergentes y reemergentes” (TC-719) de la Escuela de Medicina.
Este TCU inició en marzo del 2018 con el objetivo de apropiar a la población del conocimiento básico de la epidemiología ambiental de su entorno, mediante un proceso de educación no formal, para prevenir el aumento de enfermedades ocasionadas por parásitos. “Eso lo hacemos mediante el trabajo colaborativo de diversos profesores de la Escuela de Medicina, y estudiantes que pueden ser primordialmente de Medicina, pero también hemos tenido estudiantes de Diplomado en Laboratorio, de Microbiología, Farmacia” según puntualizó el coordinador de este proyecto, el Dr. Jorge Vargas.
Durante estos cuatro años han compartido experiencias educativas con comunidades de territorios indígenas ngöbe en Coto Brus, Puriscal, Santo Domingo de Heredia, Upala, territorio entre la frontera de Costa Rica y Panamá, Parrita, Quepos, entre otras.
Los materiales didácticos que confeccionan y comparten con las comunidades contienen frases como:
“Hoy te contamos todo lo que debés saber sobre la Enterobiosis.”
“Te contamos las generalidades más importantes sobre la Leptospirosis, una enfermedad infecciosa causada por una bacteria.“
“En esta ocasión te contamos sobre la Trichuriosis: ¿Qué es? ¿Cómo se transmite?”
Todas estas expresiones y preguntas traen consigo respuestas explicativas con un lenguaje sencillo y adaptado a la comunidad. Además, las y los estudiantes edifican modelos en 3D de la imagen de los parásitos y en un documento informan el proceso de construcción, los elementos que se usaron, los colores y moldes para que el público en general repliquen sus propios muñecos. Por ejemplo, tienen el Anopheles vector de la malaria, el Aedes aegypti que ocasiona el dengue y muchos más.
“Nos permite abrir una puerta para que diversas poblaciones tengan accesibilidad a información fidedigna revisada por profesionales en el contagio y la prevención de parasitosis emergentes y reemergentes, las cuales son importantes especialmente en nuestro país, donde por sus condiciones tropicales tenemos una alta prevalencia”, indicó Helena Wigoda Elizondo, estudiante que confeccionó el modelo 3D del mosquito que transmite la malaria.
Antes de la pandemia por COVID-19, los y las estudiantes jugaban con las personas de las comunidades mientras fortalecían el proceso educativo, o bien visitaban a las familias casa por casa en las comunidades de territorios indígenas. Esta labor la realizaban con otras instituciones públicas como la Universidad Estatal a Distancia y el Ministerio de Educación, dependiendo de la zona geográfica. También, vinculaban otras disciplinas académicas y TCUs de la universidad misma para lograr objetivos más integrales.
Diana Vargas Arce, estudiante del TCU resalta la labor de los trabajos comunales de medicina: “Considero que el aporte a la comunidad que es brindado por toda la acción social de medicina como tal es muy importante, ya que con todo el trabajo realizado el año pasado se logró, así sea de manera virtual, llegar a una gran cantidad de personas de todo el país, llevando información importante, relacionada a todo tipo de enfermedades, su prevención y de otros temas”.
Por su parte, la lideresa indígena ngöbe de Coto Brus, Zelmira Pérez Hernández, valora que: “el proyecto del Dr. Jorge Vargas ha sido de mucha importancia, ya que con él hemos trabajado muchísimos años de forma muy clara (…) Se le brinda a la comunidad la información tanto en lengua materna como en español, siempre tratando la prevención de la salud.”
Debido a la pandemia, todo el proceso lo tuvieron que adaptar a la virtualidad produciendo videos, pódcast e infografías. Todos estos productos están colocados en las páginas del Facebook, Instagram y Youtube del proyecto y están en proceso de iniciar un nuevo pódcast.
La visión de este TCU es llegar a más comunidades y para eso es necesario volver responsablemente a la presencialidad. Así lo concluyó el Dr. Vargas: “Este TCU fue uno de los primeros en la Universidad que en la Vicerrectoría de Acción Social tuvo permiso para salir, porque nosotros necesitábamos ir a comunidad indígena. Una de las cosas más importantes sobre todo en las comunidades indígenas es el cara a cara, si usted no habla con ellos de frente no hay una formalidad, necesitamos esa formalidad”.
¿QUÉ ES LA EDUCACIÓN NO FORMAL?
Según Manuel Enrique Luján Ferrer, docente de la Escuela de Administración Educativa de la UCR “es una disciplina aplicada al campo de los procesos socioeducativos; su ámbito de acción implica diseñar, organizar, ejecutar y evaluar actividades educativas con el propósito de mejorar las condiciones de vida de diversos grupos humanos, mediante procedimientos participativos promotores de transformaciones individuales y colectivas”.
Por su parte, el asesor de TCU Edgar Chacón agrega que: “es uno de los medios por los cuales la acción social de la Universidad de Costa Rica construye conocimientos con las poblaciones que no tienen acceso a títulos y grados universitarios. Es una forma de construir conocimientos en cuanto a salud, agricultura por ejemplo, capacidades, en fin, habilidades para que las personas con las que se participan en estos puedan tener acceso a mejores condiciones de vida, su calidad de vida”.
En el año 2022 el PIAM continuará ofreciendo cursos y opciones recreativas que mezclaran la presencialidad, la virtualidad y en otros casos la bimodalidad. Foto de archivo
Pese a la COVID-19, la UCR sigue llegando a las poblaciones adulta y adulta mayor de Costa Rica
Autoría: Eduardo Muñoz Sequeira (Vicerrectoría de Acción Social)
El 2021 fue un año de celebración para el Programa Institucional para la Persona Adulta y Adulta Mayor (PIAM), ya que llegó a los 35 años de labores, ofreciendo oportunidades académicas y recreativas en aras de la inclusión y participación de uno de los sectores poblaciones con menos oportunidades de aprendizaje y esparcimiento en el país.
Sin embargo, la conmemoración estuvo marcada por los grandes retos que implicó la pandemia sanitaria provocada por la enfermedad COVID-19; entre ellos, la adecuación de los cursos a la virtualidad, la escasa preparación de las personas participantes a las tecnologías y la brecha digital que evidenció la pandemia.
Previo a la nueva realidad que vive el mundo, el PIAM tenía una matrícula que rondaba las 5000 personas por ciclo, pero la COVID-19 incidió en una rebaja importante de la población estudiantil del año 2021. Anteriormente, la población estudiantil delPIAMrepresentaba el 8% de la matrícula total de la UCR.
Pese a los desafíos, este programa institucional los asumió pensando en que los derechos a la integración, la inclusión en las oportunidades educativas y la autorrealización de las personas adultas y adultas mayores, son prioridades sociales.
La COVID-19 “no significó un cese, ya que el aprendizaje no cesa, al contrario, significó un replanteamiento de cómo continuar aprendiendo en circunstancias diferentes. Por lo tanto, la respuesta fue trasladar la oferta educativa a la virtualidad. Fue un reto para la comunidad estudiantil, personas facilitadoras, equipo de voluntariado y personal administrativo, ya que fue necesario aprender sobre procesos educativos virtuales y, sobre todo, una reflexión de cómo estos procesos se podían aplicar en la gerontología, es decir, en la educación dirigida a mayores”, comentó la magister Sofía Segura Cano, coordinadora general del PIAM.
LOGROS DEL 2021
“El trabajo del PIAM representa décadas de arduo trabajo en el desarrollo de diversos proyectos relacionados con el derecho de las personas mayores a la educación a lo largo de la vida. El proyecto más conocido y sobresaliente es el que ofrece cursos específicos y regulares cada ciclo lectivo”, agregó la magister Karen Masís Fernández, asesora de investigación y divulgación del programa.
Masís indicó que durante el primer ciclo 2021 la matrícula sumó 1.050 personas, en 95 grupos específicos para mayores de 50 años de edad y 34 grupos regulares. En el segundo periodo lectivo se registraron 965 estudiantes en 89 grupos específicos y 46 grupos regulares.
Esta oferta educativa se brindó en modalidad virtual, con el apoyo de casi 100 personas facilitadoras, y 39 asistentes voluntarios, que facilitaron opciones formativas con participantes de todo el país, incluso algunas que habitan enEstados Unidos y Canadá.
“Queremos reconocer la constancia, la dedicación y el esfuerzo de todas esas personas, estudiantes, facilitadoras y asistentes, porque gracias a ellas tenemos una comunidad PIAM consolidada y aportamos un granito de arena a la construcción de una sociedad con más oportunidades educativas y de participación para esta población”, prosiguió Masís.
LO QUE VIENE PARA EL 2022
El año 2022 será otro donde el programa experimentará cambios, ya que se mantendrán algunos procesos y cursos virtuales.
“Enenero se publicarán las fechas del proceso de matrícula y en febrero la Guía de cursos y horarios con el detalle de los que serán presenciales, virtuales y bimodales. Sabemos que será un gran reto, pero confiamos en la madurez del programa y que la institución que nos respalda para seguir adelante, por muchos años más”, dijo Masís. Las fechas establecidas para el año 2022 se mantienen, con cursos que se extenderán desde el 28 de marzo al 27 de julio.
Aunque aún no existe certeza del comportamiento de la pandemia sanitaria y cómo incidirá en las directrices gubernamentales y universitarias, de momento se trabaja con las establecidas este año de reducir al mínimo la presencialidad; pero “lo que sí podríamos decir es que mantendremos la oferta de diversos cursos en los módulos de arte y cultura, idiomas, conocimientos generales, movimiento humano, estilos de vida saludables, tecnologías de la información, manualidades, y grupos culturales”, dijo la funcionaria.
Por su parte, la coordinadora general del PIAM afirmó que “la continuidad de este programa significa reflexión, compromiso y trabajo, pero también significa celebración, remembranzas y esperanza. Por todo esto, este año que celebramos con júbilo el 35 aniversario, reiteramos nuestro compromiso”, concluyó Segura.
El PIAM es un programa fundado en 1986 y adscrito a la Vicerrectoría de Acción Social (VAS) de la Universidad de Costa Rica (UCR). Las personas interesadas en conocer las opciones formativas y recreativas del PIAM puedenvisitar el sitio web del programa y ahondar sobre cómo vincularse a alguna de ellas en el año 2022.
Una apasionada de la medicina y una guerrera contra la pandemia. Así es la Dra. Caro, quien convirtió los mayores desafíos del COVID-19 en grandes aprendizajes
Su nombre es Nicole Caro Porras y, con tan solo 29 años de edad, esta joven oriunda de Coronado y de ascendencia chilena se posiciona como el mejor promedio (2021) de la especialidad de Medicina Interna del Posgrado en Especialidades Médicas de la Universidad de Costa Rica (UCR).
Ella recibió el reconocido premio “Rodrigo Cordero”, galardón que lleva el nombre de uno los personajes más importantes de la medicina costarricense y que, desde el año 1999, solo se le da a la mejor nota de graduación. El ejemplar desempeño académico de la Dra. Caro así lo respalda, al lograr una calificación sobresaliente de 90.6 en los ocho semestres de la especialidad.
¿Los rasgos que más la caracterizan? Desde palabras del Dr. Stanley Grant Villegas Grant, respetado médico internista y docente del posgrado, son la “excelente calidad humana, su gran calidad académica y su alta capacidad para trabajar en equipo”.
Lo anterior se vuelve aún más memorable si se toma en cuenta que la Dra. Caro integró el equipo médico dedicado a enfrentar la pandemia desde la primera fila de atención, en un momento en el cual el COVID-19 apenas iniciaba rodeado de gran incertidumbre y temor.
“Cuando vino la pandemia fue una situación muy abrumadora porque nadie esperaba que llegara tan rápido y tan intenso como lo fue. Eso luego se convirtió en una buena experiencia porque nos sirvió para crecer enormemente y, si no hubiese sido por el COVID-19, jamás hubiéramos aprendido tanto. En medio de todo hubo momentos de gran felicidad, como cuando un paciente –después de estar hasta tres meses en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI)- salía superbién, incluso, en situaciones que desde la medicina nadie daba nada por esa persona”, comentó la Dra. Caro.
En ese mismo sentido, el Dr. Grant coincide. “Alcanzar el reconocimiento en una pandemia es algo sobresaliente. Si ya la especialidad de Medicina Interna es demandante y se espera que el estudiante maneje todas las áreas posibles; el incluir una nueva enfermedad desconocida por aprender, como el COVID-19, hace que la distinción sea aún más destacable”, afirmó el médico especialista.
En todo el proceso, las y los docentes también fueron cómplices del logro. La situación de pandemia se acompañó de un gran cansancio, episodios de enfermedad, burnout y la urgencia de actualizarse en un campo totalmente nuevo.
“No le podemos restar mérito a los compañeros docentes y a los otros estudiantes. A pesar de las evaluaciones y de tener que cumplir con un cronograma y temas fuera de la emergencia mundial, siempre estuvieron comprometidos con el trabajo y con mantener los estándares académicos. En el caso de la Dra. Nicole, a lo largo del posgrado ella tuvo una evolución notable como médica. Inició con gran timidez y al final se notaba una gran confianza y seguridad en sí misma”, ahondó el Dr. Grant.
Ante una profesional tan destacada y de gran coraje contra la pandemia no se le podía dejar ir sin una entrevista. La Dra. Nicole Caro Porras brindó unos minutos para relatar los aprendizajes que experimenta una apasionada de la Medicina Interna, los retos que tuvo que superar durante el COVID-19; así como sus sueños, aspiraciones y motores que la mueven, día con día, a dar lo mejor a sus pacientes.
Pasión médica
-Dra. Caro, toda persona aspirante que desea iniciar una especialidad en la UCR debe ser médico general graduado.
Por eso, antes de conocer su experiencia en la Medicina Interna y la forma en cómo sobrellevaste la pandemia desde la primera línea de atención (con un desempeño destacado reflejado en tu premio), me gustaría ir un poco atrás y saber en qué momento de tu vida y por qué decidiste estudiar Medicina.
Nicole Thusnelda Caro Porras (NTCP): “Prácticamente, creo que toda la vida estuve segura de que quería ser médica. Mi papá es médico especialista en Patología y mi mamá es citotecnóloga. Entonces, mi familia está muy dentro del sector salud.
En la mesa siempre escuché cómo mis papás hablaban del hospital, así que no hubo otra opción para mí, siempre fue la Medicina. Que yo me imaginara en una oficina, pues no. En definitiva era el sector salud y, principalmente, médico. No había plan B, era eso o nada”.
-Con esa postura tan clara de que era Medicina o nada, ¿qué motivación te movía ir hacia esa meta?
NTCP: “El conocimiento y el tener la habilidad de poder ayudar a un paciente. El médico debe tener conocimiento, estudiar bastante y saber qué está haciendo. Después, mucha humildad, empatía, sentido de la responsabilidad, solidaridad y amabilidad”.
-¿Son esas características que mencionás lo que para vos definirían al buen médico?
NTCP: “Sí. El buen médico debe tener conocimiento y tratar al paciente de la mejor manera, que se sienta a gusto, tranquilo y seguro de que se le está manejando de la forma que es. El objetivo siempre es que el paciente se sienta feliz y a la vez confiado de que tiene un médico a la par que sabe lo que hace por su bien”.
“Para un aspirante a la especialidad de Medicina Interna hay varios retos. El más significativo es conciliar esa necesidad de actualización constante con el manejo cercano de los pacientes”, afirmó el Dr. Grant. La Dra. Caro superó ese reto con gran desempeño.
-Al terminar la carrera de medicina general, ¿cuándo decidís inclinarte por la Medicina Interna? ¿Cómo seleccionaste esa de las más de 50 especialidades que ofrece el Posgrado en Especialidades Médicas (PPEM) de la UCR?
NTCP: “La verdad, eso se me complicó demasiado. A mí todo me gusta. Yo hice el internado y por cada bloque que pasaba decía: ‘voy a ser cirujana’, ‘voy a ser internista’, ‘voy a ser neuróloga’; todo me gustaba. Ya graduada de Medicina General y con un amigo decidimos empezar a estudiar para hacer la primera etapa, el proceso necesario a fin de entrar y ser especialista.
Sin tener ninguna especialidad en mente, al final me di cuenta que lo que me gustaba no era nada en específico, sino saber. Como decía, me gusta el conocimiento y, además, tener la habilidad de poder ayudar a un paciente sin discriminar ninguna rama de la medicina. Esto es, justamente, lo que hace la Medicina Interna.
En la Medicina Interna utilizamos los conocimientos de todas las ramas para lograr integrar al paciente y dar una respuesta oportuna. Esto realmente me gusta mucho”.
-De los años y de la experiencia ya adquirida que vos llevás en la especialidad, ¿qué es lo que más te ha generado satisfacción?
NTCP: “Los últimos años. Aquí uno se da cuenta de toda la capacidad que tiene y de lo que se puede hacer, especialmente, en los hospitales periféricos. Ahí es donde el internista es el médico y el encargado de valorar al paciente de pies a cabeza y le da un manejo sumamente completo.
No estoy diciendo que un hospital central no lo hace, sino que los hospitales centrales hay muchas especialidades por cada padecimiento. En el caso de los riñones es el nefrólogo, por ejemplo. Si hay un problema de corazón, entonces con el cardiólogo, y así sucesivamente.
Pero en un hospital periférico uno lleva un poco más la batuta y es el que maneja al paciente independientemente de la patología que tenga. Entonces, lo que más me ha gustado y me ha dado satisfacción es eso: que uno de verdad le puede resolver al paciente. Uno puede curar a un enfermo desde que llega, diagnosticar lo que tiene y llevarlo de la mano hasta que se le pueda dar la salida.
Durante los internamientos es gratificante el poder valorarlos, verlos y llegar a los diagnósticos para saber qué es lo que tiene, hacer procedimientos invasivos y todo con el fin de ayudarlos.
La Medicina Interna es la base y la mamá de las medicinas, sin esta rama no existirían las demás. Por lo tanto, es muy importante tener ese médico que sirva como un eje, un centro que (cuando usted se desvía) pueda volver a empezar de cero. Claramente, uno siempre necesita la ayuda de sus compañeros y compañeras, pero la Medicina Interna es la base”.
-Ahora que mencionás a los hospitales periféricos, ¿en cuáles rotaste y cómo fue tu experiencia?
NTCP: “Mi hospital base es el Calderón Guardia. Los primeros dos años de formación es un tronco común en ese hospital. Luego, el tercer año salí y fui a Quepos, al Hospital Max Terán Valls. Ahí estuve un mes. También estuve en el Hospital México, al San Juan de Dios, el de Heredia y Cartago.
La experiencia fue muy bonita, pero las rotaciones son siempre un poco complicadas. Los exámenes usualmente no calzan con las rotaciones que uno está haciendo. En el primer examen entraba cardiología, pero la rotación era en gastroenterología, por ejemplo. Eso hacía que uno tuviera que estudiar más: gastroenterología para atender a los pacientes y, además, cardiología para hacer los exámenes. Son temas aparte y cuesta acomodarse en ese sentido pero se va logrando”.
-En esta última parte mencionás el reto de acomodarse para estudiar. ¿Cómo lograste ajustar el ritmo?
NTCP: “¿Cómo? No sé. Es cuestión de sacar el tiempo, acomodarse para estudiar la rotación y lo de sus pacientes, así como material complementario.
Hay guardias de guardias. Hay algunas muy bonitas en las que a uno le dio el tiempo de descansar y en la casa uno puede seguir estudiando. Otros días son sumamente desgastantes y lo que hace uno después es solo dormir. En definitiva cuesta mucho mantenerse despierto, empezar a leer y no dormirse.
Yo no tengo problemas para dormir, entonces nunca trasnoché. Sí intentaba llegar después de la guardia, no dormirme y estudiar lo más que podía hasta dormir. Ya la mañana siguiente seguía adelante.
Igual, al inicio de la residencia nosotros hacemos guardias cada cinco días, entonces por lo menos teníamos más chance de acomodarnos. El día posguardia es un poco más difícil y el siguiente después de la posguardia es todavía más difícil. Pero ya luego uno se va acomodando a ese ritmo que se vive.
Durante la guardia a veces yo aprovechaba para leer algún artículo y ahí uno iba adelantando. Incluso, cuando teníamos que hacer charlas, que hay que leer un montón y prepararse bastante bien para hacer una buena exposición. En la misma guardia a veces sacaba la computadora, adelantaba las presentaciones, en fin…es aprovechar todo el tiempo posible y poquito a poco se logra”.
La pandemia fue un escenario caracterizado por el estudio constante, de permanente revisión de evidencia científica nueva y de fuerte vigilancia a las y los pacientes con COVID-19. En la imagen se ve parte del equipo médico que integraba la Dra. Caro.
La pandemia
-Ahora llegamos a la pandemia. El COVID-19 aparece ya cuando te faltaba poco para terminar la residencia. ¿Cómo lograste sobrellevar el nuevo desafío y la nueva carga que esto representaba?
NTCP: “Fue muy abrumador porque uno no esperaba que llegara tan rápido y tan intenso como lo fue. Yo en un inicio lo vi muy lejano y hasta tenía un viaje. En abril pensaba ir de vacaciones. Ya en marzo empiezan todas las restricciones y Costa Rica cerró fronteras. Eso fue como detener todo y seguir trabajando porque ya el COVID-19 estaba en el país.
Eso nos detuvo la residencia y fue un susto. La primera pregunta fue: ¿qué hacemos? Luego, vinieron las demás: ¿vamos a seguir rotando?, ¿nos vamos a mover?, ¿cómo nos van a seguir calificando?, ¿a dónde vamos a rotar? Por fortuna tuvimos muy buenos organizadores y nos explicaron que íbamos a estar detenidos seis meses y que íbamos a rotar en las áreas de COVID-19 porque ese fue el motivo de detener el posgrado.
Ya no teníamos sesiones académicas ni exámenes, lo que nos ayudó a concentrarnos en la parte de la pandemia y no tanto en esa parte académica. Yo estuve rotando en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de COVID-19 en el Calderón Guardia”.
-¿Y cómo fue tu experiencia dentro de la UCI? Un día estás aprendiendo sobre Medicina Interna y al otro estás en una zona muy distinta que se caracteriza por la atención de pacientes críticos.
NTCP: “Hasta cierto punto fue una experiencia maravillosa porque logré un aprendizaje enorme. Todos los residentes, desde los de primer año hasta los de cuarto año, aprendimos muchísimo en la pandemia. Obviamente es una enfermedad grave, pero a nosotros nos sirvió para crecer enormemente. Estuvimos bastante tiempo en las UCIs y aprendimos muchísimo sobre ventilación mecánica, el paciente crítico, entre otros aspectos.
Además, tuvimos la oportunidad de rotar en la Torre Este del Calderón Guardia, una torre quirúrgica que, si no hubiese sido por el COVID-19, jamás hubiéramos pasado por ahí porque nosotros somos más del otro lado del Calderón.
La pandemia nos permitió ampliarnos, ir hacia las otras torres, conocer a más intensivistas, aprender mucho, saber poner vías centrales, manejar ventiladores y ayudar al paciente crítico para que salga adelante.
Todos esos meses son experiencia que nadie jamás nos iba a dar y que ahora tenemos para ayudar a nuestros futuros pacientes. Crecimos como médicos, mejoramos el cómo hablar con las familias (porque muchas veces eran historias negativas) y también aprendimos las bases del abordaje del paciente crítico”.
-¿Hay alguna experiencia con un paciente en particular que te marcara en el ámbito profesional y que, incluso, de alguna manera te cambiara la visión de las cosas?
NTCP: “Varios. En la pandemia se veían personas que llegaban mal y con dificultad respiratoria. Eventualmente, estos eran los que solían escalar a recibir una cánula de alto flujo (dispositivo para administrar aire y oxígeno).
Posteriormente, estaba la parte en la cual había que intubarlo porque ya no había otro camino al cual recurrir, era una parte muy difícil. Uno les decía si querían hablar con sus familias y con varios pacientes uno dice: ‘¡qué triste ese momento!’
Después, se pasaba a la parte de la intubación que se vuelve más impersonal porque el paciente no te puede hablar. Aquí entraba la relación con la familia. Uno sigue trabajando con el paciente intensamente viéndolo cada hora y hablar a diario con la familia hasta que uno dice que: ‘hasta aquí, el paciente va a fallecer’.
En varios momentos no me salía la voz para decirle a las familias. Otros, en cambio, eran de gran felicidad porque gracias al cielo salieron superbién después de estar hasta tres meses en UCI cuando, inclusive, desde la medicina nadie daba nada por ese paciente”.
-Y en esos momentos que usted misma describe como tristes, ¿cuál fue su principal salvavidas emocional?
NTCP: “Mis compañeros. El poder hablar entre nosotros fue lo que más me ayudó, así como el discutir los casos y desahogarse con ellos porque todos estamos en lo mismo y con eso salimos adelante.
También, el apoyo de la familia y de mi novio. Él no es médico pero yo le contaba todas mis historias y me ha ayudado mucho a desahogarme.
Luego, están mis familiares. Sin embargo, que yo les contara y que verdaderamente entendieran qué estaba pasando, eran solo los compañeros del hospital. Entre todos nos ayudábamos y, cuando llegaba la hora de entregar al paciente para la siguiente guardia, uno les decía: ‘por favor, cuídeme bien a esta persona’.
En la imagen se encuentra la Dra. Caro en su último día de residencia en el Hospital Calderón Guardia. Foto: Karla Richmond, UCR
Aspiraciones
-Con cuatro años y seis meses, el 14 de enero del 2022 sos, oficialmente, egresada del posgrado de Medicina Interna. Al ver hacia atrás, ¿cuál ha sido la mejor experiencia que has tenido del posgrado?
NTCP: “Esa pregunta está bien difícil. No podría decir ninguna en específico porque he tenido muchas rotaciones muy satisfactorias. Tal vez, lo más significativo fue ayudar a los compañeros que van entrando. La verdad, eso me marcó más y me generó mucha alegría.
El ver que ellos se desenvuelven bien, que hacen bien los procedimientos, que presentan bien a los pacientes en la visita de los médicos y que saben cómo evolucionar bien a los pacientes, es muy gratificante. Especialmente, porque vos sabés que uno los guió un poquito al inicio.
Me encantó verlos explotar su conocimiento y salir solos sin ayuda de uno. Y bueno, como le decía, estar en hospitales periféricos y tomar la batuta. Uno siempre está supervisado por los asistentes médicos, pero ya ellos te van empoderando y soltando. Esas experiencias se ganan más al casi concluir la residencia.
En cuanto al posgrado, este fue muy apadrinador y estuvieron muy preocupados para que las y los residentes, desde el día uno hasta el final, nos sintiéramos acompañados. Asimismo, trabajan mucho para que el posgrado crezca con excelentes especialistas y que cada uno de nosotros vaya por un buen camino y a gusto”.
-¿Hay algún docente en particular que te haya servido de inspiración?
NTCP: “Todos, no puedo eligir a ninguno. Los del Calderón con quienes roté un montón de meses: el Dr. Grant, el Dr. Vargas, el Dr. Araya, el Dr. Villalobos, el Dr. Quintanilla, el Dr. Romero, el Dr. Murillo. Todos ellos siempre han estado ayudándonos en cada momento que teníamos una duda, incomodidad o sugerencia. Ellos siempre han estado ahí para nosotros, para impulsarnos y salir adelante.
Tal vez, el que podríamos decir como nuestro papá internista fue el Dr. Romero. Él siempre nos decía ‘usted sabe. Usted sabe, que sabe’. El Dr. Romero nos ayudó a desenvolvernos en los exámenes y en el día a día.
En cuanto a habilidades prácticas, era más con los residentes mayores para aprender a poner vías, etc. Si ya el residente mayor no podía, venía el profesor. Quizá el más ‘salvatandas’ era el Dr. Villalobos y el Dr. Grant para poner PICCs, que son unos catéteres de inserción periférica. Estos, prácticamente, casi que solo el Dr. Grant los pone en el hospital. Además, llevaba a todos lados el ultrasonido. Eso nos quedó grabado en la mente, cada doctor tiene sus destrezas.
Otro que es increíble es el Dr. Vargas. Él es un genio y nos ayudó a aprender a englobar al paciente y poder dividirlos por problemas para llegar al diagnóstico. Finalmente, está el Dr. Araya que con su humanidad nos ha colaborado con habilidades, destrezas y, lo más importante, plantearnos las preguntas correctas”.
-Cuando tengás el título en mano, ¿cuál es el siguiente paso que tomarás?
NTCP: “Hacer el servicio social. Esto es al azar, por lo que hay que esperar la rifa que será en marzo. Ya nos dieron las plazas. Dos son centrales y las demás periféricas. Yo espero terminar bastante lejos y desarrollarme más y aprender un montón porque ahora sí me toca a mí tomar las decisiones y velar a los pacientes.
Espero un lugar que me permita desarrollarme, que no me ate las manos y que esté anuente al cambio, pues el internista llega hasta donde se lo permiten. Espero que me permitan llegar bastante alto”.
-¿Y has valorado alguna otra subespecialidad?
NTCP: “Sí, no estoy cerrada a nada. Valoro llevar una segunda especialidad, pero de momento voy a llevar el servicio social y ver si hay algo que me atraiga. Si no, seguiré como internista. Otra cosa que analizo es la posibilidad de ir al extranjero y estudiar alguna maestría”.
Jenniffer Jiménez Córdoba Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR
Tanto en primaria como en secundaria, los exámenes fueron completamente digitales y se aplicaron de manera presencial en las instituciones educativas. La imagen corresponde al Colegio Técnico Profesional de Cóbano, en Puntarenas. Foto cortesía del Programa de Evaluación de Lenguas Extranjeras (Pelex)
Resultados de las pruebas de dominio lingüístico del 2021
Los liceos experimentales bilingües y los colegios técnicos y privados son los que mostraron mayores avances
El 36% de los estudiantes que aplicaron la Prueba de Dominio Lingüístico (PDL) en el idioma inglés para egresarse de la educación secundaria obtuvo niveles de preintermedio, intermedio y avanzado (B1, B2 y C1) según las bandas establecidas por el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCERL). Eso representa una mejoría del 7% en comparación con los resultados de las pruebas realizadas en el año 2019. Valga recordar que en el año 2020 no se realizó esta evaluación por motivos de la pandemia por COVID-19.
Este crecimiento significó una disminución de la banda A2 de dominio básico o elemental del idioma, la cual pasó del 70% en el 2019 al 57% en el 2021. En las pruebas recién aplicadas también destaca un 2% de estudiantes con un dominio avanzado del idioma (C1), nivel que no alcanzó ningún alumno hace 2 años.
A pesar de esta mejora, la mayoría de la población estudiantil que se egresó de la secundaria en el 2021 no alcanzó la meta establecida por el perfil de salida de los programas de estudio del Ministerio de Educación Pública (MEP), los cuales señalan que los estudiantes deben ubicarse en las bandas B1 o B2 (preintermedio e intemedio) según la oferta educativa que cursan. En este sentido, el 64% de quienes realizaron la prueba se ubicó en los niveles A1 (principiante) y A2 (dominio básico o elemental). Es importante destacar que en la banda A1 solo se encuentra el 7% del total de la población evaluada.
El rezago más significativo es en la banda A1 (principiante), la cual registró un incremento del 6% en comparación con el año 2019. Los estudiantes que se ubican en esta categoría proceden mayoritariamente de colegios nocturnos y Cindeas.
Distribuciones porcentuales de los resultados generales obtenidos en la prueba PDL para los años 2019 y 2021. Gráfico cortesía del Programa de Evaluación de Lenguas Extranjeras (Pelex).
Los colegios privados son los que obtuvieron la mejora más sustancial porque un 67% de la población evaluada se ubicó en las bandas B2 (intermedio) y C1 (avanzado), lo cual representa un incremento de 38 puntos porcentuales en comparación con el año 2019.
El segundo crecimiento más significativo lo mostraron los Liceos Experimentales Bilingües (LEB) porque el 81% de los estudiantes evaluados alcanzó el perfil de salida establecido por el MEP. Asimismo, el 48% se ubicó en los niveles superiores (B2 y C1), lo cual representa una mejora del 34% en relación con las pruebas aplicadas en el 2019. Tanto los colegios privados como los LEB no registraron estudiantes en el nivel A1 (principiante).
El mismo patrón de mejoría lo mostraron los colegios técnicos a pesar de contar con menos horas de exposición al idioma que los LEB. Destaca el crecimiento de 13 puntos porcentuales en la banda B2 (intermedio) en comparación con el año 2019. Además, ya se observan estudiantes en la banda C1 (avanzado). En esta modalidad de educación secundaria más de la mitad de la población estudiantil alcanzó el perfil de salida definido por el MEP.
Hasta el momento, más de 73 000 estudiantes de último año de la educación diversificada realizaron la prueba. Falta por aplicar algunos exámenes de reposición y a algunos estudiantes con otro tipo de calendario escolar. El análisis de los datos se realizó con un total de 70 288 pruebas. Se evaluaron estudiantes de más de 1 100 colegios de las diferentes modalidades que se ofrecen en el país. A esta población se le aplicó un examen en las destrezas de comprensión de lectura y comprensión auditiva alineada al MCERL en las bandas A1, A2, B1, B2 y C1. El examen consta de 100 ítems en el formato de opción múltiple y es completamente digital, aplicado presencialmente en formato en línea, híbrido y sin conexión a Internet.
Resultados en primaria
Adicionalmente a la prueba para secundaria, la Universidad de Costa Rica también diseñó y aplicó el Test of English for Young Learners (TEYL) a 3 011 estudiantes de quinto grado de educación primaria con un objetivo diagnóstico. Las pruebas fueron una donación al Ministerio de Educación Pública y los estudiantes participantes fueron seleccionados de manera voluntaria con el consentimiento de sus padres.
Entre los resultados destaca que únicamente un 1% de los estudiantes evaluados se encuentra en la banda Pre-A1, mientras que la mayoría (90%) se ubica en la banda A1. Este grupo se puede dividir en los A1 denominados consolidados y los A1 superiores, o A1+. En el caso de los A1 consolidados se encuentra un 66%, mientras que un 25% evidencia un dominio superior, por lo que se consideran A1+.
Además, un 8.6% del total de la población evaluada se ubica en la banda A2. Es importante destacar que el perfil de salida de primaria es de A1+, nivel que ya alcanza el 33.6% de la población. Hay que recordar que los estudiantes todavía tienen un año más de exposición en primaria para llegar al nivel esperado.
Resultados de la prueba de avance para al Test of English for Young Learners (TEYL). Gráfico cortesía del Programa de Evaluación de Lenguas Extranjeras (Pelex).
Fernando Montero Bolaños Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR
Con mucha alegría y entusiasmo, veinticuatro jóvenes de diferentes centros educativos del país y del exterior recibieron la noticia de que forman parte de los estudiantes que obtuvieron mejores notas de admisión de la Universidad de Costa Rica del año 2021-2022.
Dentro de este privilegiado grupo, destaca el joven Benjamín Arriagada Parajeles, de tan solo 18 años y estudiante del Colegio Alemán de Puerto Varas de Chile, quien obtuvo la mejor nota de admisión del 2022 a la Universidad de Costa Rica, con un promedio de 800 puntos.
Arriagada, quien además de ser un joven destacado académicamente, también es amante de la música y de los deportes, no ocultó su alegría y orgullo, tras enterarse que lidera la lista de los estudiantes con las mejores notas de admisión a la UCR.
“Estoy muy alegre y muy feliz por este logro, este reconocimiento es una forma de confirmar que todo el esfuerzo que puse en prepararme dio resultado y para mí es todo un orgullo” manifestó el joven.
Él también agradeció a sus padres, familiares y amigos más cercanos todo el apoyo que recibió para conseguir este mérito.
“Considero que este triunfo no es solo mío, sino también de todas las personas que me han ayudado, como mis padres, mi familia, compañeros y amigos, la verdad quiero agradecer la ayuda y decir que es todo un orgullo haberlo conseguido y que estoy muy feliz con la noticia” explicó.
Actualmente Benjamín tiene 18 años de edad y vive en Chile, sin embargo, aseguró que siempre ha tenido en la mente la posibilidad de trasladarse a nuestro país para estudiar la carrera de Medicina en la Universidad de Costa Rica, esto porque su madre es costarricense y la mayoría de familiares maternos han estudiando en esta universidad.
“Cada vez que puedo visito Costa Rica para compartir tiempo con mis familiares, y es por eso que conozco la calidad, excelencia y prestigio de la Universidad de Costa Rica, ya que muchos de ellos han estudiado ahí y me han comentado sobre la trayectoria y el reconocimiento que tiene esa universidad” dijo Arriagada.
Benjamín Arriagada Parajeles obtuvo la nota de admisión más alta de la UCR con un puntaje de 800, actualmente vive en Chile pero está dentro de sus posibilidades trasladarse a Costa Rica para estudiar Medicina (foto cortesía de Benjamín Arriagada)
Además, el joven explicó que ya ha visitado el campus de la UCR y que le agradó mucho el espacio físico, la dinámica universitaria,así como el buen trato con el que fue recibido, por lo que le ilusiona estudiar mucho en esta universidad.
Por último, Arriadaga comentó que de trasladarse a nuestro país para estudiar Medicina, le gustaría mucho vivir cerca del campus, y que por ahora le llama la atención las especialidades de Cardiología y Neurología.
“Soy fruto de la Educación Pública”
Por su parte, el segundo mejor promedio de admisión lo obtuvo la joven Fátima Segura Chaves, del Colegio Científico de Alajuela con una nota de 791,57. Ella tiene 17 años y es la primera de su familia en ingresar a la UCR.
Con una gran emoción, esta joven oriunda de San Rafael de Poás de Alajuela afirmó que la noticia de ser parte de los mejores promedios de admisión a la UCR, más allá del mérito de destacar, significa para ella una gran oportunidad.
“Es un gran orgullo recibir esta noticia, ya que me he esforzado mucho académicamente para poder ingresar a la UCR, al igual que otros estudiantes de mi generación , y bueno para mí tener esta oportunidad de estudiar en la universidad y llevar estudios superiores es muy valiosa ya que mis padres no pudieron hacerlo porque tuvieron que ir a trabajar muy jóvenes, ni tampoco mis abuelos maternos tuvieron ese privilegio de estudiar ya que toda la vida trabajaron en el campo o en labores domésticas” dijo Fátima.
Además señaló, en su caso particular, le debe su éxito académico al esfuerzo y apoyo de su familia, y a las oportunidades educativas públicas y de calidad a las que tuvo acceso desde temprana edad.
“Para mí es una alegría muy grande y creo que es un ejemplo para otras personas, el hecho de ser yo fruto de la educación pública y de venir de una zona rural, desde que estaba pequeña siempre estuve en centros educativos públicos muy buenos, primero en la Escuela de San Rafael de Poás de Alajuela, luego estudié el colegio en el Liceo Experimental Bilingue de Grecia y terminé en el Colegio Científico de Alajuela; y a pesar de que soy de un pueblito llamado San Rafael de Poás de Alajuela y debí invertir mucho tiempo en viajar para estudiar; gracias al apoyo de toda mi familia, a mi esfuerzo y las oportunidades educativas gratuitas y de excelencia que ofrece este país pude lograr este mérito” explicó la joven.
Fátima Segura Chaves obtuvo el segundo mejor promedio de admisión de la UCR con un puntaje de 791,75, ella desea estudiar una carrera del área de las ingenierías (foto cortesía: Fátima Segura).
Fátima desea dedicar su vida a las ciencias y a las matemáticas, por eso proyecta cursar alguna carrera afín al área de las ingenierías.
“Estoy valorando la posibilidad de estudiar la carrera de Ingeniería Mecánica o Ingeniería Eléctrica, ya que siempre he tenido habilidades y me gustan las ciencias y las matemáticas, además me llaman la atención estas dos carreras por el prestigio y la calidad que ofrece la ofrece la UCR en este campo de estudio” afirmó Segura.
Además, Fátima afirmó que desea visibilizar con su ejemplo y el de otras colegas, que las mujeres cuentan con la capacidad intelectual para abrirse camino y destacar en áreas de estudio que han sido históricamente ocupadas en su mayoría por hombres.
Por último, Segura señaló que su inspiración para esforzarse y buscar un futuro mejor proviene de su familia, principalmente de su abuelo materno, quien a pesar de haber estudiado sólo la primaria, ella considera que es una persona sabia, trabajadora, inteligente y amante de la lectura; así como de sus padres que no cuentan con estudios académicos, pero a quienes ella visualiza como personas autodidactas y muy sobresalientes.
“Quiero aportar a la sociedad costarricense”
Finalmente, el joven Josué Jiménez Vindas, de 17 años y estudiante del Colegio Científico de Alajuela obtuvo la tercer mejor nota de admisión a la UCR, con un promedio de 790,95.
Jiménez es oriundo del Barrio San José de Alajuela pero actualmente vive en la Garita, es el primero de su familia en cursar estudios en la Universidad de Costa Rica. Él manifestó que es un orgullo el tener la oportunidad de estudiar en la universidad más prestigiosa del país.
“En mi caso elegí a la Universidad de Costa Rica por el prestigio y excelencia de la institución, y se sabe que hay otras universidades públicas y privadas del país que se destacan, pero la UCR es la mejor de todas ellas, entonces para mí significa mucho orgullo tener esta oportunidad” explicó Jiménez.
Josué Jiménez Vindas del Colegio Científico de Alajuela obtuvo el tercer mejor promedio de admisión de la UCR con un puntaje de 790,95, él planea estudiar la carrera de Economía (foto cortesía: Josué Jiménez).
Josué es amante de la Economía, por lo que en un principio esta será su primera opción para cursar estudios en la UCR. Él manifestó que el país requiere solucionar problemas urgentes en este campo, por lo que desea estudiar esta carrera para aportar al desarrollo del país y al bien común.
“La economía es una de las ciencias más importantes a la hora de constituir la base de cualquier país, por lo que el tener la oportunidad de prepararme adecuadamente en este campo y de aportar soluciones para contribuir en la construcción de una sociedad más robusta, llama mucho mi atención” dijo Jiménez.
Además como consejo a otros jóvenes, Jiménez señaló que la clave del éxito académico radica en buscar una carrera o tema por el cual se sienta pasión, ser esforzado y descansar.
“Si uno estudia algo que realmente le gusta es más llevadero poder salir adelante con la carga académica y algo muy importante es llevar un balance y también descansar lo suficiente” detalló Jiménez.
Además de estudiar, este joven es amante de la lectura, disfruta su tiempo libre informándose sobre el acontecer económico mundial y nacional, le gusta ver películas y series en la TV y escuchar música.
Datos sobre el proceso de admisión 2021-2022
De acuerdo con los datos suministrados por la Oficina de Registro e Información, para el proceso de admisión 2021-2022 de la Universidad de Costa Rica se inscribieron un total de 55 999 personas estudiantes, de las cuales un total de 44 717 están en condición de elegible y pueden realizar el proceso de concurso de ingreso a carrera y recinto en la UCR.
Lista de estudiantes que obtuvieron los mejores promedios de admisión 2021-2022 de la Universidad de Costa Rica.
¿Cómo consultar la nota de admisión?
Las personas estudiantes que deseen consultar el resultado de nota de admisión, pueden hacerlo en la página de la Oficina de Registro e Información https://ori.ucr.ac.cr/admision. En este enlace deben ingresar sus datos personales, específicamente su número de cédula y número de formulario del examen (ambos datos se encuentran en el comprobante de la Prueba de Aptitud Académica).
Además, si la persona estudiante desea conocer a detalle el procedimiento de cómo se calcula el promedio de admisión, así como verificar su resultado, el Instituto de Investigaciones Psicológicas (IIP) de UCR ofrece el recurso de la calculadora para el Promedio de admisión.
Fechas importantes para concretar el ingreso a la UCR
El estudiantado que desee cursar estudios en la Universidad de Costa Rica en el 2022 debe estar atento a las siguientes etapas del proceso de admisión:
El siguiente trámite que deben realizar es la inscripción en el concurso de ingreso a recinto y carrera vía web, el cual se llevará a cabo del 24 de enero 2022 a las 00:05 a.m. al 26 de enero 2022 hasta las 23:55 horas, en la página https://eingreso.ucr.ac.cr.
Por otra parte, el resultado del proceso de concurso de ingreso a recinto y carrera (publicación de la lista de admitidos), se dará a conocer el día 3 de febrero del 2022, a las 5:00 p.m. en la página de la Oficina de Registro e Información https://ori.ucr.ac.cr. Además, el 10 de febrero se darán a conocer los resultados de la fase de Admisión Diferida, a las 7:00 p.m.
Otro de los trámites importantes para los nuevos estudiantes de la UCR, es el proceso de solicitud de beca socioeconómica, el cual se llevará a cabo vía web del 3 al 7 de febrero del 2022, por medio de la página: becas.ucr.ac.cr. Los resultados de la solicitud de beca socioeconómica se darán a conocer el 18 de marzo, en el sitio oficial de la Oficina de Becas.
La población estudiantil puede consultar todas las fechas importantes sobre los diferentes trámites y servicios que ofrece la Vicerrectoría de Vida Estudiantil, en el Calendario Estudiantil Universitario 2022, así como en la página vive.ucr.ac.cr
Tatiana Carmona Rizo Periodista Vicerrectoría de Vida Estudiantil, UCR
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