Las universidades públicas son centros de generación de conocimiento, formación profesional y proyección a la sociedad. Son centros de reflexión y pensamiento crítico. No se dedican solo a atender problemas del presente, sino que proyectan su trabajo hacia el futuro. La autonomía garantiza ese espacio de reflexión crítica.
En este video de menos de dos minutos de la Alianza por una Vida Digna se presentan y amplían estas ideas:
En este enlace puede ver el artículo que contiene estas ideas escrito por el doctor José María Gutiérrez:
Ante los diversos cuestionamientos surgidos en contra de las universidades públicas-estatales
INDICA QUE
El tejido social acoge la diversidad de formas de vida y prácticas sociales, y su conformación ha sido una preocupación permanente de la humanidad. por cuanto se requiere de acuerdos y respeto mutuo, de manera que nadie sufra por falta del debido reconocimiento social. En virtud de ello, la pregunta por los modos como se preserva y fortalece dicho tejido social también ha sido una preocupación de instituciones públicas y privadas. Por supuesto, los logros han sido desiguales, y en tiempos alejados de la normalidad habida, nuestro tejido social se ha mostrado vulnerable, de lo que algunos sectores se aprovechan.
La sociedad que queremos resulta de una concertación de esfuerzos venidos de los personajes políticos, empresarios, líderes de diferente índole y por supuesto de la ciudadanía. Diatribas e informaciones malintencionadas contribuyen a generar animadversión y dificultar el debido funcionamiento de una sociedad en la que todos quepan equitativamente;
CONSIDERANDO QUE:
1.- Que las universidades pública-estatales han sido objeto de ataques públicos por la prensa y las redes sociales, y la información transmitida no se basa en un conocimiento del funcionamiento de dichas instituciones Por lo que, estos ataques contrastan profundamente con el papel que han tenido estas instituciones en la escena nacional.
2.- El protagonismo de las universidades públicas-estatales durante las últimas décadas de la historia de Costa Rica, en particular, las constituyen en claro mecanismo de movilidad social, para una creciente cantidad de ciudadanos y ciudadanas.
3.- La cada vez mayor y diversa oferta académica ha garantizado un creciente número de profesionales cada año, todos con alta empleabilidad y, por ende. ha contribuido al crecimiento de la vida económica del país.
4.- Los proyectos de acción social e investigación a través de los cuales las Universidades se han comprometido con el desarrollo, promoción y bienestar de la comunidad, particularmente de aquellos grupos o sectores sociales menos favorecidos.
5.- La confianza depositada por la mayoría de nuestros gobiernos, así como por la comunidad nacional para con la universidad pública-estatal. reconoce no solo una trayectoria sólida y humanística sino que, a su vez e implícitamente, el uso responsable de los recursos asignados.
6- Las universidades son instituciones públicas, de administración estatal, abiertas a todos y todas las personas interesadas, como también a todas las instancias gubernamentales pertinentes, para que conozcan desde dentro su funcionamiento y mostrar cómo llevan a cabo su gestión.
7.- El lugar que las universidades han puesto al país en la escena internacional a través de la tecnología, la ciencia, las letras y las humanidades. es de privilegio; por lo que. estas instituciones gozan de convenios de cooperación y movilidad en virtud de los cuales estudiantes, docentes y funcionarios logran llevar el quehacer a otras latitudes, así como aprender de otros modos de trabajo universitario. promoviendo visiones más cosmopolitas e integradoras.
MANIFIESTA:
1.- Su rotundo rechazo frente a aquellas críticas de las que han sido objeto las universidades públicas-estatales cuando se han fundado en razones incompletas, tendenciosas y desconocedoras de la gestión del trabajo universitario integralmente, de los modos como se recolectan e invierten los fondos, de los procesos de enseñanza y aprendizaje, del uso y mantenimiento de la infraestructura y de los procedimientos para la toma de decisiones y la proyección democrática y humanística.
2.- Apoyamos toda rendición de cuentas fruto de una actitud sincera y responsable, siempre y cuando se parta de un conocimiento derivado de datos evidentes, reales y adecuadamente interpretados, así como de reglamentos y procedimientos ampliamente conocidos; todo lo cual, acompañado de una exhaustiva documentación de manera que se tenga una clara imagen del papel de las universidades estatales-públicas.
3- La invalidez de cualquier crítica vaciada de parcialidad y que pierda de vista el contexto institucional e histórico en que se desarrollan las universidades públicas-estatales, dejando sospechosamente de lado incluso el universo de las educación superior privada, así como desconociendo los marcos constitucionales que la tutelan.
4- Nos sumamos a la institucionalidad que ha caracterizado la historia costarricense para canalizar todo desconocimiento del modus operandi de las universidades estatales-públicas y convertir el tema en un escenario didáctico; pues estamos seguros que estas instituciones, con un alto grado de transparencia y apertura, no presentarán ningún obstáculo ante el escrutinio ciudadano, pero el mismo debe pretender la justeza y partir de la buena fe.
5- Hacer una respetuosa excitativa a las diputadas y los diputados de Asamblea Legislativa, para que promuevan un ejercicio responsable del control político de su competencia, frente al importante e incuestionable papel histórico que han tenido las universidades públicas-estatales; para que con sus decisiones procuren garantizar su fortalecimiento, en beneficio de nuestras sociedad.
Acuerdo tomado por la Junta Directiva de la Academia Costarricense de Filosofía y Pensamiento Complejo, a propuesta de varios de los asociados, a los 13 días del mes de junio de 2020.
Perciben que zonas costeras enfrentan un panorama más complejo en comparación con otras regiones del país
En el conversatorio con el vicerrector de Vida Estudiantil estuvieron presentes los y las funcionarias de la Sede del Pacífico: Emmanuel Madrigal, Marcela Salas, Maureen González, Peggy Morales, Giovanny Arias, Wendy Vargas, Marta Lugo, Dinorah Salas y Maricela Figueroa (foto cortesía Wendy Vargas).
La difícil condición socioeconómica de las zonas costeras, la brecha digital que existe en muchos lugares de la provincia, y la inestabilidad emocional, son parte de los desafíos a los que se enfrenta la población estudiantil de la Sede del Pacífico de la Universidad de Costa Rica.
Así lo señalaron estudiantes y funcionarios de esta sede universitaria, al Dr. Carlos Sandoval García, vicerrector de Vida Estudiantil, durante un encuentro que se llevó a cabo este martes 16 de junio.
A estos retos se les suman, el proceso de adaptación a la virtualización de la docencia, el acceso limitado a recursos tecnológicos y el no contar con las condiciones óptimas para continuar con sus estudios desde sus hogares.
LEA: Estudiantes de la Sede del Caribe plantean sus desafíos en medio del COVID-19 (18 de junio, 2020)
La discusión se realizó en el marco de una iniciativa del vicerrector, mediante la cual se pretende identificar, desde la Vicerrectoría de Vida Estudiantil, las principales necesidades y desafíos que afronta la población estudiantil de todas las sedes universitarias, a raíz de las consecuencias generadas por la pandemia.
Una situación socioeconómica difícil
En materia de empleo y otras fuentes de ingresos familiares, varios de los estudiantes que participaron del encuentro, manifestaron que las zonas costeras enfrentan un panorama más complejo en comparación con otras regiones del país.
Al respecto, la estudiante Juanita Calderón explicó que, muchos compañeros y compañeras de la sede le han comentado que las situaciones familiares que enfrentan son muy difíciles “porque va desde no tener las condiciones de estudio en sus hogares, situaciones de criminalidad en los barrios, hasta estudiantes que quedaron solos, aislados y lejos de sus familias por la pandemia”.
Asimismo, la Licda. Dinorah Salas Ruiz, encargada de la Oficina de Trabajo Social de la Sede manifestó que han estado atendiendo estudiantes que solicitan ayudas especiales de la universidad, debido a que ellos y ellas solventan muchas de las necesidades básicas de sus familias con la beca.
“Antes de la pandemia la situación ya era compleja aquí, el turismo generaba ingreso importante en muchos de los grupos familiares, y ahora con esta pandemia muchos negocios y actividades se cerraron o están con poca afluencia, y la afectación económica es bastante importante” añadió Salas.
Por su parte, la MPA. Martha Lugo, encargada de la Oficina de Orientación de la Sede aseguró que han atendido situaciones de estudiantes que antes de la pandemia no contaban con beca socioeconómica, pero que, a raíz de esta situación, su condición económica familiar cambió y ahora sí necesitan de la ayuda de la Universidad.
En este sentido, la MATI. Wendy Vargas Hernández, coordinadora de Vida Estudiantil de la Sede del Pacífico afirmó que hay situaciones particulares de estudiantes que no pueden realizar actividades académicas de forma virtual porque tienen que trabajar para apoyar a sus familias económicamente, que tienen que pedir Internet o computadoras prestadas para poder estudiar, o que tienen que trasladarse porque la señal no les llega hasta sus casas.
“Uno quisiera poder hacer más por los y las estudiantes, pero estamos atados de manos ya que tenemos poco personal, y uno desea apoyarlos más porque uno sabe que son personas que se esfuerzan por ser profesionales, por tener una carrera y sacar adelante a toda su familia” expresó Vargas.
En la discusión también estuvieron presentes la Asesora Ejecutiva de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil, la Mag. Ruth Mora Barrantes, y la directora de la Oficina de Becas y Atención Socioeconómica, la MBA. Anabelle León Chinchilla (foto cortesía Wendy Vargas).
Salud mental de la población estudiantil
En materia de Salud Mental, tanto estudiantes como funcionarios de la Sede del Pacífico coinciden en que la incertidumbre, la ansiedad, los problemas económicos y familiares, así como la gran cantidad de trabajos y de carga académica son algunos de los factores que afectan su salud emocional.
En este punto, la MSP. Peggy Morales Sequeira, encargada de Psicología de la Sede, manifestó que ha estado atendiendo de manera remota a los y las estudiantes, y que, a través de esta experiencia, ha podido detectar las situaciones de extrema pobreza, los problemas de conectividad, y las condiciones en las que viven muchos estudiantes.
“Muchos de esos hogares no cuentan con las condiciones óptimas para estudiar, son casitas sencillas, humildes, sin espacios que se puedan dedicar al estudio, aunado a que muchas de estas familias han perdido sus fuentes de ingreso, y esto ha provocado situaciones familiares y de salud mental en los estudiantes” dijo Morales.
Asimismo, explicó que el servicio tiene muchísima demanda, y que para subsanar el faltante de recurso humano en Psicología se ha implementado un modelo de atención centrado en acompañamiento, búsqueda de soluciones, en el cual se trabajan sesiones individuales y grupales, de intervención familiar y curricular.
Añadió que hay casos de situaciones de ansiedad, situaciones psiquiátricas, de situaciones familiares complejas, entre otros.
Al respecto, la encargada de Trabajo Social señaló que la Sede está implementando un plan de trabajo sobre el tema de salud mental, al cual se le están haciendo los ajustes para realizar las acciones de manera virtual.
Acceso a la tecnología y la conectividad
La situación de acceso a la tecnología y a la conectividad de los y las estudiantes de la Sede del Pacífico también es compleja, ya que gran parte de ellos no cuentan con los recursos para continuar con sus estudios de manera virtual.
Por esta razón, las iniciativas de la UCR para apoyar a la población estudiantil con el préstamo de equipo de cómputo y tabletas han sido bien recibidas por los y las estudiantes de esta sede.
Sin embargo, aunque la institución y la sede han hecho grandes esfuerzos en materia de préstamo de equipo, la población estudiantil considera que hay otras necesidades que deben solventarse.
Por ejemplo, la estudiante Elena Hernández, presidenta de la Asociación de Estudiantes de la sede manifestó que la población estudiantil tiene como reto no solo la falta de recurso tecnológico sino también el no contar con espacio o con las condiciones adecuadas para estudiar en la casa.
Además, indicó que las computadoras que ha prestado la sede no cuentan con los programas informáticos específicos que se requieren dependiendo de la carrera o área de estudio.
Por su parte, la estudiante Juanita Calderón manifestó que el nivel de incertidumbre y frustración de la población estudiantil se amplía por factores como no poder salir, estar alejado de la familia, tener mala conectividad y tener que seguir con la carga académica. Y que en su caso la estresó mucho no tener equipo tecnológico para seguir con los cursos y luego tener que acelerar el ritmo para ponerse al día con la materia.
Acompañamiento al estudiantado
Al final del conversatorio, el vicerrector agradeció a los participantes por sus intervenciones y explicó que toda la información será utilizada para el proceso de toma de decisiones y mejora de las condiciones del estudiantado para el II ciclo lectivo del 2020.
Tatiana Carmona Rizo Periodista Vicerrectoría de Vida Estudiantil
La Asamblea Legislativa de Costa Rica votará el próximo martes 23 de junio los informes de la Comisión que estudio el Fondo Especial de la Educación Superior (FEES). El informe de mayoría que se debatirá en el plenario evidencia una visión economicista sobre el desarrollo y el bienestar, además de reproducir estereotipos sobre las universidades públicas.
Costa Rica es una nación que apuesta por la educación, que sabe que el conocimiento es esperanza, y aunque es urgente y necesaria la crítica y evaluación sobre aspectos diversos de la gestión de la educación superior, no se debe permitir el aval de un documento que no considera o interpreta de manera parcial y sesgada las fuentes de información a las que tuvo acceso como comparecencias, documentos oficiales y los Informes de la OCDE 2017 y el Estado de la Educación 2019. El estudio de esos documentos evidencia que de dichas fuentes se pueden extraer conclusiones muy diferentes a las del Dictamen de mayoría.
El claro énfasis dado a las debilidades puntuales de las universidades públicas lo hace desconocer sus mucho más numerosas fortalezas, lo que implica, por ejemplo, omitir del todo el desarrollo e impacto social, económico y científico que las carreras STEM y la investigación que en esos campos tiene en la Universidad de Costa Rica, que la sola lectura del dictamen deja la impresión de ser inexistentes. Nada más fuera de la realidad.
Varias de las conclusiones del informe de mayoría son de recibo, y la Universidad de Costa Rica reconoce que debe reconocer que urge la puesta en marcha de medidas de fondo en temas como salarios, equilibrio financiero a largo plazo y regionalización.
Esta actividad volverá en el mes de octubre en modalidad virtual
En RobotiKIDS los niños y las niñas pueden dejar volar su imaginación mientras aprenden jugando.
El pasado 2 junio inició la cuarta edición de RobotiKIDS en la cual, 100 niños y niñas acompañados por sus familiares tuvieron la oportunidad de participar de diversos talleres y propuestas pedagógicas alrededor de la robótica educativa. Durante tres días los y las participantes aprendieron sobre lenguajes de programación, tecnología, fenómenos de la física y hasta a crear sus propios juegos en línea.
En esta ocasión, se recibieron más de 150 solicitudes durante el proceso de inscripción, en el cual se realiza una convocatoria abierta con difusión en redes sociales y por medio de alianzas con centros educativos y con la carrera de Educación Primaria de la Universidad de Costa Rica (UCR).
“Este contexto de pandemia a nivel nacional implica que los niños y las niñas estén todo el tiempo en casa con sus familias y esta oportunidad de poder brindar actividades extracurriculares permitió que se generara gran expectativa e interés en los talleres. Desde RobotiKIDS solicitamos que siempre haya una persona adulta acompañando a los y las niñas durante las sesiones, por lo que fue un aprendizaje que se amplió a toda la familia”, comentó Isabel Rojas Córdoba, coordinadora del proyecto.
Para los y las organizadoras fue todo un reto el cambio metodológico para un desarrollo completamente virtual, el cual “implicó un proceso formal de exploración, investigación, diseño, validación y corrección” para asegurarse de que el trabajo con niños y niñas sea de provecho, sencillo, entretenido y que permita comprender de la mejor manera las herramientas de trabajo, expresó Hazel Castro Araya, docente de la carrera de Educación Primaria.
Los resultados finales fueron muy positivos, tanto niños y niñas como el personal organizador aseguran que los talleres fueron un éxito y cumplieron con los objetivos propuestos.
“Yo estoy muy feliz y satisfecha con los resultados. Considero que alcanzamos el objetivo que estábamos buscando que es poder estimular la parte creativa y la curiosidad para que los niños y las niñas se acerquen a la tecnología y podamos apuntar a un mayor desarrollo científico de este nivel en el país.
Dela misma manera, en las evaluaciones las personas encargadas de los niños y las niñas expresaron estar muy satisfechos. “Fue una buena experiencia para los niños ya que permiten que ellos tengan un acercamiento al mundo de la tecnología y a la programación”, expresó una de las madres.
RobotiKIDS ofrece a los niños y las niñas la posibilidad de enamorarse de la robótica y adquirir nuevas herramientas tecnológicas.
RobotiKIDS es un espacio dedicado a la robótica infantil promovido desde el Programa de Tecnologías Educativas Avanzadas (PROTEA) de la Facultad de Educación que nace en el año 2015 como parte de las actividades del RobotiFest. Este año, debido al contexto nacional por el COVID-19, se realizó la primera edición virtual con 7 talleres para niños y niñas en edades entre los 4 y los 13 años.
Durante el mes de octubre RobotiKIDS realizará su quinta edición de manera mayoritariamente virtual y ajustándose a las medidas solicitadas desde la
Rectoría, en el marco del RobotiFest de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Costa Rica (UCR), un festival de tecnología abierta que promueve la aplicación de tecnologías no sólo de robótica, sino también de automatización de procesos productivos y para la vida cotidiana, es decir, para resolver problemas de la vida diaria aplicando robótica, programas de computación y la automatización.
“Este 2020 desde RobotiFest y RobotiKIDS nos vamos a mantener en la modalidad virtual debido a las condiciones por COVID-19. Estamos en una etapa de planificación de metodologías en entornos virtuales tipo Zoom y utilizando videos y otras tecnologías que nos permitan alcanzar los objetivos con muy poca presencialidad. Además, vamos a tener conferencias y talleres durante toda la semana en la que se realiza el RobotiFest”, indicó José Alberto Moya Segura, profesor de la Escuela de Ingeniería Industrial y parte del equipo organizador del RobotiFest.
Natalia Odio González (Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social).
TCU brinda herramientas para la prevención de la violencia y promoción de una cultura de paz
El TCU busca implementar acciones para que instituciones y organizaciones comunitarias incluyan en su quehacer diario el enfoque de prevención primaria de la violencia de género y la promoción de la cultura de paz.
El Trabajo Comunal Universitario (TCU) Prevención de la violencia y promoción de una cultura de paz con enfoque de masculinidad en niñas, niños y adolescentes (TC-630) trabaja por implementar procesos de prevención de la violencia con niños, niñas y adolescentes, docentes, líderes y lideresas comunitarias, integrando la perspectiva de género y promoviendo a su vez relaciones pacíficas entre todos y todas.
El proyecto trabaja en los cantones de Montes de Oca y Curridabat, principalmente con centros educativos cuyas poblaciones viven en condiciones de vulnerabilidad. “Este es un TCU que se inserta principalmente en zonas de alta vulnerabilidad, porque nos interesa trabajar la prevención primaria de la violencia y la promoción de una cultura de paz con enfoque de masculinidad con niños y niñas que viven en condiciones de alto riesgo como hacinamiento, expuestos a la venta y consumo de drogas y con contextos familiares donde hay violencia”, expresó Ruthman Moreira Chavarría, coordinador del TCU.
Entre las labores del proyecto destaca el generar espacios de reflexión en torno a los procesos de socialización de las masculinidades. Esto apunta a inducir cambios en las prácticas cotidianas perjudiciales que perpetúan los estereotipos y a su vez justifican las violencias de género y las violencias sociales.
“Estamos tratando de incidir en cómo podemos mejorar las relaciones entre hombres y mujeres desde edades tempranas para evitar asuntos tan complejos como lo es la violencia en todas sus dimensiones”, expresó Moreira.
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), más del 35% de las mujeres de todo el mundo han sido víctimas de violencia física o sexual. Además, diversos estudios nacionales demuestran que en países con altos índices de pobreza esta cifra puede llegar a aumentar hasta un 70%.
La violencia contra la mujer se puede definir como todo acto de violencia de género que resulte, o pueda tener como resultado un daño físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada.
Existe un marco legal e internacional que recomienda trabajar la violencia de género por medio de la prevención primaria, es decir, desde edades tempranas. Dicho trabajo debe incluir el enfoque de masculinidades e involucrar a los hombres (niños y jóvenes) de modo que los mismos puedan construir y vivir masculinidades que respeten los derechos humanos y prevengan la violencia hacia las mujeres, incluidas las violencias simbólicas.
Este TCU, parte del entendido de que para que las niñas, los niños, los y las adolescentes puedan aprender a relacionarse con igualdad y equidad, es necesario desarrollar procesos de formación, orientados a facilitar que reflexionen y se cuestionen estas concepciones y adquieran los conocimientos y habilidades para poder ejercer sus derechos y respetar los derechos de los y las demás.
Quienes participan de la iniciativa mencionan que el trabajo con hombres requiere de procesos reeducativos y de resocialización para que puedan reconocer tanto la forma como han sido socializados en esta cultura patriarcal como los costos y los daños que esto conlleva para las mujeres, para las demás personas, para la naturaleza y para sí mismos.
“Creo que con las últimas noticias a nivel nacional, estas experiencias son importantes de fomentar en edades tempranas. La nueva masculinidad me parece que va a ayudar mucho a los chicos a que sean ellos mismos y no tanto lo que una sociedad les ha impuesto y que permita la búsqueda de la felicidad de ellos”, indicó María Alejandra Ureña, integrante del proyecto.
Los procesos de formación han sido muy bien recibidos tanto por las personas estudiantes como por los centros educativos, gracias a las metodologías lúdicas y los resultados que con el tiempo se van haciendo evidentes. Docentes y demás personas de las escuelas esperan que el proyecto continúe y permita cambiar las dinámicas de violencia aún presentes entre los niños y las niñas.
“Esto no es algo que sucede de la noche a la mañana. Tenemos que continuar con esta alianza con los TCU porque los niños salen de sexto y vienen nuevos niños, ahora también tenemos niños de materno y la cultura de la escuela tiene que cambiar por eso estamos casadas con esto. Sabemos que son cambios a largo plazo y debemos iniciar desde edades tempranas por eso espero que la UCR nos siga apoyando”, comentó Brasilia Domus Pereira, psicóloga de la Escuela 15 de agosto.
TCU brinda herramientas para la prevención de la violencia y la promoción de una cultura de paz
Información de Natalia Odio González (Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social).
Proyecto combina docencia, investigación y acción social para promover la salud mental
El CAP Busca formar estudiantes que puedan responder desde la intervención clínica psicológica a las necesidades psicosociales de los residentes en Costa Rica, a través de actividades profesionalizantes de calidad y articuladas a la proyección comunitaria. Fotografía tomada del portal de la Escuela de Psicología.
Desde el año 2004, el proyecto de Acción Social ED-2157 “Centro de Atención Psicológica” ha brindado atención clínica psicológica a personas residentes en Costa Rica, cuyos recursos económicos les impiden acceder a este tipo de servicios de manera privada. Esta atención es brindada por estudiantes avanzados de la carrera de Psicología de la Universidad de Costa Rica (UCR), bajo la supervisión de docentes con experiencia el ámbito clínico.
El CAP responde a la necesidad de brindar apoyo en materia de salud mental desde un espacio público y accesible para todas las personas en el cual, se beneficie tanto a la población atendida como al estudiantado.
El trabajo clínico que se desarrolla en el CAP tiene un impacto directo en las personas que reciben el servicio, en la formación de los y las estudiantes que desarrollan habilidades y experiencia en las diferentes actividades de índole clínica, y en la recopilación, sistematización y análisis de la información contenida en los expedientes para la investigación.
“El proyecto tiene un componente importante de acción social al ofrecer un servicio a población que no tiene acceso al mismo. La evaluación que recibimos habitualmente es muy positiva y tiene un componente formativo muy especial, porque queremos que las y los estudiantes hagan una experiencia muy buena de atención clínica, que tengan los elementos materiales y los soportes de supervisión y formación que les permitan un desarrollo muy adecuado de su intervención clínica, todo esto en el marco de un compromiso social” expresó Lucía Molina, coordinadora del proyecto.
Semestralmente se incorporan al CAP aproximadamente 80 estudiantes, por lo que los procesos clínicos implican un número similar de consultantes. Antes de su ingreso al centro, los y las estudiantes son parte de un proceso de capacitación y durante toda su participación cuentan con apoyo especializado de docentes de la Escuela de Psicología.
“A nivel académico, la supervisión que brinda el centro nos hace sentir muy apoyados en un espacio de práctica profesionalizante. Esta es una oportunidad que permite un acercamiento a esta realidad de la psicología clínica donde se pueden poner en práctica las herramientas que hemos aprendido durante el proceso de la carrera”, expresó Paulina Bravo, integrante del CAP.
Para los y las estudiantes estos espacios son fundamentales para su formación académica, pues les permiten sus primeros acercamientos en el ámbito clínico. Además, consideran que es un espacio valioso y necesario de aporte a la sociedad desde la universidad como institución pública.
“Al CAP acuden aquellas personas cuyos recursos económicos no son suficientes para financiar una atención psicológica clínica privada y de calidad. Y creo que ahí radica la importancia del proyecto, de atender a todas estas personas con malestares y con situaciones particulares que requieren y merecen de una escucha y de una elaboración que les permita en la medida de lo posible estar mejor y enfrentarse a su vida cotidiana” comentó Enyell Valerio, estudiante de psicología.
Actualmente, ante la emergencia nacional por COVID-19, el CAP se prepara para brindar espacios psico-educativos desde la virtualidad a población adulta durante el segundo semestre. Las metodologías se encuentran en construcción entre los y las docentes que forman parte del centro y esperan poder seguir brindando espacios para que los y las estudiantes no pierdan esta experiencia al trabajar desde sus hogares.
Información de: Natalia Odio González (Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social)
La unión de esfuerzos como este es vital para que el país pueda salir adelante
Las personas que tienen conectividad en sus casas, ya sea por fibra óptica o por ADSL con servicios de Kölbi Hogar, podrán acceder a una de las opciones disponibles.
La Universidad de Costa Rica (UCR) estableció un convenio con el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y Kölbi, el cual le permite al personal docente y administrativo de la Institución acceder a una serie de beneficios en los planes de conexión a internet en el hogar. El fin es apoyar las labores de trabajo remoto, en el marco de la emergencia por COVID-19.
Alonso Castro Mattei, director del Centro de Informática (CI) de la UCR, indica que la Universidad es la primera institución pública del país en contar con este convenio. Tal acuerdo se da como una extensión adicional al que ya tenemos con el ICE, que es el proveedor de los servicios de internet para la UCR.
“Extendemos un convenio adicional para que el personal docente y administrativo se vea favorecido, y que las personas que tienen conectividad en sus casas, ya sea por fibra óptica o por ADSL con servicios de Kölbi Hogar, puedan acceder a una de las opciones disponibles, entre ellas una rebaja del costo mensual del enlace, un aumento en su velocidad actual de conectividad, o solicitar un servicio de conectividad nuevo al ICE, en el caso de funcionarios que aún no lo posean”, añade Castro.
El convenio está disponible para las personas funcionarias que posean o adquieran alguno de los siguientes planes de Kölbi Hogar: individual de internet, dúo de internet + telefonía fija, dúo internet + Kölbi TV y planes triples.
Para optar por este convenio, se debe cumplir con dos requisitos: poseer un nombramiento interino o en propiedad activo en la UCR y que el plan Kölbi contratado o a contratar esté a nombre de la persona funcionaria de la Universidad.
Las personas interesadas en aplicar a este convenio deben solicitar una constancia de su nombramiento activo en la Universidad, a la Oficina de Recursos Humanos (ORH), por medio del Portal UCR o al correo orh.vra@ucr.ac.cr . También deben llenar y firmar el formulario que se ha dispuesto para tal efecto, ya sea con firma digital o escaneando el documento impreso con la firma física.
En el caso de funcionarios que cuenten con uno de los planes Kölbi en sus hogares, pero que se encuentre a nombre de un familiar, podrán completar el formulario de cesión de derechos, ubicado en el siguiente enlace: https://ci.ucr.ac.cr/node/107#page-title.
Este convenio es válido para un contrato por persona, aplicará de forma permanente y continuará una vez finalizado el período de emergencia por COVID-19.
“La negociación para alcanzar este convenio se hizo en aras de fortalecer y facilitar el trabajo remoto y la docencia en línea, a través de mejores enlaces de internet, sobre todo ahora que, en los hogares, este servicio es utilizado por las familias completas para efectuar teletrabajo y recibir clases de forma virtual. Queremos que las personas puedan trabajar de forma más cómoda y con un ahorro económico importante”, indica Castro.
Por su parte, Mauricio Rojas Cartín, gerente de telecomunicaciones del ICE, indica que, a lo largo de los años, ambas instituciones han reforzado sus relaciones en pro de fortalecer la educación superior. Añade que, ante los nuevos retos derivados de la emergencia nacional, se ha propiciado un cambio hacia los medios digitales, incluyendo el teletrabajo.
“En esta circunstancia, somos conscientes de esta nueva realidad y de que, solo uniendo esfuerzos, lograremos que el país pueda salir adelante. En el ICE, hemos diseñado una oferta exclusiva a través de nuestra marca kölbi Negocios, con un precio diferenciado y el ancho banda necesario para realizar el trabajo con enlaces de alta velocidad, así como una conexión de internet estable y segura. Nos enorgullece ser socios empresariales de la UCR para fortalecer la educación y el trabajo a distancia”, finaliza Rojas.
Otros esfuerzos que complementan el apoyo al trabajo remoto y clases virtuales
Desde el inicio de la emergencia por la pandemia COVID-19, el Centro de Informática se ha dedicado a dotar a la comunidad universitaria de las facilidades técnicas y las herramientas necesarias para adaptar las labores, una vez que se tomó la determinación de enviar a la comunidad universitaria a clases virtuales y trabajo remoto.
Estos esfuerzos han abarcado diversas etapas. Castro Mattei señala que, en una primera etapa, se duplicaron todos los enlaces de internet de las sedes y recintos, se procedió a habilitar el servicio de VPN y telefonía en las casas de las personas funcionarias, con el fin de que pudieran acceder a sus extensiones de la Universidad, desde su computadora o teléfono móvil. También se crearon los formularios de COVID-19 en el Portal UCR, se habilitaron licencias de diverso software para uso en casa, incluyendo herramientas de videoconferencia como Zoom y de seguridad como el antivirus.
Igualmente, se trabajó en fortalecer herramientas como Mediación Virtual, de forma que pudiera soportar una mayor cantidad de cursos y personas usuarias.
Como segunda etapa, se realizó la compra de tabletas y chips de conexión a internet, que han permitido apoyar a los estudiantes que no cuentan en sus casas con un equipo de cómputo adecuado o que tienen conexiones a internet limitadas e inestables. Además, en conjunto con el ICE, se logró eliminar el consumo de datos en la consulta de sitios con dominio ucr.ac.cr. Adicionalmente, lanzamos una campaña de información sobre ciberseguridad a la hora de realizar trabajo remoto.
“Ahora, estamos trabajando en los preparativos para asumir el segundo semestre y continuar en la mejora de las condiciones de trabajo remoto y docencia virtual para nuestra comunidad universitaria. Pronto, tendremos funcionando la plataforma UCR Global para los cursos en línea de Acción Social y un sistema para incluir y analizar la información de las posibles actividades presenciales que desean retomarse en el II ciclo 2020, entre otras novedades”, finaliza Castro.
Melissa Gómez Arce Comunicación, Centro de Informática, UCR
Estudiantes de la Sede del Caribe se reunieron con el Vicerrector de Vida Estudiantil Foto: Anel Kenjekeeva.
El Dr. Carlos Sandoval García, vicerrector de Vida Estudiantil de la Universidad de Costa Rica se reunió con las autoridades y estudiantes de la Sede del Caribe para identificar cuáles son los principales retos a los que se enfrentan la población estudiantil de esta sede universitaria en el contexto actual.
La reunión se llevó a cabo este miércoles 10 de junio, y contó con la participación de los estudiantes: Nicole Sánchez, María Elena Cordero, Damián Agüero, y Annia Vallejos, presidenta de la Asociación de Estudiantes de la Sede del Caribe.
En la discusión también estuvieron presentes la Mag. Ruth Mora Barrantes, Asesora Ejecutiva de la ViVE, la MBA. Anabelle León Chinchilla, directora de la Oficina de Becas y Atención Socioeconómica, y los y las funcionarias de la Sede del Caribe: Jenny González, Jeffrey Bastos, Andy Fuller, Axel Alvarado, Leyla Alpízar, Guiselle Arias, Hernán Chaves, Noelia Acosta, Jackeline Cuadra, Seidy Meza; junto al Dr. Juan Diego Quesada, director de la Sede del Caribe.
Durante el encuentro, tanto estudiantes como funcionarios, se refirieron a las principales dificultades y retos de la población estudiantil, en la coyuntura del COVID-19, en materia de salud mental, acceso a la tecnología para continuar con sus estudios, y sobre la situación socioeconómica de la región.
Funcionarias de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil acompañaron al vicerrector a este encuentro con la población estudiantil Foto: Anel Kenjekeeva.
Por su parte el vicerrector también planteó la posibilidad de hablar acerca de cómo ha marchado el semestre, tras enfrentarse a la virtualización de la docencia; con el objetivo de apoyar desde la Vicerrectoría de Vida Estudiantil, con el reto de fortalecer la permanencia del estudiantado, en esta coyuntura.
Familias han perdido su trabajo
Con respecto a la condición socioeconómica de la población estudiantil de la Sede del Caribe, la estudiante Annia Vallejos señaló que, muchas familias han perdido su principal fuente de ingresos, por lo que varios estudiantes universitarios aportan parte de los recursos de su beca para apoyar en sus casas con los gastos familiares.
Asimismo, el estudiante Damián Agüero, afirmó que muchos estudiantes no pueden regresar, ni permanecer en sus hogares, durante esta emergencia, debido a los problemas familiares que enfrentan sus hogares.
Por su parte, varios funcionarios de la sede apuntaron que la situación económica de Limón es precaria, y que el sector turismo ha venido decayendo desde el año anterior, y que esto es un factor que agrava la estabilidad económica de las familias y de los estudiantes de la zona.
Durante el conversatorio en la Sede del Caribe, el vicerrector de Vida Estudiantil, Dr. Carlos Araya explicó que la administración continuará apoyando a los y las estudiantes que no cuentan con los recursos tecnológicos para llevar los cursos en la modalidad virtual. Foto: Anel Kenjekeeva.
En este punto señalaron que la situación socioeconómica del estudiantado ha variado sustancialmente, ya que gran parte de los ingresos de las familias y de los estudiantes provienen de las fuentes propias, que muchos de ellos trabajan en transporte, el campo, turismo, y que por la situación del COVID-19 se quedaron sin ese empleo.
Además, apuntaron que muchos estudiantes de la Sede están en algún tipo de régimen becario, principalmente beca por participación en grupos artísticos o deportivos de la Universidad o de horas asistente que les permitía contar con recursos para sentirse más independientes y que la coyuntura les ha afectado, en este aspecto.
Añadieron que, los estudiantes de residencias que están valorando la posibilidad de pedir reubicación geográfica, ya que el dinero de la beca no les alcanza para alquilar un espacio, en donde puedan continuar con sus estudios de manera virtual.
Al respecto la MBA. Anabelle León, directora de la Oficina de Becas explicó que la Vicerrectoría de Vida Estudiantil ha estado analizando el tema de reubicación geográfica, residencias estudiantiles, asignación de beneficios, entre otros, para poder planificar y actuar para el II ciclo lectivo, en materia de becas.
En la discusión también participaron funcionarios y funcionarias de la Sede del Caribe Foto: Anel Kenjekeeva.
En cuanto a la beca por participación en actividades universitarias, como la designación de becas asistente y horas estudiante, la directora de la Oficina de Becas explicó que los estudiantes pueden ser designados o continuar con sus labores de apoyo, siempre y cuando cumplan con las actividades a través de la virtualidad.
Salud Mental
Durante el encuentro, la mayoría de los participantes coincidieron en que las preocupaciones económicas, las exigencias académicas y las dificultades tecnológicas y de conectividad, son algunos de los elementos que han agravado la salud física y mental del estudiantado.
Algunos estudiantes detallaron que la modalidad virtual, muchas veces les genera estrés e incertidumbre debido a que la carga académica es fuerte, y que es difícil para ellos y ellas cumplir con las asignaciones, por distintos motivos familiares, mala conectividad, falta de recursos, entre otros.
Además afirmaron que, muchos estudiantes deben utilizar el dinero de la beca para actividades como: subsanar el faltante económico familiar, para alquilar un apartamento para estudiar, y para pagar gastos asociados al estudio como planes de datos de Internet, su alimentación, etc.; y que todo esto hace que siempre estén preocupados por lo que va a suceder, principalmente en el siguiente semestre.
Juan Diego Quesada, director de la Sede del Caribe también participó en el encuentro. Foto: Anel Kenjekeeva.
Otros retos y necesidades
Con respecto al tema del acceso a las nuevas tecnologías y a Internet para continuar con los cursos en modalidad virtual, tanto funcionarios como estudiantes comentaron que en muchos puntos de la región no tienen como conectarse, ya sea porque los delincuentes se roban el cable de fibra óptica, porque la señal es de mala calidad, o porque la población estudiantil no tiene los recursos económicos para comprar un plan de datos.
También indicaron que la Sede recibe a estudiantes de diferentes lugares de la provincia, no solo del cantón central, sino de puntos más alejados en donde la realidad en cuanto a la conectividad y acceso a distintos servicios y a la tecnología varía considerablemente con respecto al cantón central.
Con respecto a la entrega de tabletas a estudiantes por parte de la administración, señalaron que el mecanismo puede ser más ágil. Los funcionarios de la Sede proponen que el préstamo se realice por medio de una plataforma de solicitud en línea en donde el estudiante pueda exponer su situación de manera rápida. Además, indicaron que para las entregas de las tabletas se requiere una mejor coordinación entre la Sede Rodrigo Facio y la Sede del Caribe.
En materia de Salud, los participantes explicaron que los estudiantes también tienen necesidades en cuanto a cuidados odontológicos y de optometría, ya que no pueden acceder a estos servicios en el espacio público (CCSS) ni privado, y que consideran importante que la Universidad pueda reactivar estos beneficios para la población estudiantil de la Sede del Caribe.
En este punto, la directora de la Oficina de Becas y Atención Socioeconómica explicó que existen diferentes mecanismos administrativos que permiten la reactivación de estos servicios de salud para los y las estudiantes.
Por otra parte, funcionarios y estudiantes señalaron que es importante reactivar programas e iniciativas para motivar a los y las estudiantes a realizar algún tipo de actividad física porque la gran mayoría a raíz de la pandemia se han vuelto sedentarios y este es otro factor desencadenante de los problemas de salud mental.
Al respecto, el vicerrector señaló que hay muchas iniciativas de la Oficina de Bienestar y Salud en materia de Salud Mental que podrían ser compartidas por las autoridades de la Sede con sus estudiantes.
Sobre el acceso a Internet, el vicerrector explicó que está en negociaciones con el Instituto Costarricense de Electricidad para valorar la posibilidad de mejorar la conectividad en las regiones.
Tatiana Carmona Rizo Periodista Vicerrectoría de Vida Estudiantil
La modificación V al calendario estudiantil universitario 2020 también incluye el tema de «pago como nacional» y la publicación de la guía de horarios para el II ciclo lectivo 2020
La Vicerrectoría de Vida Estudiantil aprobó la Modificación V al Calendario Estudiantil Universitario en materia de cancelación de arancel por concepto de matrícula, pago como nacional y publicación de la guía de horarios.
La Vicerrectoría de Vida Estudiantil aprobó este lunes 15 de junio, la Modificación V a la Resolución ViVE-1-2020 Calendario Estudiantil Universitario del año 2020, en la cual se establecen las fechas de cancelación por concepto de arancel de matrícula (Estado de cuenta) en lo conducente a la primera y segunda cuota del I ciclo lectivo 2020 del año 2020.
Según esta modificación, la primera cuota del I ciclo lectivo por concepto de arancel de matrícula deberá ser efectuada por la población estudiantil de grado y posgrado regular, a partir del 22 de junio, y la segunda cuota a partir del 27 de julio del 2020.
Por su parte, para la población estudiantil de posgrado con financiamiento complementario (modalidad semestral), las fechas de cancelación por concepto de arancel de matrícula (Estado de cuenta) quedaron fijadas para el 22 de junio (primera cuota) y el 7 de julio (segunda cuota), respectivamente.
En el caso de la población estudiantil de posgrado con financiamiento complementario (modalidad no semestral), las fechas de cancelación por concepto de arancel de matrícula (Estado de cuenta) quedaron establecidas para el 22 de junio (primera cuota) y el 13 de julio (segunda cuota).
La modificación V al Calendario Estudiantil Universitario también incluye el nuevo plazo en la recepción de solicitudes del beneficio de Pago como Nacional del 9 de marzo al 3 de julio del 2020, y la nueva fecha de publicación de la Guía de Horarios para el II ciclo lectivo del 2020, la cual será el 15 de julio del 2020.
Para más información sobre estos temas puede acceder a los siguientes documentos: Modificación V a la Resolución ViVE-1-2020 Calendario Estudiantil Universitario del año 2020 y Circular ViVE-12-2020
Tatiana Carmona Rizo Periodista Vicerrectoría de Vida Estudiantil