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“La luz de Costa Rica no se vende: se defiende”

Welmer Ramos González, economista

Defender el modelo eléctrico es defender a Costa Rica

Hay cosas que un pueblo construye con dinero. Otras con trabajo. Otras con sacrificio. Y hay unas pocas que se construyen con generaciones enteras creyendo en un mismo sueño. El sistema eléctrico costarricense pertenece a esa última categoría.

No nació de la casualidad ni apareció por la mano invisible de un mercado. No fue un regalo de inversionistas extranjeros ni una oportunidad de negocios para unos pocos. Fue una obra colectiva levantada durante décadas por miles de costarricenses que entendieron algo profundamente simple: hay servicios tan esenciales para una nación que no pueden quedar sujetos únicamente a la lógica de la ganancia.

Mientras otros países preguntaban cuánto dinero se podía ganar llevando electricidad a una comunidad, Costa Rica se hizo otra pregunta: ¿cómo hacemos para que la electricidad llegue a todos? Y esa diferencia cambió nuestra historia.

Gracias a esa visión hoy Costa Rica posee algo extraordinario: prácticamente el 100% del territorio nacional cuenta con acceso a electricidad. La luz llega a barrios, montañas, comunidades indígenas, zonas rurales y costas alejadas. Llega a lugares donde un modelo guiado solo por la rentabilidad probablemente nunca habría llegado.

Porque una empresa puede ver una zona aislada y pensar: “no es rentable”. Pero una nación verdadera ve personas, ve familias, ve ciudadanos. Esa es la diferencia entre un negocio y un proyecto país.

Nuestro modelo eléctrico fue diseñado para servir a la población y no para extraer la máxima rentabilidad posible. Por eso existen subsidios cruzados. Por eso una familia en Guanacaste paga lo mismo que paga una familia en San José. Por eso quienes consumen más aportan más. Porque Costa Rica entendió algo que algunas sociedades olvidaron: la solidaridad no es una debilidad económica; es una fortaleza nacional.

Los datos hablan por sí solos. Costa Rica produce más del 98% de su electricidad con fuentes renovables. Tenemos cobertura prácticamente universal. Mantenemos altos niveles de calidad y confiabilidad. Y nuestras tarifas residenciales compiten favorablemente con muchos países desarrollados cuyos ingresos per cápita duplican o triplican el nuestro.

La siguiente tabla ilustra cómo se compara nuestro modelo con el de algunos países de la OCDE, considerando modelo de distribución, precio al consumidor residencial, cobertura y equidad territorial:

País

Modelo eléctrico

Precio hogar (USD/kWh)

Cobertura

Tarifa rural = urbana

Costa Rica

Estatal + cooperativas + ARESEP

~US$0.20–0.21

~100%

Sí (subsidio cruzado)

España

Privadas reguladas

~US$0.28–0.32

~100%

Alemania

Mixto privado-regulado

~US$0.44–0.48

~100%

No completamente

Francia

Predominio estatal

~US$0.30–0.32

~100%

Irlanda

Privado regulado

~US$0.69

~100%

Parcialmente

Italia

Privado regulado

~US$0.66

~100%

Parcialmente

California EE.UU.

Privadas concesionadas

~US$0.30–0.33

100%

No

Fuentes: Eurostat, Agencia Internacional de Energía (AIE), ARESEP. Precios convertidos a USD (tipo de cambio 2025).

Mientras países europeos con ingresos cercanos a los US$60 000 o US$70 000 por habitante pagan electricidad mucho más costosa, Costa Rica, con un ingreso cercano a US$20 000 por persona, ha construido un modelo eficiente, limpio y profundamente humano.

La tabla siguiente permite apreciar con mayor detalle la diferencia de precios residenciales e industriales, así como la relación entre el costo de la electricidad y el nivel de desarrollo económico de cada nación:

País

Residencial (USD/kWh)

Industrial (USD/kWh)

Veces más caro que CR

PIB per cápita (USD)

Irlanda

~0.69

~0.30–0.35

3.3x

130 000

Italia

~0.66

~0.26–0.32

3.1x

43 000

Bélgica

~0.61

~0.24–0.29

2.9x

61 000

Alemania

~0.44–0.48

~0.27–0.28

2.0x

60 000

Dinamarca

~0.39–0.41

~0.22–0.26

1.9x

77 000

California EE.UU.

~0.30–0.33

~0.20–0.24

1.5x

90 000

España

~0.28–0.32

~0.18–0.21

1.3x

38 000

Costa Rica

~0.20–0.21

~0.12–0.15

referencia

20 000

Fuentes: Eurostat, Agencia Internacional de Energía (AIE), FMI, 2025.

Eso no ocurrió por accidente. Fue producto de planificación pública, instituciones fuertes, visión de largo plazo y una decisión histórica: poner el interés nacional por encima del interés particular.

Y precisamente porque funciona, algunos quieren cambiarlo.

Debemos decirlo con claridad. Cada cierto tiempo reaparecen discursos que hablan de modernización, apertura, eficiencia y competencia. Las palabras cambian. El libreto casi nunca.

Se presenta la privatización como una receta inevitable, como si la historia empezara hoy y como si Costa Rica no hubiera demostrado ya que otro camino era posible.

Pero el país tiene memoria.

Recordamos épocas donde ciertos generadores privados vendían electricidad en condiciones extraordinariamente favorables, con contratos que garantizaron ganancias desproporcionadas. Recordamos privilegios construidos alrededor de un mercado cautivo. Recordamos cómo algunos pocos ganaron mucho mientras el país asumía costos que nunca fueron realmente discutidos.

Y hoy esos intereses vuelven a tocar la puerta. No llegan diciendo que quieren un negocio. Llegan hablando de eficiencia. No llegan diciendo que quieren rentas privilegiadas. Llegan hablando de competencia. No llegan diciendo que quieren capturar un mercado construido con inversión pública. Llegan diciendo que vienen a modernizar.

Pero Costa Rica tiene derecho a hacer una pregunta sencilla:

¿Modernizar para beneficiar a quién?

Porque cuando un sistema funciona, la carga de la prueba corresponde a quien quiere cambiarlo.

Y nuestro sistema funciona. Funciona porque fue construido con una lógica distinta. La lógica de país. El ICE, las cooperativas, la regulación y los mecanismos solidarios no son obstáculos para el desarrollo. Son precisamente las herramientas que permitieron construir uno de los sistemas eléctricos más exitosos del planeta.

Muchos países ricos todavía intentan resolver problemas que Costa Rica resolvió hace décadas: cómo electrificar zonas rurales, cómo universalizar el servicio, cómo impulsar energías limpias y cómo evitar que vivir lejos de las ciudades signifique pagar más.

Nosotros ya lo hicimos. Y lo hicimos juntos.

Por eso esta discusión no trata únicamente de kilovatios, tarifas o modelos regulatorios. Habla de algo mucho más profundo. Habla del tipo de país que queremos ser.

La electricidad costarricense no es solamente infraestructura. Es una decisión moral. Es la expresión de una idea profundamente democrática: que el progreso de una nación debe llegar hasta el último hogar, hasta la última familia y hasta la última comunidad.

Y hay cosas que una generación recibe no para venderlas, sino para protegerlas. Porque hubo costarricenses antes que nosotros que construyeron esta obra pensando en personas que nunca conocerían.

Nos toca hacer lo mismo. Porque la luz que hoy ilumina nuestras casas no nació en los mercados. Nació en una visión de país. Y los pueblos que olvidan el valor de lo que heredaron terminan pagando dos veces: primero con indiferencia y después con arrepentimiento.

La electricidad de Costa Rica no es un privilegio. No es una mercancía. No es una oportunidad de negocios. Es una conquista nacional.

Y las conquistas nacionales no se negocian: se defienden.

Porque la luz que llega a cada hogar costarricense no pertenece a unos pocos: pertenece a generaciones enteras. Y lo que un pueblo construyó unido, ningún interés particular debe arrebatárselo.

Convocan a movilización contra proyecto 23.414 y alertan sobre privatización del sistema eléctrico

Diversas organizaciones agrupadas en el Movimiento por el Derecho a la Electricidad y la Liga Cívica Nacional convocaron a la ciudadanía a participar en acciones de presión y movilización frente a la Asamblea Legislativa para exigir el rechazo del expediente 23.414, iniciativa que consideran una amenaza para el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), las tarifas eléctricas y el modelo solidario del sistema energético nacional.

Las actividades anunciadas incluyen presencia en barras legislativas los días 25 y 26 de mayo a las 3:00 p.m., así como una vigilia el 26 de mayo a las 6:00 p.m. en las afueras de la Asamblea Legislativa.

La convocatoria se realiza bajo la consigna:

“No al expediente 23.414. ¡Ayer, hoy y siempre, el ICE se defiende!”

En los materiales divulgados por las organizaciones se sostiene que el proyecto abriría el camino a un proceso de privatización eléctrica mediante un mercado de subastas que beneficiaría a grandes generadores privados y empresas transnacionales.

El Movimiento por el Derecho a la Electricidad recordó que en mayo de 2024 el país estuvo “a punto de quedar a oscuras” debido a decisiones políticas relacionadas con el sistema eléctrico nacional. A partir de ese antecedente, advirtió que el expediente 23.414 debilitaría al ICE y aumentaría las tarifas eléctricas para la población.

Según el pronunciamiento, la propuesta permitiría que generadores privados y empresas transnacionales tomen decisiones estratégicas sobre el sistema eléctrico mediante un modelo de mercado diseñado “a su medida”.

Las organizaciones cuestionan especialmente la creación de una nueva entidad denominada ECOSEN, en cuya estructura podrían participar representantes de empresas privadas de generación eléctrica. A juicio del movimiento, esto generaría conflictos de interés y una situación de “juez y parte” en la regulación del sistema eléctrico nacional.

El pronunciamiento también afirma que actualmente los ingresos obtenidos por el ICE mediante exportación de electricidad hacia Centroamérica ayudan a reducir las tarifas eléctricas nacionales, mientras que con el nuevo modelo esos beneficios serían trasladados a empresas privadas.

“Eso es privatizar las ganancias y socializar las pérdidas”, sostiene el documento del movimiento.

Por su parte, el dirigente César López Dávila, vocero de la Liga Cívica Nacional, criticó tanto al gobierno como a sectores políticos que —según indicó— mantienen respaldo a una agenda neoliberal en materia energética.

En particular, López Dávila interpeló al diputado Álvaro Ramírez Bogantes, jefe de fracción del Partido Liberación Nacional, señalando que organizaciones del movimiento enviaron consultas formales a su despacho sin haber recibido respuesta.

El dirigente calificó el proyecto como “un adefesio” y “un mamotreto” que podría causar “estragos en el sistema eléctrico nacional”.

Durante los últimos días, distintos sectores sociales y políticos han incrementado las críticas contra el expediente 23.414. Entre ellas destacan las advertencias formuladas por la exdiputada Sofía Guillén, quien señaló que el proyecto podría provocar aumentos tarifarios, debilitamiento institucional del ICE y mayor concentración del negocio eléctrico en manos privadas.

Las organizaciones invitaron además a la ciudadanía a observar y compartir dos videos: el de la conferencia de prensa relacionada con el tema, así como el que presenta una explicación sintética de la lucha por la defensa de la electricidad.

El debate por los datos sensibles en Costa Rica: Los argumentos que enfrentan al TSE y a la PRODHAB

La Agencia de Protección de Datos de los Habitantes (PRODHAB) y el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) mantienen un fuerte pulso legal tras la emisión de la resolución N.° 029-2026-RF. La PRODHAB determinó que el TSE comercializa datos biométricos de manera ilegal a través de su plataforma de Verificación de Identidad (VID), al cobrar a empresas privadas e instituciones públicas por validar huellas dactilares y fotografías sin el consentimiento expreso y previo de las personas. Ante esto, el Tribunal Electoral ha respondido con firmeza defendiendo la legalidad de sus servicios.

Los argumentos de la PRODHAB: Lucro sin consentimiento

La PRODHAB, creada bajo el amparo de la Ley N.° 8968 para garantizar el derecho constitucional a la autodeterminación informativa (artículos 24 y 28 de la Constitución Política), sostiene que las fotografías faciales y las huellas dactilares son datos sensibles.

Según el órgano regulador, el TSE actúa al margen de la ley al realizar las siguientes acciones de forma comercial:

  • Operar y cobrar una tarifa a bancos y comercios para acceder a la plataforma VID.
  • Validar rasgos físicos únicos almacenados en el Registro Civil para beneficio de terceros.
  • Omitir la autorización previa de las personas para el procesamiento de sus rasgos individuales.

Como medida sancionatoria, la resolución de la PRODHAB ordena la cancelación de la inscripción de la base de datos del Registro Civil.

La defensa del TSE: «No hay venta de datos y las consecuencias serían gravísimas»

Por su parte, el TSE emitió un comunicado oficial donde rechaza tajantemente las acusaciones de comercialización y anuncia acciones legales inmediatas basadas en los siguientes cuatro puntos:

  1. Recurso legal: El TSE presentará un recurso de revocatoria formal en contra de la resolución n.° 029-2026 de la PRODHAB.
  2. Naturaleza pública de la consulta web: El Tribunal defiende que la información disponible en su sitio web (www.tse.go.cr) es de acceso irrestricto y carácter público, un criterio respaldado por la Sala Constitucional en su voto n.° 2008-16852, al referirse a datos vitales y básicos de las personas.
  3. El servicio VID no es venta: El TSE aclara que la plataforma VID no entrega datos biométricos a los contratistas; estos permanecen siempre bajo el resguardo exclusivo del organismo electoral. La institución se respalda en la opinión jurídica PGR-OJ-165-2025 de la Procuraduría General de la República, la cual señala que calificar el sistema como «venta» es una premisa equivocada, ya que funciona como un canal de validación que requiere la participación activa del ciudadano y no realiza transferencias de datos a terceros.
  4. Alerta por parálisis de servicios nacionales: El Tribunal advierte que ejecutar el punto 7 de la resolución de la PRODHAB —que exige cancelar la inscripción de la base de datos del Registro Civil— traería consecuencias gravísimas para el país. Esta medida provocaría una sensible afectación en múltiples plataformas esenciales, paralizando desde los servicios migratorios de nacionales hasta las transacciones del sistema bancario nacional.

El conflicto de competencias y criterios legales entre ambas entidades pone sobre la mesa el debate nacional acerca de los límites entre la seguridad tecnológica, la mitigación del fraude de identidad y el derecho fundamental a la privacidad de los datos sensibles en la era digital costarricense.

Ante esto surgen varias interrogantes:

¿El servicio de verificación de identidad del TSE es una herramienta necesaria contra el fraude o una comercialización encubierta de nuestros datos?

¿Debería la ciudadanía tener el control absoluto y previo sobre cómo las entidades usan sus huellas y fotografías, incluso frente a fines de seguridad bancaria?

TSE afirma que habría un impacto para el sistema bancario y migratorio si se cancela la base de datos del Registro Civil; ¿cómo resolver ese riesgo si se cancela el servicio que se brinda actualmente?

Sofía Guillén alerta sobre proyecto eléctrico y denuncia intento de privatización que elevaría tarifas y debilitaría al ICE

La exdiputada del Frente Amplio Sofía Guillén lanzó un llamado urgente a la ciudadanía para movilizarse contra el proyecto de ley expediente 23.414, impulsado por el gobierno de Rodrigo Chaves, el cual —según denunció— abriría el camino a la privatización del mercado eléctrico, aumentos en las tarifas y debilitamiento estructural del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).

En un audio difundido públicamente, Guillén afirmó que el proyecto podría ser votado en primer debate de forma inminente debido a que las mociones presentadas por la anterior fracción legislativa del Frente Amplio ya no pueden ser reiteradas. Según explicó, esto permitiría acelerar el trámite sin nuevos mecanismos de contención parlamentaria.

La exdiputada sostuvo que la iniciativa “desarma y destruye el modelo solidario eléctrico del ICE”, al sustituir el sistema de planificación estatal por un esquema de mercado de subastas eléctricas.

Guillén advirtió que este tipo de mercados ya ha generado aumentos tarifarios en países como España y Colombia, debido a que pocos grupos empresariales concentran la generación privada y terminan coordinando precios artificialmente elevados.

“Así funcionan los mercados de subasta de electricidad en la práctica, en nuestros países repletos de imperfecciones y de corrupción”, afirmó la exlegisladora, quien aseguró que el resultado sería un incremento en los recibos de electricidad para la población costarricense.

Otro de los principales cuestionamientos planteados por Guillén se refiere al traslado de la División de Operación y Control del Sistema Eléctrico (DOCSE), considerada el “cerebro eléctrico” del ICE, hacia una nueva entidad denominada ECOSEN. Según explicó, en esa nueva institución participarían representantes de generadores privados de electricidad dentro de la junta directiva.

La exdiputada afirmó que este cambio pondría en riesgo la capacidad operativa del sistema eléctrico nacional y podría provocar apagones y deterioro en la calidad del servicio. También sostuvo que la reforma responde al interés de “los mismos de siempre”, en referencia a grupos económicos vinculados a la generación privada.

Los planteamientos de Guillén coinciden con el pronunciamiento divulgado por el Movimiento Costarricense por la Defensa de la Electricidad, el cual sostiene que el proyecto “despedaza el ICE y los ríos” y beneficiaría a grandes grupos empresariales ligados a la generación privada.

El documento denuncia que el expediente 23.414 crea una nueva institucionalidad eléctrica que debilitaría la rectoría del ICE sobre el sistema nacional y trasladaría funciones estratégicas hacia un esquema con participación de actores privados.

Además, el movimiento advierte que la iniciativa habilitaría mayores posibilidades de exportación eléctrica privada, incentivando nuevos proyectos hidroeléctricos “a filo de agua” en ríos del país y generando impactos sobre comunidades y ecosistemas.

Según el pronunciamiento, una empresa transnacional dedicada a generación privada ya habría manifestado interés en instalarse en Costa Rica para exportar electricidad.

La organización sostiene también que cuando el ICE exporta electricidad, la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP) aplica rebajos en las tarifas eléctricas nacionales, mientras que una reducción del papel exportador del ICE podría eliminar esos beneficios para las personas usuarias.

En su mensaje, Sofía Guillén llamó a la ciudadanía a organizarse, divulgar información, asistir a barras legislativas y participar en vigilias frente a la Asamblea Legislativa para intentar frenar la aprobación del proyecto.

“Lo poco que nos queda del Estado Social de Derecho, ¿cómo vamos a dejar que nos lo quiten?”, expresó la exdiputada al cierre de su intervención.

El Movimiento Costarricense por la Defensa de la Electricidad compartió además una conferencia de prensa pública sobre el tema y reiteró el llamado a impedir la aprobación del proyecto legislativo.

¿Se imagina pagar más por el recibo de la luz y despedazar el ICE y los ríos, solo para que los Arias se hagan más ricos?

Movimiento Costarricense por la Defensa de la Electricidad

Esto es precisamente lo que hace el proyecto de ley N°23.414 que Rodrigo Chaves presentó en el 2022 para privatizar el mercado de electricidad en Costa Rica. Este mismo proyecto es que el que Laura Fernández está convocando y pide aprobar con urgencia en los próximos días.

Un proyecto que hará más ricos a familias dueñas de generadores privados de electricidad como los Arias. ¿Increíble no? Nos prometen combatir a las élites y a los ticos con corona, mientras al mismo tiempo nos clavan proyectos que los benefician.

El proyecto hace 3 cosas:

1- Desarma el cerebro eléctrico que el ICE usa para despachar electricidad a todo el país (el DOCSE) y se lo pasa a una nueva institución pública que crea con el fin de que los generadores privados puedan estar en su Junta Directiva (el ECOSEN). Esto le quita al ICE la autoridad para dirigir el sistema eléctrico nacional y eleva los costos que pagamos todos los ticos porque ahora hay que pagar el presupuesto de la nueva institución pública que hacen. Sin ese cerebro eléctrico del ICE, se nos vienen apagones y peor calidad del servicio eléctrico.

2- Crea un mercado de subastas en el que el ICE deberá supuestamente competir por los contratos de electricidad (¡después de haberle desarmado su cerebro eléctrico y boicotearle su capacidad!). Sobre esto habría que decir que los mercados de subasta de electricidad en el mundo casi siempre acaban en sobreprecios y alzas tarifarias porque los pocos agentes que participan se ponen de acuerdo para inflar los precios de la subasta, como en España. Con los ricachones dueños de generación privada de electricidad poniéndose de acuerdo, se nos vienen aumentazos en los recibos de la luz.

3- Habilita la exportación de electricidad por parte de los generadores privados. Esto parece inofensivo y lo sería, de no ser porque la mayor transnacional de la región dedicada a la generación privada de electricidad ya anunció que le interesa venir al a país a generar electricidad para exportar. Lo hará construyendo centrales a filo de agua en nuestros ríos, con poquísimos empleados y a costa de las comunidades que usan esos ríos. Pero, además, hay un detalle adicional: cada vez que el ICE exporta electricidad, la ARESEP aplica un rebajo en los recibos de la luz a los ticos, pero si el ICE exporta menos y la transnacional le roba el mandado, no ocurren esos rebajos. Con el ICE siendo desplazado en exportaciones, se nos vienen recibos de luz sin rebajos.

Esto lo quieren aprobar YA

¿Te gustaría pagar más por la luz o vivir con apagones?

¡No dejemos que nos metan gato por liebre, que no nos roben nuestra electricidad!

Le invitamos a ver la conferencia de prensa:

Movimiento Manuel Mora Valverde exige levantar sanciones contra Cuba y rechaza amenazas bélicas

SURCOS comparte el siguiente documento:

Pronunciamiento público del Movimiento Manuel Mora Valverde. Ante la situación del Pueblo Cubano.

Costa Rica, 21 de mayo del 2026

1- El complejísimo sistema geopolítico y geoeconómico mundial se debate en una gran crisis. Un modelo hegemónico con los EE.UU. como protagonista está a punto de colapsar y, en su caída, pretende colocar de nuevo a Cuba en el centro de una agresión que podría tener consecuencias globales y directamente criminales contra el pueblo cubano.

2- La crisis de los misiles de 1962, posterior a la invasión de Bahía de Cochinos, no se transformó en guerra atómica mundial gracias al histórico acuerdo entre los EE.UU. y la URSS. La URSS retiró los misiles ubicados en Cuba y los EE.UU. retiraron sus misiles de Turquía. Pero Cuba continuó siendo víctima de un sistema de sanciones, el cual se ha extendido hasta el presente.

3- Las sanciones las inició el presidente Eisenhower en julio de 1960 para que Cuba perdiera el 80% de sus ingresos de exportación. De esa época al presente se produjeron algunos cambios, sobre todo en el gobierno de Obama. Pero la llegada de Trump al poder marcó retrocesos criminales orientados a destruir los importantes logros de la revolución en salud, educación, cultura, deporte, arte, ciencia y otros ámbitos de gran importancia. Se trataba de crear, como en las “revoluciones de colores”, un estado de ánimo propicio para llevar a Cuba a un conflicto interno. Un intento de 66 años que fracasó y que ahora retoman. En este momento Cuba estima pérdidas acumuladas de 1,6 billones de dólares hasta el año 2025. Ningún país ha enfrentado un período de sanciones tan prolongado de parte de EE.UU.

4- Ante semejante política, ¿es posible contemplar con indiferencia al hegemón decrépito, en medio de fracasos militares y geopolíticos, anunciar acciones bélicas contra el hermano pueblo cubano?

5- La respuesta desde la razón y desde el corazón, como herederos de Juanito Mora y Juan Santamaría, es apoyar la justa lucha de ese hermano pueblo contra la política criminal del bloqueo y, sobre todo, contra cualquier acción militar contra un país soberano que se ha convertido en ejemplo y símbolo para todos los pueblos de la Tierra. Al margen de consideraciones ideológicas, en este momento geopolítico tan crítico, los pueblos deben buscar la más amplia unidad para salvar la vida en el planeta. El análisis lineal y antisistémico de Trump, en su desesperación, podría generar nuevos fenómenos. En lugar de destruir a Cuba, podrían acelerar una toma de conciencia de los pueblos, con la Cuba heroica en la mente y el corazón.

En la Costa Rica actual, acechada por peligros muy reales, nos pronunciamos tajantemente por el levantamiento de sanciones contra Cuba y contra cualquier aventura bélica contra la patria de Martí, de Maceo y de Fidel.

Manuel Mora Salas
Movimiento Manuel Mora Valverde

SIFREHN defiende uso de teleconsulta y denuncia deterioro de la atención médica en la CCSS

SURCOS comparte el texto íntegro de la declaración de SIFREHN:

NO SOMOS LOS MÉDICOS LOS QUE NOS BURLAMOS Y ESTAFAMOS AL TRABAJADOR COSTARRICENSE Y A SUS FAMILIARES EN LA CCSS.

ACLARACIÓN URGENTE Y DERECHO DE RESPUESTA DE LA SECRETARÍA GENERAL DEL SINDICATO “SIFREHN” A FAVOR DE TODO EL PUEBLO TRABAJADOR COSTARRICENSE Y FAMILIARES, QUE ESPERAN AÑOS POR UNA CITA MÉDICA, Y A LOS QUE UNA VEZ MÁS SE PRETENDE ENGAÑAR.

Sepan ustedes estimados trabajadores costarricenses, familiares y ciudadanía en general, que algunos de los profesionales médicos que actualmente están siendo acusados con gran despliegue publicitario exhibiendo sus nombres, y muchos otros que probablemente estamos en “lista de espera” para serlo, lo estamos por el supuesto cuestionamiento de habernos extralimitado en la cantidad de pacientes atendidos, según criterio de algunos “impolutos” altos dirigentes institucionales de la CCSS, que juzgan a priori y sin debido proceso alguno y en los tribunales como debería de ser y tiene todo derecho cualquier ciudadano.

Se quiere plantear así la acción solidaria del médico ante la necesidad del paciente o del enfermo, prácticamente como una estafa a las sagradas arcas del Seguro de Salud, (muy mal administradas por cierto), pues se le debe pagar entonces a muchos de los pacientes atendidos —por patologías cotidianas en general simples pero incapacitantes, que todos sufrimos como pueblo muy enfermizo que somos— su incuestionable derecho a la incapacidad laboral, que es lo que en primera instancia molesta a la Caja, como si el paciente no pagara y no tuviera derecho a ello.

Viene al caso mencionar entonces que muchos de los pacientes que hoy ya pintan canas, pueden recordar y aseverar, al igual que los anales de las primeras clínicas periféricas que tuvo la Caja, como la Moreno Cañas de los barrios del sur por ejemplo, a la que tuvimos el honor de servir, que en la consulta denominada “Extemporánea”, el médico atendía por lo general más de 100 pacientes diarios, sin que recordemos de algún reclamo serio por “mal praxis” y ante el aprecio y reconocimiento de todos los pacientes, que además gozaban del servicio de “visitas domiciliarias”, donde los médicos también atendimos a miles de pacientes durante las epidemias de gripe, varicela, sarampión, infecciones gastrointestinales, trastornos sicológicos, etc.

Pero volviendo al caso de la presunta estafa de parte de los médicos y de los pacientes que legalmente utilizan el excelente y resolutivo recurso de la “TELECONSULTA”, todos sabemos que estos trabajadores, aun los de los sectores más humildes, pagan religiosamente su SEGURO DE SALUD para su protección y la de sus familiares y sin embargo, es bien conocida, la pésima prestación de los esenciales servicios médico-asistenciales de la Caja al pueblo trabajador y ciudadanía en general, ya que la Institución, desde hace muchos años no tiene la capacidad resolutiva para atenderlos, incluso desde el básico primer nivel de atención de los EBAIS, pues no ha querido en forma obcecada y absurda, contratar más médicos, o los médicos necesarios, tanto generales como especialistas en formación, pudiendo haberlo hecho, tal como lo hemos venido denunciando desde hace más de una década, y la Defensoría de los Habitantes es testigo de ello (p. 2). Y ya que se nombra a “La Defensoría”, baste aquí también recordar su lapidaria frase: “SACAR CITA EN UN EBAIS RESULTA MISIÓN IMPOSIBLE”.

Por lo tanto, al ser miles de pacientes diarios en todo el país los que enfrentan esta cruel e inconstitucional situación (artículo 21 de la Constitución y jurisprudencia) y no teniendo tampoco los recursos para pagar la excelente pero lógicamente onerosa medicina privada, la única opción que les queda hoy día afortunadamente a dichos pacientes, es la posibilidad e incuestionable derecho de poder acudir a la justa y mucho menos costosa TELECONSULTA o CONSULTA VIRTUAL NO PRESENCIAL.

Como corolario de toda esta situación, puede deducirse, que si los trabajadores pagan puntualmente su Seguro de Salud y no son atendidos, la “GRAN ESTAFA” la están cometiendo entonces los administradores y dirigentes institucionales responsables del SEM (Seguro de Enfermedad y Maternidad) (p. 2). Ellos son los legítimos responsables y estafadores de amplios sectores del pueblo trabajador que engruesan las criminales y crecientes listas de espera de más de un millón de pacientes en los hospitales y las crueles filas madrugueras en busca de cupos en los EBAIS, y NO SOMOS NI NUNCA HEMOS SIDO LOS MÉDICOS LOS CULPABLES, como tendenciosa y rastreramente quieren hacerle creer al pueblo, para encubrir su tremenda incompetencia gerencial y administrativa de décadas, que ha conducido al despilfarro y mal uso de los recursos del Seguro de Salud y también a la debacle del Seguro de IVM, siendo entonces, más bien sus nombres, los que deberían ser exhibidos ante la opinión pública, debiendo estar en primer lugar los funcionaros de la Comisión Central Evaluadora de Licencias e Incapacidades y, que alegan públicamente “que están llegando tarde para detectar fraudes”… según ellos, obviamente cometidos por los médicos, en el otorgamiento de incapacidades prolongadas, cuya causa en la gran mayoría de los casos es la gran incapacidad resolutiva de la propia Institución ante el pleno derecho de los pacientes.

Por lo tanto, la Secretaría General del Sindicato SIFREHN avisa a todos sus afiliados y miles de usuarios que los consultorios médicos del sindicato continuarán, como lo han venido haciendo desde su creación hace aprox. 5 años, prestando sus servicios médicos a la población necesitada, tanto en forma presencial en su horario de lunes a viernes, como mediante el sistema de Teleconsultas, todos los días de la semana.

Atentamente:

Dr. Alfredo Ramírez Montero Cédula 103110226
Secretario General del Sindicato del Frente Hospitalario Nacional -SIFREHN

 

Cuba, los drones y la fábrica mediática imperial

José A. Amesty Rivera

La reciente publicación del medio estadounidense Axios en su artículo, Exclusiva: Estados Unidos analiza la amenaza de drones de ataque procedentes de Cuba, sobre una supuesta “amenaza de drones cubanos” contra intereses de EEUU, no puede analizarse como una noticia aislada. No estamos frente a un simple reportaje de seguridad internacional, sino ante una operación comunicacional cuidadosamente diseñada para instalar miedo, fabricar consenso y preparar psicológicamente a la opinión pública ante posibles acciones más agresivas contra Cuba.

La historia es vieja en América Latina, cada vez que Washington necesita justificar sanciones, bloqueos, invasiones o golpes blandos, primero construye un enemigo; y para construirlo, necesita medios de comunicación obedientes, amplificadores de rumores, filtraciones “clasificadas”, expertos alineados y titulares alarmistas. Esta vez le tocó nuevamente a Cuba.

El artículo de Axios intenta presentar a Cuba como una especie de plataforma militar ofensiva apoyada por Irán, Rusia y China. Habla de drones, espionaje, asesores militares iraníes, soldados cubanos en Ucrania y hasta posibles ataques a Florida, todo mezclado en una narrativa de tensión permanente.

Pero el mismo texto termina contradiciéndose; después de encender las alarmas durante varios párrafos, reconoce finalmente que los funcionarios estadounidenses “no creen que Cuba represente una amenaza inminente”, es decir, el gran titular se derrumba por sí mismo.

Entonces surge la pregunta elemental, si no existe amenaza inmediata, ¿por qué fabricar semejante escándalo mediático?

Porque el imperialismo estadounidense necesita mantener viva la imagen de Cuba como enemigo, necesita justificar el bloqueo criminal que asfixia al pueblo cubano desde hace más de seis décadas, necesita convencer a la opinión pública estadounidense de que la isla no es una víctima de agresión económica, sino un “peligro regional”. Y aquí entra la maquinaria mediática.

Durante años, muchos sectores progresistas latinoamericanos denunciaron cómo grandes corporaciones mediáticas actuaban como verdaderos partidos políticos de derecha; hoy el fenómeno es más profundo, los medios no solo manipulan elecciones o destruyen dirigentes populares, también ayudan a construir escenarios de guerra.

Axios no actúa aquí como prensa independiente, funciona como canal de filtración de sectores del aparato de seguridad estadounidense. La propia nota admite que la información proviene de inteligencia clasificada, es decir, alguien dentro del poder estadounidense decidió entregar ese relato al medio para que fuera difundido masivamente.

Y el problema no es solo la filtración, el problema es la ausencia total de contraste periodístico. No hay pruebas verificables sobre esos supuestos planes cubanos de ataque, no aparecen documentos públicos, no se muestran imágenes satelitales, no se presentan fuentes independientes, todo descansa sobre “altos funcionarios estadounidenses”.

En otras palabras, el lector debe creerle ciegamente al Pentágono, a la CIA y al Departamento de Estado. Esto no es periodismo serio, es propaganda imperial con apariencia de noticia.

Lo ocurrido recuerda demasiados episodios históricos. EEUU tiene larga experiencia inventando amenazas para justificar agresiones: ocurrió con el hundimiento del Maine en 1898 para intervenir en Cuba, aconteció con el Golfo de Tonkín para escalar la guerra en Vietnam, pasó con las inexistentes armas de destrucción masiva en Irak, ocurrió con las falsas acusaciones sobre Libia, Siria y Venezuela.

Ahora el esquema se recicla contra Cuba utilizando un elemento moderno, los drones. La narrativa es casi de película, una isla pequeña, empobrecida y bloqueada aparece presentada como una amenaza tecnológica regional vinculada a Irán y Rusia; es el clásico mecanismo de miedo geopolítico, y mientras tanto, se oculta la verdadera realidad.

La realidad es que Cuba vive una crisis económica brutal agravada por el bloqueo estadounidense, es que millones de cubanos sufren apagones, escasez y dificultades cotidianas, es que Washington mantiene medidas de asfixia económica destinadas explícitamente a provocar desesperación social, pero nada de esto ocupa los grandes titulares.

Hay además una hipocresía monumental en toda esta campaña. EEUU posee cientos de bases militares alrededor del mundo, mantiene flotas navales cerca de múltiples países, financia guerras indirectas, utiliza drones armados en distintos continentes, invade, sanciona y amenaza constantemente. Sin embargo, cuando Cuba habla de defensa nacional, inmediatamente se convierte en “amenaza”.

La Habana respondió correctamente recordando un principio básico del derecho internacional, todo país tiene derecho a defenderse, y eso es cierto. Cuba conoce demasiado bien la historia de agresiones estadounidenses, como: invasiones, sabotajes, terrorismo, bloqueo económico, atentados y operaciones encubiertas forman parte de más de sesenta años de hostilidad permanente.

¿O acaso ya olvidaron Playa Girón? ¿La Operación Mangosta? ¿Los cientos de intentos contra Fidel Castro?

Cuando un país vive bajo amenaza constante, prepararse defensivamente no es agresión; es supervivencia. Hoy las guerras ya no comienzan solamente con bombas, comienzan con narrativas.

Primero se demoniza al adversario, luego se exagera el peligro, después se habla de “seguridad nacional”, “amenaza regional” o “protección de la democracia”, finalmente llegan las sanciones, las operaciones encubiertas o la intervención directa.

La batalla mediática es parte esencial del conflicto contemporáneo; por esto la política comunicacional de muchos grandes medios occidentales resulta tan peligrosa, no informan para comprender la realidad, informan para moldearla según intereses de poder.

Y en el caso cubano, existe además un objetivo psicológico, aislar internacionalmente a la isla y desgastar moralmente a los pueblos latinoamericanos solidarios con la revolución cubana.

Se busca instalar la idea de que Cuba es inviable, peligrosa, fracasada y aislada, que toda resistencia al imperialismo termina derrotada, que no existe alternativa posible al dominio estadounidense. Es una guerra ideológica permanente.

Desde una perspectiva seria de izquierda latinoamericana, defender a Cuba no significa negar sus problemas internos, económicos o dificultades políticas, significa comprender el contexto histórico real.

No se puede analizar la situación cubana ignorando el bloqueo económico más largo de la historia moderna, no se puede hablar honestamente de crisis cubana sin mencionar las sanciones financieras, el cerco comercial y la persecución económica extraterritorial impulsada por Washington.

Muchos medios internacionales presentan la realidad cubana como si el bloqueo no existiera o fuera un detalle secundario, esto también es manipulación. La izquierda latinoamericana tiene el deber de desmontar esas operaciones comunicacionales, no desde el fanatismo, sino desde el análisis crítico y antiimperialista.

Porque cuando atacan a Cuba, no atacan solamente a un gobierno, arremeten contra el símbolo histórico de soberanía latinoamericana que la revolución cubana representa desde 1959. Acometen la idea misma de que un pequeño país pueda resistir al poder imperial más grande del planeta.

Lo más grave del artículo de Axios, es que normaliza la posibilidad de una acción militar estadounidense; el propio texto reconoce que esa información “podría convertirse en un pretexto para una acción militar”, y aun así publica el material sin cuestionarlo.

Esto demuestra hasta qué punto ciertos medios ya ni siquiera esconden su alineamiento con los intereses geopolíticos de Washington. Se intenta crear una atmósfera donde futuras agresiones parezcan “preventivas”, “necesarias” o incluso “defensivas”, exactamente igual que ocurrió antes de Irak en 2003.

La fórmula se repite: fabricar miedo; exagerar amenazas; demonizar al adversario; preparar psicológicamente a la población; justificar medidas agresivas. Nada nuevo bajo el sol imperial.

Pese a todas las dificultades, Cuba sigue siendo un símbolo incómodo para el poder estadounidense, porque demuestra que un país pequeño puede resistir durante décadas sin rendirse completamente, que sigue defendiendo su soberanía, que aún conserva una profunda legitimidad histórica en amplios sectores populares del continente.

Por esto la ofensiva no es solamente económica, también es mediática, cultural e ideológica. Se busca quebrar la moral colectiva, convencer a las nuevas generaciones de que toda experiencia antiimperialista está condenada al fracaso.

Sin embargo, la historia latinoamericana enseña otra cosa, los pueblos resisten incluso en las condiciones más difíciles. Y hoy más que nunca resulta necesario denunciar cómo ciertos medios corporativos, actúan como instrumentos de guerra psicológica al servicio de intereses imperiales.

La campaña contra Cuba no trata realmente sobre drones, trata sobre soberanía, sobre control geopolítico, sobre el miedo de Washington a cualquier experiencia que desafíe su dominio histórico sobre América Latina.

Por esto, frente a las mentiras mediáticas, frente a las operaciones psicológicas y frente a la manipulación imperial, la tarea sigue siendo la misma, defender la verdad de nuestros pueblos, ejercer pensamiento crítico y mantener viva la solidaridad latinoamericana.

Porque cuando el imperialismo fabrica enemigos, normalmente está preparando agresiones, y porque Cuba, con todos sus ataques y dificultades, sigue siendo una trinchera simbólica de dignidad para Nuestra América.

La trampa del especismo: por una ética de la compasión animal

Wilmer Casasola-Rivera
Escuela de Ciencias Sociales, TEC
wcasasola@itcr.ac.cr

El sufrimiento del otro

Ocuparse del sufrimiento ajeno podría ser el verdadero parámetro de nuestra capacidad moral. Sin embargo, cuando se trata del dolor animal, la indiferencia suele intensificarse. Si reducimos a los animales a simples objetos de consumo, anulamos de inmediato la posibilidad de percibir su realidad.

Durante un almuerzo, una colega me preguntó por qué no comía carne y, con tono burlón, soltó: “No importa si te lo comes; el animal ya está muerto, no siente”. Comentarios como este anulan la sensibilidad hacia los animales y omiten que ese trozo de carne inerte en el plato fue un ser viviente que experimentó pánico y sufrimiento indescriptibles antes de morir para el simple deleite humano.

Quienes defienden esta visión moral, paradójicamente, suelen afirmar que comparten los objetivos de la ética medioambiental. Pero la incongruencia ética es palpable: quien se proclame ambientalista no debería alimentarse de animales, menos aún si provienen de la ganadería industrial, la cual es altamente contaminante y genera efectos destructivos inmediatos sobre los ecosistemas y la salud pública.

El sufrimiento es parte de la condición humana y sufrimos por muchas razones. Pero hay un tipo de padecimiento que merece siempre nuestra atención: el que provocamos intencionalmente. El daño es cualitativamente mayor cuando se inflige a un ser indefenso, como los animales, víctimas históricas de la acción humana directa. Tomar conciencia del sufrimiento ajeno implica reconocer su vulnerabilidad. Pero cuando decidimos ejercer un dominio racional sobre otras especies, el sufrimiento queda silenciado.

La trampa del especismo

El especismo es un esquema de pensamiento y una actitud moral deliberada, arbitraria y asumida voluntariamente, mediante la cual el ser humano establece una taxonomía jerárquica que considera inferiores a las demás especies no humanas. Esta racionalidad antropocéntrica anula la existencia y la sintiencia de estos seres vivos: los reduce a simples objetos de consumo y normaliza socialmente su sufrimiento a través de la costumbre, la tradición y los dispositivos de socialización cultural.

El especismo es selectivo: decidimos qué animales son sujetos de ternura moral y cuáles se reducen a objetos de consumo. A estos últimos les negamos capacidad moral afectiva, silenciando una equivalencia moral sintiente. Esta práctica selectiva y convencional anula la posibilidad de una ética crítica sobre la propia conducta. Como nacemos en un entorno moral especista y carnista que normaliza el dolor, esta selectividad bloquea la compasión y valida la violencia hacia los animales.

Esto explica por qué muchos niños y adolescentes participen en peleas de gallos como algo socialmente aceptable, ignorando el dolor que experimentan estos animales al batirse en duelo sangriento, donde el ave no sabe por qué pelea hasta la muerte, pero debe hacerlo para poder vivir. O bien, se evidencia cuando en los reportajes mediáticos sobre «granjas-restaurantes» se pasa, sin transición alguna, de acariciar con ternura a un cerdo o un ternero a engullirlo con suma normalidad.

El especismo es un criterio moral selectivo. El Homo sapiens, al carecer de una fuerza física imponente ante otras especies, desarrolló la razón como una herramienta de supervivencia que terminó transformándose en un instrumento de opresión absoluta. Hoy, hombres y mujeres inteligentes someten a una perpetua esclavitud a miles de millones de animales para fines tan diversos como la explotación laboral, la experimentación científica, la matanza frenética o, incluso, la industria pornográfica. De esta forma, nuestra supuesta superioridad deviene en una moral patológica que justifica la crueldad en nombre del beneficio o la gula humana.

La ética de la compasión

¿Es posible una ética de la compasión hacia los animales? ¿Se puede enseñar o aprender a ser moralmente compasivo con los animales? Enseñar ética animal no garantiza su aplicación práctica, pero no promover esta reflexión es una omisión mucho peor.

La compasión moral hacia los animales, cuando no existe una base teórica, sugiere que la ética animal es innecesaria. No obstante, la moral dominante sigue siendo la indiferencia: no interesa el terror que viven los animales en los mataderos para ser reducidos a simples trozos de carne. El verdadero desafío ético consiste en transformar esa indiferencia sistémica en una conciencia de reconocimiento del sufrimiento ajeno.

El especismo se basa en construcciones racionales legitimadas socialmente. La racionalidad especista adquiere un estatus superior. La racionalidad se construye socialmente y puede ser, incluso, moralmente destructiva. El paradigma racionalista privilegia principios abstractos y universales como fundamento de la moral, pero subestima el papel de las emociones. Frente al sufrimiento animal, ese enfoque no transforma la moral de la indiferencia. El componente emocional es importante en la orientación de una nueva ética animalista. La racionalidad, por sí sola, no conduce necesariamente a la acción ética.

La compasión, desde la perspectiva del Dalái Lama, es la base de la convivencia humana. Sostiene que las principales causas de guerra y violencia son nuestras emociones negativas, a las que concedemos demasiado espacio en lugar de la razón y la compasión. Pero la educación lo podría cambiar todo, pues los seres humanos tenemos capacidad de aprender. Plantea que la ética es más profunda e importante que la religión porque es innata a la naturaleza humana. A diferencia de las creencias religiosas, la ética no se impone: forma parte esencial de lo que somos. Por eso, según él, el siglo XXI necesita una nueva ética que trascienda las religiones y promueva el respeto hacia toda forma de vida, incluidas plantas y animales.

El Dalái Lama comete un pequeño error filosófico al afirmar que la ética es innata en la naturaleza humana. La capacidad de juzgar el bien y el mal es un aprendizaje social: la sociedad esculpe una racionalidad moral en los individuos, un esquema conceptual que se justifica y naturaliza en la práctica cotidiana. El fenómeno del nacionalsocialismo alemán es el ejemplo claro de cómo un Estado puede diseñar una racionalidad del odio moralmente aceptada y normalizar socialmente el exterminio de millones de personas indefensas. Pero hoy no es diferente. Esta misma lógica la encontramos en la figura de Benjamin Netanyahu, el gran genocida del siglo XXI, y en los sectores que sostienen su régimen, donde esa misma estructura racional justifica moralmente las políticas de exterminio y colonización contra el pueblo palestino. No se trata de equiparar ambos hechos históricos, sino de evidenciar cómo la racionalidad moral es capaz de moldearse para legitimar el sufrimiento ajeno cuando al poder le conviene.

En este sentido, la racionalidad no cambia la práctica moral por sí sola: necesita del componente emocional, como la compasión, para transformar la perspectiva moral hacia el sufrimiento animal. La ética de la compasión hacia los animales implica una disposición moral orientada a enfrentar su sufrimiento y promover su bienestar intrínseco. Por este motivo, la ética académica no sirve si no se traduce en una ética práctica. Hoy nos encontramos ante una ética atrapada en discusiones hermenéuticas que se ahoga en la interpretación de viejos textos como materia prima para decir algo filosóficamente aislado; una ética atrapada en los salones de clase o en tardes de café donde salimos huyendo de la rutina hogareña para asumir una pose intelectual pública de compromiso con el asunto animal.

La ética animal no puede reducirse a un discurso lógico o racionalista. El ensañamiento lógico no provoca necesariamente un giro emocional en las personas que son indiferentes al sufrimiento animal. La lógica puede convertirse en un refugio racional y una zona de confort académica que descuida la perspectiva educativa. En su lugar, la educación emocional debe ser el elemento central para la acción ética animal. Se trata de combinar la argumentación racional y la educación emocional con el propósito de lograr la compasión moral y revertir la indiferencia histórica ante el sufrimiento de los animales. Si logramos que las personas reconozcan el sufrimiento animal y actúen en su favor, el discurso ético habrá cumplido su finalidad práctica; de lo contrario, quedará atrapado en el discurso academicista.

El Dalái Lama plantea que la ética no es una lista de mandamientos ni de prohibiciones, sino una práctica que conduce al bienestar y a la felicidad, tanto propios como ajenos. Desde esta perspectiva, la ética puramente racional no es el mejor camino para despertar la compasión moral hacia los animales ni para transformar la indiferencia ante su sufrimiento. No se trata de formular imperativos racionalistas y universales, sino de promover principios que inspiren una reflexión sobre la realidad de los animales y despierten un cambio emocional en favor de estos seres vulnerables.

Una ética animal aplicada debe ser pedagógica: enseñar modelos de razonamiento y educación emocional que despierten el deseo moral de aliviar el sufrimiento animal y promover su bienestar en términos de libertad, protección y felicidad. Y esta tarea la podemos emprender de forma individual a través la acción ética.

La acción ética puede asumir dos formas: la acción ética individual y la acción ética colaborativa. La primera puede ser directa o indirecta. De manera directa, podemos organizar conversatorios comunitarios, crear contenido para redes sociales, rescatar animales o participar en encuentros y marchas. De manera indirecta, nos corresponde apoyar otras iniciativas: si no tenemos la capacidad física ni emocional para rescatar a un animal, sí tenemos la capacidad de donar a la persona que lo rescató para sufragar sus gastos; si no poseemos la habilidad para generar contenido que despierte la conciencia ética a favor de los animales, sí podemos compartir, divulgar y colaborar con quienes lo hacen.

La acción ética colaborativa, por su parte, tiene una serie de desafíos que impiden su avance. Pese a la gran tarea que tenemos por delante, seguimos atrapados en taxonomías éticas y divisiones teóricas que nos fragmentan: sensocentrismo frente a biocentrismo o ecocentrismo; bienestarismo contra abolicionismo; veganismo versus vegetarianismo, etc. En lugar de enfrascarnos en discusiones de salón, lo que realmente urge atender es la condición social de los animales ante el dominio racional de nuestra especie.

Por alguna extraña razón, hemos emprendido una tarea racional colectiva: hacer daño. Cuando no podemos infligir daño físico directo, causamos cualquier tipo de daño indirecto. Decía James Lovelock que, como animales individuales, no somos tan especiales, al punto de que la especie humana es casi una enfermedad planetaria. Cada día estoy más convencido de que somos una especie particularmente dañina. Y es precisamente en ese “casi” donde podemos ubicarnos y marcar la diferencia a favor de los animales, esos que merecen vida y libertad.

Imagen aportada por el autor:
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Wyomia Tyus: oros olímpicos contra la segregación

Gabe Abrahams

La atleta Wyomia Tyus consiguió ser varias veces campeona olímpica y plusmarquista mundial en pruebas de velocidad y luchó a favor de causas justas. Sus gestas y su compromiso son recordados en este artículo.

Wyomia Tyus nació el 29 de agosto de 1945, en Griffin, Georgia, Estados Unidos, y pasó sus primeros años de vida en una granja, junto a sus padres Willie y Marie y sus tres hermanos.

Tyus creció entre blancos y padeció la segregación racial en la escuela. Debido a eso, su padre le inculcó la idea de que en Estados Unidos no podría hacer nada sin esforzarse por superar el estigma racial.

Durante sus estudios en el instituto, Tyus jugó al baloncesto, aunque, al final, se decantó por el atletismo. Y, una vez inició sus estudios en la Universidad Estatal de Tennessee, Nashville, consiguió triunfos y récords en su nuevo deporte.

Esos éxitos provocaron que, en 1964, con solo 19 años, fuese seleccionada para acudir a los Juegos Olímpicos de Tokio, en los cuales alcanzó una temprana gloria olímpica.

En la final de la prueba de los 100 metros de los Juegos de Tokio, así pues, la joven Tyus se impuso con autoridad a sus rivales y se colgó la medalla de oro, dejando por detrás a su compatriota Edith McGwire. Redondeó su gesta olímpica al ganar la medalla de plata con el equipo norteamericano de relevos de 4×100 metros.

En los años posteriores a su hazaña olímpica, Wyomia Tyus no se durmió en los laureles, siguió entrenando a pleno ritmo y alcanzó otros logros deportivos. Por ejemplo, en 1965, en un encuentro atlético entre Estados Unidos y la URSS celebrado en la ciudad de Kiev, pulverizó la plusmarca mundial de los 100 metros con un registro de 11.1.

Ya en 1968, Tyus acudió a sus segundos Juegos Olímpicos, los celebrados en México. Y, de nuevo, se impuso con autoridad en la prueba de los 100 metros. Se colgó la medalla de oro y batió la plusmarca mundial de la distancia con un registro de 11.08. Su segunda gesta olímpica convirtió a la atleta norteamericana de 23 años en el primer ser humano de la historia que ganaba dos medallas de oro olímpicas en la prueba de los 100 metros.

Por si todo esto no fuese suficiente, en la final de los relevos de 4×100 metros, el equipo norteamericano encabezado por Tyus consiguió aquello que no había logrado en la olimpiada anterior, es decir, ganar la medalla de oro y pulverizar la plusmarca mundial con un tiempo de 42.8.

En los Juegos Olímpicos de México, más allá de su actividad deportiva y sus oros olímpicos, Tyus se posicionó contra la segregación y el racismo que ella y sus compañeros negros de selección padecían en su país. Como señal de protesta por esa situación inhumana, vistió pantalones negros en las competiciones en las que participó, en lugar de los de color blanco del equipo estadounidense.

En Estados Unidos, la segregación racial estuvo amparada por las leyes Jim Crow hasta 1965 y por las leyes antimestizaje otros dos años más, aunque a efectos reales continuó vigente en una parte del país en las décadas posteriores.

Finalizados los Juegos de México, Wyomia Tyus se retiró del deporte en activo a pesar de su juventud, regresando a la competición solo ocasionalmente dentro de la Asociación Internacional de Atletismo Profesional.

Una vez dejó atrás los Juegos de México, Tyus tuvo varios trabajos en el campo de la educación y volvió a implicarse en la defensa de las causas justas. Una de sus actividades más destacadas fue la de ser miembro fundador de la Women’s Sports Foundation, una entidad que se dedicó a la promoción de la autonomía de la mujer a través del deporte.

En 1969, Wyomia Tyus se casó con Art Simburg, con quien tuvo un hijo. Y, en 1978, hizo lo propio con Duane Tillman, con quien tuvo a su segundo hijo.

En 1985, Tyus fue incluida en el Olympic Hall of Fame de Estados Unidos. Y, en 1999, recibió otro reconocimiento especial. Su ciudad natal, Griffin, le dedicó el Parque Olímpico Wyomia Tyus.

Más recientemente, en 2018, la velocista también publicó sus memorias, Tigerbelle: the Wyomia Tyus story, junto a Elizabeth Terzakis.

Wyomia Tyus cuenta en la actualidad con 80 años de edad. Es una de las grandes campeonas olímpicas del siglo XX que continua con vida. Su ejemplo deportivo y social todavía inspira a las nuevas generaciones. Esperemos que permanezca mucho tiempo entre nosotros. Quizás, será la mejor señal de que su figura, lejos de apagarse, sigue vigente.