La Escuela de Música de la Universidad Nacional presenta su Cartelera Cultural la cual contiene varias actividades desde las cátedras de música entre las que están la celebración del 45° Aniversario de la Universidad Nacional; presentación del Coro de la Universidad y de la Orquesta de Guitarra; tardes de conciertos entre otros.
Evento internacional reunirá a estudiantes de diversas universidades en Beijing, China, en el próximo abril
Los estudiantes (en orden usual) Melvin Alonso, Diego Ugalde y Rodrigo Cháves son los primeros costarricenses y centroamericanos en asistir al Mundial Universitario de Programación, pues lograron obtener el primer lugar en las competencia regional correspondiente (foto Dennis Castro).
Los estudiantes Diego Ugalde y Melvin Alonso, de la maestría académica en Computación e Informática, y Rodrigo Cháves, de la Escuela de Matemática, representarán a toda Centroamérica por primera vez en el Mundial Universitario de Programación que se realizará en Beijing, China, en el mes de abril.
El equipo costarricense irá a codearse con equipos universitarios selectos pues a este Mundial, al que se le conoce por las siglas ACM ICPC, asisten los finalistas de los distintos campeonatos regionales en los que participaron más de 50 000 estudiantes de 105 países.
“Fue un poco como de sorpresa, porque hasta este año fue que dieron el cupo. Nosotros no estábamos 100 % claros sobre nuestra participación, porque se suponía que iban a dar un cupo pero para los años siguientes, no en este 2018. Nosotros quedamos en el primer lugar centroamericano, pero no teníamos seguridad. Estamos súper alegres, todos lo celebramos, les contamos a nuestras familias y nos pusimos a comentarlo por video llamadas”, así lo contó Melvin Alonso sobre cómo recibieron la noticia.
Esta era la última oportunidad para este grupo de llegar al Mundial, ya que por ser de carácter universitario tiene un máximo de edad, que es de 23 años. Luego de haber participado en tres ediciones anteriores y con más experiencia decidieron tratar de mejorar su desempeño y llevar su participación al siguiente nivel, meta que al final lograron cumplir, “es un gran esfuerzo que hemos venido haciendo desde hace cuatro años”, mencionó Rodrigo Cháves.
Todo inició con el proyecto llamado Símbolo, el cual lo impulsaron varios profesores y en el que organizaban actividades de programación de carácter competitivo entre distintos estudiantes; pero fue gracias al prof. Eddy Ramírez (quien es su actual entrenador) que se enteraron del proceso eliminatorio para poder asistir al Mundial y empezaron a participar.
El International College Programming Contest o Mundial Universitario de Programación se celebra desde hace 42 años y allí se abordan temas relacionados con los diferentes algoritmos que se utilizan para la programación en informática (foto ilustrativa Archivo ODI, UCR).
Para prepararse se reúnen periódicamente, de dos a tres veces por semana, “simulamos mundiales pasados, porque hay páginas para recrearlos y están los rankings de los países que resolvían los problemas, entonces vamos a nuestro propio ritmo y se puede calcular en qué lugar quedaríamos; discutimos problemas que no logramos resolver y a veces vemos tutoriales”, explicó Diego Ugalde.
Durante el desarrollo del Mundial solo se dispone de una computadora por trío, por lo que es importante organizarse de forma eficiente y asegurarse que siempre tratarán de realizar el trabajo en equipo, aunque a veces se dividen por áreas de conocimiento.
“La programación competitiva podría describirse como un deporte: hay que mantenerse en forma, hay que estar entrenando al menos todas las semanas para mantener el nivel y tratar de subirlo, adquiriendo nuevos conocimientos, estudiando nuevos temas y aprendiendo nuevas técnicas de programación o algoritmos”, señaló Melvin Alonso.
Además de esperar para conocer la posición en la que culminarán en este evento, ellos esperan compartir con especialistas en la materia, “queremos conocer otras personas que también tienen esta pasión, verificar el nivel de competencia que existe en el Mundial y esperamos resolver la mayor cantidad de problemas posibles, para compartir esta experiencia con las nuevas generaciones”, aseguró Rodrigo Cháves.
Finalmente, esperan que esta experiencia les ayude a motivar a más estudiantes a interesarse para que participen en este tipo de iniciativas; asimismo, estos jóvenes están de acuerdo en que fortalecer las áreas de computación e informática es una inversión importante, ya que representa un complemento idóneo para una o un informático y que cuenten con más diversidad en cuanto a las capacidades que tienen los programadores en Costa Rica.
Mujeres caminando en el Parque Nacional, San José, Costa Rica. – foto Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
Conmemorar el Día Internacional de la Mujer debe ser un acto de consciencia y de esperanza, pues el verdadero aprendizaje pasa por la reflexión, y es inspirado por un anhelo. Parte de tener esa consciencia recae en reconocer que nuestra sociedad aún tiene muchas deudas en materia de equidad de género y reconocimiento de derechos humanos; por ello, esta jornada debe ser un eje sobre el cual construyamos nuestro trabajo diario -en cualquier fecha, en todo lugar-, para que el aprendizaje sea continuo y efectivo.
Pienso particularmente en nuestra niñez; tan vulnerable en su capacidad de tomar decisiones sin estar permeada por los vicios y deterioros de la sociedad, y tan expuesta a ser involucrada en su violencia de múltiples facetas. Muy caro hemos pagado esa indiferencia hacia nuestras niñas y niños, quienes aprenden y crecen bajo múltiples sesgos y prejuicios. Así han nacido el acoso, la discriminación, el aislamiento; todas culpas con las que ellas y ellos cargan, y que a la postre se traducen en más violencia.
Volver la vista hacia ellos no es suficiente: debemos protegerlos con esfuerzos activos para que la violencia no se apodere de ellos, ni corrompa su inocencia. Mientras sigamos mirando de reojo a quienes cuya diferencia no vemos como una riqueza sino como una debilidad, nuestra niñez crecerá creyendo que la dignidad humana está reservada solo para quienes tienen poder y pueden ejercerlo a costas de los demás. Es por eso que, falacia tras falacia, millones de mujeres siguen siendo mancilladas bajo halos de falsa protección y sombras de superioridad.
Una universidad, que es cuna por excelencia de la libertad de pensamiento y crítica constructiva, debe ser modelo para que las raíces humanistas potencien las capacidades intelectuales de las personas, pero también sus capacidades éticas y artísticas. Cientos de personas han contribuido para que las mujeres tengan, en la Universidad de Costa Rica y en las universidades públicas de nuestro país, una voz poderosa y representativa, que debemos escuchar con más atención y de la que debemos hacer eco.
Por ello, insto a cada miembro de nuestra comunidad universitaria a mantener esta lucha, y a reflexionar activamente sobre la jornada que hoy conmemoramos. Reconozcamos cuánta influencia ejercen sobre nosotros las vidas, anhelos y pasiones de los demás, pues cuando todas las personas sean realmente libres de expresarse y de alcanzar sus sueños, con el mismo trabajo, esfuerzo y oportunidades, entonces podremos heredar a nuestros niños y niñas una sociedad más equilibrada y protectora, en donde cada persona se sienta, especialmente, valorizada.
Estudiantes de la Universidad de Kansas llegando a Costa Rica.
Hoy en día, cualquier universidad del mundo que quiera ser protagonista reconoce la importancia de la internacionalización y la necesidad de promover programas para el intercambio académico, que sean robustos y eficaces.
Gracias a la visión de Rodrigo Facio, la Universidad de Costa Rica inició la búsqueda de posibilidades para el fomento de la cooperación académica con prestigiosas universidades del exterior, y en el marco de estas iniciativas, en el año 1958 logró establecer relaciones de cooperación con la Universidad de Kansas, Estados Unidos. Las relaciones de cooperación e intercambio entre estas dos instituciones han sido tan exitosas que aún, sesenta años después de suscribir el primer acuerdo, el vínculo se mantiene vigente, activo y fortalecido, lo que lo convierte en el convenio más antiguo con que cuenta la Universidad de Costa Rica.
Debido a que desde que asumió la Rectoría, Rodrigo Facio se preocupó por sentar las bases de una educación superior de calidad en todos los aspectos, fomentando el fortalecimiento institucional a través de una bien pensada diversificación curricular, desde las humanidades y las ciencia básicas, hasta las ciencias sociales y las carreras profesionales. La UCR se volvió más atractiva a los ojos de otras universidades y organizaciones promotoras de la educación superior más allá de nuestras fronteras.
A finales de la década de los años cincuenta, tuvo lugar una serie de reuniones internacionales en las que participaron líderes universitarios de América Latina y de Estados Unidos. Las iniciativas y contactos que surgieron de esos encuentros, contribuyeron a estrechar las relaciones entre las universidades de los Estados Unidos y la América Latina. El intercambio de ideas y de intereses que tuvo lugar en esos encuentros internacionales, constituyó un importante elemento para estimular el acercamiento entre Rodrigo Facio y Franklin D. Murphy, Canciller de la Universidad de Kansas, quienes realizaron extensos y fructíferos viajes para explorar posibilidades de cooperación académica, que a la postre dieron origen a la relación que se construyó surgió y se consolidó entre las dos instituciones.
Visita del Rector de la Universidad de Kansas, lo recibió el Dr. Luis Garita, rector de la UCR de 1988 a 1996 (foto archivo ODI).
La Dra. María Eugenia Bozzoli, profesora emérita de la Escuela de Antropología y graduada de la Universidad de Kansas, explicó que Rodrigo Facio y el Consejo Universitario de la época estaban relacionados con fundaciones filantrópicas norteamericanas que financiaban universidades en América Latina y ya para ese entonces la UCR tenía convenios con Luisiana para medicina, con Texas para ingeniería, y algunos otros. Facio viaja a EE.UU entre noviembre y diciembre de 1958 precisamente a visitar las universidades con las que ya se tenía relación y aprovecha para ir a Kansas.
“Facio buscaba un convenio integral, generalizado y encontró que Murphy estaba interesado en algo similar. Después de conversaciones intensas, ambos redactaron un borrador fechado 8 de diciembre de 1958, titulado Propuesta para el establecimiento de relaciones entre la UCR y KU”.
Aunque ese borrador nunca se ratificó formalmente, se convirtió en la base de varios acuerdos que sirvieron de fundamento a las relaciones de colaboración que han ligado a ambas instituciones desde hace seis décadas, a partir de un acuerdo amplio y general para el fomento de la colaboración académica.
La propuesta de acuerdo fue intencionalmente preparada sobre la base de una visión de largo plazo, en el que se reflejaban las tendencias que comenzaban a surgir a nivel internacional. Además, Facio y Murphy deseaban expandir la cooperación académica, pasando de un modelo específico a uno más amplio y general que incluyera las ciencias, las humanidades y las artes. Para entonces, la UCR tenía convenios internacionales en áreas puntuales como medicina o y agronomía, entre otras; no obstante el convenio con la Universidad de Kansas fue concebido con un alcance integral y que permitiera abrir espacios para identificar y propiciar beneficios mutuos para ambas universidades.
Donación de libros a la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva.
“Este convenio fue un estímulo para la firma de acuerdos con otros países y con otras universidades de Estados Unidos. De igual manera, en EE.UU fue ejemplo del tipo de convenios que se podían firmar con universidades latinoamericanas, porque era un muy integral”, recalcó Bozzoli.
En el año 1960 inició el programa denominado “Junior Year”, que atrajo a cientos de estudiantes de grado de la Universidad de Kansas a la Universidad de Costa Rica. Según comentó el Dr. Manuel María Murillo, ex director de la Oficina de Asuntos Internacionales y Cooperación Externa de la Universidad de Costa Rica, en general, las características del país y de la sociedad costarricense, así como las oportunidades y la diversidad de los programa académicos de nuestra institución, fueron realmente atractivas para que un número creciente de estudiantes de pregrado de la Universidad de Kansas participaran en este programa. Como consecuencia de esta demanda académica, y con el propósito de satisfacer adecuadamente las necesidades de atención personalizada de esos estudiantes, la Universidad de Costa Rica estableció en el campus una oficina (la Oficina del Programa de Kansas) atendida por funcionarios contratados por la Universidad de Kansas, para dar seguimiento y guía académica a los estudiantes que patrocina la Universidad de Kansas; esta oficina se mantiene vigente hasta el día de hoy.
Como parte del acuerdo, un número creciente de jóvenes profesores de la Universidad de Costa Rica, provenientes de distintas Escuelas y Facultades, han participado, con el apoyo formal de nuestra institución, como estudiantes de posgrado y candidatos a un grado académico, maestría y doctorado, otorgado por la Universidad de Kansas. Cabe aclarar que el acuerdo originalmente firmado entre la Universidad de Costa Rica y la Universidad de Kansas, fue ampliado con el propósito de integrar, como socio académico, a la Universidad Estatal de Kansas (KSU), lo que ha permitido que estudiantes y profesores de esa institución participen, y deriven los mismos beneficios, que aquellos postulados por la Universidad de Kansas y por la Universidad de Costa Rica. El hecho de que jóvenes profesores de nuestra institución hayan obtenido sus maestrías y doctorados en ambas universidades de Kansas, ha fortalecido los nexos académicos en el ámbito de la investigación, así como en el fortalecimiento de los propios programas de posgrado que imparte la Universidad de Costa Rica.
A partir de este acercamiento formal entre la Universidad de Costa Rica, la Universidad de Kansas y la Universidad Estatal de Kansas, se ha consolidado un programa de visitas de corta duración de destacados especialistas en diferentes ámbitos del saber, visitas que han redundado en beneficio de cada una de las universidades participantes. Como parte del acuerdo de cooperación académica las instituciones participantes han estimulado la organización de cursos cortos y, muy importante, de simposios en los que se ha enfatizado los aspectos académicos (el desarrollo de la educación superior en los dos países), sociales, así como los rasgos distintivos de la democracia y de la sociedad costarricense. Conviene señalar que estos esfuerzos de cooperación e intercambio han sido posibles gracias a los aportes de las universidades participantes, así como por aquellos específicos que han sido aportados por distintas organizaciones y fundaciones interesadas en propiciar los acercamientos académicos entre universidades de los Estados Unidos y la Universidad de Costa Rica.
Seminario dirigido a las y los estudiantes de la Universidad de Kansas, 2015.
En lo que atañe a los simposios conmemorativos organizados conjuntamente por las universidades participantes, cabe destacar que al concebir este esfuerzo, las instituciones acordaron procurar una alternancia en las sedes. En este contexto, en abril de 1999 se llevó a cabo el primero en una serie de tres simposios, que se tituló “Costa Rica: Democracia y Ambiente de Paz”, cuya sede fue la Universidad de Kansas; en este primer simposio, y en reconocimiento al esfuerzo realizado por la Universidad de Costa Rica, los expositores y ponentes fueron todos profesores de nuestra institución. El segundo simposio, titulado “Costa Rica, Desarrollo Humano y Sostenibilidad: retos y perspectivas para el siglo XXI”, se celebró en febrero del 2000 y tuvo su sed en el campos Rodrigo Facio de la Universidad de Costa. El tercero y último simposio de la serie tuvo lugar el abril de 2004, y estuvo dedicado al análisis de la “Colaboración Educativa en una Sociedad Global: el rol de las Universidades Estatales”, y se celebró en la Universidad de Kansas.
Como resultado de estos simposios se identificó un conjunto de proyectos y actividades de investigación de interés mutuo que resultaron en el fortalecimiento de las diferentes áreas del saber en ambas instituciones.
Para las universidades protagonistas de este importante esfuerzo de cooperación e intercambio académico, los resultados alcanzados demuestran el valor que tienen estas sinergias académicas. Además de la importancia que tiene que este esfuerzo de colaboración haya mantenido su vigencia ininterrumpidamente durante sesenta años, es justo reconocer que éste ha contribuido al fortalecimiento de las actividades y programas de internacionalización las universidades participantes. Así mismo, el debe reconocerse el valor que ha tenido para el mejoramiento de las bibliotecas, la extensión del aprendizaje del español y del inglés, la preparación de múltiples tesis de grado, los trabajos de investigación y las oportunidades en negocios, diplomacia y actividades académicas que han surgido a lo largo de este tiempo. La existencia de esta alianza ha permitido que estudiantes costarricenses y estadounidenses disfruten y valoren la importancia de ampliar sus horizontes culturales.
Cabe mencionar que, en conjunto, más de 3200 estudiantes provenientes de la Universidad de Kansas, así como de otras universidades de los Estados Unidos, han estudiado en la Universidad de Costa Rica, con un 78% de esos estudiantes residiendo un semestre o un año académico en la Universidad de Costa Rica, todos al amparo de este convenio de cooperación académica. Durante este mismo periodo de tiempo, más de 270 costarricenses han obtenido un bachillerato, maestría o doctorado en KU.
Convenio UCR-KU se fortalece con miras al futuro
Una relación tan larga como la que ha tenido la UCR con la Universidad de Kansas (KU) solo se logra gracias a la confianza que se ha construido entre ambas partes y también al fortalecimiento que ha tenido el convenio a lo largo de los años.
Para la Mag. Leonora De Lemos, directora de la Oficina de Asuntos Internacionales y Cooperación Externa de la UCR el convenio UCR-KU basa su éxito de largo alcance, en que ha permitido formar una gran cantidad de profesores de la UCR en posgrados, gracias a las condiciones que se han negociado y mantenido en el marco del convenio. Otro aspecto importante ha sido la movilidad estudiantil en ambas vías, así como los proyectos de investigación conjuntos que se han desarrollado.
“Nuestro interés en este momento es fortalecer lo que ya se tiene, pero también aumentar la movilidad estudiantil, retomar el tema de los fondos para proyectos conjuntos, con el fin de que la colaboración se vea mejor reflejada en la colaboración académica y la investigación. Kansas sigue siendo un destino muy positivo para la UCR, pues tiene ventajas académicas y personales que son ideales para quienes van a hacer sus estudios de posgrado”, enfatizó De Lemos.
Por su parte, el Dr. Charles A.S. Bankart, Associate Vice Provost para Programas Internacionales de KU, recalcó que la naturaleza bidireccional de esta asociación ha sido asombrosa y eso la ha convertido en la relación entre dos instituciones académicas más larga del hemisferio occidental.
En este sentido, hizo hincapié en reconocer que ha sido gracias a las personas que se han involucrado con el convenio durante todo este periodo, que se ha podido mantener ya que ha sido una relación fundada en el respeto, la admiración, la confianza y la reciprocidad.
Además agregó que a futuro se espera afianzar la colaboración en investigación en distintas áres y fortalecer la movilidad en todos los niveles.
Fátima Acosta, jefa de la sección de movilidad académica y administrativa de la UCR, agregó que las características del convenio han ayudado a que éste se mantenga ya que es un texto muy concreto y específico. Además señaló que gracias a este convenio no solo se ha visto beneficiada la UCR, si no que también el país, pues son muchos los profesionales que han obtenido su posgrado gracias a esta relación.
Las voluntades de las autoridades de ambas instituciones han sido vitales para la continuación del convenio, que ha cambiado con los años y se ha adaptado a los contextos y necesidades de las universidades.
Inauguración de la nueva Facultad de Derecho se realizó en fecha histórica este 7 de marzo
De cara a la ruta 39, se colocó de nuevo a la diosa de Justicia, quien resguarda desde este día, la entrada principal de la sede central de la Universidad de Costa Rica, en el recién inaugurado edificio de la Facultad de Derecho de la UCR.
Se trata de una imagen que manifiesta la fortaleza y la solidez de los principios constitucionales y porta la balanza y la espada, que son los instrumentos con los que debe defenderlos.
“El mural y la imagen de la diosa de la Justicia, tiene ahora un papel protagónico dadas las angustiosas situaciones que vivimos en el ámbito de la justicia, la expresión de la justicia dice muchas cosas del debate nacional sobre la independencia del Poder Judicial y de los jueces, sobre los escándalos que atacan los baluartes del Estados de Derecho, como lo es el sistema de justicia imperante”, comentó el decano de la Facultad de Derecho Alfredo Chirino Sánchez.
La Facultad de Derecho, que es raíz histórica de la actual Universidad de Costa Rica, abrió sus puertas este 7 de marzo, el mismo día que hace 77 años, lo hiciera por primera vez la Universidad de Costa Rica.
Un 7 de marzo 1941 se impartieron las primeras lecciones de la nueva Universidad de Costa Rica, y además el 7 de marzo es el día de Santo Tomás, cuyo nombre se eligió para nombrar a la Casa de Enseñanza y a la Universidad que antecedieron la fundación de la UCR.
“En el Archivo Nacional se resguarda la carta de puño y letra de monseñor Nicolás García Jerez –autoridad eclesiástica de Nicaragua y Costa Rica, que logra mantener la casa de enseñanza abierta– (…) Escoge el nombre en honor a Tomás de Aquino, padre de la escolástica, de la filosofía medieval y santo declarado de la Iglesia Católica de la inteligencia, la razón y la sabiduría”, recordó el docente de la Facultad de Derecho, Tomás Federico Arias Castro.
Inauguración del renovado edificio de la Facultad de Derecho, este 7 de marzo de 1941. En la mesa principal participaron el Dr. Henning Jensen Pennington, Rector de la Universidad de Costa Rica; Alfredo Chirino Sánchez, decano de la Facultad de Derecho; Tomás Federico Arias Castro, docente de la Facultad de Derecho e historiador; Eliana Quimbayo Bolaños, presidenta de la Asociación de Estudiantes de Derecho; y Luis Felipe Rodríguez, representante estudiantil ante la Asamblea de Facultad. – foto Laura Rodríguez Rodríguez.
El nuevo edificio representa un sí se puede
Bajo la figura de Fideicomiso de Obra Pública, esta nueva edificación, liderada por el Banco de Costa Rica y su marca Esfera, demuestra que en Costa Rica sí es posible realizar grandes obras de forma eficiente. La inversión total para estas nuevas instalaciones fue de ¢6.900 millones.
Al respecto el Rector de la Universidad de Costa Rica, el Dr. Henning Jensen Pennington, explicó que la nueva edificación es un símbolo de esperanza.
“La formación de aquellas personas que serán, en un futuro, los garantes de esa justicia y esa paz que tanto anhelamos y debemos defender para nuestro país, y nuestra altamente desigual región, recae en nosotros y en nuestra posibilidad de responder a sus necesidades. La inauguración de este edificio -que se acompaña de uno de los procesos constructivos más consolidados de nuestra institución- representa alcanzar ese nivel óptimo de condiciones para el aprendizaje, pero también para el propio campo laboral”, señaló Jensen.
El Rector agregó además que uno de los hitos recientes en la historia de la UCR, precisamente basada en un enfoque de derechos y que se nutre de las enseñanzas de la Facultad de Derecho, es la firma de la nueva Convención Colectiva de Trabajo.
El inicio de lecciones en la nueva Facultad de Derecho será el 12 de marzo, y con ellos se asume el reto de continuar generando el debate y la investigación indispensable para Costa Rica.
“Estoy seguro que la Facultad de Derecho sabrá entender las angustias de la justicia y sabrá darle sugerencias y luz de orientación en uno de los momentos más obscuros de nuestra vida democrática en este siglo XXI, tan lleno de penumbras y de espectáculos de turbación”, señaló el Sr. Alfredo Chirino.
El Instituto de Investigación en Educación de la Universidad de Costa Rica, como entidad especializada en los procesos de investigación en el campo educativo, desde el seno del Consejo Científico, integrado por investigadores e investigadoras profesionales en educación, orientación, psicología, filosofía y comunicación colectiva, tomando como base las investigaciones realizadas sobre género, diversidad y derechos humanos, hace manifiesto el apoyo al Programa de Educación para la Afectividad y Sexualidad Integral aprobados e implementados por el Ministerio de Educación Pública.
Las instituciones educativas tienen un rol destacado en el desarrollo integral de las personas, siendo el ámbito educativo un componente fundamental de los procesos de socialización. Los espacios educativos deben brindar al estudiantado las herramientas para la comprensión de su realidad y actuar críticamente frente a los retos que la misma demanda.
La afectividad y la sexualidad son aspectos que socialmente han sido revestidos de mitos y estigmatizaciones que responden a la falta de información y de espacios de intercambio aptos para generar conocimiento certero al respecto.
Las instituciones educativas que apuestan por la promoción del bienestar social tienen el deber de colaborar con una formación de personas de todas las edades, que fomente discusiones y diálogos con la información pertinente y veraz, que respete los derechos humanos e impulse una vivencia de la afectividad y de la sexualidad plena, integral y responsable, así como, en aspectos socioculturales y psicosociales para que puedan identificar y actuar en situaciones de violencia.
Por lo anterior, consideramos que el Programa de Educación para la Afectividad y Sexualidad Integral constituye un avance importante que se ha dado en los últimos años en esta materia y por lo tanto es una responsabilidad histórica por parte del Estado y de la sociedad civil acuerpar e impulsar su implementación con carácter científico y en el marco de diálogo y concertación.
Ante el creciente aumento de discursos que fomentan la intolerancia, es necesario hacer un llamado a la apertura y especialmente a la reflexión, con miras a avanzar hacia una sociedad inclusiva y respetuosa de los derechos humanos.
En días previos, representantes estudiantiles de 9 Asociaciones de la UCR invitaron al partido a participar de conversatorios “¿Dialogamos por Costa Rica?”. Sin embargo, a la fecha el partido no ha contestado la invitación
Los espacios de conversación girarán en torno a 4 ejes temáticos: Cultura, Economía, Planificación Territorial y Salud. Además, cada uno tendrá preguntas relacionadas a pueblos originarios, educación, ambiente y desarrollo regional
6 de marzo de 2018. En días previos, representantes de 9 asociaciones estudiantiles de la UCR invitaron a los partidos Restauración Nacional y Acción Ciudadana a participar en un evento denominado “¿Dialogamos por Costa Rica?”; el cual busca tender puentes de conversación entre partidos y ciudadanía.
Para sorpresa de las y los estudiantes, el Partido Restauración Nacional no contestó a su invitación; negándole así, consideran las y los universitarios, otra oportunidad de diálogo y acceso a la información a la ciudadanía. Es importante señalar que, pese a que el candidato Fabricio Alvarado, había manifestado que él no participaría en más espacios de debates o conversatorios, la actividad invita a referentes partidarios en los diversos temas planteados; no a su candidato.
Arelis Chavarría, Presidenta de la Asociación de Estudiantes de Salud Ambiental, indica que “Esta negación a participar de un proceso de diálogo e intercambio de ideas repercute en la democracia costarricense y afecta el derecho de las personas jóvenes a conocer las propuestas de los partidos políticos en esta segunda ronda electoral.”
De acuerdo con José David Cubero, Presidente de la Asociación de Estudiantes de Arquitectura, “la actividad se va a realizar, pese a la negativa de Restauración Nacional, porque estas mesas diálogo son espacios necesarios en la coyuntura actual de la política nacional”. Por su parte, el Partido Acción Ciudadana sí confirmó su participación y estuvo presente en la sesión previa de explicación metodológica del evento.
Pronunciamiento del Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (CICDE)
Vicerrectoría de Investigación
Universidad Estatal a Distancia (UNED)
Acuerdo del Consejo Científico del CICDE de fecha 26 de febrero de 2018
La evolución que hemos observado las últimas semanas en el proceso político-electoral de Costa Rica, suscita mucha preocupación y convoca a un muy necesario ejercicio de reflexión crítica.
Hemos visto ascender una propuesta política, cuyo fortalecimiento surge en lo inmediato de discursos de odio contra las personas diversas por su orientación sexual y/o identidad de género. Ello ha dado lugar a múltiples manifestaciones de violencia simbólica, verbal y física en contra de tales personas, las cuales en el futuro podrían agravarse. Y si bien es cierto que en Costa Rica los discursos homofóbicos siempre han gozado de mucha legitimidad, lo ocurrido recientemente implica trasponer límites anteriormente insospechados, al punto que tales expresiones de odio parecen ganar estatus como un discurso “políticamente correcto”. Lamentamos profundamente tales expresiones de odio y toda la violencia que las acompaña y llamamos a las autoridades públicas a mantener una actitud vigilante en resguardo de los derechos humanos de los grupos y las personas que son víctimas de tal agresión.
Es preciso subrayar que esto es parte de un planteamiento ideológico y discursivo, que amenaza la vigencia de los derechos humanos en general y, en particular, los derechos y avances logrados por las mujeres en su lucha por una sociedad más justa e igualitaria.
Defendemos con absoluta convicción el derecho de cada persona a vivir con toda libertad la fe religiosa que elija. Pero advertimos con mucha preocupación acerca del grave peligro que conlleva hacer de la religión, y en particular de versiones fundamentalistas del cristianismo, un factor que decida acerca de la vigencia de los principios más fundamentales en que se asientan los conceptos de democracia y república.
Democracia y republicanismo conllevan una propuesta y una aspiración por la construcción de un sistema político, asentado en un Estado de derecho donde debe haber igualdad de deberes y derechos ante la ley para todas las ciudadanas y los ciudadanos. Es innegable que en la realidad esa plena igualdad no es efectiva, a causa de diversos obstáculos económicos y culturales. Reconocer esto último plantea el deber de luchar permanentemente por avanzar hacia sociedades más igualitarias, para lo cual, entre otras cosas, se requiere construir discursos y visiones de mundo inclusivas, verdaderamente respetuosas de la dignidad de cada ser humano.
Sin embargo, lo que estamos presenciando es una campaña política que, apelando a una visión religiosa particularmente intolerante, que involucra grupos neopentecostales y sectores ultraconservadores y fundamentalistas de otras corrientes religiosas, formula discursos discriminatorios y estigmatizantes que lastiman gravemente la dignidad de muchas personas, y generan un clima sicológico de exclusión, proclive al irrespeto y la violencia.
Lo que se propone conlleva involucionar hacia un orden legal e institucional, en el cual, y partiendo de criterios religiosos, se estaría cercenando la universalidad de las leyes y de los derechos humanos.
Advertimos respetuosamente acerca del peligro que conlleva restarles importancia a las manifestaciones de violencia, intolerancia y exclusión en contra de determinados grupos de nuestra comunidad nacional, y a las implicaciones de mediano y largo plazo que esto tiene para la democracia y nuestros estilos de convivencia. No es de ninguna manera trivial, el que adquieran tal peso propuestas políticas teñidas de visiones de mundo que excluyen y resultan proclives a la violencia, y que en muchos sentidos descansan en concepciones políticas pre-modernas. En el mejor de los casos, ello impondrá obstáculos importantes para poder avanzar en materia de derechos humanos e igualdad. Pero lo cierto es que existe un riego efectivo de que se produzca una grave involución.
Debemos reconocer que esta coyuntura política, tan compleja y desconcertante, es manifestación de una situación subyacente, estructural y de largo plazo, donde se combinan y se refuerzan mutuamente, sentimientos de profundo disgusto y desconfianza hacia el sistema político, grave desprestigio de la institucionalidad democrática, y situaciones de marginalidad social, falta de empleo, carencia de oportunidades y pobreza. Esos problemas de desigualdad y exclusión fracturan a la sociedad costarricense, y claramente se visibilizan en los territorios, en la forma de graves asimetrías entre la región central del país y el resto, pero también con un claro deslinde –también a lo interno de las ciudades del Valle Central– entre los reducidos espacios donde se concentra la riqueza, y las áreas mucho más amplias donde se hacen manifiestos los rezagos y la postergación sin plazo de las necesidades fundamentales.
Llamamos a la ciudadanía costarricense a una reflexión reposada sobre lo que todo esto significa. Debemos reconsiderar críticamente las orientaciones del desarrollo del país, las falencias de nuestra institucionalidad pública y de nuestro sistema político y las limitaciones de nuestra democracia. Pero también debemos meditar sobre nuestras propias aspiraciones como pueblo y como nación. Inclusive debemos interpelarnos muy seriamente acerca de la sinceridad y hondura de nuestras convicciones democráticas y nuestro compromiso con la justicia social, y acerca de la claridad y coherencia con que asumimos los principios y la doctrina de los derechos humanos ¿Realmente hay sinceridad cuando declaramos nuestra adhesión a cada una de estos principios, valores y compromisos, o tan solo es propaganda para la exportación? Confiamos que sea lo primero.
Nos urge interrogarnos sobre el tipo de país que queremos, y la calidad de convivencia a la que aspiramos. De por medio está la propia democracia, nuestra concepción republicana y el lugar digno y respetuoso que debe concedérsele a cada ser humano, por el solo hecho de serlo. No es asunto del interés tan solo para las actuales generaciones, cuando, en realidad, dice mucho de la Costa Rica que heredaremos a las generaciones aun no nacidas.
“¿Dialogamos por el país?” es un evento compuesto por 4 conversatorios se estarían realizando del 12 al 15 de marzo, de 6:00 p.m a 8:30 p.m en la Universidad de Costa Rica
Los espacios van a girar en torno a 4 ejes temáticos: Cultura, Economía, Planificación Territorial y Salud. Además, cada uno tendrá preguntas relacionadas a pueblos originarios, educación, ambiente y desarrollo regional.
La decisión de realizar estos eventos, se tomó a raíz de un acuerdo unánime del Consejo Superior Estudiantil, máximo espacio de toma de decisiones del estudiantado de la UCR
1 de marzo de 2018. El estudiantado de la Universidad de Costa Rica decidió tomar acción e invitar a los partidos políticos a dialogar con la ciudadanía de cara a la segunda ronda electoral. Las y los universitarios se decantaron por realizar 4 conversatorios enfocados en establecer puentes de diálogo entre ambos partidos políticos.
Los conversatorios mencionados girarán en torno a 4 ejes temáticos: Cultura, Economía, Planificación Territorial y Salud. Los mismos contendrán preguntas relacionadas a pueblos originarios, educación, ambiente y desarrollo regional; cada uno pensado en propiciar un voto informado y combatir el abstencionismo. Estos conversatorios se realizarán del lunes 12 al jueves 15 de marzo, como antesala al debate oficial del 16 de marzo organizado por la Universidad de Costa Rica; en los auditorios de Bellas Artes, Ciencias Económicas, Educación y Estudios Generales, respectivamente.
De acuerdo con Gabriel Quesada, presidente de la Asociación de Estudiantes de Artes Plásticas, “con la realización de estos espacios interdisciplinarios, se ve la capacidad del estudiantado de la UCR de gestionar canales de discusión y respeto ante la coyuntura política del país”. Asimismo, de acuerdo con Camila Marín – estudiante de Derecho y colaboradora de la Federación de Estudiantes – “estos conversatorios tienen un componente único debido a que son resultado de un trabajo transdisciplinario, que busca visibilizar distintas sensibilidades y realidades estudiantiles”.
Por su parte, Fernando Martínez -presidente de la Asociación de Estudiantes de Comunicación indica que “las candidaturas de Fabricio y Carlos Alvarado, por su formación como comunicadores, otorgan una responsabilidad distinta a sus partidos; sus equipos deben dar la cara y trabajar por brindar la información que la ciudadanía merece ante el contexto actual”.
Las invitaciones fueron enviadas a los partidos en días pasados, y próximamente en la página de Facebook del Consejo Superior Estudiantil se estará brindando más información al respecto.