El 1 de febrero del 2023, el Tribunal Penal de Pérez Zeledón condenó a 22 años y 15 días de prisión a Juan Eduardo Varela Rojas por el homicidio del líder indígena de Térraba, Jerhy Rivera Rivera, y por amenazas a una testigo del asesinato.
El 18 de agosto del 2022, durante una reunión pública y oficial, con representantes del gobierno, en Buenos Aires, Juan Eduardo Varela Rojas afirmó haber asesinado a Jerhy Rivera en defensa propia. Recibió fuertes aplausos y alabanzas de parte del público ahí reunido.
El 17 de julio del 2023, el Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de Cartago ordenó poner en libertad a Juan Eduardo Varela Rojas, alegando vicios en la valoración de la prueba. Semejante “fallo”, ha de haber complacido sobre manera a los mal llamados “finqueros”; la Sala IV los definió como ocupantes ilegales.
El asesino confeso y su abogado insisten en que fue en “defensa propia”. Veamos a qué le llaman “defensa propia” estos sujetos.
Según los jueces que lo condenaron en febrero del 2023:
“III-HECHOS PROBADOS: 1- El 24 de febrero de 2020 en horas de la noche, antes de las veintiuna horas cuarenta minutos, el ofendido Yehry Helmut Rivera Rivera, persona indígena de la etnia Térraba, se encontraba junto a la co-ofendida Melisa Garbanzo Gutiérrez, también persona indígena de la etnia Térraba, así como con dos hombres, familiares de esta última, en la entrada a la finca propiedad de la señora Marielos Gutiérrez, madre de la ofendida Garbanzo Gutiérrez, sita Puntarenas, Buenos Aires, comunidad indígena de Térraba, un kilómetro al sur de la escuela, camino a San Antonio, cuando se presentó al lugar un grupo de personas, en número no menor a veinticinco, que viajaba sobre la vía pública en motocicletas y carros, y comenzaron a insultar al ofendido Yehry. 2- En la ocasión descrita, uno de los sujetos no identificados de dicho grupo, lanzó una piedra hacia donde se encontraba Rivera Rivera, sin impactarlo, ante lo cual el ofendido Yehry caminó hacia los agresores, y procedió a golpearlos con un garrote; por lo que Juan Luis Varela Rojas, quien era parte de ese grupo, blandiendo un machete en una de sus manos, acometió en contra de la humanidad de Rivera Rivera, quien logró evadir la acción agresiva en su contra, tomando la mano de aquel y desarmándolo, utilizando el ofendido el machete para defenderse por cuanto varios sujetos le lanzaban golpes con garrotes que portaban, hiriendo el ofendido en dicha acción con el machete a Juan Luis Varela Rojas, causándole lesiones en las extremidades inferiores; logrando uno de los sujetos, golpear al ofendido en la cabeza con un palo o garrote, a consecuencia de lo cual este soltó el machete; procediendo tres hombres no identificados a sujetar a la víctima Yhery Helmut Rivera Rivera, impidiéndole ejercer acciones defensivas y, reduciéndolo a la impotencia, momento en que el encartado Juan Eduardo Varela Rojas, aprovechando esa circunstancia, actuando sobre seguro y sin ningún riesgo para sí, con evidente intención homicida y en represalia porque el ofendido anteriormente había herido a su hermano Juan Luis[1], se colocó detrás del ofendido Yehry y accionó en tres ocasiones contra este, el arma de fuego que portaba, tipo pistola, marca Daewoo, modelo DP51, calibre 9 mm, serie 07895, esto mientras exclamaba “hasta aquí llegó este indio hijuetal, sosténgamelo”, impactando dos de los disparos en el cuerpo del ofendido… (sigue la descripción de todas las heridas) 3- Acto seguido, el imputado Juan Eduardo Varela Rojas aun portando en sus manos el arma de fuego, y apuntando la misma hacia la ofendida Melisa Gutiérrez Garbanzo, amenazó injusta y gravemente a esta, a quien le dijo “usted es la que sigue, india hijuetal y su familia». 4- El arma de fuego descrita, utilizada por el acusado Varela Rojas, está inscrita a nombre de Luis Alberto de los Ángeles Vargas Valverde, y el sindicado no contaba con permiso para portar armas de fuego”.[2]
A lo largo del documento quedan claramente establecidas las mentiras e incongruencias del asesino confeso y sus cómplices. Sin embargo, nos detendremos sobre la descalificación del testigo Leonel Arburola Flores quien aseguró haber estado presente cuando el 23 de febrero en la noche Jerhy Rivera Rivera había esperado a Juan Eduardo Varela Rojas para pegarle con un garrote y amenazarlo con que le iba a quitar la tierra. Pero, para el tribunal, el relato no posee credibilidad porque el asesino confeso había declarado anteriormente que esa noche a esa hora se encontraba en su casa con su esposa viendo televisión[3]. ¡Solo una pequeña muestra!
Durante el juicio que se está llevando a cabo en el Tribunal Penal de Pérez Zeledón, el juez le llamó la atención al asesino confeso por las burlas y risas con que, aparentemente, ofendía a las personas testigo de la familia Rivera. El abogado explicó que no se burlaba era que le había dado un derrame. El juez, además de cumplir su función, hace milagros, lo curó del derrame, pues “Llama la atención que, efectivamente, el imputado hacía gestos que parecían burlescos desde el principio de audiencia, y que inmediatamente después de la llamada de atención del Tribunal, no volvió a hacer más estos gestos” [4] .
Uno de los testigos de la Fiscalía pidió no presentarse a declarar, pues conoce al asesino confeso y le daba miedo las posibles represalias. Expresó gran temor de dar su testimonio[5].
Lo debe conocer muy bien a quien dice asesinar en defensa propia: acuerpado por un grupo de no menos de veinticinco personas, dispara por la espalda a una persona que ya había sido golpeada y estaba maniatada por tres individuos.
¡Justicia para Jerhy! ¡Justicia y paz para los territorios indígenas!
El Frente de Lucha por la Defensa de la Educación Pública invita a todas las personas habitantes del país y a los movimientos sociales, a salir en defensa de la Educación Pública y apoyar esta lucha social, sumándose a la Marcha Nacional el miércoles 28 de agosto, así como a las marchas regionalizadas el jueves 29 de agosto de 2024.
Los invitamos a estar atentas a los llamados de lucha que el Frente de Lucha por la Defensa de la Educación Pública organiza para defender el mandato constitucional de un 8% para la educación pública, así como el Derecho Humano a la Educación en todos sus niveles.
El próximo 28 y 29 de agosto se llevará a cabo una Movilización Nacional por la Educación Pública y la Agenda Social de Costa Rica. El evento está convocado bajo el lema «¡Educación hoy, paz mañana!» y forma parte del Pacto Nacional por la Educación Pública, una iniciativa que busca defender y fortalecer el sistema educativo del país y su agenda social.
El 28 de agosto, la movilización se realizará en San José a partir de las 8:00 AM, mientras que el 29 de agosto se llevarán a cabo manifestaciones en distintas regiones del país a partir de las 9:00 AM. Este movimiento cuenta con el respaldo de una amplia coalición de organizaciones y entidades, entre ellas sindicatos, organizaciones productivas, asociaciones de estudiantes, federaciones universitarias y grupos de profesionales, quienes se han unido para expresar su apoyo a la educación pública y a políticas que promuevan el bienestar social.
El objetivo de la movilización es presionar para que se mantengan y amplíen los recursos destinados a la educación pública, así como defender los derechos sociales que están siendo debatidos en la agenda política del país. Los organizadores destacan la importancia de la participación ciudadana para garantizar que la educación y la justicia social continúen siendo pilares fundamentales en el desarrollo de Costa Rica.
Compartimos el llamado de Omar Córdoba, dirigente del sector agropecuario e integrante de la UNAG:
Kendy Chacón, secretaria general de AFITEC, sindicato del Instituto Tecnológico de Costa Rica, también convoca a participar en la lucha por el presupuesto por la educación pública y la agenda social.
Se recuerdan las palabras de José Martí “El pueblo más feliz es el que tenga mejor educados a sus hijos, en la instrucción del pensamiento y en la dirección de los sentimientos«.
La Universidad de Costa Rica y diversas facultades invitan a sumarse a la movilización nacional el miércoles 28 de agosto de 2024 en San José, saliendo del parqueo de la Facultad de Educación. El jueves 29 de agosto serán las acciones regionales.
La Rectoría de la Universidad Nacional autoriza el cambio de actividades de 8:00 am a 2:00 pm para asegurar la participación de la comunidad universitaria. Se instruye a las autoridades académicas la coordinación con el personal docente para reprogramar actividades evaluativas y de aprendizaje para esa franja indicada.
El Tecnológico de Costa Rica convoca a la comunidad institucional y nacional a participar en la movilización por la educación pública y agenda social en Costa Rica el día 28 de agosto en San José, saliendo del Parque La Merced a las 8:00 a.m. También habrá diversas manifestaciones desde distintas partes del país al día siguiente, 29 de agosto.
Compartimos estas historias de vida de las personas campesinas que viven y trabajan la tierra de Finca 2 Ríos en Guácimo ante la situación de acoso que están viviendo que amenaza su modo de vida de más de 20 años que han desarrollado en este lugar que ahora llaman su hogar. Reflexionan sobre sus trayectos históricos desde sus experiencias como trabajadores bananeros y su paso a la vida campesina, pero también, interpelan el presente de la persona trabajadora de la tierra sus aspiraciones y desafíos.
En un acuerdo tomado este 22 de agosto el Consejo Académico de la Universidad Nacional (Consaca), hace un llamado urgente a la sociedad costarricense ante la crisis educativa más grave en 40 años. Exige un pacto nacional para garantizar la calidad y gratuidad de la educación pública, y rechaza los recortes que afectan la equidad y el desarrollo del país. Invita a unirse a la Movilización Nacional por la Educación Pública este 28 de agosto bajo el lema: ¡Educación hoy, paz mañana!
El acuerdo establece:
Costa Rica enfrenta la peor crisis educativa de los últimos 40 años, lo que ha llevado a diversas organizaciones a convocar un pacto nacional para asegurar la calidad, gratuidad y universalidad de la educación pública.
La crisis no solo afecta a las aulas, también se extiende a todo el sistema de bienestar social y se erosionan las bases de nuestro desarrollo como país. Reconocemos la importancia crucial de este movimiento para defender la educación pública en todos sus niveles, desde la educación inicial hasta la educación superior, como un bien público esencial para el desarrollo integral de nuestra sociedad.
La educación pública es el derecho fundamental que permite a cada costarricense alcanzar su máximo potencial, sin importar su origen social, condición económica o ubicación geográfica.
La inversión en educación pública es una inversión en el futuro de nuestro país. Un presupuesto adecuado y equitativo en todos los niveles educativos es fundamental para garantizar la calidad en educación y asegurar la formación de personas competentes que contribuyan al progreso social, económico y cultural del país.
Este contexto de crisis social y económica exige una transformación estructural que garantice la justicia social y la equidad en el acceso a los bienes públicos, incluida la educación. No podemos aceptar recortes presupuestarios conducentes a la desigualdad y empobrecimiento de las comunidades más vulnerables. Es por eso que los miembros del Consejo académico de la Universidad Nacional nos comprometernos a llevar a cabo las siguientes acciones:
Luchar por un presupuesto que asegure la sostenibilidad de la educación pública en todos sus niveles.
Luchar por un presupuesto para la educación superior, apegado a la constitucionalidad, que garantice la excelencia educativa, el compromiso social, la investigación y formación de profesionales altamente calificados, con pensamiento crítico y alta responsabilidad social.
Impulsar el diálogo y la participación ciudadana en la construcción de un sistema educativo público, inclusivo, democrático y de calidad.
Trabajar por una transformación estructural que asegure la justicia social y la equidad en el acceso a la educación, para construir un país más justo, igualitario y con oportunidades para todos.
Defender la autonomía universitaria, protegiendo a las universidades públicas de cualquier presión política y garantizando así la libertad académica para desarrollar un conocimiento que transforme y mejore nuestra sociedad.
El gobierno ha incumplido con el mandato constitucional de asignar el 8% del Producto Interno Bruto (PIB) para la Educación Pública, lo que perjudica a todo el sistema educativo público costarricense, incluidas las universidades públicas y sus metas educativas. Se advierte que, si la situación actual persiste, la exclusión educativa aumentará, y se afectará negativamente la competitividad, la igualdad y la estabilidad social del país.
Por eso, alzamos nuestra voz y nos unimos el próximo miércoles 28 de agosto de 2024, a la Movilización nacional por la educación pública y la agenda social de Costa Rica ¡Educación hoy, paz mañana!
¡Unámonos por una educación pública de calidad para todos!
El financiamiento de la educación pública de Costa Rica debe ser garantizado por mandato constitucional según artículo 85 de la Constitución de la República de Costa Rica. Este indica: “El Estado dotará de patrimonio propio a la Universidad de Costa Rica, al Instituto Tecnológico de Costa Rica, a la Universidad Nacional y a la Universidad Estatal a Distancia y les creará rentas propias, independientemente de las originadas en estas instituciones”. Sin duda, el gobierno actual e incluso gobiernos antecesores han aplicado recortes importantes que han reducido la dotación de los recursos financieros, no cumpliendo la asignación del 8% del Producto Interno Bruto como asignación de financiamiento a la educación y favoreciendo la privatización de la educación.
Las universidades públicas de Costa Rica impactan positivamente el desarrollo social del país. Esto se evidencia en la formación de un recurso humano de alta calidad en disciplinas estratégicas como la medicina, la educación, la biología, la economía, la filosofía, la planificación, la administración, la tecnología entre otras más. Las personas profesionales graduadas en las universidades públicas han asumido puestos estratégicos en lo público, tales rangos son desde ministros, diputados, presidentes ejecutivos, alcaldes, así como en lo privado, tales como gerentes de empresas, bancos, grupos corporativos, entre otros.
El desarrollo socio productivo del país se ha nutrido de los proyectos y programas de la extensión, acción social e investigación, en atención a problematizaciones y demandas sociales de índoles distintas. La universidad pública ha demostrado trabajo articulado con la institucionalidad pública y gobiernos locales, asumiendo con seriedad la búsqueda de soluciones concretas a problematizaciones en los sectores sociales y productivos. Por ejemplo, se ha fortalecido la apicultura, la horticultura, la caficultura, la avicultura, el arte y la cultura, entre otros sectores.
El financiamiento de la educación superior pública ha permitido y permite el ascenso social de las clases medias y bajas que no disponen de los recursos financieros para enviar a estudiar a sus hijos, típicamente, son estudiantes de zonas rurales y zonas urbanas marginales quienes hoy por hoy se mantienen estudiando y sin duda lograrán ser profesionales de alta valía para el país, contribuyendo al proceso productivo, a la cultura y el arte, a los derechos humanos, es decir, al bienestar y desarrollo en general.
Estamos experimentando el debilitamiento de la educación pública como principio y prioridad de la administración Chaves, que nuevamente avanza en una escalada de desfinanciamiento de la inversión social como nunca en la historia del país. En este sentido, consideramos que el gobierno de la república debe rectificar su proceder y proponer una negociación cuyo resultado sea el fortalecimiento de la educación superior pública. No aumentar el financiamiento es condenar a cientos de estudiantes y poblaciones vulnerables a no alcanzar un bienestar social digno e inclusivo. No financiar la educación es abrir las puertas a la privatización de la educación, la cual no todas las familias humildes de este país pueden pagar.
Instamos a la Asamblea Legislativa a garantizar el Estado Social y Democrático de Derecho, actuar con ética, objetividad, solidaridad, justicia social y hacer valer los Derechos Fundamentales, particularmente los derechos económicos, sociales, educativos, culturales y ambientales, que se consagran en la constitución política de nuestro país.
La educación es un derecho indiscutible e inviolable de cualquier sistema democrático, por ello, dado que no se llegó a ningún acuerdo en la Comisión de Enlace sobre el FEES producto de la negativa del Gobierno y que por consiguiente, le corresponderá a la Asamblea Legislativa, según el artículo 85 de la Constitución Política, tomar la decisión de aprobar el monto presupuestario del plan nacional de Educación Superior Estatal, esta es una oportunidad para que la Asamblea Legislativa revierta la ruta del desmantelamiento de toda la educación pública y se proceda con la aprobación del monto presupuestario del plan nacional de Educación Superior Estatal.
Desde la Universidad Nacional, hacemos un llamado respetuoso a las y los señores diputados a garantizar el derecho de acceso a la educación de las actuales y futuras generaciones.
La Dra. Eugenia Corrales Aguilar, viróloga de la UCR, explica de qué se trata este particular virus, cómo prevenirlo y el panorama actual al que se enfrenta Costa Rica
Esa es parte de la situación actual que está viviendo la región de Latinoamérica en relación con el virus oropouche (OROV), identificado por primera vez en 1955, y que este 2024 está tomando un importante protagonismo internacional debido al recrudecimiento de casos ya confirmados en Brasil, Bolivia, Perú, Cuba y Colombia.
La expansión del virus ha sido tal que, en julio de este año, la OPS emitió una alerta epidemiológica sobre el aumento de casos reportados del virus y el peligro que implica, especialmente, en una posible transmisión maternoinfantil.
Si bien aún esa transmisión maternoinfantil no se ha confirmado en su totalidad, las autoridades de salud valoran la posibilidad de que, al igual que el zika, en casos muy específicos el OROV pueda ocasionar la muerte del feto.
Ante tal escenario, y después de experimentar una primera alerta nacional, ¿de qué se trata este virus? ¿Es realmente peligroso? ¿Qué papel tiene la purruja (un diminuto insecto) en todo esto? y por qué, después de 69 años, ¿se está viviendo una expansión del virus? ¿Se puede prevenir el virus ante la no existencia de una vacuna o tratamiento disponible?
En una entrevista en profundidad, la Dra. Eugenia Corrales Aguilar, experta en virología del Centro de Investigación en Enfermedades Tropicales (CIET) y de la Facultad de Microbiología de la Universidad de Costa Rica (UCR), esclarece las dudas, explica el panorama que podría experimentar Costa Rica, la manera en que el daño ambiental influye en la problemática y algunas recomendaciones que tanto las personas, como las autoridades de salud del país, pueden tomar en cuenta en la generación de política pública.
La Dra. Corrales-Aguilar es la coordinadora de virología en el Centro de Investigación en Enfermedades Tropicales (CIET). Tiene experiencia previa en enfermedades virales como herpesvirus y citomegalovirus y su evasión inmune, los cuales se han tropicalizado después de su regreso a Costa Rica en el 2010 con un doctorado y varios posdoctorados obtenidos en Alemania. Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.
La base
—Dra. Corrales Aguilar, quiero saber el impacto que genera este nuevo virus para la salud pública nacional. Sin embargo, empecemos por lo básico. ¿Qué es el virus oropouche, identificado por primera vez en 1955 en Trinidad y Tobago, y por qué se dice que es tan similar al dengue?
—Dra. Eugenia Corrales Aguilar (ECA): “El oropouche es un virus de una familia que se llama Peribunyaviridae. Esta familia son como los primos lejanos del dengue, el zika y el chikunguña. Por eso, de ahí el parecido, pero no son iguales. Son familiares lejanos, muy lejanos y, como usted lo dice, fue en 1955 cuando se identificó por primera vez este virus en un paciente que presentaba fiebre.
Ese primer aislamiento del virus se hizo en Trinidad y Tobago. Después de eso, en los años sesenta, setenta y ochenta han habido brotes esporádicos, en los cuales se han visto un par de personas en ciertos lugares, muy circunscritos a la región amazónica; es decir, la selva. Por lo tanto, siempre se tuvo la idea de que el oropouche no era un virus de alarma, hasta ahora. Así que, no es un virus nuevo, pero sí un virus emergente”.
—¿A qué se refiere con virus emergente, doctora?
—ECA: “Un virus emergente es aquel que aparece y afecta a una población por primera vez, o ha existido anteriormente, pero ahora se está propagando rápidamente, como es este caso.
En el 2024 ya se han reportado entre 8 000 a 9 000 casos, sobre todo en los lugares como Brasil, el más afectado, pero también se han visto pacientes con el virus en Bolivia, Perú, Haití, Cuba y hasta en Colombia.
Lo anterior levanta las alarmas, porque quiere decir que el virus se está expandiendo del lugar donde estaba contenido que era el Amazonas”.
—¿Y por qué, Dra. Corrales Aguilar? ¿Por qué después de 69 años —desde que el virus se identificó por primera vez— hasta ahora vemos esa expansión? ¿Cuáles podrían ser algunas razones?
—ECA: “Hay varias razones y, probablemente, sea algo multifactorial. Lo primero es lo que nosotros, como seres humanos, hacemos mal.
Actualmente, lo que se dice es que, con el aumento del calentamiento global, la deforestación y la urbanización descontrolada, el vector ha tenido que buscar otras opciones para alimentarse. Aquí hay algo importante. El vector que transmite el virus no es el mosquito Aedes aegypti, sino lo que nosotros en Costa Rica llamamos purruja. Su nombre científico es el Culicoides paraensis”.
—Entonces, ¿las purrujas son las grandes cómplices detrás de la transmisión del virus OROV?
—ECA: “Sí. La C. paraensis ha tenido que buscar otras opciones para alimentarse porque, a raíz de cambios ecológicos, los animales silvestres —de los cuales la purruja se alimentaba antes— se han movido hacia otras zonas y, por lo tanto, ahora su alimento más cercano son los seres humanos.
Además, y algo que se está discutiendo bastante, son los grandes avances en la deforestación que han tenido países como Brasil, donde sabemos que hay un problema serio en ese sentido. Aquí los animales salvajes han sido desplazados hacia otras zonas.
Igual que en los mosquitos Aedes, la purruja hembra es la que pica al ser humano porque necesita los componentes de la sangre para poner los huevecillos y reproducirse, pero —a diferencia del mosquito del dengue que es un mosquito urbano— la C. paraensis es un artrópodo selvático y esto lo hace muchísimo más difícil de controlar.
Como ya lo hemos visto en las campañas de dengue, el mosquito Aedes se reproduce en recipientes con agua limpia que tengan una pared, o bien, en algo tan pequeño como una tapa de refresco. Con un poquito de agua el Aedes puede reproducirse ahí.
En cambio, los sitios donde se reproduce el Culicoides, o sea la purruja, son sitios anegados como los manglares: zonas donde se une el agua y el terreno. Por ejemplo, lagos o en bebederos de animales domésticos con fango. Entonces, cuando las purrujas empiezan a perder su hábitat natural, comienzan a movilizarse y, por lo tanto, a extenderse”.
—¿Y cómo se hace visible ese fenómeno de extensión?
—ECA: “Por ejemplo, si vemos los casos en Brasil, estos ya no están en la zona del Amazonas como se reportaban antes, sino que están llegando a focos urbanos y periurbanos.
También está la variable viral. Los estudios preliminares del virus OROV indican que el microorganismo tuvo una modificación genética que lo ha hecho más transmisible por las purrujas.
Asimismo, en el laboratorio se ha visto que también lo puede transmitir el mosquito Culex, ese mosquito que genera un zumbido y que oímos por la noche, y esto genera una mayor alerta porque el Culex lo tenemos, prácticamente, en toda Costa Rica.
Sin embargo, todavía no se sabe si el mosquito Culex lo transmite naturalmente. Se sabe que a nivel de laboratorio sí puede haber una transmisión, pero aún no se sabe si en la naturaleza puede suceder lo mismo.
Entonces, vemos que el virus está cambiando. Las condiciones ambientales y ecológicas están cambiando y nosotros, los seres humanos, somos la fuente de alimento más cercana o más disponible para las purrujas. Por eso se está viendo esta explosión de casos”.
El cuadro clínico
—En cuanto a la sintomatología, Dra. Corrales Aguilar, ¿cómo se manifiesta este virus?
—ECA: “Similar al dengue y a cualquier otro cuadro viral. En los brotes se vio que el OROV causaba los mismos síntomas que el dengue: dolores de cabeza, dolores de cuerpo y articulares, fiebre, debilidad, fotofobias —molestia a la luz— escalofríos y cansancio.
Muchas veces, estos signos y síntomas no son causados por el virus per se, sino que son causados por nuestro sistema inmune como respuesta ante el virus. Lo más severo que se había visto hasta entonces era que este virus también podría causar meningitis o encefalitis —ambas son inflamaciones en el sistema nervioso central— , y esto podría generar muertes e, incluso, secuelas graves.
Pero eran muy pocos casos de meningitis o encefalitis los que se veían porque, además, eran pacientes que vivían en un ambiente amazónico, en un ambiente selvático, donde no hay un centro de salud cerca. Como dije antes, al cambiar el comportamiento ecológico de los Culicoides, pues se está viendo esa explosión de casos y, además, se están viendo dos cosas que preocupan bastante y generan alerta”.
—¿Cuáles son esos dos elementos que generan alerta?
—ECA: “Primero, que las muertes reportadas por OROV fueron de personas relativamente jóvenes, sin ninguna enfermedad de fondo.
Cuando uno habla de virus respiratorios, se sabe que si la persona tiene asma, hipertensión y diabetes entre otras cosas, hay una mayor probabilidad de experimentar manifestaciones severas de estos virus. No obstante, en este caso, las personas que murieron por OROV tenían menos de 30 años y eran relativamente sanas. No conocemos las otras condiciones como sus estados de nutrición o la parte genética, pero igual genera alerta por ser personas jóvenes.
El segundo elemento es que se vio fue muerte en fetos. Madres que estaban embarazadas en ese momento, y que se infectaron con el virus, sufrieron la muerte del feto. Esto también disparó las alarmas por lo que sucedió en el 2014 y en el 2015 con el zika. Anteriormente, a esto y por los pocos casos presentados, se dijo que el virus del zika no causaba enfermedad seria y, de manera repentina, se empezaron a registrar muertes de fetos.
Esto con OROV todavía se está probando en laboratorio porque no se sabe cómo pasa la infección. No obstante, al considerar que es un virus parecido a los virus que ya tenemos, creemos que el virus pasa al feto por medio de ciertas células de la placenta.
Lo anterior es de mucho cuidado, porque Latinoamérica, al tener las condiciones ambientales, geográficas y los vectores presentes en todo el territorio, permite que el virus se expanda relativamente rápido. En tan solo un año ya ha conquistado parte de Latinoamérica y, justamente, eso es lo que da la preocupación de que este virus sea como un nuevo zika, dengue o chikunguña y venga a complicar más lo que hemos visto”.
—¿De qué manera se podría complicar más?
—ECA: “Por ejemplo, el diagnóstico, el manejo clínico y la identificación del virus. El OROV es un virus que causa más o menos los mismos síntomas. Entonces, para saber si es dengue, zika o chikunguña, es esencial hacer pruebas moleculares en el laboratorio para detectar al virus directamente.
Por eso, hasta se podría creer que el virus ya está en más países, pues es muy probable que se haya estado diagnosticando erróneamente como dengue debido a la similitud de los síntomas. Como usted sabe, si una persona de una zona endémica de dengue viene con fiebre o dolor de cabeza, digamos Limón, la primera alarma es que es dengue.
Si no se hace un estudio de esa muestra y de ese paciente, pues va a quedar categorizado como dengue y no como otra cosa. Ahí es donde hay que tener un poquito más de cuidado con la vigilancia molecular y epidemiológica de estos virus”.
El panorama nacional
—Entonces, Dra. Corrales, ¿considera usted que Costa Rica tiene las condiciones idóneas para alojar este virus y generar una cadena de transmisión con algún animal reservorio?
—ECA: “Completamente. Es muy posible que el virus llegue a Costa Rica, si no es que ya está. También, es muy posible que no se identifiquen casos debido a que se crea que son dengue.
En cuanto a la cadena de transmisión, hasta ahora en los países de Latinoamérica se ha observado que el virus se mantiene en ciertos animales, como los perezosos, algunas aves y en primates no humanos como las marmosetas y monos”.
—En cuanto al diagnóstico, ¿está el país preparado?
—ECA: “En Costa Rica sí hay diagnóstico para el virus oropouche. Varios hospitales grandes de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) y del Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (inciensa) tienen cómo diagnosticar.
El asunto es que es necesario que las personas que atienden al paciente, desde la atención primaria, tengan esa perspicacia de que podría ser oropouche y envíen el caso para que se confirme de manera molecular y no perder el registro de este virus.
De hecho, el caso sospechoso que fue descartado en Costa Rica era de una persona que venía de Perú, de una con transmisión de oropouche y, al ver los síntomas y los exámenes de sangre, no calzaban mucho los hallazgos con dengue, zika o chikunguña. Ahí se genera la sospecha y el personal de salud decide enviar al Inciensa la muestra para su análisis, porque es muy complicado diagnosticar de manera contundente solo por una prueba de sangre y no detectando los posibles virus”.
—¿Por qué una prueba de sangre convencional no basta?
—ECA: “Porque en el oropouche y en otros virus, los leucocitos y las plaquetas pueden verse afectados al igual que en el dengue y el zika. Por lo tanto, con tan solo un examen de sangre no se puede decir si es zika, dengue, Oropuche, encefalitis equina del este o el virus del Nilo. Al virus hay que ponerle nombre y apellido, por medio de técnicas de identificación.
Para explicarlo más sencillo, es como cuando uno tiene un resfriado. Uno no puede saber si es un virus, influenza o si es parainfluenza, adenovirus, el virus respiratorio sincitial, el metapneumovirus, el Sars-CoV-2 o si es un coronavirus no pandémico. O sea, uno tiene que hacer un estudio molecular para saber cuál virus está causando esto”.
—Y, si el virus llegara a Costa Rica, ¿dónde es más posible ver los primeros casos? Al hablar de purrujas, el principal vector de este virus, uno pensaría que las zonas costeras podrían ser los lugares más probables.
—ECA: “Sí. Es muy probable que veamos los primeros brotes a nivel de las costas, principalmente, porque ahí es donde están más presentes las purrujas.
También, veo muy probable que el virus entre por medio de turistas que vayan a esas zonas. Las áreas costeras son muy turísticas en nuestro país y es viable que algunos turistas traigan el virus y se inicie una cadena entre la purruja, turista y, posteriormente, a una persona local. Desde mi punto de vista virológico, va a ser muy difícil evitar que el ciclo se establezca entre purruja y ser humano.
Ahora bien, lo que se debería tratar de evitar es que se establezca el ciclo del virus urbano entre el mosquito Culex y las personas. Esto todavía no ha sucedido pero podría pasar, como anteriormente sucedió con el virus del dengue y el mosquito Aedes”.
—¿Qué pasó con el dengue?
—ECA: “Que este virus se estaba pasando entre mosquitos Aedes selváticos y primates, pero cuando este mosquito pica a un ser humano, se inicia la transmisión del virus con Aedes adaptados a ambientes urbanos. Esto es lo que debemos evitar a toda costa que pase entre el virus Oropuche y el mosquito Culex.
Por el momento, en los países donde hay brote, lo que se reporta es una transmisión de la purruja al ser humano. Todavía no han habido estudios ecológicos para ver si una persona infectada, que posteriormente es picada por un mosquito Culex, luego ese mismo mosquito puede pasarle el virus a otra persona. Si esto se llegara a comprobar en el ambiente natural, que el Culex puede transmitir el virus a humanos, entonces es una cadena que hay que evitar a toda costa”.
—En caso de no evitarse, ¿qué escenario podría experimentar Costa Rica?
—ECA: “Esa es una excelente pregunta y no quiero ni saber qué podría pasar. Si vemos lo que está pasando en Brasil, con las condiciones y la cantidad de población que tiene, pues nos da algunas luces de qué podría pasar en Costa Rica —y cualquier país de Latinoamérica pequeño como el nuestro—.
Brasil es, por excelencia, un país centinela donde se reportan las primeras alarmas. Así fue con zika, parcialmente con chikunguña y, probablemente, con varias cepas de dengue de los que causan más daño.
Así que Costa Rica lo mejor que podría hacer en este momento es educar a las personas sobre cómo prevenir la picadura de las purrujas y, por lo tanto, enfermarse”.
La prevención
—Excelente, Dra. Corrales. A ese punto quería llegar. ¿Qué podemos hacer para prevenir el virus en un contexto en el cual la misma OPS nos dice que no hay vacuna ni tratamiento disponible?
—ECA: “Utilizar repelentes. Yo siempre digo que las personas cometen el error de que primero son picados y luego se ponen repelente, cuando lo mejor es ponerse un repelente preventivo.
También se puede prevenir con métodos de barreras. Por ejemplo, camisas de manga larga, pantalón de manga larga y no exponer la piel. Otra forma es con cedazos, pero tiene que ser un cedazo con orificios muy pequeños que le impida a la purruja pasar.
Así que, en realidad, es prevenir mucho a nivel individual para evitar que las purrujas nos piquen. El control de vectores, como el de la fumigación que se le hace al Aedes, y en el cual se descartan todos los recipientes que podrían ser potenciales criaderos, con las purrujas no se podría hacer. Hacer un control de vectores es muy difícil en ese sentido porque se tendría que eliminar el criadero y ese criadero por ejemplo es un manglar, lo cual es ecológicamente imposible.
Otra forma de prevención es estar alertas a los síntomas y signos como fiebre, dolor de cabeza y dolor muscular que, si bien son muy inespecíficos, son importantes para buscar ayuda, especialmente, para las mujeres embarazadas a fin de evitar muertes fetales”.
—¿Y qué tipo de ayuda? ¿Podríamos tener una vacuna como la que hoy se tiene para prevenir el dengue?
—ECA: “Actualmente no hay ni terapias ni vacunas para contrarrestar el oropouche. Por el momento sé que hay ciertas investigaciones, sobre todo en vacunas con fines militares, de personas que tienen ejército presente en los trópicos. Precisamente, así se está generando una posible vacuna contra el chikunguña.
Me parece que, así como se está avanzando con la vacuna del dengue, es muy probable que si el virus oropouche genere más casos y complicaciones, a nivel internacional se discuta y se tomen medidas.
Hay que esperar a ver cómo se comporta el oropouche porque todavía hay muchas preguntas abiertas. O sea, no se conocen muchos detalles del virus porque los casos han sido muy pocos. Entonces, apenas se están viendo todas estas manifestaciones.
Con el COVID-19 fue muy diferente porque habían millones de personas infectadas en ese momento, lo que facilitaba más el análisis de síntomas y la búsqueda de una terapia para el virus, algo que no está pasando por ahora”.
—Con el Oropuche, ¿podríamos experimentar una explosión como la que hubo con el COVID-19?
—ECA: “No será algo como el COVID-19. No hay una transmisión respiratoria directamente entre persona y persona. El oropouche es uno de los virus de los cuales hay que preocuparse, pero hay que ver si realmente va a haber la explosión que hubo, no con COVID, sino con zika.
Recordemos que el zika también puede transmitirse sexualmente. Por más que usted use repelente, si tiene el virus y experimenta una relación sexual sin protección, pues va a transmitir el virus. Eso aún no se conoce con el oropouche. A lo largo del tiempo iremos ganando más y más información”.
—Ahora, doctora, como últimas preguntas: si en Costa Rica hubiese un primer diagnóstico, ¿qué debe tomar esa persona en cuenta? y ¿cuáles grupos de edad cree usted que serán los más vulnerables?
—ECA: “Todavía hay muchas preguntas y pocas respuestas. Yo le diría a la gente que, si se siente mal y está en una zona donde hay muchas purrujas, vaya al centro de salud. ¿Para qué? Para tener vigilancia médica y un diagnóstico temprano. Nos falta mucho por conocer de este virus, entonces la vigilancia es vital.
En cuanto a las edades de las poblaciones más vulnerables, todavía no hay. Por el momento, la prioridad serían las mujeres embarazadas. Si viven en una zona costera, o donde hay muchos mosquitos y purrujas, entonces intentar buscar opciones para evitar una picadura aunque tendría que limitar el uso del repelente.
Una medida importante es tener máximo cuidado durante el amanecer o en el atardecer, que es donde están más activas las purrujas. Algo fundamental es que las acciones tomadas ayudarán a disminuir el riesgo de infección, pero este riesgo nunca será cero si el virus se establece en nuestro país”.
Jenniffer Jiménez Córdoba Periodista Oficina de Comunicación Institucional, UCR