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Rechazo a la invasión imperialista del gobierno de Estados Unidos a Venezuela

Desde la Red Social para la Educación Pública en América (Red SEPA), alianza continental de organizaciones sociales, estudiantiles y sindicatos magisteriales, condenamos la agresión militar que en la madrugada de hoy perpetró el gobierno de Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela. Esto representa un atentado contra la región, buscando desestabilizar y abrir un nuevo periodo de intervencionismo en nuestro continente.

El ataque militar contra el pueblo venezolano no solo viola los tratados internacionales, sino que también representa una amenaza para el continente. Por lo cual, nos sumamos a la condena internacional e impulsaremos conjuntamente la defensa de la paz. Desde la Red SEPA nos pronunciamos por la libre soberanía de los pueblos, el respeto de sus recursos y el restablecimiento de la paz.

¡Nuestra solidaridad con las hermanas y hermanos venezolanos!
¡Viva América Latina, libre y soberana!
Red Social para la Educación Pública en las Américas

Alto a toda invasión imperialista, colonialista y capitalista en Venezuela y en la región

El Movimiento de Trabajadores y Campesinos -MTC- condenamos la intervención militar y política del gobierno de Estados Unidos en Venezuela, en la madrugada del 3 de enero, 2026; vil agresión contra la vida y la soberanía del pueblo venezolano, junto al secuestro de presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. Invasión que viola tratados internacionales y es una amenaza para la autonomía de toda la región:

“No se permitirá que Venezuela continúe bajo un régimen que ha oprimido a su pueblo por tantos años. Por eso, los Estados Unidos van a dirigir el país hasta que podamos hacer una transición segura, adecuada, justa y sensata a un gobierno legítimo. Esto significa que habrá una administración temporal enfocada en paz, libertad y justicia para el pueblo venezolano.” Trump

Venezuela posee aproximadamente el 17% de las reservas mundiales de petróleo. Repudiamos que Trump reafirme la decisión de que empresas petroleras estadounidenses “administrarán la infraestructura energética del país”.

En este escenario, propio de la crisis de los imperios capitalistas, retrotraemos que el pasado 1° de diciembre Trump descaradamente indultó a Juan Orlando Hernández (JOH), pese a la sentencia de 45 años dictada en junio de 2024, por un jurado federal de Estados Unidos, por cometer delitos relacionados con armas de fuego y ser parte del narcotráfico nacional e internacional presidiendo un gobierno narco dictatorial en Honduras, interviniendo públicamente en el proceso electoral reciente en dicho país. De igual manera, apoya al presidente de Ecuador, Daniel Noboa, denunciado por sus vínculo con el narcotráfico. Y paradójicamente hoy, en su narrativa, justifica la invasión a Venezuela acusando a Maduro en esa misma línea.

Frente a una invasión directa y descarada del imperialismo, donde Trump afirma: “No tengo miedo de poner ‘botas en el terreno’”, nos unimos a la condena internacional y a cada acción continental en defensa de la libre soberanía de los pueblos, el respeto al principio de autonomía, al patrimonio cultural y natural, y recursos naturales por el restablecimiento de la paz, en una sola voz:

¡Ni el petróleo, ni el agua, ni nuestra energía y futuro les pertenece!
¡No somos el patio trasero de nadie!
¡Alto a la extensión de la doctrina nacionalista, colonialista, expansionista y extractivista del capitalismo!
¡Nunca más “América first” (Estados Unidos primero)!
¡Alto a toda amenaza imperialista capitalista contra otros pueblos
para expandir los intereses energéticos de Washington!
¡Venezuela Bolivariana no está sola, somos un solo pueblo!
¡Nuestra solidaridad con las hermanas y hermanos de Venezuela!
¡Viva América Latina, libre y soberana!

La conocida y maloliente bota gringa

Gerardo Iglesias y Carlos Amorín / Rel UITA

La región en estado de vulnerabilidad

La invasión a Venezuela por militares de Estados Unidos en la madrugada del sábado 3 de enero ha cruzado la línea imaginaria de la soberanía en América del Sur.

Si bien América Central y el Caribe fueron escenarios de numerosas invasiones directas, América del Sur había sufrido el “intervencionismo” yanqui, pero nunca la “invasión directa”.

No es momento de recuentos históricos, ni de enzarzadas polémicas sobre qué es democracia y qué no lo es. Ahora es momento de alinearse en defensa de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, en la condena más frontal y enfática a la vieja y conocida violencia imperial.

La madrugada de este 3 de enero marcó un antes y un después en nuestra historia regional: mientras Caracas temblaba con explosiones y aviones sobrevolaban la ciudad, el gobierno venezolano denunció una agresión militar brutal de Estados Unidos contra su territorio y población, calificándola de violación flagrante de la Carta de Naciones Unidas y una amenaza directa a la paz en América Latina y el Caribe.

No se trata de una “operación quirúrgica”, sino de una invasión que atropella la soberanía de un pueblo. Ataques a bases civiles y militares, bombardeos en diversos estados del país y la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas extranjeras son hechos que desbordan cualquier excusa de “seguridad” o “lucha contra el narcotráfico”.

Ahora queda totalmente claro dónde está y quiénes ejercen la verdadera tiranía. Los “dictadores” del mundo se sientan en el despacho oval de la Casa Blanca, en los rascacielos corporativos de Nueva York, en el complejo militar industrial. Todos están en Estados Unidos.

El propósito de Donald Trump no pasa por terminar con el narcotráfico, sino en saquear por la fuerza todo el petróleo y la riqueza que el imperio y su combo de transnacionales extractivas dictaminen que le pertenecen.

Desde la Secretaría Regional de la UITA declaramos nuestra total solidaridad y compromiso con el pueblo venezolano.

Imagen: Allan McDonald’s – Rel UITA

Grito de los Excluidos Continental: Contra la guerra, el imperialismo y toda forma de colonización de los pueblos

El Grito de los Excluidos Continental manifiesta su más firme condena a la escalada de agresiones del gobierno de los Estados Unidos de América, bajo el liderazgo de Donald Trump, contra Venezuela. Se trata de un ataque imperialista, injustificable, que viola el derecho internacional, amenaza la paz regional y pone en riesgo la vida de pueblos enteros.

Este ataque no es solo contra Venezuela. Es una agresión contra todos los pueblos que luchan por soberanía, derechos sociales, justicia y vida plena, impulsada por la intención explícita de robar y saquear las riquezas naturales de sus territorios —en especial el petróleo y los recursos minerales— para sostener la codicia de las élites económicas y la lógica violenta del colonialismo moderno. Basta de imperialismo.

Llamamos a Brasil, a su gobierno democrático y soberano, a asumir una posición firme y pública en defensa de la soberanía de los pueblos, del multilateralismo, de la paz y del diálogo entre las naciones. Brasil no puede omitir su responsabilidad frente a la guerra, la muerte y el intento de someter a pueblos enteros a los intereses de una potencia imperial.

Convocamos a nuestras redes aliadas, movimientos sociales nacionales e internacionales, organizaciones populares, partidos democráticos, universidades, intelectuales, artistas, así como a iglesias, pastorales, liderazgos e instituciones religiosas, a manifestarse en defensa de los derechos humanos, de la autodeterminación de los pueblos y de la convivencia fraterna entre las naciones.

Nos dirigimos también a las instituciones, partidos y a la propia sociedad de los Estados Unidos, para que asuman su responsabilidad histórica y política y presionen por medidas concretas que detengan esta escalada autoritaria, belicista y colonial. Ningún gobernante puede colocarse por encima de los pueblos, de la vida y de la democracia. Trump no es emperador ni dios del mundo.

Reafirmamos: las disputas entre países deben resolverse mediante el diálogo, la diplomacia y la cooperación, y no por la fuerza, la guerra y la muerte. El fortalecimiento de proyectos fascistas y autoritarios no pasará. La solidaridad entre los pueblos es más fuerte.

Contra la guerra. Contra el imperialismo. Por la soberanía de los pueblos. Por trabajo, justicia y vida.

Grito de los Excluidos Continental

Asociación Centroamericana de Sociología condena agresión militar contra Venezuela

La Asociación Centroamericana de Sociología condena la invasión militar de Estados Unidos a Venezuela, desconociendo el derecho internacional contemplado en la carta de las Naciones Unidas.

Como profesionales de la sociología nos manifestamos en contra del uso de la fuerza para dirimir cualquier tipo de conflicto. No existe ningún motivo para justificar el uso de la violencia cuando los fines son saquear los recursos naturales de un pueblo soberano.

Nuestra solidaridad con el pueblo venezolano y nuestro repudio a esta agresión que causa muertes, destrucción e inestabilidad en el país y en la región latinoamericana.

Centroamérica, 3 de enero 2026

Asociación Centroamericana de Sociología

CLACSO: A la comunidad internacional ante ataque a Venezuela

El Comité Directivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) manifiesta su más enérgica y categórica condena ante la agresión militar ejecutada por el gobierno de los Estados Unidos de América contra la República Bolivariana de Venezuela en la madrugada del 3 de enero de 2026.

Este acto de fuerza, dirigido contra territorio y población civil, constituye una afrenta a la paz mundial, una transgresión criminal del derecho internacional y una amenaza directa a los fundamentos de la convivencia soberana entre los Estados.

Consideramos que esta ofensiva armada representa un retroceso histórico hacia las prácticas coloniales, al intentar someter por la violencia a una nación soberana y expoliar sus riquezas estratégicas, violando flagrantemente la Carta de las Naciones Unidas y la Proclamación de América Latina y el Caribe como Zona de Paz. Constituye, al mismo tiempo, un ataque frontal contra el principio irrenunciable de la autodeterminación de los pueblos, sentando un precedente extremadamente peligroso para la soberanía de todas las naciones del Sur Global.

Este acto evidencia, además, una escalada de intervencionismo que desconoce el derecho inalienable de los pueblos a forjar su destino político, económico y social, libre de toda coerción y amenaza externa.

Ante esta grave coyuntura, el Comité Directivo de CLACSO reafirma el derecho de Venezuela, conforme al derecho internacional, a salvaguardar su integridad territorial y la seguridad de su pueblo. Al mismo tiempo, expresa su profunda preocupación por la situación de las autoridades venezolanas, de la población civil y solicita de manera urgente al gobierno de los Estados Unidos que cese las acciones militares, aclare su situación y garantice su bienestar.

Hacemos un llamado a la comunidad académica, a las redes intelectuales y a los movimientos sociales de todo el mundo para articular una respuesta colectiva de solidaridad, basada en la denuncia crítica y la movilización coordinada, con el fin de detener la agresión y reivindicar el marco del derecho internacional.

Finalmente, instamos a los estados y organismos multilaterales a asumir un papel firme en defensa de la paz y en rechazo a la intervención, promoviendo en todos los foros las acciones necesarias para asegurar la responsabilidad ante este acto de fuerza.

La historia de Nuestra América está marcada por luchas contra la dominación extranjera. Hoy, como ayer, la respuesta debe ser la unidad en la diversidad, la firmeza en la defensa de la soberanía y la movilización consciente de las fuerzas democráticas y populares. La paz con justicia y dignidad solo será posible con el pleno respeto a la voluntad de los pueblos.

Comité Directivo de CLACSO
3 de enero de 2026

Piratería en el siglo XXI: Estados Unidos asalta Venezuela

Félix Madariaga Leiva
Periodista

Conocí las historias de piratas en los dibujos animados y en los cómics de los años setenta, cuando era un niño. Eran aventuras de otros tiempos, antiguas casi míticas, basadas —decíamos— en hechos reales, pero completamente ajenas a la realidad que vivíamos entonces, marcada por la cruel dictadura militar de Pinochet. A diferencia de los militares, los piratas de barbas largas, cicatrices en el rostro, un ojo perdido, piernas de madera; hombres de mar armados con espadas y pistolas de una sola bala, bebedores de ron, eran asaltantes de barcos mercantes y de turistas, no de sus pueblos. Todo eso pertenecía al imaginario del pasado, a la fantasía infantil, a las películas y a los cómics. Jamás pensamos que esa historia volvería a escribirse en el presente.

La piratería del siglo XXI: de interceptar barcos a bombardear capitales

Sin embargo, comenzando el año 2026, Estados Unidos ya se ha encargado de demostrar lo contrario. Aquella práctica que creíamos sepultada en los libros de historia ha sido reactivada en pleno siglo XXI, esta vez en el Caribe y en territorio continental, con una intervención militar directa contra Venezuela que marca una escalada sin precedentes en las relaciones hemisféricas.

Lo que empezó como un creciente despliegue naval en la región y operaciones destinadas a interceptar embarcaciones vinculadas al comercio petrolero venezolano —a las que Washington calificó de combate al “narcotráfico”— culminó, la madrugada del 3 de enero de 2026, con ataques aéreos y terrestres sobre múltiples localidades venezolanas, incluidas la capital Caracas, Fuerte Tiuna y otras instalaciones estratégicas.

El presidente estadounidense Donald Trump anunció que las fuerzas estadounidenses realizaron un “ataque de gran escala”, tras el cual capturaron al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, y los trasladaron fuera del país para ser enjuiciados por cargos como narcoterrorismo y conspiración criminal según autoridades de Washington.

¿Piratería o intervención “legítima”? El relato de Washington

Desde la narrativa oficial estadounidense, la operación tiene dos justificaciones principales:

  1. La lucha contra el “narco-Estado” venezolano, que según Washington está profundamente implicado en el tráfico de drogas y actividades criminales transnacionales.
  2. La detención y enjuiciamiento de Maduro, presentándolo como un líder criminal cuya captura y traslado a juicio sería una victoria de la justicia internacional.

Trump y altos funcionarios de su gobierno han defendido que la operación fue cuidadosamente planificada y ejecutada con precisión, incluyendo la participación de unidades especiales, y que Maduro y su esposa enfrentarán procesos legales en Estados Unidos.

La otra cara: soberanía, violación del derecho internacional y rechazo global

El propio gobierno venezolano ha catalogado la operación como una “agresión militar” y una violación flagrante de la soberanía nacional y del derecho internacional, señalando que no existe mandato internacional, resolución de la ONU ni declaración de guerra que legitime la acción estadounidense.

La respuesta diplomática y política internacional ha sido inmediata y polarizada:

  • México, entre otros países latinoamericanos, ha condenado enérgicamente la intervención, calificándola de violación del principio de no intervención consagrado en la Carta de las Naciones Unidas.
  • Colombia ha movilizado fuerzas en su frontera por temor a una crisis humanitaria, y su presidente ha demandado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.
  • Estados europeos como España han llamado a la desescalada, mientras que Rusia, Cuba e Irán han denunciado la acción como una violación del derecho internacional y un acto de “estado terrorista”.

De la “piratería marítima” a la intervención continental.

Lo que comenzó como una escalada de presión en el mar —con interceptaciones de embarcaciones petroleras y sanciones económicas— ha desembocado en una intervención militar sobre un Estado soberano con la captura de su jefe de Estado. Este salto cualitativo no se limita a un episodio más de coerción económica; representa una redefinición del ejercicio del poder estadounidense en la región, donde la fuerza se usa no sólo para bloquear y saquear recursos, sino para sustituir gobiernos.

Si en el pasado las acusaciones de “narco-Estado” y los bloqueos económicos eran las coartadas para presionar a Caracas, hoy esa narrativa se usa para justificar bombardeos y operaciones especiales que culminan en lo que muchos analistas describen como un secuestro de facto de un jefe de Estado extranjero.

Piratería moderna: qué significa realmente

La historia que creímos enterrada no solo ha regresado: ha vuelto con bombarderos, fuerzas especiales y discursos moralizantes, pero con un objetivo que no difiere en esencia del de los viejos piratas: la apropiación de riqueza ajena bajo la máscara de una misión noble.

Cuando la potencia más poderosa del mundo decide quién es criminal, quién debe ser capturado, y cuánto vale su libertad, fuera de cualquier mecanismo multilateral, el derecho internacional deja de ser una norma común y se transforma en una herramienta al servicio del más fuerte.

Esa es, hoy, la piratería moderna: no espadas ni garfios, sino bombas, drones y portaaviones, con jurisdicciones salteadas y soberanías pisoteadas, en pleno corazón del Caribe. Y atención, conocemos bien esta historia, sabemos cómo actúa Estados Unidos cuando decide que sus intereses están por sobre los demás. No sólo Venezuela está en peligro, hoy toda la región se puede convertir en objetivo del saqueo de estos piratas neoliberales y globalizados.

Fuentes

https://www.proceso.com.mx/nacional/2026/1/3/tras-intervencion-militar-en-venezuela-mexico-condena-rechaza-energicamente-captura-de-maduro-365762.html?utm_source=chatgpt.com

https://www.cbsnews.com/live-updates/venezuela-us-military-strikes-maduro-trump/?utm_source=chatgpt.com

https://elpais.com/internacional/2026-01-03/ultima-hora-de-las-explosiones-en-venezuela-en-directo.html?utm_source=chatgpt.com

https://www.aljazeera.com/news/liveblog/2026/1/3/live-loud-noises-heard-in-venezuelas-capital-amid-us-tensions?utm_source=chatgpt.com

https://www.reuters.com/world/americas/loud-noises-heard-venezuela-capital-southern-area-without-electricity-2026-01-03

No podemos equivocarnos… esta vez

Dr. Oscar Aguilar Bulgarelli

En la campaña política del 2022 Rodrigo Chaves ocupó el segundo lugar en la primera votación del 6 de febrero con un pírrico 16.8% de los votantes lo que equivale a un 9.92% del Padrón Nacional, y en la segunda votación o balotaje lo favoreció solo el 28.7% del total de ese Padrón. Es decir, hubo 667.000 votos de ciudadanos que no votaron por él la primera vez, y se negaron a darle su voto a José Ma. Figueres en la segunda votación y, de acuerdo con los análisis hechos entonces, la mayoría de ellos salieron de las filas de los partidos Liberal Progresista, Nueva República, PUSC y Frente Amplio. Evidentemente una minoría obnubilada por el mensaje de odio y vanas promesas que hicieron Rodrigo Chaves y Pilar Cisneros, nos llevaron a la tragedia nacional que hoy vivimos, y que nos tiene al borde del abismo autoritario y, más grave, fascista.

Pero el próximo 1 de febrero los costarricenses no pueden equivocarse otra vez, no queda espacio para ello, estas elecciones no son las más importantes en la Historia de Costa Rica, son las definitivas, lo he dicho muchas veces. O salvamos la democracia liberal o la hundimos y perdemos para siempre en manos de una horda de advenedizos, nacionales y extranjeros, que quieren tomar la Patria por asalto para saciar sus ansias de riqueza, a través de ejercer el poder con una amplia base de evidente narco corrupción. Como dice Giuliano Da Empoli en su libro “La Hora de los Depredadores”, para ellos nada del pasado tierne importancia, ni la división de poderes, el respeto a las instituciones, a las minorías y los derechos humanos, nada de eso tiene el menor valor, pues la “hora de los depredadores” se anuncia con bombos y platillos, voces altisonantes, lenguajes grotescos y corrupción galopante.

Para entender por qué son los “jaguares depredadores” es importante recordar algunas palabras de Rodrigo Chaves y de su acolita candidata Laura Fernández: “somos un tsunami que vamos a destruir todo” dijo en campaña, luego el 24 de julio del 2024 en Peñas Blancas sentencio que “queremos destruir ese sistema” pues según su insano criterio, quienes quieren darle un imaginario golpe de estado “se han atrincherado en lo que llaman la institucionalidad”. Además, su dócil delfina y candidata Laura Fernández, cuando era ministra de Planificación dijo, a raíz de la obsesión por hacer la Ciudad Gobierno saltando por encima de la Constitución y las leyes, que “el problema es el Estado de Derecho que nos obliga a las instituciones públicas a hacer lo que la ley dice”; entones ¿pretende que no haya leyes, ni controles, y que puedan hacer lo que les dé la gana? Obviamente NO, por eso, entre muchas otras cosas, este régimen autócrata, populista y con ínfulas de fascismo no puede continuar.

Para convencer al costarricense del mensaje mesiánico del culto chavista y de su sumo sacerdote, crearon lo que acertadamente Ignacio Ramonet llama en su libro “La Era del Conspiracionismo” el culto de la mentira, con el cual se logra provocar una triple crisis que él considera es la principal desazón contemporánea: crisis de la verdad, de la información y de la democracia. Para lograr este objetivo integraron en primera línea, a la par de Chaves, a la más importante sacerdotisa del culto a la mentira Pilar Cisneros y ambos, con una envidiable habilidad histriónica y circense, propalaron por todo el país el odio y la mentira. Cisneros, según su propio dicho, se dedicó a ser, no la docente sino la indecente, de la mentira, dedicada a entrenar a ministros y altos funcionarios a mentir, pues según ella, los “ticos básicos” todo se lo creen, y es fácil engañarlos.

De esa manera el culto chavista logró algo fundamental en todos los regímenes de orientación autocrática y fascista: que sus actos y acusaciones de odio, se convirtieran en actos de fe, que como en cualquier religión, son incuestionables y aceptados sin el menor análisis crítico. Igualmente, a Chaves y Cisneros, el sumo sacerdote y su sacerdotisa, les dieron casi el don de infalibilidad, así todo el odio y rencor que expelen se convirtió en verdad absoluta. Veamos un ejemplo: la corrupción.

En campaña Chaves ofreció luchar contra la corrupción, que metería a la cárcel a los que se habían apropiado del país, en su plan de gobierno ofreció nombrar a funcionarios eficientes y probos, pero, que pasó en la realidad. Tenemos el gobierno más corrupto de la Historia: nunca fue acusado ni encarcelado un solo funcionario de administraciones pasados, tenemos al narcotráfico corriendo campante por el país, favoreció a sus amigos arroceros con 60.000 millones de colones y no bajó el precio del arroz; cambió la forma de declarar el precio de vehículos nuevos para que pagaran menos impuestos y derechos de circulación y favoreció a sus amigos importadores de vehículos de alta gama con 32.000 mil millones de colones. Sus funcionarios han sido tan ineficientes y corruptos que tiene casi cien remociones en su gabinete, presidentes ejecutivos y directores de instituciones, de los cuales muchos están acusados penalmente ante el ministerio público en más de 50 causas, algunos de ellos como Nogui Acosta, Marta Esquivel, Stephan Brunner, José Miguel Villalobos, Katharina Müller y la propia candidata presidencial Laura Fernández, gracias a la red de cuido chavista, están en las papeletas para presidente y diputados, buscando el refugio de una inmunidad que se vuelve inmundicia, como en el caso del propio Chaves y más de cien acusaciones penales y administrativas, que lo esperan para ser enjuiciado después del 8 de mayo.

Pero si se le pregunta a un chavista, dice que le Rodrigo Chaves y Pilar le abrieron los ojos y que luchan contra la corrupción; porque si le abrieron los ojos es para que vea para otro lado, se tape la nariz, y acepte el desmadre como acto de fe… ¡por ser un básico! Diría con sarcasmo Pilar Cisneros.

Por todo esto y para evitar que caigamos más abajo en el despeñadero al que nos tiró Rodrigo Chaves, Pilar Cisneros, la candidata Laura Fernández…muy básica precisamente, y todos sus secuaces desde altos funcionarios hasta el último creador de contenidos basura y troles, debemos decir con determinación fuera Chaves y su pandilla, porque esta vez, definitivamente no cabe quedarse en casa, hay que ir a votar por cualquiera que no sea un chavista evidente o solapado, pero debemos salvar el país del caos fascista que ya se nos metió en la casa, y como con las cucarachas…barrer ¡pa´juera!

UNDECA denuncia: persisten graves fallas en sistema ERP–SAP en la CCSS

A la ciudadanía se le dijo que el nuevo sistema informático de la Caja (ERP-SAP) estaba listo, que iba a ordenar las finanzas, los inventarios y la logística, pero la realidad, es que se puso a funcionar sin estar terminado y ahora la institución y la ciudadanía estamos pagando las consecuencias; incluso a seis meses de su salida en vivo, informes técnicos recientes son contundentes, las graves fallas persisten.

Durante meses autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y del gobierno aseguraron públicamente que el sistema estaba listo y bajo control, sin embargo, las fallas estructurales comprometen la transparencia financiera, el control de inventarios, la logística institucional y, de forma directa, la calidad del servicio de salud que recibe la población.

UNDECA, como sindicato mayoritario de la CCSS alerta a la ciudadanía sobre una grave crisis institucional que ha derivado de la implementación apresurada del sistema informático ERP–SAP, el cual fue puesto en funcionamiento sin cumplir las condiciones técnicas mínimas requeridas.

Inclusive en estas fechas el caos persiste, los estados financieros están siendo comprometidos, hasta el momento no se han logrado consolidar inventarios, ni certificar las cargas iniciales del sistema, existen diferencias millonarias sin justificación técnica y no se ha podido realizar el primer cierre contable integral.

“Forzar cierres en estas condiciones implica el riesgo de emitir estados financieros poco confiables o falsos, con consecuencias legales y administrativas graves. Sumado a esto se han detectado problemas en inventarios de medicamentos, órdenes de producción que no pueden cerrarse, discrepancias entre registros del sistema y existencias físicas, y la necesidad de operar con controles manuales y sistemas paralelos arriesgando la trazabilidad, la seguridad sanitaria y el abastecimiento oportuno en los centros de salud”, detalló Martha Rodríguez, secretaria general adjunta de UNDECA.

El sistema se lanzó con datos incorrectos, cargas mal hechas, procesos incompletos y no se sabe con certeza cuántos inventarios hay, dónde están ni cuánto valen realmente. La contabilidad pública no es una formalidad, es afirmar con responsabilidad legal que los números reflejan la realidad financiera de la institución.

Esta decisión apresurada de aprobar y pagar un sistema que sólo su salida en vivo costó más de 2 millones de dólares ($2 millones) y que no cumple con los requisitos técnicos mínimos, podría constituir incumplimiento de deberes, falta de diligencia y eventual daño al interés público, lo cual exigimos una investigación administrativa y judicial independiente.

Lo peor de todo es que los responsables han querido achacar la culpa a las personas trabajadoras de la institución, quienes en realidad han sostenido la operación con sobrecarga laboral, controles manuales y esfuerzos extraordinarios para evitar daños mayores a los pacientes.

“En este sentido, UNDECA exige transparencia, investigaciones administrativas independientes que determinen las responsabilidades por acción u omisión, la toma de decisiones apresuradas, los pagos realizados y protección para las personas que han advertido los riesgos”.

Y no solo han sido una avalancha de errores, sino que, en lugar de informar con transparencia, ahora, pretenden mover cronogramas y minimizar fallas ya materializadas. Esto no es transparencia: es manejo político de una crisis técnica, trasladando el costo del error a las personas trabajadoras y a la ciudadanía usuaria.

¡Denunciar no es sabotear! Es defender la Caja, los recursos públicos y el derecho a salud y pensiones dignas.

Llamamiento del Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, por la paz, la defensa de los pueblos y su derecho a la autodeterminación

Los y las invitamos a sumar su firma y a difundir este llamado:

En un momento de grave amenaza para la paz y la soberanía de nuestra América, nos hacemos eco del urgente Llamamiento por la Paz y la Unidad impulsado por el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel.

Frente al despliegue militar por parte del gobierno de Donald Trump en el Caribe, las acciones que violan el derecho internacional y la intención de revivir una lógica colonial en la región, el llamado es claro: defender la autodeterminación de los pueblos, exigir el respeto a la Carta de la ONU y movilizarnos para que nuestra región siga siendo un territorio de paz.

¡Por una América Latina en Paz y soberana!

Puede firmar aquí:

Español: https://forms.gle/JwtWC1UpkLhWo8Cg6

English: https://forms.gle/frqbfJb2eoRQXPvb7

Français: https://forms.gle/kceY61bJypTD52JK6

Italiano: https://forms.gle/qoAHeoQsHL9jrgne8

Portugués: https://forms.gle/mC5WJt3ebf7RMY2SA