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Presentan recurso de amparo por el trato a personas privadas de libertad trasladadas al Centro de Alta Contención y llaman a sumarse como coadyuvantes

José Manuel Ortiz Durman y Mario Piedra Montalbán presentan ante la Sala Constitucional un recurso de amparo a favor de las personas privadas de libertad trasladadas el lunes 26 de octubre al Centro de Alta Contención del Crimen Organizado, y de las que sean trasladadas en el futuro. El recurso se dirige contra la presidenta de la República, Laura Fernández Delgado; el ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas, y el director de la Policía Penitenciaria, Pablo Bertozzi Calvo.

Las personas interesadas en apoyar el recurso pueden firmar una solicitud de coadyuvancia.

Los hechos que se alegan

Según el recurso, que cita información de distintos medios de noticias:

  • un grupo considerable de personas privadas de libertad fue trasladado a las nuevas instalaciones;

  • “presumiblemente en contra de su voluntad expresa”, las raparon antes de ingresar;

  • las obligaron a sentarse con las piernas abiertas y las manos entrecruzadas sobre la cabeza, “en posición de absoluta sumisión”, y las fotografiaron, “presumiblemente sin su consentimiento”;

  • en las imágenes aparecen con pantalones cortos y camisas anaranjadas, “emulando la vestimenta utilizada por el sistema carcelario de los Estados Unidos de América”. Según el recurso, las posiciones simulan el trato que da a sus privados de libertad el sistema carcelario salvadoreño de Nayib Bukele.

Los recurrentes afirman además que, según tienen entendido, los traslados se hicieron sin conocimiento del Instituto de Criminología del Ministerio de Justicia y Paz ni del juez de ejecución de la pena correspondiente.

Fundamentos

El recurso se apoya en los artículos 40 y 33 de la Constitución Política: el primero prohíbe los tratamientos crueles o degradantes y el segundo, la discriminación contraria a la dignidad humana. Cita además varios instrumentos internacionales:

  • la Declaración Universal de Derechos Humanos;

  • el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos;

  • la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes;

  • la Convención Americana sobre Derechos Humanos;

  • la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura;

  • la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre;

  • las Reglas Nelson Mandela de las Naciones Unidas para el tratamiento de los reclusos.

Los recurrentes sostienen que se trata de una “exhibición inhumana, obscena, con intención degradante y cruel” de un grupo de costarricenses, sin norma legal que la ampare. “¿Cuál es el beneficio real que se obtiene a través de estas formas represivas? ¿Cuál es su utilidad práctica?”, preguntan. Agregan que, “salvo por un perverso revanchismo irracional, no parece ser que exista beneficio, recompensa o compensación alguna” para las víctimas de los delitos.

Lo que se solicita

El recurso pide a la Sala Constitucional:

  • que lo declare con lugar por violación de los derechos a la dignidad humana y la integridad personal;

  • que ordene medidas para hacer cesar las actuaciones lesivas y restablecer los derechos de las personas amparadas;

  • que dicte medidas provisionales y exija un plan de cumplimiento con plazos y mecanismos de verificación;

  • que prevenga a las autoridades de no reiterar esas conductas;

  • que condene al Estado al pago de costas, daños y perjuicios, conforme al artículo 51 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional.

Cómo sumarse

Quienes deseen apoyar el recurso como coadyuvantes deben copiar e imprimir el formulario, completarlo con su nombre y número de cédula, firmarlo, escanearlo y enviarlo a José Manuel Ortiz Durman, al correo-e ortizescribano@gmail.com o bien por WhatsApp al número 7206-3054.

Formulario de coadyuvancia:

EL (LA) suscrito (a), _______, CIUDADAN_ COSTARRICENSE, portador de cédula de identidad número ____, en este acto suscribo y adhiero los términos establecidos en RECURSO DE AMPARO, y por tanto me apersono como coadyuvante en ese proceso, presentado ante la SALA CONSTITUCIONAL contra la PRESIDENTA DE LA REPÚBLICA, EL MINISTRO DE JUSTICIA Y PAZ y EL DIRECTOR DE LA POLICÍA PENITENCIARIA por entre otros, los señores JOSÉ MANUEL ORTIZ DURMAN y MARIO PIEDRA MONTALBÁN por sus actuaciones en torno al traslado de privados de libertad al Centro de Alta Contención del Crimen Organizado el día lunes 26 de octubre del año 2026. Para notificaciones señalo el correo electrónico ortizescribano@gmail.com

Auditoría Interna de la CCSS anuncia una valoración integral de los planteamientos de la ACSS, sin indicar plazo para su atención (Parte 12)

SURCOS Digital publica la duodécima entrega de la serie dedicada a las gestiones de la Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social (ACSS) sobre las finanzas de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). A lo largo de estas entregas, la ACSS ha documentado sus solicitudes a la Administración de la CCSS y a su Auditoría Interna para exigir transparencia sobre la gestión de los recursos del Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) y del Seguro de Enfermedad y Maternidad, así como el respeto al mandato constitucional que prohíbe destinar los fondos de la seguridad social a fines distintos de los que motivaron su creación.

En la [Parte 11] de esta serie, la ACSS dio seguimiento a esas gestiones. En la Parte 10 se informó que pidió a la Auditoría Interna un criterio independiente sobre el uso de los fondos del seguro social obligatorio, con base en la Ley General de Control Interno y en el artículo 73 de la Constitución Política.

En esta entrega, la ACSS informa sobre la respuesta de la Auditoría Interna. En ella, el órgano anuncia que hará una “valoración integral” de los planteamientos, pero no indica plazo para atenderlos, y los sujeta a su “planificación anual de trabajo”. La ACSS sostiene que eso se aparta de los plazos que establecen la Ley de la Jurisdicción Constitucional y la Ley de Regulación del Derecho de Petición, y ya pidió a la Auditoría un tiempo estimado de respuesta.

A continuación, el comunicado de la ACSS.

Auditoría Interna de la CCSS anuncia una valoración integral de los

planteamientos de la ACSS, sin indicar plazo para su atención

(Parte 12)

Esta publicación constituye la duodécima entrega de la serie que SURCOS Digital ha venido dedicando a la gestión de la CCSS sobre las finanzas de la seguridad social. En esta ocasión, la Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social (ACSS) informa sobre la respuesta recibida de la Auditoría Interna de la CCSS a su oficio ACSS-023-2026 del 5 de octubre de 2026.

En la Parte 10 se informó que la ACSS solicitó a la Auditoría Interna de la CCSS un criterio independiente sobre el uso de los fondos del seguro social obligatorio, indicando en el “Asunto”: “Solicitud de garantía razonable de que la actuación del jerarca y la del resto de la administración de la CCSS se ejecuta conforme al marco legal y técnico y a las prácticas sanas, conforme lo ordena el artículo 21 de la Ley General de Control Interno”.

Asimismo, pidió conforme a los artículos 27 y 30 de la Constitución Política, lo siguiente:

“Primero. Pedimos a esa Auditoría Interna que le exija a la Administración Activa de la CCSS revelar en las notas de los estados financieros del seguro de salud y en los estudios actuariales de este seguro, los ingresos, los gastos y los excedentes conforme a lo establecido en las siguientes cuatro leyes: Ley N° 17 del 22 de octubre de 1943, Ley N° 5349 del 24 de setiembre de 1973, Ley N° 5905 del 4 de mayo de 1976 y Ley N° 7374 del 3 de diciembre de 1993.

Segundo. Pedimos que, de acuerdo con el marco legal, los criterios de control interno y de independencia funcional que rigen a esa Auditoría Interna, nos informe si la Administración Activa de la CCSS está cumpliendo o está incumpliendo la prohibición establecida en el tercer párrafo del artículo 73 de la Constitución Política y en el artículo 1 de la Ley Constitutiva de la CCSS N° 17 del 22 de octubre de 1943.

Tercero. Cualquiera que sea la respuesta que nos brinde esa Auditoría en el punto Segundo anterior, pedimos que nos aporte el sustento legal y técnico independiente de esa Auditoría Interna, no meras opiniones o actuaciones de la Administración Activa de la CCSS.”

Sobre esta gestión la ACSS recibió el oficio AI-1302-2026 del 13 de octubre de 2026, suscrito por el Auditor Interno de la CCSS, señor Olger Sánchez Carrillo, que indica lo siguiente (original disponible en AI-1302-2026):

“Al contestar refiérase a: ID-173874

AI-1302-2026

13 de octubre de 2026

Doctor

Alfredo Ramírez Montero

Licenciado

Jorge García Araya

Máster

Rodrigo Arias López

AUDITORÍA CIUDADANA DE LA SEGURIDAD SOCIAL

Correo electrónico: acss.junio.2022@gmail.com

Estimados señores:

ASUNTO: Acuse de recibo del oficio ACSS-023-2026.

Hemos recibido el oficio ACSS-023-2026, del 5 de octubre de 2026, mediante el cual se presenta la «Solicitud de garantía razonable de que la actuación del jerarca y del resto de la Administración de la CCSS se ejecuta de conformidad con el marco legal y técnico, así como con las sanas prácticas». Al respecto, esta Auditoría Interna realizará una valoración integral de los aspectos planteados, de conformidad con el ámbito de sus competencias y potestades.

Para esos efectos, la valoración se efectuará con observancia de la independencia funcional de este órgano de fiscalización y considerará los criterios técnicos y jurídicos aplicables, así como la planificación anual de trabajo. Una vez concluido el análisis, se comunicará oportunamente la respuesta que corresponda.

Sin otro particular, agradecemos su comunicación y reiteramos nuestra disposición de atender la gestión planteada, con estricto apego al marco de competencias de esta Auditoría Interna.

Atentamente,

AUDITORÍA INTERNA

M.Sc. Olger Sánchez Carrillo

Auditor

OSC/RJS/ACC/MZS/JSF/jfrc

C. Auditoría

Referencia ID-173874”

Es importante recordar que el oficio ACSS-023-2026, cuya divulgación fue realizada por SURCOS Digital, contiene un resumen del marco jurídico e histórico que regula los seguros y programas de seguridad social administrados por la CCSS. Asimismo, expone el marco normativo que rige a la Auditoría Interna, incluyendo sus funciones, competencias y la independencia de criterio con que debe ejercer sus labores de control y fiscalización.

El documento enfatiza la responsabilidad de la Auditoría Interna de velar por el cumplimiento del principio de legalidad en la gestión de los fondos públicos, particularmente de los recursos que administra la CCSS, garantizando que estos sean utilizados conforme al ordenamiento jurídico y en resguardo de los fines para los cuales fueron creados.

Por otra parte, la ACSS indica que la solicitud de información la ha realizado conforme a los artículos 27 y 30 de la Constitución. Estos artículos refieren que:

“Artículo 27.- Se garantiza la libertad de petición, en forma individual o colectiva, ante cualquier funcionario público o entidad oficial, y el derecho a obtener pronta resolución”.

“Artículo 30.- Se garantiza el libre acceso a los departamentos administrativos con propósitos de información sobre asuntos de interés público. Quedan a salvo los secretos de Estado.”

Como puede verse, dichos artículos no indican el plazo que tienen los funcionarios públicos para emitir la resolución sobre la petición o entrega de la información de interés público; sin embargo, el artículo 32 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional ordena lo siguiente:

“Artículo 32. Cuando el amparo se refiera al derecho de petición y de obtener pronta resolución, establecido en el artículo 27 de la Constitución Política, y no hubiere plazo señalado para contestar, se entenderá que la violación se produce una vez transcurridos diez días hábiles desde la fecha en que fue presentada la solicitud en la oficina administrativa, sin perjuicio de que, en la decisión del recurso, se aprecien las razones que se aduzcan para considerar insuficiente ese plazo, atendidas las circunstancias y la índole del asunto.”

En adición, la Ley de Regulación sobre el Derecho de Petición, establece en su artículo 11, lo siguiente:

“ARTÍCULO 11.- Tramitación y contestación de peticiones admitidas

a) Una vez admitida para su trámite una petición por parte de la autoridad o del órgano público competente, se debe notificar su contestación a la persona que ha presentado la petición, en el plazo máximo de diez días hábiles a contar desde la fecha de su presentación. Asimismo, podrá convocar, si así lo considera necesario, a los peticionarios en audiencia especial para responder a su petición de forma directa.

b) Cuando la petición se estime fundada, la autoridad o el órgano competente para conocer de ella vendrá obligado a atenderla y a adoptar las medidas que estime oportunas a fin de lograr su plena efectividad, incluyendo, en su caso, el impulso de los procedimientos necesarios para adoptar una disposición de carácter general.

c) La contestación recogerá, al menos, los términos en los que la petición ha sido tomada en consideración por parte de la autoridad o el órgano competente e incorporará las razones y los motivos por los que se acuerda acceder a la petición o no hacerlo. En caso de que como resultado de la petición se haya adoptado cualquier acuerdo, medida o resolución específica, se agregará a la contestación.

d) La autoridad o el órgano competente podrá acordar, cuando lo juzgue conveniente, la inserción de la contestación en el diario oficial que corresponda.

e) Anualmente, la autoridad o el órgano competente incorporará, dentro de su memoria anual de actividades, un resumen de las peticiones recibidas, contestadas o declaradas por resolución inadmisible.

f) Por la complejidad del contenido de la petición, la Administración Pública podrá dar una respuesta parcial al peticionario indicando dicha situación, pudiéndose prorrogar de oficio un plazo adicional máximo de cinco días hábiles para su respuesta definitiva. “

Como puede observarse en el oficio AI-1302-2026, suscrito por el auditor interno, señor Olger Sánchez Carrillo, no se establece un plazo concreto para atender la petición formulada por la ACSS. La respuesta se limita a indicar que el asunto será considerado dentro de la “planificación anual de trabajo”, sin precisar una fecha estimada de atención. Ello podría implicar una espera de varios meses e incluso la posibilidad de que, por limitaciones de agenda o prioridades institucionales, la gestión no sea incorporada en dicha programación, dejando la solicitud en una situación de incertidumbre indefinida.

Esta actuación parece apartarse de lo dispuesto en el inciso f) anteriormente citado, el cual establece que, cuando la complejidad del asunto lo justifique, la Administración Pública puede prorrogar de oficio el plazo para resolver, pero únicamente por un período adicional máximo de cinco días hábiles para emitir una respuesta definitiva.

Por otra parte, el oficio de la Auditoría Interna tampoco considera la posibilidad de convocar directamente a la ACSS a una audiencia especial, tal como lo contempla el inciso a) del artículo 11 antes mencionado, mecanismo que podría contribuir a un mejor análisis y esclarecimiento de los hechos planteados.

En situaciones donde el ordenamiento jurídico no establece expresamente un plazo para resolver, la jurisprudencia de la Sala Constitucional ha recurrido, de manera reiterada, al plazo de diez días hábiles previsto en el artículo 32 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional. En asuntos de mayor complejidad, la Sala ha optado por ordenar a la institución pública correspondiente que atienda la gestión dentro de un plazo razonable. Así ocurrió, por ejemplo, en la sentencia n.° 25-027893-0007-CO, de las 9:20 horas del 17 de octubre de 2025, mediante la cual se otorgó un plazo de quince días hábiles para que la entidad recurrida respondiera la petición formulada por el amparado. En PGR hay una gran cantidad de jurisprudencia sobre esta materia.

Por tales motivos la ACSS ha solicitado a la Auditoría Interna de la CCSS que proporcione un tiempo razonable estimado de atención de la petición realizada, así como los motivos del retraso en la entrega de la información de interés público que se está solicitando que justifique un plazo superior a 10 días hábiles para su atención, estando a la espera de su atención. En este enlace está el oficio enviado ACSS-026-2026.

La ACSS continuará informando sobre las gestiones que realice y respuestas que reciba de la Administración de la CCSS y de la Auditoría Interna de la Caja.

AUDITORÍA CIUDADANA DE LA SEGURIDAD SOCIAL

Lic. Carlos Eduardo González Arroyo
M.Sc. Rodrigo Arias López

Imagen: https://www.micomunados.com

RENASES convoca a celebrar en Cartago los 85 años de la CCSS

La Red Nacional de Sectores Sociales (RENASES) invita a la población a un gran encuentro por la salud, la vida y la seguridad social para celebrar los 85 años de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), fundada en 1941. La actividad será el domingo 1.º de noviembre en Cartago.

RENASES está integrada por 85 organizaciones sociales, comunales, sindicales, agroalimentarias, ambientales, de mujeres, de salud y de educación, universidades y diversos sectores de la sociedad. La organización convoca a toda la población y a las familias trabajadoras a esta “gran celebración popular, social y cultural, en homenaje a nuestra querida Caja”.

Programa

  • 10:00 a. m.: misa conmemorativa en la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles.

  • Después de la misa: concentración y acto de conmemoración en la Plaza Mayor de Cartago, con actividades culturales, música, feria de salud, emprendimientos y otras actividades.

Con esta convocatoria, RENASES expresa su compromiso de defender la seguridad social, fortalecer el derecho a la salud y a la educación pública, proteger la institucionalidad y la democracia, y construir un país más justo y solidario.

“¡La seguridad social es patrimonio de todo el pueblo!”, afirma la Red, que cierra su llamado con la consigna: “¡La Caja es de todos y todas, y entre todos y todas la defendemos!”.

Costa Rica: de la ‘guerra contra las drogas’ a la gestión inteligente del narcotráfico. Parte I: El cambio de paradigma y el “efecto hidra”

MBA Lic. Bach. Luis G Martínez Sandoval
Académico Universitario
Carreras Comercio Exterior, Administración Aduanera
Especialista en Relaciones Económicas y Políticas Internacionales
MBA Administrador de Empresas énfasis Mercados Globales y Negocios Internacionales
Especialización en Cambio Climático y Gestión Integral de Riesgos de Desastres, Negociación y Mediación – INCAE, Calidad Total y Alta Gerencia
Exfuncionario Banco Mundial IFC – Ecuador- y, América Latina
Dirigente Sindical ANEP, Escritor
luis.martinez.sandoval@gmail.com
Cel. 62764133

Resumen

El narcotráfico constituye uno de los fenómenos de mayor complejidad para los Estados contemporáneos. Su capacidad de adaptación económica, territorial, financiera y tecnológica dificulta que pueda ser enfrentado exclusivamente mediante operaciones policiales tradicionales, decomisos y detenciones. Costa Rica cuenta con instituciones, legislación y políticas públicas destinadas a enfrentar el fenómeno de las drogas, el crimen organizado y la legitimación de capitales. El Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD) tiene, entre otras funciones, la coordinación y diseño de políticas nacionales en esta materia. En abril de 2026 fue aprobada la nueva Política y Plan Nacional sobre Drogas, Legitimación de Capitales y Financiamiento al Terrorismo 2026-2035.

El presente ensayo propone complementar ese marco mediante un cambio de paradigma: pasar de una estrategia predominantemente reactiva a un modelo de gestión inteligente del fenómeno criminal, sustentado en información, inteligencia humana, análisis territorial, inteligencia financiera, tecnologías de información, ciencia de datos e inteligencia artificial.

A este enfoque analítico se incorpora el análisis de impacto de la extradición como una herramienta de cooperación jurídica internacional de alta intensidad. Lejos de entenderse como una solución punitiva aislada, la extradición se analiza como un elemento disruptivo que altera las dinámicas del mercado ilícito, las estructuras de mando y los niveles de violencia.

La propuesta no consiste en negociar con organizaciones criminales ni en convertirlas en interlocutores del Estado. Tampoco plantea sustituir a policías, fiscales o jueces por algoritmos.

La propuesta consiste en administrar las condiciones que permiten que las estructuras criminales prosperen: mercados ilícitos, flujos financieros, territorios vulnerables, violencia, corrupción, demanda, infraestructura logística y redes de información.

Para ello se plantea el modelo CR-IA 2035, basado en seis pilares transversales potenciados por la analítica predictiva y la cooperación internacional:

  • Administrar el mercado, no al cartel.

  • Administrar la violencia.

  • Administrar el dinero.

  • Administrar el territorio.

  • Administrar la demanda y el daño social.

  • Administrar los resultados.

La inteligencia artificial constituye un componente transversal destinado a mejorar la capacidad del Estado para detectar patrones, identificar riesgos, priorizar recursos, evaluar políticas y aprender de sus propios resultados.

Palabras clave: Costa Rica, narcotráfico, crimen organizado, inteligencia artificial, TIC, seguridad, lavado de activos, política pública, inteligencia financiera, territorio, extradición.

Introducción

El narcotráfico ha dejado de ser únicamente un problema asociado con el traslado clandestino de sustancias. Es también un fenómeno económico, financiero, territorial, tecnológico, social e institucional.

Costa Rica atraviesa una transformación profunda de su entorno de seguridad. El país históricamente se ha caracterizado por instituciones democráticas, estabilidad política y una tradición de inversión social. Sin embargo, el crecimiento de determinadas formas de delincuencia organizada ha modificado las condiciones de seguridad y plantea nuevos desafíos para el Estado.

El crimen organizado funciona como una red. Produce, transporta, financia, distribuye, lava dinero, adquiere propiedades, establece relaciones comerciales, recluta personas y utiliza tecnologías para comunicarse y ocultar sus actividades. Por ello, combatirlo exige que el Estado también opere como una red.

Las organizaciones criminales contemporáneas pueden utilizar empresas, estructuras financieras, redes de transporte, comunicaciones digitales, comercio internacional, mecanismos de corrupción y relaciones transnacionales para desarrollar actividades ilícitas. Por esa razón, una política pública que mida su éxito únicamente por cantidad de droga decomisada o número de personas detenidas corre el riesgo de observar solamente una parte del fenómeno.

La pregunta fundamental debería ser más amplia y sistémica:
¿Qué condiciones permiten que el crimen organizado continúe reproduciéndose aun después de importantes operaciones policiales?

Esta pregunta conduce a un cambio conceptual. El objetivo no debería limitarse a perseguir indefinidamente organizaciones que pueden ser fácilmente sustituidas por otras. El objetivo debe ser reducir la capacidad del sistema criminal para reproducirse.

En este nuevo escenario, herramientas de alta intensidad como la extradición de nacionales y extranjeros por delitos de narcotráfico y crimen organizado actúan como un factor de disuasión y ruptura. No obstante, si la extradición no se acompaña de una estrategia de datos, puede generar efectos secundarios imprevistos, como la fragmentación de bandas y el aumento de la violencia local por disputas de poder.

Costa Rica ya dispone de una arquitectura institucional que reconoce la necesidad de una respuesta integral. El ICD señala que la política nacional comprende reducción de la demanda, control de la oferta, prevención, tratamiento, legitimación de capitales y coordinación interinstitucional. El siguiente paso consiste en aprovechar las capacidades contemporáneas de procesamiento de información.

La pregunta ya no es solamente cuántos agentes puede desplegar un Estado o cuántas extradiciones puede ejecutar. También es: ¿Cuánta inteligencia puede producir con la información que ya posee para gestionar los efectos de estas intervenciones?

Metodología y enfoque sistémico

El presente ensayo utiliza una metodología cualitativa, analítica, documental, sistémica y propositiva.

La investigación parte de la revisión de políticas públicas, legislación, estrategias nacionales y estructuras institucionales relacionadas con drogas, crimen organizado, legitimación de capitales, tecnología e inteligencia artificial.

Se utiliza además un enfoque sistémico para analizar el narcotráfico como un fenómeno compuesto por diferentes subsistemas interconectados:

  • Mercado ilícito;

  • Oferta y demanda;

  • Estructuras criminales y liderazgos;

  • Mecanismos de cooperación internacional (extradición);

  • Violencia;

  • Territorio;

  • Logística;

  • Flujos financieros;

  • Corrupción;

  • Tecnología;

  • Instituciones y condiciones sociales.

El análisis se complementa con una perspectiva de política pública basada en evidencia. Esto implica que las intervenciones estatales —incluyendo los efectos de los procesos de extradición en la estabilidad de las organizaciones criminales— deberían ser evaluadas mediante indicadores verificables y no únicamente mediante percepciones políticas o mediáticas.

Finalmente, el ensayo desarrolla una propuesta institucional denominada CR-IA 2035, cuyo propósito es integrar progresivamente información, inteligencia, tecnología, prevención, persecución penal y evaluación.

La metodología reconoce una limitación importante: la inteligencia artificial puede identificar patrones y probabilidades, y la extradición puede remover liderazgos accidentales, pero ninguna de las dos determina por sí misma la culpabilidad jurídica final ni soluciona las causas estructurales del delito. Por ello, cualquier utilización de tecnología y de IA en seguridad pública debe permanecer subordinada al ordenamiento jurídico, la supervisión humana, el debido proceso, la protección de datos y los mecanismos de control institucional.

Objetivos

Objetivo general

Proponer un modelo nacional de gestión inteligente del narcotráfico y el crimen organizado en Costa Rica, basado en la integración de información, TIC, inteligencia artificial, análisis territorial, inteligencia financiera, el uso estratégico de la extradición y la evaluación de políticas públicas, con el propósito de fortalecer la capacidad preventiva, investigativa, institucional y social del Estado.

Objetivos específicos

  • Analizar el narcotráfico como fenómeno económico, financiero, territorial, social, tecnológico e institucional.

  • Examinar las limitaciones de una estrategia centrada exclusivamente en la interdicción, incautación y captura tradicional.

  • Evaluar el impacto de la extradición como variable disruptiva en la estructura de mandos del crimen organizado y sus efectos secundarios en la violencia territorial.

  • Proponer mecanismos de integración de datos entre instituciones públicas y agencias internacionales.

  • Desarrollar aplicaciones de IA para detección de anomalías, análisis de redes, inteligencia geográfica y evaluación de impacto criminal.

  • Fortalecer la inteligencia financiera y la recuperación de activos como complemento de la persecución penal internacional.

  • Identificar territorios y poblaciones sometidos a mayores factores de vulnerabilidad ante la fragmentación de carteles.

  • Incorporar mecanismos de prevención social y reducción del daño.

  • Crear indicadores nacionales e índices dinámicos para medir resultados de las políticas de persecución y extradición.

  • Fortalecer la participación de universidades y centros de investigación.

  • Establecer una hoja de ruta CR-IA 2035 para construir progresivamente capacidades de Estado inteligente.

Pregunta central de investigación

La investigación se articula alrededor de la siguiente pregunta:
¿Cómo puede Costa Rica utilizar las TIC, la inteligencia artificial, la inteligencia financiera, el análisis territorial y herramientas de cooperación internacional como la extradición para complementar la lucha tradicional contra el narcotráfico y desarrollar una gestión inteligente, preventiva, medible y jurídicamente garantista del crimen organizado?

De ella surge una segunda interrogante:

¿Puede el Estado intervenir eficazmente sobre las condiciones económicas, financieras, territoriales, sociales y tecnológicas que permiten la expansión del crimen organizado —y gestionar los vacíos de poder provocados por la extradición de líderes criminales— sin sustituir el Estado de derecho por sistemas automatizados de vigilancia o decisión?

Este ensayo propone que sí, siempre que la tecnología y la cooperación jurídica internacional sean concebidas como herramientas institucionales y no como sustitutos de la responsabilidad humana.

Marco jurídico e institucional de cooperación internacional

Costa Rica no parte de cero.

La Ley N.º 8204 constituye uno de los principales instrumentos jurídicos nacionales en materia de estupefacientes, actividades conexas, legitimación de capitales y financiamiento al terrorismo. El ICD fue creado precisamente dentro de este marco y tiene funciones relacionadas con el diseño, coordinación e implementación de políticas contra el tráfico ilícito de drogas, actividades conexas y legitimación de capitales.

Costa Rica cuenta además con la Ley N.º 8754 contra la Delincuencia Organizada, códigos procesales que regulan la cooperación internacional, los tratados bilaterales y multilaterales de extradición vigentes y mecanismos relacionados con la incautación, comiso y administración de bienes.

En abril de 2026, el Consejo Directivo del ICD aprobó la Política y Plan Nacional sobre Drogas, Legitimación de Capitales y Financiamiento al Terrorismo y a la proliferación de armas de destrucción masiva 2026-2035.

El marco constitucional y los tratados internacionales de extradición imponen límites garantistas estrictos. Esto permite plantear una conclusión metodológica:
CR-IA 2035 no debería construirse como una política paralela, sino como una capa de modernización tecnológica, analítica y predictiva que complemente la arquitectura institucional existente, agilizando el intercambio de información con agencias extranjeras para robustecer los expedientes de extradición y medir sus repercusiones internas.

El cambio de paradigma

Durante décadas, la respuesta frente al narcotráfico se ha asociado principalmente con herramientas punitivas y policiales aisladas:

  • Persecución policial;

  • Operaciones de interdicción;

  • Decomisos;

  • Detenciones;

  • Investigaciones judiciales;

  • Destrucción de infraestructura criminal.

Estas herramientas continúan siendo necesarias. La propuesta no es abandonarlas; el problema aparece cuando se convierten en la totalidad de la estrategia.

Una organización criminal puede perder miembros y reconstruirse. Puede perder cargamentos y reemplazarlos. Puede perder dinero y generar nuevos ingresos. Puede perder territorio o una ruta y trasladarse o desarrollar otra. Por ello, una política pública inteligente debe intervenir simultáneamente sobre las condiciones que permiten la reproducción del fenómeno.

El nuevo paradigma del Estado costarricense frente al fenómeno del narcotráfico se reestructura bajo la siguiente matriz de transición:

Enfoque Tradicional / Reactivo

Nuevo Paradigma / Gestión Inteligente

Perseguir únicamente organizaciones aisladas

Intervenir simultáneamente sobre sistemas complejos

Reaccionar ante la comisión de delitos

Detectar riesgos, vulnerabilidades y amenazas emergentes

Acumular datos dispersos en burocracias

Convertir la información integrada en inteligencia estratégica

Medir el éxito por kilos decomisados

Medir resultados por impacto socioeconómico y reducción de violencia

Ejecutar la extradición como un fin punitivo

Utilizar la extradición como disrupción del sistema, mitigando sus secuelas

Utilizar tecnología como herramienta aislada

Construir una capacidad institucional del Estado basada en datos

   

La propuesta consiste en pasar de los individuos a las redes, de los decomisos a los resultados y de la información tradicional a la inteligencia aumentada mediante IA. Esto no significa administrar a los carteles ni establecer acuerdos con organizaciones criminales, sino administrar el fenómeno criminal.

El impacto de la extradición en el subsistema criminal

La extradición de altos mandos del narcotráfico produce una profunda alteración en las estructuras criminales. Para que esta herramienta no genere efectos adversos en la seguridad ciudadana, su impacto debe analizarse desde la perspectiva de la ciencia de datos bajo tres dimensiones críticas:

  • A. Fragmentación estructural y el «efecto hidra»: La remoción de un líder criminal mediante la extradición rompe la cadena de mando vertical. La analítica de datos demuestra que esto suele provocar la división de una gran organización en múltiples células más pequeñas, locales y frecuentemente más agresivas. La IA aplicada al análisis de redes criminales permite prever estas ramificaciones e identificar de forma temprana quiénes asumirán los liderazgos intermedios para interceptar la reestructuración de la banda.

  • B. Desplazamiento geográfico y disputas territoriales: Cuando un jefe criminal es extraditado, el vacío de poder debilita el control monopólico de un territorio, incentivando a organizaciones rivales a invadir dichas zonas mediante el uso de la fuerza. El procesamiento de información geográfica integrada permite mapear de forma predictiva qué territorios sufrirán picos de violencia tras una extradición, orientando el despliegue policial y social preventivo en los cuadrantes exactos de alta vulnerabilidad.

  • C. Ruptura de canales financieros y logísticos: El mayor valor de la extradición no radica en el aislamiento físico del criminal, sino en la pérdida de sus conexiones directas con los mercados financieros y logísticos internacionales. Al perder sus canales de comunicación habituales, la organización local experimenta una parálisis temporal en el blanqueo de capitales. El cruce inmediato de datos tributarios, inmobiliarios y aduaneros en el momento de la captura facilita el congelamiento de activos antes de que la red intente diversificar sus cuentas.

La doctrina de la muerte y la doctrina de la vida: Canoa, Fuenteovejuna y Zapote

Luis Ernesto Araya Vargas
Antropólogo e investigador

Hace poco vi la película mexicana Canoa: memoria de un hecho vergonzoso (1976), del guionista, director y cineasta Felipe Cazals Siena, basada en la triste historia de una masacre, entre muchas, de funcionarios universitarios y estudiantes en Hispanoamérica bajo la doctrina de muerte de la “Seguridad Continental”. Sucedió el 14 de septiembre de 1968 en San Miguel Canoa, entonces un poblado de hablantes de náhuatl a 12 km de la ciudad de Puebla, capital del estado. Existe abundante documentación en prensa gráfica y documental. Les invito a verla si tienen la fortaleza.

Desconocía el hecho, y vinieron a mi memoria imágenes del 7 de agosto de 1995 frente a Casa Presidencial, en Zapote, San José, Costa Rica. En esa ocasión, según denuncias de la época, fue la policía política del régimen de “Chemise”, el CIP, la que se lanzó contra los manifestantes de la huelga del magisterio, luego de utilizar estrategias de contrainsurgencia y contrainteligencia para provocar la violencia. Sus víctimas también fueron del sector educativo: sindicalistas, jubilados, profesores, estudiantes, etc.

Esta compulsión violenta o misoginia opresiva es característica de regímenes autoritarios como el costarricense, de corte policial, que por un lado obvia las necesidades de infancias, adultos mayores, mujeres, hombres y otras minorías para sustituirlas por las de transnacionales, complejos extractivistas militares y mafias de contrabandistas regionales. Cuando las políticas públicas se vuelven en contra de la población es porque han sido asimiladas por la máquina continental del terror genocida y la dominación implementada por élites locales que permiten la infiltración de distintos parias en la institucionalidad al atacar los pilares del Estado de derecho, único garante de la “paz social”.

Podemos explicar este fenómeno de disociación cognitiva de la población, que no es capaz de notar la afectación tan grande a su soberanía, pues está sometida por el terror y el aparato mediático que la manipula. La soberanía nacional incluye la alimentaria, la económica, la educativa, la territorial y la cultural, todas necesarias para una identidad pluricultural integral.

En San Miguel Canoa observamos cómo se vilipendia el concepto de “soberanía del pueblo” debido a que la retórica del odio subvierte los contenidos de “lo bueno”, “lo aceptado” y “lo divino” a través de la coerción, trabajando junto al aparato de control ideológico. A través de un proceso continuo de genocidio cultural de más de 500 años, se arrebata la cultura nahua a los locales para transformarlos en “consumidores salvajes”, tan necesarios en las sociedades capitalistas, seres apáticos en el día a día. El analfabetismo en este caso es una condición previa de la dominación que facilita la deformación de la comunidad en muchedumbre asesina.

El concepto de “soberanía popular” o “soberanía del pueblo” fue acuñado por la academia en referencia a la obra literaria Fuenteovejuna, de Lope de Vega. La violencia ejercida sobre la comunidad u opresión no es nueva. Es una enfermedad social del poder presente en 1968 en Canoa, México; en 1995 en Casa Presidencial, Zapote, Costa Rica, y también en el municipio de Fuente Obejuna, Córdoba, España, en 1476.

Lope de Vega tuvo como fuente principal la Chrónica de las tres Órdenes y Caballerías de Santiago, Calatrava y Alcántara (1572), de Francisco de Rades y Andrada, complementada con la tradición oral de la España del siglo XV. Sobre la represión de 1995 en Costa Rica existe abundante información en medios de prensa escrita, así como recursos de hábeas corpus presentados a favor de las víctimas.

De igual manera, existe la intención de mantener el tema de las detenciones de 1995 alejado de la opinión pública, no solo por sus implicaciones políticas, sino porque el país carece de mecanismos efectivos que defiendan a las víctimas de la represión política y del abuso sistemático de sus derechos humanos, lo que favorece a las élites autoritarias y a la impunidad. Por ejemplo, no existe un reglamento o normativa que haga efectivo el Protocolo de Estambul, que permitiría sentar responsabilidades penales y civiles en casos de terrorismo de Estado.

Por supuesto que existen mafias en el poder que gustan de dejar estos portillos abiertos para operar impunemente, lo que es evidente en los tres casos abordados. Aunque el agente de la opresión como actor llega a desarrollar sus propias características en cada contexto, el análisis histórico nos permite profundizar en los antecedentes de la violencia, aproximándonos a las dinámicas actuales.

El ataque a la libertad de expresión y a los derechos culturales y humanos fundamentales de activistas y periodistas en el país, como Sylvia Ziesing, Erick Sojo (de Radio Zurquí) o Kevin López (Kevlo), es constante y, a mi juicio, obliga a cientos a refugiarse mes a mes, creando una crisis humanitaria de la que pocos hablan y de la que las autoridades son generadoras e invisibilizadoras.

Los mecanismos de la barbarie genocida utilizan lo mediático-ideológico para evitar que la verdad salga a la luz, pues el diálogo hace que el pus se evacue de las heridas abiertas para que puedan cicatrizar y el cáncer de la violencia desaparezca de las comunidades afectadas por el extractivismo. Son los agentes de la dominación quienes ejercen el control político manipulando el poder hegemónico dentro de las instituciones sociales (ideológica, militar, económica), creando la cortina de humo que anula la empatía.

En Canoa: el sacerdote y su cofradía de inescrupulosos, autoridades municipales, la policía y los pequeños propietarios de parlantes instalados en las esquinas del pueblo. El poder represivo delegado, desconcentrado y distribuido entre quienes operan en la impunidad. El 7 de agosto de 1995, día de San Cayetano, frente a Casa Presidencial en Costa Rica, los agentes de la dominación fueron la administración del expresidente José María Figueres Olsen, “Chemise” o “Chema”, cuyo ministro de Seguridad era J. D. Castro; los antimotines y la policía política del Centro de Investigación Policial, antecedente de la actual DIS. En la obra literaria de Lope de Vega, Fuenteovejuna, los agentes de la dominación son los Reyes Católicos, por voluntad divina, el burgués, el juez y el comendador mayor de la Orden de Calatrava.

Estos agentes atrofian las dinámicas comunitarias en donde la soberanía integra los tejidos del núcleo familiar, para someter a los individuos por coerción y manipulación. Para esto deben destruir lo comunitario, por lo que es relevante revisar los casos de Canoa y Fuenteovejuna, al ser arquetípicos y uno antítesis del otro. Además, comparten raíces culturales.

La comunidad española se libera de la opresión ostentando la soberanía y destruyendo la impunidad a través del levantamiento popular, mientras que en México el genocidio cultural, profundizado por centurias de continuismo, ha permitido la implementación de una mezcla de “caudillismo” religioso con “Seguridad Continental” a la mexicana.

En Canoa, el pueblo originario se encuentra encadenado por la retórica de la doctrina de la muerte, que se modifica según el enemigo creado, utilizando los principios de manipulación extractivista a medida. El diablo, los demonios y los universitarios o los funcionarios “comunistas” son personajes del constructo hegemónico fantástico y consolidan una cosmovisión deforme o aberrante, donde divinidades e inframundo forman parte del discurso planificado de la distopía para subvertir la verdad.

Su discurso está dirigido a quienes no tienen la costumbre de leer y contrastar la información o están coludidos con la represión. La esencia de la soberanía popular o “soberanía del pueblo” se manifiesta en las actividades comunitarias que reivindican lo propio y fortalecen el arraigo o vínculo con la tierra y la historia común. Son las comunidades las que empoderan a sus integrantes frente a la “tiranía” de la gentrificación y el genocidio cultural implementado por burócratas, funcionarios o representantes de transnacionales que poseen un acceso desmedido al poder. No se puede ignorar la posición comunitaria en las dinámicas de la dominación, pues el actor principal de la reivindicación es la comunidad y es, en su defecto, la víctima de la opresión.

A más de 500 años el uno del otro, los sucesos reflejan un conflicto entre el microcosmos comunitario y lo autoritario impuesto por una cultura hegemónica dominante, cuyo impacto fragmenta a los Estados nación al atacar su núcleo social. Los pueblos de Abya Yala e Hispanoamérica sufren el genocidio cultural cuando se despoja de la conciencia histórica a sus comunidades vulnerables y abandonadas.

Los genocidios no son exclusivos de pueblos “primitivos”, como en la retórica evolucionista civilizatoria de Occidente, que intenta justificarlos cual actos del positivismo liberador que llevan al “salvaje” de su estado indigno y retrasado a estados avanzados, sino que afectan efectivamente a las sociedades Estado dominantes, que se autodestruyen al eliminar sus únicas fuentes de cultura comunitaria. Son sociedades necrófilas y decadentes que naturalizan la violencia.

Recordemos que el presidente de Estados Unidos, el 23 de septiembre de 2026, amenazó con “aniquilar” a la nación de Irán si no alcanzaba un acuerdo con ellos, y es sabido que las negociaciones no solo son constantemente saboteadas por los ocupantes en Palestina, sino que él mismo ha faltado a acuerdos recientes sin dejar de hostigar militar y económicamente.

En Canoa, perdido en las faldas de La Malinche, famoso volcán, si antes llegó el conquistador con perros alanos, centurias después llegarían el sacristán Enrique Meza Pérez, la policía y demás funcionarios para continuar el despojo de tierras y costumbres durante la dictadura del PRI y de Gustavo Díaz Ordaz, quien, paradójicamente, también era originario de Puebla y acostumbró reprimir a la oposición ejerciendo un control político absoluto, como hizo al masacrar a unos 1400 estudiantes en la lucha del 2 de octubre de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco.

Así como el fanatismo religioso se alimenta de miseria, la manipulación ideológica lo hace de la ignorancia, que beneficia las actividades “clandestinas” de caudillos locales y mafias burocráticas, estas enfrentadas al poder estatal, al federal y a las comunidades de México.

Tomando en cuenta estos elementos, veamos el caso de Costa Rica durante la represión de 1995 y la imposición directa de los poderes hegemónicos opuestos al Estado de bienestar. Llegarían a despojar de derechos adquiridos a la masa trabajadora, entonces sometida junto con la soberanía nacional, para justificar las incongruencias del neoliberalismo criollo.

En Canoa, el “sacerdote”, por medio del matonismo y la manipulación económica del pueblo náhuatl, logró convertirse en el “cacique” o “caudillo”, cosa común en esa nación tan vasta y llena de territorios ingobernables. El fenómeno caudillista suele aparecer en esas zonas donde el Estado no tiene presencia o es meramente nominal. Por otro lado, el “caudillo” costarricense de 1995 fue José María Figueres Olsen, máximo sacerdote de la cofradía PLN, que, como el PRI, se mantiene en la política. Pero no nos detengamos analizando a estos personajes de película de terror autoritario.

En Canoa se habían instalado altoparlantes al tope de altos postes para pregonar a la población ideas extremistas. Estos medios, utilizados por fanáticos religiosos, son antecesores de los medios masivos y de las redes sociales. Sirvieron para atizar el linchamiento colectivo y el asesinato de Manuel Gutiérrez Calvario, Jesús Carrillo Sánchez, Roberto Rojano Aguirre y Miguel Flores Cruz, todos trabajadores de la Universidad Autónoma de Puebla, y de Lucas García, poblador que dio refugio a los jóvenes en su casa, y de su hermano Bernardo García.

Una analogía moderna de los altoparlantes de Canoa la encontramos en los noticieros y en las redes sociales, que trabajan junto a la infraestructura de vigilancia y control del poder en Occidente. Para los costarricenses todo se pone peor si contrastamos esta alarmante realidad con el hecho de que el Poder Judicial tiene una tasa de impunidad altísima, debido a que los procesos judiciales no se finalizan o no se investigan del todo en más de un 95,5% de los casos.

En el caso costarricense, con la reforma impulsada por el Gobierno de José María Figueres, siendo ministro de Trabajo Farid Ayales, se despojó a los trabajadores, que tan duro habían trabajado, de derechos sobre el Fondo de Pensiones del Magisterio. Lo mismo que quieren hacer con el ROP (Régimen Obligatorio de Pensiones). Así como se esfuma la vida de los trabajadores, los tagarotes de la opresión económica y la especulación siguen enriqueciéndose.

En los casos costarricense y mexicano se utiliza la opresión como arma política contra miembros de la comunidad, estudiantes y funcionarios de la educación, que se convierten en víctimas. La impunidad de estos hechos hace que la violencia sea difusa pero constante, cumpliendo eficazmente el objetivo de su diseño: el terror social.

En un amplio espectro de violencia sistémica, que en Canoa llegó al ensañamiento, el linchamiento y el asesinato, y que en Costa Rica se expresó en agresiones, detenciones y violencia policial, ambos casos coinciden en víctimas y mecanismos represivos. Varían en otros elementos del contexto histórico, pero aplican la dominación de igual manera contra manifestantes y funcionarios educativos por igual. Se nota la existencia de objetivos puntuales, y a nivel macro las oleadas represivas coinciden en estrategia.

En las manifestaciones chilenas de 2019 y en las colombianas del Paro Nacional de 2019 y el estallido social de 2021, cientos de personas fueron atacadas con escopetas y balas de goma, y perdieron sus ojos debido a la gravedad de las heridas. Este ensañamiento es inculcado por asesores extranjeros. Los ciclos de la violencia que refuerzan la dominación se aplican como políticas de “shock” desde la cabeza de la hidra hasta las comunidades.

Tanto la masacre de Canoa, en Puebla, como la represión frente a Casa Presidencial en 1995 siguen impunes. No se ha juzgado a los ejecutores ni a los actores intelectuales de la represión. De igual manera, existe un encubrimiento que evita traer a la luz los hechos. Los eventos tuvieron como objetivo someter a la población y atacar a los funcionarios universitarios o estudiantes, pues estos denuncian los abusos del autoritarismo. Mientras las autoridades están coludidas o son inoperantes, los represores sostienen el genocidio cultural, perpetuando la impunidad y la descomposición social.

El ejercicio de fortalecer la memoria histórica define nuestro futuro, pues nos permite corregir errores del pasado, y es pertinente ahondar en los eventos de la huelga del magisterio de 1995 en Costa Rica para comprender la realidad actual del país; sin embargo, será contenido de otro texto. Es importante resaltar que, comparando la violencia política en el continente, podemos reconocer patrones que nos ayudarán a prevenir las lacras de la violencia social.

Imagen: Extracto de la película Canoa.

Convocan a conversatorio sobre la realidad de la CCSS en San Sebastián

“¿Cómo se imagina Costa Rica sin la Caja?” Con esa pregunta, el Hogar de la Esperanza y el movimiento La Caja es Nuestra invitan a un conversatorio sobre la realidad de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

La actividad será el viernes 30 de octubre a las 5:00 p. m. en el salón comunal La Arboleda, en San Sebastián Sur.

“¡Venga a conversar con nosotros!”, dice la convocatoria, que lleva como lema “La Caja es nuestra”.

Lula y la batalla digital: cómo la izquierda conquistó las redes y logró una remontada histórica en Brasil

La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de Brasil no solo representó el regreso de la izquierda al gobierno de la principal economía latinoamericana. También marcó un punto de inflexión en la disputa política contemporánea: por primera vez, un proyecto progresista logró revertir una derrota electoral apoyándose en una estrategia digital capaz de competir con la hegemonía que la derecha había construido durante años en las redes sociales.

Juan Carlos Cruz Barrientos para SURCOS

La remontada de Lula sorprendió incluso a muchos de sus propios partidarios. Tras la primera vuelta, el escenario parecía favorable al bolsonarismo. La ventaja obtenida por la extrema derecha alimentó la percepción de que la izquierda volvía a enfrentarse a una derrota en el terreno donde más dificultades había mostrado durante la última década: el ecosistema digital.

Sin embargo, tres semanas después, Lula no solo logró revertir el resultado, sino que se convirtió en el primer candidato desde el retorno de la democracia brasileña capaz de perder una primera vuelta y terminar ganando la presidencia.

La elección de las plataformas digitales

El proceso electoral dejó una conclusión que muchos analistas consideran ineludible: la disputa política ya no se libra únicamente en los territorios, los partidos o los medios tradicionales. Las plataformas digitales se han convertido en el principal campo de batalla.

La campaña estuvo marcada por una intensa circulación de contenidos, operaciones de influencia y una creciente preocupación por la capacidad de las redes sociales para intervenir en los procesos democráticos.

Desde el entorno de Lula surgió incluso la idea de que será necesario avanzar hacia una regulación de estas plataformas para limitar la capacidad de actores externos de influir en las decisiones electorales mediante algoritmos, campañas coordinadas y la difusión masiva de desinformación.

André Janones y el “ejército virtual” de Lula

Uno de los nombres más citados tras la victoria fue el del diputado André Janones, convertido para muchos observadores en el arquitecto de la ofensiva digital que terminó inclinando la balanza electoral.

El llamado “ejército virtual de Lula” nació pocos días después de la primera vuelta. Organizado principalmente a través de WhatsApp, reunió a millones de seguidores y funcionó como una red de distribución de contenidos destinada a responder rápidamente a los mensajes de la derecha, posicionar tendencias, amplificar mensajes favorables a Lula y combatir informaciones falsas.

La tesis de Janones era sencilla: mientras la izquierda dedicaba esfuerzos a construir argumentos elaborados, la derecha dominaba la atención pública mediante formatos breves, emocionales y altamente adaptados a la lógica de las plataformas.

Según esta visión, la batalla política digital no consiste únicamente en convencer, sino primero en captar la atención. Solo quien logra ocupar el espacio mental de millones de personas puede aspirar después a persuadirlas.

Del discurso largo al lenguaje de las redes

Durante años, gran parte del progresismo latinoamericano reaccionó a las campañas digitales de la derecha mediante explicaciones extensas, análisis detallados y respuestas defensivas.

Janones sostuvo que ese enfoque resultaba insuficiente en un entorno gobernado por vídeos cortos, titulares impactantes y mensajes diseñados para provocar reacciones inmediatas.

La estrategia consistió entonces en abandonar la actitud defensiva y disputar cada espacio digital utilizando las mismas herramientas comunicativas que habían permitido a la derecha consolidar su influencia.

El objetivo era trasladar al mundo digital la capacidad comunicativa que Lula mantenía en el contacto directo con la ciudadanía.

Una remontada construida en las urnas

La comunicación digital fue importante, pero no explica por sí sola el resultado electoral.

La remontada se sustentó también en una extraordinaria movilización territorial y electoral.

En la primera vuelta, Bolsonaro había obtenido alrededor del 47% de los votos frente al 45% de Lula. La diferencia superaba los dos millones de sufragios. Sin embargo, en la segunda vuelta el líder del Partido de los Trabajadores consiguió una ventaja superior a los cuatro millones.

El cambio se explicó por tres factores fundamentales: la reducción de las ventajas bolsonaristas en grandes estados como São Paulo; el vuelco electoral en Minas Gerais, considerado tradicionalmente un estado clave para definir la presidencia; y la ampliación de la ventaja de Lula en el nordeste brasileño, su principal bastión electoral.

A ello se sumó un aumento significativo de la participación. Millones de ciudadanos que no habían acudido a votar en la primera vuelta participaron en la segunda, favoreciendo especialmente a Lula.

La combinación de movilización y comunicación

Las imágenes de las últimas semanas de campaña muestran una intensa movilización popular en calles, plazas y actos públicos.

La campaña petista no se limitó a convencer nuevos votantes. También logró reactivar a sectores de su propia base social que habían permanecido desmovilizados durante la primera vuelta.

La combinación entre organización territorial y ofensiva digital terminó generando una sinergia decisiva. Las redes ayudaban a difundir los mensajes, pero la presencia física en los barrios y ciudades transformó esos mensajes en participación electoral efectiva.

La reacción de la derecha mediática

Tras conocerse los resultados, sectores de la derecha política y mediática comenzaron a cuestionar la legitimidad del proceso electoral.

Diversos medios y figuras asociadas al bolsonarismo difundieron sospechas sobre un supuesto fraude, centrando sus críticas en la decisión de ampliar durante dos horas el horario de votación en algunas zonas afectadas por problemas logísticos y climáticos.

Sin embargo, los datos disponibles mostraron que la medida había sido solicitada por distintos actores políticos y avalada por las autoridades electorales competentes.

La narrativa del fraude recordó a episodios recientes en distintos países donde sectores de la extrema derecha reaccionaron ante derrotas electorales cuestionando las instituciones democráticas sin aportar pruebas concluyentes.

Paralelamente, surgieron advertencias sobre un supuesto colapso económico, la reacción negativa de los mercados y la incertidumbre política que generaría el regreso de Lula al poder.

Brasil y el equilibrio político latinoamericano

La importancia de la elección brasileña trasciende las fronteras nacionales. Brasil representa cerca de un tercio del producto interno bruto de América Latina y es el principal socio comercial de varios países de la región. Cualquier cambio en su orientación política repercute sobre las dinámicas económicas, diplomáticas y geopolíticas del continente.

La victoria de Lula fortalece una visión de política exterior orientada a la integración regional, la cooperación Sur-Sur y el fortalecimiento de espacios multilaterales como los BRICS y el Mercosur.

Su proyecto contrasta con las posiciones defendidas por el bolsonarismo, más alineadas con Washington y con una menor apuesta por los mecanismos de integración latinoamericana.

Una victoria con desafíos enormes

La victoria de Lula abre una nueva etapa política, pero también plantea desafíos considerables. El nuevo gobierno deberá convivir con un Congreso fragmentado y en muchos casos hostil, con importantes gobiernos estatales controlados por el bolsonarismo y con una sociedad profundamente polarizada.

Además, la disputa digital que marcó la campaña electoral está lejos de haber terminado. Las redes sociales seguirán siendo un espacio central de confrontación política, cultural e ideológica.

Lo ocurrido en Brasil deja una enseñanza para toda América Latina: la comunicación digital se ha convertido en un factor estratégico de primer orden. La victoria de Lula demuestra que la izquierda puede competir en ese terreno, pero también evidencia que las campañas del siglo XXI ya no se ganan únicamente con programas, estructuras partidarias o liderazgo político. Hoy también se deciden en algoritmos, plataformas y pantallas.

La elección brasileña de 2026 será recordada, probablemente, como la primera gran demostración de que una estrategia progresista bien articulada pudo disputar con éxito la hegemonía digital de la derecha y convertir esa batalla por la atención en una victoria electoral histórica.

Fuente: pódcast La Base (7×30), ‘Lula: remontada’, 26 de octubre de 2026”.

Estudio estima un uso intensivo de plaguicidas en los cultivos de Costa Rica (21,9 kg/ha) y no encuentra una mejora consistente en su peligrosidad entre 2010 y 2024

La investigación de la Universidad de Zúrich y la Universidad de California, Davis, integra 15 años de datos de comercio, registro y área sembrada para estimar el uso y la peligrosidad de 275 ingredientes activos por cultivo y provincia.

SURCOS comparte el siguiente comunicado del Bloque Verde:

Un estudio publicado en Environment International, una de las revistas científicas de mayor impacto en ciencias ambientales, analiza, a partir de datos oficiales y públicos del Estado costarricense, el uso de plaguicidas y su peligrosidad entre 2010 y 2024. Los resultados muestran que el uso en cultivos es casi el doble del promedio oficial, que incluye los pastos, y que es más intenso en el cultivo de banano y en la región Caribe. La peligrosidad no muestra una mejora consistente, ya que los indicadores más preocupantes para la salud se mantienen altos y los relacionados con los organismos acuáticos empeoran.

Una herramienta nueva construida con datos públicos

El equipo creó la Base de Datos Integrada de Plaguicidas de Costa Rica (CRIPD por sus siglas en inglés). Combina más de 71.000 registros de importación y exportación del Servicio Fitosanitario del Estado (2010–2024) con el registro nacional de plaguicidas, el área sembrada y 26 indicadores de peligrosidad de 275 ingredientes activos. El estudio fue posible gracias al sistema de datos públicos del Servicio Fitosanitario del Estado, construido a lo largo de décadas con el impulso de instituciones científicas y de la sociedad civil. Ese sistema convierte a Costa Rica en un referente, ya que el mismo método puede aplicarse en otros países que no sintetizan sus propios ingredientes activos, como muchos países de ingresos bajos y medios, siempre que publiquen datos similares.

«Los datos necesitaban depuración: al cruzarlos con las bases de Hacienda corregimos más de 30.000 errores, como cantidades mal digitadas o entradas duplicadas. Sin esa depuración, cualquier análisis de uso habría arrastrado esos errores», explica Santiago Álvarez-Fernández, investigador independiente y coautor del estudio.

Áreas y cultivos

Cuando se considera toda el área agropecuaria, incluidos los pastos, el estudio obtiene un promedio de 11,07 kg/ha, una cifra muy cercana a la reportada por el MAG (11,04 kg/ha). Sin embargo, los pastos ocupan cerca de la mitad de esa superficie y reciben en promedio apenas 1 kg/ha. Por eso, cuando se analizan solo las tierras de cultivo, el uso asciende a 21,9 kg/ha, una cifra que se sitúa entre las dos estimaciones que han dominado el debate nacional: la del Ministerio de Agricultura y la del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) (34 kg/ha). Entre los cultivos, el banano presenta la mayor intensidad de uso, que pasó de 61 kg/ha en 2012 a 104 kg/ha en 2024. En términos geográficos, Limón es la provincia con el uso más alto: 57,5 kg/ha cuando se excluyen los pastos.

La mitad de la carga total de plaguicidas corresponde a cuatro ingredientes activos: el fungicida mancozeb, el herbicida glifosato, el insecticida diazinón y el nematicida etoprofos. El diazinón figura desde 2025 en la lista oficial de moléculas que ya no pueden registrarse por homologación, porque no pueden usarse en al menos el 70% de los países de la OCDE. Aun así, a octubre de 2026 mantiene 14 registros vigentes en el país. Además, el estudio muestra que el uso promedio nacional aumentó entre 2010 y 2024, a diferencia de la tendencia a la baja que muestran los datos de la FAO.

La peligrosidad no muestra una mejora consistente

Los 32 ingredientes activos que suman el 90% del uso presentan peligrosidad alta en al menos una categoría. Entre 2010 y 2024, aunque algunos indicadores mejoraron, siete indicadores de peligrosidad se agravaron, sobre todo los acuáticos, y siete no cambiaron. Las peligrosidades más preocupantes para la salud, que son el potencial cancerígeno, la disrupción endocrina y la toxicidad por contacto con la piel, comenzaron altas y se mantienen altas. Como indica el estudio, estos resultados no respaldan el argumento, frecuente en el debate público, de que la agricultura «moderna» conlleva una mejora al sustituir moléculas peligrosas por otras menos peligrosas. Además, el reglamento de registro vigente desde 2023, presentado como una vía para introducir esas moléculas, ha servido sobre todo para volver a registrar moléculas antiguas. Según datos del SFE, más de tres cuartas partes de los 58 ingredientes activos registrados con este reglamento hasta septiembre de 2026 ya contaban con registro previo en el país, entre ellos el mancozeb, el glifosato y el 2,4-D.

«Los ingredientes activos más usados en Costa Rica, como el mancozeb, el glifosato o el diazinón, llevan décadas en el mercado. Esto refleja una tendencia global que hemos analizado en estudios previos: se desarrollan cada vez menos ingredientes activos nuevos y crece el mercado de plaguicidas fuera de patente, o genéricos, que prolongan la vida de moléculas antiguas, muchas registradas hace décadas sin los estándares actuales de evaluación del riesgo», señala Soledad Castro-Vargas, investigadora de la Universidad de Zúrich y autora principal del estudio.

Lo que falta por saber

Para varios indicadores de salud y ecotoxicología, falta información sobre hasta el 31% de la carga utilizada, y para algunos grupos, como los invertebrados acuáticos tropicales, no hay datos suficientes para incluirlos. Muchos parámetros de evaluación se basan en climas templados. La ingesta diaria admisible, por ejemplo, supone un consumo de agua inferior al recomendado en el trópico. Las evaluaciones tampoco consideran mezclas, aunque estudios de laboratorio sugieren que algunas combinaciones, como la de mancozeb y glifosato, pueden tener efectos mayores que los de cada sustancia por separado.

Más allá de Costa Rica: metas globales de reducción de plaguicidas

Los resultados coinciden con un estudio global publicado este año en Science, que también encontró que la toxicidad de los plaguicidas aplicados en Costa Rica va en aumento. El tema llega en un momento clave. Del 19 al 30 de octubre, la COP17 del Convenio sobre la Diversidad Biológica revisa la meta mundial de reducir a la mitad el riesgo de los plaguicidas para 2030.

«Es probable que muchos países de agricultura tropical vivan una situación parecida, pero no podemos saberlo porque no publican datos como los de Costa Rica. Contar con esa información es el primer paso para reducir la peligrosidad de los plaguicidas, y Costa Rica demuestra que es posible tener un buen manejo de los datos públicos», afirma Ryan Galt, profesor de la Universidad de California, Davis, y coautor del estudio.

Implicaciones

Los autores proponen reportar por separado el uso de plaguicidas en cultivos y en pastos, para que las distintas partes del debate nacional discutan sobre la misma base, así como avanzar hacia un registro público de aplicaciones por cultivo y región, como el que existe en California. Los resultados también señalan prioridades para la investigación y la importancia de realizar estudios de monitoreo ambiental y de exposición, especialmente en la región Caribe y en torno a las plantaciones de banano y piña, así como de los ingredientes activos de uso elevado, como el mancozeb y el diazinón, y de sus efectos sobre los organismos acuáticos.

Artículo completo, en acceso abierto: https://doi.org/10.1016/j.envint.2026.110468

Dirección de Aguas debe precisar el área de protección de los pozos tras fallo de la Sala Constitucional

José Francisco Alfaro Carvajal, integrante del colectivo ciudadano CONCEVERDE, de Concepción de San Rafael de Heredia, presentó el 26 de octubre una solicitud formal de información a José Miguel Zeledón, director de Aguas del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE). Pide aclarar cuál es el área de protección oficial de los pozos de agua potable en el país. SURCOS recibió copia de la comunicación.

Alfaro Carvajal fundamenta su solicitud en el derecho de petición y de acceso a la información pública, establecido en el artículo 30 de la Constitución Política. En ella recuerda que la Sala Constitucional, en la resolución 2026-022274 (expediente 2026-010565-0007-CO), indicó: “Por lo que, en atención a lo dispuesto en el principio precautorio y en el inciso h) del artículo 3 de la Ley N.º 6877, en el sub iudice resulta aplicable el criterio del SENARA y, por ende, se considera que el área de protección del pozo en cuestión es de 200 metros…”.

Según el documento, de las manifestaciones del director de Aguas durante su comparecencia en la sesión del Concejo Municipal de San Rafael de Heredia del 22 de octubre, “podría inferirse que la posición oficial de la institución que usted dirige es que el área de protección de un pozo se limita a 40 metros”. Para el solicitante, ese planteamiento “genera una contradicción evidente con lo dispuesto por la Sala Constitucional y SENARA, lo que puede inducir a confusión tanto a la ciudadanía como a otras instituciones públicas, debilitando la seguridad jurídica y la coherencia normativa en materia de protección hídrica”.

Lo que se solicita

En su petitoria, Alfaro Carvajal pide que la Dirección de Aguas informe, en el plazo de ley:

  1. Cuál es el perímetro de protección que debe considerarse para los pozos de aprovechamiento de agua potable en todo el país, según lo haya determinado oficialmente la Dirección de Aguas a partir de la resolución 2026-022274 de la Sala Constitucional, con su fundamento jurídico.

  2. Cuál es la posición oficial de la Dirección de Aguas sobre si el artículo 31 de la Ley de Aguas, que declara reserva de dominio a favor de la Nación los sitios de captación o tomas de agua potable en un perímetro no menor de 200 metros, se aplica a los pozos de todo el país o solo a las nacientes.

  3. Si, después de esa resolución, la Dirección de Aguas notificó formalmente a las municipalidades, los operadores de acueductos y las demás instituciones del sector hídrico cuál es el área de protección vigente para los pozos profundos de abastecimiento de agua potable. En caso afirmativo, pide que se indique cuál es esa área y se remita copia íntegra de los oficios correspondientes.

La solicitud se envió con copia a la Sala Constitucional, a la ciudadanía y a la prensa.

Esta gestión se suma a la denuncia de CONCEVERDE sobre lo ocurrido en la sesión del Concejo Municipal del 22 de octubre, cuando, según el colectivo, representantes de la Dirección de Aguas y del AyA sostuvieron el criterio de los 40 metros en relación con el pozo La Meseta. Puede leer esa nota mediante este enlace: https://wp.me/p6rfbZ-Aq5

Convocan a marcha nacional en defensa de la CCSS y la democracia para el 8 de noviembre

La Red Nacional por la Democracia convoca a una marcha “en defensa de la CCSS y la democracia” para el domingo 8 de noviembre, a las 9 a. m., bajo la consigna “Páguele a la Caja”.

En San José, el recorrido saldrá del parque de La Merced y llegará al edificio central de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

La convocatoria tiene alcance nacional. Para las regiones fuera del Valle Central, la organización preparó una segunda versión del afiche, sin punto de reunión definido. La idea es que las organizaciones y las personas de cada localidad definan su propio punto de encuentro y su recorrido, y lo anoten en el afiche para difundir la convocatoria en su comunidad.

El afiche plantea una pregunta sobre el costo de la atención privada: “Un parto normal en promedio cuesta alrededor de 2,5 millones de colones en una clínica privada, ¿tendremos que endeudarnos para tener hijos si no evitamos que privaticen la Caja?”.