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Declaración sobre el futuro del Banco Interamericano de Desarrollo

Mesa de reflexión latinoamericana. Agosto 2020

La Mesa de Reflexión Latinoamericana, haciendo eco y en respaldo de los pronunciamientos de ex Presidentes, ex Cancilleres y ex Ministros de Estado latinoamericanos, ha convocado a un grupo amplio y plural de personalidades de América Latina y el Caribe, que firman este documento, para proponer la postergación de la elección del Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, programada para septiembre de este año, por tratarse de un proceso que ha generado notables y justificadas inquietudes a lo largo y ancho del continente y que tiene lugar en un momento de inflexión internacional sin precedentes.

Esta declaración ofrece una salida viable y constructiva a las legítimas preocupaciones sobre el futuro de la institución. Responde a la convicción compartida que la elección de las autoridades del BID debe ser precedida de una urgente reflexión sobre su papel en un sistema interamericano profundamente trastocado por la emergencia sanitaria y sus secuelas económicas, políticas, sociales y culturales.

América aún está sufriendo el impacto devastador del COVID-19 en múltiples dimensiones y restan varios meses antes de que esta letal pandemia sea superada. Son tiempos de incertidumbre sobre cuándo y cómo América Latina y el Caribe podrán emprender la difícil y formidable tarea de reconstrucción inclusiva de las economías.

En este contexto, es imperativo repensar las prioridades y asumir, con todos los países signatarios del Convenio Constitutivo del BID, un diálogo político que conduzca a un nuevo consenso sobre las prioridades del financiamiento multilateral con una visión integral. Sin una base de legitimidad renovada y sin acuerdos programáticos consensuados, quien asuma la responsabilidad de dirigir al BID verá mermada su capacidad institucional para apoyar a los países en la ardua tarea de reconstrucción económica y social tras la pandemia.

Esa tarea reclama interrogar sobre el significado contemporáneo de las palabras “interamericano” y “desarrollo”, desde las cuales el BID ha construido su identidad durante seis décadas. Las grandes mayorías de este continente reclaman un desarrollo con oportunidades más igualitarias, con ciudades vivibles, con una economía verde eficiente, con oportunidades de trabajo para los jóvenes en ámbitos de innovación verdadera, con un papel de la mujer sin desequilibrios injustos, con una educación sin brechas digitales y con sistemas de salud fortalecidos tras la experiencia de la crisis sanitaria.

El papel del BID y de otras instituciones financieras multilaterales será esencial. Y ello requiere que actúe con plena responsabilidad y una hoja de ruta de mediano y largo plazo que le permita sortear conmociones inesperadas.

Por ello, proponemos postergar la elección de presidente en la próxima Asamblea del BID, a fin de dedicar los próximos meses a definir estrategias y prioridades, tras lo cual concordemos de manera consensuada quien estará a la cabeza de la institución. Esta oportunidad debería servir también para confirmar formalmente que un ciudadano latinoamericano o caribeño debe ejercer la Presidencia de la institución. En esta circunstancia, se trata de asumir colectivamente el reto de una década que nos lleve a cumplir las metas establecidas en la Agenda 2030 como la prioridad de los gobiernos de la América Latina y el Caribe.

Hacemos un enfático llamado a todos los gobiernos miembros del BID para establecer este periodo de reflexión y evitar divisiones innecesarias a que pongan en riesgo la convivencia continental precisamente cuando la cooperación regional resulta más necesaria que nunca.

El momento reclama hacer del BID una entidad con una legitimidad política interamericana pensada entre todos. Esa debe ser la prioridad de nuestros gobiernos y sociedades. Los diplomáticos, políticos y académicos integrantes de la Mesa de Reflexión Latinoamericana y las personalidades que suscriben este documento, hacemos pública nuestra disposición a participar y contribuir en los procesos a favor de instituciones multilaterales fuertes, eficaces y democráticas.

  1. Abal Medina, Juan Manuel. Ex Jefe de Gabinete. Argentina.
    2. Adins, Sebastien. Profesor. Pontificia Universidad Católica del Perú.
    3. Adrianzén, Alberto, Ex Parlamentario Andino. Perú.
    4. Allende Busi, Isabel. Senadora. Chile.
    5. Altman, Jossette. Secretaria Ejecutiva FLACSO. San José.
    6. Amorim, Celso. Ex Ministro de Defensa. Ex Canciller. Brasil
    7. Anguiano Roch, Eugenio. Ex embajador. México.
    8. Araníbar, Antonio. Ex Canciller. Bolivia.
    9. Ayala Mora, Enrique. Presidente. Colegio de América. Universidad Andina Simón
    Bolívar. Ecuador
    10. Barragán Valencia, Héctor. Analista Político y Periodista. México.
    11. Basáñez Ebergenyi, Miguel. Ex Embajador en Estados Unidos. México.
    12. Becerril Straffon, Rodolfo. Economista. Profesor investigador. El Colegio de Morelos.
    México.
    13. Bergamino, Ariel. Ex Vicecanciller. Uruguay.
    14. Bernal Meza, Raúl. Profesor de la Universidad del Centro. Argentina.
    15. Berúmen Torres, Edmundo. Consultor Nacional e Internacional de encuestas. México.
    16. Bielsa, Rafael. Ex Canciller. Argentina.
    17. Bitar, Sergio. Ex Ministro de Educación y Obras Públicas. Ex Senador. Chile.
    18. Bizzozero, Lincoln. Profesor e Investigador. Universidad de la República. Uruguay.
    19. Borda, Sandra. Profesora. Universidad de los Andes. Colombia.
    20. Bordón, José Octavio. Ex Senador y Ex Embajador. Argentina.
    21. Busso, Annabella. Profesora. Universidad Nacional de Rosario. Argentina.
    22. Caetano, Gerardo. Profesor e investigador. Universidad de la República. Uruguay.
    23. Carrión, Francisco. Ex Canciller. Ecuador.
    24. Casar I., José. Profesor e Investigador. Programa Universitario de Estudios del
    Desarrollo. UNAM. México.
    25. Cepeda Ruiz, María Enriqueta. Directora Ejecutiva. INCIDE Social. México.
    26. Chacón, Susana. Directora. Centro Tepoztlán Víctor L. Urquidi. México.
    27. Chavarría Machado, Claudia Pamela. Investigadora. INCIDE Social. México.
    28. Cordera Campos, Rolando. Profesor Emérito. Coordinador. PUED. UNAM. México.
    29. Costa, Gino, Congresista. Perú.
    30. De La Puente, Juan. Profesor. Universidad San Martín de Porres. Perú.
    31. De María y Campos, Mauricio. Ex embajador y ex Director General de ONUDI. México.
    32. Delgado Ballesteros, Gabriela. Profesora Investigadora. IIUE. UNAM. México.
    33. Díaz Maynard, Alvaro. Ex Decano de la Facultad de Agronomía. Uruguay.
    34. Dookeran, Winston. Ex Ministro de Hacienda. Trinidad y Tobago.
    35. Drago, Rolando. Embajador del Servicio Exterior. Chile.
    36. Escobar, Ramiro. Profesor. Pontificia Universidad Católica del Perú.
    37. Fajardo, Sergio. Ex Gobernador de Antioquia. Ex Candidato Presidencial. Colombia.
    38. Fernández Amunátegui, Mariano. Ex Canciller. Chile.
    39. Fernández, Gustavo. Ex Canciller. Bolivia.
    40. Ferrero Costa, Eduardo. Ex Canciller. Perú.
    41. Gallardo, Javier. Profesor e Investigador. Universidad de la República. Uruguay.
    42. García Sayán, Diego. Ex Canciller. Perú.
    43. Gatti, Daniel. Abogado y Jurista. Uruguay.
    44. Gomes, Gerson. Ex Funcionario CEPAL y FAO. Uruguay.
    45. González González, Guadalupe. Profesora Asociada. Colegio de México. México.
    46. González-Olaechea Franco, Javier. Ex Funcionario OIT. Perú.
    47. Goñi, José. Ex Ministro de Defensa. Chile.
    48. Grebe, Horst. Ex Ministro Desarrollo Económico. Bolivia.
    49. Heine, Jorge. Ex Embajador. Ex Ministro de Estado. Chile.
    50. Heredia Zubieta, Carlos. Profesor Asociado. CIDE. México.
    51. Hirst, Mónica. Profesora. UTDT. IESP-UERJ. Brasil.
    52. Holguín, María Ángela. Ex Canciller. Colombia.
    53. Insulza, José Miguel. Ex Canciller. Chile.
    54. Iturralde Ballivián, Carlos. Ex Canciller. Bolivia.
    55. Jarquín, Edmundo. Ex Candidato a la Presidencia. Nicaragua.
    56. Jiménez Mayor, Juan. Ex Presidente Consejo de Ministros. Perú.
    57. Jiménez Morales, Maryhen. Profesora. Universidad Central. Venezuela.
    58. Jordán, Nicole. Profesora. Universidad Católica Boliviana “San Pablo”. Bolivia.
    59. Jusidman Rapoport, Clara. Presidenta. Centro Tepoztlán Víctor L. Urquidi. México.
    60. Kahhat, Farid. Profesor, Pontificia Universidad Católica del Perú
    61. Kisic, Drago. Director Macroconsult. Perú.
    62. Kovacs, Karen. Consultora internacional. México.
    63. Kresalja, Baldo. Ex Ministro de Justicia. Perú.
    64. Lafer, Celso. Ex Canciller. Brasil.
    65. Lerner Ghitis, Salomón. Ex Presidente del Consejo de Ministros. Perú.
    66. Letelier, Juan Pablo. Senador. Chile.
    67. López Giral, Dorotea. Instituto Estudios Internacionales. Universidad de Chile.
    68. Lousteau, Martín. Senador y Ex Embajador. Argentina.
    69. Luiselli, Cassio. Ex embajador. Consejero. Seguridad Alimentaria para las Américas.
    IICA. México.
    70. Lustig, Nora. Profesora. Universidad de Tulane.
    71. Machicado Saravia, Flavio. Ex Ministro de Finanzas. Bolivia.
    72. Machinea, José Luis. Ex Ministro de Economía. Argentina.
    73. Maira, Luis. Ex Ministro de Desarrollo Social. Chile.
    74. Malcorra, Susana. Ex Canciller. Argentina.
    75. Marcos Giacomán, Ernesto. Economista y Consultor. México.
    76. Martínez Martínez, Sergio. Investigador. INCIDE Social. México.
    77. Maúrtua de Romaña, Oscar. Ex Canciller. Perú.
    78. Mayoral, César. Ex Embajador ante NNUU, Canadá, China. Argentina.
    79. Merke, Federico. Profesor. Universidad de San Andrés. Argentina.
    80. Morales Moreno, Isidro. Profesor Investigador. Tecnológico de Monterrey. México
    81. Morales, Juan Antonio. Ex Presidente del Banco Central. Bolivia.
    82. Murillo, Javier. Ex Canciller. Bolivia.
    83. Navarrete, Jorge Eduardo. Embajador Eminente. México.
    84. Nin Novoa, Rodolfo. Ex Vicepresidente y Ex Canciller. Uruguay.
    85. Ocampo, José Antonio. Profesor. Universidad de Columbia. Ex Director Banco de la
    República. Colombia.
    86. Ominami, Carlos. Ex Ministro de Economía. Chile.
    87. Orellana Halkyer, René. Ex Ministro de Planificación. Bolivia.
    88. Orias, Ramiro. Profesor. Universidad Católica Boliviana “San Pablo”. Bolivia.
    89. Ortiz Mena L.N., Antonio. Profesor Asociado. CIDE. México.
    90. Oswald Spring, Úrsula. Secretaria General. IPRA. Profesora investigadora. CRIM.
    UNAM. México.
    91. Pachano, Simón. Profesor Investigador FLACSO. Ecuador.
    92. Padrón, Alvaro. Ex Secretario General. Coordinador de Centrales Sindicales del
    Mercosur. Uruguay.
    93. Palma Valderrama, Hugo. Ex Vicecanciller. Perú.
    94. Pardo, Rodrigo. Ex Canciller. Colombia.
    95. Pellicer, Olga. Ex embajadora. Profesora Investigadora. ITAM. México.
    96. Peres-Cajías, Guadalupe. Profesora. Universidad Católica Boliviana “San Pablo”. Bolivia.
    97. Pérez, Antonio. Ex-jefe Servicios de Apoyo a las Políticas Agrícolas; FAO, Roma.
    Uruguay.
    98. Puchet Anyul, Martín. Profesor investigador. Facultad de Economía. UNAM. México.
    99. Quijano, José Manuel. Ex Director de la Secretaría General del Mercosur.
    100. Rangel, Ana Patricia. Investigadora. INCIDE Social. México.
    101. Reyes Matta, Fernando. Ex Embajador. Profesor. Universidad Andrés Bello. Chile.
    102. Ricúpero, Rubens. Ex Ministro Hacienda. Brasil.
    103. Rincón Gonzáles, Ximena. Senadora. Chile.
    104. Rivas, Eda. Ex Canciller. Perú.
    105. Robledo, Marcos. Ex Subsecretario de Defensa. Chile.
    106. Rodríguez Cuadros, Manuel. Ex Canciller. Perú.
    107. Rodríguez Gigena, Gonzalo. Ex Embajador ante ALADI. Uruguay.
    108. Rojas Aravena, Francisco. Rector Universidad de La Paz. San José.
    109. Rojas, Fernando, Ex Vicecanciller. Perú.
    110. Romero, Carlos. Profesor. Universidad Central. Venezuela.
    111. Roncagliolo, Rafael. Ex Canciller. Perú.
    112. Rosales, Osvaldo. Ex Director Comercio Internacional. CEPAL. Chile.
    113. Russell, Roberto. Profesor. Universidad Torcuato Di Tella. Argentina.
    114. Saltalamacchia Ziccardi, Natalia. Profesora Investigadora. ITAM. México.
    115. Sandoval Espinosa, Elena. Ex Directora. Facultad de Economía. UNAM. México.
    116. Schatan, Claudia. Consultora Internacional Independiente. México.
    117. Sennes, Ricardo. Instituto Fernando Henrique Cardoso. Brasil.
    118. Siles, Juan Ignacio. Ex Canciller. Bolivia.
    119. Soares de Lima, María Regina. Profesora. IESP-UERJ. Brasil.
    120. Somavía, Juan. Ex Director General. Organización Internacional del Trabajo. Chile.
    121. Stubrin, Marcelo. Ex Embajador. Ex Senador. Argentina.
    122. Suárez Dávila, Francisco. Ex embajador en Canadá. México.
    123. Talavera Gran, Cesar, Ex Integrante de la FAO. PNUD. Uruguay
    124. Tavares, María Herminia. Investigadora CEBRAP. São Paulo. Brasil.
    125. Tokatlián, Juan Gabriel. Profesor. Universidad Torcuato Di Tella. Argentina.
    126. Trigo Loubiere, Jacques. Ex Ministro de Hacienda. Bolivia.
    127. Valdés Ugalde, Francisco. Profesor investigador. Instituto de Investigaciones Sociales.
    UNAM. México.
    128. Valdés Ugalde, José Luis. Profesor investigador. CISAN. UNAM. México.
    129. Valdés, Juan Gabriel. Ex Canciller. Chile.
    130. Vidarte, Oscar. Profesor. Pontificia Universidad Católica del Perú.
    131. Wagner, Allan. Ex Canciller. Perú.
    132. Zarati, Francesco. Físico. Columnista de Opinión. Bolivia.
    133. Zegada, María Teresa. Universidad Mayor de San Simón. Bolivia.

La persistente violación de los derechos de los pueblos indígenas costarricenses

2010-2020: Una década de violencia e impunidad

Este 9 de agosto, Día Internacional de los Pueblos Indígenas, se cumplen 10 años de “La arrastrada”, evento denominado así por los protagonistas indígenas porque describe elocuentemente lo que sucedió ese día y en la madrugada del día siguiente del año 2010, en la Asamblea Legislativa, experiencia que constituye un hecho histórico en la memoria de las luchas indígenas, como acto de violencia y punto de inflexión en su relación con el Estado costarricense.

“La arrastrada” es un suceso concreto, cargado tanto de materialidad como de simbolismo, pues se produjo dentro de las instalaciones del Primer Poder de la República, en el Salón de Beneméritos de la Patria, donde un grupo de líderes y lideresas indígenas, al finalizar una actividad relativa a esa fecha, decidieron permanecer de manera pacífica en el lugar, solicitando la presencia de las autoridades legislativas y demandando la votación del proyecto de Ley de Desarrollo Autónomo de los Pueblos Indígenas, que en ese momento tenía 17 años de estar en la corriente legislativa sin ser votado.

La respuesta de las autoridades del Congreso no podría haber sido más irónica: ordenaron su desalojo por la fuerza y no votaron el proyecto ni en ese, ni en la siguiente legislatura, para ser finalmente desechado sin justificación clara ni alternativa alguna, a los pocos meses del actual período legislativo (2018-2022).

Con esta experiencia como detonante, se agota para los indígenas la confianza en la institucionalidad pública y en las autoridades políticas, cuya consecuencia inmediata fue la decisión de varios de estos líderes comunitarios y sus familias de iniciar acciones para reivindicar, por la vía de hecho, sus derechos sobre sus propios territorios, mediante las llamadas “recuperaciones”. Estas acciones empezaron a darse poco tiempo después en Salitre, luego en Térraba, Cabagra y Curré, en el cantón de Buenos Aires de Puntarenas, para continuar después en el territorio de China Kichá, perteneciente a Pérez Zeledón, y recientemente también por parte de los maleku, en el cantón de Guatuso, en la zona norte del país.

La “arrastrada”, como acto de agresión, y el menosprecio dl Proyecto de Ley de Desarrollo Autónomo ―a pesar del amplio proceso de construcción y consulta que tuvo este proyecto entre los pueblos indígenas― se suman a otras experiencias violatorias, como la incursión realizada por el Instituto Costarricense de Electricidad ( ICE ) con el proyecto PH Diquis en el territorio de Térraba, declarado por la Administración Arias Sánchez (2008) como “un proyecto de Conveniencia Nacional e Interés Público”, sin realizar el debido proceso de consulta, el cual es uno de los principales derechos reconocidos mediante el Convenio 169 sobre Derechos de los Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT-1989), ratificado por Costa Rica en 1993.

También hay que agregar los conflictos y divisiones en el interior de los territorios indígenas, provocados por la imposición estatal de las Asociaciones de Desarrollo Indígena (ADI) como gobiernos locales, por la vía del Reglamento a la Ley Indígena (1977) y por el Voto 14545 del 29 de septiembre del 2006 de la Sala Constitucional, argumentando que estos pueblos carecen de una estructura de gobierno propio, lo cual justificaría la necesidad de esas asociaciones. Esto riñe claramente con el derecho a la Autonomía establecido en el mencionado Convenio de la OIT, instrumento que la Sala Constitucional ha interpretado y aplicado de diferentes formas en los últimos 25 años, mostrando en varias de sus argumentaciones jurídicas las contradicciones de una visión integracionista de larga data en el país, que se extiende a la administración de justicia y es una de las causas estructurales del abandono gubernamental y la ausencia de legislación nacional para implementar, como corresponde, los derechos de los pueblos indígenas.

El incumplimiento de la Ley indígena sobre la devolución de los territorios a sus legítimos propietarios, la ausencia de control de la usurpación en los territorios, así como la falta de atención oportuna y eficaz de las autoridades de gobierno al conflicto planteado por las “recuperaciones”, aumentó el estado de vulnerabilidad y desprotección de las personas indígenas. Estas han sufrido las consecuencias derivadas de una violenta reacción por parte de los finqueros no indígenas, quienes, con el apoyo o complicidad de un importante sector de la prensa, las autoridades locales, y utilizando intensamente las redes sociales y sus influencias políticas, han protagonizado, desde entonces, y hasta el momento, múltiples agresiones, balaceras, amenazas de muerte, intimidaciones, impedimentos de circulación, quemas de viviendas y cultivos. La escalada de violencia ha llegado hasta el asesinato de dos de sus líderes, Sergio Rojas Ortiz, del territorio de Salitre, y Jehry Rivera Rivera, del territorio de Térraba, a lo cual hay que sumar las constantes amenazas de muerte, el atentado contra el líder bröran Pablo Sibar Sibar y varios intentos de asesinato del líder bribri Minor Ortiz Delgado, entre otras personas agredidas. Hasta la fecha, nadie ha sido detenido por ninguno de estos hechos. Tal grado de impunidad incentiva el aumento en la frecuencia y la virulencia de los ataques contra estas personas, los cuales se siguen dando incluso en el contexto de la actual pandemia del Covid-19.

Todos los sucesos, incumplimientos, agresiones y violaciones de distinta naturaleza han sido denunciados una y otra vez por los propios indígenas, mediante todas las vías a su disposición en nuestra bicentenaria república, las cuales en realidad son pocas, incluyendo la penal. Son hechos que se encuentran documentados en repetidos informes y notas institucionales de la Defensoría de los Habitantes, pronunciamientos de los Consejos de Mayores Bröran y Ditsö Iriria Ajkönuk Wapa, del Frente Nacional de Pueblos Indígenas (FRENAPI), del Observatorio de Derechos Humanos y Autonomía Indígena (ODHAIN) y otras organizaciones no gubernamentales, como la Coordinadora de Lucha Sur Sur y Forest Peoples Programme. También por parte de las universidades públicas mediante diferentes estudios y pronunciamientos, y de la propia Oficina de Naciones Unidas en Costa Rica. Nada de esto ha encontrado eco ni solución por parte de las autoridades responsables. Entretanto, el conflicto se profundiza y extiende.

En abril de 2015, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA, ante la gravedad de los hechos denunciados por peticionarios bribris y bröran, impuso a Costa Rica Medidas Cautelares (MC 321-12) en favor de líderes, recuperadores y familias de los territorios Salitre y Térraba del cantón de Buenos Aires, recordándole al Estado los derechos de los pueblos indígenas y su obligación de adoptar medidas para asegurar el control efectivo de sus territorios y protegerlos de actos de violencia. Esto obligó al gobierno a establecer un protocolo de implementación, cuya elaboración tardó dos años (hasta febrero del 2017). Mediante este protocolo, se definieron acciones especiales para ambos territorios por parte de los Ministerios de Justicia y de Seguridad Pública, para ejecutar procesos aprobados y pendientes de desalojo administrativo, prevenir y atender eficazmente incidentes de violencia en los territorios, desarrollar la coordinación interinstitucional y monitorear el cumplimiento del protocolo con participación de los propios peticionarios.

El Instituto de Desarrollo Agrario (INDER) se responsabilizó de la implementación del Plan de Recuperación de Territorios Indígenas (Plan RTI), que se formuló desde la Administración Solís Rivera en febrero del 2016, para la delimitación y “saneamiento territorial”.

El Poder Judicial también se vio emplazado a atender y mejorar sus procedimientos de acceso a la justicia, y para acelerar los procesos agrarios y penales relacionados con los conflictos por la tierra y las agresiones.

A nadie ha sorprendido, aunque sí causado gran desazón, el hecho de que este protocolo y los compromisos asumidos por parte de las diferentes instancias del Estado se quedaron en el papel, abandonados en su ejecución durante los siguientes dos años, hasta el asesinato de Sergio Rojas Ortiz el 18 de marzo del 2019. Es entonces cuando el actual gobierno se vio obligado a retomarlos. Al día de hoy, año y medio después, la situación no ha cambiado sustancialmente, las agresiones hacia las familias recuperadoras continúan en los territorios, los procesos agrarios y penales se han estancados o avanzan lentamente, y las muertes de sus líderes permanecen impunes.

Las proyecciones de ejecución del Plan RTI, una vez más, se han quedado rezagadas en el tiempo. Hay serias dudas acerca de sus alcances reales, la metodología empleada, las fuentes de información utilizadas para distinguir quién es indígena de quién no lo es, aspecto de vital importancia para determinar la condición de “buena o mala fe” que, desde el punto de vista jurídico, y según la Ley Indígena, determina el pago de indemnizaciones. Por lo mismo, algunas de las personas no indígenas contra quienes se han realizado denuncias de agresión o solicitado órdenes de desalojo, han decidido utilizar como otra de sus estrategias la auto identificación como indígenas para dilatar, o evitar, procesos de desalojo en su contra.

En ese contexto debe comprenderse el hecho de que, el pasado 2 de julio del 2020 (Informe 167/20, Petición 448-12), de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA (CIDH), admitiera para su estudio por el fondo, la petición contra el Estado costarricense presentada desde el 2012 por el pueblo bröran. Esta decisión es significativa pues, a pesar de las varias audiencias, informes y argumentos presentados por el Estado durante ocho años, intentando invalidar la solicitud de los indígenas, la Comisión encontró que los peticionarios efectivamente agotaron los recursos internos, que las alegaciones presentadas “no resultan manifiestamente infundadas y requieren un estudio de fondo, pues los hechos alegados, de corroborarse como ciertos podrían caracterizar violaciones” a diferentes artículos de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (1969).

Vale decir que las violaciones alegadas por los bröran están referidas a la falta de reconocimiento del territorio ancestral del pueblo Teribe, la limitación a la participación efectiva y razonable en la toma de decisiones y administración del territorio tradicional, el desconocimiento de sus propias instituciones y autoridades indígenas, la falta de consulta sobre proyectos en sus territorios y la ausencia de recursos efectivos y adecuados, entre otras.

En sintonía con esta posición de la CIDH, se encuentran repetidos llamados de atención y solicitudes de aclaración del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD – ONU), de las Relatorías Especiales de Derechos Humanos y de Defensores de los Derechos Humanos de la ONU (Anaya 2011, Lawlor y Calí Tzay 2020) y del Comité de Derechos Humanos de la ONU (117° período de Sesiones e informe de seguimiento del pasado 27 de Julio del 2020) que en su conjunto demuestran que el Estado costarricense enfrenta graves cuestionamientos por la falta de cumplimiento de sus obligaciones hacia sus propios pueblos indígenas y de sus compromisos internacionales.

Estamos en presencia de un problema histórico y estructural, no ante episodios aislados ni transitorios de violencia y despojo. Por otra parte, la violación de derechos, la usurpación de territorios y la violencia sistemática se lleva a cabo por parte de diversos actores, entre los cuales destacan las personas no indígenas que se encuentran ilegalmente en los territorios, así como los medios de comunicación que, con pocas excepciones, informan de manera descontextualizada, ignoran las voces de líderes comunitarios y desconocen los derechos colectivos de estos pueblos, abonando desde su podio los conflictos interétnicos. También el propio Estado costarricense que, por acción o por omisión, mantiene no solo la ya conocida brecha de implementación de los derechos indígenas, sino también una perversa articulación de raigambre colonial, que persiste en la institucionalidad y en todos los poderes de la República.

La conmemoración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas en este 2020 está teñida de sangre por los asesinatos de líderes comunitarios: dos en menos de un año (marzo 2019-febrero 2020). Estos crímenes tuvieron lugar a pesar de que ambos líderes se encontraban bajo la supuesta protección de las medidas cautelares ordenadas por la CIDH a Costa Rica desde el 2015, lo que sin duda aumenta la indignación y la gravedad de estos hechos.

Es la primera vez que esto ocurre en nuestro país y es también la primera vez en nuestra historia que Costa Rica recibe, de manera reiterada, llamados de atención de mecanismos de derechos humanos de Naciones Unidas y de la misma CIDH, exigiéndole remediar esta situación de violencia e impunidad que sufren las comunidades indígenas. Todo esto configura una grave anomalía, tratándose de un país que posee un sólido estado de derecho y que se presenta como abanderado de los derechos humanos. Inevitablemente esto mancha nuestra imagen internacional.

Por otra parte, a pesar de las bondades que observamos en la mayoría de la normativa reciente, como son el Protocolo de Consulta, la Ley de Acceso a la Justicia y la Construcción de la Política Pública Intercultural, incluyendo la modificación del artículo 1º de nuestra Constitución Política, los avances en esta materia parecen agotarse en lo meramente retórico.

Sin duda, las últimas tres administraciones de gobierno han invertido gran cantidad de tiempo y recursos desplazando funcionarios de distinto rango a los territorios indígenas; seguramente son muchas las reuniones técnicas, políticas y comunitarias que se han realizado durante toda una década. Por eso es injustificable que en 10 años no haya verdaderos avances en la resolución del conflicto por las tierras ni en la aplicación de los derechos indígenas, y que la inseguridad, la zozobra, las agresiones y la impunidad persistan.

También es notoria la profunda desconfianza de las comunidades indígenas en las autoridades estatales, la cual se ha profundizado, en particular hacia policías, fiscales y jueces, al persistir la situación de indefensión e impunidad, y puesto que se siguen ignorando los reclamos de los Consejos de Mayores bribri y bröran, no se vislumbra a corto y mediano plazo ninguna iniciativa seria y consistente de las autoridades durante la actual Aministración Alvarado Quesada, para intentar remediar este profundo distanciamiento con la dirigencia indígena, y restablecer condiciones que viabilicen el diálogo.

Desde nuestra posición en el ejercicio académico y de investigación, es nuestra obligación generar conocimiento riguroso, útil para las propias comunidades y para las instituciones públicas involucradas. Nos esforzamos por aportar evidencia sólida que deje en claro las deudas históricas y los pendientes no resueltos con los pueblos indígenas. Procuramos, así, contribuir a la superación de prejuicios y el al pleno ejercicio de la ciudadanía, en un contexto democrático respetuoso de las diversidades culturales, y abierto al diálogo y a una pacífica convivencia intercultural.

Por eso afirmamos que la grave situación en los territorios indígenas es injusta, insoportable e, insostenible, muestra una violación sistemática de los derechos fundamentales de las personas de esas comunidades, la inacción e inoperancia estatal y la complacencia con los agresores, todo lo cual comporta responsabilidades muy serias que deben ser asumidas por toda la sociedad costarricense, pero especialmente por las autoridades tanto políticas como técnicas, legislativas, ejecutivas y judiciales, a quienes planteamos con respetuosa vehemencia lo siguiente:

  • Que el estado de pandemia por COVID 19 que vive el país no sea utilizada como excusa para aletargar indebidamente el cumplimiento de las obligaciones institucionales ni las soluciones y atenciones que los pueblos indígenas demandan, incluyendo la urgente protección real y atención efectiva a estas poblaciones, dada la actual coyuntura de emergencia sanitaria.
  • Que se atiendan, con energía y decisión, las recomendaciones y solicitudes específicas de la Defensoría de los Habitantes y organismos internacionales del sistema de Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos en relación con el cumplimiento de las obligaciones y compromisos del Estado costarricense en materia de derechos indígenas.
  • Que se dé contenido político y operativo a la implementación de todos los derechos de los pueblos indígenas, con especial atención a los derechos territoriales y de autonomía, lesionados histórica y sistemáticamente en nuestro país.
  • Que se condene a los perpetradores materiales e intelectuales de los asesinatos e intentos de asesinato, y a los agresores de defensores de derechos indígenas, y se repare como corresponde a los familiares de las víctimas.
  • Que se tomen las decisiones, se asignen los recursos y se ejecuten las acciones concretas, inmediatas y eficaces, para garantizar la seguridad y protección de los defensores de los derechos indígenas y de sus familias.
  • Que se garantice el espacio político y la seguridad jurídica necesaria para el desarrollo autónomo de los pueblos indígenas costarricenses.
  • Que se reconozcan las instancias de decisión propias, cuya definición y legitimidad deriva de la tradición y la libre voluntad de las poblaciones indígenas en sus propios territorios. Tal como se han constituidos los Consejos de Mayores en Salitre y Térraba.
  • Que se abran los espacios institucionales para que se denuncien las organizaciones que falsamente se auto proponen como “autoridades”, sin un debido reconocimiento comunitario, las cuales se adjudican a sí mismas, de forma indebida, la potestad de emitir e incluso vender certificaciones sobre quién es “indígena”.
  • Que se garantice la implementación de todos los instrumentos jurídicos, directrices, normativas y procedimientos institucionales existentes, para atender y resolver, conforme a los derechos indígenas, las denuncias, demandas, procesos judiciales y administrativos pendientes, así como la definición de mecanismos de monitoreo y control al más alto nivel político y comunitario, que contribuyan a reducir radicalmente los tiempos de respuesta y aumentar el acceso a la justicia de la población indígena, así como a la información clara, completa y culturalmente pertinente de todos los asuntos de su interés.
  • Que se ejecute, en el corto plazo, el “saneamiento” de los territorios indígenas agilizando sin más preludios los mecanismos correspondientes, tomando las decisiones y actuaciones necesarias sobre los alcances, la ejecución y la rendición de cuentas del Plan RTI, y de cualquiera otra vía o procedimiento para resolver la posesión de los territorios indígenas.

Dr. Luis Paulino Vargas Solís
Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo
Universidad Estatal a Distancia (UNED)

Dr. Marcos Guevara Berger, en representación de equipo de investigación, proyecto “Conflictos territoriales e interétnicos en Buenos Aires. Aportes Interdisciplinarios para su resolución”. Estudios Avanzados, Universidad de Costa Rica.

Ante la llegada de las colectas de café y la situación de las personas trabajadoras ngöbe-buglé

Comunicado

Las agrupaciones y personas abajo firmantes, integrantes de organizaciones sociales y comunidades, así como de proyectos y programas de la Universidad de Costa Rica (UCR), la Universidad Estatal a Distancia (UNED) y otras universidades públicas, comprometidas con el bien común y el bienestar social, preocupados por la situación de la pandemia que afecta al país, hacemos un llamado a las autoridades respectivas, así como a empresas y personas involucradas, para que se priorice el respeto a la diversidad cultural, el cumplimiento de los derechos humanos y el acceso real a todos los derechos los de las personas indígenas, migrantes y trabajadoras en las colectas de café que se avecinan.

Durante las últimas semanas ha habido un aumento significativo en la cantidad de casos positivos de Covid-19. Una gran parte de estas personas afectadas trabaja en fincas y plantas empacadoras de productos para la exportación, en plantaciones de monocultivos y en el sector de construcción, entre otros trabajos, donde históricamente ha habido denuncias por la falta de inspección laboral y cumplimiento de garantías laborales y que en ocasiones condiciona a las personas a vivir en cuarterías o baches. Esto deja en evidencia que el riesgo de contagio se encuentra relacionado con personas en condiciones de vulnerabilización. En ese sentido y conociendo lo sucedido en otras plantaciones con respecto a las condiciones de las personas trabajadoras y el número de contagios, es que en este momento, genera preocupación la situación que podría acercarse con respecto a las personas trabajadoras de las cosechas de café, quienes son principalmente personas indígenas panameñas, que migran con sus grupos familiares para estas temporadas, además de la migración interna de costarricenses y la migración de personas nicaragüenses.

Según datos del Instituto del Café de Costa Rica (ICAFE) en el 2019, en el país, el café es el tercer producto agrícola de mayor exportación y genera 285 millones de dólares en divisas, por otra parte, se ha visto beneficiado en términos económicos por la pandemia, teniendo un incremento del 12% en el valor de sus colocaciones.

Datos publicados por el Semanario Universidad mencionan que se espera un ingreso de alrededor de 12 mil personas para la cosecha de café en la Zona de los Santos y en San Vito. Según un comunicado emitido por la Defensoría de los Habitantes el 15 de mayo del 2020, se estima la siguiente temporada de cosecha para finales de julio, habiendo una mayor demanda de personas en los meses de agosto y setiembre. Por otra parte, Guiselle Guzmán, jefa del Área de Salud Colectiva de la Caja Costarricense del Seguro Social mencionó que en los siguientes meses el virus podría moverse a sectores vulnerables, como centros de cuido de personas adultas mayores, cárceles y población recolectora de café.

Es importante destacar que el pasado 20 de noviembre del año 2019, el Instituto del Café de Costa Rica (ICAFE), la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) firmaron un convenio para el aseguramiento de las personas recolectoras de café. Este es un paso fundamental para el reconocimiento de la relación laboral entre estas personas y los propietarios de las fincas productoras de café, relación que durante muchos años no fue reconocida. Asimismo, beneficia a uno de los eslabones de la cadena más débiles, en particular cuando son trabajadores ocasionales migrantes indígenas.

Gran parte de las actividades agrícolas y cafetaleras de este país dependen de la mano de obra migrante, y así ha sido durante las últimas décadas. Las empresas se han beneficiado de esta situación al dar precarias condiciones laborales y bajos salarios, muchas veces contraviniendo la legislación nacional y compromisos internacionales asumidos por el país. Las condiciones laborales de las personas panameñas indígenas ngöbe-buglé, han sido denunciadas anteriormente, como por ejemplo, el pago por destajo, la exposición a mordeduras de serpientes, picaduras de avispas u otros insectos, lesiones en la espalda o cintura por la cantidad de peso que trasladan en los canastos, el no pago de las pólizas de riesgo por trabajo, se ha denunciado también, el trabajo infantil de niñas y niños que acompañan a sus papás y mamás al campo en el momento de la recolección y además, las condiciones insalubres de los galerones en los cuales viven las personas durante estas temporadas. Estas personas son explotadas y aceptan las condiciones precarias que se les dan por motivos de supervivencia.

El pasado 6 de junio del presente año, el Ministerio de Salud emitió la circular: “LS-CS-015. Lineamientos generales para las fincas cafetaleras que contratan mano de obra migrante (Indígenas Ngöbe-Buglé) en el marco de la alerta por (COVID-19)”, relacionada con los requisitos específicos que se le está solicitando al personal de salud, productores y a instituciones como la Dirección General de Migración y Extranjería y Fuerza Pública para la preparación de medidas para la llegada de personas indígenas ngöbe-buglé ante la cosecha de café.

En estos lineamientos, se menciona como requerimientos la regularización migratoria de todas las personas con el carnet de binacionalidad, una cuarentena de 14 días y un reporte diario de salud, entre otros. Sin embargo, no se menciona la forma operativa en la cual estos se va a cumplir, lo que deja un escenario de incertidumbre para el acceso real a recursos y las formas en que se va a velar por el cumplimiento por parte de los patronos. Por otra parte, se da la solicitud expresa para los productores de “no recibir personas indocumentadas”, y además, según la reforma al decreto ejecutivo reforma N° 42406 se multará a las empresas agrícolas que contraten mano de obra irregular, con multas que oscilarán “entre dos y hasta doce veces el monto de un salario base, definido en el artículo 2 de la Ley N.° 7337”, sin embargo, la reforma firmada el día 15 de julio, empezará a regir a partir del 23 de setiembre. Esto, deja por este tiempo, un escenario de incertidumbre para las personas trabajadoras, a quienes, una vez más, se les estará asignando la responsabilidad de su regularización. A su vez, el 16 de junio de este año se firmó el decreto 42406-MAG-MGP, impulsado por el sector agroindustrial que permitirá la legalización de personas migrantes que demuestren arraigo en el país, el mismo ha presentado cuestionamientos, ya que desde el año pasado existe un mecanismo de regularización que solo 22 personas trabajadoras agrícolas solicitaron.

En consideración del contexto y las situaciones antes expuestas, a modo de llamado a la población general, a las autoridades gubernamentales pertinentes y a las instituciones respectivas, urgimos atender las siguientes demandas:

  • Que se garanticen las condiciones sanitarias, de acceso a salud, cumplimiento de derechos laborales y respeto cultural a todas las personas que vayan a participar en las cosechas de café, por parte de las instituciones y de las empresas.
  • Que se garanticen las condiciones dignas y necesarias para el cuido y protección de las personas menores de edad, así como de las mujeres que se encuentran con sus hijas e hijos y mujeres embarazadas.
  • Que el Estado cumpla con su responsabilidad, según el Convenio Nº 169 de la OIT, de realizar supervisiones en las regiones donde hay mayor concentración de personas trabajadoras indígenas, para asegurar que se les da un trato adecuado.
  • Que se generen materiales de comunicación o intervenciones comunitarias para prevenir las manifestaciones de violencia u odio, como el racismo y la xenofobia.
  • Que se proceda a implementar, las acciones necesarias para asegurar el acatamiento de las normas laborales, con el fin de asegurar el respeto y cumplimiento de todos los derechos humanos y laborales. En este orden de ideas, instamos al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social para que realice labores de inspección en estos centros de trabajo.
  • Que se establezcan procedimientos efectivos y funcionales de seguimiento para asegurar el cumplimiento de estas normas por parte de las personas o actores sociales involucrados en toda la cadena de producción. Para tal efecto es necesaria una regulación de las cadenas de valor, de manera que se responsabilice a toda la cadena de valor de los derechos laborales de las personas recolectoras de café, sean estos permanentes, de temporada u ocasionales, ya que todas estas personas son esenciales para la existencia y funcionamiento de esa cadena de valor.
  • Que se exija el cumplimiento de las leyes laborales en todos sus alcances y que se proceda, como corresponde en cualquier momento, pero en especial en esta coyuntura, a sancionar a cualquier empresa que no cumpla con las normas sanitarias en general, y en especial las establecidas en el contexto de la crisis del coronavirus.
  • Que, en el caso particular de las empresas o personas individuales que se identifiquen como potenciales responsables de acciones de encierro, sometimiento, reclusión obligada u ocultamiento de actividades laborales ilegales y violatorias de los derechos humanos fundamentales, o cualquier otra acción similar a la trata de personas con fines de explotación laboral o relaciones de semi-esclavitud, se proceda, tal y como corresponde, con la aplicación de todo el peso de la ley en el ámbito penal.
  • Que se apruebe, de la manera más inmediata posible, el expediente legislativo 21.706, que lleva años en la corriente legislativa frenado por el sector empresarial, y en el que se autoriza a las autoridades de la Inspección de Trabajo a establecer sanciones directamente, sin tener que recurrir a largos procesos judiciales, cuando identifique que se ha violado la ley laboral

En una coyuntura tan sensible como la presente, hacemos un llamado vehemente a las autoridades del gobierno y al personal de instituciones públicas, al sector empresarial, a los medios de información y a la población en general para que, en todo momento, las decisiones y acciones que se tomen y las informaciones que se emitan estén orientadas por la consideración y el respeto de los Derechos Humanos de todas las personas, independientemente de su condición social, origen o nacionalidad.

Para más información:

– Correo electrónico: todoslosderechoslaborales@gmail.com

– Marcos Guevara: 8501 2207 (por WhatsApp), o al correo: marcos.guevara@ucr.ac.cr

– Valeria Montoya: 8341 2447, o al correo: valeria.montoya@ucr.ac.cr

SUSCRIBIMOS:

  1. Programa Kioscos Socio ambientales para la Organización Comunitaria, Universidad de Costa Rica.
    2. Centro Demostrativo de Sostenibilidad, organización sin fines de lucro.
    3. Asociación para la Sostenibilidad Rural de Costa Rica, asociación sin ánimos de lucro.
    4. Debate Feminista Costa Rica.
    5. Hablemos de Derechos Humanos
    6. Red de arte y gestión cultural comunitaria GuanaRED.
    7. Cátedra Autónoma de Filosofía Política.
    8. Programa Pueblos indígenas Agroecología y Buen Vivir, UNA.
    9. La Cadejos, Comunicación Feminista.
    10. Asociación COMUNIDADES, organización comunitaria sin fines de lucro.
    11. Comité Nacional de Apoyo a la Autonomía Indígena.
    12. Fundación Laberinto.
    13. Comisión Política del Partido Frente Amplio.
    14. MAIZ Movimiento Alternativa de Izquierdas.
    15. Jaime E. García González, miembro de la Red de Coordinación en Biodiversidad y de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad y la Naturaleza de América Latina (UCCSNAL).
    16. Mauricio Álvarez Mora, coordinador del Programa Kioscos Socioambientales, UCR.
    17. Bruno de Jesús Coto Barboza, secretario de Asuntos Campesinos y Agropecuarios, Confederación Unitaria de Trabajadores (C.U.T.)
    18. Francis Leonardo Cordero Mojica, Alianza de comunidades por la defensa del agua Puntarenas.
    19. Marvin Amador Guzmán, TC635 UCR, Docente, coordinador del proyecto de Trabajo Comunal Universitario TC635, UCR.
    20. Marcos Guevara Berger – Proyecto 839B8358, Centro de Investigaciones Antropológicas, UCR.
    21. Valeria Montoya Tabash, docente del Programa Kioscos Socioambientales, UCR.
    22. Renier Canales Medina, asociación para la defensa de los Usuarios de los Servicios Públicos (ADUSP).
    23. Gustavo Gutiérrez Espeleta, Universidad de Costa Rica.
    24. Melissa Salas. Directora Clínica de migración y refugio, UCR.
    25. Ali García Segura. Proyecto 839B8358, UCR.
    26. Mauricio Castro Méndez, “TCU-681: Cumplimiento de los derechos laborales en plantaciones y afines. Alcances de la reforma procesal laboral frente a las necesidades del colectivo laboral”, y Pry01-597-2020-Relaciones laborales en Costa Rica: representación colectiva, organización del trabajo y cadenas de valor».
    27. Nicolas Boeglin, Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, UCR.
    28. Eva Carazo Vargas, investigadora y activista ecofeminista.
    29. Denia Román Solano, proyecto Conflicto Territoriales (UCREA), UCR.
    30. Guadalupe Urbina Juárez, música y gestión cultural.
    31. Ana Catalina Chaves Arias, Presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica (FEUCR).
    32. Yoel Buitrago País, Talamanca por vida y por la tierra.
    33. Carmen Caamaño Morúa, docente de la Universidad de Costa Rica.
    34. Héctor Ferlini-Salazar, docente UCR, Sede del Pacífico.
    35. Handmaids Costa Rica
    36. María José Chaves Groh, CEFEMINA.
    37. Rafael Cuevas Molina, IDELA-UNA.
    38. Daniel Torres Sandí, Frente Amplio Moravia.
    39. Milagro Solís Aguilar, Consultora en Derechos de Niñez y Adolescencia.
    40. Carlos Cruz Chaves, Sede Regional Chorotega-UNA.
    41. Lucía Solis Hidalgo, Gestora de los Recursos Naturales-Zona de los Santos.
    42. Amilcar Castañeda Cortez, Funcionario de la UNED.
    43. Daniel Solano Ulate, Músico y funcionario Universidad Nacional.
    44. Maritza Marín Herrera, Docente Escuela de Estudios Generales, Universidad de Costa Rica.
    45. Mariano Sáenz Vega, docente e investigador adjunto del proyecto de investigación de UCREA. Investigador del Centro de investigaciones Antropológicas ( CIAN).
    46. Paulo E. Coto Murillo, UNED y UCR.
    47. Mariela González Chaves.
    48. María Fernanda Rojas, tutora UNED.
    49. Carolina Arias, Botánica Subversiva.
    50. Isabel Ducca Durán, Alianza por una Vida Digna.
    51. María Pérez Yglesias, escritora.
    52. Andrés Dinartes Bogantes, Profesor, Universidad de Costa Rica.
    53. Ingrid Flores Salazar, Colectiva Feminista Handmaids Costa Rica.
    54. Helga Arroyo Araya, Docente Universidad de Costa Rica.
    55. José Manuel Arroyo Gutiérrez, profesor universitario.
    56. Jorge Arturo Lobo Segura, profesor UCR.
    57. Paulo E. Coto Murillo, UNED y UCR.
    58. David Selva.
    59. Anel Sancho Kenjekeeva.
    60. Laura Rivera Alfaro.
    61. Ingrid Flores Salazar, Colectiva Feminista Handmaids Costa Rica.
    62. María José Cabezas Castro, psicóloga.
    63. Silvia Rodriguez Cervantes, Red de Coordinación en Biodiversidad.
    64. Edna julia Rodríguez Alvarado, Emprendedora, San Luis, Santo Domingo.
    65. Isaac Rojas, miembro de COECOCEIBA- Amigos de la Tierra Costa Rica.
    66. Pablo Chaverri Chaves, INEINA-UNA.
    67. Vaniah Lee Foglesong Villa, Docente y politóloga.
    68. Zuiri Méndez Benavides, docente Programa Kioscos Socioambientales.
    69. Gustavo Gatica López, Investigador del Centro de investigación en Cultura y Desarrollo UNED.
    70. Marcelo Valverde M. IDELA – UNA.
    71. Santiago Navarro Cerdas, Docente Universidad de Costa Rica.
    72. Suray Carrillo Guevara, FEDEAGUA.
    73. Daniel Solano Ulate, Músico y funcionario Universidad Nacional.
    74. Mariela Andrea Zamora Rey, Comisión política de Frente Amplio.
    75. Fabián Campos Boulanger, Sociólogo.
    76. Alexander Barquero-Rodríguez, Internacionalista.
    77. Osvaldo Durán Castro. Sociólogo ITCR. Asoc. PROAL-FECON.

Defensoría pide a Corte de Justicia garantizar acceso a justicia para pueblos indígenas

En una nota enviada por la Defensora Catalina Crespo Sancho al presidente de la Corte Suprema de Justicia Fernando Cruz Castro, se solicita atender las denuncias formuladas por procedimientos y actitudes discriminatorias contra personas de los pueblos indígenas. El escrito de la Defensoría indica que “la tramitación de este asunto está a cargo de la Master Marjorie Herrera Castro.

El documento que llegó a SURCOS señala:

“Asunto: SOLICITUD DE INFORMACIÓN SOBRE LAS MEDIDAS PARA GARANTIZAR EL ACCESO A LA JUSTICIA A LOS PUEBLOS INDÍGENAS.

La Defensoría de los Habitantes de la República mantiene en monitoreo la implementación por parte del Estado costarricense de la Medida Cautelar N° 321-12 emitida por la CIDH en favor de los pueblos indígenas Térraba y Salitre, así como la ejecución del Plan RTI (Recuperación de Tierras Indígenas), que desarrolla el Instituto de Desarrollo Rural.

En este marco, de manera consistente desde el año 2015, se ha mantenido comunicación con organizaciones y personas indígenas de los territorios beneficiarios de la Medida, así como de los territorios de Cabagra y China Kichá, en los cuales se han venido realizando, recientemente, procesos de recuperación de tierras indígenas.

Durante estos años, también se ha tenido conocimiento del creciente número de asuntos relacionados con estos procesos reivindicativos de derechos que se han judicializado con la esperanza de encontrar en el sistema, justicia pronta y cumplida. No obstante, por el contrario, cada vez y con más frecuencia, se recibe información de los pueblos indígenas sobre las barreras e incluso la discriminación que enfrentan para lograr un acceso real y efectivo a la justicia.

En virtud de lo anterior, la Defensoría de los Habitantes estima necesario remitir para su conocimiento y consideración la siguiente información, que resume las principales situaciones expuestas ante esta institución por personas y organizaciones indígenas:

1- En una reunión realizada en Buenos Aires de Puntarenas, el 24 de agosto del 2018, la ex Magistrada Carmen María Escoto Fernández, recibió un sinnúmero de denuncias contra diferentes instancias judiciales por discriminación contra personas indígenas en el trato, atención y trámite de múltiples causas. Según informó posteriormente la Sra. Escoto, todas las denuncias fueron remitidas al Tribunal de la Inspección Judicial; sin embargo, tiempo después, informalmente se indicó que habían sido archivadas y tras el asesinato del líder indígena Sergio Rojas, que habían sido desarchivadas. Con el propósito de dar seguimiento a la atención de dichos asuntos, la Defensoría de los Habitantes solicitó al Tribunal de la Inspección Judicial información sobre el estado de dichas investigaciones pero la información no fue proporcionada.

2- Mediante oficio N° FGR 298-2018, la Sra. Emilia Navas Aparicio, Fiscala General de la República, en relación con los cuestionamientos que se le han realizado al Juez Jean Carlos Céspedes Mora, indicó que se estaban realizando investigaciones a nivel penal y administrativo, por lo que se trasladaban a la Inspección Judicial las irregularidades señaladas; sin embargo, sobre las investigaciones internas, la Inspección remitió a la Defensoría de los Habitantes un archivo en Excel denominado “Causas Disciplinarias de Pueblos Indígenas”, en el que se incluyen 6 denuncias (una del año 2016, una del 2018 y cuatro del 2019) todas desestimadas y archivadas.

Pese a los reiterados cuestionamientos de los pueblos indígenas por las actuaciones en su contra, y a los vínculos del Sr. Céspedes con personas no-indígenas que ocupan propiedades dentro de los Territorios Indígenas, se ha alegado que por el principio de independencia de los jueces, no puede ser removido o trasladado, ni impedírsele que conozca y resuelva causas indígenas.

Una situación similar ha sido denunciada recientemente en China Kicha, contra la actuación de una jueza, quien –según los comunicados recibidos- acogió un interdicto de posesión dentro de un territorio indígena para pretender desalojar a los indígenas recuperadores de una finca. Con indignación, los habitantes indígenas reclaman el por qué todas las causas agrarias que se mantienen pendientes de resolución no son tramitadas con esa misma diligencia que sí se utiliza en su contra.

3- En varias ocasiones la Defensoría de los Habitantes ha tenido que coordinar con la Contraloría de Servicios del Poder Judicial para que se atienda a habitantes indígenas, como si se tratara de solicitar un favor, porque se han presentado a diferentes despachos judiciales en Buenos Aires y se les ha negado la atención, o los envían de un despacho a otro, sin que exista en la región una instancia judicial imparcial y efectiva donde puedan denunciar estos abusos discriminatorios.

4- Se acusa impunidad judicial, ya que en decenas de denuncias presentadas por agresiones y amenazas contra la integridad y la vida de líderes y lideresas indígenas, no se han realizado detenciones ni se han emitido sanciones contra los autores y partícipes.

Asimismo, pese al tiempo transcurrido, se acusa ausencia de información -incluso a los familiares más cercanos- sobre el avance de las investigaciones de los asesinatos de los líderes indígenas Sr. Sergio Rojas y Sr. Jerhy Rivera, alegando siempre la confidencialidad para no entorpecer las investigaciones.

5- Algunas instancias judiciales carecen de procedimientos que reconozcan y respeten la identidad cultural de los pueblos indígenas y brinden abordajes interculturales; ejemplo de ello ha sido la protección ofrecida a líderes indígenas amenazados de muerte, a quienes les indican que para protegerlos tiene que abandonar su territorio. Pese a que se han señalado estas deficiencias, no se han tomado medidas para rectificarlas.

6- De manera particular, la Organización Ditsö ha remitido reiteradas gestiones vía correo electrónico a la coordinadora de la Subcomisión de Acceso a la Justicia de Pueblos Indígenas, Magistrada Damaris Vargas, pero únicamente ha recibido su comunicación de que fueron trasladadas a las instancias correspondientes, no habiendo ninguna respuesta de fondo, ni seguimiento a la gestión.

Téngase como ejemplo los correos de fechas 24 de marzo y 16 de abril del 2020, mediante los cuales se informa sobre las denuncias por amenazas de muerte contra cuatro líderes de pueblos originarios y se solicita la atención prioritaria a éstas, sin que se conozcan las gestiones judiciales de atención a los hechos denunciados.

Asimismo, la Licda. Vanessa Jiménez, abogada representante de las personas peticionarias ante la CIDH, ha remitido varias gestiones al Poder Judicial y ha señalado que más allá de la intervención de la Magistrada Damaris Vargas remitiendo la información a las instancias respectivas, hay pocas respuestas de fondo. Por ejemplo, en un correo de fecha 19 de febrero del 2020, solicita que se informe ¿cómo los 20 ejes aprobados por el Consejo Superior han impactado positivamente en la protección a la vida e integridad física de los bribri y brörán?

7- Pese a la gran cantidad de disposiciones y circulares tendientes a que se les garantice el acceso a la justicia, las personas y organizaciones indígenas denuncian insistentemente los incumplimientos a dichas medidas, sin que se conozcan esfuerzos del Poder Judicial tendientes a verificar y evaluar su cumplimiento y eficacia.

En esa misma línea, el accionar de la Subcomisión de Acceso a la Justicia ha sido insuficiente en la emisión de observaciones o recomendaciones a las instancias judiciales correspondientes para que se generen las acciones o correcciones necesarias que incidan efectivamente en el mejoramiento del acceso a la justicia. Esto último obliga a revisar las funciones y el alcance de esta subcomisión y, de paso las de otras similares, para fortalecerlas y garantizar así un acceso real a la justicia a todas las personas discriminadas por su condición o situación.

Si bien desde la Subcomisión se han generado procesos de capacitación a funcionarios/as judiciales de la zona de sur, en los que incluso esta Defensoría ha participado como capacitadora, no se percibe un cambio en las actitudes discriminatorias, en parte porque no culminan con una evaluación de los conocimientos adquiridos, ni un seguimiento a la aplicación práctica de los mismos, mediante procesos de evaluación al desempeño del personal judicial.

En virtud de lo expuesto, la Defensoría de los Habitantes estima oportuno solicitar información sobre los procesos de revisión y valoración integral de las comunicaciones que ha emitido el Poder Judicial sobre los obstáculos y las limitaciones que están enfrentando las personas indígenas en el acceso a la justicia, con miras a rectificar los procedimientos y realizar los ajustes necesarios (incluso legislativos a instancias de ese Poder) para garantizar a los pueblos indígenas un acceso real a la justicia pronta y cumplida sin discriminación alguna”.

Voz experta UCR: Devenir de las Ciencias Sociales en la Universidad de Costa Rica

Por María Eugenia Bozzoli Vargas, antropóloga, socióloga y profesora emérita de la Universidad de Costa Rica

Una reflexión en torno al contexto histórico que impulsó la consolidación de esta área del conocimiento en la Institución

Dra. María Eugenia Bozzoli Vargas. Foto: Anel Kenjekeeva.

El proceso de institucionalización de las Ciencias Sociales en la Universidad de Costa Rica ha variado según su desarrollo amplio y constante. En los primeros dos años, de 1941 a 1942, la UCR contaba con tres escuelas de lo social: Derecho, Pedagogía, y Letras. La Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (FCES), se instaló en mayo de 1943 y Servicio Social en 1944 como Escuela Anexa en la FCES. Ambas respondieron a una petición externa: Ciencias Económicas a la del Centro para el Estudio de los Problemas Nacionales; Servicio Social, años más tarde denominada Trabajo Social, a la del Ministerio de Salubridad, la Caja Costarricense del Seguro Social y el Patronato Nacional de la Infancia. Se colige que estas primeras escuelas y sus asignaturas estaban muy ligadas a urgencias de la sociedad nacional en derecho, en lo educativo, en salud, en lo socioeconómico. Más adelante los saberes acerca de la sociedad humana y sus individuos podrán obedecer a urgencias internas de la propia institución universitaria para proveer conocimiento a la sociedad. La orientación era principalmente docente pero a la investigación en estos primeros años se le daba algún apoyo, por ejemplo en publicaciones.

En los años de 1950, se explicita, conjuntamente con la construcción de la ciudad universitaria, la Reforma modificadora de los planes de estudio, al introducirse los Estudios Generales en 1957; a partir de ese año todos los planes de estudio incluirían, según la carrera, Fundamentos de Sociología (en el Departamento de Estudios Generales), o Principios de Sociología (en Historia y Geografía).

Hacia 1955 se discutía el concepto de departamentalización como implícito a la Reforma que establecería Ciencias y Letras como Facultad Central de la Universidad.

En los años de 1960 se agregan a la Facultad de Ciencias y Letras, la Antropología, la Sociología y la Psicología como carreras, resultado de un proceso que estableció primero la Comisión de Ciencias del Hombre, con profesores de las Facultades de Ciencias Económicas, Educación, Ciencias y Letras y la Escuela de Trabajo Social. La Comisión recomendó la creación de la Sección de Ciencias del Hombre. Se autorizó a esta Sección para ofrecer el grado de Bachillerato, para proporcionar a los estudiantes una base sólida de conocimientos que les permitiera realizar posteriormente estudios para especializarse y profesionalizarse, con una licenciatura, como era el sistema de la UCR, o con maestrías y doctorados fuera de las fronteras nacionales. La Sección pasó a ser el Departamento de Ciencias del Hombre en 1968. En ese mismo año empezó la Escuela de Ciencias Políticas y la Escuela de Periodismo, anexas a la Facultad de Derecho

El Tercer Congreso Universitario es un hito sobresaliente del devenir institucional de las Ciencias Sociales en la UCR. De sus resultados, se crea la nueva Facultad de Ciencias Sociales a partir de 1974, con las Escuelas: Ciencias del Hombre –esta se divide posteriormente, 1977, en Antropología y Sociología por una parte, Psicología por la otra; Antropología será nueva Escuela en 2006-; Ciencias de la Comunicación Colectiva, Ciencias Políticas, Escuela de Escuela de Historia y Geografía –en 1997 Geografía se separa en nueva Escuela; Escuela de Trabajo Social. Se oficializa el Área de Ciencias Sociales para efectos de la representación en el Consejo Universitario; las vicerrectorías incidirán en adelante en el aumento de facilidades para la investigación y de acción social. El Sistema de Estudios de Posgrado, creado en 1975, ha permitido la ampliación del quehacer académico de todas las escuelas de Ciencias Sociales

En el siglo veintiuno es notable el crecimiento arquitectónico y espacial de la UCR, en sus sedes central y regionales, reflejo de la expansión de las actividades docentes, de investigación y acción social, abarcando en ello a las Ciencias Sociales, por lo que crece su complejidad administrativa a lo interno y en sus alcances en lo nacional e internacional.

 

María Eugenia Bozzoli Vargas
Antropóloga, socióloga y profesora emérita de la Universidad de Costa Rica

Agua es Vida y Yiski se pronuncian ante proyecto de ley de agua

SURCOS recibió el siguiente comunicado:

«¡DIGAMOS NO A LA NUEVA «LEY DE AGUAS», DE PAOLA VEGA!

  1. Porque pese a la trascendencia que tiene una nueva Ley de Aguas, este proyecto ha sido tramitado DE ESPALDAS A LOS HABITANTES, a pesar de que sustituye sin justificaciones expresas, la magnífica Ley de Aguas que nos legara el Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, la cual, en virtud de sustanciales actualizaciones, ha abierto el camino a la incorporación en la normativa legal costarricense, a que el acceso al agua, como bien demanial, en cantidad y calidad adecuadas, sea un Derecho Humano. La precipitación en su trámite no ha permitido incluso, que la gran mayoría de los señores diputados hayan tenido la oportunidad de conocer sus detalles técnicos, y mucho menos debatir sobre ellos como es su responsabilidad. Ello, pese a que es quizá el proyecto de ley MÁS IMPORTANTE que jamás habrían de decidir.
  2. Porque la excelente Ley de Aguas, legado del Dr. Calderón Guardia, que quieren enterrar, es tan VISIONARIA que ha servido de sustento a decenas de normas incluidas en la Constitución Política de Costa Rica, leyes, códigos, matrices de protección de acuíferos, legislación ambiental, normativa ambiental sobre la contaminación de las aguas, SENARA, ARESEP, etcétera. Por lo tanto, ES UNA MENTIRA decir que la actual ley de aguas es una ley vieja, cuando esta ha demostrado poder actualizarse y mantener el marco jurídico vital que garantiza el derecho al acceso al agua potable.
  3. Porque los muy valiosos e insustituibles ACUÍFEROS SUBTERRÁNEO, hoy bajo la tutela técnica y profesional del Servicio Nacional de Aguas Subterráneas, Riego y Avenamiento (SENARA), quedarían a disposición de un incompetente órgano político, ubicado en el Ministerio de Ambiente. «Dirección de Agua» (a la que simplemente se le cambia el nombre) cuya jerarquía activamente se ha opuesto, a las regulaciones de protección de los acuíferos subterráneos, además formalizadas en atención a resoluciones de la Sala Constitucional. Y es tan evidente la intención de erosionar las funciones de manejo, protección y conservación de las aguas subterráneas, que hasta del nombre del SENARA se elimina cualquier referencia a tan vital área. Así, la REGRESIÓN AMBIENTAL es de tal magnitud, que más allá de la ilegalidad, ha de preocupar infinitamente, las consecuencias de tan insensible e irracional regresión ambiental.
  4. Porque los que pretenden dejar sin protección los invaluables, ¡y a la vez vulnerables!, acuíferos subterráneos, olvidan que, ante la vergonzosa contaminación de nuestros ríos, en extensas regiones del país, así como la sequía que sufren en verano por la disminución de sus zonas de proyección, sus habitantes tienen cifradas sus esperanzas de abastecimiento del líquido vital en las aguas subterráneas. Importante valorar que desde el SENARA se han identificado 58 ACUÍFEROS, costeros, volcánicos y sedimentarios continentales, de los que se nutren más de 17.000 POZOS concesionados en las cuencas del Tárcoles (39%), península de Nicoya (17%), Tempisque (14,4%), Reventazón (5,5%) y Jesús María (3%). Sin embargo, en lugar de proponer un fortalecimiento institucional del SENARA, se busca su degradación.
  5. Porque acorde con la perversa tendencia privatizadora del que llaman «manejo integrado público-privado», se propone la obligación (!) de CREAR SOCIEDADES AGRÍCOLAS como requisito para optar a concesiones de agua para agricultura. Verdaderos órganos privados que habría que inscribir en el Ministerio de Ambiente, formados cada uno por la asociación de cinco dueños de fincas. Aquellos PEQUEÑOS AGRICULTORES que por las más diversas razones no pudieren reunirse en esas muy particulares sociedades, NO podrían obtener concesiones de agua para la atención de sus necesidades. Esto es una privatización del agua de manera solapada.
  6. Porque con no muy sanas intenciones, se amplían indebidamente las condiciones a los derechos de disponer libremente de «agua para uso doméstico», mediante pozos para una casa de habitación o un núcleo familiar, hacia ¡FINCAS DE HASTA 35 HECTÁREAS! O sea, se les otorga a empresarios agropecuarios con fincas de grandes extensiones, permisos previos, sin requisitos, para perforar pozos cual si se tratara para atender las necesidades de una pequeña familia. Otro ejemplo de privatización solapada en un uso doméstico para “pequeñas familias” que viven en “pequeñas” fincas de 35 hectáreas.
  7. Porque se sigue negando la razonable restricción propuesta en su oportunidad, de prohibir la EXPORTACIÓN DE AGUA ENVASADA, desde lugares donde existen comunidades expuestas a periodos, a veces muy largos, de ESCASEZ de agua potable, que sufren así del incumplimiento del acceso al agua en cantidad y calidad, como un DERECHO HUMANO. Tampoco se vislumbra esta prohibición en situaciones de emergencia nacional como lo puede ser una sequía, una pandemia, un problema de salud nacional, contaminación o agotamiento de acuíferos, y otras situaciones adicionales que la lógica de subsistencia, nos dice que es contradictorio exportar agua mientras a lo interno morimos de sed.
  8. Porque es incorrecto siquiera decir, que este proyecto de nueva Ley de Aguas es imprescindible para sustentar la reciente REFORMA CONSTITUCIONAL sobre la materia, y para que el AyA pueda cumplir eficientemente su deber. El que por fugas desde las cañerías del AyA se pierda agua ¡PARA MÁS DE DOS MILLONES DE PERSONAS!, el imperdonable rezago en la construcción del proyecto de abastecimiento Orosi II, el costoso fracaso del proyecto de alcantarillado sanitario del área metropolitana, la desvinculación histórica con las asadas, etcétera, son deficiencias de gestión institucional que NO tienen nada que ver con obstáculos que pudiere tener la magnífica Ley de Aguas del Dr. Calderón Guardia.
  9. Porque al eliminar de las funciones del AyA el ejercer «LA GOBERNABILIDAD» del más importante recurso demanial con que contamos los costarricenses, ¡sin determinar A QUIÉN corresponde esa fundamental función!, coloca al agua en una situación de gran VULNERABILIDAD para su manejo Estatal, frente a crecientes amenazas privatizadoras.
  10. Porque al borrar del AyA la función de «ALCANTARILLADOS», sin determinar con claridad a quién se le encarga, crea un previsible CAOS interinstitucional de inimaginables consecuencias en la función cotidiana de las zonas urbanas, principalmente.
  11. Porque lejos de promover la INCORPORACIÓN COMUNITARIA en el uso sostenible y fiscalización del agua como recurso invaluable de dominio público, más bien contiene evidentes RETROCESOS en este tipo de gestión deseable.
  12. Porque desdeña algunas de las AMENAZAS más preocupantes que en la actualidad penden sobre el agua, como lo son la contaminación, la sobreexplotación, las tomas ilegales y la escasa protección de las fuentes, cual si fuere un recurso inagotable.
  13. Porque a las de por sí desdeñadas ASADAS, que hoy abastecen con agua potable A MÁS DEL 50% DE LAS PERSONAS, se les impone impuestos indebidos bajo la engañosa expresión de «cánones», dificultando aún más su voluntaria gestión.
  14. Porque el ICE y otras empresas menores públicas y privadas de generación hidroeléctrica, se verían obligadas a pagar un irracional e inconsulto IMPUESTO por el uso del agua en sus proyectos, lo cual encarecerá los costos de la generación eléctrica y golpeará de nuevo a los hogares y al sector productivo del país.
  15. Porque nada es por casualidad, pues se siguen lineamientos de entes internacionales con grandes intereses en el comercio del agua, como la GWP-Banco Mundial, el Consejo Mundial del Agua, los Foros Internacionales del Agua, ¡todos con vínculos nacionales!, que ven al agua como UN BIEN ECONÓMICO Y NO COMO UN BIEN SOCIAL de carácter demanial».

Colectivo AGUA ES VIDA NO MERCANCIA/ Yiski

 

*Imagen ilustrativa, UCR.

DEI inicia el Taller Socio-Teológico en modalidad virtual con 50 participantes de 17 países

  • El webinario consta de seis sesiones entre este 5 de agosto y el 16 de septiembre

Este 5 de agosto iniciamos con el Taller Socio-Teológico «Crisis sistémica y rearticulación de las resistencias en un mundo post-pandémico». Esta vez en modo webinario, durante seis sesiones, del 5 de agosto al 16 de septiembre.

A pesar de las distancias y las condiciones de esta pandemia, nos vamos a reunir -en línea- 50 personas participantes de este taller. Nos ha sorprendido gratamente el gran interés y la cantidad de solicitudes de participación que hemos recibido por parte de tantas personas de tantos puntos del continente.

Nos motiva saber que, aún en este contexto de distancia física, logremos coincidir en intenciones y aprendizajes con personas de 17 países de Abya Yala/Latinoamérica.

¡Así que seguimos acompañándonos, repensando estrategias para atravesar como grupo estos tiempos!

El taller estará integrado por personas de México, Guatemala, El Salvador, Nicaragua; Costa Rica, Panamá, Cuba, Puerto Rico; República Dominicana, Venezuela, Colombia, Ecuador; Perú, Bolivia, Chile, Argentina y Brasil.

Sin reemplazar la riqueza del aprendizaje presencial, este webinario saca provecho de las herramientas digitales para propiciar un espacio de diálogo crítico y reflexión colaborativa sobre la coyuntura que atravesamos. Tenemos como intención reconocer, inspirarnos e imaginar en colectivo, desde la experiencia de cada país y cada persona, cómo rearticular las resistencias ante el actual escenario.

El taller busca integrar la experiencia de quienes participan, junto con la investigación crítica, el diálogo de saberes y la búsqueda común propuestas y prácticas liberadoras para nuestros pueblos.

Vamos a transmitir algunas sesiones para quien quiera acompañarnos en Facebook Live, así que les recomendamos estar pendientes. Avisaremos con tiempo.

Atención del COVID-19 SÍ, desaparición del Hospital Nacional Psiquiátrico NO

Lucha por el Hospital Nacional Psiquiátrico Pbro. Manuel Antonio Chapuí y Torres se ve fortalecida gracias a las gestiones emprendidas por UNDECA.

El día martes 4 de agosto, se hizo presente al HNP, la Gerencia Médica, de Logística e Infraestructura, junto con una comitiva de más de 15 miembros de diferentes departamentos, para escuchar de parte de la Seccional de nuestra organización y trabajadores, los planteamientos propuestos con apoyo de UNDECA, que permitan garantizar la protección del bienestar de los usuarios y de los trabajadores de este Nosocomio.

Como primer acercamiento la Gerencia Médica se compromete:

1- Garantizar que se mantendrá el nombre del Hospital Nacional Psiquiátrico Pbro. Manuel Antonio Chapuí y Torres, pese a la modalidad de atención dual a la que será sometido el Centro Hospitalario por conversión transitoria para atención de COVID-19, garantizándose la continuidad de atención a las patologías de salud mental que ha brindado por 136 años.

2- Garantizar en lo inmediato la presencia de un equipo de acompañamiento de la Gerencia Médica y Adminsitrativo que permita el apoyo necesario para fortalecer los canales de comunicación entre los trabajadores del Centro Hospitalario, ofrecer las condiciones idóneas para el desarrollo de las funciones que permita la capacitación y la inducción necesaria por los cambios que van a implementarse en un corto tiempo y, garantizar la logística necesaria para los procedimientos y el volumen en la demanda de trabajo que se está teniendo y se extenderá por la duración de la Pandemia.

3- Garantizar los derechos adquiridos y las situaciones jurídicas consolidadas de los trabajadores en cuanto al respeto de las Vacaciones Profilácticas, el Incentivo de Riesgos Hospitalarios y el respeto al registro de Elegibles local.

4- Garantizar la atención psicolemocional de los trabajadores y de los familiares que se vean sometidos en la atención de pacientes por COVID-19.

5- Garantizar el reforzamiendo de los Equipos de Protección para los trabajadores del HNP por la implementación de la atención transitoria de pacientes por COVID-19, así como el resguardo de la salud de los trabajadores con factores de riesgo permitiendo su desempeño en otras áreas de trabajo acorde a sus perfiles o por medio del teletrabajo.

 

Tomado de la página de Facebook de Undeca Ccss
Enviado a SURCOS por Luis Chavarría.

Danza Universitaria presenta «Extravagancias cotidianas»

Esta agrupación se unió a un proyecto de percusionistas de la UCR, de la UNED y de la Universidad de Minnesota

Danza Universitaria se unió al proyecto musical realizado por percusionistas de la UCR, de la UNED y de la Universidad de Minnesota. Con una interpretación propia, a la que llamaron «Extravagancias cotidianas», este grupo de la UCR le puso movimiento a la obra «Cherry Limeade», compuesta por la estudiante estadounidense Mackenna Tolfa.

El pasado mes de abril, estudiantes y profesores de la Cátedra de Percusión de la Universidad de Costa Rica y de la Universidad de Minnesota, junto con el Ensamble de Percusión Costa Rica de la UNED, se unieron en el proyecto Virtual Percussion Extravaganza, que tuvo como resultado un video en el que interpretan la pieza de Tolfa, mezclando el uso de instrumentos de percusión con implementos de uso cotidiano.

A partir de esta experiencia, Ricardo Alvarado, profesor de la Escuela de Artes Musicales, contactó a Verónica Monestel, bailarina de Danza Universitaria, para proponerle que se involucraran en el proyecto, y así inició la colaboración.

Según explicó Hazel González, directora de Danza U, el resultado final fue pensado para que hubiera un equilibrio y un diálogo entre la danza y la música.

“Todo fue muy espontáneo, había una necesidad creativa y, a través de lo cotidiano, se pudo dar esa fusión de dos artes en un trabajo colectivo”, comentó González.

Al principio, la idea fue montarse sobre el trabajo que ya habían realizado los músicos, sin embargo, ese primer intento no logró el objetivo que se quería. Por eso, se realizó una nueva versión en la cual se utilizó el material en bruto que se había grabado con anterioridad y se desarrolló un nuevo producto audiovisual.

Las bailarinas y los bailarines de Danza Universitaria, cada quien desde sus casas, a partir de la inspiración y de la experimentación, grabaron sus intervenciones, siguiendo una serie de pautas técnicas como la iluminación, las locaciones y los planos.

En este sentido, Verónica Monestel señaló que todo el proceso fue muy enriquecedor y significó un gran reto, porque la experiencia se convirtió en un laboratorio experimental de creación de movimiento tanto para el video como para la interpretación de una música concreta. Esto provocó que las y los bailarines tuvieran que estar pendientes de muchos aspectos al mismo tiempo para que el material fuera óptimo.

La edición estuvo a cargo de Esteban Richmond, quien utilizó la base rítmica de la obra, para calzar los movimientos de los bailarines y la música, y así ir construyendo el hilo conductor de la coreografía.

Tanto Ricardo Alvarado como Fernando Meza, director del área de percusión de la Universidad de Minnesota, manifestaron su satisfacción por haber logrado que el proyecto inicial se hiciera todavía más grande y por continuar estrechando lazos entre ambas instituciones con el propósito de seguir realizando trabajos conjuntos.

“Desde hace tiempo se había hablado de poder hacer alguna colaboración entre percusión y danza, pero se había quedado solo en la propuesta. Ahora, pudimos lograrlo de esta manera”, recordó Alvarado.

A raíz de esta colaboración, ya la Cátedra de Percusión de la UCR y Danza Universitaria están pensando en trabajar juntas en un par de proyectos que se concretarían para el 2021.

El video se puede ver en el siguiente enlace: https://www.facebook.com/UniversidadCostaRica/videos/1649477495201959/.

 

*Foto: Danza Universitaria presentó el proyecto «Extravagancias cotidianas».

Andrea Marín Castro
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Sindicato de Hacienda consulta a ministro si se indagó denuncia sobre deudas con la CCSS

SITRAHSAN envió la siguiente nota al ministro de Hacienda:

Señor Ministro de Hacienda

La publicación siguiente, hace referencia a deuda de personas, en apariencia vinculadas a UCCAEP. Y la Ley de Contratación Administrativa, como la Ley Constitutiva de la CCSS, establecen estar al día en las obligaciones tributarias, tasas y contribuciones.

Le consultamos públicamente:

¿Qué ha hecho la Dirección de Bienes y Contratación Administrativa, a su cargo como jerarca, para investigar la veracidad de estos datos?

*Directivos de UCCAEP adeudan ₡284,4 millones a la CCSS y aun así quieren dictar directrices al Gobierno. *

Así lo denuncia Roberto Mora Salazar, conocido como el Cobrador de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Mora dirigió una carta pública al mandatario costarricense este domingo 2 de agosto.

«Estimado señor presidente, Carlos Alvarado Quesada.

Por este medio, reciba un cordial saludo.

El 31 de julio recién pasado, escuché su intervención en la televisión y, me llamó la atención lo siguiente:

“Presidente Alvarado a Uccaep:

Asustando a la población no van a conseguir nada”

Ello me llevó a reflexionar; ¡para que el presidente de la República lleve a cabo este comentario sobre la Uccaep, debe de haber algo por debajo de parte de este gremio!

Nos guste o no, el presidente de la República de Costa Rica es Carlos Alvarado Quesada y, por consiguiente, las órdenes son emanadas por la Casa Presidencial “y punto”.

El hecho que grupos de empresarios se crean los dueños de Costa Rica y, que son los llamados a dictar directrices, ya porque lo hicieron en anteriores administraciones, me parece muy acertada su intervención de “estate quieto” como dice nuestra población.

Con qué autoridad moral de parte de este grupo de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (UCCAEP) se presentan ante Usted para dar lineamientos de cualquier tipo, si importantes personajes de su junta directiva se encuentran atrasados con nuestra Caja Costarricense de Seguro Social por un monto de ₡284,449,075.00 por concepto de cuotas obrero patronales. Ello demuestra su gran interés por nuestra Seguridad Social de parte de sus asociados, ya que, para elegir a sus miembros de Junta Directiva, deberían de hacer una minuciosa investigación para ver si cumplen a cabalidad con su honorabilidad, moralidad y honestidad, como sí lo son algunos de ellos.

A la fecha, estos altos miembros de la Uccaep adeudan a la CCSS.

OSCAR ECHEVERRIA HEIGOLD
1-0643-0114
TESORERO UCCAEP
3-101-081460 BANANERA CHANGUINA, S.A. 210,297,068.00 APODERADO
3-101-029979 COMPAÑÍA RIO MINERALES, S.A. 3,107,057.00 PRESIDENTE

GONZALO FRANCISCO DELGADO RAMIREZ
1-0644-0138
EX PRESIDENTE UCCAEP
3-101-119969 FIBROTICO, S.A. 62,246,032.00 TESORERO

MARITZA EMILIA HERNANDEZ CASTAÑEDA
5-0195-0073
I VICE-PRESIDENTA UCCAEP
3-101-271205 PROYECTOS E INVERSIONES BOSI Y ASOC, S.A. 6,975,184.00 PRESIDENTA

MUNI FIGUERES FACIO
1-0678-0003
SECRETARIA UCCAEP
3-101-018287 RESTAURANTES ORFI, S.A. 1,682,032.00 VICE PRESID

MIGUEL EFRAIN SCHYFTER LEPAR
1-0399-1427
FISCAL UCCAEP
3-002-195650 ASOCIACION PROGRAMA CENTROAMERICANO PARA LA SOSTENIBILIDAD DEMOGRATICA 97,017.00 PRESIDENTE

ROBERTO FIATT SERAVALLI
1-0546-0782
SUB TESORERO
3-101-718475 PLAZA PARAISO, S.A. 44,685.00 TESORERO

TOTALES ₡284,449,075.00

Señor presidente, como costarricense le aconsejo, tener más cuidado con las personas que entran a Casa Presidencial a dar órdenes, cuando en realidad son lobos disfrazados de ovejas.

Atentamente;
Roberto Mora Salazar
Céd: 1-0396-0099

Información enviada a SURCOS por