SURCOS recibió este “Posicionamiento de organizaciones y
grupos de Derechos Humanos, Movimientos Sociales, colectivas feministas y
autoconvocadxs”. Se invita a leer el comunicado, y si está de acuerdo, firmar y
compartir. Para ello siga el enlace que se encuentra al final del texto que
transcribimos.
El pasado 24 de febrero la violencia racista nos arrancó a
otro líder indígena y defensor de derechos humanos, esta ocasión fue Jerhy
Rivera Rivera en su territorio ancestral Brörán, sumando dos asesinatos
políticos cubiertos en impunidad por un Estado racista y omiso a lo establecido
en el Convenio 169 de la OIT referente a los derechos humanos de los pueblos
indígenas y tribales. El asesinato de Jerhy ocurrió al ser las 10:30 p.m. del
lunes 24 de febrero del 2020, en China Kichá en Térraba y en el marco de una
legítima recuperación del territorio originario.
El asesinato de Jerhy fue a escasos días del primer
aniversario de completa impunidad de la muerte del líder Bribri Sergio Rojas
Ortiz miembro fundador del Frente Nacional de Pueblos Indígenas (FRENAPI) y del
Consejo Ditsö Iriria Ajkonük Wakpa (CDIAW/Defensores de la Madre Tierra). Ambas
ausencias jamás podrán ser sanadas pero nos recuerda a las personas que
luchamos por el respeto y vivencia de los derechos humanos, ¡no podemos
permitir más impunidad ni tampoco más víctimas!
El Estado y el Gobierno de Costa Rica son responsables del
irrespeto del uso de las tierras ancestrales, violentando el Convenio 169 de la
OIT. La somnolencia del Poder Legislativo para la creación de una Ley de
Autonomía Indígena se ha mantenido por décadas permitiendo solapadamente la
usurpación y violación de derechos humanos de estos pueblos. Por eso, es que
los grupos de recuperadorxs indígenas hacen valer su legítimo derecho no solo
consuetudinario sino desde instrumentos internacionales como el Convenio 169 de
la Organización Internacional del Trabajo sobre pueblos indígenas y tribales.
Asímismo, la violencia institucional se prolonga desde los gobiernos locales,
Fuerza Pública y otras instancias que han amedrentado a las recuperadoras y
recuperadores con acciones tan sensibles como no procesar denuncias de la misma
violencia que viven o la dudosa imparcialidad del sistema judicial en la Zona
Sur.
El Gobierno de Carlos Alvarado Quesada, y su antecesor Luis
Guillermo Solís Rivera, son responsables directos de los asesinatos de ambos
líderes indígenas por su inoperancia en la aplicación de las Medidas Cautelares
(MC-321-12) establecidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos desde
el 30 de abril del 2015 en los territorios de Salitre y Térraba, áreas
geográficas donde acontecieron los crímenes. Ambos gobiernos, a sabiendas del
peligro de corren lxs defensorxs indígenas, han hecho caso omiso de sus
denuncias en las instituciones respectivas.
Tampoco debemos ignorar el papel de los medios de
comunicación comerciales que han puesto en duda o deslegitimado el derecho de
los pueblos indígenas a sus tierras ancestrales, promoviendo un discurso
racista y falaz ante una población poco informada sobre la lucha y resistencia,
en un contexto en que el cerco mediático está completamente controlado por los
intereses económicos, sin hacer prevalecer el derecho humano a la comunicación
e información en el uso del espectro radioeléctrico el cual falta hacerlo
democrático en Costa Rica. Vale señalar los reportajes malintencionados y
parcializados de Teletica que se transmitieron semanas antes y que, a pesar de
que grupos organizados de recuperadorxs y de líderes y lideresas indígenas
solicitaron derecho de respuesta, este fue negado. Ignacio Santos como director
de Telenoticias y todo su equipo de producción son co-responsables de la muerte
de Jerhy Rivera Rivera, líder indígena Bröran y defensor de la Tierra y el
mundo entero debe saberlo.
También, denunciamos la violencia que viven las mujeres
recuperadoras, quienes por amenazas de violencia sexual y contra sus vidas no
pueden salir a trabajar sus tierras para comer, ni enviar a sus hijxs a la
Escuela o al Colegio; como en el caso de Térraba, por el acoso que viven por
parte de peones y terratenientes quienes se hacen presentes en el trayecto. Las
recuperaciones han sido exitosas gracias a las mujeres indígenas, quienes son
las que se mantienen defendiendo su cuerpo-territorio y su autonomía con
valentía y compromiso. De ellas también se olvidan, y son ellas quienes ponen
su existencia entera para defender cada una de las recuperaciones realizadas.
En Costa Rica se vive la vulnerabilidad del peligro ante la
vida de las personas defensoras de derechos humanos. El año anterior, la
Asamblea Legislativa no quiso continuar con el texto del proyecto de ley 19.610
“Ley para la Protección de los Activistas a favor de los Derechos Humanos”,
despojando a la población de una pequeña protección y reconocimiento del
trabajo de las personas defensoras de los derechos humanos dentro del Estado de
derecho.
Las organizaciones, grupos, movimientos y autoconvocadxs
aquí firmantes, expresamos nuestra indignación, malestar y preocupación, ya que
al cumplirse 3 años del gobierno de Carlos Alvarado Quesada la aplicación de
las medidas cautelares establecidas por la CIDH y la exigencia de los grupos
indígenas organizados que exigen el saneamiento territorial y su plena
autonomía. La violencia continúa impune y se siguen sumando muertes de
defensores de derechos humanos. Por eso, gritamos con rabia e indignación
¡Basta YA! Basta de racismo, olvido, clasismo y cualquier otra violencia que
rodee el legítimo derecho a la autonomía de los pueblos indígenas. ¡Basta ya de
medios de comunicación racistas y complacientes a los grandes terratenientes y
amistades en el gobierno! ¡Basta ya de asesinatos políticos de defensores de
derechos humanos!
¡Justicia para Sergio Rojas, Jerhy Rivera y los Pueblos
Originarios! Protección a todas las personas recuperadoras de sus territorios
ancestrales. ¡Autonomía Indígena YA!
https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSffLnxgNTDPNO1Dj2Z_9Lwova2WxqK-gm8giz9AjB3PwiE7TQ/viewform
Enviado a SURCOS por Alberto Gutiérrez Arguedas.