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Movimiento Salud del Este exige que CCSS respete proceso para asumir Ebais

Junta Directiva de la CCSS intentaría volver atrás sobre la decisión de asumir los EBAIS de Montes de Oca, Curridabat y San Juan-San Diego-Concepción de La Unión

 

Ante la intención de la CCSS de volver atrás sobre la decisión de asumir los EBAIS de Montes de Oca, Curridabat y San Juan-San Diego-Concepción de La Unión, el próximo jueves 20 de diciembre de 2018 en reunión ordinaria de la Junta Directiva de la CCSS, a pesar de los meses de trabajo de la Dirección Regional de Servicios de Salud Central Sur y de las Áreas de Salud Catedral Noreste (Clínica Central) y de La Unión, en agosto de 2018 fue paralizado el proceso y que las Áreas de Salud que asumirían los servicios tienen técnicamente todo preparado, están detenidos por la falta de un acuerdo de la Junta Directiva.

Los convocamos para hacer de conocimiento de todos detalles importantes sobre este asunto y denunciar esta intención de la Junta Directiva de la CCSS que iría en contra la normativa vigente.

Participarán Mario Devandas Brenes, Directivo de la Junta Directiva de la CCSS; Rafael López Alfaro de la Alianza Cantonal Barveña por la Salud y personas vecinas y parte del Movimiento Salud del Este.

 

Movimiento Salud del Este

Frente Nacional por la Seguridad Social en Defensa de la CCSS (FRENASS)

 

Más información:

Marcela Zamora Cruz 8705-6934.

Marcela Sánchez Cortés 8909-2750

 

Ingrese en el siguiente enlace para leer el comunicado.

Comunicado Movimiento Salud del Este – FRENASS

 

 

*Imagen ilustrativa.

Enviado por Junta de Salud Montes de Oca.

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Junta de Salud De San Pedro reclama participación ante entrega a privados

La Junta Directiva de la CCSS intenta volver atrás sobre la decisión de asumir los EBAIS de Montes de Oca, Curridabat y San Juan-San Diego-Concepción de La Unión

 

  • A pesar de los meses de trabajo de la Dirección Regional de Servicios de Salud Central Sur y de las Áreas de Salud Catedral Noreste (Clínica Central) y de La Unión, en agosto de 2018 fue paralizado el proceso

  • Las Áreas de Salud que asumirían los servicios tenían técnicamente todo preparado, están detenidos por la falta de un acuerdo de la Junta Directiva

 

La Junta de Salud de Montes de Oca, informa a la comunidad de Montes de Oca y a la comunidad nacional, que durante el año 2017 dimos seguimiento a la continuidad de la prestación de los servicios de salud de nuestra Área de Salud, dado que el contrato suscrito por el Consorcio UNIBE con la CCSS vencía el 17 de febrero de 2018 y la autorización de la Contraloría General de la República indicaba que el contrato no tenía posibilidad de prórroga.

Luego de aprobado el proceso de institucionalización, esto es, que la CCSS asumiría los servicios de salud para prestarlos directamente, el 07 de diciembre de 2017 hemos dado seguimiento cercano al proceso de institucionalización, junto a la Dirección del Área de Salud Catedral Noreste (Clínica Central) a cargo del Dr. Gonzalo Zuñiga Mendoza.

Es por esto, que conocemos de primera mano que el proceso tuvo un progreso importante y que durante estos meses se consumieron recursos materiales, humanos y financieros en este proceso y no es aceptable que la Junta Directiva de la CCSS, a pesar del acuerdo tomado en diciembre de 2017, esté a un año de tomado el acuerdo, proponiendo volver atrás en su decisión en favor de mantener la tercerización de la prestación de servicios de salud en nuestras áreas de salud a contrapelo de la normativa vigente en esta materia.

Hacemos de conocimiento de todos, que nuestra posición sigue siendo la defensa de nuestro derecho a la salud, en especial de las poblaciones más vulnerables y en extrema pobreza y que seguimos opuestos a la tercerización o privatización solapada de servicios de salud, tanto de las Áreas de Salud como de Hospitales Regionales y Nacionales.

POR TANTO:

Exigimos que,

  • Se respete y agilice el trámite para que la Dirección Regional de Servicios de Salud Central Sur, que ha trabajado arduamente en este proceso, reciba el apoyo y reforzamiento necesarios para que lograr el objetivo de culminar el proceso de institucionalización en febrero de 2020.
  • Se respete la participación ciudadana, vista como un proceso democrático que garantiza una contribución responsable, activa y sostenida de la ciudadanía en el diseño, la toma de decisión y la ejecución de políticas de la CCSS, de manera que respondan a la realidad de la población, al bien común y al cumplimiento de los fines de la CCSS, de acuerdo con el mandato constitucional del Artículo 9 de la Constitución Política de Costa Rica:

El gobierno de la República es popular, representativo, participativo, alternativo y responsable. Lo ejercen el pueblo y tres poderes distintos e independientes entre sí: el Legislativo, Ejecutivo y Judicial”. (Artículo 9 de la Constitución Política de Costa Rica).

  • Las Juntas de Salud sean participadas de todos los procedimientos de contratación, de acuerdo en el artículo 2°de la Política de la Caja Costarricense de Seguro Social para la provisión de servicios de salud por medio de proveedores externos (terceros) y su Reglamento.

Nos ponemos a disposición de las comunidades, por lo que estaremos recogiendo todas las observaciones de los usuarios para que se ofrezcan servicios de calidad y de manera oportuna.

Se adjuntan para comprender plenamente la situación, las cartas entregadas a la Junta Directiva de la CCSS por parte la Junta de Salud de Montes de Oca y la Junta de Salud de San Juan-San Diego-Concepción de La Unión, en estas semanas, así como el documento, “Resumen de Situación Continuación_Dic-2018”.

¡Nuestra salud es importante!

¡No a la privatización de la prestación de los servicios de salud!

 

San José, 12 de diciembre de 2018.

Más información:

Marcela Zamora Cruz, Junta de Salud de Montes de Oca, 8705-6934.

Antonieta Fernández Quirós, Junta de Salud San Juan-San Diego-Concepción de La Unión, 8302-8130.

 

 

Imagen con fines ilustrativos.

Enviado por Marcela Zamora Cruz.

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UCR: Sobrevivientes de cáncer sanan heridas mediante el arte

  • Etapa Básica de Artes Plásticas busca mejorar el acceso al arte

El grupo ha enfrentado situaciones difíciles asociadas con el cáncer, como el fallecimiento de una de sus compañeras. Sin embargo, persiste el entusiasmo. Foto: Angélica Castro.

Al ritmo de tango, cumbia y hasta música electrónica, 20 personas pintaban libremente, sin pensar o pensando. Unidas por el cáncer, se reían y disfrutaban de la última clase de arte del semestre y daban buena prueba de que la compañía y los colores ayudan a curar. Todas ellas fueron estudiantes universitarias y participantes de los proyectos de Acción Social de la Universidad de Costa Rica (UCR).

La oportunidad llegó por medio de la Etapa Básica de Artes Plásticas (ED-71), un proyecto de la Sede de Occidente que trabaja para hacer crecer el acceso al arte en la región. Como el arte puede servir para muchos propósitos, el primer semestre de 2018 la Etapa se acercó a la Fundación Calidad de Vida para las Personas con Cáncer (FUNCAVIDA).

FUNCAVIDA es una organización que se ubica en San Ramón y trabaja con población que enfrenta o es superviviente de cáncer. A estas personas se les brinda apoyo en terapia psicológica y física, así como acceso a charlas, talleres, alimentación, actividades deportivas y recreativas.

La Etapa Básica buscó vincularse a este proceso a través de la alfabetización visual, que busca que las personas integren herramientas plásticas para expresarse y sentirse mejor. El proceso lo desarrollaron Susana Villalobos, coordinadora de la Etapa Básica, y Karol Rodríguez: las “profes”.

En el grupo había personas de diferentes edades y regiones. Algunas viajaban desde Grecia, Sarchí o Palmares; y hay quienes viven en San Ramón. El factor común de reunión fue el cáncer, que se olvidaba durante las dos horas semanales dedicadas al arte.

Durante la última clase del semestre cada persona pintó un mensaje para alguno de sus compañeros. Foto: Angélica Castro.

“Para mí ha sido una bendición, porque yo nunca imaginé después de tantos años y después de haber vivido un montón de cosas, poder tomar un pincel y aprender a pintar. Para mí es un momento en el que yo me olvido de mis problemas, de mis enfermedades y de todo lo que me pueda pasar”, contó Lorena Espinosa, sobreviviente de cáncer.

A lo largo del curso se tomaron pinceles para pintar acrílico o acuarela, pero también se usaron las manos para moldear la arcilla y teñir telas con diseños coloridos. Y como entre una cosa y otra surgía algún dolor, las profes trabajaron muy de cerca con Andrea Arias Alpízar, psicóloga de la Fundación. Además las acompañaron profesionales y estudiantes de orientación y yoga.

A Consuelo Salas Muñoz le encantó la oportunidad, porque le permitió compartir con su familia, hasta ha puesto a sus nietos a pintar con música y a teñir telas. “En cualquier momento que uno se sienta un poco triste, que es normal, eso va a ser como un escape para seguir luchando y ser positivo”, agregó.

“Yo llevo (las obras) y me dicen ‘Mami, que lindo que te quedó eso. Me alegro montones de que usted esté tranquila, que esté bien, porque así no está pensando tonteras’. Ellas se sienten contentas cuando yo estoy contenta”, dijo Maria Teresa Aguilar Berrocal, también sobreviviente.

Las profesoras admitieron que el trabajo en FUNCAVIDA ha significado un enorme crecimiento profesional y personal, pues les dio una mirada más rica y sensible hacia otras experiencias de vida. Además, cayeron en cuenta de lo que puede significar el arte en la vida de una persona para enfrentar situaciones difíciles.

“Son personas luchadoras, bondadosas, con curiosidad, con ganas de aprender. Son personas que a pesar de sentirse mal vienen los jueves, algunas veces vienen lastimadas por los procesos que están enfrentando, vienen con agujas, vienen con algodones, vienen enfrentando dolor; pero vienen y con la mejor actitud”, concluyó Villalobos.

Angélica Castro Camacho

Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Estudiantes de la UCR agilizan la entrega de prótesis a pacientes en espera

  • Los alumnos de la UCR realizaron 10 prótesis personalizadas de alta calidad. Todas ellas ya fueron entregadas a pacientes de la Caja Costarricense del Seguro Social

Los estudiantes abordaron a pacientes con amputaciones de carácter transtibial -por abajo de la rodilla-y transfemoral -por arriba de la rodilla-.Muchas de estas condiciones fueron originadas por cáncer, problemas vasculares o accidentes de tránsito. Foto: Karla Richmond.

En el 2015, con tan solo 22 años, Róger Solano Rojas tuvo un accidente en motocicleta frente a un vehículo liviano. A él solo le faltaban 700 metros para llegar a su hogar. Cuando despertó en el hospital, una nueva realidad lo acompañaría. Róger había perdido parte de su pierna izquierda.

“Al abrir los ojos no sabía lo que había sucedido. Estaba en la Unidad de Cuidados Intensivos y con una sábana a la mitad de mi cuerpo. Llegó el doctor y me explicó todo lo que había pasado. Estaba vivo de milagro”, relató.

La experiencia de Róger retrata tan solo una de las muchas historias que acompañan a los pacientes que están a la espera de una prótesis. Cada uno de ellos, con necesidades específicas según donde viven y el tipo de actividades que realizan.

Por este motivo, y por segundo año consecutivo, los estudiantes de Ortoprótesis y Ortopedia, de la Escuela de Tecnologías en Salud de la Universidad de Costa Rica (UCR), unieron esfuerzos para crear prótesis altamente especializadas que permitieran agilizar las listas de espera.

En total, fueron 18 jóvenes cuyo esfuerzo dio la posibilidad que 10 pacientes no aguardaran hasta el 2019 para recibir un aliado que mejorara su calidad de vida. Dicho aporte, gestado en coordinación con la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), es una iniciativa que lleva por nombre “Sumando Pasos” y se engloba como parte del curso de “Ortoprótesis de Miembro Inferior”.

La alianza entre ambas instituciones busca que los alumnos fortalezcan sus conocimientos en el campo práctico mediante la atención directa de los pacientes, siempre bajo la supervisión docente, mientras al mismo tiempo apoyan y aceleran el proceso de atención que brinda la Caja.

En esta ocasión, los alumnos concretaron 10 prótesis que ya fueron entregadas a los pacientes. Si se contabiliza los aparatos dados en el 2016 y en el 2017, el resultado es de casi 30 piezas entregadas; todas ellas, elaboradas a partir de materiales de alta tecnología.

“En los sockets -componente que conecta el miembro residual o muñón con el resto de la prótesis-, se aplican materiales con un alto nivel tecnológico que puede ser en carbono o en diferentes plásticos como polietileno, polipropileno y polímero. Por su parte en los módulos -que unen el socket con el terminal del pie- se usan materiales especiales como el titanium y el aluminio, que otorgan mejores alineamientos para los pacientes”, afirmó el docente Gerardo Montoya Valverde.

El último Anuario Estadístico de Accidentes de Tránsito del Consejo de Seguridad Vial contabilizó 11 120 accidentes de tránsito en motocicleta en el 2016. De esta cifra, 1 327 resultaron heridos gravemente.

Más allá del hospital

Para lograr el desarrollo exitoso de las prótesis, los estudiantes llevaron a cabo todo un proceso de conceptualización, diseño y construcción que implicaba tener una gran cercanía con el paciente.

En esa etapa, los alumnos salieron del hospital y visitaron los hogares de los usuarios. Algunos, incluso, fueron hasta los lugares de trabajo. El único objetivo era desarrollar un instrumento acorde a las necesidades reales de los usuarios.

“Para realizar la prótesis, nosotros nos debemos basar en las recetas que da el doctor. Lo que pasa es que las indicaciones no siempre son acertadas y el médico a veces solicita un material que el paciente no necesita o que no le funciona adecuadamente. Por eso, en las visitas lo que hicimos fue medir las limitaciones del paciente, lo que podía o no podía hacer, para elaborar una prótesis que en verdad le fuera funcional. Nos dimos cuenta, por ejemplo, que algunas personas debían subir muchas gradas, pasar por una calle con muchos huecos o subir una cuesta sin asfaltar”, dijo Irene Castro Lobo, estudiante de tercer año de la carrera.

Todas las prótesis de los estudiantes de la UCR fueron elaboradas en el Taller Nacional de Órtesis y Prótesis de la CCSS. “Cada vez más, en el taller estamos atendiendo a pacientes jóvenes por causa de accidentes en moto. Esto nos ha cambiado un poco el panorama de los pacientes que ahora tenemos”, indicó Gerardo Montoya, profesor de la UCR. Foto: Karla Richmond.

La diversidad de condiciones de salud, así como del entorno del paciente, hizo que algunos estudiantes realizaran hasta tres veces el socket.

“Uno se asombra de las condiciones en que las personas deben usar las prótesis. Cuesta mucho elaborar una prótesis y que el paciente se vaya de una vez con ella. Hay que hacer un socket de prueba para ver si lo acepta, si siente mucha presión o si no le gustó. En mi caso, el socket que hicimos al inicio no fue lo suficientemente bueno para soportar el peso del paciente todo el tiempo. Entonces, al final le tuvimos que hacer arreglos para adecuarla a sus funcionalidades”, manifestó Carlos Watson, también estudiante.

Esencia UCR

A nivel externo de la CCSS, una prótesis como las realizadas por los estudiantes de la UCR podría alcanzar un costo mínimo de ₡1 500 000. Las más especializadas superarían los ₡4 000 000. El precio final dependerá del nivel funcional de los pacientes.

En el caso de los jóvenes alumnos, ellos y ellas abordaron a personas con un alto nivel funcional quienes, por sus estilos de vida, poseen mayores exigencias. De igual forma, usaron materiales de gran durabilidad con un promedio de vida de hasta cinco años.

“Yo perdí mi pierna en 1991 por un desarreglo. Estaba calurosa y sumergí las piernas en la bañera. Cuando salí, mis pies no tenían movimiento. Sufrí siete operaciones y ya la última no pude. La primera prótesis que usé se amarraba alrededor del abdomen y la segunda fue peor. Ahora esta prótesis es súper práctica y hasta bailo con ella. El trato de los muchachos fue excelente, ellos tienen una gran paciencia”, señaló María Gabriela Meneses Hernández, una de las beneficiadas.

Para el próximo año, la actividad «Sumando Pasos» tomará un respiro, pues la UCR ejecutará una evaluación de la carrera a fin de aumentar la excelencia académica en la prepración de los estudiantes.Según Diana Fallas Rodríguez, Directora del Departamento de Otras Carreras, el proceso de revisión incentivará la mejora continua. También, se procurará instaurar un taller dentro de la universidad.

“La carrera de Ortoprótesis y Ortopedia es una profesión innovadora que está en constante cambio. Por eso, una de las responsabilidades de la UCR es hacer una revisión curricular cada cinco años que permita tener la carrera contextualizada y actualizada a nivel país y a nivel mundial” concluyó.

 

Jenniffer Jiménez Córdoba

Periodista Oficina de Divulgación e Información.

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR: Instan al Gobierno a firmar norma técnica que permita interrumpir embarazo por razones de salud

La interrupción del embarazo por razones de salud es una decisión conjunta entre un equipo de profesionales en medicina y la mujer embarazada, que se enmarca en el disfrute de otros derechos humanos, como la vida, la salud y la no discriminación.

Mediante un pronunciamiento aprobado por el Consejo Universitario, la Universidad de Costa Rica (UCR) instó al Gobierno de la República y al señor presidente, Carlos Alvarado Quesada, a cumplir con la legislación vigente y firmar la norma técnica para la interrupción del embarazo por razones de salud, en concordancia con el artículo 121 del Código Penal, el cual procura salvaguardar la vida y salud de las mujeres y evitar que estas sigan sufriendo violencia, maltrato y crueldad.

De acuerdo con el Órgano Colegiado, esta norma busca identificar las situaciones de riesgo y establecer el procedimiento (plazos e instancias involucradas) para intervenir los embarazos en los casos en que esté en riesgo la salud de la mujer embarazada.

El pronunciamiento de esta casa de estudios superiores rescata el llamado que han hecho el Comité para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y el Comité de Derechos Humanos para acelerar el proceso de aprobación de un protocolo que permita a la mujer decidir la interrupción del embarazo, cuando la continuación de este supone un riesgo para su vida o una afectación de su salud física o mental.

Adicionalmente, la Defensoría de los Habitantes de Costa Rica, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el Centro de Derechos Reproductivos han señalado la pertinencia de que exista una regulación que haga posible la interrupción del embarazo en todos los servicios de salud públicos y privados, para que de esta manera se garantice la atención médica oportuna, de calidad y segura.

La Universidad resaltó que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), no hay vínculo entre la penalización del aborto y la disminución de esta práctica; por el contrario, se evidencia una relación directa con la cantidad de abortos peligrosos realizados, lo cual permite determinar que las leyes restrictivas no previenen o impiden que las mujeres aborten.

Según datos de la OMS, del 2010 al 2014 se practicaron en el mundo aproximadamente 25 millones de abortos peligrosos, que representan alrededor del 45% del total de los abortos llevados a cabo, de los cuales, el 97% se registraron en África, Asia y América Latina.

Con este pronunciamiento, la Universidad de Costa Rica reafirma su compromiso de garantizar el respeto a los derechos humanos y promover el bienestar de la sociedad costarricense.

 

Alejandra Amador Salazar

Periodista Consejo Universitario

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR: Costa Rica contará con el primer ciclotrón para el diagnóstico temprano de cáncer y de enfermedades cardiovasculares

UCR Presente

Desde la medicina nuclear y la física médica, la UCR aportará al mejoramiento de la salud pública del país

La Universidad de Costa Rica (UCR) se coloca a la vanguardia del diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno de padecimientos con una alta incidencia en el país –como el cáncer y las enfermedades cardiovasculares– gracias a la instalación de una moderna tecnología inexistente, hasta ahora, en los hospitales nacionales.

Se trata de un laboratorio de ciclotrón o acelerador de partículas, que se utiliza para la producción de radioisótopos (un tipo de átomo con la propiedad de emitir energía en forma de radiación ionizante), algunos de los cuales se utilizan en medicina nuclear y molecular. Ciertas de sus aplicaciones sirven para determinar la existencia de células cancerosas en el cuerpo humano, mediante un radiofármaco.

Además, la Institución adquirirá el equipo de tomografía por emisión de positrones y tomografía computada (conocida como PET-CT, por sus siglas en inglés), que representa lo más avanzado en diagnóstico por imágenes no solo de células cancerosas, sino también de otras enfermedades como las cardiovasculares y neurológicas.

El ciclotrón es coordinado por el Centro de Investigación en Ciencias Atómicas, Nucleares y Moleculares (Cicanum), conjuntamente con la Escuela de Medicina.

Este proyecto es financiado casi en su totalidad con fondos de un empréstito del Banco Mundial, para la construcción de un edificio y su equipamiento. La UCR, por su parte, asignará recursos propios para adquirir dos escáneres PET-CT.

El inmueble tendrá una extensión de 1 540 m² y estará ubicado en la Ciudad de la Investigación, en la Sede Rodrigo Facio. Se espera que esté listo en el primer semestre del 2020.

En vista de que en su interior se operará tecnología nuclear y material radiactivo, el edificio posee especificaciones técnicas especiales, afirmó el coordinador del proyecto, Ralph García Vindas, director de la Escuela de Física e investigador del Cicanum.

El académico explicó que el edificio incluirá un búnker, donde se ubicará el ciclotrón, un laboratorio de producción de radiofármacos y otro de control de calidad de estas sustancias.

El Cicanum es el único en el país con más de 35 años de experiencia y con especialistas en el uso de aplicaciones seguras y pacíficas de la energía nuclear, recordó García.

El ciclotrón es un “proyecto país” porque se efectuarán allí todos los estudios que son necesarios y que no se realizan en la actualidad

En el proyecto del ciclotrón ha participado el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que ha colaborado en la elaboración de los estudios de factibilidad y en la asesoría y la capacitación del personal especializado en la materia.

Medicina nuclear

Como parte del proyecto del ciclotrón habrá un laboratorio de medicina nuclear y molecular a cargo de la Escuela de Medicina. En este se atenderá a los pacientes que sean remitidos por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y por hospitales privados, que requieran estudios especializados para la detección temprana de diversas enfermedades, entre ellas el cáncer.

Lizbeth Salazar Sánchez, directora de esa escuela de la UCR, destacó que, en el mundo, los diagnósticos que se realizan con la tecnología PET se aplican a una gama amplia de enfermedades, no solamente al cáncer.

“Toda la parte clínica de este proyecto tiene que ser manejada por médicos, desde que el paciente llega para analizar si un estudio le compete, cuáles son las condiciones que debe tener un paciente, cuándo se le administra el radiofármaco, etc. Por todo esto, es necesario que esté presente el área de medicina”, indicó la académica.

Según Salazar, la Escuela de Medicina cuenta con personal capacitado para atender el laboratorio; entre este, dos médicos nucleares, uno de ellos es, además, radiólogo.

“Este es un esfuerzo de la Universidad de Costa Rica para la sociedad, para la salud de la población costarricense, pues se pone a disposición de todos, de manera asequible, los estudios sobre medicina nuclear. La idea de nosotros no es lucrar”, puntualizó.

El ciclotrón es un “proyecto país”, reafirmó Salazar, porque se efectuarán todos estos estudios que son necesarios y que no se realizan en la actualidad.

Asimismo, el impacto en la parte académica es fundamental, ya que no existe una infraestructura adecuada para la formación de médicos nucleares.

“La UCR va a abrir el campo de la medicina nuclear para la formación de profesionales. Iniciamos nosotros, pero apoyaremos a las otras escuelas del área de la salud que también quieran involucrarse”, añadió.

En Centroamérica, la Escuela de Medicina de la UCR será pionera al contar con un proyecto en medicina nuclear. A nivel latinoamericano, existe uno en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y otro en la Universidad de São Paulo, en Brasil, donde actualmente realiza su especialidad un médico de la UCR.

“Nuestro objetivo –agregó Salazar– es apoyar a la CCSS, pues son ellos quienes manejan y dan el tratamiento relacionado con el cáncer. Nosotros colaboraremos con diagnósticos que son necesarios para la mayoría de los pacientes con cáncer y enfermedades cardiovasculares, la primera causa de muerte en el país”.

¿Cómo actúa un radiofármaco?

El radiofármaco que se elaborará para el diagnóstico y el tratamiento del cáncer está compuesto por una molécula combinada de glucosa y flúor-18, a la que se le denomina fluorodesoxiglucosa (FDG).

El flúor-18 es un isótopo radiactivo. Se administra a los pacientes mediante una inyección intravenosa. Una vez inyectado, el paciente descansa por un espacio de 30 minutos y, luego, se le realiza el diagnóstico en el equipo PET-CT. Este estudio es como una especie de radiografía en tres dimensiones, muy similar al que se efectúa con la tomografía axial computarizada (TAC).

Los órganos con tejidos cancerosos atrapan la FDG y se ven reflejados en la radiografía. Esta técnica evita que se tengan que efectuar intervenciones quirúrgicas exploratorias para conocer el estado de la enfermedad, lo cual representa un ahorro en recursos materiales y humanos, así como en una mejor calidad de vida para las personas enfermas.

“Con las sustancias radiactivas que produce el ciclotrón se puede detectar células malignas en una baja cantidad y se puede ver si la persona tiene cáncer y, así, dar un tratamiento temprano a los pacientes. También, se pueden hacer estudios de cardiología, neurología y de enfermedades infecciosas”, indicó Lizbeth Salazar Sánchez, directora de la Escuela de Medicina de la UCR.

 

Patricia Blanco Picado

Periodista Oficina de Divulgación e Información.

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR capacita a profesionales y estudiantes en genética

Instituto de Investigaciones en Salud de la Universidad de Costa Rica (Inisa-UCR) impulsó la actividad

El taller «Técnicas citomoleculares aplicadas a la toxicología genética» estuvo dirigido a profesionales y estudiantes en ciencias biológicas y carreras afines.

La Sección de Genética del Instituto de Investigaciones en Salud de la Universidad de Costa Rica (Inisa-UCR), organizó el Taller “Técnicas citomoleculares aplicadas a la toxicología genética”. Esta actividad se realizó en las instalaciones del instituto y de la Escuela de Biología de la UCR.

Las investigadoras que estuvieron a cargo fueron: Luisa Valle, Melissa Vásquez y Rebeca Vindas del Inisa-UCR.

De acuerdo con las especialistas, la importancia de la capacitación radica en que las técnicas citomoleculares permiten conocer la presencia de marcadores cromosómicos y moleculares en el genoma que se relacionan con las patologías.

“El taller tuvo como objetivo introducir a las personas participantes conocimientos teóricos-prácticos mediante la adquisición de destrezas en cultivo celular”, explicaron.

Con dichas habilidades, se facilita el análisis de alteraciones cromosómicas y de micronúcleos -fragmentos de cromosoma-, con el fin de ser utilizados como biomarcadores en estudios de toxicología genética (rama de la ciencia que busca conocer el efecto de las exposiciones ambientales en el ADN).

Las 20 horas del taller se realizaron los días 30 y 31 de julio y del 06 al 10 de agosto.

Las radiaciones y las sustancias químicas como reactivos que se utilizan en laboratorios de investigación, en hospitales o los mismos agroquímicos pueden causar daños en el ADN. Esto, se relaciona con los procesos o conjunto de fenómenos que determinan la aparición y desarrollo de un cáncer.

“Las personas que trabajan aplicando agroquímicos como plaguicidas o que manipulan productos a los que se le aplican, están en contacto directo con este tipo de sustancias químicas y por lo tanto están expuestos a sufrir daños en su material genético”, señalaron.

Profesionales y estudiantes convergieron en el aprendizaje

El taller desarrolló lecturas y presentaciones de publicaciones de investigadores del Inisa que han trabajado con mujeres expuestas a plaguicidas debido a su ámbito laboral. De igual manera, se realizaron cultivos celulares en el laboratorio y análisis con microscopio de alteraciones cromosómicas.

El taller tuvo una duración de 20 horas y gratuito para los 12 profesionales y estudiantes que participaron. Entre sus participantes se encuentran profesionales en ciencias biológicas de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), así como de la Universidad de Ciencias Médicas (Ucimed), estudiantes del Programa de Capacitación en Histocitotecnología. También, asistieron alumnos de la licenciatura de Enfermería, Biología y de la maestría en Física Médica de la UCR.

Asimismo, se contó con la colaboración del Dr. Pablo Bolaños y Fabio Baudrit Moreno de la Estación Experimental Agrícola, y Andrés Chaves, estudiante de la maestría en Ciencias Biomédicas.

 

Valeria García Bravo

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Costa Rica: Realizan estudio de salud comunitaria para registrar los impactos de la expansión piñera

En dos comunidades del Caribe costarricense se realiza un estudio de salud comunitaria para documentar las afectaciones a la salud, vinculadas al uso de agroquímicos y a la expansión de los monocultivos, como piña y banano.

A continuación la nota de nuestra compañera Fabiola Pomareda, desde la Asociación Voces Nuestras.

 

Fuente original http://www.vocesnuestras.org

Compartido por Nicolas Boeglin.

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Acción de prevención del suicidio y Clínica de Memoria de la UCR ganan prestigioso galardón

Premio »Aportes al mejoramiento de la calidad de vida» se da cada año a entidades que realizan una labor sobresaliente en beneficio de la población costarricense

Este viernes 02 de noviembre dos iniciativas en el campo de la salud de la Universidad de Costa Rica (UCR) destacaron al recibir el premio “Aportes al Mejoramiento de la Calidad de Vida”, que solo se otorga a entes públicos, privados, organizaciones de la sociedad civil, así como personas físicas y jurídicas, que realizan acciones sobresalientes y esfuerzos especiales en beneficio de la población costarricense.

En la fotografía se encuentran los participantes del TCU: «Acción colectiva conjunta en salud mental comunitaria para la prevención del suicidio en el cantón de Talamanca», y de la Clínica de Memoria y Envejecimiento (CMEC). Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

La primera iniciativa premiada fue el Trabajo Comunal Universitario (TCU): “Acción colectiva conjunta en salud mental comunitaria para la prevención del suicidio en el cantón de Talamanca”, que se distingue por crear espacios lúdicos para prevenir el suicidio en los jóvenes de Limón. En el 2014, dicha región estableció una declaratoria de emergencia al presentarse un total de 11 casos y 47 intenciones suicidas.

De acuerdo con el jurado, ese TCU es un ejemplo claro de una acción social transformadora que une el esfuerzo colectivo de diversas instancias con un propósito claro: hacer frente a una problemática que pone en riesgo la vida de las personas que habitan ese cantón, desde un enfoque psicosocial que contempla las vulnerabilidades imperantes en la provincia de Limón.

Gracias al TCU, la población de Limón puede recibir charlas de prevención y contar con espacios conocidos como “Casitas de escucha”, una labor entre el Hospital Nacional Psiquiátrico y la organización Fundamentes.

Dedicamos este premio al pueblo de Talamanca que lucha y resiste contra la desigualdad, el abandono, la exclusión y la violencia. Recibimos este premio como reconocimiento a que en medio de la desesperanza, la acción colectiva es el camino político de lucha, resistencia y transformación. Cuatro años después de la declaratoria de emergencia, los índices de suicidio han descendido a la mitad, pero esto aún no nos consuela. Ninguna vida puede ser despojada a causa de los sufrimientos que se originan desde la desigualdad” afirmó Helga Arroyo, una de las integrantes del equipo.

La otra unidad institucional reconocida fue la Clínica de Memoria y Envejecimiento (CMEC) que la UCR posee en conjunto con el Hospital San Juan de Dios (HSJD). Mediante esta clínica, que nació en el 2009, es posible investigar las causas y buscar soluciones a enfermedades neurodegenerativas como la demencia; estudios de vital importancia en un país que tendrá a casi 2 millones de adultos mayores proyectados para el 2060, según lo afirmó el Dr. Carlos Arrea en el Foro Institucional 2016.

Para esa otra iniciativa, el jurado expuso que su relevancia consiste en que la demencia es un padecimiento que en poco tiempo podría llegar a convertirse en una importante crisis de salud pública. Si no se realizan estudios que permitan su prevención, los resultados serían nefastos para el sistema costarricense que, a su vez, se caracteriza por ser solidario. En solo 19 años, la clínica desarrolló un método genético de detección temprana y un medicamento para reducir el avance de la demencia en beneficio de pacientes de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).

“Lo que vivimos es una epidemia. Actualmente, la enfermedad está considerada como prioridad internacional adoptado así por la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde el año pasado. Vivimos en la región del mundo con el mayor problema, porque la tendencia está en aumento. Por lo tanto, este reconocimiento exalta la necesidad de aprovechamiento de recursos existentes, cuando dos instituciones se unen para ejecutar estrategias de atención que van más allá de las paredes y se integran a la comunidad civil”, destacó Norbel Román Garita, director de la CMEC-UCR.

En total, 22 proyectos fueron postulados. De ellos, cinco más fueron reconocidos: el Programa de Acción Social del Hospital Clínica Bíblica, Proyecto Chepe se baña, Fundación Parque Metropolitano la Libertad, Fundecooperación y Asoprolapa. Así mismo, se reconocieron iniciativas de actores individuales.

 

Jenniffer Jiménez Córdoba

Periodista Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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