Ir al contenido principal

UCR: Costarricenses señalan la miopía y el astigmatismo como sus principales afecciones visuales

  • Cada uno de estos padecimientos aqueja a un 28 % de la población, según la Encuesta Actualidades 2018, de la Escuela de Estadística de la UCR

Cuando una persona tiene miopía, los objetos lejanos se ven borrosos. Mientras que cuando padece astigmatismo, el borde de los objetos parece distorsionado. Foto: Anel Kenjekeeva.

Una visión lejana borrosa y la distorsión de objetos son dos problemas presentes en más de 755 000 habitantes de Costa Rica. Estas personas dicen padecer de miopía o astigmatismo, e incluso de ambos. Así lo determinó la encuesta anual Actualidades 2018, que realizan los estudiantes de la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Según los resultados de este trabajo, tales padecimientos se presentan en mayor proporción en mujeres y en individuos menores de 30 años.

“La miopía es un efecto refractivo en el que el paciente tiene la córnea muy curva o el ojo es muy largo en su eje posterior, o una combinación de las dos. Por otro lado, el astigmatismo se da cuando un meridiano de la córnea está en una posición más curva, de manera irregular”, indicó el Dr. Sebastián Salas, oftalmólogo de la UCR.

Por ello, el cuidado o tratamiento de la vista son factores clave para que estas enfermedades no se agraven. El uso de anteojos y lentes de contacto son la forma más común de tratarlos.

Tanto la miopía como el astigmatismo pueden presentarse en cualquier persona y en cualquier momento de su vida. Así lo indica el Dr. Salas.

“No necesariamente son hereditarios. Sin embargo, si alguno de los padres o ambos padecen de miopía o astigmatismo, sí aumenta la probabilidad de que la persona sufra de esa enfermedad en algún momento de su vida”, afirmó.

Las cataratas, la presbicia, la hipermetropía y el glaucoma son otros de los padecimientos más comunes en los costarricenses. Las personas más afectadas por estas condiciones suelen superar los 50 años.

La Encuesta Actualidades 2018 también mostró que más de 2 671 000 costarricenses se ha revisado la vista alguna vez; de esa cantidad, el 57 % lo hizo en el último año. La visita al especialista la realizaron por control o examen ocular, procedimientos que prefieren llevar a cabo en clínicas o empresas privadas.

Otro de los hallazgos de esta encuesta revela que al menos el 44,5 % de las personas en Costa Rica no utiliza lentes. A pesar de ello, más de la mitad de ese porcentaje presenta al menos un síntoma que les altera la visión. Entre ellos, ver borroso o distorsionado y sentir frecuentes dolores de cabeza.

Para el Dr. Salas, la visión, así como cualquier otra función del cuerpo, se debe cuidar y revisar al menos cada 18 meses. Cuando la persona cumple los 40 años, debe reducir este periodo a 12 meses.

“Parte de las recomendaciones más comunes para los niños y niñas es limitar el uso de dispositivos tecnológicos, máximo dos horas al día, para evitar efectos refractivos (alteraciones oculares), como la miopía y el astigmatismo”, agregó el Dr. Salas.

Estudiantes trabajan con población de todo el país

La Encuesta Actualidades 2018 fue realizada por estudiantes de tercer y cuarto año de la carrera de Estadística e incluyó una muestra probabilística de 1 096 costarricenses mayores de 18 años, habitantes de zonas urbanas y rurales en todas las provincias del país.

“Tenemos una muestra que logra representar a la población costarricense. Los estudiantes realizaron los ajustes necesarios para la ponderación de la muestra. Asimismo, ellos fueron los responsables de cada proceso, desde la selección del tema y la redacción y aplicación del cuestionario, hasta su presentación formal”, indicó Johnny Madrigal Pana, docente de la Escuela de Estadística.

Los alumnos de la Escuela de Estadística aplicaron esta encuesta dentro del marco del curso “Diseño de Encuestas por Muestreo”. Esta octava versión logró concretar una encuesta nacional de opinión en más de nueve temas de interés nacional.

 

Valeria García Bravo

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

Sea parte de SURCOS:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

Costa Rica: Glifosato, herbicida más usado en zona de incidencia de Enfermedad Renal Crónica

“Nos preocupa que se ha visto que el glifosato está en el suelo, en el aire, en el agua, en la comida, en la orina humana, en la leche materna…”. Estas fueron las palabras de Diana Mosheim Castro, especialista en biología tropical del Comité de Ambiente y Salud, del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica.

Fabiola Pomareda García / pomaredafabiola@gmail.com

La mayoría de las y los habitantes de Costa Rica desconocemos qué tan expuestos y afectados por estamos los seres humanos al glifosato.

El glifosato es el herbicida más utilizado en el mundo y también en el país, donde se usan aproximadamente 1500 toneladas de ingrediente activo al año, según datos de personas expertas.

Si bien en Costa Rica está aprobado solamente para uso agrícola, el 37% del glifosato se usa en zonas no agrícolas, como parques, orillas de camino y alrededores de la línea del tren, de acuerdo con especialistas. Este uso de glifosato en zonas no agrícolas no está aprobado por el Ministerio de Salud.

También se aplica como madurante en productos que están prontos a ser consumidos por las y los costarricenses o en alimentos producidos con organismos genéticamente modificados, que están en los supermercados. Debido a las debilidades en las clasificaciones de peligrosidad que hacen organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), se ha dado la idea falsa de que el glifosato es un plaguicida seguro porque no se han considerado sus efectos crónicos en la salud.

Las afectaciones a la salud de trabajadores agrícolas que tienen contacto con el glifosato son numerosas y documentadas. Pero además, el Ministerio de Salud reconoce que se ha reportado una relación entre el aumento del arsénico en el agua para consumo humano y el aumento de la enfermedad renal crónica. Y se ha determinado que el glifosato es el herbicida más utilizado en el área de incidencia de la enfermedad, que es Guanacaste. La información epidemiológica y la evidencia científica a nivel mundial relacionan al arsénico en el agua de consumo humano y al uso del glifosato como directamente relacionadas con esta enfermedad.

¿Cómo funcionan el glifosato y la amina de sebo?

El pasado 3 de diciembre se compartió en San José la charla “Glifosato, ¿qué es lo que nos preocupa?”, parte del Simposio del Comité de Ambiente y Salud, del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica.

“Nos preocupa que se ha visto que el glifosato está en el suelo, en el aire, en el agua, en la comida, en la orina humana, en la leche materna…”, dijo esa noche Diana Mosheim Castro, especialista en biología tropical de dicho Comité del Colegio de Médicos.

“La molécula del glifosato fue producida sintéticamente en 1950. Tiene varias propiedades: quelante (sustancia que forma complejos con iones de metales pesados), herbicida y antimicrobiano. Como herbicida fue introducido en 1974”, informó la experta.

Según Mosheim, la forma de acción de este herbicida sobre las llamadas “malas hierbas” es afectando su crecimiento para que no produzcan proteínas adecuadamente; afectando las defensas de la planta; y, como es un quelante, atrapando cationes, dentro de los cuales hay minerales y micronutrientes. De esta forma la planta no tiene con qué hacer sus productos.

La formulación del glifosato incluye un compuesto que es el surfactante, que aumenta la permeabilidad de las membranas para que el glifosato no se quede en la superficie de la planta y pueda traspasarla. El surfactante abre la membrana biológica para que el glifosato pueda introducirse.

“Uno de los surfactantes más utilizados en la formulación del glifosato es la amina de sebo, que se ha comprobado en estudios que es de 2 a 125 veces más tóxica que el glifosato en sí”, indicó Mosheim.

Un 37% del glifosato se usa en zonas no agrícolas, sin permiso

Por lo general se cree que este químico sólo se usa para aplicarse como herbicida en las fincas de arroz y caña de azúcar. Pero poco se sabe de que se aplica como madurante en productos que están prontos a ser consumidos por las y los costarricenses o en alimentos producidos con organismos genéticamente modificados, que están en los supermercados.

En Costa Rica se usan aproximadamente 1500 toneladas de ingrediente activo al año, según Mosheim. Está aprobado para uso agrícola en 32 cultivos.

En el año 2013 se importaron 1.761.417 kg de ingrediente activo de glifosato, según datos del Servicio Fitosanitario del Estado (SFE) citados en el documento “Uso del herbicida glifosato en Costa Rica 2007-2015”, realizado por investigadores de la Universidad Nacional. Ese mismo año se exportaron 630.164 kg i.a. (35,8% de lo importado), representando un consumo en el país de 1.131.254 kg i.a. de glifosato (1.131 toneladas).

“Sin embargo, el 37% se usa en zonas no agrícolas, como parques públicos, oleoductos, orillas de camino, cementerios, línea del tren, lotes baldíos. Este uso de glifosato en zonas no agrícolas no está aprobado por el Ministerio de Salud. Esto pone al público en mayor contacto con el herbicida, porque diay, van a La Sabana y ahí alrededor de los árboles están con glifosato; igual a la orilla de los caminos”, resaltó Mosheim.

En agricultura el glifosato se usa como herbicida para preparar terrenos. Pero también como madurante y desecante, en productos que están cerca de ser consumidos por nosotros. Este tratamiento pre-cosecha significa la aplicación de glifosato dos semanas antes de que los alimentos sean cosechados.

Mosheim explicó que antes de cortar la caña de azúcar y recogerla se le aplica glifosato como madurante, porque produce un estrés en la planta, que hace que se concentren los azúcares en el tallo y favorece el manejo del rastrojo. También se usa como desecante en el maíz, para homogeneizar la maduración y secar el grano para que esté comercializable más rápidamente.

Tambien tenemos contacto con residuos de glifosato por medio de alimentos producidos con organismos genéticamente modificados a los que se les aplicó glifosato.

“No tenemos forma de saber qué jaleas o qué granolas están hechas con Organismos Genéticamente Modificados (OGM). Esto es importante porque la mayoría de estos OGM son tolerantes al glifosato; han recibido más glifosato que otra planta que no tiene esta característica”, enfatizó Mosheim.

En general, existe limitada información sobre los niveles de glifosato en los alimentos que consumimos. La especialista puntualizó que si bien existe un Codex Alimentarius (1) que determina los “niveles seguros”; éstos se fijan con base en las buenas prácticas agrícolas y consideran estudios toxicológicos del principio activo del herbicida -pero no de su formulación-. Estos estudios fueron hechos en su mayoría en animales y elaborados por las industrias químicas.

Existe la idea falsa de que es un plaguicida seguro

Las personas más afectadas por la exposición a glifosato son los trabajadores agrícolas, que tienen contacto directo con él, sobre todo porque al ser calificado como “verde”, existe la idea de que no requiere mucho cuidado.

Teresa Rodríguez, experta en toxicología de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, en León, aclaró que a pesar de lo mucho que se habla recientemente sobre los riesgos a la salud con el uso de este plaguicida, nadie se ha molestado por investigar cómo se comporta la molécula en la vida real, con poblaciones expuestas en condiciones reales, sino que se siguen considerando sus características, de acuerdo a lo que se determinó en pruebas pre-mercado.

En cuanto a los efectos en la salud, se debe separar la exposición aguda, de la exposición a largo plazo; pues tanto los efectos como las condiciones de exposición son distintas.

Rodríguez añadió que la OMS clasifica la peligrosidad de los plaguicidas únicamente por la toxicidad aguda; no considera los efectos a largo plazo.

“Esta es una debilidad de esa clasificación. Por eso no debemos quedarnos únicamente con la clasificación de la OMS”, dijo, y agregó que el próximo año se revisará la clasificación por peligrosidad y se van a incluir algunos efectos crónicos, como indicadores de peligrosidad.

“Al no considerar efectos crónicos, podemos tener plaguicidas que nos den la idea falsa de que son plaguicidas seguros, como es el caso del glifosato. Para los trabajadores del campo es confuso cuando las bandas de color de las etiquetas del plaguicida no corresponden con la toxicidad a largo plazo”, aádió la experta.

Daños en la salud y Enfermedad Renal Crónica

El grosor de la piel es diferente, según el área del cuerpo humano; no es lo mismo la palma de la mano que la cara. Rodríguez acotó que la piel más delgada del cuerpo humano la tenemos en el periné (suelo pélvico).

“Por experiencia con otros plaguicidas, hemos visto que cuando hay derrames en las bombas que van colocadas en la espalda, el derrame sigue el trayecto de la espalda y baja hacia el área perineal, que es un área sumamente delgada, más que la piel de la cara, y que además, en el caso del varón, tiene un órgano sumamente sensible, que es el testículo y el glifosato es un disruptor endocrino y es un tóxico testicular”, afirmó Rodríguez.

Uno de los seis plaguicidas que estaría más fuertemente asociado a la enfermedad renal crónica mesoamericana ligada al trabajo agrícola es el glifosato, aseveró la especialista. Los experimentos realizados en animales han comprobado que el glifosato -en exposiciones altas- produce necrosis tubular aguda. Esto significa la destrucción de la pared de los tubulos renales, con una filtración retrógrada (el plasma que se filtró se regresa a la sangre), aclaró Rodríguez.

La doctora declaró que en investigaciones realizadas en Sri Lanka se retomó el tema de la capacidad quelante del glifosato y se formuló la teoría de que: así como el glifosato se fija al estar en agua dura (que contiene alto nivel de minerales), y puede permanecer más tiempo en el ambiente, lo mismo puede pasar al interior del organismo humano. Cuando las personas están expuestas al glifosato y a metales pesados (como el arsénico), se forman unas rejillas en el organismo. Estos complejos viajan en la sangre y transportan esos metales -que normalmente se quedarían acumulados en los tejidos- al riñón. En el riñón el glifosato se disocia de los metales y le deja al riñón la carga de metales. La teoría que tienen en Sri Lanka es que lo anterior está causando la Enfermedad Renal Crónica (ERC) o nefropatía. Esto causaría el daño inicial y después se van sumando otras causas, como el estrés térmico.

“Acordémonos de aplicar el principio de precaución: Si yo sospecho que algo es una amenaza para la salud humana, debo tomar las medidas cautelares para evitar que el daño prosiga, aunque aún no estén establecidas claramente las relaciones causa-efecto”, dijo Rodríguez.

Enfermedad Renal Crónica en Guanacaste: Una calamidad de salud pública

El viceministro de salud, Dennis Angulo, dijo que la Enfermedad Renal Crónica (ERC) era “una calamidad de salud pública, de la que se desconoce su dimensión real”.

Angulo dijo que se ha denominado nefritis intersticial crónica en comunidades agrícolas porque la mayoría de los pacientes son agricultores que se dedican a cultivos de caña de azúcar y arroz. Se da en Centroamérica, Sri Lanka, India y China; curiosamente en Cuba no. En Costa Rica apareció a mediados de los años 90s y tiene alta incidencia en cuatro cantones de Guanacaste: Cañas, Bagaces, Carrillo y Santa Cruz.

“Según información confiable, hay más de 1700 personas con Enfermedad Renal Crónica en Guanacaste. Es la enfermedad con la tasa de crecimiento más grande. Este es un problema localizado en Guanacaste. A pesar de que en otras partes del país se tienen condiciones climáticas similares, la enfermedad no se manifiesta, lo cual sugiere la existencia de uno o varios determinantes ambientales propios de Guanacaste”, comentó el funcionario.

“La enfermedad evoluciona sin sintomatología aparente, hasta que el daño renal es irreversible. Sin embargo, se han reportado niños, adolescentes y mujeres con esta enfermedad o que han muerto de la misma. La Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) gasta actualmente 32 millones de dólares en atención a pacientes con ERC. Van a construir una torre en Liberia para la hemodiálisis. La enfermedad no ha sido catalogada como enfermedad laboral y el Instituto Nacional de Seguros no atiende a los trabajadores con este mal. En Nicaragua, por ejemplo, sí se ha reconocido como un riesgo de trabajo agrícola”, continuó Angulo.

La Enfermedad Renal Crónica, el glifosato y el arsénico en el agua

Angulo se refirió a la principal hipótesis sobre el origen de esta enfermedad.

Primero, enfatizó que “se ha reportado una relación entre el aumento del arsénico en el agua para consumo humano y el aumento de la ERC. También se ha reportado una disminución en la tasa de ERC, al disminuirse la exposición al arsénico. Ha habido consumo de agua con arsénico en niveles superiores a 10 miligramos por litro en la zona afectada durante años -desde el 2010 al menos y posiblemente desde antes-”.

Segundo, subrayó que “se ha determinado que el glifosato es el herbicida más utilizado en el área de incidencia de la enfermedad. La región es de producción intensiva de caña de azúcar y arroz, en donde se usa el glifosato y otros agroquímicos extensivamente”.

Y tercero, Angulo resaltó: “El agua utilizada en la zona proviene en su mayoría de pozos, lo que sugiere que son aguas duras. La información epidemiológica y la evidencia científica a nivel mundial relacionan al arsénico en el agua de consumo humano y al uso del glifosato como factores desencadenantes de afecciones renales o directamente relacionadas con la ERC”.

“La propiedad quelante de metales del glifosato, así como de compuestos relacionados, es un hecho bien conocido. A través de un estudio de la Universidad Estatal de California en Long Beach, se dio un gran apoyo a esta hipótesis, que puede explicar las epidemias similares observadas en Bangladesh (India) y Centroamérica. Recientemente se ha demostrado que los efectos renales tóxicos y las propiedades disruptivas endocrinas en las formulaciones basadas en glifosato son mayormente debidas a otros componentes presentes en la formulación del herbicida, ya que contienen metales pesados, como arsénico, bromo, cobalto, plomo y níquel, que se sabe que son tóxicos y disruptores endocrinos”, prosiguió el funcionario.

La problemática en el país debido al alto uso de glifosato, incluso hizo que la Defensoría de los Habitantes dedicara un capítulo a este plaguicida, en uno de sus informes. También conformó una comisión técnica, que aún está evaluando recomendar la prohibición del glifosato en Costa Rica.

“La Presidencia de la República y el Ministerio de Salud han reconocido este problema como prioritario y están realizando varias actividades al respecto. Se ha conformado un grupo de expertos junto a la CCSS para analizar la información disponible y la bibliografía científica para determinar si hay información suficiente para la aplicación del principio precautorio en la prohibición del glifosato”, señaló Angulo.

En toda América Latina existen iniciativas de organizaciones ecologistas, campesinas, grupos de científicos y más, demandando que se cancele el registro de este herbicida cancerígeno altamente peligroso, por los accidentes, efectos crónicos y muertes recurrentes.

Pero sin duda una de las afectaciones más dolorosas e injustas son las causadas a la salud de las personas, a miles de trabajadores del campo y a pobladores de comunidades rurales asfixiadas por el uso de agroquímicos, como en Costa Rica.

(1) Codex Alimentarius o Código Alimentario es un conjnto de normas que garantizan qe los alimentos sean saludables y puedan comercializarse, aprobadas por una comisión de la FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Imagen tomada de: lavaca

Compartido con SURCOS por Mariano Sáenz.

Sea parte de SURCOS:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

Imágenes satelitales: piña se expande sin control

  • Evidencia científica revela que existen 1.482 hectáreas de piña sembradas dentro de Áreas Silvestres Protegidas.
  • En 2017 se registran 66.266 hectáreas de piña sembradas en el país.
  • Entre 2016-2017 el monocultivo de piña creció unas 9.000 hectáreas sin controles estatales.

(FECON, 14-01-2019.) Una actualización de mapas satelitales vinculados con la N.A.S.A revelan que existen 66.266 hectáreas de piña sembrada para el año 2017. Según mostraron las imágenes satelitales del Monitoreo de Cambio de Uso en Paisajes Productivos (MOCUPP) de Costa Rica, elaborado por el Laboratorio PRIAS del Centro Nacional de Alta Tecnología (CENAT) del CONARE. (disponibles en el sitio: http://www.snitcr.go.cr/)

Este mismo centro de investigaciones descubrió que las piñeras cubrían en 2016 unas 57.327 hectáreas del territorio nacional. Del 2016 al 2017 los empresarios piñeros incrementaron el área cultivada en 9.000 hectáreas lo cual representa un expansión de un 15,7% en tan solo un año.

La actividad de la producción de piña fresca en Costa Rica ha sido señalada como la responsable de contaminar fuentes de agua de poblaciones aledañas a este monocultivo. Incluso de ha visto envuelta en denuncias por no cumplir la legislación en materia laboral, ambiental y fiscal. Se sabe que entre el año 2000 y el 2015 esta industria deforestó de forma ilegal 5.566 hectáreas de áreas de protección en margenes de ríos y humedales.

El PRIAS además encontró 1.482 hectáreas dentro de Áreas Silvestres Protegidas, entre estas sobre sale el Refugio Corredor Fronterizo Norte, el Refugio de Vida Silvestre Maquenque y Barra del Colorado. El traslape de la piña con las zonas que se supone dedicadas a la conservación de la naturaleza ya había sido denunciado por la Federación Costarricense Para la Conservación de la Naturaleza (FECON) en 2017 cuando se demostró que habían 1.112 hectáreas de piña dentro de ASP. Un año después el PRIAS revela que hay 370 hectáreas adicionales para el 2017.

Estas casi 1.500 hectáreas de invasión por parte de las empresas piñeras dentro de las Áreas Silvestres Protegidas demuestra la inacción estatal. Se sabe que instituciones encargadas de velar por el cumplimiento de la legislación ambiental no están haciendo su trabajo o son deficientes. Por lo tanto, son cómplices de la destrucción ambiental que esta sufriendo el país según el Artículo 57 de la Ley Forestal.

Pese a esto el actual gobierno ha recortado 2.000 millones de colones para el 2019 al Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC). Esto pone cuesta arriba remediar cualquier impacto de la expansión irresponsable, ilegal y descontrolada del cultivo de la piña.

Contacto al teléfono: 87609800, Henry Picado Cerdas, Presidente de la Federación Costarricense para la Conservación de la Naturaleza.

Enviado a SURCOS por FECON.

Trabajo de la Unidad de Promoción de la Salud de la UCR viajó a sedes y recintos en el 2018

Taller realizado en la Sede del Atlántico para el abordaje de la salud integral en nuestras Sedes y Recintos UCR.

El abordaje de la salud integral en las Sedes y Recintos de la UCR responde a la declaratoria del Consejo Universitario de democratizar la Educación Superior prestando especial atención a la regionalización universitaria.

Como parte de este proceso, durante el 2018, la Unidad de Promoción de la Salud (UPS) incorporó en su Plan Anual Operativo un nuevo eje de trabajo enfocado en fortalecer la salud y el bienestar de la población estudiantil en el entorno de sedes y recintos de la institución.

De esta forma se impartieron talleres y charlas en temas como: liderazgo, administración del tiempo, preparación de recetas saludables y económicas, manipulación de alimentos, manejo de emociones, gestión efectiva del estrés, actividad física y recreación, clases de zumba, teatro foro sobre sexualidad y diversidad, entre otras. Todas las actividades fueron realizadas acorde a las necesidades específicas manifestadas por los estudiantes de las diferentes Sedes y Recintos UCR.

Para la M.Ps. Shirley Carmona, coordinadora de este trabajo en la UPS: «un importante logro fue trabajar en el posicionamiento de la salud como un valor sustantivo del éxito académico y del desarrollo personal de la población estudiantil».

Durante este proceso se realizó una construcción conjunta con los representantes de Vida Estudiantil de las Sedes y Recintos para acompañar, de manera articulada, la elaboración y ejecución de un plan de trabajo en Promoción de la Salud que apoyó e impulsó las decisiones y acciones orientadas a la gestión de la salud universitaria, como parte de un proceso integral e inclusivo, en congruencia con el eje denominado: «Trabajo en Promoción de la Salud como aporte a los procesos de regionalización universitaria» cuyo objetivo ha sido: «Facilitar la gestión o consolidación de entornos universitarios que promuevan la salud y la equidad en las diferentes Sedes y Recintos de la UCR, en sinergia y complemento al trabajo que se desarrolla desde la Red Costarricense de Universidades Promotoras de la Salud (REDCUPS)».

De este modo, inició un importante acercamiento y acompañamiento para el abordaje de la salud integral en nuestras Sedes y Recintos de manera que logremos el posicionamiento de la salud como un valor sustantivo del éxito académico y el desarrollo personal de nuestros estudiantes.

Con este fin, según el Dr. Saúl Aguilar, Jefe de la UPS: se estableció contacto con el personal administrativo de Vida Estudiantil en cada Sede o Recinto, que trabajaron en el cumplimiento de los objetivos a partir de las necesidades y los recursos establecidos para cada lugar. También se destaca el trabajo realizado con los estudiantes de residencias estudiantiles.

Para la M.Ps. Shirley Carmona el balance realizado al final de año permite evidenciar el trabajo coordinado con 6 Sedes y 10 Recintos de la UCR. La elaboración de 11 planes de trabajo de salud estudiantil con enfoque en Promoción de la Salud desarrollados a lo largo del I y II ciclo 2018 que cubre la totalidad de las Sedes y Recintos, con 44 actividades desarrolladas y 2607 estudiantes impactados. Este trabajo realizado es un logro para la comunidad universitaria.

Trabajo de la Oficina de Bienestar y Salud de la UCR en Sedes Regionales en el 2018

La Unidad de Promoción de la Salud (UPS) incorporó dentro de su Plan Anual Operativo un nuevo eje de trabajo para la consolidación o reforzamiento de las acciones en este tema en las diferentes Sedes y Recintos UCR respondiendo a la declaratoria del Consejo Universitario.

 

Sonia Vargas Cordero

Periodista Unidad de Promoción de la Salud

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

UCR: Envejecimiento de la población y alto gasto en medicamentos retan la sostenibilidad de la Caja

  • Tan solo en hipertensión, la CCSS invirtió más 5 millones de dólares en el 2017

  • Desaceleración de las contribuciones y déficit del Gobierno Central hacen que las posibilidades de financiamiento adicional se reduzcan

El Dr. Macaya resaltó los logros de la Caja. Gracias al esfuerzo de la institución, los indicadores de salud alcanzados por Costa Rica se comparan con los de países desarrollados. Foto: Anel Kenjekeeva.

Náuseas, vértigo y somnolencia son algunos síntomas de la hipertensión; un padecimiento que se posiciona dentro de las principales enfermedades de Costa Rica y en la lista de los mayores generadores de gasto en medicamentos para la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).

De acuerdo con información enviada por la Dirección de Farmacoepidemiología de la CCSS, en el 2017 un millón de pacientes estuvo bajo tratamiento antihipertensivo. Esto generó un costo total en fármacos que ascendió los $5 000 000 anuales.

Sin embargo, ese no es el único padecimiento de alto costo. Junto con la hipertensión también destacan la diabetes y las enfermedades especiales. De acuerdo con el Dr. Román Macaya Hayes, presidente ejecutivo de la CCSS, la diabetes se posiciona como el segundo en importancia en cuanto a gasto y cantidad de personas que presentan la enfermedad. En el 2017 se contabilizó cerca de 100 000 pacientes diabéticos a quienes se les destinó un total de $5 415 963 en insulina.

Respecto al grupo de enfermedades especiales, 3 960 usuarios presentaron algún padecimiento de este tipo, por lo que requirieron de tratamientos catalogados como de alto impacto financiero. Si bien este grupo es menor en comparación con la cantidad de personas diabéticas e hipertensas, tan solo en ellos seinvirtió $56 608 055 durante el año pasado.

“En relación con los medicamentos de alto costo, que no están en la lista oficial de medicamentos y que no pasan por el Comité de Farmacoterapia, casi 4 000 pacientes nos llegan por recurso de amparo. El promedio por año para estos pacientes es de $14 000 y muchos de ellos son de por vida. Pero esto es solo un promedio, hay pacientes que están entre los $200 000 a los $300 000 anuales”, manifestó el Dr. Macaya, en una visita que realizó a la Universidad de Costa Rica (UCR) como parte de la cátedra Dr. Antonio Peña Chavarría realizada en el mes diciembre del presente año.

Otro padecimiento que destaca es la depresión. Se estima que durante el año 2017, alrededor de 153.000 personas atendidas en la CCSS recibieron tratamiento antidepresivo. La inversión total para todos ellos fue de $2.487.495.Foto: Anel Kenjekeeva.

Una población que envejece

El reto que constituye el gasto de medicamentos para la Caja se fortalece aún más con el incremento de la población adulta mayor. Según Macaya, en el 2015 las personas en etapa de vejez era del 11%. Para el 2050 esta cifrá aumentará significativamente en un 14%; es decir, el 25% de la población estará envejecida.

“Se estima que al 2050 un cuarto de la población será adulta mayor. En términos absolutos, el número de personas mayores a 65 años se va a triplicar de aquí al 2050. Vamos a pasar de casi medio millón que tenemos hoy, a 1,3 millones de adultos mayores en el 2050” señaló el jerarca.

Lo anterior implicaría un mayor uso de los servicios de salud. Actualmente, en cuanto a la estancia hospitalaria por grupos de edad, los adultos mayores sobresalen. Este grupo ocupa casi el 50% de las camas de los servicios de medicina.

Por lo tanto, si nada cambia; es decir, si el envejecimiento se da de la forma prevista y la incidencia de enfermedades en este grupo etario persiste, en el 2050 los adultos mayores ocuparían el 70% de la estancia de cama promedio.

El desafío entonces resulta claro. Si en 77 años se construyó la Caja que hoy atiende a ese 50% de la población adulta mayor, ¿cómo podrá la institución generar en 32 años la suficiente capacidad resolutiva para afrontar el panorama que se avecina?

“Para el 2050 tendríamos casi un millón de días cama solo para adultos mayores. A esto se le debe sumar los otros servicios y grupos etarios. Eso ya debe sonar alarmas en todos los directores de hospitales y profesionales de salud pública sobre cómo vamos a cambiar lo que hoy hacemos, porque nuestro presupuesto como institución, que es el 11% del PIB de Costa Rica, no podrá crecer más a este ritmo”, destacó Macaya.

Con el incremento de la población adulta mayor, también se aumentan las enfermedades no transmisibles. Macaya compartió datos publicados sobre las causas de mortalidad en Costa Rica, que datan del 2012, los cuales reflejan que un 30% de las razones de fallecimiento se deben a problemas del corazón, un 23% por cáncer y un 11% por lesiones. Las enfermedades respiratorias acaparan el 6% y la diabetes mellitus un 4%.

“En el adulto mayor todas esas enfermedades son más intensas. Así, el cáncer puede afectar todo los grupos etarios, pero es más común en el adulto mayor. De igual forma pasa con los problemas del corazón, alguien de 40 años podría tener un infarto, pero es mucho más común de 65 hacia arriba”, afirmó Macaya.

Desde una perspectiva más amplia, el último informe sobre la salud de los adultos mayores en Costa Rica indica que los países latinoamericanos deben enfrentar los retos del rápido envejecimiento de la población, pero con menos recursos y más premura que los países desarrollados. -Imagen con fines ilustrativos Foto: Anel Kenjekeeva.

Conductas de alto riesgo

A los retos anteriores se les suma las conductas de alto riesgo. Tres de cada dos personas presentan obesidad y sobrepeso, casi el 46% de la población es sedentaria y las muertes en sitio por accidentes de tránsito alcanzan los 1.3 personas por día.

El consumo de tabaco, la tasa de suicidios y el índice de homicidios no se quedan atrás. Un 24% de las personas entre 12 a 70 años fuma; mientras que 12 de cada 100 mil habitantes fallece debido a un asesinato, y un 0,67 realiza algún intento de autolesión contra su propia vida.

“Tenemos una población cada vez más obesa y somos uno de los países más sedentarios. También, tenemos una tasa de homicidio a niveles preocupantes. Otra de las estadísticas más tristes como sociedad está en un incremento importante en suicidios e intentos de suicidios especialmente en los jóvenes. Nosotros tenemos una obligación moral de atender eso”, dijo Macaya.

En medio del déficit

Las posibilidades de financiamiento adicional son reducidas. El jerarca de la CCSS explicó que en los últimos años ha ocurrido una desaceleración de las contribuciones. Del 2005 al 2009 la institución creció en un 8%. Del 2010 al 2015 fue de un 6% y del 2017 al 2018 un 4%.

De la misma manera, el déficit del gobierno central del 7,2% del PIB, junto con las cargas sociales que ya son relativamente altas, ponen en jaque a la institución en la búsqueda de nuevas formas de sustento económico.

“Si bien la Caja es autónoma, nosotros no somos una isla en la economía costarricense. Necesitamos una economía pujante y creciente, para que las contribuciones sigan financiando nuestra salud y nuestras pensiones” enfatizó el Dr. Macaya.

¿Y ahora qué?

Lograr la sostenibilidad financiera no erá sencillo. Ya la Caja en el 2010 sufrió una crisis por insuficiencia de fondos para cubrir obligaciones. En el 2014 logró el equilibrio de gastos ajustados a los niveles de ingreso y en el 2018 concretó una favorable estabilidad debido al nivel de inversiones estratégicas.

La meta ahora de la CCSS es garantizar a mediano y largo plazo la atención de salud, mediante criterios de eficiencia, oportunidad, calidad y alta satisfacción. Según Macaya, la hoja de ruta para alcanzar más salud, mejores servicios y un costo menor se basa en seis elementos.

El primero es el abordaje intersectorial, que procura alianzas con diferentes instituciones para fomentar estilos de vida saludables. El segundo es un aumento de las fuentes de financiamiento que no dependa del porcentaje de la población que trabaja y contribuye a la CCSS.

Por su parte, el tercero y el cuarto elemento se basan en la adaptación del modelo al priorizar la atención primaria en salud y las redes integradas; así como una mayor eficiencia en la gestión institucional. Finalmente, se trabajará por el uso intensivo de las tecnologías disponibles y la asignación de recursos orientados a resultados.

“Con las redes integradas, por ejemplo, si el tiempo de espera es de 15 meses para una cirugía, pero otro hospital lo puede hacer en tres meses, entonces eso es lo que hay que aprovechar a fin de desarrollar una mejor eficiencia en la gestión institucional” relató el presidente ejecutivo.

El Dr. Macaya señaló que también es muy importante que los futuros médicos se sientan cómodos al ser asistidos por la tecnología. Ya para el 2019 está aprobado el presupuesto a fin de empezar un Centro de Procesamiento de Datos. El objetivo consiste en saber cómo intervenir más oportunamente una enfermedad antes de que se complique, o bien, lograr su prevención y “Costa Rica está en una posición privilegiada” concluyó el Dr. Macaya.

 

Jenniffer Jiménez Córdoba

Periodista Oficina de Divulgación e Información.

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

Movimiento Salud del Este comparte buenas noticias – triunfo social

El Movimiento Salud del Este, la Junta de Salud de Montes de Oca y la Junta de Salud de San Juan-San Diego-Concepción de La Unión, compartimos con mucha satisfacción la noticia de que la Junta Directiva de la CCSS mantiene el acuerdo de la institucionalización de los Ebais de Montes de Oca, Curridabat y San Juan-San Diego-Concepción de La Unión.

El trabajo que sigue es mucho para que los servicios de salud de las Áreas de Salud de Montes de Oca, Curridabat y San Juan-San Diego-Concepción de La Unión sean institucionalizados, garantizándose su calidad: oportuna, accesible, acertada desde el punto de vista científico y técnico, con las herramientas tecnológicas modernas de acuerdo con el nivel de atención, con personal suficiente, multidisciplinario y conocimientos actualizados en su rama de especialidad, y capacidad resolutiva, con formación y vocación humanista y social.

Gracias a todas las personas que trabajaron a nuestro lado para lograr este objetivo.

Más información:

Marcela Zamora Cruz, Junta de Salud de Montes de Oca, 8705-6934.

Antonieta Fernández Quirós, Junta de Salud San Juan-San Diego-Concepción de La Unión, 8302-8130.

Marcela Sánchez Cortés, Movimiento Salud del Este, 8909-2750

 

Comunicado Caja Costarricense de Seguro Social:

Administraremos en forma directa los Equipos Básicos de Atención Integral en Salud (Ebáis), ubicados en Montes de Oca, Curridabat y San Juan, San Diego y Concepción de La Unión, a partir del 2020, según una decisión adoptada hoy por la Junta Directiva de la institución.

Según lo explicó el doctor Román Macaya Hayes, presidente ejecutivo de la CCSS, la decisión se adoptó en la sesión ordinaria del día de hoy, luego de un proceso de discusión y análisis que llevó muchas horas de trabajo y de consultas técnicas, económicas y jurídicas.

Se trata de los 40 Ebáis que funcionan en las áreas de salud de Montes de Oca, Curridabat, San Diego, San Juan y Concepción de La Unión y que han estado, en los últimos años, administrados por terceros. Estas áreas de salud ofrecen servicios del primer nivel de atención a unas 200 mil personas que residen en esas localidades.

La decisión se adoptó, tras estudios institucionales que demostraron la viabilidad de la CCSS para asumir la administración de esas áreas de salud desde todo punto de vista y con el propósito de estandarizar la oferta de servicios que reciben los pacientes de la CCSS en todos los rincones del territorio nacional.

Según los estudios, existen normas jurídicas que señalan que la CCSS únicamente puede dar a terceros un servicio cuando se demuestre una inviabilidad institucional y, en este momento, existe un criterio técnico que dice que la CCSS puede asumirlos a partir del 2020 cuando se venza el contrato que está vigente.

Según lo reconoció el doctor Armando Villalobos Castañeda, director de la región Central Sur y responsable de la supervisión de esos Ebáis, ya tienen todo listo para que la CCSS asuma esos Ebáis.

Este nuevo paso institucional implica la creación de unas 400 plazas y una inversión en equipos médicos, odontológicos, informáticos, de telecomunicaciones cercana a $3.5 millones, el alquiler de la infraestructura que albergará las citadas sedes de área y de Ebáis. De momento se continuará con la misma infraestructura. También se requerirá un reforzamiento de la Dirección Regional Central Sur.

El hecho de que la CCSS asuma esos Ebáis tiene una serie de ventajas que están dadas por los límites de acción que ofrece el contrato suscrito. Tanto el doctor Villalobos como el doctor Albert Méndez Vega y José Miguel Rojas, también de la Dirección Regional Central Sur, explicaron que la salud es muy dinámica y por lo tanto, en ocasiones, deben ajustar rápidamente los programas de acuerdo con el patrón epidemiológico y la coyuntura nacional e internacional y esta acción se facilita en los Ebáis gestionados por la CCSS.

 

 

Información enviada por Junta de Salud de Montes de Oca.

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

Movimiento Salud del Este exige que CCSS respete proceso para asumir Ebais

Junta Directiva de la CCSS intentaría volver atrás sobre la decisión de asumir los EBAIS de Montes de Oca, Curridabat y San Juan-San Diego-Concepción de La Unión

 

Ante la intención de la CCSS de volver atrás sobre la decisión de asumir los EBAIS de Montes de Oca, Curridabat y San Juan-San Diego-Concepción de La Unión, el próximo jueves 20 de diciembre de 2018 en reunión ordinaria de la Junta Directiva de la CCSS, a pesar de los meses de trabajo de la Dirección Regional de Servicios de Salud Central Sur y de las Áreas de Salud Catedral Noreste (Clínica Central) y de La Unión, en agosto de 2018 fue paralizado el proceso y que las Áreas de Salud que asumirían los servicios tienen técnicamente todo preparado, están detenidos por la falta de un acuerdo de la Junta Directiva.

Los convocamos para hacer de conocimiento de todos detalles importantes sobre este asunto y denunciar esta intención de la Junta Directiva de la CCSS que iría en contra la normativa vigente.

Participarán Mario Devandas Brenes, Directivo de la Junta Directiva de la CCSS; Rafael López Alfaro de la Alianza Cantonal Barveña por la Salud y personas vecinas y parte del Movimiento Salud del Este.

 

Movimiento Salud del Este

Frente Nacional por la Seguridad Social en Defensa de la CCSS (FRENASS)

 

Más información:

Marcela Zamora Cruz 8705-6934.

Marcela Sánchez Cortés 8909-2750

 

Ingrese en el siguiente enlace para leer el comunicado.

Comunicado Movimiento Salud del Este – FRENASS

 

 

*Imagen ilustrativa.

Enviado por Junta de Salud Montes de Oca.

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

Junta de Salud De San Pedro reclama participación ante entrega a privados

La Junta Directiva de la CCSS intenta volver atrás sobre la decisión de asumir los EBAIS de Montes de Oca, Curridabat y San Juan-San Diego-Concepción de La Unión

 

  • A pesar de los meses de trabajo de la Dirección Regional de Servicios de Salud Central Sur y de las Áreas de Salud Catedral Noreste (Clínica Central) y de La Unión, en agosto de 2018 fue paralizado el proceso

  • Las Áreas de Salud que asumirían los servicios tenían técnicamente todo preparado, están detenidos por la falta de un acuerdo de la Junta Directiva

 

La Junta de Salud de Montes de Oca, informa a la comunidad de Montes de Oca y a la comunidad nacional, que durante el año 2017 dimos seguimiento a la continuidad de la prestación de los servicios de salud de nuestra Área de Salud, dado que el contrato suscrito por el Consorcio UNIBE con la CCSS vencía el 17 de febrero de 2018 y la autorización de la Contraloría General de la República indicaba que el contrato no tenía posibilidad de prórroga.

Luego de aprobado el proceso de institucionalización, esto es, que la CCSS asumiría los servicios de salud para prestarlos directamente, el 07 de diciembre de 2017 hemos dado seguimiento cercano al proceso de institucionalización, junto a la Dirección del Área de Salud Catedral Noreste (Clínica Central) a cargo del Dr. Gonzalo Zuñiga Mendoza.

Es por esto, que conocemos de primera mano que el proceso tuvo un progreso importante y que durante estos meses se consumieron recursos materiales, humanos y financieros en este proceso y no es aceptable que la Junta Directiva de la CCSS, a pesar del acuerdo tomado en diciembre de 2017, esté a un año de tomado el acuerdo, proponiendo volver atrás en su decisión en favor de mantener la tercerización de la prestación de servicios de salud en nuestras áreas de salud a contrapelo de la normativa vigente en esta materia.

Hacemos de conocimiento de todos, que nuestra posición sigue siendo la defensa de nuestro derecho a la salud, en especial de las poblaciones más vulnerables y en extrema pobreza y que seguimos opuestos a la tercerización o privatización solapada de servicios de salud, tanto de las Áreas de Salud como de Hospitales Regionales y Nacionales.

POR TANTO:

Exigimos que,

  • Se respete y agilice el trámite para que la Dirección Regional de Servicios de Salud Central Sur, que ha trabajado arduamente en este proceso, reciba el apoyo y reforzamiento necesarios para que lograr el objetivo de culminar el proceso de institucionalización en febrero de 2020.
  • Se respete la participación ciudadana, vista como un proceso democrático que garantiza una contribución responsable, activa y sostenida de la ciudadanía en el diseño, la toma de decisión y la ejecución de políticas de la CCSS, de manera que respondan a la realidad de la población, al bien común y al cumplimiento de los fines de la CCSS, de acuerdo con el mandato constitucional del Artículo 9 de la Constitución Política de Costa Rica:

El gobierno de la República es popular, representativo, participativo, alternativo y responsable. Lo ejercen el pueblo y tres poderes distintos e independientes entre sí: el Legislativo, Ejecutivo y Judicial”. (Artículo 9 de la Constitución Política de Costa Rica).

  • Las Juntas de Salud sean participadas de todos los procedimientos de contratación, de acuerdo en el artículo 2°de la Política de la Caja Costarricense de Seguro Social para la provisión de servicios de salud por medio de proveedores externos (terceros) y su Reglamento.

Nos ponemos a disposición de las comunidades, por lo que estaremos recogiendo todas las observaciones de los usuarios para que se ofrezcan servicios de calidad y de manera oportuna.

Se adjuntan para comprender plenamente la situación, las cartas entregadas a la Junta Directiva de la CCSS por parte la Junta de Salud de Montes de Oca y la Junta de Salud de San Juan-San Diego-Concepción de La Unión, en estas semanas, así como el documento, “Resumen de Situación Continuación_Dic-2018”.

¡Nuestra salud es importante!

¡No a la privatización de la prestación de los servicios de salud!

 

San José, 12 de diciembre de 2018.

Más información:

Marcela Zamora Cruz, Junta de Salud de Montes de Oca, 8705-6934.

Antonieta Fernández Quirós, Junta de Salud San Juan-San Diego-Concepción de La Unión, 8302-8130.

 

 

Imagen con fines ilustrativos.

Enviado por Marcela Zamora Cruz.

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

UCR: Sobrevivientes de cáncer sanan heridas mediante el arte

  • Etapa Básica de Artes Plásticas busca mejorar el acceso al arte

El grupo ha enfrentado situaciones difíciles asociadas con el cáncer, como el fallecimiento de una de sus compañeras. Sin embargo, persiste el entusiasmo. Foto: Angélica Castro.

Al ritmo de tango, cumbia y hasta música electrónica, 20 personas pintaban libremente, sin pensar o pensando. Unidas por el cáncer, se reían y disfrutaban de la última clase de arte del semestre y daban buena prueba de que la compañía y los colores ayudan a curar. Todas ellas fueron estudiantes universitarias y participantes de los proyectos de Acción Social de la Universidad de Costa Rica (UCR).

La oportunidad llegó por medio de la Etapa Básica de Artes Plásticas (ED-71), un proyecto de la Sede de Occidente que trabaja para hacer crecer el acceso al arte en la región. Como el arte puede servir para muchos propósitos, el primer semestre de 2018 la Etapa se acercó a la Fundación Calidad de Vida para las Personas con Cáncer (FUNCAVIDA).

FUNCAVIDA es una organización que se ubica en San Ramón y trabaja con población que enfrenta o es superviviente de cáncer. A estas personas se les brinda apoyo en terapia psicológica y física, así como acceso a charlas, talleres, alimentación, actividades deportivas y recreativas.

La Etapa Básica buscó vincularse a este proceso a través de la alfabetización visual, que busca que las personas integren herramientas plásticas para expresarse y sentirse mejor. El proceso lo desarrollaron Susana Villalobos, coordinadora de la Etapa Básica, y Karol Rodríguez: las “profes”.

En el grupo había personas de diferentes edades y regiones. Algunas viajaban desde Grecia, Sarchí o Palmares; y hay quienes viven en San Ramón. El factor común de reunión fue el cáncer, que se olvidaba durante las dos horas semanales dedicadas al arte.

Durante la última clase del semestre cada persona pintó un mensaje para alguno de sus compañeros. Foto: Angélica Castro.

“Para mí ha sido una bendición, porque yo nunca imaginé después de tantos años y después de haber vivido un montón de cosas, poder tomar un pincel y aprender a pintar. Para mí es un momento en el que yo me olvido de mis problemas, de mis enfermedades y de todo lo que me pueda pasar”, contó Lorena Espinosa, sobreviviente de cáncer.

A lo largo del curso se tomaron pinceles para pintar acrílico o acuarela, pero también se usaron las manos para moldear la arcilla y teñir telas con diseños coloridos. Y como entre una cosa y otra surgía algún dolor, las profes trabajaron muy de cerca con Andrea Arias Alpízar, psicóloga de la Fundación. Además las acompañaron profesionales y estudiantes de orientación y yoga.

A Consuelo Salas Muñoz le encantó la oportunidad, porque le permitió compartir con su familia, hasta ha puesto a sus nietos a pintar con música y a teñir telas. “En cualquier momento que uno se sienta un poco triste, que es normal, eso va a ser como un escape para seguir luchando y ser positivo”, agregó.

“Yo llevo (las obras) y me dicen ‘Mami, que lindo que te quedó eso. Me alegro montones de que usted esté tranquila, que esté bien, porque así no está pensando tonteras’. Ellas se sienten contentas cuando yo estoy contenta”, dijo Maria Teresa Aguilar Berrocal, también sobreviviente.

Las profesoras admitieron que el trabajo en FUNCAVIDA ha significado un enorme crecimiento profesional y personal, pues les dio una mirada más rica y sensible hacia otras experiencias de vida. Además, cayeron en cuenta de lo que puede significar el arte en la vida de una persona para enfrentar situaciones difíciles.

“Son personas luchadoras, bondadosas, con curiosidad, con ganas de aprender. Son personas que a pesar de sentirse mal vienen los jueves, algunas veces vienen lastimadas por los procesos que están enfrentando, vienen con agujas, vienen con algodones, vienen enfrentando dolor; pero vienen y con la mejor actitud”, concluyó Villalobos.

Angélica Castro Camacho

Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

Estudiantes de la UCR agilizan la entrega de prótesis a pacientes en espera

  • Los alumnos de la UCR realizaron 10 prótesis personalizadas de alta calidad. Todas ellas ya fueron entregadas a pacientes de la Caja Costarricense del Seguro Social

Los estudiantes abordaron a pacientes con amputaciones de carácter transtibial -por abajo de la rodilla-y transfemoral -por arriba de la rodilla-.Muchas de estas condiciones fueron originadas por cáncer, problemas vasculares o accidentes de tránsito. Foto: Karla Richmond.

En el 2015, con tan solo 22 años, Róger Solano Rojas tuvo un accidente en motocicleta frente a un vehículo liviano. A él solo le faltaban 700 metros para llegar a su hogar. Cuando despertó en el hospital, una nueva realidad lo acompañaría. Róger había perdido parte de su pierna izquierda.

“Al abrir los ojos no sabía lo que había sucedido. Estaba en la Unidad de Cuidados Intensivos y con una sábana a la mitad de mi cuerpo. Llegó el doctor y me explicó todo lo que había pasado. Estaba vivo de milagro”, relató.

La experiencia de Róger retrata tan solo una de las muchas historias que acompañan a los pacientes que están a la espera de una prótesis. Cada uno de ellos, con necesidades específicas según donde viven y el tipo de actividades que realizan.

Por este motivo, y por segundo año consecutivo, los estudiantes de Ortoprótesis y Ortopedia, de la Escuela de Tecnologías en Salud de la Universidad de Costa Rica (UCR), unieron esfuerzos para crear prótesis altamente especializadas que permitieran agilizar las listas de espera.

En total, fueron 18 jóvenes cuyo esfuerzo dio la posibilidad que 10 pacientes no aguardaran hasta el 2019 para recibir un aliado que mejorara su calidad de vida. Dicho aporte, gestado en coordinación con la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), es una iniciativa que lleva por nombre “Sumando Pasos” y se engloba como parte del curso de “Ortoprótesis de Miembro Inferior”.

La alianza entre ambas instituciones busca que los alumnos fortalezcan sus conocimientos en el campo práctico mediante la atención directa de los pacientes, siempre bajo la supervisión docente, mientras al mismo tiempo apoyan y aceleran el proceso de atención que brinda la Caja.

En esta ocasión, los alumnos concretaron 10 prótesis que ya fueron entregadas a los pacientes. Si se contabiliza los aparatos dados en el 2016 y en el 2017, el resultado es de casi 30 piezas entregadas; todas ellas, elaboradas a partir de materiales de alta tecnología.

“En los sockets -componente que conecta el miembro residual o muñón con el resto de la prótesis-, se aplican materiales con un alto nivel tecnológico que puede ser en carbono o en diferentes plásticos como polietileno, polipropileno y polímero. Por su parte en los módulos -que unen el socket con el terminal del pie- se usan materiales especiales como el titanium y el aluminio, que otorgan mejores alineamientos para los pacientes”, afirmó el docente Gerardo Montoya Valverde.

El último Anuario Estadístico de Accidentes de Tránsito del Consejo de Seguridad Vial contabilizó 11 120 accidentes de tránsito en motocicleta en el 2016. De esta cifra, 1 327 resultaron heridos gravemente.

Más allá del hospital

Para lograr el desarrollo exitoso de las prótesis, los estudiantes llevaron a cabo todo un proceso de conceptualización, diseño y construcción que implicaba tener una gran cercanía con el paciente.

En esa etapa, los alumnos salieron del hospital y visitaron los hogares de los usuarios. Algunos, incluso, fueron hasta los lugares de trabajo. El único objetivo era desarrollar un instrumento acorde a las necesidades reales de los usuarios.

“Para realizar la prótesis, nosotros nos debemos basar en las recetas que da el doctor. Lo que pasa es que las indicaciones no siempre son acertadas y el médico a veces solicita un material que el paciente no necesita o que no le funciona adecuadamente. Por eso, en las visitas lo que hicimos fue medir las limitaciones del paciente, lo que podía o no podía hacer, para elaborar una prótesis que en verdad le fuera funcional. Nos dimos cuenta, por ejemplo, que algunas personas debían subir muchas gradas, pasar por una calle con muchos huecos o subir una cuesta sin asfaltar”, dijo Irene Castro Lobo, estudiante de tercer año de la carrera.

Todas las prótesis de los estudiantes de la UCR fueron elaboradas en el Taller Nacional de Órtesis y Prótesis de la CCSS. “Cada vez más, en el taller estamos atendiendo a pacientes jóvenes por causa de accidentes en moto. Esto nos ha cambiado un poco el panorama de los pacientes que ahora tenemos”, indicó Gerardo Montoya, profesor de la UCR. Foto: Karla Richmond.

La diversidad de condiciones de salud, así como del entorno del paciente, hizo que algunos estudiantes realizaran hasta tres veces el socket.

“Uno se asombra de las condiciones en que las personas deben usar las prótesis. Cuesta mucho elaborar una prótesis y que el paciente se vaya de una vez con ella. Hay que hacer un socket de prueba para ver si lo acepta, si siente mucha presión o si no le gustó. En mi caso, el socket que hicimos al inicio no fue lo suficientemente bueno para soportar el peso del paciente todo el tiempo. Entonces, al final le tuvimos que hacer arreglos para adecuarla a sus funcionalidades”, manifestó Carlos Watson, también estudiante.

Esencia UCR

A nivel externo de la CCSS, una prótesis como las realizadas por los estudiantes de la UCR podría alcanzar un costo mínimo de ₡1 500 000. Las más especializadas superarían los ₡4 000 000. El precio final dependerá del nivel funcional de los pacientes.

En el caso de los jóvenes alumnos, ellos y ellas abordaron a personas con un alto nivel funcional quienes, por sus estilos de vida, poseen mayores exigencias. De igual forma, usaron materiales de gran durabilidad con un promedio de vida de hasta cinco años.

“Yo perdí mi pierna en 1991 por un desarreglo. Estaba calurosa y sumergí las piernas en la bañera. Cuando salí, mis pies no tenían movimiento. Sufrí siete operaciones y ya la última no pude. La primera prótesis que usé se amarraba alrededor del abdomen y la segunda fue peor. Ahora esta prótesis es súper práctica y hasta bailo con ella. El trato de los muchachos fue excelente, ellos tienen una gran paciencia”, señaló María Gabriela Meneses Hernández, una de las beneficiadas.

Para el próximo año, la actividad «Sumando Pasos» tomará un respiro, pues la UCR ejecutará una evaluación de la carrera a fin de aumentar la excelencia académica en la prepración de los estudiantes.Según Diana Fallas Rodríguez, Directora del Departamento de Otras Carreras, el proceso de revisión incentivará la mejora continua. También, se procurará instaurar un taller dentro de la universidad.

“La carrera de Ortoprótesis y Ortopedia es una profesión innovadora que está en constante cambio. Por eso, una de las responsabilidades de la UCR es hacer una revisión curricular cada cinco años que permita tener la carrera contextualizada y actualizada a nivel país y a nivel mundial” concluyó.

 

Jenniffer Jiménez Córdoba

Periodista Oficina de Divulgación e Información.

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/