La idea es mejorar las bases de datos existentes y editar libro de testimonios
En el servicio de Oncología del HNN cuentan con una base de datos de 174 pacientes sanos, dados de alta en los últimos tres años. (foto Anel Kenjekeeva-UCR).
La Especialidad de Oncopediatría de la Universidad de Costa Rica (UCR) busca a pacientes de cáncer que han sido dados de alta, tratados en el Servicio de Oncología del Hospital Nacional de Niños (HNN) Carlos Sáenz Herrera, con miras a mejorar las bases de datos existentes y a editar un libro de testimonios sobre el tratamiento recibido.
Según lo explicó la Dra. Yéssica Gamboa Chaves, coordinadora de esta especialidad, para el servicio y los futuros oncopediatras es fundamental contar con estadísticas de sobrevida, por lo que requieren bases de datos robustas con casos que se hayan tratado en ese centro médico en el pasado y actualizar la información sobre el estado actual de los pacientes curados.
Otro aspecto medular, es recopilar testimonios para construir con “información hecha en casa” un trabajo sobre las fortalezas de los pacientes sanos, con el fin de llenar de optimismo a los nuevos pacientes y a sus familias. “No es lo mismo que una como médica le explique a los familiares y al paciente sobre el tratamiento, efectos secundarios y demás, a que lo haga una persona con su propia vivencia, lo cual puede contribuir a reducir el estrés tras el diagnóstico, y a que estas personas puedan sentir que se trata de una etapa de la vida, de la que se puede salir airoso”.
En opinión de la Dra. Gamboa, estos testimonios pueden ayudar también a acabar con muchos temores y prejuicios, y a que el cáncer empiece a verse como una enfermedad crónica y no como un padecimiento relacionado con muerte. “En Internet uno busca y encuentra muchas publicaciones sobre los efectos secundarios o negativos de la quimioterapia, sobre todo en postrasplantados, donde todo es triste y sombrío. No así testimonios positivos”.
Por eso, con la colaboración de la Asociación de Hemato-Oncología Pediátrica de Centro América (AHOPCA) y guiados por el especialista italiano, profesor Giuseppe Massera, están tratando de recopilar esos testimonios para incorporarlos a un libro digital, que sobre todo deje patente la resiliencia de estos pacientes, que es la fortaleza que tiene una persona para superar circunstancias traumáticas en la vida.
Actualmente, el servicio de Oncología del HNN cuenta con una base de datos de 174 pacientes sanos, dados de alta en los últimos tres años. Pero requieren poder localizar a muchos más, saber sobre su salud y de lo que ha pasado con sus vidas. “No queremos perder de vista a nuestros pacientes después de que los hemos cuidado y querido tanto”, señaló Gamboa.
A nivel nacional los porcentajes de sobrevida en niños rondan el 82% en leucemias y el 70% en tumores sólidos. Sin embargo se requiere construir estadísticas más exactas con miras a determinar el porcentaje de sobrevida, inclusive por cada tipo de tumor.
Aquellas personas que deseen contribuir con este proyecto de la especialidad en Oncología Pediátrica pueden comunicarse a la dirección electrónica aygamboac@yahoo.com.mx o dejar un mensaje con sus datos en el teléfono 2255-0231, de la Asociación de Lucha contra el Cáncer Infantil.
Nota: Más información con la Dra. Yéssica Chaves en el teléfono 2623-3600, Ext. 3317 o 3310.
Epidemia de la enfermedad renal crónica de causas no tradicionales
Laura Ortiz C.
Periodista UNA
La Epidemia de Nefropatía Mesoamericana (MeN por sus siglas en inglés), es el nombre que se le da a la epidemia de la enfermedad renal crónica de causas no tradicionales (ERCnT) en la región. Esta es considerada como uno de los problemas de salud pública más importantes en Centroamérica, donde a lo largo de la costa del Pacífico en El Salvador, en los municipios de León y Chinandega en Nicaragua y en algunos cantones de la provincia de Guanacaste en Costa Rica, los casos de falla renal han venido en aumento. Asimismo, fenómenos similares se han reportado en Sri Lanka e India.
Del 18 al 20 de noviembre del año anterior, alrededor de 75 expertos de 18 países se reunieron en el país en el II taller internacional sobre este tema, organizado por el Programa Salud, Trabajo y Ambiente del Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas de la Universidad Nacional (Saltra-Iret), y el Consorcio para la Epidemia de la Nefropatía en México y Centroamérica (Cencam), con el fin de discutir la evidencia sobre las posibles causas de la MeN, sus secuencias fisiopatológicas, y las similitudes y diferencias con otras epidemias de enfermedad renal crónica no relacionada con las causas tradicionales de diabetes e hipertensión en Sri Lanka y otras partes del mundo. La discusión también incluyó los métodos para evaluar diferentes aspectos de la epidemia, que abarcaron desde preguntas sobre su etiología hasta las intervenciones dirigidas a su prevención.
De acuerdo con Jennifer Crowe, investigadora del IRET-UNA, el informe científico completo de este encuentro está disponible en inglés, y se prepara la traducción a español-, en él se detallan los datos científicos relevantes para las hipótesis de las causas y las recomendaciones para investigación, intervención y búsqueda de soluciones.
Encuentro de factores
“Hubo consenso en que la MeN tiene un componente predominantemente ocupacional. Hay evidencia creciente sobre el papel causal del trabajo extenuante, el calor y la rehidratación insuficiente como factores de riesgo; y se ha progresado en la clarificación de las vías fisiopatológicas del estrés por calor que conduce a la enfermedad renal crónica. Por ende, se justifica realizar estudios de intervención para reducir estos factores en trabajadores de alto riesgo y, de hecho, ya se inició un importante estudio al respecto. Sin embargo, se considera que hay otros componentes que también pueden jugar un papel importante, posiblemente en combinación con estos últimos. La exposición a algunos agroquímicos específicos o a otros agentes tóxicos aún desconocidos, requieren ser evaluados como posibles factores de riesgo relacionados con el origen o la evolución de la enfermedad. Con base en los estudios realizados a la fecha, no existe evidencia sobre la exposición a metales pesados o alcohol como factor único o como factores de riesgo importantes para la MeN”, cita la declaración sobre los resultados del Taller.
El comité también coincidió en que se debe clarificar el papel de los agentes infecciosos, los anti-inflamatorios no asteroideos AINEs, la susceptibilidad genética, las interacciones genético-ambientales y los determinantes sociales, como factores contribuyentes para la aparición y la evolución de la enfermedad.
De acuerdo con Crowe, quien también forma parte de este Comité científico, los participantes en el taller también enfatizaron la necesidad de analizar los factores sociales y económicos que promueven la enfermedad, incluyendo las condiciones de trabajo, el desempleo, el empleo precario y la pobreza en general, a través de estudios tanto comunitarios como en lugares de trabajo. Se destacó la necesidad de proveer entornos de trabajo alternativos y mejorados, particularmente en ambientes con condiciones de altas temperaturas y exposición a agroquímicos, así́ como la necesidad para mejorar la atención de la salud de las víctimas de la epidemia.
El informe también menciona que se le dio alta prioridad a los enfoques regionales coordinados para estudiar la prevalencia y la etiología, y para evaluar las intervenciones. También al enfoque global de la ERCnT para entender las similitudes y diferencias de esta epidemia en diferentes áreas geográficas.
“En particular, es necesario realizar estudios estandarizados (incluyendo estudios sencillos de prevalencia) que permitan hacer comparaciones válidas entre países y regiones. Este es un paso muy importante para determinar si la epidemia de ERCnT en Centroamérica que hemos llamado MeN, es similar a las que están ocurriendo en otras partes del mundo. A su vez, el tener un mejor entendimiento sobre el grado en que la ERCnT está ocurriendo en múltiples localizaciones, podría proporcionar información importante relacionada con las causas probables de esta enfermedad mortal”, explicó Crowe.
Según Crowe, la enfermedad ha sido priorizada por la Organización Panamericana de la Salud y el Consejo de Ministros de Salud de Centroamérica y República Dominicana y la respuesta académica es fundamental para disminuir el sufrimiento de algunas poblaciones, especialmente la de los trabajadores de la caña de azúcar, afectados a lo largo de Mesoamérica.
Para conocer el informe completo del II Taller Internacional de MeN puede ingresar al sitio www.saltra.una.ac.cr, ahí encontrará una versión en inglés que pronto se publicará en español. Mayor información con la investigadora Jennifer Crowe (8362-8722) o con la Oficina de Comunicación de la UNA (2277-3066).
*Imagen de portada con fines ilustrativos tomada de connectas.org
Domingo 20 de noviembre del 2016. El Ministerio de Salud recuerda a la opinión pública, que las organizaciones que deseen realizar actividades de concentración masiva, deben cumplir con los requisitos de los Ministerios de Salud, Seguridad Pública y Obras Públicas y Transportes, según el Decreto Ejecutivo 28643-S-MOPT-SP, que está vigente desde el 7 de abril del año 2000.
La organización de carreras de atletismo de ruta, requieren de autorización sanitaria, misma que se tramita ante las Áreas Rectoras y tienen como objetivo primordial, prevenir situaciones de riesgo, fundamentalmente que cuenten con un plan de emergencias que contemple la oportuna atención pre-hospitalaria de participantes que así lo requieran, pólizas de seguro para los participantes, croquis del recorrido, inocuidad de alimentos, estructuras seguras cuando se necesitan, adecuado manejo de residuos, entre otros que lo que buscan es proteger la salud, seguridad y la integridad de los participantes.
Al mismo tiempo, se le recuerda a la población en general, que deben contar con la preparación física y la condición de salud necesaria para hacerle frente a estas actividades deportivas de forma segura y responsable. Si existe alguna condición de salud importante previa, conocida deben contar con un examen médico reciente que avale su participación.
Lamentablemente la carrera realizada hoy domingo por la empresa Lindora Run en Santa Ana, no contaba con los permisos correspondientes del Ministerio de Salud.
Imagen con fines ilustrativos tomada de www.buenasalud.net
Ultrasecuenciador generará nuevo conocimiento para contrarrestar padecimientos de difícil tratamiento y alta mortalidad
Contribución UCR irá de la mano con la bioinformática y la biocomputación molecular en el análisis masivo de ADN
Este es el ultrasecuenciador, que permitirá identificar cuáles genes en el ADN contribuyen en el desarrollo de enfermedades complejas como el cáncer (foto Karla Richmond).
Estudiar a profundidad las mutaciones genéticas que inciden en el desarrollo de enfermedades complejas como el cáncer y la muerte súbita, será posible mediante un nuevo equipo tecnológico de última generación, que le permitirá al Centro de Investigación en Hematología y Trastornos Afines (CIHATA) de la Universidad de Costa Rica (UCR), generar nuevo conocimiento que contribuya a entender mejor este tipo de patologías de difícil tratamiento y de alta mortalidad en el país.
Se trata de un ultrasecuenciador, también conocido por el nombre de secuenciador de nueva generación (NGS), que tiene la capacidad de procesar y analizar secuencias masivas de ADN de una manera más rápida y eficiente que el método tradicional, con el fin de hallar las variantes en el genoma humano que inciden en la aparición de diversas enfermedades, y así aportar nuevos insumos que sirvan para contrarrestar esos padecimientos.
El equipo es el primero en Centroamérica y el Caribe ubicado en un centro hospitalario que se destinará a la investigación clínica, y que trabajará de la mano con la bioinformática, plataforma tecnológica encargada de recibir, almacenar y gestionar datos de carácter biológico, mediante novedosas técnicas de procesamiento que aseguren una adecuada interpretación y respaldo de la información genómica.
En total, cerca de 120 mil dólares fueron invertidos en la compra del nuevo procesador genético por medio de los fondos de Rectoría, que la UCR distribuye cada año en la compra de equipos de punta que apoyen el avance y el desarrollo científico de Costa Rica al servicio de la salud pública nacional.
De acuerdo con el Dr. Ricardo Chinchilla Monge, investigador del CIHATA, el ultrasecuenciador es una tecnología reciente con aproximadamente diez años de inicio a nivel mundial, lo que contribuye a que el país esté en la vanguardia de los últimos avances tecnológicos, y posea las mejores herramientas para afrontar patologías de alta complejidad.
“Se busca empezar a investigar el funcionamiento de distintos procesos biológicos de las enfermedades en relación con la genética de la población costarricense. Los genes, cuando presentan variantes, pueden provocar un desbalance funcional en el organismo. Por esa razón, es necesario analizar cuáles genes fomentan la aparición de enfermedades que causan gran cantidad de muertes al año como el cáncer, y generar información que impulse tratamientos personalizados para el paciente” indicó el Dr. Chinchilla.
Los estudios se realizarán en conjunto con la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), específicamente, en el Hospital San Juan de Dios, donde el Centro tiene sus instalaciones.
La UCR cuenta con el primer ultrasecuenciador molecular interconectado a un clúster informático de Costa Rica y Centroamérica, a cargo del bioinformático Allan Orozco. Foto Karla Richmond.
Unido con la bioinformática
El ultrasecuenciador estará interconectado con un moderno clúster bioinformático. Ese sistema, junto con un programa analizador de variantes genómicas construido en el país, permitirá que se realicen comparaciones entre una variante detectada en el secuenciador, con otra variante registrada previamente en los sistemas biocomputacionales, lo que previene el colapso de almacenamiento que sufriría un sistema de cómputo tradicional, y hasta el mismo ultrasecuenciador, debido a sus capacidades limitadas para guardar y gestionar datos masivos a largo plazo.
Según el Dr. Allan Orozco Solano, bioinformático a cargo, el clúster con el que cuenta el CIHATA une conocimientos avanzados en biotecnología, genómica y nanotecnología, adaptados en la lectura de las variantes específicas del ADN humano.
“El análisis de secuencia masiva es imposible hacerlo sin bioinformática. A través de este soporte se puede leer los genes masivos con alta precisión. El clúster cuenta con microchips, dispositivos nanotecnológicos, que hacen las lecturas de la bases del ADN rápidamente, con mayor exactitud individual, y luego almacenados en archivos FastQ, que son formatos más fáciles de manipular” afirmó el Dr. Orozco.
Con estos nuevos aportes, el país da su primer paso para migrar del método tradicional Sanger, creado en 1975, a una técnica de análisis con mejoras considerables en calidad, costo, rapidez, precisión, y profundidad investigativa.
Trabajo conjunto
Chinchilla manifestó que ahora el CIHATA centrará sus primeras investigaciones en el cáncer de mama, por ser la primera causa de muerte en mujeres en comparación con otros tipos de cáncer, y en la cardiopatía asociada con la muerte súbita, donde los pacientes tienen un corazón más grande que les impide un correcto funcionamiento de su organismo.
Con la unión hospital-academia, el Centro podrá contar con insumos de primera mano, acordes a los permisos bioéticos requeridos, mientras aporta nuevo conocimiento científico que impulse el bienestar de la salud de los costarricenses.
Periodista Jenniffer Jiménez Córdoba.
Oficina de Divulgación e Información
Universidad de Costa Rica (ODI-UCR)
Información enviada a SURCOS Digital por Lic. Otto Salas Murillo, Periodista Oficina de Divulgación e Información, UCR.
El día de ayer, miércoles 16 de noviembre, se suspendió nuevamente la Audiencia Preliminar de la Demanda Ordinaria contra el Cartel No. 2013 CD-000061-05101 (para la contratación para la provisión de servicios de salud en las áreas de salud de Montes de Oca – Curridabat – San Juan, San Diego y Concepción de la Unión de Cartago) y contra el Acto de Adjudicación al Consorcio UNIBE.
Esta es la tercera suspensión, sin embargo, es la primera vez que se suspende porque uno de los demandados está preocupado o asustado de que la Demanda continúe su proceso normal, que iba muy bien en esta etapa de trámite, impidiendo al Tribunal verificar la ilegalidad del contrato, que es lo que se está solicitando desde el 2013.
El representante de UNIBE se aprovecha de instrumentos procesales como lo es intentar desacreditar la competencia del Tribunal Contencioso Administrativo para conocer el caso, vía un recurso de casación al rechazo del Juez Tramitador de la excepción de incompetencia del Tribunal por la materia, sabiendo que la Sala I va a rechazar dicho recurso porque es manifiestamente improcedente, sin embargo este recurso es un ardid judicial que va a demorar, de manera significativa, el proceso de la Demanda pues el mismo va a tardar tiempo en resolverse por el retraso en las agendas de los Tribunales de Justicia en Costa Rica.
Hay que recordar que el proceso está cumpliendo 3 años desde que se interpuso en sede judicial y que falta 1 año para que la Contratación cuestionada finalice sin que ni siquiera se haya alcanzado la Etapa de Juicio.
Esto es gravísimo porque este proceso de UNIBEes la antesala de la privatización por medio de la figura de la concesión de los hospitales nacionales de la CCSS, los Hospitales San Juan de Dios, el México y el Calderón Guardia podrían en un futuro salir a concesión pública a empresas privadas porque existe el precedente de las concesiones de Áreas de Salud y porque la población no tiene una posibilidad efectiva de oponerse a las concesiones ni por la vía administrativa ni por la vía judicial, siendo que este tipo de contrataciones según el Reglamento de Compras a Terceros de la CCSS deberían ser excepcionales y no la norma, como se constata con este caso.
Demanda Ordinaria contra el Cartel No. 2013CD-000061-05101(para la contratación para la provisión de servicios de salud en las áreas de salud de Montes de Oca – Curridabat – San Juan, San Diego y Concepción de la Unión De Cartago) y contra el Acto de Adjudicación al Consorcio UNIBE
El próximo, miércoles 16 de noviembre a las 01:30 p.m. se reanudará la Audiencia Preliminar de la Demanda Ordinaria contra el Cartel No. 2013CD-000061-05101 (para la contratación para la provisión de servicios de salud en las áreas de salud de Montes de Oca – Curridabat – San Juan, San Diego y Concepción de la Unión De Cartago) y contra el Acto de Adjudicación al Consorcio UNIBE.
La audiencia ha sido suspendida en dos ocasiones, la última audiencia se realizó el pasado 04 de mayo de 2016, siendo suspendida para que la CCSS pudiera completar el Expediente Administrativo del Contrato, por lo que siendo que la CCSS cumplió con el apercibimiento, se reanuda la Audiencia Preliminar, la cual se encuentra en la etapa de Excepciones, etapa donde los demandados tienen el poder jurídico de oposición que, sin negar el fundamento de la demanda, trata de impedir la iniciación del proceso paralizándolo momentáneamente retardando la contestación o extinguiendo el proceso definitivamente.
Importante recordar:
Que estamos a casi 3 años de que fue iniciado este proceso
Que han transcurrido más de 3 años de los actos demandados: cartel y acto de adjudicación, sin que a la fecha se haya logrado llegar a la Etapa de Juicio
Que estamos a 1 año del vencimiento del contrato vigente y
Que en enero de 2013 autoridades de la Caja indicaron que al terminar el período de cuatro años autorizado por la Contraloría, la Caja deberá tener organizada la prestación de servicios ya sea prestándolos directamente o bien mediante un proceso licitatorio ordinario
Por esto se invita a comunicadores/as, organizaciones sociales y populares, asegurados/as de las áreas de salud concesionadas por este contrato y a la opinión pública en general para que den seguimiento al desarrollo de la audiencia del miércoles y al juicio cuando se fije la fecha.
Antecedentes
Esta demanda ordinaria proviene del 2013, año de la lucha que dieron las comunidades de Montes de Oca, Curridabat y San Juan, San Diego y Concepción de la Unión de Cartago, las Juntas de Salud de estas comunidades, el Sindicato de Empleados de la Universidad de Costa Rica (SINDEU) y otras organizaciones sociales, sindicales y políticas locales y nacionales para que en primera instancia no se disminuyera la cantidad de EBAIS por Área de Salud, ni se disminuyeran los servicios que en ese momento eran prestados por el Convenio PAIS-UCR/CCSS y para que los servicios integrales del primer nivel de atención de salud no fueran concedidos a entes privados, sino que se mantuvieran en la esfera de lo público en manos de la Caja Costarricense del Seguro Social.
En este año 2013 se dio un hecho histórico para las Áreas de Salud del Este de San José, por primera vez después de ser creados y ser administrados por casi 15 años por la Universidad de Costa Rica, los servicios de salud fueron objeto de un Cartel de Contratación Directa Concursada, procedimiento autorizado por la Contraloría General de la República. Con este procedimiento, además de que se disminuyeron servicios (3 EBAIS menos en cada Área de Salud, sólo toma de nuestras del Laboratorio Clínico, no se reciben recetas Medicina Mixta ni de Empresa, por ejemplo); se abrió la posibilidad de que los servicios integrales del primer nivel de atención de salud fueran entregados a entes completamente privados.
Por esto la Junta de Salud de Montes del periodo 2012-2013 efectuó tres tipos de acciones, las primeras de carácter administrativo ante las altas autoridades de la UCR y de la CCSS; las segundas de carácter legal administrativo y finalmente legal judicial, estas como último recurso.
Las acciones judiciales se interpusieron a nombre de Marcela Zamora Cruz, miembro de la Junta de Salud de Montes de Oca 2012-2013, a título personal porque las Juntas de Salud no tienen personería jurídica y estas acciones judiciales fueron coadyuvadas por el Sindicato de Empleados de la Universidad de Costa Rica (SINDEU).
Para más detalles se puede consultar el documento adjunto “CONFLICTO UCR-CAJA Y LA PRIVATIZACIÓN DE LOS EBAIS”, extracto de la Rendición de Cuentas de la Junta de Salud de Montes de Oca del periodo 2012 – 2013.
Proceso Ordinario
Actora: Marcela Zamora Cruz
Coadyuvante: Sindicato de Empleados de la Universidad de Costa Rica (SINDEU).
Demandados: La CCSS, el Estado, la Contraloría General de la República, el Hospital Universitario UNIBE S.A. y el Consorcio Hospital Universitario UNIBE S.A. y Asociación Universidad de Iberoamérica.
Expediente: 13-006255-1027-CA.
Audiencia Preliminar
Fecha: Miércoles 16 de noviembre de 2016
Hora: 01:30 p.m.
Lugar: Sala respectiva en el Tribunal Contencioso Administrativo.
Más de 700 mujeres han sido acompañadas hacia una atención rápida y efectiva de su tratamiento
Iniciativa es parte de la Escuela de Salud Pública de la UCR
Jenniffer Jiménez Córdoba,
Periodista, Oficina de Divulgación e Información
El Programa de Navegación de Pacientes es parte de las iniciativas de acción social de la UCR, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las mujeres con cáncer de mama mediante un acompañamiento continuo. – foto Anel Kenjekeeva.
“Mujeres que salvan vidas”, bajo este lema se sostiene el primer Programa de Navegación de Pacientes con Cáncer de Mama del país, coordinado por la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Costa Rica (UCR), destinado a acompañar, guiar y apoyar a quienes enfrentan esta enfermedad hacia una atención rápida y oportuna.
El Programa de Navegación es una iniciativa que comenzó en 2013, y consiste en un grupo de mujeres voluntarias, mayoría sobrevivientes de cáncer de mama, que se encargan de guiar a las nuevas pacientes oncológicas en su recorrido dentro de la red de servicios de los hospitales públicos del país, a fin de ayudarlas a enfrentar las barreras hospitalarias que les impide recibir un tratamiento de calidad.
A través de ese acompañamiento, las mujeres con cáncer son capaces de superar las dificultades como las listas de espera, la burocracia institucional, la falta de recursos y de información, y así mejorar su calidad de vida, mediante una atención temprana, efectiva y eficiente.
Durante sus tres años de gestión, este esfuerzo ha permitido acompañar a un total de 728 pacientes en seis hospitales públicos del país, e integrar un equipo de voluntarias, conocidas por el nombre de navegadoras, que al día de hoy se compone de más de 120 personas que trabajan tiempo completo para ofrecer un seguimiento integral a las necesidades de las pacientes.
Esta acción de navegación se desarrolla bajo una estrategia que une tres aliados: el sector académico, el sistema de seguridad social, y las organizaciones no gubernamentales (ONG’s).
De acuerdo con el Lic. Allan Bejarano, uno de las principales logros del Programa ha sido disminuir el tiempo de espera para el inicio del tratamiento, que en ocasiones comenzaba hasta 24 meses después del diagnóstico.
Por medio de ese trabajo conjunto, los hospitales han logrado reducir sus listas de espera en seis meses, se ha incorporado la iniciativa al Plan Nacional de Oncología, y ha recibido el apoyo de ocho ONG que, junto con la UCR y la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), aportan en su financiamiento económico y de mano de obra.
En la investigación se reveló que las mujeres con esa patología enfrentaban una serie de obstáculos dentro del sistema de salud que bloqueaban su acceso a un tratamiento eficiente, además de otros impedimentos sociales, culturales, geográficos, económicos y familiares, que incrementaban sus probabilidades de fallecimiento.
Ante esa situación, la UCR centró sus esfuerzos en crear un proyecto que le permitiera a las mujeres enfrentar con éxito esas barreras, e iniciar esfuerzos adicionales de sensibilización, educación y compromiso hospitalario, con el propósito de lograr una mejora no solo de su salud física, sino también psicológica y emocional.
Este es uno de los recorridos que las mujeres realizan en el Hospital San Juan de Dios, donde deben caminar 2.44 kilómetros para realizar únicamente trámites administrativos. Con el acompañamiento del Programa, se ha logrado que las pacientes lleguen de manera oportuna a citas y a trámites.
Actualmente, el Programa es coordinado por la Dra. Ileana Vargas Umaña y el Lic. Allan Bejarano Sandoval, profesionales en Promoción de la Salud.
“La idea original de navegación surge de la Sociedad Americana de Cáncer, como una iniciativa para acercar los servicios de salud a la población migrante. Nosotros adaptamos la idea a raíz del estudio, porque nos dimos cuenta que las mujeres no luchan únicamente contra complejos recorridos y extensos tiempos de espera para el diagnóstico, la cirugía, y las consultas con los especialistas. Las mujeres también debían enfrentarse contra el machismo, la desorientación, el abandono, el miedo y la depresión” afirmó Bejarano.
El Programa de Navegación se implementó por primera vez en los hospitales San Rafael, en Alajuela, y San Vicente de Paúl, en Heredia, y al día de hoy se ha extendido al San Juan de Dios, el Nacional de la Mujeres Adolfo Carit, México y Calderón Guardia.
En compañía de las sobrevivientes
El cáncer de mama es el tumor maligno que con más frecuencia se diagnostica en Costa Rica, y la primera causa de muerte en mujeres en comparación con los otros tipos de cáncer. Según datos del Registro Nacional de Tumores, cerca de mil casos nuevos aparecen cada año y de ese grupo, aproximadamente 300 pacientes fallecen anualmente.
De izquierda a derecha, la navegadora Verónica Zúñiga acompaña y apoya a Mercedes Contreras para las gestiones administrativas que debe realizar en el Hospital San Vicente de Paúl, en Heredia. – foto Laura Rodríguez Rodríguez.
Desiré Picado Arce conoce bien esa cifra. Ella fue parte de esos mil casos diagnosticados, pero su constancia, los tratamientos recibidos y la compañía de una navegadora, le permitieron superar la enfermedad. Hoy su experiencia de vida la motiva a ser otra integrante del Programa Navegación de Pacientes en el Hospital San Rafael de Alajuela, donde dedica su tiempo a salvar vidas.
“A partir del momento en que te diagnostican, tu vida cambia por completo. Uno piensa que es la única en el mundo que está pasando esa enfermedad, y saber que hay alguien a la par que te va a ayudar, que te dará ese apoyo emocional y ese amor que se necesita, en un momento cuando te sientes solo, es una gran ayuda que solo una persona que ha pasado por lo mismo puede dar”, indicó Desiré.
El aporte de navegadoras como Desiré Picado ha permitido que el Programa realice más de 100 llamadas de seguimiento mensuales a las pacientes, y que se beneficie a más de 860 familiares de manera indirecta, quienes también reciben apoyo y acompañamiento informativo y emocional en momentos de incertidumbre.
Las Organizaciones No Gubernamentales, el sistema de salud y las labores de los profesionales administrativos en los centros médicos también se han fortalecido.
En los extremos, las navegadoras Rosa Carballo y Teresa Angulo, de la Asociación Mujeres en Rosa, parte del grupo encargado del Programa de Navegación en Heredia. – foto Laura Rodríguez Rodríguez.
La Dra. Ileana Vargas manifestó que la contribución de las navegadoras reduce la carga administrativa del personal clínico, lo que permite que funcionen como aliadas para mejorar la calidad de la atención, debilitar las barreras del sistema, y facilitar el seguimiento de los casos, mientras colaboran con la visión y la misión de las ONG a las cuales pertenecen.
Un programa que crece
Para su instalación en cada hospital, el Programa de Navegación desarrolla un total de seis etapas, donde se identifican las barreras y obstáculos de cada centro médico, y se consolida un trabajo interdisciplinario que refuerza la misión y los objetivos de los involucrados.
De acuerdo con la Dra. Ileana Vargas, a pesar de que ese proceso ha logrado reducir la brecha y mejorar los tiempos de espera, el siguiente paso del Programa de Navegación será ampliar su cobertura y consolidación en los hospitales públicos del país, aumentar el tiempo de permanencia de las navegadoras, fortalecer la consistencia interna del proyecto, e iniciar nuevas tácticas que maximicen la reducción en los tiempos de espera.
Para ambos coordinadores, se pretende que el Programa sea parte de la cultura de servicio de los hospitales, donde las mismas instituciones impulsen una mejora y capacitación continua de navegadoras, así como el inicio de nuevos programas que aborden otros tipos de cáncer y patologías.
Investigadores han encontrado nuevas toxinas en las cepas existentes y un incremento en el tiempo de evolución
200 mil dólares han sido invertidos en los procesos de análisis desde el 2009
Los análisis que realiza el LIBA son parte de una contribución social a la salud pública. Cada aislamiento tiene un costo de 300 dólares, y es donado por los Fondos del Sistema del Consejo Nacional de Rectores (CONARE) y la Universidad de Costa Rica. – foto Cristian Araya Badilla.
La bacteria Clostridium difficile sigue evolucionando, y científicos del Laboratorio de Investigación en Bacteriología Anaerobia (LIBA) de la Universidad de Costa Rica (UCR) han encontrado en el último año un incremento en la velocidad de los cambios genéticos de este microorganismo, y la aparición de toxinas que, de acuerdo con los expertos, podrían ser más virulentas.
Esta bacteria provoca un fuerte cuadro de diarrea asociado al uso de antibióticos, con efectos que pueden generar secuelas permanentes y el fallecimiento de personas que poseen enfermedades de fondo, o en adultos mayores con un sistema inmunológico débil.
Desde que se originó el primer brote en el hospital San Juan de Dios durante el 2009, este laboratorio de la Facultad de Microbiología de la UCR, y único del país en analizar la Clostridium difficile, ha logrado estudiar aproximadamente 600 cepas de este microorganismo en nueve centros hospitalarios públicos, y ha donado al sistema de salud un total de $200 mil dólares, en la realización de los procesos de aislamiento, tipificación y cultivo, necesarios para encontrar las particularidades genéticas que permitan aportar a su adecuado control y solución.
Ahora el equipo investigador ha encontrado nuevos hallazgos en las toxinas de las cepas de la bacteria que circulan en tres hospitales públicos del país, y un incremento en la rapidez de su mutación.
De acuerdo con el Dr. Carlos Quesada Gómez, investigador del LIBA, las cepas de Clostridium difficile identificadas en los últimos años se mantienen la NAP1/RT027, la NAPCR1/RT012 y la NAP9/RT017 (A-B+), pero han evolucionado a otros tipos más prevalentes.
Las investigaciones realizadas durante el 2015 y 2016 mostraron una mayor presencia de la cepa NAP9/RT017 (A-B+) en distintos centros médicos del país, contrario a los años anteriores, donde todas las cepas halladas poseían toxinas A y B positivas del tipo NAP1/RT027 y NAPCR1/RT012.
El Dr. Quesada afirmó que aunque la cepa NAP9/RT017 (A-B+) ya estaba identificada a nivel mundial, no es sino hasta este año donde se vio un alza importante a nivel nacional. El investigador explicó que ese incremento se debe a un nuevo cambio en la variación genética de las cepas, con nuevas toxinas, y una mayor resistencia a los antibióticos, que convierten a este patógeno en un agente difícil de eliminar.
Como parte de sus estudios, el Liba realiza cultivo de las bacterias para analizar cambios en el genoma y en las toxinas que se derivan de estas modificaciones genéticas. Además, investiga sus capacidades inflamatorias, sus mecanismos de daño a las células, así como la patogénesis y la virulencia.- foto Cristian Araya Badilla.
“En este año, entre un 70% a 80% de los aislamientos realizados en los hospitales pertenecen a esta nueva variante (A-B+), resistentes a una familia de antibióticos de mayor uso, los fluoroquinolonas, asociados a cepas hipervirulentas. Esto es un descubrimiento interesante, pues las tipos (A-B)+ no son consideradas hipervirulentas, en otras palabras, no están dentro del grupo de bacterias potencialmente epidémicas. Sin embargo, este es un escenario que podría cambiar”, señaló el Dr. Quesada.
El investigador también manifestó que las nuevas herramientas tecnológicas que tiene el laboratorio han permitido observar un aumento en la rapidez de evolución de las cepas, con modificaciones genéticas cada año, y no cada dos como se percibía anteriormente.
Además de estos cambios, las variantes de las cepas A-B+ también tienen la característica que solo producen una única toxina, a diferencia de las otras dos cepas, pero con la capacidad suficiente para generar cuadros de diarrea en los pacientes contagiados. Si bien era un efecto ya conocido en este tipo, anteriormente solo se tenían casos en Australia y países de Asia, y este año Costa Rica también se suma a la lista con un aumento significativo.
Actualmente, el equipo investigador continúa estudiando las razones que incidieron en el aumento de la presencia de la cepa NAP9/RT017 (A-B+) en los hospitales públicos del país y su potencial virulento, con la colaboración de grupos de investigación en Alemania, Estados Unidos, Brasil, Australia y el Reino Unido, y otras instancias nacionales, como el Laboratorio de Ensayos Biológicos (LEBI), el Centro de Investigación en Enfermedades Tropicales (CIET) de la Universidad de Costa Rica, y la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional (UNA).
Jenniffer Jiménez Córdoba
Periodista Oficina de Divulgación e Información
Enviado SURCOS Digital por Lic. Otto Salas Murillo, Periodista Oficina de Divulgación e Información, Universidad de Costa Rica.
UCR inauguró su primera infraestructura financiada mediante el préstamo con el Banco Mundial
Escuela de Salud Pública de la UCR es la primera, de las cuatro universidades públicas del convenio, en obtener nueva edificación
Jenniffer Jiménez Córdoba,
Periodista, Oficina de Divulgación e Información
El edificio mide 1.370 metros cuadrados y cuenta con tecnología amigable con el ambiente, como sistemas de recolección y reciclaje de agua de lluvia, llaves ahorradoras de agua y ventilación pasiva. – foto Laura Rodríguez Rodríguez.
Entre música, arte, juegos y presentaciones de baile, la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Costa Rica (UCR) celebró la inauguración oficial de su nuevo edificio, destinado a ampliar los aportes en promoción de la salud, investigación, docencia y acción social que esta unidad académica realiza desde su fundación en 1995.
Esta nueva infraestructura está ubicada en la Ciudad de la Investigación de la UCR, y es la primera de las cuatro universidades públicas en concretarse mediante el préstamo con el Banco Mundial, que firmó el gobierno de Costa Rica en el 2013, con el fin de fortalecer la educación superior de las universidades públicas del país.
El proceso de construcción conllevó un trabajo de 17 meses, y en total se invirtió más de un millón de dólares en la elaboración de aulas, salones, oficinas y laboratorios, que permitirán albergar a más de 116 estudiantes de grado y posgrado, así como a más de 40 docentes y personal administrativo.
La celebración de apertura se dio en el marco del 21° aniversario de la Escuela, y contó con la participación del director de la Escuela de Salud Pública, el Dr. Mauricio Vargas Fuentes, y el rector de la Universidad, el Dr. Henning Jensen Pennington.
El corte de la cinta la realizó el rector de la Universidad de Costa Rica, el Dr. Henning Jensen Pennington, en compañía con la ex directora de la Escuela de Salud Pública, la Dra. Ileana Vargas Umaña, y el actual director de la Escuela, el Dr. Mauricio Vargas. – foto Laura Rodríguez Rodríguez.
De acuerdo con el Dr. Mauricio Vargas, esta nueva obra está construida para responder a las necesidades específicas de los estudiantes de la carrera de Promoción de la Salud, con mejores condiciones para el desarrollo de nuevas iniciativas de reflexión y de acción.
“Hoy más que nunca las instituciones académicas de salud pública tienen la responsabilidad de generar conocimiento novedoso a partir de la investigación y de la formación del recurso humano, que apoye el desarrollo de la salud pública de nuestro país. Por más de 100 años, la salud pública ha sido históricamente una de las fuerzas vitales de reflexión y de acción colectiva, y esta obra para nosotros significa no solo un nuevo edificio, sino un renacimiento en la profesión, que dará respuesta a los actuales retos que presenta el país”, señaló el Dr. Vargas.
Por su parte, el rector de la Universidad de Costa Rica, el Dr. Henning Jensen Pennington, manifestó que el nuevo edificio creará nuevos espacios colaborativos de análisis e intercambio de experiencias, que permitirán robustecer la labor de promoción de la salud que la UCR y la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) han realizado de manera conjunta en los últimos años.
En la inauguración del edificio participaron estudiantes de la carrera de Promoción de la Salud con bailes, presentaciones musicales y juegos. – foto Laura Rodríguez Rodríguez.
“El acercamiento con las comunidades, y los múltiples proyectos de extensión docente y cultural, nos ha permitido alcanzar muchas poblaciones vulnerables. Ahora, los y las profesionales en esta disciplina, junto con el esfuerzo de instituciones como la CCSS, podrán seguir ejecutando nuevas acciones para una adecuada atención y promoción de la salud, en un espacio físico digno, apropiado y adecuado a sus necesidades” señaló el rector.
Contribución continua en salud pública
Desde el 2012, la Escuela de Salud Pública ha desarrollado un total de 89 proyectos distribuidos en las áreas de investigación, docencia y acción social, que han beneficiado la salud de los costarricenses ubicados en distintos sectores sociales, desde poblaciones indígenas hasta residentes del Gran Área Metropolitana.
Según el Dr. Vargas, en los últimos cinco años la Escuela de Salud Pública ha enfocado sus trabajos de investigación en el análisis y en el seguimiento de las inequidades de las poblaciones indígenas, la formulación de políticas públicas en salud, estudios sobre las causas de mortalidad infantil, diseño de estrategias y módulos para el diseño de competencia en salud, entre otros.
Según indicó la ex directora de la Escuela de Salud Pública, la Dra.Ileana Vargas Umaña, el proceso de gestión para la construcción del edificio fue un esfuerzo que empezó hace 10 años. – foto Laura Rodríguez Rodríguez.
Desde el campo de la acción social, la Escuela ha procurado el desarrollo de gestiones de saneamiento ambiental, sensibilización sobre cáncer de mama y cérvix en mujeres mayores de 15 años, resguardo del recurso hídrico, fomento a la formación integral de la persona joven, atención de enfermedades para poblaciones indígenas, así como la promoción de prácticas saludables y de cuidado oral.
Al día de hoy, la Escuela impulsa el programa “Navegación de pacientes con cáncer de mama”. Esta iniciativa consiste en acompañar a las mujeres con esa enfermedad durante su proceso de tratamiento oncológico, para asegurar su llegada a una atención efectiva, eficiente y de calidad.
Como resultado, más de 700 pacientes han sido acompañadas en seis hospitales públicos del país, y se ha logrado reducir las listas de espera en seis meses, lo que ha permitido mejorar su calidad de vida y salvar vidas.
Las aulas están equipadas con recursos tecnológicos y pizarras interactivas que facilitarán el aprendizaje. – foto Laura Rodríguez Rodríguez.
Nuevos desafíos
El Dr. Vargas indicó que la Escuela de Salud Pública ahora centrará sus esfuerzos en ampliar su presencia, e incorporar nuevos avances científicos que otorguen la posibilidad de generar nuevas colaboraciones en el desarrollo de mejores sistemas de salud.
Según el director, el campo de la Salud Pública ha sufrido un progresivo aislamiento en América Latina, así como en distintas partes del mundo, que deben enfrentarse con acciones innovadoras que permitan redefinir su misión y responder a los retos de un entorno cada vez más complejo.
“La salud pública es un ente vivo. Debemos estar en permanente proceso de construcción y renovación. En gran medida, el reto de la salud pública se encuentra en la necesidad de construir y consolidar una tradición intelectual fortalecida, que genere congruencia entre la generación de conocimiento, y su ocupación en la práctica” manifestó el Dr. Vargas.
Por último, indicó que ahora el siguiente paso de la Escuela será afrontar otros desafíos importantes, como la generación de nuevas alianzas con instituciones públicas nacionales relacionadas con la salud del país, ampliar sus redes de internacionalización con escuelas homólogas dentro y fuera del continente, y construir de manera constante una nueva salud pública.
Pacientes con enfermedades mentales o discapacidad intelectual ofrecen hortalizas orgánicas en una tienda abierta al público
Unas 3000 lechugas al mes son producidas de manera hidropónica por los asociados de la cooperativa de Servicios Múltiples de Usuarios del Hospital Nacional Psiquiátrico (COOPESI R.L.).
Las barreras que impiden el acceso a la educación y al trabajo digno son difíciles de derribar para las personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental. Conscientes de esas dificultades, un grupo de pacientes del programa diurno en el Hospital Nacional Psiquiátrico (HNP) se unió durante el año 2011 para crear una cooperativa que favorezca su desarrollo inclusivo.
Lilia Uribe, actual directora médica del HNP, fue la promotora de este proyecto, después de que, junto a un grupo de profesionales de Terapia Ocupacional como Gustavo Vargas, Olger León, Maura Briceño y Melisa Lizano, intentaran durante años apoyar a los usuarios para que desarrollaran destrezas laborales que les permitieran encontrar empleo.
“Tuvimos cero éxito por el estigma existente hacia ellos”, comentó la doctora. Así que sus esfuerzos se dirigieron a convertirlos en sus propios empleadores mediante una cooperativa.
De esta forma hoy cuentan con un proyecto de invernadero donde producen lechuga, cebollino y apio hidropónicos de alta de calidad, crujientes y orgánicos. Entre las camas de piedra y arena no solo crecen nutritivas lechugas, sino también sus deseos de superación. En una pizarra grande llevan el control de lo que se siembra en cada cama, el riego con sales y nutrientes, el lavado y el empaque.
Daniel Jaén, quien siembra y cuida las lechugas durante su mes y medio de crecimiento comentó que tuvo una enfermedad mental fuerte, ataques de pánico, ansiedad y un historial de medicación psiquiátrica, pero desde hace dos años que pertenece a la cooperativa ha tenido resultados muy positivos. “Me he sentido muy bien, hemos aprendido de disciplina y buenos hábitos de trabajo”, comentó.
Dentro de la finca del Hospital también tienen una gran diversidad de cultivos como: albahaca, maracuyá, maíz dulce amarillo, vainica, culantro, berenjena, papaya, y frijoles. El gerente de la cooperativa, Álvaro Gutiérrez, menciona que también producen lombricompost y tierra arreglada, así como plantas ornamentales y medicinales
Jorge Alonso Campos, otro de los asociados, ha tenido la oportunidad de representar a la cooperativa en distintas ferias del país. “Aquí he aprendido sobre el compañerismo, tener confianza en los compañeros y uno mismo. Lo que más me gusta es la hidroponía”, explicó.
Gracias a la cooperativa los pacientes han aprendido sobre hábitos laborales como autocuidado, puntualidad y cumplimiento. Saben que es una ocupación que les genera ingresos así que se les ha visto más independientes, con mejor capacidad de tomar decisiones, le encuentran un sentido a la vida y eso hace que se sientan mejor, expuso la terapeuta Francini Jiménez.
Desde sus inicios la cooperativa ha sido apoyada en el proceso de conformación y formalización por el área de Promoción del Instituto Nacional de Fomento Cooperativo (INFOCOOP) y ahora recibe asesoría en identidad cooperativa por parte del departamento de Educación y Capacitación.
Apertura de la tienda
A pesar del duro trabajo aún falta para que pasen de percibir ganancias simbólicas a un salario digno. Por eso están expandiendo su negocio. Anteriormente los frutos de su esfuerzo los estaban vendiendo entre los pacientes y el personal del Hospital.
Pero desde mediados de año decidieron abrirse al mercado local mediante una tienda ubicada en el parqueo del Hospital. Allí el visitante es atendido por Mariana Abarca, a quien su carisma la convierte en toda una experta en servicio al cliente; ella le ofrecerá las más frescas hortalizas al mejor precio. La tienda está abierta de lunes a viernes de 8:00 a.m. a 2:00 p.m.
*Para mayor información comuníquese con la periodista Lucía Ramírez al 2256 2944 ext. 2758 / correo electrónico: lramirez@infocoop.go.cr