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Irán está hundiendo el sionismo

A la memoria de los periodistas asesinados recientemente en Oriente Medio, en especial a los hermanos Fátima Ftouni (Al Mayadeen) y Mohammed Ftouni (camarógrafo), Ali Shaib (Al Manar), así como a los universitarios de Irán que vieron como destruían su principal universidad, en un intento desesperado por matar la ciencia y el conocimiento.

Rafael A. Ugalde Quirós

La desesperación de los enemigos de los pueblos del mundo ya no tiene límites. Desafían a los socios de Irán amagando con poner fin a la llamada “doctrina de la disuasión” nuclear, bombardean universidades, hacen del asesinato de niños, mujeres, ancianos y periodistas su carta de presentación terrorífica etc. Los contendientes contra la República Islámica de Irán fantasean noche y día sobre cómo doblegar el ejemplar pueblo persa, su lideres políticos y todo su estamento militar, no importa si para ello tienen que recurrir a una Tercera Guerra Mundial saliendo, según sellos, ilesos de semejante demencia.

Qué si mandan a tal destructor al golfo Pérsico, qué es mejor el desembarco de tropas en las islas cercanas a tan estratégico paso oceánico; otros llaman a echar mano a los grupos terroristas dentro de las naciones vecinas a Irán, mandar a asesinar a los lideres espirituales, políticos, militares y científicos, todo producto de la vana fantasía de aplicar la misma estrategia utilizada en Irak, Libia, Yemen, Líbano etc. No hay que inventar nada; allí están en los viejos manuales sobre con fragmentar una nación y luego como robar todo a su paso.

La realidad, empero, respecto a Irán, es una. El sionismo y sus “amigos de viaje” se hunden diplomática, económica, militar y moralmente con todo y el viejo sueño de “balcanizar” a la República Islámica, a como haya lugar. Por el contrario, las solas palabras “pueblo iraní” despiertan hoy no solo simpatía donde aparecen, sino además esperanzas para aquellas naciones sancionadas injustamente por querer ser dignas y mostrar un Nuevo Orden Mundial, construido a partir de ahora sobre la base del derecho internacional, frente a la barbarie y la depravación generalizada entre los poderosos círculos del poder imperial.

Luego de los ocho años de agresiones sostenidas, a finales de la década de los ochentas, la República Islámica de Irán leyó perfectamente los tiempos que se avecinaban y cuya existencia como civilización histórica, dependería de su actual doctrina de “guerra asimétrica”, a fin de conservarse como nación libre y soberana frente a las enormes inversiones requeridas por la industria guerrerista del sionismo y sus socios.

No es, pues, una ni dos veces que Occidente con su peón “Israel” atentan contra la autodeterminación de la República Islámica de Irán. Por eso, con justa razón, el comandante del cuartel general central Jatam-al-Anbia, el general de división Ali Abdolahi, recientemente juró proteger la “soberanía nacional hasta el final”, consignó el medio de comunicación iraní Hispan tv.

En la versión divulgada por dicha fuente informativa, Abdolahi, recordó que los “enemigos malvados y criminales estadounidense-sionistas” iniciaron una feroz guerra con el objetivo de “dividir y devorar al Irán islámico”. Se refirió a los hechos del 28 de febrero pasado, cuando una delegación diplomática iraní negociaba en Suiza, en torno a la paz en su país

Como parte de estas agresiones resultaron martirizados el líder supremo iraní, Alí Jameneí, altos mandos militares y políticos, así como cientos de civiles heridos y asesinados, incluyendo las niñas de la escuela primaria Shajare Tayebé, al sur de Irán.

Estos ilegítimos ataques facultaron a esta República Islámica a defenderse de los actos terroristas promovidos por este eje encabezado por el ocupante “Israel” y Estados Unidos, sobre todo disponiendo de la amplia cadena de bases militares al servicio del sionismo, desde Baréin, Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Jordania e Irak.

El artículo 51 de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Capítulo VII, establece sin ambigüedad alguna “la legítima defensa individual o colectiva”, en caso de ataque armado contra un miembro de ese foro mundial.

A decir verdad, el sionismo y sus aliados confundieron con “debilidad” iraní la suspensión de su defensa legitima, tras la llamada “guerra de los 12 días” en junio de 2025, con la advertencia clara y transparente que otra agresión como la indicada, encontrarían la “Promesa verdadera 4”.

En solo un mes de desarrollo de dicho plan defensivo iraní, el sionismo dentro y fuera de “Israel” está de cabeza: los iranies controlan la estrategia de los acontecimientos, dándoles una paliza militar descomunal y de “ojo por ojo”, el estratégico canal de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, está cerrado para este “eje” del mal y sus amigos, los precios de los combustibles se vuelven críticos en todo el mundo, se cierne una crisis alimentaria en el orbe, millones de seres humanos salen a las calles en solidaridad y admiración con Irán, etc.

El sionismo, según reconocen abiertamente ya las mismas agencias de prensa sumisas a “Tel Aviv” y Washington, impuso la censura en “Israel” para que su población vaya enterándose poco a poco de la debacle, cada vez más son las personas encerradas por filmar los destrozos de la guerra creada por él, ordena el asesinato “expreso” de reporteros, trata de destruir escuelas y universidades creyendo así “matar” la ciencia y el conocimiento; mientras la mayor parte de las redes sociales, controladas por él, humillan a los creadores de contenidos por herir “susceptibilidades” -argumentan-, cuando se trata de temas sobre cómo son realmente los sionistas.

El conocido canal de noticias económicas y negocios, la CNBC Arabia, reconoció recientemente que solo los primeros seis días de agresión a Irán, significaron gastos por unos 11 mil 300 millones de dólares para los enemigos de la Revolución Islámica. Estos desembolsos, según la fuente, aumenta a un ritmo cercano a mil millones diarios.

Esto significa que, sí los hutíes de Yemen restringen el otro importante estrecho de Bab al-Mandab, que da salida al Mar Rojo, en solidaridad con Irán y Gaza, los costos diarios de esta guerra para quienes agredieron al pueblo iraní, se volverían cada día más insostenibles.

Refiriéndose específicamente al estrecho de Ormuz, en una versión divulgada por el canal ruso RT y atribuida a el canciller de Irán, Abbas Araghchi, aclaró que en el pleno ejercicio de la soberanía de su nación este importante paso oceánico está abierto para los países «amigos» de su país, como China, Rusia, India, Irak y Pakistán

Significa en muy pocas palabras, que los sionistas hicieron creer a sus socios del mundo, que la agresión a Irán sería cuestión de una especie de paseo por unas cuántas horas. Pero que ahora demuestran no están preparados para una guerra prolongada y “asimétrica” que se inscribirá a partir de ahora en todos los manuales militares.

Las opciones que dicen barajan contra la Revolución Islámica no es otra cosa producto de su propia desesperación: conforme pasan los días el coste de sus errores se multiplican, porque sí quieren parar la lluvia de fuego que les están cayendo deberán indemnizar a Irán, a manera de daños y perjuicios, garantizar que esta historia de arbitrariedad, cinismo y prepotencia contra los iranies no se repetirá, finalizar de una vez por todas las agresiones que sufren otros pueblos de la región y la salida de Estados Unidos de la zona, que solo desgracias ha traído a Oriente Medio, entre otras.

La facultad de Ciencia e Industria de la Universidad en la capital iranie casi destruida por bombardeos israelíes y estadounidenses (Foto de periódico español “El Mundo” edición del 28/3/2026).

¡Lo peor para estos criminales de guerra, narcisistas y mentirosos está por venir!

*Rafael A. Ugalde Quirós, periodista, abogado y notario por la U.C.R.

Los límites del lenguaje diplomático

Eugenio Trejos Benavides
Exrector del TEC y exembajador en Honduras

El cierre de la embajada de Costa Rica en Cuba trasciende el ámbito estrictamente diplomático. Aunque la medida puede interpretarse como un acto de distanciamiento político frente al régimen cubano, su significado se amplía cuando se acompaña de expresiones como “limpiar al hemisferio de comunistas”, fórmula que desplaza la discusión desde la defensa de los derechos humanos hacia un registro de confrontación ideológica.

Un Estado democrático tiene plena legitimidad para cuestionar a regímenes autoritarios y denunciar violaciones a las libertades fundamentales. Sin embargo, esa legitimidad se debilita cuando la crítica deja de formularse en términos institucionales y adopta un lenguaje excluyente, que sustituye el análisis de conductas estatales por categorías ideológicas de antagonismo. En ese desplazamiento, el debate público corre el riesgo de apartarse de los principios que deberían orientar una política exterior fundada en el derecho internacional, la prudencia diplomática y la defensa coherente de los derechos humanos.

En el caso costarricense, esta situación adquiere una relevancia particular. La proyección internacional del país se ha sustentado históricamente en referencias al civilismo, la moderación y la solución pacífica de las controversias. Desde esa perspectiva, una decisión de esta naturaleza produce efectos que exceden la relación bilateral con Cuba. En el plano regional, puede incidir en la reconfiguración de alineamientos, debilitar el margen de Costa Rica como interlocutor moderado y dificultar espacios de cooperación en un contexto hemisférico ya marcado por fuertes polarizaciones. En el ámbito interno, puede favorecer una lectura crecientemente ideologizada de la política exterior, tradicionalmente concebida como una política de Estado.

La defensa de los derechos humanos exige firmeza, pero también prudencia discursiva. Cuando el lenguaje político se radicaliza, la diplomacia pierde capacidad de interlocución y la controversia pública se desplaza desde la deliberación institucional hacia la confrontación simbólica. Más que fortalecer la autoridad moral del Estado, ese giro puede debilitar la consistencia del mensaje que Costa Rica busca proyectar tanto dentro como fuera de sus fronteras.

Lecciones de don Pepe Figueres sobre Cuba

Por Jiddu Rojas

(Reflexión propia a partir de la lectura actualizada del discurso del 22 de marzo de 1959 en La Habana, Cuba, del presidente don José Figueres Ferrer)

¿Qué lecciones históricas y cívicas debemos guardar a partir de la lectura del discurso de don Pepe en La Habana en marzo de 1959, recién triunfada la Revolución Cubana (1 de enero de 1959) contra la tiranía de Batista apoyada por EE. UU.?

La pregunta deviene retórica, pues basta leer textualmente y con objetividad al propio don Pepe Figueres, quien además venía de una compleja y fratricida guerra civil en Costa Rica, y tenía un contexto asimétrico frente a Estados Unidos.

No podemos engañarnos. Si alguna vez hubo públicas y válidas diferencias entre Fidel revolucionario y comunista, y don Pepe asumido revolucionario y socialdemócrata, también hubo coincidencias antimperialistas en privado, sobre todo a partir de la gesta popular que derrocó en Nicaragua a la tiranía de Somoza en 1979.

Digámoslo con claridad: no necesariamente hay que ser “comunista” (que tampoco es pecado en el país del benemérito de la patria Manuel Mora Valverde) para apoyar la soberanía del pueblo cubano a decidir su propio camino. Cuba no es perfecta, es humana. Y su soberanía debe ser respetada. Esto es lo esencial. Punto.

Y el bloqueo norteamericano, ilegal e inmoral, es contra la sociedad civil cubana. Y eso directamente cuesta vidas cubanas. Y por eso es un crimen de lesa humanidad.

Cualquiera que finja preocuparse por Cuba y no hable del ilegal bloqueo —ahora convertido en cerco militar medieval con Trump— solo es un hipócrita y un fariseo servil del imperialismo norteamericano y occidental en crisis.

Por lo tanto, cualquier latinoamericano o latinoamericana que apoye la agresión militar, económica, ideológica y mediática contra el pueblo cubano es un traidor o traidora apátrida. El destino de las personas traidoras es el desprecio y la humillación hasta de sus propios amos.

Que se sepa con toda claridad que al gobierno de Trump no le interesa ni su autoproclamada y tutelada “democracia”, ni el mejoramiento de los derechos humanos, ni ninguna libertad. Al contrario, Trump apoya el genocidio en Gaza, es abiertamente racista y supremacista, y es amigo de cualquier tiranía que le convenga, desde Arabia Saudita hasta El Salvador.

Al gobierno de Trump le interesa primero desviar la atención interna de su propio pueblo frente a los graves escándalos sexuales de los archivos de Epstein. Sea Groenlandia, Canadá, Venezuela, Gaza, Brasil, México o Colombia, el Canal de Panamá, Nicaragua (nos guste o no Daniel Ortega y Rosario Murillo), China Popular o Ucrania, el narco o las personas migrantes latinas o árabes, necesita de un pretexto para desviar la atención interna de los escándalos de pedofilia, con los que la seguridad de Israel chantajea a su gobierno federal.

Ahora es Irán, mañana será contra la misma ONU.

Y en segundo lugar, Trump necesita afirmarse al menos como el hegemón continental y hemisférico. Su objetivo también es geopolítico e imperialista. Si Cuba no tiene petróleo como Venezuela, sí tiene una posición geoestratégica privilegiada en el Caribe. EE. UU. sabe que está perdiendo su carrera económica global frente a China Popular y la supremacía militar frente a Rusia, sin hablar de los BRICS. Regresa la añeja doctrina Monroe, despojada de toda máscara ideológica y convertida en un “gran garrote” bajo la doctrina Trump: América para los norteamericanos.

Finalmente, el interés de Trump es básicamente anexionista y sigue la lógica entreguista del poderoso y extremista lobby de la Fundación Cubano-Americana en Miami. Es decir, destruir la soberanía nacional de Cuba, al estilo del protectorado contra el hermano pueblo de Puerto Rico. Todo lo demás son excusas y pretextos hipócritas del imperialismo desatado.

Cualquier otra consideración frente a la desesperación del pueblo cubano que olvide esta realidad geopolítica es más que superficial y solo constituye una mera distracción prefabricada y deshumanizada.

El gobierno autoritario y populista de turno en Costa Rica no tiene derecho tampoco a hacer de la política exterior costarricense —y en contra del mandato constitucional del principio de neutralidad— una herramienta de vulgar propaganda a favor de la agresión norteamericana contra Cuba.

La hipocresía y el servilismo de la actual diplomacia costarricense monta un teatro de supuesto anticomunismo añejo y finge una súbita gran preocupación por los derechos humanos en Cuba, cuya población padece el descontento propio del ilegal bloqueo y embargo norteamericano y del nuevo cerco naval y aéreo sobre Cuba.

Mientras Rodrigo Chaves pretende adoptar el modelo de cárceles de El Salvador, donde la tortura se generaliza y sirve de elemento coercitivo de la dictadura de Bukele. ¡Una hipocresía descarada!

No dice nada el gobierno “Jaguar” del genocidio en Gaza y hace un TLC con el Israel de Netanyahu, acusado internacionalmente de crímenes de guerra y de lesa humanidad.

Y más grave aún: no dice la Cancillería costarricense nada de las prácticas racistas de la nueva policía paramilitar federal de Trump (ICE) y de los servicios de migración (CBE), que incluso ya le costaron la vida en Texas al costarricense Randall Gamboa Esquivel, de 52 años, el pasado 26 de octubre de 2025. Cuando este costarricense fue deportado a Costa Rica el 3 de septiembre de 2025 en estado casi vegetativo, mostraba 56 úlceras expuestas, fruto aparente de los malos tratos y/o posible tortura bajo la custodia del ICE federal norteamericano. Hay actualmente una demanda familiar interpuesta frente a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

La total falta de dignidad del gobierno autoproclamado “Jaguar” (para desprecio del sagrado nahual indígena), convertido en la caricatura del perro caniche del imperio (con perdón de los nobles canes), es un insulto para todo el pueblo costarricense, descendiente de los y las próceres de la campaña de 1856-1857. Ojalá las personas votantes recapaciten pronto y las grandes mayorías no se dejen manipular más por la desinformación y el discurso del odio.

La patria de Martí, Maceo y Flor Crombet, junto a la patria de Juan Rafael Mora Porras, de Omar Dengo, Carmen Lyra, Manuel Mora Valverde y del mismo don Pepe, se reencontrarán en su momento y sabrán hermanar a sus pueblos.

¡Toda nuestra solidaridad con el pueblo cubano y contra la inmoral agresión y nuevo cerco de Trump y Marco Rubio!

Gracias.

PD: Les invito a disfrutar del texto original de don Pepe Figueres sobre la Revolución Cubana de 1959, de completa actualidad.

https://www.facebook.com/photo/?fbid=26256293653979932&set=a.779277925441522

¿Falso orgullo en Argentina?

José Luis Callaci.

José Luis Callaci

Cuando el país está al borde de una catástrofe debido a la conducción de un gobierno en manos de un enajenado mental que juega de importante, poniendo al país en riesgo de una confrontación internacional ajena a nuestros intereses y a la propia dignidad nacional, que vulnera gravemente nuestra soberanía, seguimos en lo mismo.

Se limita el discurso a aspectos ideológicos y partidarios o simplemente electoreros, utilizando una vez sí, y otra también, esos términos tan repetitivos como el de “Le lleno la cara de dedos”.

Lo que las circunstancias hoy exigen es un acuerdo nacional patriótico para acabar con esta locura. Todo está dado para un juicio político de destitución por razones diversas, entre las que se encuentran la de incompetencia mental para conducir un país y la aún peor la de Traición a la Patria.

Los argentinos en el pasado, al margen de las diversas valoraciones políticas o de otra índole, siempre hemos sido respetados en el mundo. Hoy ese mundo se mofa de nosotros y esto a todas luces parece no afectarnos.

¿Somos tan orgullosos que nos cuesta tanto reconocer esta realidad?

MAP convoca encuentro de organizaciones populares bajo la consigna “Queremos la paz”

El Movimiento de Asambleas Populares (MAP) convoca a un encuentro de organizaciones de la sociedad civil y del movimiento popular costarricense, ante lo que considera una situación urgente derivada de recientes hechos de carácter político-diplomático.

La convocatoria señala que la decisión del gobierno de Costa Rica de retirar su personal diplomático de la Embajada en Cuba y solicitar el retiro del personal cubano en San José representa un paso hacia la guerra y la agresión, por lo que plantea la necesidad de articular una respuesta conjunta desde las organizaciones populares.

El encuentro se realizará el lunes 23 de marzo a las 6:00 p.m., en la sede del Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI), ubicada en Sabanilla de Montes de Oca, con la consigna común “Queremos la paz”.

Según la convocatoria, el objetivo es promover la articulación solidaria entre organizaciones, bajo el planteamiento de que “la paz no se negocia” y que las organizaciones populares deben generar una respuesta colectiva ante el contexto actual.

Agenda del encuentro

De acuerdo con la información adjunta, el encuentro tendrá una duración aproximada de dos horas e incluirá:

  • Bienvenida y presentación
  • Análisis del contexto político, centrado en la ruptura diplomática con Cuba y sus implicaciones geopolíticas
  • Debate abierto entre organizaciones
  • Articulación de una respuesta conjunta, que contempla:
    • Pronunciamiento público firmado por las organizaciones
    • Definición de una movilización o concentración pública
    • Campaña coordinada en redes sociales bajo la consigna #QueremosLaPaz
  • Comisiones de trabajo, orientadas a redacción, logística y estrategia comunicacional
  • Plenaria y acuerdos finales

Asimismo, se indica que el encuentro busca acordar acciones como un pronunciamiento conjunto, la convocatoria a movilización en defensa de la paz y una campaña en redes sociales.

Convocatoria abierta a organizaciones

El MAP extiende la invitación a organizaciones sociales a participar de este espacio, señalando que se trata de un ejercicio de articulación solidaria ante el contexto político actual, bajo el llamado a organizarse y sumarse a la defensa de la paz.

La convocatoria también incluye información de contacto telefónico y redes sociales para coordinación de la participación.

Dirección DEI: https://maps.app.goo.gl/ngpvRcLkWHBNH4Qk6

Círculo Bolivariano Yamileth López ratifica hermandad entre Costa Rica y Cuba y rechaza ruptura de relaciones diplomáticas

El Círculo Bolivariano Yamileth López emitió un pronunciamiento en el que ratifica la hermandad histórica entre los pueblos de Costa Rica y Cuba, así como su solidaridad con el pueblo y el gobierno cubano.

El documento surge en el contexto del anuncio de ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países, el cual es calificado por la organización como un acto sin justificación diplomática y contrario a los principios de cooperación, igualdad soberana y no injerencia.

En el pronunciamiento se señala que la decisión representa un deterioro de las relaciones amistosas entre ambas naciones y una afectación a los lazos históricos construidos entre sus pueblos. Asimismo, se hace referencia a vínculos históricos que incluyen figuras como Antonio Maceo y José Martí, así como procesos compartidos en la historia regional.

El texto también plantea que esta medida forma parte de una serie de acciones que consideran contrarias a la soberanía nacional y a los principios democráticos.

Además, el documento expresa su rechazo a la decisión adoptada por el gobierno costarricense y la califica como un acto hostil hacia el pueblo cubano, al tiempo que manifiesta su solidaridad con el personal diplomático de la embajada de Cuba en Costa Rica.

El pronunciamiento concluye reafirmando la solidaridad con Cuba y haciendo un llamado a la unidad entre los pueblos de América Latina, así como al fin del bloqueo y otras medidas que afectan a la isla.

El documento fue emitido el 18 de marzo de 2026 en Costa Rica por el Círculo Bolivariano Yamileth López.

ACO denuncia a Estados Unidos ante la ONU por intento de genocidio al pueblo cubano – para firmar

El bloqueo contra Cuba es el más largo de la historia. Dura ya más de 60 años. Estados Unidos ha tratado por todos los medios de acabar con el régimen comunista que gobierna la isla del Caribe desde la Revolución de 1959. El aislamiento económico y energético ha causado daños irreversibles a sucesivas generaciones de cubanos. No es posible saber cómo habría evolucionado el régimen en otras circunstancias, pero sí sabemos que ningún país del mundo ha sufrido nunca un acoso tan continuado y despiadado, dirigido directamente a afectar la vida y la salud de su población.

El embargo se apoya en centenares de leyes aprobadas por Estados Unidos y destinadas a prohibir y castigar cualquier acto de comercio con Cuba. Incluso aquellos protagonizados por personas o empresas de terceros países. Una telaraña que se ha ido cerrando con los años hasta el absurdo más inhumano. Se castiga a cualquier empresa que invierta en la isla, a quien le venda productos, incluso a quien viaje allí. Hoy, en un contexto mundial en el que no parece haber contrapeso para el poder estadounidense, esto es prácticamente una sentencia de muerte. Por poner un ejemplo simple, Cuba no puede utilizar dólares en sus transacciones internacionales, lo que a su vez le impide recibir préstamos y ayudas de entidades como el Banco Mundial.

El embargo es ilegal. Atenta contra los principios básicos del derecho internacional, y de hecho ha sido condenado por Naciones Unidas en más de 30 ocasiones. Eso no ha servido para frenar a ningún presidente del país que ahora mismo se dedica, con Israel, a torpedear los cimientos del humanismo y del derecho internacional.

En un intento de asfixiar aún más a la isla, durante el primer mandato de Donald Trump, EEUU impuso una política de sanciones a cualquier naviera que exportara petróleo desde Venezuela a Cuba. En 2025, Trump reforzó el bloqueo añadiendo numerosas prohibiciones, como la del envío de remesas o los viajes vacacionales de ciudadanos norteamericanos. Este mismo año, tras el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la ocupación de la economía venezolana por los norteamericanos, las medidas se han endurecido hasta el punto de impedir absolutamente la llegada de petróleo a la isla.

Sin combustible ni energía, Cuba está abocada a la miseria y a un hundimiento de consecuencias imprevisibles. Sin petróleo no hay luz eléctrica y no se pueden conservar los alimentos ni los medicamentos. Los hospitales no pueden funcionar. El transporte se ha paralizado, de modo que la gente no puede trabajar y no llegan alimentos a los puntos de distribución. En muchos puntos no es ni siquiera posible bombear agua potable.

El pueblo cubano, siempre solidario con el resto del continente y el mundo, sufre hoy un intolerable asedio medieval. La teoría de Trump es que si provoca el hambre, el exilio o la muerte de la población, esta acabará por levantarse contra el régimen. Mientras consigue o no ese objetivo, el asedio de diez millones de personas supone, sencillamente, un crimen contra la humanidad. El hecho de que por ahora no estén cayendo bombas no significa que no estemos ante un intento obvio de aniquilar a la población. Presentar esta tentativa de genocidio como una necesidad de la lucha contra el comunismo sonaría ridículo si no fuera tan real.

Nadie con un mínimo de humanidad puede permanecer callado ante esta atrocidad. Justificar el asesinato, la hambruna y la tortura de la población civil alegando motivos ideológicos es inaceptable. No existen víctimas perfectas, y es evidente que 65 años de gobiernos bajo asedio han generado formas indefendibles de corrupción, ineficacia e inmovilismo. Pero los culpables de los bloqueos nunca son los pueblos que los sufren, sino los criminales que los aplican.

Sería deseable que la vieja utopía revolucionaria de José Martí deje paso a otra utopía en la que las cubanas y cubanos puedan decidir su destino de manera libre, soberana y autónoma, sin presiones ni injerencias neocoloniales. Pero, para que eso pueda suceder, lo primero es que terminen el embargo y el bloqueo, y que Trump saque sus criminales manos de Cuba.

Por tanto, pedimos al Gobierno español que tome todas las medidas a su alcance para acabar con el asedio que sufre el pueblo cubano.

Y animamos a la sociedad española a enviar toda la ayuda y la solidaridad posible, donando en las muchas campañas y recogida de material médico, energético o de ayuda básica que ya están en marcha.

Por último, las y los abajo firmantes, socias y seguidoras de la asociación sin ánimo de lucro Acción Contra el Odio, vamos a denunciar a Estados Unidos por intento de genocidio del pueblo cubano ante el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU.

IMPULSA

Asociación Acción contra el Odio

Enlace para firmar:
https://actionnetwork.org/forms/firma-el-manifiesto-contra-el-asedio-medieval-de-cuba

Al gobierno y al pueblo de Cuba. A mis compatriotas ciudadanos costarricenses

Dr. Alberto Salom Echeverría

En este momento en que se cierne sobre el pueblo y el gobierno de Cuba el peligro del intervencionismo extranjero, por parte del gobierno de los Estados Unidos, en mi calidad de ex diputado de la República de Costa Rica, ex rector de una universidad pública y como ciudadano, manifiesto que deploro la artera comunicación del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de mi país, del cierre unilateral de la Embajada de Costa Rica en Cuba.

Es evidente que, no existiendo ninguna razón para tal decisión, se advierte la actitud de sometimiento del gobierno de Costa Rica ante el gobierno de los Estados Unidos, en su prepotencia de querer atropellar la soberanía del pueblo y el gobierno de Cuba.

Esta actitud del gobierno saliente de Costa Rica está reñida con las mejores tradiciones pacifistas y solidarias del noble pueblo costarricense.

Desde que se establecieron las relaciones diplomáticas entre la República de Cuba y la de Costa Rica, no ha habido un solo acto del gobierno cubano que justifique la decisión tomada por el gobierno de Costa Rica y comunicada recientemente por la cancillería.

Espero con sinceridad que un nuevo o una nueva gobernante de espíritu democrático sepa rectificar este acto de vesania y servilismo por parte de la actual administración.

“Puedo hacer lo que quiera con Cuba”

Óscar Madrigal

Oscar Madrigal

El presidente Trump dijo exactamente lo siguiente respecto a Cuba:

“Tomar Cuba. Es decir, si la libero, la tomo. Creo que puedo hacer lo que quiera con ella, si quieres saber la verdad».

Trump habla con total irrespeto por el Derecho Internacional, afirmando simplemente que puede hacer lo que le dé la gana con un país y tomarlo de cualquier manera como si se tratara de una cosa de supermercado.

Trump propone volver a la ley de la selva, al matón del mundo, al imperialismo más salvaje, al irrespeto total por la soberanía de las naciones, al desconocimiento de la autodeterminación de los pueblos.

Trump impide que Cuba compre petróleo so pena de imponer aranceles a los países que se lo vendan, crea una crisis humanitaria para después condenar al régimen y proponer ocupar el país. Es la lógica del colonialismo.

A esta lógica se suma el presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, rompiendo relaciones diplomáticas con Cuba.

No se trata de contribuir con Trump para acabar con el régimen cubano, se trata de ser cómplices de Trump para acabar con el sistema de Derecho Internacional.

Costa Rica tradicionalmente fue un país democrático, civilista, promotor de la paz, pacifista por convicción, reconocido internacionalmente por promover los Derechos Humanos y la solución de los problemas a través del diálogo y el respeto, pero con esta decisión de Chaves se sube al carro de la guerra trumpista y la violación a los preceptos del derecho internacional.

El mundo atraviesa momentos sumamente peligrosos por la guerra en Irán que producirá efectos a nivel mundial en todos los campos. Costa Rica no se verá ausente de los efectos de esa guerra que caerán sobre las espaldas de nuestro pueblo, como aumento de precios de todos los artículos. Sin embargo, Chaves incorpora al país a la guerra al dar un aval total a esas políticas guerreristas.

El rompimiento de las relaciones con Cuba no es solo un ataque a un país sino la sumisión y el apoyo desvergonzado a la política guerrerista de Trump. Esa es la esencia de la política internacional del gobierno de Chaves.

En Cuba no ocurrirá lo de Venezuela. Está muy equivocado Trump y Rubio si creen que ocurrirá algo semejante. En Irán creyeron que, asesinando al líder supremo del país, el régimen se derrumbaría. Ocurrió lo contrario. Si la situación en Cuba deriva hacia una intervención militar, Costa Rica se verá arrastrada a esa hecatombe.

El presidente Rodrigo Chaves ha desnudado a Costa Rica ante el mundo como un país cómplice de la guerra al apoyar tan rastreramente a Trump. Hemos perdido nuestro prestigio internacional y sobre todo nuestra dignidad, autoestima o pundonor de país amante de la paz.

Los filibusteros nunca se fueron

Rafael A. Ugalde Q.*

Con Cuba hasta el último suspiro. Sin aspavientos, sin no otra ilusión que nuestros pueblos sean libres, coherentes en su decir y hacer, como decía Martí. Sin la vergüenza de que mañana algún atrevido nos cuente como estrella cincuenta y uno de la bandera del dios Baal, llena de rayas como espadas oliendo a sangre fresca de niños, mujeres y ancianos, no importa el país adonde llega y queda izada.

Ellos nunca se fueron, a pesar de que la dignidad de otros tiempos, el de esos viejos robles llamados abuelas y abuelos, los hicieron pagar caro su osadía. Los filibusteros siempre han estado allí desde 1856. No engañemos más a nadie negando lo evidente: siempre han estado con nosotros y con distintos trajes.

Llamemos las cosas sin palanganeos. Que no los hayamos visto por miopía o criminal comodidad, es otra cosa, por cierto, muy lamentable. Cuando los pueblos centroamericanos no aguantaban dos siglos de violencia instituida constitucionalmente, traducida en salarios miserables, del hambre deambulando por calles y avenidas, despojados de sus tierras ancestrales, violación a sus derechos humanos, el sombrero del mago apareció inesperadamente y realizó el gran “milagro”, claro, con el visto bueno de las barras y las estrellas.

Nos hicieron llegar un confite envenenado de un premio nobel de pacificación, en 1987. Entonces fue cuando a la tortilla le dieron vuelta definitivamente. Quienes habían sido víctimas de la violencia por décadas por parte de las élites, tanto en las ciudades como en los campos, resultaron ser los violentos históricos. Dicha bondad era tan grande si se declaraban culpables de la violencia que pronto tendrían educación gratuita, los salarios soñados, seguridad social, democracia, libertad etc., etc. ¿Habrá necesidad en profundizar sobre esta paz centroamericana?

La paz no es solamente ausencia de la guerra. La verdadera paz que añoran nuestros pueblos se construye todos los días de abajo hacia arriba, con plena soberanía, con independencia sometida a toda clase de pruebas, se levanta con autodeterminación y pleno respeto a las otras naciones, según el derecho internacional.

No es la paz de la llamada “Cumbre de las Américas” celebrada el pasado 7 de marzo en La Florida – con la honrosa ausencia de México, Cuba, Nicaragua, Brasil, Colombia y Venezuela – donde 12 presidentes regionales se mostraron dispuestos a que Nuestra América alivie el sopapo de la caída del ”matón“ del barrio, frente a un indetenible Nuevo Orden Mundial, aunque para ello se hayan adherido a la guerra en la zona y se hayan comprometido con convertir en vasallos a todas sus poblaciones, en el proceso de recolonización del continente que implica dicha declaración final.

Siempre han estado en el mismo lugar y hasta a veces protegidos por oportunistas y cipayos disfrazados, que han logrado borrar con un difuso lenguaje academicista, reformista o de supuesta preocupación social, la situación de miseria que viven miles de seres humanos, haciendo filas en la seguridad social, las universidades públicas etc., borrando de rebote el verdadero significado de la solidaridad con Cuba, Venezuela, Nicaragua, Irán o Palestina.

Todo acto de solidaridad – esto no quieren escucharlo- tiene un fuerte componente antimperialista, soberanista y de lucha de clases, sí dicha decisión es sincera, sin cálculos politiqueros, personalista, egoísta o vanidad, porque toda solidaridad con cualquier pueblo del mundo, víctima del Imperialismo y sus élites serviles, es una escogencia moral, ética; es decir, gústenos o no, es una manifestación de coherencia ideológica y de verdad Revolucionaria. No puede ser que ayer, por ejemplo, Cuba, Nicaragua o Venezuela eran “dictadura”, pero hoy ya no lo son. Toda verdad es revolucionaria decía Fidel, es decir se rige fundamentalmente por “principios”; diferente son los “valores” que fluctúan en el mercado de las cosas.

Hoy el yankismo de adentro y los advenedizos redujo los viejos vínculos con el pueblo y las autoridades cubanas a relaciones consulares. No importa. Ellos nos han confundido. Se han equivocado. ¡Qué poco conocen a un puñado de hombres y mujeres que tenemos claro que la vida de cualquiera de nosotros no vale más que la de un aborigen Mapuche, un campesino guatemalteco o un obrero cubano!

Son los mismos que tienen un retrato de Juan Rafael Mora por simple estética, pero llevan 170 años enterrando a quien verdaderamente forjó nuestra independencia y delineó una diplomacia independiente, digna para todos los tiempos, que ellos enterraron. Son los mismos que hubieran deseado que José Martí jamás hubiera estado dos veces en nuestro país dándonos un baño de dignidad, ni que los hermanos Maceo forjase el decoro que aún persiste entre miles de ticos y ticas.

Han declarado la guerra a todos quienes creemos que sin plena soberanía es un engaño hablar de mejoras en la economía, del fin del narcotráfico mientras el principal consumidor del mundo no hace nada para acabar con sus carteles internos, de independencia, democracia, derechos humanos y de autodeterminación. Todo ello resulta en farsa si no tenemos soberanía.

Si, imagínese usted la magnitud de cinismo, invocando los derechos humanos contra Cuba, quienes acabaron con los niños de Gaza, rociaron de fósforo blanco a poblaciones del Líbano, como hicieron en la guerra de Vietnam, acabaron con una escuela y sus niñas de Irán el pasado 28 de febrero. “Es divertido” bombardear, dijo ante los periodistas este Baal insaciable de sangre y referente moral de nuestro yankismo.

Pero también la decisión del gobierno implica un reto: tenemos que replantear la solidaridad, especialmente con Cuba, desde otra estrategia. No podemos seguir ocultando el componente antimperialista y de lucha de clases, sin tapujos, que tiene la solidaridad y cuya esencia confrontativa el imperialismo rehúye, porque ese es nuestro campo y fortaleza. Allí es a donde tenemos que llevar a los imperialistas declarados y a los camuflados.

Esta decisión de bajar el nivel de las relaciones con Cuba, como parte de la asfixia energética, se tomó los primeros días del mes de febrero pasado, pocas horas después de las elecciones. En el artículo «diplomacia tica en sintonía con las peores causas» (Revista Surcos) está explicado en un par de párrafos.

El cerco contra Cuba es bloquear todos los canales que sirven desde adentro hacia afuera como voz antimperialista (borrar medios como Cubadebate, Prensa Latina, Radio Habana etc.), al mismo tiempo que en cualquier “negociación” entre Cuba y la Casa Blanca tratarán de buscar “quintas columnas” o traidores. A toda “negociación” los yankis llegan con un puñal escondido. No olvidarlo.

Pero también la medida adoptada por el filibusterismo atrincherado en Zapote va encaminada además a detener la creciente solidaridad con Cuba en Nuestra América por su posición digna y solidaria con las causas justas. Por eso desempolvaron en La Florida el viejo Plan Cóndor para las Américas – hablan de terrorismo y narcotráfico y no de la “subversión” de que hablaban en la década de los ochentas, manteniendo el terrorismo- necesitan silenciar la voz de Cuba e imbuirse el continente en una sentada. No lo lograrán en la medida que a los filibusteros de ayer y hoy no le demos tequio y comprendan que, mientras haya una sola mujer o un solo varón que para ellos la solidaridad con Cuba no es un medio electoral, vanidad o pusilaminidad, nuestra paciencia como pueblo no es genuflexión ni seremos nunca siervos. Viva Cuba Socialista. Viva la Solidaridad con el pueblo y las autoridades de Cuba. VENCEREMOS.

*Periodista, abogado y notario por la U.C.R.