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Las comunidades reviven su espacio público con arte

El TC-729 se une a los esfuerzos de comunidades alajuelenses para el rescate de espacios comunitarios, mediante la investigación social y cultural sobre su historia, los relatos de vida y desafíos. Foto cortesía TC-729

Sede Interuniversitaria de Alajuela

Estudiantes aportan 50 000 horas al año en el rescate urbano y revitalización de la identidad cultural

Si cada trazo de color o si cada gesto creativo tuvieran la capacidad de replicarse hasta el infinito el mundo sería otro, porque cuando las personas comparten su creatividad con las demás sus comunidades y sus visiones del mundo dan un giro radical.

Esta es la premisa del proyecto “Apropiación participativa del espacio público por medio del arte” (TC-729), una iniciativa más del Trabajo Comunal que realizan los estudiantes de la Escuela de Diseño Gráfico de la Universidad de Costa Rica (UCR), y que se imparte en la Intersede Universitaria de Alajuela (SIUA). Desde hace cuatro años han liderado cambios en barrios alajuelenses para darles un nuevo impulso para su organización comunitaria.

Este trabajo comunal “surgió como una necesidad porque no había uno como este e hicimos una propuesta de intervención de espacios públicos focalizado en Alajuela, en el marco de las iniciativas de regionalización”, comentó el profesor Alfredo Alvarado Fonseca, coordinador general del TC-729. Ya desde el año 2018 el Consejo Nacional de Rectores (Conare) destacó la importancia de la regionalización y fortalecimiento de las sedes regionales y promover el respeto a los derechos humanos, agregó.

Aunque con el paso de los años la metodología se ha modificado acorde a las necesidades y recursos disponibles, el objetivo del TC-729 sigue siendo el mismo, a saber: la gestión de proyectos participativos de arte público y comunicación visual para la activación de los espacios comunitarios en función de fortalecer el tejido social y la identidad cultural de las comunidades aledañas a la citada sede universitaria.

El TC-729 se une a los esfuerzos de comunidades alajuelenses por el rescate de espacios comunitarios, mediante la investigación social y cultural sobre su historia, los relatos de vida y desafíos. Foto cortesía TC-729

El trabajo empezó en la comunidad Cerrillal, en el distrito San Isidro, en el cantón central de Alajuela, con el taller denominado “Conociéndonos”, que más que una actividad formal como se entendería fueron unas sesiones alrededor de una taza de café para que personas de Cerrillal, estudiantes y docentes tuvieran ese primer acercamiento. Tras aquellos encuentros surgió una relación que con cada nueva intervención artística sigue dando frutos.

Adita Solano Espinoza, lideresa de Cerrillal e integrante del comité pro-asociación comunal y el de finanzas de la Diaconía del templo católico del lugar, afirmó que “el apoyo de la UCR es invaluable porque la gran cantidad profesionales que trabajan en el país y fuera, y este trabajo comunal les permite a los estudiantes ver la realidad de otras comunidades, y les dará un enfoque diferente a sus carreras. Yo creo que cualquier persona tiene que aportar a su comunidad y otras comunidades”.

Para Solano, lamentablemente en “muchos pueblos hay poca disposición a ayudar, y los estudiantes nos están ayudando a embellecer el templo católico, y las propuestas de diseño y remodelaciones han sido muy interesantes aunque tenemos limitantes de presupuestos. Nos parece muy atractivo que ellos invierten horas y su conocimiento en nuestra comunidad, han mostrado mucho interés y les agradezco mucho y a su profesor Alfredo Alvarado porque siempre están disponibles para colaborar”.

En Cerrillal el TC-729 no solo hace propuestas artísticas o talleres, también son parte del embellecimiento urbano como pintar edificaciones públicas, limpieza de sitios y otras que requieran las personas habitantes del lugar. En Cerrillal están “transformando un cafetal en un lugar de esparcimiento y una huerta comunitaria, e hicieron el mural de bienvenida a la entrada de nuestra comunidad basado en la información recopilada por la recuperación de nuestra memoria histórica”, dijo Solano.

Para el profesor Alvarado, el trabajo de estas intervenciones demuestra que mediante el arte es posible fortalecer “el tejido social, buscando espacios que estuvieran en desuso o conflictivos y que mediante actividades artísticas o “perfomativas” se logra su activación; no necesariamente terminando en un mural, porque sucede que las personas en las comunidades son vecinas de mucho tiempo y no interactúan entre ellos, y estas actividades participativas las acerca”.

La recuperación de espacios urbanos y la creación de otros para el disfrute de las personas de comunidades cercanas a la Sede Interuniversitaria de Alajuela son parte de los objetivos del trabajo comunal “Apropiación participativa del espacio público por medio del arte” (TC-729). Cada periodo académico unos 80 estudiantes dedican miles de hora en dichos trabajos comunitarios. Foto cortesía TC-729.

Compartir y crear en comunidades

Otras de las opciones creadas para personas de las comunidades aledañas a la SIUA son los talleres de dibujo y pintura para personas adultas y adultas mayores. Aunque la idea no es formar profesionales en esas áreas artísticas, las posibilidades de crecimiento son evidentes al tiempo que se convierten en espacios sociales que fomentan lazos personales entre quienes participan.

“Los talleres consisten en actividades lúdicas y momentos de diálogo en los que se recopila información de manera transversal, mientras se realizan las actividades de vinculación, así durante el desarrollo también se presentan los procesos de planteamiento y trabajo institucional”, explicó el profesor Alvarado.

Sonia Hernández Rodríguez, vecina de San Juan de Santa Bárbara de Heredia, es una de las personas que se sumaron a estos talleres, con el objetivo de mejorar sus habilidades en el dibujo y la pintura. Son cursos bimodales y anuales, con distintos módulos, y la facilitación pedagógica de estudiantes universitarios.

“Este es un grupo social y para compartir con otras personas. Lo matrículé porque estaba en otros cursos y unas amigas me avisaron de este. Mi experiencia ha sido buenísima, el trabajo de las estudiantes es excelente, están muy preparadas y siempre están dispuestas a aclarar cualquier duda, el ambiente es muy bonito. Este curso es maravilloso en estos tiempos en que la gente está estresada y que la economía no permite pagar cursos carísimos”, dijo Hernández quien trabaja como asistente de arte y escenografías, que vio la posibilidad de aprender más ya que sus saberes los define como “empíricos”.

Al igual que Adita Solano, ella considera que la labor de la UCR en comunidades debería llevarse a más lugares. “Esta oportunidad que da la UCR es genial porque la dan personas profesionales. Si la universidad pudiera abrir otros cursos de otro tipo sería muy bueno, a una esto la llena; es una bendición. Todas mis compañeras están muy motivadas”.

Aprendizajes para la academia

Actualmente el TC-729 tiene una serie de proyectos en varias comunidades, con el apoyo de unos 80 estudiantes, que conforman equipos que llevan a cabo múltiples actividades. Además de Cerrillal y Santa Bárbara, también impactan las comunidades alajuelenses de Villa Hermosa, La Garita, Tacacorí y Grecia. Recientemente como un plan piloto propuesto por estudiantes de Cartago llegaron a Cachí para recopilar historias de vida en el Centro de Adultos Mayores y posteriormente hacer intervenciones del espacio físico.

Además, un equipo está apoyando la catalogación de la colección del Taller de los Sibaja, que fuera el principal centro tipográfico y de cultura impresa en Alajuela y que actualmente resguarda el Museo Histórico Cultural Juan Santamaría. Y ya se iniciaron las conversaciones con el Centro Penal Juvenil Ofelia Vicenzi para realizar trabajos de muralismo y rescate de espacios comunes.

Para la estudiante Sofía Fernández Estrada, quien cursa el 5º de la Carrera Diseño Gráfico, su paso por este trabajo comunal es sumamente satisfactoria, ya que “el profesor está muy presente en los proyectos y existe libertad de proponer ideas. Me he encargado de dirigir la página de Instagram y en Villa Hermosa hicimos unos murales para pintar en las bancas de un parque y aplicamos nuestros conocimientos en nuestros propios diseños y hemos apoyado a emprendedores en el diseño de marcas y con talleres de fotografía y diseño. Me llevo como aprendizaje el trabajo en equipo mediante la delegación de funciones”.

De la misma manera, Víctor Chukén Mora, quien cursa el 4º de Arquitectura, expresó que entre los principales aprendizajes que le dejará el trabajo comunal es su vinculación “en proyectos reales, y ayudar a lidiar con estas realidades; ya que en la carrera aunque implica un acercamiento a la comunidad y algo se conoce, generalmente debido a que no hay tanto tiempo; pero en el TCU existe la posibilidad de acercamiento a la comunidad. Al concluir mi trabajo comunal le “gustaría haber dejado un granito de arena en la comunidad que estamos involucrado, y que hice una contribución tangible, saber que hice mi aporte personal”.

Incluso, para el profesor Alfredo Alvarado los aprendizajes son palpables, porque aunque es graduado de las carreras de Diseño Escultórico y Diseño Gráfico, y suma años de experiencia en docencia, aseguró que en su caso ha aprendido más en comunidades, sobre todo “en la construcción conjunta, porque considero que en mi caso lo académico ha sido solo una referencia para el trabajo en comunidad, ya que cada una es distinta a las otras. Además, de la visión de incluir otras disciplinas para poder lograr los objetivos”.

Trabajo Comunal sobre “Apropiación participativa del espacio público por medio del arte” (TC-729)

Es un proyecto que se ubicará en Cerrillal de San Isidro de Alajuela, el cual consiste en un conjunto escultórico transitable, fabricado con base en material reciclado, un trabajo conjunto con personas de la comunidad y estudiantes del trabajo comunal “Apropiación participativa del espacio público por medio del arte” (TC-729), de la Sede Interuniversitaria de Alajuela y coordinado por la carrera de Artes Gráficas de la Escuela Artes Plásticas.

 

Eduardo Muñoz Sequeira
Periodista, Vicerrectoría de Acción Social, UCR

Monitor OCDE: Carencias en evaluaciones de Mideplan afectan la efectividad de programas estatales

El Mideplan invirtió unos 475 millones de colones solo en la evaluación de 15 políticas públicas y programas, entre el 2019 y el 2022. Este monto y las ganancias que se podrían obtener de la correcta implementación de estas políticas y programas podrían estar en riesgo al aplicarse las evaluaciones de forma inadecuada. Foto libre de derechos por Nasim Nadjafi / Pixabay, UCR

El país podría desaprovechar cientos de millones de colones por estas inconsistencias

Las fallas en la creación y en el uso de herramientas de control perjudican la supervisión de políticas públicas.

El Estado está compuesto por muchas entidades que tienen sus propios programas cuyo fin es organizar sus servicios, promover el desarrollo y, en términos muy generales, hacer que el país avance.

Para asegurarse de que estos programas cumplan con sus objetivos, hay que evaluarlos. Y el encargado de esto es el Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (más conocido como Mideplan).

Pero aquí viene el problema: este ministerio ha presentado fallas en las guías de Términos de Referencia de los instrumentos que utilizan para evaluar los programas durante los últimos años. Así lo advierte el Monitor OCDE, instancia que sirve de enlace entre la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y el país, la cual está adscrita al Centro de Investigación y Capacitación en Administración Pública (CICAP) de la Universidad de Costa Rica (UCR).

El Monitor OCDE llegó a esta conclusión tras una revisión de 26 informes de evaluación concluidos y con acceso público, que a su vez identificaron más de 510 recomendaciones, 105 acciones y 47 categorías para instituciones públicas. Tras este análisis, se determinó que un 86,3 % de las recomendaciones se concentran solo en el control de la gestión o en el ciclo corto de la intervención, es decir, en temas de presupuesto, procedimientos de trabajo y necesidades de capacitación.

En cambio, únicamente el 12,5 % trató el cumplimiento de las metas de los programas, lo que deja un reducido 1,2 % de las recomendaciones para la toma de decisiones estratégicas, objetivo final que, se supone, debería cumplir toda evaluación estatal.

En gráficos, estos son algunos parámetros analizados por el Monitor OCDE para calificar los instrumentos utilizados por Mideplan en sus evaluaciones, así como el grado de conocimiento de los diferentes actores que participan de estos procesos.

La evaluación de programas y su verdadera utilidad

La más reciente Agenda Nacional de Evaluación, que coordina Mideplan, contempla 15 intervenciones a programas estatales de diversa índole, desde el 2019. De estos, 14 fueron calificados en el cumplimiento de sus metas con una nota superior al 87,5 % y 11 de ellos incluso obtuvieron la totalidad de metas cumplidas al 2022. En todos ellos, ese ministerio invirtió una suma de 785 mil dólares (unos 475 millones de colones al tipo de cambio de este martes).

Cabe aclarar que cada una de estas evaluaciones tiene tres partes que la integran: Mideplan encabeza con un equipo supervisor del proceso, un equipo de la institución contraparte que va a ser evaluada y también un equipo evaluador externo (donde en algunas ocasiones, la UCR ha sido la entidad contratada).

Entonces ¿dónde está el problema? Según el documento Gestión pública basada en evidencia: uso de los resultados de la evaluación, realizado por el coordinador del Monitor OCDE, Esteban Mora Martínez, en muchos casos se desconoce el alcance, los requisitos y las expectativas de una evaluación, incluso antes de que esta inicie.

Además, algunos de estos análisis no aportan mayor información sobre el aprovechamiento de las evaluaciones para futuros estudios. En otras palabras, los resultados de esas evaluaciones no están dirigidos a la toma de decisiones estratégicas, por lo que no producen cambios en el diseño de los programas públicos y, por lo tanto, los problemas siguen sin resolverse.

Según Mora, Mideplan ha fallado a la hora de indagar si existe la suficiente información o los insumos en las instituciones para responder a estos instrumentos evaluativos, así como las características de los temas a analizar (por ejemplo, de dónde sale el problema que afecta a una entidad, por qué es un problema y para quiénes es un problema), lo que da al traste con la inversión de tiempo y recursos empleados en las herramientas para la revisión de los programas, aunque – según el Ministerio – estas mediciones culminen con éxito.

Esteban Mora, coordinador del Monitor OCDE: las debilidades en los instrumentos de evaluación generados por Mideplan

Y ¿por qué ocurre este “corto circuito” entre lo que se espera de los programas y lo que se obtiene? Las causas son varias, pero todas tienen que ver con el proceso de evaluación, desde la formulación de la herramienta de testeo hasta los resultados obtenidos y su utilidad real.

Mora comentó que las evaluaciones tienen varios factores adicionales que les impiden dar mejores frutos: por un lado, los escasos recursos de las entidades para aplicarlas de forma correcta; por otro lado, la falta de capacitación del funcionariado que ofrece el servicio; y a esto hay que agregar el desconocimiento de los instrumentos y las herramientas metodológicas por parte de las personas que son evaluadas, así como una limitada comunicación de los resultados y los beneficios que la ciudadanía podría obtener gracias a estos programas.

Esteban Mora, coordinador del Monitor OCDE: las razones que impiden una correcta evaluación de los programas estatales

Todos estos factores hacen que, muchas veces, el equipo evaluador del Mideplan deba reestructurar el instrumento de evaluación, así como la información histórica, para crear un instrumento que sea realmente efectivo. Pero en estos “remiendos” se pierde tiempo y dinero no solo del proceso en sí, sino (y, sobre todo) del efecto positivo que debería generar el programa o proyecto estatal

Según explica el coordinador del Monitor OCDE, este desperdicio de recursos, logística y tiempo es muy preocupante, pues los resultados de estas evaluaciones se quedan en el camino sin poder explotarse más, lo que también imposibilita a las autoridades tomar la mejor decisión sobre qué hacer con estos programas.

Esteban Mora, coordinador del Monitor OCDE: es arriesgado tomar decisiones con los errores presentes durante la confección de las evaluaciones

Si bien todo este problema puede parecer muy técnico y lejano de la vivencia de cada hogar costarricense, la realidad es que afecta a cada persona que vive en este país, ya sea porque la población no recibe el beneficio de estos programas de forma óptima o porque se está desaprovechando la inversión que se hace en ellos.

Por eso es que, según Mora, corregir este tipo de errores es esencial para que las evaluaciones permitan generar un aprendizaje en las diversas entidades evaluadas, crear conciencia ciudadana y propiciar una mejora continua de los procesos y servicios: «esto es parte de los aprendizajes que el propio CICAP ha tenido como parte de varios procesos evaluativos a nivel nacional. Por eso es que ejecutamos esta la investigación y compartimos los resultados con Mideplan y con la Plataforma Nacional de Evaluación», afirmó el investigador.

La Política Nacional de Responsabilidad Social 2017 – 2030, ejemplo de un programa sin evaluar

Para ilustrar de forma más aterrizada cómo están afectando los errores o las omisiones de Mideplan a los programas y proyectos que deberían beneficiar a la población, el coordinador del Monitor OCDE el caso de la Política Nacional de Responsabilidad Social 2017 – 2030, que ha sido impulsada a través de directrices de la OCDE.

En palabras resumidas, esta pretende que las empresas dispongan parte de sus bienes, servicios y réditos para el aprovechamiento de un proyecto de derechos humanos, medioambiente o de cualquier intervención social o económica en beneficio de las comunidades o de algunos sectores del país.

A falta de la incorporación de esta política en la Agenda Nacional de Evaluación, que coordina Mideplan, recientemente el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) debió solicitar a la OCDE un diagnóstico para determinar sus efectos y alcances, pues esta cartera intuía que el país tenía mucho por mejorar en la aplicación de esta política.

Y efectivamente, así fue. La OCDE halló que esta iniciativa alcanza solo al 70 % de todas las grandes empresas del país, que en conjunto son el 2,5 % del total de negocios en Costa Rica. El restante 97,5 % son micro, pequeñas o medianas empresas, que no están insertas dentro de esta política. Con esta información, el MEIC podría restructurar la forma como está aplicando esta política, para que tenga mayor impacto social en beneficio del país.

En buena teoría, estos resultados debieron provenir de una evaluación realizada por Mideplan, algo que no está haciendo y que afecta de forma significativa el desarrollo social y los beneficios que podría estar recibiendo la población. Si se considera que este ministerio es cocreador de esta política, el problema se vuelve aún más obvio. En palabras de Mora: “una buena política pública nace para ser evaluada”.

Los programas y proyectos públicos de la Agenda Nacional de Evaluación

Estas son las 15 iniciativas que han sido intervenidas por el Mideplan entre el 2019 y el 2021, en la Etapa III de la Agenda Nacional de Evaluación. Las herramientas utilizadas para medir su efecto en algunas de ellas han sido puestas en duda por el Monitor OCDE:

Estrategia Nacional para el Abordaje Integral de las Enfermedades Crónicas No Transmisibles y Obesidad 2013-20212

Vacunación contra el Papiloma Humano

Plan Nacional de Desarrollo Forestal 2011-2020

Estrategia “Construyendo Puentes y Sinergias”

Cooperación Internacional en Biodiversidad y Cambio Climático

Programa DESCUBRE

Promoción de la Autonomía Personal de la Personas con Discapacidad

Gestión Hacienda Pública: Carga Tributaria

Banca para el Desarrollo

Carretera Cañas-Barranca

Mercado Regional Mayorista Región Chorotega

Estrategia Sembremos Seguridad

Programa de atención déficit habitacional para la población de escasos recursos económicos

Política Nacional de Adaptación al Cambio Climático

Programa Centros Cívicos por la Paz

Los resultados de esta investigación de la UCR coinciden con los de las metaevaluaciones (las revisiones de las evaluaciones) contratadas por el propio Mideplan. Estos análisis también identificaron vacíos relacionados con la participación de otros actores, las partes interesadas, la forma en que se diseñan los términos de referencia y el uso de las evaluaciones para la toma de decisiones.

 

Pablo Mora Vargas

Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

Participe del avistamiento de avifauna este próximo sábado 27 de mayo

Esta es una actividad de observación e importancia de las aves. Busca resaltar la importancia del monitoreo comunitario como una herramienta de empoderamiento y apertura al conocimiento de la biodiversidad de nuestra comunidad, y cómo podemos aprovechar de manera responsable esta alta riqueza de flora y fauna que poseemos.

Se llevará a cabo este sábado 27 de mayo a las 6:15 a.m. en la carretera La Balsa, comunidad La Gamba. La actividad consta de una salida a campo de aproximadamente 2 horas, y una charla sobre herramientas de observación de aves de 30 minutos. Se ofrece refrigerio para los y las participantes que se unan. 

Recomendaciones: llevar agua, zapatos y ropa cómoda para caminar en bosque, aplicaciones telefónicas eBird y Merlin descargadas. En caso de tener binoculares, guías de aves o cámara genial, si no tienes no te preocupes, llevamos algunos para compartir, lo importante son las ganas de participar.

Todos y todas están cordialmente invitados.

Para más información puede visitar el instagram: @osaconservation

“Enfoques metodológicos para el análisis de los trabajos de cuidados y el uso del tiempo”

El pasado 17 de mayo se realizó el conversatorio “Enfoques metodológicos para el análisis de los trabajos de cuidados y el uso del tiempo”, donde se habló de la importancia del trabajo de cuido de personas, así como de la continua desvalorización y desnaturalización que le resta importancia económica y social. 

Las panelistas expusieron diferentes temas donde se exhiben los injustos roles de género, las desigualdades de género y los ejes de poder en diferentes situaciones y en diferentes países.

Compartimos el video del conversatorio: 

La chambonada de los incineradores de basura

Freddy Pacheco León

Los incineradores aeróbicos que funcionan a temperaturas menores a los 500 ºC, inevitablemente producen compuestos químicos orgánicos, persistentes, que podrían llevar dolor a las comunidades, aunque Johnny Araya y otros alcaldes, parecen pensar diferente.

Desde hace unos 5 años, alcaldes unidos en una federación, propusieron construir en varios cantones, incineradores para quemar basura y generar, de paso, ciertas cantidades (insignificantes, diríamos) de electricidad, sin importar que los mismos producirían DIOXINAS y FURANOS, reconocidos como causantes de cáncer, enfermedades inmunológicas, trastornos hormonales, diabetes y malformaciones congénitas. ¡Todo como parte del negocio del mal llamado «tratamiento de residuos sólidos»!

Y lo proponen, demagógicamente, con el falso pretexto, de que constituyen un negocio, público – privado, que permitiría vender la energía que se produciría, ocultando que ello sería a costa de la salud de los habitantes de sus propios cantones y del país en general.

Como aparentan desconocer sus fatales efectos, sería bueno que alguien les informara y explicara al alcalde Araya y a los ocurrentes, presidente ejecutivo y el gerente de electricidad del ICE (al que están metiendo en la danza), que más de 150 países ya se han manifestado por medio del Convenio de Estocolmo, contra esos incineradores criminales y que, en muchos países, están siendo prohibidos.

Pero como Costa Rica es «tan especial», hay inescrupulosos, que sueñan con un supuesto “buen negocio», pensado, eso sin duda, para grandes botadores de basura, como el ubicado en la comunidad de La Carpio, en el cantón central de San José.

Llamamos pues la atención, principalmente a los habitantes de La Uruca, a la Fundación del Parque de Diversiones, a los habitantes de la comunidad de Cariari, de Guachipelín de Escazú y Lomas de Pavas, para que estén alerta. Habitantes que sin duda, ya han tenido «suficiente» con el botadero de basura y la planta de aguas negras Los Tajos, como para tolerar, además, un INCINERADOR DE BASURA que fuere a afectar a sus familias, pese a que la legislación ambiental costarricense también prohíbe tales prácticas.

En fin, estamos ante una nueva amenaza ambiental, inaceptable, que pese al maquillaje de amigable con el ambiente, conque es presentada, es desastrosa.

Nos duele, lo reconocemos, que siendo el Instituto Costarricense de Electricidad una empresa especialmente preocupada por mitigar los impactos ambientales de sus proyectos se esté sumando, innecesariamente, a una chambonada semejante.

Alternativas: Perspectivas feministas

El programa ALTERNATIVAS invita al conversatorio “PERSPECTIVAS FEMINISTAS”, este 19 de mayo a las 6 p.m. 

Se contará con la participación de: Naomy Mora, politóloga en formación; Daniela Martínez, politóloga de la Universidad de Costa Rica; Darla Villarreal, estudiante de Ciencias Políticas e Historia.

Podrá escuchar el programa vía Facebook, YouTube, Spotify, SB, Guanacaste FM y Radio Revolución.

Dr. Fernando Morales: »Las personas adultas mayores no la están pasando nada bien»

Ante los desafíos que viven las personas adultas mayores en Costa Rica, la UCR inaugura un nuevo Observatorio del Envejecimiento que trabajará para incidir en política pública

“A propósito de la pandemia en el 2020, hace un año yo comenté una situación de una adulta mayor, de 86 años, que me llama y me dice: mis familiares me dejan la comida en una palangana”.

De esa manera el rector de la Universidad de Costa Rica (UCR), el Dr. Gustavo Gutiérrez Espeleta, retrató uno de los escenarios de violencia y maltrato que viven muchas personas adultas mayores en Costa Rica, mismos que hoy siguen pasando desapercibidos entre el desconocimiento, el desinterés y la falta de datos actualizados, suficientes y confiables.

En ese sentido, el decano de la Facultad de Medicina de la UCR, el Dr. Fernando Morales Martínez, no tardó en coincidir con el rector y, además, enfatizó que en estos momentos “las personas adultas mayores no la están pasando nada bien”, poseen “una inseguridad financiera fatal”, de la mano con una serie de situaciones vinculadas “al abuso, maltrato, abandono y negligencia que son parte de un capítulo abandonado por el país”.

Ante esa situación, y para afrontar esa compleja realidad, nace por primera vez en Costa Rica el Observatorio del Envejecimiento, una iniciativa creada desde la Cátedra “Envejecimiento y Sociedad” (de la Facultad de Medicina) en conjunto con el Observatorio del Desarrollo (CIOdD); ambas de la UCR.

De acuerdo con el Dr. Carlos Murillo Zamora, director del CIOdD-UCR, los observatorios son modelos que surgieron como instancias para la gestión, el análisis, la generación y la presentación de información a los tomadores de decisiones y a la comunidad en general sobre una temática específica.

Uno de los objetivos es incidir en política pública mediante la formulación de planes y programas. También, proponer temas de investigación, servir como una herramienta de seguimiento y monitoreo de las diferentes acciones que el país adopta, así como evidenciar los vacíos de información. Vacíos que, en el caso del tema de vejez y envejecimiento en Costa Rica, están muy presentes. Para comprobarlo, solo basta con echarle un vistazo a las actuales políticas públicas.

“La estrategia nacional para un envejecimiento saludable basado en el curso de vida venció hace tres años y a la fecha no se ha generado una nueva estrategia. El reciente Plan Nacional de Desarrollo de Inversión Pública 2023-2026, Rogelio Fernández Güell, solo aborda la población adulta mayor en dos metas. Una es disminuir el plazo promedio de días de espera para cirugías de catarata en la Caja Costarricense de Seguro Social; y dos, mejorar la cobertura de la población económicamente activa para su protección económica y social ante los riesgos de invalidez, vejez y muerte. Y no hay otras metas en el Plan Nacional de Desarrollo”, comentó el Dr. Murillo.

La principal meta del Observatorio consiste en suministrar evidencia veraz, oportuna y confiable que permita promover políticas públicas que favorezcan una vida digna, autónoma e independiente para todas las personas adultas mayores de Costa Rica.

Deudas pendientes

Para el director del CIOdD-UCR es claro que Costa Rica “tiene grandes rezagos y deudas con esta población que crece cada vez más en número, en cantidad y en años para disfrutar de la vida”. Dicho crecimiento es fácilmente verificable al leer las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC).

Según ese Instituto, para el año 2025, el 79 % de las personas adultas estará en proceso de envejecimiento y un 13 % estará en la categoría de vejez. Además, se espera que para el año 2050 la población adulta mayor represente el 20 % de la población total del país, lo que implica retos importantes en la formulación de políticas públicas y de servicios de salud adecuados para atender las necesidades de este grupo etario.

Con esos datos disponibles la pregunta ahora es: ¿se ha hecho lo suficiente para afrontar esa explosión sociodemográfica que se avecina? Para los especialistas la respuesta es clara: no. No se ha hecho todo lo necesario y falta más para afrontar el escenario que se aproxima, si lo que se busca es no exacerbar los desafíos que hoy se ven.

¿Algunos de esos desafíos? La violencia, el maltrato y el abandono, acompañado de una serie de brechas relacionadas con la dependencia, la necesidad, las pobres relaciones familiares, los pocos espacios de convivencia, las desigualdades y las condiciones de vida poco dignas, muchas veces, ocasionados por ingresos mínimos e insuficientes.

En esos ámbitos, el Observatorio del Envejecimiento de la UCR dará un aporte invaluable para analizar la situación del país y proponer soluciones ante una etapa de la vida que, como bien lo dijo el Dr. Morales, “todos vamos a llegar. La juventud no es eterna”.

“Costa Rica se caracteriza por ser un país con un significativo registro de información estadística. Esto es fundamental para la toma de decisiones en todos los ámbitos, tanto públicos como privados. Sin embargo, en el caso de las personas adultas mayores, esas estadísticas están dispersas en numerosas instituciones públicas, lo cual agrava el problema de las brechas que mencioné. Por eso se requiere sistematizar toda esa información dispersa, analizarla y presentar informes que contribuyan a la formulación de políticas públicas apropiadas”, manifestó el director del CIOdD-UCR.

“Esas políticas públicas son necesarias para que guíen las acciones nacionales en pro de una sociedad más sensible y propositiva en el abordaje de los problemas prioritarios relacionados con el envejecimiento poblacional y del bienestar de la población adulta mayor. Pero, sobre todo, que se contemple una nueva visión del envejecimiento, de tal manera que se promueva la inclusión de las personas adultas mayores en las sociedades, se ofrezcan bienes y servicios de calidad, y se dé cuenta de su contribución al desarrollo”, amplió el Dr. Morales.

El plan de trabajo

El Observatorio del Envejecimiento procurará abordar las aristas más importantes que en este momento exige el país. Uno de ellos es el tema de la inseguridad alimentaria, un elemento que se vio fuertemente reflejado en la pandemia del COVID-19.

“¿Por qué este tema? Porque la pandemia hizo evidente que la alimentación fue una experiencia realmente dramática. Muchas personas no tenían quién le llevara los alimentos a la casa, cómo tenerlos a mano y, muchas veces, no tenían cómo pagarlos. Imagine lo que es no tener cómo alimentarse adecuadamente. Esto es una Costa Rica desconocida y aquí el Observatorio tiene una tarea muy grande. No le podemos quedar mal al país ni a los adultos mayores”, exaltó el Dr. Morales.

En este marco, ya se han mantenido reuniones técnicas de trabajo con diferentes autoridades para avanzar en distintos procesos que ayuden a contribuir en ese y otros campos más. Entre esos está la meta de generar más conocimiento sobre los determinantes del envejecimiento y las condiciones de vida a las personas adultas mayores en Costa Rica. El segundo es analizar las categorías asociadas al envejecimiento activo y saludable exitoso.

El tercero se enfoca en promover que el país continúe con los procesos iniciados en el 2015 y 2016 relacionados con la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores.

El cuarto punto es monitorear el proceso de envejecimiento de la población costarricense. Este es especialmente importante porque, desde la opinión del Dr. Morales, desde la pandemia hubo un importante desmejoramiento de las condiciones de vida de esta población.

“Antes de la pandemia no era que las personas mayores estaban en una posición de flores, pero ahora se disparó. Por lo tanto, se debe poner el acento en las acciones que vienen, así como generar respuestas urgentes y oportunas a sus múltiples necesidades”, dijo el Dr. Morales.

Tanto el rector de la UCR como el decano de la Facultad de Medicina están seguros de que el Observatorio se constituirá muy pronto como un punto de referencia nacional e, incluso, internacional. El tan solo hecho de tener un espacio de análisis y de discusión científica que antes no existía en nuestro país, abre una puerta trascendental hacia la generación de nueva información.

“Aprovechemos esta enorme oportunidad que tenemos para mejorar las condiciones de vida de las personas adultas mayores, así como para transmitir a los más jóvenes la enorme necesidad de prepararse para la vejez, sobre cómo vivir más pero también mejor, mediante un envejecimiento activo con hábitos, actitudes y comportamientos que propicien no solo una vida más larga, sino también una vida de bienestar. Debemos celebrar en grande este paso firme que estamos dando por el bien de las personas adultas mayores en nuestro país. Yo agradezco profundamente a todas las personas implicadas que, en tan poco tiempo, hicieron de esto una realidad”, concluyó el rector de la UCR.

 

Jenniffer Jiménez Córdoba

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Conferencia: Ucrania-Rusia: Efectos de la guerra en lo económico y político, qué ha pasado a más de un año

El jueves 11 de mayo a las 5 p.m. la Maestría Centroamericana en Sociología realizará una conferencia donde tratarán el tema de Ucrania-Rusia, y los efectos de la guerra en el ámbito económico y político.

La actividad estará a cargo de Dr. Roberto Ayala, Dr. Pascal Girot, M.Sc Álvaro Fernández y la presentadora Dra. Nancy Piedra. La conferencia será en el aula 609 de la Facultad de Ciencias Sociales. También será transmitido por Facebook Live y YouTube.

Para más información visite el siguiente enlace:  https://www.facebook.com/100032074222341/posts/pfbid02df2nJny4upodTqxJdQEuE47twj6XJYSZLtgV43RwaFW2mbULsvTo3Xj5Ld7WjcE2l/?mibextid=SDPelY

Un país bajo la piel

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

El inicio de la época contemporánea de las movilidades humanas debe ser ubicado justamente hace diez años cuando el mundo observaba horrorizado el naufragio de una embarcación con más de 500 migrantes provenientes de Eritrea, Somalia y Ghana y que salió de Libia rumbo a Italia.

La fecha del 3 de octubre y el nombre Lampedusa marcan de alguna manera el comienzo de una época de horror fabricada por la gubernamentalidad migratoria global contra los cuerpos de las personas migrantes.

Entre Lampedusa y Ciudad Juarez han pasado cientos de miles de historias de drama y sufrimiento de personas que han fallado intentando cumplir el proyecto de tener un futuro mejor. En esta última ciudad, la necropolítica migratoria mexicana se encargó de calcinar, dejar morir al mejor estilo agambiano, a más de 40 personas migrantes “aseguradas” en un centro de gobierno estatal. Ocurrió el 28 de marzo reciente y las implicaciones de la apatía y la deshumanización institucional mexicana coludida con el sector empresarial privado apenas si empiezan a conocerse.

Hace apenas tres días una nota periodística informaba de la detención de 15 personas costarricenses en la frontera entre México y Estados Unidos cuando intentaban cruzarla. La estadística, apenas perceptible en la realidad centroamericana, muestra sin embargo la acuciante finalización de un proyecto costarricense basado en la integración horizontal y la fortaleza institucional.

El término de esta comunidad imaginada está produciendo poco a poco fisuras sociales que encuentran en la migración una estrategia de salvación y sobrevivencia. Fueron 15 esta vez, pero el conteo agregado ya empieza a mostrar cifras significativas desde una realidad golpeada por un autoritarismo de baja intensidad, la violencia estructural y la desigualdad galopante.

En un emotivo encuentro de música y poesía realizado el 30 de abril, los artistas nicaragüenses Luis Enrique Mejía Godoy y Gioconda Belli ofrecieron en San José un momento de reflexión, vibración y memoria.

Hablaron del exilio como ese país al que nunca se llega, al decir de Abdelmalek Sayad. El exilio como una posibilidad de reconstrucción de la historia personal, la piedra de Sísifo vista como una posibilidad de volver a levantarse una y otra vez. Hablaron de pieles que llevan países, como los migrantes de Lampedusa, los de Ciudad Juarez, los cientos de miles de exiliados y solicitantes de refugio en Costa Rica desde abril de 2018.

En tanto el orden global siga fabricando cuerpos exiliados, reducidos a la nada, su piel mostrará las marcas de países que empiezan a disolverse en la geografía. Para ellos la música y la música existirán para salvarlos.