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Panoramas SURCOS | 24 de abril de 2026

Le invitamos a conocer esta selección de los temas de hoy y navegar en SURCOS:

🔹 Aquel memorable 24 de abril de 1970
Lenin Chacón Vargas
https://wp.me/p6rfbZ-yMh

🔹 Costa Rica urge de medidas para enfrentar crisis energética global
OES-UNA
https://wp.me/p6rfbZ-yMs

🔹 Agua, bosques y desplazamientos: la crisis ecológica latinoamericana en acción
Alberto Salom Echeverría
https://wp.me/p6rfbZ-yLE

🔹 Presidencias extreman violencia de su narrativa socioambiental
Juan Francisco Campos
https://wp.me/p6rfbZ-yML

🔹 Las caras ocultas de la Asamblea Legislativa
Instituto Sindical de Formación Política
https://wp.me/p6rfbZ-yMG

🔹 24 de abril: Día Mundial contra la Meningitis
Dra. María Luisa Ávila Agüero
https://wp.me/p6rfbZ-yLG

🔹 Chile y el negocio de la guerra: una tentación riesgosa e incoherente
Félix Madariaga
https://wp.me/p6rfbZ-yMp

🔹 Taller virtual abordará cómo escribir con criterio propio en la era de la inteligencia artificial
https://wp.me/p6rfbZ-yMI

🔹 Sostenibilidad SURCOS
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Presidencias extreman violencia de su narrativa socioambiental

Juan Francisco Campos
Abril 24 del 2026

La histórica política de Estado costarricense pro derechos humanos y protección del ambiente sustentada en su avanzado marco constitucional y legal, donde sobresalen los artículos 50 de la Constitución y 17 de la Ley 7554; hace aproximadamente 12 años viró hacia un proceso de involución, encubierto por el discurso oficial de paz con la naturaleza y desarrollo sostenible. Gobernanza que, hasta entonces había constituido una bandera efectiva de distinción mundial. Pero a pesar de tratarse de un retroceso con evidencia anticonstitucional, la administración Chaves Robles lo intensificó en un contexto de violencia, donde la herramienta política más visible, ha sido el “discurso de odio” y el presidente de la República su principal protagonista con un lenguaje coloquial e inmoral. Así denunciamos ante la opinión pública nacional e internacional.

En ese orden, los procedimientos técnicos (regulaciones ambientales) más significativos y vigentes durante décadas para administrar con eficiencia estatal el uso racional de los recursos naturales; fueron etiquetados como “cuellos de botella y obstáculos al desarrollo nacional” con el objetivo de justificar su eliminación. En igual dirección, la Costa Rica así gerenciada por este gobierno y los sectores empresariales afines al neoextractivismo, de principal promotor del Tratado de Derechos Humanos Regional conocido como “Acuerdo de Escazú” auspiciado por la ONU, cambió radicalmente su posicionamiento ecológico para distinguirse entre los detractores que han rechazado su ratificación. Mientras otros países sin protagonismos ni trayectoria socioambiental similar a la costarricense se consolidaron como Estados Parte.

Es decir, la trascendental esperanza en el derecho internacional público de brindar protección efectiva a Defensores de Derechos Humanos en Costa Rica, paradójicamente fue eliminada desde el Poder Ejecutivo y Legislativo; así como un relativo acompañamiento del Poder Judicial. Mientras tanto, la inseguridad estructural del país y la narrativa oficial, han sido cada vez más violentas, los delitos ambientales crecen y los asesinatos de líderes ambientales y comunales siguen impunes. De manera que, hasta la actualidad se han concretado una serie contrarreformas ambientales sin precedentes, cuyas consecuencias más inmediatas, las podemos inferir de los miles de denuncias ambientales que cada año registran las instituciones encargadas (CA-MINAE). Quizás el único o último recurso que, le queda a la ciudadanía para reclamar su derecho constitucional a la vida sana; no obstante, la débil o nula respuesta del Estado y otras acciones específicas del presidente del país como la difamación de funcionarios públicos, calificación de terroristas a los defensores del ambiente y hasta incitación a la “limpieza política hemisférica”. Acciones a las que también suma la selección de “persona non grata” o “desvisado” -llama el presidente-, a cargo del principal aliado extranjero quien parece operar en estrecha coordinación.

Por otra parte, la instrumentalización mayor de la situación descrita, no sólo está en marcha, sino que, también explícita en las políticas públicas que los gobiernos saliente y entrante declaran abiertamente que, son y serán prioritarias para la continuidad de sus obras en tránsito hacia lo que denominan la “tercera República”. La venta y cierre de instituciones públicas, nuevos proyectos de ley, reglamentos y hasta reformas constitucionales del mismo corte regresivo; son acciones que ya están en lista o en los trámites correspondientes. Y sumado a ello, aparece intensificado el discurso de odio, instrumento que, a pesar de la crítica de expertos y advertencias de organismos mundiales, la gravedad de su contenido se ha elevado al umbral de “nivel superior”; lo cual, como establece la ONU para estos casos: “requiere prohibición legal según el derecho internacional a través del derecho penal”.

El caso denominado “Crucitas”, es en estos momentos el mejor ejemplo para describir la grave crisis socioambiental del país y que, si bien la afectación mayor aparentemente se extiende en parte de la Región Norte (entre 3000 y 10000 ha según recientes publicaciones), sus dimensiones reales transcienden el plano regional y nacional. Una situación de crisis extrema, aparentemente, facilitada por los gobiernos de al menos los últimos 20 años; sobre la cual, dan cuenta sentencias judiciales no cumplidas. De acuerdo con las informaciones hasta ahora divulgadas, en el país, no existe antecedente similar de generación y acumulación de tantos daños ambientales (delitos) sobre los ecosistemas y comunidades humanas, incluyendo los trabajadores mineros calificados como artesanales (coligalleros).

Además, lo que parece enigmático de esta “minería ilegal”, es que, mantiene una altísima productividad, pero según informan, la misma es “saqueada y exportada” desde territorio nacional. Se indica que, quienes saquean el mineral son los coligalleros de mayoría migrantes y sin identidad; mientras los exportadores sí están identificados y algunos hasta se les conoce públicamente. Dos clases de trabajadores cumplen órdenes por esta explotación en la zona, los subterráneos sin identidad ni derechos y los superficiales empleados policiales; éstos últimos obviamente bien identificados y equipados, hasta para ejecutar implosiones mediante el uso de dinamita. Así nos dicen las jefaturas de policía que “mitigan los daños ambientales”, no se sabe si asesorados por el ministro de Ambiente y personal de la SETENA; pero más parece que adelantan la minería a cielo abierto.

Diferentes actores incluyendo políticos interesados en legalizar esa explotación, informan que la actividad tiene aproximadamente 10 años de operación y que ha alcanzado una producción aurífera de miles de millones de colones anuales, pero que en su mayor parte es transportada a Nicaragua sin generar ningún beneficio para Costa Rica. Repiten también que, la devastación ambiental y social alcanzó límites de alerta máxima. Podríamos decir que han activado todas las alarmas de una situación de desastre nacional que, indudablemente requiere acciones técnicas de emergencia y recuperación; por ejemplo, ameritaría una declaratoria de emergencia nacional. Sin embargo, para el gobierno y voceros empresariales, la única solución que existe y admiten, es su propuesta de ley en trámite legislativo, a través de la cual, se plantea la concesión privada. En entrevistas públicas, han declarado como posibles concesionarias a viejas empresas con largo historial en la actividad, de fuerte poder económico e interesadas en invertir en el neoextractivismo minero; citan así a empresas activas en República Dominicana.

En este mismo contexto de emergencia no oficial, entre las afectaciones directas de carácter social ejecutadas por el Estado, el pueblo Chorreras de Cutris, fue desalojado del territorio en uso y todas sus edificaciones (públicas y privadas) arrasadas con el empleo de fuerza mecánica y presencia policial, ante la mirada impotente de niños, jóvenes y adultos; algunos llorando su destrucción. No tenemos referencia de alguna demanda de justicia para ellos. Sin duda que, fue una escena más propia de los pueblos actualmente sojuzgados por el poder y la maldad imperial, mismo poder al que, el gobierno ha declarado que le solicitó apoyo para atender esta situación. No obstante, para los sectores empresariales y de gobierno interesados en legalizar y extender la explotación, los responsables del desastre actual son los trabajadores coligalleros; y así procuran por diferentes vías de comunicación, generar el convencimiento de la opinión pública nacional.

Con tales señalamientos de responsabilidad, a las víctimas de esa forma de trabajo de historial esclavizante en el mundo, se les acusa de ser los victimarios del ambiente. Por lo tanto, no sería la excepción que, en Crucitas, la minería ilegal/artesanal (reconocida oficialmente) pero de elevada productividad y rentabilidad que informan, mantenga operaciones de esa detestable práctica; y aunque no esté confirmada, se refieren hechos que dan cuenta sobre muertes tanto en número como causantes desconocidas. Algo característico en territorios así ocupados, donde es conocido que, los factores de riego se multiplican y por ejemplo la falta de seguridad, criminalidad y violencia sobresalen; dando como resultado no sólo muertes por accidente sino también por criminalidad. Nada extraño será a futuro, también la aparición de fosas comunes anónimas en la zona.

De lo expuesto, es claro el afán de continuar con las explotaciones neoextractivistas en el país, como la propuesta en el año 2006 con el proyecto Crucitas por parte de corporaciones extranjeras y el apoyo gubernamental. Pues actualmente el presidente Rodrigo Chaves y sus seguidores, incluyendo la presidenta electa Laura Fernández, se han lanzado con todo y contra toda oposición política y científica a impulsar el proyecto de ley en trámite legislativo No.24717. En forma absoluta y contraria al marco normativo, tratan de legalizar una actividad ya operante de minería metálica a cielo abierto, explotación mundialmente caracterizada por los múltiples y elevados impactos ambientales negativos y permanentes; además de científicamente valorada como no sostenible.

Con este caso, debe contemplarse que, como actividad en operación al menos durante una década y al margen de la legalidad ambiental vigente, nuestro marco legal y constitucional, entre otros principios contempla la precaución; lo cual, permite comprender que, previamente no se establecieron y mucho menos cumplieron las medidas ambientales oficiales que correspondían. Por lo tanto, las impactos generados y acumulados en las áreas de influencia directa e indirecta, constituyen automáticamente daños ambientales que, la legislación nacional establece como delitos imprescriptibles. Vale así preguntarse: ¿Quiénes son los responsables por acción u omisión de la devastación generada hasta hoy día? ¿Si las autoridades nacionales no cumplen su función debe la ciudadanía demandarlo?

Lejos de posibles beneficios y conveniencia nacional según se planteaba en sus inicios, lo que se impondrá mediante el proyecto No. 24717, es la “continuidad” y elevación de la carga ambiental destructiva, indefinida e irreparable del territorio; a cambio de regalías (5%) de las inmensas ganancias potenciales que se generarían. Lo cual, parafraseando a doña Laura Fernández, para la Nación costarricense eso será “perder perder”. Entiéndase así que, con dicho proyecto lo que se pretende en primer lugar y sin más ni menos, es otorgarle condición legal a la misma actividad que durante años ha operado ilegalmente junto al “saqueo” de la Nación. Sin duda alguna, estamos ante toda una farsa, mediante la narrativa de una emergencia socioambiental para la que no existe alternativa diferente al proyecto de ley oficial; dejando con ello evidente la incapacidad política del gobierno y las acciones retroactivas que atentan contra el derecho ambiental.

Conclusiones:

  1. Si bien durante varios gobiernos se ha concretado un proceso de regresividad sobre el bloque de legislación ambiental, enfocado principalmente en materia de Evaluación y donde quizás lo más grave ha sido la derogación del Reglamento General de EIA (Evaluación de Impacto Ambiental); gracias a la Constitución y leyes aún no modificadas con igual objetivo, los principios del derecho ambiental como pro natural, precautorio, participación, irretroactividad; están plenamente vigentes y el pretendido proyecto de ley por parte del gobierno no los supera.
  2. La Evaluación de Impacto Ambiental para proyectos, obras o actividades mineros, aún con las grandes debilidades establecidas en el actual Reglamento, sigue manteniendo su función preventiva obviamente para proyectos nuevos; lo cual obliga a que toda propuesta de desarrollo de esta naturaleza debe contemplar antes de su inicio desde la fase de instalación, la elaboración y aprobación por parte del Estado de un estudio completo de Evaluación Ambiental. Bajo esta premisa, cualquier obra o actividad, iniciada o ejecutada sin haber cumplido con ese requerimiento, obliga a rechazar el proyecto y denunciar al desarrollador según las leyes.
  3. La Evaluación de todo proyecto, obra, actividad o plan; por parte del Estado según la reglamentación de Evaluación de Impacto Ambiental y la Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) concordante con cada uno; es insoslayable. Para el caso de la EAE que involucra los Planes de Ordenamiento Territorial y por ende los criticados y quizás poco conocidos Planes Reguladores, al planificar las categorías de uso de suelo, y obviamente, tomar decisiones para áreas con usos cuya condición presente se determina que sobrepasaron los límites ambientalmente sostenibles; no admiten la continuidad del sobreuso. Pues el objetivo superior es el desarrollo sostenible, por lo tanto, lo que demanda es establecer medidas que tiendan a la recuperación. Obsérvese en este sentido que, si la devastación de Crucitas, además de que se originó en una actividad al margen de la legalidad ambiental para la que ya no es legítima la EIA, los daños que presenta, evidencian el sobreuso de suelo a que ha sido sometida la zona; otro indicador de que, tampoco es técnicamente admisible la continuidad de la explotación. Repito, técnica y legalmente, se impone de inmediato la elaboración y ejecución de un plan de cierre técnico, y para ello no existe alternativa.
  4. Ha informado y reconocido el gobierno, la presencia en la zona de Crucitas de un oneroso destacamento de oficiales de policía ante la actividad diaria de cientos de trabajadores indocumentados; sin embargo, los resultados del trabajo oficial (vigilancia y control) no muestran congruencia con esa actividad diaria de cantidad de trabajadores mineros.
  5. Para el escenario que se vislumbra con la minería en esta Región, se debe tener presente que, ante denuncias de la ciudadanía por Viabilidades Ambientales otorgadas a proyectos en los que ha determinado inconsistencias, el órgano encargado de la EIA y EAE (SETENA) es recurrente en justificar la licencia, bajo el argumento de que las obras o actividades se ejecutarán en “áreas ya impactadas ambientalmente”. Por ejemplo, en los proyectos del nuevo hospital y un atracadero en Limón. Es decir, para dichas autoridades el sobreuso del suelo es viable, y que áreas así impactadas carecen de interés para la protección y en consecuencia requieren menos estudios ambientales o hasta no requerirlos. Este, es un criterio que carece de sustento técnico y constituye prueba de posible prevaricación.
  6. A partir del año 2023 con la entrada en vigencia del “Reglamento de Evaluación, Control y Seguimiento Ambiental” (D.E. 43898) derogatorio del Reglamento General de la EIA, se culminó la eliminación del requisito de Evaluación de Impacto Ambiental para un 65% de los proyectos, obras o actividades que hasta entonces la requerían. Por su parte, como resultado de las derogaciones al 35% restante se le flexibilizó el proceso, la mayoría recibe la viabilidad ambiental sin contemplar la inspección de campo y el control y seguimiento es casi nulo; son parte de los hallazgos de muchas debilidades que presenta el proceso actual de la Evaluación a cargo de la SETENA, según “el informe de auditoría especial DFOE-SOS-IAD-00008-2025” publicado el 30 de octubre de 2025. Con esta benevolencia ambiental se propone el gobierno continuar la senda del desarrollo sostenible abriendo las puertas al neoextractivismo minero metálico a cielo abierto.
  7. En las típicas alocuciones del señor presidente durante lo que ya son los últimos días de su administración, parece que se ufana de haber sido un ausente de las Asambleas Generales de la ONU. Ha expresado a la vez que, este Organismo se convirtió en un “refugio de ideologías”. Dice también que él habla tres cosas: “la verdad, de frente y claro”. Sin embargo, por ejemplo, no se conocen respuestas suyas acerca del “Informe sobre Discursos de Odio y Discriminación 2025” en Costa Rica, dado a conocer por la ONU. Pero sí exhibe en su acostumbrada narrativa, un tono más fuerte con el que arremete hasta contra gobiernos de otras naciones de nuestro hemisferio, mientras aparenta pretender el respaldo internacional para su candidata actual a la Secretaría General del máximo Organismo. Es decir, tanto en política exterior como en política ambiental y de derechos humanos, no se le ha observado ni escuchado la verdad de frente y menos claridad. Al final, la distopía que vino a descubrir y narrar el migrante don Rodrigo Chaves, es la que hereda a la espartana de “mano dura” doña Laura Fernández; quien ha prometido continuar al frente del gobierno con el mismo manual inspirado en el ideario de la extrema derecha internacional, aplicado en lo que fue la “Suiza centroamericana” en transición a un “Singapur occidental”.

Taller virtual abordará cómo escribir con criterio propio en la era de la inteligencia artificial

El crecimiento del uso de herramientas de inteligencia artificial en entornos académicos ha abierto nuevas oportunidades, pero también preguntas urgentes sobre aprendizaje real, originalidad y ética. Con ese enfoque, PraxisLab506 organiza el taller virtual “Escribir con sentido en la era de la IA”, una propuesta orientada a estudiantes universitarios, familias, docentes y personas interesadas en fortalecer la escritura crítica sin depender de sistemas automatizados.

La actividad será impartida por Ingrid Bermúdez Vindas, metodóloga y filóloga con más de 30 años de experiencia en revisión de tesis, trabajos académicos, libros y textos profesionales, quien ha investigado de forma amplia los efectos del uso indiscriminado de la IA en la producción escrita.

Aprender a usar la IA sin perder la voz propia

Según la información compartida por la organización, el taller no se centra en aplicaciones tecnológicas ni en enseñar plataformas específicas, sino en reflexionar sobre el lenguaje, la integridad académica y el pensamiento crítico.

Entre los temas que se desarrollarán destacan:

  • Diferenciar textos generados por IA de textos con producción original.
  • Evitar el plagio encubierto.
  • Reconocer errores y vicios del lenguaje automatizado.
  • Utilizar la IA como herramienta de apoyo sin perder criterio propio.
  • Fortalecer el aprendizaje significativo.
  • Revisar normas universitarias vinculadas con ética académica.

La facilitadora advierte que muchos textos aparentemente correctos carecen de pensamiento propio y presentan errores idiomáticos frecuentes, fácilmente detectables por especialistas.

Modalidad práctica e interactiva

El taller se plantea con una metodología dinámica y participativa, buscando que las personas desarrollen capacidades concretas para producir textos originales y sólidos, aprovechando la tecnología de forma responsable.

Este grupo tendrá carácter de pilotaje, por lo que se ofrece con precio introductorio.

Fecha e inscripción

  • Fecha: 9 de mayo de 2026
  • Horario: 9:00 a.m. a 12:00 m.d.
  • Modalidad: Virtual
  • Cupos: Limitados
  • Inversión: ₡15.000
  • Información: 8331-2941

Formulario de inscripción:
https://forms.gle/43My2N5jetpnCvP36

Oferta para instituciones

PraxisLab506 informó además que esta capacitación puede ofrecerse posteriormente a universidades y otras entidades, tanto en modalidad virtual como presencial, dentro y fuera del país.

Las caras ocultas de la Asamblea Legislativa

Instituto Sindical de Formación Política

El juicio por acoso sexual contra el diputado Fabricio Alvarado, del partido Nueva República, no es un hecho aislado. Es una ventana que deja ver lo que muchas veces permanece oculto: las contradicciones, los silencios cómplices y las prácticas más degradantes dentro del poder político.

Lo que debería ser una respuesta firme, ejemplar y transparente ante una denuncia de esta naturaleza, se ha convertido en un escenario de evasivas, cálculos políticos y debilitamiento institucional. La Asamblea Legislativa de Costa Rica, llamada a garantizar el respeto a la ley, aparece hoy cuestionada en su capacidad para actuar con justicia.

El cálculo político partidario no tiene ética

Uno de los aspectos más preocupantes que deja al descubierto este caso es cómo el cálculo político partidario se impone sobre cualquier principio ético. No estamos ante hechos aislados, sino ante una práctica reiterada: proteger la imagen del partido, aunque eso implique encubrir conductas inaceptables.

Resulta particularmente grave cuando esto ocurre en partidos que alcanzaron representación política bajo un discurso religioso, apelando a valores morales, a la familia y a la “defensa de la ética”. Hoy, esos mismos sectores guardan silencio o relativizan denuncias de acoso sexual, evidenciando una profunda contradicción entre lo que predican y lo que practican.

Más indignante aún es observar a diputadas que, habiendo llegado a posiciones de poder, olvidan su condición de mujeres y la lucha histórica contra la violencia de género. En lugar de actuar con firmeza, optan por proteger estructuras de poder o compañeros de bancada, contribuyendo a la impunidad.

No se trata solo de omisiones individuales. Existen reglamentos de conducta en la Asamblea Legislativa que, en teoría, deberían garantizar sanciones claras ante este tipo de hechos. Sin embargo, cuando entran en juego intereses políticos, estos instrumentos simplemente no se aplican o se diluyen en trámites sin consecuencias reales.

La contradicción alcanza niveles aún más preocupantes cuando figuras políticas que públicamente han defendido la lucha contra el acoso sexual, hoy vuelven la mirada hacia otro lado. Este doble discurso no solo debilita la credibilidad institucional, sino que envía un mensaje peligroso a la sociedad: que la justicia depende de la conveniencia política.

Una institucionalidad que se debilita

La falta de acción contundente no solo afecta a las víctimas directas, sino que erosiona la confianza en las instituciones. Cuando quienes hacen las leyes no las respetan o las aplican selectivamente, el mensaje es claro: hay privilegios para algunos y silencio para otros.

La impunidad, en estos casos, no es casual. Es el resultado de redes de protección política que priorizan la conveniencia sobre la justicia. Y esto golpea directamente la credibilidad del sistema democrático.

Una señal peligrosa para la sociedad

Cuando se minimiza o se encubre el acoso sexual desde espacios de poder, se legitima indirectamente la violencia. Se envía una señal peligrosa: que denunciar no sirve, que la verdad puede ser ignorada y que el poder puede más que la dignidad.

Para las trabajadoras y trabajadores, este tipo de conductas no es ajeno. Es el reflejo de una cultura que muchas veces también se reproduce en los centros de trabajo, donde el abuso se silencia por miedo o por falta de respaldo.

La responsabilidad de la clase trabajadora

Frente a este escenario, el silencio no es opción. La clase trabajadora organizada tiene un papel fundamental: denunciar, exigir transparencia y defender principios éticos reales en la función pública.

No se trata solo de un caso, ni de una persona. Se trata de qué tipo de sociedad queremos construir. Una donde la justicia sea selectiva, o una donde la dignidad humana esté por encima de cualquier cálculo político.

Conclusión: sin ética no hay democracia

Lo que hoy se revela en la Asamblea Legislativa no es solo un escándalo político. Es una señal de alerta sobre el deterioro de la ética en la función pública.

Si los valores se negocian y la justicia se acomoda a intereses partidarios, la democracia pierde su sentido.

Por eso, desde el movimiento sindical y desde el INSTITUTO SINDICAL DE FORMACIÓN POLÍTICA, reafirmamos una convicción clara:
sin ética, no hay democracia. Y sin democracia real, los derechos de la clase trabajadora están en riesgo.

Costa Rica urge de medidas para enfrentar crisis energética global

Observatorio Económico y Social
Escuela de Economía, UNA

El eventual diseño de medidas debe considerar, además, el impacto del encarecimiento de los fertilizantes sobre la producción agrícola.

Tras vencerse el plazo inicialmente acordado para un cese de hostilidades en el Medio Oriente, este fue prorrogado de forma indefinida con el objetivo de avanzar hacia una solución permanente. No obstante, persisten los bloqueos marítimos y el tránsito de buques mercantes por el Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz continúa lejos de normalizarse. En este contexto, la incertidumbre global se mantiene elevada y los precios del petróleo y sus derivados —incluidos los fertilizantes nitrogenados— permanecen muy por encima de los niveles previos al conflicto.

A pesar de este escenario, y de los anuncios de posibles ajustes en los precios de los combustibles previstos para mayo, en Costa Rica aún no se observa una discusión amplia ni un planteamiento claro de medidas para mitigar los efectos de esta coyuntura.

De aprobarse el aumento anunciado en el precio del diésel, este combustible acumularía entre abril y mayo un alza cercana al 32% (+169 colones). Aunque su impacto directo sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC) sería relativamente limitado, sus efectos indirectos serían significativos, al trasladarse a los precios de otros bienes y servicios mediante mayores costos de producción. En particular, el encarecimiento del diésel presionaría los costos del transporte de carga y del transporte público, este último ya afectado por una crisis estructural que ha derivado en el abandono de más de 100 rutas de autobús en los últimos años.

En el caso de las gasolinas, la regular acumularía a mayo un incremento de 23,6% por litro (+143 colones), mientras que la súper registraría un aumento de 12,8% (+81 colones). Por su parte, el gas licuado —de uso intensivo en hogares de menores ingresos y pequeños negocios de alimentos— habría aumentado un 5,8%, pasando de ¢6.867 a ¢7.263 por cilindro de 25 libras (+¢396), lo que introduce presiones adicionales sobre el costo de vida, especialmente en los hogares más vulnerables[1].

Otro foco de preocupación es el encarecimiento de los fertilizantes nitrogenados, cuyos precios han aumentado con rapidez desde el inicio del conflicto. Esto responde, en parte, a que entre el 30% y el 40% del comercio global de estos insumos transita por el Estrecho de Ormuz, así como al incremento cercano al 20% en el gas natural —insumo que representa hasta el 80% de los costos de producción de estos fertilizantes— (Xpert, 2026). Como resultado, los precios internacionales se han ajustado de forma inmediata: en el caso de la urea, uno de los fertilizantes más utilizados, su precio ha pasado de aproximadamente $415 a inicios de año (Forbes, 2026) a niveles cercanos a $850 por tonelada en Medio Oriente y $694 en el Golfo de México (Investing, 2026).

El encarecimiento de este insumo clave tendrá efectos importantes sobre los precios de los alimentos, replicando —e incluso potencialmente amplificando— lo observado tras la invasión de Rusia a Ucrania en 2022, cuando la inflación de alimentos superó ampliamente a la inflación general y se mantuvo elevada por un periodo prolongado. En esta ocasión, el impacto podría ser mayor, dadas las debilidades estructurales del sector agrícola nacional y la creciente dependencia de importaciones alimentarias.

A estos factores se suman riesgos adicionales provenientes del entorno internacional. Un menor dinamismo de los principales socios comerciales podría traducirse en una caída de la demanda por exportaciones costarricenses; al mismo tiempo, podrían registrarse mayores precios internacionales de los alimentos, reducciones en la producción agrícola global, incrementos en los costos del transporte aéreo y marítimo, encarecimiento de los boletos aéreos e incluso riesgos de escasez de combustible para aviación —aunque este último aún no se ha materializado—. Todo ello podría venir acompañado de tasas de interés más altas y mayores costos de financiamiento externo.

En conjunto, se configura un escenario de elevada incertidumbre y múltiples canales de transmisión hacia la economía costarricense, cuyos efectos aún no se manifiestan plenamente, pero que previsiblemente se intensificarán en los próximos meses.

Ante este escenario de crecientes riesgos para la economía costarricense, el Observatorio Económico y Social de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional, hace un llamado firme y respetuoso a las fuerzas políticas del país para alcanzar, con la mayor celeridad posible, un acuerdo que permita definir e implementar medidas urgentes de preparación y mitigación. En esa línea, y con el propósito de contribuir al debate, se plantean las siguientes propuestas:

  1. Evitar un mayor deterioro del transporte público. Resulta prioritario prevenir el abandono de rutas y la profundización de la caída en la demanda del servicio. Para ello, es urgente implementar un mecanismo de compensación ante el fuerte incremento en el precio del diésel; entre las alternativas, destaca la posibilidad de retomar la exoneración del impuesto a este combustible para el transporte público, propuesta ya considerada en 2008, cuyas limitaciones técnicas podrían hoy superarse mediante esquemas más precisos de control y focalización.
  2. Mejorar la calidad y atractivo del transporte público. Es necesario avanzar en la construcción de terminales de autobuses, mejorar la infraestructura de paradas —con un rol activo de los gobiernos locales— y fortalecer la seguridad y accesibilidad en estos espacios, con el fin de incentivar su uso y revertir la caída en la demanda del servicio.
  3. Acelerar la transición hacia buses eléctricos. El principal obstáculo sigue siendo el alto costo inicial de inversión; en este sentido, el país podría crear un fondo de avales —similar al implementado durante la pandemia por COVID-19— que facilite el acceso al financiamiento para las empresas autobuseras, reduciendo riesgos y acelerando la renovación de la flota hacia tecnologías más limpias y eficientes.
  4. Ampliar el uso del teletrabajo a nivel nacional. Se propone establecer su aplicación obligatoria en el sector público y promover activamente su adopción en el sector privado, evaluando además ajustes normativos que faciliten su implementación en todas aquellas actividades donde sea técnica y operativamente viable, con el fin de reducir costos de movilidad y consumo de combustibles.
  5. Fomentar la virtualización en la educación superior. En los casos donde existan condiciones institucionales y tecnológicas adecuadas, promover la modalidad virtual como complemento a la presencialidad, con el fin de reducir los costos de movilidad, el consumo de combustibles y el congestionamiento vehicular, sin detrimento de la calidad académica.
  6. Apoyar al sector agrícola frente al encarecimiento de insumos. Se propone implementar mecanismos de apoyo para la adquisición de fertilizantes, ya sea mediante compras públicas para su distribución subsidiada —priorizando a pequeños productores— o a través de transferencias directas que compensen parcialmente estos costos, con el fin de mitigar su impacto sobre la producción y los precios de los alimentos.
  7. Establecer un subsidio focalizado al combustible para productores agrícolas. Este podría estructurarse mediante un mecanismo similar al utilizado en otros sectores para el reconocimiento de gastos de combustible, incorporando criterios de focalización, eficiencia y uso racional del recurso, con el fin de reducir costos de producción sin generar distorsiones significativas.
  8. Promover la coherencia en el uso de los fondos públicos. Se propone revisar y reducir a 200 litros mensuales la asignación de combustible otorgada a cada persona diputada, con el fin de alinear este beneficio con criterios de austeridad, eficiencia y uso racional del recurso.
  9. Reformular el apoyo al sector pesquero. Se propone sustituir la actual exoneración del diésel por un subsidio directo, con criterios claros de focalización y mecanismos de verificación, a fin de mejorar el control, la transparencia y la eficiencia en el uso de este beneficio, evitando filtraciones y distorsiones.
  10. Plantear ajustes tributarios a fin de garantizar los ingresos necesarios para financiar estos apoyos. Se propone fortalecer los mecanismos de control sobre los pagos mediante SINPE Móvil, con el fin de reducir su uso como vía de evasión del IVA; asimismo, valorar el incremento del impuesto a la propiedad de vehículos de mayor valor o cilindrada, así como de embarcaciones y aeronaves. De forma complementaria, considerar otros ajustes como el aumento de peajes y la implementación de impuestos ambientales, con el objetivo de generar ingresos adicionales en el corto plazo de manera progresiva y consistente con criterios de sostenibilidad.

En conjunto, estas medidas buscan no solo mitigar los efectos inmediatos del shock externo, sino también fortalecer la resiliencia de sectores clave de la economía nacional frente a un entorno internacional altamente incierto.

Observatorio Económico y Social
Escuela de Economía, UNA
24 de abril de 2026

Referencias

Forbes México. (2026, abril 6). La guerra de Irán dispara 74.67% el precio de la urea, el fertilizante más popular del mundo. https://forbes.com.mx/la-guerra-de-iran-dispara-74-67-el-precio-de-la-urea-el-fertilizante-mas-popular-del-mundo/

Investing (2026). Urea (Granular) FOB Middle East Futures. Recuperado el 23 de abril de 2026. https://es.investing.com/commodities/urea-granular-fob-middle-east-futures

Investing (2026). Urea (Granular) FOB U.S. Gulf Futures. Recuperado el 23 de abril de 2026. https://www.investing.com/indices/urea-granular-fob-us-gulf-futures

Xpert (2026, abril 23). Urea | Miles de millones con urea: Nanofertilizantes y amoníaco verde: ¿Está el mercado mundial de la urea al borde del colapso? https://xpert.digital/es/urea/

[1] Para calcular el Índice de Precios al Consumidor (IPC), indicador que mide la inflación promedio de la economía, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) da seguimiento a los precios de 289 bienes y servicios; dentro de esta canasta, destaca la gasolina como el tercer rubro de mayor ponderación (3,6%), mientras que el transporte en autobús (2,2%), el diésel (0,40%) y el gas licuado (0,35%) también presentan participaciones significativas, lo que refleja la importancia de estos bienes y servicios en el gasto de los hogares y, por ende, su incidencia en el comportamiento del IPC.

Chile y el negocio de la guerra: Una tentación riesgosa e incoherente

Félix Madariaga

En medio de un escenario internacional marcado por conflictos armados y reconfiguraciones geopolíticas, Chile enfrenta una disyuntiva que no es menor: abrir o no la puerta a vínculos estratégicos, tecnológicos y comerciales con un país que hoy se encuentra en el medio de una guerra activa.

La visita en marzo pasado del canciller ucraniano Andrii Sybiha no pasó desapercibida. Más allá del protocolo diplomático, lo preocupante es el contenido y la orientación de las reuniones sostenidas en el país. Particularmente relevante resulta el encuentro con el presidente de ultraderecha José Antonio Kast durante el cambio de mando, en el cual le transmitió un mensaje directo del presidente Volodímir Zelenski y se exploraron áreas de cooperación que incluyen agricultura, tecnologías no tripuladas y digitalización.

A primera vista, estos temas pueden parecer inocuos o incluso beneficiosos. Sin embargo, al observar el contexto en el que se desarrollan, surgen interrogantes profundas. ¿Qué significa realmente establecer cooperación en tecnologías no tripuladas con un país que ha desarrollado gran parte de estas capacidades en el marco de un conflicto bélico? ¿Qué tipo de transferencia tecnológica se está promoviendo? ¿Y bajo qué condiciones?

Estas dudas no son abstractas. En la reciente Feria Internacional del Aire y del Espacio (FIDAE), realizada en Chile, se exhibieron sistemas desarrollados en un contexto de guerra, entre ellos, el dron ucraniano “Vampire”. Su presencia no solo da cuenta del interés por posicionar este tipo de tecnologías en el mercado chileno, sino también de la intención de abrir espacio a eventuales adquisiciones por parte del Estado. No se trata, por tanto, de una discusión hipotética, sino de una posibilidad concreta que ya comienza a tomar forma.

La presencia del dron ucraniano “Vampire”, también conocido como “Baba Yaga” en la FIDAE no solo llamó la atención por su origen y sus usos, sino también por la forma en que fue presentado. Lejos de una exhibición abierta y transparente, el stand carecía de interlocutores adecuados para el público local: no había personal que hablara español, se restringía la posibilidad de fotografiar el equipo y sólo se entregaba un folleto o información técnica. En la práctica, quienes se interesaban por conocer más sobre esta tecnología debían recurrir a fuentes externas, lo que resulta, al menos, contradictorio para una instancia que busca promover productos y generar vínculos comerciales.

El interés del Ministerio de Defensa chileno en este tipo de plataformas refuerza estas preocupaciones. Aunque se presentan como soluciones innovadoras, muchas de estas tecnologías provienen de un ecosistema industrial tensionado por la guerra, con empresas emergentes, cadenas de suministro inestables y estándares que responden más a la urgencia del combate que a procesos consolidados de desarrollo y certificación.

Es importante tener claridad en que al final del día, no todo lo que se ofrece como progreso lo es; y no todo socio comercial es, necesariamente, un buen socio.

Nos hemos enterado a través de fuentes bien informadas de que existe un interés real del gobierno de José Antonio Kast y de militares chilenos de altos rangos, por comprar drones civiles y militares a través de compañías chilenas que están negociando con Ucrania una posible cooperación: los productos de interés son dos modelos de la empresa Sky Fall – P1 y Vampire, recientemente exhibidos en Fidae.

No es una buena idea firmar contratos con Ucrania o sus intermediarios. La experiencia internacional ofrece advertencias claras. El caso del avión Antonov adquirido por Perú – envuelto en cuestionamientos por intermediación irregular, sobreprecio y falta de respaldo real del fabricante – evidencia los riesgos de establecer acuerdos con proveedores cuya estructura comercial no es transparente o cuya situación productiva es incierta. No se trata simplemente de desconfianza ideológica, sino de antecedentes concretos que deberían encender alarmas en cualquier proceso de compra estatal. Recordemos que Ucrania pretendió vender el avión Antonov de la misma empresa estatal a Perú por 65 millones de dólares americanos, que finalmente sería destinado al Ministerio del Interior del país sudamericano en el año 2020, desató un escándalo de proporciones y de corrupción, que en Ucrania le costó el cargo a diversos personeros de gobierno.

Otro hecho muy similar se destapó en 2024 cuando Ucrania intentó vender otro avión a Perú – de la misma marca – para la policía nacional. Polémica debida a que el avión Antonov an-74 tenía más de 20 años. Pero lo más increíble de esta historia es que la empresa ucraniana Antonov informó oficialmente al Ministerio del Interior, que la compañía Aero Express FZE, con sede en Emiratos Árabes Unidos, presentó documentación falsa y nunca recibió autorización para fabricar aeronaves modelo An-74, pese a haber sido contratada por US$63,9 millones. Después de saberse esto, nadie debería involucrarse en negocios con Ucrania y las menos con las empresas externas con las que trabaja.

Nuestras autoridades deberían tener presente que los chilenos no queremos negociar con un país en conflicto ni con sus empresas. En la agenda de nuestro país no deberían existir negociaciones o acuerdos de cooperación con empresas como Sky fall o directamente con Ucrania, y menos hacerlo a través de empresas chilenas para producción local o transferencia de tecnología, como es el caso de C3D, empresa chilena que ofrece una variedad de vehículos no tripulados de combate, actualmente en uso en Ucrania, asociados con la empresa De Viro.

Otras compañías que están tratando de vender productos o asociarse y que han llamado la atención de nuestros militares, son Indamax, que vende drones antiaéreos ucranianos y la compañía checa STV Group, que también vende drones ucranianos.

La disposición de sectores de la ultraderecha chilena a estrechar vínculos con actores involucrados directamente en conflictos armados internacionales abre un flanco político y ético complejo. La alineación con agendas externas, especialmente en materias sensibles como defensa y tecnología militar, puede comprometer la autonomía estratégica del país y desdibujar su histórica vocación por la paz y los principios de no injerencia.

Chile no necesita importar incertidumbre ni riesgos encubiertos bajo el discurso de la modernización tecnológica. Tampoco requiere involucrarse indirectamente en dinámicas de guerra a través de la adquisición de equipamiento o la firma de convenios con actores cuya prioridad actual no es el desarrollo civil, sino la supervivencia en un conflicto.

La política exterior y de defensa debe estar guiada por criterios de largo plazo, transparencia y resguardo del interés nacional. Esto implica evaluar no solo el precio o la innovación aparente de una tecnología, sino también el contexto en que se produce, la estabilidad de sus proveedores y las implicancias políticas de su adquisición.

En tiempos donde la guerra se ha convertido también en un negocio, Chile debe decidir con claridad si quiere ser parte de ese circuito o mantenerse fiel a una tradición que privilegia la paz, la soberanía y la prudencia.

Fuentes:

https://www.pucara.org/post/fidae-2026-la-ucraniana-skyfall-desembarca-con-sus-drones-y-su-enorme-experiencia-en-combate

https://www.youtube.com/watch?v=fjBHamMxvnk#:~:text=empresa%20chilena%20C3D%2C%20que%20ofrece%20una%20variedad,de%20combate%2C%20actualmente%20en%20uso%20en%20Ucrania.

https://ru.interfax.com.ua/news/general/1150626.html

https://www.infobae.com/peru/2026/01/13/revelan-que-mininter-fue-estafado-en-compra-de-avion-para-la-pnp-empresa-presento-documentos-fraguados-por-us639-millones

https://www.defensa.com/peru/vueltas/-controvertida-compra-antonov-an-178-peru

https://fpp.org.pe/rusia-dispone-de-alternativas-al-avion-fantasma-que-ucrania-intenta-vender-al-peru/

Aquel memorable 24 de abril de 1970

Lenin Chacón Vargas
24 de abril de 2026
(Fragmento de “Memorias de un Militante”)

Aquel memorable 24 de abril día cálido de verano, amaneció con un aire pesado, cargado de la electricidad que precede a las grandes tormentas. Sabía que ese día la Asamblea Legislativa decidiría sobre el contrato ALCOA- Estado.

San José no era la ciudad calma de siempre; era un hervidero de voluntades juveniles que venían desde todos los puntos cardinales. Mientras terminábamos de organizar los mítines en las escalinatas de la Catedral Metropolitana, el paisaje sonoro era sobrecogedor: a lo lejos, el incesante ruido de las sirenas de la Cruz Roja se mezclaba con el rin ran profundo de las campanas de la Catedral. Parecía que el bronce llamaba al combate, convocando a la conciencia de un pueblo que se negaba a ser entregado a pedazos a una transnacional.

Desde esas escalinatas, avanzamos en una marea humana hacia la Asamblea Legislativa. La consigna era una sola: «¡ALCOA NO!» y un cartel que elaboro y enarboló el compañero Raúl Casteñanos que decía: “Diputados ¿How $ $Much?

Raúl Casteñanos y José Manuel Cerdas creadores y portadores de ese cartel

Pero tras los muros del Castillo Azul y el edificio legislativo, la sordera del poder era absoluta. Cuando se filtró la noticia de que los diputados habían aprobado el contrato-ley, la indignación rompió todos los diques.

La respuesta a la violencia institucional fue un estallido de furia patriótica. Recuerdo el momento exacto en que la multitud, en un acto de rebeldía pura, se lanzó contra el antiguo edificio legislativo. La intención era clara: prenderle fuego a la estructura que acababa de traicionar la soberanía nacional. En medio del caos, las llamas lograron lamer y devorar algunas cortinas antes de que el violento desalojo policial nos empujara de nuevo hacia la calle.

La Avenida Central se transformó de inmediato. En cuestión de minutos, la arteria principal de la capital se llenó de barricadas improvisadas. Enfrentamos a la policía antimotines bajo una lluvia de piedras y un aire irrespirable; los gases lacrimógenos formaban nubes densas que obligaban a retroceder, pero la moral seguía intacta.

La represión fue encarnizada. Centenares de compañeros fueron arrastrados a las celdas. Entre los presos estaba Francisco Barahona Riera entonces presidente de la Federación de Estudiantes de la UCR (FEUCR), cuya detención se convirtió en un símbolo de la lucha estudiantil. No olvidaré la imagen del poeta Alfonso Chase Brenes quien fue golpeado sin piedad por la fuerza pública y llevado entre varios policías al cajón de la patrulla junto a tantos otros que esa tarde pusieron el cuerpo por el país. Ni olvido la imagen de los estudiantes Manuel Picado Gómez arrastrado entre 6 policías y la de Manuel Gamboa dirigente estudiantil del Liceo de Costa Rica de igual manera golpeado y encarcelado, José Picado en ese tiempo dirigente de la Juventud Revolucionaria Demócrata Cristiana desafiando en plena avenida central a los puños a un policía con máscara anti gas y garrote en mano para golpearlo.

Manuel Picado Gómez

El ensañamiento y la cárcel como castigo para luchadores sean estudiantes obreros, campesinos mujeres nunca cesó. Aquel viernes 24 de abril de 1970 no golpeó a todos por igual. Mientras la presión social lograba que la mayoría de los estudiantes fueran liberados al día siguiente, el sistema decidió dar un escarmiento ejemplarizante a quienes consideraba el núcleo más peligroso de nuestra resistencia: los obreros y las mujeres de vanguardia.

Jose Picado Lagos enfrenta a un policía

Fue en ese contexto de brutalidad selectiva donde el nombre de Ana Cecilia Hernández Bolaños militante de la Juventud Vanguardista se grabó con letras de oro en nuestra historia, detenida violentamente en medio del caos de la Avenida Central, Ana fue conducida a la Cárcel del Buen Pastor. Allí, en aquel presidio de mujeres, permaneció recluida durante quince días, convirtiéndose en el símbolo de la dignidad femenina, de mujer revolucionaria, frente a una represión que pretendía, en vano, doblegar su espíritu. Su encarcelamiento no fue un error, fue un mensaje del poder contra la mujer que decide militar y luchar. Ana por mucho tiempo dedicó su vida a la lucha por organizar a las mujeres desde la Alianza de Mujeres Costarricenses.

Del mismo modo, la saña estatal cayó con todo su peso sobre el movimiento sindical. Dos destacados líderes obreros, Carlos Blanco Cole y Rigoberto Sánchez, sufrieron una detención brutal. No fueron llevados a cualquier celda; los hundieron en las húmedas y oscuras celdas de la Antigua Penitenciaria Central.

Mientras las aulas universitarias recobraban a sus alumnos, Carlos y Rigoberto cumplían quince días de encierro tras los muros de «la Peni». Ese ensañamiento contra los obreros era la prueba de que el gobierno de Trejos entendía que la verdadera amenaza al contrato ALCOA era la alianza que habíamos forjado entre el pensamiento estudiantil y el músculo trabajador. Esa diferencia de trato en las liberaciones lejos de dividirnos nos unió más: aprendimos que en la Juventud Vanguardista la lealtad hacia nuestros cuadros obreros era sagrada.

Ese día, aunque el contrato se firmó, el espíritu de la Juventud Vanguardista, el movimiento estudiantil y del movimiento popular costarricenses salieron fortalecidos. Comprendimos que el fuego de las cortinas era apenas un reflejo del fuego interno de una generación que ya no aceptaría más falacias infames disfrazadas de democracia y que la lucha unitaria juvenil por la soberanía, la justicia y la solidaridad continuarían. Al recordar esos nombres de aquel 24 de abril, recuerdo y rindo homenaje muy conmovido a las estudiantes y los estudiantes de los colegios públicos y privados de secundaria las y los jóvenes universitarios a todas y todos los trabajadores y sindicatos que en todo el país se movilizaron con elevado espíritu Patriótico en defensa de la soberanía nacional. En la UCR se inauguró unos días después la Plaza 24 de Abril donde luce un pequeño monumento y una placa que nos recuerda aquella gesta de abril de 1970

La persecución y agresión de las fuerza policíaca antimotines a las luchas de obreros, campesinos, estudiantes y las mujeres no cesa hasta nuestros días.

Sigo recordando como desde aquel abril de jornadas patrióticas explosivas en las calles de nuestras ciudades pasamos a la construcción política, al crecimiento y consolidación de la organización juvenil en el territorio nacional. La represión del 24 de abril y la conducta abominable de la mayoría de las diputaciones al doblar la cerviz ante el poderoso pulpo imperialista; LA ALCOA, dejó una herida abierta, pero también una lección indeleble. Las detenciones masivas de figuras como Francisco Barahona Riera y la agresión al poeta Alfonso Chase Brenes, del dirigente estudiantil en aquel tiempo militante de la Juventud Revolucionaria Demócrata Cristiana José Picado Lagos, de Manuel Picado, Manuel Gamboa y de varios centenares de jóvenes patriotas fueron solo actos de fuerza bruta; fueron el reconocimiento implícito de que el poder le temía a esas nuevas alianzas que se forjaban entre estudiantes, jóvenes políticos de diferente pensamiento, poetas, obreros, campesinos : hombres y mujeres y que los largo de las siguientes décadas libramos importantes batallas y logramos conquistas: aumento del 6% presupuesto para las universidades, convenciones colectivas de obreros con la patronal, (huelga de obreros bananeros del Sur 1971) más democracia con la reforma del artículo 98 y la posterior inscripción legal del Partido de los Comunistas (PVP) y otras: Ley de Comunidad Estudiantil y un nuevo Código de Educación, Mayoría de Edad a la 18 años, voto directo y universal para elegir a los Dirigentes Estudiantiles de las Universidades y Colegios. 5 años más tarde en 1975 se aprueba la Ley para Abolir los Contratos Ley quedando al fin derogada la Ley que aprobó el contrato ALCOA -ESTADO.

En las celdas, entre el olor a sudor y el eco de los cerrojos, no hubo derrota. Al contrario, se gestó una reflexión profunda: la lucha por la libertad de los presos políticos se convirtió en nuestra primera gran victoria moral tras la firma del contrato ALCOA. Comprendimos que, si el sistema nos quería silenciar con el Artículo 98, la cárcel y la represión, nosotros responderíamos con una organización que ellos no pudieran destruir.

Fue así como la Juventud Vanguardista dio un salto cualitativo. En mi condición de secretario general, junto a Oscar Madrigal Jiménez secretario nacional de Organización y Ricardo Araya secretario de Finanzas, (éramos el secretariado de la JVC) y junto a dirigentes y militantes, hombres y mujeres en todo el país nos empeñamos en trasladar ese fuego de las barricadas de la Avenida Central y los entusiasmo de las jornadas patrióticas contra ALCOA a la cotidianidad de los barrios populares, las aulas estudiantiles, las fincas bananeras y las fábricas. Sabíamos que la revolución no se hacía solo con mítines en la Catedral o en el mercado central que frecuentábamos para expresar a toda voz las denuncias de las injusticias y los llamados a las luchas reivindicativas, sino con presencia y organización real donde el pueblo sufría las carencias del sistema., los barrios eran importantes en esos procesos

Marielos Giralt Bermúdez hace su discurso en el 10º aniversario de la lucha contra ALCOA. Fototeca histórica UCR.

Nuestra organización empezó a multiplicarse. Ya no solo estábamos en la Universidad de Costa Rica o en los colegios emblemáticos; se extendían los comités en los barrios del sur de San José, y por todo el país, en las barriadas de Alajuela y Heredia, Cartago y en los enclaves bananeros. La consigna era clara: luchar, organizar, estudiar, por la Revolución y una Patria nueva a partir de las reivindicaciones primarias por salario justo, techo, oportunidades, más aulas escolares, más presupuesto para la educación, cetros deportivos y recreativos de esa manera teníamos la convicción que avanzábamos a la revolución según los ideales socialistas que nos inspiraban. La vida política evoluciono. Nuevas generaciones levantan las mismas banderas de justicia y democracia y la convicción de que un mundo mejor es posible: la utopía sigue viva.

24 de abril: Día Mundial contra la Meningitis

Dra. María Luisa Ávila Agüero
Pediatra Infectóloga
Exministra de Salud
Académica Correspondiente

Meningitis bacteriana en niños: una actualización para la práctica y la educación

La meningitis bacteriana es una inflamación aguda de las meninges, las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal. Se trata de una condición grave que constituye una verdadera emergencia pediátrica, ya que su evolución puede ser rápida y asociarse a complicaciones severas, secuelas neurológicas permanentes e incluso la muerte si no se diagnostica y trata oportunamente.

En la edad pediátrica, los principales agentes causales continúan siendo Streptococcus pneumoniae, Neisseria meningitidis y Haemophilus influenzae tipo b. Aunque otras bacterias pueden ocasionarla, estas concentran la mayor parte de los casos fuera del periodo neonatal, el cual presenta un perfil etiológico distinto y particular.

Desde el punto de vista clínico, la presentación puede variar según la edad del paciente. En niños mayores, los síntomas clásicos incluyen fiebre alta, cefalea, rigidez de nuca y fotofobia, acompañados en muchos casos de náuseas, vómitos y alteración del estado mental. En lactantes, los signos pueden ser más inespecíficos, como irritabilidad, llanto inconsolable o rechazo al alimento, y es característico encontrar una fontanela abombada.

Existen signos de alarma que deben alertar de inmediato sobre la posibilidad de una meningitis bacteriana. Entre ellos destacan la fiebre de inicio súbito y persistente, la rigidez cervical, las convulsiones, la somnolencia o disminución del nivel de conciencia, los vómitos persistentes y la presencia de un exantema petequial o purpúrico, particularmente sugestivo de infección por meningococo. Ante la combinación de fiebre y síntomas neurológicos, la evaluación médica urgente es obligatoria.

El diagnóstico se basa inicialmente en la sospecha clínica, respaldada por una adecuada historia clínica y examen físico. La confirmación se realiza mediante la punción lumbar, que permite el análisis del líquido cefalorraquídeo y la identificación del agente causal a través de estudios citoquímicos, microbiológicos y técnicas moleculares como la reacción en cadena de polimerasa (PCR). Es fundamental destacar que, ante una alta sospecha clínica, el inicio del tratamiento antibiótico no debe retrasarse.

El manejo terapéutico consiste en la administración inmediata de antibióticos intravenosos de amplio espectro, ajustados posteriormente según el agente identificado y su sensibilidad. La duración del tratamiento suele oscilar entre 7 y 10 días, dependiendo de la etiología. En algunos casos seleccionados, especialmente en infecciones por Haemophilus influenzae tipo b, el uso de corticosteroides como la dexametasona puede contribuir a disminuir el riesgo de secuelas neurológicas.

A pesar de los avances en el tratamiento, la meningitis bacteriana puede dejar complicaciones importantes, entre ellas hipoacusia neurosensorial, epilepsia, déficits cognitivos o alteraciones motoras. La mortalidad sigue siendo significativa, particularmente en infecciones por neumococo o meningococo, y aumenta considerablemente cuando existe retraso en el diagnóstico o tratamiento.

En este contexto, la prevención mediante la vacunación representa la herramienta más efectiva para disminuir la incidencia, la gravedad y las secuelas de la enfermedad. La introducción de vacunas conjugadas ha transformado de manera sustancial la epidemiología de la meningitis bacteriana a nivel mundial.

En Costa Rica, el esquema nacional de vacunación incluye la inmunización contra Haemophilus influenzae tipo b, administrada desde los 2 meses de edad en esquema primario con refuerzos posteriores, así como la vacuna antineumocócica conjugada, que protege contra múltiples serotipos de Streptococcus pneumoniae. Ambas han demostrado no solo reducir los casos de meningitis, sino también otras infecciones invasivas como neumonía, bacteriemia y osteomielitis.

Adicionalmente, existen vacunas contra Neisseria meningitidis (incluyendo formulaciones conjugadas ACWY y vacunas contra el serogrupo B), disponibles principalmente en el ámbito privado. Aunque la enfermedad meningocócica es menos frecuente, su curso puede ser fulminante, por lo que la indicación de estas vacunas debe valorarse individualmente según factores de riesgo, edad y contexto epidemiológico.

Es importante destacar que coberturas de vacunación superiores al 90% son fundamentales para lograr un impacto significativo en la reducción de la enfermedad, tanto a nivel individual como poblacional, mediante efectos de inmunidad de grupo.

En la práctica clínica, es fundamental evitar la automedicación, particularmente con antibióticos, ya que puede modificar la presentación clínica y dificultar el diagnóstico. Asimismo, en cuadros febriles sin foco claro, se recomienda una vigilancia estrecha y reevaluación en corto plazo.

El pronóstico de la meningitis bacteriana depende en gran medida de la rapidez con la que se establece el diagnóstico y se inicia el tratamiento. Con una intervención oportuna, muchos niños pueden recuperarse completamente; sin embargo, el retraso en la atención sigue siendo el principal determinante de desenlaces adversos.

Reconocer los signos de alarma, buscar atención médica inmediata y mantener esquemas de vacunación adecuados constituyen pilares esenciales para la prevención y el manejo efectivo de esta enfermedad.

Referencias

  1. OMS – Meningitis
    https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/meningitis

  2. CDC – Bacterial meningitis
    https://www.cdc.gov/meningitis/bacterial.html

  3. American Academy of Pediatrics
    https://www.healthychildren.org/English/health-issues/conditions/head-neck-nervous-system/Pages/Meningitis.aspx

  4. Tunkel AR et al. Clinical practice guidelines
    https://academic.oup.com/cid/article/39/9/1267/344846

  5. Ministerio de Salud Costa Rica
    https://www.ministeriodesalud.go.cr

Agua, bosques y desplazamientos: la crisis ecológica latinoamericana en acción

Alberto Salom Echeverría
albertolsalom@gmail.com

Durante los capítulos anteriores se ha insistido en que la crisis climática y ecológica no constituye solamente un problema ambiental. Se trata de una crisis civilizatoria que compromete la forma de producir, consumir, habitar y organizar nuestras sociedades. América Latina ofrece hoy un escenario particularmente revelador de esta crisis, porque en ella convergen la devastación de ecosistemas estratégicos, la escasez de agua y el desplazamiento creciente de poblaciones enteras.

Tres temas permiten observar con claridad esa dinámica: la Amazonía, la crisis hídrica y las migraciones. Los tres están íntimamente relacionados. La destrucción de bosques reduce las lluvias; la escasez de agua debilita la agricultura y las condiciones de vida; y, finalmente, millones de personas terminan abandonando sus territorios.

La Amazonía: un regulador climático continental

La Amazonía no es solamente el mayor bosque tropical del planeta ni un inmenso reservorio de biodiversidad. Su importancia radica también en que regula lluvias, temperaturas y humedad en buena parte de América del Sur.

Los árboles amazónicos absorben agua del suelo y la liberan nuevamente a la atmósfera mediante “evaporación-transpiración”. Esa humedad forma enormes corrientes aéreas conocidas como “ríos voladores”, que transportan vapor hacia el centro y sur del continente. Gracias a ello, regiones agrícolas y urbanas de Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Argentina reciben lluvias indispensables para sus economías y para el abastecimiento humano.

Chile participa de manera más indirecta en estos procesos. Sus lluvias dependen mucho más de los sistemas atmosféricos del Pacífico y de los llamados ríos atmosféricos del mismo océano. Sin embargo, una Amazonía degradada podría alterar la circulación climática regional, afectar la nieve en la cordillera de los Andes, influir sobre glaciares y modificar parcialmente la disponibilidad de agua en ciertas zonas chilenas.

La amenaza principal es que la Amazonía podría aproximarse a un “punto de no retorno” en el proceso de deforestación y sequías. Diversos estudios advierten que entre 40% y 47% del bosque amazónico podría entrar, antes de 2050, en un proceso de degradación irreversible, dejando de comportarse como selva húmeda y convirtiéndose gradualmente en paisajes más secos, semejantes a sabanas.

Ese riesgo se refiere principalmente a la propia Amazonía. Las regiones más vulnerables son el sur, sureste y algunas áreas orientales del bosque, donde la deforestación, la expansión ganadera, los incendios y las sequías ya son intensos. El problema es que, si una parte importante de la selva pierde humedad y deja de producir lluvias, podría arrastrar progresivamente a otras regiones amazónicas, incluso a aquellas que hoy permanecen relativamente conservadas.

Las consecuencias serían enormes: menos lluvias para la agricultura, mayores sequías, menor capacidad hidroeléctrica, incendios más frecuentes, pérdida de biodiversidad y liberación masiva de carbono almacenado durante siglos. Por paradójico que parezca, la Amazonía dejaría de actuar como reguladora climática y comenzaría a transformarse en una fuente adicional de calentamiento global.

Detrás de la devastación amazónica existen intereses económicos muy concretos. La expansión de la ganadería, los monocultivos de soya, la minería, la explotación petrolera, la tala ilegal, las carreteras y los grandes proyectos hidroeléctricos convierten a la selva en un territorio permanentemente disputado. La Amazonía concentra madera, minerales, hidrocarburos, biodiversidad, agua dulce y vastas extensiones de tierra. Su enorme riqueza explica también la intensidad de las presiones sociales que se ejercen sobre ella.

La crisis hídrica: escasez en un continente abundante en agua.

América Latina posee cerca de un tercio de los recursos de agua dulce del planeta. Sin embargo, millones de personas viven hoy bajo condiciones de escasez, racionamiento o contaminación.

La crisis hídrica no se explica únicamente por una menor disponibilidad natural de agua. También es resultado de la deforestación, del cambio climático, la contaminación minera e industrial, el crecimiento urbano desordenado, la expansión de monocultivos y la sobreexplotación de acuíferos. En muchas regiones, las lluvias son más irregulares, los ríos se reducen y las ciudades crecen más rápido que la infraestructura necesaria para abastecerlas del líquido más imprescindible de la humanidad.

Los sectores más responsables suelen ser los que se dedican a la gran minería, ciertos agronegocios altamente consumidores de agua, las industrias contaminantes y las ciudades sin planificación suficiente. Mientras tanto, las comunidades indígenas, rurales y periurbanas suelen recibir agua insuficiente, costosa y en numerosas ocasiones contaminada.

La crisis hídrica muestra con claridad que no basta con disponer de recursos naturales: también importa quién controla el agua, cómo se distribuye y con qué criterios se protege. Muchos gobiernos han intentado responder mediante la construcción de represas, plantas de tratamiento, acueductos y programas de infraestructura. Sin embargo, en numerosos casos predominan la débil fiscalización de las autoridades correspondientes, la permisividad frente a intereses empresariales y la falta de coordinación regional.

Resolver esta situación probablemente exigiría una integración más sólida entre Estados latinoamericanos, aunque no necesariamente una unificación completa de mercados o una estructura supranacional. Lo central e ideal también sería coordinar políticas mínimas comunes sobre cuencas compartidas, glaciares, acuíferos, incendios, contaminación y bosques. Pero, lo anterior ha resultado las más de las veces improbable, dadas las enormes diferencias de intereses contrapuestos entre las élites que controlan cada uno de los estados nacionales en América Latina y los sectores sociales más desfavorecidos de la sociedad.

Brasil, Argentina y Chile, por ejemplo, pueden tener gobiernos de orientaciones ideológicas distintas; pero, con todo y estas contradicciones, no se puede obviar el hecho de que, igualmente necesitan cooperar porque comparten problemas que no respetan fronteras: sequías, incendios, glaciares andinos que se derriten, flujos migratorios y mercados energéticos en los que las políticas públicas no convergen. ¿Cómo lograrlo entonces conociendo estas graves diferencias políticas, sociales, económicas y culturales que subsisten?

La clave no sería eliminar diferencias políticas, puesto que esto con frecuencia no es viable, por lo que, no podemos sentarnos a esperar por ello. Pero, al menos se requeriría echar mano de un mínimo pragmatismo político indispensable, si se quieren crear mecanismos estables que sobrevivan a las enormes y reiteradas diferencias ideológicas que separan a minorías privilegiadas de los vastos sectores populares; también se interponen los mismos cambios de gobierno que con asiduidad dificultan la estabilidad de las políticas públicas. Esto constituye un verdadero desafío, ante las amenazas creadas por los embates del cambio climático y el calentamiento global, como son, las acciones violentas del mar, de los vientos huracanados, o de las mismas sequías. América Latina ya posee antecedentes de coordinación en esta dirección. Un ejemplo es la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica, la cual reúne a varios países de esta región para coordinar y monitorear el ambiente. Se requiere con urgencia un intercambio de datos y acuerdos multinacionales en torno a programas de gestión de cuencas. También existen y se deben incrementar las redes regionales de estaciones hidro meteorológicas, observatorios y otros acuerdos técnicos.

Por todo lo expresado, más que una integración total, lo realista sería avanzar mediante acuerdos concretos: sistemas regionales de alerta temprana, protocolos frente a la contaminación minera, fondos para adaptación climática y estándares mínimos de protección de bosques, glaciares, humedales, y de las mismas aguas oceánicas, si es que se quiere enfrentar con éxito la crisis climática.

Migraciones: cuando la crisis ecológica se convierte en crisis humana

Las migraciones latinoamericanas suelen explicarse por la pobreza, la violencia o la desigualdad. Pero cada vez es más evidente que el deterioro ambiental también desempeña un papel importante. Sequías prolongadas, incendios forestales, pérdida de cosechas, huracanes, inundaciones, desertificación y escasez de agua debilitan y constituyen amenazas constantes sobre las condiciones de vida de millones de personas. Esto resulta especialmente visible en el llamado “corredor seco centroamericano”, donde numerosas familias campesinas han visto disminuir drásticamente sus posibilidades de subsistencia. Hay otras regiones áridas o vulnerables en vastos territorios de Sudamérica y México, pero el ejemplo más drástico lo constituye el “corredor seco centroamericano”, al que se hizo mención.

Muchas personas migran porque ya no pueden vivir de la tierra, ya sea porque sus cultivos fracasan, porque el agua escasea, o también debido al hecho de que sus territorios se vuelven inhabitables. El cambio climático no es la única causa de estos desplazamientos, pero sí actúa como un poderoso multiplicador de vulnerabilidades previas.

La migración climática no pertenece a un futuro lejano. Es ya una realidad presente en América Latina y probablemente aumentará conforme se intensifiquen las sequías, los eventos extremos, la pobreza y la degradación ambiental.

Posibles soluciones

Las soluciones existen, aunque ninguna será sencilla ni automática. En el caso de la Amazonía, será indispensable frenar la deforestación, restaurar áreas degradadas, fortalecer territorios indígenas y promover una bioeconomía basada en el bosque vivo y no en su destrucción. Todo esto requiere enfrentar intereses espurios, valga decir, contrarios a los intereses de la mayoría, al bien común y a la ética.

Para enfrentar la crisis hídrica, será necesaria una gestión pública más rigurosa del agua, acompañada de controles efectivos sobre actividades extractivas, inversiones en infraestructura, protección de cuencas y coordinación entre estados, teniendo en cuenta nuestro compromiso ético de proteger los intereses de la generación actual y de las futuras también.

Y frente a las migraciones, la región necesitará políticas de adaptación climática, protección social, desarrollo rural y reconocimiento de los desplazamientos ambientales como un fenómeno estructural y no excepcional.

El desafío de América Latina consiste en comprender que agua, bosques y personas forman parte de una misma trama. La devastación de la Amazonía, la crisis hídrica y las migraciones no son problemas aislados. Son expresiones distintas de un mismo modelo económico que transforma la naturaleza en mercancía y subordina la vida a la lógica de la ganancia en una sociedad regida por un consumismo desenfrenado.

Finalmente, además de todas las inclemencias del tiempo que atormentan a la humanidad, en especial a las poblaciones vulnerables que se desatan de los gases efecto invernadero provocados en especial por los mismos gases provenientes de los hidrocarburos, intervienen para agravar los problemas, las contradicciones sociales entre mayorías populares, tales como personas desocupadas, subempleadas, las que viven de un salario insuficiente, o, las que perviven en la extrema pobreza, enfrentadas y con frecuencia manipuladas por élites minoritarias privilegiadas que concentran la riqueza producida por toda la sociedad que labora en los campos y ciudades. De nuevo, hablamos de la lucha por la subsistencia y la vida para la mayoría de la humanidad, contra la lógica de la ganancia de la que disfrutan selectas minorías.

Panoramas SURCOS | 23 de abril de 2026

Le invitamos a conocer esta selección de los temas de hoy y navegar en SURCOS:

🔹 La UCR sale a las calles en defensa del FEES: comunidad universitaria convoca a marchar unida este 24 de abril
Ver en SURCOS: https://wp.me/p6rfbZ-yLA

🔹 El panóptico como branding político: Régimen carcelario, poder y dominación
Abelardo Morales Gamboa
https://wp.me/p6rfbZ-yKG

🔹 Agenda estratégica: fortalecimiento de la economía social y solidaria (ESS) 2026
Carlos Hernández / Cokomal
https://wp.me/p6rfbZ-yJ9

🔹 El pulso continental y nuestra última trinchera: el progresismo democrático
José Solano-Saborío
Ver en SURCOS: https://wp.me/p6rfbZ-yLW

🔹 FRENASS convoca a marchar este 1° de mayo: “La Caja no se vende, la Caja se defiende”
Ver en SURCOS: https://wp.me/p6rfbZ-yLT

🔹 Defensoría pide informe al INA sobre datos sensibles solicitados en formulario de “Hello Brete”
Ver en SURCOS: https://wp.me/p6rfbZ-yLR

🔹 Sostenibilidad SURCOS
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