MTC se organiza para participar en Movilización Nacional en Defensa de la CCSS
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Conferencia: La aplicación de la Educación Biocéntrica en las escuelas públicas de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina
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Una experiencia innovadora en el ámbito educativo
Educador biocéntrico y facilitador de Biodanza : Franco Luciani
La presentación estará a cargo de Franco Luciani, especialista en Educación Biocéntrica y coordinador del proyecto en las escuelas públicas de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina.
La Educación Biocéntrica es una propuesta pedagógica que se basa en el cuidado de la vida como eje fundamental del aprendizaje. Se centra en el desarrollo de la inteligencia emocional, la autoestima, la empatía y la capacidad de establecer relaciones sanas. Esta iniciativa se lleva a cabo de manera continua desde el año 2012.
Objetivos del proyecto:
- Desarrollo personal y colectivo: fomentar el autoconocimiento, la autoestima, la empatía y la capacidad de trabajar en equipo.
- Mejora de la convivencia: reducir la violencia y la discriminación, creando un ambiente escolar más seguro e inclusivo.
- Promoción de valores: cultivar valores como la responsabilidad, la solidaridad, la tolerancia y el respeto por el medio ambiente.
En el 2019, el proyecto fue declarado de interés social y educativo por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.
Fecha: Lunes 22 de abril, 2024
Horario: 5pm a 7pm
Ubicación: Auditorio Emma Gamboa. Facultad de Educación, Sede Rodrigo Facio, UCR (San Pedro).
Reunión informativa para comunidades afectadas por problemas de agua
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Personas vecinas de Alajuelita, Goicoechea, Hatillo, Moravia y Tibás se reunirán convocadas por la Coordinadora Intercantonal por el Agua, compuesta por personas vecinas, líderes y lideresas comunales de los cantones afectados, quienes, en vista de la adversidad y la afectación vivida, han concertado un frente común para defender el derecho al agua y hacer valer el derecho constitucional de acceso al líquido vital en calidad y cantidad.
Tema: acciones a tomar en relación con los desabastecimientos de agua potable.
La actividad se realizará en el Centro de Amigos por la Paz este 18 de abril.
SURCOS informará lo que se avance en este proceso.
Desde la Otra Acera: «Crisis de especialistas en la CCSS: ¿Qué fue lo que pasó?»
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En el programa Desde la Otra Acera se va a analizar el conflicto laboral con especialistas de esta institución y la respuesta que dio la presidenta ejecutiva de la Caja, Marta Esquivel Rodríguez, a esta crisis.
Este jueves 18 de abril, a las 7 p.m., por el Facebook y YouTube de APSE Informa.
¡No se lo pierda!
Sobre Deslindes – volumen II – de Adriano Corrales Arias
Escrito en . Publicado en Análisis, Aportes para el desarrollo.
Carlos Madrigal Tellini
Conforme leía el texto de Corrales, me decía: qué complicado intentar un comentario frente a este abanico de temas, sin mencionar mi falta de experiencia en esta labor. Al repasar los artículos, pensé, en qué brete me ha puesto mi amigo. Finalmente, un descubrimiento, parcial: estoy frente a un conjunto de aportes para una crítica de la nacionalidad, y desde ahí este esfuerzo.
Voy a realizar cuatro comentarios, que están muy lejos, lejísimos, de abordar en su totalidad los textos, pero que intentan reseñar algo que se vincula a mi pequeño y parcial descubrimiento. El primero, por qué destaqué lo de aportes a una crítica de la nacionalidad; luego, un simple esquema sobre lo que entendí como nudos para discutir aspectos articuladores de dicha crítica. Un tercero, apunta a las vulnerabilidades culturales. Finalmente, y de cara al futuro, algo que me sorprendió.
I Los ensayos y desde dónde terminé leyéndolos
Se trata, como anota el autor, “de artículos escritos en diversos momentos y circunstancias. Casi todos son originalmente “columnas” para el Suplemento Cultural de la Universidad Nacional… Los demás publicados en periódicos, revistas y blogs.” Son 57 artículos, en un período de, creo, al menos 10 años – espero el autor me corrija. Esto ya nos alerta, no sólo sobre ese abanico temático, sino también sobre diferentes estados de ánimo, dependiendo justamente de las circunstancias en que se alistan y disparan esos dardos. Resalto esto último, en consecuencia con el lugar desde donde señalé, me ubico para interpretar, y repito, estoy frente a un conjunto de elementos que abonan a una crítica de la nacionalidad. Tal lectura, claro está, no es responsabilidad del autor, aunque recoge en parte, el guante que nos lanza al confesar su propósito, pero sólo en parte, esa que refiere a una reflexión, y me atrevo a sugerir algunos puntos sobre los que invito al autor a continuar la tarea. Quisiera anotar que escogí, entre la amplia gama de aspectos a comentar, lo que entiendo como aportes para dicha crítica, por la cantidad de textos en que aparecen, por lo que percibí como preocupación central del conjunto de ensayos, y por supuesto, por ser parte de mis propias preocupaciones, al tratar de entender lo que le sucede a este paisaje, que no país.
Por eso menciono los dardos; envenenados, violentos, ¿resentidos?, desencantados y también esperanzados:
- Se trata, en algunos casos de inteligentes señalamientos sobre formas, conductas, abordajes, interpretaciones, visiones e imágenes, que conforman un ideario falaz, una pretendida identidad cultural, creada a partir de ilusiones viejas, y de nuevos agregados; algunos de estos chabacanos a más no poder.
- En otros casos, de informadas notas sobre problemas variados y de gran peso en la vida nacional.
- También hay exigentes referencias, y sugerentes formas de enfrentar dichos problemas, líneas sobre las cuales discurrir y actuar para la recuperación histórica y creación, que cristalicen en una nueva nacionalidad, con mayor densidad cultural.
Sobre esto último, ahora no preciso, si es Hobsbawm o Harvey, creo que Hobsbawm en su “Historia del siglo XX”, que habla de “viejas identidades” recién inventadas. Las nuestras, tienen diferentes datas, algunas, como: blancos, educados, demócratas, europeos, tienen algún tiempo, pero igual son históricamente recientes. Lo último – lo de europeos –, hoy algo trastocado o traveseado, o usamericanos, como gusta decir nuestro autor, puede ser más apropiado, y esto es todavía más reciente, y si me lo permiten, de peor gusto. En esta línea, “consumismo” se convierte en un código, no sólo de comportamiento, sino en una categoría analítica, en un concepto teórico para desentrañar, no sólo el comportamiento, sino una configuración cultural.
Junto a este código, emergen otras categorías o conceptos, como parte de una profunda crítica, que en algunas de las aportaciones, nos lleva a elementos epistemológicos. Esto puede sonar grandilocuente, pero no. Si la atención se centra en el aporte a una crítica de la nacionalidad, adquiere sentido, y quisiera destacar, sólo como ejemplo, el texto titulado “La poesía ya no existe en mi” (pp 97-103), que trata un hecho terrible, el asesinato del hijo de un poeta y su respuesta en un poema, el último, en que dice “el mundo ya no es digno de la palabra”. La reflexión tanto del padre poeta, como del autor, también poeta sobre la palabra, y lo que podemos derivar de tal reflexión, aporta, sobre procesos de reconfiguración ideológica y su impacto en cómo entendemos e interpretamos ¿Cómo entender, si la palabra se envilece? Esta idea de la transmutación de la palabra, es recurrente y fundamental como elemento epistemológico.
Pero me adelanto, esto es parte de mis propias reflexiones en respuesta. Antes, un repaso, esquemático y sin duda grosero de lo que entendí, como nudos articuladores del discurso.
II Ciertas líneas aglutinadoras de expresión
Una preocupación central atraviesa el conjunto de textos: La contrarreforma neoliberal, su objetivo, claro por parte de las fuerzas que la impulsan, es malograr y destruir el Estado Social de Derecho. El mismo, supone una conjunción de objetivos, prácticas e instituciones, ligadas a una comprensión del mundo, que pese a sus carencias y contradicciones, pareciera haber conformado una sociedad “vivible”, y que se expresa en la noción de Segunda República. Esta es una inferencia que hago “por negación”, es decir, deriva de los múltiples señalamientos del autor sobre lo que comporta la contrarreforma neoliberal, acabar justamente con ese estado de derecho que suponía mínimos de convivencia social, con elementos destacables en varios aspectos que incluían educación, salud pública, y elementos culturales. Más allá de esto, en algunos textos, como en “¿UN PAÍS QUE SE NOS ESCAPA? (pp195-199), se plantea la recuperación de lo mejor de la Segunda República para avanzar hacia una tercera.
Habrá que trabajar sobre la emergencia de esa Segunda República y sus protagonistas, en el texto hay varias pistas. También trabajar sobre la metamorfosis y/o descomposición de dichos protagonistas; pienso en los partidos políticos que participaron en dicha emergencia, hay apuntes sobre ello también, quizá más velados. Esto no es más que una invitación al autor. Sobre el país que vamos perdiendo, o ¿hemos perdido?, varias alusiones en el texto sugieren tal pregunta, sobre todo una que se reitera ¿estaremos a tiempo de revertir este proceso?
En dicho proceso, de los textos surge, que lo relativo a la cultura es central, y destacan al menos tres juegos o planos de contradicción:
- Uno quizás, y no estoy seguro de que esta ubicación sea la adecuada, remite a determinaciones políticas, menos complicadas quizá, pero no por ello “simples”: la sobreimposición de una visión vallecentralista, o vallecentrista, como las llama el autor, en donde la condición misma de capitalidad supone el canon, la concentración de actividad y poder, simplifica y homogeniza, desdeñando no solo particularidades, lo cual ya es grave, sino que filtra ideológicamente toda producción cultural, invisibilizándola o pervirtiéndola
- Otro, más de carácter conceptual, remite a la visión chata y elitista de cultura como Bellas Artes, y su antípoda, una visión antropológica, repite el autor, que va más allá y entiende el quehacer humano, como un quehacer cultural. En este plano, hay varias reflexiones sobre literatura y especialmente poesía, que requerirían un tratamiento especializado.
- Un tercero, quizá de mayor calado, una cuestión teórica y epistemológica, meollo filosófico crítico y que ubica y da sentido a todos los textos: El envilecimiento de la palabra, la subversión de la realidad, la palabra ya no como elemento clave en la comunicación y el diálogo, sino como construcción de una realidad a la medida, platos a la carta, la palabra como opacidad, instrumento de intoxicación, como una, y otra vez señala el autor, dadas las condiciones casi monopólicas para su uso.
En estos planos o juegos, hay una casi total e indiscriminada inmersión de nuestra sociedad en el primero de sus términos:
- Una centralidad chata y uniformadora
- Una limitación acartonada y elitista de la cultura, simplificadora y discriminatoria
- Una asimilación acrítica de la subversión y envilecimiento de la palabra, con la consecuente aceptación de la realidad construida, en detrimento del pensamiento
La ubicación temporal sobre la contrarreforma, señala inicios de los años 80 como su arranque, varias notas aluden al inicio de los PAE´s como bandera de salida. Se señala al capitalismo como responsable; la mercantilización de la vida como resultado; y al mercado, de manera inapelable, como demiurgo. Y el miedo, como tal, elemento sustantivo en el envilecimiento de la palabra. Más de cuatro décadas de tal proceso, que se agrava conforme avanza el tiempo. Los logros de la contrarreforma son materiales, políticos e ideológicos, es decir, culturales. Al frente, un paisaje, perdón, país, degradado e inerte, o peor, apostando en parte por la destrucción del Estado Social de Derecho.
III Punteo sobre la nacionalidad
Intoxicación, parece ser categoría central. Pero encontramos en los textos, elementos como: banalidad, ligereza o liviandad, fatuidad, serruchada de piso como cotidianidad y la chota como forma por excelencia para tal ejercicio (sobre ésta, diría que además ha perdido filo, fineza y hasta cierta elegancia, o mordacidad al menos, para caer incluso en lo soez, el inquilino de Zapote es un buen ejemplo).
No obstante, y en esto reitera el autor, al menos en diversas expresiones artísticas, hay sustrato, cantidad y calidad, que en parte se desgastan y se distraen en la tensión burocrática, y en el charco de la envidia y no pocas veces maledicencias de los mundillos – no sólo está el relativo a la literatura, centro de agudas críticas.
Se habla de “gobierno fallido” (p9). Cabe preguntarse si siquiera deberíamos hablar de gobierno, en el sentido en que tradicional e históricamente lo hemos conocido. La fragmentación, el vallecentrismo, lo aspiracional de la autopercepción inducida, la intoxicación, y el rampante y chabacano gusto usamericano, inciden, sin dudarlo, en las pérdidas anotadas respecto del Estado Social de Derecho, y ojalá no sea así, en pérdidas aún mayores en un futuro cercano.
Sería quizás importante, trabajar sobre espacios de resignificación de la palabra, en el texto hay elementos sobre esto. Este sustrato, que no remite a una vaga esperanza y avanza aspectos tanto de forma, como de contenido (si esa distinción sigue siendo válida); dan para profundizar la reflexión, pero tal ejercicio carecería de sentido si sólo abarca a los de siempre. Algo que también, con toda propiedad anota el autor. Otra invitación, justamente en cuanto a lo señalado sobre la palabra, este es un hilo del que deberíamos seguir tirando.
IV ¿Hay esperanza?
Recuperando lo anotado por el autor, sobre la responsabilidad del capitalismo, y me atrevo a precisar, que su estado actual, es el que da contenido, objetivos y líneas de acción a la contrarreforma. Esa nueva condición histórica, de que el capital especulativo, que no financiero, parece ser el capital que impone su lógica al capitalismo en su conjunto, no es una diferencia de matiz, constituye un elemento de enorme trascendencia por su carácter disolvente y depredador, ajeno a la vida, es decir, a la historia y geografía. Hinkelammert lo señalaba bien, esa ruptura con la vida, incluso con la producción, como se ha conocido históricamente en el capitalismo, supone una transformación radical de la lógica capitalista. De esa transformación se nutre la contrarreforma, y explica lo refractario frente a la educación, o la cultura, aún en su más simplona acepción, que anota el autor respecto a los parlamentarios en el ensayo “Cruzada contra las humanidades, el arte y el conocimiento” (pp31-36). Por esto resulta tan atinada, y sin duda sintética, la reiterada alusión a hacer “tabla rasa”, con que el autor denuncia la intencionalidad de la contrarreforma.
Quisiera, para terminar, señalar algo que me llamó mucho la atención. Desde mi lectura, no dejó de sorprenderme la alusión a un concepto y a un autor, que pienso se alejan, tanto de la certera crítica que configuran los textos, como de los aportes, sobre desde donde revertir la situación. Me refiero a la “anomia”, que aparece en algunos ensayos y especialmente, la referencia a Emile Durkheim, en “Somos una sociedad enferma” (pp175-178). Si enlazamos la crítica y las referencias sobre aspectos que discutir y lugares desde donde responder a los problemas anotados y el objetivo de tal repuesta, y el autor es explícito sobre esto, el objetivo “desde una perspectiva humanista y popular, es la liberación integral del ser humano, así como la consecuente construcción de una sociedad más justa, democrática e inclusiva” p126. En este punto, tanto Durkheim, como “anomia”, quedan cortos de cara al futuro. Otros autores mencionados, entre los que destaca Martí, nos pertrechan mejor para las duras luchas que se avecinan. Y para soñar y mirar el futuro, como constructores de una nueva sociedad; de un nuevo mundo, sin fascismo, sin sionismo, sin capitalismo.
Una mirada al primer tomo del libro Deslindes de Adriano Corrales Arias
Escrito en . Publicado en Análisis, Aportes para el desarrollo.
Carlos Delgado Rodríguez
Deslindar significa delimitar, demarcar, limitar, señalar, también, aclarar algo. Por eso quiero empezar por algunos aspectos de carácter autobiográfico del autor, aquellos rasgos personales que han marcado su vida pero también su obra literaria y su posicionamiento político, como un luchador de la causa de los pueblos. Adriano combatió en Nicaragua y también fue miembro de una organización revolucionaria en Costa Rica.
En los apuntes autobiográficos que Adriano nos entrega, se muestra una mirada al entorno social en el que transcurriría su niñez, adolescencia y juventud. Su niñez, en Venecia de San Carlos, transcurre en un mundo que estaba siendo colonizado por campesinos y campesinas que eran recién llegados a un paisaje prístino de contornos selváticos. Corrales nos narra que estos contextos sociales, en los que creció, estaban animados por grupos humanos, clases sociales, si se prefiere, como los campesinos y los finqueros; estos hacían su vida en su contexto que era, por un lado, un lugar donde reproducían sus vidas al trabajar la tierra, pero también, un mundo de una belleza extraordinaria; sin embargo, esta belleza escénica exigía un agotador esfuerzo de sus colonizadores para poder lograr el sustento que le arrancaban a la tierra.
Corrales nos relata, en parte, el proceso de construcción de esta sociedad, y muchas comunidades campesinas, que surgieron gracias al trabajo duro y solidario, de hombres y mujeres humildes. Cada logro en aquel escenario, como construir una iglesia, era el fruto de un denodado esfuerzo colectivo, que daba forma a un nuevo mundo en medio de las montañas y planicies de San Carlos. En aquella época, por cierto, aquel mundo era visto desde el Valle Central, como una remotidad enorme e indómita.
En los relatos de Adriano, que dan cuenta de su niñez, se cuelan las imágenes de un mundo de muchas limitaciones, que no era así solamente para el protagonista, sino también para muchos hombres y mujeres que por aquellos años compartían ese entorno: ese era el contexto de la Costa Rica de los años sesenta que se desenvolvía en la periferia del Valle Central. En ese contexto rural, el escritor hace sus primeras incursiones en las luchas sociales, necesarias para construir las condiciones para vivir, trabajar y estudiar, en un mundo precario y en construcción, cuya institucionalidad era percibida por el joven y sus compañeros de lucha como insuficiente para estudiar con dignidad y realizarse profesionalmente. Aprendió en ese proceso que las luchas tienen un precio, que suele ser, en muchas ocasiones, la represión por parte del statu quo y su institucionalidad.
Posiblemente, esas primeras enseñanzas van a marcar profundamente la mirada crítica y rebelde del poeta y del escritor, que no sólo apunta hacia el mundo social, sino que también, abarca el abordaje que Corrales hace de la poesía costarricense. Corrales indica que:
Ha privado una actitud individualista y subjetiva en el bardo criollo, aunada a un sentimiento de soledad existencial ante un mundo caótico e incomprensible, muy cercana a algunas vanguardias europeas como el simbolismo y el surrealismo o la mal denominada “poesía pura” o “purista”.
Eso lo decía para referirse a una poesía que había emergido en la primera mitad del siglo XX. Sin embargo, esto cambia en los años sesenta y setenta del siglo pasado.
No es hasta los años sesenta y setenta del siglo pasado, cuando la presión del ambiente sociocultural y la lucha revolucionaria centroamericana orientan la producción hacia un componente ético/político y se aborda la realidad circundante con formas más concretas y contenidos críticos y humanistas restando importancia a la individualidad…
En el abordaje que hace Adriano del mundo literario, el contexto histórico y social, son fundamentales para explicar el transcurrir de la literatura y la poesía. Corrales, al revisar algunos de los grandes poetas y escritores costarricenses como Max Jiménez, Yolanda Oreamuno o Eunice Odio, figuras de la primera mitad del siglo XX, señala que la sociedad costarricense de aquella época fue un lugar inhóspito para aquellos que ejercieron su oficio con creatividad, templanza y criterio propio, en un entorno muy limitado culturalmente, de carácter profundamente conservador y áspero. Esa sociedad no perdonó a quienes, como estos autores, esgrimieron la crítica y denunciaron aspectos culturales o sociales propios de la dominación oligárquica y patriarcal de aquellos años, que eran defendidos rabiosamente por los intelectuales y figuras políticas del statu quo.
La crítica en Corrales suele ser radical, cruzada por criterios que va más allá de lo puramente estético. Cuando se refiere a Jorge Debravo, también lo hace con respecto a la poesía costarricense que lo precede, para decir que:
Debravo es un poeta franco y directo, auténtico y sincero como el Jorge ciudadano: una persona solidaria con los oprimidos, un compañero, un promotor. Precisamente lo que coloca a Debravo como un parteaguas en la lírica nacional es una poesía que apuesta por la comunicabilidad y la cotidianeidad, un lenguaje simplificado y directo frente a una tradición nobiliaria, solipsista y de trascendentalismo lingüístico basado en la metáfora y la alegoría con un trasnochado parnaso/modernismo de formas vacías, salvo serias excepciones: casos de Max Jiménez y Eunice Odio…
Asimismo, indica que la poesía de Debravo se levanta con una clara dimensión ética:
Por demás, es un ejemplo ético: no se identificó con una nacionalidad, un grupo literario o agrupación política alguna y se colocó, con plena conciencia y responsabilidad, en el arduo proceso del arte, en la poiesis misma, lo que provoca la poca atención e, incluso, la exclusión, entre poetas y escritores de actitud iconoclasta y frontal de la primera mitad del siglo XX.
Para Corrales, muchos de los autores en los que se enfoca, como Jiménez, Odio o Debravo, son figuras rupturistas, críticas e irreverentes. Esto está también asociado a su propia obra literaria y trayectoria vital. A Debravo, Corrales le confiere un lugar importante en la poesía costarricense, no solamente por su calidad literaria, sino porque la obra de Debravo tiene un impacto social:
La poesía debraviana porta una diáfana y refrescante visión de la realidad con una simplificación excesiva inédita hasta el momento. Sin renunciar completamente a la tradición de la transfiguración metafórica y la simbología, los libros Canciones Cotidianas y Nosotros los Hombres se convierten en los puntos de partida de una nueva sensibilidad que pretende procurar contexto y testimonio histórico al poema. Consigue un considerable arraigo entre los lectores y un entusiasmo inusitado por la poesía, especialmente en un país que ya había encomendado las tareas críticas de develamiento social a la narrativa y al ensayo.
A partir de Jorge Debravo la poesía pasa a ocupar en nuestro país el lugar que los poetas anteriores, aristocratizantes de un yo conflictivo de cenáculo liberal, salvo serias excepciones, habían deseado, pero no habían conseguido… Y los libros de Debravo, impresos manualmente en polígrafos, corrían de mano en mano, ya no en ateneos de señoritas e intelectuales burgueses, sino en el sitio de labor, aulas, casas de trabajadores, estudiantes y gentes sencillas. La poesía costarricense adquiere carta de ciudadanía con un inconfundible acento humanístico y popular, sacudiendo a su vez un entorno aletargado y deplorando un pasado de pálida impasibilidad.
Se trata, en este caso, de una poesía que irrumpe con toda su fuerza en la cotidianeidad de la gente común. El análisis literario, sociológico e histórico se entrelazan, necesariamente, para alcanzar una explicación totalizadora del fenómeno literario en su múltiple dimensionalidad. Debravo es discernido como poeta, como ser humano, pero también, por su pertenencia a una clase social a la que el vate representó y dignificó en su poesía. Corrales reconoce esta condición, que considera propia de un verdadero poeta. Refiriéndose a Debravo señala:
Y a pesar de cierto candor poético (que es siempre honesto porque es consecuencia de una emoción profunda), palpable a veces en una sencillez de sonsonete rural y provinciano, no sucumbió al costumbrismo o folclorismo de antecesores, como Aquileo Echeverría o Arturo Agüero. Mucho menos aplicó la chota a sus congéneres campesinos a quienes reunió con los demás trabajadores en un grupo de sencillos hombres. Eso lo logró debido a los dotes de verdadero poeta.
La lealtad de clase con los oprimidos de la tierra que tenía Debravo, es puesta en la perspectiva de Corrales como una posición virtuosa. La rebeldía, la necesidad de transformación de un orden inaceptable, por ser injusto, son elementos de un hilo conductor de la narrativa de Adriano, que se articulan de forma coherente en todos sus artículos, al lado del análisis literario contextualizado en la historia de la sociedad costarricense. Se trata de una mirada totalizadora y compleja para explicar el fenómeno literario; su análisis es una crítica reiterada a la sociedad costarricense.
Corrales señala que la sociedad costarricense denostó en distintos momentos históricos a grandes y destacados creadores y artistas. En esa lista están Eunice Odio, Yolanda Oreamuno, Max Jiménez y Jorge Debravo, que tuvieron que luchar cada uno de ellos y ellas en contra de un contexto sociocultural hostil que rechazó la propuesta artística de estos y estas figuras del arte costarricense, por considerar que sus obras, y sus personalidades, se salían del canon impuesto oficialmente en sus respectivos campos. Algunos de los personajes en los que se posa la mirada y el análisis de Corrales son gente que va a contracorriente, y paga un precio por eso.
Chavela Vargas también forma parte de ese elenco de rebeldes, incómodos, o rotos, que pasa bajo el escrutinio de Adriano, y que indefectiblemente tienen detrás de sí una sociedad que los orilla, y frente a la cual se produce la rebeldía. Refiriéndose a Chavela Vargas Corrales dice:
Por esas y muchas razones no la despido, sino que le doy la bienvenida a una Costa Rica empobrecida cada vez más, sin embargo, poco a poco deberá acogerla como otra víctima de su aldeanismo y deporte nacional por excelencia: la serruchada de piso y el asesinato simbólico. Los ejemplos nos rebasan.
Ya en otro plano, Adriano se enfoca en la Universidades, lugar en que se desenvolvería su vida laboral como docente, investigador y activista. En su trabajo sobre las universidades se presenta una caracterización del lugar y función que la economía costarricense cumple en la economía mundo, y del papel que las universidades deberían tener frente a esto:
Debemos comprender que la tecnología y la ciencia no son asépticas, ambas se producen y reproducen en el marco de un sistema mundo global; dicho de otra manera, en una economía global donde las micro economías empresariales nacionales, dependientes como la nuestra, son una mediación secundaria de la macroeconomía internacional trasnacionalizada. Esto es de suma importancia puesto que somos países periféricos que transfieren plusvalía en un intercambio a todas luces desigual. Y la universidad debería coadyuvar a la reinvención de países como el nuestro en un mundo multipolar como el de la actual coyuntura bajo esquema neoliberal.
Se trata, entonces, de repensar la labor de las universidades en un contexto dinámico que cambia hacia un orden en gestación, que el autor denomina multipolar, y que requiere de parte de las universidades públicas una actividad correspondiente que contribuya a la compresión crítica de esta nueva realidad en formación, y a la transformación de las estructuras y condiciones socio económicas y políticas que esto eventualmente requiera. Sin embargo, actualmente la universidad se inserta en un contexto dominado por los grandes conglomerados y los organismos internacionales al servicio de estos. Estas condiciones dominantes no sólo han desmantelado la institucionalidad pública, sino que también apuntan a la universidad:
En nuestro país, a partir de los años 80, se inicia una contrarreforma cuyo objetivo principal es el desmantelamiento del Estado Social de Derecho y las conquistas alcanzadas en los años cuarenta del siglo pasado con la reformas e instituciones ulteriores, especialmente el capítulo constitucional de las Garantías Sociales. La universidad pública, como fundamento de este estado de bienestar también está en la mira de los ideólogos y políticos neoliberales, que son quienes lideran la contrarreforma apoyados por los empresarios nacionales y transnacionales, aupados por el poder omnímodo de los conglomerados financieros tipo Organización Mundial del Comercio, Fondo Monetario Internacional o Banco Mundial.
Esto pone a las universidades en una encrucijada, que conduce a la anulación de su carácter/misión. En este caso se da una mirada al mundo social e institucional, para plantear una crítica directa al carácter dependiente del capitalismo costarricense y sus clases dominantes, y a las consecuencias que la ruta neoliberal tiene para la educación superior. Ante el embate del neoliberalismo como política de estado que se constituyó en una contrarreforma Adriano llama a:
El dilema consiste en defender la autonomía universitaria para reforzar su papel de agente de cambio por la justicia social, el desarrollo alternativo y sostenible y el bienestar General…
Si esto no se hace las universidades públicas devienen en:
… Casas de enseñanza neocoloniales pues concentra élites cognitivas con estudios especializados y, por tanto, disociados; o con la aparición y proliferación de la universidad privadas -nichos básicos para la globalización inducida y el proyecto neoliberal -en garajes-, salvo serias excepciones, donde se venden títulos a granel.
A la par del proceso de reconfiguración del papel de las universidades, Adriano, nos muestra a estudiantes desmovilizados y conformistas que no oponen ninguna resistencia, como en otros momentos, frente a la contrarreforma, y que más bien sancionan positivamente la constitución de una educación superior al servicio de los intereses locales e internacionales del capital. Esto se acompaña del surgimiento de un individualismo feroz portador de una actitud que afirma el sálvese quien pueda. Los aparatos ideológicos al servicio del proyecto dominante reconfiguran no sólo la economía, sino que también al pensamiento de las personas. Esto se expresa en las actitudes del personal docente y los estudiantes de las universidades. Este análisis desemboca en una mirada a las condiciones estructurales de la sociedad costarricense, que golpean social y económicamente a amplias franjas de las mayorías sociales.
Corrales en este texto nos advierte, con ejemplos, de cómo la universidad está siendo transformada en función de intereses empresariales que la reconfiguran, en una dirección que alejan a estas instituciones públicas de la posibilidad de servir a las mayorías sociales. Se trata de una reconfiguración en un sentido unidireccional, que niega el carácter plural y complejo de los intereses sociales a los que supuestamente debería servir. Esta reconfiguración se acompaña de la desactivación del pensamiento crítico:
El pensamiento crítico ha sufrido duros golpes en los mismos campus universitarios. El movimiento estudiantil está desinformado y por ello luce dócil, cooptado en su dirigencia y atomizado; igual los sindicatos.
Igualmente define con claridad cuál debería ser el objetivo político de la lucha sociales:
… El objetivo fundamental de la lucha política, desde la perspectiva humanista y popular, es la liberación integral del ser humano así como la consecuente construcción de una sociedad más justa, democrática e inclusiva.
Para Corrales vivimos en una sociedad en crisis; esta crisis surge de la interacción con el mundo global dominado por las grandes corporaciones multinacionales, que son el referente de una oligarquía servil y desafecta, cuyo único criterio es el lucro. Corrales busca en el mundo social los elementos que permiten, de alguna manera, legitimar este proceso en marcha dirigido contra las mayorías sociales:
Ahora bien, los sectores más desprotegidos por la contrarreforma neoliberal que pretende arrasar con el estado benefactor (lo que queda de él), en su precariedad y abandono, se inclinan hacia el fundamentalismo evangélico que les promete paz en un paraíso (populista neoliberal) con una sanación permanente; así, las iglesias “nuevas” pululan por doquier “diezmando” a sus miles de incautos feligreses.
Los factores que intervienen para ir construyendo este escenario son muchos, y, por lo tanto, la perspectiva para enfocar la complejidad de la situación tiene que ser abarcadora. A criterio de Adriano, el pago a los intereses de la deuda se convierte en un factor que ninguna reforma fiscal puede atajar, en vista de que los recursos que se drenan por esta vía alcanzan un alto porcentaje del producto interno bruto:
Se está hablando, prácticamente, de cuatro puntos porcentuales del producto interno bruto (PIB), solamente en pago intereses para este 2018; por tanto, el pago de los intereses demanda cada día, cada 24 horas, una cifra cercana los cuatro mil millones de colones.
Adriano, en este caso, señala el conjunto de problemas que forman parte de un escenario político, económico y social-institucional, cuyo peso asfixia a la sociedad costarricense, pero, particularmente, a la clase trabajadora y aquellos sectores sociales vulnerables y excluidos.
Volviendo a la crítica literaria, Adriano cuando analiza la novela “La Sed de los días”, de Francisco Rodríguez Barrientos (Celso Romano), hace un análisis sobre quién decide qué es literatura nacional o regional. Discute si la obra de Francisco Rodríguez, un novelista sancarleño, es o no un ejemplar nacional o regional marginal de la novela costarricense. En esta dirección pone otros ejemplos de novelas producidas en entornos regionales, por autores cuya procedencia no es el lugar desde donde producen. Esto le permite plantear un conflicto al interior de la crítica literaria:
Es claro entonces que lo regional o particular, indicado en lo nacional implica una tensión entre prácticas residuales y prácticas emergentes: hay una disputa por la autoridad narrativa, por el poder simbólico. El discurso de la autoridad central genera su contingente (su resistencia) porque ella misma, al enunciarlo, se coloca al descubierto como ideología. Así, la “literatura nacional”, o la “cultura nacional” (“la nación” el “estado nación”), pasan de ser un símbolo discursivo al síntoma de un malestar.
Una vez más, el oficio de escritor se vuelca o convierte en un acto de crítica y denuncia de una situación que se expresa en el desarrollo desigual y combinado de la sociedad costarricense; tal cosa, también tiene sus implicaciones en el mundo de la cultura y la literatura. Es una crítica a la cultura hegemónica del valle central (centro político, económico, y sociocultural de la sociedad costarricense). La estructura centro–periferia de la sociedad costarricense, que supone asimetrías e inequidades, también se extiende a la dimensión literaria en el artículo “Literatura de la región norte costarricense; un caso paradigmático”. Allí se plantea el asunto de quién es el que define el carácter nacional o periférico de un texto u obra literaria:
Ahora bien, la cuestión inicial debería ser: ¿existe una literatura nacional? ¿Y si existe? ¿Quién o quiénes la definieron? Plantear que existen literaturas regionales dentro de una literatura nacional implica ya una acción de subalternidad; es un proceso de negación, a pesar de que, es evidente, las regiones culturales existen e interactúan en el plano nacional/internacional. Ciertamente se trata de cuestionar la visión vallecentralista, o vallecentrista, homogénea, horizontal y aclimatar el concepto de literatura nacional; pero implicaría responder a las preguntas: cuál es la literatura nacional, y dónde se encuentra, o dónde se encontraría, ese centro.
El discurso dominante con respecto a la literatura deviene en ciertos contextos en un malestar/molestia por su carácter homogenizante. Podríamos decir, que esto pasa por querer forzar o encajar las obras originales, producidas fuera de los cánones oficiales, en una homogenización improcedente. Esto desnuda la relaciones de fuerza que están presentes en toda sociedad, en este caso entre la oligarquía costarricense y sus respectivos intelectuales, cuyo espacio geográfico es el Valle Central en el que se formaron como clase dominante y constituyeron su estado, sus símbolos y su cultura; frente a otras expresiones regionales, cuyas manifestaciones culturales no necesariamente encajan en los cánones y modelos extendidos de forma arbitraria al conjunto de la nación por los aparatos ideológicos y culturales de la dominación. El tema regional es algo que presenta, para Corrales, un destacado foco de interés. Refiriéndose a este contexto Corrales indica:
Debemos interrogar a las literaturas desde las diferencias identitarias construidas en regiones desiguales y en un país inventado desde la centralidad (la colonización interna partió del centro hacia la periferia, exceptuando las regiones fronterizas o del Guanacaste). Las diferencias persisten y se ensanchan a pesar de la homogenización cultural inducida desde el centro, por los liberales primero, los socialdemócratas después y, en la actual coyuntura, por la globalización bajo esquemas neoliberales.
Como se nota, Adriano engarza el mundo de la literatura con aspectos de orden cultural, y socio político. Los criterios para discernir son diversos. Cuando Corrales busca una respuesta se fórmula otra pregunta ¿existe una literatura nacional? Y a la vez ¿quiénes han definido su canon y su corpus? Corrales entonces apunta en una dirección político cultural, que tiene que ver con la construcción de la hegemonía al interior de una sociedad determinada, y los contextos geográfico espaciales en que tal hegemonía se elabora:
En efecto, se trata de cuestionar la visión vallecentrista, o centralista, homogénea, horizontal y aclimatada bajo el concepto de literatura nacional; pero implica responder a otras preguntas: cuál es su cronotopo. Se trata de indagar si hay un centro en la construcción de literatura nacional y donde se encuentra, o se encontraría, ese centro.
El tema también transcurre por la construcción de un determinado poder y sus expresiones físicas, pero también culturales e institucionales. Igualmente, Corrales insiste en el carácter crítico que debe tener el arte, en un contexto caribeño y latinoamericano que ha sido objeto de un largo proceso colonial. El concepto colonial o decolonial, es fundamental para explicar la articulación entre el centro dominante y la periferia sometida y sus repercusiones. Refiriéndose a la obra de Derek Walcott, nos dice
La herida colonial atraviesa el cuerpo del colonizado, por eso siempre está presente. El teatro entonces es un medio de expresión para mostrar esa herida que se disloca en escena y que sirve como terapia decolonial tanto para el actuante como para el espectador.
Intentando sintetizar algunos aspectos de esta obra, que recoge diversas publicaciones de Adriano Corrales Arias, puedo decir, que la mirada de Adriano nos muestra un mundo social, artístico y literario en el que las corrientes artísticas luchan entre sí; hay continuidades, rupturas, nuevas tendencias que se enfrentan; es la dialéctica del arte y la sociedad; esta característica Adriano la propone como una línea que transversalmente cruza toda su obra. El mundo social, político y literario interactúan, y se explican y condicionan mutuamente.
Igualmente, la realidad social, política y económica es vista por Corrales, para el caso de Costa Rica, como una sociedad de capitalismo periférico, que aún no ha podido desembarazarse de la herencia colonial que está en su origen. Esta sociedad, cruzada por grandes contradicciones de clase e intereses que son irreconciliables, es presa desde hace años de un movimiento de contrarreforma social y económica, dirigida a destruir la reforma social de los años 40 y 50 del siglo pasado, que ha sido impulsada por una alianza entre una oligarquía financiera local, y el gran capital transnacional. Esa contrarreforma se ha instalado en las universidades, el estado y las instituciones públicas en general, pero también, en la forma de ver el mundo del ciudadano común. Es contra esta situación que advierte Corrales en sus trabajos, es un grito contra la modorra y el conformismo de la derrota de los sectores populares, que la oligarquía costarricense quiere convertir en algo definitivo y contundente. Frente a esto, lo que nos queda es la resistencia, suele decir con bastante frecuencia.
Día Internacional de las Luchas Campesinas y Mujeres Rurales
Escrito en . Publicado en Derechos.
Desde la Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo, y las organizaciones agro-productivas que participan, extendemos la reflexión y conmemoración a este día internacional, así como la promoción de los derechos y garantías para los sectores menos favorecidos en el sector agroalimentario como las mujeres indígenas y campesinas.
A continuación, compartimos material de análisis, reflexión, didáctico y político alrededor de la lucha internacional por los derechos de las personas campesinas en el mundo, hoy 17 de abril.
https://www.oas.org/es/cim/docs/NP-MR-24.pdf – Altas autoridades acuerdan acelerar avances en los derechos de niñas y mujeres rurales en los siguientes diez años
https://viacampesina.org/es/en-el-dia-internacional-de-las-luchas-campesinas-construyamos-solidaridad-basta-de-genocidio-desalojos-y-violencia/ – En el Día Internacional de las Luchas Campesinas: ¡Construyamos Solidaridad! ¡Basta de Genocidios, Desalojos y Violencia!
https://library.fes.de/pdf-files/bueros/fesamcentral/16960.pdf – Mujeres indígenas y del campo de Costa Rica
https://library.fes.de/pdf-files/bueros/fesamcentral/17673.pdf – Mujeres, territorios y feminismos en Costa Rica
https://www.youtube.com/watch?v=RqckeuaFW6M – #LaJudicaturaHoy | Día Mundial de la Lucha Campesina
Desarrolladores deforestan bosques y ponen en riesgo el acceso a agua en Dominical
Escrito en . Publicado en Comunidad.
Por: Programa Kioscos Socioambientales
Habitantes de Dominical en el cantón de Osa denuncian con gran preocupación la creciente actividad de deforestación en la zona por parte de empresas desarrolladoras que se dedican al mercado inmobiliario y turístico, afectando no solo la gran biodiversidad existente sino también, poniendo en riesgo el acceso e incidiendo en la escasez del agua.
Desde los años cincuenta las personas pobladoras de la zona se encargaron de gestionar la distribución del agua -para ese momento no potabilizada-, construyendo así, un tanque de captación que en primera instancia estuvo a cargo de la Asociación Recreativa Club de Pesca de Pérez Zeledón, posteriormente se trabajó mediante la figura de Acueducto Rural, más adelante del 2000 al 2008 estuvo bajo responsabilidad de la Asociación Pro-construcción y Administración del Acueducto de Dominical, período en el que todavía el agua seguía siendo no potable. En julio del 2008, fue asumido por Acueductos y Alcantarillados (AyA) permitiendo iniciar el proceso de potabilizar el agua de consumo, lo que en la actualidad es dichosamente una realidad. La infraestructura del acueducto se ha mantenido en el mismo lugar desde hace 72 años, si lo referenciamos hoy está ubicado sobre carretera Interamericana 300 metros al sur del Supermercado Plaza Pacífico.
La creciente gentrificación en Osa ha supuesto que gran parte de las tierras pasen a manos de inversionistas extranjeros y a su vez, se generen conflictos con la población local debido a que las prácticas de dichos inversionistas muchas veces atentan contra la naturaleza y el agua en específico. Tal es el caso de DOMI FARM SOCIEDAD DE RESPONSABILIDAD LIMITADA, cédula jurídica 3-102-855834 quienes desde el 2023 hasta el presente, han realizado grandes deforestaciones y movimientos de tierra, afectando nacientes y quebradas de agua que si bien se encuentran en su propiedad, tienen un impacto directo en el ambiente y en el acceso al agua para toda la población de la zona.
El 14 de marzo del año en curso, miembros del Comité Comunal de Emergencias realizaron una visita al lugar para registrar los daños provocados y a raíz de ello, se logró que el director de la Sección de agua potable del AyA para la Región Brunca, se apersonara para validar la información del Comité así como para iniciar un proceso legal ya que tanto la deforestación como los movimientos de tierra se están realizando sin los debidos permisos, claramente, según señalan las personas pobladoras, “sin planificación y de manera antojadiza para su propio beneficio”.
Ante la preocupación y las repercusiones de este tipo de acciones, se han realizado consultas formales a la Sub-Región Diquís del Área de conservación Osa, a la Municipalidad de Osa y a la Dirección de aguas del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) y en ninguna de esas instituciones se encuentran a marzo de este año, solicitudes tramitadas por parte de dicha sociedad para realizar tales acciones.
Por primera vez en 16 años desde que el AyA asumió el acueducto, el pasado 22 de marzo Dominical no tuvo agua por más de 10 horas y desde entonces el estado de limpieza y purificación de esta se ha visto comprometida pues el color a tierra diluida da alerta de que hay gran sedimentación en el pozo, ligado a esos movimientos de tierra que la sociedad en mención ha realizado en las últimas semanas. Esta situación dio pie a que iniciarán un proceso formal de denuncia.
Si bien el procedimiento administrativo es fundamental, para la comunidad de Dominical la mayor preocupación es que los desarrolladores reinciden en estas prácticas que devoran el territorio de forma acelerada y en ocasiones con impactos irreversibles. Para la comunidad, “es importante que hagamos todo lo formal, ir a las instituciones, pero nos dimos cuenta de que en el 2023 unos vecinos de esa propiedad pusieron una denuncia en el MINAE y de ahí no ha pasado”.
Desastres ambientales como el que se logró evidenciar en días pasados provocados por DOMO FARM, no solo perjudican el derecho humano al agua potable sino también, produce escasez lo que evidentemente vulnerabiliza a las personas que dependen de estas fuentes de agua para la vida.




17 de abril Día Mundial de la Hemofilia
Escrito en . Publicado en Análisis, Aportes para el desarrollo.
Importancia de la Hemofilia
Dra. Gloria Ramos Ramos, Invitada de ACANAMED, Colombia
Dr. Rafael Jiménez Bonilla, Miembro Honorario, Costa Rica
Pocas cosas preocupan más a una persona que padecer una hemorragia, ya sea por la nariz o por cualquier otra parte del cuerpo. La mayor parte de los sangrados se presentan por accidentes o golpes, pero existen causas hereditarias que producen sangrados permanentes, los cuales pueden aparecer desde el nacimiento. Los más frecuentes están ligados al sexo, solo afectan a varones y la enfermedad se denomina Hemofilia. Hay de dos clases: la A y la B, dependiendo de si la falta de la proteína es de un tipo o de otro. Un aspecto importante de esta carencia hereditaria, es que existen diferentes grados de severidad. Algunos hombres sangran muy poco y a veces pueden llegar a la adolescencia sin un diagnóstico preciso; en cambio, otros sangran severamente desde el nacimiento y hasta podrían fallecer por un sangrado.
Las hijas de un hemofílico siempre serán portadoras capaces de heredar el problema a sus hijos varones. Lógicamente, ellas se preocupan por averiguar si son portadoras, debido a que un hijo hemofílico les representará un gran problema, no solo durante la niñez, cuando quieren jugar igual que sus compañeros, sino también al hacerse mayores y comenzar a tener problemas al caminar, debido a que las hemorragias pueden presentarse dentro de las articulaciones. Por lo tanto, sus miembros van presentando artrosis que les altera las rodillas, los tobillos y los codos, o cualquier otro tipo de articulación.
Los hijos varones de las portadoras siempre serán hemofílicos, pero sus hijas presentan el cincuenta por ciento de posibilidad de ser portadoras o niñas normales. De ahí la importancia de saber si una mujer es o no portadora de la herencia de hemofilia.
A lo largo de la historia han existido hemofílicos famosos y quizá, el más mencionado es el zarévich Alexis, hijo del zar Nicolás II de Rusia, dado que su madre, la princesa Alexandra Fiódorovna era portadora. Con intención de curar a su hijo, ella se hizo íntima amiga del monje Rasputín, quien supuestamente era capaz de detener las hemorragias del niño. En aquella familia, por haber tenido la pareja solamente cuatro mujeres, la hemofilia no se había presentado con anticipación y la princesa Alexandra desconocía ser portadora.
Posiblemente, muchas personas han escuchado que la hemofilia es una enfermedad de reyes y la causa se debió a que la emperatriz inglesa, la reina Victoria, presentó una mutación de novo (nueva y por azar) de este problema, la cual no se había presentado con anterioridad en su familia, dado que su padre no era hemofílico ni su madre portadora. Como la reina Victoria fue muy célebre, ella casó a todos sus hijos con hombres y mujeres de la realeza europea, diseminando así la hemofilia por todas las casas nobles de aquel continente.
Ya sabemos que la hemofilia es una enfermedad de sangrado hereditaria, padecida solamente por los varones, mientras que las hijas de un hemofílico pueden o no heredar el gene de la carencia de la proteína que causa la hemofilia. Enfoquémonos ahora en el diagnóstico y manejo de estos pacientes.
El diagnóstico se realiza solamente en laboratorios especializados en problemas de la coagulación sanguínea, donde se clasifica el tipo de hemofilia del enfermo, así como la severidad de su problema. Hacer un diagnóstico temprano ayudará a que los pacientes disminuyan los sangrados internos y eviten complicaciones de movilidad que los haga en el futuro andar con muletas.
En los siglos anteriores era un problema enorme padecer hemofilia, debido a que la única manera de manejar a estos enfermos era suministrarles sangre normal que aportara la proteína faltante para que pudieran tener una coagulación sanguínea adecuada. Debido a esto, la única forma de tratar a estos pacientes era con transfusiones de sangre. Sin embargo, los pacientes severos requerían constantemente de ellas para no sangrar.
Como los hemofílicos necesitan transfusiones sanguíneas permanentes, al aparecer el SIDA al final del siglo veinte, estos pacientes fueron de las personas más contaminadas, por ignorarse al principio que la sangre llevaba el virus de la inmunodeficiencia humana. Por esta causa, la mortalidad entre los hemofílicos fue altísima, hasta que empezaron a tomarse las medidas del caso.
Se sabe que cualquier proteína, bacteria o virus que ingrese a nuestro organismo provoca que este produzca anticuerpos contra los invasores. De esta manera, el sistema inmune de los hemofílicos fabrica anticuerpos contra la proteína que ellos no tienen, la cual se les inyecta en las transfusiones sanguíneas. El resultado es que los enfermos comienzan a rechazar el tratamiento con sangre normal. Esto causa complicaciones muy serias.
Desde hace muchos siglos se conocía que las proteínas que los hemofílicos no tienen solo están en la sangre de otros seres humanos. Dichosamente, debido al desarrollo del siglo anterior, los científicos produjeron artificialmente en sus laboratorios las proteínas que les hacen falta. El único problema es que este tipo de proteínas resulta muy caro y algunos países pobres no pueden pagar el alto valor de estos novedosos medicamentos. Para ayudar a los hemofílicos, se creó la Federación Mundial de Hemofilia (FMH), la cual realiza una función impresionante, ya que educa tanto a los pacientes como a la diversidad de profesionales que manejan a los hemofílicos. Esa federación realiza reuniones en todos los lugares y se preocupa constantemente en ayudar a los países pobres que no logran costear el alto valor de los medicamentos modernos. Ellos instauraron un Día Mundial de la Hemofilia y también organizan un congreso médico mundial cada dos años, así como múltiples cursos de entrenamiento para profesionales de la salud, que incluyen médicos hematólogos y ortopedistas, cirujanos, dentistas, personal de laboratorio, enfermeras, psicólogos, etc.
En resumen, la hemofilia es una enfermedad muy seria que altera a los pacientes y a su familia. Afortunadamente, los nuevos medicamentos están dándole a los hemofílicos una mejor calidad de vida al presentar menos complicaciones clínicas, pero para ello debe contarse con un equipo de especialistas en muchas áreas, que incluyen personal especializado en los laboratorios de coagulación sanguínea, así como especialistas en diversas ramas. A los cirujanos les da miedo operar hemofílicos y los dentistas temen extraerles piezas dentales. También los ortopedistas deben estar actualizados con el manejo de las artropatías hemofílicas que los van dejando con discapacidad. Las enfermeras son indispensables para aplicar los mecanismos intravenosos, aunque algunos medicamentos actuales se aplican por vía subcutánea. Las nuevas terapias han favorecido mucho a los enfermos que desarrollan anticuerpos contra las proteínas que les hacen falta. La FMH es la organización que ha mejorado la vida de estos pacientes, y un gran acierto suyo fue implantar el día del hemofílico en el mes de abril, con el propósito de suministrar a los pacientes una vida con mucho menos complicaciones que en los siglos anteriores.
Dichosamente, los hemofílicos costarricenses cuentan desde la década de los setenta con los tratamientos y diagnósticos más modernos, los cuales se realizan en el Centro de Hemofilia del Hospital México.









