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¿Adónde van, señoras y señores magistrados?

Walter Antillón

El 15 de febrero próximo pasado, la Jueza Silvia Arce Meneses planteó ante la Corte Plena, una denuncia contra los Magistrados integrantes de la Sala Segunda, por haber incurrido éstos en gravísimos atrasos en el trámite y decisión de varios (muchos) procesos laborales sometidos a su conocimiento, en fase de recurso. Y pocos días después, el Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras del Poder Judicial (Sitrajud) pidió a la Corte que la investigación solicitada por doña Silvia fuera extendida a las restantes Salas.

1.- No hay sutileza en suponer que, con diversos matices, vamos a encontrar en las otras Salas situaciones más o menos semejantes o cercanas a la que presenta la Segunda. Al menos para mí, que desde hace muchos años sigo con atenta preocupación el errático proceder de nuestra Corte Suprema y sus ad-láteres, no es ninguna sorpresa el lamentable resultado objeto de la denuncia. Antes bien, casi diría que lo ocurrido se deriva de “la naturaleza misma de las cosas”, tal como han sido dispuestas.

Porque, además, los achaques del Poder Judicial no se limitan al reprochable atraso de los magistrados que ha sido revelado; ni siquiera a la mora general del servicio, de la que escapan muy pocos. En realidad estamos ante una benemérita Institución que, lastimosamente, hace agua por los cuatro costados: la ausencia de una política clara y unívoca; la presencia de magistraturas corruptas, fanáticas y/o politiqueras, al acecho de oportunidades que, de prosperar, nos hundirían como País; la proliferación desmedida de las comisiones aprobadas por la Corte Plena; la práctica paralización de los procesos de formación/capacitación/promoción de los jueces; el agobio de una obesa fronda burocrática; el acoso buro-disciplinario del juez de a pie (que es la verdadera cara de la Justicia); la inicua, alevosa sustitución de las reglas jubilatorias; la consiguiente estampida de personal judicial y técnico altamente calificado, y la incapacidad de reponerlo, aún a mediano plazo; y hay más.

2.- ¿Por qué hemos llegado a este punto, extremadamente crítico? Estamos jugando con fuego, porque hoy más que nunca necesitamos de una Justicia docta, independiente y de alta calidad moral, frente a Gobiernos impacientes por romper la institucionalidad democrática y el régimen de garantía de los derechos. Pero está claro que algo falló en el camino; y por inercia, ignorancia y conveniencias personales nos aferramos a un estado de cosas del que no surgirá nunca la solución, porque tal estado de cosas es parte del problema.

En efecto, estamos aferrados a una fórmula improvisada en la Constitución de 1859 y repetida en las sucesivas Cartas, hasta la fecha, de acuerdo con la cual los magistrados de la Corte serían nombrados por el Poder Legislativo, y la Corte misma (entonces tres magistrados) sería la jerarca del sistema, compuesto en aquel momento por media docena de jueces.

Desde los remotos años que siguieron a la Guerra del 56, hemos cambiado constantemente: cambiamos el coche de caballos y las postas de correo por el automóvil y el teléfono; la pluma de ganso por el computador; el sinapismo de mostaza por los antibióticos; etc. ¿Por qué, sin embargo, seguimos apegamos a aquella antigualla constitucional? Según parece, porque forma parte del laberinto del poder, que ha permitido a las cúpulas políticas influir interesadamente en el sistema judicial.

3.- Yo tuve la oportunidad (y el honor) de haber sido magistrado suplente en los años setenta (antes de que empezara el desbarajuste), durante la Presidencia de don Fernando Baudrit; y recuerdo que, a excepción del tiempo destinado a la sesión de Corte Plena cada lunes por la tarde, durante la semana los magistrados se concentraban, sin letrados, en el estudio de sus recursos de casación (no estaba aún la Sala Constitucional). Y entonces eran famosas, perfectamente identificables por su sello personal, las redacciones de sentencias de un Coto Albán, de un Baudrit; como lo fueron años atrás las redacciones de don Antonio Zambrana, don Víctor Guardia o don Enrique Guier Sáenz. No se trata de ignorar el paso del tiempo, pero ¿por qué en los países más civilizados la Justicia conserva aquella austera fisonomía, a pesar de sus grandes cambios organizacionales?

A partir de los ochentas, a pesar de la velocidad del crecimiento cuantitativo y la complejización experimentada, por ejemplo, con las reformas procesales y la irrupción de los temas constitucionales, la Corte y el País mismo tuvieron la brillante oportunidad de liderar la marcha hacia una auténtica renovación que pusiera la administración de la judicatura en manos de un órgano nuevo, al nivel de los supremos poderes, y devolviera finalmente a los magistrados al ejercicio exclusivo de sus competencias jurisdiccionales, de acuerdo con el mandato constitucional que les compete.

Pero aquella Corte, enajenada a la sazón por la golosina del poder y la figuración (tiempos de Cervantes y Mora) mantuvo a troche y moche la vieja estructura centralizada de poder; a la que, sin embargo, de hecho le fue agregando retazos y apéndices, bajo la ficción de que todo estaba bajo control. En esas, vino el tiempo de la expansión presupuestaria (las vacas gordas), junto con los préstamos del BID y los financiamientos específicos para algunos proyectos aparentemente atractivos e importantes; y con el cambio del Siglo tomó fuerza el nefasto modelo de lo que podríamos llamar una “matriz de comisiones”, que ha terminado por hacer de los magistrados activistas sociales, y ha puesto en claro el avanzado grado de obsolescencia de la Corte Plena.

En alguna de las últimas reformas a la Ley Orgánica del Poder Judicial, los magistrados habían obtenido la posibilidad de contar con auxiliares “letrados” para soportar la carga judicial; pero ahora hasta los letrados están sufriendo el recargo de las numerosas comisiones que cada magistrado preside.

4.- Como lo he escrito antes, estimo que las comisiones inter-institucionales (salvo que sea entre jueces) son incompatibles con el sereno ejercicio de la judicatura, porque crean el riesgo de los vínculos afectivos y los compromisos políticos o personales. Por lo demás ¿cuáles fueron los argumentos que movieron a la Corte a volcarse masivamente a operar en comisiones, dispersándose en un creciente alud de iniciativas y minimizando inevitablemente el ejercicio de sus competencias constitucionales? Hasta donde alcanzo a entender, la idea (pretexto) inicial era multiplicar las posibilidades de acción de la Corte Plena, para la mejor solución de los problemas operativos propios de la función jurisdiccional. Pero se les fue de las manos.

Según datos de 2018, consignados en el III Informe del Estado de la Justicia, las magistradas y los magistrados, junto con gran cantidad de otros funcionarios judiciales y extrajudiciales, y de ciudadanos particulares, formaron parte de 134 comisiones, desde el 2014. Pero ¿había una estrategia, una idea rectora?

A pesar de las discretas pero claras advertencias sostenidas en los cuatro Informes del Estado de la Justicia, las comisiones se fueron multiplicando hasta invadir varias de las metas de los planes quinquenales; con lo cual, en su momento, la Unidad Ejecutora del segundo proyecto Corte-BID y la misma Presidencia de la Corte, perdieron la exclusividad en la conducción de la reformas originarias.

Según el mismo Estado de la Justicia, muchas y muchos magistrados participan, junto a otras personas, en la toma de decisiones administrativas en los distintos consejos/comisiones: presiden el Consejo Superior, el de la Judicatura, etc., y pueblan las comisiones de trabajo, que encabezan o integran junto con otros funcionarios. Y con distintos alcances, según la índole y las dimensiones de cada comisión, estas instancias gestionan recursos y dictan lineamientos para áreas de trabajo muy importantes, con considerable independencia y en forma paralela con la Corte Plena, la cual ahora se reúne ordinariamente cada mes.

Volviendo al comienzo de este artículo, la verdad es que, en el nuevo ambiente laboral que predomina en lo que otrora fue el ámbito de la justicia, no resulta sorprendente que los aludidos Magistrados de la Sala II hayan incurrido en graves incumplimientos a su deber primordial de administrar justicia pronta. Aunque cada uno de ellos contara con cuatro letrados a su servicio, la cantidad y diversidad temática de las comisiones que deben presidir, o a las que tienen que asistir, es abrumadora y dispersiva. ¿Se imagina el lector a José Antonio Martín Pallín o a Perfecto Andrés Ibáñez (ahora eméritos) del Tribunal Supremo de España; o a Branca, o a Zagrebelsky de la Corte italiana, enfrascados en una comisión “para asesorar políticas en el tema de firma digital”, odel Patronato de Construcciones y adquisiciones de bienes de adaptación social del Ministerio de Justicia y Paz”?

En vez del ambiente de recogimiento que evoca la delicadísima tarea de administrar justicia en un alto tribunal colegiado, la frecuentación cotidiana de múltiples comisiones orientadas ya hacia el activismo social, ya hacia la técnica financiera, o hacia el diagnóstico psico-social, etc., (como ocurre precisamente con la ‘Comisión para dar seguimiento a la implementación de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas’; o con la ‘Comisión encargada de actualizar el protocolo para la atención en situaciones de crisis’; o con la Comisión que analizará el tema de las abstenciones en la Sala Constitucional’: las tres formando parte de un grupo de 22 comisiones, a cargo de uno de esos Magistrados de la Sala II) es el pasaporte seguro al desconcierto y a la depresión de la persona afectada, para no mencionar el desperdicio irresponsable de los fondos públicos que, si nos pusiéramos a sumar, habrá alcanzado dimensiones colosales.

5.- ¿Y los problemas ‘específicamente judiciales’ del Poder Judicial? ¿La rigurosa formación de los jueces? ¿El control lógico-jurídico de la calidad de las sentencias? ¿La transmisión/adopción de los hábitos de austeridad y pulcritud moral del juez independiente, que labora sine spe, sine metu? De esto pocas palabras, migajas sueltas en la hojarasca de las flamantes comisiones.

¿Hacia dónde van ustedes, señoras y señores Magistrados? ¿Cómo pudieron olvidar que, por principio de razón, la figura del juzgador ocupa el centro del universo judicial, y que su función es nada más, pero también nada menos que la administración de la Justicia, tal como lo prescriben los artículos 152 y 153 de la Constitución Política?

En dichos textos se lee, en efecto, que corresponde exclusivamente a los jueces y los magistrados el ejercicio de la potestad jurisdiccional, “juzgando y haciendo ejecutar lo juzgado”; que en ejercicio de tal poder/deber conocen y deciden los procesos jurisdiccionales; y que el conocimiento y decisión de dichos procesos consiste en la tramitación y el pronunciamiento sobre el fondo de cada asunto planteado por las partes, las cuales pueden ser personas privadas o públicas, etc.

Pues bien, el IV Informe sobre el Estado de la Justicia (2022) continúa señalando que, con todo y la balumba de las omnicomprensivas comisiones, las asignaturas pendientes siguen siendo la mora judicial, los costos y la productividad.

Dice el Informe:

“…El Poder Judicial logró mantener la continuidad de sus servicios durante la pandemia, pero la concentración de funciones administrativas en la Corte Plena acentuó sus efectos negativos sobre la gestión judicial durante el período analizado. (…) Las reformas de ámbitos jurisdiccionales no han logrado resolver problemas estructurales en la gestión de sus servicios, además los factores extrajudiciales han limitado eficacia en los cambios. (…) La virtualización de los servicios judiciales refuerza la necesidad de conocer el perfil de las personas usuarias e incorporar sus demandas en la mejora de su gestión.(…) La inteligencia artificial y el análisis automatizado de texto pueden ayudar a sistematizar la jurisprudencia, pero su aplicación está en una fase incipiente…” (págs. 31 y 32).

Entonces uno de los mayores problemas que enfrenta hoy el Sistema Judicial Costarricense es que las energías aplicadas en el mundo de las comisiones están obstaculizando el tratamiento y solución de los problemas jurisdiccionales centrales, que deben ser, si no la exclusividad, con mucho la prioridad para quienes lideran la Corte Suprema.

En un elevado número, las comisiones actualmente vigentes son de índole extra-jurisdiccional: caen fuera del círculo de las competencias judiciales establecido por la Constitución. De modo que si la Corte Suprema en Pleno sigue poniendo todos sus empeños en tareas para-jurisdiccionales o extra-jurisdiccionales, al precio de abandonar, soslayar o preterir sus competencias fundamentales, esa conducta constituye, entre otras perlas, un ilícito que viola el orden constitucional de nuestro Estado de Derecho.

Hay que poner remedio a esta aberración.

Chaves vs Amador

Freddy Pacheco León

El ministro del MOPT, estaba en «alitas de cucaracha» por haber engavetado o destruido, proyectos como la autopista Barranca-Limonal, el urgentísimo tren metropolitano, una justa revisión vehicular, el regular ordenamiento vial, las carreteras a Cartago y Limón, el nuevo aeropuerto internacional en Orotina, con nueva carretera hacia el Pacífico (en lugar de la ocurrente ampliación de la ruta 27), el insostenible por ineficiente muelle de Caldera, el costoso espejismo de APM Terminals, el caos vial provocado por el puentecito del bajillo de Los Ledezma, el sueño irreal de la carretera a San Carlos, las decenas de puentes sin intervenir, los abandonados puentes peatonales, el incompetente proceso hacia la frustrada «ciudad gobierno»,

¡Y AHORA!, según Chaves, saca del gabinete a Luis Amador, por haber hecho una licitación para la urgente rehabilitación de la pista del aeropuerto internacional Daniel Oduber, «a la medida» de la empresa MECO, que estaba cobrando cerca de mil millones de colones más, denunciado ante el presidente por sus amigos de las otras dos empresas, Pedregal y Hernán Solís, como presunto acto de corrupción.

Algo que, sin embargo, no fue atendido oportunamente por el presidente, sino hasta que le advirtieron que se venía un gran escándalo público.

Y, mirando hacia el campo político, conociendo que la presunta «candidata presidencial» de Chaves, es la ministra libertaria Natalia Díaz, Amador siguió promocionando abiertamente su propia candidatura entre la afición chavista, poniéndole así, imperdonables zancadillas a los deseos de Zapote.

Ya, pues, la situación era insostenible, por lo cual, ni los discursos-editoriales de Pilar Cisneros, tendrían mayor efecto a favor de la imagen golpeada del presidente.

Por eso la urgencia de despedir a Amador.

Comunicado de la Iglesia Luterana Costarricense sobre el Proyecto de Ley 20.970

Comunicado de la Iglesia Luterana Costarricense -ILCO- en relación con el Proyecto de Ley 20.970

A la Asamblea Legislativa, al Pueblo de Dios y a las personas de buena voluntad.

En estos días se ha desatado el debate entre grupos religiosos, unos a favor y otros en contra del Proyecto de Ley 20.970 titulado: “Adición de los artículos 35 bis, 68 bis, 384 bis e inciso al artículo 260 de la Ley General de Salud N. 5395”. No creemos pertinente enfocarnos en un debate alrededor del tema de la homosexualidad desde la fe cristiana, pues eso significa “ideologizar” el Proyecto y su análisis. La Iglesia Luterana Costarricense tiene zanjado ese debate desde hace muchos años: somos una Iglesia inclusiva, tenemos fuertes bases bíblicas y teológicas para sustentarlo y nos oponemos a todo tipo de homofobia o lesbofobia, camuflada o abierta. Por eso nos permitimos proponer a la Asamblea Legislativa, al Pueblo de Dios y a las personas de buena voluntad nuestra lectura del Proyecto.

  1. ¿Qué busca el Proyecto?

El Proyecto busca que la Asamblea Legislativa -las señoras y señores diputados- voten a favor de una reforma a la Ley de Salud 5395.

Se trata de agregar tres nuevos artículos (35bis, 68bis y 384bis) a la Ley de Salud y un inciso al artículo 260 de la citada Ley.

  1. ¿Qué proponen esos artículos nuevos?

El artículo 35bis dice que es prohibido coaccionar (obligar) o forzar a una persona a esconder, modificar o negar sus características sexuales, de identidad de género, expresión de género u orientación sexual.

Dice también que es prohibido coaccionar (obligar) o forzar a una persona a que se someta a tratamientos aversivos que pretendan convertir, revertir o modificar a modo de pretendida curación sus características sexuales, expresión de género, identidad de género u orientación sexual y que represente una amenaza para su salud física y mental, bienestar y/o libertad individual.

El Artículo 68bis repite la misma prohibición y la misma excepción del Capítulo 35bis, pero la dirige principalmente a las y los profesionales en Ciencias de la Salud.

El Artículo 260 es un artículo que ya está en la Ley de Salud, y lo único que hace es agregar un inciso e) mediante el cual se prohíbe la propaganda engañosa o ambigua que promueva las terapias aversivas mencionadas en el artículo 35bis.

Finalmente, el artículo 384bis habla de las sanciones en caso de incumplimiento de esta Ley. El incumplimiento por primera vez se sanciona con una pena de 60 a 100 días multa. En caso de reiteración, se suspende (se inhabilita) en el ejercicio de su profesión a quien incumpla la Ley, por un plazo de tres años. En el caso de que no sean personas físicas sino jurídicas (por ejemplo, una clínica), se cancelará su licencia o permiso sanitario de funcionamiento.

Esta es lo que se pide aprobar a la Asamblea Legislativa.

Antes de continuar con el análisis, hay un punto que es fundamental aclarar: ¿Qué son terapias aversivas? Los “tratamientos aversivos o terapias aversivas” son aquellos tratamientos degradantes, que causen repugnancia, rechazo, molestia, sufrimiento moral o físico en quien lo recibe y que son utilizados para que la persona rechace o modifique, por ejemplo, su atracción hacia personas del mismo sexo.

La terapia puede ser física, química, psicológica, emocional etc. y con frecuencia terminan con daño emocional o físico de la persona sometida a la misma, cuando no con el suicidio.

Resulta evidente que quienes se oponen al Proyecto, sea por no haberlo leído atentamente, por haberlo leído con anteojeras ideológicas o por no haberlo leído del todo, están protegiendo a quienes difunden y aplican impunemente esas terapias y tratamientos aversivos que causan daño a la salud mental y psíquica de quienes se ponen en sus manos.

  1. Conferencia Episcopal, Alianza Evangélica y nuestra posición:

Ante el texto de la reforma propuesta, respetuosamente queremos señalar algunas valoraciones diferentes que tenemos en relación con las críticas que ha recibido el Proyecto de parte de la Conferencia Episcopal (católica) y del presidente de la Alianza Evangélica.

Los Obispos, en su pronunciamiento, afirman lo siguiente:

“… con preocupación vemos que el texto actualizado del proyecto no hace diferencia entre las personas menores y mayores de edad, con lo cual no se asegura el respeto que el Estado costarricense debe a los derechos y deberes de los padres y madres con respecto a sus hijos”.

Nuestra posición: Es bueno que los Obispos se preocupen por el bienestar de las personas menores de edad, lo que pasa es que la finalidad principal que se desprende del texto del proyecto es proteger a toda persona, independientemente de su edad, para que nadie sea sometido sin su voluntad a terapias aversivas, confusas, engañadoras, que busquen cambiar o modificar su identidad sexual mediante tratamientos que atenten “contra la salud física o mental y contra el bienestar y/o libertad individual”.

¿Cómo busca este Proyecto proteger a personas adultas y a menores? Pues prohibiendo la aplicación, promoción, propagandización de este tipo de terapias aversivas y permitiendo, previo consentimiento informado, la aplicación de terapias científicamente reconocidas que favorezcan la identidad, expresión y afirmación de la propia sexualidad, por parte de personas profesionales en la materia.

Nada hay en el proyecto que insinúe irrespeto ni amenaza a los derechos de las personas menores ni al ejercicio de la Patria Potestad que tienen padre, madre o personas encargadas de menores.

Luego dicen los señores Obispos que:

“… dicho proyecto de ley 20.970 impone una serie de sanciones a todos aquellos que no estén de acuerdo con los llamados servicios de “tipo afirmativo del género y sexualidad”, con lo que viola la libertad de pensamiento, de expresión y de religión, no permitiendo, en este sentido, la objeción de conciencia de los seres humanos, violando así los derechos de los profesionales en esta materia”.

Nuestra posición: Viéndolo objetivamente, eso NO lo dice el Proyecto. El Proyecto impone sanciones a quienes se presten a promover o realizar terapias en las que se obligue a las personas a someterse a tratamientos aversivos, riesgosos para la salud física o mental de las personas, sustentados en criterios no científicos y que atentan contra los Derechos Humanos de las personas.

Lo que sí permite el Proyecto es que las personas libre y voluntariamente -es decir, personas con capacidad de actuar, tal como la establece nuestro Código civil- puedan ejercer su derecho a someterse a tratamientos científicos, que afirmen o modifiquen positivamente su identidad, expresión, etc. lo cual es un Derecho Humano ampliamente reconocido.

Siguen diciendo los Obispos:

“…también se violan los derechos de aquellas personas que, libremente, no se sienten conformes con su condición y quieren buscar ayuda para cambiar”.

Nuestra posición: Discrepamos de esta afirmación de los señores Obispos, compartida por el presidente de la Alianza Evangélica: el Proyecto prohíbe que obliguen a someterse a tratamientos aversivos a quienes NO quieren cambiar, pero reconoce el derecho a someterse a tratamientos científicamente reconocidos a quienes sí quieren hacerlo.

A nadie, pastor, Iglesia ni profesional, se le impide aconsejar a quien se sienta incómodo con su presunta orientación heterosexual o homosexual, ni compartir lo que la Iglesia o grupo religioso enseñe acerca de eso. Lo que se prohíbe insistentemente en el Proyecto, son las terapias y tratamientos aversivos. Hemos de suponer que ni católicos ni evangélicos estarían de acuerdo en someter a alguna persona a tratamientos degradantes, que causen molestia, sufrimiento moral o físico (tratamientos aversivos).

Este Proyecto procura evitar que esas cosas sucedan o más bien, sigan sucediendo- en nuestro país.

Tanto las prohibiciones como los derechos que el Proyecto establece se orientan a una protección de la dignidad y de los derechos fundamentales de las personas sexualmente diversas.

Finalmente, los Obispos aseguran que: “… ya nuestras leyes cuentan con mecanismos para denuncias cuando se violente la libertad de alguna persona en cualquier tratamiento”.

Esto es reducir muy simplistamente los objetivos y alcance del Proyecto. Con esa misma lógica podrían los señores obispos pensar que tanto nuestras Leyes como los convenios internacionales en materia de Derechos Humanos suscritos por Costa Rica nos brindan mecanismos más que suficientes para garantizar la protección de los derechos de los padres y de las personas menores de edad.

Compartimos plenamente el Pronunciamiento de las comunidades de fe e iglesias cristianas inclusivas hacia las personas LGBTIQA+ presentes en Costa Rica, a favor del proyecto de ley 20.970 suscrito por varias Iglesias y organizaciones ecuménicas, entre ellas la Universidad Bíblica Latinoamericana (UBL), el Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI), la Red Ecuménica de Lectura Popular de la Biblia- Costa Rica y otras.

Al no encontrar en el Proyecto nada que atente contra la fe cristiana, ni contra los derechos de padres, madres o personas encargadas de menores, oramos al Dios de la Vida, de la Diversidad y de la Justicia, para que ilumine a las señoras y señores diputados y voten afirmativamente el Proyecto de Ley 20.970.

Atentamente
Por Iglesia Luterana Costarricense:
Rev. Erick Umaña coordinador Área de Desarrollo de Comunidades de Fe.
Ob. Em. Melvin Jiménez coordinador del Cuerpo Pastoral.
Rev. Carlos Bonilla coordinador Área de Diaconía.

Seminario: La Noviolencia Activa

Le invitamos a participar en el Seminario La Noviolencia Activa, que está dirigido a los y las integrantes de las fuerzas vivas comunitarias, como lo son las asociaciones, comités y organizaciones comunales, a personas estudiantes y personas funcionarias públicas.

Se presentará el día sábado 16 de marzo del 2024 a las 9:00 a.m. de manera presencial en la Sede Universitaria de la UNED en San Vito, Coto Brus.

Puede inscribirse en el siguiente link: https://forms.office.com/r/akABiAJuHh

Más información en el afiche.

Desde la Otra Acera: “El Castella en venta”

Se presentará el 14 de marzo a las 7:00 p.m. en su programa ‘Desde la Otra Acera’ y se abordan preguntas de suma importancia como lo son, ¿Qué está pasando con el Teatro del Castella? ¿Por qué hay una fundación privada administrando temas del conservatorio? ¿Es la privatización el futuro del Castella?

Tendremos participación estudiantil, de padres y madres de familia, así como profesores del Conservatorio Castella. ¡No se lo pierda!

Se transmitirá por Facebook y YouTube en la cuneta y el canal de APSE Informa

Resistencia organizada y defensa de los derechos fundamentales

Comunicado de MUSADE

Socias de La Asociación Mujeres Unidas en Salud y Desarrollo, reunidas en asamblea el 9 de marzo de 2024 en la ciudad de San Ramón, reafirmamos de forma unánime, nuestro compromiso por la protección de los derechos fundamentales y la defensa de los intereses de nuestra comunidad, con las siguientes causas:

  1. Nos comprometemos a defender la C.C.S.S como pilar indispensable del sistema de seguridad social. Nos oponemos a cualquier intento de privatizar los servicios de salud, así como al proyecto de copago de la Caja Costarricense de Seguro Social.
  2. Ratificamos la importancia de mantener la gestión pública y democrática de los servicios de salud, garantizando el acceso universal y equitativo, por lo que seremos vigilantes de cualquier intento de debilitamiento de los mismos.
  3. Respaldamos el derecho al agua como un recurso vital y esencial para la dignidad humana. Nos comprometemos a proteger y preservar este recurso y la lucha por el acceso equitativo y sostenible para todas las personas.
  4. Expresamos nuestra solidaridad con las familias del asentamiento Los Jardines de San Juan de San Ramón, en su lucha por el reconocimiento y la protección de su derecho legítimo a la tierra y la vivienda digna, demandando soluciones justas y sostenibles.
  5. Nos mantendremos vigilantes en la defensa de los derechos de las mujeres, amenazados por la persistencia de la discriminación, la violencia de género y otras formas de injusticia, así como el deterioro de las políticas públicas con perspectiva de género y la reducción del gasto social, que afecta especialmente a las mujeres de sectores populares.
  6. Reafirmamos nuestra defensa del estado social de derecho como principio fundamental de la democracia y la convivencia pacífica.
  7. Demandamos una auditoria ciudadana para transparentar el manejo de fondos públicos y de pensiones y nos sumamos a los esfuerzos de la alfabetización sobre deuda pública, para garantizar comprensión de la ciudadanía sobre los alcances de esta auditoría.
  8. Ratificamos nuestro compromiso con la alianza de los sectores y movimientos sociales de nuestro cantón, la región y a nivel nacional, como un espacio de unidad y acción colectiva en la defensa de los intereses populares y la justicia social en Costa Rica, manteniendo la resistencia organizada contra el neoliberalismo y el patriarcado.

Enid Cruz Ramírez
Firma responsable

San Ramón, 9 de marzo, 2024

Quebradores arrasan con los ríos para exportar materiales

El Trabajo Comunal Universitario “Defensa comunitaria del territorio: extractivismos, organización y conflictos socioambientales” del Programa Kioscos Socioambientales y Escuela de Sociología de la UCR que acompaña distintas comunidades que defensa del agua en Puntarenas, denunció el aumento de la exportación de materiales de río y su impacto socioambiental.

Según datos de la Dirección de Geología y Minas (DGM) del Minae, los principales países receptores del material exportado desde Costa Rica entre el 2006 y el 2018 fueron Nicaragua y San Andrés de Colombia. Datos revelados por esa entidad evidencian que, durante el 2006, el país exportó 32.150,00 metros cúbicos (m3) de piedra de río y 24.255,00 m3 de arena de río. Seis años después, en el 2012, salieron 20.337,62 m3 de piedra de río y 24.829,59 m3 de arena de río, segunda cifra más alta con respecto al volumen de exportación registrado en ese periodo.

Esas cifras se mantuvieron los años siguientes con crecimientos y disminuciones leves hasta el 2018. Después de ese año, en la página web de la DGM no se ubica información sobre exportaciones de materiales extraídos de cauces. Sin embargo, el Observatorio de Complejidad Económica (OEC), como fuente para acceder a información sobre visualización y distribución de datos en línea centrada en la geografía y la dinámica de las actividades económicas, da cuenta de que esta actividad sigue muy activa en el país, ya que según datos publicados en el 2021:

“Costa Rica exportó $1,69 Millones en Grava y piedra triturada, convirtiendo en el exportador número 74 de Grava y piedra triturada en el mundo. En el mismo año, Grava y piedra triturada fue el producto número 279 más exportado en Costa Rica. El principal destino de Grava y piedra triturada exportaciones de Costa Rica son: Colombia ($1,66 millones), Nicaragua ($15 mil), Estados Unidos ($6,98 mil), Panamá ($4,02 mil), y El Salvador ($2,23 mil)” (ver en https://oec.world/es/visualize/tree_map/hs92/export/cri/all/52517/2021)

En miras a profundizar esta información, desde el proyecto en mención como desde las organizaciones comunitarias, se procederá a realizar la solicitud formal a la DGM para corroborar los datos revelados por dicho Observatorio.

La coordinadora del proyecto de Acción Social, Dylanna Rodríguez Muñoz aseguró que “sin lugar a dudas, las cifras mostradas dan cuenta de las jugosas ganancias para las empresas dedicadas al mercado de la minería no metálica. No es un dato simple que el país se ubique en el lugar 74 del mundo como exportador de materia prima para la construcción, mientras tanto, comunidades y organizaciones alrededor del país denuncian privatización de los ríos, contaminación, pérdida de biodiversidad, sedimentación, afectación a manglares y disminución de caudales, todo ello como consecuencia de la sobre explotación de los ríos”. Según los mismos informes de la DGM, en el 2018, por ejemplo, en la Región Brunca se contabilizaron un total de 20 denuncias, mientras en la región Huetar Norte, durante el periodo 2019-2020, se recibieron un total de 51 denuncias por irregularidades en la práctica extractiva.

La minería no metálica en los cauces de los ríos o quebradores se ha extendido a todas las regiones socioeconómicas del país (Huetar Atlántico, Huetar Norte, Pacífico Central, Chorotega, Central, Brunca), amenazando algunos de sus ríos, principalmente los más grandes y caudalosos, debido al aumento en las demandas del mercado internacional, ya que una parte considerable de arena y piedra extraída de los ríos del país es exportada, señalan.

La Alianza de comunidades por la defensa del agua en Puntarenas se ha pronunciado en diversas ocasiones por la afectación que han generado estos proyectos mineros en los ríos Guacimal y Lagartos. La misma situación señalan comunidades como Atirro, en Turrialba, con el río Atirro, Maquengal de Guatuso con río Frío y, recientemente, Cóbano de Puntarenas con el río Ario.

Para Rodríguez Muñoz “estas situaciones despiertan cuestionamientos respecto al papel del Minae, a quienes las comunidades y organizaciones achacan la responsabilidad por falta de monitoreo en la ejecución que realizan las empresas concesionarias; pero, sobre todo, indigna que se continúen otorgando prórrogas y nuevos permisos, algunos de ellos a empresas acusadas de corrupción como H. Solís y Meco. A esta primera, el año anterior se le otorgó un permiso de explotación del río Aranjuez por 10 años. Es fundamental, frente a este escenario, una intervención al código de minería y una revisión de los mecanismos institucionales de monitoreo pues, si los permisos y procesos de adjudicación se hacen apegados a la ley, pero eso implica efectos devastadores en los ríos y limita el acceso al agua para las comunidades, algo definitivamente no está bien

Sobre lo mismo, la bióloga Isabel Alvarado, realizó una amplia investigación en su tesis de grado en 2018 sobre los estudios de fauna acuática en actividades de extracción en ríos. Para Alvarado, el principal problema radica en la falta de información, tanto por parte de las instituciones del Estado, como la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena) y la DGM. En su investigación halló que en el 96% de casos en que ha mediado un EsIA ha faltado monitoreo periódico institucional. Su investigación hizo un diagnóstico evaluativo de los Estudios de Impacto ambiental, los Planes de Gestión Ambiental y los Informes de Regencia de la SETENA. A partir de un análisis espacial se determinó la presencia de 188 concesiones de extracción en Cauces de Dominio Público otorgados entre el 2000 y el 2015, comprendiendo un 0,64% de la red hídrica del país. Está investigación concluye que la SETENA no está obteniendo datos en cantidad y calidad necesarios para adecuadamente caracterizar el ecosistema y medir su afectación.

Elaborado con apoyo del proyecto Geografía y Diálogo de Saberes: Análisis de la conflictividad socioambiental en territorios rurales de Costa Rica (ED-3526) del Programa Kioscos socioambientales y la Escuela de Geografía de la Universidad de Costa Rica.

Las aspas que mueven las ciencias sociales hoy

M.Sc. Guillermo Acuña González
Decano en funciones
Facultad de Ciencias Sociales

11 de marzo de 2024

Señor Rector de la Universidad Nacional, Máster Francisco González Alvarado; querida invitada especial, conferencista de esta noche, Doctora Arlette Pichardo Múñiz: bienvenida a esta su casa de siempre; queridos y queridas estudiantes, personal académico y administrativo que nos acompaña esta noche.

Queridos y queridas compañeras del Decanato de la Facultad de Ciencias Sociales, mi cariño y admiración siempre por el trabajo que realizan. Un reconocimiento especial para las personas que componen la Comisión de 50 aniversario: Martha, Ana Beatriz, Maria Eugenia, Aron, Jessica, Kerlyn, Hugo, Tamara, Mary Luz, Carolina, Karol, Mayela, Mariana, Milagro y Guisella.

Antes de compartir mis palabras de esta noche, me voy a permitir enviar un saludo muy especial a nuestra querida Decana, la Doctora Martha Sánchez López, quien no nos acompaña el día de hoy. Durante su ejercicio de muchos años en la decanatura de nuestra facultad, ha contribuido a fortalecer el trabajo, construir los sueños y pensar que todo es posible. Para vos, Martha querida, estas reflexiones que comparto. De igual manera, quisiera hacer un reconocimiento a nuestra directora ejecutiva, la Master Mayela Vega Fallas, cuya visión estratégica y acertada nos ha llevado a otros puertos durante todos estos años.

Estimados, estimadas.

En el año 2009, al emitir su discurso de aceptación del Premio Cervantes, el escritor mexicano José Emilio Pacheco evocó el poder de la historia, que siempre será una historia hecha desde la persona, primero, y que luego trasciende hacia la colectividad.

Recordó el año en el que junto con sus compañeros de clase de primaria arribó a la ciudad de México y presenció por primera vez en su vida una puesta teatral sobre la obra “El Quijote de la Mancha” y lo relacionó con la fecha de nacimiento del gran escritor universal. Dijo entonces:

“1947 es una fecha tan lejana como 1547. Ambas se han hundido en la sombra eterna y son irrecuperables. Tal vez la memoria inventa lo que evoca y la imaginación ilumina la densa cotidianeidad. Sin embargo, del mismo modo que para nosotros serán siempre gigantes los molinos de viento que acababan de instalarse en 1585 y eran la modernidad anterior a la invención de esta palabra, en algún plano es real otra experiencia: la de un niño que una mañana de Ciudad de México va con toda su escuela al Palacio de Bellas Artes y asiste asombrado a una representación del Quijote convertido en espectáculo”.

Hoy, quiénes estamos en esta sala, venimos a situarnos justo en esa dimensión en la que historia y memoria se vuelven una sola. Venimos a evocar, imaginar, continuar. Somos, seremos privilegiadas, privilegiados al coincidir en este momento histórico de nuestra facultad. Con toda seguridad, en 50 años nos recordarán como esa generación que transitó al mismo tiempo que lo hicieron unas ciencias sociales fuertes, vigorosas, necesarias, haciendo honor al lema que acompaña nuestra querida Universidad Nacional.

Celebrar de esta manera, significa acercarse a contemplar las aspas de esos molinos de viento a los que Pacheco hizo referencia. Son los que mueven el recuerdo, la evocación, la memoria. La cientista social argentina Elizabeth Jelin, a la que sigo con cierta devoción, ha sido especialmente sensible en recuperar la memoria como categoría de análisis, pero sobre todo, como lugar que debe anclarse en el cuerpo individual y en el cuerpo social.

En un trabajo ya revisitado sobre, justamente, “Los trabajos de la memoria” en 2002, Jelin apunta al desarrollo de una cultura que quiere rescatarlo todo. Esa necesidad de celebración, colección de artículos materiales, recuerdos, dice la investigadora, responde a la frugalidad del acto posmoderno, a la rapidez del tiempo, a la necesidad de construir sentido de pertenencia antes que también sea empacado en el vacío.

Venimos entonces, a celebrar un acto absolutamente consciente contra el olvido: las ciencias sociales, nuestra facultad, no deben ser nunca empacadas al vacío, al contrario, deberá reconocerse, como lo hará más adelante nuestra querida Arlette, su necesario aporte a una sociedad como la nuestra.

Conscientes de ese momento que nos tocó experimentar, no podemos abstraernos de las valoraciones sobre lo que corresponde: evaluar, revisar, fortalecer, para darle larga vida a las ciencias sociales en nuestro entorno. Recupero aquí, entonces, para seguir con los trabajos de la memoria, las reflexiones planteadas por Inmanuel Wallersteien, a finales de siglo anterior, a propósito de colocar en otra perspectiva el papel de las distintas disciplinas nuestras, en un mundo diametral opuesto al que les dieron origen, en el Siglo XIX.

En un ejercicio crítico sobre el rol de las ciencias sociales, Wallerstein indicaba la necesidad de hacer nueva ciencia social, repensando la relación entre el investigador y la investigación desde la idea de “reecantarse del mundo”, cuestionando marcos dominantes de pensamiento y colocando en un plano crítico la supuesta neutralidad de la ciencia misma.

Hoy, aquí, ahora, no podemos seguir pensando en una ciencia social enclaustrada. Ya no. Transitamos contextos complejos que requieren una apuesta cada vez más comprometida, cercana a las necesidades de las poblaciones y de nuestra sociedad como un todo, en absolutamente todas las dimensiones. Por ello, debemos cruzar puentes necesarios, armarnos de nuevas herramientas que nos permitan continuar esa vía de aporte. Pienso por ejemplo en la necesaria relación entre la ciencia social y el arte como forma de responder a las complejas características que nos entrega hoy el contrato colectivo.

Hace algunos años nos enfrentamos a algo inimaginable como especie humana. Pese a que el mundo se paralizó, nuestra facultad continuó su camino y no se confinó: continuaron las clases bajo modalidades ajustadas y la investigación y la extensión social siguieron rindiendo frutos. Por esto, también, nos recordarán como la generación que venció el miedo y continuó su camino.

Esto es una forma de romper con el ciclo de la neutralidad que durante mucho tiempo se le endosaron a las ciencias. Este contexto, este escenario presente, nos exige seguir aportando con excelencia, criticidad y pertinencia. Los desafíos están planteados, hay que ir por ellos con convicción.

Esto también es historia, memoria viva.

Ya en el presente, algunos datos confirman esa gran dimensión de nuestra facultad: en este año 2024, nuestra comunidad estudiantil la conforman 5.100 personas estudiantes, distribuidas en 4043 estudiantes regulares y 1057 de nuevo ingreso, con los que hace poco tuvimos un emotivo encuentro para mostrarles lo que somos, de lo que forman parte. Contamos con 2 diplomados, 12 bachilleratos, 10 licenciaturas, 14 maestrías y 2 doctorados.

Como la historia también se cuenta de forma inmediata, hace solo unas horas asistimos con júbilo y alegría, que continuamos teniendo esta noche, a la ceremonia de acreditación de algunas de nuestras carreras: Bachillerato en la Enseñanza de los Estudios Sociales y Educación Cívica, Bachillerato en Relaciones Internacionales y Licenciatura en Relaciones Internacionales con énfasis en política internacional, en política comercial y en Gestión de la Cooperación Internacional, Bachillerato y Licenciatura en Economía, Bachillerato en Administración y Licenciatura en Administración con especialidad en gestión de Recursos Humanos y Licenciatura en Administración con especialidad en Gestión Financiera y Bachillerato en educación comercial con salida lateral al Diplomado en Educación Comercial y Licenciatura en Educación Comercial. Este hecho solo reafirma el compromiso con la calidad y la excelencia que nuestras carreras presentan.

De la mano con este halagador contexto, nuestro compromiso como autoridades es entregar una facultad dinámica, propositiva y acorde con los nuevos tiempos. Por ello, el impulso a iniciativas como el Sistema de Comunicación para las Ciencias Sociales, El Sistema de Investigación, las Mesas de Trabajo y el Centro de Recursos para la acción sustantiva, es nuestra motivación para continuar acompañando con orgullo esta historia, este presente y el futuro por venir.

Estimado Señor rector, querida Arlette, amiga nuestra. Esta noche hemos venido a saludar la historia y honrar el presente de nuestra facultad. Como lo ha dicho Elizabeth Jelin, un acto de esta naturaleza solamente adquiere sentido si a el acudimos a construirnos en un sentido de pertenencia: esa debe ser la principal motivación de esta actividad.

Pensando en ese niño que observaba por primera vez el Quijote de Cervantes, y pensando en las aspas que deben movernos como Facultad (pertinencia, criticidad, compromiso) finalizo con uno de los textos para mi más evocadores que escribiera Jose Emilio Pacheco durante su trayectoria, recuperando eso de que he venido a cantar el cuento de la tribu:

“Yo, con mayúscula

En inglés, “yo”, es decir “I”

Se escribe siempre con mayúscula.

En español la lleva pero invisible.

“Yo”, por delante

y las demás personas del verbo

disminuidas siempre.

Por eso que presunción decirle al mundo:

“yo soy poeta.”

Falso: “yo” soy nada

Soy el que canta el cuento de la tribu

Y como “yo” hay muchísimos.

Ocupamos el puesto en el mercado

Que dejó el saltimbaqui muerto.

Y pronto nos iremos y otro vendrán

Con su “yo” por delante”

Buenas noches, muchas gracias.

Mujer medusa: Diálogos con Yolanda Oreamuno

Leonora Carrington

Oriana Ortiz. Educadora social y artista

Es terrible ser mujer ¨medusa¨ de esas que no han logrado complacencia en los dos grandes escenarios de significación que nos han brindado, por un lado, el foco de iluminación que aporta el saber disfrazarse como una muñeca perfectamente ataviada y maquillada, que se mueve adivinando el movimiento de los ojos que la hacen cobrar vida, como la protagonista absoluta y efímera de los reprimidos deseos masculinos, que no pueden depositar en sus ¨damas¨. A esas que se les ha regalado el perverso lado de la beata bondad, infinito canasto de beneficencias, donde cualquiera podría encontrar alimento, abrigo y sobre todo ¨perdón¨ irrestricto, todos y todo, menos la disaciosada portadora, que a como sabe de cuidados y serenidad también es una artífice de la autonegación y de las mayores tipos de violencia que podríamos perpetrar: la consumación de un camino, donde cada ocasión es una oportunidad para marcarnos en la piel, como las necesidades y planes de los otros, están por encima de los propios, porque sí, porque así lo dijo ese ¨dios¨ que no se bastó con violarnos desde el inicio de la historia, sino que además se regocija en profanar el camino al cielo, el único camino conocido para alcanzar desde estos pies terrenales la eternidad.

Y así la vida se encarga de repetirnos tales condenas desde que nuestros ojos tratan de despuntar destellos con la luz, es como si una sombra de desaprobación no acompañará permanentemente, en ocasiones para atragantarnos ilusiones y convertirlas en dolores de panza o simplemente para despejarnos posibles migrañas, lo más grave aún, y que supongo será considerado de menor relevancia para los perpetradores, pues que hayan unas cuantas mujeres con la frente de cara al sol, no significa que podrá ser derribada la dicotomía, me refiero a las que se aprendieron a destejer, pero los miedos y los lugares estrechos donde sus ambiciones y palpitaciones renunciaron a amoldarse, éstas mujeres son simplemente una rareza…

Así las mujeres ¨medusa¨ cobran vida, y quizás con cierta nostalgia debo escribir las palabras a continuación, pues descubrir la verdad inevitablemente nos condena a ese impostergable cementerio que cargamos a cuestas, allí donde constantemente dejaremos descansar personas, lugares y memorias que en un tiempo de cercanía emotiva nos proveyeron vida en nuestras esperanzadas venas.

Con ese pasaje a la muerte a nuestra disposición, ya no es imposible doblegarnos ante la voz masculina que trata de retratarnos en su contexto de cacería, ahora podemos oler las feromonas, las proyecciones ajenas, los sentimientos a medio germinar o una auténtica intención que son escasas, pero las hay. No pretendo ser mezquina con este planteamiento, pero es hiriente el rebajo vulgar en el que ha caído la apreciación de la belleza estética, y más aún la femenina, donde salir a la calle es protagonizar una persecución por calificar si se está ̈cumpliendo ̈ con el desfile de carne que esperan los perros hambrientos, desde insultos, insinuación de agresión, invasión del espacio personal, hasta comentarios correctivos de cómo tu panza, tus piernas, tu boca, podrían ̈verse mejor ̈ o en el último escalón del irrespeto a la intimidad deberían cambiarse…

Describiendo las anteriores situaciones, como una clara vejación de la interacción humana y que el único castigo social que se concreta es su naturalización, y me abstengo de entrar en detalle sobre las innumerables abusos físicos y sexuales que se materializan en nuestras sociedades, anclados a los castigos ontológicos citados unos párrafos atrás.

Pero además de este panorama que innegablemente sitúa a las mujeres en un estado de alerta, no solo de su bienestar físico, sino de su claro condicionamiento donde ¨la expresión de su sexualidad¨ en vez de constituirse como una posibilidad de recreación del ser al igual que el intelecto o la creación, se posiciona como un doloroso reconocimiento de la culpa con la que nacemos, en medio de las piernas, y donde evidentemente no existe espacio para su exploración o disfrute.

Disfrute que ha sido relegado al plano privado, como una transacción comercial más, donde la garantía que indemniza la firma de un contrato puede aportarnos la posibilidad de caminar en esas calles, con el velo de aceptación social que nos cubre desde que aceptamos ofrendar la catedral de nuestras vaginas a un solo pene sacerdotal, mismo que nos esgrimá de instintos carnales o pasiones desenfrenadas, que habitan en nuestro misterio, tan censurado y venerado al mismo tiempo.

Así pues, las que prefieran las jornadas eclesiásticas, concurridas y festivas, a pesar de no temer a la condena y ayudar a tantas almas, incluida la propia, a transitar la trascendencia y seguir habitando esta tierra, serán apedreadas inclusive por las personas que duermen a su lado, o por aquellos que hacen alardes de claridad ante la pureza, tremenda tarea, ¿no?…

Y en este tremendo juego de ajedrez perverso en el que configuramos los vínculos sexo-afectivos son pocas las personas capaces de renunciar a su lugar de privilegio, sería como cercenarse una parte del cuerpo que los sostiene en las relaciones de poder, en las que nos configuramos y movemos, por lo que brindar un espacio real para que una mujer esté en igualdad de condiciones, podría leerse por las almas adoloridas como posible peligro, por las mentes débiles como una inclinación de la balanza hacia el lugar de la pérdida, y para las batallas sociales, como alguien que está ¨jugando desde el lado de los perdedores¨.

Aquel que logre sobrepasar tales trampas, estará en posibilidad de embriagarse en la energía sexual de las mujeres y volver fortalecido y agradecido de la experiencia y no confundido e iluso en la búsqueda de estrategias para su opresión.

¿Será acaso que nuestros hombres podrán ostentar orgullo al salir victoriosos de conquistar mujeres que han crecido asumiendo su sexualidad como un motivo de agresión y abuso, y después de ¨resistir¨ y ¨defenderse¨ de múltiples circunstancias violentas, quizás entre cansancio y resignación entregan las llaves de su misterio al primero que sea medianamente cortés y atento? En lo personal, considero humillante ser partícipe de tal transacción, presumiendo el trofeo de una guerra silenciosa, donde se mercadean los cuerpos de las mujeres. Tengo que hacer hincapié en este punto, si el cuerpo de las mujeres, pues si no existe autonomía en este plano tan básico, no lo podrá haber en otras áreas del desarrollo humano, a las que cualquier persona podría aspirar.

Volviendo al tema de la condena, aquellas que bravas como lobas en cacería, decidan no renunciar a sí mismas, y desplegar las alas de sus vulvas musicalizadas como la corriente de una cascada y su sonido nos traslada a la frescura y la fuerza de la vida, pagaran con su íntegra y plena presencia, las facturas de soledad, desacreditación y castigo que vengan del exterior, como un secreto a voces, que nos tragamos entre deseos, argumentos y la vomitada inducida.

Así convivimos entre cadáveres de mujeres que adolecen agresiones plurales naturalizadas, pequeñas o grandes, todo con tal que desahogar la pena del agravio cometido, de ser dueñas de su poder creativo, niñas madres del camino de perdición que ¨les tocó¨ por las sendas de placer que nos palpitan en medio de las piernas, por los pechos rebosantes de leche, que son capaces de aliviar las hambres del alma, pero de los cuales no podemos maravillarnos ante la permanencia de estos misterios aquí en la tierra, nuestra desidia nos obliga a querer ¨poseer¨ lo divino…

Y ahora que llego a este punto, me merecen unas cuantas ideas, incitar a que el lector palpe el segundo escenario, el de la madre abnegada, carente de criterio, de proyecciones personales, pero sobre todo, carente de vitalidad, esa mujer que alcanza la ¨cumbre¨ de la aceptación social, es la capaz de imponerse una flagelación tal que satura sus actividades de cuido, donde no existe tiempo para escucharse, así convencida de que alejarse de la manifestación de su energía más instintiva, innegablemente sexual y creativa, le permitirá perpetuar su lugar de ¨tranquilidad social¨, y ella misma no se auto estropeará sus posibles engranajes de estabilidad, que la alejarán de la culpa, con la que ha tenido que lidiar toda su vida.

Y no podemos dejar de colocar en el trono, la mayor muestra de dotarla del lugar de importancia indiscutible, el reproducirse y que esos niños sean frutos de la legítima victoria de su esposo en las contiendas de conquista, preferiblemente niño, para no cargar con una niña que cuidar o ¨corregir´ por su naturaleza defectuosa, y el motivo perfecto para no abandonar jamás el encadenamiento definitivo a la sombra de un hombre, y resignarme al cuidado de ¨otros¨.

Donde el desgaste le jugará malas y aliviadoras pasadas a mi mente, y así por fin recordar mis propias aspiraciones no me consumirá más detenimiento que la de un recuerdo vago, de una persona  ajena, que en algún momento existió y la colonización completa y una vez más tranquilizadora de que la mayor realización que puede asumir mi vida, es la del hacerme cargo de alguien más, me arrojaran a la amnesia segura de mi destino único, donde no hace falta tomarse la molestia por cuestionarse, además que habría de cuestionarse? si el cuento de hadas que conozco desde antes de hablar me lo ha anunciado, y la estructura social se encargó de que no lo olvidara, facilitándome con voces atentamente amenazantes, desaprobadoras y adoctrinantes, donde muchas veces pude reconocer el lugar más seguro, el del olvido de mí misma.

Como en el primer escenario, vemos en este último la personificación de la ¨mujer decente¨ como un cuerpo carente de su expresión sexual, aceptada únicamente en términos reproductivos, y con un tiempo de sacralización, donde depositamos la pesada tarea de representar las bondades que nos han quedado debiendo nuestros dioses judeo cristianos, y donde ni siquiera existe una representación clara de las deidades femeninas, en resumen le pedimos que sea dios, pero un dios en función de necesidades terrenales, imposibilitado de acceder a su fuente de poder, su sexualidad sana y activa, y le arrebatamos la característica de renovación, la de concebir también la muerte, esa se la hemos pedido para nuestra diversión, y con esa misma protagonizamos el episodio más oscuro de la historia de la humanidad, desconectarnos de nuestra dualidad.

Retomando mis palabras del inicio, es terrible nacer ¨mujer medusa¨, y aprender a convivir con la soledad, no solo la que te arrastra en el entorno, sino la que te corroe los huesitos, esa que atenta contra los pasos temiblemente presentes que sabés dar, a la que invocamos cuando nos quedamos sin fuerzas y tenemos la pérdida de significado, pero es la misma que si aprendemos a rumiar, puede contenernos en la auténtica paz, desahogar los llantos propios y los comprados, destrabar las dudas que nos ponen la soga al cuello y la que nos habla de quienes somos, la que no ha desconfiado ni un solo segundo de nuestra valía y capacidad, la que no nos permite abandonar y la que quiere llevarnos a navegar el mar, ese lugar donde nuestra alma nunca más sentirá hambre de profundidad.

Y repito, es terrible nacer mujer medusa, porque no te quedará más remedio que escucharte y volver a empezar, no tendrás más opción que insistir y pelear por lo que te pertenece, necesitarás olfatear con cautela y esmero para reconocer lo que te importa.

Y habrán muchas noches de frío y angustia, un cuerpo que te pida tregua, pero sin titubear te aseguro que el mejor lugar desde donde podrás ver el amanecer y tus caídas son distorsiones ficcionales es tu propia y completa ACEPTACIÓN.

Y para mis siempre honrados y estimados amigos, desde lo más claro de mi corazón, les deseo interminables oportunidades  para aprender a relacionarse con las mujeres, no desde la posesión, el auxilio o el desenfreno doliente de  la pasión, no, definitivamente desde otro lugar, desde el estado inalterable de la presencia y la escucha, donde los nudos de nuestra emoción o mente pueden encontrar sendas bastas y en permanente mejora para el encuentro genuino, eso de andar por la vida con la tarjeta lista para cobrar créditos de poder a las mujeres con las que se relacionan, primeramente los hacen estar terriblemente engañados, pues al final creerse victorioso en medio de mujeres moribundas, es desleal y avergonzante y además les acarreará un sin número de vínculos condicionados, donde no podrán acceder a la esencia de sus compañeras, y finalmente, pero no menos importante, perpetúan así el feminicidio simbólico de miles de mujeres, hasta de las que con contradicción y pasión se agencien respetos o amores, en sus manos consumadoras, en sus ojos cómplices, en sus palabras descalificadoras y en sus acciones tardías, caerá el peso de ésta masacre, en el que las mujeres se mueven cada día intentando sobrevivir y donde los hombres definitivamente vagan en el camino, donde los hombres no saben quiénes son…