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Etiqueta: biodiversidad

APREFLOFAS estrena podcast con llamado a no alimentar la fauna silvestre

La Asociación Preservacionista de Flora y Fauna Silvestre (APREFLOFAS) presentó el primer episodio de su nuevo podcast Seres Endémicos, una iniciativa desarrollada junto con Cucumelo Films para promover la educación ambiental, la conservación de la biodiversidad y la protección de la vida silvestre en Costa Rica.

El episodio inaugural aborda una práctica frecuente en playas, parques nacionales, carreteras y zonas turísticas del país: la alimentación de animales silvestres por parte de personas visitantes y residentes. Aunque muchas veces se realiza con buenas intenciones, especialistas advierten que esta conducta provoca graves alteraciones en la salud y el comportamiento de numerosas especies.

Para analizar esta problemática, el programa contó con la participación de la Dra. Laura Porras, investigadora del Instituto Internacional de Conservación y Manejo de Vida Silvestre (ICOMVIS) de la Universidad Nacional, quien expone evidencia científica acumulada durante décadas sobre los efectos negativos de alimentar fauna silvestre.

Durante la conversación se explica cómo especies como los mapaches, los monos cara blanca y los cocodrilos han modificado sus patrones de comportamiento debido a la disponibilidad de alimentos proporcionados por seres humanos. Entre las consecuencias documentadas se encuentran alteraciones nutricionales, problemas de salud, dependencia alimentaria, cambios en los horarios de actividad y un aumento de los conflictos entre personas y animales.

Uno de los casos analizados corresponde a investigaciones realizadas en el Parque Nacional Manuel Antonio, donde se ha observado que algunos mapaches han adaptado sus rutinas a los horarios de mayor presencia turística para obtener alimentos. Según se explica en el programa, el problema no radica en la especie, sino en los cambios que genera la disponibilidad de comida no natural para estos animales.

La entrevista también aborda los efectos del consumo de alimentos procesados y azucarados en especies silvestres. Como ejemplo, se mencionan los monos cara blanca que reciben golosinas, frutas procesadas u otros productos destinados al consumo humano, situación que puede afectar su salud y modificar sus hábitos naturales.

Otro de los temas desarrollados es el riesgo que implica alimentar cocodrilos. La práctica puede provocar que estos animales asocien la presencia humana con la obtención de alimento, aumentando el peligro de incidentes y ataques en zonas donde existe interacción frecuente entre personas y fauna silvestre.

La Dra. Porras destaca además la necesidad de fortalecer la educación ambiental y la divulgación científica para que más personas comprendan por qué no deben alimentar animales silvestres y cuáles son las consecuencias ecológicas de hacerlo.

El episodio recuerda que la alimentación de fauna silvestre está prohibida por la Ley de Conservación de Vida Silvestre de Costa Rica. De acuerdo con el artículo 116 de la normativa, esta conducta puede ser sancionada con multas cercanas a los 150.000 colones.

Asimismo, se informa que las personas pueden denunciar estos hechos mediante la línea telefónica 1192 o a través del Sistema Integrado de Trámite y Atención de Denuncias Ambientales (SITADA) del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE).

Con el lanzamiento de Seres Endémicos, APREFLOFAS busca contribuir a la sensibilización ciudadana sobre la importancia de proteger la biodiversidad y promover prácticas responsables de convivencia con la fauna silvestre.

El primer episodio ya se encuentra disponible en YouTube:

Treinta y dos organizaciones solicitan prórroga para evitar el archivo del proyecto de ley sobre pasos de fauna

Un total de 32 organizaciones ambientales, comunitarias y de la sociedad civil solicitaron a la Asamblea Legislativa la ampliación del plazo cuatrienal del expediente legislativo 23.166, “Ley para garantizar pasos de fauna en infraestructura”, con el fin de evitar su archivo y permitir que sea sometido a segundo debate.

La petición fue presentada el 1 de junio de 2026 por la Coalición por los Pasos de Fauna y dirigida a las diputadas y diputados de la Asamblea Legislativa, así como a las jefaturas de fracción legislativa. El documento también fue remitido con copia al despacho de la ministra de Ambiente y Energía, Mónica Navarro del Valle.

Las organizaciones recuerdan que el proyecto fue aprobado en primer debate de forma unánime el pasado 21 de abril de 2026 con 47 votos a favor, reflejando un amplio consenso político sobre la necesidad de atender una problemática que durante años ha afectado a la fauna silvestre del país. Sin embargo, advierten que la iniciativa podría quedar archivada al vencer su plazo cuatrienal el próximo 9 de junio.

Según la exposición presentada ante el Congreso, el atropello y la electrocución constituyen dos de las principales causas de muerte de animales silvestres en Costa Rica. La situación ha sido documentada durante décadas por organizaciones especializadas, instituciones públicas, personas investigadoras y organizaciones de la sociedad civil.

Las agrupaciones sostienen que el problema tiene efectos directos sobre las poblaciones de fauna silvestre y genera impactos acumulativos sobre los ecosistemas, la biodiversidad y los servicios ecosistémicos. Señalan que diversas investigaciones han registrado afectaciones a aproximadamente 140 especies, entre ellas felinos, primates, reptiles, anfibios, perezosos, armadillos, venados, pizotes, mapaches, dantas e iguanas.

La solicitud destaca además que la conservación de la biodiversidad tiene implicaciones económicas para el país, particularmente por la estrecha relación entre la salud de los ecosistemas y la actividad turística. Las organizaciones argumentan que la pérdida de fauna silvestre afecta la imagen internacional de Costa Rica como destino de turismo sostenible y repercute en empleos vinculados al turismo y a las áreas silvestres protegidas.

Asimismo, consideran que permitir el archivo de una iniciativa que ya superó casi cuatro años de trámite legislativo y que fue aprobada en primer debate representaría un desperdicio de recursos públicos y del trabajo realizado durante el proceso legislativo. Por ello, hacen un llamado a la responsabilidad ecológica y financiera de las diputadas y diputados para que aprueben la ampliación del plazo y permitan la votación definitiva del proyecto.

Las organizaciones indican que su solicitud se fundamenta en la Ley de Conservación de Vida Silvestre, la Ley de Biodiversidad, la Ley Orgánica del Ambiente, el artículo 50 de la Constitución Política y el artículo 119 del Reglamento de la Asamblea Legislativa, que regula las ampliaciones del plazo cuatrienal de los proyectos de ley.

El documento señala además que la petición cuenta con el respaldo de más de 17.000 firmas ciudadanas recolectadas mediante una campaña electrónica en apoyo a la aprobación de la ley.

Las organizaciones firmantes son:

APREFLOFAS

Bloque Verde

SalveMonos

Savage Lands

Verde Mar

Alianza Comunal del Corredor Biológico Paso de la Danta

Alturas Wildlife Rescue Costa Rica

Alianza Escazú

Observatorio de Derechos Humanos y Naturaleza

GuanaDefensoras

The Leatherback Trust

Asociación Civil Pro Natura

Asociación de Desarrollo Específico para la Conservación del Medio Ambiente Playa Grande

Comité Punta Pelencho

Fundación Fogaus

Un Puerto Limpio

Sol Sanctuary

Antigentrificación

Asociación de Desarrollo de Playa Brasilito

Asociación de Desarrollo de Playa Potrero

Fundación Halfway Home Tamarindo

Coalición Floresta

Fundación Orgánica

Colectivo Ecologista Liberiano

Asociación Sostenibilidad en Grande

Defensores de la Casa Común

Asociación Ojo de Agua Legado Ancestral

Red de Juventudes y Cambio Climático de Costa Rica

Mercado Bahía Ballena

Asociación Regenerativa Matzú Insigne

Capítulo Nacional Costa Rica del Foro Mundial de la Alimentación

Mar & Comercio

SURCOS pone a disposición de sus lectoras y lectores el documento completo:

https://surcosdigital.com/wp-content/uploads/2026/06/SOLICITUD-DE-PRORROGA-23166-TEXTO-SUSTITUTIVO.pdf

APREFLOFAS lanzará “Seres Endémicos”, un podcast dedicado a la conservación ambiental y la participación ciudadana

La Asociación Preservacionista de Flora y Fauna Silvestre (APREFLOFAS) anunció el lanzamiento de Seres Endémicos, un nuevo proyecto de comunicación estratégica en formato podcast que busca fortalecer el diálogo, la educación ambiental y la divulgación de conocimientos sobre conservación en Costa Rica.

La iniciativa será presentada oficialmente el próximo miércoles 3 de junio de 2026, en el marco de la Semana Mundial del Medio Ambiente, previo a la conmemoración del Día Mundial del Ambiente (5 de junio) y del Día Mundial de los Océanos (8 de junio).

Fundada en 1985, APREFLOFAS ha desarrollado durante cuatro décadas diversas acciones de protección ambiental, educación, sensibilización y comunicación estratégica orientadas a promover la conservación de la biodiversidad y el fortalecimiento de la conciencia ambiental. Entre sus iniciativas más destacadas figura la campaña relacionada con la reforma a la Ley de Vida Silvestre impulsada mediante iniciativa popular respaldada por 177 mil firmas ciudadanas, proceso que culminó con la aprobación de la Ley 9106 y convirtió a Costa Rica en el primer país del continente americano en prohibir la denominada “cacería deportiva”.

Como parte de esta trayectoria, la organización también participó en la campaña “Acéptelo es ilegal”, desarrollada junto con Humane Society International Latinoamérica y autoridades estatales para informar a la ciudadanía sobre la prevención de delitos ambientales y los alcances de la reforma a la Ley de Vida Silvestre.

Durante la celebración de su 40 aniversario en 2025, APREFLOFAS impulsó además una campaña temática de diez semanas difundida a través de sus redes sociales, especialmente en Instagram (@apreflofas_cr) y TikTok, abordando temas relacionados con conservación, ecosistemas, minería ilegal, vida silvestre, delitos ambientales, protección marino-costera y prevención del atropello de fauna silvestre.

El nuevo proyecto Seres Endémicos ha sido desarrollado conjuntamente con Cucumelo Films, organización con la que APREFLOFAS mantiene una relación de cooperación de más de una década. La propuesta pretende consolidar una plataforma digital de conversación ambiental capaz de reunir a organizaciones sociales, especialistas, instituciones públicas, empresas con enfoque de sostenibilidad, artistas, activistas y grupos comunitarios alrededor de los principales desafíos ambientales del país.

Según la organización, el podcast abordará temas como conservación de ecosistemas, generación de conocimiento científico, educación ambiental, participación ciudadana, democracia digital, derecho ambiental e incidencia política.

La primera temporada desarrollará una secuencia temática dedicada a la relación entre las personas y la vida silvestre, la conservación, la sostenibilidad, la comunicación ambiental, el arte, la música, la educación ambiental, el arbitraje internacional, los orígenes del movimiento ambientalista costarricense y la evolución del modelo institucional de conservación del país.

APREFLOFAS destaca que Seres Endémicos constituye una propuesta poco frecuente dentro del ecosistema de comunicación digital costarricense, al tratarse de un podcast dedicado exclusivamente a temas ambientales, con programación periódica y participación de personas con amplia trayectoria y experiencia en distintas áreas relacionadas con la conservación.

La organización invita al público a participar en el acto de lanzamiento, que se realizará el miércoles 3 de junio a las 6:30 p.m. en el Centro Cultural de España en Costa Rica.

Asimismo, hace un llamado a suscribirse a sus plataformas digitales y a fomentar conversaciones serias y constructivas sobre la protección ambiental y la conservación de la biodiversidad.

Fecha de lanzamiento: miércoles 3 de junio de 2026

Hora: 6:30 p.m.

Lugar: Centro Cultural de España en Costa Rica

Escuela de Biología de la UCR pide revisión de los criterios que autorizaron la tala en Playa Panamá

  • Personal académico advierte sobre impactos ecológicos irreversibles y cuestionan criterios utilizados para autorizar corta de árboles en Papagayo

La Asamblea de la Escuela de Biología de la Universidad de Costa Rica (UCR) expresó su profunda preocupación ante la autorización de corta de árboles en Playa Panamá, en el marco de las controversias generadas por el desarrollo turístico en el Polo Turístico Golfo de Papagayo.

Mediante un pronunciamiento público dirigido a la ciudadanía nacional, la Escuela solicitó una revisión “rigurosa, transparente y técnicamente fundamentada” de los criterios utilizados para justificar la intervención, especialmente ante la existencia de procesos judiciales, administrativos y penales en curso relacionados con el caso.

Las personas académicas señalaron que la discusión pública no puede reducirse a una falsa oposición entre ambiente y desarrollo, ni limitar la valoración ecológica de un bosque a cálculos numéricos o compensaciones simplificadas.

“Un bosque tropical es mucho más que un conjunto de árboles. Es un sistema vivo donde interactúan plantas, animales, microorganismos, suelo, agua y clima”, destaca el documento, el cual insiste en que la estructura ecológica, la conectividad biológica y las funciones ecosistémicas deben formar parte central de cualquier evaluación ambiental.

La Escuela de Biología advirtió que los remanentes boscosos en Guanacaste cumplen funciones fundamentales para la biodiversidad y para la sostenibilidad de la actividad turística, particularmente en una región cada vez más afectada por la urbanización, el cambio climático y la fragmentación ecológica.

Además, cuestionó la idea de compensar la tala de árboles adultos mediante la siembra de árboles jóvenes, recordando que la recuperación de funciones ecológicas equivalentes puede tardar décadas y que la supervivencia de árboles sembrados en bosque seco suele ser muy baja.

“El bosque reforestado no reemplaza de forma inmediata la estructura, las interacciones, el suelo, el microclima, la fauna asociada ni la historia ecológica de un sistema ya establecido”, subraya el pronunciamiento.

La Asamblea también alertó sobre los impactos acumulativos que ha sufrido la región costera de Papagayo durante las últimas décadas, incluyendo procesos de sedimentación marina asociados a la pérdida de cobertura forestal y terraceos, lo que ha afectado ecosistemas marinos y la relación ecológica entre tierra y mar.

Según la Escuela, la protección de la cobertura boscosa no es un obstáculo para el turismo, sino una condición indispensable para su sostenibilidad. En ese sentido, advirtió que la pérdida de bosques puede traducirse en más calor, escasez de agua, erosión, pérdida de fauna y deterioro del paisaje, afectando incluso la viabilidad económica del propio sector turístico.

Asimismo, manifestaron preocupación por propuestas regulatorias que podrían aumentar la fragmentación forestal en Papagayo, considerando que este caso debe servir para fortalecer, y no debilitar, la protección de los remanentes boscosos y la calidad de la toma de decisiones ambientales en Costa Rica.

Finalmente, la Escuela de Biología solicitó que las autoridades garanticen una revisión independiente y libre de presiones políticas sobre los permisos otorgados y que se aplique el principio de cautela mientras persistan dudas técnicas y procesos pendientes.

Puede descargar el pronunciamiento desde SURCOS:
https://surcosdigital.com/wp-content/uploads/2026/05/Pronunciamiento-corta-arboles-Playa-Panama.pdf

Con apoyo de proyecto ED-3526 Geografía y Diálogos de Saberes: Análisis de la conflictividad socioambiental en territorios comunitarios de Costa Rica de la Escuela de Geografía y el Programa Kioscos Socioambientales de la Vicerrectoría de Acción Social Universidad de Costa Rica.

Coalición por los pasos de fauna

Los pasos de fauna no pueden esperar

El Proyecto de Ley de Pasos de Fauna, expediente 23.166, enfrenta un momento decisivo. Aunque ya fue aprobado en primer debate en la Asamblea Legislativa, el proyecto podría archivarse si no se aprueba la moción de plazo cuatrienal presentada el día de hoy, necesaria para extender por cuatro años más la vigencia legislativa del expediente y permitir su avance hacia el segundo debate.

Permitir que este proyecto sea archivado sería un grave retroceso para Costa Rica y una nueva deuda con su biodiversidad. La falta de una legislación específica sobre pasos de fauna ya no puede verse como una omisión menor, sino como la ausencia de acciones concretas y la falta de voluntad frente a una problemática ampliamente documentada y prevenible.

Mientras esta ley continúa estancada, la fauna silvestre muere diariamente como consecuencia de la fragmentación de bosques, la tala y la falta de planificación ambiental en el desarrollo de infraestructura vial y urbana.

La magnitud del problema es alarmante:

A través de una recopilación de estudios realizados en Costa Rica, la Universidad Latina compiló más de 19.000 registros de atropellos de animales silvestres.

Solo en la Ruta 253, durante el 2019 en un tramo de 20 km, entre Comunidad y Papagayo, se tiene un estimado anual de 7.000 atropellos de vida silvestre.

Entre 2011 y 2025, la asociación SalveMonos registró 1.552 accidentes de fauna silvestre, de los cuales 994 corresponden a electrocuciones y 153 a atropellos. Del total, cerca del 85% involucra primates.

Asimismo, según datos de Vías Amigables con la Vida Silvestre, Centro de Rescate y Santuario Las Pumas y Panthera, entre 2012 y 2025 se registraron 676 atropellos de felinos silvestres en rutas nacionales, siendo el manigordo la especie más afectada, con 482 casos documentados.

Los pasos de fauna salvan vidas.

La asociación SalveMonos ha instalado 313 puentes de fauna arbórea en los cantones de Santa Cruz y Carrillo. Como parte de su implementación, se colocaron cámaras de monitoreo para evaluar su efectividad, generando amplia evidencia documental sobre su uso constante, en especial del mono aullador.

Registro de monos aulladores utilizando un paso de fauna aéreo en Guanacaste. Imagen cortesía de SalveMonos.

Además, el Protocolo de Monitoreo de Pasos de Fauna, elaborado por Panthera y el Banco Interamericano de Desarrollo, reporta a partir de 19 estudios realizados en Costa Rica entre el 2011 y el 2023, que se documentan 59 especies utilizando pasos de fauna, evidenciando su funcionalidad para reducir impactos sobre la fauna silvestre y restaurar la conectividad ecológica.

Las organizaciones firmantes hacemos un llamado urgente a las diputadas y diputados de todas las fracciones para que aprueben la moción de plazo y permitan que este proyecto continúe su camino hacia el segundo debate y su eventual aprobación como ley de la República.

También hacemos un llamado a la ciudadanía, organizaciones, comunidades y sectores comprometidos con la biodiversidad a comunicarse con las distintas fracciones legislativas y exigir que este proyecto no sea archivado.

La protección de la fauna silvestre no puede seguir postergándose.

Puede bajar desde SURCOS el documento Estado del Impacto Vial y Medidas Ambientales para la Vida Silvestre, Costa Rica

Organizaciones firmantes:

SalveMonos Costa Rica

Savage Lands

APREFLOFAS

Alturas Wildlife Rescue Costa Rica

Verde Mar

Alianza Escazú

Bloque Verde

GuanaDefensoras

Corredor Biológico Paso de la Danta

Observatorio de Derechos Humanos y Naturaleza

● The Leatherback Trust

● Comité Punta Pelencho

Asociación Civil Pro Natura

Un Puerto Limpio

Asociación de Desarrollo Específico para la Conservación del Medio Ambiente Playa Grande

Asociación Nandamojo

Sol Sanctuary

Antigentrificación

Asociación de Desarrollo de Playa Brasilito

Fundación Halfway Home Tamarindo

Mercado Bahía Ballena

Fundación Fogaus

Asociación de Desarrollo de Playa Potrero

Coalición Floresta

Colectivo Ecologista Liberiano

Fundación Orgánica

Asociación Sostenibilidad en Grande

Defensores de la Casa Común

Asociación Ojo de Agua Legado Ancestral

Red de Juventudes y Cambio Climático de Costa Rica

Organizaciones piden aprobar proyecto de ley sobre pasos de fauna y alertan sobre muerte masiva de animales en carreteras

Diversas organizaciones ambientales y personas defensoras de la vida silvestre solicitaron a la Asamblea Legislativa ampliar el plazo de discusión y aprobar el proyecto de ley No. 23.166, orientado a garantizar la incorporación de pasos de fauna en obras de infraestructura vial en Costa Rica.

La solicitud fue impulsada por la Comisión Vías y Vida Silvestre de la UNED (CVVS-UNED), junto con sectores ecologistas vinculados al Frente Ambiental del Frente Amplio y organizaciones conservacionistas.

Según el pronunciamiento enviado a diputadas y diputados, la ausencia de pasos de fauna ha provocado una creciente mortalidad de animales silvestres en carreteras nacionales, situación que consideran ya constituye una amenaza para la biodiversidad y la conectividad ecológica del país.

El proyecto de ley busca incorporar medidas obligatorias de protección de fauna silvestre dentro de las obras de infraestructura vial, incluyendo pasos aéreos, subterráneos y otras soluciones de conectividad ecológica.

La Comisión Vías y Vida Silvestre recordó que actualmente “están muriendo más animales silvestres en nuestras carreteras que por la cacería”.

Como parte de la campaña, se compartieron materiales audiovisuales elaborados por la UNED sobre atropello de fauna silvestre y prevención en carreteras.

Además, las organizaciones insistieron en la necesidad de que el proyecto vial de ampliación de la Ruta 1 San José-San Ramón incorpore pasos de fauna desde sus etapas de diseño y evaluación ambiental.

En una carta enviada el 16 de abril de 2026 al Ministerio de Obras Públicas y Transportes, al viceministerio y al CONAVI, la Comisión Vías y Vida Silvestre consultó formalmente si el proyecto contempla pasos de fauna aéreos, subterráneos y mixtos, y cuántas estructuras de este tipo se encuentran previstas.

La organización recordó que la Ruta 1 atraviesa importantes corredores biológicos y señaló que la Sala Constitucional ya había indicado anteriormente la necesidad de contemplar medidas de protección de fauna silvestre para esta vía.

Entre los antecedentes citados destaca la resolución de la Sala Constitucional relacionada con el proyecto del corredor vial San José-San Ramón. En ella se reconoce que la Ruta 1 atraviesa tres corredores biológicos: Garcimuñoz, El Achiote y Montes de Aguacate.

La resolución también establece que el Estudio de Impacto Ambiental deberá determinar la necesidad de incorporar pasos o cruces de fauna silvestre como parte del diseño del proyecto vial.

Asimismo, SETENA indicó dentro de los términos de referencia del estudio ambiental que deben evaluarse corredores biológicos, fragilidad de ecosistemas y medidas de protección asociadas a la conectividad ecológica.

Aunque la Sala Constitucional declaró sin lugar el recurso presentado en 2021 debido a que el proyecto aún se encontraba en una fase inicial, el tribunal dejó claro que los pasos de fauna deberán ser incorporados en el diseño del proyecto una vez presentado el Estudio de Impacto Ambiental.

Las organizaciones ambientalistas advierten que el país enfrenta un proceso creciente de “defaunización” de los bosques, producto de la expansión vial, incendios forestales, cacería y cambio climático. Por ello, consideran urgente aprobar legislación que garantice infraestructura amigable con la vida silvestre y reduzca la mortalidad animal en carreteras.

Desde el Frente Nacional Ecologista del Frente Amplio se respaldó la solicitud de ampliar el plazo legislativo del expediente 23.166 y se pidió su pronta aprobación “para proteger y conservar la vida silvestre”. También señalaron la necesidad de detener las muertes de animales tanto por atropellos como por electrocuciones.

Organizaciones costarricenses logran suspensión de importación de perezosos a Florida tras muerte de más de 50 animales en atracción turística

Organizaciones conservacionistas de Costa Rica impulsan iniciativa internacional para prohibir la importación de perezosos a Estados Unidos tras la muerte de más de 50 animales en atracción turística.

Comunicado

Tras la muerte de más de 50 perezosos vinculados a la atracción turística Sloth World Orlando, en Florida, autoridades estadounidenses anunciaron recientemente una suspensión temporal de la importación de perezosos al estado mientras continúan las investigaciones sobre el caso. La decisión ocurre pocos días después de reuniones entre representantes de The Sloth Conservation Foundation (SloCo), The Sloth Institute (TSI) y autoridades de Florida, en medio de crecientes cuestionamientos sobre el comercio y uso de perezosos en cautiverio para fines comerciales en Estados Unidos.

Desde enero de 2026, The Sloth Conservation Foundation (SloCo), organización con sede en Puerto Viejo de Talamanca, y The Sloth Institute (TSI), con sede en Quepos, han encabezado esfuerzos para exponer la realidad detrás de Sloth World Orlando, una fallida atracción turística que prometía al público la exhibición de perezosos de forma cercana. Ambas organizaciones son reconocidas internacionalmente por su trabajo en investigación, rehabilitación y conservación de perezosos.

A partir de ese momento, SloCo y TSI comenzaron a trabajar detrás de cámaras junto a periodistas de investigación y ex empleados de la instalación, recopilando información y ayudando a documentar lo que ocurría. Durante ese proceso, confirmaron que la mayoría de los perezosos que iban a formar parte de la exhibición habían sido capturados en vida silvestre e importados desde Guyana y Perú para ser utilizados en la atracción turística.

Meses después, las preocupaciones se confirmaron: actualmente, más de 50 perezosos vinculados a Sloth World Orlando han muerto. Las investigaciones periodísticas y reportes posteriores revelaron graves problemas relacionados con el bienestar animal, la mortalidad, las condiciones de manejo y las consecuencias de mantener perezosos en ambientes comerciales incompatibles con sus necesidades biológicas.

“El caso de Sloth World Orlando no es un incidente aislado. Expuso un problema mucho más grande: un sistema que continúa permitiendo la importación y explotación comercial de perezosos, pese a la evidencia científica que demuestra que estos animales no son aptos para este tipo de ambientes”, explicó la Dra. Rebecca Cliffe, fundadora y directora ejecutiva de The Sloth Conservation Foundation.

La semana pasada, la Dra. Rebecca Cliffe y Sam Trull, fundadora de The Sloth Institute, viajaron a Orlando, Florida, donde mantuvieron reuniones con representantes, legisladores, comisionados, autoridades locales y funcionarios relacionados con el caso. Además, ambas expertas se reunieron directamente con la Florida Fish and Wildlife Conservation Commission (FWC) para discutir la necesidad urgente de fortalecer las medidas de protección legal para los perezosos en Estados Unidos.

La decisión representa un paso histórico, especialmente considerando que aproximadamente el 98% de los perezosos importados a Estados Unidos ingresan por Miami, lo que convierte a Florida en el principal punto de entrada para el comercio de perezosos en el país.

Tanto SloCo como TSI celebraron el anuncio, pero recalcaron que su objetivo va mucho más allá de una suspensión temporal.

Ambas organizaciones trabajan ahora para impulsar cambios permanentes en la legislación estadounidense que prohíban la importación de perezosos silvestres tanto a nivel estatal como a nivel federal. Además, se impulsará la creación de una nueva categoría de “especie sensible” dentro de los permisos y licencias, que permita restringir o incluso prohibir la propiedad comercial y privada de especies cuya sensibilidad y necesidades biológicas han sido ampliamente demostradas científicamente, como es el caso de los perezosos. Esto implicaría regulaciones mucho más estrictas para la tenencia de este tipo de animales.

“Los perezosos son animales altamente especializados, extremadamente sensibles al estrés, al manejo constante y a ambientes artificiales. No son animales domesticados ni aptos para entretenimiento turístico”, explicó Sam Trull, fundadora de The Sloth Institute.

SloCO y TSI representan en conjunto décadas de experiencia científica y práctica trabajando directamente con perezosos tanto en ambientes silvestres como de rehabilitación.

“Esto demuestra lo que puede ocurrir cuando científicos, expertos, periodistas y ciudadanos trabajan juntos para exigir cambios reales”, concluyó Cliffe. “Y nuestro trabajo apenas comienza.”

Ambas organizaciones hacen un llamado a la ciudadanía costarricense a continuar protegiendo a los perezosos, uno de los símbolos más reconocidos y queridos del país.

“Costa Rica ha demostrado al mundo que la conservación sí funciona cuando ciencia, educación y comunidad trabajan juntas. Los perezosos forman parte de la identidad nacional y protegerlos también significa proteger nuestros bosques, nuestra biodiversidad y la imagen del país ante el mundo”, señalaron las organizaciones.

Tanto SloCo como TSI recalcaron la importancia de seguir apoyando los esfuerzos de investigación, conservación, rehabilitación y educación ambiental que permiten asegurar un futuro para estas especies y los ecosistemas de los que dependen.

Costa Rica ante el cambio climático: entre la excepcionalidad y sus límites

Alberto Salom Echeverría
albertolsalom@gmail.com

Costa Rica ha sido durante décadas presentada —y celebrada— como una excepción en el contexto centroamericano: un país pequeño que, a contracorriente de las tendencias regionales, apostó a partir de la segunda mitad del siglo XX, por la conservación de la naturaleza, la institucionalidad ambiental y un modelo energético relativamente limpio. Esta imagen no es una simple construcción discursiva: descansa sobre decisiones históricas concretas, políticas públicas sostenidas y sustentables, con resultados verificables. Sin embargo, en el contexto contemporáneo de la crisis climática, y un desarrollo extractivo y neoliberal, esa excepcionalidad aparece cada vez más menguada, con lo que se ha producido un equilibrio inestable, atravesado por tensiones estructurales que cuestionan su alcance y su sostenibilidad.

I. La construcción de una excepcionalidad: políticas, instituciones y territorio

El origen de esta trayectoria singular puede situarse en la segunda mitad del siglo XX, cuando Costa Rica comenzó a institucionalizar la protección de sus recursos naturales. La aprobación de la Ley Forestal de 1969 y la creación del sistema de parques nacionales en los años setenta marcaron un punto de inflexión, impulsado por figuras como Mario Boza Loría y Álvaro Ugalde Víquez.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo ha expresado que, Costa Rica es uno de los pocos países tropicales que ha logrado revertir la deforestación a gran escala mediante políticas públicas sostenidas.

Esta afirmación sintetiza uno de los pilares del modelo costarricense, al menos en la segunda mitad del siglo anterior. En efecto, la cobertura forestal, que había caído a cerca del 25% en los años ochenta, supera hoy el 50%, gracias a políticas como el Pago por Servicios Ambientales (Banco Mundial, 2008).

El entramado institucional se consolidó originalmente mediante el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), al cual se le asignó la tarea de administrar más de una cuarta parte del territorio nacional bajo diversas categorías de protección.

Ejemplos emblemáticos de este proceso son la Reserva Biológica Bosque Nuboso Monteverde, el Parque Nacional Braulio Carrillo y el Parque Nacional Corcovado, que han adquirido reconocimiento internacional tanto por su biodiversidad como por su papel en el desarrollo del ecoturismo. No obstante, en las dos décadas y media que llevamos del siglo XXI, la labor del SINAC se debilitó sustancialmente, dejando mucho que desear respecto de sus objetivos originales.

A este conjunto se suma un logro ampliamente documentado:

“Costa Rica genera casi toda su electricidad a partir de fuentes renovables, principalmente hidroeléctricas, geotérmicas y eólicas” (Agencia Internacional de Energía, 2023).

Este desempeño refuerza la percepción de una transición energética exitosa. Sin embargo, es aquí donde emerge la paradoja.

II. Una excepcionalidad sectorial: avances reales, límites estructurales

La fortaleza del modelo costarricense consistió en las últimas tres décadas del siglo pasado, en su capacidad para producir resultados concretos, pero concentrados en sectores específicos. No obstante, estos avances no se tradujeron automáticamente en una transformación integral del sistema económico.

Como lo advirtió el mismo Banco Mundial: el crecimiento económico de Costa Rica ha estado acompañado, por un lado, por el aumento en la demanda energética, pero por el otro, se sustentó en el uso de combustibles fósiles, especialmente en el transporte.

En efecto, el sector transporte se ha convertido en el principal emisor de gases de efecto invernadero del país. La expansión del parque vehicular y la falta de sistemas integrados de transporte público han limitado el impacto positivo de la matriz eléctrica limpia. A ello contribuyó decisivamente la eliminación del tren eléctrico, con el objeto de hacer una concesión a los transportistas durante la administración de José María Figueres (1994-1998).

Este fenómeno se vincula con el crecimiento urbano desordenado, particularmente en la Gran Área Metropolitana. Estudios del Programa Estado de la Nación han señalado que, la expansión urbana ha ocurrido sin una adecuada planificación territorial, generando presiones sobre los recursos naturales y aumentando la desigualdad espacial, principalmente rural-urbana.

Así, la excepcionalidad costarricense retrocedió, revelándose como parcial: fuerte en ciertos ámbitos, pero muy limitada en otros.

III. Presiones sobre la biodiversidad: entre la protección y la erosión

A pesar de la solidez que alcanzó en un inicio el sistema de áreas protegidas, hoy, la conservación enfrenta desafíos crecientes; persisten dinámicas de tala ilegal, una expansión agrícola desordenada, acompañada de la ocupación de zonas de amortiguamiento. Concretamente, esas ocupaciones pueden incluir, expansión de la agricultura o la ganadería, construcción de viviendas o urbanizaciones, apertura de caminos, tala y extracción de madera, actividades turísticas desordenadas o, invasiones de tierras donde se han establecido asentamientos humanos.

Con ello, se crea un grave desafío para los espacios naturales protegidos, porque en lugar de reducirse los impactos humanos desordenados, se ocupan intensivamente, por lo cual el parque o reserva termina sufriendo efectos tales como: pérdida de biodiversidad, fragmentación del bosque, contaminación de ríos, presión sobre la fauna silvestre, aumento de incendios y cacería y erosión y degradación de los suelos.

En las zonas costeras, la presión del turismo ha impactado ecosistemas clave como los manglares. La misma Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), ha afirmado que los ecosistemas costeros en Centroamérica, incluidos los manglares, están bajo creciente presión por el desarrollo turístico y urbano. Costa Rica es en este sentido un ejemplo muy connotado de como el turismo ha amenazado y diezmado el desarrollo sostenible del agro costarricense, espoleando la concentración de la riqueza y un crecimiento anárquico y desordenado.

La fauna silvestre también enfrenta amenazas. La fragmentación del hábitat y la infraestructura vial han incrementado la mortalidad por atropello de animales silvestres, especialmente en corredores biológicos. Casos como las rutas que atraviesan el Parque Nacional Braulio Carrillo evidencian la dificultad de armonizar desarrollo e integridad ecológica.

IV. Cambio climático y nuevas vulnerabilidades

El cambio climático introduce una dimensión crítica. Costa Rica, pese a sus avances, es altamente vulnerable a eventos extremos.

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) ha señalado que, Centroamérica es una de las regiones más vulnerables al cambio climático debido a su exposición a eventos extremos y su limitada capacidad adaptativa.

En Costa Rica, esto se traduce en sequías más intensas en el Pacífico norte —especialmente en Guanacaste— y lluvias más extremas en el Caribe y el sur.

Además, fenómenos como El Niño y La Niña amplifican estas variaciones. Según el IPCC, existe creciente evidencia de que el calentamiento global altera la variabilidad climática asociada al ENSO y amplifica algunos de sus impactos regionales. En efecto, la variabilidad climática asociada a ENSO (El Niño-Oscilación del Sur) se intensifica en un contexto de calentamiento global. Así, en Centroamérica estas “oscilaciones del sur” o ENSO (por sus siglas en inglés) aluden a las variaciones de presión atmosférica entre el Pacífico oriental y occidental, estudiadas originalmente por el meteorólogo Gilbert Walker. (Cfr. Climate Change 2021: the physical Science Basis. Grupo de trabajo I del Sexto Informe de Evaluación del IPCC, 2021)

En consecuencia, estas condiciones favorecen incendios forestales en zonas secas, muchas veces asociados a prácticas agrícolas y sequías prolongadas, así como procesos de degradación ambiental que, en regiones como Guanacaste, se aproximan a formas incipientes de desertificación.

V. ¿Un modelo post-extractivo? Tensiones contemporáneas

Aunque Costa Rica había proyectado una imagen de sostenibilidad, mantiene actividades intensivas en recursos naturales; de tal manera que, la agroindustria y el turismo continúan ejerciendo presión sobre los ecosistemas.

Más aún, el debate reciente sobre la posible exploración de hidrocarburos revela tensiones estructurales. Como advierte la OCDE (parafraseando):

Costa Rica enfrenta crecientes presiones económicas, urbanas y climáticas que desafían la sostenibilidad de sus logros ambientales. (Cfr. OCDE Environmental Performance Reviews: Costa Rica, 2023. Evaluaciones del Desempeño Ambiental, CR 2023). La OCDE misma recomienda que el país debe mejorar la articulación entre sostenibilidad ambiental, infraestructura y desarrollo económico.

Esto plantea una pregunta central: ¿ha superado realmente el país el modelo extractivista y neoliberal o simplemente le ha introducido un “maquillaje” superficial?

VI. Costa Rica en el contexto centroamericano: convergencias y divergencias

Comparada con Guatemala, Honduras o Nicaragua, Costa Rica presenta ventajas claras en cobertura forestal e institucionalidad ambiental.

Sin embargo, comparte con la región:

• alta vulnerabilidad climática

• presión sobre recursos naturales

• desigualdades territoriales

En este sentido, la CEPAL ha señalado que, los países centroamericanos enfrentan desafíos comunes en la gestión sostenible de sus recursos naturales en un contexto de cambio climático.

De modo que, Costa Rica aparece menos como una excepción absoluta y más como un caso avanzado dentro de una problemática regional compartida.

VII. Conclusión: una excepcionalidad en disputa

La imagen de Costa Rica como “país verde” tiene fundamentos reales, pero resulta insuficiente para describir su complejidad actual.

Sus logros son innegables. Pero también lo son sus contradicciones.

Podríamos sintetizar afirmando que, Costa Rica representó hasta cierto punto, una excepcionalidad histórica respecto de los países centroamericanos en conservación y energía limpia en la segunda mitad del siglo XX, pero, no logró una ruptura estructural con el modelo extractivista y neoliberal de crecimiento económico dominante. De modo que, su experiencia revela tanto las posibilidades, como fundamentalmente, los límites de una transición ecológica en el mundo contemporáneo.

Bibliografía breve

• Banco Mundial (2008). Payment for Environmental Services in Costa Rica (Stefano Pagiola).

• Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Informes sobre desarrollo humano y sostenibilidad.

• Agencia Internacional de Energía (2023). Costa Rica Energy Profile.

• Programa Estado de la Nación. Informes anuales.

• Comisión Económica para América Latina y el Caribe. Informes ambientales regionales.

• Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (AR6).

• OCDE. Environmental Performance Reviews: Costa Rica.

Sala Constitucional pide informes por construcción de carretera en zona protegida de Barva

La Sala Constitucional acogió para trámite un recurso de amparo presentado contra el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) y la Municipalidad de Barva de Heredia por la construcción de una carretera en Sacramento de Barva, dentro de una zona inalienable protegida por la Ley 65 de 1888 y en el área de amortiguamiento del Parque Nacional Braulio Carrillo.

El recurso fue interpuesto por Isabel Arias Chavarría y José Francisco Alfaro Carvajal, quienes señalan que las obras se realizan sobre un antiguo camino rústico sin que se hayan efectuado estudios ambientales integrales ni contemplado medidas de mitigación para la fauna silvestre, pese a tratarse de un ecosistema de alta fragilidad ecológica.

Según el expediente, las personas recurrentes sostienen que el proyecto financiado mediante un convenio entre el INDER y la Municipalidad de Barva fue tramitado ante SETENA como una obra de bajo impacto ambiental, mediante una evaluación simplificada, cuando por las características ambientales y jurídicas de la zona debía requerirse un Estudio de Impacto Ambiental completo.

El recurso señala además que la intervención implica ensanchamiento del camino, remoción de vegetación y posibles afectaciones sobre corredores biológicos utilizados por especies como quetzales, dantas, pumas, ocelotes, monos carablanca y numerosas aves y reptiles.

Entre los cuestionamientos también se menciona la ausencia de pasos de fauna y la falta de autorización expresa del MINAE o del SINAC para intervenir el patrimonio natural del Estado en esa zona protegida.

La Sala Constitucional ordenó solicitar informes a la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA), al Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) y a la Municipalidad de Barva, otorgando un plazo de tres días hábiles para responder sobre los hechos denunciados.

El caso se relaciona con preocupaciones ambientales, que diversos sectores han venido planteando, sobre el impacto de obras viales y desarrollos en zonas de amortiguamiento del Parque Nacional Braulio Carrillo y otros territorios protegidos del norte de Heredia, particularmente en áreas vinculadas con la recarga hídrica y corredores biológicos estratégicos para el Valle Central.

Le invitamos a leer desde SURCOS el documento completo de la resolución judicial:
https://surcosdigital.com/wp-content/uploads/2026/05/0031-0007-237626170-0155-F.pdf

Ruta Micológica 2026 impulsa turismo científico, conservación y educación ambiental en comunidades del país

La Ruta Micológica Costa Rica 2026 celebrará su quinta edición consolidándose como una experiencia que articula turismo científico, conservación ambiental, ciencia ciudadana y desarrollo local mediante expediciones guiadas centradas en el reino de los hongos. El proyecto, impulsado por Oropopo Experience y Funga Conservation, ha reunido en sus cuatro ediciones anteriores a más de 700 participantes en 16 destinos del país y 52 experiencias desarrolladas.

La iniciativa propone una aproximación educativa y regenerativa a los ecosistemas, promoviendo una nueva mirada sobre los bosques y sus interrelaciones ecológicas. “La Ruta Micológica es una experiencia que cambia la forma en que las personas perciben el bosque: deja de ser solo paisaje y se convierte en un sistema vivo lleno de relaciones, donde los hongos son protagonistas invisibles”, señaló Luis Ledezma, codirector de Funga Conservation.

Desde su creación en 2022, la Ruta ha combinado caminatas guiadas, identificación de hongos, actividades de ciencia ciudadana y propuestas gastronómicas en algunos territorios, desarrollándose especialmente durante la temporada lluviosa, cuando disminuye la actividad turística convencional. Según sus organizadores, esto permite activar economías locales y generar valor en comunidades rurales mediante experiencias educativas de bajo impacto ambiental.

La edición 2026 incorporará además tres charlas familiares accesibles mediante donación, con el objetivo de acercar el conocimiento sobre hongos a públicos más amplios y eliminar barreras de acceso. Las actividades tendrán opciones que van desde los 47 hasta los 235 dólares, incluyendo experiencias con hospedaje, actividades educativas y espacios gratuitos.

El programa recorrerá distintos territorios del país entre mayo y noviembre, incluyendo actividades en Cerro de la Muerte, Monteverde, Cerros de Escazú, Esparza, Dota y Heredia, abordando temas como hongos comestibles, bioluminiscencia, restauración ecológica, identificación de especies y conservación de bosques de robles.

Entre las organizaciones impulsoras se encuentra Oropopo Experience, empresa dedicada al turismo sostenible y educativo, así como Funga Conservation, organización enfocada en investigación, educación y conservación de hongos silvestres en Costa Rica mediante ciencia ciudadana y sostenibilidad ecológica.

La Ruta Micológica recibió por quinto año consecutivo el sello Esencial Costa Rica, reconocimiento mencionado por las organizaciones como parte de su compromiso con la sostenibilidad y el impacto local.

Más información e inscripciones pueden consultarse en el sitio web del proyecto y mediante el formulario habilitado por las organizaciones organizadoras.